OPINIÓN

TEATRO

“QUI TÉ POR DE VIRGINIA WOOLF?”
de Edward Albee

por Roser De Castro

“Encarnar la monstruosidad no es tarea fácil.”

Dirección: Daniel Veronese. Traducción: Josep Maria Pou. Intérpretes: Mireia Aixalà, Pere Arquillué, Ivan Benet i Emma Vilarasau. Teatre Romea de Barcelona.

Una de las noticias más comentadas estas semanas ha sido la controversia que ha generado uno de los programas que abanderan la televisión basura, “La noria” en Telecinco, a raíz de su entrevista (pagada) a la madre del Cuco. Ha sido noticia, precisamente, porque parece que sí hay un límite moral, y que la libertad de expresión no es un saco sin fondo donde todo cabe. Acostumbrados como estamos a los reality shows, a los programas donde personajes mediáticos vierten toda su intimidad, a facebooks y demás, nos podemos preguntar qué interés tiene, en estos tiempos de hoy, un texto como el de Albee, del que además todos tenemos en la retina su maravillosa versión cinematográfica con Elisabeth Taylor y Richard Burton. El texto original de “Qui té por de Virginia Woolf?”, escrito por Albee en la década de los sesenta, tiene más de 3 horas de duración y está repleto de simbolismos religiosos, sociales y intelectuales. Veronese lo ha recortado y va directo al combate de boxeo emocional, donde no hay tiempos muertos. El montaje coge velocidad al principio y se precipita hacia su famoso final (“jo... li tinc por.., George..., jo...”). Así pues, su atractivo radica en la cualidad de los intérpretes, actores y actrices capaces de asumir el reto y subirse a este AVE teatral que propone el director argentino. George y Martha son personajes terribles, una versión americana y moderna de Macbeth, o de muchos de los personajes de Strindberg. Son crueles porque sí, y eso es lo que realmente da miedo. Y encarnar la monstruosidad no es tarea fácil. Pere Arquillué, George, asume el reto. Le vemos entrar en el escenario y en seguida nos damos cuenta que se ha dejado todas sus censuras donde tienen que estar, fuera del escenario. Se tira a la piscina. Y juega a matar. Y no sólo eso, sino que se lo pasa estupendamente, y el público con él. No pasa lo mismo con Martha. Emma Vilarasau, magnífica actriz de amplia trayectoria, parece no querer ensuciarse. Cuando aparece con un mono granate, espléndida, bajando las escaleras, ya nos lo vemos venir. Su Martha gana en los momentos dramáticos (brillante el monólogo final sobre el hijo), pero pierde cuando tiene que bajar a los infiernos. Se queda a medio camino. Es una pena. Por otra parte, Ivan Benet i Mireia Aixàla interpretan a Nick y Honey, los jóvenes invitados. Su tarea es árdua: hay que ser muy buen actor o actriz para no quedar sepultado por la fiereza del combate del matrimonio protagonista. Pero lo son. Consiguen mostrarnos el tránsito de ambos personajes, que pasan de ser meros testimonios de la destrucción a participar en ella, y al final vislumbramos que debajo de sus pieles de corderitos hay dos lobos que están en camino de convertirse en otros George y Martha. “Qui té por de Virginia Woolf?” es una propuesta muy interesante de la cartelera. Pero aún así, los que hemos admirado al Veronese que deconstruye a Chéjov sin necesidad de artificios, apoyado sólo en la verdad escénica, le tememos un poco a ese “big bad woolf” que puede ser la comercialidad. Esperemos que Veronese continúe regalándonos esas noches de indescriptible magia sin artificio que han hecho de sus anteriores montajes auténticos fenómenos teatrales.

