You are on page 1of 8

Ramanujan o el éxtasis de la intuición

Vernor Arguedas T
Escuela de Matemática
Universidad de Costa Rica

La expresión anterior es de las más conocidas de Srinivasa Ramanujan .


El afirmó que ese número es un entero. Sin computadoras, sin otro
recurso más que su extraordinaria capacidad de calcular.
Desafortunadamente no acertó,
pero eso no le quita mérito alguno a este ciudadano de la India nacido en Erode,
Tamil un 22 de diciembre de 1887 y cuya muerte se da el 26 de abril de 1920 en
Kumbakonam, también en el estado Tamil.

Con las computadoras de los años 70, se afirmó que Ramanujan tenía razón. Con
un
programa como Mupad 3.1 se verifica sin ningún problema que:

reset()

DIGITS:=50

hold(exp(PI*sqrt(163)))=float(exp(PI*sqrt(163)))

Con menos decimales se obtiene por ejemplo:

DIGITS:=20

hold(exp(PI*sqrt(163)))=float(exp(PI*sqrt(163)))

Y eso es un entero. Es simplemente asombroso que alguien llegara a eso niveles de


precisión y nos legara de manera indirecta la siguiente conjetura:

Existe un entero positivo tal que

es entero

la cual fue probada en sentido negativo por Alexander Gelfand, quien demostró que los
números de esa forma son trascendentales y por lo tanto irracionales
Ramanujan ha tenido biógrafos excelentes como Rao, James Newman o Berndt B,
quien ha editado con Springer Verlag los 3 cuadernos en 5 libros

Berndt, B. C. Ramanujan's Notebooks, Part I. New York: Springer-Verlag, 1985.

Berndt, B. C. Ramanujan's Notebooks, Part II. New York: Springer-Verlag, 1988.

Berndt, B. C. Ramanujan's Notebooks, Part III. New York: Springer-Verlag, 1997.

Berndt, B. C. Ramanujan's Notebooks, Part IV. New York: Springer-Verlag, 1985.

Berndt, B. C. Ramanujan's Notebooks, Part V. New York: Springer-Verlag, 1997.

Además este mismo autor ha coescrito:

Ramanujan's Lost Notebook Part I Andrews, George E., Berndt, Bruce Springer-
Verlag, NY, 2005

James Newman ha escrito con gran sentimiento. Veamos lo que escribió hace unos años:

Hardy viendo la foto del pasaporte de Ramanujan comentó, ''Parece bastante enfermo,
pero sobre todo se aprecia el genio que era''

Tenía "una figura tosca y baja...con un rasgo sobresaliente, ojos brillantes''( un amigo)

En su carta de presentación al matemático inglés Hardy escribe Ramanujan este texto


memorable:

"Apreciado señor:

Me permito presentarme a usted como un oficinista del


departamento de cuentas del Port Trust Office de Madrás
con un salario de 20 libras anuales solamente. Tengo cerca
de 23 años de edad. No he recibido educación
universitaria, pero he seguido los cursos de la escuela
ordinaria. Una vez dejada la escuela he empleado el tiempo
libre de que disponía para trabajar en matemáticas. No he
pasado por el proceso regular convencional que se sigue en
un curso universitario, pero estoy siguiendo una trayectoria
propia. He hecho un estudio detallado de las series
divergentes en general y los resultados a que he llegado son
calificados como "sorprendentes" por los matemáticos
locales...

Yo querría pedirle que repasara los trabajos aquí


incluidos. Si usted se convence de que hay alguna cosa de
valor me gustaría publicar mis teoremas, ya que soy pobre.
No he presentado los cálculos reales ni las expresiones que
he adoptado, pero he indicado el proceso que sigo. Debido
a mi poca experiencia tendría en gran estima cualquier
consejo que usted me hiciera. Pido que me excuse por las
molestias que ocasiono.

Quedo, apreciado señor, a su entera disposición .

S. Ramanujan

Hijo de un contable, que trabajaba para un mercader de paños en


Kumbakonam, y de la hija de un modesto oficial brahmán del juzgado
de Erodo, mujer de "gran sentido común", nació en el seno de una
familia de condición humilde. Después de algún tiempo de
matrimonio sin tener hijos, su abuelo materno "pidió a la famosa
diosa Namagiri, de la vecina ciudad de Namakkal, que bendijese a su
hija con descendencia".

Poco después, el 22 de diciembre de 1887, nacía Ramanujan, su primer hijo.

Ramanujan mismo indicaba que la diosa Namakkal le inspiraba los diversos resultados
en sueños.

El recibió una beca para estudiar en la Universidad de Madras, pero como sólo le
interesaban las matemáticas y nada más le fue suspendido el estipendio.

