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agen cia de fotografía
56 REDES SOCIALES: Batallas en el mundo
virtual /Raphaël Morán
INVENTARIO
60 Viaje a la ciudad perdida /JEP
CULTURA
62 Estela de Luz: El Colegio de Ingenieros avala
el proyecto original /Columba Vértiz de la Fuente
63 Jorge Carrión analizó la corrupción en México
/Raquel Tibol
68 Páginas de crítica
Arte: Cuerpo y belleza en la Grecia Antigua
/Blanca González Rosas
Teatro: Hugo Argüelles y las bibliotecas
de teatro /Estela Leñero Franco
Cine: El conspirador /Javier Betancourt
Televisión: La señal pública, al abismo
/Florence Toussaint
Libros: Discriminación, marginación
y palindromos /Jorge Munguía Espitia
ESPECTÁCULOS
72 La lucha libre en el cine
/Columba Vértiz de la Fuente
DEPORTES
74 En Juárez, adiós al futbol /Raúl Ochoa
76 El taekwondo, en la lona /Beatriz Pereyra
79 Palabra de Lector
82 Mono Sapiens /Calendario literario para vivir
del erario /Helguera y Hernández
76
56
34
62
CISA / Co mu ni ca ción e In for ma ción, SA de CV
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se ma na rio de in for ma ción y aná li sis
NARCOTRÁFICO
6 Tijuana, todavía plaza de los Arellano
/Patricia Dávila
11 Un pacto ventajoso /Adela Navarro Bello
16 La guerra de Calderón también es del
Pentágono /Jorge Carrasco Araizaga
RELIGIÓN
22 Abierta visita electoral /Rodrigo Vera
POLÍTICA
26 Frustrada intromisión presidencial
/Arturo Rodríguez García
ECONOMÍA
30 La Tarahumara: hambruna al estilo Somalia
/Marcela Turati
REPORTAJE PREMIADO
34 El bombero al que nadie llamó /Wilbert Torre
ANÁLISIS
42 Homo priistus /Sabina Berman
43 Dictadura ignorante /Naranjo
44 Elecciones en tiempos de cólera /Enrique Semo
45 Operación ¡sálvese quien pueda!
/Ernesto Villanueva
47 Amor y política /Marta Lamas
48 Agresión a universitarios /Axel Didriksson
INTERNACIONAL
50 ESPAÑA: País Vasco: entre la reconciliación
y el odio /Alejandro Gutiérrez
Índice 8 de enero de 2012 º No. 1836
22
30
Tijuana,
Pese a los golpes recibidos en México y Estados Unidos y
aun con quienes fueron sus principales capos muertos o
en prisión, el cártel de Tijuana está más fuerte que nun-
ca, ahora bajo el liderazgo de una generación de relevo
encabezada por Luis Fernando Sánchez Arellano y su
madre, Enedina Arellano Félix. Lejos de estar desman-
telada –como se ufanó el jueves 5 la procuradora esta-
dunidense para la región fronteriza de California, Laura
Duffy–, la organización se alió con el cártel de Sinaloa,
su antiguo rival, lo que parece indicar que aún habrá
Arellano Félix para rato.
estructura criminal sólida y comparte el po-
der con su medio hermano Samuel Zamora
Arellano, a quien llaman El Ingeniero.
Dado que El Teo creó su propia base de
sicarios, Sánchez Arellano se vio obliga-
do a acercarse al cártel de Sinaloa y a La
Familia Michoacana, y a permitir el paso de
sus cargamentos, previo pago de una cuo-
ta. Stratfor sostiene incluso que el año pa-
sado hubo un acuerdo entre ambas orga-
nizaciones para consolidarse en Tijuana.
Para mayo de 2011, de acuerdo con una
ficha de la DEA publicada el 1 de mayo últi-
mo en Proceso, Enedina Arellano es la úni-
ca mujer en el mundo que lidera un cártel,
el de Tijuana, “uno de los más poderosos
y violentos del país y cuyas conexiones se
extienden a Centro y Sudamérica”.
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todavía
plaza de los Arellano
Los más buscados
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PATRICIA DÁVILA
D
esde la detención de Benjamín
Arellano Félix, líder del cártel
de Tijuana, en 2002, el gobierno
mexicano ha mermado severa-
mente a esa organización, pe-
ro no ha logrado desintegrarla.
Fue demasiado optimista la procurado-
ra federal para la región sur de California,
Laura Duffy, cuando aseguró, el jueves 5,
que “está desmantelada” y que “no repre-
senta ningún peligro para el gobierno de
Estados Unidos”.
La realidad es que Enedina Arellano y su
hijo Luis Fernando Sánchez Arellano, El Ali-
neador, controlan el cártel desde 2009 y aún
están libres y aparentemente boyantes.
Los hechos contradicen a Duffy. En su
informe anual del año pasado Las guerras
mexicanas de las drogas: el año más sangrien-
to a la fecha, la firma consultora Stratfor
Global Intelligence sostiene que en 2010 el
cártel de Sinaloa “amplió su control lucra-
tivo en Tijuana y logró un acuerdo tempo-
ral con lo que resta de los Arellano Félix”,
lo que redunda “en ventaja para Joaquín
Guzmán Loera para” ese 2011.
El cártel de Tijuana sigue funcionando
y la plaza sigue siendo suya pues la fami-
lia Arellano Félix preparó a una nueva ge-
neración de líderes, entre ellos Luis Fer-
nando Sánchez Arellano, El Alineador, hijo
de Enedina.
De acuerdo con la PGR, Sánchez Arella-
no y Enedina administran casas de cambio
y empresas de bienes raíces. El Alineador
comenzó a prepararse para el relevo tras la
muerte de su tío Ramón Arellano y el en-
carcelamiento de Benjamín. Su poder se
afianzó cuando fueron detenidos sus tíos
menores: Eduardo y Francisco Javier.
La ficha criminal de la PGR indica que
El Alineador tiene 35 años y cobró fuerza
como jefe del cártel de Tijuana tras aso-
ciarse con Teodoro García Simental, El Teo
o El Tres Letras, con quien sembró terror
en esta ciudad fronteriza y en buena par-
te del territorio. Con esa alianza comenzó
el auge de la nueva generación del cártel
de Tijuana, incluso en territorio estaduni-
dense (Proceso 1726).
A pesar de su juventud, Sánchez Arella-
no es un personaje temido. Cuenta con una
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6 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
1. Eduardo Arellano: encarcelado desde el
26 de octubre de 2008.
2. Luis Fernando Sánchez Arellano, El Ali-
neador: se le considera cabeza del cártel
junto con su madre, Enedina Arellano.
Según la policía local dispone de 10 cé-
lulas en activo.
3. Francisco Rafael: libre desde el 4 de mar-
zo de 2008 luego de cumplir una senten-
cia en Estados Unidos por posesión e in-
tento de distribución de una sustancia
controlada y de “brincar” una fianza.
4. Benjamín: procesado en Estados Uni-
dos, donde purgará una condena de 25
años. Al cumplirla, deberá cubrir varias
sentencias que se le siguen en México,
Álbum familiar
entre ellas la que lo implica en el ase-
sinato del cardenal Juan Jesús Posadas
Ocampo.
5. Alicia María: una de las hermanas me-
nores, es señalada por la PGR como la-
vadora de dinero junto con su esposo
Demetrio Zamora Gaxiola, a quien se le
confiscaron numerosos bienes por ese
motivo; algunos los recuperó.
6. Carlos Alberto: las autoridades no lo
han implicado públicamente en las ac-
tividades de la organización criminal.
7. Francisco Javier, El Tigrillo: cumple una
sentencia de por vida en Estados Uni-
dos. Al aceptar su culpabilidad evitó la
pena de muerte.
8. Norma Isabel: según la PGR, hasta
2002 no estaba implicada en activida-
des delictivas.
9. Alicia Félix, madre de los Arellano Félix
y prima del capo del cártel de Guadala-
jara Miguel Ángel Félix Gallardo, preso
desde el 8 de abril de 1989.
10. Enedina: la PGR la considera la respon-
sable de las finanzas del cártel y de en-
cabezar, junto con su hijo Luis Fernan-
do, la organización delictiva.
En la foto no aparece Ramón Arellano
Félix, el más violento de los hermanos,
quien fue asesinado en marzo de 2002 en
Mazatlán, Sinaloa.
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NARCOTRÁFI CO
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Familia de contrabandistas
En sus orígenes, allá en los ochenta, los
hermanos Arellano Félix, hijos de Benja-
mín Arellano Sánchez y Alicia Félix, in-
cursionaron en el mundo del contraban-
do. Al principio vendían vino, cigarros y
camisas estadunidenses que llevaban de
Nogales, Arizona, a Culiacán, su ciudad
natal. Con el tiempo controlaron el pasillo
más importante para la entrada de droga
a Estados Unidos: la frontera con San Die-
go, California.
De acuerdo con fichas elaboradas por
la PGR y difundidas en 2002, Benjamín, co-
nocido como El Min, era entonces la cabeza
del cártel de Tijuana. Y aun cuando se so-
metió a una cirugía plástica para cambiar
de rostro y evadir a la justicia, fue atrapado
en Puebla el 9 de marzo de ese año. Su her-
mano Ramón, El Comandante Mon, el más
violento de todos, con frecuencia acompa-
ñaba a Benjamín a sus viajes por Europa.
Sobre Eduardo, médico cirujano egresa-
do de la Universidad Autónoma de Guada-
lajara, los documentos de la procuraduría
indican que influía mucho en su hermano
Benjamín, a quien aconsejaba ser más agre-
sivo para dominar el mayor territorio po-
sible y tener un control total de las rutas y
mercados de la droga. Francisco Javier, El Ti-
grillo, hasta su detención en territorio esta-
dunidense el 14 de agosto de 2006 controla-
ba las plazas de la organización.
Por lo que respecta a las mujeres, es-
tán Enedina y Alicia. La primera es licen-
ciada en contaduría pública y, según la
PGR, ha fungido como prestanombres en
varias operaciones de lavado de dinero y
fue representante legal de la compañía
Grupo Constructor del Noroeste; la segun-
da también lava dinero e invierte en obras
de construcción en Mazatlán. Ambas es-
tán casadas con lavadores del cártel.
Los otros hermanos son: Norma Isa-
bel; Carlos Alberto, modelo profesional;
Francisco Rafael, quien estuvo preso en el
penal de alta seguridad de Almoloya, en el
Estado de México y luego fue extraditado
a Estados Unidos donde purgó una conde-
na y recuperó su libertad el 4 de marzo de
2008; y Luis Fernando, de quien las autori-
dades no ofrecen información.
Los hermanos Ramón, Francisco Ra-
fael, Benjamín y Francisco Javier Arellano
Félix se asociaron al principio con los ca-
pos Miguel Ángel Félix Gallardo, primo her-
mano de su madre, con Rafael Caro Quin-
tero e Ismael El Mayo Zambada; también
con Manuel Salcido Uzeta, El Cochiloco,
quien fue asesinado en octubre de 1991 en
Guadalajara.
En los noventa movían toneladas de
cocaína de Sudamérica y no sólo tenían
protección de escoltas, sino que contrata-
ban a policías y a juniors y pandilleros de
San Diego para enfrentar a Guzmán Loera.
La organización de los Arellano Félix
se consolidó a finales de los ochenta, tras
la captura, el 8 de abril de 1989, de Miguel
Ángel Félix Gallardo, el líder del cártel de
Guadalajara, organización que se escindió
y dio paso a los cárteles de Sinaloa, lidera-
do por El Chapo Guzmán, y de Tijuana, con
los Arellano Félix al frente.
La cuarteta
En los noventa el gobierno de Estados Uni-
dos calificaba a los hermanos Arellano Fé-
lix de “criminales apuestos, multimillona-
rios y despiadados”. En California decían
que Ramón, Francisco Rafael, Benjamín y
Francisco Javier vestían y hablaban bien,
andaban con esmoquin y sólo por su pre-
sentación se les abrían muchas puertas.
Francisco Rafael solía publicar desple-
gados en el periódico El Noroeste, de Culia-
cán, en los que se decía “creyente en Dios
sin ser un tragasantos”; también escribía
que el puerto de Mazatlán sería otro si tu-
viera 10 empresarios tan emprendedores
como él. Era propietario de Frankie Oh,
una de las discotecas “más grandes y cos-
tosas del mundo”.
En enero de 1993 el periódico Excélsior
publicó un desplegado dirigido al presiden-
te Carlos Salinas de Gortari, al procurador
Jorge Carpizo, a “derechos humanos” y a
Humberto Benítez Treviño, subprocurador
general de la República en el que se seña-
laba que El Chapo Guzmán y Héctor El Güero
Palma –enemigos de los Arellano– eran res-
ponsables de decenas de asesinatos.
El desplegado tenía, entre otras, las rú-
bricas de Norma Corona Sapién (defensora
de los derechos humanos), de los narcotra-
ficantes Javier Caro Payán y Miguel Ángel
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Operativo de la SSP en el feudo de los Arellano
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A
l final del juicio que se le
sigue en Estados Unidos,
Benjamín Arellano Félix se
benefició con la protección
de la autoridad que más lo
persiguió.
Quince años después de
ser nombrado uno de los criminales más
buscados en ese país, la Corte Federal del
Distrito Sur de California pactó con él re-
ducir su condena a sólo 25 años a cambio
de tres condiciones:
Los abogados de Benjamín Arrellano Félix
lograron un pacto ventajoso para su cliente
en la Corte Federal del Distrito Sur de Cali-
fornia: que se le redujeran los delitos de los
que se le acusa a cambio de información y
de cumplir con algunos compromisos, con
lo cual el capo sinaloense sólo purgaría 25
años de condena en Estados Unidos. Y aun
cuando el acuerdo satisfizo a la procurado-
ra federal en California, Laura Duffy –quien
se apresuró a decir que el cártel de Tijua-
na está desmantelado–, lo cierto es que la
organización sigue viva. Con autorización
del semanario tijuanense Zeta –que incluye
este trabajo en la edición que empezó a cir-
cular el viernes 6–, Proceso reproduce el
siguiente reportaje.
ADELA NAVARRO BELLO*
Un pacto
ventajoso
1) aceptar que efectivamente fue el
líder del cártel de Tijuana y que cometió
los delitos de asociación delictuosa y la-
vado de dinero. El resto de los delitos fue-
ron eliminados;
2) ceder al gobierno de Estados Unidos
propiedades, bienes, cuentas, instrumen-
tos financieros y productos diversos que
asciendan a 100 millones de dólares; y
3) colaborar de manera incondicional
con las autoridades de Estados Unidos
para la investigación e incriminación de
otros miembros del crimen organizado
que sean detenidos, investigados y proce-
sados en el futuro.
Con ello el capo de uno de los cárteles
más poderosos y sangrientos de América
en los últimos 25 años evitó una senten-
cia mayor, que pudo ser de 40 a 140 años,
gracias a lo cual saldrá de prisión cuando
tenga 83.
Cuando se cumpla el plazo, en 2037,
Benjamín Arellano tendrá que ser repa-
triado a México, donde se reactivarán los
juicios que tiene pendientes, entre ellos
el del homicidio del cardenal Juan Jesús
Posadas y Ocampo, ocurrido en mayo de
1993 en el aeropuerto de Guadalajara,
pues en el expediente del caso existe una
orden de aprehensión en su contra.
NARCOTRÁFI CO
A
P
Félix Gallardo y de los exgobernadores An-
tonio Toledo Corro y Leopoldo Sánchez Ce-
lis (Proceso 867).
Meses después, el 24 de mayo, Guz-
mán Loera y los Arellano fueron señala-
dos de nuevo, esta vez por su presunta
participación en el asesinato del carde-
nal Jesús Posadas Ocampo en el aeropuer-
to de Guadalajara. Ese mismo día Francis-
co Rafael Arellano Félix fue detenido por
agentes federales en una colonia residen-
cial de Tijuana. Después de varias horas
quedó en libertad.
Cuatro días después de la ejecución del
purpurado se publicó en Excélsior otro des-
plegado en el que los Arellano Félix insis-
tían en que Guzmán Loera y Palma eran
responsables de la balacera en la que murió
por accidente el cardenal Posadas Ocampo.
El 2 de junio siguiente apareció otra in-
serción pagada en la que se mencionaba al
nuncio apostólico Jerónimo Prigione entre
los destinatarios. De manera velada se tra-
taba de exculpar a los Arellano Félix, pues
según el texto no podía afirmarse que los
“asesinos tengan que ser tijuanenses”.
Una semana después fue capturado El
Chapo Guzmán en la frontera de México con
Guatemala. A partir de entonces el cártel de
Tijuana dejó de hacer ruido en la prensa.
A finales de 1993 Excélsior publicó de-
claraciones de Benjamín Arellano en las
que éste aseguró que luego de sostener co-
rrespondencia con Prigione, él y su herma-
no Ramón viajaron a la Ciudad de México
para entrevistarse personalmente con el
nuncio apostólico en varias ocasiones:
“El 1 de diciembre (de 1993) fue mi her-
mano Ramón y se quedó esperando en la
casa del nuncio mientras éste iba con el
presidente (Carlos Salinas de Gortari) y se
juntaban Patrocinio González Garrido (se-
cretario de Gobernación) y el procurador
Jorge Carpizo. Hablaron, no sé qué entre
ellos de nosotros, pero parece que dijeron
‘que se entreguen’ y nosotros dijimos: ‘Sí
lo hacemos, pero que baje la presión; ha-
cemos un arreglo y nos entregamos, pero
sin tanto acoso’.”
Benjamín agregó que durante la entre-
vista Prigione le dijo que lo ocurrido en el
aeropuerto tapatío “eran cosas que no se
iban a saber nunca…” (Proceso 926).
Víctor Clark Alfaro, director del Centro
Binacional de Derechos Humanos de Baja
California durante el mandato de Ernesto
Ruffo, afirmaba que los Arellano compra-
ban credenciales de policía en 8 mil y 10
mil dólares. Su enlace era Sergio Sandoval
Ruvalcaba, jefe de escoltas del procurador
del estado Francisco Franco Ríos.
Los intocables
La década siguiente, de acuerdo con la PGR,
los hermanos lograron establecer “una im-
portante red de narcotraficantes dedicados
a la transportación de grandes cargamentos
de heroína, cocaína y mariguana hacia Es-
tados Unidos. Su área de influencia eran las
ciudades de Hermosillo y Agua Prieta, Sono-
ra; Torreón, Coahuila; Tijuana, Baja Califor-
nia, así como grandes extensiones de Sina-
loa, donde cultivaban enervantes”.
Eran intocables. En 1997 los Arellano Fé-
lix intentaron asesinar a Je
sús Blancornelas, di-
rector del semanario
Zeta, el periodista que
documentó sus an-
danzas durante años.
Cinco años des-
pués, el 12 de marzo
de 2002, Ramón Are-
llano fue asesinado; dos meses más tarde
Benjamín fue capturado en Puebla, pero el
cártel seguía vivo, como lo admitieron la
Secretaría de la Defensa y la PGR.
La estructura financiera de la organiza-
ción seguía intacta: “Es un triunfo moral y
un golpe publicitario del presidente Vicen-
te Fox, pero no quiere decir que la organi-
zación esté acabada”, afirmó Raúl Ramírez
Baena, procurador de derechos Humanos
en Baja California en esa época.
El cártel se recuperó con Francisco Ja-
vier El Tigrillo como nuevo líder. Lo apoya-
ron sus hermanos Eduardo, Alicia María,
Isabel y Enedina. Para entonces sus ga-
nancias anuales bordeaban los 5 millones
de dólares.
La Procuraduría de Derechos Huma-
nos de Baja California revelaba que Tijua-
na ocupaba ya el primer lugar nacional en
consumo de estupefacientes. Tan sólo en
esa ciudad las autoridades tenían regis-
trados 4 mil 500 expendios de droga, cono-
cidos como “tienditas”, y entre 500 y 700
picaderos para el consumo de enervantes.
Además en las principales plazas y ru-
tas del narcotráfico, como La Rumorosa,
Tecate, Mexicali, Algodones y toda la zo-
na rural del estado siguen operando gru-
pos al servicio de la familia Arellano Félix.
Según datos de la PGR, Tijuana estaba
bajo el dominio de Efraín Pérez, El Efra o El
85, que tenía a Carlos Francis-
co Cázares Beltrán, El Quemado,
mo su lugarteniente; mien-
as que la plaza de Mexicali
controlaba Manuel Aguirre,
Caballo. En San Luis Río Co-
orado, Sonora, estaba Gilber-
o Higuera Guerrero, El Gilillo,
quien en febrero de 2001 es-
capó de las tropas del Ejérci-
to que detuvieron a su her-
mano, Ismael Higuera, El
Mayel.
Benjamín Arellano y su
familia vivían en San Anto-
nio, Texas, y tenían una lu-
josa residencia en La Jolla,
California. “Nadie los mo-
lestaba”, contó Blancorne-
las (Proceso 1324).
El 14 de agosto de 2006, agentes de
Estados Unidos arrestaron a El Tigrillo. Su
detención puso en evidencia la desconfian-
za de la DEA en las autoridades de México.
Auxiliado por sus hermanas, Eduar-
do Arellano tomó el liderazgo. El cártel se-
guía en ascenso. Por esas fechas operaba
en Colombia, Perú, Venezuela y Bolivia,
donde se le consideraba el grupo criminal
más poderoso del continente.
Después de dos años de consolidación,
el 26 de octubre de 2008 el Ejército detuvo
en la colonia Chapultepec, en La Mesa, Ba-
ja California, a Eduardo. O
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El cadáver de Ramón Arellano
10 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 13
Guzmán Loera y asociación delictuosa en
perjuicio de la sociedad.
El mandamiento judicial nunca se
cumplimentó porque desde su detención,
en marzo de 2002, Benjamín fue confina-
do en el Centro Federal de Readaptación
Social número 1 de Almoloya de Juárez, en
el Estado de México, y porque el juez de
Guadalajara Hugo Olveda Colunga se re-
husó a procesarlo.
En el Estado de México también fue-
ron suspendidos otros procesos federales,
luego de que la Secretaría de Relaciones
Exteriores anunció la extradición del de-
tenido a Estados Unidos.
La captura de Benjamín Arellano sus-
citó un problema puesto que la orden de
aprehensión obsequiada era a nombre
de Ramón Benjamín Arellano Félix, pero
quedó subsanada luego de que el Juzgado
Cuarto en la causa 20/2001 acreditó que
Ramón Arellano y Ramón Benjamín Are-
llano eran la misma persona.
“En el Juzgado Segundo de Guadalajara,
Jalisco, está vigente una orden de aprehen-
de Procesos Penales Federales de Toluca,
Estado de México.
Delitos: Contra la salud, en el tipo de po-
sesión finalista de cocaína y marihuana.
Asunto: Un tráiler con cocaína y ma-
riguana, asegurado en 1992 en una re-
sidencia de Tijuana, Baja California,
presunta propiedad de los hermanos Are-
llano Félix.
Resolución: El juez dictó auto de libertad
por falta de elementos para procesar. El Se-
gundo Tribunal Unitario de Toluca confirmó
el fallo en el toca de apelación 180/2002.
Navío de cocaína
Proceso penal: 24/2000-V.
Juzgado: Primero de Distrito en Materia
de Procesos Penales Federales de Toluca,
Estado de México.
Delitos: Violación a la Ley Federal con-
tra la Delincuencia Organizada y contra la
salud.
Asunto: Aseguramiento del barco El
Pámpano en 1999 en Oaxaca, cargado con
cocaína.
Resolución: El juez dictó auto de formal
prisión. La PGR apeló ante el Segundo Tri-
bunal Unitario de Toluca, que confirmó el
formal procesamiento en la toca 574/2002.
Captura en Puebla
Proceso penal: 33/2002-VI.
Juzgado: Segundo de Distrito en Mate-
ria de Procesos Penales Federales de Tolu-
ca, Estado de México.
Delitos: Portación de armas de uso ex-
clusivo del Ejército.
Asunto: Aprehensión de Benjamín en
Puebla, el 9 de marzo de 2002. El Ejército
Mexicano y la PGR hallaron dos rifles AK-47
y una pistola calibre .38 súper.
Resolución: En abril de 2007, el juez dic-
tó sentencia condenatoria de cinco años
cuatro meses de prisión.
Proceso de extradición
Proceso penal: No se indica.
Juzgado: Cuarto de Distrito en Materia
de Procesos Penales Federales de Toluca,
Estado de México.
Delitos: Cometidos en el extranjero (con-
tra la salud).
Asunto: Orden provisional de detención,
con fines de extradición internacional.
Resolución: El juez dictó auto de formal
prisión en mayo de 2007, y tiempo después
declaró procedente la extradición del capo.
Finalmente, el 29 de abril de 2011, la Canci-
llería mexicana concedió la extradición del
reclamado al gobierno de Estados Unidos.
(Semanario Zeta) O
sión contra Benjamín Arellano por los he-
chos relacionados con el cardenal, misma
que se pretendió cumplimentar, pero en
aquél entonces existía el cómodo criterio de
los jueces de que no se consideraban cum-
plimentada una orden de aprehensión si
físicamente no se ponía a disposición al in-
culpado en el reclusorio de su jurisdicción,
según consideró el licenciado Hugo Olveda.
La causa penal de dicha orden es la 222/93”,
explica al semanario Zeta un colegiado.
Asimismo está pendiente el caso del
asesinato de Luis Valero Elizalde y el in-
tento de homicidio contra Jesús Blancor-
nelas, ambos ocurridos en noviembre de
1997. De acuerdo con las primeras inves-
tigaciones de la Procuraduría General de
Justicia del estado, los 10 elementos que
emboscaron al codirector de Zeta, eran
parte de la estructura criminal del cártel
de los hermanos Arellano Félix, comanda-
do por Benjamín y Ramón.
La Procuraduría General de la Repúbli-
ca atrajo el caso, pero no continuó con la
indagación.
Una sentencia benévola
Jorge Fonseca Villegas, exfiscal especial
para el caso Posadas Ocampo, asegura que
siguió muy de cerca al capo de origen si-
naloense durante varios años para que se
le cumplimentara una orden de aprehen-
sión por el homicidio del prelado.
Actual colaborador del Instituto Na-
cional de Ciencias Penales y catedrático
de la Universidad del Valle de Atemajac,
Jalisco, Fonseca Villegas contestó las pre-
guntas formuladas por Zeta.
–¿Qué le pareció la sentencia a Benja-
mín Arellano en Estados Unidos?
–Como exfiscal y abogado considero
que es una sentencia benévola en aten-
ción al delito y peligrosidad del sujeto…
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Ejecución del cardenal Posadas Ocampo
12 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
La corte californiana aceptó la pro-
puesta del abogado de Benjamín Arellano,
quien pidió benevolencia para su cliente
a cambio de información que no ha sido
dada a conocer por ser parte de una inves-
tigación. La procuradora federal en Cali-
fornia, Laura Duffy, se apresuró a declarar
que con el encarcelamiento de Benjamín
Arellano el cártel de Tijuana quedó des-
mantelado.
