EL ENFERMO IMAGINARIO Molière

PERSONAJES ARGAN, enfermo imaginario BELINA, segunda esposa de Argan ANGÉLICA, hija de Argan, enamorada de Cleante LUISITA, hija segunda de Argan y hermana de Angélica BERALDO, hermano de Argan CLEANTE, enamorado de Angélica SEÑOR DIAFOIRUS, médico TOMÁS DIAFOIRUS, su hijo y pretendiente de Angélica SEÑOR PURGON, médico de Argan SEÑOR FLEURANT, boticario de Argan SEÑOR BONNEFOY, notario ANTOÑITA, sirvienta de Argan La acción se desarrolla en París. ACTO PRIMERO ESCENA PRIMERA ARGAN ARGAN. (Solo en la habitación, sentado ante una mesa, repasa las cuentas de su boticario, valiéndose de fichas; y, hablando consigo mismo, canturrea los diálogos siguientes: Tres y dos hacen cinco, y cinco, hacen diez, y diez, hacen veinte. Tres y dos hacen cinco. "Además, del día veinticuatro, una pequeña ayuda insinuante, preparadora y suavizadora, para ablandar, humedecer y refrescar las entrañas del señor." Lo que me agrada del señor Fleurant, mi boticario, es que sus cuentas son siempre muy educadas. "Las entrañas del señor; treinta sueldos." Sí, pero, amigo Fleurant, no basta ser educado, hay que ser también razonable y no despellejar a los enfermos. ¡Treinta sueldos por una lavativa! Ya sabéis que gozáis de mi sincero afecto. Pero en otras cuentas me las habéis puesto a veinte sueldos nada más, y veinte sueldos, en la jerga de boticario, significa diez sueldos; por tanto, diez sueldos. Más, del mismo día, una buena ayuda detersíva, compuesta de diacatolicón doble, ruibardo, miel rosada y otros, según receta, para refrescar, lavar y limpiar el hipogastrio del señor; veinte sueldos."Con vuestra licencia, pondremos diez sueldos. "Más, del mismo día por la noche, un julepe hepático, soporífero y somnífero, compuesto para hacer dormir al señor; treinta y cinco sueldos." De éste no tengo por qué quejarme, pues me hizo dormir de veras. Diez, quince, dieciséis y diecisiete sueldos; seis dine ros. "Más, del día veinticinco, una buena medicina purgante y tonificante, compuesta de casia fresca con sen levantino y otros, ordenada por el señor Purgón, para expulsar y evacuar la bilis del señor; cuatro libras." ¡Ah, señor Fleurant!, esto es una burla; hay que vivir con los enfermos. El señor Purgón no os ha ordenado que pusierais cuatro francos. Poned, poned, tres libras, si os parece bien. Veinte; y treinta sueldos. "Más, del mismo día, una poción anodina y astringente para dar reposo al señor; treinta sueldos."Bien; diez y quince sueldos. "Más, del día veintiséis, una ayuda carminativa, para evacuar los gases del señor; treinta sueldos." Diez sueldos, señor Fleurant. "Más la ayuda del señor repetida por la noche, como antes; treinta sueldos." Señor Fleurant, diez sueldos. "Más, del día veintisiete, una buena medicina compuesta ex profeso para evacuar y sacar del cuerpo los malos humores del señor; tres libras." Bien, veinte y treinta sueldos. Me agrada que seáis razonable. "Más, del día veintiocho, una toma de suero clarificado y dulcificado para suavizar, ablandar, atemperar y refrescar la sangre del señor; veinte sueldos." Bien, diez sueldos. "Más una poción cordial y preservativa, compuesta por doce granos de bezoar, jarabes de limón y de granada y otros, según la receta; cinco libras." ¡Ah, señor Fleurant!, vayamos despacio, despacio, por favor; si las gastáis así, nadie querrá estar enfermo; contentaos con cuatro francos. Veinte y cuarenta sueldos. Tres y dos hacen cinco, y cinco, hacen diez, y diez, hacen veinte. Sesenta y tres libras, cuatro sueldos, seis dineros. De manera que durante este mes he tomado una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once y doce lavativas; y el otro mes había doce medicinas y veinte lavativas. Nada tiene de extraño que este mes me encuentre menos bien que el otro. Se lo diré al señor Purgón, para que ponga orden en este asunto. ¡Ea!, que me quiten todo eso de ahí. (Viendo que nadie acude a su llamada y que ninguno de sus servidores se encuentra en la habitación.) No hay nadie. ¿Qué saco con quejarme? ¡Me dejan siempre solo; no hay manera de retenerlos aquí! (Hace sonar una campanilla para llamar a su servidumbre) No me oyen, y además mi campanilla no hace bastante ruido. (Llama por segunda vez: Tilín, tilín, tilín.) ¡No hay nada que hacer! (Llama de nuevo: Tilín, tilín, tilín.) Están sordos. ¡Antoñita! (Hace todo el ruido posible con su campanilla: Tilín, tilín, tilín.) Nada, como si no llamara. ¡Maldita perra, bribona! (Tilín, tilín, tilín. Ve que llama inútilmente.) ¡ Qué rabia! (Tilín, tilín, tilín. Grita.) Maldita, ¡que el diablo te lleve! ¿Es posible que se deje así, solo, a un pobre enfermo? (Tilín, tilín, tilín.) ¡Vaya si es lamentable! (Tilín, tilín, tilín. ¡Ah, Dios mío!, me dejarán aquí solo aunque me muera. (Tilín, tilín, tilín).

ESCENA SEGUNDA ANTOÑITA,

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ANTOÑITA. (Entrando). - ¡Ya va! ARGAN. - ¡Ah, perra! ANTOÑITA. (Entrando en el aposento). ¡Ya voy! ¡Ah, perra! ¡Ah, bribona! ANTOÑITA. (Fingiendo haberse contusionado la cabeza.) ¡Al diantre con vuestra impaciencia! Atosigáis con tanta violencia a la gente, que me he dado un golpetazo con la madera de un postigo. ARGAN (Encolerizado.) ¡Ah, traidora!... ANTOÑITA. (Para interrumpirlo y evitar que grite, continúa quejándose.) ¡Ah!... ARGAN Hace... ANTOÑITA. ¡Ah!... ARGAN Hace una hora... ANTOÑITA. ¡Ah!... ... ARGAN …que me has abandonado... ANTOÑITA. ¡Ah!... ARGAN. Cállate, bribona, que te estoy reprendiendo. ANTOÑITA. ¡Vaya que sí, ya podéis decirlo! Me di cuenta en seguida. Después del golpe que me he dado. ARGAN. Me has hecho desgañitar, ¡bribona! ANTOÑITA. Y vos me habéis hecho partir la cabeza; lo uno vale lo otro; estamos en paz, si lo preferís así. ARGAN.¡Cómo!, bribona... ANTOÑITA Si me reñís, me pondré a llorar. ARGAN. Dejarme así, traidora... ANTOÑITA. (Siempre para interrumpirle.) ¡Ah!... ARGAN. Maldita perra, quieres... ANTOÑITA ¡Ah!... ARGAN.¡Vamos! Voy a tener además que renunciar al gusto de regañarla. ÁNTOÑITA. ¡Venid cuanto queráis, hasta saciaros! ARGAN. Tú me lo impides, gran perra, interrumpiéndome a cada instante. ANTOÑITA. Si vos os dais el placer de regañar, dejadme que yo me dé el de llorar: a cada uno el suyo, no es pedir demasiado. ¡Ah!... ARGAN. Vamos, hay que hacer lo que ella quiere. ¡Quítame eso de ahí, bribona! (ARGAN se levanta de la silla y le entrega las fichas y las cuentas del boticario.) Mi lavativa de hoy, ¿ha hecho su efecto tal como correspondía? ANTOÑITA. ¿Vuestra lavativa? Sí. ARGAN.¿He hecho mucha bilis? ANTOÑITA. ¡A fe mía!, yo no me meto en estas cosas. Es el señor Fleurant a quien corresponde meter la nariz en ello, puesto que saca su buen provecho. ARGAN. Que me tengan preparado un buen caldo para la otra que debo tomar dentro de poco. ANTOÑITA. Ese señor Fleurant y ese otro señor Purgón se divierten con vuestro cuerpo; vaya si han hallado en vos una buena vaca lechera; y me agradaría preguntarles qué mal tenéis, para daros tantos remedios. ARGAN. ¡Cállate!, ignorante; no eres quién para controlar las disposiciones de la medicina. Que digan a mi hija Angélica que venga a verme; tengo algo que decirle. ANTOÑITA Ahí la tenéis; como si hubiera adivinado vuestro pensamiento. ESCENA TERCERA ANGÉLICA, ANTOÑITA, ARGAN ARGAN. Acercaos, Angélica; venís a punto; quería hablaros. ANGÉLICA. Aquí estoy, dispuesta a escucharos. (Corriendo al bacín). ¡Esperad! (A ANTOÑITA.) Dadme mi bastón. Vuelvo en seguida. ANTOÑITA. Daos prisa, señor; corred. Ese señor Fleurant, ¡vaya si nos da trabajo! ESCENA CUARTA ANGÉLICA, ANTOÑITA ANGÉLICA. (Mirándola lánguidamente, le dice en tono confidencial.) Antoñita... ANTOÑITA. ¿Qué? ANGÉLICA. Mírame un momento. ANTOÑITA. Y bien: ya os miro. ANGÉLICA. ¡Antoñita ! ANTOÑITA. Y bien, ¿qué significa ese "Antoñita"? ANGÉLICA. ¿No adivinas de qué quiero hablarte? ANTOÑITA. Vaya si lo supongo: de nuestro joven galán; porque es él, desde hace seis días, el tema de todas nuestras charlas; y no estáis satisfecha si no habláis de ello a todas horas. ANGÉLICA. Puesto que lo sabes, ¿por qué no eres la primera en hablarme y evitarme la pena de tener que obligarte? ANTOÑITA. Pero si no me dais tiempo para ello, y tratáis de este asunto con tales pensamientos que es muy difícil seguiros. ANGÉLICA. Te confieso que no me cansaría de hablar de él y que mi corazón aprovecha con ardor todos los momentos en que puede abrirse a ti. Pero dime, Antoñita, ¿condenas, quizás, los sentimientos que abrigo para él? ANTOÑITA. Me tienen sin cuidado. ANGÉLICA. ¿Hago mal en abandonarme a estas dulces sensaciones?

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sí. ¿de veras no encuentras. tal como me habla. sí. De acuerdo. ANGÉLICA. Estoy cierta. pero me place oírlo.) La pícara tenía sus razones. pero he ganado yo y he dado mi palabra. De buena estampa. como sus acciones. En todo caso. pronto sabréis lo cierto. no os ocultaré que el azar hizo que ambos nos conociéramos hace de ello seis días. ANGÉLICA. Puesto que vuestro consentimiento me autoriza a abriros mi corazón. y tanto mejor que las cosas hayan ido por este camino. naturaleza. ¿Y querrías que fuese insensible a las tiernas muestras de la pasión ardiente que siente por mí? No lo quiera Dios. Yo no digo eso. ¿No te parece que este rasgo de tomar mi defensa sin conocerme es. Es agradable. ANTOÑITA ARGAN. ¡Ah!. ANGÉLICA. ANGÉLICA. naturaleza! Por lo que veo. que es un apuesto mozo? ANTOÑITA. si éste me engaña. Antoñita. ¿Que nadie puede escuchar cosas tan apasionadas como las que él me dice? ANTOÑITA. El asunto está pues terminado. ¿Qué os sucede? Os reís. Tenéis razón. ANGÉLICA. ¿Que sus palabras. ¡Oh. ANGÉLICA. sin duda alguna. que impide toda comunicación entre los dulces anhelos de este mutuo ardor que el Cielo nos inspira? ANTOÑITA. cuán agradecida os estoy por vuestras bondades. ESCENA QUINTA ARGAN. Antoñita ! ¿Qué me estás diciendo? ¡Ay de mí! ¿Cómo sería posible. no me lo han dicho. de hombre honesto? ANTOÑITA. ARGAN. a veces. ¡Ah. un efecto del destino. ANGÉLICA. Me habéis sido pedida en casamiento. desde aquella primera entrevista. ¡Ah. y ya que ayer os escribió la resolución que había tomado de pedir vuestra mano. quería que os hiciera religiosa. ¡Oh. ANGÉLICA. ANGÉLICA. ANGÉLICA. tienen algo de noble ? ANTOÑITA. No he visto todavía al interesado. ANTOÑITA. y tú también. ARGAN Una persona agradable. ANGÉLICA. ¡Ah. todo cuanto os plazca ordenarme. Sí. ARGAN Juicioso y bien nacido. ARGAN De buena fisonomía. ANGÉLICA. no hay necesidad de que os pregunte si queréis casaros. ANGÉLICA. (A ARGAN. Dime. ANGÉLICA. ARGAN. Mi mujer. ARGAN. no hay nada que les parezca más grato a las muchachas. oh! Estas cosas. ANTOÑITA. ANGÉLICA. vuestra madrastra. se prestan a engaños. ¡Al. ANGÉLICA. pero me han dicho que quedaría satisfecho. 3 . Es mi deber. y os tengo prometida. no hay manera más rápida para saber si os dice la verdad o no. Sí. No quería consentir en este casamiento. padre mío. ANTOÑITA. Muy buena. mi querida Antoñita.) En verdad que me alegra oíros decir esto. ¿crees que él me quiere tanto como me asegura? ANTOÑITA. ANGÉLICA. ARGAN Muy honrado. he visto a grandes comediantes en este arte. Pero. esta palabra de casamiento. ANGÉLICA. ¿Que tiene el mejor porte del mundo? ANTOÑITA. Enteramente. hija mía. ARGAN. voy a daros una noticia que quizá no os esperáis. Antoñita!. hija mía. ¿Y que cuanto hizo fue con la mayor gracia del mundo? ANTOÑITA. ¿Cómo y cuándo lo has visto? ANGÉLICA. Yo he de hacer. Sin duda. y que la petición que os ha sido hecha es un efecto de la inclinación que. así como también a vuestra hermana Luisita. padre mío. Claro que sí. y creo que es la acción más cuerda que habéis tomado en vuestra vida. ARGAN. Los mohines del amor se parecen mucho a la verdad. ARGAN Que habla a la perfección el latín y el griego. Ahí tenéis a vuestro padre que vuelve. ANGÉLICA. ANGÉLICA. (Se sienta en su silla) Pues sí.ANTOÑITA. ANGÉLICA. Estoy satisfecho de tener una hija tan obediente. esa aventura insospechada de habernos conocido? ANTOÑITA. lo mismo que yo. ANGÉLICA. seguir ciegamente todos vuestros deseos. Siempre se ha obstinado en ello. ANGÉLICA. Me han contado que es un muchacho alto y apuesto. ¿Y que no hay nada más enojoso que la sujeción de que se me hace objeto. que no me dijera la verdad? ANTOÑITA. en mi vida creeré a ningún otro hombre. ANTOÑITA. Seguro. ¿No te parece. sí! ANGÉLICA. El más honrado del mundo. Es verdad. padre mío. ¿Que no puede nadie conducirse más generosamente? ANTOÑITA. ARGAN. eso será la mejor prueba. padre mío. hemos sentido el uno para el otro. (En voz baja. que es como algo del Cielo. ¡Oh. padre mío! ARGAN. No cabe duda. Claro que sí.

