Tema 2. Control climático de los cultivos. 1. Invernaderos. Introducción.

El cultivo en invernaderos permite: Obtener producción fuera de época donde al aire no sería posible. Obtener producciones más precoces, o por el contrario, puede producir cosechas más tardías. Mejora la calidad comercial de las cosechas producidas. Obtiene mayores rendimientos. Al mejorar las condiciones físicas, se producen mayores cosechas. Objetivos: Reducir la necesidad de agua. Proteger los cultivos de las bajas temperaturas. Reducir la velocidad del viento. (Sin anularlo: es necesario para la transpiración de las plantas y ayuda en el control de hongos) Limitar el impacto de climas áridos y desérticos. Reduce el daño de plagas enfermedades (nematodos), malas hierbas y pájaros y otros depredadores. Extender las áreas de producción. Optimizar las producciones, mejorar la calidad. Estabilizar los suministros de productos de alta calidad en los mercados hortícolas. 2. Concepto de luz y calor. 2.1 La luz. Es una forma de energía procedente del sol que se propaga a través de ondas electromagnéticas que viajan en agrupaciones de fotones. Las ondas electromagnéticas se distinguen por su frecuencia (vueltas/seg) λ =c/f Constante de Plank. E=h·c/λ =h·f E: Longitud de onda. h: Cte. de Plank. 6,63 · 10-34 J·seg f: Frecuencia. λ : Longitud de onda. c: Velocidad de la luz. 3·108m/s f: Frecuencia.

Ultravioleta: 0,35 / 0,40µm. Luz visible: 0,43 / 0,75 µm. Radiación P.A.R. (fotosintéticamente activa, la que aprovechan las plantas para hacer la fotosíntesis) Infrarrojo: > 0,75 µm. Transformaciones de la luz. • Absorción: se absorbe la E. radiante convirtiéndola en calor y eleva la T • Reflexión: la luz "rebota" en la superficie • Transmisión: la luz atraviesa el cuerpo. • Difusión: la luz atraviesa el cuerpo, cambia y se reparte en muchas direcciones. 2.2 Calor. Es una fuente de energía que eleva la temperatura (mide la cantidad de calor). Cuando la energía luminosa incide sobre un cuerpo, parte se absorbe y eleva la temperatura. El calor no se mantiene, se propaga: Conducción: Por contacto físico de dos cuerpos a distinta T. El calor pasa del cuerpo de menor T al de mayor T. Se da en cuerpos sólidos, en invernaderos se da entre la capa superficial del suelo y las capas profundas. También a través de la estructura del invernadero se producen pérdidas térmicas. Convección: Hay un movimiento del cuerpo que transporta el calor. Es característico de los fluidos que intercambian calor con otras partes del fluido o en la superficie de material sólido

Radiación: Es la propagación en forma de ondas electromagnéticas. No necesitan ningún medio material para propagarse. 3. Parámetros a considerar en el control climático. En sus diferentes fases (temperatura, humedad relativa, luz, CO2) 3.1 Temperatura. De todos los componentes del clima, es quizás, el calor recibido el que más influye sobre el crecimiento y desarrollo de las plantas. Es el primer parámetro climático que se intenta regular en el cultivo hortícola forzado. Sobre todo en el crecimiento y maduración de la planta. 0 vegetativo: lo que produce por fotosíntesis se pierde en el proceso de respiración.