Los pendientes en México
El capo sinaloense tendrá que rendir
cuentas por el asesinato del cardenal Juan
Jesús Posadas Ocampo y seis personas
más en el aeropuerto de Guadalajara en
1993, pues existe una orden de captura en
su contra en el Juzgado Segundo de lo Pe-
nal en la capital tapatía.
Según el expediente 222/93, a Benja-
mín se le imputan el homicidio califica-
do del prelado y otras seis personas, así
como el homicidio calificado en grado de
tentativa en agravio de Joaquín El Chapo
L
a extradición de Benjamín Arella-
no Félix en abril de 2011 y el recien-
te pacto que lograron sus abogados
en la Corte Federal del Distrito Sur
de California no invalidan los procesos que
el capo tiene pendientes en México, por lo
que, cuando cumpla su condena en Estados
Unidos, tendrá que enfrentar los cargos que
se le imputan aquí:
Caso Posadas (delitos federales)
Proceso penal: 30/96.
Juzgado: Tercero de Distrito en Materia
de Procesos Penales Federales en el Esta-
do de México.
Delitos: Asociación delictuosa, porta-
ción de arma de fuego de uso exclusivo de
las Fuerzas Armadas, acopio de armas, in-
troducción clandestina de armas de fuego,
municiones y explosivos, almacenamien-
to de armas, cartuchos y explosivos, daño
en propiedad ajena, ataques a las vías ge-
nerales de comunicación y equiparable al
contrabando.
Asunto: Caso Posadas, delitos federales
en el Aeropuerto de Guadalajara 24/05/93.
Resolución: El juez dictó el auto de liber-
tad por falta de elementos para procesar. El
Primer Tribunal Unitario “A” de Toluca con-
firmó el fallo en el toca penal 182/2002.
Caso Posadas (delitos fuero común)
Causa penal: 333/93.
Juzgado: Segundo de lo Penal en Gua-
dalajara.
Delitos: Homicidio, tentativa de homici-
dio y asociación delictuosa.
Asunto: Caso Posadas, crimen del pre-
lado y seis personas más en el Aeropuerto
de Guadalajara 24/05/93.
Avance: Orden de aprehensión vigente
(no cumplimentada).
Caso Posadas (indagatoria abierta
fiscalía especial)
Averiguación previa: SE/001/95.
Autoridad: SIEDO (PGR).
Delitos: Homicidio calificado y otros.
Asunto: Caso Posadas, crimen del pre-
lado y seis personas más en el Aeropuerto
de Guadalajara 24/05/93.
Avance: Averiguación previa abierta, sin
determinar.
Sentencia por cohecho a militares
Proceso penal: 28/97.
Juzgado: Cuarto de Distrito en Materia
de Procesos Penales Federales de Toluca,
Estado de México.
Delitos: Contra la salud y asociación de-
lictuosa (absuelto por cohecho).
Asunto: Ofrecimiento de cohecho al ge-
neral José Luis Chávez, exdelegado de la
PGR en Baja California.
Resolución: En septiembre de 2007, el
juez dictó sentencia de 22 años de prisión.
Líder del CAF (Cártel Arellano Félix)
Proceso penal: 29/2002.
Juzgado: Primero de Distrito “B” en Ma-
teria de Procesos Penales Federales de To-
luca, Estado de México.
Delitos: Asociación delictuosa y delitos
contra la salud, en la modalidad de tráfico
de cocaína y marihuana.
Asunto: Asociación criminal con otros
miembros del Cártel Arellano Félix y su pre-
sunto liderazgo.
Resolución: La juez dictó auto de liber-
tad por falta de elementos para procesar. La
PGR apeló a la resolución ante el Primer Tri-
bunal Unitario “B” de Toluca.
Cargamento de droga
Proceso penal: 349/92-5B.
Juzgado: Tercero de Distrito en Materia
abiertos
Los expedientes
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Duffy. Apresuramiento
dólares como máximo o el doble de las
ganancias en bruto u otros ingresos
derivados del defendido por la ofensa
cometida; una asesoría especial obliga-
toria de 100 dólares por cargo y un pla-
zo de libertad supervisada de hasta tres
años; la entrega de toda la propiedad
que forma parte o esté derivada de los
ingresos que el defendido recibió directa
o indirectamente como resultado de la
violación y entrega de toda la propiedad
utilizada o que pretendió utilizarse de
cualquier forma o en parte para cometer
o facilitar dicha violación.
Al firmar el documento judicial, Ben-
jamín Arellano estableció varios compro-
misos con el gobierno de Estados Unidos,
entre ellos, que:
1) Acepta entregar una suma de dinero
en contra suya y a favor de Estados Uni-
dos, de 100 millones de dólares, más inte-
reses, provenientes de dinero en efectivo
y propiedades.
2) Acepta colaborar de manera ver-
dadera y absoluta con el gobierno de
Estados Unidos en todos los asuntos re-
lacionados con los bienes que posee y
atestiguar con la verdad en caso de que
se den futuros procedimientos.
3) No instruir a ninguna otra persona
o entidad para que destruya, dañe, tire o
transfiera los bienes mencionados.
4) Antes de la sentencia (que será emi-
tida el próximo 2 de abril) ayudará a Es-
tados Unidos en la repatriación y entrega
de los bienes y tomará todos los pasos
necesarios para que los títulos de propie-
dad sean transferidos sin problemas al
gobierno de ese país, lo cual abarca todos
los trámites.
5) Acepta identificar y ubicar los bie-
nes, lo cual implica también la firma de
los documentos necesarios para la trans-
ferencia de las propiedades a Estados Uni-
dos, aunque los bienes estén a nombre
de terceros. La acción se aplica a cuentas
bancarias, instituciones financieras, bo-
nos, certificados, fideicomisos y seguros.
6) Acepta que no apelará ni declarará
ataque colateral alguno y que renuncia a
todos sus derechos constitucionales para
su defensa.
7) No solicitará su preliberación.
8) Todos los bienes están sujetos a su
declaración cuando superen los mil dóla-
res en el valor.
De igual manera, Benjamín Arellano
adquirió otras obligaciones. El acuerdo se
anula si no se declara culpable, no acep-
ta absoluta responsabilidad en los cargos
que se le imputan, no se presenta ante
la corte, intenta retirar su declaración
de culpabilidad, incumple una orden de
cualquier corte relacionada con este caso,
apela o ataca colateralmente la sentencia
o la condena o si realiza actos crimina-
les adicionales desde el momento de su
arresto y hasta el momento en que le dic-
ten sentencia.
Vivo, el cártel de los Arellano Félix
Fernando Sánchez Arellano, El Ingeniero,
otro integrante del clan, sigue prófugo de
la justicia.
Se le ha visto en Tijuana, en Ensena-
da, en Baja California Sur y en ciudades
de Estados Unidos, según los integrantes
del Consejo Estatal de Seguridad Pública
de Baja California, que encabezan el go-
bernador José Guadalupe Osuna Millán y
el general Alfonso Duarte Mújica.
Las autoridades locales documen-
taron la intención de El Ingeniero de re-
organizar su grupo criminal, sobre todo
por la creciente presencia de testaferros
de Joaquín El Chapo Guzmán en Tijuana.
Además, al estilo de la familia Arellano,
el sobrino de Benjamín recurrió al camino
conocido: reclutar personal en el barrio
Logan de San Diego, California, y entre la
mafia mexicana en cárceles y calles de
esa ciudad.
En Tijuana es conocida la pugna que
entre 2008 y 2010 tuvo Sánchez Arellano
con Teodoro García Simental, antiguo lu-
garteniente de su estructura criminal, por
el control de la venta y el trasiego de dro-
gas por esta frontera. Con la captura de su
rival, El Ingeniero recobró su poderío crimi-
nal en esa región.
La agencia federal antinarcóticos
(DEA, por sus siglas en inglés) emitió una
alerta para obtener información que lle-
ve a la captura de Sánchez Arellano; lo
mismo hizo la Procuraduría General de la
República.
Con viejos elementos prófugos –como
Manuel Aguirre Galindo, El Caballo, encar-
gado de las finanzas desde los tiempos
en que Benjamín y Ramón lideraban la
organización, y colaborador de Francisco
Javier Arellano Félix, El Tigrillo, detenido
en agosto de 2006 y sentenciado a prisión
perpetua por la procuradora Duffy–, la es-
tructura operativa del cártel de Tijuana
sigue viva.
Las autoridades mexicanas saben que
El Ingeniero cuenta con una suerte de con-
sejo que le permite mantener la organi-
zación criminal. Su tía Enedina Arellano
Félix, quien jugó un importante papel en
el lavado de dinero, dirige hoy a un grupo
de hombres y mujeres que trabajan para
el cártel.
Eso contrasta con la declaración de la
procuradora Duffy, quien aseguró que la
organización está desmantelada.
* Directora del semanario Zeta de Tijuana.
NARCOTRÁFI CO
14 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
si la comparamos con la
sanción que se hubiera
solicitado dentro del mar-
co legal mexicano. Afortu-
nadamente para Benjamín
y sus abogados fue posible
negociar la sanción penal…
pero debemos reconoce
que finalmente existió un
sentencia condenatoria y n
absolutoria.
–El tema de la extradici
atemorizó durante muc
tiempo a los delincuentes y
parecer a las propias autori
des, pero finalmente pareci
que a los criminales les va m
jor del otro lado de la fronte
–Con relación a la extr
ción como instrumento l
los procesados o enjuiciad
pueden ver como algo favor
pero creo que es circunsta
es decir, es en atención al d
a la peligrosidad y principalm
a las pruebas de cargo que
tan; pueden existir delitos q
México se sancionen más b
lamente que en Estados Un y
viceversa…
–A Benjamín Arellano lo extraditaron
aun con cuentas pendientes (con) la jus-
ticia mexicana, ¿qué ocurrirá con estas
averiguaciones previas y causas penales
pendientes?
–En lo referente a esas causas penales
que tenga pendientes el señor Arellano
Félix, Estados Unidos tendría que repa-
triarlo a México una vez cumplida su sen-
tencia allá para que sea enjuiciado acá y
l motivo por el que no se cum-
entó la orden de aprehensión
a esa persona es en razón a que
ía un criterio jurisdiccional o de
ueces en el sentido de que no te-
por cumplimentada una orden
prehensión si no dejabas física-
nte a disposición del juez com-
ente al indiciado en la prisión de
urisdicción.
–Durante su etapa como agen-
del Ministerio Público asigna-
especialmente al caso Posadas
campo, ¿tuvo usted contacto o
cceso al capo referido en alguna
iligencia?
–Hubo una entrevista con di-
ho personaje cuando integré la
Comisión Interinstitucional –en
a que participaron represen-
tantes de la PGR, del gobierno
de Jalisco y de la Conferencia
del Episcopado Mexicano–, pe-
ro simplemente te puedo decir
que él se limitó a señalar que
nunca estuvo presente; ni sus
hermanos.
ijo) que a quien realmente debe-
rían preguntarle era al doctor (Jorge) Car-
pizo y a Pablo Chapa Bezanilla, quienes
manipularon la investigación, puesto que
él quiso entrevistarse con el doctor Carpi-
zo y este último nunca accedió.”
Acuerdos y compromisos
El acuerdo con la Corte del Distrito Sur de
San Diego le permitió a Benjamín Arella-
no eliminar tres de los cinco cargos por los
que sería juzgado en Estados Unidos: el de
delincuencia organizada, el de asociación
criminal para distribuir estupefacientes
en el sur de California y el de agrupación
delictuosa para la compra legal de armas
que se trasladan a México y a Colombia.
Los dos cargos por los que será sen-
tenciado son los de asociación delictuosa
para introducir toneladas de mariguana y
cocaína y otras drogas a Estados Unidos,
así como lavado de dinero.
Por el primero, Benjamín recibirá un
máximo de 20 años en prisión, una mul-
ta de 250 mil dólares como máximo o el
doble de las ganancias en bruto u otros
ingresos derivados del defendido por la
ofensa cometida; una asesoría especial
obligatoria de 100 dólares por cargo y un
plazo de libertad supervisada de hasta
tres años, y la entrega de todas las propie-
dades que representan o se deriven de in-
gresos obtenidos directa o indirectamente
por la actividad de crimen organizado.
Por el cargo de lavado de dinero,
purgará un máximo de cinco años en
prisión, así como una multa de 250 mil
continúen los procesos que pudiesen ha-
ber quedado suspensos.
–Desde luego cuenta con la orden de
aprehensión pendiente de cumplimen-
tar por el homicidio del cardenal Posadas
Ocampo y seis personas más. Usted fue el
fiscal especial. ¿Por qué desde 2002 hasta
2011 que Arellano estuvo preso, nunca se
cumplimentó el mandamiento judicial?
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2002. La DEA anuncia la captura de Benjamín Arellano
Sánchez Arellano. El nuevo líder
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En el Consejo de Seguridad Nacional
de su país, el ahora agregado militar es-
tuvo al frente de la oficina de combate
al terrorismo, según informaron el pasa-
do 12 de diciembre el secretario de la Ma-
rina Ray Mabus y el jefe de Operaciones
Navales, el almirante Jonathan Greenert,
al anunciar la designación de Kilrain en
México.
Negocios en el frente sur
Con la Iniciativa Mérida como justifica-
ción, el gobierno de Calderón acordó con
el de Barack Obama la apertura en Méxi-
co de una Oficina Bilateral de Inteligencia,
con la presencia de nueve agencias civiles
y militares de su país (Proceso 1776).
De ellas el Pentágono es la que tiene
más agencias en la oficina de Paseo de Re-
forma 265, en la Ciudad de México, a un
costado de la embajada estadunidense.
El Departamento de Defensa logró
con Calderón lo que siempre buscó: reali-
zar labores de inteligencia y espionaje en
México con el consentimiento guberna-
mental. Desde hace más de un año ope-
ran en el país la Agencia de Inteligencia
Militar (DIA, sus siglas en inglés), la Ofici-
na Nacional de Reconocimiento (NRO) y la
Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
Al amparo de la guerra al narcotráfico
el Pentágono ha buscado mayores recur-
sos económicos para operar en México. En
sus peticiones de presupuesto para el año
fiscal 2012, que comenzó en octubre pasa-
do, solicitó mil 200 millones de dólares pa-
ra su operación en este país.
En el apartado dedicado a las “guerras
en curso” de Estados Unidos en el mundo,
etiquetó esos recursos para “incrementar
el apoyo a las actividades en México” co-
mo parte de la guerra declarada por Cal-
derón a los cárteles del narco. La cifra está
apenas por debajo de los mil 500 millo-
nes de dólares solicitados para el Progra-
ma de Defensa Químico-Biológica y supe-
ra el monto requerido para la producción
de aviones.
Un reporte del Senado sobre el gasto
del gobierno estadunidenses en contra-
tos relacionados con la lucha antinarcóti-
cos en América Latina, fechado en junio
de 2011, establece que entre 2005 y 2009
México fue el segundo país de la región
con más contratos del Departamento de
Defensa y del Departamento de Estado,
después de Colombia.
El país sudamericano tuvo contra-
Con el gobierno de Felipe Calderón, los estra-
tegas militares estadunidenses obtuvieron
vía libre para sus acciones de “contranarco-
terrorismo” en territorio mexicano. Con esa
bandera desplegaron aquí a tres agencias
del Pentágono, obtuvieron un presupuesto
inusualmente alto, convirtieron los mecanis-
mos de cooperación bilateral en un negocio
para la industria militar privada de Estados
Unidos y además nombraron agregado mili-
tar en su embajada al contralmirante Colin
J. Kilrain, un hombre con dilatada experien-
cia en “operaciones especiales”.
NARCOTRÁFI CO
Gates, Galván y Saynez. Reunión ministerial
Kilrain. El hombre de Washington
16 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
JORGE CARRASCO ARAIZAGA
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a guerra del presidente Felipe Cal-
derón a los narcotraficantes abrió
un nuevo mercado para la indus-
tria militar de Estados Unidos:
empresas privadas de ese pode-
roso sector han obtenido millo-
narios contratos del gobierno de ese país
para fabricar y proveer de equipo y mate-
rial bélico a México.
La presencia de esas empresas es só-
lo una vertiente de la creciente participa-
ción del Departamento de Defensa en la
política exterior de Estados Unidos hacia
México. Desde 2010 el Pentágono tiene a
tres agencias de inteligencia en territorio
mexicano, autorizadas por el gobierno de
Calderón, cuya guerra al narco es conside-
rada por el país vecino como uno de sus
conflictos bélicos en el mundo.
El Pentágono ha previsto la posibilidad
de un atentado terrorista contra intereses
estadunidenses en o desde México. El 12
de diciembre pasado el Departamento de
Defensa anunció que enviaba a un exper-
to en terrorismo internacional como agre-
gado militar y oficial en jefe de Defensa de
su embajada.
Se trata del contralmirante Colin J.
Kilrain, quien hasta esa fecha era direc-
tor encargado de combate al terrorismo
en el Consejo de Seguridad Nacional de
Estados Unidos, que depende directa-
mente del presidente y tiene injerencia
directa en la política exterior.
Kilrain ha participado en numerosas
operaciones militares en los Balcanes, el
Golfo Pérsico, Irak y Afganistán. En la se-
gunda mitad de los ochenta participó en
la operación naval para proteger los tan-
ques petroleros de Kuwait de posibles ata-
ques de Irán durante la guerra de este país
con el Irak de Hussein.
Al terminar la Guerra Fría, Kilrain es-
tuvo destacado en la Marina alemana y de
ahí pasó al Grupo Especial de Guerra Na-
val en la intervención militar de su país en
Haití. Aprovechando que además del ale-
mán domina el español, entre 1995 y 1997
lo asignaron a Panamá.
Los siguientes dos años permaneció
de nuevo en Alemania como jefe ejecuti-
vo de la Unidad Especial de Guerra Dos, de
la Marina, y a fines de los noventa, des-
pués de la guerra de los Balcanes provoca-
da por la disolución de Yugoslavia, fue co-
mandante naval en la zona.
Tras los atentados terroristas de Al Qae-
da, en Nueva York, en septiembre de 2001,
Kilrain fue comisionado a la Oficina de Con-
traterrorismo del Departamento de Esta-
do, donde se encargó de las operaciones del
Equipo de Apoyo de Emergencia Extranjera.
Después llegó a Filipinas y Yemen para
apoyar la Operación Libertad Duradera, co-
mo se conoce a la intervención militar de
Estados Unidos en Afganistán. De ahí pa-
só a Puerto Rico en calidad de comandan-
te de la Unidad Especial de Guerra Cuatro.
Regresó a Afganistán como director de
la coalición internacional en apoyo de la
Fuerza de Tarea de Operaciones Especia-
les Conjuntas y posteriormente se integró
a la Operación Libertad para Irak, desde
donde coordinaba acciones en Pakistán.
En 2008 asumió el puesto de coman-
dante de todas las unidades Seal de la Ma-
rina a lo largo de la costa Este de Estados
Unidos. Las Seal –acrónimo de sea, air and
land: mar, aire y tierra– son los equipos de
élite de la Marina considerados los más
poderosos del mundo.
también es del Pentágono
guerra de Calderón
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1836 / 8 DE ENERO DE 2012 19
significativos en la relación bilateral
reciente. Antes de diciembre de 2006,
cuando Calderón asumió la Presiden-
cia, el Pentágono había contratado a
empresas privadas de la industria mi-
litar de manera esporádica y marginal
en relación con México.
Entre 1995 y 2005 sólo aparecen seis
contratos con dichas empresas: tres son
para manufacturar piezas para el Ejérci-
to y la Marina estadunidenses en Tijua-
na y Ciudad Juárez; los otros tres forman
parte de la ayuda militar de Estados Uni-
dos a distintos países, y en ellos México
participa con porcentajes menores.
Ya con Calderón como gobernante,
la industria militar privada de ese país
logró contratos específicos para Méxi-
co. Según su página de internet, el De-
partamento de Defensa ha asignado ya
13 contratos en lo que va del sexenio.
No todos son para la guerra contra el
narcotráfico: algunos han sido para la
maquila de piezas para las fuerzas ar-
madas estadunidenses y otros para le-
vantar bardas en la frontera.
Ningún año del gobierno de Calde-
rón ha pasado sin que el Pentágono ha-
ya contratado a una empresa para rea-
“Los Zetas”, desesperados
Sin rechazar la posibilidad de que el go-
bierno de Estados Unidos haya tenido o
tenga infiltrados a informantes en el cár-
tel de Sinaloa y en los demás grupos cri-
minales de México, Braun considera que
Los Zetas están desesperados porque, dice,
están sufriendo las consecuencias de una
fuerte presión por parte de las autorida-
des mexicanas y estadunidenses iniciada
hace cinco años.
“Los Zetas están desesperados. De los
31 o 32 capos más importantes que ha se-
ñalado el gobierno mexicano, 21 o 22 han
sido arrestados o asesinados en los últi-
mos tres años. Los Zetas están contra la
pared”, apunta Braun.
Para el cofundador de la consultora
Spectre Group International, lo que ocurre
en México es resultado exitoso de la lucha
contra el narcotráfico: “Aun cuando a la
sociedad mexicana le resulte difícil asimi-
larlo por los miles de muertos que arroja
esta batalla, el combate al narcotráfico del
presidente Calderón está teniendo éxito,
los narcos se sienten acorralados; de
ahí las reacciones tan irracionales de
grupos como Los Zetas”.
Braun, quien durante año y medio
fue encargado interino de la DEA, argu-
ye que es “imposible” que en un sexenio
se pueda acabar con el narcotráfico mexi-
cano que durante las presidencias priistas,
asegura, consolidó su poder gracias a su
habilidad para corromper a las autoridades
y corporaciones policiacas de su país.
Y se remite a la Colombia de hace 25
años. Expone que a las autoridades de ese
país les tomó poco más de tres lustros
desmantelar los cárteles de Medellín y Ca-
li y fragmentar las operaciones de trasie-
go de drogas; además aun hoy combaten
a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC).
–¿O sea que a México le faltan de nue-
ve a 10 años para alcanzar un éxito como
el de Colombia? –se le pregunta.
–Desconozco el número mágico de
años que le faltan a México para consoli-
dar su éxito. En Colombia las cosas aún no
han concluido en su totalidad... las FARC
siguen presentes.
Y aun cuando el gobierno de Calderón
se muestra renuente a comparar lo que
ocurre en México con lo que pasó en Co-
lombia durante el periodo de apogeo y de-
rrota de los cárteles de Medellín y de Ca-
li, en Estados Unidos los funcionarios y
exfuncionarios que aceptan la analogía
aumentan cada día.
Braun considera que, igual que en Co-
lombia, en México el aumento de la nar-
coviolencia comienza a marcar el camino
hacia el fin del dominio de los grandes cár-
teles. No obstante admite que “en Méxi-
co hay mayor violencia criminal”; aunque
matiza: no se trata de violencia terrorista
ni insurgente como la colombiana.
Pero también menciona los contras-
tes: “En muchos aspectos México no se pa-
rece a Colombia; en algunos está peor, co-
mo en el número de muertos (60 mil según
el semanario tijuanense Zeta). Aunque de-
be admitirse que no ha experimentado
muchas de las cosas que vivió Colombia,
como los cientos de ataques con carros-
bomba, por ejemplo”.
Según el exfuncionario de la DEA, los lo-
gros del gobierno mexicano se deben en su
mayoría a que ha entendido la necesidad de
intercambiar y compartir información de in-
teligencia con Estados Unidos, sobre todo la
proveniente de informantes confidenciales.
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 19
NARCOTRÁFI CO
18 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Los soplones, base de la DEA
tos por mil 900 millones de dólares, con-
tra 170 millones de México. En el reporte
se aclara que en realidad la cifra es mayor
porque hay otros contratos que abarcan a
distintos países, entre ellos México.
Elaborado por el subcomité de Contra-
tos en el Extranjero, del Comité de Segu-
ridad Interna y Asuntos Gubernamenta-
les, el informe evidencia que en el sexenio
de Calderón más contratos han amarrado
las empresas estadunidenses, y que la ci-
fra más alta se alcanzó en 2008, con 64 mil
400 millones de dólares.
Precisó que el incremento del gasto
coincidió con el inicio de la Iniciativa Mé-
rida, que implicó un paquete de ayuda de
mil 400 millones de dólares para México
y América Central en asistencia contra el
narcotráfico y la delincuencia organizada.
El acercamiento del gobierno de Calde-
rón a la política militar de Estados Unidos
ha beneficiado a empresas de aviación, de-
fensa electrónica, telecomunicaciones, lo-
gística y servicios de ingeniería contra-
tadas principalmente para proveer a la
Marina Armada de México.
De acuerdo con la página de internet
del Departamento de Defensa, los con-
tratos con México no tienen precedentes
J. JESÚS ESQUIVEL
W
ASHINGTON.- Las decenas de infor-
mantes que la Drug Enforcement
Administration (DEA) tiene des-
plegados en territorio mexicano
son la “espina dorsal” de la lucha contra el
narcotráfico y el crimen organizado, ase-
gura Michael Braun, quien hasta octubre
de 2008 dirigió las operaciones antinarcó-
ticos de Estados Unidos.
Braun, quien dejó la DEA después de
33 años de servicio y ahora es consultor en
materia de combate al terrorismo y el cri-
men organizado, dice que los agentes es-
tadunidenses no protegen a ningún cár-
tel mexicano.
En entrevista con Proceso, el especia-
lista puntualiza: “La clave del éxito en la
lucha contra el narcotráfico siempre ha si-
do la información de inteligencia obteni-
da por medio de personas; es decir, a tra-
vés de los informantes confidenciales. Así
es y así será siempre.
“Los informantes juegan muchos pa-
peles importantes: toman parte en ope-
raciones encubiertas, roban información,
ayudan a colocar micrófonos y consiguen
números telefónicos para rastrear a los
delincuentes.”
México no es un caso excepcional, co-
menta, de ahí que la DEA tenga informan-
tes infiltrados en todos los cárteles. Braun
insiste en que este aspecto es “la colum-
na vertebral” del desarrollo de la capta-
ción de información de inteligencia en las
87 oficinas que tiene la agencia antidrogas
en el mundo.
El caso de los informantes de la DEA
en México –entre ellos el de Vicente Zam-
bada Niebla, El Vicentillo–, exacerbó en las
últimas semanas la violencia entre los
cárteles, lo que mostró al gobierno de Feli-
pe Calderón incapaz de controlar la situa-
ción. Las ejecuciones de 16 personas en
Culiacán el 23 de noviembre del año pa-
sado y de otras 26 en Guadalajara al día
siguiente fueron una represalia de Los Ze-
tas contra sus rivales porque, según los
mensajes que dejaron en la capital tapa-
tía, el gobierno de Estados Unidos protege
al cártel de Sinaloa (Proceso 1830).
