UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL

FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES Y MATEMATICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE BIOLOGÍA

CONJUNTO MONUMENTAL DE SAN FRANCISCO DE LIMA
ANÁLISIS DE LA REALIDAD PERUANA
OSCAR ALEXIS DIAZ CAMPO

2009

INTRODUCCIÓN
Las Catacumbas en la Iglesia-convento de San Francisco son consideradas como un importante patrimonio histórico y un atractivo turístico muy concurrido en la ciudad de Lima. La orden franciscana que junto con los conquistadores españoles llegaron al continente en el siglo XVI, fundaron en la ciudad de los reyes la primera capilla de su orden (1546), la cual, con el paso de los siglo sería mejorada (1657) hasta recibir el título de Basílica Menor en el año de 1963.

El Convento en su interior tiene muchos atractivos: Una cúpula de diseño Mudéjar (estilo hispano-musulmán del XII-XVI), una biblioteca con aproximadamente 25 tomos del siglo XV, claustros, sala de coro, sala de exposición, jardines, patios rodeados de arquerías, muros recubiertos con azulejos sevillanos y sus misteriosas Catacumbas.

Las Catacumbas (del griego kata=abajo y tumbos=tumbas) eran galerías subterráneas donde antiguamente los primeros cristianos rendían en secreto culto al único Dios y donde además, eran sepultados al finalizar su vida terrenal. Siglos después se construirían galerías subterráneas bajo las iglesias de toda Europa con la intención de sepultar a los devotos, cleros y protectores de la religión en suelo consagrado. A la par que las distintas congregaciones religiosas llegadas al Nuevo Mundo construían iglesias y templos, también se excavaron debajo de ellas catacumbas; en el caso de la Iglesia de San Francisco, sus catacumbas o cementerio colonial subterráneo, albergó aproximadamente unos 25 mil cadáveres, contenidos en fosas comunes, criptas, tumbas y urnas. Mucha de esta osamenta (cráneos, tibias y humeros) se encuentra expuestos, ordenados y apilados en los túneles creando un ambiente sombrío, tétrico y con manifestaciones sobrenaturales. En el siglo XIX, gobernantes y clero ordenaron cerrar las galerías y decretaron que los cuerpos fueran enterrados en un lugar distante la ciudad, para evitar se produjera una epidemia. Algunas de estas galerías se encuentran selladas, según dicen por derrumbes a causa de los terremotos que remecieron la ciudad, otros sin embargo, afirman que son túneles que facilitan la entrada y salida del convento de San Francisco hacia Palacio de Gobierno y la estación del trenes de Desamparados.

Una Breve Reseña Histórica
El Conjunto Monumental de San Francisco de Lima es uno de los más importantes centros religiosos, culturales y artísticos del Perú. Una vez fundada Lima, el 18 de enero de 1535 por Francisco Pizarro, se diseño y distribuyo los predios, otorgándole a la Orden Franciscana un pequeño solar vecino al de Santo Domingo, sobre el cual Fray Francisco de la Cruz levanto una pequeña especie de capilla. Al cabo de un tiempo el padre Francisco tuvo que ausentarse, y como no había otro franciscano en el valle, el solar quedo abandonado. Pizarro lo añadió entonces al que había dado a los dominicos y destinó otro para los franciscanos en el lugar que hoy ocupa la Capilla del Milagro. En el año 1546 llega a Lima Francisco de Santa Ana como guardián de la o rden, quien se sorprendió al encontrar el solar ocupado por Don Sebastián Sánchez de Merlo y su esposa y por Don Cristóbal de Burgos. El padre Santa Ana acudió al juicio contra estas personas ante el fuero religioso. Y el juez conservador Fray Tomas de San Martín, quien habría de fundar la Universidad Mayor de San Marcos, le devolvió la propiedad. Fray Francisco de Santa Ana logró edificar una pequeña y modesta iglesia que después fue mejorada y ampliada con el Convento con el Virrey del Perú Andrés Hurtado de Mendoza protector de la Orden. Durante el siglo siguiente fue objetado de una serie de arreglos y decoraciones que terminaron por convertirlo en un portento del arte de la Colonia. Su construcción no era muy solida, sin embargo, en 1614 el arquitecto y obrero mayor de convento Fray Miguel de Huerta, admitió que los pilares de la iglesia tenían escasos cimientos y estaban colocados sobre cascajo. El 4 de febrero de 1656 un estruendoso derrumbe trajo abajo el templo de San Francisco, destruyó sus incalculables riquezas artísticas y todo el esfuerzo de un siglo se hizo ruinas.