OPINIÓN

TEATRO

PLAY MAMET/ El azar elige el espectáculo
"...un gozo, un gimnasio, una cita que repetir semanalmente"

por Carlotta Ros

Autor: David Mamet Dirección y Creación: Nicolás Rivero Intérpretes: Òscar Bosch, Neus Suñé, Carlos Conde, Valentina Calandriello, Nicolás Rivero Músico en Directo: Lalo López Traducción: Roberta Pasquinucci Corrección: Rakel Espeleta Colaboración traducción: Annamaría Arancio, Julius Cotter, Rachel Lascar, Mara Fernández Diseño Gráfico: Fausto Ansaldi Periféricos Peregrinos & Plataforma L'Específica

Sala Freedonia, c/ Lleailitat, 6. Barcelona Cada lunes a las 21.30 hs.

"Play", "Jugar", "Jouer".... un nombre tramposo, una palabra que por libre asociación nos recuerda a un formato para el Show Business. Nos recuerda al gran retorno al juego del azar, al Texas Holdem, a los gánster, a las competiciones por vida o muerte, orgullo y fama, acantilados ahumados donde hombres comunes se juegan la vida, apostándose la integridad de todo su ser. "Play", "Jugar", "Jouer" una secuencia de palabras que nos lleva al recuerdo de alguna clase de teatro. Mezclamos por lo tanto eso con un escenario, con un actor o, mejor, con varios actores y con unas cartas que en vez de números tengan personajes: el resultado es “PLAY MAMET”. Ambientado en una sala de Juegos, este espectáculo es en primer lugar una buena ocasión para ver un gran número de obras cortas e inéditas de David Mamet, autor muy poco traducido en lengua castellana (con lo cual agradecemos al equipo de traductores). En la taquilla recibimos un naipe y una ficha de póker. Entramos en la sala, el público está acomodado, los actores hambrientos y el presentador peinado: gira la ruleta y empieza la representación, o casi... ¡porque la estructura de la obra es totalmente abierta! El azar determina la obra que se pondrá en escena. Los actores preparados y dispuestos a todo, hacen entrar en calor sus tácticas de juego. Una vez decidido el texto, es la hora del director, elegido entre el público. Él podrá establecer los niveles de dificultad que encargar a cada uno de sus actores, con variedad de impedimentos y acotaciones escénicas... Excelente oportunidad para los actores de poner a prueba todas sus herramientas de forma pura, ejerciendo desde un honesto naturalismo hasta llegar a tener puntos cómicos y grotescos. El juego está pautado por niveles de dificultad, crece la chispa y la participación del público se hace siempre más ruidosa, estimulada por las morbosas ganas de ver al actor lanzado al escenario para competir, exprimido en su máximo potencial, luchando por su éxito o fracaso. Este juego vivo, enraizado en la maliciosa naturaleza humana, crea una unidad espectacular entre todos, actores y público...

“Los actores preparados y dispuestos a todo, hacen entrar en calor sus tácticas de juego”

OPINIÓN TEATRO: PLAY MAMET/por Carlotta Ros

“PLAY MAMET” es un juego que engancha...sobre todo a aquellos con inclinación histriónica, que envidian desde el asiento, deseando ocupar ese lugar de bajas pasiones, competición, poder, suceso, admiración; amantes del hacer, apasionados, hambrientos, dispuestos a arriesgarlo todo a cambio de un momento en el Ring. Al finalizar el tiempo previsto para el show, el desafío continúa a través de la inteligente propuesta de invitar a quien quiera a participar como actor en el siguiente espectáculo, a escribir un correo a playmamet@yahoo.com. En fin, una puesta en escena que recuerda a las Jam Sessions de música, una cita que desencadena ganas de participar. Un espectáculo que por su estructura es siempre diferente. Un encuentro que, para los amantes de la técnica Meisner es un gozo, un gimnasio, una cita semanal. Y para otros es una ocasión de experimentar una mirada curiosa y morbosa del detrás del telón, en un juego escénico desenmascarado que lleva consigo mucha diversión. Acorde con la original propuesta, el espacio que la acoge (Freedonia) es una bonita sala en el barrio del Raval donde poder tomar una cerveza antes o después de la función.

Entrada: 10 Euros. (Dto. para estudiantes del Programa de Técnica Meisner de JGC). Reservas playmamet@yahoo.com