Calle Guerrilleros Lanza 1437 - Miraflores - La Paz Teléfono: 2-914061 - Casilla postal 13099 E-mail: lapaz.

bolivia@atd-cuartomundo.org www.movimiento-cuartomundo.org/Bolivia

La Paz, noviembre de 2010 Edición Número 3

Suma Qamaña – Vivir Bien
Por la tercera sesión de la Universidad Popular Cuarto Mundo del año 2010, fuimos acogidos en el Comedor Wisllita de Pampahasi. Agradecemos a nuestros amigos de ese lugar que nos recibieron con mucho cariño. El tema de ese encuentro fue el Suma Qamaña, termino aymara que significa Vivir Bien. Para ayudarnos a profundizar esa reflexión hemos invitado a la Lic. Cristina Vásquez, docente de la Normal Simón Bolívar de La Paz, a quien agradecemos por su apoyo.

1 ¿Qué era el Vivir Bien antes y qué queremos rescatar?
Para entrar en el tema, el grupo de Pampahasi presentó un teatro sobre lo que era el Vivir Bien. Sus miembros Marcelina Guzmán, Juana Flores, Susana Condori, Teresa Yujra, Agustina Torrez y Marisel Gutierrez recuerdan y comparan con el Vivir Bien de ahora. Presentamos extractos del teatro y las reacciones que él suscitó en el público.

Antes, caminábamos mucho para hacer necesitábamos nada. Teníamos papa, chuño, criábamos animales y teníamos carne, leche y trueque, no comprábamos
Extracto del teatro: Teníamos que caminar mucho y a veces tan lejos. Íbamos al valle llevando papas para cambiar con maíz, trigo. Las llamas venían desde Uyuni, cargaban la sal para cambiar con papa, chuño, charque, tunta. Otras salían de los Yungas, cargadas de coca, plátanos. No había plata, era por trueque. Todo cambiábamos en los sombreritos. Ahora esta desapareciendo; se compra por romanas. Y todo está tan caro, ¡ya no alcanza plata! También tenemos micros y así rápido llegamos a nuestras comunidades. Los jóvenes se olvidan caminar pero las ancianas siguen. Margarita Poma: En el campo, casi no queso. Todas estas cosas son muy caras, no podemos tomar leche, ni comer queso. Todo es comprado, uno se levanta con plata y duerme sin plata. Aquí, en la ciudad, la vida es difícil.

Javier Chura: Cuando era joven, vivía en los Yungas donde se respira aire puro. Allá, se come bien, se disfruta de la naturaleza, A veces, te acercas a un árbol de plátano, lo cortas y puedes comer, sin gastar un centavo. A mí me gustaba la pesca. En las noches, sacaba entre 20 y 30 sábalos, los distribuía en varios lugares. En la ciudad, para vivir bien, lo primero es preocuparse por el dinero. En el campo, el trabajo es duro pero la Madre Tierra nos retribuye, es como si te estuviera devolviendo.

Antes, producíamos lo que consumíamos Agustina Villca: Antes, la ropa de bayeta era muy valorada. Cuando la lluvia mojaba, nuestra ropa nos y compartíamos entre todos
Extracto del teatro: Producíamos la comida y compartíamos lo que cosechábamos. Hacíamos el 1 Ayni . Nos ayudábamos a construir una casa, hacíamos la chacra. Había ayuda entre comunidades, Ayllus2 y familias. Ahora, si quieres que vengan al campo para ayudar a trabajar, piden una buena comida y dicen: “¿Cuánto me vas a pagar?”. No es como antes, ir con cariño, ayudar con todo el corazón. Juana Calle (traducido del Aymara): Hacíamos secar la bosta de la vaca y eso servia como leña, como combustible. No todos teníamos fuego, decíamos: “regálame un pedazo de brasa del fogón, te lo voy a devolver”. Lo mismo pasaba con las semillas y cuando devolvíamos, un poco más aumentábamos. protegía y no teníamos enfermedades. Ahora, solo en el exterior nuestros tejidos son valorados.