No tardó la Orden en asumir esa prueba. Su comisario general Francisco de Borja contrató los servicios del arquitecto portugués Constantino de Vasconcellos y del alarife limeño don Manuel de Escobar para encargarles que edificaran un nuevo templo en el mismo sitio. La primera piedra fue puesta por el Virrey Luis Enrique de Guzmán el 8 de mayo de 1657. En 1669 se hizo cargo de la obra el nuevo comisario general de la orden Fray Luis de Cervela, quién logró culminarla en el lapso de 5 años. El nuevo templo fue inaugurado con gram pompa el 3 de Octubre de 1672. En el interior del Convento que había sufrido también algunas calamidades, las reparaciones continuaron hasta 1729. El templo goza del Titulo de Basílica Menor, concedido por el Papa Juan XXIII en el año 1963.

Plano del Conjunto Monumental de San Francisco de Lima

Anteportería del Convento de San Francisco

Trasponiendo la puerta del convento se encuentra la anteportería que junto con la portería fueron rechazadas por Manuel de Escobar en el período del Padre Luis de Cervela Sala espaciosa con un zócalo de azulejos y un tríptico del Señor Crucificado que es obra junto con Bernardo Bitti y Mateo Perez de Alesio. El lienzo colocado en el centro representa a Cristo en la Cruz, San Juan y la Virgen María En las puertas interiores destacan diez pequeñas pinturas de gran valor artístico con escenas de la Pasión, y al cerrar las puertas del tríptico podemos ver una pintura que representa La Entrada de Ramos. Finalmente hay una escultura trabajada en mármol italiano de la imagen de la inmaculada Concepción.

Portería del Convento de San Francisco
Esta presidida por una escultura en madera de Cristo Crucificado de la corriente escultórica de Juan Martínez y una pintura limeña anónima del siglo XVII con la Virgen María y San Juan. Asimismo destaca una pintura de San Buenaventura primer cardenal de la Orden Franciscana óleo firmado y fechado por Angelino Medoro 1603 y dos pinturas en forma de medallón que representan pasajes de la vida de San Francisco Solano realizados con motivos de celebrar su canonización. Los zócalos de esta sala se encuentran decorados con azulejos sevillanos donados por un acaudalado comerciante llamado Jiménez Menacho como consta en los azulejos: “Jiménez Menacho dio de limosna estos azulejos, Vuestra Reverencia le encomienden a Dios año de 1643”.

Cúpula Mudéjar del covento de San Francisco

Esta se encuentra subiendo la escalera que conduce a la biblioteca. Fue ejecutada originalmente en el año 1625 por Fray Miguel de Huerta, utilizando madera de cedro de Nicaragua. A consecuencia del terremoto de 1940 ésta quedó seriamente afectada y hubo que restaurarla. El estilo de de Mudéjar es de origen árabe y se caracteriza por el empleo de figuras geométricas en la decoración.

Biblioteca del covento de San Francisco

En ella se conservan aproximadamente 20 000 volúmenes de crónicas franciscanas, manuscritos incunables, libros de teología, filosofía, historia, literatura, derecho, etc.

