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DIFERENCIA E INTERSUBJETIVIDAD (DELEUZE, DERRIDA

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J. L. RODR~GUEZ GARCÍA (Universidad de Zaragoza)

RESUMEN Las filosofías de la Diferencia resurgen en las últimas décadas del siglo pasado: potenciadas por la aventura literaria, determinadas por la crisis de la representación y la presencia y limitadas por el proceso post-industrial, las mismas centran la problematicidad filosófica de lo que hemos venido a denominar postmodernidad. Deleuze y Demda son dos de sus más competentes representantes, y en ambos es central la reflexión sobre la différance y la Diferencia sin concepto, consideradas ambas como lo inexpresable, lo indecible. Tal planteamiento conlleva graves implicaciones en lo que se refiere al tema de la intersubjetividsadque, como se plantea en este artículo, tan sólo puede ser pensada sobre el parámetro de la azarosidad. ABSTRACT The last decades of the twentieth century witnessed the resurgence of the philosophies of Difference. By literary experimentation, shaped by the crisis in representation and presence, and limited by the process of post-industrialitation, these philosophies focus on the philosophical questions posed by what we have come to term postmodernity. Deleuze and Derrida are two of their most outstanding representatives. Central to both is the reflection on differance and Difference without conceptualisation, considered both of them as the unutterable, the un-decidable. Such an approach entails serious consequences for the question of intersubjectivity,which, as this paper suggest, can only be thought on the parameter of hazard.

Breve revisión de un lugar común Podría aceptarse como incuestionable que la década durante los años sesenta del pasado siglo comienza a configurarse un nuevo panorama de la problematicidad filosófica, la cual estaría limitada a partir de la crisis de la representación y de la metafísica de la presencia. La contaminación cultural
Convivium 18: 217-238 (2005) Q Depariament de Filosofia Tmktica i Practica. Facultat de Filosofia Universitat de Barcelona. ISSN: 0010-8235

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J. L. Rodríguez García

es exhaustiva y la quiebra de la obediencia a la discursividad dominante deviene radical. Lo que hemos venido a denominar época postmoderna convoca a un enfurecido espectáculo contra una tradición cuyos efectos instrumentales de naturaleza científico-técnica y políticos de orden despótico recomiendan el desvanecimiento del tejido moderno o, más ampliamente -si atendemos a seguras convicciones de Rorty, Foucault o Deleuze-, del horizonte diseñado por el socrático ojo ciclópeo que tanto escandalizara al jovencísimo Nietzsche'. Ya con anterioridad la expresividad literaria había dejado temprana constancia de la conformación de la nueva apariencia. Anderson dedicó los primeros capítulos de Los orígenes de la postmodernidad a reconstruir la genealogía de la nueva época que comienza a sentirse en Hispanoamérica y en el territorio específico de la poesía2. La nueva expresividad literaria y estética promociona un potente espectáculo que coacciona con fuerza el paradigma realista dando lugar a un complejo entramado al que pronto se referirán, por ejemplo, 1. Howe -en Mass society and postmodern fiction, publicado en el número 26 de la Partisan Review, 1959- y con mayor amplitud Ibah Hassan en The Dismembement of Orpheus -1971-. Pero tal nueva sentimentalidad, amparada por lo que Hassan denominara "indetermanen~e"~, permanecerá circunscrita al ámbito literario. En no
1. Emplearé el término "postmodernidad" a sabiendas de su ambigüedad conceptual. Las observaciones al respecto de autores formados en diferentes tradiciones son reveladoras: L. Hutcheon inicia su The politics of postmodemism advirtiendo que, puesto que "few words are more used and abused in discussions of contemporany culture than the <postmodemism>", el término ha terminado por referir acontecimientos de muy diversa índole -The politics of Postmodernism, London, Routledge, 2002, p. 1; J. Ma. Ripalda no vacila en apuntar que "el t$rmino postmodernidad es de por sí ambiguo y utilizable como un todo terreno ideológico" -De Angelis, Madrid, Trotta, 1996, p. 58; y, por su parte, Lipovetsky advierte que "como m'nimo, la noción no es clara, remite a niveles y esferas de análisis difíciles de hacer coincidir" -La era del vacío, Barcelona, Anagrama, 2003, p. 79-. 2. Anderson apunta que "el término y la idea de lo posmoderno.. . contra el supuesto convencional, no nacieron en el centro del sistema cultural de su tiempo, sino en la lejana periferia: no provienen de Europa ni de los Estados Unidos, sino de Hispanoamérica" -p. 9-. Recuerda la Introducción que F. de Onís escribiera para su Antología de la poesía española e hispano americana -1934- donde el término se acuña, si bien Anderson yerra al pasar por alto que la vivencia postmodema es la que el antólogo denomina modernismo, mientras que el postmodemismo, caracteriza por Onís como "reacción conservadora" -Antología de la poesía española e hispano americana, Madrid, Imprenta de la libreda y casa editorial Hemando, 1934, p. XVIIi-, nada tendría que ver con lo que entendemos en la actualidad por postmodernismo. 3. HASSAN, 1.: The dismembeiment of Ovheus, The Univ. of Wiscosin, 1982, p. 267. Debe entenderse por "indetermanence" las "two central, constitutive tendencies in postmodernism: one of indeterminacy, the other of immanence". La precisión se encuentra en el Postfaco de 1982 a la obra.

White pretende esmantelar el modelo positivista en Historia y. 2001.. el pragmatismo legal de Stanley Fisch y las alternativas de Costas Douzinas o Peter Goodrich obstaculizan la conformación de una normativa jurídica en la que la ley esté fundamentada en cualquier tipo de "natural r01e"~. problematicidad filosófica comienza a estar orientada por el interés limitado por desterrar toda referencia esencialista. es preciso situar las propuestas limitadas por el interés en extraer las consecuencias políticas de la filosofía de la diferencia (Negri). Resolver la disyuntiva es una apuesta esencial. . como subraya Bauman. BAUMAN. Dos textos resultan paradigmáticos y ambos son conocidos en 1968. Akal. 61 y SS.y. Su inspiración genérica contribuirá con el paso del tiempo a una remodelación de los capítulos teóricos de la filosofía o. meses más tarde. en tal sentido. Postmodernist Culture. Deleuze publica Diferencia y repetición. Al menos en una de sus presencias -la que nos interesa en estas páginas. las propuestas de la Critica1 Legal Studies. CONNOR. puesto que ahora resulta pertinente considerar en qué medida el renovado espectáculo filosófico es el efecto de causas próximas o. de la recuperación de algunas presencias sombreadas o presentadas como excepciones en la continuidad afianzada de la filosofía clásica que viene a subrayar el hecho de la esencialidad del acontecimiento filosófico. Ch. Madrid. diversamente. 5. La posmodernidad y sus descontentos. y. Ahora bien. contribuyendo a fundamentar la desregulación. "la postmodernidad. Volveremos en un apartado posterior a la consideración de los textos señalados como modélicos. ¿En qué sentido? Por cuanto optar por la primera propuesta implicaría aceptar que el nuevo horizonte es el resultado de una puesta a punto de las exigencias de la filosofía 4. a acelerar la crisis de la representación y de la presencia en virtud de la reivindicación de la centralidad ontológica del concepto de diferencia: Derrida pronuncia a comienzos de año la conferencia titulada La différance -posteriormente recogida en Márgenes de lafilosofia. Una sucinta referencia a este asunto se encuentra en S. vive en un estado de apremio permanente por desmantelar toda interferencia colectiva en parece evidente que la el destino individual. p.Diferencia e Intersubjetividad 219 universos discursivos como la Historia o la Filosofía del Derecho repercute igualmente la frustración ante las exigencias de la representación y la desconfianza ante la plenitud de la presencia: la teoiía tropológica de H. por su parte. al menos. Si.. por ejemplo). a introducir una nueva secuencia en los mismos. o. es el territorio filosófico el que sufre una más fuerte convulsión. en reformular los ámbitos de la praxis (Jameson. Mouffe o Bauman) o en revisar las inconveniencias morales de la misma (amparándose en la relectura de Levinas. pp. Z. Oxford-Cambndge. 1997. por desregular y privati~ar"~. 23. si se quiere. .

