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22 LA VANGUARDIA OP I NI ÓN LUNES, 3 NOVIEMBRE 2008

Francesc-Marc Álvaro

De John Adams a Obama


M
i amigo Jordi Graupera, jo- ción lista –declama Adams en el momento concepción, algo quedó fijado para siem- cionismo y el afán de conquista, el faro es-
ven y sabio escritor residen- de dar a conocer la Declaración de Inde- pre. Estados Unidos se constituía contra la tadounidense emite su luz con más o me-
te en Nueva York, me regaló pendencia– para ocupar su puesto en el fatalidad de la historia y los privilegios into- nos intensidad, en función de cada mo-
hace poco la colección de mundo, no un imperio sino una república, cables, como la prueba más incontestable mento. Tras la guerra de Iraq aparece la
DVD de la magnífica serie John Adams, una república de leyes, no de hombres”. Su- de que el primer deber del ser humano es necesidad de reflexionar a fondo y aprove-
que la factoría HBO ha producido a partir cedió algo extraordinario: una comunidad regir su destino. Hoy vivimos todavía de char sus destellos de otro modo. “Para
del libro sobre la vida y obra del segundo elegía su sistema de gobierno anteponien- este principio ilustrado. cambiar el guión –apunta Obama–, necesi-
presidente de Estados Unidos escrito por do su fe en el futuro a su miedo a un poder Han pasado más de doscientos años des- tamos asegurarnos de que sólo utilizare-
el historiador David McCullough, gana- absoluto. A pesar de todas las decepciones de que John Adams fue elegido presiden- mos la fuerza militar cuando convenga, y
dor de un Pulitzer. Esta creación televisi- posteriores, del mantenimiento de la escla- te en 1796, un cargo en el que no fue preci- no cuando perjudique, a nuestros objeti-
va viene a ser la versión historicista, que vitud, de la destrucción de las naciones in- samente popular. Atrapado en medio de vos estratégicos: inhabilitar el potencial
no arqueológica, de la política estadouni- dias y de las luchas internas que enfrenta- las pugnas de federalistas y republicanos, destructor de las redes terroristas y ganar
dense que tan bien ha retratado en lo con- ron a los padres de la República sobre su presionado por la amenaza de guerra con esta batalla global de las ideas”. Es precisa-
temporáneo otra serie, la incom- Francia y firmante de unas du-
parable The West Wing (titulada ras normas sobre sedición y ex-
aquí El ala oeste de la Casa Blan-
ca), espectáculo mayúsculo don-
tranjería, su etapa fue convulsa
y, como es lógico, pagó muy caro
Es precisamente la batalla
de el detalle del poder es desme- el hecho de suceder a un perso- de las ideas la tarea más
nuzado con tanta precisión co-
mo sutil conocimiento. Me he
naje emblemático como Wash-
ington. No obstante, se empeñó
urgente del nuevo inquilino
tragado en pocos días los siete ca- en mantener la paz a toda costa de la Casa Blanca
pítulos de John Adams, mien- y frenó las veleidades imperialis-
tras en los telediarios y en la tas de Hamilton y otros. “Gober-
prensa aparecen las imágenes de nar por temor no es gobernar”, mente la batalla de las ideas la tarea más
Barack Obama y John McCain, sentenció Adams, según su bió- urgente del nuevo inquilino de la Casa
aspirantes a liderar ese gran país grafo. Blanca. De ella dependerá la recuperación
que nació de la mente de unos Los brillantes discursos de del prestigio de la primera potencia.
hombres especiales que, a fina- Obama, repletos de apelaciones Los ocho años de la presidencia de Geor-
les del siglo XVIII, convirtieron a la esperanza y a las oportunida- ge W. Bush han dado muchos argumentos
una idea poderosa en un lugar des, inciden también en esta vo- a los que, más allá de la necesaria crítica a
de leyes nuevas. luntad de superar los años del te- su Administración, desprecian y odian la
A través de las peripecias de mor para asentar un nuevo esti- idea que alumbró a Estados Unidos. Pero
John Adams, que fue presidente lo de gobierno. Sus mensajes, a ese concepto de libertad nacido en las
tras ser vicepresidente con Geor- pragmáticos y poéticos a la vez, trece colonias, con todas sus imperfeccio-
ge Washington, asistimos a los colocan el foco sobre ese imagi- nes y contradicciones, debemos mucho
complejos debates de los repre- nario fundacional de la nación los hombres y mujeres de hoy, en ciertos
sentantes de las trece colonias en- americana: una idea positiva ca- aspectos más que a la cercana Revolución
frentadas a la corona británica y paz de cambiar el curso de la his- Francesa, lastrada por la herencia del jaco-
contemplamos cómo la indepen- toria. A su manera, claro está. Co- binismo persistente. El historiador Gor-
dencia americana estuvo alum- mo escribe Obama a propósito don S. Wood recuerda que, anticipándose
brada no sólo por los intereses in- de los tiempos de Adams, “la pro- a la era de la globalización, Adams, Jeffer-
mediatos de una nueva clase videncia nos había encargado la son y Franklin pretendían “un objetivo
emergente contraria a los im- tarea de crear un nuevo mundo, tan valioso para el género humano como
puestos de Londres. Aquella re- no de reformar el viejo”. Con to- es la total emancipación del comercio y la
volución también se vio a sí mis- do, esa idealizada república de reunión de todas las naciones para una li-
ma como un ejemplo para el res- leyes hubiera podido aislarse, bre intercomunicación de la felicidad”.
to de pueblos, un experimento pero no un imperio, lo cual que- América permitía partir de cero. Puede
único que rompía con siglos de dó claro a partir de la Doctrina que el espíritu del mejor John Adams esté
oscuridad. “Veo una nueva na- JOAN CASAS Monroe. Oscilando entre el aisla- presente mañana en las urnas.c