Coro del covento de San Francisco
Su hermosa sillería barroca, tallada en cedro panameño, se compone de asientos altos y bajos, todos profusamente tallados con decoración floral, animales, seres mitológicos (sirenas), el escudo de la Orden, etc. Sobre la sillería hay 71 imágenes de santos y santas de las tres órdenes seráficas, labradas en alto relieve. En el sitial del guardián del convento (el asiento más grande), se ha tallado en la parte superior “El abrazo de la Paz” que representa a San Francisco y a Santo Domingo, encima de ellos: La Inmaculada Concepción, patrona de la orden franciscana. Un Facistol giratorio de tres cuerpos, de estilo barroco, servía para soportar los inmensos libros corales. Un magnífico crucifijo tallado, de realce al coro. A un costado se encuentra un inmenso piano con más de 1000 registros y un solo teclado, construido por Foglia.

Claustro Superior del covento de San Francisco
Desde el claustro superior de obtiene una espléndida vista del jardín con las cinco fuentes de bronce y que diseñó y ejecutó el capitán Sebastián de Cubas en 1677. En las esquinas hay cuatro cruces de Berenguela que en total formaban un conjunto de 27, ubicadas en el atrio, desde la capilla del Milagro hasta la capilla de la Soledad. En las galerías de este claustro se encuentran las celdas o habitaciones que fueron usados por los frailes franciscanos. Las primitivas columnas que lo sostenían eran de piedra negra traídas de Panamá y tuvieron que ser retiradas a causa de los frecuentes movimientos sísmicos y sustituidas por las actuales arquerías en las que abren óvalos bajo exornaciones de veneras y cenefas con motivos geométricos. Se han encontrado aquí 7 recuadros de pintura mural con imágenes de Santa Margarita de Cortona, San Pascual Baylón y de mártires franciscanos, todos estos murales se hallan en proceso de conservación.

Sala de Exposición del covento de San Francisco
Recientemente se realizaron trabajos de conservación en dicha sala y tras liberar ocho capas de pintura se hallaron bajo ellas decoración de pintura. En este recinto se aprecian una colección de trece lienzos que representan a los doce apóstoles y San Pablo, pinturas anónimas del siglo XVIII. También hay dos consolas de estilo rococó de influencia francesa con pinturas de San Francisco Solano, una de las cuales fue ejecutada por el artista limeño Juan de Aguayo a las veinticuatro horas que el santo falleciera en este convento el 14 de Julio de 1610. Fue canonizado el 27 de Diciembre de 1726.

Claustro Principal del covento de San Francisco

Es un gran cuadrilátero consta de cuatro galerías, arcos de medio punto, once por lado, sostenidos por pilastras y dobles machones en las esquinas. Las paredes y pilastras decoradas con azulejos sevillanos que datan de 1620. Según las tradiciones peruanas de don Ricardo Palma fueron donados por Catalina Huanca. El tema de los azulejos es de los santos y mártires franciscanos. El claustro principal cuenta con una colección de 36 lienzos hechos en el período del Padre Luis de Cervela que representan escenas de la vida de San Francisco de Asís pintados por cuatro artistas limeños en 1671: Diego de Aguilera, Francisco Escobar, Pedro Fernández de Noriega y Andrés de Liébana. Cuando en 1974 se descolgaron los lienzos con el objeto de restaurarlos se descubrió en forma casual pinturas murales en técnicas mixta al temple y óleo de escuela manierista italiana que datan del primer tercio del siglo XVII, ejecutadas sobre un muro seco, sobre capa de yeso enlucido con el mismo tema de los lienzos y aun se encuentran en investigación por historiadores del arte. En todos los ángulos del claustro, se pueden ver cuatro retablos procesionales tallados en madera y representan cuatro momentos en la vida de san Francisco de Asís: “La Invención del cuerpo de San Francisco”, “San Francisco y Santo Domingo aplacando la cólera Divina”, “El jubileo de las Rosas o Porciúncula” y “La Impresión de las Estigmas en el cuerpo de San Francisco” Fueron hechos entre 1638 – 1640. De los hermosos techos artesonados de la galería, sólo uno de ellos se conserva en buen estado tallado en madera de cedro de Nicaragua de estilo mudéjar.