sino por circunstancias que exceden nuestra inmediata temporalidad. después de que ha fracasado la transformación del mundo.220 J. L. comentado a Adorno. Península. Dialéctica negativa. Taurus. con independencia de que fuera o no inútiY6. recogida en Ensayos políticos. Habermas erraba cuando. Adelanta en la Introducción a la obra citada que "la filosofía. que antaño apreció superada. Adomo resultó ser con pertinencia el fiscal espantado que certificó el insondable carácter de la catástrofe. Una consideración superficial -que se ha convertido en lugar común en la referencia a las filosofías de las últimas décadas.. "Entrevista con la New Left Review". sugería que la critica de éste a la razón moderna "no se oscurece en ningún momento en una contradicción o negación de aquella que la gran tradición filosófica. Madrid. en especial la Ilustración. . HABERMAS. y tiene que rebelarse contra la extracción de un sentido. Tal vez la interpretación que prometió una 6. Me referiré sucintamente a ambos aspectos. Prestemos la voz al propio Adomo. Pues bien. dos circunstancias parecen presentarse como coadyuvantes para exigir la renovación del espectáculo filosófico: el primero afecta a la estabilidad de la conciencia.pues las páginas más erizadas de la Dialéctica negativa se sostienen sobre la base de que "después de Auschwitz. 1988. recomienda la adaptabilidad circunstancial y contingente de las inquietudes subjetivas y sociales. la sensibilidad no puede menos de ver en toda afirmación de la positividad de la existencia una charlatanería. el referente Auschwitz ha actuado como radical línea de demarcación. una injusticia para con las víctimas. mientras que el segundo apunta a transformaciones objetivas que conceden pertinencia a la crisis de naturaleza ético-política que la conciencia vive y se consolida a un tiempo como efecto de la propia crisis. 361. En primer lugar. pp. mientras que subrayar la corrección del segundo elemento de la disyuntiva significaría situar el horizonte al que nos vamos a referir en un plano no determinado por la inmediatez. La filosofía no ofrece lugar alguno desde el que la teoría como tal pueda ser convicta concretamente del anacronismo. 186-187. ha conocido siempre como la razón.sugiere la estrecha vinculación entre algunos acontecimientos inmediatos y las propuestas postmodemas. a pesar de ser crónicamente sospechosa de él. J. sigue viva porque se dejó pasar el momento de su realización. de aquel trágico destino"'. p. por abstracto que sea. en cuanto cambiante. ADORNO. Barcelona. Rodríguez García misma que imponen la adaptación de las inquietudes seculares a la temporalidad-actualidad. subyaciendo a tal consideración la tesis según la cual la problematicidad filosófica se presentaría como un inacabable mirar sobre la temporalidad que. TH.. El juicio sumario de que no ha hecho más que interpretar el mundo y mutilarse a sí misma de pura resignación ante la realidad se convierte en derrotismo de la razón. 7.

como indicara Hassan. Ibid. contra el anclaje filosófico que la tradición reverencia y que se renueva para legitimar el hilo conductor de la reflexión y. 9. pero una praxis dinamizadora necesita de éY8. del individuo con la naturaleza y del sujeto social con los centros decisorios del orden político resultan profundamente alteradas. p. se capta mejor como un síntoma de los cambios estructurales más profundos que tienen lugar en nuestra sociedad y su cultura como un todo. I. J-F. o dicho con otras palabras: en el modo de 8. ¿Puede presumirse que existe distancia entre tal avanzadilla y "l'incredulité i l'égard des métarecits". ya que la Patafísica jarriana -y el inmediato dadaísmo-. "is the science of Nonsense" que "asumes the absolute futility of thoughtWg.. LYOTARD. p. La conditionpostmoderne. .. las transformaciones que afectan a los procesos productivos determinan la urgencia de una renovación del espectáculo filosófico por cuanto las relaciones intersubjetivas. más profundamente..de Minuit. 10. Y una segunda circunstancia se suma a esta crisis que significa en el fondo alejamiento de la plenitud de la representación determinada por la supuesta potencia de la presencia. 1979. diagnóstico enfebrecido y feroz atraviesa Un las páginas de la obra que se resuelve a la postre como requisitoria contra la modernidad y. en consecuencia. Cuando la praxis se aplaza indefinidamente deja de ser instancia crítica contra una fatua especulación para convertirse casi siempre en el pretexto bajo el que los ejecutivos estrangulan el pensamiento crítico como si fuera una pedantería. Auschwitz es un referente epistemológico y moral que subraya la estupefacción y el escándalo que había comenzado a facilitar el primer gran episodio bélico -denunciado con dolorosa ironía por Kraus. según el juicio adomiano.y que favorecerá la consistencia de una nueva perspectiva para analizar sucesos posteriores -de la que han dejado válidos testimonios Glucksmann. cit. es a la conformación de la imposibilidad de encontrar un adecuado equilibrio entre lo que fundamenta la razón moderna -o la razón occidental . La recusación de los parámetros tradicionales es radical: la deconstrucción se había iniciado en los años 20 cuando Jany o Tzara inauguraron el combate contra los mismos.y las aspiraciones a favor de los ideales que la misma alimenta. 11.. remarcada por Lyotard i como indicador esencial de la vivencia po~tmoderna?'~. Ed. 51. p. de la praxis. HASSAN.Paris.. op. a lo que asistimos. Factor éste de naturaleza social y económica. En efecto. 7.Diferencia e Intersubjetividad 22 1 transición a la praxis fue insuficiente.. Agamben o Reyes Mate. ... Y como ya se ha indicado. El momento del que dependió la crítica de la teoría no puede prolongarse teóricamente. Jameson vino a señalarlo cuando reconocía que "el posmodemismo como ideología.

como se ha indicado previamente. 78. p. Si he traído a colación el asunto es porque la remodelación de los procesos productivos. y HARDT.y un acertado diagnóstico de sus limitaciones. 13. Paris. M. Hardt. . Ibid. del dominio de la industria al dominio de los servicios y la información. 1970. Acaso sea Negri quien con más insistencia haya recapacitado sobre el asunto: nuestra actualidad está limitada.. L. p. G. p. que la postmodernidad significa un nuevo giro en el proceso de acomodación entre existentia y tempus que Heidegger remarcara como interés del individuo en su aproximación a Duns Scoto -anunciando ya la problemática central de Ser y tiempo?I4Se trata del lugar común que deseo poner en cuestión: requisito indispensable para llevar a cabo una oportuna interpretación de la noción de diferencia -en Derrida y Deleuze.. (que es) un proceso de posmodemización económica. 2000. de un apunte original. contribuye a asentar la impresión de que el nuevo espectáculo de la problematicidad filosófica es el efecto de la misma y. Arrighi en El largo siglo XX -tan influyente en la formación de los estudiosos americanos de la postmodernidad. Gallimard. 11. Las semillas del tiempo. como ha suscrito con acierto J. sea ésta tan implacable como afirman Negri y Hardt o se trate de una "globalización mutilada". Madrid. por "el paso del segundo paradigma (del capital) al tercero. Scoto. 113. Rodríguez García produ~ción"~~. Que el capitalismo psotindustrial haya desembocado en "una globalización irreversible e implacable de los intercambios económicos y cultura le^"^^ resulta a todas luces una constatación difícil de enmendar. ha escrito con M. de inf~rmatización"'~. Beck en sus numerosas referencias a la sociedad del riesgo remarcan esta originalidad que induce a una nueva cosecha de problemas y conclusiones filosóficas. de la crisis de la conciencia que avala con suficiencia el referente Auschwitz.222 J. JAMESON. Numerosos autores han remarcado la novedad del panorama para resituar a un tiempo el horizonte de una reflexión que vendría a exigir la acomodación de la problematicidad filosófica a las condiciones emergentes. 2002.. M. F. No es mi intención abordar la peculiaridad del capitalismo de la globalización. Paidós. existe una notable concordia en lo que se refiere al diagnóstico y certificación del nuevo y complejo entramado de las relaciones señaladas: Mande1 en El capitalismo tardío.. se trata. 261. 12. ¿Será preciso y obligado reconocer. No obviamente. NEGRI. entonces.o U. 11.. 14. A. Trotta. p. Imperio. Traité des catégories et de la signiflcation chez D. Aunque la proyección estratégica varíe sustancialmente. Estefanía. o mejor aún. Barcelona. con la subsiguiente alteración del complejo relacional. HEIDEGGER.