• Temperaturas mínima letal: Aquella por debajo de la cual se producen daños en la planta. • Temperaturas máximas y mínimas biológicas: Valores por encima o por debajo respectivamente del cual, no
es posible que la planta alcance una determinada fase vegetativa. • Temperaturas nocturnas y diurnas: indican valores aconsejados para un correcto desarrollo de la planta. La temperatura en el invernadero está en función de la radiación solar recibida, acumulando y manteniendo la temperatura. El calentamiento del invernadero se produce cuando el infrarrojo largo, procedente de la radiación que pasa a través del material de cubierta, se transforma en calor. Esta radiación es absorbida por las plantas, los materiales de la estructura y el suelo. Como consecuencia de esta absorción, éstos emiten radiación de λ más larga que tras pasar por el obstáculo que representa la cubierta, se emite radiación hacia el exterior y hacia el interior, calentando el invernadero. Durante la noche, en el que no hay aporte de radiación solar, el suelo se comporta como un cuerpo negro. Emite energía calorífica al exterior en forma de rayos infrarrojos de λ elevada. La conducción es producida por el movimiento de calor a través de los materiales de cubierta del invernadero. La convección tiene lugar por el movimiento del calor por las plantas, el suelo y la estructura del invernadero. La infiltración se debe al intercambio de calor del interior del invernadero y el aire frío del exterior a través de las juntas de la estructura. La radiación, por el movimiento del calor a través del espacio transparente. 3.2 Humedad relativa. Los cambios de estados de agua implican el transporte de gran cantidad de energía, lo que afecta a la temperatura y su entorno. El aire nunca está seco, conteniendo más o menos agua en forma de vapor. La humedad es la masa de agua en unidad de volumen, o en unidad de masa de aire. La humedad relativa es la cantidad de agua contenida en el aire, en relación con la máxima que sería capaz de contener a la misma temperatura. H=masa de agua/masa de aire (vol.) La HR del aire es un factor climático que puede modificar el rendimiento final de los cultivos. Cuando la HR es excesiva las plantas reducen la transpiración y disminuyen su crecimiento, se producen abortos florales por apelmazamiento del polen y un mayor desarrollo de enfermedades criptogámicas. Por el contrario, si es muy baja, las plantas transpiran en exceso, pudiendo deshidratarse, además de los comunes problemas de mal cuaje. Para que la HR se encuentre lo más cerca posible del óptimo el agricultor debe ayudarse del higrómetro. El exceso puede reducirse mediante ventilado, aumento de la temperatura y evitando el exceso de humedad en el suelo. La falta puede corregirse con riegos, llenando canalillas o balsetas de agua, pulverizando agua en el ambiente, ventilado y sombreado. La ventilación cenital en invernaderos con anchura superior a 40 m es muy recomendable, tanto para el control de la temperatura como de la HR. 3.3 Iluminación. A mayor luminosidad en el interior del invernadero se debe aumentar la temperatura, la HR y el CO2, para que la fotosíntesis sea máxima; por el contrario, si hay poca luz pueden descender las necesidades de otros factores. Para mejorar la luminosidad natural se usan los siguientes medios: Materiales de cubierta con buena transparencia. Orientación adecuada del invernadero (teniendo en cuenta el terreno y el viento dominante). Materiales que reduzcan el mínimo las sombras interiores. Aumento del ángulo de incidencia de las radiaciones sobre las cubiertas.

Acolchados del suelo blanco. En verano para reducir la luminosidad se emplean: Blanqueo de cubiertas. Mallas de sombreo. Acolchados de plástico negro. El uso del blanqueo está en función del desarrollo del cultivo y de las temperaturas, y tiene efectos contradictorios que hay que conocer para hacer un correcto uso. Hay que saber que la planta sombreada se ahíla y se producen abortos de flores en determinadas especies sensibles a la luz (especialmente tomate, pimiento y berenjena), por lo que el manejo del riego y de la solución nutritiva tiene que ir unida al efecto que produce el blanqueo. Los plásticos sucios o envejecidos provocan el mismo efecto que el blanqueo.