Sala Capitular del covento de San Francisco
Lugar donde se reunían los franciscanos para celebrar sus capítulos conventuales y elegir nuevo Superior o tratar asuntos de principal importancia. Dos hilera de asientos y espaldar elevado bordean la sala. Al centro de ella y dividiendo ambas hileras destacan la cátedra principal o tribuna, la cual está coronada por el escudo de la Orden y en el centro una talla en madera en alto relieve, con las imágenes de Fray Duns Scoto y la Inmaculada Concepción. Entre la sillería y el techado se aprecia una colección de lienzos con marcos dorados que representan a doctores de la Orden, pinturas anónimas de escuelas limeñas del siglo XVII. Detrás se aprecia un retablo de estilo barroco revestido totalmente en pan de oro. Preside la hornacina central la imagen de la Inmaculada Concepción, trabajada en madera de una pieza de la corriente escultórica de Alonso Cano y cinco pequeñas tallas completan el conjunto, destacando la de San Francisco de Asís, San Juan y San Lucas. Al costado del altar, hay un lienzo que representa a Nuestra Señora de la Antigua, Virgen de tez morena, patrona de los navegantes. También apreciamos en el intradós del arco pintura mural de buena calidad que data posiblemente del siglo XVII.

Sala de Andas del covento de San Francisco
Una de plata repujada, que es usada el 1er. domingo de noviembre de cada año por la imagen de San Judas Tadeo. Fue hecha en Lima el año de 1958. Una tallada en madera revestida en pan de oro de finos calados. Muestra cuatro pequeños relieves acerca de la vida de San Francisco Solano. Fue hecho con ocasión de las solemnes festividades que se celebraron en Lima el año de 1732 por la canonización del santo franciscano. La tercera de San Francisco de Asís trabajada en madera y revestida de pan de oro, fue hecha en 1672. Y que por muchos años se usó en la tradicional “Procesión del Paso”, entre San Francisco y Santo Domingo, cada 4 de Agosto y 4 de Octubre.

Sala de Museo del covento de San Francisco
En esta sala se aprecian una colección de once lienzos en tres metros aproximadamente cada uno que representa la “Pasión de Cristo”, del taller del gran pintor flamenco Pedro Pablo Rubens (1577 - 1640). En ellas se observa la llamada “Luz de Cueva” la cual consiste en iluminar al personaje central en este caso Jesús. N general todas son de gran ejecución, armonía de color y gran expresión en sus personajes. Como todo maestro tuvo unos talleres de discípulos que trabajaban a sus órdenes, él cual hacía el

boceto y los alumnos continuaban con la obra, limitándose muchas veces a dar los últimos toques. Seleccionó a sus discípulos para cada caso: “Jean Brueghel de Velours, quien era el encargado para pintar todo tipo de flores y plantas. Al fondo de la sala se aprecia un crucifijo de marfil traído de la ciudad de Manila Filipinas. Una Custodia traída del Cuzco por Fray Francisco de Hontón en 1672, trabajada en plata y bronce dorado con incrustaciones de piedras. Balcón de celosías de estilo, llamado el Balcón de Pizarro, porque estuvo en el palacio de los virreyes, hoy Palacio de Gobierno y una imagen para vestir de San Francisco Solano del siglo XVIII. Al centro de la sala hay una cripta donde se enterraban a protectores de la Orden, en esta se encuentra enterrado don Luis de Castillas Altamirano y su esposa, cuya talla en posición orante se encuentra en esta sala.