En sus ediciones 1823, 1826, 1832 es-
te semanario ha informado sobre las in-
dagatorias que se le siguen en la Corte Fe-
deral de Chicago al Vicentillo, quien será
enjuiciado el próximo mes por delitos re-
lacionados con el tráfico de estupefacien-
tes, así como de la petición del acusado
para que se le absuelva de los delitos toda
vez que, alega, fue informante de la DEA
en México.
Hijo de Vicente El Mayo Zambada Gar-
cía, número dos en el escalafón del cár-
tel de Sinaloa, el acusado ha insistido en
que su trabajo en la agencia antidrogas de
Estados Unidos consistía en pasarle infor-
mación sobre las operaciones de los cár-
teles rivales al que encabezan Joaquín El
Chapo Guzmán y su propio padre.
Hasta hoy el Departamento de Justicia
de Estados Unidos no define si El Vicentillo
fue o no informante de la DEA. Sin embar-
go, el narcomensaje zeta que dejaron los
homicidas de las 26 personas en Guadala-
jara alude directamente al trabajo del hi-
jo de El Mayo con los agentes estaduniden-
ses en México.
–¿La DEA o el gobierno de Estados Uni-
dos protegen al cártel de Sinaloa? –se le
pregunta a Braun.
–No creo que el gobierno de Estados
Unidos esté protegiéndolo. ¿Por qué lo ha-
ría? De lo que sí tengo certeza es de que
en varias ocasiones las autoridades de
México han estado a segundos de dete-
ner a El Chapo; no tengo la menor duda de
que en algún momento lo van a arrestar
o a eliminar.
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Wayne y Saynez. Cooperación binacional
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 21
saciones que después resultan esenciales
para la elaboración de operaciones de des-
mantelamiento de grupos criminales.
“Las intervenciones telefónicas se ha-
cen siempre bajo la aprobación judicial de
las autoridades del país donde la DEA rea-
liza la operación… Las autoridades locales
deben dar la autorización”, recalca Braun.
La definición de una estrategia de in-
teligencia por medio de los informantes
es la misión más importante y difícil pa-
ra los agentes de la DEA en países como
México. El papel de un agente de la DEA
en México “no es asistir a los cocteles o a
las fiestas sociales” que se organizan en
la embajada de Estados Unidos, dice con
cierta ironía.
Aclara que la agencia “no le pide a
ningún gobierno extranjero hacer el tra-
bajo sucio; lo que hace es compartir la
información. Cuando recibe tips de sus
oficinas centrales, pide a sus contrapar-
tes del país anfitrión que las corroboren
o investiguen”.
Según Braun en el combate al narco-
tráfico mexicano los informantes son in-
dispensables y aclara que la DEA cuenta
también con decenas de infiltrados en
las células de los cárteles de Sinaloa,
del Golfo, de Los Zetas, de Tijuana y de
La Familia Michoacana asentadas en te-
rritorio estadunidense, sobre todo en
las comunidades hispana y mexicana.
“Los inmigrantes se mueven cons-
tantemente de ida y vuelta entre Esta-
dos Unidos y México. Cuando la DEA
conduce las intervenciones telefónicas
con la venia de alguna corte local es fá-
cil desarrollar sistemas de inteligencia.
Con las evidencias en mano es fácil im-
plicar (como informantes) a ciudada-
nos mexicanos que están involucrados
en el tráfico de drogas”, indica Braun.
En este contexto, la DEA compar-
te información de inteligencia con la
PGR y la SSP para ayudarlas a identi-
ficar números telefónicos “sospecho-
sos” así como a personas dentro de
México. “Cuando la DEA entrega la in-
formación a las contrapartes mexica-
nas y éstas la confirman, pueden desa-
rrollar de manera fácil un sistema de
detección de llamadas de México a Es-
tados Unidos”. O
Dos fueron para entrega de equipo a la Ar-
mada, uno para maquila y otro para el trans-
porte de restos humanos de militares esta-
dunidenses que deban pasar por México.
El 6 de agosto de ese año entregó un
contrato por 35 millones de dólares a la em-
presa Sikorsky Aircraft Corp., de Stratford,
Connecticut, para la entrega de tres heli-
cópteros UH-60M (Blackhawk) y tres plan-
tas auxiliares de los mismos para la Marina
mexicana. El contrato está vigente has-
ta diciembre de 2012.
Esa misma empresa obtuvo el 10
de septiembre siguiente otro contrato
por 36 millones y medio de dólares pa-
ra la entrega de otros tres Blackhawk a
la Marina Armada de México, aunque
esta vez se trata de aparatos adapta-
dos. En ambos casos el contratista fue
el ejército de Estados Unidos.
Mediante otro contrato, la Marina
estadunidense le encargó a la empresa
JDS Uniphase Corporation, de Maryland,
que manufacture en su planta de Gua-
dalajara equipos de prueba de protoco-
los de internet usados en distintos siste-
mas de armas. El monto del acuerdo fue
de 6 millones de dólares y el periodo es-
tablecido fue de un año, pero podría ex-
tenderse hasta agosto de 2015.
En noviembre de 2010, el Comando
de Transporte de la Fuerza Aérea de Es-
tados Unidos pagó 9 millones de dóla-
res a la empresa Kalitta Charters, LLC,
de Ypsilanti, Michigan, para el trans-
porte aéreo de restos humanos. La co-
bertura incluye Estados Unidos, Alas-
ka, Canadá, México, Puerto Rico y las
Islas Vírgenes. En septiembre de 2011
se realizó otro contrato similar, pero
por 12 millones y medio de dólares.
Y, en mayo pasado, la Marina esta-
dunidense firmó otro contrato por 9 mi-
llones de dólares con JDS Uniphase para
que elabore nuevos sistemas de pruebas
de armas en su planta de Guadalajara. O Iniciativa Mérida. Análisis de resultados
20 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Aunque Braun no participa ya de las
operaciones antidrogas cotidianas, man-
tiene contacto con sus colegas estaduni-
denses y extranjeros; presume incluso de
ser uno de los hombres más actualizados
en la materia. Para demostrarlo alude a
las matanzas de las últimas semanas en
México.
–¿Es cierto que la DEA tiene cientos de
informantes en México?
–No son cientos, pero sí decenas.
Dice que el trabajo de los informantes
de la DEA en México no es un secreto pa-
ra el gobierno de Calderón. “En la mayo-
ría de los casos”, asegura, las autoridades
mexicanas saben quiénes son las fuentes
de información confidencial de la DEA.
Un informante infiltrado en el nar-
cotráfico mexicano es, de acuerdo con
Braun, el encargado de proveer números
telefónicos de presuntos sospechosos o
criminales.
Insiste: Este aspecto es “crucial”porque
los números telefónicos entregados por los
informantes permiten a los gobiernos de
México y Estados Unidos rastrear la ubica-
ción de quienes los usan y grabar conver-
lizar actividades vinculadas con México.
El 15 de diciembre de 2006, la Agencia de
Logísticas de Defensa –encargada de pro-
veer apoyo logístico de combate al Pentá-
gono, tanto en tiempos de guerra como de
paz– le dio un contrato por 12 millones 487
mil dólares a la empresa Aero Company, de
Indianápolis, para elaborar tapones de ar-
mas de combate en San Luis Potosí.
En septiembre de 2007, la Marina de
Estados Unidos hizo otro contrato de ma-
quila para México; fue por casi 145 millo-
nes de dólares y con la empresa Lockheed
Martin Simulation, Trainning and Su-
pport, de Orlando, Florida.
El contrato, que concluye en septiem-
bre de 2012, consistió en la elaboración de
un nuevo sistema logístico para vehículos
militares en plataformas de la Marina esta-
dunidense. Según informó el Departamen-
to de Estado, 35% del trabajo de maquila se
realiza en La Mesa, Tijuana. El resto en Flo-
rida y Minneapolis.
En julio y agosto de 2007, el Ejército de
aquel país hizo dos contratos con la em-
presa Sundt Construction, de Phoenix,
Arizona, por 42 y 31 millones de dólares,
respectivamente, para el diseño y cons-
trucción de barreras permanentes, así co-
mo caminos de acceso y monitoreo en la
frontera con México.
En enero de 2008, el Departamento de
Defensa le dio un contrato por casi 9 millo-
nes de dólares a la empresa Multinational
Logistic Services Limited, de la isla de Mal-
ta, en el Mediterráneo, para dar servicios de
apoyo a la Marina y al gobierno estaduni-
denses en puertos comerciales de Canadá,
México, el Caribe, y Centro y Sudamérica. El
contrato no especifica los puertos mexica-
nos implicados en esas operaciones.
En julio de ese año, el Pentágono asig-
nó el primer contrato dirigido a combatir
el narcotráfico y las posibles amenazas te-
rroristas procedentes de México. Fue para
la empresa ITT Systems Division, de Colo-
rado Springs, por 33 millones 697 mil dó-
lares, y formó parte de un programa fi-
nanciado por la oficina Antinarcóticos,
Contra Proliferación y Amenazas Globales
de la Subsecretaría de Defensa.
El objetivo fue dotar a la Fuerza Aérea
de Estados Unidos de capacidad de vigi-
lancia por radar las 24 horas de los siete
días de la semana. El propósito del Pentá-
gono es detectar objetivos de bajo nivel en
la frontera con México, el estrecho de Flo-
rida y el suroeste de Puerto Rico.
El programa se creó para apoyar las
misiones antinarcóticos y lo que define
como “contranarcoterrorismo” que lle-
van a cabo el Comando Norte y el Coman-
do Sur de Estados Unidos. El contrato tam-
bién benefició las misiones del Comando
de Defensa Aeroespacial de América del
Norte en su país.
El Centro de Guerra en Superficie de
la Marina estadunidense contrató en sep-
tiembre de 2009 a la empresa Defense &
Electronics, de Arnold, Missouri, para pro-
ducir lanzadores de cohetes. El contrato
fue por 6 millones 473 mil dólares. Los lan-
zacohetes pueden ser utilizados en avio-
nes de ala rotaria o fija, y en su mayoría se
destinaron a la Marina y a la Fuerza Aérea
de Estados Unidos, pero una parte se apar-
tó para México, bajo el programa de Ventas
Militares al Extranjero. En la información
pública no se especifica cuál institución
mexicana obtuvo los dispositivos bélicos.
Durante 2010, el Pentágono reportó el
mayor número de contratos para México.
NARCOTRÁFI CO
AP photo / Bebeto Matthews
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Braun. La lucha, contra todos los cárteles
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 23
cerse políticamente e influir en las próxi-
mas elecciones presidenciales”, asegura
González Ruiz.
–¿Se escogió entonces a Guanajuato
por un cálculo meramente político?
–Por supuesto. El PAN no ha podido
“guanajuatizar” al país como lo intentaba
Germán Martínez cuando era su dirigente
nacional. Ahora lo que hacen el partido y la
jerarquía eclesiástica, que comparten pos-
turas ideológicas, es precisamente “gua-
najuatizar” el viaje de Benedicto XVI para
intentar influir en el resto del país.
González Ruiz señala que se preparó
minuciosamente la visita papal para fina-
les de marzo porque así coincidirá con el
arranque de las campañas políticas, que
empiezan el 1 de abril. También se escogió
con mucho cuidado el lugar que les diera
mayores dividendos políticos.
“Tiempo y lugar estuvieron muy bien
calculados. No es ninguna casualidad que
Ratzinger, después de casi siete años de
pontificado, venga a Guanajuato precisa-
mente en un momento electoral tan im-
portante”, asegura.
–¿Qué acciones conjuntas han em-
prendido clero y gobierno en esa entidad
que la hace tan especial?
–Está, por ejemplo, la drástica penali-
zación del aborto y, como consecuencia, la
feroz persecución contra las mujeres que
van a parar a la cárcel sólo porque inte-
rrumpieron un embarazo. Además el go-
bierno panista de Guanajuato se ha carac-
terizado por destinar recursos públicos al
clero. Y esto desde hace 20 años, cuando
llegó el primer gobernador del PAN, Carlos
Medina Plascencia, en 1991.
“A diferencia de Baja California, donde
se da un panismo sin raíces católicas, Gua-
najuato es el principal bastión tanto del
PAN como de la jerarquía eclesiástica. Ahí
ambas fuerzas actúan conjuntamente. La
ultraderecha católica controla la entidad;
incluso el actual gobernador, Juan Manuel
Oliva, pertenece a ella.
“En el pasado hubo centros muy impor-
tantes de la ultraderecha, como Guadalaja-
ra y Puebla, donde ya perdieron predominio.
Los grupos de esta corriente se concentran
actualmente en Guanajuato. Incluso enca-
bezados por la organización católica Testi-
monio y Esperanza, cada año realizan una
gran concentración en el Cerro del Cubilete,
su principal centro de peregrinaje.”
–Y donde ahora, por cierto, se tiene pro-
gramada la principal concentración de fie-
les que presidirá Benedicto XVI…
–Sí, será un acto masivo de apoyo al
PAN. Los organizadores calculan que esa
misa congregará a más de 700 mil perso-
nas en las faldas del Cubilete, que siem-
pre ha estado vinculado con el activismo
cristero. La construcción del monumento
a Cristo Rey, que corona la cima del cerro,
es de inspiración cristera. Y Ratzinger, de
pasado nazi, vendrá a reivindicar la lucha
cristera. Esa será la tónica de su visita.
Estudioso de los grupos de ultradere-
cha y su relación con el clero y el PAN, Gon-
zález Ruiz es autor de varios libros sobre el
tema, entre ellos Guanajuato, la democracia
interina; La última cruzada, de los cristeros a
Fox; Los Abascal, conservadores a ultranza, y
Conservadurismo y sexualidad.
Señala que hasta dentro de Guanajua-
to la visita papal “quedará circunscrita a un
área geográfica muy reducida”, que es la
zona del Cristo Rey. El Papa estará sólo en
tres municipios: León, Silao y Guanajuato.
A mediados de diciembre llegó a la zo-
na Alberto Gasbarri, el encargado de la co-
misión vaticana que organiza los viajes
papales. Acompañado por José Guadalu-
pe Martín Rábago, arzobispo de León, y por
el gobernador Juan Manuel Oliva, Gasbarri
inspeccionó los lugares donde estará Bene-
dicto XVI (Proceso 1833).
El Vaticano nunca explicó por qué es-
cogió Guanajuato, pese a que hubo varias
arquidiócesis importantes que también
estaban interesadas en ser anfitrionas de
Ratzinger, como las de Guadalajara y Pue-
bla, o la de México. Ésta la descartó Roma
con el argumento de que la altura del Dis-
trito Federal afectaría la salud del Papa.
Bicentenario tardío
El domingo 1 el Vaticano dio a conocer la
agenda de Benedicto XVI, quien estará en
Guanajuato del 23 al 26 de marzo. De ahí
viajará a Cuba.
El vocero vaticano, Federico Lombardi,
anunció ese día que el viaje tendrá lugar
“en una circunstancia especial, como es la
celebración de los bicentenarios de las in-
dependencias, y por ello creo que tiene un
significado para todo el continente”. Lom-
bardi fue impreciso en su declaración, ya
que al menos la celebración del bicentena-
rio de la mexicana fue hace dos años.
Se anunció que Ratzinger llegará de Ro-
ma al aeropuerto del Bajío la tarde del 23
de marzo. Ahí será recibido por Felipe Cal-
derón y su comitiva, pues se trata de una
visita de Estado.
De ahí el jerarca irá a León para dor-
mir en la residencia del colegio Miraflores,
donde viven sólo 10 religiosas capuchinas
de la congregación Esclavas de la Santísi-
ma Eucaristía y de la Madre de Dios.
El 24, en la ciudad de Guanajuato, ten-
drá un encuentro privado con Calderón en
la mansión que perteneció al conde Diego
Rul, un destacado realista que, al lado de
Calleja, combatió a Hidalgo y Morelos. Al
terminar el encuentro Benedicto XVI pre-
sidirá un acto público en la Plaza de la Paz.
De ahí volverá a León para dormir nueva-
mente en el colegio Miraflores.
La mañana del 25 de marzo encabezará
la multitudinaria concentración al pie del
Cubilete, en la amplia explanada conoci-
da como Parque Bicentenario, construido
por Juan Manuel Oliva. Por la tarde, en la
catedral de León tendrá un encuentro con
los obispos mexicanos y con representan-
tes de los episcopados de América Latina y
el Caribe. Regresará a dormir al Miraflores.
La mañana del 26 de marzo volará a
Cuba.
La religiosa María del Rocío García, di-
rectora del colegio Miraflores, dijo que la
habitación que le acondicionan a Ratzin-
ger “es sencilla, cálida, confortable e ilumi-
nada. Cumple con las condiciones para el
descanso del Papa”.
La alcoba mide 80 metros cuadrados y
dispone de baño privado, cama individual,
buró, escritorio, librero y guardarropa. Una
imagen de la Virgen de Guadalupe decora
la espaciosa estancia desde la que –por un
ventanal– se atisba el largo pasillo general
que las capuchinas suelen recorrer entre
rezos y alabanzas.
RELI GI ÓN
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Enero de 2008. Peregrinación
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No es casual que el primer viaje de Benedicto XVI a
México esté programado para el próximo marzo, al
filo del arranque de las campañas electorales. Tam-
poco es casual que la presunta visita pastoral –fi-
nanciada con dinero público– se circunscriba a Gua-
najuato, tierra de raigambre cristera y gobernada
hace 20 años por el PAN. Un estudioso de la ultra-
derecha mexicana no duda en asegurar que la gira
papal no es más que un mal disfrazado apoyo político
al partido en el poder.
Abierta visita
electoral
RODRIGO VERA
E
n junio de 2009 el entonces diri-
gente nacional del PAN, Germán
Martínez Cázares, anunciaba su
ambiciosa pretensión política de
“guanajuatizar” todo el país, en
referencia a la entidad que es el
principal bastión del panismo y de la Igle-
sia católica.
“El orgullo de Acción Nacional es el go-
bierno de Guanajuato”… “¡Ya estamos gua-
najuatizando a México!”, machacaba Martí-
nez una y otra vez. Su proyecto se derrumbó
con estrépito con la derrota del blanquiazul
en los comicios de ese año.
El próximo marzo el jefe de la Iglesia
católica, el Papa Benedicto XVI, viajará a
Guanajuato.
Para el investigador Édgar González
Ruiz la visita de Joseph Ratzinger es una
nueva intentona del PAN y de la jerarquía
católica para incidir, desde esa zona de rai-
gambre cristera, en las elecciones estatales
y presidenciales de julio próximo.
“El único estado que visitará Ratzinger
será Guanajuato, que se escogió por ser el
más importante bastión del conservadu-
rismo católico en el país. En ninguna otra
entidad tienen tanta fuerza el PAN, la Igle-
sia católica y los grupos de ultraderecha,
que utilizarán la visita papal para fortale-
Maria Grazia Picciarella
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 25
RELI GI ÓN
con la inscripción “Viva Cristo Rey”, según
relata el historiador Alfonso Taracena en su
libro La verdadera Revolución Mexicana.
La ceremonia fue vista como un acto
de rebeldía por parte del gobierno de Álva-
ro Obregón, cuyo secretario de Gobernación
era entonces Plutarco Elías Calles. Obregón
expulsó del país a Filippi con el argumento
de que participó en un acto de culto público,
con lo que violaba la Constitución.
Los jerarcas católicos mexicanos que-
daron consternados con la expulsión de Fi-
lippi, lo mismo que el movimiento fascista
italiano, que consideró la expulsión como
una afrenta. Benito Mussolini, primer mi-
nistro de Italia, gestionó la restitución de su
paisano.
Cuenta Taracena que Mussolini “envió
instrucciones al embajador italiano en los
Estados Unidos y al ministro en ésta, conde
Nani de Mocenigo, para que hagan gestiones
encaminadas a obtener respeto tanto para
las ideas católicas como para las fascistas”.
En 1926 se inició la revuelta cristera, que
enfrentó a la jerarquía con el gobierno. Y el
grito de lucha de los combatientes cristeros
fue “¡Viva Cristo Rey!”, tomado de los pere-
grinos que frecuentaban el incipiente cen-
tro de culto del Bajío, muy incómodo para el
gobierno callista.
El 30 de enero de 1928, durante la Cris-
tiada, el monumento fue dinamitado “por
manos anónimas”, según la versión que An-
tonio Rius Facius da en su libro Méjico cris-
tero. Cuenta ahí que “el día 30 de enero en
la tarde se hicieron explotar dos bombas de
dinamita al pie del monumento provisional,
que sostenía una imagen de Jesucristo”.
Cristo en “art decó”
Concluyó la guerra cristera y el centro de
culto fue teniendo más adeptos. Se convir-
tió en símbolo de su lucha contra el gobier-
no. En 1942 el arquitecto Nicolás Mariscal
Piña diseñó el proyecto Monumento Nacio-
nal a Cristo Rey, que es el que conocemos
ahora.
En febrero de 1943 el Episcopado Mexi-
cano aprobó el proyecto de Mariscal, que
empezó a construirse a finales de 1944.
La estatua –de 20 metros y 80 tonela-
das– fue elaborada en bronce por el escultor
mexicano Fidias Elizondo. La flanquean dos
ángeles, uno levanta una corona de espinas
y otro una corona real. A los pies del monu-
mento está el santuario, un conjunto arqui-
tectónico art decó.
En los setenta el santuario del Cubile-
te fue escenario de sangrientas pugnas en-
tre los grupos laicos de ultraderecha. El 22
de noviembre de 1975 fueron asesinados
ahí Juan Bosco Rosillo y Fernando Cal-
villo, militantes de la Asociación Católica
de la Juventud Mexicana. El crimen nun-
ca se aclaró. Se dijo que fueron golpeados,
martirizados y balaceados por Los Tecos,
aunque otra versión señala al Movimiento
Universitario de Renovadora Orientación
(MURO).
El movimiento Testimonio y Esperanza,
integrado sobre todo por jóvenes católicos,
organiza anualmente una de las peregrina-
ciones más nutridas al santuario, a la que
también concurren militantes de muchas
otras organizaciones de laicos.
A principios de los noventa, con la lle-
gada del PAN al gobierno de Guanajuato, el
centro de culto empezó a perder su carácter
contestatario y a ser aprovechado política-
mente por el blanquiazul. Esto prácticamen-
te se oficializó el 25 de enero de 1992. Ese
día el gobernador Carlos Medina Plascen-
cia lanzó una arenga política durante una
misa masiva en el Cubilete, dejando en cla-
ro la alianza de su gobierno con la jerarquía
católica.
Ahora el gobernador Juan Manuel Oli-
va hizo construir en las faldas del Cubilete
el Parque Bicentenario, una aparatosa obra
de relumbrón por la que su gobierno des-
embolsó más de mil 600 millones de pesos.
Será precisamente ahí donde Benedicto XVI
encabezará el más concurrido acto de su
gira, bajo el enorme Cristo Rey con los bra-
zos en cruz. O
que se escogió para sostener su encuentro
con Calderón, la famosa mansión del con-
de Rul, un aristócrata de nuestra historia
que durante la Independencia combatió al
lado del ejército realista contra las tropas
insurgentes.
“La ciudad de León, por ejemplo, es la
cuna del movimiento sinarquista que, jun-
to con el PAN, nació bajo el manto de la
Iglesia. Y ni qué decir del Cerro del Cubile-
te, a donde llegó a ir, siendo gobernador, el
panista Carlos Medina Plascencia para dar
arengas políticas en actos religiosos.
“El actual gobernador de Morelos, Mar-
co Antonio Adame, organizaba peregrina-
ciones al Cubilete cuando era dirigente de
Testimonio y Esperanza. Vicente Fox se va-
lía del simbolismo cristero desde su cam-
paña a la Presidencia… en fin, todos los ca-
minos del PAN y de la Iglesia nos llevan a
Guanajuato, pero no el Guanajuato inde-
pendentista, sino el colonial e hispánico.”
El “preludio” a la visita del Papa –dice
el investigador– fue la polémica reforma al
artículo 24 constitucional aprobada en la
Cámara de Diputados en diciembre pasa-
do, que le otorga mayores prebendas a la
jerarquía católica. En febrero –señala– la
discusión estará en el Senado, por lo que
el pontífice llegará en un momento crucial.
Roberto Velázquez Nieto, investigador
del Archivo Secreto Vaticano y especialista
en las relaciones diplomáticas entre Méxi-
co y la santa sede, asegura que este tema
será abordado por Calderón y el Papa du-
rante su encuentro en la casa Rul:
“No sólo hablarán sobre la reforma al
artículo 24, sino sobre cambios a otros ar-
tículos constitucionales que quiere la Igle-
sia, como el tercero, relativo a la educación,
ya que el Papa está muy interesado en que
la Iglesia imparta instrucción religiosa en
las escuelas públicas mexicanas.”
–¿Tocarán el tema del narcotráfico?
–Los temas del narcotráfico y la seguri-
dad nacional serán inevitables. Esto los lle-
vará a planear la creación de un vicariato
castrense, una diócesis destinada exclusi-
vamente a las Fuerzas Armadas, la cual co-
ordinará a las capellanías castrenses que
ya empiezan a proliferar dando auxilio es-
piritual a los soldados que combaten a los
cárteles de la droga. Es un tema que desde
hace tiempo está en la agenda común.
RELI GI ON
Campamento de cristeros en el sur de Jalisco
24 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Epicentro cristero
RODRIGO VERA
E
n el centro geográfico del país y a más
de 2 mil 500 metros de altura, el monu-
mento a Cristo Rey del Cerro del Cu-
bilete ha sido siempre un símbolo de
la lucha de la jerarquía católica por recupe-
rar los espacios y privilegios que le arrebató
el Estado laico mexicano.
El del Cubilete es considerado el ter-
cer santuario más visitado del país –sólo lo
superan la Basílica de Guadalupe y el san-
tuario de San Juan de los Lagos– y hoy em-
pieza a acaparar la atención internacional
porque el próximo 25 de marzo Benedicto
XVI presidirá ahí el principal acto religioso
de su visita a México, al que se calcula que
asistirán más de 700 mil feligreses.
“¡Viva Cristo Rey!” era el grito de los pe-
regrinos que a principios de los veinte es-
calaban la montaña para venerar un primer
monumento que se construía en la cima del
Cubilete. Ese peregrinaje era mal visto por los
gobiernos laicos de la Revolución.
El 11 de enero de 1923 el entonces de-
legado apostólico Ernesto Filippi colocó la
primera piedra del monumento. Lo acompa-
ñaba el obispo de León, Emeterio Valverde
y Téllez –“montado en una cabalgadura que
luce una mantilla color carmesí y llevada por
palafreneros”– mientras la multitud entona-
ba himnos religiosos y llevaba sombreros
“Cuando venga el santo padre, a la al-
coba la decoraremos lo mejor posible. To-
do será nuevo”, comentó a El Universal sor
María del Rocío, quien planea remplazar la
cama individual por una más amplia, para
que el jerarca se pueda estirar a sus anchas.