Cristina Vásquez: Y ahora, ¿qué tela compraremos?, será de nylon porque es bonito con encajes, y me pregunto: “¿eso me abrigara bien?, ¿con eso mi cuerpo estará sano?”. Dicen que la comida es cara, no alcanza. Quizá hay que rescatar la comida de antes, como la quinua, los chuños, las papitas, las ocas, la verdura y aprovechar nuestros productos cuando están baratos y también compartir entre todos los conocimientos para aprender a combinar la comida y así vivir más sanos. Catalina Cori (traducido del Aymara): He vivido en el tiempo de los hacendados. El trabajo era muy duro, era hacer la chacra para ellos, pastear sus animales y para nosotros no había casi nada. He sufrido mucho. Los hacendados se aprovechaban de nosotros, nos pegaban, éramos como esclavos. No había libertad de tener tierra para sembrar, criar ovejas, vacas, y otros animales.

Félix Zenteno: Para cultivar la tierra, no se ponía abonos químicos, solo abono natural de gallinas, llamas, vacas; se ponía a media hectárea y la otra parte descansaba para el año siguiente. La producción de papas, quinua, cebada, maíz era buena. En esa época, usábamos leña. Hacíamos los mecheros con cebo de llama. He usado el cuero del cogote de la llama para hacer abarcas. Adelaida Chávez: Hoy en día, no hay caso de hacer descansar la tierra, porque hay que repartir el terreno entre los hermanos.

Gilberto Mollo: En mi comunidad, nosotros no hemos tenido hacienda ni patrones, todo lo que teníamos era para nosotros, ganado vacuno, ovejas, chanchos. En el campo vivíamos de todo lo que producíamos. Eso es Vivir Bien en la comunidad.

2 Universidad Popular

Antes, vivíamos en armonía con la Cristina Vásquez: Para sembrar, los abuelitos se naturaleza agradeciéndola con ritos, guiaban con el cosmos, el sol, las estrellas, las nubes. Ellos sabían leer la naturaleza. En cambio, música y bailes
Extracto del teatro: Nuestros abuelos tenían fe en el sol y la luna, se guiaban con el día y la noche. Cuando salía la luna llena, ella nos indicaba que era tiempo de helada, así sabíamos si iba a ver buena cosecha o no. Nuestros papás iban a trabajar al salir el sol, y con la luna se entraban a descansar, la luna les guiaba el camino. Todo el trabajo era de 2 en 2. En el campo la vaca da la leche, el toro ayuda en el arado, todo es de dos en dos. nosotros no hemos aprendido, no tenemos ese conocimiento. Cuando hacemos las ofrendas, invocamos a los Apus, a las Illas5 que son también parte de la naturaleza.

Antes vivíamos bien porque había armonía con la naturaleza, había un valor que se llama la reciprocidad: todo lo que nos brinda la naturaleza es bueno y nosotros lo devolvemos con agradecimiento mediante ritos. Cuando hacemos descansar la tierra, significa valorar y tenerle cariño. A los animalitos también les adornan con lanas de colores en las 6 orejas (K’llpha ), les ponen sus nombres en la época del carnava (Jisk'a anata). Tienen mucho cariño con los animales y las plantas. Erodia Quiroz: En el campo, cada año teníamos que hilar y tejer un aguayo con el cual bailábamos en las fiestas del año nuevo y carnavales. Esas cosas me gustaban.

Antonio Romero: En el campo, hacen ritos y ofrendas a la Madre Tierra e invocaciones a la Pachamama incluyendo a todos los cerros, Achachilas3 , Apus4 y espíritus, con la finalidad de que tengan buen cosecha, buenos frutos. Lo hacen también en la casa que han construido en la comunidad para que perdure muchos años. Estas actividades han llegado hasta las ciudades. En la alta sociedad hacen estas ofrendas para que les vaya bien en el negocio, la salud. También invocan muchos pedidos para que incluso tengan dinero. Felix Zenteno: Cuando siembran hacen ceremonias con los abortos de la llama, ofrecen una mesa y ofrendas o rituales a la Pachamama. Estas costumbres se hacen desde tiempos milenarios. Lourdes Martínez: En la casa donde vivía, en una esquina tenían un cántaro. A medio día, veía que las cholitas se lavaban su cabello. Descubrí que en el cántaro guardaban orines fermentadas (Thamata) para lavarse la cabeza, de igual manera vi que tenían una bola de tierra blanca llamada Qollpa7 también para el cabello. Con estos productos naturales, las mujeres del campo tienen hermosos cabellos.