Sala Clementina del convento de San Francisco
Recibe este nombre en honor al Papa Clemente X quien le dio el título de casa Pontifica al Convento de San Francisco y quien mandara a grabar en el frontispicio del templo, las Armas e Insignias Pontificas, es a saber la Tiara y las Llaves de San Pedro, otorgándole los privilegios, gracias e indulgencias de que goza la Archibasílica de San Juan de Letrán de Roma. En esta sala se puede apreciar una pintura del Papa Clemente XIV y seis lienzos de Pontífices Franciscanos que fueron: Sixto V, Honorio III, Alejandro V, Nicolás III, Nicolás IV, y Sixto IV.}

Refectorio del convento de San Francisco
Al fondo de la sala se puede apreciar un lienzo de gran dimensión de la “Ultima Cena” del siglo XVII y es atribuida a Diego de la Puente hermano jesuita, natural de Malinas, Bélgica. Llega al Perú y pinta en todas las iglesias y casas de la Compañía; como en San Pedro de Lima, Compañía del Cuzco, de Arequipa, Trujillo, Santiago de Chile y Bolivia. Esta Ultima Cena está representada dentro de un ambiente de intimidad en la que se aprecia una mesa ovalada poco frecuente en este

tema, otro detalle es que hay niños atendiendo a los personajes principales, sobre la mesa se observan naranjas, peras, manzanas, panes, rocoto, plato de cuyes, etc., y en la parte superior al Padre Eterno. En esta sala se expone una colección de 13 lienzos que representan a Jacob y sus doce hijos o también llamada “Las Doce Tribus de Israel”, atribuidas a seguidores de Francisco de Zumbarán.

Antesacristía del convento de San Francisco
Vemos una cúpula octogonal de estilo mudéjar recientemente restaurado y un lienzo de 5x6 metros que representa el Árbol genealógico de la Orden Franciscana, data de 1734, pintura limeña anónima.

Sacristía del convento de San Francisco
Fue mandada a construir por Fray Lucas de Noriega en 1727 para solemnizar la canonización de san Francisco Solano. Sus autores son Lucas Meléndez y Fray Nicolás del Pozo. El frontispicio de la fachada tiene decoraciones barrocas y está coronado por el escudo de la Orden y una hornacina con la escultura de San Francisco de Asís. Su pórtico de madera decorada con rosetas de bronce aparece flanqueado por dos columnas toscanas. La sala mide 21 metros por 10. Tiene una bella cajonería trabajada con madera de cedro y consta de tres órdenes de gavetas superpuestas, con ornamento de lacerías, flores y serpenteantes. Sobre ella hay una serie de 35 medias tallas de santos y mártires de la Orden divididas en paneles por pequeña columnas con capiteles corintios y bases con líneas helicoidales. Todo el conjunto se encuentra tallado, dorado, policromado y esgrafiado. En la testera destaca una imagen del Sagrado Corazón de Jesús rodeada en su base por cabezas de ángeles.

Catacumbas del convento de San Francisco

Las criptas de San Francisco, que han cobrado fama con el nombre de catacumbas por similitud con las romanas, son una serie de bóvedas subterráneas (debajo de las capillas de la iglesia), éstas se emplearon hasta principios del siglo XIX. Sirvieron de sepultura a miembros de cofradías y hermandades. En 1947 fueron abiertas sus galerías y pasajes que se encontraban tapiados, para efectuar trabajos de excavaciones, limpieza e instalaciones de luz, tres años después en 1950 las catacumbas quedaron abiertas al público. En su extenso recorrido se aprecia techos abovedados o planos unidos por pasajes y arcos de medio punto. Construidas con ladrillo y cal y canto, en el piso de ellos se encuentran sepulcros rectangulares donde los féretros eran colocados unos sobre otros, separados por tierra y cal viva, la cal acelera el proceso de descomposición, evita principios de epidemias y malos olores. Durante todo el recorrido de las catacumbas se repite mucho la vista de cráneos, fémures, tibias y peronés, por lo que constituyen las partes más resistentes del cuerpo humano.

