MECANISMOS DE CONTROL DE LA SECRECIÓN HORMONAL Las hormonas son importantes mediadores químicos que afectan diversos procesos fisiológicos;

sus concentraciones plasmáticas, las cuales son considerablemente pequeñas (entre picogramos a microgramos por litro de sangre), deben tener valores adecuados para el organismo dependiendo de la condición fisiológica del mismo. Si el animal presenta concentraciones inadecuadas de hormonas sea por exceso o deficiencia en su secreción, o por terapias hormonales incorrectas, o si la acción hormonal se ve afectada, por ejemplo, por alteración de los receptores hormonales, pueden presentarse diversas alteraciones de la salud que en casos graves pueden significar inclusive la muerte del animal. Las concentraciones de algunas hormonas son relativamente constantes a lo largo de la vida del animal, sin embargo los niveles de diversas hormonas varían en el tiempo dependiendo de múltiples factores como son el estado fisiológico (ayuno, alimentación, ejercicio, ciclo estral, gestación, lactancia, etc.), las condiciones ambientales, los ritmos biológicos endógenos, la edad, el ciclo luz-oscuridad, las estaciones del año, etc. En cualquier caso la secreción hormonal es delicadamente regulada de tal manera que sea la adecuada para el óptimo funcionamiento del animal.

Control de la secreción hormonal por estímulos externos En muchos casos la secreción de las hormonas es estimulada o inhibida por estímulos externos, lo que permite al animal responder adecuadamente a las demandas ambientales; como cuando se estimula la secreción de oxitocina para la eyección de la leche por los estímulos táctiles de la cría sobre la glándula mamaria de una hembra en lactación; o cuando la disminución de la temperatura ambiental estimula la secreción de hormonas tiroideas, lo que resulta en un aumento en la producción de calor, para el mantenimiento de la temperatura corporal. Otro ejemplo es la secreción de melatonina por la glándula pineal, la cual es inhibida por la luz, por lo que esta hormona se secreta fundamentalmente durante las horas de oscuridad. Debido a que de manera natural, la presencia de luz depende del ciclo luz-oscuridad y de las estaciones del año, la secreción de melatonina varía en función de estos factores. De esta manera las concentraciones de melatonina, pueden representar un mecanismo mediante el cual el organismo “detecte el momento del día y el periodo del año en el que vive”, lo que a su vez determina múltiples acciones orgánicas como son la liberación de otras hormonas cuya secreción depende de las horas del día y del periodo del año. Así, se considera que las concentraciones de melatonina pueden sincronizar o determinar el patrón de presentación de diversas actividades del organismo, como los ciclos reproductivos.

Control de la secreción hormonal por estímulos internos En otros casos, la secreción de algunas hormonas es afectada por condiciones internas del animal, como la concentración plasmática de glucosa, sodio, potasio, calcio, la osmolaridad plasmática y la presión arterial. Las acciones hormonales forman parte de los mecanismos que posee el animal para mantener dentro de límites adecuados esas condiciones internas del organismo, lo cual es necesario para el óptimo funcionamiento del mismo. Cuando una condición interna se altera, se estimula o inhibe la secreción de alguna o algunas hormonas, con la finalidad de que dicha alteración sea corregida. Por ejemplo, la pérdida de sangre, por hemorragia, causa disminución de la presión arterial, lo cual, a través del sistema nervioso, estimula entre otras cosas, la secreción de hormona antidiurética (ADH). Esta hormona aumenta la reabsorción tubular de agua a nivel renal con lo que disminuye la eliminación de agua en forma de orina y por lo tanto aumenta la retención de agua por el organismo, con ello el volumen de plasma y por lo tanto el volumen sanguíneo es mayor del que sería sino se hubiera estimulado la secreción de ADH. El mayor volumen sanguíneo y otras acciones “presoras” llevadas a cabo por el organismo, aumentan la presión sanguínea, de ser posible hasta su valor “normal” o adecuado, corrigiéndose así la alteración de la presión arterial. De esta manera la secreción de hormonas con la finalidad de contribuir a la corrección de alteraciones son parte de los múltiples mecanismos retroalimentación negativa del organismo.