Pero las capuchinas no podrán convi-
vir esas tres noches con el Papa. Se irán a
otra parte. Su residencia de 13 habitaciones
–anexa al colegio– será ocupada por escol-
tas del Estado Mayor Presidencial y agentes
de seguridad del Vaticano.
Para mayor protección del pontífice, la
residencia –en el bulevar Manuel López Sa-
nabria número 218– tendrá un sistema de
seguridad con tecnología de punta.
Visita costosa
La semana pasada se inauguró la plaza Ca-
tedral, un espacio público frente a la cate-
dral de León, donde Ratzinger se reunirá
con los obispos mexicanos y latinoame-
ricanos. El gobierno de Guanajuato y el
ayuntamiento de León gastaron 97.5 millo-
nes de pesos en la construcción del sitio.
“Es una plaza digna de la ciudad de
León y permitirá a las personas un mayor
espacio para ver al Papa en su visita”, dijo
Martín Rábago.
Plaza Catedral fue un jugoso negocio
para Elías Villegas Torres, líder del grupo
de ultraderecha El Yunque y padrino polí-
tico del gobernador Oliva. Villegas, a través
de su compañía Inmobiliaria Villet, compró
los inmuebles que estaban en el área y lue-
go los vendió al gobierno a un precio has-
ta 10 veces mayor que el que pagó por ellos,
informó el diario Reforma el martes 3.
Se anuncia que los gobiernos estatal y
federal destinarán partidas especiales pa-
ra sufragar la visita. Por su parte, la Confe-
rencia del Episcopado Mexicano (CEM) aca-
ba de abrir una cuenta en Banamex con el
fin de allegarse recursos de los fieles. “Que-
remos que sea el pueblo mexicano el que
aporte, porque es una visita del Papa al
pueblo de México”, aclara Martín Rábago.
Y Manuel Corral, vocero de la CEM, dice
a este semanario que “se requieren recur-
sos para la visita, ya veremos cuánto podrá
aportar el gobierno. Nosotros decidimos
abrir esa cuenta bancaria para allegarnos
donativos voluntarios de los fieles”.
–Por el poco tiempo que estará el Pa-
pa, será al parecer una visita de muy po-
co costo...
–¡No! ¡Nada de eso! En esos pocos días
se calcula que irán a Guanajuato unos 3 mi-
llones de personas. Habrá unas 400 mil que
podremos organizar mediante boletaje. Pe-
ro cientos de miles más se agolparán en las
calles para ver al Papa en sus recorridos.
“No olvidemos que es un acontecimien-
to no sólo nacional sino internacional, pues
se trata de un viaje papal. De manera que
los recursos requeridos son para cuestio-
nes de organización y seguridad de los pro-
pios fieles. Se requieren vallas, transporte,
vigilancia, letrinas, implementos médicos y
sanitarios y muchas cosas más.”
El vocero del episcopado desmiente ta-
jantemente que la visita tenga una inten-
ción electoral:
“El viaje de su santidad es de índo-
le pastoral, totalmente ajena a toda cues-
tión política, por lo que no implicará nin-
gún apoyo al PAN.”
–¿Por qué se escogió Guanajuato?
–Simplemente porque es un estado
que queda en el centro del país y está bien
comunicado. Resulta equidistante para los
fieles del norte y del sur, o del oriente y del
poniente que quieran ver al Papa. El mo-
numento a Cristo Rey se yergue en el co-
razón mismo de México. Guanajuato tiene
además un clima templado y está a baja
altura, lo cual será benéfico para la salud
del Papa. Esa fue la razón. Lo demás son
puras especulaciones sin sustento.
Pero González Ruiz insiste en que de-
trás está la intención de favorecer electo-
ralmente al PAN y de reivindicar el conser-
vadurismo católico.
“Basta analizar los lugares donde esta-
rá el Papa –dice–, empezando con el sitio
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En el Cerro del Cubilete
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POLÍ TI CA
Atropellado impulso
La noche del miércoles 4 los integrantes
del CEN panista ingresaron a la sede de
su partido sin formular comentarios. Me-
diante un correo electrónico emitido por
la dirigencia el anterior 28 de diciembre se
convocó a una reunión extraordinaria pa-
ra el martes 3, pero se pospuso un día sin
que hubiera un motivo explícito.
Los asistentes se enfrascaron en dis-
cusiones durante más de cuatro horas. A
mitad de la reunión se designó al diputa-
do Javier Corral como vocero, a fin de que
hiciera un primer corte informativo.
Alrededor de las ocho de la noche Corral
expuso que la reunión se había centrado en
la resolución del Instituto Federal Electoral
(IFE), emitida el 27 de diciembre, en la que
autorizó al PRI y al PRD que sus candidatos
realizaran mítines pero no hacer uso de pu-
blicidad en medios electrónicos.
Según Corral eso había alterado el es-
píritu de la legislación electoral y afectaba
la contienda panista, por lo que hacían un
exhorto al Tribunal Electoral del Poder Ju-
dicial de la Federación a fin de que revirtie-
ra la resolución del organismo ciudadano.
También justificó que hasta ese mo-
mento no se hubiera abordado el tema de
la JI, pues el motivo central de la reunión
era el recurso contra la resolución del IFE.
Se mantuvo el sigilo acerca de lo que ocu-
rría en la reunión extraordinaria.
Casi eran las 10 de la noche cuando
Corral reapareció acompañado del secre-
tario de Acción de Gobierno del PAN, Juan
Molinar Horcasitas. Juntos minimizaron
la expectación sobre la JI y concentraron
sus expresiones en torno a la mencionada
resolución del IFE, por la cual, dijeron, ha-
bían surgido propuestas de replantear el
proceso interno panista, entre las que es-
taba dicha consulta.
La justificación de aplicar la JI como
medida para contrarrestar la resolución
del IFE fue ventilada por primera vez el 28
de diciembre último, cuando los tres pre-
candidatos y la cúpula partidista se reunie-
ron pero sin lograr acuerdos.
Antes, el 23 de diciembre, en medio de
rumores sobre un eventual adelanto de la
contienda y el supuesto intento de conven-
cer a Creel de que declinara, Cordero ha-
bía respondido a pregunta expresa de re-
porteros que no se oponía a un adelanto
de la elección interna. De manera que pa-
ra iniciar el año la posibilidad de reducir la
contienda a dos aspirantes había tomado
fuerza, como mencionó la columna Templo
Mayor del diario Reforma el domingo 1.
El 30 de diciembre Ignacio Loyola Vera,
exgobernador queretano e integrante del
equipo de Creel, advirtió que el PAN inten-
Luego de una brusca reacción de Santiago Creel y
otra más moderada de Josefina Vázquez Mota para
rechazar la Jornada Indicativa, un mecanismo con-
cebido por Felipe Calderón para determinar la fuer-
za de los tres precandidatos panistas a la Presiden-
cia de la República, el PAN decidió no aplicar ese
instrumento. En el revuelo, se evidenció el afán del
presidente por intervenir en la vida interna del ins-
tituto político.
Hora y media después, a las 2:00 de la
tarde, Creel acudió a su cita con el man-
datario y sus acompañantes, con quie-
nes dialogó poco más de una hora. El 21
de diciembre Creel evitó hablar de lo ocu-
rrido en Los Pinos y se limitó a rechazar
que le hubieran pedido abandonar la con-
tienda. Por su parte Vázquez Mota sostu-
vo que Calderón había sido respetuoso de
los procedimientos internos, por lo que en
la reunión no pidió garantía de equidad.
Luego de que el martes 3 la secreta-
ria general del PAN, Cecilia Romero, ad-
virtió que el procedimiento se efectuaría
con o sin consenso, el miércoles 4 Creel
denunció en Aguascalientes que la pro-
puesta era de Calderón. Por la noche de
ese mismo día, el Comité Ejecutivo Nacio-
nal (CEN) panista desechó la posibilidad
de aplicar el procedimiento.
La intervención de Felipe Calderón
en la vida del PAN ha sido ampliamente
documentada a lo largo del sexenio. No
obstante, el intento de imponer la JI dio
la pauta al primer señalamiento público
de que el presidente se entromete en el
proceso interno para elegir candidato a la
Presidencia.
Esta no ha sido la única intromisión
del mandatario. De acuerdo con integran-
tes de los equipos de campaña, que piden
mantener sus nombres en reserva, ade-
más de la fracasada propuesta de con-
sulta Calderón ha formulado otros meca-
nismos para alterar la contienda interna,
entre los que destaca el propósito de rea-
lizar ocho jornadas electivas, cada una en
diferentes regiones del país, que tampoco
logró cuajar.
Tanto la JI como las jornadas fueron
rechazadas por Creel y Vázquez Mota de-
bido a que alteran la convocatoria parti-
dista, en la cual se establece que la elec-
ción de candidato se celebrará el próximo
5 de febrero y, en caso de ser necesario,
tendrán una segunda vuelta dos semanas
después.
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Madero y los precandidatos. Sin consenso

ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA
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ormulada y promovida por Feli-
pe Calderón, la Jornada Indicati-
va (JI), que pretendía medir fuer-
zas entre los precandidatos del
PAN a la Presidencia de la Repú-
blica, fue desechada no sin an-
tes dejar al descubierto la intromisión del
mandatario –y del secretario de Goberna-
ción, Alejandro Poiré– en la contienda in-
terna de su partido.
La JI se realizaría el domingo 15 y pre-
tendía ser una consulta paralela a los proce-
sos de selección de candidatos a diputados
en 68 distritos para conocer –excluyendo a
más de la mitad del padrón de militantes
panistas– cuál era la posición interna de los
precandidatos presidenciales Josefina Váz-
quez Mota, Santiago Creel Miranda y Ernes-
to Cordero Arroyo.
Aunque se planteó que el resultado no
tendría carácter vinculante con el proceso
interno, Vázquez Mota y Creel se manifes-
taron en contra por considerar que se tra-
taba de un cambio repentino en las reglas.
Quien fue secretario de Gobernación
en el sexenio foxista consideró que el re-
sultado sería sesgado y no reflejaría el
sentir del panismo nacional. Sólo Corde-
ro se manifestó a favor del procedimiento.
Ante lo que parecía una imposición lis-
ta para aplicarse, Creel reveló que el ade-
lanto de la elección interna había sido for-
mulado por Felipe Calderón en una reunión
a finales de diciembre.
El presidente del PAN, Gustavo Madero,
admitió el viernes 6, en una entrevista ra-
diofónica con Natalia Briseño (en W Radio),
que él y Felipe Calderón habían impulsa-
do la JI. Desestimó que favoreciera a un as-
pirante y atribuyó la oposición a aplicarla
a “sospechosismos de telenovela”, en alu-
sión a la postura asumida por Creel.
Lo cierto es que el 20 de diciembre, po-
co después del mediodía, Vázquez Mota
llegó a la residencia oficial de Los Pinos,
donde se reunió con Calderón, quien esta-
ba acompañado de Poiré y Madero.
Frustrada intromisión
presidencial
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28 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
taba modificar las reglas con la aplicación
de la JI, cuyos resultados, a pesar de no ser
vinculantes, podían enturbiar el proceso
interno.
El señalamiento de Loyola no fue su-
ficiente. El lunes 2 Cecilia Romero dijo a
Lilia Saúl, reportera de El Universal, que la
JI se realizaría aun sin consenso y expli-
có: “Este ejercicio es necesario debido al
cambio de escenario a que obligó el IFE,
al permitir a precandidatos únicos reali-
zar mítines ante la población en general y
el hecho de que las encuestas no siempre
reflejen las simpatías que realmente hay
al interior del partido”.
Ese día los equipos de campaña de Váz-
quez Mota y Creel habían rechazado la JI; el
único que la apoyaba era Cordero. El exti-
tular de Hacienda manifestó que era nece-
saria tras la resolución del IFE y consideró
que vigorizaría la contienda interna.
“En el caso particular de Josefina, ha si-
do renuente a los debates y ahora también
a esta jornada; ella es quien, hasta el mo-
mento, va arriba en las encuestas, por lo
que no debe haber ningún temor. Será jus-
to una indicativa el ejercicio que revelará la
situación real de cada aspirante. No pode-
mos ser nosotros mismos quienes le ama-
rremos las manos al PAN”, argumentó.
Centrados en la supuesta búsqueda de
un mecanismo para hacer frente a la reso-
lución del IFE, que según Molinar y Rome-
ro afectó al PAN, los partidarios de la JI de-
jaron de observar las fechas: cuando Creel
reveló la intromisión presidencial y ésta
fue confirmada por Madero, quedó claro
que la formulación de la consulta fue el 20
de diciembre; es decir, siete días antes de
que el IFE resolviera el recurso al que se
han referido con insistencia.
Admoniciones
El jueves 5 Creel celebró en conferencia de
prensa que se hubiera desechado la JI. No
quiso profundizar en la propuesta de Cal-
derón y dijo que era tiempo de seguir ade-
lante. Acompañado de los líderes de su es-
tructura en los estados advirtió que “si a
alguien se le ocurría otra idea (como la JI),
la volvería a vencer”.
Y advirtió: “A quienes se ostentan co-
mo dueños del partido les vamos a demos-
trar lo que pesa la democracia en el PAN”.
Luego mencionó varios indicado-
res en materia de seguridad que estuvie-
ron vigentes mientras ocupó la Secretaría
de Gobernación durante el sexenio foxis-
ta. Manifestó que su objetivo era alcan-
zar la Presidencia para “devolverle la paz
a México”.
En entrevista con Proceso, el jueves
5 Creel no quiso profundizar sobre la JI.
Acerca de la ambigüedad en las expresio-
nes mencionadas, expuso:
“Hice con toda intencionalidad esas
expresiones de esa forma general, por-
que quiero advertir que no voy a permi-
tir ninguna otra intromisión en el proce-
so interno.
“Quiero enviar esa señal; no quiero
ponerle nombre ni apellido ni hacer un
señalamiento directo. Si las cosas van
bien, ahí la dejamos; pero si no, enfren-
taremos otra batalla. Pero no quiero con
esto reavivar el asunto que ya está termi-
nado (la JI).”
Aseguró que durante el proceso inter-
no ha enfrentado diversos desafíos, e in-
sistió: “No voy a permitir que la cancha se
vuelva dispareja ni que vaya a haber par-
cialidad en el árbitro. Las cosas venían
bastante bien, hasta esta propuesta (la JI),
pero habiéndose cancelado ese intento yo
le doy la vuelta a la página y sigo adelante,
tal y como lo he venido haciendo desde el
inicio de la contienda”.
Sobre la intervención de Calderón en
la contienda interna, abunda: “El proceso
venía bien y todo esto altera, genera sus-
picacia, da pauta para rumores y muchos
comentarios, algunos ciertos, otros no
tanto. Yo creo que esto no le hace bien ni
al partido ni al proceso interno. Ese es mi
punto de vista”.
El precandidato declinó responder a
Madero, quien dijo que había hecho una
“telenovela” del asunto. Según Creel, la JI
no tenía un propósito evidente en virtud
de que el universo a consultar era peque-
ño, dejaba fuera a más de la mitad de mi-
litantes activos y no reflejaría el sentir y
pensar del panismo.
–¿Lo querían bajar de la contienda?
–se le pregunta.
–Ni siquiera puedo llegar a la conclu-
sión de que querían bajarme porque no sé
cuál podría haber sido el comportamien-
to de ese número de panistas que se esco-
gieron en función de que podían votar en
otras elecciones (es decir, de los 68 distri-
tos mencionados).
–¿Qué fue lo que le dijo el presidente?
–Para mí es un capítulo cerrado. Lo que
informé ya lo informé. Estoy acostumbra-
do a decir las cosas como son. No lo quiero
hacer porque ya le di la vuelta a la página.
No se trata de revelar todos los porme-
nores de esta propuesta, sino de ganar la
elección del 5 de febrero y la quiero ganar
con todos. En la medida que yo ahonde,
me va a obstaculizar avanzar con la rapi-
dez y la fuerza con que lo quiero hacer y
construir la unidad que pretendo en torno
a mi candidatura.
“La señal que envío es clara: no vamos
a permitir ninguna intervención irregular
en el proceso. Si después de esta adver-
tencia alguien la quiere hacer, tendremos
que enfrentar las consecuencias lógicas
de enderezar algo que yo no voy a permi-
tir, inclusive en la vía legal”, añadió.
Desde la cancelación de la JI, la noche
del miércoles 4, tanto Javier Corral como
Juan Molinar justificaron la intromisión
de Calderón que había revelado Creel. Mo-
linar se explayó al argumentar que el pre-
sidente tiene derecho a expresar su opi-
nión y sugerir propuestas al partido al que
pertenece, aunque no aceptó ni desmin-
tió que hubiera sido el mandatario quien
formuló la JI.
Quien sí lo hizo fue Madero, en la men-
cionada entrevista con Natalia Briseño,
cuando también minimizó los indicios de
favoritismo presidencial al expresar que
el CEN vigilará que no haya cargadas ni
utilización de recursos que afecten la de-
cisión de la mayoría. O
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Molinar y Corral. Justificaciones
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dice, este fenómeno se está agudizando
porque la comida comienza a acabarse.
No únicamente en el hospital del Creel
se advierten los efectos del hambre. En no-
viembre pasado, en el Hospital Infantil de
Chihuahua murió por desnutrición un niño
de tres años llamado Diego. Además, seis
actas de defunción de adultos del munici-
pio de Carichic, expedidas en 2011, refieren
la desnutrición como causa de muerte.
Internado en un cuarto con otros adul-
tos se encuentra Candelario, un anciano
que calcula tener 80 años, pero las enfer-
meras saben que apenas tiene 60. Cuando
se le pregunta cómo dejó su parcela dice:
“Nada levantó ahora, ta’ seco”.
Sin cosechas
La sequía es la explicación al hambre que
se pasea por la Sierra Tarahumara y que co-
mienza a meter en apuros a 60 mil familias
que desde octubre de 2011 y hasta la cose-
cha de octubre de 2012 no tendrán comida.
El gobierno estatal estima que aproxi-
madamente 250 mil serranos resultaron
damnificados por la helada atípica (de -20
grados) de febrero de 2011, que pulverizó
la cubierta vegetal, y la sequía más severa
del último medio siglo, que impidió que se
lograran las cosechas de maíz y frijol e in-
cluso mató el pasto para el ganado. Si en
2010 las cosechas dieron 180 mil toneladas
de maíz, para 2011 rindieron sólo 500, y de
123 mil toneladas de frijol que se sacaban,
el año pasado sólo se recopilaron 20 mil.
La escasez duplicó y en unos casos
hasta triplicó el precio de los granos en
la sierra. La sequía mató de sed a 200 mil
animales de uso ganadero, casi la décima
parte de los que existían. Disparó en 300%
los precios de los forrajes con los que se
alimentan.
“Los pastizales no se recuperaron, hu-
bo que comprar pastura y como casi no
hubo cosechas hay pocos rastrojos para
alimentar al ganado, lo que elevó muchí-
simo el costo de los forrajes; además, los
pocos que había los empezaron a llevar a
Durango, Coahuila y Texas”, explica el ex-
diputado y asesor del Frente Democrático
Campesino Víctor Quintana.
“Por la sequía no hubo temporada de
cosecha de mariguana y amapola, y eso
deteriora la economía de la sierra de todo
el corredor de la droga. Desde octubre co-
menzamos a detectar en las comunidades
que grupos de gente se metieron a robar
comida, ya no los implementos de trabajo
o las cobijas, sino la comida.
“También nos están contando que ha
habido suicidios de padres de familia que
salen de su casa a buscar alimentos y por la
desesperación de no encontrarlos se tiran
al vacío”, informa Martín Solís, de El Barzón,
una de las organizaciones que el pasado 23
de octubre se movilizó para exigir un pro-
grama de atención a la crisis alimentaria.
“Se usarán los 115 millones de pesos
al estilo Somalia
La Tarahumara:
hambruna
ECONOMÍ A
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OCOYNA, CHIH.- Cuando la saca-
ron de las barrancas de Urique
y la ingresaron de urgencia
en la clínica para rarámuris,
Margarita estaba despellejada
debido a la desnutrición ex-
trema. Los médicos batallaron
para encontrar dónde colocarle la aguja
que pasaría el suero. No sobrevivió. Tenía
tres años.
“Hace mucho que no se nos moría un
niño por desnutrición. Este año el número
de los que ingresan es similar a otros. La
diferencia es que llegan más graves y se
quedan hospitalizados más días. Comen-
zaron a llegar desde octubre, cosa que no
ocurría porque esa es la época de las co-
sechas. Pero este año no hubo. Tampoco
teníamos adultos con desnutrición grave
y ahora hemos tenido 19, sin sumar a los
que vienen con tuberculosis asociada a la
desnutrición”, explica el jesuita Guadalu-
pe Gasca, director de la clínica Santa Tere-
sita de Creel, donde murió Margarita.
En el recorrido por ese hospital, de-
dicado a salvar vidas de los indígenas, se
observan fotos pegadas en las paredes
que datan de su fundación, en los seten-
ta. Muestran niños rarámuris con panzas
infladas y las costillas marcadas en la piel.
Detrás del vidrio es posible ver esas mis-
mas imágenes en vivo: niños y niñas en
sus cuneros que fueron internados este
invierno con los mismos síntomas que
sus ancestros: estómagos inflados, huesos
marcados en la piel, despellejamiento, pa-
lidez, diarreas asesinas, hinchazón gene-
ral, inapetencia, llanto de desesperación.
En la sala A, o de terapia, está Adelina,
de seis años, que ingresó un día después
de Navidad con la piel quebrada. Tres días
antes llegó una niña prematura con mal-
formaciones, desnutrida desde que esta-
La sequía que azota el norte del país causa graves daños
por desnutrición y enfermedad a los rarámuris que habi-
tan la Sierra Tarahumara, donde se padece una crisis ali-
mentaria sin precedente. Los gobiernos federal y estatal
no han sido capaces de responder adecuadamente ante
esta emergencia humanitaria que podría agravarse aún
más este año. En 2011, adicionalmente, la falta de lluvias
afectó a las cosechas de mariguana y amapola, sostén
de muchos pueblos serranos.
MARCELA TURATI
dan cuenta que alcanza para todos. Sólo a
Jacinto –un travieso de siete años– parece
que no se le quita el hambre y durante la
comida esconde tortillas.
“Cuando vamos a dar de alta a un ni-
ño le comenzamos a bajar la cantidad de
pollo y de leche, le quitamos la carne, le
damos frijol, pastita, tortilla y papa, para
que se vaya readecuando a lo que comía
antes. Los das de alta cuando juegan,
sonríen, tienen la piel y el pelo bonitos y
sabemos que pueden resistir el ambiente
que los espera, porque aquí aprendieron a
pedir su comida y ya podrán defenderse.
Aunque hay niños que nos dicen que no
quieren irse a casa, sienten que no van a
tener qué comer”, explica la religiosa que
dirige la clínica, Juana Aguilar.
Ella está consciente de que 2012 será
difícil: la desnutrición se asoma incluso en
las comunidades con programas alimenta-
rios de la Fundación Llaguno, donde lleva
el control de talla y peso infantil. Y, como
ba en el útero. Una semana antes entró
Luis Carlos, casi sin peso, con diarrea y
neumonía, a punto del paro cardiaco.
En la sala B, para niños que salieron
de la emergencia, está María Lucía, ahora
de un año. Ingresó en septiembre, cuando
pesaba tres kilos, dos menos de lo normal.
Fernando llegó hinchado, con 10 engaño-
sos kilos. Cuando se desinflaron los ede-
mas que lo cubrían mostró su peso real:
estaba casi en huesos y ahora ya le co-
mienza a salir piel nueva.
Rogelio, de año y medio, ingresó con
piernas y brazos encogidos, como si tu-
viera que protegerse de algo. Lloraba sin
cesar y un médico creyó que tenía daño
cerebral y poco tiempo de vida; sin em-
bargo, ya se levanta de su cuna y sonríe.
“Esta es Malena. Antes no se podía ni
sentar por debilidad. Ahora camina, se ríe.
Parece sencillo pero es un logro que quie-
ran comer o que sonrían, pues eso indica
que poco a poco han ido agarrando fuer-
zas. Porque cuando llegan no piden na-
da, están acostumbrados a no comer; les
tienes que dar poco a poco para no des-
compensarlos, porque su organismo ya se
adaptó, y conforme se van recuperando
comienzan a pedir y pedir”, dice la doc-
tora Alejandra González al recorrer el pa-
bellón, mientras acaricia a la niña que se
ve sana aunque en noviembre presentaba
desnutrición mixta: delgada de la cintura
hacia arriba, gorda de la cadera a los pies,
diarrea y neumonía.
Cuando estos infantes vuelven a pasar
alimentos y recuerdan el sabor de la comi-
da se alborotan desde los cuneros del puro
escuchar el ruido que hacen las ruedas del
carrito en el que les llevan la leche. Unos se
ponen de pie, los más pequeños arquean
la espalda, todos hacen fiesta a su manera.
Los que ya caminan son transferidos
al área de nutrición, donde se les ve comer
con ansia. Los primeros días roban comi-
da a los otros compañeros hasta que se
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de fondo y no dedicarnos todo el año a
comprar alimentos, porque no creemos en
eso de regalar despensas (siempre hemos
creído en proyectos educativos, de cuidado
del bosque, pozos profundos, desarrollo de
oportunidades), pero necesitamos atender
la emergencia”, dice Aguirre, quien coordi-
na una campaña que pretende juntar otros
25 millones de pesos de ciudadanos para
comprar alimentos.
Sabe que uno de los retos de la entrega
será la inseguridad: están informados de
que tres camiones que salieron de Nami-
quipa con granos fueron asaltados.
Contra el asistencialismo
Veinte organizaciones sociales con pre-
sencia en la sierra se reunieron para dise-
ñar la manera de lograr que la ayuda que
llegue se entregue dialogando con la co-
munidad para hacer faenas dedicadas al
cuidado o mejoramiento de los recursos
naturales y que promuevan la autosus-
tentabilidad alimentaria.
“Estamos buscando que el reparto sea
a través de empleos temporales que inci-
dan en el cuidado del medio ambiente y
de sus tierras, reforestación, hacer zanjas.
Aprovechar esta coyuntura de escasez pa-
ra tomar conciencia del mayor cuidado de
los recursos. Aunque los rarámuris siem-
pre los han cuidado, somos los blancos los
que los hemos llegado a acabar y a con-
taminar”, explica Aidé Montaño, coordi-
nadora operativa del Centro de Desarrollo
Alternativo Indígena (Cedain), de la red.
Híjar señala que la red también se
creó para evitar el asistencialismo y el uso
político de la ayuda.