Existen también pozos u osarios que tienen la finalidad de absorber las ondas sísmicas y cuya profundidad es de diez metros. El año de 1808 fue inaugurado el Cementerio General “Presbítero Maestro”, y el año de 1821 don José de San Martín, prohibió el uso de las catacumbas. La construcción de las catacumbas franciscanas se desarrolla de acuerdo a la transformación de la iglesia. Así, antes de 1656, las bóvedas sepulcrales eran independientes e incomunicadas entre si como en las demás iglesias limeñas, se hallaban bajo las naves laterales, cerrados y de propiedad de patrones y cofradías. Con la construcción de la nueva iglesia, se abrieron los cimientos de los pilares, se excavaron todo el sector central del crucero y de la nave central. Allí se fabricaron las nuevas sepulturas en recintos sobre los pilares, y dos largos corredores paralelos bajo la nave central, así mismo, comunicaron estos espacios con las antiguas bóvedas sepulcrales independientes de las capillas mediante la rotura de los muros y pasadizos. De esta manera, quedó conformado totalmente lleno el laberinto unificado de las catacumbas de San Francisco (San Cristóbal, 1983 c, 1988). El área total de estas criptas no se ha llegado a determinar aún y se cree posible que exista una comunicación entre sus galerías con el Palacio de Gobierno y la cercana estación de Desamparados. Hay una cripta a la cual se le conoce con el nombre de cripta de los Venerables, allí reposan los restos de Fray Juan Gómez a quien inmortalizó Ricardo Palma en sus famosas Tradiciones Peruanas con la versión del “Alacrán de Fray Marqueses de Torre Tagle, quien falleció el 2 de Agosto de 1780 y de Fray Andrés Corso unos de los fundadores del Convento de los Descalzos. También se halla sepultado en ese lugar el Padre Fray José Mojica, famoso artista mejicano de cine y cantante de ópera, quien falleció en Lima el 20 de Septiembre de 1974.

Análisis Social del Conjunto Monumental de San Francisco
El Convento de San Francisco de Lima es el conjunto colonial más importante en la Historia de Lima, pues fue considerado Patrimonio Cultural de la humanidad antes que el conocido Centro Histórico de Lima. Este hermoso complejo se remonta principalmente en el siglo XVII, por la presencia de la influencia decorativa del Barroco limeño. Posee tres bloques principales, la iglesia, el convento y las catacumbas. Estas catacumbas constituyen un tremendo foco de atracción turística, porque se conservan allí los restos de nada menos que 70.000 personas. Aparte de las importantes obras de arte que adornan las paredes de la iglesia y el convento, el conjunto de San Francisco posee una interesante biblioteca con miles de manuscritos e incunables, casi todos de la época de la conquista española y la ocupación colonial. El valor de sus fondos hizo que se creara en los últimos años un Museo de Arte Religioso en su interior el cual contienen numerosos lienzos de famosos artistas barrocos españoles que eran importados a hacia America. La atracción, sin duda, más destacada de este conjunto destacado son sus famosas catacumbas, las cuales son impresionantes bóvedas subterráneas de la iglesia y sirvieron como una especie de cementerio, en donde se enterraban a miembros de cofradías y hermandades, también se enterraban a personas que contribuían con donativos por que estos creían que si los enterraban ahí estarían más cerca de la gracia de Dios, posteriormente se paso a enterrar a todos los fieles, convirtiéndose en el primer cementerio público de Lima; fue el coronel san Martín quien prohibió que se sigan enterrando más gente en San francisco, cabe resaltar que las catacumbas fue el San francisco es una puerta al arte neoclásica, no solo por su hermosa arquitectura sino por las pinturas que se encuentran ahí que nos muestra un claro ejemplo de la inspiración del amor a Dios que se tenía en esos tiempos. La vida del san francisco y su orden tuvieron muy presente el amor a Dios, a la verdad y una vida de paz, todos estos preceptos son reflejados en todas sus pinturas, las cuales recuerdan los sacrificios que Dios hizo por nosotros.

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