p. p. pp. en efecto. Es más que probable que Deleuze reciba la inspiración del Doctor sutil a través de la obra heideggeriana citada con anterioridad. G.o gracias a la mediación de la obra de Gilson sobre Scoto aparecida en 1952. Júcar. 1952. G. la seguridad de que Scoto "plus que tous les Scolastiques avant lui a trouvé une proximité (haecceitas) vaste et afinée pour ce qui est la vie 15. Deleuze deja suficientes huellas para permitir la reconstrucción de las deudas asumidas por el proyecto de la ontología de la diferencia. si bien Deleuze se siente próximo a "la orientación cada vez más acentuada de Heidegger hacia una filosofía de la Diferencia ontológica"18..Sea como fuere. el insuperable. sino la pregunta por el ser. Paris. DELEUZE. cit.. poesía. notablemente taxativas como para impedir cualquier equívoco. y tras él Rilke y Trakl. se reverencia con admiración la figura de Duns Scoto: el Opus Oxoniense es considerado "el más grande libro de ontología pura"I6. . 1990. como posible JUndación de un recogimiento de lo Abierto. No encontramos referencias explícitas. op. Esos poetas son Holderlin. ya sea gracias a una lectura directa -lo que no puede afirmarse. En primer lugar. que no atiende especialmente al tratado de Heidegger". vincular la postmodemidad con el horizonte ético-social en términos de necesidad. en tanto expresividad que parece huérfana de las exigencias del mundo cerrado de la técnica. los guardas de esta La pregunta que el reino de la técnica hace universalmente impr~nunciable"'~. no el ser mismo. Cfr. Tres son las presencias invocadas en varias páginas de condensación programática. cuyo destino histórico se realiza en el desamparo de nuestro tiempo. preservado. y ella sola. El decir poético de estos poetas ha agujereado la tela del olvido y detentado. A. 3 1-32. 93. D. Gijón. invitándonos a explorar otros derroteros. Madrid. La obra de Heidegger s610 es citada una vez en J. Quiero referirme a las más relevantes y lo haré siguiendo la ruta marcada por Deleuze en Diferencia y repetición. puesto que el texto heideggeriano es recogido globalmente en la Bibliografía con una pertinente justificación.Diferencia e Intersubjetividad 223 Ahora bien. DELEUZE. 18. Introduction cf ses positions philosophiques.. la evocación de las presencias teóricas que convoca la filosofía de la diferencia aconsejan una extremada prudencia a la hora de aceptar la relación causa-efecto entre los acontecimientos brevemente reseñados y las propuestas filosóficas de la postmodernidad. Dejaré a un lado las presencias poéticas: Badiou ha reconocido que "la palabra poética ha resonado. Diferencia y repeticibn. 466. desaconsejaría. Los pastores. 17. sin embargo. BADIOU. 31. Scoto. las que pueden ayudamos con más favor. 16. ManGesto por lajilosofia. contra la disponibilidad infinita y cerrada del ente que trata la técnica. Son las presencias filosóficas. En la obra del 68. p. 1988. Vnn.. Tecnos.

y los modos dependen de la sustancia. Heidegger es terminante cuando interpreta la haecceitas escotiana: "la forme de l'individualité (haecceitas) est destinée i fournir une i détermination originaire de la réalité observación sobre la que también incide Gilson -"au ceur du réel. 26.. entregará en 1970 su Spinoza práctico. pour sa multiplicité et sa posibilité de ten~ión"'~ advierte de una conexión fructífera -pese a las críticas que Deleuze incorpora a su comentario-. ¿Qué sucedería si la neutralidad del ser unívoco no se limitara necesariamente a manifestarse como número. sea desconsiderada por quien invoca sensatamente a Heidegger.. se trouve La l'acte d'etre. DELEUZE. 23. DELEUZE. chez Thomas d'Aquin. en tanto presencias de "factores intensivos o grados indi~iduantes"~~ son despliegue del ser por que antonomasia -del ser supremo. 94. Sin embargo.Ahora entra en juego NietzscheZ6: el eterno retorno. sustancialmente ampliado en 1981. Minuit.. lo convierte en objeto de afirmación pura". L. p. haecceitas escotiana se representa. on y trouve l'he~ceité"~'... hay diversas posibles interpretaciones de la diferencia en Nietzsche -cfr. en general. y GUATTARI. Vattimo ha subrayado el asunto: "las lecturas de Nietzsche inspiradas. p. 78. Barcelona. pp. p. Paris. . Qu'est-ce que luphilosophie. 22. op. Resulta significativo y curioso que la interpretación heideggeriana de Nietzsche. 21.. El filósofo judío es "le prince des philosophe~"~~: anuncia la conversión del ser unívoco en "una verdadera proposición expresiva a f i r m a t i ~ a " ~ ~ supera la mera aparición que numérica de la haecceitas escotiana. Ibid.y que tan sólo permiten hablar de una distinción formal entre el ser supremo y los entes contingentes. es decir. p. La única explicación posible para esta deriva -extraña. 75 y SS. cit. "subsiste aún una indiferencia entre la sustancia y los modos: la sustancia spinozista aparece como independiente de los modos.es que. quien "en lugar de pensar el ser unívoco como neutro o indiferente. 24. 20. aparecido el mismo año de la publicación de Diferencia y repetición. Paidós. 65.. op. el ser unívoco no es solamente "en 19. op. G. esto es. 466. p. 33.. cit.224 J. Deleuze dedicará posteriores obras a desarrollar la aportación espinoziana: después de Spinoza y el problema de la expresión. Ibid. 67. si el ser se expresara en variaciones de carácter esencial? Tal será el empeño de la aventura de Spinoza. como apertura del ser unívoco que juega como manifestación puramente numérica. 1986. si se expresara en distinciones cualitativas o esenciales. como el propio Vattimo se esfuerza por subrayar.. 25. sobre todo en Francia. G. DELEUZE. en El fin de la modernidad. p. p. M. 95. HEIDEGGER. cit. sin embargo. op. Vattimo.... pero como de otra cosa"25. p. G. aparecida en 1961. Rodríguez García réelle. contra la interpretación heideggeriana de Nietzsche" -"Las aventuras de la diferencia". chez Duns Scoto. 95. Ibid. F. cit. en Heidegger y la problemática de la diferencia se han encaminado casi siempre.