“Le dijimos al gobierno que queremos
que ellos se sumen al trabajo de las orga-
nizaciones de la sociedad civil y nos de-
jen repartir las despensas; que si estaban
dispuestos a dejar de repartir la comida
con sus logotipos de ‘Chihuahua Vive’
para hacer un blindaje electoral, que
aprovecharan la oportunidad para ir a
las causas, que dejaran de hacer de bom-
beros cada año en vez de revisar por qué
cada año pasa lo mismo, y que se den las
despensas a cambio de trabajo –dialoga-
do con las comunidades– para atacar las
causas, como limpieza de bosques para
evitar incendios, retención de agua, rota-
ción de cultivos, y no lo de siempre, como
reparación de caminos. Pero el gobierno
del estado parece que ya pintó su raya
y dice ‘voy a seguir repartiendo como se
me antoje’”, critica el jesuita Ávila, inte-
grante de la red.
Entrevistado al respecto, Jesús Escár-
cega, encargado de la Coordinadora Esta-
tal de la Tarahumara con oficinas en Creel
y atención a cinco municipios, es optimis-
ta. “Este problema (del hambre) sí se va a
solventar porque nuestro gobernador, el
licenciado César Duarte, está muy atento
y le está dando prioridad”, dice mientras
señala que pronto comenzarán la entrega
de despensas y mantendrán el apoyo ali-
mentario a los albergues infantiles, ade-
más de la entrega de material.
Mientras en Chihuahua se discute có-
mo debe hacerse la entrega de las despen-
sas, los rarámuris que permanecen en sus
tierras están en temporada de festejos que,
como dice Montaño, “las fiestas son algo
más que una oportunidad de juntarse, es
el único momento en que comen carne”.
Híjar agrega: “Ellos son diferentes a
nosotros: cuando hay crisis acaparamos y
el rarámuri hace fiestas para que el que
tiene comparta y el que no, se acerque a
donde hay y le dan. Es su manera de dis-
tribuir los alimentos. Pero las fiestas se
acaban el Día de la Candelaria. Y en ese
momento vendrá la escasez fuerte. El reto
ahora es aprender a vivir en esta situación
de climas extremos, de falta de agua, llu-
via a destiempo, falta de nieve y heladas
fuera de temporada, y ver cómo aprende-
mos a vivir ante esta situación”.
ECONOMÍ A
32 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
del Seguro Catastrófico con el que indem-
nizarán las aseguradoras, pero la pérdida
es de 3 mil 600 millones de pesos, esta-
mos pidiendo que ese dinero se destine al
problema del hambre que empezó en no-
viembre y acabará hasta octubre, si es que
llueve; si no, otra vez no habrá cosecha”,
dice el barzonista.
Felipe Calderón recorrió los estados
afectados por la sequía y anunció para los
municipios afectados recursos del Fondo
Nacional de Desastres, subsidio al gasóleo
(combustible que –critica Quintana– dejó
de utilizarse) y la bancarización del pro-
grama Oportunidades.
Desde que el gobierno estatal reco-
noció el problema y exigió recursos a la
federación, en los medios de Chihuahua
se informa que en la Sierra Tarahumara
se padece “hambre al estilo de Somalia”,
que hay “hambruna generalizada”, “crisis
alimentaria”, “emergencia humanitaria”,
y se acompaña al gobernador César Duar-
te a las entregas de despensas.
“Estamos en una situación agrícola
muy extrema y las ayudas son muy relati-
vas, son despensas de uso electorero, muy
puntual, y no para generar capacidades.
Otra vez se acude al reparto de cobijas,
despensas y ahora Calderón ofreció tarje-
tas de débito; la misma respuesta paterna-
lista, de dádiva, en vez de revisar de fondo
la situación de hambre estructural. ¿Dónde
están las acciones de Estado para terminar
con el hambre crónica en la Tarahumara?”
El jesuita Javier Ávila, director de la
Comisión de Solidaridad y Defensa de los
Derechos Humanos (Cosyddhac), recono-
ce la gravedad de la situación. Considera
hipócritas las campañas de gobierno y les
percibe un tufo electorero.
“Estas situaciones de emergencia no
son extraordinarias en la Tarahumara, lo
lamentable es que el gobierno nada más
se acuerda de la gente que pasa hambre
cuando sale en los medios. ¿Por qué no se
preocupan del hambre todo el año? ¿Por
qué no se preocupan de consultarlos an-
tes de meterles proyectos turísticos que
les acaban el agua? Ahora salen con su ca-
pa de redentor a decir: ‘Yo los voy a salvar
del hambre’, y entregan sus despensas con
el logotipo de gobierno ‘Chihuahua Vive’.
Que no pretendan lavarse su conciencia
trayéndole comida a los indígenas”, true-
na el sacerdote con 40 años en la sierra.
Proceso constató que los encargados
municipales de la Coordinadora Estatal
de la Tarahumara, la dependencia de go-
bierno que atiende alimentariamente a
los indígenas, tiene que cubrir cuotas de
acarreo de indígenas para el mitin del
precandidato priista Enrique Peña Nieto, a
realizarse este domingo 8 en Chihuahua.
La tierra yerma
“Está muy duro. No hubo nada-nada, ni un
lado hubo porque estaba seco, no hay nada
ni pa’ nosotros ni pa’ los animales, hasta
con las gallinas estamos batallando, no
tenemos maíz, les conseguimos gusanitos
y dejé libre mi caballo pa’ que busque qué
comer. Y orita está pior, como está todo
caro, no se vende nada de artesanía”, dice
la rarámuri María Martha Villalobos, arte-
sana del visitado Valle de los Monjes, una
pradera con piedras monumentales que,
por sus curiosas formas, parecen talladas.
Su única posesión en este momento
son 10 gallinas y un caballo flaco.
“A veces comemos pura tortilla con
sal o si no, tenemos poquito frijol. A veces
para hacerla rendir usamos Maseca, como
si fuera maíz, lo batimos con agua y eso
tomamos. Y en invierno está pior porque
se hiela y no salen los quelites, los coles,
las yerbas que comemos.”
María Martha intenta competir contra
los otros rarámuris que llegan a los luga-
res turísticos a vender sus artesanías.
Adrián Aguirre, director de la Funda-
ción del Empresariado Chihuahuense (Fe-
chac), y que apoya un programa de trueque
de artesanías por comida y capacitación,
señala: “Subió a 100% la demanda del
trueque de seis meses a la fecha, son indi-
cativos de que la gente no tuvo cosechas,
perdieron todo, ellos quieren hacer más ar-
tesanías pero no tenemos capacidad para
venderlas. Tenemos las bodegas llenas, no
sabemos a dónde donarlas”.
En recorridos por la sierra se ve un
único paisaje: milpas de tierra removida
con algo de paja seca. Los pastizales a la
redonda están amarillos, secos, quebra-
dos. Las vacas, los caballos y las chivas
están sueltos procurándose sus propios
alimentos. No se ve maíz guardado en las
trojes. En algunas casas tampoco se ob-
servan varones: se fueron a la pizca o se
arrimaron con parientes en las ciudades.
“Muchos salieron a Cuauhtémoc, pero
no los contrataron fácilmente por la he-
lada de las manzanas. Pasó lo mismo con
los que se fueron a Sinaloa y ahora tuvie-
ron que irse más lejos y hubo menos tra-
bajo”, explica Luis Octavio Híjar, director
de Operación de la Fundación Llaguno, que
apoya a las comunidades con proyectos
productivos y programas nutricionales.
“Este año no hubo ni pa’ los elotes,
muy seco estuvo, ahí como se puede nos
vamos ayudando unos a otros, los que tie-
nen maíz añejo. Otros se fueron a las uvas
a Hermosillo. No hay ni cañijote del maíz,
nada, ni rastrojo pa’ los animales este
año. Ahí andan pepenando zacate seco”,
lamenta el anciano en muletas Macario
Figueroa Batista en Sitáravo, donde cuida
casas de una familia jornalera que emigró.
“No se vende tampoco la artesanía
porque somos muchos vendiendo. Así
que nos ayudamos de a poquito, damos
poquito menos de frijoles en el plato, por-
que ahora no hubo nada, nada”, explica la
artesana Martha González, de la comuni-
dad Gonogochi, mientras teje una faja de
estambre.
Los empresarios de Chihuahua, a tra-
vés de Fechac, aportaron 60 millones de
pesos para comprar comida y distribuirla
en la sierra.
“Estamos en coordinación con el go-
bierno del estado que tiene dos meses
otorgando despensas a 14 mil familias.
Ellos salieron a la cabeza a hacer la entre-
ga, nosotros seguimos, pero este proceso
va a ser largo: vamos a tener que ayudar a
250 mil gentes para la subsistencia.
“Quisiéramos atacar las cuestiones
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Mujeres rarámuris. “A veces comemos pura tortilla”
desorbitados y las manos en la cabeza. Co-
rrieron en sentido opuesto a las torres. La
gente a su alrededor miraba los edificios
verticales recortados por un cielo sin nu-
bes. Sobrevino un torbellino de papeles y
pedazos de metal. Se alejaron para poner-
se a salvo y de pronto Hernández se detu-
vo. Su deber era acudir a las torres. Le pidió
a su amigo que convenciera a las peruanas
de que lo esperaran: regresaría para ayudar
como voluntario.
En la Zona Cero
Rafael Hernández era bombero.
Sabía que en los siguientes minutos
ocurriría una gran movilización. Eso lo ha-
bía aprendido en su niñez, que había trans-
currido entre historias de rescates en el ba-
tallón de bomberos al que pertenecía su
papá, en la Ciudad de México. Antes de que
le creciera el bigote, Hernández comenzó a
sentir una poderosa atracción por las emer-
gencias. A los 14 años se metió entre las lla-
mas que devoraban el edificio Astor en el
Distrito Federal y tres años después ya era
paramédico y bombero. Era el comienzo de
un largo camino que lo llevaría a conocer
medio mundo para paliar los efectos de hu-
racanes, incendios y terremotos.
Corrió en dirección al World Trade Cen-
ter hasta que llegó a la estación de Liberty
y Church. Se echó la mano al bolsillo dere-
cho y aproximándose al hombre que re-
partía órdenes a gritos le mostró su placa
del Heroico Cuerpo de Bomberos de Méxi-
co, un pedazo de metal dorado en forma de
corazón.
“Vengo a ayudar. Soy bombero, soy
mexicano”, se presentó.
El capitán, un rubio fornido que lleva-
ba en la camiseta el apellido Jefferson, le
ordenó que fuera por un casco y una cha-
queta y que se uniera a un grupo de bom-
beros que se dirigía a las torres. Hernán-
dez se echó al cuello la chapa y al llegar al
World Trade Center vio que una decena de
policías muy nerviosos intentaba comu-
nicarse con otros oficiales con sus radios
portátiles. Uno de ellos dijo que se prepa-
raban para evacuar.
Volvió a mirar hacia al cielo. En la torre
debía haber miles de personas atrapadas.
Alguien gritó que no servían los elevado-
res y que las escaleras estaban obstruidas.
Un grupo de bomberos corrió hacia los
elevadores de emergencia y fue detrás de
ellos. Dos forzaron la puerta con una llave
especial. Cuando se abrió, el cubo escupió
una lengua de fuego.
Hernández no dejaba de mirar hacia la
parte alta del edificio. La columna de hu-
mo se había propagado y era difícil ver con
claridad. Con un gran esfuerzo pudo notar
una línea de fuego y calculó que debía ser
el piso 70. Un policía lo cogió de un brazo y
lo sacudió con fuerza.
“Vaya a ayudar a una persona cerca de
la entrada del edificio. Es una mujer con el
tobillo roto”, le dijo.
Salió a la calle y se detuvo a dos pasos de
la puerta. Recorría la zona con la vista para
encontrar a la mujer cuando algo pasó jun-
to a él. Sintió un viento ligero y escuchó un
golpe seco. No sabía de qué se trataba. Vol-
vió a mirar al cielo y entonces lo entendió
todo: había personas lanzándose al vacío.
Un hombre cayó junto a él y más allá
una mujer se estrelló en el piso. Llevaba
un bebé en los brazos. “Esto no puede es-
tar sucediendo”, se dijo Hernández; cerró
los ojos y sacudió la cabeza. Ya no fue en
busca de la mujer con el tobillo roto. Pen-
saba en la gente atrapada en el rascacielos
y en la angustia de sentirse abrazada por
el fuego. En 25 años como rescatista nun-
ca había visto a alguien saltar a la muerte
para escapar de la muerte. “¿Qué infierno
de 1.65, piel chocolate y nariz aguileña, te-
nía un cuerpo de luchador: la espalda an-
cha, brazos grueso y un tórax de cantan-
te de ópera. Sintió hambre y caminó a una
tienda donde compró un café y un sánd-
wich de jamón y queso. Cuando regresó en-
contró a su amigo leyendo el New York Post.
“Ya es tarde y no aparecen estas muje-
res. ¿Vendrán en camino?”, preguntó.
Los segundos siguientes fueron confu-
sos: rugido en el cielo, la panza de un avión
demasiado cerca, una explosión, un hongo
de humo y fuego.¡ Hernández creyó que se
trataba de una de esas películas que se fil-
man en Nueva York. Años atrás había visto
en las calles de Manhattan una escena en la
que Samuel L. Jackson volcaba una patrulla,
y el fuego y los heridos eran tan reales que
no parecían ficción.
“¿Será un truco de cine?”, preguntó en
voz alta.
Su amigo estaba mudo, con los ojos
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...héroe del 11 de septiembre
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 35
REPORTAJE PREMI ADO
R
afael Hernández despertó an-
tes de las seis de la mañana y
se sentó al filo de la cama. Ha-
bía tenido días difíciles –extra-
ñaba a sus hijos y lo mataba la
monotonía de su empleo de vendedor en
una tienda de televisores en Nueva York–
pero el martes 11 de septiembre de 2011
amaneció de mejor humor: Arned Azis, su
patrón, un musulmán paquistaní, le había
autorizado unos días para recuperarse de
seis semanas de trabajo sin descanso. Se
El 11 de septiembre de 2001 Rafael
Hernández estaba a pocas cuadras
de las Torres Gemelas cuando se pro-
dujo el atentado contra esas emble-
máticas construcciones. El bombero
mexicano pasó los siguientes días
removiendo escombros y tratando de
salvar vidas, pero su heroísmo le pasó
la factura: diez años después murió a
consecuencia del humo y el polvo que
respiró cuando las dos estructuras se
derrumbaron... y su familia aún espe-
ra la compensación económica que
el gobierno estadunidense le prometió. Proceso publica
ahora el segundo de los trabajos ganadores del Premio
Internacional de Periodismo al que convocó como parte
de los festejos por su 35 aniversario.
WILBERT TORRE
El

al que nadie llamó
lavó la cara y los dientes, se vistió, se revisó
los bolsillos para asegurarse que llevaba las
llaves y la placa que siempre portaba con él
y salió del departamento que rentaba en la
avenida Roosevelt, en Queens.
Lo acompañaba Jaime, un amigo mexi-
cano con el que compartía cuarto. Cami-
naron frente a las taquerías y abordaron el
metro, que a esa hora corre a toda veloci-
dad llevando en sus entrañas ejecutivos de
Wall Street, meseros, médicos, albañiles...
Cuando el tren salió del túnel la silue-
ta de Manhattan emergió iluminada por un
sol otoñal. Habían planeado pasar unos días
en los casinos de Atlantic City. En el metro
intercambiaron opiniones sobre la empre-
sa que elegirían para viajar: un par de ellas
obsequiaba cupones de 30 dólares para las
apuestas. Verían a dos amigas peruanas a
las 8:30, a tres calles del World Trade Cen-
ter. Hernández se había disfrazado de turis-
ta: camiseta, jeans y tenis.
Llegaron media hora antes y caminaron
a la esquina de Fulton y Church. Hernández,
bombero
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Rafael Hernández...
34 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Cuando el ruido cesó, pensó que estaba
muerto. En la obscuridad de los párpados
pudo verse de niño, vio a su abuela muerta,
a sus padres, a sus hermanos. Se pregunta-
ba dónde estaba y si estaba vivo o muerto.
La nube de polvo lo cubría todo y él in-
tentaba respirar con la nariz debajo de un
trozo de tela que había arrancado de su
camiseta. Cuando pudo verse las manos,
palpó el costado del camión para encon-
trar una llave: la abrió, se enjuagó la bo-
ca y escupió. El polvo de la nube gigante le
quemaba el cuerpo. Metió la cara y las ma-
nos debajo del chorro de agua. Se incorpo-
ró y escuchó un alarido.
Era un policía negro, un hombre gor-
do que no podía respirar. Abría la boca con
desesperación, como un pez gigante fuera
del océano. Lo llevó debajo del camión de
bomberos, abrió la llave y le aventó agua
sobre el rostro varias veces.
Unos minutos después salió cuando
escuchó voces. Recuerda vagamente que
un policía le pregunto si estaba bien. No
podía pensar claro ni pronunciar una fra-
se. Se inclinó y al apoyarse sobre las rodi-
llas se dio cuenta de que había orinado los
pantalones.
Sentía la quijada trabada y los oídos ta-
pados. Otro policía se acercó, le dijo que
cerca había unas personas heridas y le pi-
dió que lo acompañara. Corrió a la entra-
da número cinco del estacionamiento de
la torre norte y volvió a escuchar el ronro-
neo de la tierra y se encontró con la misma
imagen: el edificio se convulsionaba y co-
menzaba a desplomarse como si fuera de
arena.
En ese momento lo invadió un miedo
que no había sentido nunca. Corrió en di-
rección a la calle Vesey. Mucha gente co-
rría junto a él. Pasó junto a un camarógra-
fo latino con una cámara al hombro. Tenía
una rodilla sobre el piso y no se movía. Le-
vántate, le dijo jalándolo de un brazo, pero
el hombre no le respondió. Ven conmigo,
hermano, volvió a decirle, pero era como
si le hablara a una esfinge. Le tomó por el
cinturón y le arrastró unos metros hasta
una tienda de cigarros y refrescos.
Abrió la puerta, empujó al camarógra-
fo dentro y se encontró con un asiático a
cargo del lugar. Dos francesas lloraban y
hablaban por teléfono. Preguntó dónde
estaba el sótano y siguió al encargado. El
hombre indicó un espacio en el piso, Her-
nández lo abrió, gritó que todos se metie-
ran ahí, y cerró la puerta. Las mujeres se
abrazaban y podían escuchar gritos en la
calle. En ese momento comenzó a sentirse
muy mal. Estamos en guerra, pensó. Nos
van a matar. Me voy a morir. Cerró los ojos
y vio a sus tres hijos.
El sótano estaba obscuro, hacía calor
y las francesas sollozaban. El camarógrafo
seguía sin decir una palabra. Veinte minu-
tos después Hernández les avisó que sal-
dría a ver qué estaba pasando. Cuando al-
canzó la calle sintió que el corazón se le
hacía pequeño.
Había participado como rescatista en
los terremotos de la Ciudad de México, Ni-
caragua y Guatemala; en la erupción del Ne-
vado del Ruiz que sepultó la ciudad de Ar-
mero, Colombia y jamás había visto una
devastación semejante. La nube de polvo
se había disipado y podía ver una montaña
humeante de concreto y metales retorcidos.
Vio a varios bomberos que movían los
desperdicios y arrodillándose en la tierra
preguntaban si había alguien con vida. Se
ajustó los guantes y el casco y comenzó a
remover escombros. No paró para comer
o descansar en las siguientes ocho horas,
concentrando en una acción única, repeti-
tiva, urgente: levantar pedazos de concre-
to y metal, guardar silencio y entonces gri-
tar: ¿Hay alguien ahí debajo?
El grupo con el que trabajaba encon-
tró un bombero bajo las ruinas de una de
las torres. Se sintió impotente. Se arrodi-
lló y preguntó:
¿Por qué, Dios, por qué?
Los primeros síntomas
A las seis de la tarde, cuando se encontra-
ba en los desechos de la zona norte, sin-
tió un cosquilleo en el pecho. Era como si
un ejército de hormigas ascendiera por su
garganta y le impidiera respirar. Apoyó las
manos en las rodillas e intentó jalar aire,
pero comenzó a toser. Tosió con furia dos
o tres minutos hasta que un paramédico
se acercó.
Le colocó una máscara de oxigeno en
la boca y después le sacó polvo de la gar-
ganta con una sonda.
“¿Te quieres ir a casa?”
“No. Estoy bien, me siento bien, aquí
me quedo”.
Hernández trabajó hasta las diez y
media de la noche, cuando ya no podía
sostenerse más en pie. Caminó tres calles
hasta llegar a la Capilla de St. Paul, en la
calle Fulton, donde se había instalado un
campamento para rescatistas y volunta-
rios. Un médico lo revisó y un soldado le
entregó un casco color naranja y dos ove-
roles, uno azul y otro anaranjado. Se ba-
ñó, mordisqueó un sándwich y durmió en
las bancas de madera que suelen ocupar
los feligreses.
A la medianoche lo venció el sueño, un
sueño lleno de sobresaltos. Tenía sueños
entrecortados de la torre, del fuego, de la
gente saltando y despertaba cada 15 mi-
nutos. A las cinco de la mañana escuchó
los gritos de unos soldados que llamaban
voluntarios.
Los acompañó, pero no tuvieron suer-
te. Los teléfonos sonaban dentro de los
portafolios sepultados bajo la tierra. Ha-
bía cadáveres, cuerpos mutilados, manos
y piernas sin dueño. Mientras retiraba pie-
dras pensaba que en 25 años de bombero
nunca había visto nada parecido.
Dos horas más tarde un sol furioso cu-
brió la zona y la temperatura aumentó du-
rante el día como resultado de pequeños
incendios. Por la noche las cosas empeo-
raron. No había luz. Los focos estallaban
y una planta generadora de energía insta-
lada por el ejército se arruinó. Le costaba
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Heridas de Manhattan
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REPORTAJE PREMI ADO
es este? –se preguntó –. Dios mío ¿cómo
los vamos a ayudar?”
Cuando salió de su aturdimiento corrió
a donde unos 30 bomberos y paramédicos
subían las escaleras en tropel. Se les unió
y varios pisos arriba un capitán los dividió.
Le dijo que no podía ir más allá porque no
llevaba más protección que una chaqueta,
unos guantes y el casco. Estaba en el piso 28.
“Ahí está una mujer embarazada en tra-
bajo de parto”, le dijo apuntando una es-
quina “Hágase cargo de ella. Llévela fuera y
póngala en manos de los paramédicos”.
Era una rubia de ojos azules y una pan-
za enorme. La levantó sin decirle nada y co-
menzó a bajar las escaleras con la mujer en
los brazos. Escuchaba gritos de gente presa
del pánico y a su paso veía, en los descansos
de las escaleras, personas con quemaduras
en el rostro, los brazos y las piernas.
Del otro lado del muro de cristal podía
observar una columna de humo en la to-
rre sur. Todos, excepto los viejos y los he-
ridos, corrían sin control escaleras abajo.
Algunos chocaban de frente con los bom-
beros que subían.
Bajaba las escaleras con dificultad, tra-
tando de mantener el equilibrio en medio
de la multitud. Hacía calor y el humo de los
pisos superiores había descendido lo sufi-
ciente para nublarle la vista y hacerlo toser.
Sudaba y pensaba que debía pensar con
claridad. Sentía que la mujer le pesaba co-
mo si llevara en los brazos a tres personas.
Unos pisos abajo sintió un tirón en el
pantalón. Era una negra joven con que-
maduras en casi todo el cuerpo. “Ayúde-
me por favor”, le dijo. Le prometió que vol-
vería por ella.
En el piso 15 se detuvo en un descanso
junto a los escalones. Le dolían los brazos y
le faltaba el aire. Puso una rodilla en el piso
y apoyó a la rubia en la otra pierna. Por un
momento pensó en dejarla ahí para ayudar
a la negra que había dejado arriba, tirada en
el piso. Se dijo que lo necesitaba más que la
rubia, pero también pensó que un bombero
siempre cumple órdenes.
Entonces escuchó la voz de la rubia
por primera vez. Era como si hubiera po-
dido ver sus pensamientos:
“No me abandones aquí”, le dijo y se
aferró a su cuello tan fuerte que sintió do-
lor. Sollozaba y el cuerpo le temblaba. Su
voz era débil, casi imperceptible. “No me
dejes en medio de este caos”, le suplicó.
Hernández le dijo que no la abandona-
ría. Estaban en una esquina y junto a ellos
la multitud seguía atropellándose. Eran
muchos los que caían al piso.
“¿Cómo te llamas?”
“Allison”, le dijo y volvió a abrazarlo
con fuerza.
En el cuarto piso volvió a escuchar su
propia voz que le decía: “Con calma, tran-
quilo”. Sentía que no podía más, que en
cualquier momento se derrumbaría con
la rubia en los brazos. “No te desesperes”,
se repetía, pero no podía evitar desespe-
rarse. De pronto sus piernas comenza-
ron a moverse con rapidez y sus hombros
empujaban a la gente que encontraba a
su paso. Trastabilló dos veces y cuando
recuperó el equilibrio continuó su des-
censo enloquecido.
En el segundo piso se dijo que tenía
que salir de una vez de ese infierno. Ba-
jó corriendo la escalera eléctrica, y escu-
chó gritos y otra vez los golpes secos en el
piso. Salió a la calle, un policía hizo sonar
su silbato y se acercaron dos paramédicos
jóvenes. Abrieron las puertas y Hernández
acomodó a la rubia en una camilla. Colo-
caron en la boca de la mujer una máscara
con oxigeno, la subieron a la ambulancia y
se enfilaron hacia un hospital.
Hernández estaba exhausto. Sus bra-
zos eran dos hilos pesados y las piernas le
temblaban. No podía caminar. Se hincó pa-
ra llenarse los pulmones de aire. Decenas
de personas yacían a su alrededor. Los pa-
ramédicos colocaban etiquetas en la ropa
de la gente: rojas de atención urgente, ama-
rillas de no inmediata, verde para quienes
podían caminar y negras en los muertos.
Aspiraba aire con fuerza. Había pasado
tal vez un minuto desde que había alcan-
zado la calle, cuando sintió en las rodillas
apostadas en el piso un repiqueteo inten-
so, como si los dedos de un gigante tambo-
rilearan el piso. Escuchó un estruendo pa-
recido al que se escucha en las vías cuando
un tren se aproxima, y vio correr a decenas
de policías y bomberos. Algunos se quita-
ban las chaquetas y arrojaban los guantes
y los cascos y gritaban:
“¡Corran!”
“¡Vámonos de aquí!”
“¡Dios mío!”
Hernández arrastraba las piernas con di-
ficultad. Logró trotar un tramo y sólo se de-
tuvo cuando alguien pasó junto a él, lo gol-
peó en el hombro y le gritó algo que no pudo
entender. Se detuvo y al alzar la vista se dio
cuenta de que corría en sentido opuesto: la
torre sur se sacudía como una bestia herida.