3.4 CO2
El anhídrido carbónico de la atmósfera es la materia prima imprescindible de la función clorofílica de las plantas. El enriquecimiento de la atmósfera del invernadero con CO2, es muy interesante en muchos cultivos, tanto en hortalizas como en flores. La concentración normal de CO2 es del 0,037%. Este índice debe aumentarse a límites de 0,1%, cuando los factores de la producción vegetal sean óptimos. Hay excepciones como el pepino, berenjena, gerbera, hasta el 0,07% En los invernaderos que no se aplique anhídrido carbónico, se alcanza el máximo de la concentración de CO2 al final de la noche y el mínimo a las horas de máxima luz que coinciden con el mediodía, por lo que es el mejor momento para el enriquecimiento carbónico, ya que se dan las mejores condiciones de luminosidad. Los niveles aconsejados de CO2 dependen de la especie o variedad cultivada, de la radiación, la ventilación, la humedad. El óptimo de asimilación está entre los 18 y 23º C de temperatura, descendiendo por encima de los 23-24º C. Puede aumentar la precocidad un 20%, mejorar los rendimientos en un 25-30%. También mejora la calidad del cultivo y de su cosecha. No se puede hablar de una buena actividad fotosintética sin una óptima luminosidad, así, la tasa de absorción de CO2 es proporcional a la cantidad de luz recibida. En seguridad laboral, el máximo de CO2 permitido es de 5000ppm (0,5%) Fitoplancton: mayor acumulación de CO2. 4. Control ambiental. Está basado en manejar de forma adecuada los sistemas instalados en el invernadero: sistema de calefacción, la ventilación y el suministro de fertilización carbónica.

4.1 Instalación de equipos de climatización activa y pasiva contra las bajas temperaturas. Calefacción.
La temperatura del invierno depende del balance de energía. Para equilibrar las bajas temperaturas habrá que reducir las pérdidas de calor y favorecer los aportes de calor. Cuando los aportes naturales son insuficientes se recurre a los artificiales, mediante la calefacción. Reducción de pérdidas de calor. Este aspecto hay que considerarlo al construir el invernadero. La reducción de pérdidas de calor se consigue principalmente reduciendo las superficies de intercambio calórico, y las pérdidas por unidad de superficie, utilizando dispositivos de aislamiento y empleando cortavientos. Reducción de superficie de intercambio. Se consigue, en primer lugar, limitando la superficie de intercambio de calor del invernadero con el exterior. Construir invernaderos compactos, de modo que reduzcan al máximo la proporción de laterales, una pendiente de cubierta elevada supone mayor superficie desarrollada de cubierta del invernadero que una pendiente baja, por lo que hay mayor área de intercambio y de pérdida de calor en la cubierta. De modo similar, los materiales de cubierta ondulados aumentan la superficie de intercambio en relación con los materiales de cubierta planos. Reducción de pérdidas por unidad de superficie. Las pérdidas por IR podrán limitarse empleando en cubierta materiales idóneos (poco permeables a IR infrarroja larga, como polietileno térmico) Trasmisidad: P.E. polietileno normal: 68%

P.E. IR: <25% Se pueden disminuir las pérdidas empleando pantallas térmicas desplegadas durante la noche. Las pérdidas por convección y conducción disminuyen minimizando los efectos del viento exterior, tanto protegiendo con cortavientos, como ubicando y orientando el invernadero de forma idónea. Pero sobre todo, los medios más eficaces son el empleo de doble cubierta y pantallas térmicas. D D Inv. D A Distancia: A: 2/3m D: 2/3 veces la altura (h) del invernadero.