Universidad Popular 3

Antes, trabajábamos juntos como familia Agustina Villca: Antes, las chicas no podían estar en complementariedad, ¿había equidad sin hacer nada. Las que siempre tenían la rueca en la mano, eran bien miradas porque eran trabajadoras. de género?
Extracto del teatro: Todas las familias trabajábamos. Nos levantábamos temprano, a las 4 de la mañana cuando cantaba el gallo: las mujeres para cocinar, los hombres para alimentar a los animales. Después, salíamos a las 7 de la mañana para ir a trabajar a la chacra, pastear los animales para volver temprano. Ahora en el campo, solo quedan los mayores, los papás hacen la chacra, crían a los animales. Los jóvenes se van a la ciudad y el pueblo esta quedando vació. En la ciudad, no es así, todos vamos a trabajar, la mujer por allá, el hombre por acá y las wawas en la casa solos. Las familias que tenían hijos varones las querían para yernas.

Blanca Chura: En el campo trabajan marido y mujer, siembran y recogen la papa. En la ciudad, cuando me he juntado, solo mi esposo trabajaba. Ahora, no nos alcanza y debemos trabajar los dos. Nos levantamos a las 6 de la mañana. Cuando tenemos que salir, mi esposo me ayuda a ordenar, yo voy a arreglar mi cocina y dejamos la casa toda limpia cerrada con candado.

Lourdes Martínez: En el grupo de los amigos, 8 hemos leído sobre la Chacha-Warmi que trata de igualdad de trabajo, complementariedad y reciprocidad. A los niños y niñas les enseñaban las mismas actividades para que ellos puedan prosperar cuando sean jóvenes. Había riquísimos valores, antes de casarse, la mujer tejía un poncho y el varón una manta. También en el trabajo de la casa, lo hacían por igual y la familia extendida, abuelos, nietos, todos salían al trabajo de agricultura y ganadería, especialmente cuando tenían que cosechar. Juana Calle (traducido del Aymara): Antes nosotros trabajábamos desde pequeños. Félix Zenteno: Yo no sabía hilar. Mi abuelo me daba una libra de lana pesada. Tenía que aprender a hilar a la fuerza. Cuando terminaba, le entregaba a mi abuelo. El pesaba y si faltaba un gramo, me decía:” ¿Donde está esa lana?” Era bien controlado y estricto.

Juana Huallpa: La compañera vive el ChachaWarmi en su hogar. Pero en una mayoría no es así. Aquí en la ciudad los hombres no valoran las mujeres que hacen las cosas del hogar además de salir a trabajar. Antonio Romero reconoce que existe machismo en la ciudad y que a menudo la esposa tiene toda la responsabilidad de la familia. Cristina Vásquez: Parece que antes había equidad de genero, tanto hombre como mujer, ¿pero hoy? Trabaje para la formación de mujeres líderes campesinas. Ellas tenían 17 actividades que hacer en el día, en cambio los hombres no tenían tantas, había una desigualdad. Petrona Castillo comparte la misma opinión y Victoria Huallpa añade que por esa razón las mujeres tienen que valorarse.

4 Universidad Popular

Emma Poma: Antes se respetaba a la tierra, daban las ofrendas. Las abuelas siempre challaban, antes de sembrar, con su alcohol, su coca pero a las mujeres, no se respetaba así. Siempre había ese machismo de los varones. Las mujeres eran discriminadas, no podían hablar, no podían hacer fácilmente las cosas. Siempre necesitan el permiso de sus esposos. En eso, vemos que era el mal vivir para las mujeres. Ahora las mujeres dicen que hay leyes que les protegen y pueden hablar.

