CUIDAR EL INSTRUMENTO: TÉCNICAS DE MOVIMIENTO Y VOZ

Contact improvisación
por Natividad Insua

Cuando alguien me pregunta qué es el Contact improvisación (CI), qué es esa “danza extraña que practico”, lo primero que me surge es una sonrisa, y lo segundo es pensar que podría estar días tratando de explicar que es el CI.
Ello es debido, básicamente, a que es una técnica que, si bien tiene una base conceptual fuerte, es completamente “experiencial”. Con esto quiero decir que incluso observando una “danza” de CI no se llega a sentir lo que un bailarín puede llegar a experimentar. Este es uno de los valores fundamentales del CI: el importante papel que juegan los sentidos, la comunicación, el estar presentes (no sólo físicamente) y la experimentación del placer del movimiento. Quizás por esto, cuando realmente te permites vivirlo ya no puedes dejar de bailar… Buscando definir el CI podríamos decir que es una forma de danza de contacto (físico-mental-espiritual) basada en la comunicación entre dos o mas personas-cuerpos en movimiento. Los contenidos técnicos predominantes provienen de la danza, las artes marciales (Aikido) y la acrobacia. Se caracteriza por basar sus procesos coreográficos completamente en la improvisación individual y colectiva.

Contact improvisación:

una danza momento a momento

En el año 1972, un estudiante de Merce Cunningham, Steve Paxton, “invitó” a un grupo de bailarines a investigar en sus propios cuerpos las leyes físicas del movimiento -la gravedad, la inercia, el impulso, la fuerza centrífuga... Así nació lo que hoy conocemos como CI, gracias a la inquietud de un joven y sensible coreógrafo estadounidense, que hoy en día continúa investigando y manteniendo viva esta técnica, que se encuentra en constante desarrollo a nivel mundial. A partir de dicha exploración, surgió un vocabulario en común, que pone el acento en la escucha, la comunicación no verbal, la percepción, la relajación y la inteligencia del cuerpo. El contexto socio-político en el cual se gestó este paradigma del movimiento contribuyó en gran medida a darle forma. El CI no quedó al margen de la búsqueda de la igualdad, la colaboración, la cooperación y el respeto, haciendo de estos conceptos una práctica tanto en la danza como en la vida cotidiana. La cercanía entre los cuerpos remite en muchas ocasiones al tema de la sexualidad, y el CI también rompió con ciertas “normas sociales”, estableciendo un contacto físico que dejaba de lado la sexualidad, revolucionando el contacto entre las personas, y estableciendo una total igualdad entre hombres y mujeres. El CI requiere un respeto absoluto entre los bailarines, con el fin de proteger la integridad física y psicológica. Esto –entre otras cosas- permite que se logre un estado de mayor entrega y confianza que les posibilite descubrir nuevas zonas.

Entender el CI es respetar y comprometerse con uno mismo, con los otros y con el espacio que nos rodea. CUIDAR EL INSTRUMENTO/ CONTACT IMPROVISACIÓN
¡A BAILAR! Una práctica muy habitual en el “mundo del CI” es el Jam. Este es un espacio para la libre improvisación de la danza contact, en donde los participantes se permiten bailar, jugar, aprender, y explorar con el cuerpo en movimiento como vehículo de la expresión. El jam no es una clase, no hay alguien que conduzca lo que va sucediendo, sino, por el contrario, es un momento de total igualdad, donde quienes tienen más experiencia comparten y se nutren de los recién iniciados, y a la inversa. Algunos jams se caracterizan por la presencia de músicos que improvisan al unísono con los bailarines, sin que la música se torne un organizador de los cuerpos, ya que le CI puede bailarse sin música. EL CONTACT IMPROVISACIÓN COMO ENTRENAMIENTO DEL ACTOR. Con el correr de los años el CI es utilizado cada vez mas por diversas disciplinas como vehículo de su desarrollo. El caso de la interpretación no

es la excepción; de hecho es una gran herramienta para el actor, por la gran cantidad de aspectos coincidentes entre ambas técnicas. En el CI, igual que en la interpretación, se trabaja y es fundamental la necesidad de estar presente en el “aquí y ahora” para que algo suceda. Asimismo es preciso lograr un agudo nivel de escucha, elemento imprescindible para la comunicación Su característica coreográfica de “improvisación” ayuda al actor a ejercitarse en esta materia, mediante un trabajo de adaptación constante que implica que, para cada acción, existe más de una posibilidad de reacción. Finalmente, otra de sus características, el sentido acrobático, desarrolla en los bailarines un alto grado de disociación y de manejo de un pensamiento intuitivo, evitando la racionalización, la cual puede llegar a limitar la creatividad. por Natividad Insua

Responsable de sección: Ricard Salom

Para más información: www.natividadinsua.blogspot.com Podéis ver algunos vídeos de Steve Paxton en: http://www.dailymotion.com/relevance/search/steve+paxton+/1