y este hijo se llama Tomás Diafoirus. y. no digáis eso. ¡Ya os digo yo. como amiga. No. el señor Purgón. ¿El. para haber llegado a ser tan rico. o sea el hijo de su cuñado. Entre nosotros. ANGÉLICA. el señor Purgón. precisamente esta mañana. os dé un buen consejo? ARGAN ¿Y cuál es este consejo? ANTOÑITA No pensar más en ese noviazgo. pues ella no está hecha para ser la señora Diafoirus. vaya! Eso es dar una razón. padre mío. ¿habréis sido capaz de tramar este proyecto burlesco? ¡Vos. no discutamos sobre esto. ARGAN ¿Mi hija? ANTOÑITA. sobrino del señor Purgón? ARGAN ¿Qué Cleanto? Estamos hablando de quien te ha pedido en matrimonio. ¿Cleanto. Vos arreáis por delante los insultos. poneos la mano en la conciencia. Claro que no. quitad allá!. Pues bien. Ya estamos de acuerdo. ANTOÑITA. el médico señor Diafoirus. y mucho más de lo que creéis. señor! ¿Queréis que.. sin contar con lo del padre. ARGAN ¿Y por qué no he de decirlo? ANTOÑITA.ANGÉLICA. viéndome enfermo y achacoso. y hemos convenido este casamiento. maldita descarada? ANTOÑITA. no es necesario darle un médico. ¿Y por qué te mezclas en esto. Yo os digo que no lo hará. ¿Es que no te lo ha dicho? ANGÉLICA. estáis muy enfermo. ANTOÑITA. además. ARGAN Pues es el sobrino del señor Purgón. y no Cleanto . ARGAN ¿Que. ANTOÑITA. ARGAN ¿Y por qué razón? ANTOÑITA. ARGAN ¡Oyeme! ¡Esta sí que es buena! ¿ Que yo no voy a meter a mi hija en un convento. ANGÉLICA. ARGAN Ocho mil libras de renta son algo. ¿Vos? ARGAN Yo. bien. No. ¡Vaya. Mi razón es que. con todo lo que poseéis. ARGAN Para mí le doy este médico. Os diré que no tiene nada que hacer del señor Diafoirus. querríais casar a vuestra hija con un médico? ARGAN. ARGAN Pues la obligaré a ello. Vuestra hija. y. médicos todos ellos. no estando enferma. pero yo vuelvo a la mía. 4 . bribona. señor. os lo digo yo. le da todos sus bienes con ocasión de esta boda. ANTOÑITA. padre mío? ARGAN Sí. ARGAN Y que será médico dentro de tres días. No. ANTOÑITA. ANTOÑITA. que no tiene ni esposa ni hijos. Bien. ¿Es que no podemos razonar juntos sin salirnos de las casillas? Así que hablemos a sangre fría. Es que. ARGAN Ella lo hará o la encerraré en un convento.. ANGÉLICA. señor. Habrá tenido que matar a mucha gente. os aconsejo que le escojáis otro marido. que de veras lo estoy. ni de su hijo Tomás Diafoirus. ARGAN ¿No? ANTOÑITA. no lo pongo en duda. vos habéis hablado de una persona y yo he entendido que era otra. Pero. Esto sí que no lo sé. Bien. ¡Dios mío! Vayamos despacito. ¿entiendes? Además. No. de tener en mi familia la fuente de los re medios que necesito y poder contar con consultas y recetas. Señor. ARGAN ¿Que quieres decir con ese "bien"? ANTOÑITA. y da gusto conversar amablemente los unos con los otros. ARGAN Pues yo sí que tengo algo que hacer con ellos. estáis enfermo. si lo quiero? ANTOÑITA. Sí. el partido es más ventajoso de lo que se cree. todo esto es bueno y bonito. No. Sí. ANTOÑITA. Vos no la vais a encerrar en un convento. puesto que es su sobrino. Se dirá que no pensáis lo que decís. ¡Ah. ANGÉLICA. quiero tener un yerno y unos aliados. ¿Es que el señor Purgón le conoce? ARGAN ¡ Vaya pregunta! Tiene que conocerle. ¿Quién os lo ha dicho a vos? ARGAN El señor Purgón. No. El señor Diafoirus no tiene más que a ese hijo por heredero. sí. pero lo que te digo a ti es que quiero que ella cumpla la palabra que he dado yo. sí. no consentirá? ANTOÑITA. ni de todos los Diafoirus de este mundo. ARGAN ¿Cómo que no diga eso? ANTOÑITA. descarada! ANTOÑITA. y una hija buena y sumisa debe sentirse encantada de casarse con lo que es útil a la salud de su padre. ¿Qué sucede? ¡Te veo muy sorprendida! ANGÉLICA. ¿Es que realmente estáis enfermo? ARGAN ¿Cómo que si estoy enfermo? ¡Bribona! ¡Pregunta si yo estoy enfermo. ARGAN Que digan lo que quieran. a fin de asegurarme buenos auxilios contra mi enfermedad. ¿La razón? Pues que vuestra hija no consentirá nunca en ello. ANTOÑITA. ANTOÑITA. de veras. ARGAN Pues yo quiero que lo sea. ANTOÑITA. estoy segura de que no lo hará. Pero vuestra hija tiene que casarse con un marido para ella. ¿Cuál es la razón que tenéis para este matrimonio? ARGAN. ¡Vaya! Señor. y mañana este presunto yerno me debe ser presentado por su padre. y el señor Purgón es un hombre que tiene muy bien sus ocho mil libras de renta. ARGAN ¿Qué yo no voy a encerrarla en un convento? ANTOÑITA. el señor Fleurant y yo.

ARGAN Todo esto no servirá para nada. ARGAN. (Lo mismo. Vos mismo. ARGAN. calma. y de sobras sabéis que hay que ser precavido en cuanto a la gente que nos metemos en casa. sí. ANTOÑITA. calma. ANTOÑITA. ARGAN. (Deteniéndose. ANTOÑITA. os olvidáis que estáis enfermo. ANTOÑITA. ARGAN Vaya si lo tendré. Pero ¿dónde estamos? ¿Cuál es la audacia de esta bribona de sirvienta para atreverse a hablar así delante de su señor? ANTOÑITA. (Lo mismo. Haces mal en creer que son tonterías. (Montado en cólera. ARGAN. mi amor. Antoñita 5 . está equivocada. vamos. mamita.ARGAN ¿Quién me lo impedirá? ANTOÑITA.) ¡Mala pécora ANTOÑITA. ARGAN.) Y ella me obedecerá más que a vos. ANGÉLICA. venid pronto en mi ayuda. ANTOÑITA. BELINA. ¡Dios mío! Hijito. BELINA. Calma. no existen los sirvientes sin defectos. ANTOÑITA. Y vos sabéis. ARGAN. ARGAN No chanceo.) Yo no quiero que se case con vuestro Tomás Diafoirus. diligente. no os disgustéis. Eso es una impertinencia. ARGAN. una sirvienta sesuda tiene el derecho de corregirle. Lo que me faltaba para matarme. ARGAN. padre. (Lo mismo. Sí. ARGAN. Amigo mío. querida. lo que me pasa. BELINA. La ternura paternal os lo impedirá. ¡Dios mío! Si os conozco: sois bueno de natural. Durante una hora ha estado contrariándome respecto de todo lo que quiero hacer. BELINA. ARGAN. ANTOÑITA. ¡Ah!. Sí. ARGAN. ANTOÑITA. Ella es la causa de toda la bilis que me sale del cuerpo. ¿Qué es lo que pasa. Me han hecho montar en cólera. y. ARGAN. además.) Ven. ARGAN ¿Yo? ANTOÑITA. Cuando un señor no piensa en lo que hace. ARGAN. ARGAN. Y ha tenido la desvergüenza de decirme que no estoy enfermo.) ¡Maldita perra! ANTOÑITA. ¡Ah. Vamos. Le ordeno muy seriamente que se prepare para tomar el marido que le propongo.) Si no me paras a esa bruja. amigo mío? Vuestra pícara Antoñita se ha vuelto más insolente que nunca. ARGAN. ¡Ah. No os la toméis tan a pecho.)¡Ay. cuidadosa. insolente! ¡Yo sí voy a corregirte! ANTOÑITA. ESCENA SEXTA BELINA. BELINA. ANTOÑITA.) ¡Bribona ANTOÑITA. Calma. Vamos. ARGAN. Estáis chanceando. Una se ve con frecuencia obligada a sufrir sus malas cualidades a cambio de las buenas. bastarán para rendiros. que te voy a enseñar a hablar. ¡Tonterías! ARGAN. ARGAN. Una lagrimita o dos. vamos. BELINA. corazoncito. (Lo mismo. tranquilo. No sois capaz de tener tan mal corazón. te daré mi maldición. BELINA. Y no sé cuánto tiempo hace que os digo que me la quitéis de delante. un "Mi papaíto guapo". (Lo mismo. BELINA. ARGAN No me lo impedirá. Me ha hecho rabiar. ay! No puedo más. cansado de perseguirla. ANTOÑITA. Alma mía. BELINA.) ¡No! Yo no consentiré jamás este matrimonio. ARGAN. (Se desploma en su silla. soy malo cuando quiero. acercaos. ARGAN.) ¡Angélica! ¿ Es que no quieres detener a esa bribona? ANGÉLICA. señor. (Marchándose. y sobre todo fiel. (Yendo hacia ANTOÑITA. pronunciado con ternura. corre detrás de ella alrededor de la silla con su bastón en la mano. (Lo mismo. (A ANGÉLICA. BELINA. ARGAN ARGAN.) No soy bueno.) Y yo la desheredaré si os obedece. ANTOÑITA. ¿Qué os sucede. acércate. (Con vehemencia. ARGAN. Vamos. Y yo le prohíbo terminantemente que lo haga. Sí. ARGAN.) Es mi deber oponerme a las cosas que os pueden deshonrar. (Corriendo y escapándose hacia el lado de la silla donde no está . Esta es lista. Te aseguro que no me volveré atrás. ARGAN. hijito. BELINA. (Huyendo de él. vais a enfermar.) Me intereso porque es mi deber evitar que hagáis ninguna locura. esposa mía. pobre maridito! ¿ Y cómo ha sido eso. No os lo toméis de este modo. ARGAN.) ¡Ah. BELINA. hijito mío? Querida. esta bribona me hará morir. unos brazos rodeándoos el cuello. mi pobre marido? Venid.

BELINA. o billetes que podáis poseer. pero que yo cresa que haría mejor metiéndola en un convento. Podéis decirme. calmaos un poco. y he de deciros que no podríais dar nada a vuestra esposa por medio de vuestro testamento. ¡Ah!. y la sola mención del testamento me hace temblar de dolor. Tomad asiento. Sí. me ha sacado de mis casillas. cuando se quiere de veras a un marido. Me gustaría consultar a mi abogado para saber cómo podría hacerlo. lo he traído conmigo. os lo ruego. hasta las orejas: no hay nada que resfríe tanto como que dé el aire en los oídos. y vuestra disposición sería nula. (Se levanta colérico y echa todos los almohadones a Antoñita. me ha dicho toda suerte de insolencias. Y este amigo en seguida se lo entregará todo. poner en sus manos dinero constante y sonante. ya sea de ambos cónyuges. (Poniéndole con rudeza un almohadón sobre la cabeza y escapándose luego. ¡Ay. que tienen recursos para pasar suavemente por encima de la ley y hacer que sea justo lo que no está permitido. ESCENA SÉPTIMA EL NOTARIO. BELINA. pues.. También podéis. y aun es preciso para ello que no haya hijos. ah. amor mío. vuestras intenciones y el propósito que tenéis a su favor. pues acostumbran a ser muy severos a este respecto y se imaginan que es un gran delito disponer en fraude de la ley. ya de uno de ellos. BELINA. No sé cómo estáis envuelto. ARGAN. ANTOÑITA. esposa mía. y entre cuyas manos ellos confiarán su declaración de que cuanto han hecho ha sido única mente con la intención de complacerla. ¡Ah. amigo mío! No hablemos de eso. ¡Ay de mí!. Vaya una costumbre impertinente: que un marido no pueda dejar nada a una mujer que le ama tiernamente y que se toma por él tantos cuidados. no hay por qué atormentaros con todo esto.) ¡Ah. señor de Bonnefoy. También podéis contraer un gran número de obligaciones. amigo mío.. (Arreglando los almohadones alrededor de ARGAN) Levantaos para que pueda poneros éste debajo. Sin esto. Existen otras personas a quienes consultar que son mucho más acomodaticias. No podría soportar esta idea. no puede hacerse. que erais tan hábil como honesto. ¿De qué me va a servir la vida? ARGAN. Para procurar hacer honor al amor que me ofrecéis. amor mío. Hacedlo entrar. BELINA. nada sospechosas. bribona. ARGAN. Esto es. Mi esposa me ha dicho que sois un gran hombre honrado y uno de sus buenos amigos. mi amor. ah! No puedo más. Así. hijo mío. ¿Por qué os exaltáis así? Ella ha creído hacerlo bien. y éste otro para sostener vuestra cabeza. Ahí está. por favor. BELINA. Todo el beneficio que hombre y mujer unidos por matrimonio pueden hacerse el uno al otro es un don mutuo entre vivos. y yo no daría un céntimo por nuestro oficio. amigo mío. señor. ¿os la creéis? Es una malvada. hacer mi testamento. No hay que dirigirse a los abogados. Antoñita: si hacéis rabiar otra vez a mi marido. y éste al otro lado. no quiero quedarme en este mundo. a quien daréis en debida forma en vuestro testamento. caballero. bien. no podríamos hacer nada. pero en París y en los países de derecho consuetudinario. Señora. Entraos bien vuestro gorro. si gustáis. y no tengo más anhelo que complacer al señor en todas sus cosas. Vos no conocéis. ARGAN. acercaos. ARGAN. La costumbre se opone a ello. BELINA. 6 . Ella me ha explicado. BELINA. calmaos. y encuentro que lleva razón. pagaderos al portador. ¡Dios mío !. vamos! ¿Qué es lo que os pasa? ARGAN. NOTARIO. ¿adónde iríamos a parar a cada momento? Hay que dar facilidades para la resolución de las cosas. ARGAN. ¡Vamos. os creo.) ¡Ah. amigo mío. mientras os encontráis en vida. BELINA. amor mío. Acercaos. No hay nada malo en eso. se deja caer en la silla. ARGAN. Pongamos éste para que os apoyéis en él. Mi mujer ya me había dicho. pobre de mí!. ¡Vaya!. BELINA.. ARGAN. ARGAN. y -la he rogado que os hablara acerca de un testamento que quiero formalizar. (Con un tono suave) ¿Yo. quiero. y se necesitarán ocho médicos y doce lavativas para reparar todo esto. por lo menos en su mayoría. de otra manera. BELINA. que prestarán su nombre a vuestra esposa. (Jadeante. BELINA. ¿cómo he de hacerlo para darle a ella mis bienes y privar a mis hijos de ellos? NOTARIO. ARGAN. BELINA. BELINA. sois mi único consuelo. si tengo la desgracia de perderos. Amor mío. Si estuvieseis en un país de derecho escrito. NOTARIO. no me siento con valor para hablar de estas cosas. Es cuchad. BELINA. la malicia de esa maldita. Dulce amor mío. Si vos no estáis en él. ¿Y eso por qué? NOTARIO. y ahora dadme la manta forrada y los almohadones para que le acomode en su silla. la traidora! ANTOÑITA. ¡Ah. Bien. ARGAN.. Amor mío. quieres ahogarme! BELINA. ARGAN. ¡Pobre pequeñín mío! ARGAN. yo le he contestado que encontraba el partido ventajoso para ella. os pondré de patitas en la calle. Son gente de dificultades y que están en la ignorancia de los vericuetos de la conciencia. Pongamos éste a vuestra espalda. ¡Uy. en el momento de la defunción del primer muerto. cuán agradecido estoy de todos los cuidados que me dedicáis BELINA. ARGAN ARGAN. ARGAN. amigo mío. no habría inconveniente. señora? ¡Ay de mí! No sé a qué se refiere la señora. ARGAN.) Y éste para guardaros del relente. como ya os dije.ANTOÑITA. que saben allanar las dificulta des de un asunto y encontrar los medios de eludir la costumbre por alguna ventaja indirecta. en provecho de varios acreedores. todo cuanto queráis.. ¿Que cómo lo podéis hacer? Podéis designar bonitamente a un amigo íntimo de vuestra esposa.. Mujer querida. ¡Ah!. Ya os he dicho que habléis de ello a vuestro notario. no se está para pensar en todo esto. Nos ha dicho que quería otorgar su hija en matrimonio al hijo del señor Diafoirus. ¿A santo de qué haces rabiar a mi marido? ANTOÑITA.