Alicia Chura: A veces, quedamos las mujeres solas u hombres solos y sufrimos abandonados con las wawas. Yo he luchado sola con mis hijos desde que eran pequeños. Además hace 20 años que soy discapacitada, en la cama. Yo tenía vergüenza de salir, pero he visto que hay hombres y mujeres en silla que tienen wawas y puedo decir que no somos iguales. Quisiera que la gente se de cuenta que nos discrimina, nos mira como extraños, a veces ni siquiera nos mira. ¡Somos personas y no nos comprenden!

Ana Beatriz Quispe: Soy madre sola, no tengo la ayuda del papá de mis hijas, pero tengo la ayuda de otras personas. La verdad es que hay que tener fuerza y valor para criar a los hijos y decir: “¡yo si puedo!”. No me conformo con un trabajo, trato de salir a otro lado, a ganar un poco más pensando en mis hijas por el papel de padre y madre que tengo.

Erodia Quiroz: A la hermana Alicia, le digo que se confié al Señor. Yo, hace 11 años que estoy con muleta y siempre agradezco a Dios porque me ha dado a mi esposo que me ayuda y nunca me ha dejado. El, es muy cariñoso y bueno, no todos los hombres son malos. Félix Zenteno: Evidentemente los hombres no somos iguales. Yo no me niego a trabajar con mi esposa. Lavaba la wawa, ayudaba a lavar la ropa, pelaba papa, pellizcaba chuño. Si ambos trabajamos, salimos adelante. Lastimosamente es

Y ahora… tenemos que preocuparnos de ¡Nosotros tenemos que hacer valer nuestra identidad, nuestra cultura! nuestro Suma Qamaña
Extracto del teatro: Tenemos que preocuparnos de nuestro Suma Qamaña. Todos unidos debemos pedir la construcción de buenas escuelas y hospitales, la luz y agua potable. En la educación más que todo, deberíamos pedir ayuda, especialmente a los alcaldes para que los profesores puedan venir a enseñar con regularidad a nuestras wawas porque a medio año nos dejan y luego nosotros nos vamos a la ciudad sin saber nada. Allá la gente nos hace a un lado, nos discrimina, nos ve con cara de campesinos, no nos toman en cuenta, dicen que no valemos mucho.

Universidad Popular 5

2 ¿Cómo vemos el Vivir Bien ahora?
Presentación de un diaporama sobre el Vivir Bien realizado por el grupo siguiente de Senkata: Yoana Camacho, Petrona Castillo, Adelaida Chávez, Javier Chura, Catalina Cori, Gilberto Mollo, Margarita Poma, Emiliana Tola y Félix Zenteno.

Tener una buena alimentación
Comentario del diaporama: Hoy en día casi no se puede tener una buena alimentación porque nuestros esposos ganan muy poco. La plata que nos dan, no nos alcanza. Tenemos que estirarla como chicle para poder cocinar. Cada día nosotras las mamás pensamos: “¿qué vamos a cocinar, con que vamos a llenar las ollas? Eso es un poco la desesperación y nos sentimos muy mal de no poder tener más alimentación.

Vivir con la familia en una casa propia que cuenta con servicios básicos
Comentario del diaporama: Para nosotros es importante estar con la familia, tener contacto con nuestros hermanos, nuestras hermanas, nuestros padres, nuestros hijos, eso es parte de nuestra forma de relación. Entendemos por servicios básicos: luz, agua, alcantarillado, baño, ducha.

Tener un trabajo fijo
Comentario del diaporama: Con un trabajo fijo podemos vivir en una casa propia con servicios básicos completos y así Vivir Bien. Si no hay trabajo fijo, no hay casa, no se puede Vivir Bien.