James Newman no indica:

"Comenzó a ir a la escuela a los cinco años. Sin haber cumplido los siete años, y gracias
a una beca, le llevaron al colegio de Kumbakonam. Según parece, casi de inmediato
reconocieron sus extraordinarias facultades. Se divertía entreteniendo a sus amigos con
teoremas y fórmulas, recitando la lista completa de las raíces sánscritas y repitiendo los
valores de pi y de la raíz cuadrada de dos con cualquier número de cifras decimales".
Su primer contacto con la matemática formal le llegó de la mano de Synopsis of Pure
Mathematics, de Carr, cuando tenía quince años y estaba en la sexta clase de la escuela.
El libro, perteneciente a la biblioteca del College del Gobierno local, se lo consiguió
prestado un amigo. Ante él se despertó el genio de Ramanujan, quien se puso
inmediatamente a demostrar sus fórmulas. Cada solución era un auténtico trabajo de
investigación original, ya que carecía de cualquier tipo de ayuda.

"Primero ideó métodos para construir cuadrados mágicos. Después se dedicó a la


geometría, donde trató la cuadratura del círculo y llegó incluso a establecer un valor de
la longitud del círculo ecuatorial de la tierra, que difería del verdadero sólo por unos
pocos pies. Dirigió su atención al álgebra porque encontraba limitado el campo de la
geometría. Ramanujan solía decir que la diosa de Namakkal le inspiraba las
fórmulas en sueños. Es notable el hecho de que, al levantarse de la cama, escribía
resultados y los comprobaba, aunque no siempre era capaz de dar una demostración
rigurosa. Este proceso se repitió durante toda su vida".

En 1911, se publica su primer trabajo en el Journal of the Indian Mathematical Society,


el mismo año publica su primer artículo largo sobre algunas propiedades de los números
de Bernoulli. El año siguiente colabora en la misma revista con algunos problemas y
dos notas.
En 1913 escribe a Hardy la carta, reproducida al comienzo, a la que acompaña alrededor
de 120 teoremas.

Hardy reconoció el valor de los teoremas que recibió y se esforzó para que este pudiera
llegar a Cambridge, nos relata Hardy:

Al fin, de una forma inesperada, llegó el permiso, según relató Hardy:

"Una mañana, su madre declaró que la noche anterior había visto a su hijo, en una gran
sala, rodeado de un grupo de europeos y que la diosa Namagiri le había ordenado que
no se interpusiera en el camino de su hijo y que colaborara al objeto de su vida"

Por fin llegó a Cambridge con una beca de 250 libras de Madrás, 50 de ellas destinadas
al sustento de su familia en la India, y una asignación del Trinity College de 60 libras.!

"Había un gran rompecabezas. ¿Qué método debía seguirse para enseñarle matemáticas
modernas?. Las limitaciones de su conocimiento eran tan asombrosas como su
profundidad. Era un hombre que podía trabajar con ecuaciones modulares y teoremas de
multiplicación compleja, con medios desconocidos... Pero nunca había oído hablar de
una función doblemente periódica o del teorema de Cauchy ni tenía la más remota idea
de lo que era una función de variable compleja. Describía nebulosamente su concepto
acerca de lo que constituía una demostración matemática. Había obtenido todos sus
resultados, nuevos o viejos, verdaderos o falsos, por un proceso mixto de demostración,
intuición e inducción, del cual era completamente incapaz de dar cualquier razón
coherente.

Era imposible pedir a este hombre que se sometiera a una instrucción matemática, que
intentara aprender de nuevo matemáticas desde el principio. Temía además que, si yo
insistía indebidamente en materias que Ramanujan consideraba fastidiosas, podía
destrozar su confianza o romper el encanto de su inspiración. Por otra parte, había cosas
que era necesario que aprendiera. Algunos de sus resultados eran equivocados, en
particular los que se referían a la distribución de números primos, a los que daba la
mayor importancia... Así yo tenía que intentar enseñarle y en cierto modo lo logré,
aunque, obviamente, yo aprendí de él mucho más de lo que él aprendió de mí..."

Es estremecedor el relato, si se le daba una instrucción formal de la época en nuestra


disciplina se corría el riesgo de perder sus creaciones. Un diamante puro. Hay uno que
otro ejemplo en el arte popular de grandes talentos, tocadores de instrumentos,
compositores, a quienes la academia beneficia poco .
Preguntado sobre si Ramanujan tenía algún secreto especial, si difería cualitativamente
de los demás matemáticos en los métodos utilizados, si pensaba que había algo
realmente anormal en su forma de pensar, Hardy, sin seguridad ni convicción, contesta
que no lo cree, y añade:

"Tenía, por supuesto, una memoria extraordinaria. Podía recordar las características de
los diferentes números de una manera casi misteriosa. Creo que fue Mr. Littlewood
quien señaló que "cada entero positivo era uno de sus amigos personales". Recuerdo
una vez que fui a verle cuando yacía enfermo en Putney. Yo había viajado en el taxi
número 1729 y observé que el número me parecía más bien insípido y esperaba que no
le fuera de mal agüero. "No", contestó, "es un número muy interesante. Es el número
más pequeño expresable como suma de dos cubos de dos maneras diferentes"

Le pregunté, naturalmente, si conocía la respuesta al problema correspondiente para la


cuarta potencia y él replicó, después de un momento de reflexión, que el ejemplo no era
obvio y que el primero de tales números debía ser muy grande".

