COMUNICADO DE PRENSA

Contacto: Eva L. Ayala Reyes, portavoz EDUCAMOS, 644 7034

EDUCAMOS DENUNCIA INQUISICION EN EDUCACIÓN
29 de noviembre de 2011: Docenas de facilitadores y otros funcionarios del Departamento

de Educación andan por las escuelas interrumpiendo las labores escolares con un proceso de evaluación cuyo propósito principal es amedrentar y castigar al magisterio por las deficiencias del propio sistema. Ejemplo de esto fue lo ocurrido en la Escuela Sabana Llana de Río Piedras donde cerca de 6 funcionarios se presentaban a los salones, en muchos casos sin identificarse y sometían a los compañeros de dicho plantel a un proceso inquisitorial que en nada mejora la labor educativa. Se están presentando a los salones sin identificarse sometiendo a los estudiantes a interrogatorios sobre lo que hace el maestro, obligando al magisterio a mostrarle voluminosas carpetas con los memos y circulares de la agencia, la visión y misión de la escuela, entre otra serie de documentos. Como parte del acto inquisitorial, preguntan a los estudiantes y padres sobre los exámenes que administra el maestro, los cuentos o discusiones en la sala de clase, cómo el maestro ofrece la clase, cómo y de qué habla y otros asuntos extremadamente subjetivos, lo que en nada contribuye a mejorar el proceso educativo. Es absurdo por ejemplo que un facilitador de educación especial esté evaluando maestros de inglés. Cuando el maestro le pide copia de la mal llamada evaluación, los directores afirman que no pueden darle copia porque eso es “un asunto federal”. Es decir, se adueñan de los salones, hacen y deshacen, arrinconan a los compañeros y luego se van y le niegan a los afectados el derecho a conocer las fortalezas y debilidades encontradas alegando que eso “es confidencial por que es federal”. Evidentemente, no hay la más mínima intención de mejorar el proceso. El objetivo es el carpeteo. En esta y otras escuelas, se viene utilizando este método inquisitorial aun antes de aprobarse la Ley 224 donde los legisladores de ambos partidos junto al Gobernador convirtieron en ley el Proyecto 1780 transformando a los facilitadores en evaluadores. Se está utilizando un Reglamento de Evaluación que es ilegal, altamente punitivo, subjetivo, que todavía no está vigente y que no tomó en cuenta el punto de vista del magisterio. Simplemente se hizo con el propósito de recibir $170 millones de dólares en fondos federales, dinero que seguramente se quedará en contratos millonarios y en plazas burocráticas para allegados a tal partido y que en nada beneficiará al salón de clases. Resulta lastimoso para la educación, y constituye una grave falta de respeto para el magisterio que todos los legisladores y el gobernador actúen a escondidas, enmendando y desvirtuando el propósito de la Ley Orgánica del Departamento de Educación para que nuestra labor sea “evaluada” por personal que no cuenta con la preparación requerida para ello. La Ley 224 no fue a vistas públicas, está mal redactada y no toma en cuenta a los sectores afectados. Primero violan la normativa vigente y luego legislan para legalizar las violaciones cometidas. Es como si tratara de reducir la criminalidad legalizando los crímenes. Hacemos un llamado al Secretario de Educación interino para que haga valer su compromiso de aplazar el Reglamento de Evaluación hasta que el mismo sea enmendado por el Comité Representativo de las organizaciones magisteriales que él mismo prometió. Al magisterio, y a las comunidades escolares le hacemos un llamado para que nos demos a respetar rechazando este tipo de atropello antipedagógico. Reclamamos un proceso de evaluación objetivo y formativo dirigido a apoyar la labor educativa para fortalecer la educación puertorriqueña.

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