Antoni Puigverd

La Reina y los inquisidores


C
uriosa y significativa es la canti- cen o risa o indiferencia. Junto con el Pa- conocidas por el gran público, pero no por mente con el arribismo. Por supuesto, no
dad de enemigos que han coinci- pa, los reyes son los únicos personajes de la clase dirigente. A estas dos razones hay se atreven a plantar cara a los adversarios
dido en la reticencia o la crítica Polònia cuya caricatura no es una exagera- que sumar los años de prosperidad y liber- de la moderación.
a doña Sofía. El portavoz del PP ción de un rasgo verdadero. Se supone tad que, en buena medida, son consecuen- Renunciar a las viejas señas de identi-
y un hombre fuerte del PS; el republicanis- que la presencia de Sofía es cómica en sí cia de la estabilidad institucional que apor- dad de los tiempos de las trincheras y afir-
mo histórico español y el independentis- misma. En este contexto de republicanis- ta la monarquía. marse monárquico para defender el lega-
mo catalán; izquierdistas de salón y dere- mo facilón, diríase que en Catalunya nadie Y, sin embargo, las palabras de la Reina do de tantos años de bienestar democráti-
chistas de tomo y lomo. se detiene a pensar en dos aportaciones ca- (discutibles, cierto, pero no inoportunas co sería la continuación lógica de la transi-
Y todos ellos, sumando su reticencia a pitales de la monarquía. en una democracia madura) han servido ción. Pero ni en Catalunya ni en el resto de
los grupos de presión que se sienten ofen- Primero: todos los ataques que ha recibi- para mostrar los achaques de nuestra España existe hoy en día coraje o autori-
didos por las sinceras pero mesuradas pa- do por tierra, mar y aire la autonomía cata- dad moral suficientes para enfrentarse a
labras de la Reina. Aunque las declaracio- lana en los últimos años, todas las propues- los tópicos ideológicos de rendimiento
nes del Gobierno, en particular las de la
vicepresidenta De la Vega, no dejan lugar
tas de renacionalización jurídica y cultu-
ral de España fantasean con una república
Ni en Catalunya ni en el populista.
Después de 30 años de paz verdadera
a dudas, y aunque la rectificación del PP unitaria a la francesa o, en su defecto, co- resto de España existe coraje (sin imposiciones, aunque con mutuas e in-
no tardó en llegar, un fondo de distancia
crítica y un juicio resabiado y fundamenta-
mo ayer explicaba Enric Juliana, han pre-
sionado al Rey para que se comporte co-
para afrontar los tópicos teligentes concesiones), vinculada a la li-
bertad y la prosperidad, renacen los viejos
lista se han filtrado en los entornos mediá- mo su abuelo Alfonso. El Rey es un aliado de rendimiento populista maniqueísmos españoles. Sea hablando de
ticos de derecha e izquierda. objetivo del actual statu quo catalán (que, la guerra, del franquismo o de la monar-
Mejor habría estado callada, se dice y re- con todos sus defectos y actuales incerti- quía, renacen con un vigor sorprendente,
pite, mientras se subrayan las opiniones dumbres, es el mejor que Catalunya ha te- treintañera democracia. Son muchos los dispuestos a aguar el ejercicio de modera-
que, separadas del contexto, pueden ser- nido desde 1714). El difuso y frívolo repu- que coquetean con la ruptura del orden ac- ción y cordura que ha beneficiado a la in-
vir para armar una nueva polémica inquisi- blicanismo catalán es, desde este punto de tual. Y la crisis puede darles mucha pólvo- mensa mayoría.
torial: no queremos una reina si no se com- vista, un aliado ignorante de los esfuerzos ra retórica. Renacen dispuestos a cargarse la senda
porta como una estatua. más agresivos y precisos que está reali- En este contexto, es importante distin- concesiva e inclusiva. Regresan para reani-
¿Por qué no se calla?, pregunta con re- zando el neoespañolismo (infinitamente guir lo esencial de lo secundario. En teo- mar la pulsión fratricida, para enfatizar el
tintín un prohombre socialista catalán. más fuerte hoy que en los años de la ría, la izquierda y la derecha españolas, así fundamentalismo ideológico, para exigir
Por supuesto, el nacionalismo catalán mo- transición). como el catalanismo central, agradecen a el exclusivismo cultural o patriótico. Revi-
derado no opina, como si la película no le El otro gran factor de compromiso de la la monarquía sus aportaciones. Pero en ve el viejo fondo inquisitorial de la tradi-
concerniera. Igual que el presidente cata- corona con Catalunya son sus constantes los momentos de dificultad, o se echan ción española, visible en todos los parti-
lán. No es extraño: en la Catalunya oficial gestiones internacionales a favor de em- atrás, o adoptan poses de republicana se- dos, en todas las opciones patrióticas, en
(la política, la televisiva), los reyes produ- presas catalanas. Tales gestiones son des- ñorita Rotenmeyer o coquetean directa- casi todos los medios de comunicación.c