Las pérdidas de renovación de aire constituyen otro capítulo de pérdidas de calor. Pueden limitarse con una buena estanqueidad de paredes y ventanas para conseguir un buen hermetismo y minimizar el viento exterior. Cuando el invernadero está cerrado, el hermetismo no es perfecto, y hay infiltraciones de aire por las rendijas y perforaciones. Dispositivos. Las principales medidas para reducir la pérdida de calor son: el doblado de paredes laterales externas, el uso de pantallas térmicas móviles (especialmente en invernaderos calefactados) y el empleo de doble cubierta. Doble cubierta: Puede reducir las pérdidas de energía hasta en 1/3 aproximadamente en invernaderos calefactados. Al mantener una cámara de aire aislante, de unos cm de espesor, entre dos láminas plásticas mejoran las condiciones de aislamiento de la cubierta. Tiene el inconveniente de reducir la luz. Su instalación requiere sistemas de sujeción especiales y hay que adaptar el sistema de ventilación. Pantallas térmicas móviles: Las pantallas limitan el volumen del recinto a calefactar, reducen pérdidas por radiación de la cubierta vegetal y su entorno. Son empleadas por la noche, en inverno en zonas frías. Las economías de energía van del 5% en tiempo calma con cielo cubierto, a más del 60% con viento fuerte y cielo despejado. El problema principal que plantean es el aumento de humedad del aire si son impermeables. Las pantallas suelen ser de lienzos, tejidos o no, o láminas de plástico con frecuente presencia de bandas de aluminio para mejorar su eficacia. Deben instalarse de modo que minimicen los sombreos una vez plegada, pues limitan la luz en un 4% al menos. El manejo consiste en desplegarlas al ocaso y replegarlas al salir el sol. Este repliegue debe ser progresivo para evitar la caída brusca de la masa de aire frío, acumulada sobre la pantalla, sobre las plantas. Si reducen radiación por retirarlas tarde o colocarlas pronto, limitan la fotosíntesis afectando negativamente a la producción. Paredes laterales externas dobles: El aislamiento de las paredes laterales en la periferia del invernadero es una medida eficaz para minimizar las pérdidas de calor. Su instalación es simple y barata, afectando poco a la reducción de la luz. Cortavientos: Los cortavientos reducen la presión del viento y el riego de daños al invernadero. Asimismo, limita las pérdidas por renovación de aire y por convección. Deben ser de altura superior al invernadero, y de tipo semipermeable. Los cortavientos generan turbulencias y la distancia protegida es menor. La distancia protegida por los cortavientos semipermeables es de 15/20 veces la altura (h) del invernadero. La orientación debe ser perpendicular a los vientos dominantes, y la distancia al invernadero de 2/3 veces su altura, en los lados oeste, este y sur para evitar sombras. Calefacción: Los aportes de calor para elevar la temperatura del invernadero pueden efectuarse, según los objetivos del productor, a la parte aérea del cultivo, a la parte radicular, o a las dos. En la calefacción de órganos aéreos, el calor se transmite por convección o radiación, mientras que la calefacción de suelo o sustrato, la transmisión de calor se efectúa por conducción.

• Calefacción de tipo convectivo. Los tres sistemas actuales de producción de aire caliente son: aerotermos,
generadores de aire caliente y bomba de calor.

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Aerotermos: transmiten el calor de un cuerpo radiante al aire. Los aerotermos de agua son los más usuales. Los tubos metálicos son recorridos por agua caliente que intercambia calor por convección con el aire. La superficie de contacto se aumenta con aletas y un ventilador mejora los intercambios. Los aerotermos eléctricos son caros por su consumo eléctrico. Generadores de aire caliente: se quema un combustible, normalmente un gas, y calienta un aire que es forzado a circular en el invernadero mediante tuberías. Pueden ser de combustión directa o indirecta. En los de combustión directa, los productos de combustión son enviados al invernadero, por lo que el combustible

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debe ser limpio, con menos de 0,03% de azufre. Como pueden generar otros gases como el etileno (hormona vegetal gaseosa) es una técnica no aconsejable. Los sistemas directos sólo se suelen usar en calefacción para defensa de bajas temperaturas excepcionales (de corta duración) y de apoyo. Los generadores de aire caliente de combustión indirecta expulsan al exterior el gas de combustión. La distribución del calor mejora notablemente si se efectúa con mangas de plástico flexible perforado. La longitud de cada manga no debe superar los 50m, siendo preferible limitarlas a 30m.

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Bombas de calor: toman calor de una fuente fría, aire o agua exterior, y lo insuflan e el invernadero, pero son poco frecuentes. Sistemas de calor convectivos: son poco frecuentes. Además, el aire caliente pesa menos que el frio y tiende a elevarse lejos de la planta, produciendo diferencias de temperatura entre la base y lo alto de la planta de 2/3 ºC. Como ventaja, los sistemas convectivos son baratos de instalación y de rápida respuesta, pero de poca inercia térmica. Es usual su empleo en invernaderos baratos, como sistemas de defensa de temperaturas muy bajas.

Calefacción de tipo radiativo-convectivo.