Dio media vuelta, corrió lo más rápido que
pudo y oyó un ruido atronador. El edificio se
desplomaba y sus entrañas escupían una gi-
gantesca nube negra.
A unos pasos estaba un camión de
bomberos. Se lanzó al piso y arrastrándo-
se se metió debajo.
El día se hizo noche. Todo se obscure-
ció y no podía ver sus manos. Sentía que
la tierra temblaba y escuchaba el ruido de
los muros de concreto al chocar con el pi-
so. Sobre la plancha del camión caían resi-
duos. Cerró los ojos y quiso rezar, pero él,
que es cristiano, había olvidado sus oracio-
nes. Apretó los ojos con fuerza y dijo:
“Dios mío, protégeme, no permitas que
nada pesado caiga aquí. Dios mío, no me
dejes morir”. Tenía las manos en la cabe-
za y el cuerpo encogido debajo del camión.
“Dios mío, si sólo vine a ayudar ¿Por qué
me llevas? Dios mío, en tus manos pongo
mi alma”.
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Desalojo en las torres
La caída
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Caminó al sitio en donde trabajaban
los hombres que se encargaban de reco-
ger cuerpos y enviarlos a la morgue. Habló
con uno de ellos y le mostró la fotografía.
“No debemos hacerlo –le respondió– pero
no soporto verlos caminar día y noche sin
saber dónde encontrar a sus muertos”. To-
mó la fotografía y se marchó.
Por la noche le entregó un papel con
unos números. Hernández caminó al sitio
donde había fumado: la mujer estaba sen-
tada en el piso, en vela. Le dijo que lo sentía
mucho, que sus hijas estaban en la morgue.
Ella comenzó a llorar y pegó el cuerpo a las
rejas, como si quisiera abrazarlo. “Dios re-
compensará tu bondad”, le dijo. “Al menos
tendrán un lugar para descansar”.
Cuando caminaba rumbo a la capi-
lla, no pudo más. Los focos de emergencia
alumbraban el desastre y las carpas don-
de la policía etiquetaba cuerpos.
Se echó al piso y lloró.
Lloró con un quejido, cubriéndose la
cara con las manos, en silencio, para que
no lo escucharan. Detrás de él empezaron
a alzarse voces. Giró y vio movimiento en
las cuadrillas de rescatistas. Se quitó las
lágrimas con las manos sucias, se puso de
pie y regresó a trabajar.
Hernández vivió en la Zona Cero 72
días. El 11 de noviembre de 2001 removía
losas y metales en busca de sobrevivientes
cuando miró el balde que lo acompañaba
siempre: jirones de ropa y piel y huesos se-
cos era todo lo que sacaba con las manos.
Se quedó mirando sin ver, respirando
con pesadez, con la cabeza en otro mundo.
Fue a la capilla y entregó el casco y los
overoles. Ya no tenía caso seguir ahí. Su
misión había terminado.
Julio de 2011
Hernández vivía en Queens, en un cuar-
to de dos metros por tres que compartía
en un apartamento con un colombiano y
otros migrantes. Su habitación era limpia
y ordenada. Sobre los muros había fotos
de sus hijas, una bota de bombero y una
imagen de él en The New York Times: está
de pie, con el casco anaranjado, junto a un
grupo de bomberos que removían las rui-
nas del World Trade Center.
En ese micromundo tenía lo que nece-
sitaba para vivir: 15 botes pequeños reple-
tos de pastillas y una cámara de oxígeno.
De la pared colgaba una máscara azul de
plástico. Sin ella se asfixiaría al dormir.
En las bocinas conectadas a su iPho-

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En el círculo, Hernández
Sólo reconocimientos simbólicos
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REPORTAJE PREMI ADO
trabajo creer que todo eso ocurría en Esta-
dos Unidos.
Cuando se retiraba a descansar la no-
che del segundo día, un soldado le prestó
un teléfono satelital. Llamó a la casa de sus
hijos en la ciudad de México y le respondió
su exesposa. Conversaron unos minutos y
luego tomaron el teléfono sus hijos: Auro-
ra, de ocho, Sharon, de seis, y Nicolás, de
cuatro años.
“Regresa, papá. Toma un avión y vuel-
ve hoy mismo”, le pidió Aurora. “¿Están en
guerra? ¿Los están atacando?”
“Todo está bien, mi amor. Estoy bien.
No nos están atacando. Me voy a quedar
aquí unos días. Tengo que ayudar”.
Con el paso de los días se crearon va-
rias cuadrillas de rescate. Estaba la de los
escarbadores, a la que él pertenecía, en la
que hombres equipados con un balde re-
tiraban piedras con las manos. No utili-
zaban máquinas para evitar lastimar a la
gente. Había otro equipo para atención de
lesionados. Eran centenares los rescatis-
tas que trabajaban de día y de noche utili-
zando nada más que las manos.
Las siguientes noches volvió a desper-
tar con los gritos de los militares. Se ponía
el casco y se dirigía hacia donde un grupo
de hombres permanecía en un sitio deter-
minado, en silencio, intentando escuchar
el menor indicio de vida debajo de los es-
combros: un quejido, un golpeteo de me-
tales, una voz pidiendo ayuda.
La mayoría de la gente que metía las
manos en los escombros era hispana y eso
le provocaba sentimientos encontrados.
Sentía orgullo y al mismo tiempo rabia: el
gobierno de la ciudad daba 300 dólares a
los contratistas para pagar a los trabaja-
dores por ocho horas de trabajo, y éstos
pagaban ochenta dólares a quienes se em-
pleaban para remover escombros.
Hernández se metía en donde cabía:
en una grieta, en un hoyo obscuro, entre
dos muros. Tres días después de los aten-
tados encontró a un hombre atrapado
cerca de la tienda de Disney y un alma-
cén de revelado Kodak. Podía oler el ni-
trato de plata de unos contenedores gi-
gantes que se habían derramado. Parte
de su equipo de rescate era una lámpara
y un radio por el que dio la voz de alerta.
Con frecuencia vestía una camisa verde
con el escudo de México que le regaló una
mujer con la que un día conversó cerca
del enrejado alrededor de la Zona Cero.
El hombre debía tener unos 50 años y
dos paredes lo habían prensado. Estaba
cubierto de polvo y tenía el pecho abierto
a la altura del corazón. Le dijo un número
telefónico y le pidió llamar a su esposa y
a sus hijas. “Diles que las amaré siempre”.
Pronto llegó un equipo de 16 rescatistas
con unas tijeras gigantes que cortaron el
concreto como si fuera de papel. Debieron
pasar 20 minutos antes de que pudieran
sacarlo de la trampa en la que había caído.
Murió ese mismo día.
Al día siguiente Hernández llegó has-
ta el campamento del muelle donde eran
atendidas las familias de las víctimas, sa-
có del overol un papel y marcó un número
telefónico. Contestó una mujer. Le trans-
mitió el mensaje del hombre y le infor-
mó dónde había encontrado a su marido.
“Tiene que ir a la morgue”, le dijo. “No pu-
de hacer nada más por él. Lo siento”.
El campamento de la capilla de St.
Paul se había transformado en un centro
de mando. Había camastros, almohadas y
comida caliente. Era el único sitio donde
se sentía tranquilo. Durante el día varios
médicos revisaban a los rescatistas y un
grupo de monjas los confortaban. Muchas
hablaban español. Les daban masajes en
los brazos, en las piernas y les decían que
sí querían hablar de lo que estaban vivien-
do, podían hacerlo. “Si quieres llorar, pue-
des hacerlo”, le dijo una monja una tarde.
Hernández sentía el espíritu desecho
por tanta muerte. Pero no debía llorar. Es-
taba ahí para ayudar.
Uno de esos días su amigo Jaime llegó
hasta el campamento. El día de los atenta-
dos se había despedido de él con la mano
en alto, cuando la policía ya había cercado
la zona. Le contó que las peruanas nunca
llegaron y que había regresado al aparta-
mento de Queens. Se abrazaron y le entre-
gó un sobre con dos mil dólares. Se lo en-
viaba su patrón, el paquistaní musulmán.
Una turba lo había golpeado en Queens,
a su esposa le habían arrancado la ropa y
había decidido volver a su país.
Durante los días siguientes Hernández
volvería a sentir en el pecho y en la gar-
ganta la misma sensación de miedo que
tuvo el día de los atentados. Ocurría so-
bre todo por las noches, cuando trabajaba
en la Zona Cero y sin anunciarse surcaban
el cielo aviones de combate que volaban
muy bajo, o helicópteros militares que
arrojaban una luz potente.
Pensaba que cualquier día aparece-
ría uno de esos aviones y lanzaría una
bomba. Era un pensamiento recurrente y
cuando se le presentaba se decía que pa-
sara lo que pasara no se movería del sitio
donde se encontraba. Si corría podía caer
en alguna fosa y terminaría sepultado por
toneladas de concreto. Si permanecía ahí,
inmóvil, al menos moriría en la superficie.
Todo lo que encontraba bajo las ruinas
(bolsos, celulares, portafolios, fragmentos de
ropa) lo depositaba en unos contenedores
plásticos. Los momentos más tristes eran
cuando encontraban a un bombero o un po-
licía muerto. Sentía que ese cuerpo era el de
un hermano al que no conocía. Todas las ta-
reas se detenían y sonaban las sirenas.
Una tarde cuando descansaba, un bom-
bero le ofreció un cigarro. Hernández no fu-
maba pero decidió aceptarlo. Salió de la ca-
pilla y se acercó al enrejado. Del otro lado
estaba una mujer, una negra que lo llamaba
con las manos. Le dijo que tenía que ayu-
darla, que llevaba nueve noches durmiendo
ahí. Le alargó una fotografía con la imagen
de dos mujeres. “Son mis hijas. Ayúdame a
encontrarlas”. Le dijo que no podía, que él
estaba ahí sólo como voluntario. La mujer
no se rindió. Tomó la fotografía y regresó al
campamento.
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Sobreviviente. Pesadilla
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recibirán una compensación en dos par-
tes: 23% en una fecha que se definiría en
septiembre y el resto en 2016.
“No se rinda, siga luchando”, le dijo
Hernández. María encogió los hombros
y se marchó caminando por la avenida
Roosevelt.
Hernández me contó que lo peor no
eran las enfermedades ni la dilación en
el pago del fondo de compensaciones, si-
no las pesadillas y las ráfagas de recuerdos
que lo asaltaban en cualquier momento.
Mientras dormía con frecuencia veía
Nueva York bajo una lluvia de bombas.
Cuando los recuerdos lo asaltaban veía imá-
genes de personas lanzándose al vacío y le
sobrevenía un ataque de ansiedad. Enton-
ces, como sucedió en el restaurante, lloraba
como un niño y su cuerpo se sacudía domi-
nado por estremecimientos breves.
Hace tres años pensó en suicidarse.
No llegó a intentarlo: cuando sintió el im-
pulso de colgarse llamó a la doctora Alicia
Hurtado, su psiquiatra. La idea de matarse
parecía haberse extinguido.
“Sé que todo esto se me pasará”, dice
Hernández con un asomo de esperanza en
los ojos tristes. “No sé cuándo, pero algún
día se me pasará”.
Septiembre de 2011
El día del décimo aniversario de los aten-
tados Hernández asistió a dos homenajes
donde lo recibieron como héroe. Estaba lis-
to para volver a México en diciembre y en
febrero de 2012 se sometería a una opera-
ción. “Me retirarán una costra como de are-
na entre la nariz y los pómulos que no me
deja respirar”, me contó. Esa noche Disco-
very Channel transmitió seis historias de
sobrevivientes de las Torres Gemelas. Una
de ellas era la suya, y el bombero se sentía
orgulloso. Vio el programa con el teléfono
en la mano, conversando con sus hijos Au-
rora, Sharon y Nicolás.
Volvimos a platicar el 23 de septiem-
bre. Me dijo que una de sus hijas cumpli-
ría años. Estaba vendiendo un reloj Cassio
para comprarle un regalo.
Al día siguiente se reunió en su casa con
Jaime Munebar, el colombiano con quien
había compartido piso durante siete años, y
con otra amiga. El 25 de septiembre Mune-
bar se fue a misa. Por la noche, a su regreso,
llamó a la puerta sin que su amigo respon-
diera. Cuando pudo entrar, Hernández esta-
ba tendido en la cama.
El bombero al que nadie llamó había
muerto.
El funeral tuvo lugar en Queens un jue-
ves lluvioso. Sus hijos no pudieron viajar,
pero estaban los latinos a los que Hernán-
dez ayudaba en las cortes. Había una mul-
titud llorosa, coronas y flores. Cuando los
rezos terminaron, Munebar se acercó al
cónsul Mario Cuevas y le dijo: “Ayúdenos a
que Estados Unidos no se salga con la suya.
El fondo de compensación por el que Ra-
fael luchó pertenece a sus hijos”. La oficina
forense extrajo algunos órganos del cadá-
ver para los exámenes de rigor y el cuer-
po no fue trasladado a México hasta el 1
de octubre.
Las despedidas a los héroes con fre-
cuencia no son como deberían ser.
Tres meses después la oficina forense
de Nueva York no había dictaminado sobre
las causas del deceso. En la corte el caso de
Hernández estaba detenido y de la compen-
sación que recibiría en estas fechas no se
sabe nada. El cuarto de Hernández perma-
necía clausurado por la policía. Un día al-
guien violó los sellos y saqueó la habitación.
Munebar pudo rescatar la última per-
tenencia de su amigo y la guarda como si
fuera algo sagrado.
En una bodega de Queens yace la cá-
mara de oxígeno que mantuvo con vida a
Hernández los últimos años.
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REPORTAJE PREMI ADO
tica, suave, anestésica. “Me ayuda a rela-
jarme”, dijo Hernández. Con frecuencia
lo escuchaba y se tumbaba seis horas en
la cama a chupar oxígeno de la máquina.
Solía hacerlo cuando estaba harto de sen-
tir la máscara como un segundo rostro. Le
apenaba que, al dormir con ella, al día si-
guiente se levantaba con un óvalo rojo de
la frente a la barbilla.
Hernández trabajaba como mesero en
una compañía de catering en Houston y un
día, cuatro años después de los atentados
del 11 de septiembre, sintió una punzada
en el pecho y se desplomó. En el hospital
le dijeron que tenía unas nubes en los pul-
mones y le preguntaron si había trabajado
con asbesto. Dijo que no, pero que había
estado en la Zona Cero.
Unos días más tarde estaba de regre-
so en Nueva York. En el hospital Mount Si-
nai le hicieron una serie de exámenes y le
informaron que tenía nódulos, células de
polvo y filtraciones pulmonares. Los mé-
dicos le diagnosticaron rinitis, rinosinusi-
tis, faringitis, asma y alergia crónica. Un
amigo bombero le dijo que tenía derecho
a demandar. Hernández fue llamado a de-
clarar en la corte.
En la audiencia final se sentó fren-
te a un juez, dos jurados y siete abogados
y durante nueve horas respondió cientos
de preguntas: ¿Su padre fumaba? ¿De qué
había muerto su abuela? ¿Padecía asma
antes? ¿Quién lo había llamado al World
Trade Center?
“A mí nadie me llamó, señoría. Yo deci-
dí meterme ahí. No conocía a nadie. Salvé
vidas como hubiera salvado las de mis hi-
jos. Nunca dudé lo que debía hacer. Si hoy
volviera a suceder, haría lo mismo.”
firmar si la usaba. Hernández se sostenía
con préstamos de amigos y donaciones
de empresarios de Sonora y del Estado de
México. El gobierno mexicano le entregó
mil dólares durante ocho meses, después
de que reveló a un noticiero las grabacio-
nes de una conversación telefónica con
una funcionaria que le dijo que el presi-
dente Calderón no tenía por qué ayudarle.
Un sábado de julio lo visité en su de-
partamento de Queens. Diez años des-
pués Hernández conservaba el cuerpo
de luchador, aunque había perdido peso.
Llevaba unas gafas oscuras, una camise-
ta, bermudas y en el cuello una cadena de
plata. Antes de cerrar la puerta se echó al
hombro la mochila en donde siempre lle-
vaba cuatro frascos imprescindibles con
medicamento con su nombre y la leyen-
da: “Health for heroes”.
Abordamos un autobús que nos llevó
a la avenida Roosevelt en Queens. En el
Sol Azteca pidió unas enchiladas de mo-
le y un Squirt.
Me dijo que planeaba volver a Méxi-
co en unos meses. Extrañaba a sus hijos y
echaba de menos las emergencias, aunque
sabía que esos tiempos no volverán. Estaba
dedicado a guiar a un grupo de cien hom-
bres y mujeres de origen latino que traba-
jaron en el World Trade Center. Los ayuda-
ba a traducir documentos y los orientaba
en las cortes. Entre las enchiladas y el pos-
tre recibió tres llamadas de ellos.
Cuando salimos del restaurante una
mujer lo detuvo para saludarlo. Era María,
una colombiana que trabajó removiendo
escombros.
“Qué mala noticia la de hace dos días”,
dijo María refiriéndose a una notificación
de la Ley Zadroga de acuerdo con la cual
los trabajadores de limpieza y rescatistas
En marzo de 2010 el juez Peter Geor-
galos falló a favor de Hernández y le con-
cedió atención médica de por vida. En la
resolución WBC 00804564 de la corte de
Nueva York, el juez determinó que el vo-
luntario mexicano padecía asma, apnea
obstructiva del sueño, rinosinusitis, estrés
postraumático y depresión.
Hernández esperaba la solución de
otra demanda como parte de la Ley Zadro-
ga, que indemnizará a bomberos, paramé-
dicos y rescatistas. El juez le prohibió reali-
zar trabajos que requieran esfuerzo físico.
Desde entonces los detectives de la
corte le hacían visitas sin anunciarse pa-
ra comprobar que estaba en su casa y re-
visaban la cámara de oxígeno para con-
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Ayuda a cuentagotas
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Con su máquina de oxígeno. Soporte vital
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Dictadura ignorante
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empresa Televisa, pero es más probable,
dada su habilidad para manejar la auto-
ridad del poder, que gire la fórmula, con-
virtiéndolos nuevamente en vasallos. En
todo caso, el nexo entre el poder político
y la empresa privada no será roto por un
presidente priista –como debiera estarlo
en una democracia funcional–.
8. El PRI fue desterrado de Los Pinos
por la sociedad civil, la élite cultural y los
partidos de oposición. El PAN al asumir el
gobierno no lo reconoció, prefirió gober-
nar solo, sin aprovechar la inteligencia
de los intelectuales, los artistas, los acti-
vistas sociales o los miembros de la otra
oposición, la de izquierda. En el pecado de
soberbia estuvo la penitencia de pobre-
za: sin artistas con imaginación estética
para crear nuevas imágenes y expresio-
nes, sin ambición histórica para cambiar
la estructura del sistema, sin la seriedad
intelectual para examinar al homo priis-
tus y deslindarlo del homo mexicanus, los
panistas se sentaron en los sillones de las
oficinas de los priistas y no examinaron
ni reinventaron el sistema ni sus formas.
Esta es la tristeza: si los priistas regre-
san en el 2012 a esas oficinas, no tendrán
que ajustarse a un novedoso y para ellos
desconocido régimen democrático: sim-
plemente tomarán asiento en los sillones
y emplearán los instrumentos que sus pa-
dres y abuelos priistas diseñaron.
9. Como los panistas tampoco se atre-
vieron a entronizar la Ley para reordenar
al país, sin un emperador temporal la segu-
ridad se ha vuelto una catástrofe. Existen
los mismos policías y los mismos jueces
corruptos del tiempo priista, o sus suceso-
res clonados, pero como nadie manda sobre
ellos, como otrora mandaba la burocracia
priista, los números que cifran el caos son
pasmosos. 98% de los crímenes no son per-
seguidos hoy en el país y los índices de cri-
men se han multiplicado.
10. Hoy uno de cada dos mexicanos se
dice dispuesto a votar por la nostalgia de
un país que funcionaba autoritariamen-
te, corruptamente, mentirosamente, pero
funcionaba mejor. Sea justa o no, esa es la
percepción. Es decir, hoy uno de cada dos
mexicanos no ve una alternativa de futu-
ro mejor que nuestro pasado priista.
La responsabilidad es de la Izquierda.
Si a los candidatos panistas les corres-
ponde proponer la continuidad de sus 12
años de gobierno, si al PRI le corresponde
ofrecernos el pasado, es a la Izquierda a
quien le corresponde ofrecer un futuro no
conocido.
Un sistema que promueva la honesti-
dad, el lenguaje franco, la creatividad cul-
tural, la libre competencia y la seguridad.
Una mutación del homo priistus en otra
especie de mexicano. O
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1. Igual que un árbol es los círculos
concéntricos de corteza de su historia.
Igual que un organismo es la memoria de
su evolución cifrada en su estructura or-
gánica. Igual la cultura priista puede ex-
plicarse por su génesis y sus principales
momentos de cambio.
2. El priismo se inventó para evitar gol-
pes de Estado, y sus horrendos ríos de san-
gre derramada. En adelante, unos pocos, en
la cúpula del partido único emanado de la
Revolución, elegirían al nuevo tlatoani, al
nuevo dictador, al Mussolini mexica de po-
deres ilimitados, salvo una sola acotación,
su mandato duraría un solo periodo.
De ahí la disciplinada sumisión del
homo priistus a su líder. De ahí también
su profunda abnegación ante sus yerros.
Ante ellos el homo priistus filosofa en si-
lencio: este dios también pasará.
3. El priismo se inventó también para
esquivar la democracia, y sus angustiosas
incertidumbres. De ahí la aversión del priis-
ta de otrora y de hoy a la democracia y sus
mecanismos. El debate y las votaciones. Si
algo puede convenirse a puerta cerrada en-
tre pocos, a qué arriesgarse a someterlo a la
ignorante voluntad popular o a la discusión
pública. Los acuerdos son convenidos antes
de llegar a las votaciones. Los votantes son
cooptados si es necesario. Los votantes son
inventados si es imprescindible.
Por eso el candidato actual del PRI a la
presidencia fue ungido sin elección ni de-
bate previo. Por eso sus trastabilleos cuan-
do es interpelado directamente por el
popolo, que cree vivir en una democracia.
4. Y sin embargo, más por razones esté-
ticas que éticas, el PRI decidió enmascarar
su mecanismo sucesorio con las formas de
una democracia. No le era obligatorio. Las
dictaduras soviética y china no se avergon-
zaban de ser eso, dictaduras de partido. En
todo caso, la mascarada dio origen al doble
lenguaje de la cultura priista.
Hoy como ayer, el homo priistus sigue
hablando la mitad de lo que cree o lo que
sabe. Sigue diciéndole a Pedro para que
lo entienda Juan. Sigue creyendo que el
poder depende de guardar las verdaderas
verdades en el secreto de unos pocos. Se
sabe incluso de un priista contemporáneo
que no está seguro nunca de lo que ha di-
cho en la televisión, hasta que los comen-
taristas lo glosan.
5. Y es que el doble lenguaje no es solo
una táctica de poder, igual es una dificul-
tad de comunicación. ¿Cómo aprovechar
la conversación pública de una democra-
cia si no se habla claro y no se escucha sin
malicia y no se cree en el pensamiento
que se genera entre los muchos?
En el 2007, la presidenta del PRI, Beatriz
Paredes, llegó a un juicio histórico. El PRI
carece de ideología y ha estado condenado
a cambiar su pensamiento cada sexenio,
para seguir al de su Mussolini temporal.
“Ha sido un partido gelatina”, declaró, con
inigualable elegancia. Y propuso que el PRI
se comprometiera con la ideología de la
social democracia. Siendo ella la tlatoani
temporal, se le obedeció. En una asamblea,
y sin debate previo, se votó y se aprobó por
mayoría absoluta la nueva ideología.
Ese año y el siguiente los priistas de 17
estados se aliaron con la Iglesia católica
para criminalizar el aborto, es decir: hicie-
ron lo que ningún partido social demócra-
ta en el planeta. En la reunión de partidos
social demócratas del continente, la jefa
del Congreso se lo reclamó a Beatriz Pare-
des que escuchaba el discurso sentada en
una curul. Como toda respuesta, la priista
se dedicó a dibujar en su cuaderno. Acaso
una gelatina.
6. En los 1950s, los priistas se bajaron
de los caballos y se montaron en Cadillacs.
La generación de generales revoluciona-
rios dio paso a la de políticos empresarios.
Y se oficializó el derecho de todo priista a
enriquecerse de forma fabulosa a costa del
tráfico de influencias.
A estas fechas, no se sabe de un exgo-
bernador o un líder sindical priista que no
sea multimillonario. Hoy mismo, no se sa-
be de alguno que haya sido llevado a juicio.
7. Las privatizaciones de los 1990s
crearon una élite de oligarcas priistas. El
problema de aquel intento de democrati-
zación económica, no fue que la acumula-
ción de capital fue injusta –siempre lo es–,
sino que la desconfianza priista por la de-
mocracia evitó que se crearan reglas claras
para la competencia o para la transmisión
de la propiedad. Así, los nuevos mono-
polios privados quedaron bajo el control
priista, escudados por su poder político de
la competencia y también a su merced.
Llegada la democracia, los oligarcas pa-
garon mal al PRI: aprovecharon para des-
hacerse de sus viejos amos y sojuzgaron
al débil gobierno panista convirtiéndolo
en su servidor. No es casual que en el 2006
el candidato panista a la presidencia asis-
tiera a las reuniones con empresarios con
una pequeña libreta negra, donde tomaba
nota de sus indicaciones.
Si el PRI regresa a la presidencia po-
dría mantenerse a las órdenes de los oli-
garcas, y así parece calcularlo al menos la
Homo priistus
S A B I N A B E R MA N
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ANÁLI SI S
cierta medida, para los otros compo-
nentes del Frente Progresista. Sus de-
fectos no pueden ser superados con
retoques ornamentales, ni siquiera con
cirugía estética. El PRD y la izquierda
electoral, para poder gobernar, necesi-
tan una refundación igual a la que re-
quiere el país, que para detener la caída
precisa de cambios sustanciales en la
relación de fuerzas y en las políticas de
gobierno. Y esta refundación debe ini-
ciarse con la presente campaña por la
Presidencia.
Por otro lado, una organización de
izquierda que no cumple con su fun-
ción cotidiana de representar a los sec-
tores populares: campesinos, obreros,
pequeños empresarios, clase media,
con la mayor inteligencia posible, con
sensibilidad a los cambios que se suce-
den, es un partido superfluo e innece-
sario. ¿Cómo puede competir con el PRI
y el PAN, la coalición gobernante que
tiene el oído de los poderes fácticos
abierto a sus sugerencias?