Vivir en armonía y sin discriminación
Comentario del data-show: El vivir en armonía nace en el hogar, entre hijos, esposo y esposa, donde se esfuerzan para llevarse bien, entenderse, dialogar y no pelear. Al nivel de los vecinos, vivir en armonía sería hablar con los del lado, después abarcar a la manzana y poco a poco a toda la zona. Sería unirse para conseguir servicios básicos, adoquinado para las calles...

Catalina Cori: Ahora la vida en la ciudad es mucho mejor para mí porque vivo cerca de mis hijos. Yo casi he terminado de vivir y con mi familia estoy más tranquila. Cristina Vásquez: Otro aspecto importante del Vivir Bien; había sido vivir en comunidad y no pensar en mejorar y prosperar solito. Como lo han dicho, tener una casa propia en la ciudad para vivir dignamente es Vivir Bien pero querer tener más que lo necesario (una casa de tres o cuatro pisos, autos, una televisión para cada hijo) ¿eso será Vivir Bien o ambición? 6 Universidad Popular

También Vivir Bien es no discriminar y no sentirse discriminado, lo que pasa mucho en la ciudad. Anteriormente no había tanta discriminación en el campo, trabajaban como entre hermanos, nadie era más y nadie era menos.

3 Un ejemplo de ¿cómo se practica el Ayni en la ciudad?
Presentación de un socio drama en base a un hecho real vivido por un miembro del grupo de Senkata sobre una manera de practicar el Ayni en la ciudad. Fue actuado por las personas siguientes: Simona Chambi, Javier Chura, Christophe Géroudet, Victoria Huallpa, Marie-France Lebouc, Claudio Mamani, Gilberto Mollo, Margarita Poma, Agustina Villca. Reflexiones que han surgido de los grupos: Antes el Ayni se practicaba en comunidad. Este socio drama que fue actuado es un reflejo de la vida real en la ciudad. Además de la humillación por el regalo, también vemos en el Ayni mucha borrachera. Como consecuencia hay pleitos en la familia. Lo más importante debería ser el compartir en familia, el disfrutar la fiesta, la alegría que uno esta sintiendo en ese momento. No tiene que haber ese miramiento, más bien ver el cariño y la presencia de la persona.

Estamos en una fiesta de graduación. Los padres y padrinos de la hija graduada acogen a los invitados. Cada uno trae un regalo, se hace registrar, lo entrega y saluda a los padres y padrinos. Llega la hermana menor de la graduada con un regalo grande que hace registrar como Ayni (regalo de reciprocidad: se tiene que devolver). Después viene el hermano mayor con su esposa quienes dan un regalo pequeño porque tienen bajos recursos. Lo hacen registrar como Cariño (en cambio no se tiene que devolver). Un familiar observador hace ese comentario: “¡cómo un hermano mayor va a traer un obsequio tan chiquitito, eso es pésimo!”. La esposa del hermano mayor se siente muy humillada y protesta diciendo a su marido: “nunca más voy a venir a ver a tu familia”.

¿Cómo se puede trasladar las costumbres del campo a la ciudad? Antes había una mayor igualdad de oportunidades, además las jerarquías eran más ordenadas. Un hermano mayor tenía una mayor jerarquía que el menor, en ese orden iban las cosas, pero cuando se trasladan a la ciudad se vive un choque porque no tienen las mismas oportunidades y posibilidades económicas. Cristina Vásquez: El Ayni es darte lo que yo tengo, compartir y tú cuando tengas me darás lo que tengas. Hemos tergiversado ese valor tan importante del Ayni. Cuando la gente se ha ido a la ciudad ha aprendido otras cosas de los de la ciudad, de sus formas de vivir, de pensar, incluso de sentir. Antes no pensábamos tanto en lo material pero más en ayudarnos, en que todos estemos bien.