Elaboró: MVZ María del Carmen Frías Domínguez

Control de la secreción hormonal por niveles sanguíneos hormonales. Retroalimentación negativa y positiva Para que la concentración plasmática de una hormona se mantenga dentro de ciertos valores se requiere que la secreción de esa hormona sea regulada mediante un mecanismo de retroalimentación negativa, dicha regulación generalmente es llevada a cabo por la misma hormona, como en el caso de las hormonas tiroideas o de los glucocorticoides, sin embargo, en otros casos son otras las hormonas o los mecanismos que regulan la secreción hormonal, como en el caso de la secreción de la hormona folículo estimulante (FSH) cuya secreción es regulada por la inhibina, o en el caso de la secreción de la hormona del crecimiento (GH) que es regulada por las somatomedinas. La regulación de la secreción hormonal mediante retroalimentación negativa implica que si la concentración de la hormona (cuya concentración es regulada) aumenta debe reducirse la secreción de la misma, mientras que si que si la concentración de la hormona disminuye la secreción de la misma debe aumentarse. Adicionalmente existen algunos ejemplos de regulación de la secreción hormonal mediante retroalimentación positiva, tal es el caso de la secreción de LH, previo a la ovulación (preovulatoria), la cual es estimulada por el aumento del nivel de estrógenos durante el estro; este caso se considera de retroalimentación positiva por que el incremento del nivel de estrógenos en lugar de disminuir la secreción de LH la aumenta. Otro ejemplo de regulación de la secreción hormonal mediante retroalimentación positiva es la secreción de oxitocina durante el parto; en este caso la dilatación del cérvix, por el acomodo del feto en el canal pélvico, estimula por vía nerviosa la secreción de oxitocina, a su vez, la oxitocina llega al útero y provoca la contracción de éste, con lo que aumenta la dilatación del cérvix y esto a su vez, estimula nuevamente la secreción de oxitocina. Este proceso se mantiene hasta que se presenta la expulsión del feto; de esta manera la oxitocina estimula (indirectamente) la liberación de más oxitocina, lo que es característico de un mecanismo de retroalimentación positiva. Influencia de los ritmos biológicos sobre la secreción hormonal La secreción de algunas hormonas y por lo tanto su concentración plasmática, puede ser relativamente constante a lo largo del día, de los días, de los meses e inclusive de la vida del animal, como en el caso de las hormonas tiroideas (T3 y T4). En otros casos, la secreción hormonal puede tener importantes variaciones a largo del tiempo, sin embargo, en muchos casos dichas variaciones tienen un patrón repetitivo o cíclico. Esto es, la concentración de la hormona varía de manera característica o particular durante cierto periodo de tiempo (ciclo), al final de ese periodo se repite el patrón de concentración y así sucesivamente (en algunos casos los ciclos son interrumpidos por pausas fisiológicas o patológicas). Entonces este tipo de secreción hormonal se presenta de manera rítmica o cíclica y constituye un ejemplo de ritmo o ciclo biológico, de los cuales existen múltiples ejemplos en el organismo animal y en la naturaleza. Una forma de referirse a los ciclos o ritmos biológicos es con base en su duración, utilizándose, entre otros, los siguientes términos: Tipo de ciclo Circadiano o circádico Mensual Anual Duración Alrededor de un día Alrededor de un mes Alrededor de un año Ejemplo de ritmo biológico Secreción de cortisol, secreción de melatonina Ciclo menstrual de la mujer Presentación de ciclos estrales en diversas especies silvestres y en especies domésticas como la yegua y la cabra

Además de las hormonas señaladas en el cuadro, dentro de las hormonas cuya secreción es rítmica o cíclica tenemos a las hormonas reproductivas en hembras (hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), gonadotropinas [FSH y LH] y hormonas ováricas como los estrógenos y la progesteronas), cuya secreción varía dependiendo de la duración y presentación de los ciclos estrales de cada especie, así como de las etapas del ciclo estral y la duración de las mismas. La duración promedio de los ciclos estrales y por lo tanto la duración del ciclo de secreción de las hormonas reproductivas en algunas especies es: vaca, cabra, yegua y cerda, 21 días, borrega, 17 días, rata, 4 a 5 días, perra entre 2-3 meses.
Elaboró: MVZ María del Carmen Frías Domínguez

Master your semester with Scribd & The New York Times

Special offer for students: Only $4.99/month.

Master your semester with Scribd & The New York Times

Cancel anytime.