Tomemos el problema de la sucesión
en el Distrito Federal, proceso que ya ha
causado más de una batahola pública.
El procedimiento está viciado de origen,
por la incapacidad de la dirigencia local
del PRD para reglamentar la contienda
interna y el uso de recursos públicos en
la promoción de algunos candidatos.
Además, se ha optado por aplicar una
encuesta como método de selección del
candidato, sin contacto con las bases
del partido, en un concurso de popula-
ridad en que no intervienen el ideario
político, las convicciones y la platafor-
ma electoral. Esto es también posible en
otras entidades: los escándalos públicos
pueden resurgir en el momento menos
esperado y el elector no los perdonará.
En el país, después de un periodo
prolongado de decadencia, puede ini-
ciarse la resurrección, y la izquierda to-
da tiene la responsabilidad de convertir
esa posibilidad en realidad. O
E R N E S T O V I L L A N U E V A
Operación
¡sálvese quien pueda!
Cuando yo pensé que había visto
todo en el gobierno del presidente de la
República, Felipe Calderón mostró nue-
vamente el don –que no es fácil– de sor-
prendernos: nos manda señales de que
hay algo peor por venir. Hoy, en los últi-
mos meses de su gobierno y frente a su
estrategia fallida contra el crimen orga-
nizado, ha puesto en marcha una opera-
ción que podría llamarse “¡Sálvese quien
pueda!”, bajo un principio que, contrario
a la proclama lopezobradorista, podría
resumirse en la frase: “Primero los ricos”.
Veamos por qué.
Primero. Todos los teóricos del Estado
tienen diferencias en muchas cuestiones
relacionadas con la distribución del poder
y las características de la clase gobernan-
te, pero mantienen una coincidencia fun-
damental: El Estado debe garantizar que la
vida en sociedad sea posible. Conforme a
las teorías contractualistas de Rousseau,
Hobbes, Locke y muchos más, el acuer-
do es que resulta mejor vivir dentro del
Estado que sin él porque en este último
supuesto habría anarquía. Sin el prerre-
quisito de la seguridad para ejercer la li-
bertad, lo demás es lo de menos.
Sobre este punto, Gaetano Mosca, en
su clásica obra Elementi di Scienza politica,
escribe algo que pareciera describir al go-
bierno de Calderón: “Las clases políticas
entran ineludiblemente en decadencia
cuando no pueden ejercitar las cualidades
por las cuales llegan al poder, y cuando no
pueden seguir prestando el servicio social
que prestaban y sus cualidades y servicios
que prestan pierden toda importancia”.
Hoy Calderón parece reconocer (o hace to-
do por que así se perciba) que su gobierno
es incapaz de garantizar la seguridad mí-
nima para que las personas puedan ejercer
sus derechos fundamentales. La salida por
la que ha optado es gravísima: poner la se-
guridad pública al mejor postor.
Segundo. En efecto, el Acuerdo 05/2011
del secretario de Seguridad Pública fede-
ral no deja lugar a dudas de su propósito.
Dicho acuerdo establece: “El Servicio de
Protección Federal tiene además, como
función inherente a sus actividades,  sal-
vaguardar la integridad y derechos de las
personas, prevenir la comisión de delitos,
así como preservar las libertades, el orden
y la paz públicos, en el ámbito de su com-
petencia”. Esta consideración no tendría
nada de malo si no fuera por el hecho de
que es la motivación para vender protec-
ción a quien pueda pagarla.
Hay que recordar que la función de la
Secretaría de Seguridad Pública federal es
“preservar las libertades, el orden y la paz
públicos”. Para tal efecto, cuenta con am-
plios recursos públicos que se le otorgan
44 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Las elecciones de 2012 se
realizarán probablemente en
medio del temor que provoca
la inseguridad, la ansiedad del
desempleo, las turbulencias en
la economía informal, donde
reina la ley del más fuerte, así
como el hastío ante el despres-
tigio de la clase política.
Gran parte del electorado os-
cila entre el miedo a que venga
algo peor y el ardiente deseo de
poner fin al largo deterioro en
que está sumida la nación. Será
en los últimos momentos cuan-
do muchos electores decidirán si
elegir el candidato que asegure
una continuidad menos doloro-
sa, o rebelarse contra ella y bus-
car, con valor, un mejor futuro.
Hay dos candidatos que
cuentan con insertarse en el
primer estado de ánimo: el del
PRI y el del PAN, y otro dispues-
to a correr el riesgo de predicar
con la palabra y los hechos la
adopción de medidas fuertes
para impedir la caída lenta pero inevi-
table y la decadencia.
Hay factores de poder que no están
sujetos a la elección: el gran dinero, las
televisoras, el gobierno actual que se
prepara, como lo hizo Fox, a usar todos
sus recursos para influir en el certa-
men. Si el PRI utilizó el fraude para per-
petuarse en el poder durante 70 años,
el PAN ha demostrado que éste no le
repugna, puesto que en 12 años ya
cuenta con un ejemplo espectacular. A
ellos hay que agregar las tradicionales
redes clientelares construidas por ca-
ciques en la ciudad y el campo y –hoy
de aterradora importancia– el crimen
organizado, que castiga, incluso con la
muerte, a políticos que no cumplen y
premia con dinero e influencias a los
que respetan los tratos.
La contienda se llevará a los dos ni-
veles: el público, para conquistar el voto,
y el clandestino, para ganar a esos pode-
res fácticos. Sabemos que hay desde hace
mucho acuerdos negociados. Pero las ac-
titudes de esos poderes, pragmáticos por
naturaleza, irán cambiando de acuerdo al
desarrollo de la campaña y las voces de las
encuestas, aun cuando éstas no les gusten.
La izquierda electoral, representada
por el PRD, el PT, el Movimiento Ciuda-
dano y el Movimiento Regeneración Na-
cional (Morena), tiene un candidato con
cualidades sólidas. Para no ir más lejos
nos referiremos a los últimos seis años.
AMLO hizo frente al fraude de 2006 con
una entereza, un empecinamiento y una
habilidad que mantuvo vivo el problema
del respeto al voto popular, de la mejor
manera posible, en el marco de la resis-
tencia civil pacífica, en la cual se ha ins-
crito la izquierda democrática.
En segundo lugar, porque en-
tendió correctamente que en tales
circunstancias sólo hay una fuerza
que podía cambiar a mediano pla-
zo la relación de poder: la fuerza
del pueblo movilizado, consciente
y enérgico. Y apeló a ella, rodeado
de la duda y la incredulidad de mu-
chos. Recorrió municipio por mu-
nicipio todo el país, ante el silencio
casi absoluto de los medios.
En tercer lugar, porque en la
crisis crónica en que vive el país
supo colocar el movimiento social
en oposición tanto del PAN como
del PRI, que desde Carlos Salinas de
Gortari han actuado en una coali-
ción tácita en que a veces el PRI está
en la Presidencia y otras el PAN, tra-
tando de aparentar diferencias, pe-
ro de hecho compartiendo el poder
que soporta el régimen actual. De
este esfuerzo ha surgido Morena,
un movimiento nacional que no ha
conocido pruebas verdaderas aún,
pero que puede consagrarse en las
futuras elecciones.
El candidato tiene defectos tan visi-
bles como sus cualidades, pero atenuados
por la sinceridad de sus convicciones, una
inteligencia política intuitiva sobresalien-
te y un carisma indudable. Pero ningún
elector votará sólo por el candidato. Éste
pesa en su decisión y, en el caso del voto
de izquierda, hay un refrendo preocupan-
te al caudillismo.
El partido, el ejercicio del poder de
sus miembros, la unidad y su coheren-
cia, sus posiciones pasadas, también
pesan. Y nadie ignora que el PRD se en-
cuentra sumido en una profunda crisis.
Han surgido una serie de prácticas noci-
vas, a veces incluso inmorales, que ame-
nazan con osificarse, con transformarse
en una jaula en la cual queden sepulta-
das las esperanzas de los mexicanos.
Lo que la izquierda sostiene sobre el
país es cierto también para el PRD y, en
Elecciones en tiempos de cólera
E N R I Q U E S E MO
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 47
pareja, a la familia, al prójimo, a la pa-
tria. Todos esos amores tienen fallas
y grietas inevitables. Hay procesos
psíquicos y sociales que erosionan al
amor; también hay simulacros cursis
y perversos que sustituyen al amor.
Y muchísimas personas nos vamos
con la finta y aceptamos esos susti-
tutos. Aceptamos algo que se quiere
hacer pasar como si fuera amor y no
lo es, y que acaba siendo desamor.
Por otro lado, he estado dándole
vueltas a la idea y he llegado a pensar
que se trata de una propuesta verda-
deramente radical. Todas las vidas
penden del amor, pero no sólo del
amor de los padres o de las parejas,
sino principalmente de la sociedad.
Y creo que a eso es a lo que Andrés
Manuel se refiere con su provocación
de la “república amorosa”. Porque es
indudable que el umbral que separa
la civilización de la barbarie entre los
seres humanos es el amor por los de-
más. ¿Será que la “república amoro-
sa” es la atención y el cuidado de todos
los seres humanos que nos rodean? No
quisiera que mi deseo me encandilara,
pero me parece que la “república amoro-
sa” remite a demandas principalísimas
que el feminismo ha formulado hace
tiempo y que ningún político ha retoma-
do a cabalidad: la de la imprescindible
conciliación trabajo-familia y la de poner
el cuidado de los seres vulnerables en el
centro de la agenda política. ¿Será que el
sentido profundo de esa incomprensible
mancuerna de “amor” y “república” es
precisamente el de la atención y el cuida-
do de los demás?
Solamente con amor se puede desa-
rrollar un verdadero compromiso político
con todas las personas. ¿Será eso lo que
AMLO sugiere con “república amorosa”?
Hay quienes la descalifican como un giro
retórico o una estrategia discursiva. ¿Y si
fuera un dispositivo que, ante los niveles
brutales de deshumanización en los que
estamos insertos, impulse a pasar de una
aspiración “racional” a un anhelo políti-
co distinto? La indiferencia ante la situa-
ción de las demás personas es una de las
consecuencias del sistema inhumano en
que vivimos. La indiferencia es un resorte
subjetivo de la dominación, e indudable-
mente el amor es indispensable para des-
armar ese mecanismo.
La indiferencia aísla, enajena,
deshumaniza. La indiferencia im-
pide un vínculo solidario y dificulta
la construcción de un proyecto polí-
tico que asuma las necesidades de
sobrevivencia de todos los seres hu-
manos durante su frágil y temporal
residencia en este mundo. La lógica
política que produce la indiferencia
es la de “no me importa, ese no es
mi problema”. En cambio, la lógica
del amor es la de “me importa y es
mi problema”.
Ya existen varios análisis de las
conductas humanas que producen
esta máquina de deshumanización
que es nuestra sociedad, cuyo siste-
ma sociopolítico somete a sus habi-
tantes a un régimen de indiferencia
y crueldad. El capitalismo salvaje,
la política neoliberal y el individua-
lismo narcisista alimentan estados
de sufrimiento y crueldad que son
compatibles con lo que se considera
una correcta inserción en la socie-
dad: cada quien mira por sí mismo e ig-
nora al prójimo.
Creo que la propuesta de López Obra-
dor al hablar de “república amorosa” va
en la dirección nada desdeñable de ero-
sionar la cruel indiferencia a la que nos
hemos acostumbrado. Con su “república
amorosa” pretende enfrentar la deses-
tructuración de la solidaridad y reafirmar
el amor como un pilar de la condición
humana. Ante la banalización que se ha
hecho de su propuesta, valdría la pena
que Andrés Manuel López Obrador des-
granara con detalle las políticas públicas
que implicaría instaurar su “república
amorosa”. O
Amor y política
MA R T A L A MA S
ANÁLI SI S
46 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
anualmente en el Presupuesto de Egresos
de la Federación, dinero que proviene de
los bolsillos de los gobernados. Pero en el
citado acuerdo, complementado con el
08/2011, la Secretaría de Seguridad Públi-
ca federal ofrece servicios como si de una
empresa privada se tratara, pretendien-
do ganar por partida doble. Por supuesto,
pone a disposición de los particulares re-
cursos públicos para su aprovechamiento
personal. Lo mismo ofrece servicios de
escolta que pueden ir de mil 465 pesos
diarios –es decir, 24 salarios mínimos dia-
rios por cada agente– hasta 2 mil 460, o
sea, 41 salarios mínimos. Aún más, para
que un particular pueda disponer de un
vehículo oficial para su protección, la SSP
federal ha creado una tarifa que ascien-
de a casi 3 mil pesos diarios. ¿Usted cree
que un profesionista podrá contratar a un
agente federal? ¿Qué decir del 99.99% de
los mexicanos que tienen derecho a la vi-
da y a la protección de su integridad por
mandato constitucional?
Tercero. Por si lo que se ha dicho no
fuera suficiente para mostrar cómo se
atenta contra los derechos fundamenta-
les de los mexicanos, la SSP federal cobra
cuotas fuera del mercado de la contrata-
ción de escoltas. La SSP federal le paga
al mes 9 mil pesos a un agente, pero es-
ta dependencia le cobra al particular al
menos 43 mil 950 pesos por ese elemen-
to. En otras palabras, como si se tratara
del más leonino tratante de personas, se
lleva una ganancia equivalente a casi el
500%. Sobra decir que ninguna empresa
establecida en el marco de la ley podría
obtener en México, salvo prueba en con-
trario, beneficios tan altos.
Además de exhibir el desprecio al es-
tado de derecho que tiene el gobierno del
presidente Felipe Calderón, la estrategia
comercial es burda por tres razones prác-
ticas: a) quien requiera un escolta lo con-
trata directamente con elementos que
tienen mayores prendas profesionales
que los de la SSP, como muchos agentes
del Estado Mayor Presidencial o Guardias
presidenciales que prefieren trabajar co-
mo elementos de protección porque ha-
bitualmente esto genera menores riesgos;
b) el trato directo le resulta sustancial-
mente más económico al interesado en
tener para sí la protección que el gobier-
no federal ha reconocido que no le puede
ofrecer, y c) tiene de este modo la posibi-
lidad (no la seguridad, por supuesto) de
contar con un ingrediente fundamental:
la confianza y la lealtad que difícilmente
podrá provenir de la SSP federal.
En suma, el gobierno de Calderón es
el peor de los mundos: no sólo no garan-
tiza la seguridad, sino que ahora, al final
de su mandato, no guarda ni las formas
para pretender hacer negocio con el mie-
do de los gobernados. ¿No tendrían nada
qué decir el PRI y el PRD frente a estas
prácticas del gobierno federal que mues-
tran el desaseo calderonista? O
evillanueva99@yahoo.com
Twitter: @evillanuevamx
Blog: ernestovillanueva.blogspot.com
Las palabras tienen la particularidad
de que pueden emocionar o irritar, enfu-
recer o calmar, movilizar o paralizar. De-
pende del contexto. En especial la palabra
“amor” puede ser decisiva o intrascenden-
te, dependiendo de si está llena o vacía de
significado. Tal vez por eso a muchas per-
sonas unir las dos palabras “república” y
“amorosa” les suscita rechazo, burla, enojo
o desprecio, mientras que a otras les des-
pierta interés, esperanza o felicidad.
En el ámbito de las redes ciudadanas
a las que pertenezco, el documento Fun-
damentos para una república amorosa, de
AMLO, ha producido principalmente re-
acciones negativas. En especial, su uso de
ciertas palabras con connotación religiosa
–prójimo, espiritual, bondad– genera inco-
modidad, malestar e, incluso, desconfian-
za. Y ante la combinación de la palabra
“amor” con la de “república”, la mayoría de
mis conocidos coincide con el señalamien-
to de Javier Sicilia: “Decir república y amor
es un contrasentido”. (Proceso 1833, del 18
de diciembre.)
Sicilia, que irritó a muchas personas
con sus besos y abrazos a los políticos, ela-
bora sobre una de las condiciones básicas
del amor: su no obligatoriedad. “El amor es
contrario al poder y, en consecuencia, no
puede mandar ni mandarse, no puede nor-
mar ni normarse”. Sí, eso que reconocemos
como amor sólo se da en libertad. Nadie
puede obligarnos a amar. No podemos tam-
poco obligar a otros a hacerlo. ¿República
amorosa? ¡Híjole! ¿De qué se trata?
Cuando escuché por primera vez “re-
pública amorosa” la asociación me moles-
tó, pero me puso a pensar.
Me molestó porque mistifica al amor,
en sus distintas dimensiones: amor a la
48 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
ANÁLI SI S
La función crítica de la universidad es
esencial para la vida democrática del país.
Sin la crítica, no habría universidad, ni in-
teligencia para alcanzar soluciones a los
más importantes problemas de la vida, de
la naturaleza y de la sociedad, pero, sobre
todo, llegarían a imponerse la impunidad,
la soberbia, el autoritarismo y la medio-
cridad, como ocurre entre gobernantes y
candidatos de nuestros días.
A las muchas agresiones que han su-
frido académicos, estudiantes y hasta
instituciones enteras por la violencia des-
atada, por la arrogancia de gobernantes
en turno, o por la ineptitud de funciona-
rios que desprecian la labor crítica de los
universitarios, ahora se suma la amenaza
represiva y hasta atentatoria contra la in-
tegridad física de quien se atreve a decir
las cosas desde la academia.
Se trata, esta vez, de lo que está su-
friendo el doctor Arturo Santamaría Gó-
mez: una secuencia de calificativos y
amenazas, veladas y abiertas, por el he-
cho de escribir y decir lo que piensa en
sus artículos del periódico Noroeste, de
Sinaloa, del cual es editorialista. Ahora el
mismo diario ha sido acusado también de
ser parte orquestadora de ataques a un
funcionario público, al que le han salido
ronchas por la crítica a sus actividades
políticas y de control sobre la Universidad
Autónoma de Sinaloa (UAS), institución
que otrora se apreciaba por considerarse
libertaria.
El pasado 13 de diciembre, el doctor
Arturo Santamaría –uno de los más im-
portantes y reconocidos académicos de la
UAS, exdirector de la Unidad de Ciencias
Sociales de la misma en Mazatlán, galar-
donado por su destacada labor de inves-
tigación y docencia, miembro del Sistema
Nacional de Investigadores y autor de li-
bros fundamentales para entender la rea-
lidad de ese estado tan convulsionado del
país– publicó su opinión sobre las recien-
tes elecciones sindicales de los trabajado-
res administrativos de esa universidad.
Señaló entonces que el rector Antonio
Corrales Burgueño, por presión del exrec-
tor y actual alcalde de Culiacán, Héctor
Melesio Cuén (a quien le han dolido los
editoriales de Santamaría), desconoció al
ganador de dichas elecciones de traba-
jadores administrativos, Marco Antonio
Medrano Palazuelos, pese a que el Tribu-
nal Colegiado de Distrito había emitido un
dictamen a favor de éste.
La acción en contra de Santamaría se
produjo primero mediante un desplegado
anónimo en el diario El Debate, en donde
se le acusa de ser “sicario del periodismo”
y se da a entender que su vida podría ser
motivo de un atentado. Luego se supo que
dicho desplegado había sido enviado por
un grupo político que trabaja desde la
UAS y se autodenomina “Cuenta Conmi-
go”, encabezado por el propio alcalde de
Culiacán. Después vinieron más ataques
de parte de directores afines a éste, así co-
mo rondines de gente extraña en los alre-
dedores de la casa de Arturo Santamaría,
y autos estacionados durante horas para
amedrentarlos a él y a su familia.
Algunos exrectores de la UAS, Jorge
Medina, Audómar Ahumada, David More-
no y Rubén Rocha, se pronunciaron de for-
ma muy elocuente sobre estas amenazas
y expresaron su más amplia solidaridad
con el académico, convocando al rector
actual, Corrales Burgueño, a “encabezar
la exigencia de que los derechos de todos
los universitarios y la legalidad de la UAS
estén salvaguardados”, como condición
básica de que ésta sea un espacio “libre”,
“de crítica”, con “diversidad y pluralidad
del pensamiento”.
El alcalde de Culiacán, Melesio Cuén,
ha mostrado abiertamente su prepoten-
cia frente a estos acontecimientos, se ha
pronunciado en contra de lo que escribe el
doctor Arturo Santamaría, ha refrendado
los insultos y calificativos del desplegado
anónimo, y no sólo se ha lanzado contra
la persona del académico, sino también
contra el diario en el que escribe.
Si se permite que la insuficiencia men-
tal de muchos gobernantes y funcionarios
llegue a mostrarse de forma autoritaria,
como es el caso que hemos descrito, la
violación sistemática a los derechos hu-
manos se hará más aguda, por lo que esto
no puede tener ninguna clase de compla-
cencias, mucho menos por parte de los
universitarios. O
En memoria del maestro José Luis Ceceña Gámez, universitario y sinaloense.
Agresión a universitarios
A X E L D I D R I K S S O N
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 51
ón y el odio
En el comando que intentó asesinar-
lo en los noventa participaba Iratxe Sor-
zábal, actualmente prófuga y quien junto
con David Plá e Izaskun Lesaja forma par-
te de la actual cúpula dirigente de ETA. Los
tres fueron identificados por la policía co-
mo los etarras que el pasado 20 de octu-
bre leyeron el comunicado que anunciaba
el cese definitivo de la violencia. Iratxe le-
yó el texto en euskera.
Tras este anuncio Semper escribió una
carta a sus padres, que luego hizo pública,
en la que recordó la llamada telefónica de
un agente de la policía para informarle que
estaba en la mira de ETA: “Parece que el co-
mando que detuvimos ayer iba a darte ma-
tarile… Te has salvado por los pelos, has es-
tado más muerto que vivo. Iban a volver, te
tienen ganas”, le dijo el agente policiaco.
Sorzábal no es desconocida para Sem-
per. Fueron amigos en el barrio y compar-
tieron juegos en la infancia, lo mismo que
otros miembros de dicho comando. “De
pequeño jugué futbol con todos ellos en
el barrio”, asegura el parlamentario vasco,
miembro de la llamada “generación Miguel
Ángel Blanco”, en referencia a un joven
concejal del PP asesinado por ETA en 1997.
“Sus padres eran amigos de mis pa-
dres”, prosigue. “Ellos siguieron el camino
de la violencia, pero como yo no, entonces
pasé a formar parte del enemigo. Esa es la
realidad del País Vasco: mi historia es la de
miles de vascos, miles que hasta ahora han
vivido en silencio en los pueblos vascos pa-
ra no convertirse en víctimas del terroris-
mo. Pero ahora estamos ante una comple-
ja oportunidad para entrar en una nueva
etapa.”
Semper advierte que el fin de la acción
violenta fue provocado por “una crisis in-
terna de ETA y en sus variables (políticas),
que se concreta en que los ‘políticos’ le di-
cen a los ‘militares’: ‘Durante años uste-
des han mandado y llevado la estrategia,
pero no está siendo eficaz porque nos de-
tienen, nos encarcelan. Las pistolas y las
bombas no doblegaron la voluntad del Es-
tado y además tenemos cortada la acción
política’. Esa crisis interna que duró años
se salda con una victoria de los que quie-
ren acabar con la estrategia armada”.
“El ‘pero’ de esta historia es que dicho
cambio no es producto de una revisión crí-
tica de la estrategia terrorista desde el pun-
to de vista moral y ético, sino que es una
revisión estratégica: ‘Poner bombas y ase-
sinar no nos está dando resultados; por
tanto, hay que posicionarnos en el terreno
político’.”
El otro lado de la moneda, dice, es que
“los hemos derrotado, aunque no sea por
convencimiento de ETA”; es una “victoria
del estado de derecho y de la resistencia
política y civil, no una concesión gracio-
sa de ellos”.
Se refiere a que la policía y la justicia de
España y Francia debilitaron a ETA al gra-
do de que en septiembre pasado se estima-
ba que sólo había 50 “miembros libres”, se-
gún fuentes del Ministerio del Interior. Sólo
entre 2008 y 2010 cayeron seis cúpulas di-
rigentes, entre ellas la de Javier López Pe-
ña, Thierry, y la de Mikel Garikoitz, Txeroki.
De 2008 a 2011 habían sido capturados 336
de ellos y ETA tuvo que renunciar al cobro
del “impuesto revolucionario”, una de sus
fuentes de financiamiento.
Territorio ETA
Desde las elecciones de mayo pasado San
Sebastián, capital de la provincia guipuz-
coana, es gobernada por Bildu, una coali-
ción de partidos independentistas enca-
bezados por la izquierda abertzale (brazo
político de ETA). En esos comicios Bildu
también obtuvo mayoría en la diputación
foral de Guipúzcoa y triunfos en otros
ayuntamientos de la costa vizcaína (Ber-
meo, Ondarroa, Gernika) y en pueblos gui-
puzcoanos como en Hernani, Rentaría,
Andoain, así como en Navarra.
La primera medida de gobierno en San
Sebastián fue retirar la foto del rey Juan
Carlos y en otros nueve ayuntamientos se
retiró la bandera española, como en Lizar-
za, donde las autoridades de Bildu coloca-
ron una bandera con un letrero en el que
exigen el acercamiento de los presos de
ETA a cárceles del País Vasco.
Sin embargo las principales avenidas
de San Sebastián, la zona turística o el cas-
co viejo se muestran igual que cuando era
gobernada por los socialistas: sigue siendo
una ciudad de corte aburguesado, con un
alto nivel de vida, buenos servicios públi-
cos y una importante presencia de turistas
que disfrutan de paseos marítimos o del
equilibrio entre las vetustas construccio-
nes y los diseños vanguardistas.
No obstante, es la misma ciudad donde
fueron asesinados líderes políticos como
Gregorio Ordóñez, antecesor de Semper en
la dirigencia del PP y candidato a la alcaldía
I NTERNACI ONAL / ESPAÑA

la reconciliaci
El anuncio por parte de ETA de deponer las armas no
es suficiente. Aún falta que la organización separa-
tista se disuelva, que su brazo político, la izquierda
abertzale, condene el terrorismo y que se inicie un
complicado proceso para “extirpar el odio” en el País
Vasco, en cuya sociedad cohabitan víctimas y victi-
marios. Pero según expertos, ETA tiene prisa: busca
que Bildu y Amaiur –organizaciones políticas domi-
nadas por la izquierda abertzale– se fortalezcan de
cara a las elecciones autonómicas de 2013 para ga-
nar por la vía de las urnas lo que no obtuvo por la de
las armas: una mayoría nacionalista que impulse una
declaratoria unilateral de independencia.
S
AN SEBASTIÁN, ESPAÑA.- Borja Sem-
per, presidente del Partido Popu-
lar (PP) de Guipúzcoa, ha vivido
protegido por escoltas armados
casi la mitad de su vida: 16 de
sus 35 años. La razón: ETA (Eus-
kadi Ta Askatasuna, País Vasco y Libertad,
en euskera) ordenó su asesinato en 1995,
cuando aún cursaba la universidad; incluso
la organización pintó su sentencia de muer-
te en la fachada de su casa.