Después de esa presentación, nos pusimos en cuatro grupos mezclados (amigos, militantes de Pampahasi, Senkata y voluntarios) para facilitar una reflexión cruzada en base a esa pregunta: ¿lo que presentó el socio drama será Ayni? ¿Cómo se debería practicar en la ciudad? Universidad Popular 7

4 Un ejemplo de ¿cómo se practica el Vivir Bien en el campo?
El grupo de los amigos presentó un teatro-ficción ilustrando la resolución de un problema mediante la solidaridad entre tres comunidades rurales. Fue representado por las personas siguientes: Marcela Aliaga, Diva Bellido, Julio Carrasco, Lourdes Martínez, Jacqueline Rasguido, Antonio Romero, Nancy Sacaca, Mercedes Valdivia, Maria-Luisa Vargas. Las dos comunidades se reúnen y plantean el problema. El Jilaqata de la primera comunidad pide a su homologo si les podría prestar los servicios de la profesora por el año escolar, a cambio le ofrece realizar cualquier trabajo para su comunidad. Surgen intercambios entre todos. Al final el Jilaqata de la segunda comunidad esta de acuerdo con la sugerencia y propone que a cambio la primera comunidad arregle el camino para que los niños de una tercera comunidad sin escuela puedan llegar fácilmente a su Unidad Educativa. Así la profesora regresaría al año a su escuela inicial para enseñar a esos niños y el Ítem no se perdería. Todos sin excepción quedan conformes con la solución planteada. Llegando a un acuerdo, las dos comunidades están muy felices y comparten un Apthapi. Comentario del teatro-ficción: Cuando hay consenso, se pueden solucionar muchos problemas. Eso es Vivir Bien en las comunidades. Alumnos de la Unidad Educativa de una pequeña comunidad que ha crecido, se quedan sin profesor por falta de Ítem. El Jilaqata9 encuentra a la Directora para buscar una solución a fin de no perjudicar a los niños. La Directora lamenta la burocracia en la ciudad y propone al Jilaqata que vayan juntos a ver al Director distrital para agilizar la llegada de un profesor. A su vez el Jilaqata le invita a reunirse con los de la comunidad. En esa reunión surge la propuesta de vincularse con una comunidad cercana que tiene una profesora con Ítem; pero no cuenta con Cristina Vásquez: Quiero felicitar por el trabajo de esa sesión de Universidad Popular y el empeño que han puesto, yo creo que esto es Vivir Bien. Lo importante hoy día ha sido la capacidad de expresarnos, de compartir no solo palabras pero emociones, sentimientos. Muchas gracias por compartir.
Realización: Mercedes Valdivia, Marie-France Lebouc y Christophe Géroudet Diseño gráfico y diagramación: Marcelo Vargas Trascripción del audio de la sesión: Gladys Cano Fotos: Jasmani Diaz, Marie-France Lebouc Video: Rodny Montoya y Jaqueline Calatayud

Ayni: Es la reciprocidad de los conocimientos de los pueblos andinos-amazónicos. Es la correspondencia mutua, el servicio en la necesidad del otro con retribución en la misma condición y situación. El Ayni se vive en permanente relación, buscando el bien común. 2 Ayllu: Casta, Linaje. Unión familiar que con el tiempo ha llegado a formar la actual comunidad indígena. Se puede decir que antiguamente su traducción al castellano es “Familia”, pero en la actualidad se traduce como “Comunidad”. 3 Achachila: Tatarabuelo. Bisabuelo. Los Achachilas también son los Dioses tutelares de una región o de una nación, los que están en los cerros sagrados para protegernos. 4 Apu: Señor, Capitán, Jefe de una tropa, Noble. Los Apus también son los cerros más poderosos que tienen mucha energía. 5 Illa: Es el espíritu multiplicador del ganado o de otros productos y bienes. Piedra o amuleto que simboliza dicho espíritu. 6 K'llpha: Ceremonia en la que se marca al ganado colocando lanas de colores en las orejas en el Jisk'a anata (lunes de carnaval). 7 Qollpa: Sustancia salina que aflora en la tierra. 8 Chacha-Warmi: Es hombre y mujer, es la dualidad de los saberes andinos-amazónicos. 9 Jilaqata: Autoridad principal del ayllu o de la comunidad. 8 Universidad Popular

1

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful