Andrés Bello y la historia de la lingüística

Reviste un especial interés el estudio sobre la recepción de obras científicas y sobre el establecimiento de su situación histórica. Calibrar el impacto que éstas tuvieron en el tiempo en que nacen y que aún tienen en el tiempo en que desgastan su herencia, constituye materia primordial en la edificación de la historia de una disciplina científica cualquiera. Si pensamos en la historia del quehacer lingüístico, este estudio adquiere carácter de imprescindible por la infrecuente relación entre significación y aceptación en los dominios de la investigación lingüística. En otras palabras, la aún débil parcela de la historiográfica lingüística ha propiciado que el abordaje de las producciones no tome en cuenta la presencia o la invisibilidad con las que se las trata en los repertorios históricos dedicados a la descripción, evaluación y significación de estas producciones. Más aún, la relativa pubertad de la historiografía lingüística ha postergado la inclusión de la noción de recepción en el diseño de una moderna ciencia del lenguaje. Teniendo en cuenta estas carencias y estas necesidades, ofreceremos en este momento algunas ideas en torno a la recepción científica de la obra lingüística de Andrés Bello. Para ello, exploraremos en una doble dimensión la implicación que este autor tuvo con la historia de la lingüística, tanto en su faceta de historiógrafo, en la de autor reseñado en las historias generales de la lingüística y en la historiografía de la lingüística venezolana. Ausencia y desconocimiento, así como presencia y valoración, serán las caras de la más notable problemática receptiva que esta investigación busca despejar, teniendo muy en cuenta la notabilidad del objeto estudiado. Como historiador de la lingüística, Bello logró ofrecer resultados en dos renglones genéricos específicos: la confección de repertorios de revisión histórica y la crítica de obras lingüísticas, como se sabe, una de las fuentes de mayor interés en la investigación historiográfica. Ambos oficios hicieron de Bello un historiador de la lingüística en la dimensión doble del historiador y del crítico, del cronólogo y del censor receptivo. Los textos estrella sobre los que se sustentan estas vocaciones van a conducirlo a territorios de

erudita descripción sobre los períodos más lejanos en la historia de esta disciplina y, además, a paisajes más contemporáneos en donde el gramático caraqueño se hace inteligente evaluador del trabajo de sus colegas más cercanos. El historiador de la lingüística produce un texto, extenso y orgánico, en 1850. Haciéndose eco del hábito decimonónico de entender por "literatura", tanto la creación literaria como su estudio lingüístico y crítico, en la más pura filología tradicional, lo ha titulado: Compendio de la historia de la literatura. Compuesta por tres partes: "Literatura antigua de Oriente", "Literatura antigua de la Grecia" y "Literatura latina", fueron publicadas, en vida de Bello, sólo las dos primeras, formando un volumen de 88 páginas y teniendo la Imprenta Chilena, de Santiago de Chile, el cometido sobre su publicación. La última parte aparecería, curada por Miguel Luis Amunátegui, en la edición chilena de las Obras Completas (1881-1893) del sabio. El sumario de temas e intereses de estudio que esta obra recorre no puede sino servir para vincular a Bello con dos de las corrientes de investigación filológica más productivas de su tiempo. Por una parte, el orientalismo y la filología comparada, cuerpo doctrinario de primer orden en la formación de la ciencia del lenguaje, y, por otra, el helenismo y el latinismo, moderna respuesta a la vieja filología clásica que, en paralelo con sus hermanas de Oriente, buscará congeniar sus intereses con el avasallador radio de acción del comparatismo durante el siglo XIX1. Así, lengua y literatura de la India, Egipto, Babilonia, Caldea, Asiria, Fenicia, Persia, Arabia y China entrarán en un diálogo, temprano o tardío en el tiempo, con la literatura griega en las seis épocas con las que Bello quiere entender su devenir histórico: I. Desde el origen hasta la ruina de Troya; II.Desde la caída de Troya a los tiempos de Solón; III. Desde Solón a Alejandro Magno; IV. Desde la muerte de Alejandro a la destrucción de Corinto, en el siglo segundo antes de Cristo; V. Desde la destrucción de Corinto hasta la era de Constantino; y VI. Desde Constantino a la toma de Constantinopla por los turcos el año 1453; y con la literatura latina en, por su parte, las tres etapas de su desarrollo: I. Desde la fundación de Roma hasta el fin de la primera guerra
1

Aunque una inspección sobre la materia comparativa en la obra de Bello ha sido alcanzada recientemente (Pérez 2004: 150-164), todavía se espera una investigación que arroje evidencias aún más esclarecedoras sobre esta dirección de su orientación como lingüista.

novela. en consecuencia. su concepción de la gramática se irá desligando de estos enclaves para hacerse cada vez más particular (en la idea de que sólo nos es posible entender el genio de la lengua que hablamos) y. más aún. fábula. y III. Bello. poesía. II. que será un defensor de la gramática particular. Sobre la idea bellista de que "literatura" es. Juan David Gracía Bacca. historia. lengua y literatura. autores y obras que los ejercen y desarrollan. la primera nota que resalta es la del criterio cronológico estricto que el autor se impone. en sintonía con la ciencia de su tiempo y con sus cultores más perdurables. la impronta de sus análisis asume que los recorridos deben establecerse sobre la pauta dictada por los géneros escriturarios y científicos de cada período: drama. son algunas de las categorías genéricas con las que Bello quiere auspiciar la comprensión de las literaturas universales mayores. Si bien la formación de Bello navegará las aguas del empirismo y de la lingüística cartesiana (como han demostrado los estudiosos sobre las fuentes de su pensamiento: Amado Alonso. quedará asociada a una propuesta que subyace en el comparatismo lingüístico: puedo comparar una lengua con otras. estética. Particular interés. Para cada una de las tradiciones filológicas estudiadas. oratoria. como asimilación de los postulados de la lingüística comparada. geografía. Especial brillo. filología. ofrecerá más de una referencia que lo acerca a los principios de la gramática comparada. para permitir ordenar algunos de sus alcances. caracteres. especialmente para Grecia y Roma. Arturo Ardao. en esta consideración. si conozco en profundidad la estructura . La lectura historiográfica de este complejo esfuerzo de síntesis y reconstrucción lingüística y literaria exige algunos comentarios para hacer comprensivas las intenciones del autor y. Momento a momento intenta ofrecer resultados en referencia a principios. Desde la muerte de Sila hasta la muerte de Augusto. en fraternidad indivisible. él. elocuencia. Vellemann y Emma Gregores). revestirán los capítulos dedicados a las literaturas orientales. tendrán sus observaciones y análisis en relación a la lengua sagrada de la India: el sánscrito.Púnica. También. Barry L. sátira y antigüedades. el año catorce de la cristiandad. Desde este último momento hasta la muerte del dictador Sila. no deja espacio para ningún silencio histórico.

tratado completo de moral. no tiene igual en su composición. Friedrich y August Wilhelm von Schlegel. en suma. Recorre la lengua y literatura de Egipto. en Londres. las manifestaciones literarias a las lenguas de las que son ofrecimiento estético: "Los libros más antiguos. y el código de Manú. como Franz Bopp y Wilhelm von Humboldt. lengua que. dirá: "El Indostán fue probablemente la cuna de la civilización antigua. en lengua sánscrita. gracias a esta última idea. 9). Caldea. himnos y mandamientos. en este caso y en los relativos a las otras tradiciones culturales estudiadas. no sirven para alcanzar este cometido.gramatical de cada una de ellas en particular. 5-6). Como método de investigación. Deslumbrado por el sánscrito. como a su tipo original" (Bello 1981: IX. y los espíritus" (Bello 1981: IX. El tratamiento historiográfico puesto en marcha para las otras tradiciones reconfirma idéntico proceder y. que se apropiaron después los brahmanes. La mayor parte de los idiomas europeos se refieren a ella. Asiria y Fenicia en un escueto capítulo en donde los protagonistas serán los problemas sobre los jeroglíficos y los alfabetos. son los Vedas. Su primitiva lengua fue el sánscrito. En torno al Persa. El universialismo lingüístico y la gramática lógica y racional. Nace. no deja de ocuparse del zendo como su lengua sagrada en la . Además. notablemente. la creación. en un espacio de referencia que sólo habla del moderno pensamiento germánico de la lengua y la cultura (una hermosa cita de Herder corona esta asociación). subordinará. en su vasta y fecunda flexibilidad. muy probablemente conocidas por Bello durante sus jornadas de estudio en la Biblioteca del Museo Británico. colecciones de preces. Bello transitará las fuentes principales de la investigación sánscrita: William Jones. laberinto inmenso de leyendas teológicas y cosmogónicas. idéntico dominio de las fuentes lingüísticas hegemónicas por las que Bello siente admiración y por las que desgasta sus aciertos críticos. los puranas. el indoeuropeista que asume como propio el principio de comparación que le permite sancionar las relaciones de paternidad y de fialiación entre las lenguas indoeuropeas y las modernas lenguas de Europa. que contiene la doctrina poética de la divinidad. según el juicio de los más sabios orientalistas. Babilonia.

se hará firme en la pesquisa de sus incoherencias. pero. En cuanto a la faceta crítica. una cita de Schlegel abre derroteros sobre la fuerza divina que potencian las Sagradas Escrituras. asimismo. La cree sin flexibilidad.. En Obras completas. . gestiona una inusual y eruditísima referencia al indoeuropeista William Jones. el largo capítulo sobre el hebreo le permite hacerse eco de algunos planteamientos sobre la armonía y sencillez de esta lengua para la que recomienda sólo estar provisto de una buena gramática y del Viejo Testamento. En el segundo caso. el divulgador mayor de estos estudios en la segunda mitad del siglo XVIII. que era hacer algunas observaciones sobre el Diccionario de la Academia. en su novena edición y el Diccionario de galicismos2. Andrés Bello: “Diccionario de la lengua castellana por la Academia Española” (1845). sin movimiento y sin colorido. Aunque no hace referencia expresa a los trabajos de Abraham-Hyacinthe Anquetil-Duperron. Caracas: Ministerio de Educación. Tomo V.] nuestro propósito. se conservan todavía tradicionalmente algunos errores. pp. ahora en su rol de arabista. Así. hasta para el descargo de sus realizadores: “[. en torno a una traducción que adelanta sobre los Mohallakhats. aunque sí poblada de rasgos menudos e incidentales que la determinan como fina pintura verbal (Bello 1981: IX. de Rafael María Baralt. desarrollará una de las labores fundadoras en la metalexicografía del continente al ocuparse de dos diccionarios capitales en la lexicografía hispánica del siglo XIX: el DRAE. 1855. En este sentido. 119 y 121. Sobre el árabe.. 11-35). este Bello historiador de la lingüística se permite comentar sobre la lengua china en tenor poco elogioso hacia sus delicias. en que. unas breves notas sobre el diccionario académico. Finalmente.que observa paralelismos con el sánscrito y el germánico. manifestándose entre los que “aprecian los trabajos de la Academia Española”. Publica. sin duda porque en una obra tan vasta es imposible revisar artículo por artículo”3. sus observaciones al Diccionario de la Real Academia Española siguen teniendo vigencia. en 1845. según dijimos arriba. la aproximación a uno de 2 3 Madrid: Imprenta Nacional. 1951. También. es muy probable que los hubiera tenido como cabecera de estas reflexiones. Bello no repite la confusión proveniente de los libros del Zend-Avesta que instaló la idea de que se trataba de una misma lengua. cuando en realidad lo era de dos bien diferenciadas: el zendo y el avéstico.

los primeros diccionarios de galicismos del español resulta una magistral oportunidad para ordenar algunas ideas sobre el purismo lingüístico y sobre la visión mesurada de la lingüística frente a las novedades que la lengua impone. no existe y la evaluación de su obra es un asunto nunca planteado. su pensamiento historiográfico sobre la evolución de los estudios sobre las lenguas ha quedado. resulta llamativo asentar el silenciamiento en que la historiografía de la lingüística ha tenido al más grande de los lingüistas hispanoamericanos de todos los tiempos y a uno de los más determinantes en la lingüística mundial e hispánica. Es así como un recorrido por los autores más viejos y más nuevos en los estudios históricos sobre la lingüística indica que éstos no han tenido reparos en obviar la obra enorme del gramático venezolano y el rico cuerpo doctrinario que le sirve de asiento. 185-219. por don Rafael María Baralt” (ca. Sin que –creemos– nada deliberado o ideológico parezca estar detrás de esta situación. habría que indagar en la doble perspectiva de la historiografía general de la lingüística y en la de la historiografía venezolana de la lingüística. curiosamente. Más aún. Bello encomia y castiga por igual los enfoques de Baralt: “Éste es un libro que hacía falta en los países castellanos de uno y otro hemisferio”. también. además de las ideas gramaticales de Bello. pp. . pero. 1951. también “que el señor Baralt se sale una que otra vez de los límites propios de una obra como la suya”4. Los textos canónicos en la historiografía moderna han pasado por encima de nuestro autor haciendo de él un olvidado o un inadvertido. al margen de toda inspección. En la primera de ellas. El estudio de la relación entre Bello y la historia de la lingüística no quedaría completo sin la consideración sobre la recepción que sus ideas y su aporte han tenido en la historiografía de la disciplina. En este sentido. 4 Andrés Bello: “Diccionario de galicismos. En Obras completas. el nombre de Bello. Caracas: Ministerio de Educación. Tomo V. 1855). cuya actividad busca ofrecer los resultados y las relaciones que hacen claros los procesos de crecimiento sistemático de la historia general de la ciencia del lenguaje.