pero se me ha olvidado preguntarle si era a lo largo o a lo ancho. que me agradaría emplear en vuestro servicio. ah! ¿Sois vos? i Qué sorpresa! ¿Qué venís a hacer aquí ? A saber qué me depara el destino. Ya vez. (Creyendo estar solo y sin ver a ANTOÑITA. Y seguiré vuestros pasos para probaros la ternura que siento por vos. Pues son. y ya os ha dicho la vigilancia estrecha a que está sometida. NOTARIO. Señor. Por eso no vengo como Cleante y bajo la apariencia de su galán. Esto podría todavía acontecer. ANTOÑITA. El señor Purgón me había dicho que conseguiría que os hiciera uno. 7 . consultar los sentimientos de su corazón y preguntarle cuáles son sus resoluciones respecto a ese casamiento fatal del que me han prevenido. Toda mi pesadumbre. uno. Es preciso hacer mi testamento. BELINA. os lo ruego. te lo imploro. Vuestra madrastra puede a su antojó hacerme su confidente y quererme convencer de que sirva a sus intereses. el señor Gérante. para serviros con más eficacia. CLEANTE ANTOÑITA. con Angélica. tal como dice el señor. Vamos a donde queráis. el señor Damon y.. caballero!. no. los proyectos violentos que están urdiendo contra mi amor. mientras no quiera mandar en mi corazón. amigo mío. No tengo a nadie más a quien confiar esta empresa que el viejo usurero polichinela. Querida. pero. en el atolladero en que me hallo. he ahí un. señor. CLEANTE. (A ANGÉLICA). y es. y he estado siempre de vuestro lado. Todos los bienes del mundo. Sí. Amor mío. ¡Ah. las cosas no están todavía en ese punto. (A ARGAN. que me corteja. ¡Ay!. uno de cuatro mil y el otro de seis. y estará encantado de. de madrugada. Hoy es ya demasiado tarde. no sabéis qué es un marido a quien se ama con ternura. BELINA. BELINA. CLEANTE. si me muero. (A BELINA. Retiraos un poco y dejad me decirle que estáis aquí. amor mío. (Desde el interior de la casa) ¡Antoñita! ANTOÑITA. BELINA. Ya me están llamando. ANTOÑITA. Ahí viene su padre. quiero poner en vuestras manos veinte mil francos en oro que guardo en el zócalo de mi alcoba y dos billetes pagaderos al portador que me deben.) Estas lágrimas están fuera de lugar. amor mío. Sólo a la curiosidad de una vieja tía suya se debe la libertad de que acudiera a esa comedia en que os visteis los dos por primera vez y que dio lugar al nacimiento de vuestra pasión. Haz cuanto puedas. BELINA. ¿Abandonaron yo? Antes querría morir. Confiad en mí. hablar con la amable Angélica. ANGÉLICA. alguna conspiración contra vuestros intereses la que está tramando con vuestro padre. Veinte mil francos. ARGAN. CLEANTE ARGAN. (No reconoce a Cleante. y nos hemos guardado mucho de hablar de esta aventura. conducidme. ¿cuánto decís que hay en vuestra alcoba? ARGAN. CLEANTE. ANGÉLICA. pero estaríamos mejor en mi despacho. de buenas a primeras. le mandaré llamar. No. ¡Ay! ¿Y de cuánto son los dos billetes? ARGAN. ANTOÑITA. Ahí los tenéis con un notario. No me habléis de intereses. te lo ruego.. me destrozáis el corazón. por favor. otro. pero no se habla así. ARGAN. quien me ha dado permiso para decir que me envía en su lugar. y he oído que hablaban de testamento. señor? ¿ Qué deseo? ¡Ah. ANTOÑITA. Vuestra madrastra no pega ojo. sin duda. ACTO SEGUNDO ESCENA PRIMERA ANTOÑITA. pero mañana. No me abandones.) El señor Purgón me ha dicho que me paseara por las mañanas por mi aposento. sino como amigo de su maestro de música. nada me importan si os pierdo a vos.) ¿Queréis que procedamos a redactar el testamento? Sí. ANTOÑITA ANTOÑITA. que no puede ni salir ni hablar con nadie. ARGAN. Consolaos. ESCENA OCTAVA ANGÉLICA..) ¿Qué deseáis. por precaución. para dar a conocer a Cleante el matrimonio que han concertado. quiero cambiar de batería. NOTARIO. Que disponga de sus bienes a su gusto. Dejadme hacer. tanta. ANTOÑITA.. ESCENA SEGUNDA ARDAN. ANTOÑITA. disimular el celo que me inspiráis y fingir que comparto los sentimientos de vuestro padre y de vuestra madrastra. Tiene que haber su pizca de mis terio. BELINA. os lo ruego. no quiero nada de eso. Antoñita. amor mío. pero. y sólo me costará algunas zalamerías. pero nunca he podido sentir por ella ninguna inclinación. mi pobre pequeñuelo. doce idas y doce vueltas. ANTOÑITA. NOTARIO.BELINA. haré cuanto sea preciso por vos. es no tener ningún hijo vuestro. Buenas noches. querida.

ANTOÑITA.) Vete a ver. creed que lo siento infinito. Habla bajo. No podrá darle su lección como conviene si no se encuentran en privado. Nunca se había encontrado peor. (Aparenta estar hablándole. Tiene razón. No. CLEANTE. (Reconociendo a Cleante. ¿Qué os pasa? ¿A qué viene esta sorpresa? ANGÉLICA. Vengo de parte del maestro de canto de la señorita. CLEANTE. ¿Qué queréis decir con eso de buena cara? El señor la tiene pésima. y grande sería mi felicidad. ARGAN. CLEANTE. Quería deciros. ¡Vaya yerno que os espera! Vais a ver al galán mejor plantado del mundo y al más espiritual. ANTOÑITA. ANTOÑITA. Se ha visto obligado a ir al campo por algunos días. (Escarneciendo a su amo. ESCENA TERCERA ARDAN. ARGAN. ¿Qué? ¿A qué viene esta emoción? ANGÉLICA. me gusta la música. Aquí están el señor Diafoirus padre y el señor Diafoirus hijo. ya sea durmiendo. ANGÉLICA. y por mi calidad de amigo íntimo suyo.. sí podrán. si os hallarais en una pena cualquiera. (ANTOÑITA hace seña a CLEANTE para que entre. ARGAN. podríais despedazar el cerebro del señor. ARGAN. Es honrarme en demasía. ¿Cómo? ANGÉLICA.) A fe mía. sin duda. ARGAN. me manda en su lugar para proseguir las lecciones. ANTOÑITA. CLEANTE. ARGAN. (En voz. ANTOÑITA. que estoy de vuestro lado ahora y me desdigo de todo cuanto dije ayer. Señor. tú. y poca cosa basta para alteraros la sangre en el estado en que estáis.) Digo que ahí está un hombre que quiere hablaros.) No habléis tan alto. Señor. Esto es cierto. que sería mejor que acompañara al señor a su habitación. He oído decir que el señor se siente mejor y admiro su buena cara.) Me parece.) ARGAN. querer que sea testigo de una entrevista tan satisfactoria. ESCENA CUARTA ANTOÑITA. No ha dicho más que dos palabras que me han dejado encantada. ¡Ah. Sí podrán. (Aparenta estar hablándole.. y no hay nada que yo no hiciera para.. señor. al llegar aquí. (Burlándose. Señor. ARGAN.) ¡Oh. CLEANTE. y ni siquiera tienes en cuenta que no hay que hablar tan alto a los enfermos.. te digo. Anda. ¿Qué? ANTOÑITA... ARGAN. Dios mío! ARGAN. ahí viene! (A ANTOÑITA.. ¿Qué es lo que dices? ANTOÑITA. y me agradará mucho. una aventura sorprendente que se encuentre aquí.) CLEANTE... vuestra hija.. Os decía que. señor.. Señor.. hija mía. ANGÉLICA. que vienen a visitaros. come y bebe como los demás. y despedazaros el cerebro.. (Fingiendo estar encolerizada. ANTOÑITA.ARGAN. que hace ademán de irse. padre mío. y mi sorpresa ha sido grande al ver inopinadamente. bribona! Me acabas de conmover todo el cerebro. Nada de eso. alta. lo que he tenido en el pensamiento toda la noche. CLEANTE ARGAN. y ahí vienen a traerme a su prometido esposo. ARGAN.) ¿Qué es eso de que se encuentra mejor? ¡Esto es falso! El señor se encuentra siempre mal. Vuestro maestro de música se ha ido al campo y aquí tenéis a una persona que nos envía en su lugar para vuestras lecciones. y vuestra hija va a quedar maravillada de él. estoy encantado de hallaros levantado y de ver que os encontráis mejor. ¡Habla bajo. Dile que venga. señor.. decidle que venga. ANTOÑITA. 8 . ARGAN. (A CLEANTE. esto no hará más que aturdiros. ya estando en vela. ARGAN.. (A ANTOÑITA. pero esto no empecé para que esté muy enfermo. señor.) Llama a Angélica. señor. Muy bien. He soñado esta noche que me hallaba en el aprieto más grande del mundo y se me ha presentado una persona igual al señor a la que he pedido auxilio y que me ha librado de la pesadumbre en que me encontraba. Es.. CLEANTE. No puede decírsele desgraciado al que ocupe vuestro pensamiento. ANGÉLICA. duerme. Es que caso a mi hija.) ARGAN. ARGAN. de que me juzgaseis digno de mitigarla. y han sido personas impertinentes las que os han dicho que se siente mejor. Es. ANTOÑITA. Señor. a quien toda vía no conoce. si mi esposa está vestida. Es el hijo de un médico inteligente y la boda tendrá lugar dentro de cuatro días. ANTOÑITA. ARDAN ANTOÑITA.) No os vayáis. nada de eso. temiendo que al interrumpirlas olvidara la discípula lo que ya sabe. Venid.