- Por agua caliente: en estos sistemas clásicos de calefacción por agua caliente, al alta temperatura, el elemento
calefactor es un tubo o superficie caliente que disipa el calor por radiación y por convección del aire. Estos sistemas son más caros que los convectivos, pero son más eficientes y tienen mayor inercia térmica. Al ser un método radiativo, la temperatura de la planta es más alta en la parte que alta del aire que la rodea, por lo que no se produce condensación en las plantas. En los sistemas convencionales, el agua circula a alta temperatura, a altura del tubo debe estar entre 0,3/1m del suelo. Hoy día se ha generalizado el empleo de los tubos de calefacción a pares, como guías para transporte de carretillas y elementos de calefacción. Se puede, en estos casos, complementar la instalación de calefacción, con unos tubos a baja temperatura entre la vegetación para evitar la condensación de agua en el cultivo (40/50ºC) 4.2 Climatización en periodos cálidos. El cultivo en verano, ya que las temperaturas puedes tomar valores que hacen imposible el manejo de las plantas, se hace necesario reducir las temperaturas. Sistema de sombreo: reduce la radiación directa del sol. Existen sistemas estáticos, los cuales no se pueden regular (mallas de sombreo, encalado), y sistemas dinámicos, que permiten el control de radiación solar (cortinas móviles, riego en la cubierta)

- Encalado: en zonas de poca lluvia se prefiere carbonato cálcico, y en zonas de lluvias importantes de utiliza cal
apagada. Blanqueo: 100 litros de agua 5 kg hidróxido cal Ca (OH)2 10 kg de carbonato cálcico CaCO3 Goma arábiga (pegamento que se va con agua) Se limpia en otoño con agua a presión y una cierta cantidad de sulfato amónico.

- Mallas de sombra: se colocan en el exterior para que refrigere, ya que en el interior absorbe la radiación solar y
aumenta la temperatura. Se clasifican en función de su % de transmisión, reflexión, porosidad y suelen ser de polietileno (PE), polipropileno (PP), poliéster (PEs), o derivados acrílicos. Ventilación: tiene como función renovar el aire, actuando sobre la temperatura, Humedad relativa, CO2, O2

• Natural o pasiva: se basa en la diferencia de densidad del aire.
Ventanas: puedes ser laterales (colocadas en las paredes laterales), o cenitales (colocadas en la techumbre) que son las de mayor importancia, y dando, la combinación de las dos, una mejora importante en la ventilación. Se hace imprescindible el uso de mallas que impidan la entrada de organismos no deseados. En zonas costeras, la ventana cenital se coloca encima de pasillos para evitar que la maresía caiga encima del cultivo.

La apertura y cierre de ventanas se puede hacer manualmente, o con un sistema electromecánico (termostato), aunque se está reemplazando por sistemas neumáticos que eviten problemas eléctricos de humedad. La superficie necesaria de ventanas sin malla se estima equivalente al 20/30%de la superficie cubierta (de suelo) El uso de mallas antiinsectos obliga a aumentar la superficie de las ventanas. Una malla 20x30 reduce la ventilación en un 50%. La malla antitrip, más del 70% MALLA: 20x30 (nº de hilos por cm2) Antipulgón. X>20x30 Antitrip. El diámetro Ø del hilo influye. Ø= 0,23/0,29. Mesh: medidas de mallas y filtros de cabezal de riego (se mide en 1 pulgada)