29. Adorno. En pocas ocasiones ha podido llevarse a cabo con semejante concisión la presentación la genealogía de un pensamiento. El ser se dice en un solo y mismo sentido.. 16. No es de extrañar la secuencia que marca tal genealogía. AVILA CRESPO. sino reaparición del conflicto propio y específico de la aventura filosóficaz8. proclamó su indiferencia en lo carente de concepto. sino efectivamente realizado. inicia. op. 28. 97. por ejemplo. Deleuze.Diferencia e Intersubjetividad 225 pensado o siquiera afirmado. dicho sentido es el del eterno retorno. en el que se subrayan las aproximaciones y desencuentros del filósofo alemán con el autor de la Etica. la trayectoria Spinoza-Nietzsche aparece como un momento en el horizo?te de la filosofía. cit. Adorno lo había sugerido tempranamente: "la situación histórica hace que la filosofía tenga su verdadero interés allí precisamente donde Hegel. Pues dichas referencias podrían estar determinadas por dos diferentes actitudes: o bien se manifiesta un interés por ilustrar una novedad merced a la apelación a circunstancias y textos próximos -como habría sucedido. Y Deleuze insistirá en el asunto: "Platón inaugura. "Spinoza en Nietzsche". sino. p. para serle colgada al fin por Hegel la etiqueta de existencia corr~mpida"~~. Sobre la relación entre ambos puede consultarse el atinadísimo articulo de R. op.. La rueda del eterno retorno es a la vez producción de la repetición a partir de la diferencia. aunque no será improcedente que se matice en consecuencia la relación entre Auschwitz-globalización económica y cultural. más estrictamente. Th. que se habría resuelto secularmente con la prevalencia de la Identidad merced a la devaluación ontológica de la Diferencia. Spinoza o Nietzsche no apunta a invocar autoridad alguna. eso que desde Platón fue despachado como perecedero y sin importancia.. a remarcar un acontecimiento. con la reivindicación de la antigüedad clásica que tiene lugar durante la revolución francesa o con la reivindicación kierkegaardiana en el Corpus existencialista-. Retornaré de inmediato al asunto. 2003. p. ¿De qué naturaleza es el mismo?: se trata del conflicto entre Identidad y Diferencia. No hay conformación de un nuevo espectáculo filosófico en sentido estricto.. Cuadernos del seminario Spinoza. o bien se trata de poner de relieve un hecho que va más allá de la ilustración misma. de acuerdo con la tradición. Dejando a un lado a Duns Scoto. la reivindicación deleuziana de Scoto. Ciudad Real. pero considero necesario considerar previamente el hecho mismo de la relación de la filosofía de la diferencia con las presencias invocadas por ésta misma. desde mi punto de vista. cit. 27. y selección de la diferencia a partir de la repeti~ión"~~. Si la he invocado es porque el lugar común al que me he referido parece desvanecerse ante la seguridad de que la renovada problematicidad filosófica no es el efecto de los acontecimientos reseñados. en lo particular y especial. G. Pues bien. . como retorno o repetición de lo que se dice.

Or cela ne tient pas l'histoire de la philosophie. 421-422 31. Bauman lo ha señalado con rotundidad: "los tiempos posmodernos vienen marcados por un acuerdo prácticamente universal sobre la idea de que la diferencia no sólo es inevitable. ¿Más allá de Spinoza o Nietzsche? Es lo que trataremos de elucidar a continuación. Deleuze. HEIDEGGER.la aventura entre las distintas reapropiaciones de la densidad ontológica de la Diferencia. p."la histoire de la philosophie entretient avec la philosophie un autre rapport que celui. 27. Lo que se condena en el simulacro es el estado de las diferencias libres oceánicas. Ahora puede procederse a una reapropiación de la consistencia ontológica de la Diferencia. de las anarquías coronadas. Pero. justamente. BAUMAN. pp.porque evoluciona en el interior de una teoría de la Idea que va a hacer posible el despliegue de la representación. pues si. como si nofuera posible hablar desde lafilosofa sin hablar desde la diferencia. de las distribuciones nómadas. G. De modo que referirse a la readaptación de la problematicidad filosófica a las condiciones apuntadas con anterioridad -como lo venimos haciend* es una mera forma de hablar. Kierkegaard contra Hegel-: pues ocurre que la actualidad filosófica aparece limitada por un conflicto más complejo que el observado tradicionalmente: a la oposición de la aventura de la Identidad y de la Diferencia se suma -en nuestro inmediato ahora. op. como apuntara Heidegger.. . p. Z. es una motivación moral la que en él se declara: la voluntad de eliminar los simulacros o fantasmas no tiene otra motivación que la moral. cit. mais a l'histoire de la philosophie ")'.. cit. op.. ha de reconocerse que a lo que asistimos es a la presentificación de un acto habido una y otra vez en el horizonte filosófico. de l'histoire des mathématiques avec les mathématiques. 32.. sino que además resulta valiosa y positiva y que hay que protegerla y ~ultivarla"~~. par exemple. los vaivenes y las idas y venidas. Spinoza contra Descartes. en efecto. como es obvio.. 43. 30. Más allá de Scoto. relatar la naturaleza de nuevas condicones? Tan sólo porque. cit. con una especificidad en relación a anteriores reapariciones -Scoto contra Tomás de Aquino. entonces. ¿Por qué. la crisis de la representación y la anulación de la presencia que marcan el temtorio filosófico son facilitadas en tanto nuevas condiciones de posibilidad por el referente Auschwitz y las circunstancias que determinan y avalan las nuevas relaciones del hombre con la naturaleza. el cual permite las trasposiciones. toda la malignidad que cuestiona tanto la noción de modelo como la de copiaf130. Ahora bien. M. op..

1990..cit.. -al fin y al cabo. en vez de dramatizar Ideas: pone en escena un teatro falso. DELEUZE. J.. que no es otra que la de recuperar una pretensión eludida o absorbida (Deleuze) o de poner de relieve una consistencia sumergida en la continuidad del texto occidental (Denida). no es menos obvio que el mismo está inspirado por la urgencia de favorecer la densidad ontológica de la Diferencia. Paris. op. celebraciones y. en el sustrato de la estrategia teórica reaparece siempre Nietzsche: y no debe marginarse el hecho nada casual de que Derrida cite en la conferencia el Nietzsche et la philosophie deleu~iano'~. épica que convoca a la revocación de la continuidad filosófica. Desde luego. El horror deleuziano contra la culminación hegeliana -expresado con escasa piedad en Pourparlers donde podemos leer que "ce que detestais ~ refleja en la avant tout. 35. y que tiene el revés de la oposición a la culminación hegeliana es incuestionable. Cátedra. Y. Como se ha indicado previamente. J. Madrid. cit. 1989.. de fuerzas diferentes y de diferencias de fuerzas que opone Nietzsche a todo el sistema de la gramática Juego de metafísica en todas partes donde gobierna la cultura y la ciencia"34. DERRIDA. en Márgenes de lajlosofia. Derrida pronuncia su conferencia sobre la Différance el 27 de enero y. Pourparlers. p. Sobre Hegel comentará que "representa así conceptos. aún. 53.. un drama falso.. p. refiriéndose a la différance escribirá Demda que "podremos. DELEUZE. op. el horizonte que delimitan ambos textos parece inspirado por una similar voluntad. Así. la proximidad marcada por la cercanía de las referencias fundamentales es indudable. por ejemplo.DERRIDA. p. en movimiento. similar movimiento se detecta en Pero la conferencia derridiana: reivindicación de observaciones y planteamientos que pueden rastrearse en Nietzsche o Freud -a los que es preciso sumar Levinas y un cierto Heidegger-. un falso movimiento. 14. Minuit. si dicho interés aparece como cercano. G. G. "La différance". Spinoza o Nietzsche. 33. p. 34. 50. La operación destinada en Deleuze a resucitar el acontecimiento vivido por Scoto. 36.Diferencia e Intersubjetividad 227 La Diferencia en Derrida y Deleuze Es a partir de 1968 cuando la problematización de la Diferencia se carga de potencia para proceder a la fuerte deconstrucción de la Identidad. c'était le hegélianisme et la d i a l e c t i q ~ e "se ~ pretensión demdiana de deconstruir "todo el sistema de la gramática metafísica". No hay nada más que ver cómo Hegel desnaturaliza lo inmediato para fundar su dialéctica sobre tal incomprensión e introducir la mediación en un movimiento que no es ya sino el de su propio pensamiento y las generalidades de dicho pen~amiento"~~. 52. Cfr. meses más tarde. aparecerá Diferencia y repetición.. . pues llamar diferancia a esta discordia activa. Al menos.

las distribuciones nómadas. 39.. no pudiendo expresarse. insiste en que la primera conclusión de su recorrido es que "la diferancia no existe"38. entonces. 56. .. también parece sacudir la intervención de Deleuze. 39. Pero lo cierto es que el discurso derridiano sobre la Diferencia tiene coherencia interna y la exposición del 68 se desarrolla como una trama bien urdida. bid. p. Mantendré el neologismo al que recurre Carmen González Marin en su traducción del texto. p. Cada una está constituida por diferencias. DELEUZE. ni una palabra ni un concepto"39. que. p. a un juego de malabares tras el que no hay sino trampas de lenguaje. p. sin embargo. 439.El posible estupor ya se ha aposentado si recordamos que. incita. 42. 40.C. cit. L. Y habrá de inmediato que referirse a en qué consiste esto lo mismo. ni le es análoga. Y la pregunta queda en el aire: ¿por qué no puede ser expuesta la différance. p. habría que reconocer que el estupor debió cundir pronto. Consideremos este breve fragmento: "el sistema del simulacro afirma la divergencia y el descentramiento. a las distribuciones sedentarias de la repre~entación"~'. Rodríguez García Quisiera detenerme en una serie de indicaciones sobre la différance.y. a hablar por cuanto es lo más irreductible de nuestra época? ¿Cómo hablar sobre lo "que no tiene existencia ni esencia?&Mantengo la pregunta abierta por cuanto deseo mostrar hasta qué extremo la aproximación entre los discursos de Derrida y Deleuze es notable. Si nos situamos en las expectativas de los espectadores que se congregaron la tarde del 27 de enero de 1968 en la sala de la Sociedad francesa de Filosofía. op. se nos ha advertido que la différance no es "literalmente.. Ibid. Todas ellas apuntan a lo mismo. Pues. más adelante. Derrida establece que ésta "no se presenta nunca como tal. Texto clave: 37. Ninguna se opone a la otra. Ninguna serie goza de ningún privilegio sobre las otras. convocándonos para hablar de la différance. al comienzo mismo del texto. Ibid. 41.228 J. por qué no es palabra ni concepto? ¿Qué es. Ibid. Quizá el recuerdo de la aventura antiplatónica deleuziana nos ayude a detectar el grado de proximidad.. eso sobre lo que. Freud y Levinas. la única unidad. y comunica con las otras mediante diferencias de diferencias. después de haber transitado por las obras de Nietzsche. 41. Las anarquías coronadas sustituyen a las jerarquías de la representación. puede concluirse que hayamos sido invitados a No un espectáculo sin sentido. la única convergencia de todas las series es un caso informal que las comprende a todas. provocación y pasión por asombrar al espectador. ninguna posee la identidad de un modelo. ninguna la semejanza de una copia. A nadie"37. 38. como veremos de inmediato..

bid. lo inesperado. No se anuncia por ninguna mayúscula. Derrida se aproxima a pensar y escribir delsobre la diférance recumendo fundamental a referentes in-definibles: la différance es fuga. en revanche. y no ejerce en ninguna parte autoridad alguna. sino que ésta fomenta la subversión de todo reino. movimientos que se presentan como esencial y constitutiva apertura. DERRIDA.: "si par rapport á l'idée qu'il 1 représente. Avanzada la conferencia. Escribe Derrida: "todo en el trazado de la diferancia es estratégico y aventurad^"^^. ya que la reflexión sobre la relación significado-significante.Se comprende. 43. Y Deleuze replica: la diferencia es diferencia sin concepto. de principio o transcendental como se la desea. Muy especialmente. desarrollada por Sausurre es taxativa. que llama la atención sobre la relación del significante con una realidad existente. ¿Cómo hablar de lo que no puede ser representado.Diferencia e Intersubjetividad 229 pues. aparición que ya realizada entre nosotros de deja de ser. está fuertemente tensionada por la referencia al habla que consolida la extremada dinamicidad del lenguaje. luego la différance no Es por cuanto es impensable la trayectoria y el fin de la fuga. la inicia evocación de la teoría lingüística de Sausurre. 76. 56. de la aventura. p.. y en primer lugar.. ¿cómo asentar algo si la différance es vagabundeo. éste había incidido sobre la cuestión a propósito del análisis de la inrnutabilidad y mutabilidad del signo el capítulo 1 de la primera parte del Cours. tan excelente. aquello que no responde a Idea o copia algunas. le signifiant apparait comme librement choisi.. Demda aclarará esta aparente paradoja: la différance "no ers un existente-presente. único. p. "como una singularidad de la Idea"42. différance que sólo puede ser dicha por cuanto no se ha realizado como entidad junto a otra entidad. op. en consecuencia. es aventura. siendo simulacro la diferencia. Al decir que el trazado de la différance es de este tipo se nos está diciendo que escribir sobre la misma está limitado por una serie de circunstancias que no nos permiten asentar algo duradero y pleno sobre la misma. p. Pues bien. cit. En efecto. precisamente.. de lo que no es? Ya nos hemos hecho la pregunta con anterioridad y es hora de responder. es obvio que la diferencia no puede ser representada. Lo que la hace evidentemente amenazante e infaliblemente temida por todo lo que en nosotros desea el reino. la pura transitividad de la estructura básica significado-significante. 44. J. Terminante Deleuze: la diferencia se reclama como Idea propia. la presencia pasado o por venir de un reino"44. No gobierna nada. ya que el simulacro es lo esencialmente transitivo.Denida ha escrito: la différance no puede ser pensada ni dicha. . 42.. La evocación de la arbitrariedad-dinamicidad del lenguaje. no reina sobre nada. No sólo no hay reino de la diferancia.. par 42. bid.

Pero nada apunta en este momento a esclarecer el problema de una actividad -y de una pasión. 104. bien. 1973. subraya Sausurre. ni dónde. pero no sabemos cuándo. Artaud. entonces. p. 47. pese a que 45. excepto que nada se puede decir? Demda nos ha situado en el territorio del asombro. la Pues arbitrariedad-dinamicidadque afecta a la relación significado-significante es la ilustración más poderosa de la différance: se producirá. Así. Propongo considerar este fragmento: "tout d'abord. il faut ajouter que ces forces sociales agissent en La fonction du t e m p ~ " ~ . p. El subrayado es del autor. a quien dedicara varios artículos antes de 1968. Cours de linguistique genérale. Rodríguez García rapport h la comunauté linguistique qui lémploie. Resulta imposible hablar de la Diferencia. La Filosofía se convierte necesariamente en una reflexión sobre los acontecimientos o en un escribir sobre lo que se puede pensar. bid. Sus posiciones irán demarcándose y aceptando otros retos. La realidad lingüística está atravesada por la mutabilidad y Sausurre incidirá especialmente sobre el asunto. 109. ou bien des changements de sens qui atteingnent le concept signifié. en un momento primero de la aventura filosófica demidiana como ha señalado con oportunidad David Wood en su Dernda: a critica1 Reader -1992-. bid. que no es otra que la del carácter activo de lo socio-individual. il n'est pas libre. Más adelante esribe: "toutefois il ne suffit pas de dire que la langue est un produit des forces sociales pour qu'on voie clairement qu'elle n'est pas libre. qué estrategia venturosa permitirá su aparición. la différance sólo puede ser comprendida como permanente apertura en el ser-lengua.. Éste es abordado páginas más adelante. 108. Su modelo es la escritura y actividad de Artaud. Quels que soint les facteurs i d'altérations. quien clausura la representación al diseñar un modelo de espectáculo y de escritura que abomina de la pretensión de inmutabilidad (sausumana) y de representación: "la temática de la historicidad. es decir. aunque sospechemos su razón de ser. escribir sobre la Diferencia? ¿Tan sólo para sugerir que nada se puede decir de la Diferencia. ¿Por qué. il est imp~ssé"~~. Estamos situados en 1968. L. no del fundamental.. Payot. Paris. 46. ils aboutissent toujours i un déplacement du rapport entre le signijié et le signi~5cant"~~.230 J. de. inmutabilidad se trata tan sólo de un aspecto del análisis y. como la hemorragia incontenible y azarosa que abre el ser para la manifestación del ente-habla. Cette vue serait insuffisante. SAUSURRE. ciertamente. qu'il agissent isolément ou combinés. se rappelant qu'elle est toujours lléritage d'une époque precedente. p. . ne nous méprenons pas sur le sens attaché ici au mot altération. 11pourrait faire croire qu'il s'agit spécialement des changements phonétiques subis par le significant.cuyo objeto es describir la fuga y la aventura impensable de la entidad que constituye la différance. F.