Y aséguraros. Y. Mi hijo Tomás y yo. Con gran placer. De haceros comprender..) ¿He de besarla? DIAFOIRUS. ARGAN.) Ahí tenéis para lo que sirve estudiar: se aprende a decir cosas bonitas. pero a un segundo padre hacia quien me considero más deudor que al primero. a su maestro de música. ARGAN. ARGAN. El me ha recibido por necesidad. saludad al señor. así como la estatua de Memnón producía un son armonioso cuando era iluminada por los rayos del sol. Que no puede hacer otra cosa. ARGAN.... Lo que es un pobre enfermo. ANGÉLICA. vuestro más humilde. (A ARGAN. Magnífico. Tomás. DIAFOIRUS. señorita.. LACAYOS ARGAN. y porque las facultades espirituales están por encima de las corporales. A daros prueba de. DIAFOIRUS. ANTOÑITA. El honor que me otorgáis. ARGAN. ¡Vivan las escuelas. El primero me ha engendrado. DIAFOIRUS. TOMÁS. vengo a saludar. señor. Que está siempre a vuestro servicio...) ¿No es por el padre por quien hay que empezar? DIAFOIRUS.. ANTOÑITA. señor. ya que. Os lo ruego encarecidamente.. Y hubiera deseado.. que dejara mi cabeza al desnudo. podéis cumplimentar a la se ñorita... padre? DIAFOIRUS.) No es mi esposa.. DIAFOIRUS. interrumpiéndose y confundiéndose. es a mi hija a quien estáis hablando. DIAFOIRUS. DIAFOIRUS. para que venga a la ceremonia..) ¿Ha estado bien. Lo que le debo a él es obra de su cuerpo. reconocer. tanto más os debo. así yo me siento animado por un dulce embeleso al aparecer el sol de vuestras beldades.) Señora. Poder ir a vuestra casa. TOMÁS. ESCENA QUINTA SEÑOR DIAFOIRUS.. TOMAS DIAFOIRUS. (Burlándose de él. vos me habéis aceptado por benevolencia y selección.. que suspenda en el altar de vuestros encantos la ofrenda de este corazón que no anhela y no ambiciona otra gloria que la de ser toda su vida.. ARGAN. acomódense. (Es un bendito. ARGAN. TOMÁS.. señor. Notificadlo. señor.. señor. así mi corazón de ahora en adelante dará vueltas hacia los astros resplandecientes de vuestros ojos adorables como si fueran su único polo. Que buscará todas las ocasiones. Hemos venido.. ARGAN. pero lo que me viene de vos es fruto de vuestra voluntad. En el alto honor. (Hablan ambos a la vez. Igual que en todas las demás... que lo hace todo sin gracia y a destiempo. DIAFOIRUS. Sí. CLEANTE.. La satisfacción que sentimos... Sí. Por la merced que nos concedéis. acabado de salir de la escuela. Me hacéis demasiado honor.. ARGAN.. 9 . (Poniéndose la mano en el gorro.. de igual modo que los naturalistas observan que la flor llamada heliotropo se vuelve sin cesar hacia este astro del día... con justicia el Cielo os ha concedido el nombre de "madre". Recibo. señor. y no para causarles incomodidades.CLEANTE. amar y reverenciar en vos a un segundo padre. A daros prueba de nuestro celo. Nosotros estamos prestos en todas nuestras visitas para llevar ayuda a los enfermos.. Para testimoniaros.. TOMÁS. (A ANGÉLICA. ARGAN.. ARGAN..) Señor. sí. Va a venir ahora mismo. os lo ruego.. Sobresaliente. muy obediente y muy fiel servidor y amigo... DIAFOIRUS. adelantaos.. (Al señor DIAFOIRUS. tanto más preciosa considero esta futura unión por la que hoy vengo a rendiros por anticipado el homenaje más modesto y respetuoso. DIAFOIRUS. sin quitárselo) El señor Purgón me ha prohibido. Señorita.. señorita. (A ANGÉLICA. TOMÁS.. TOMÁS. Mientras tanto. ¿Espero a que haya venido.. Al querer recibirnos. DIAFOIRUS.. ARGAN. De vuestra alianza. ARGAN. TOMÁS. padre? DIAFOIRUS. ARGAN..) Vamos. Se vuelve hacia su hijo y le dice: Vamos. DIAFOIRUS. Permitid pues... ANTOÑITA.) DIAFOIRUS.. CLEANTE... DIAFOIRUS. (Al señor DIAFOIRUS. Que en las cosas que dependan de nuestra profesión. ARGAN. de donde salen hombres tan consumados! TOMÁS. CLEANTE. Vos sois del oficio y sabéis las consecuencias. vos me habéis escogido. Pues ¿dónde está? ARGAN. ANTOÑITA... ARDAN. Pero ya sabéis. DIAFOIRUS. No me olvidaré de decírselo. Que deciros aquí. ahí están. ARGAN. Haced vuestros cumplidos.. ARGAN.. Estaremos siempre dispuestos. (A TOMÁS. Vamos.

cuando su atención fue atraída por un ruido que oyó a su lado. ARGAN. por simple diversión y solaz. que el pastor no pudo resistirlo. Ya lo creo. y que si es tan buen médico como buen orador. Escuchemos. los curéis. En fin. vaya si son impertinentes al querer que vosotros.) Yo no tengo buena voz. TOMÁS. ¿hay alguien capaz de ultrajar a una persona tan hermosa? ¿Qué bárbaro. y no vais a oír cantar más que una especie de prosa rítmica. es que hace suyas ciegamente las opiniones de nuestros antecesores.) No os neguéis a ello. No tenéis por qué responder a nadie de vuestros actos. y tendréis la bondad de excusarme por la necesidad de hacer cantar a la señorita. o una especie de versos libres. fuerte como un turco sobre sus principios. son la señal de un buen juicio venidero. Para empezar. en cuanto a las cualidades requeridas para el matrimonio y la procreación. no es porque sea su padre. ANTOÑITA. Que el señor hace maravillas. y la amable pastora se esforzó al mismo tiempo en darle las gracias por su ligero servicio. uno de estos días.algo que pueda merecer las amables palabras de tal agradecimiento? ¿Y qué es lo que alguien se resistiría a hacer? ¿A qué servicios. Señor. (En voz alta. ha llegado gloriosamente a arrebatar sus títulos. ni ese fuego de espíritu que se observa en algunos. sin decir esta boca es mía. os aseguro que. por encima de todo. (Tomando la tesis. ARGAN. cuando están enfermos. ni jugar jamás a esos juegos que llaman infantiles. (A ANGÉLICA. mi silla. si se nos antoja adornar nuestro cuarto.) Poneos allí. haced cantar a mi hija ante esta compañía. ANGÉLICA. Por el contrario. "¿ Existe -decía él. la disección de una mujer. Se volvió y vio a un bruto que con palabras insolentes mal trataba a una pastora. no suelta presa jamás cuando defiende su opinión. pero las cosas se conservan en él muchísimo más tiempo. pues posee en un grado elogiable la virtud prolífica y está dotado del temperamento adecuado para engendrar y procrear hijos bien constituidos. de introducirle en la corte y de procurar que obtenga una plaza de médico? DIAFOIRUS. en los dos años que ha pasado en los escaños. explica a su enamorada su amor después de su primer encuentro. dadme. Vamos. (Bajo el nombre de un pastor. apacible y taciturno. pero de una manera tan graciosa. señor. (A CLEANTE. será un placer contarse entre sus enfermos.) He ahí el tema de esta escena. cuando me veían. TOMÁS. Se ha mostrado temible. y dejadme que os haga comprender el significado de la escena que vamos a cantar. siempre podremos aprovechar los dibujos. que acababa de empezar. de su asiduidad y su trabajo.) También con el permiso del señor. La diversión será agradable. y que nunca ha querido comprender ni escuchar las razones y experiencias de los pretendidos descubrimientos de nuestro siglo con respecto a la circulación de la sangre y otras opiniones de la misma calaña. CLEANTE. ésta es vuestra parte. para nosotros. El público es cómodo. que todo el mundo admira a vuestro señor hijo. y asientos para todo el mundo. y no se celebra ningún acto al que él deje de acudir a argumentar.) ¡Eh! ¿Qué decís vos a eso? CLEANTE. es tal como puede desearse. ARGAN. y. Un pastor estaba atento a las bellezas de un espectáculo. tomó el partido de un sexo al que todos los hombres deben homenaje. hija mía. ARGAN. (Saca de su bolsillo una gran tesis enrollada que ofrece a ANGÉLICA. pero puedo deciros que tengo motivos para sentirme satisfecho de él. y que todos los que le ven lo consideren como un joven que no tiene ninguna maldad. Tuvimos todas las fatigas del mundo para enseñarle a leer. ¿Los versos son bonitos? CLEANTE. y a los nueve años no conocía todavía las letras. (A CLEANTE. DIAFOIRUS.) Ya veis. cualidad requerida para el ejercicio de nuestro arte. Esperaba vuestras órdenes. y en lo que sigue mi ejemplo. qué inhumano no se sentiría conmovido por tales lágrimas?" Se propuso detener aquellas lágrimas. Vosotros no estáis a su lado para eso. y cada palabra. Para hablaros con toda franqueza. Siempre se le veía dulce. ARGAN. y en el acto. Esto sí que es bueno. por los ojos más bellos que jamás había visto. según las reglas de nuestros doctores. y puedo deciros sin vanidad que.) He sostenido contra los partidarios de la circulación una tesis que. ¿No tenéis la intención. Cuando le mandé al colegio. quieren absolutamente que sus médicos los curen. pero hizo frente a las dificultades. (En voz baja a ANGÉLICA.ARGAN. (Al señor DIAFOIRUS. señores. y mientras sigáis la corriente de las reglas del arte. sólo estáis allí para cobrar vuestros emolumentos y recetar les remedios. CLEANTE. Esto es cierto.) Tomad. Es cierto que no ha tenido nunca una imaginación demasiado viva. me permito ofrecer a la señorita como un homenaje que le debo de las primicias de mi ingenio. ANTOÑITA. nuestra profesión cerca de los grandes no me ha parecido nunca deseable. pues no entiendo nada en esas cosas. señor. tan tierna. cada mirada. DIAFOIRUS. (Saludando a ARDAN una vez más. uno no tiene por qué preocuparse de lo que pueda acontecer. Se trata de una pequeña ópera improvisada. que encontró tan bellas. dándole un papel. ¿Yo? CLEANTE. se graba sobre el mármol con mucha más dificultad que sobre la arena. es para mí un trasto inútil. derramaba lágrimas que él juzgó como las más hermosas del mundo. y se me ocurría. Pero. y sus educadores se hacían lenguas. En fin. sobre la que he de hacer mis comentarios. se dirigió a la pastora y vio a una joven que. tan apasionada. esta pesadez de imaginación. a todo trance. señor. para divertir a la concurrencia.Ay de mí! -se dijo a sí mismo-. "Bien me decía a mí mismo-. por favor. Señor. Cuando era pequeño. ANTOÑITA. y persigue un razonamiento hasta los últimos recovecos de la lógica. nunca fue lo que se dice despierto y vivaz. Hay quien invita a ver una comedia a las personas amadas. ANTOÑITA. lo desagradable cerca de los grandes es que. pero ofrecer una disección es algo muchísimo más galante. si es que pueden. y me satisface mucho que tengáis un muchacho así. fue un rasgo lleno de ardor que penetraba en su corazón. en favor de la proposición contraria. os invito a venir a presenciar. no ha habido candidato que haya provocado más ruido que él en todas las disputas de nuestra escuela. después de haber propinado al bruto el justo castigo por su insolencia. aprisa. no estaríamos encantados de someternos para atraernos un solo instante las tiernas dulzuras de un alma tan 10 . Será algo admirable si hace tan buenas curaciones como Pronuncia hermosos discursos. cantando sus pensamientos. los árboles tardíos son los que dan mejores frutos. DIAFOIRUS. lo que me gusta de él. y enseguida se dan a entender. cantar con la señorita una escena de una opereta que desde hace poco se representa. tales como la pasión y la necesidad pueden inspirar a dos personas para que digan espontáneamente lo que piensen. Uno no está obligado a tratar a la gente más que dentro de las formas. con el permiso del señor (saludando a ARDAN).) Dadme. y esta lentitud en comprender. Se mantiene firme en la disputa. lo sintió mucho. y siempre he creído que era mejor. pero basta que me oigáis. a fuerza de machacar el hierro. a qué peligros. quedarnos con el público.) Señor. Muy bien. ANGÉLICA. es a ellos a quienes toca curarse. ". pero es por esto precisamente por lo que siempre le he augurado un buen juicio.

porque al terminar se separaría de su adorable pastora. es demasiado sufrir.. Por favor. y desde este primer encuentro. (Cantando ) Así. La violencia de su pasión le induce a pedir la mano de la adorable belleza. Lanza miradas doloridas hacia la que adora.) Enseñadme ese papel. un amargo pensamiento viene a turbar este dulce momento: Un rival.agradecida?" Todo el espectáculo transcurrió sin que el pastor le prestase ninguna atención. ¡mejor morir. puesto que se ve en vuestro rostro. él lleva consigo todo cuanto un amor de varios años pudiera cobijar de más violento. Hace todo cuanto puede para volver a gozar de tal visión. (Queriendo seguir cantando. Señor. aquí está mi esposa. Os amo. para alejar todo error! ANGÉLICA. Ve llegar al indigno rival que el capricho de un padre opone a las ternuras de su amor. muy bien. Amor mío.. ah! ¿Dónde están las palabras que habéis dicho? ¡Ahí no hay más que la música escrita!. me habéis interrumpido en mitad de mi frase y ello ha perturbado mi memoria.) ¡Oh. Muy bien. TOMAS. palabras henchidas de seducciones! ¡Ay. a libro abierto. es ya deciros bastante.. Puesto que se ve en vuestro rostro. al permitirse hablar así ante su padre. morir ARGAN. Vamos. y recibe de ella el permiso adecuado por medio de un billete que ha logrado hacer llegar a sus manos. CLEANTE. Romped el cruel silencio y confiadme el corazón Para saber mi destino: ¿He de vivir o quizás he de morir? ANGÉLICA. ¡Ah. CLEANTE.) Bella Filis. Sí. y su respeto y la presencia de su padre le impiden decirle nada que no sea a través de la mirada. El pastor Tirsis es un impertinente. He creído que os divertiría. Señora. ANTOÑITA. ANGÉLICA. un rival. CLEANTE.. antes que consentir. ARGAN. CLEANTE. Y su presencia. ARGAN. con la mirada que elevo y mi suspiro anhelante.. Pero un padre a su capricho os intenta someter.. Pero al fin arremete contra todo impedimento y la fuerza de su pasión le obliga a hablarle así: (Canta. y la pastora Filis una descarada. Y helo ahí que. ANGÉLICA. Sí. de la que conserva día y noche una impresión tan deliciosa. ¿ Es que acaso ignoráis. Pero. Filis.. No. ESCENA SEXTA BELINA. puesto que se ve en vuestro rostro. amor mío!. CLEANTE. No dice nada. preparando el himeneo que tanto os acongoja. ANGÉLICA. ANGÉLICA. que se ha encontrado recientemente la manera de escribir palabras juntamente con las notas? ARGÁN. hija mía. como a vos. ¡Juzgad qué daño tan cruel sufre el corazón de ese triste pastor! Está aturdido por un dolor mortal. ARGAN.. Dioses. Filis. con toda ternura os amo. me place presentarte al hijo del señor Diafoirus.. en verdad.. señor. ya basta. Repetidlo cien veces. SEÑOR DIAFOIRUS. ANTOÑITA. ANGÉLICA. no. ANGÉLICA." ¿Qué quiere decir esto? 11 .) Señora. Sí. pero se dolía que fuese demasiado corto. Allí se encuentra con los preparativos de todo cuanto teme. Hubiéramos podido prescindir de vuestra impertinente opereta. ¡ Y bien! "Padre mío. ¡Ah. ¡Oh. sin la que ya no puede vivir. Señora. No puede soportar la idea horrorosa de ver todo lo que él ama en brazos de otro. con justicia el Cielo os ha concedido el nombre de madre. ARGAN. . como si fuese un trofeo que hubiese conquistado. y esta visión le llena de una cólera que a duras penas puede dominar. señor. CLEANTE. ¡Cómo! Nunca me hubiera figurado que mi hija fuese tan lista como para cantar así. os amo. Antes morir.. Pero al mismo tiempo le advierten que el padre de esta bella ha concertado su matrimonio con otro y que todo va a disponerse para celebrar la ceremonia. decidlo más aún. poned vuestra mano en la del señor y dadle vuestro asentimiento como marido. triste y melancólica. ¡no cambiaría vuestra dicha por la mía . ¡Ah!. BELINA. Vaya memo de padre ése que presentáis.. le brinda un medio de introducirse en la casa de su pastora para conocer sus sentimientos y saber de sus labios el destino con el que ha de conformarse. CLEANTE. reyes que bajo vuestros pies miráis el mundo. Me place saludaros. y a sufrir el tormento de no poder continuar viendo a la que ha visto tan fugazmente. morir. me veis. ¡Ay de mí. DIAFOIRUS. TOMAS ARGAN. me es un suplicio fatal. CLEANTE. y su amor. soportar todas esas necedades sin soltar una palabra. ¿Y qué dice el padre a todo esto? CLEANTE. no os canséis jamás. Tirsis. ARGAN.. me hubiera encantado que hubieseis estado aquí hace poco. Padre mío. desde este primer instante. estoy encantada de haber venido expresamente para tener el honor de saludaros.. CLEANTE. os amo. a la estatua de Memnón y a la flor llamada heliotropo. (A ANGÉLICA. pero la gran sujeción a que tienen sometida a su pastora le quita toda posibilidad. Las necedades no divierten. Tomás. comienza a sentir todos los males de la ausencia. al momento. Tirsis. señora! Lo que os habéis perdido no estando presente al mencionar al segundo padre. repetidlas. Esta comedia es un muy mal ejemplo. reservaos esta pieza para otra ocasión. Tirsis. ARGAN. Ve triunfante a este rival ridículo al lado de la amable pastora. ARGAN. (Empieza un saludo que se había estudiado pero le falla la memoria y no puede continuar. Tirsis. bella Filis! ¿Podría ser que el enamorado Tirsis gozase de tal placer para poder poseer un sitio en vuestra alma virgen? ANGÉLICA. le odio más que a la muerte. Yo no quiero fingir en este extremo dolor.. y hasta la vista. ARGAN. vuestro es mi amor. Os amo. Filis. ¡Ah!. en la desesperación. TOMAS..