• Ventilación forzada: se produce con ventiladores extractores que extraen el aire caliente del invernadero,
ocupándolo con aire exterior. Hoy día la colocación de mallas antiinsectos hace que la ventilación natural sea insuficiente, por lo que prolifera la ventilación forzada. Estos ventiladores pueden ir tanto en el techo como en el lateral del invernadero. El uso de ventiladores permite un control más preciso de la temperatura del invernadero que el que puede lograrse con la ventilación pasiva, aunque tiene coste de equipo y de consumo de electricidad. Su instalación requiere de una distancia entra la ventana y el extractor de menos de 40m, con una superficie de 1,25 veces más pequeña que la de la ventana, y una separación entre extractores de 8/10m. Refrigeración por evaporación de agua: El agua, al pasar de estado líquido a vapor, absorbe calor. Si disponemos en el invernadero de algún equipo capaz de vaporizar agua, la vaporización absorberá calor del aire del invernadero, y por tanto, bajará la temperatura ambiental. La evaporación del agua continúa hasta que el aire se satura, es decir, una humedad relativa (Hr) del 100%. En estas condiciones de saturación, la temperatura se llama temperatura húmeda. No es posible bajar la temperatura por debajo ya que el aire no admite más agua en estado gaseoso. Nebulización fina (Fog System). Sistema de refrigeración mediante la distribución de gotas agua de pequeño tamaño, que permanecen suspendidas en el aire lo suficiente para evaporarse y no mojar los cultivos. Las boquillas nebulizadoras están conectadas a tuberías que cuelgan de la techumbre, y tienen un caudal de 4l/h. Van colocadas cada 20-25 metros cuadrados. Es un sistema controlado por una electroválvula accionada por un humedostato (para la regulación del índice de Hr). Se consiguen descensos de 10-15º C. Nebulizadores: boquillas de gotas de 10 µm (10-6 m). Alta presión (69atm.) Más caros. Pulverizadores: boquillas de gotas de 20/100 µm. Presión normal (2/3atm.) Pantalla evaporadora (Hidrocooling o Cooling System). Sistema de refrigeración mediante el paso de aire por una pantalla de material poroso, que se satura de agua, situado en un lateral o frontal y en cuyo extremo opuesto se instalan ventiladores eléctricos. El aire pasa a través de la pantalla porosa, absorbe humedad y baja su temperatura. La pantalla puede ser de fibras (virutas de madera) o con materiales celulósicos, que destacan por: o Admitir agua de muy mala calidad, aunque las sales obsturan la celulosa y no son eternas. o No suele dejar huecos al contrario que las fibras. o Tener mayor superficie de contacto. Los paneles porosos permiten el descenso de temperatura de 3/6ºC. Es eficiente en zonas desérticas, mientras que no es recomendable si el aire exterior es húmedo (áreas costeras). Con higrometrías muy bajas (Hr>20%) pueden reducir la temperatura en torno a 10ºC. La distancia entre el ventilador y la pantalla tiene que ser menor a 40m. 5. Iluminación artificial en invernaderos. En invernaderos, la luz regulada posibilita: alterar la duración del día o interrumpir la de la noche (mediante iluminación artificial o pantallas de oscurecimiento); aumentar la fotosíntesis (complementando la luz natural y/o prolongando la luz del día con luz artificial); y disminuir la intensidad de luz (pantallas de sombreo). Cuando la radiación solar es insuficiente puede recurrirse a complementarla con luz artificial para elevar los niveles de radiación P.A.R. En cultivo de hortalizas, en el área del mediterráneo, la iluminación artificial no es económicamente viable. Las hortalizas de cultivo usual en invernaderos son insensibles al fotoperiodo en condiciones normales.