ni una sola mención. plantear un cuestionamiento en relación al olvido. Incluso los gramáticos más autorizados (Bello. 1968). Herbert Ernst Brekle (Einfürung in die Geschichte der Sprachwissenschaft. suavemente. sin embargo. Entendiendo en algunos de ellos el carácter fundador de sus textos y. al margen de la elaboración científica. . apuntar hacia la situación de precariedad con que su gestión de avanzada científica ha sido tratada: “Hasta la aparición de Menéndez Pidal. de la situación que Bello ocupa en el panorama de los estudios lingüísticos durante el siglo XIX y de la fuerza conductora que tendrán los principios de su doctrina. 1969). 19325). Tristano Bolelli (Per una storia della ricerca linguistica. inexplicablemente cerrados para él. hispanoamericana y venezolana. 1998). 1995) y Jiří Černý (Historia de la lingüística. como se sabe.H. Asher (Concise History of the Languages Sciences from the Sumerians to the Cognitivists. Peter Schmitter (Untersuchungen zur Historiographie der Linguistik. 1982). 1982). Cuervo) no habían nacido en el viejo solar. se hace impostergable. el maestro ha dejado colar en sus notas una referencia sobre el Bello lingüista que parece. por esta razón descargándolos de la obligatoriedad de hacer referencia rigurosa de todas las tradiciones de estudio. 1985). Bertil Malmberg (Los nuevos caminos de la lingüística. “Breve compendio de la historia de la lingüística” en Introducción a la lingüística. Los historiadores mencionados forman. Demetrio Gazdaru (¿Qué es la lingüística?. 1970). 1967. ni una 5 La versión española de esta obra ha estado al cuidado de Manuel Alvar. agudamente. No encontramos en los tratados históricos de estos grandes y estimados investigadores. E. hubo que forzar la marcha para alcanzar el ritmo de los demás” (Alvar 1967: 443). 1902). Iorgu Iordan (La lingüística románica.K. 1974). Der Gang ihrer Entwicklung von der Antike bis zur gegenwart. 1965). en sus líneas generales. probablemente por desconocimiento y falta de rigor. Maurice Leroy (Les grand courants de la linguistique moderne. con la lingüística general de naturaleza internacional. como. el cuerpo tradicional más sólido de investigaciones y reflexiones sobre la evolución de la lingüística. tanto en vinculación con la lingüística hispánica. ni una sola referencia bibliográfica. 1967). Holger Pedersen (Linguistic Science in the 19th Century. 1931). Georges Mounin (Histoire de la linguistique dès origines au XXe siècle.Si entendemos que la tradición gestada por estos estudios queda trazada por la peripecia científica de estudiosos como Wilhelm Thomsen (Historia de la lingüística. Hans Arens (Sprachwissenschaft. la lingüística española del siglo XIX quedó.Koerner y R. R. Mario Pei (Invitación a la lingüística.E. Robins (A Short History of Linguistics. Cuando nos incorporamos a los estudios europeos. 1966). Como vindicación. nada tiene que buscar el Bello lingüista en estos espacios.F. 1963). John Lyons (Introduction to theoretical linguistics.

publicado en traducción española por la Editorial Gredos. en 1989. Más aún. es la que nos ofrece HansMartin Gauger. de probrada solidez y originalidad. apenas. que. va a referir Gauger la fractura que la Gramática de la lengua castellana (1847). Un descargo de esta situación. España. va a significar en la fragua de los estudios gramaticales modernos. En el capítulo dedicado a la “Prehistoria de la lingüística románica”. La primera de ellas queda domiciliada en su ensayo sobre “Amado Alonso (18961952)” (1953). el investigador alemán dará entrada a una reflexión sobre la inadvertencia en que los tratados europeos tendrán esta obra maestra y magistral de la lingüística americana y venezolana: “Por lo que se refiere a los siglos XVII y XVIII. mientras que las dos últimas lo están en su nutritivo estudio historiográfico: “Panorama de la lingüística iberoamericana (1940-1965)” (1968). Un poco antes. de Bello. una excepción: la Gramática de la lengua castellana del venezolano Andrés Bello. escrito a un año de la muerte del filólogo español.leve consideración. Pero se puede citar. pudieran propiciar el entusiasmo de otros estudiosos o la búsqueda amorosa de futuros investigadores. que quedó fuera del influjo de la evolución en Europa: una obra de gran finura y sutileza. seguida desde 1660 hasta el siglo XIX. Estudios de historia de la lingüística (1977). de Antoine Arnold y Claude Lancelot. en su estudio: Introducción a la lingüística románica (1981). luego de hacer el balance de lo que debe la lingüística a la celebradísima e influyente Gramática de PortRoyal. En Italia. en que el comparatismo y el particularismo gramaticalistas la hacen pasar a retiro. publicada en 18456. el lingüista rumano-germano Eugenio Coseriu había destacado algunos aportes en un trío de anotaciones en sus trabajos historiográficos compilados en su libro Tradición y novedad en la ciencia del lenguaje. Coseriu va a privilegiar la figura de Alonso en una 6 Errata por: 1847. en esta época Francia predomina también en el campo de la gramática. hemos hablado solamente de Francia: de hecho. en cierto sentido la mejor gramática del español” (Gauger 1989: 62). Portugal (de Rumania no se podía tratar todavía) se seguía el modelo francés. catedrático de la Universidad de Freiburg. a la espera del recuento que haremos seguidamente en torno a los aportes del Bello lingüista en el mundo hispánico. al menos. .

serán los estudiosos venezolanos. al que acerca a lo genial: “La tradición científica de la lingüística hispanoamericana puede. después de 1847. el hispanista Federico [Friedrich] Hanssen (+ 1919). del lingüista y del filósofo de la gramática y del lenguaje. el segundo. el escritor Juan Vicente González.dimensión de superación de los aportes de Bello y de Cuervo a la historia americana de los estudios sobre el lenguaje: “En la historia de la lingüística en América. que desarrolló su actividad filológica sobre todo en Chile. desde 1890)” (Coseriu 1977: 269). la figura de Amado Alonso podrá alcanzar y. Coseriu desarrolla la tradición de la lingüística americana en torno a cuatro figuras tutelares. no deja de destacar esta notabilidad: “Frente a tal abundancia bibliográfica. Bello aparece a la cabeza en la estirpe de los más grandes nombres continentales de la lingüística. con probada vocación bellista. en un marco (decimos nosotros aquí) de inadvertencia por parte de los estudios regulares de historia de esta disciplina. ya inmerso en estas aguas. españoles e hispanoamericanos los que ordenarán en justicia el panorama de la recepción del Bello gramático y filólogo y. Sin embargo. porque la actividad de éstos –siempre notable y valiosa y muchas veces genial. las grandes figuras de Bello y Cuervo. La última nota hace destacar la contradicción que supone entender que a Bello como uno de los lingüistas mejor estudiados del mundo. reducirse a cuatro grandes nombres: el genial gramático venezolano Andrés Bello (+ 1865). quien. el notable hispanista colombiano Rufino José Cuervo (+ 1911). será González el . en efecto. ambos alemanes que actuaron en Chile (el primero. quizás. hasta superar. según el parecer de Pedro Grases. en general. sin embargo. me atrevería a afirmar que el primer aliento receptivo provino de la tierra natal del sabio y que fue obra de su contemporáneo. y el lingüista y gramático Rodolfo [Rudolf] Lenz (+ 1938). bajo algunos aspectos. Conocida en Caracas.no ha podido tener toda la trascendencia que ha tenido la suya: ellos no llegaron a crear un gran centro de estudios y no lograron fertilizar para la semilla lingüística un terreno tan vasto como el que nos ha legado Amado Alonso” (Coseriu 1977: 261-262). En esta idea. en donde el primer escaño científico lo constituye Bello. la primera gramática sincrónica del continente. la gramática de Bello. La observación de Coseriu. cabe observar que pocos lingüistas en el mundo han sido tan detalladamente estudiados e interpretados como Bello” (Coseriu 1977: 344-345). desde 1889. había publicado en 1841 su Compendio de gramática española.

tendríamos que recordar. Ramón Isidro Montes y José Ramón Camejo y su Gramática castellana para escuelas primarias. de D. Andrés Bello e Índice alfabético de la misma obra” (1881). reseñados por Grases en su magistral Antología del Bellismo en Venezuela (1968). Una mención . Centrados en el tópico gramatical. Pedro Castillo y su Gramática elemental de la lengua castellana según Bello y otros autores (1875). además.1865-1871). comenzarían a gestarse. Gracias al autor de las Mesenianas y a la propia jerarquía de la obra de Bello. no sólo un denso cuerpo doctrinario de complejo rastreo expreso o subterráneo. obra que dibuja el electrocardiograma de nuestros apegos y desapegos por Andrés Bello. de J. primer paso para su incorporación en el saldo de la historiografía lingüística nacional y continental. correrá la primera generación de bellistas venezolanos. promotor de las celebraciones maracaiberas al cumplirse el Primer Centenario del nacimiento del gramático y ejecutor de la publicación. nombre mayor en la vocación continental por el lenguaje. de Lisandro Alvarado. Tienen. “Bello. aquí. Andrés Bello y otros autores (sin fecha) (Pérez 1988: 19). mucha ingerencia autores como el zuliano Jesús María Portillo. Jorge González Rodil. También. quizá el más grande homenaje que se le haya rendido al Bello lingüista y paso muy sólido para la proyección universal de sus principios gramaticales. Capítulo central en cuanto a la incorporación del pensamiento de Bello a la historia de la lingüística lo ejerce el lingüista colombiano Rufino José Cuervo. de José Antonio Ponte. a estos efectos: Estudios sobre el sabio venezolano Andrés Bello (1881). gramático” (ca. de Valentín Espinal. al menos. Gerónimo Eusebio Blanco y su Gramática de la lengua castellana (1856).M. según D. Grases. en la que destaca su estudio: “Andrés Bello como filólogo”. Pronto. hijo de Juan Vicente González. sino una escuela de críticos y estudiosos sobre el Bello lingüista. al programar la elaboración de sus “Notas a la Gramática de la lengua castellana. “Anotaciones gramaticales a la edición de Rufino José Cuervo” (1904). y su Gramática para niños (1865). otros autores del siglo XIX y de comienzos del XX. consigna en ella las siguientes referencias: “Presentación de la primera edición venezolana de la Gramática de Bello” (1850). Núñez Ponte (Grases 1981).más notable y entusiasta de sus epígonos y publicistas. a cinco autores y sus obras: Bartolomé Milá de la Roca y su Conocimiento de los tiempos de la conjugación castellana (1856). y “Bello: Maestro del idioma” (1931).

sino que pretende establecer una prospectiva sobre la significación que Bello tuvo en corrientes ulteriores de enorme significación en la evolución de las ideas lingüísticas. harán su aparición los aportes modernos en la gestión académica y científica de los estudios españoles. La vocación de Alonso. supra). va a informar sobre el impacto continental de la obra lingüística del sabio. D. Ellos. además. Serían muchos los nombres y los estudios que habría que invocar para cumplir con este cometido.R. Santiago Pérez y de R. allanarán el camino para la definitiva implantación de la doctrina gramatical del venezolano en los calcáreos espacios de la imperturbable tradición gramatical española. en la edición caraqueña patrocinada por el Ministerio de Educación. propone más de un acuerdo con el padre de la lingüística moderna. el ginebrino Ferdinand de Saussure (Alonso 1951). en 1951. Sin embargo. Un acuerdo destaca a Amado Alonso como el estudioso que ubica.especial es obliagada para Marco Fidel Suárez y sus bellistas: Estudios gramaticales (Madrid: Imprenta de A. Alonso no sólo ha indagado en las raíces del pensamiento gramatical de Bello. Miguel Antonio Caro. el autor del prodigioso Curso de lingüística general (1916). en el prólogo a la obra de Suárez. Guzmán. chilenas (como todas las ediciones y reimpresiones chilenas y. Pérez Dubrull). sino . rectora de todas la iniciativas desde los primeros períodos de estudio de la lengua. Resulta de la escritura de la magistral “Introducción a los estudios gramaticales de Andrés Bello”. Yori) (Caro 1885). de Guzmán. aunque nunca en detrimento de los otros. Abiertas ya las puertas a la internacionalización de la figura del lingüista en Bello. los que parecen marcar el rumbo de la investigación historiográfica en relación a la situación bellista. muy pronto. como vemos. con la que se abre el cuarto tomo de las Obras completas. no sólo hace posible algunas interpretaciones historiográficas para la lingüística de Bello. a estos efectos. colocándose a la cabeza de una estirpe de estudiosos que adensarán estas investigaciones (vid. ya definitivamente. correspondiente a la “Gramática”. Otro discípulo colombiano de Bello. un conjunto de valiosas referencias españolas (como la de la edición de Francisco Merino Ballesteros). de 1885. es justo señalarlo. el compendio de José Olegario Reyes. a Bello en los espacios de la historia de la lingüística. Con este gesto. de 1865) y colombianas (como las ediciones de César C. neurálgica en la ciclópea dimensión de su obra. Apunta. algunos serán.

1982. años de estudio impenitente que han llevado antes a la composición del Análisis ideológico de los tiempos de la conjugación castellana (1841). Además. el más eximio de los bellistas venezolanos. desde su productivo retiro londinense. . las lecturas argentinas de Ana María Barrenechea y de Mabel Manacorda de Rossetti). Rask. sino los primeros hallazgos del científico de la lengua que Bello fue desde sus primeros años caraqueños. 1982) y el artículo: “La Gramática abreviada de Andrés Bello”. nombres y apellidos miliares para la constitución de la ciencia decimonónica del lenguaje. estudia en profundidad los monumentos de la lengua y literatura española: el Cantar de Mio Cid. Semejanzas con el de Andrés Bello (1989). Rafael María Baralt y Cecilio Acosta. que Bello elabora en 1824.g. Grases. vienen a demostrar paralelismos muy reveladores entre el complejo sistema de la nomenclatura de los tiempos de la conjugación de Bello y el esbozado por Rask. Juan Vicente González. permite asentar una de las primeras datas en la historia de la moderna lingüística nacional. El estudio de Grases sobre la versión del Arte de escribir. pp. además. Siguen a Alonso en estas hipótesis. delineará los itinerarios bellistas en las obras más nobles de la lingüística venezolana y en la nómina más honorable de los gramáticos venezolanos del siglo XIX: José Luis Ramos. publicado en las memorias del Cuarto Congreso del Bicentenario: Bello y la América Latina (Caracas: La Casa de Bello. en 1982. Para 7 Unos años antes. Aporta sugestivas relaciones entre Bello y Wilhelm von Humboldt y entre Bello y Rasmus Rask. Grases se ocupará de ahondar en la faceta del Bello filólogo que. el Franz Bopp de Dinamarca. en sus respectivos estudios: “La Gramática española de Rasmus Rask” (1946) y Sistema temporal del verbo español en la Spanks Sproglaere de Rasmus K. uno de los padres de la filología comparada del siglo XIX. 283-293). con mayores o menores evidencias comparativas. La contribución gigante de Pedro Grases. tierra de lingüistas. de Condillac. no sólo el empuje sistemático por el estudio del gramático y filólogo. Debemos a Grases. Una de las brechas alonsinas será la del establecimiento de las conexiones de Bello con la lingüística de su tiempo. abre nuevos capítulos de encuadre y situación del Bello lingüista. el más indiscutible precursor de los trabajos del gran Ramón Menéndez Pidal.que ilumina un productivo trayecto por el que se orientarán otros estudios (v. Ambos autores. esta bellista canaria había ofrecido ya sólidos resultados en: el libro: Gramática inédita de Andrés Bello: estudio de dos variantes (La Laguna: Instituto de Lingüística “Andrés Bello”. dos analistas españoles más modernos: Carlos Clavería y Josefa Dorta Luis7.

serían cinco las piezas claves que componen la magistral lectura de Velleman: 1) The Gramática of Andrés Bello: Sources and Methods (Tesis doctoral. Siguiendo los pasos de Alonso. a los cien años de su muerte (Caracas: Universidad Central de Venezuela. Rosenblat buscará entender la vigencia del pensamiento del Bello lingüista y ofrecer una mirada al panorama histórico en donde ella nace y fructifica en dos libros que hacen historia en nuestros estudios sobre la reflexión lingüística: El pensamiento gramatical de Bello (Caracas: Ediciones del Liceo “Andrés Bello”.lograrlo hará calzar en la figura de Rufino José Cuervo. conjunción de tres filólogos venezolanos” (1945). 1966). tomo V de las Obras completas. muchos y nuevos autores alcanzarían lecturas reafirmativas en tiempos más recientes. que sirve de prólogo a los “Estudios gramaticales”. Arturo Ardao y Alicia Yllera) en los espacios de la historia de los estudios gramaticales previos y posteriores a Bello. de 1951. 3) “Bello. Asimismo. catedrático de la Universidad de Wisconsin. 1976). en ese prodigio del ensayo lingüístico venezolano que es: “Don Rufino José Cuervo. lexicógrafo el segundo. especialmente. quisiera hoy destacar la contribución del bellista norteamericano Barry L. Ángel Rosenblat propone el estudio de las ideas ortográficas en Bello y la consideración de ellas en el terreno de la historia de la gramática española en uno de los estudios más notables que se escribieran en el siglo XX: “Las ideas ortográficas de Bello”. Velleman. 4) “Structuralist . Nº 2. A este respecto. Grases y Rosenblat. 2) “El influjo del Empirismo ingles en el pensamiento gramatical de Bello” (Thesaurus. entre otros aciertos. Queda así alcanzado. como si de un nuevo Andrés Bello se tratara. la presencia de Bello en la ciencia neogramática y romanística). gramático el primero. Busca propiciar uno de los encuadres más documentados que conozcamos sobre el origen del pensamiento gramatical de Bello (en la misma línea de Juan David García Bacca. 1977). Emma Gregores. Andrés Bello. Como en el caso de Grases. Bull y el sistema verbal del español” (Thesaurus. el más persistente difusor decimonónico de la doctrina de Bello en Europa (al que le debemos. el aporte del propio Bello gramático y los de González y de Baralt. 1974). En este punto. 1961) y. Nº 1. una lectura orgánica de la lingüística venezolana en el entorno de la historia de la lingüística americana.

1951). Anuario del Spaans Seminarium. Nº 89. Nº 19. 1950). Revista de la Asociación de Profesores de la Universidad Metropolitana. . 1982. 1950). 1995)8. 1966). Caracas. Nº 46. Caracas: La Casa de Bello. “La filosofía del espíritu de Andrés Bello” (Revista Nacional de Cultura. Universiteit van Ámsterdam. Caracas: La Casa de Bello. “Teoría filosófica del lenguaje en Bello y en la Semiótica moderna” (Revista de Cultura Universitaria. En otro orden de estudio. Su Análisis ideológica de los tiempos verbales” (Bello y Caracas.theory in Bello’s gramática” (Hispanic Review. pp. 1947). Estudios reunidos en conmemoración del Centenario de su muerte (1865-1965). 1978). erudito en demasía. El camino de estudio que Velleman cierra había sido ensayado con notable solvencia por toda una escuela de maestros del que él representa el último estadio. Tomo I). y Alicia Yllera: “El verbo en Andrés Bello: originalidad y tradición” (Bello y Chile. Homenaje a Andrés Bello en el Bicentenario de su Nacimiento). en esa búsquedas sobre el origen del pensamiento gramatical de Bello: Emma Gregores: “Las raíces del pensamiento gramatical de Bello” (Andrés Bello. Primer Congreso del Bicentenario. rastro revelador de la vocación lingüística del sabio: Andrés Bello y sus libros (Caracas: La Casa de Bello. Velleman: Un bellista norteamericano” (En Eidos. Tercer Congreso del Bicentenario. Caracas: La Casa de Bello. Nº 3. quedaba inaugurado por Juan David García Bacca con una serie de imprescindibles artículos: “Filosofía de la gramática y gramática universal según Andrés Bello” (Revista Nacional de Cultura. Tercer Congreso del Bicentenario. Arturo Ardao: “La iniciación filosófica de Bello. 1989. Otras vertientes de la obra gramatical de Bello. ofrece un estudio sobre la biblioteca de Bello en Chile y sobre la significación de las piezas bibliografías que albergaba. y “CondillacBerkeley y Bello” (Revista Nacional de Cultura. 1979). Muy tempranamente. Tomo I). 8 Hemos sometido el trabajo de Velleman a una encomiable valoración en el estudio: “Barry L. desde 1947. Nº 80. Nº 65. 30-33). no dejarían de interesar a otros estudiosos: Henk Haverkate: “Los estudios gramaticales de Bello y la teoría de los actos verbales” (Diálogos hispánicos de Ámsterdam. Seguirían al filósofo. el más reciente trabajo bellista de Veleman. La Plata: Universidad Nacional de La Plata. y 5) “Bello gramático: modernidad del enfoque sintáctico” (Bello y Chile.

“Idea de las categorías gramaticales en Andrés Bello” (Bello y Chile. docente de Liceo durante muchos años en Venezuela. no sólo la simiente ultra-desarrollada de la investigación de Bello. Titulado: “Homenaje a Andrés Bello”. 1980). obstinado en la precisión de los 9 Un cuadro de referencias culturales a partir de las ideas lingüística que Sábato aprecia en Bello. no podría dejar de destacar los trabajos de cuatro investigadores españoles más: Francisco Abad Nebot. Nºs.Desde ángulo diverso. para quien esa actividad del espíritu no es ergon sino enérgeia. 1981). El segundo de estos autores será el artífice de un prodigio: la edición de la Gramática de Bello según las variantes de todas y cada una de las cinco ediciones cuidadas por el propio gramático. 1976). crítico de Bello” (Pérez 2001: 43-46). un irregular. no producto sino actividad. José Jesús Gómez Asencio y María Luisa Calero Vaquero. No sé. sólido y muy moderno. científico y riguroso. Representando una corriente española de neobellismo. Tercer Congreso del Bicentenario. en una extensa y original gama de estudios: “Andrés Bello en la historia social del pensamiento” (Revista de Indias. 147-148. pero me parece que su concepción del lenguaje es asombrosa. era (dicen) frío y sistemático. desde la primera de 1847 hasta la quinta de 1860. para un hombre que como él tuvo que trabajar casi solo. así como en los infiernos de la historia social y cultural. con ideas propias y fecundas. Pero también era un genio (el adverbio sic me produce gracia) y como tal un creador. Caracas: La Casa de Bello. El investigador canario. Quiere entenderla en la dimensión pariente con la teoría de la “forma interior del lenguaje” de Guillermo de Humboldt: “Bello había estudiado filosofía y ciencia en Londres. pretendería centrar a Bello en los paraísos de la historia de la lingüística. El primero. puede seguirse en mi estudio: “Sábato. vendría a participar de esta discusión un pequeño ensayo que el escritor argentino Ernesto Sábato consigna en su libro: La robotización del hombre y otras páginas (1981). Lengua española e Historia de la lingüística (Madrid: Sociedad General Española de Librería. . para determinar. 1980). Ramón Trujillo. propone un encuadre sobre la significación lingüística y cultural de Bello. Historia de la lingüística como historia de la ciencia (Valencia-España: Fernando Torres-Editor. y que en muchos sentidos lo vinculan a Humboldt. “Prefacio” (en Andrés Bello: Gramática de la lengua castellana. Madrid: EDAF. no soy un especialista. produce un estudio de esmerado espíritu filológico con la obra mayor de la lingüística americana. energía en perpetua transformación” (Sábato 1981: 146-147)9. 1977). aunque en arribo de similares conclusiones.

Bello a R. Edoardo Crema. 1981). Tendrían que mencionarse. respectivamente. 1981) y en la constitución de la Historia de la gramática española (1847-1920). española y universal. Pedro Grases. Lenz (Madrid: Editorial Gredos. 1986). los estudios de: Luis Álvarez: “Una explicación transformacional al problema de la subordinación adjetiva en el modelo gramatical de Andrés Bello” (Dos ensayos de lingüística. los profesores Gómez Asencio y Calero Vaquero. hasta ese momento nunca ensayadas. Caracas: IUPC. Se trata de albergar en una edición las variantes de todas las ediciones. Santa Cruz de Tenerife: Instituto Universitario de Lingüística Andrés Bello/ Aula de Cultura de Tenerife. el grueso de trabajos dedicados a estas materias en los cuatro Congresos Bicentenarios organizados por La Casa de Bello. 1981. y casi siguiendo esta misma secuencia. como fin de la pre-modernidad científica y como momento fundador de la modernidad científica en la descripción gramatical. bajo la conducción apasionada y equilibrada de los primeros bellistas venezolanos: Rafael Caldera. Edición crítica). entre otros. El “Estudio preliminar” de Trujillo atesora toda esta riqueza de alternativas analíticas. volverán a irradiarse los mayores estímulos para el estudio historiográfico del lingüista Andrés Bello. han buscado entender el notable papel rector ejercido por Bello en la Gramática y categorías verbales en la tradición española (17711847) (Salamanca: Acta Salmanticensia. Además. Desde España. El tercero y el cuarto de estos estudiosos españoles.conceptos y ejemplos. pocas veces el moderno bellismo había alcanzado tal entrega y producido tal fascinación (Gramática de la lengua castellana. sino la significación que para la historia de la lingüística continental arrojaban los cambios doctrinarios introducidos por Bello en cada una de las ediciones de su obra maestra. Pedro Pablo Barnola y Oscar Sambrano Urdaneta. hispanoamericana. Jesús Olza Zubiri: El trazado científico de la Gramática de Bello (San Cristóbal: Universidad Católica . De indiscutible acierto. nuevamente. al punto de hacer coincidir la fecha de publicación de su gramática. las lecturas más recientes para apreciar en mirada historiográfica la significación de Bello y su contribución en la factura de la disciplina lingüística en sus dimensiones venezolana. Desde Caracas. Las últimas décadas de estudio y la situación actual del bellismo ha venido a alimentar nuevas esperanzas en torno a la aceptación y estudio en profundidad de lo que la historia de la lingüística y de la gramática en particular deben a este coloso de la ciencia hispánica del lenguaje. De A.