la identidad de la diferencia. p.para poner de relieve el desafío artaudiano. Bastará reproducir un breve fragmento para dar cuenta de la posibilidad filosófica no sólo de escribir sobre la Diferencia. íEuvres complt?tes.. Paris. 50.que se disuelve por imposición esencial del ritmo vertiginoso de la vida -de la mutabilidad del signo sausurriano. sobre todo.Diferencia e Intersubjetiviaizd 23 1 parece introducirse bastante tarde en la filosofía. "Un spectacle que se répkte tous les soirs suivant des ntes toujours les .. . puesto que supone. presencia rauda y contingente de la inmediatez -de la diférance. N'importe quel événement escribe Artaud: así. siempre ha sido evocada para efectuar la determinación del ser como presencia7'@.memes. la Diferencia que. la identidad 48. texto éste donde venía a afirmarse que "el teatro de la crueldad no es una representación. en el proyecto del teatro de la crueldad. 1972. Anagtrama. ARTAUD. .y ruptura de la canonización del orden significado-significante para ceder el privilegio absoluto al habla. 32. la única identidad.. pues. sino también de pensarla. Escribe Deleuze: "el eterno retorno no puede significar la vuelta de lo Idéntico. El eterno retorno no hace volver lo mismo. Retomar es.-. Dos ensayos. apuntaba en un texto que acompañaba a El teatro de la crueldad y la clausura de la representación. 1961. por el contrario. y a diferencia de Derrida. J. qu'il nous donne l'impression d'etre aussi imprevu et aussi incapable de ser répéter que n'importe quel acte de la vie. crecido en el taller del bergsonismo y del joven Hume. urgencia de acelerar la amené par les circ~nstances"~~. sino que el retomar es lo que constituye el único Mismo de lo que deviene. p. Ibid. p. Retomar es el deveniridéntico del devenir como tal.11. Volver es el ser. DERRIDA. es siempre extremada y no determinada sino por la expresividad positiva. a lo que aparece sorpresivamente. negada por otra imprevista aparición. ne peut plus emporter notre adhesión. 40. Sin embargo. en tanto tal. 23. Nous avons besoin que le spectacle auquel nous assistons soit unique. Es la vida misma en lo que ésta tiene de irrepre~entable"~~. toujours identiques i eux-memes. Barcelona. pero sólo el ser del devenir. A:. acaso la aventura más extremada contra la pretensión occidentalmoderna de agotar la vida en la siniestra claridad de una palabra que encuentra expresividad en los poemas glosolálicos pero. el texto deleuziano. Gallimard. un mundo (el de la voluntad de poder) en el que todas las identidades previas quedan abolidas y disueltas. ese ritual que convoca a la aparición de la nada que nada es antes de decirse y que vuelve a la nada. parece convulsionado por la necesidad de apresar conceptualmente las anarquías coronadas -de nuevo clara referencia artaudiana. pero la identidad como potencia segunda. Derrida parece jugar con la ambivalencia del término representación ejercicio teatral y copia intelectual. 49.

op. Rodríguez García que se dice de lo diferente. Bauman apuntaba en La posmodernidad y sus descontentos que "el eje central de la estrategia vital posmoderna no es hacer que la identidad perdure. No es momento de establecer el vínculo que.. BAUMAN. no va más allá de la 51. que gira en tomo a lo diferente. 52. "saber si la moral no es una farsa"53. es consubstancial a la Diferencia. Sígueme.. Semejante identidad. El subrayado es del autor. Aunque con menos repercusión.Y.. Totalidad e infinito. puesto que considero más necesario aludir a una segunda característica de la différance derridiana y de la Diferencia sin concepto de Deleuze para plantear las radicales inconveniencias de la filosofía de la Diferencia. que la cuestión de la intersubjetividad es propia de la Diferencia como no cedamos a la tentación de afirmar positivamente al dilema con el que Levinas abría Totalidad e infinito. más estrictamente. desde la revolución del 68 -recordada por G . está determinada como repeti~ión"~~. es innegable que la Diferencia es un estar junto a la Diferencia. expresa de forma incontrovertible lo que entendemos como cortocircuito entre ontología y pracis en los filósofos de la diferencia. de lo que podemos seguir denominando subjetividad. La presencia de Deleuze en los acontecimientos políticos y culturales desde finales de los años 60 es sobradamente conocida. ~ efecto. Entiendo que lasfilosofias de la diferencia inciden en la explicación de lo esencial de la subjetividad y permiten una pertinente explicación de los dispositivos socio-políticos que re-niegan de la haecceitas. G. 54. muy pronto. preciso concluir que la proyección social. la Diferencia es permanente afirmación expresiva que se expresa como aparición y re-negación. op. cit. LEVWAS. DELEUZE. moral LES y política. cuyas actitudes sociales distan notablemente de aceptar la falacia del nocompromiso. o. Puede pensarse la Diferencia como retorno de ella misma. Z. la radicalidad de la cuestión no puede ser desconocida por Derrida o Deleuze. que subyace a las filosofías de la diferencia.hasta el paradigmático 11-S no deja lugar a la duda y. 53. p.. 47. Borradori. Ahora bien. producida por la diferencia. 114. 1977. el no consumarse como mero efecto de la hemorragia del ser. como repetición del aparecer del ente en tanto Diferencia.. Así. si se quiere. por cuanto ésta es fuga. E. L. sino erigir la re-negación de la Diferencia como marca esencial. aventura y etemo retorno de lo Mismo -siendo lo mismo el retorno del reaperecer que se conceptualiza como repetición-.232 J. desde luego. establecerá Deleuze entre la Diferencia como potencia expresiva y el deseo como ánima de la máquina corporal. p. desde mi punto de vista. o. esto es. de la comprensión de la filosofía como anestesia socio-políticas4. . sino evitar que ~ e f i j e ' 'En~ . cit. es preciso subrayar que también Demda está presente en los conflictos actuales: su actitud. Salamanca. de la comprensión del modo humano como expresión o de la voluntad de poder para proceder a la representación identitaria. 96. p.