Volveré en seguida. Esto es increíble. y os confieso que vuestros méritos no han hecho todavía la impresión suficiente en mi alma. ANGÉLICA. os aseguro que ha nacido ya. negó. señorita. En cuanto a mí. Muy bien. BELINA. Lo que esperáis. del uno hacia el otro. es obligarme a responderos alguna impertinencia. señor. yo no lo soy tanto. ¿qué podría querer decir más que lo que digo? BELINA. sería tal como la razón y la honestidad me la permitieran. y no tengo por qué esperar más. Señor. ¿ Para qué resistir tanto y rehusar la gloria de estar ligada al cuerpo de la Facultad? BELINA. tomad el otro brazo al señor y veamos si dais un buen diagnóstico de su pulso. y si el señor es un hombre decoroso. Escoge entre casarte dentro de cuatro días con el señor o entrar en un convento. Me contendré a pesar vuestro. Distingo. no la forzaría a que se casase. TOMAS. DIAFOIRUS. TOMAS. por lo menos le suplicaré que no me obligue a casarme con uno que jamás podría amar.) No os disgustéis. si en verdad me amáis. pero tengo un asunto que me llama a la ciudad inexcusablemente. de marido en marido para apropiarse de sus despojos. (A BELINA. y nosotros somos gentes de ahora. Si mi padre no quiere darme un marido que me agrade.. Estoy desolada de dejaros. ANGÉLICA.. voy a quitarme de vuestra vista. Pues la gran prueba de amor está en someterse a la voluntad de aquella a quien se ama. ANGÉLICA. debéis querer todo lo que yo quiero. señor. y yo sé bien lo que haría. vamos a despedirnos de vos. Todo esto. el de la violencia. (A ANGÉLICA. BELINA. amor mío. hijo mío. bastante tiempo tendréis para que la haga cuando estéis casados. tenéis razón. que no se casan más que para ganar rentas. señora. y corren. En cuanto a mí. no debe. no os servirá de nada. Yo. una impertinente presunción que hace alzar los hombros a todo el mundo. ARGAN. os pido perdón por todo esto. Leemos en los antiguos. ANGÉLICA. pero dentro de los intereses de mi amor exclusivamente. ¡Oh. señorita. E incluso un poco desigual. TOMAS. señora. DIAFOIRUS. Los fingimientos no son necesarios en nuestro siglo. Tened paciencia. que sale. padre mío!. (Tomándole el pulso. dadme algún tiempo. no precipitéis las cosas. Es un medio ruin. os confieso que elegiré con ciertas precauciones. Dadnos por lo menos el tiempo para conocernos y para dejar que nazca entre nosotros. y la razón y las leyes no lo extienden a toda clase de asuntos. Esto se llevaba en otros tiempos. que su costumbre era raptar a la fuerza de la casa de sus padres a las jóvenes que debían casarse. Es que las hijas bien educadas y honestas como vos se ríen de ser obedientes y sumisas a la voluntad de sus padres. ARGAN Id. señora. TOMAS. Cada cual lleva su propósito al casarse. ARGAN No. He ahí una mujer que me ama. DIAFOIRUS. Hay algunas que toman marido tan sólo para escapar de la sujeción de sus padres y ponerse en situación tal que puedan hacer cuanto se les antoje. pero os advierto que no os daré este gusto. TOMAS. sin escrúpulos. lo que queréis decir. DIAFOIRUS. señora. ¡Ah! i Bien. TOMAS. el señor Purgón dice que es el hígado lo que tengo enfermo. Bene. señora. yo puedo ser un hombre honesto y aceptaron de las manos de vuestro señor padre. DIAFOIRUS. ANGÉLICA. que no se os puede soportar. señorita. esta inclinación tan necesaria para lograr una unión perfecta. Repelente. de ninguna manera. Si vos sois tan diligente. ANGÉLICA. Los antiguos. TOMAS. Si yo fuese vos. Os encuentro hoy muy rica en razones y me gustaría saber qué es lo que queréis decir con todo esto. ANGÉLICA. son los antiguos. en verdad. ANGÉLICA. Sí. mi buen amigo. señorita: en lo que no respecta a su posesión. ARGAN.) Escucha: esto no puede tolerarse. TOMAS. No. y para quitaros toda esperanza de saliros con lo que queréis. ARGAN Por favor. señor. ARGAN. os lo ruego. Nego consequentiam. os ruego de veras que queráis decirme cómo me encuentro. Tomás. y acercaos al bufete de vuestro notario a fin de que dé prisa a lo que sabéis. bien!. para hacerse amar por alguien. ANGÉLICA. BELINA. Y vos tenéis un orgullo ridículo. concedo. BELINA. BELINA. ¡Quizá tiene alguna inclinación en su alma! ANGÉLICA. DIAFOIRUS. para no decir duro.) ¿De qué van a valer vuestras razones? El señor está recién salido del colegio y os llevará siempre ventaja. Esas personas. pero es posible que vuestros consejos no sean lo suficiente adecuados para ser cumplidos. ya le ajustaré las cuentas. ANGÉLICA. El matrimonio es una cadena a la que no se debe sujetar un corazón a la fuerza. ANTOÑITA. aceptar a una persona que sería suya por coacción. DIAFOIRUS. ARGAN (A ANGÉLICA. sabemos muy bien ir a su encuentro sin que seamos arrastradas. que hacen del matrimonio un comercio de puro interés. y cuando un matrimonio nos agrada. Sois tan necia. Bien. Adiós. señorita. BELINA. BELINA. Si la tuviese. TOMAS. ANGÉLICA. Digo que el pulso del señor es el de un hombre que no está bien. ARGAN Adiós. bien mío. 12 . Que está durito. Vamos. Es decir. querida. Vaya! Estoy haciendo aquí un papel muy lucido. que sólo quiero a un marido para amarle de veras. BELINA. al que pretendo convertir en el único afecto de mi vida. señora. vuestros pensamientos no rehúsan el matrimonio. ANGÉLICA. a fin de que no pareciese que voluntariamente se habían precipitado en los brazos de un hombre. Quid dices? TOMAS. Lo que indica una destemplanza del parénquima esplénico. señora. Nada hay que iguale vuestra insolencia. Hay otras. para enriquecerse con la muerte de aquellos con quienes se casan. esto es. Optime. pero en cuanto la afecta. del bazo. y las bondades que tenéis para mí. El deber de una hija tiene sus limites.Por favor. Señores. no hacen tantos remilgos y les importa poco la persona. pero queréis escoger un esposo según vuestra fantasía. señor. ANGÉLICA. señora. Muy bien. ANGÉLICA. Sé muy bien. querida.

no hagáis tal cosa! ARGAN (Cogiéndola para pegarle. ¡Ay. papá mío? Mi madrastra me ha dicho que me llamabais. por favor. no. claro. picaruela. señor. ? ARGAN ¿No os había recomendado que vinierais a decirme todo cuánto vieseis? LUISITA. miserable de mí? ¡Ah.) LUISITA. De veras. (Toma un manojo de cuerdas. ARGAN LUISITA. ARGAN. ESCENA SEPTIMA BELINA. papá. la niña podrá daros más noticias. no me azotéis. (Se pone de rodillas. nada. ARGAN No es eso lo que os pido. papá mío. os pido perdón! Es que mi hermana me había dicho que no os lo dijese.) ARGAN ¡ Eh! ¿ Qué te pasa? ¡ Luisita. papá. ¡ Eh! ¿Qué. LUISITA. la descocada! Ya no me extraña su resistencia. (Solo) ¡Ah. papá mío! ARGAN ¡Ah.. ARDAN BELINA.) Papá mío. papá? ¡ Ahí! ¿Qué? ¿No tenéis nada que decirme? Si queréis. Pero no lo sé.) ¡Ah. hoy? LUISITA. a causa de la estrecha simpatía que se tienen mutuamente.DIAFOIRUS.) Esto os va a enseñar a mentir. que ha huido en cuanto me ha visto. vaya picara! Pues ya veréis si os hago ver yo alguna cosa. que hace poco me han enseñado. ARGAN ¿No? LUISITA. Vuestra hija Luisita estaba también allí. papá mío. ¿qué? ARGAN ¡Ah. siempre en números pares. papá. LUISITA. amor mío. ARGAN Señor. LUISITA. ¡Ah. He venido siempre a deciros lo que he visto. por medio del vaso breve del píloro y. ocho. Perdón. Levantad los ojos. ¡ Pues. DIAFOIRUS.. Dios mío! ¡ Luisita ! ¡Ah. A buen seguro que oprescribe comer mucha carne asada. diez. ARGAN ¿Es así cómo me obedecéis? LUISITA. Luisita ! ¡ Ah. Volveos. hija mía! ¡Ah. ARGAN Enviádmela aquí en seguida. malditos azotes! ¡Al diablo los azotes! ¡Ah. Sí. Claro. LUISITA. ARGAN ¡ Ah. ah!. ¿cuántos granos de sal hay que poner en un huevo? DIAFOIRUS. mi pobre hija. venid aquí. ARGAN No. y no podéis estar en mejores manos. Luego. Sí. Entonces.. me habéis lastimado! Esperad. ESCENA OCTAVA LUISITA. ARDAN LUISITA. LUISITA. ¿Qué deseáis. es lo mismo. enviádmela aquí. Miradme. ¿ Qué. he visto a un joven con ella. amigo mío. asado. para entreteneros. nada más que hervidos.) Vamos. No. ARGAN ¿Y lo habéis hecho? LUISITA. Sí. ¿por qué no me decís qué habéis visto en la habitación de vuestra hermana? LUISITA. ARGAN LUISITA. El azote no te lo quita nadie. o bien la fábula de El cuervo y el zorro. ARGAN Antes tenéis que probar el azote por haber mentido. (Finge estarlo. (Llorando. vamos. pero os lo voy a explicar todo. Perdonadme. LUISITA. ¡ En el nombre de Dios. Mi buen papá. ARGAN ¿Un joven con mi hija? BELINA. ARGAN ¿De veras? LUISITA. papá mío. ARGAN (Tomando el brazo de LUISITA. pícara! Sabéis muy bien lo que quiero decir. dice lo uno y lo otro.. ARGAN ¿Y no habéis visto nada. así como en los medicamentos del en usarse los números impares. sí! Quien dice parénquima. mi pobre pequeña Luisita! 13 . Estoy muerta. ARGAN No. Pasando por delante de la habitación de Angélica. papá. a menudo. No. ya veremos lo que hacemos. LUISITA. Sí. Vengo. papá mío. Seis. ARGAN LUISITA. os contaré el cuento de Piel de asno. Todo cuanto os receta es lo más prudente. ARGAN Hasta otro día. papá. a preveniros de algo que debéis tener presente. hervido. desgraciado de mí! ¡ Mi pobre hija está muerta! ¿ Qué he hecho. antes de salir. Adelantaos. de los meatos que conducen la bilis al duodeno.