Asimismo. publicada por la Universidad Católica del Táchira 11. La segunda de las vindicaciones que proponemos. en el homenaje que La Casa de Bello rindió a esta obra en el sesquicentenario de su publicación. Nº 1). Robins. que le dedica todo un capítulo y de Coseriu: Tradición y novedad en la ciencia del lenguaje [. Dos vindicaciones que.. Ramón Trujillo y Edilberto Cruz Espejo: A los 150 años de la Gramática de Andrés Bello (1847-1997) (1998). Me estoy refiriendo. vendrá a determinar el lugar que el Bello gramático ocupa en la trayectoria de la lingüística venezolana. de la presentación de la contribución gramatical de Bello. en consideración histórica. 10 Este capítulo culmina con una larga nota en donde se hace ya temprana alusión a la problemática sobre la invisibilidad de Bello en la historiografía canónica sobre la lingüística: "[. se establecen las coordenadas históricas que hacen posible entender su ubicación dentro de la historia de esta ciencia. podrían coronar nuestro estudio. Mounin.]. y en el que participaron. también. Malmberg. quien trae dos menciones sobre Bello en relación a Amado Alonso. al menos en los trabajos conocidos por mí. de Francisco Javier Pérez. más aún. a la primera incorporación de la figura de Bello en los espacios de la historiografía lingüística en la obra de Fernando Arellano. Efectivamente. dedica un capítulo completo a estas reflexiones. de la ciencia del lenguaje. en dos obras venezolanas dedicadas a la historia de la disciplina lingüística. con la sola excepción . Rafael Caldera. 2003).del Táchira. Ángel Rosenblat. 11 En 1981. Se trata. el tomo primero de la Historia de la lingüística de este autor. en cierta medida. Correrá en el extenso capítulo central... la regional. vienen a suavizar la situación de inadvertencia bellista en las historias de la lingüística. publicado en 1979.]. por la Universidad Católica Andrés Bello. y otra importante en cuanto al aspecto científico en Bello" (Pérez 1988: 73). otra.. Arens. Amado Alonso (Caracas: FEDUPEL. primero.. una para satisfacer la perspectiva general y. el primero de estos historiadores participará en otra realización de espíritu histórico. . Lleva por título: “Un filólogo hispanoamericano: Don Andrés Bello” y en él se describen los méritos del gramático caraqueño y. entre otros trabajos menores. Andrés Bello. Pedro Grases. al colaborar con un estudio sobre “La ideología de la Gramática de Bello”. titulado: “Teoría de la gramática y concepción pre-estructuralista en la Gramática de la lengua castellana de Andrés Bello”10.. en la Historia de la lingüística en Venezuela (1988). este autor había gestionado una primera propuesta de su visión crítica en su estudio: “La concepción pre-estructuralista de la Gramática de Andrés Bello” (Humanitas. respectivamente.] es lamentable el olvido de la historiografía lingüística: Thomsen. del Padre Fernando Arellano [. 1984). Caracas. Luis Quiroga Torrealba: Tres lingüistas de América.

hasta el mismo espíritu del texto. [. que bajo esta óptica explora la obra de los orientalistas del lenguaje durante el siglo XIX). según esto. de Francisco Javier Pérez. La investigadora viene a demostrar cómo en la gramática de Bello se cumplieron las metas de este complejo proceso de construcción. Jaksić reinsiste en una interpretación vinculante de 12 Nuevos desarrollos sobre este particular teórico pueden hallarse en el estudio: "Lingüística y Nación: Lo nacional imaginario en las escrituras no políticas del siglo XIX venezolano" (1998). Dedica. de Edward Said. “Gramática. ahora culturalistas. “El estudio del idioma castellano”. en 1978.] Bello asigna una gran importancia al hecho de que las diferencias son definitorias para entender la fisonomía de las lenguas. . de la obra del gramático caraqueño. filosofía y leyes” y “El castellano medieval”). a su vez. gramáticas y manuales son discursos fundacionales de fronteras. una obra que habla del orden y de los órdenes en Bello: Andrés Bello: La pasión por el orden (2001). Para González Stephan./ La gramática nacional es. Bello ejerce el rectorado de este modelo disciplinario a tres voces12. Su propio lenguaje está forjado a partir de la prohibición" (González Stephan 1995: 34). al esclarecedor estudio: "Las disciplinas escriturarias de la Patria: constituciones. como participación en los procesos de fundación del concepto de nación durante el siglo XIX y sobre la presencia que en ellos tienen los códigos de prohibiciones y las cartas disciplinadoras. “La Gramática de la Lengua Castellana”. de Beatriz González Stephan. como hubiera querido el Michel Foucault de Vigilar y castigar (1976): "Cada una en su especie. en donde el planteamiento contrastivo está reflejado. Sobre la base de las investigaciones de González Stephan. propone la caracterización de la "gramática nacional" en Bello: “Desde el sintagma que da título a la obra. Una y otra vez. En segundo orden... cuatro apartados a los tópicos lingüísticos en Bello (“La investigación filológica”. en correlación con otras modalidades textuales (constituciones y manuales de urbanidad). La idea de que la lengua y las leyes constituyen una misma entidad de codificación parece ahondar en los principios disciplinarios escriturarios.Más recientemente. al menos. tan ajenas hasta ese momento en la historiografía lingüística general (la excepción para estos enclaves estaría identificada en Orientalismo. nuevos enfoques han venido a proponer relecturas. ya gestionados por González Stephan. Sería la primera vez que la obra de este lingüista (por no decir la de un lingüista venezolano) resulta evaluada desde estas directrices. fuertemente animado por la idea de que la lengua de América persiste con pureza y jerarquía más allá de su igual española. gramáticas y manuales" (1995). en donde el texto gramatical de Bello es entendido eslabonadamente. el libro que explica la lengua como rasgo crucial en la comprensión del pueblo que la habla” (Pérez 1998: 72-73). Me referiré sólo a dos que considero ejemplares. organismos determinantes para la vitalidad y especificidad cultural de los pueblos. constituciones. de Iván Jaksić. En primer lugar. la gramática de Bello se establece como el discurso nacional lingüístico de propuesta contrastiva más notorio y el mejor logrado de cuantos textos de gramática se elaboraron durante el pasado siglo.