En encalado o blanqueo de cubierta es eficaz para reducir las temperaturas excesivas en épocas de alta radiación, pero limita notablemente la radiación, lo que implica una reducción del potencial productivo. Es preferible mejorar el sistema de ventilación para limitar los excesos térmicos. Fotoperiodismo. Es la duración del día. Es el mecanismo de control del desarrollo de las plantas que impone la duración del día y de la noche en ciclos de 24h. Así, existe plantas de día corto que generalmente florecen cuando la duración del día es inferior a so fotoperiodo crítico, normalmente menos de 12h, mientras que las plantas de día largo florecen cuando la duración del día es mayor a su fotoperiodo crítico, usualmente más de 12h. Aquellas plantas cuya floración no dependa de la duración del fotoperiodo se llaman de día neutro. La mayor parte de las hortalizas cultivadas en invernaderos son de día neutro (ej. tomates) Iluminación artificial para el aumento de luz. La iluminación artificial supletoria es frecuente en invernaderos sofisticados para cultivos de valor añadido. La iluminación supletoria tiene como finalidades fundamentales: o El aumento de la fotosíntesis (iluminación P.A.R.) o Prolongación del periodo de luz (fotoperiodo) Permiten incrementar la radiación acumulada diaria. Su empleo más extendido es en el cultivo de flor cortada (rosas y crisantemos), y en la primera fase de crecimiento de plantas jóvenes. Los tipos de lámparas de invernaderos son: o Incandescentes. o Fluorescentes. o Lámparas de descarga de alta intensidad. Las lámparas incandescentes son poco eficientes energéticamente en convertir corriente eléctrica en P.A.R. (6%), emitiendo la mayor parte de la energía en el rango infrarrojo. Se emplean para control fotoperiódico o como complemento a otras lámparas. Las lámparas fluorescentes son más eficientes que las incandescentes (en torna al 20% de eficiencia de conversión P.A.R.). Suelen ser de luz blanca, aunque las hay de diversos colores. Las fluorescentes son útiles en la germinación (en superficie) y con las fases iniciales es del crecimiento, pero son muy poco empleadas, pues al ser compactas, sombrean bastante limitando la radiación solar diurna. Las lámparas de descarga de alta intensidad se usan cuando se requieren altos niveles de intensidad de radiación. Entre este tipo de lámparas están las de mercurio, alógeno y sodio a baja y alta presión. Las de mayor eficiencia energética (en conversión P.A.R.) son las alógenas y las de sodio a alta y baja presión, que alcanzan eficiencias del 26/27%. Un aspecto primordial a considerar es el espectro de emisión de radiación de la lámpara en el intervalo P.A.R. a fin de que la radiación emitida sea lo más similar posible a la radiación P.A.R. El encendido del sistema de iluminación suele hacerse cuando el nivel de radiación P.A.R. natural baja de 10w/m2, prolongando el día hasta un total de unas 12h, sin exceder de las 16, pues sería perjudicial para la mayoría de cultivos, aunque algunas especies, como la lechuga, permitan iluminación permanente. La iluminación permanente puede provocar caída de hojas en algunas especies, y ser contraproducente en otras como en el tomate. Los niveles de iluminación recomendados en hortalizas oscilan entre 12/24w/m2 en pepino, pimiento y tomate; y entre 12/48w/m2 en berenjena y lechuga. Cuando la radiación P.A.R es muy baja, la iluminación artificial puede duplicar las tasas de fotosíntesis. Para alargar la vida de las lámparas, no deben encenderse y apagarse constantemente. Se recomienda mantenerlas encendidas un mínimo de 20 minutos, en lámparas de fotosíntesis, teniéndolas apagadas entre 10/15 minutos antes de encenderlas de nuevo. A fin de alternar el fotoperiodo sensible de las plantas, se puede alargar la duración del día o interrumpir la duración de la noche con iluminación fotoperiódica de baja intensidad, típicamente de 0,4w/m2 conseguida con lámparas incandescentes normalmente, y fluorescente a veces. La iluminación fotoperiódica se emplea de modo cíclico, por ejemplo en crisantemos, encendiendo de 6/10 minutos cada media hora entre las 22:00/03:00h. En épocas en las que la duración del día es larga, desplegando unas lonas, a primeras horas de la mañana o últimas de la tarde, que impidan el paso de la luz, aumenta la temperatura, por lo que tiene que haber sistemas de ventilación y/o refrigeración.

Tipos y características de lámparas empleadas en iluminación de invernaderos (Serrano, 1990) Características Luz producida Potencia Rendimiento luminoso Duración Incandescentes Rojo e infrarrojo (elevado poder calorífico) 3 W/m2 10 % 1000 horas Vapor de mercurio Visible y ultravioleta 150-200 W/m2 90 % 3500 horas Incandescentes y vapor de mercurio Mixta 30% 2000 horas Adelanto de la floración Fluorescentes Mixta con preponderancia de azul y rojo 90% (emana poco calor) 3500 horas

Aplicación

Invernadero de grandes Crecimiento de dimensiones. plantas Adelanto o retraso de la floración Bajo costo de Atención al instalación; elevado tipo comercial uso que se elige

Crecimiento de plantas

Observaciones

Elevado costo de uso

Débil intensidad luminosa, colocación en batería de 3-4

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