no estoy muerta del todo. (Después de haber mirado si alguien escucha. que bailan danzas mezcladas con canciones. ¿Y qué más? Le he preguntado qué quería y me ha dicho que era su maestro de música. hermano. por favor. ¡Oh. ARGAN LUISITA. ah. bien. papá mío. Y bien. ¿Y luego qué más? Pues luego se ponía de rodillas ante ella. ¡Ah. vaya! Ya conozco el caso. ARGAN. LUISITA. ACTO TERCERO ESCENA PRIMERA BERALDO. ANTOÑITA. ARGAN. ¿Y qué más? Le decía todo esto. os lo aseguro. ¡Oh. ¡ Oh. ARGAN Vamos. esto va mejor! Me satisface que la fuerza os retorne un poquito y que mi visita os sea propicia y os siente bien. Idos. papá. hermano mío? ¿Qué me decís? ¿Cómo os encontráis? ARGAN ¡Ay. ya hablaremos de negocios más tarde! Os he traído una diversión que he encontrado y que disipará vuestra pena y os dispondrá más el alma para lo que hemos de decirnos. ARGAN (Hablando acaloradamente y levantándose de su silla) Hermano. ARGAN LUISITA. muy mal! BERALDO. ARGAN No me quedan ni fuerzas para hablar. ¡Vaya.. oh!. papá mío. mi buen papá! Vuestro dedito es un mentiroso. ¿Y qué es lo que le decía? Le decía qué sé yo cuantas cosas. Vamos. ¡Ah. estoy seguro de que serán de vuestro agrado. (Se pone el dedo en la oreja. ¡Ah. Marchaos ahora y estad muy atenta a todo. una desvergonzada que voy a encerrar en un convento antes de dos días. Es una bellacuela. salid. Andaos con cuidado. (Solo. BERALDO. ARDAN BERALDO. sí. ARGAN LUISITA. salid. no digáis a mi hermana que os lo he dicho. vaya! Os lo perdono por esta vez. ¿qué os parece? Este espectáculo ¿no vale una toma de casia? ¡Fu!. Son unos gitanos. ARGAN LUISITA.) ¿Y qué más? Mi hermana ha vuelto en seguida. miente. LUISITA. me está refunfuñando no sé qué. ya no puedo más. ¿Y qué más? Pues que él no quería marcharse. ¿Cómo. mientras tanto. papá mío. (Aparte) ¡Ah. mientras me lo digáis todo con detalles. ARGAN. y siempre equivaldrá por lo menos a una receta del señor Purgón. no le creáis. ARGAN LUISITA. ha sucedido que ha venido un hombre a la habitación de mi hermana cuando yo estaba en ella. ¿Y bien. ARGAN LUISITA. hermano mío. No. porque este dedito que aquí veis me dirá en seguida si mentís. papá! Y andad con cuidado en lo que decís. ARGAN LUISITA. que la amaba y que era la más bella del mundo. sufro una debilidad tan grande como nadie puede imaginarse. Esto sí que es desagradable. BERALDO. BERALDO. A decir verdad. no me dejan ni un momento para pensar en mi enfermedad. ¿Y luego qué más? Pues luego le besaba las manos. todo aquello y lo de más allá. bien! Ya veremos eso. No. ARGAN LUISITA. por lo demás. Pues. no lloréis tanto. muy mal? ARGAN Sí. 14 . (Se sienta de nuevo en la silla) ESCENA NOVENA BERALDO. ARGAN. vaya preocupaciones! Y. Pues mi dedito. papaíto. disfrazados de moros. me dice algo que habéis visto y que no me decís. (A LUISITA. ARGAN LUISITA. no me habléis de esa pícara. Pero. ARGAN LUISITA. ARGAN LUISITA. LUISITA.) ¡Ah. ah! ¡Oh. Mirad a la pequeña taimada.LUISITA. Dios mío! ¡Salid! Me estáis desesperando. ¿Y no ha pasado nada más? No. Dios mío! Ya no existe ni la niñez. no obstante. vamos. ANTOÑITA BERALDO. no. ARGAN LUISITA. ¿Y luego qué más? Pues luego mi madrastra ha aparecido en la puerta y él se ha marchado. como purga no está mal. ¿Y qué más? Ella le ha dicho: "¡Salid. una impertinente. Pues había venido a veros con el propósito de proponeros un partido para mi sobrina Angélica.) Esperad! ¡Ah.

¿De dónde viene. los intereses de vuestra sobrina. hermano: no conozco a nadie que esté menos enfermo de lo que vos lo estáis. ¿Impulsado por qué pensamiento queréis darla en casamiento al hijo de un médico? ARGAN Por el pensamiento de darme. estaría encantada de ver a las dos convertidas en dos buenas religiosas. ¿Es que. Por la simple razón. y yo había pensado que sería un buen ardid introducir aquí a un médico de nuestra confianza para que llegara a hastiarse de su señor Purgón. ARGAN ¿Y por qué no? BERALDO. y que os obstinéis en estar enfermo a pesar de todo el mundo y de vuestra propia naturaleza? ARGAN Me gustaría que me explicarais eso. ARGAN Sí. BERALDO. entre nosotros sea dicho. que os pida ante todo que no os exaltéis el ánimo durante nuestra conversación. no se me ocurre farsa más chocante. ESCENA SEGUNDA BERALDO. acaso. ANTOÑITA. Tienes razón. va a cuidarse tanto de vos. es más conveniente para mí. No. y no contando con más hijos que una hija. y. No. Y que razonéis al propio tiempo. Dejadme hacer. Y que respondáis sin destemplanzas a las cosas que pueda deciros. hermano mío. según vos? 15 . ANTOÑITA. por favor. ARGAN ¿Por qué no queréis admitir. ARGAN Está bien. Lejos de considerarla verdadera. vuelvo al instante. vamos. si examinamos las cosas filosóficamente. una de las mayores locuras que existen entre los hombres. Pero. que yo sea el amo de mi casa para hacer lo que me venga en gana? BERALDO. claro que sí! No escatimáis el preámbulo. hermano mío. Ya habéis metido a la buena mujer en el juego. hermano mío. BERALDO. BERALDO. BERALDO BERALDO. ARGAN Así pues. señor ¡Ni que pensar que podáis andar sin bastón ARGAN. pero éste. de que los resortes de nuestra máquina son puros misterios. ARGAN ¡Qué decís! ¿No aceptáis como verdadera una cosa que todo el mundo acepta y que ha sido venerada por los siglos? BERALDO. que precisamente es esto lo que me conserva y que el señor Purgón dice que sucumbiría si estuviera tan sólo tres días sin cuidarse de mí? BERALDO. Por esta misma razón. me he propuesto hacerle una jugarreta que se me ha ocurrido. continuáis teniendo un cuerpo sano y no habéis logrado todavía dañar vuestra excelente naturaleza pese a todos los potingues que os han hecho tomar. ARGAN Pero. la encuentro. respecto a los asuntos de que hemos de tratar. Es ella la culpable de todo mal. con un ánimo libre de toda pasión. Pero. que os mandará derechito al otro mundo. actuad por vuestro lado. BERALDO. y desacreditara su conducta. ¿los médicos no saben nada. ¡Ah. ¿Qué es ello? Es una ocurrencia burlona. No hablemos más de ella y volvamos a vuestra hija. ¿debe ser para ella o para vos? ARGAN Debe ser. hermano. que poseyendo los bienes que tenéis. Tomad. ¡Y tanto! ¿Queréis que hablemos en familia? ARGAN. No es éste el interés de vuestra hija. no veo que para sentirse uno bien tenga necesariamente que creer en ella. BERALDO. BERALDO. hermano mío. como no tenemos a mano a nadie para eso. porque la pequeña no cuenta en este instante. y se presenta un partido mucho más conveniente para ella. BERALDO. un yerno tal como lo necesito. ANTOÑITA. hermano mío. BERALDO. Vuestra esposa no ceja de aconsejaros que os deshagáis de vuestras dos hijas. dejémosla a un lado: es una mujer que tiene las mejores intenciones del mundo para vuestra familia y está libre de toda suerte de interés. Una prueba de que gozáis de buena salud es que estáis bien. hermano mío. por espíritu de caridad. si vuestra hija menor fue se casadera. BERALDO. el marido que va a tomar. hermano mío. Un poco de paciencia. ARGAN Tenedlo por descontado. y de que la naturaleza nos ha puesto ante los ojos velos demasiado espesos para que pretendamos saber algo. Hay que impedir por todos los medios ese matrimonio extravagante que se ha metido el señor en la cabeza. Si no ponéis coto a eso. ni veo nada más ridículo que un hombre que quiera entrometer se en curar a otro. Pues es sencillo. Emplearé cuanto sea preciso para lograrle lo que anhela. hermano. ESCENA TERCERA ARDAN. y quiero introducir en mi familia las personas que me hacen falta.BERALDO. Quizá será algo más divertido que cuerdo. ARGAN Pero ¿sabéis. y todo el mundo quiere echárselo en cara. ANTOÑITA ANTOÑITA. de los que los hombres no saben ni gota. que siente por vos una ternura maravillosa y demuestra hacia vuestras hijas un afecto y una bondad que no se conciben: esto es cierto. y no me cabe ninguna duda de que. hermano mío. hermano. BERALDO. no creéis en la medicina? BERALDO. ARGAN ¡Dios mío. Permitidme. por lo menos hasta ahora. y no querría para mí mejor complexión que la vuestra. le daríais por marido a un boticario. No abandonéis. que un hombre pueda curar a otro? BERALDO. ésta es la cuestión! Ya hemos llegado a ella. repito. ¿Es posible que estéis todavía chocheando con vuestros boticarios y vuestros médicos. ARGAN. razonad un poco. tanto para ella como para mí. de dónde viene. Ahí viene nuestro hombre. hermano mío. que habléis de ponerla en un convento? ARGAN ¿De dónde viene.

BERALDO. hermano. y que consideraría un crimen querer comprobarlas.» BERALDO. BERALDO. y. Es una prueba de la debilidad humana y no de la verdad de su arte. de apañar el pecho. precisamente. sale por sí misma. Qué tiene uno quehacer cuando está enfermo? BERALDO. esto no son más que puras ideas en las que nos agrada creer. harán lo que yo digo. para burlarse de las consultas y las recetas. ARGAN Pero estaréis de acuerdo. no tiene fuerzas más que para llevar su mal. saben hablar un hermoso latín. cuando la dejamos hacer. y no os hará. hermano. y me hubiera gustado poderos sacar del error en que vivís. y me agradaría que estuviese aquí alguno de esos señores para rebatir vuestros razonamientos y poner un tope a vuestra charlatanería. Con mucho gusto. por lo menos. y que debemos. BERALDO. y si los médicos son cuerdos. porque no les pedirá ayuda. llevaros a ver alguna de las comedias de Moliére. Vuestro señor Purgón. suavemente. Pero cuando vos llegáis a la verdad. ARGAN Pero. ¿Qué queréis que trate. vos sois un gran doctor. de sacarle lo que la perjudica y darle lo que le falta. me vengaría de su impertinencia. y atreverse a representar en su teatro a personas venerables como esos caballeros. y que no sirve de gran cosa para curar. Saben. La mayoría de ellos conocen bellas humanidades. definirlas y clasificarlas. ni la más ligera lavativa. hay gentes tan sabias y tan listas como vos. Oídles hablar: son la gente más hábil del mundo. ARGAN. por su cuenta y riesgo. en que se puede ayudar a esta naturaleza en ciertas cosas. en una engañosa garrulería que os da palabras por razones y promesas por efectos. ¿ Nada? BERALDO. pero. cuando se sirven de él para sí mismos. y sostiene. de socorrer. los médicos saben más que los demás. y cada cual. le encuentro poca gracia en meterse con gente honrada como los médicos. ¡Ah!. de deshinchar el bazo. ARGAN. además. ARGAN Vaya impertinente vuestro Moliére. cuando estuviese enfermo. ARGAN. y otros que lo aprovechan sin estar en el error. Si yo fuese de los médicos. El será todavía más cuerdo que vuestros médicos. No se mete con los médicos. sobre la materia. del que se aprovechan. puede creer lo que le venga en gana. BERALDO. ARGAN. nada difícil. hermano mío.BERALDO. es un imprudente. son dos clases de personas vuestros grandes médicos. En los discursos y en las cosas. y desde que el mundo es mundo han circulado entre los hombres hermosas imaginaciones que creemos porque nos halagan y nos convendría que fuesen verdaderas. y para cambiar de tema os diré que. Nada. vaya presuntuoso e impertinente. al mataros. BERALDO ARGAN. de moderar las entrañas y el cerebro. La naturaleza. respecto a una pequeña rebeldía que os demuestre vuestra hija. BERALDO. con la mejor buena fe os mandará al otro mundo. hermano mío. y lo que. con vuestro permiso. se haría a sí mismo. BERALDO. si no acude a los beneficios de los remedios. ESCENA CUARTA SEÑOR FLEURANT (con una jeringa en la mano. ARGAN ¡ Qué necias razones son ésas! Por favor. por lo que veo. hermano mío. querido hermano. puesto que es para toda la vida y de ello depende toda la felicidad de un matrimonio. y casi todos los hombres mueren a causa de sus remedios. Yo. ¡muere!. y no se preocupa en compensar nada. Veo que os habéis puesto encolerizado contra él. ARGAN Como si fuera quien para adjudicarse la tarea de controlar la medicina. es todo un médico de pies a cabeza. por ejemplo. por lo menos. os explica. que esto no esté permitido más que a las gentes vigorosas y robustas. por la experiencia no encontráis nada de todo eso. Sus razones tiene para no quererlos. Es nuestra inquietud. de fortificar el corazón. de aliviar la naturaleza. Nada. Ved los actuar: los más ignorantes de todos los hombres. el cuento de la medicina. pues. i Oh!. ARGAN. de restablecer y conservar el calor natural y de tener secretos para prolongar la vida muchos años. Pero es necesario que los médicos crean en la veracidad de su arte. mejor que las varias profesiones de los hombres? Vemos que cada día hace salir a escena a príncipes y reyes que pertenecen a tan buena casa. sino con la ridiculez de la medicina. Ya podría decir y rogar: no le recetaría ni la más pequeña sangría. y querer atacar el cuerpo de médicos. cuando os habla de rectificar la sangre. en la medicina no ve nada obscuro. hermano. y le diría sencillamente: "¡Muere!. como los médicos. de aligerar el hígado. BERALDO. que para escoger a un yerno no tenéis por qué seguir ciegamente la pasión que os exalta. más que lo que hace a su mujer y a sus hijos. con sus comedias. un hombre que cree en sus reglas mas que en todas las demostraciones de las matemáticas. en un caso de necesidad. BERALDO. con una impetuosidad digna de prevención y una rígida confianza. nada dudoso. pero que. O sea que toda la ciencia del mundo está encerrada en vuestra cabeza y queréis saber más que todos los grandes médicos de nuestro siglo. no hablemos más de ese hombre. ARGAN Tanto peor para él. y. y que tienen fuerzas suficientes para soportar los remedios además de la enfermedad. en que. no me impongo el deber de combatir la medicina. esto te enseñará en lo sucesivo a burlarte de la Facultad. de restablecerla y volverla a la plena facilidad de sus funciones. Pero. volvamos a lo nuestro. ARGAN. hermano mío. ¡Dios mío! Hermano. en cuanto a él. en cuanto a curarlas. 16 . Es porque los hay entre ellos que sufren el error popular. Lo que digo es puramente entre nosotros. no debéis tomar resoluciones violentas como meterla en un convento. no es un hombre excesivamente perspicaz. porque advierto que se me calienta la bilis y sería causa de que me sintiera mal. del desorden en que pueda haber caído. y vemos que cuando están enfermos todos recurren a los médicos. ARGAN. en fin. Cuando un médico os habla de ayudar. acomodarnos un poco a la inclinación de una hija. y. en fin. Claro que sí saben. y toda la excelencia de su arte consiste en un pompos galimatías. ARGAN No y mil veces no. Pero hay que convenir. BERALDO. lo que ya os he dicho. es lo que les falta totalmente por saber. No hay que hacer más que quedarse en reposo. ARGAN Sí. es nuestra impaciencia lo que lo estropea todo. en estas materias. Lo que pasa es que le tenéis inquina desde siempre. BERALDO. le dejaría morir sin socorrerle. No hay que recriminarle por lo que os pueda hacer. y os sucede como en esos bellos sueños que no os dejan al despertar más que la gran pena de haberlos creído. BERALDO. no de sus enfermedades. reparte a troche y moche purgas y sangrías. una brutalidad de sentido común y de razón. para divertiros. os pueden decir en griego el nombre de todas las enfermedades.

