DINÁMICA Cada día ponemos en la cartelera una de las sílabas de la palabra SO-LI-DA-RI-DAD.

Con cada sílaba proponemos el gesto, la oración del día, de tal forma que a final de la semana “consigamos la palabra” Vamos a intentar definir el concepto de solidaridad con las sílabas de la palabra. So-, de socorrer li-, de felicidad da- de ayudar ride indiscriminar dad, de igualdad

Gesto: Cada día traemos nuestra aportación de comida para Bennin. Lo que se trae, se pone delante de los demás y se reza con ello y la sílaba correspondiente Insertamos algunas imágenes que se prestan al diálogo Oración: Terminamos con la oración, el Ave María o rezando el Padre Nuestro

DEFINICIÓN DE SOLIDARIDAD El valor de la solidaridad se manifiesta en reconocer en el bien común, el sentido de una vida exitosa para todos. la solidaridad se define como la colaboración mutua en la personas, como aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento, sobretodo cuando se vivencian experiencias difíciles de las que no resulta fácil salir. Descomponiendo la palabra podemos partir con So de socorrer . prestar ayuda a una persona en una situación de dificultad o peligro

Lunes, 12 de Diciembre

SO-

socorrer

Teresa de Calcuta: “Yo veo a Jesús en cada ser humano.” Me digo a mi misma, este es Jesús hambriento, debo alimentarlo.

ORACIÓN- Enséñame a amar

Cuando vea a alguien que sufre, Jesús, enséñame a amar. Cuando tenga oportunidad de compartir lo que tengo. Jesús, enséame a amar. Cuando me necesiten en mi familia, Jesús, enséñame a amar. Cuando comparta mi tiempo con mis amigos, Jesús, enséñame a amar. Enseñame, Jesús amigo, a dar la vida por los demás. A hacer el bien y a vivir en paz Enseñame a vivir todo lo que enseñaste

Jesús, enséñame a amar.

Martes, 13 de Diciembre

LI-

Felicidad

Una vez, un padre de familia acaudalada llevó a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuán pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo: - ¿Que te pareció el viaje? - ¡Muy bonito papa! - ¿Viste que tan pobre puede ser la gente? - ¡Si! - ¿Y que aprendiste? - Que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega de una barda a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. Nuestro patio llega hasta la barda de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte. Ellos tienen tiempo para hablar y convivir en familia; tú y mi mamá tenéis que trabajar todo el tiempo y casi nunca os veo. Al terminar el relato, el padre se quedó mudo… y su hijo agregó: - ¡¡¡ Gracias papá por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser !!!

Miércoles, 14 de Diciembre

DALos palillos

yo doy, tú das, él da, nostros….

Cierto día, un sabio visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado: Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca. Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo. Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.

Jueves, 15 de Diciembre

RI-

indiscriminar

LAS MEJORES SEMILLAS. Leyenda china

Un empresario agricultor, de poco estudio, participaba todos los años en la principal feria de agricultura de su ciudad. Lo más extraordinario es que él siempre ganaba año tras año, el trofeo: maíz del año. Entraba con su maíz en la feria y salía con la faja azul recubriendo su pecho. Su maíz era cada vez mejor. En una ocasión de esas, un reportero de televisión abordó al agricultor después de la tradicional colocación de la faja de campeón. Él quedó muy intrigado con la revelación del agricultor, de como acostumbraba a cultivar su calificado y valioso producto. El reportero descubrió que el agricultor compartía buena parte de las mejores semillas de su plantación de maíz con sus vecinos. - "¿Cómo puede usted compartir sus mejores semillas con sus vecinos, cuando ellos están compitiendo directamente con usted?" El agricultor respondió: - "¿Usted no sabe? ¡Es simple!. El viento recoge el polen del maíz maduro y lo lleva de campo en campo. Si mis vecinos cultivaran maíz inferior al mío, la polinización degradaría continuamente la calidad de mi maíz. Si yo quiero cultivar maíz bueno, tengo que ayudarlos a cultivar el mejor maíz, cediendo a ellos las mejores semillas."