Cuatro ediciones. en efecto. depende de la resolución de este problema. la absolutez ontológica de lo que ha de presentarse legitima toda aparición. p. Puede considerarse el desarrollo de tales marcas en BAUMAN. moral y político al azar -como es sugerido en la obra de Blanchot. si se quiere. Postmodern Ethics. México. ¿Acaso debe reconocerse la inevitabilidad de "an inevitable divorce between one's intelectual existence and one's social. 2002. and political life"j7 como situación derivada de las filosofías de la diferencia? ¿Quizás ceder el privilegio del progreso social. Z. ModemPostmodern. Freud o Marx -.. 47. 1993. Derrida no parece tan cercano de la conveniencia sartreana: sobre la razón de la incontestable presencia del autor de El ser y la nada. Derrida apuntará que "su autoridad se ha constituido a partir de sus desconocimientos" . dado que. Paris. Oxford-Cambndge. Y gravedad más radical si cabe cuando nos preguntamos hasta qué extremo las filosofías de la diferencia no abonan "la agonía terminal de ese compromiso" que caracterizara las relaciones entre el intelectual y el pueblo a las que se ha referido el propio BaumaP. Bataille. mientras que. S. ambas afectan al hecho de la intersubjetividad. Pennsylvania Press. La gravedad puede comprenderse si acertamos a pensar que la radicalidad ontológica de la Diferencia. 1999.d e Blanchot.. 2001. BAUMAN. pp. un autor presente con potencia en Derrida y Deleuze-. La relación con Sartre de Deleuze y Demda es segura. Z. indispensable de aclarar dado su interés por marcar las condiciones y necesidades de la subjetividad. 56. a la fortuna del despliegue del souci de soi reivindicado por el tardío Foucault o a la suerte de la potencia del imaginario s a r t r e a n ~ ? ~ ~ Si interrogamos a los textos de Derrida y Deleuze acerca de sus propósitos de fundamentar una proyección moral y política no encontraremos ciertamente respuestas convincentes o. recogido en L'fle désérte. FCE. encontraremos tan sólo declaraciones de intenciones. 1989. p. En busca de la política. p. que no podría ni pensarse ni realizarse al carecer los sujetos de posibles puntos de aproximación. . Univ. 57. Las consecuencias de carácter moral han sido remarcadas por Bauman al comienzo de Postmodem Ethics donde sistematiza siete relevantes características de la proyección ética postmoderna: que el comportamiento humano es "morally ambivalent" y que son la moralidad "ist non universali~able"~~ para nosotros las más importantes. diversamente y por su parte. 108-113. 58. 10-15. Philadelphia. Deleuze le dedica en 1964 un sentido y revelador artículo -escasamente considerado -titulado "11 a été mon maitre". 186. GAGGI.Diferencia e Intersubjetividad 233 pura voluntad de constituir una multitud0 (Spinoza) o de la soberana creencia zaratustriana de asistir al nacimiento del reinado del Übermensch? El desafío que debe afrontar las filosofías de la Diferencia es fuerte y grave: su dimensión práxica. p. Me he referido en otras ocasiones al cortocircuito que se produce en las filosofías de la diferencia entre proyecto 55. ethical.. Valladolid. Minuit. 131.

"En qué sentido la locura y la escritura desértica pueden expresar estados subversivos (A propósito de G. procediéndose a una reveladora inversión en virtud de la cual lo político queda vaciado y lo privado se erige en muestra de la deseable conquista ético-política. 1996. Cfr. Anthropos. U. 61. Barcelona. pp. 100. . pp. . Más allá de la anécdota. pp. Deleuze)".2001.. Beriain (comp. en Praxis. en J. en Deleuze: un pensamiento nómada. . Las consecuencias perversas de la modernidad.ontológico y proyecciones p r á ~ i c a s jse :trata de una incompetencia teórica ~~ o sucederá más bien que las filosofías de la diferencia operan con idiomas construidos a partir de diferentes reglas de juego? La dificultad de fundamentar la intersubjetividad El panorama presentado plantea problemas de naturaleza práxica de incontestable evidencia sin lugar a dudas: el análisis ontológico desemboca en la sorpresa o inquietud. 59. Mira. la exposición pública de una vivencia privada reveló hasta qué extremo lo in-interesante comenzaba a aparecer como marca de una Diferencia que se entiende como lo único decible. pertenecientes a la cultura de la sociedad industrial. "Ontología de la diferencia y legitimación moral".). de Lisboa. sino que vienen a transmitir que sólo lo individual y lo privado merece la pena de ser contado. BECK.115. Zaragoza. Bauman ha pretendido datar con exactitud el momento en que se inicia la magnificación de dicho proceso -manía propia y aventurada de los sociólogos. descomposición y desencantamiento de los magmas del sentido colectivo y de determinados grupos. Los espectáculos de la telebasura. 'Teoría de la sociedad del riesgo". pues no parece posible lafundamentación de la afirmución política y ética. ' Y la representación socio-cultural de lo que Beck ha denominado proceso de individuación se evidencia en la extensión de la creencia de que el ámbito privado es la suprema expresión de la vivencia política. De ahora en adelante todos los esfuerzos de definición se concentran en la figura del i dvd o@ niiu" .. . Tal estrategia conculca la nostalgia de los grandes relatos para reafirmar el valor de la privacidad en un juego de continuadas insensateces en el que ya resulta difícil averiguar cuánto de hay de reflejo social y cuánto de reeducación ideológica en la presentación entusiasta del nuevo orden de valores6'. Recuerda en En busca de lo político un célebre caso que tuvo lugar en octubre de 1983: una mujer aparece en la televisión francesa para contar en presencia de su marido que éste padecía de eyaculación precoz. 2000. 143-162-. de la prensa del corazón y de las filmaciones de la intimidad no son meros ejercicios de exhibicionismo. en R#-Rafi no 15. He abordado en otros lugares la problematicidad de la cuestión.. 1997. "Retos de la ontología constitutiva".. Z. 204-205. Beck ha señalado con suma perspicacia los efectos indirectos del reconocimiento de la densidad ontológica de la Diferencia cuando reconoce que la misma "apunta al deterioro. Univ. 60.

Barcelona. 149. intentan solventar la insuficiencia del individualismo ético-político. JAMESON. apuntaba extremadamente F. Cfr. asentadas ambas en el antiesencialismo. persiste un modelo que promete construir una fructífera alianza entre identidad y descentramiento (. Teoná de la postmodernidad. La primera de ellas estaría representada por algunos herederos críticos del marxismo -especialmente vinculados a la New Left Review-.. 139. F. EAGLETON. en Políticas de la postmodernidad. y los prolegómenos no han sido demasiado auspiciosos. 64.. T. a partir de la consideración crítica de los efectos políticos de la desregulación postmoderna. Barcelona. se haya pretendido proponer alternativas para superar un horizonte individualista-hedonista que amenaza todo pensamiento de realización colectiva: "cualquier tipo de política redentora es incompatible con la condición política p~stmoderna"~~. p.La democracia socialista. que. Jameson. a juicio de Eagleton. Las ilusiones del posmodemismo. Anderson y Eagleton. . estrictamente. Sin embargo. especialmente. sintetizando el panorama. que marcó ciertos logros importantes en su tiempo. El yo desconstruido que le pisó los talones tiene aún que demostrar que lo no idéntico puede transformar tanto como subvertir. FEHÉR. 1996.. 1989. acaso sea Eagleton quien más claramente haya pero expresado el sentido de la orientación estratégica cuando. como el sujeto autoconstruido con libertad"64. lo que a veces apenas parecía justificar el costo. Trotta. entre otros.) La idea de la democracia socialista parecería implicar al mismo tiempo la autodeterminación y el autodescentramieinto. Paidós. pp. desde diferentes ámbitos y familiaridades. y lo haré brevemente por cuando nuestro tema es. Península. el de dirimir si la ontología de la Diferencia permite una fundamentación política. el proyecto de Chantal Mouffe dista mucho de reivindicar la potencia de una nueva Totalidad-Totalización aunque esté igualmente condicionado por el horizonte antiesencialista y el consiguiente reconocimiento de la Diferencia: es en La paradoja democrática donde 62. "La condición política postmoderna". La propuesta es considerada cuidadosamente por Jameson en su Teoría de la postmodernid~d~~. en consecuencia. la reconstitución de una nueva idea de Totalidad-Totalización. permitiría la realización de lo individual. Pero quisiera en este momento aproximarme a dos tipos de alternativa que. escribe que "el viejo yo humanista liberal. pero sólo al precio de la autoviolencia. Madrid. p. Diversamente.Diferencia e Intersubjetividad 235 No es de extrañar. Fehér. fue capaz de transformar el mundo. F.. 63. han venido a proponer. 254-274. . Habrá que matizar afirmación tan rotunda y exagerada. 1997. pero sólo a condición de que se inscriba en un horizonte limitado por los valores propios de la tradición emancipatoria.