Un enorme atentado contra la medicina. ¿Cómo? ¿Qué queréis hacer? ARGAN. ARGAN. Que no quiero más contacto con vos. PURGÓN. ANTOÑITA. bien se ve que no estáis acostumbrado a hablar con las caras. ¡Ah. ¿ es posible que no haya un medio de curaros de esta enfermedad de los médicos.. ARGAN. Os declaro que rompo toda relación con vos. Puesto que os habéis sustraído a la obediencia que uno debe a su médico. Yo no he venido aquí sino de acuerdo con una buena receta.. BERALDO. Está mal hecho. Y que debía hacer en las entrañas un efecto maravilloso. ARGAN. ¡Ah. Decidle que vuelva. Puesto que os habéis rebelado contra los remedios que yo os ordenaba. siento que seréis la causa de alguna desgracia. Haréis muy bien. a la corrupción de vuestra sangre. ANTOÑITA.. si os hallarais en mi lugar. hermano mío. puesto que no habéis querido sanar por mis manos. BERALDO. No tenga la culpa. ARGAN.. no.. La gran desgracia de no tomaros una lavativa que el señor Purgón ha recetado. Tenéis razón. Es mi hermano quien ha hecho todo el mal. hermano... PURGÓN. Todavía más. 17 . PURGÓN. No soy yo. PURGÓN. Y que. No lo merece.. Pero. misericordia! PURGÓN. Y os prevengo que antes de cuatro días estaréis en un estado incurable. ARGAN. Esto clama venganza. Que caeréis en la bradipepsia.) ¿En razón de qué os oponéis a las prescripciones de la medicina e impedís que el señor tome mi ayuda? Se necesita descaro para tener este atrevimiento. esto no PURGÓN. con desprecio! ARGAN. Y no precisaba ya más que de una docena de medicinas para vaciar el fondo del saco. señor. ¡Esto es espantoso! PURGÓN. ARGAN. ¡Ah. Una ayuda que me había complacido en preparar yo mismo. (Mostrando a BERALDO.. Id. ¡Ah. PURGÓN. ANTOÑITA. ARGAN. PURGÓN. o hasta mañana por la mañana. PURGÓN. Hermano. Esto es una gran osadía.. PURGÓN. El es la causa. Os habría curado en poco tiempo. la tomaré en seguida.. FLEURANT.. ANTOÑITA PURGÓN. es cuestión de un momento. Ya veréis. PURGÓN.. ANTOÑITA. ARGAN. Señor Fleurant. PURGÓN. Un crimen de lesa Facultad que nunca será bastante castigado.. ARGAN. Hermano mío. además.. ARGAN. hasta esta noche. Ya querría yo que tuvieseis vos mi mal. una extraña rebelión de un enfermo contra su médico. retiro la donación que hacía a mi sobrino en favor del matrimonio. ARDAN. Me haríais encolerizar. Tomar esta pequeña ayuda.. a la acritud de vuestra bilis y a la feculencia de vuestros humores. vos estáis hablando como un hombre que se encuentra bien. PURGÓN. Es fácil hablar contra la medicina cuando uno goza de plena salud. Es una acción desmesurada. ¿Es que no sabríais estar un momento sin purga o sin medicina? Dejadlo para otra ocasión y quedaos un momento en reposo. pronto cambiaríais de lenguaje. ANTOÑITA. ya veréis. PURGÓN. aquí está el señor Purgón! ESCENA QUINTA SEÑOR PURGÓN. PURGÓN. Acabo de recibir ahí mismo. Iba a limpiar vuestro cuerpo y evacuar de él por completo los malos humores.. yvoy a decir al señor Purgón de qué manera se me ha impedido ejecutar sus órdenes y hacer mi trabajo. Señor.. Es indigno de vuestros cuidados. ARGAN.BERALDO.) Es él. FLEURANT. en la puerta... BERALDO. a la intemperie de vuestras entrañas. y que queráis estar durante toda vuestra vida enterrado debajo de sus remedios? ARGAN.. PURGÓN. ANTOÑITA.. ANTOÑITA. ANTOÑITA. PURGÓN. ARGAN.. para terminar toda relación con vos. Eso es pura chacota. ¡Dios mío ! PURGÓN.. BERALDO. Se lo tiene bien ganado. ¡ Dios mío!. ¡Despreciar mi ayuda! ARGAN. Inventada y compuesta según todas las reglas del arte.. BERALDO. hermano mío!. Esto es cierto. bonitas noticias: que en esta casa se burlan de mis recetas y que se han negado a tomar el remedio que yo había prescrito. ¿Pero qué enfermedad tenéis? ARGAN.. PURGÓN. He de deciros que os abandono a vuestra mala constitución. Es mi hermano.. ¡Despedirle. PURGÓN.. ANTOÑITA. y veríamos si charlaríais tanto. (A BERALDO. ARGAN. No hay derecho a burlarse así de los remedios y hacerme perder el tiempo. no es que.

PURGÓN. os ruego que me excuséis. ARDAN. pero se parece a mí como dos gotas de agua. ARGAN. Señor Purgón. ESCENA SEXTA ARGAN. pero es que él conoce mi naturaleza y la manera de tratarme! BERALDO. Observaos a vos mismo un poco... Dios mío! Soy hombre muerto. Haceos cargo. Siento que la medicina se venga. De la apepsia en la lientería. volved a vuestro juicio y no os abandonéis tanto a vuestra imaginación. BERALDO. en cuanto a mí. fácil os será llamar a otro con quien. Pensad que los principios de vuestra vida están en vos mismo y que la ira del señor Purgón es tan poco capaz de haceros morir como sus remedios de haceros vivir. De la disentería en la hidropesía. Hazle entrar. ARDAN. PURGÓN. ARGAN. ARGAN. y que veis las cosas con ojos muy extraños. vuelvo al instante. las extrañas enfermedades con las que me ha amenazado.. (A ARGAN. Señor. Hermano mío. Ya no puedo más. tengo sobre el corazón todas esas enfermedades que no conozco. Un médico de la medicina. ¿Y qué médico? ANTOÑITA. PURGÓN..) Señor. ¡Oh! ¿No diríais que es realmente Antoñita? BERALDO. hermano. ANTOÑITA. Hay que confesar que el parecido es extraordinario. (A BERALDO. BERALDO ANTOÑITA.ARGAN. estas. BERALDO ARGAN.. y las historias están llenas de estas veleidades de la naturaleza. ¿qué importancia tiene para vuestra salud? ¿Es un oráculo que ha hablado? Parece. ¡A fe mía. PURGÓN.. Te pido que me digas quién es. Señor Purgón. ARGAN. os la alargue u os la acorte como le viene en gana. ARDAN. por muchas razones. De la lientería en la disentería. ESCENA NOVENA ANTOÑITA. Señor Purgón. BERALDO. y si no estuviese tan segura de que mi madre era una mujer honesta. Pues. lo que ha dicho. que es Antoñita pintiparada! ANTOÑITA. ARGAN. que se os viese haciendo lo que hacéis. BERALDO. Un médico os abandona y ahí está otro que se presenta. BERALDO. Señor Purgón.. Señor. ARGAN. No le conozco. al oíros hablar así. ARGAN. adonde os habrá llevado vuestra locura. Señor Purgón. ARGAN. ARGAN. PURGÓN. os estoy muy agradecido. os lo ruego. ARGAN.. hermano! Estáis loco. De la bradipepsia en la dispepsia. hermano. Y. de deshaceros de los médicos. i Qué hombre más cándido sois ARGAN. BERALDO 18 . ¡Todavía insistís! ¿Volvéis a empezar de nuevo? ARGAN. BERALDO ANTOÑITA.. consentid en que os visite para ofreceros mis modestos servicios para toda clase de sangrías y purgas que podáis necesitar. si queréis. estoy realmente sorprendido. que el señor Purgón tenga en sus manos el hilo de vuestra vida. ESCENA OCTAVA ANTOÑITA (transformada en médico. De la dispepsia en la apepsia. ¡Ah. ARGAN. y no querría. ARGAN. he olvidado dar un mensaje a mi criado. Mucho me temo que seáis culpable de alguna desgracia.) ¡A fe mía. ¿Qué? ¿Qué os pasa? ARGAN.. PURGÓN. Ya veis. ARGAN. ¡Ah. y que.. Señor. Hay que admitir que sois un hombre de una gran aprensión. Y de la hidropesía en la privación de la vida. diría que era un hermanito que me había dado después de la muerte de mi padre. como autoridad suprema.. Todo os viene a pedir de boca. si no podéis pasaros sin ellos. Ha dicho que antes de cuatro días me quedaré incurable. me habéis perdido. BERALDO. o. BERALDO. ESCENA SEPTIMA ANTOÑITA. ARGAN. podáis correr un poco menos de riesgo. Señor Purgón.. hay un médico que desea veros.. Pero no es la primera vez que se ven estas cosas. He ahí una ocasión.

buenas pestes. que tuvieseis todas las enfermedades que acabo de enumerar. ANTOÑITA. A ver. ya lo he visto bastante. Me aconseja una sopa de verduras. para buscar ilustres materias para mis conocimientos. y otros dicen que es del bazo. ¡Ta! Este pulso hace impertinencias. Este hombre no se encuentra inscrito en mis listas de grandes médicos. El señor Purgón. ANTOÑITA. ARGAN. ARGAN. por las bondades con que me honráis.) Es admirable. ¿Noventa? ANTOÑITA. ¡Ah. ANTOÑITA. ANTOÑITA. que me conserva así fresco y vigoroso. pues tengo más de noventa. ¡Ah!. 19 . ANTOÑITA. ARGAN. ¿Qué sentís? ARGAN. Sin duda. ESCENA DECIMA ANTOÑITA (de médico). Ignorante. sufro dolores de cabeza. en la agonía. y en nuestro tiempo hemos visto algunas que han confundido a todo el mundo. y es ahí donde triunfo. ANTOÑITA. Quédate un poco aquí para ver cómo se te parece este médico. Y yo querría. ¿Cómo? ANTOÑITA. El pulmón. Veo. BERALDO ANTOÑITA. Sí.) ¿Qué deseáis. a esas bagatelas de reumatismos y fluxiones. creería que no son más que uno. ARGAN. El pulmón. ah. Caldos. ARGAN. puede excusar la libertad que me he tomado. Es del pulmón de donde estáis enfermo. ANTOÑITA. Pues me habrán zumbado los oídos. que se extiende por doquier. a esas calenturas. En ocasiones. por favor. capaces de beneficiarse de los grandes y magníficos secretos que he encontrado en la medicina. ARGAN. Desprecio entretenerme en ese mezquino fárrago de las enfermedades ordinarias. Señor. A veces me parece que tenga un velo ante los ojos. señor? ARGAN. señor. ARGAN. ANTOÑITA. señor. ¿Qué os recomienda vuestro médico como alimentación? ARGAN. buenas pleuresías con inflamaciones de pecho: es en todo esto en lo que encuentro gusto. de provincia en provincia. Quiero tratar enfermedades importantes: fuertes fiebres constantes con repercusiones en el cerebro. Otras veces me torturan unos dolores en el vientre. con el tute que me espera. El pulmón. Sí. Sí. ANTOÑITA. ah. ¿De qué enfermedad os dice que sufrís? ARGAN. ah!. ANTOÑITA. ¿Os gusta beber un poco de vino? ARGAN. ANTOÑITA. desesperado. ANTOÑITA. ésta me hubiera engañado. ARGAN. Un poco de pollo. y vuestra reputación. ARGAN. para encontrar enfermos dignos de mi atención. BERALDO. El pulmón. buenos tabardillos graves. Señor. hay que latir como Dios manda. señor. ah. Ternera. ARGAN. soy vuestro servidor. Sí. Os estoy muy agradecido. Dadme vuestro pulso. que os encontrarais abandonado por todos los médicos. os pido perdón de todo corazón. el pulmón. ¡cómo se ve que no me conocéis todavía! ¿Quién es vuestro médico? ARGAN. ya os haré yo palpitar como es debido. ya os lo he dicho. ARGAN. Sí.ANTOÑITA. Estáis viendo un efecto de los secretos de mi arte. Supongo que todo lo más que podéis tener son veintiséis o veintisiete años. Son todos unos ignorantes. ¿Yo? No. que es difícil creer que sea ella quien ha aparecido antes con tal indumentaria. ARGAN. esos gases y esas jaquecas. ARDAN. ¿Del pulmón? ANTOÑITA. (Se ha despojado tan rápidamente de su vestido de médico. ARGAN. ARGAN. la curiosidad que me ha impulsado a ver a un ilustre enfermo como vos. ANTOÑITA. de reino en reino. buenas hidropesías graves. para noventa años. Soy médico transeúnte. señor. Dice que es del hígado. ANTOÑITA. El pulmón. Si no los viese a los dos. me invade un decaimiento de todos los miembros. para poderos mostrar la excelencia de mis remedios y el deseo que tengo de seros útil. ¿Coméis con apetito? ARGAN. señor. señor. ¿Os viene un ligero sopor después de la comida y os gusta dormir? ARGAN. Esto estaba pensando. Ignorante. Precisamente. ARGAN. ¿Qué edad creéis que pueda tener? ARGAN. ANTOÑITA. El pulmón. Ignorante. el pulmón. ANTOÑITA. en verdad. ¿No me habíais llamado? ARGAN. ANTOÑITA. ARGAN. ANTOÑITA. y. como si fuesen cólicos. De cuando en cuando. No toméis a mal. y hubiera creído que se trataba de la misma persona. además. que me observáis fijamente. ANTOÑITA. El pulmón. a BERALDO. siento náuseas. ANTOÑITA. He leído cosas sorprendentes acerca de estas semejanzas. De cuando en cuando. que voy de ciudad en ciudad. ¡A fe mía! Estáis hecho un hermoso joven anciano. (En voz baja.