-También se puede dialogar sobre el anuncio de igualdad de Rubalcaba

http://www.youtube.com/watch?v=8Alwa6E8Eds

Viernes, 16 de Diciembre

DAD

igualdad

A menudo acumulamos dinero para conseguir cosas que nos hagan sentir bien, cuando repartir tiempo y dinero con los demás nos hace más felices. Había una vez un rey sabio y bueno que observaba preocupado la importancia que todos daban al dinero, a pesar de que en aquel país no había pobres y se vivía bastante bien. - ¿Por qué tanto empeño en conseguir dinero?- preguntó a sus consejeros. - ¿Para qué les sirve? - Parece que lo usan para comprar pequeñas cosas que les dan un poco más de felicidad contestaron tras muchas averiguaciones. - ¿Felicidad, es eso lo que persiguen con el dinero? - y tras pensar un momento, añadió sonriente. - Entonces tengo la solución: cambiaremos de moneda. Y fue a ver a los magos e inventores del reino para encargarles la creación de un nuevo aparato: el portasonrisas. Luego, entregó un portasonrisas con más de cien sonrisas a cada habitante del reino, e hizo retirar todas las monedas. - ¿Para qué utilizar monedas, si lo que queremos es felicidad? - dijo solemnemente el día del cambio.- ¡A partir de ahora, llevaremos la felicidad en el bolsillo, gracias al portasonrisas! Fue una decisión revolucionaria. Cualquiera podía sacar una sonrisa de su portasonrisas, ponérsela en la cara y alegrarse durante un buen rato. Pero algunos días después, los menos ahorradores ya habían gastado todas sus sonrisas. Y no sabían cómo conseguir más. El problema se extendió tanto que empezaron a surgir quejas y protestas contra la decisión del rey, reclamando la vuelta del dinero. Pero el rey aseguró que no volvería a haber monedas, y que deberían aprender a conseguir sonrisas igual que antes conseguían dinero. Así empezó la búsqueda de la economía de la sonrisa. Primero probaron a vender cosas a cambio de sonrisas, sólo para descubrir que las sonrisas de otras personas no les servían a ellos mismos. Luego pensaron que intercambiando portasonrisas podrían arreglarlo, pero tampoco funcionó. Muchos dejaron de trabajar y otros intentaron auténticas locuras. Finalmente, después de muchos intentos en vano, y casi por casualidad, un viejo labrador descubrió cómo funcionaba la economía de la sonrisa. Aquel labrador había tenido una estupenda cosecha con la que pensó que se haría rico, pero justo entonces el rey había eliminado el dinero y no pudo hacer gran cosa con tantos y tan exquisitos alimentos. Él también trató de utilizarlos para conseguir sonrisas, pero finalmente, viendo que se echarían a perder, decidió ir por las calles y repartirlos entre sus vecinos. Aunque le costó regalar toda su cosecha, el labrador se sintió muy bien después de haberlo hecho. Pero nunca imaginó lo que le esperaba al regresar a casa, con las manos completamente vacías. Tirado en el suelo, junto a la puerta, encontró su olvidado portasonrisas ¡completamente lleno de nuevas y frescas sonrisas!

De esta forma descubrieron en aquel país la verdadera economía de la felicidad, comprendiendo que no puede comprarse con dinero, sino con las buenas obras de cada uno, las únicas capaces de llenar un portasonrisas. Y tanto y tan bien lo pusieron en práctica, que aún hoy siguen sin querer saber nada del dinero, al que sólo ven como un obstáculo para ser verdaderamente felices.

Oración Que mi vida muestre tu mensaje, Señor Que mis actos sean espejo de tu amor Que mis palabras sean eco de tu voz Que mis decisiones reflejen tu voluntad, mi Dios Para ser tu testigo para seguirte mejor