ANGELES Y DEMONIOS Robert Langdon es profesor de iconología religiosa en la universidad de Harvard.

Una madrugada recibe la llamada y el fax de Maximilan Kolher el jefe del CRN. En el fax aparece la fotografía de un hombre que tiene grabado en el pecho el sello de la antigua secta religiosa anticristana desaparecida, de los Illuminati. Langdon coge un avión hasta la sede del CRN. Allí descubre junto con Kolher y la hija del fallecido (Vitoria) que alguien ha robado la antimateria una importante y muy peligrosa sustancia. A través del ladrón descubren que la antimateria se encuentra en algún lugar de la Ciudad del Vaticano. Robert y Vitoria viajan al Vaticano. Allí descubren que el asesino a secuestrado a cuatro cardenales que tendrían que estar en el cónclave que se iba a celebrar unas horas más tarde. Langdon comienza a investigar acerca de los Illuminati y descubre que hay una especie de sendero que conduce a la Iglesia de la Iluminación; donde se reunen todos los Illuminati. El asesino llama por teléfono a un reportero de televisión para que emita en directo la ejecución del primero de los cuatro cardenales, que tendrá lugar en uno de los altares de la ciencia. Las investigaciones de Langdon le llevan hasta el Panteón de Roma, pero tras observar un rato, se da cuenta de que ese no es el lugar correcto. Acuden a iglesia pero llegan cuando ya es demasiado tarde. El cardenal está enterrado hasta la cintura en una de las galerías subterráneas de la iglesia, y le han ahogado metiendole arena en la boca. En su pecho tenía grabado con fuego otro ambigrama en el que ponía Tierra. Langdon sigue sus investigaciones y a traves de un libro de Galileo Galilei que encuentra en el Vaticano, descubre que el próximo cardenal va a morir en la plaza de San Pedro. Alertan a la Guardia Suiza y vigilan los alrededores, pero de repente se escucha un grito. El siguiente cardenal estaba muerto a los pies del obelisco de la plaza de San Pedro. Tenía grabado el ambigrama Aire y dos agujeros le perforaban los pulmones. La desesperación de Langdon iba creciendo y estaba convencido de que podría salvar al próximo cardenal. Acudieron a la siguiente iglesia junto con el jefe de la Guardia Suiza, y, al entrar, se encuentran al cardenal colgado de los brazos (como si estuviera crucificado). El asesino mata al comandante sin dejar ni rastro y golpea a Vittoria en la cabeza para poder secuestrarla. Langdon intenta rescatarla poniendo en peligro su vida. Al final acaba dentro de un ataúd y cuando llegan los médicos está casi muerto. Mientras tanto el cardenal había ardido con el ambigrama Fuego grabado en su pecho. Cuando Langdon se recupera intenta predecir el lugar donde se va a producir el asesinato. Ve llegar al asesino, y cómo este tira al último de los cardenales atado con cadenas a la famosa Fuente de los Ríos, en la Piazza Navona. Langdon intenta salvarle pero no lo consigue y a punto está de morir de nuevo. Decide regresar al Vaticano donde se encuentra con que Kolher el jefe del CRN, ha ido a visitar al camarlengo del difunto Papa. De repente se escucha un grito y al entrar se encuentran al camarlengo con el sexto y ultimo anbigrama grabado en el pecho: el diamante de los Illuminati. Alguien dispara a Kolher y le hiere de muerte pero antes le da una cámara a Langdon donde había grabado toda la conversación con el camarlengo. Cuando sacan al camarlengo para llevarlo al hospital se levanta diciendo que ha tenido una revelación divina y que sabe el sitio donde está escondida la antimateria que amenaza con destruir todo el Vaticano en menos de media hora. Saca el recipiente a toda prisa de la tumba de San Pedro y se monta en un helicóptero junto con Langdon. Éste estaba convencido de que el camarlengo quería arrojar la antimateria al mar, pero el helicóptero no se movía del sitio sólo ascendía. De repente el camarlengo se puso el único paracaídas que había y se tiró. Langdon comprendió que no le quedaba tiempo para llevar la antimateria lejos de la plaza así que decidió saltar subido en un cristal del helicóptero que confiaba que parase su caída. Segundos después de que saltara la antimateria explotó produciendo mucho calor. Langdon cayó en el río Tíber y los médicos de la Cruz Roja le rescataron. En cuanto

había visto el video y confesó algo sobre el Papa. El camarlengo había matado a su padre. Luego. Allí vieron la grabación que Kolher les había dado antes de morir y descubrieron todo lo que pasaba. Cuando vieron la grabación descubrieron que el camarlengo era quien se había tatuado el ambigrama. Sus cenizas no aparecieron por ningún sitio. .se recuperó fue a buscar a Vitoria al castillo de Sant´Angelo donde la tenía secuestrada el asesino. la religión no le agradaba precisamente. cuado ambos eran jóvenes. El camarlengo era su hijo. Fue el fruto del amor entre una monja y él. Salió al balcón. se hecho aceite por el cuerpo y se prendió fuego. Fue concebido por inseminación artificial y vivió con su madre hasta que ella murió en un atentado en una iglesia. Juntos regresaron al Vaticano. Apenas unas horas más tarde este hombre que había intentado mantener la tranquilidad ante todos los sucesos ocurridos fue elegido Papa. Justo cuando él la iba a violar. La mano derecha del difunto Papa las llevó a las galerías papales y le puso junto a su padre. ya que al ser un hombre de ciencias. Todo había sido un engaño preparado por el camarlengo que se sintió traicionado por el Papa y decidió asesinarle administrándole una dosis mayor de sus medicinas. secuestró a las cuatro cardenales y contrató a un asesino para que se hiciese pasar por un Illuminati y los matase. De está forma alejaba las sospechas de él y hacía creer a todo el mundo que Kolher era el culpable. Uno de lo cardenales que participaban en el cónclave (que se había interrumpido horas antes). Langdon apareció y le salvó la vida. Entonces el futuro Papa le acogió y le mantuvo siempre a su lado.