La inquietud que le causa mi enfermedad. pero no la dejéis demasiado tiempo en la desesperación.ANTOÑITA. Sí. ARGAN. ARGAN. ya que hay que hablar con el corazón abierto. Tenéis que beber puro vuestro vino. ignoranta. ciruelas para laxar el vientre.) Señor. señor!. ¿Para un hombre que murió ayer? ANTOÑITA. para espesar vuestra sangre. Vuestro médico es un asno. en aquel rincón. porque podría morir de ella. tocino gordo. Vuestro médico. hay que comer buey gordo. ARGAN. ARGAN. Sí. Poneos tendido en esta silla y simulad que estáis muerto. ¿no os sabría mal que os hablara del partido que se ofrece para mi sobrina? ARGAN. Me sabe mal dejaros tan pronto. y. señor. buen queso de Holanda. y. ¿Qué sucede? ANTOÑITA. una mujer sin artificio y que ama al señor. si estuviese en vuestro lugar. ANTOÑITA. ANTOÑITA. Y. pero es preciso que asista a una gran consulta que se debe celebrar para un hombre que murió ayer. ANTOÑITA. sobre todo. hacéoslo reventar cuanto antes. Este es un brazo que yo me haría cortar inmediatamente. y veros caer sumiso en todas las trampas que ella os prepara. Y. ARGAN. Ignorante. beber el vino muy aguado. Tenéis también un ojo derecho que me haría saltar. sí. hermano. ignorantus. ANTOÑITA. ¡Hay que ver!. La señora va a volver al instante. Pues bien. y mi mujer os tiene ojeriza por ello. y podríais sentiros tan ofendido cuando las cosas se encauzan hacia fines honestos como el matrimonio? ARGAN. de la misma manera que no puedo sufrir vuestra testarudez por la medicina. ¿Cómo? ANTOÑITA. Todos los grandes médicos son así. ARGAN. sémola y arroz. permitidme que le demuestre su vileza y le saque de su error. (Simulando que está hablando con alguien.) ¿Queréis que os convenza y os haga ver ahora mismo de qué manera la señora ama al señor? (A ARGAN. por la noche. y yo vendré a veros de cuando en cuando. para juntar y conglutinar. ARGAN. Sí. ARGAN. ¡Vaya!. ARGAN. BERALDO. ARDAN. ANTOÑITA. ella será religiosa. BERALDO. castañas y barquillos. iVaya operación!. no puede decirse eso. que es demasiado débil. ARDAN. ARGAN. ARGAN. para informarse y saber qué hubiera debido hacerse para curarle. Adiós. ARGAN. Es una mujer de la qué nada se puede decir. Ignorante. Ya sabéis que los enfermos no acompañan hasta la puerta. ¿Hacerme saltar un ojo? ANTOÑITA. BERALDO. ¿Qué diablo hacéis de este brazo? ARGAN. Bien seguro. no puedo soportar tampoco el embobamiento que sentís por ella. es a vuestra mujer. ANTOÑITA. hermano mío. pero yo necesito mi brazo. a quien aludo. a los noventa años de edad. ¿Y cómo? ANTOÑITA. pero creo que va demasiado aprisa. BERALDO. Huevos frescos. ¡Pues bien!. Siempre volvéis a lo mismo. BERALDO. ¿sería la cosa tan delictiva. ANTOÑITA. ARGAN. BERALDO. Os estoy muy agradecido. hermano. soy vuestra servidora. Ya sé lo que queréis decir. mientras me encuentre en la ciudad. notaréis en seguida que veis mucho mejor con el ojo izquierdo. puesto que el señor Purgón está reñido con vos. ¡voto al diablo!. ARGAN. Sí. No. esto está ya resuelto. Preguntadle las caricias que me hace. ANTOÑITA. si fuese vos. quedarme bizco y manco. ESCENA UNDÉCIMA ANTOÑITA. Es cierto. aunque hubiese alguna pequeña inclinación. ARGAN. hermano. vamos. ¡Cortarme un brazo y sacarme un ojo para que el otro se encuentre mejor! Prefiero que no se encuentre tan bien. Y los cuidados y mimos de que me rodea. ¿ Y por qué? ANTOÑITA. ¡Ay. ARGAN. Ya veréis el dolor que va a exaltarla cuando le diga la triste nueva. ¿No advertís que molesta al otro y le quita toda nutrición? Creedme. BERALDO ANTOÑITA. ¿No os dais cuenta de que atrae para sí toda la alimentación e impide a todo este lado que se nutra como es natural? ARGAN. ANTOÑITA. ANTOÑITA. no habléis de la señora. No tengo ganas de reírme. que me quería tomar el pulso. Esto no lleva prisa. ANTOÑITA. ARGAN.. Ya veo que debajo de todo esto hay algún amorío y he descubierto cierta entrevista secreta que ignoran que yo sepa. ANTOÑITA. Os voy a mandar a uno de mi confianza. Ignorantus. (A BERALDO. puesto que se ha opuesto a mi voluntad. Dejadme hacer. Es verdad. la quiero meter en un convento. Sea lo que fuere. Queréis ser agradable a alguien.. (A BERALDO. ARGAN. Ahí tenéis a un médico que me parece de veras muy hábil. ¿No habrá ningún peligro en parodiar a un muerto? 20 .) Vamos. Ignorante. ARGAN.) Escondeos. ARGAN. No. Me parece bien. Hasta la vista.

CLEANTE. Vamos. después de la petición que había rogado a vuestro tío le hiciera de mi parte. tu recompensa es segura. Haceos el muerto. ¡Ay de mí. no vale la pena. ¡Gracias sean dadas al Cielo! ¡Al fin me veo libre de tan pesada carga! ¡ Qué necia eres. ANTOÑITA. y puedes creer que. ARGAN. ANGÉLICA. BERALDO ANTOÑITA. Cleante. ¿Qué es lo que pasa? ANTOÑITA. BELINA. que me ayudes a ejecutar mis propósitos. padre mío. en esta silla. puesto que ya habéis empezado. (Fingiendo no ver a ANGÉLICA. (Abrazando a ANGÉLICA. ¡Oh. ANTOÑITA. que lo pierda en un momento en que estaba irritado contra mí! ¿Qué va a ser de mí. sirviéndome. por qué estás llorando? ¡Ay de mí!. (En voz baja. Ahí está la señora. ANGÉLICA. De veras. ARGAN. asquerosota cada momento una ayuda o una medicina en el vientre. limpiándose los mocos. y qué con suelo puedo encontrar después de una pérdida tan grande? ESCENA DECIMOCUARTA Y ULTIMA CLEANTE. Después de la pérdida de mi padre. BELINA. tengo tristes noticias que datos. cansando sin parar a la gente y refunfuñando día y noche a la servidumbre. ANTOÑITA. Antoñita? Sí. de afligirte por esta muerte! ANTOÑITA. (Sorprendida y aterrada. ANTOÑITA. vamos. Antoñita? ANTOÑITA.) ESCENA DECIMOTERCERA ANGÉLICA. señora! BELINA. (A BELINA.) Despacio. ¿Qué sucede. (BERALDO se vuelve a esconder. Permitid. a su lado. (Asustada. no. quiero seguir ahora. no hablemos de eso ahora! Dejemos a un lado todas las ideas de casamiento. por suerte. ANGÉLICA. ¿Mi padre ha muerto. Yo suponía. ¿Qué peligro puede haber? Extendeos ahí nada más. tosiendo. Lloro la muerte de mi padre. padre mío. bella Angélica? ¿Y cuál es la desgracia que lloráis? ¡Ay de mí! Lloro todo lo que podía perder en la vida más querido y más precioso. ARGAN. señora. Ven. Dios mío! ¡Qué desgracia! ¡ Qué infausto accidente! BELINA. ya no quiero pertenecer a este mundo y renuncio a él para siempre. BELINA. ANGÉLICA. ¡Ah! El difunto no está muerto. ¡Ay. que se debía llorar. Hay papeles. Puesto que.) ¡Ah. A fe mía. ANGÉLICA. ARGAN. ¡Oh. de mal humor. ¡Ay. ya lo habéis visto! ANTOÑITA. (Levantándose bruscamente. (Fingiendo no ver a BELINA. escupiendo sin cesar. Acaba de morir en mis brazos. BERALDO. BERALDO CLEANTE. ARGAN (rendido en la silla). tomemos primero todas las llaves. Es algo que no hace daño a nadie. (Saliendo del lugar donde estaba escondido. BERALDO ANTOÑITA. y me he encontrado aquí completamente sola. Es preciso.) ¡Cielos! ¡Ah. BELINA. cielos! ¡ Qué desgracia! ¡ Qué golpe cruel! ¡Ay de mí! ¿Es preciso que pierda a mi padre. (Poniéndose de rodillas. Antoñita. despacio. volveos a poner como estabais y veamos de qué manera la sorprende vuestra muerte. Pero oigo a vuestra hija. nunca hubiera creído una cosa así. fastidioso. vais a conocer así los sentimientos que vuestra familia tiene para vos. Sí. hija mía! ANGÉLICA. ¿De veras? ANTOÑITA. ¿Mi marido está muerto? ANTOÑITA. Antoñita.) ¡Ah. tan largo como era. sí! El pobre difunto ha fallecido. que sale.) Nos agradará hermano. para mayor pesadumbre. una de vuestras intenciones y reparar con ello el pesar que me acuso de haberos causado. Antoñita. mucho poder confundir a vuestro ESCENA DUODÉCIMA BELINA. ¡Ay! 21 . Esta sí que ha sido una advertencia que me hará volver cauto en el futuro y me impedirá hacer muchas cosas. y.) ¡Ay! ANTOÑITA. Vuestro marido está muerto. Dios mío! ¡ Qué accidente! ¡ Qué pena inesperada! ¡Ay de mí!. hay dinero que yo deseo separar para mí.ANTOÑITA. los años más hermosos de mi vida. BELINA. BELINA. ANTOÑITA. ¿Qué es ello? Vuestro padre ha muerto. por lo menos.) ¡Y bien. nadie sabe lo sucedido. ¿Qué os sucede. llevémosle a su lecho y tengamos esta muerte oculta hasta que yo haya hecho lo que quiero. disponer su corazón para que fueseis otorgada a mis deseos. qué horrible aventura! ¡Aciago día! ¿Qué te pasa. ANTOÑITA. ¿Qué hemos perdido? ¿De qué servía en el mundo? Un hombre incómodo para todos: sucio. Vedle ahí tendido. que os dé aquí mi palabra y os abrace para demostraros mi gran pesar. ANGÉLICA. lo único que me quedaba en el mundo? ¡Y. sin inteligencia. Ha sido una hermosa oración fúnebre. Nadie sabe todavía este horrible accidente. con mis respetos y mis ruegos. hermano mío. ANGÉLICA. No. ARGAN. Acaba de morir en estos momentos de una debilidad repentina. si me he resistido hasta ahora a vuestra voluntad. Antoñita. venía a presentarme a él y procurar. desgraciada. ahí lo tenéis. ANTOÑITA. pues no es justo que haya pasado sin ningún fruto.) Me ha gustado comprobar vuestra amistad y haber oído el magnífico panegírico que habéis hecho de mí.

Pero. Estoy pensando. Sí. Pero. y yo voy a enviar a por ellos. por lo menos.) Sí. Todo esto pasará entre nosotros. Que se haga médico. que no me forcéis a casarme con otro. y seréis después más hábil de lo que os pensáis. ARGAN. ¿En mi casa? BERALDO. mi verdadera hija. Mirad. si no depende más que de eso que sea vuestro yerno. CLEANTE. CLEANTE. con danzas y música. y me propongo hacer muchas más cosas para obtener a la bella Angélica. ¿Cómo en seguida? BERALDO. (A ARGAN. En cualquier caso. BERALDO. ¿Qué queréis decir y qué entendéis por esa Facultad amiga? ANTOÑITA. ARGAN. ¡No me digáis! ¿Se sabe discutir sobre las enfermedades sólo con poseer tal indumentaria? BERALDO. no estoy muerto. Esto es verdad. ARGAN. no se necesita más que hablar. ANGÉLICA. ¿Quién habla de estudiar? Sois lo bastante sabio. ¡Ah. ANTOÑITA. dejad que lleguen a vuestro corazón sus plegarias y las mías. se me ocurre una idea. quiero que todos nosotros gocemos de tal diversión y que mi hermano represente en ella el primer personaje. una razón. y no os mostréis contrario a los anhelos de una inclinación tan bella. Esto no vale realmente la pena. sobrina. ARGAN. ¿Cuál es vuestro propósito? BERALDO.adquiriréis también toda esta sabiduría. y estoy satisfecho de haber podido cerciorarme de tus buenos sentimientos. Señor. y cualquier galitatías se vuelve ciencia pura. seríais capaz de no conmoveros ante esto? ANTOÑITA. Pero. Y no os costará nada. Sí. No tengas miedo. (A ANGÉLICA. y además boticario. señor!. 22 . Se os instruirá en dos palabras y se os dará por escrito lo que tenéis que decir. Id a poneros un vestido decente. no es posible que seáis insensible a tanto amor. no creo que sea burlarse de él acomodarse a sus fantasías. Cuando recibáis la toga y el birrete de médico . Bien.) ¿Lo consentís? ANGÉLICA Sí. a prepararlo todo CLEANTE. BERALDO. es ya mucho. os ruego. veamos eso. padre mío! Ya que por una extrema dicha el Cielo os vuelve a mis brazos. El carnaval lo autoriza ¡Vamos. pues la barba constituye más de la mitad de un médico.ARGAN. BERALDO. pues tendréis en vos mismo todo lo que necesitáis. y cualquier tontería. esto es: haceos médico y os doy mi hija. (Se pone de rodillas. Los comediantes han creado un pequeño entremés de la recepción de un médico en la Facultad. hay que saber hablar bien el latín. qué voy a responder? BERALDO. ANTOÑITA. Haceos médico vos mismo. conocer las enfermedades y los remedios que hay que aplicar. y no habrá ninguna enfermedad tan atrevida que se mofe de la persona de un médico. CLEANTE. en vuestra propia casa. ¿Hermano mío. hermano mío. Es toda la gracia que me atrevo a pediros. Pero yo ¿qué voy a decir. ¡Ea!. Ahí tenéis el verdadero medio de curaros pronto. Incluso cada uno de nosotros puede representar un personaje y ofrecernos la comedia unos a otros. ARGAN. permitid que me arrodille ante vos para suplicaros una merced. me parece que os burláis con exceso de mi pobre padre. Ven. ARGAN. ARGAN. aprisa. eres de mi misma sangre. ¿Es que estoy en edad de ponerme a estudiar? BERALDO. que os estáis burlando de mí. Si no sois favorable a la inclinación de mi alma. Sí. y consiento en el matrimonio. señor: aunque sólo tuvieseis vuestra barba. La comodidad será todavía mayor. Pues divertirnos un poco esta noche. hermano mío. ANGÉLICA. CLEANTE. por lo menos. me haré médico. BERALDO. si así lo quisierais. Pero tío. BERALDO.) ¿Queréis que este asunto quede zanjado en seguida? ARGAN. (A CLEANTE. yo estoy dispuesto a todo. puesto que mi tío nos dirige. si me rehusáis a Cleante como esposo. qué sorpresa más agradable. De muy buen grado. y hay muchos de ellos que no son tan hábiles como vos. tengo amistades en una Facultad que vendrán al instante a celebrar la ceremonia en vuestro salón. vistiendo una bata y un gorro como ésos.) ¡Oh.

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