Efectivamente, en la primavera de 1917 comenzó a manifestarse su tuberculosis. En


verano se trasladó a un sanatorio de Cambridge, y ya nunca llegó a disfrutar de un largo
periodo fuera de la cama. Pasó por sanatorios en Wells, Marlock y Londrés, sin mejora
significativa hasta el otoño de 1918. Estimulado, probablemente por su elección para la
Royal Society of London, reanudó el trabajo activo, produciendo en esa época algunos
de sus mejores teoremas. Un acicate más le llegaría con su elección para una Trinity
Fellowship. Ambas sociedades tienen el mérito de haber reconocido la valía de
Ramanujan antes de que fuera demasiado tarde.

Sobre sus aficiones, aparte de las matemáticas, Hardy nos relata:

"Al igual que sus matemáticas, mostraba los más extraños contrastes. Yo diría que le
interesaba muy poco la literatura como tal, y tampoco el arte, pero podía distinguir la
buena literatura de la mala. Por otra parte era un filósofo sutil, pero de una modalidad
que pareció muy nebulosa a los seguidores de la moderna escuela de Cambridge, y un
ardiente político, pacifista y ultrarradical. Se ajustaba a las prescripciones religiosas de
su casta con una severidad muy poco corriente en los hindús residentes en Inglaterra.
Pero su religión era materia de rito, no de convicción intelectual. Recuerdo bien su
confidencia (que me sorprendió mucho) de que todas las religiones le parecían más o
menos igualmente verdaderas. Tanto en literatura, como en filosofía y en matemáticas,
tenía verdadera pasión por lo inesperado, extraño y estrambótico. Poseía casi una
pequeña biblioteca de obras sobre la cuadratura del círculo y otras curiosidades... Era
vegetariano en el sentido más estricto (esto constituyó más tarde, cuando estuvo
enfermo, una gran dificultad) y durante el tiempo que estuvo en Cambridge cocinó
todos sus alimentos él mismo y nunca lo hizo sin antes ponerse en pijama".

A principios de 1919 volvió a la India, donde murió al año siguiente, "con un estatus
científico y una reputación como ningún hindú había disfrutado antes".

Considerado uno de los grandes matemáticos de todos los tiempos, con Euler, Gauss...,
nos dejó unos 4000 teoremas, a pesar de su corta vida. Bernd afirma que todos los
resultados son correctos, salvo pequeños errores.

Durante sus cinco años de estancia en Cambridge, que desgraciadamente coincidieron


con los de la Primera Guerra Mundial, publicó 21 artículos, 5 de ellos en colaboración
con G. H. Hardy.
"No era un geómetra, le tenía sin cuidado la física matemática y menos aún la posible
'utilidad' de su trabajo matemático en otras disciplinas", escribió Newman.

Una serie particularmente importante ya que ha sido usada para obtener dos mil
millones de cifras del número

La última y única carta que escribió a Hardy, desde la India, después de su regreso,
cuatro meses antes de su muerte, no hablaba sobre su enfermedad, sólo aportaba
información sobre su último trabajo:

"He descubierto recientemente funciones muy interesantes que he denominado falsas


funciones theta. Las falsas funciones theta... entran en las matemáticas tan bellamente
como las funciones theta ordinarias. Te mando con esta carta algunos ejemplos.."

Richard Askey hace una observación que da la medida de la pasión y la capacidad de


nuestro hombre:

"Trata de imaginar la calidad de la mente de Ramanujan, que le condujo a trabajar


incesantemente mientras moría, y suficientemente grande para crecer más
profundamente mientras su cuerpo se debilitaba. Me asombra su talento, su
entendimiento me sobrepasa. Admiraríamos a un matemático cuya producción fuera la
mitad de lo que Ramanujan descubrió en el último año de su vida mientras moría."
Ramanujan moría en 1920, el desarrollo de su obra no ha concluido, el último cuaderno
de notas, el cuaderno "perdido", encontrado en 1976, contenía las 600 fórmulas escritas
durante su último año de vida. -ver referencia arriba-

G. H. Hardy, editó en 1923, el capítulo XII del segundo cuaderno de Ramanujan sobre
series hipergeométricas que contenía 47 teoremas principales, muchos seguidos por
corolarios y casos particulares. Este trabajo le llevó tantas semanas que sintió que si se
hubiera propuesto editar el cuaderno completo, "me hubiera llevado toda mi vida"

En cuanto al lugar que ocupa en el mundo de las matemáticas, citemos a Bruce C.


