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TIPOS DE ACUMULADORES

Vamos a realizar una clasificación de los acumuladores en función del sistema de intercambio de calor que incorporen. a) Acumuladores sin intercambiador o de circuito abierto Los acumuladores sin intercambiador tienen la única misión de almacenar el agua, que es calentada o bien en otro acumulador, dispuesto agua arriba y en serie, o mediante un elemento externo, normalmente un intercambiador de placas. Al no producirse intercambio de calor interno y tener que recurrir a un intercambiador de calor externo, éste tendrá un rendimiento siempre inferior que el de un intercambiador interior, por lo que resultan menos adecuados de cara a la producción térmica. Sin embargo, a partir de cierto tamaño, el coste de fabricación de los equipos de sólo acumulación es significativa mente menor que el de los equipos con intercambiador interno, por lo que de hecho es usual que para equipos con volumen superior a los 1.000 litros se empleen este tipo de acumuladores. b) Interacumuladores de intercambio simple Este tipo de equipos, resultan idóneos para su empleo en sistemas de producción de agua caliente, si bien, por criterios de coste anteriormente mencionados, suelen ser sustituidos, especialmente en aquellas instalaciones en las que se precisen equipos de volumen superior a los 1.000 litros, por equipos de sólo acumulación. En el mercado hay varios tipos de este tipo de acumuladores, como son los modelos siguientes: • Acumulador con serpentín, suelen tener disposición vertical ya sea simple o con doble intercambiador. En éste tipo de acumulador al estar en contacto directo y permanente con todo el volumen de agua a calentar, posee unos valores de "convección libre" mucho mayores que un intercambiador de doble pared.

Fig. 1: Interacumulador de simple serpentín. 1

Acumulador de doble envolvente, utilizados preferentemente en equipos termosifón, con configuración horizontal. En este tipo de acumulador la transmisión de calor se produce por el efecto comúnmente conocido como "baño maría". En este caso al encontrarse la superficie de intercambio muy alejada del centro geométrico del acumulador, no se va a favorecer la "convección libre" del fluido. Sin embargo, la estratificación interior de temperaturas en el interacumulador de doble pared, es mucho mayor, con las consiguientes oscilaciones en la temperatura de salida de A.C.S.

Fig. 2: Interacumulador de doble envolvente.

Otra desventaja de los interacumuladores de doble pared es que necesitan un contenido de agua en el circuito primario (el agua proveniente de una fuente de calor externa) mucho mayor que en caso de los interacumuladores con serpentín, siendo necesaria una gran cantidad de energía para calentar y mantener caliente este agua. Por otra parte, desde el punto de vista de las dimensiones del aparato, el interacumulador de doble pared ocupa un 25% más de espacio que uno con serpentín, para la misma capacidad de acumulación, debido, claro está, al gran contenido de agua del circuito primario. De cara a calcular la potencia de cada uno de estos intercambiadores internos, se deberá tener en cuenta la superficie de intercambio y temperatura máxima y mínima de circulación o elemento. De acuerdo con IDAE y otras normas o disposiciones internacionales, existe un valor mínimo para la relación entre superficie útil de intercambio del serpentín y la superficie total de los captadores de la instalación, de modo que dicha relación no pueda ser inferior al 15%, si bien la recomendación estaría en que este valor se mantenga por encima del 30% si es posible. Todo lo relacionado con el cálculo del intercambiador o serpentín del sistema de apoyo puede verse con detalle en el apartado correspondiente a Intercambiadores. No obstante, conviene recordar que el sistema de poyo debe ser capaz de cubrir la demanda máxima de la instalación, ya que el diseño debe tener en cuenta condiciones de aporte solar nulo. 2