es decir. por lo mismo. sobre el convencimiento de que es posible una especie de superación hegeliana. como alguien cuyas ideas combatimos pero cuyo derecho a defender dichas ideas no ponemos en duda"65. Así. la ética-política sería la expresión de una condición moral sustentada en la aceptación familiar del Otro. Ahora bien. Tal diferenciación es transcendental.236 J. a propósito de las propuestas de Deleuze y Guattari. . ¿Qué nos dicen las filosofías de la diferencia -Deleuze. la Diferencia se constituye a partir de la crisis de la representación y de toda síntesis de matriz hegeliana. Rodríguez García hayamos expuesta su alternativa de forma más clara al enunciar sintéticamente el sentido del pluralismo agonístico: "considerado desde el punto de vista del pluralismo agonístico. el objetivo de la política democrática es construir de tal forma el ellos que deje de ser percibido como un enemigo a destruir y se conciba como un adversario. sino de que el Otro desee ser presentado como adversario y no como enemigo: la operación teórico-política de Mouffe sólo operaría en un horizonte social caracterizado por la proximidad de las subjetividades y.al respecto? ¿Cómo y en qué sentido abordan el deseable tránsito de la ontología constitutiva a la praxis ético-política? Entiendo que Hardt y Negri nos aproximan a la radicalidad del problema cuando subrayan. no es cuestión de voluntad. La paradoja democrática. y. Por lo que respecta a la aventura teórica del grupo de la New Left Review por cuanto se presupone la radical conveniencia de una nueva TotalizaciónTotalidad que. Derrida. y no como enemigo. Ch. por lo mismo. que éstas "nos presentan un enfoque del 65. 114-115. en una caso y en otro. pp. sugiriendo la pertinencia de un nuevo relato. el clasificar al Otro como adversario. pues implica el reconocimiento del Otro como realidad constituida y constituyente a mi lado que debe ser aceptada como tal: así. puede señalarse que margina el hecho de que toda diferencia se constituye como extremada. 2003. L. ¿solventan una y otra alternativa las dificultades de articulación entre ontología de la diferencia y la praxis social en su doble vertiente de comportamiento ético y proyección política? Entiendo que el tránsito desde el reconocimiento de la Diferencia hasta la legitimación de una praxis ético-política están insuficientemente resuelto en ambas propuestas. estrictamente.. menoscaba gravemente la idea misma de Diferencia al exigir una finalidad común sin entender que. Y por lo que se refiere a la propuesta de Mouffe. La diferenciación reconocida entre enemigo y adversario parece ser la contribución más fecunda de Mouffe al proyecto de construir un modelo éticopolítico en el horizonte postmoderno.escribe. la apuesta gravitatona a favor de la intersubjetividad se realiza en virtud de la fuerte devaluación de la Diferencia misma. MOUFFE. Barcelona. Gedisa.

1983. op. la aventura de Acéphale. La communauté inavouable. pero terminan articulándolo sólo de un modo superficial y efímero. ¿Hemos de concluir. es imprevisible. HARDT. está marcada por la azarosidad del encuentro alegre. de ser así. quien habría de reconocer el anhelo de una sociedad en entendiendo la que reine el hombre "cornrne l'etre absolutement immanentW6'. y el segundo al admitir el carácter azaroso y contingente de las líneas de fuga y de las desterritorializaciones cuyo carácter. exige unas condiciones previas al recibimiento que están determinadas por una amabilidad que sólo opera ocasionalmente -más allá de la reflexión metafísica levinasiana que sitúa a ésta antes de la ética-. por otra parte. re-negación de su entidad. Y la continuidad de las obras de Derrida y Deleuze parecen haberse desplazado muy reveladoramente hacia esta conclusión: el primero. mayo del 6%. estrictamente. a la evanescencia ético-política si aceptamos que la Diferencia es.. Reaparición de la sombra de Blanchot. en efecto. que "descubren la productividad de la reproducción social . . el horizonte Derrida-Deleuze no va más allá de Spinoza o Nietzsche? ¿Y. 9. p. coino es obvio. la conformación de la intersubjetividad. por otra parte. Minuit. indeterminado. M . 42.. M. hemos de entender que la ontología constitutiva nada 66. en consecuencia. A. como lo que "no tiene existencia ni esencia". y NEGRI. cit.. como un horizonte caótico. p. Indudablemente. Pues. 67. sin embargo. el pensamiento de la Diferencia sin concepto como lo que sólo es pensable en el acto imprevisto de la permanente reaparición de la voluntad de poder que es. repetición del puro aparecer (Deleuze) remite la potencialidad de la intersubjetividad al territorio de la azarosidad y. que acaso.. Y semejante conclusión podría aplicarse a los planteamientos derridianos. inconveniencia señalada. pero que "nunca se hace presente". . el pensamiento de la diferencia como lo que aparece..BLANCHOT.máxime cuando nos situamos en la urgencia de una intersubjetividad de carácter eminentemente ético-político. Tienen razón Hardt y Negri al apuntar el carácter inasible del acontecimiento que determinaría la quiebra de los procesos dominantes de reproductibilidad social. como insinuábamos con anterioridad.Diferencia e Intersubjetividad 237 biopoder propiamente postestructuralista que renueva el pensamiento materialista y se asienta sólidamente en la cuestión de la producción del ser social" para concluir. que la misma sólo se presentifica en acontecimientos impensables y azarosos -e1 episodio de la me Charonne. en sí misma. caracterizado por un acontecimiento i n a ~ i b l e " ~ Debemos reflexionar sobre la ~.. Paris. como lo que en su trazado "es estratégico y aventurado" (Derrida). al insistir en la idea levinasiana de la hospitalidad que.

Diversarnente. o se naturalice la vivencia levinasiana de la hospitalidad. descriptor. abonaba la irritación de Levinas contra el filósofo judío. por ejemplo. una desatención a la misma. y que. mientras que el otro es el lenguaje de la ética-política -proyectivo. lo que evidencia es que nos situamos ante dos objetos diferentes que requieren lenguajes específicos: uno es el lenguaje de la ontología -discursivo. analítico. como Mouffe. Rodríguez García puede fundamentar en relación a la intersubjetividad. necesariamente desorientada en relación a los criterios de la acción que el Fausto goethiano previera como el alma de nuestra época? ¿Tendrán razón en este banquete los reivindicadores de un nuevo relato o quienes. desiderativo-. Esto explica por qué la insistencia en abordar y profundizar en la Diferencia se ve acompañada de la paralela invitación al encuentro intersubjetivo. acaso el acontecimiento filosófico al que hacíamos referencia en el apartado 1 de estas páginas tan sólo permita la reaparición de lo que fue de inmediato controlado por la ofensiva de la Identidad. hasta la bellísima y emocionada oración fúnebre Adiós a E. Entiendo que las filosofías de la Diferencia no van más allá de Spinoza y Nietzsche. asunto que. . desde mi punto de vista. empeño que Derrida pretende desde el artículo dedicado a Levinas y recogido en L 'écriture et la différence. ¿Discurso interrumpido entonces? ¿Incompetente para orientar la praxis ético-política. agrupadas en tomo a determinados principios a partir de los cuales debe hablarse? Creo que existe una grave confusión al respecto. Otra cuestión es. aunque insistencia e invitación diseñen trayectorias paralelas y nunca convergentes: los procesos de autoafirmación y de autofundamentación. fuerza el contenido de la posterior parte de la Ética. si se quiere-. solicitan el diálogo entre adversarios que se constituyen como presencias firmes. si la alargada espera del momento azaroso es un elemento anestesiador de una proyección comunitaria garante de la posibilidad de una sociedad más libre o si. Su afán se agota en la reivindicación del estatuto ontológico de la Diferencia y en la indicación de que la realización de la misma es lo que cifra el ideal ético-político. No hay posibilidad de articular una multitud0 -como no se pretenda socializar el tercer grado del conocimiento espinoziano. a la potencialidad de un ser social de dimensión comunitaria? Debemos concluir con claridad. es la plena y radical condición de posibilidad de la misma. Lévinas. obviamente. puesto que la incapacidad de fundamentar desde la filosofía de la Diferencia una praxis ético-política no implica. por el contrario. marcados por Blumemberg como dos episodios complementarios del proyecto ilustrado consuman al fin un divorcio sin reconciliación posible. como sugería Fehér. Pero resulta que a lo mejor no es posible ir más allá de Spinoza y Nietzsche.238 J. L.