Berndt:

"Paul Erdos nos ha pasado las estimaciones personales de Hardy sobre los matemáticos.
Suponiendo que valoráramos a los matemáticos en base puramente a su talento en una
escala de 0 a 100, Hardy se dio a sí mismo una puntuación de 25, Littlewood 30, Hilbert
80 y Ramanujan 100".

Finalicemos con las reflexiones de G. H. Hardy, a quien, en gran parte, debemos que la
producción de una mente tan prodigiosa no quedara perdida en cualquier estantería, o
fuera a material para calentar algún humilde hogar.

"Lo más asombroso era su intuición en fórmulas algebraicas, transformaciones de series


infinitas y demás. En este aspecto, ciertamente, no he encontrado nadie parecido y sólo
puedo compararlo con Euler o Jacobi. Trabajaba por intuición a partir de ejemplos
numéricos mucho más que la mayoría de los matemáticos modernos. Todas sus
propiedades de congruencia de particiones, por ejemplo, fueron descubiertas de esta
manera. Pero añadió a su memoria, a su paciencia y a su facilidad de cálculo, un poder
de generalización, un sentido de la forma y una capacidad de modificación rápida de sus
hipótesis realmente sorprendentes y que le sitúan, en su campo, en el lugar más
destacado.
Generalmente se dice que ahora es mucho más difícil que un matemático sea original de
lo que lo era en los días épicos en que se establecían los fundamentos del análisis
moderno. Sin duda, es verdad en cierto modo. Puede haber opiniones diferentes acerca
de la importancia del trabajo de Ramanujan, de la medida con la que debería juzgársele
y de la influencia que probablemente tendrá en las futuras matemáticas. No tiene la
simplicidad y la inevitabilidad de las más grandes obras. Podría ser más importante si
fuera menos extraña. Pero tiene un don que no puede negársele: una profunda e
insuperable originalidad. Probablemente, Ramanujan habría sido mejor matemático si lo
hubieran descubierto y educado un poco en su juventud. Habría descubierto más cosas
nuevas y, sin duda, de mayor importancia. por otra parte, habría sido menos parecido a
Ramanujan y más semejante a un profesor europeo y así la pérdida hubiera sido tal vez
mayor que la ganancia."

El Prof. Rao, eminente matemático de la India nos indica:

Los tres libros originales de Ramanujan están en la biblioteca de la Universidad de


Madras. Algunos trabajos originales, así como correspondencia de o sobre Ramanujan
se encuentran en los Archivos Nacionales en Nueva Delhi y en los archivo tamiles de
Nadu, un número importantes de sus cartas y notas dirigidas a Hardy, Watson, Wilson
están ubicadas en la Biblioteca Wren del Trinity Collage en Cambridge.

EL Instituto Ramanujan para estudios avanzados en matemáticas está en la Universidad


de Madras, en donde se encuentra un busto de Ramanujan esculpido por Mailamani. En
1992 abrió el Museo Ramanujan en Avvai Kalai Kazhagam en Royapuram.

El primero de enero de 1997 apareció la revista The Ramanujan Journal, dedicada a las
áreas de las matemáticas influenciadas por Ramanujan.

La dirección de esta revista es http://www.math.ufl.edu/~frank/ramanujan

En 1984 la Sociedad Matemática Hindú le puso como nombre a su revista Journal of the
Ramanujan Mathematical Society.

Matemáticos y físicos notables del siglo XX como Atle Selberg o Freeman Dyson han
indicado que Ramanujan les inspiró cuando estaban en sus veinte años.

Incluso hay una obra de teatro bastante conocida:

Partition del escritor norteamericano Ira Hauptmann en la cual el autor indica:

Ramanujan le dice a Hardy que 153 es un número interesante.

Es igual a la suma de los cubos de sus dígitos:

Es igual a la suma de los cubos de sus dígitos: .

Es fácil verificar que los enteros 1, 153, 370, 371, y 407 son los únicos que satisfacen
que son iguales a la suma de los cubos de sus dígitos

Ramanujan nos enseña muchas cosas : el genio humano, la inspiración pueden provenir
de las más extrañas fuentes. La pobreza, la división en clases o razas no juegan , cuando
se trata de talentos extraordinarios.

El orgullo legítimo hindú por Ramanujan ha impulsado el desarrollo matemático en la


India a altísimos niveles, Curioso, no dió clases, no tuvo alumnos directos, pero nos
sigue inspirando, guiando y enseñando.