de Cecilia Sánchez. desde la óptica de los estudios historiográficos generales de la lingüística. y “Andrés Bello. el lugar que a Bello le corresponde en la evolución de esta disciplina y en el avance que. aún no se ha alcanzado el escalafón necesario que haga posible determinar. su propicio ingreso en el saldo de las realizaciones clave de la lingüística universal. indiscutiblemente. sin duda alguna. algún día. más allá de los espacios centrados en disciplinas de estudio específicas. ámbito en el que.las significaciones de la obra de Bello y no en la gastada exposición de aportes disciplinarios aislados. del que tampoco estamos muy seguros de necesitar para calibrar la aquilatada categoría del Bello lingüista. Sin que esto se traduzca en un reclamo. la pauta para las nuevas aproximaciones a los problemas de una lingüística cultural de la obras de Bello y a partir de ella. será ésta. habría que señalar que a pesar de los progresos más recientes de las investigaciones. asuntos de las primeras generaciones de bellistas (Jaksić 2001: 20). Simón Rodríguez y Félix Varela: rediseñadores modernos del cuerpo de la lengua materna”. editada por Beatriz González Stephan y Juan Poblete. . dos colaboraciones en esta obra vienen a intentar encuadres históricos de la obra lingüística de Bello: “De «gramática para americano» a «gramática para todos»”. en 2009. siguen siendo Bello y su obra de científico de la lengua ignoradas o inadvertidas para la generalidad de los historiadores de la lingüística en Europa y Norteamérica. Al menos. Lamentablemente. su obra contribuyó a aumentar en proyección de modernidad. de José Jesús Gómez Asencio. tendrá que entrar. sí sería provechoso para el progreso de las investigaciones en torno a su alta figura de filólogo y de gramático de un mundo nuevo. Reciente contribución en todo este panorama ha constituido la obra Andrés Bello y los estudios latinoamericanos. irrenunciablemente. Con toda seguridad. en la Universidad de Pittsburgh. En conclusión.

1972 [1946]. Bello a R. "Advertencia y noticia bibliográfica". Historia de la gramática española (18471920). Pittsburgh: Universidad de Pittsburgh. pp. 2009. Beatriz y Juan POBLETE (eds. N° 5. “Introducción a los estudios gramaticales de Andrés Bello”. Salamanca: Acta Salmanticensia. ALVAR. 1989. 1981 [1850]. 1977. Caracas: Ministerio de Educación. 1885. 1995. gramáticas y manuales". Introducción a la lingüística románica. Andrés. Estudios gramaticales. Caracas: La Casa de Bello. DORTA LUIS. Amado. Madrid: Imprenta de A. VII-XVI..). 1967.). Madrid: Editorial Gredos (Biblioteca Románica Hispánica. Tomo IV (“Gramática”). Lenz. Beatriz. España honra a don Andrés Bello. En Marco Fidel SUÁREZ. GAUGER. 184-197. En Iorgu IORDAN. 1951.Referencias bibliográficas ALONSO. En Obras completas. Madrid: Editorial Gredos. Caracas: s.p. Hans-Martin. Eugenio. Caracas: La Casa de Bello. Tradición y novedad en la ciencia del lenguaje. BELLO. Sistema temporal del verbo español en la Spanks Sproglaere de Rasmus K. Gramática y categorías verbales en la tradición española (1771-1847). pp. En Pedro GRASES (comp. Lingüística románica. 19-46. 1989. María Luisa. Carlos. IX: 3-196. CLAVERÍA. Andrés Bello y los estudios latinoamericanos. métodos. Pérez Dubrull. pp. Rask. CARO. GONZÁLEZ STEPHAN. GONZÁLEZ STEPHAN. 1981. De A. corrientes. Evolución. En Obras completas. Manuel. Compendio de la historia de la literatura. 345). “Reelaboración parcial y notas”. Madrid: Editorial Gredos. “La Gramática española de Rasmus Rask”. Madrid: Ediciones Alcalá. José Jesús.i. Miguel Antonio. 1986. CALERO VAQUERA. Semejanzas con el de Andrés Bello. "Las disciplinas escriturarias de la Patria: constituciones. En Estudios. Revista de Investigaciones Literarias. Caracas. Estudios de historia de la lingüística. GÓMEZ ASENCIO. COSERIU. Josefa. .

Historia de la lingüística en Venezuela. Historia de la lingüística sánscrita. Antología del Bellismo en Venezuela. Francisco Javier. Caracas: Grupo Editorial Eclepsidra/ Universidad Católica Andrés Bello. En Montalbán (Universidad Católica Andrés Bello). Caracas. 43-46. Francisco Javier. 1988. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina. Nº 31. PÉREZ. Ernesto. Andrés Bello: La pasión por el orden. 2001. “Sábato. San Cristóbal: Universidad Católica del Táchira. pp. . SÁBATO. En La robotización del hombre y otras páginas. Pedro. 1998. “Homenaje a Andrés Bello”. crítico de Bello”. Iván. 2004. 2001. “Lingüística y Nación: Lo nacional imaginario en las escrituras no políticas del siglo XIX venezolano”. Indagaciones sobre lenguaje. 65-84. 1981 [1968]. PÉREZ. 1981. Caracas: Monte Ávila Editores. En Satisfacciones imaginarias 2. Orientalismo en Venezuela. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello. literatura y música. Francisco Javier. PÉREZ. JAKSIC. Francisco Javier. Santiago de Chile: Universidad de Chile/ Editorial Universitaria. pp. PÉREZ.GRASES. desde 1782 hasta 1929.