“Yo nací en democracia, pero no he vi-
vido en libertad. Desde el colegio, pasando
por la universidad y la época adulta, todo
ha sido miedo o prevenciones”, dice Sem-
per al enviado de Proceso. “En la familia,
recuerdo, no existían demasiadas inquie-
tudes políticas, pero cuando se llegaban a
tocar estos temas, el comentario siempre
iba acompañado de la coletilla: ‘Pero en la
calle no digas nada’.”
ALEJANDRO GUTIÉRREZ
País Vasco: entre
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I NTERNACI ONAL / ESPAÑA
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 53
y quien fue baleado mientras comía en un
bar, en enero de 1995; o por donde transcu-
rren los viernes las manifestaciones de los
familiares de los “presos políticos vascos”,
los “represaliados vascos”, como llaman a
los etarras procesados por la justicia.
Gorka, propietario de un restaurante en
la calle San Martín, comenta: “Es compli-
cado explicar a alguien que viene de fue-
ra lo que ha sucedido aquí en el País Vasco.
Somos una sociedad muy compleja. Pero
cuando caminas por San Sebastián te das
cuenta que tenemos un nivel de vida que
nos puede equiparar a cualquiera otra ciu-
dad europea. Entonces no te explicas por
qué aquí ha existido una banda terrorista
durante más de 50 años”.
–¿Cómo se vivía antes del anuncio de
ETA de deponer las armas, y ahora?
–Siempre vivíamos con inquietud, con
miedo. A mí nunca me pasó nada, pero a
un amigo de Mondragón le exigieron el
impuesto revolucionario. Era lo habitual.
Enterré a otro amigo muy querido que lo
asesinaron, y también a un vecino.
Gorka dice sentirse ahora más tran-
quilo tras el anuncio del fin de la violen-
cia “aunque ellos (los etarras) nunca van a
reconocer que eso se deriva de su declive
y por eso se vieron obligados a dar paso a
sus brazos políticos”.
Y es que aparte de Bildu, en las eleccio-
nes del pasado 20 de noviembre Amaiur,
otra plataforma independentista domina-
da por la izquierda abertzale, obtuvo más
de 284 mil votos, que le dieron siete esca-
ños en el Congreso de los Diputados luego
de 18 años de ausencia.
Sin embargo, la mayoría del PP en el
Congreso impidió a Amaiur formar un gru-
po parlamentario que ésta reclamaba. En la
sesión de investidura presidencial de Ma-
abandonar el País Vasco a consecuencia
de la violencia terrorista.
En el documento de 40 páginas, la viu-
da de Laitegui argumenta que los despla-
zados deben ser beneficiados con un plan
nacional de reparaciones, y también de-
manda que puedan participar en las elec-
ciones del País Vasco.
Viuda coraje
El 17 de febrero de 2010 Ramona Garrido
declaró al Diario Vasco que durante años
dijo que su marido “había muerto en un
accidente de coche” debido al ambiente
de opresión en el País Vasco contra las fa-
milias de las víctimas. Pero en realidad su
marido cayó abatido a tiros el 14 de abril
de 1981 cuando salía de su trabajo en la
empresa Moulinex, en Usurbil, Guipúzcoa.
Sin hacer aspavientos peleó para que
se hiciera justicia. Incluso se entrevistó con
el presidente francés Nicolas Sarkozy para
conseguir que Francia extraditara a Espa-
ña a José Antonio Zurutuza Sarasola, Acu-
yo, presunto homicida de Latiegui, lo que
consiguió en junio de 2004.
Sin embargo la sala penal de la Au-
diencia Nacional, presidida por el juez Ja-
vier Gómez Bermúdez, acordó el sobre-
seimiento de esta causa al considerar que
había transcurrido el plazo de prescripción
de 20 años previsto en el Código Penal de
1973 vigente en el momento en que se pro-
dujo el delito.
En febrero de 2010 Zurutuza fue en-
juiciado por los asesinatos del delegado
de Telefónica en San Sebastián, Enrique
Cuesta Jiménez, y el de su escolta, Anto-
nio Gómez García. En la sesión del 12 de
febrero Ramona y su hija Amaia Latiegui
fueron expulsadas de la sala del juzgado
por el magistrado Bermúdez cuando exhi-
bían fotografías de su víctima en protesta
porque no se enjuiciaba a Acuyo por el ca-
so Latiegui.
“Por eso recurrí a Europa, porque aquí
no obtuve justicia”, reprochó tras acudir a
La Haya.
ETA en México
Vicente de la Cruz, presidente de la Aso-
ciación Española de Escoltas, dice en en-
trevista que efectivamente en el Distrito
Federal, Monterrey y Oaxaca hay perso-
nas que han pertenecido a ETA, muchos
de ellos con negocios, como restaurantes;
algunos arrastran “delitos de sangre” pe-
ro están “retirados”; otros han seguido co-
laborando con el grupo separatista con el
envío de información.
Como consultor de seguridad para al-
gunas de las principales multinacionales
españolas afincadas en México, De la Cruz
dice, “en México, ETA nos ocupa, pero no
nos preocupa”.
Explica: “En los análisis de riesgos que
elaboramos siempre contemplamos la po-
sibilidad de que ETA pueda actuar con-
tra los intereses españoles en México, co-
mo cometer un secuestro” de empresarios
ibéricos.
Así, dice que “por razones de seguridad”
su agencia cuida el proceso de selección de
personal mexicano que labora en las trasna-
cionales españolas para que en ellas no exis-
ta algún tipo de fuga de información.
Señala que en muchas entidades es-
pañolas a las que se asesora en México
“hay directivos de seguridad que conocen
muy bien el modus operandi de ETA”.
Sin embargo dice no preocuparle la pre-
sencia de personas en México vinculadas
con ETA debido a que los “riesgos” de que
lleven a cabo un atentado “no son eleva-
dos”. Incluso, señala, “sabemos que mu-
chos ya no quieren participar en actos de
violencia, no quieren reintegrarse (a la or-
ganización). ETA se equivocaría si actúa en
México, tendrían encima de inmediato al
gobierno y a la policía mexicana, se mete-
rían en un problema y se les acabaría la po-
sibilidad de vivir bien y tranquilos”.
De la Cruz sostiene que funcionarios
de la PGR lo han consultado sobre la even-
tualidad de que miembros de ETA hubieran
asesorado a narcotraficantes mexicanos
en la preparación de coches-bomba, como
los que ya se han usado en Ciudad Juárez
o en Tamaulipas.
Comenta que este tipo de atentados
en México lo sorprendió “porque el narco
no tiene experiencia en coches-bomba. De
hecho yo estaba allá en México y me en-
trevisté con un responsable de la PGR. Me
preguntó y le dije que había que ver el ex-
plosivo y cómo está montado, con el fin de
confirmar si viene del entorno etarra”. O
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ETA. Historia de atentados
52 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Solicitud a Calderón:
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AN SEBASTIÁN, ESPAÑA.- Cansada de
que el asesinato de su esposo José Ma-
ría Latiegui –ejecutivo de la empresa
Moulinex abatido a tiros por ETA– lleve
impune más de 30 años en España, Ramona Ga-
rrido recurrió al fiscal de la Corte Penal Interna-
cional de La Haya para denunciar al grupo arma-
do por “crímenes contra la humanidad”.
Más aún: el pasado 10 de diciembre, Día
Internacional de los Derechos Humanos, la
mujer de 71 años envió una carta a las em-
bajadas de México, Cuba, Venezuela y Ar-
gentina en España para plantearles que, de
ser acreditados los crímenes de lesa huma-
nidad, los miembros de la banda estarían
impedidos de recibir cualquier tipo de asilo
o acogimiento en estos países.
Garrido les solicita que inicien los proce-
sos penales contra los etarras afincados en
dichos países para que “se verifique hasta
dónde llega su responsabilidad en la perse-
cución de miles de personas en el País Vas-
co, con los cerca de mil asesinados a tiros o
en atentados terroristas, las 4 mil personas
perseguidas y protegidas por escoltas y las
250 mil personas forzadas a abandonar esta
comunidad” por la violencia.
El abogado Miguel Ángel Rodríguez,
experto en derecho internacional, calcu-
la que en América hay al menos 200 miem-
bros de ETA, 40 de los cuales estarían re-
sidiendo en México, que tienen o tuvieron
participación en la organización o respon-
sabilidades de mando del grupo.
Aunque no ofrece datos concretos sobre
estos 40 etarras en suelo mexicano advierte
que la información está basada en reportes
provenientes de las fuerzas de seguridad
españolas.
Autor de la denuncia ante La Haya, fe-
chada el pasado 5 de diciembre, Rodríguez
dice en entrevista que son respetuosos de
la colaboración de México con España en
el combate al terrorismo, aunque considera
que de acuerdo con la Convención de Gine-
bra a los etarras “México tendría que negar-
les de facto el acogimiento”.
Explica: “Le pedimos respetuosamen-
te a México y a los otros países que inicien
los procedimientos legales, porque tenemos
sospechas de la presencia de personas im-
plicadas en crímenes contra la humanidad,
que están bajo alguna forma de acogimien-
to contraria a la Convención de Ginebra de
1951, que lo prohíbe.
“Somos plenamente conscientes del
enorme esfuerzo de México contra el cri-
men organizado que les ha golpeado co-
mo a nosotros y de la noble contribución de
México a lo largo de la historia en momentos
clave de nuestra historia como españoles;
por esa razón tenemos confianza en poder
explicar al embajador (de México) nuestros
argumentos sobre estas 40 personas con
responsabilidad internacional presentes en
México”.
que repatrie a los etarras
Las cartas están dirigidas a los presi-
dentes Cristina Fernández, de Argentina;
Raúl Castro, de Cuba; Hugo Chávez, de Ve-
nezuela; y Felipe Calderón, de México.
Garrido y Rodríguez entregaron la misiva
en la embajada de México en España y pi-
dieron un encuentro con el embajador Jorge
Zermeño. Sin embargo, debido a que aspira
a una senaduría por Coahuila, el panista hi-
zo efectiva su renuncia al cargo el 20 de di-
ciembre. Hasta esa fecha no se había reuni-
do con Garrido. No obstante, el abogado de
ésta explicó que esperan tener noticias de
las embajadas en este mes, después del pe-
riodo decembrino.
En la carta la demandante pide que su
escrito sea remitido por los cauces diplo-
máticos no sólo a Calderón, sino a los pre-
sidentes de la Suprema Corte, Juan Silva
Meza; de la Cámara de Diputados, Emilio
Chuayffet; al senador panista José González
Morfín, así como a los secretarios de Gober-
nación, Alejandro Poiré; de Seguridad Públi-
ca, Genaro García Luna y a la procuradora
general de la República, Marisela Morales.
Rodríguez afirma que la denuncia por
delitos contra la humanidad se basa en el
hecho de que la “organización terrorista per-
petró ataques generalizados o sistemáti-
cos contra una población civil y con conoci-
miento de dicho ataque”, tal como lo prevé
la convención.
Asimismo, ETA llevó a cabo la “perse-
cución de un grupo o colectividad con iden-
tidad propia fundada”, en este caso, por
motivos “políticos” y “nacionales”, como lo
señala el artículo 7 de la convención.
No sólo eso, Rodríguez sostiene que es-
ta convención ni siquiera exige que haya un
procesamiento formal para denegar cual-
quier forma de asilo, sino que sólo basta la
sospecha de que se cometieron dichos de-
litos. Recuerda el caso del general iraquí
Yunes Allami, miembro del régimen de Sa-
ddam Hussein, a quien se le negó el asilo
por haber motivos fundados de que come-
tió delitos contra la humanidad o delitos de
guerra.
Explicó que aunque México y España
mantienen un tratado de extradición, estas
medidas son independientes porque recae-
rían en el ámbito del derecho internacional.
Este tratado de extradición fue reformado
en 1995 y entró en vigor un año después,
para prever los delitos fiscales y el de terro-
rismo (Proceso 969).
Asimismo sostuvo que la Convención de
Ginebra prevé “graves responsabilidades in-
ternacionales” para los países que no cum-
plan con la prohibición expresa de ofrecer
asilo a una persona o autoridad que haya
cometido delitos contra la humanidad.
El pasado 28 de diciembre, Garrido tam-
bién solicitó al Congreso de los Diputados
español abrir una Comisión de Investigación
sobre la situación de los alrededor de 250
mil desplazados que se vieron obligados a
ALEJANDRO GUTIÉRREZ
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Ramona Garridoy su hija. Protesta
I NTERNACI ONAL / ESPAÑA
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 55
taba oliendo fatal; que entre el aire y se
vayan los odios. Porque sigue habiendo
muy arraigados estratos de odio, donde el
asesinato era la máxima expresión de ese
sentir”, dice José María Calleja, periodista
amenazado por ETA que desde 1995 ejer-
ció su actividad escoltado.
Exultante aún por haber podido votar
el 20 de noviembre sin escolta –“fue una
sensación emocionante llegar al colegio
electoral y descubrir que no estaba blin-
dado de policías y agentes de civil, y en-
trar al casco viejo, donde antes no podía
poner un pie”– Calleja añade: “Ahora vie-
ne una etapa de largo aliento, fomentar
políticas de convivencia y que se haga un
relato acorde con lo que ha pasado, que no
da igual haber matado que haber sido ase-
sinado, esto no es un empate entre dos co-
sas iguales”.
Florencio Domínguez –quien descri-
be el comunicado de ETA como “el anun-
cio oficial” de un declive que se inició en
2001– tercia: “A 70 años de la Guerra Ci-
vil en España todavía tenemos problemas
derivados de aquella historia. Por tanto
las consecuencias del caso vasco tarda-
rán muchísimo. Va a ser un proceso duro y
no tiene remedio, tenemos que confirmar
la desaparición de la violencia, el funcio-
namiento de los sistemas democráticos y
ver cuál será el relato, qué memoria colec-
tiva va a quedar de esta historia, ¿la de los
que justificaron los asesinatos y actos te-
rroristas?”, se pregunta.
Precisa que si bien existen “etarras pre-
sos arrepentidos”, no hay una “revisión au-
tocrítica, política o de principios por parte
de la organización” y eso provoca “el riesgo
de que la historia que justificó el terroris-
mo permanezca en un sector de la pobla-
ción”, lo que “sería la brasa para otro futu-
ro terrorismo”.
Domínguez –director editorial de la
agencia Vasco Press– percibe que en el nue-
vo escenario “quien lleva prisa” por la re-
solución de temas como los presos son las
nuevas derivaciones políticas de la vieja
Batasuna. “Si tardaron 53 años en poner fin
a las armas, no pasa nada por esperar unos
meses para comprobar que no haya ruptu-
ras en la banda, que es irreversible el paso
a su fin y a la violencia. Sin embargo, la pri-
sa de ETA es porque tienen la mira puesta
en las elecciones autonómicas de 2013, pe-
ro no se pueden dar el lujo de exigir nada”.
El presidente de la Asociación Nacional
de Escoltas, Vicente de la Cruz es más bien
escéptico sobre el comunicado “porque la
experiencia nos dice que la banda armada
mueve sus intereses en función de sus po-
sibilidades. Ahora ante su debilidad ETA se
decantó por impulsar que Amaiur llegue
a las elecciones autonómicas vascas para
tratar de alcanzar una mayoría naciona-
lista que les permita una declaratoria uni-
lateral de independencia, lo cual sería un
pulso muy grave para España”.
El especialista en seguridad basa sus
dudas en el hecho de que “ETA no ha apos-
tado por la paz duradera”, porque “sabe-
mos que al interior de la banda hay una
discusión aún hoy día entre los que pre-
tenden regresar a la acción armada y los
que apuestan por frenar las armas”.
No obstante De la Cruz señala un sig-
no real del declive de la banda armada: la
disminución en los servicios de escoltas
para la seguridad en esa región de Espa-
ña. En la etapa de mayor auge, dice, has-
ta dos mil 400 de los cinco mil escoltas ci-
viles que había en el país se concentraban
en la comunidad autónoma vasca y en
Navarra. Custodiaban a funcionarios, jue-
ces, parlamentarios, empresarios y perio-
distas, entre otros.
En los dos últimos años se ha prescin-
dido de 700 escoltas, 400 de ellos en sep-
tiembre pasado. “Teníamos prevista esa
disminución en nuestros escenarios; en
mayo próximo, cuando concluya el con-
trato con los ministerios del Interior del
Estado y del Interior del País Vasco, se re-
ducirá 60% o 70% más, con lo cual saldrán
otros mil 200 escoltas”.
En su opinión, la parte más difícil del ca-
so vasco será regresar a la normalidad so-
cial. “Lo veo muy complicado, tienen que
pasar tres generaciones para que el País
Vasco regrese a la normalidad”, pero ello de-
pende de reformas en sectores como el de la
educación porque “en algunos pueblos del
País Vasco se educa a los niños en el odio: el
que no piensa igual, el que no es como los
míos, es visto como enemigo”.
Semper, quien en las recientes elec-
ciones aún tuvo dificultades para nom-
brar candidatos del PP en algunos pueblos
guipuzcoanos debido al ambiente opresi-
vo en el mundo abertzale, dice que le pre-
ocupa el futuro del País Vasco.
“Me preocupa que como sociedad no
cerremos correctamente la etapa del terror.
Yo tengo un hijo de seis años y no quiero
que cuando tenga 18 viva en una sociedad
en la que, en alguna circunstancia, utilizar
el terrorismo sea justificado. Y esa etapa se
cierra exigiendo que Amaiur y la izquierda
abertzale renieguen del pasado terrorista”.
“Vivimos en una sociedad en la que ETA
ha hecho mucho daño. Ha asesinado a más
de 900 personas, pero también ha introdu-
cido el odio en una parte de la sociedad que
durante años creyó, justificó y defendió la
violencia. Una parte de la sociedad a la que
se le dijo que asesinarme a mí estaba bien,
que era una herramienta política acepta-
ble”, dice finalmente este joven dirigente, a
quien aún cuidan escoltas.
54 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
riano Rajoy, el diputado abertzale Iñaki An-
tigüedad le pidió a éste “ser un estadista” y
resolver el “conflicto político” en el País Vas-
co, reconocer los derechos nacionales de
Euskal Herria y cambiar la política peniten-
ciaria para acercar a los presos de ETA a cár-
celes del País Vasco.
Este último punto es una condición para
la eventual disolución de la banda armada.
Así lo definió el diputado de Amaiur, Rafael
Larreina, en declaraciones a Radio Euska-
di: “Se le suele exigir a ETA que se disuelva,
pero una organización de este tipo no pue-
de disolverse si antes no tiene solucionados
los temas técnicos. Junto con la entrega de
las armas siempre está en el otro lado qué
pasa con las personas que están en prisión”.
En respuesta a Antigüedad, Rajoy fijó
una postura diametralmente opuesta. Ad-
virtió: “Ni yo ni España les debemos nada,
somos acreedores”. Y apuntó que su úni-
co deber es “cumplir la ley, las leyes, los re-
glamentos y los decretos”.
“Una frase definitoria, ‘no les debemos
nada a ustedes’, es para entender la situa-
ción en la que estamos”, dice José María
Múgica, testigo del asesinato de su padre,
el dirigente socialista Fernando Múgica,
en febrero de 1996.
Explica: “El terrorismo se ha combati-
do con éxito desde la unión y la fortaleza
del Estado, con la acción policial y judicial,
la aplicación de la Ley de Partidos (que ile-
galiza a los partidos que apoyan política-
mente la violencia y el terrorismo) y la co-
operación internacional”.
No obstante, advierte que el entorno de
la banda y otros dirigentes políticos vas-
cos buscan envolvernos en un “lenguaje
almibarado” que habla de reconciliación,
de perdón, de reconocimiento de las víc-
timas. Con lo cual “corremos el riesgo de
caer en ese lenguaje tramposo, fraudulen-
to, que sólo ha dado legitimación histórica
al terrorismo”.
“¿Yo con quién tendría que reconci-
liarme? Si aquí no hay un conflicto políti-
co, aquí existen unos asesinos y unas víc-
timas. ¿Perdón?, es una palabra trufada,
el perdón es algo personal e íntimo. ¿Víc-
timas?, sus víctimas son terroristas cap-
turados por la justicia al cometer delitos”,
sentencia.
Múgica dice que no le interesa el debate
en torno a las exigencias de ETA. Para él lo
importante es la “agenda en la que se abor-
de el tema de los más de 300 casos de asesi-
natos que siguen impunes, sin sentencia ju-
dicial; o hablar de los más de 100 mil vascos
que tuvieron que abandonar este país por
motivo de la violencia. ¿Cómo recuperamos
sus derechos ciudadanos?”.
Se refiere al informe del Observato-
rio Contra la Impunidad, creado por co-
lectivos de víctimas del terrorismo, el cual
arrojó que del total de los casi 950 asesi-
natos atribuidos a ETA, en la etapa de la
democracia española (a partir de 1976) se
cometieron 782, de los cuales 40% carece
de sentencia judicial y por tanto sigue im-
pune. De estos 314 casos sin sentencia ju-
dicial, 134 ya prescribieron.
El odio
Romina Echavarri, dependiente de una
tienda en el casco viejo de San Sebas-
tián, se dice ajena a la política, y aunque
se muestra en desacuerdo con “las bom-
bas y los asesinatos” cree que “los espa-
ñoles” deben reconocer “la independencia
de Euskal Herria, porque todo lo imponen
desde Madrid”.
Aunque es parca en sus respuestas, re-
conoce que “se ha vivido mucho dolor en
el País Vasco”, pero cree que ahora llegó la
hora de “pasar página”.
Echavarri sostiene que en su círculo
de amigos hay “desde obreros, estudian-
tes y alguno de Amaiur; de todos los colo-
res”. Por ello, la mejor forma de conviven-
cia ha sido “mejor no hablar de política y
sólo divertirnos”. Dice que nunca habla-
ron abiertamente de esa regla. “No. Mejor
así”, comenta.
Al igual que Semper, Vicente de la Cruz,
presidente de la Asociación Española de
Escoltas, y los periodistas y escritores Flo-
rencio Domínguez y José María Calleja, co-
inciden, en entrevistas por separado, que
se dio un primer paso: el anuncio de ETA de
deponer las armas.
Pero todos advierten que aún falta la
disolución del grupo vasco, la condena del
terrorismo por parte de Amaiur y sobre
todo el inicio del largo y doloroso proceso
para extirpar el odio.
“Llegamos al punto de abrir las venta-
nas y que se ventile la habitación, que es-
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Separatismo. Rechazopopular
Presos de ETA. Tema pendiente
I NTERNACI ONAL / REDES SOCI ALES
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 57
RAPHAËL MORÁN
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ARÍS.- Odian el control. No tie-
nen jefes, partido ni finanzas
pero luchan desde los cuatro
rincones del mundo y permane-
cen en el anonimato. A lo largo
de 2011 los internautas que ac-
túan con el nombre de Anonymous desem-
peñaron un papel determinante en el jue-
go político mundial al apoyar a los rebeldes
de las revoluciones árabes y al atacar ciber-
néticamente a trasnacionales, sectas, par-
tidos, gobiernos y hasta a Los Zetas.
Es complicado entender quiénes son
Anonymous y qué quieren. “En reali-
dad Anonymous –también usan el apóco-
pe Anons– es un estandarte del que cada
uno puede apropiarse”, explica Nicolas Da-
net, coautor con Frédérique Bardeau del li-
bro Anonymous, ¿piratas informáticos o alter-
mundistas digitales? (Anonymous: Peuvent-ils
changer le monde?) (FYP Editions, Francia,
2011).
Según este comunicólogo –que publi-
có el primer libro acerca de los activistas
en línea– Anonymous es más una mane-
ra de actuar que una organización propia-
mente dicha. “La palabra Anonymous vie-
ne del foro en línea 4chan, donde la gente
puede conversar sin registrarse previa-
mente. Cada persona que participa en las
pláticas de ese foro se llama, por defec-
to, ‘anonymous’. Y dado que las primeras
operaciones de activismo en línea se coor-
dinaron desde esa plataforma, se les que-
dó ese nombre”, dice.
Anonymous se dio a conocer mundial-
mente en 2011, pero ya llevaba tres años
de actividad.
Su primera acción de envergadura con-
sistió en atacar la Iglesia de la Cienciología:
En 2008 esa secta publicó un mensaje en
video donde el actor Tom Cruise explicaba
los fundamentos de esa organización, de
la que es miembro. Rápidamente el video
fue retomado en YouTube y en varias redes
sociales para ser criticado y satirizado. La
Iglesia de la Cienciología, dueña de los de-
rechos de ese mensaje, pidió que se retira-
ra el video satírico, lo que fue visto como
un acto de censura por varios internautas.
A finales de enero de 2008 un grupo de
ellos, llamándose Anonymous por prime-
ra vez, editó un mensaje en video para de-
clararle la guerra a la cienciología. Y así
arrancó la Operación Chanology: una serie
de ataques informáticos como el bloqueo
del sitio web de la secta o la saturación de
sus líneas telefónicas y de fax.
En los meses siguientes la ofensiva
contra la cienciología se extendió a las ca-
lles, donde los manifestantes empezaron
a usar las máscaras con la sonrisa sardó-
nica de Guy Fawkes, el activista católico
inglés que conspiró para atacar el Parla-
mento británico en 1605.
“Hacktivistas”
Los anónimos no tienen portavoces. Sólo
son hackers o individuos con buen conoci-
miento técnico de las redes informáticas.
Proceso conversó con uno de ellos. Su pseu-
dónimo es Okhin y forma parte del colecti-
vo Telecomix, que ayuda a los sirios a evadir
el bloqueo en telecomunicaciones impues-
to por el gobierno de Bashar al Assad.
“Yo rechazo definirme; son los otros
quienes nos definen y etiquetan”, explica al
reportero que entró en contacto con él vía
Twitter. “Algunos dirán que soy un geek (fa-
nático de las nuevas tecnologías), un hacker,
un loco, un sociópata... y quizá soy un poco
de todo esto. Pero antes que nada soy inqui-
sitivo con todo (tanto con el funcionamien-
to de las relaciones sociales, con la eco-
nomía, como con los sistemas virtuales) y
pienso que el conocimiento debe compar-
tirse con el máximo de gente posible sin
restricciones”, subraya.
Okhin, quien dice ser administrador de
sistemas de una pequeña empresa en línea
en Francia, justifica su anonimato: “No soy
anónimo. Mire, podemos conversar. Sim-
plemente no pienso que mi identidad civil
me define. No es pertinente porque inclu-
ye elementos como el género o la nacionali-
dad, que no me definen. Sin embargo, en un
mundo donde el equilibrio de los poderes
no se respeta y donde uno puede ser proce-
sado injustamente por haber expresado su
opinión, comprendo que algunas personas
opten por el anonimato”, escribe.
Admite actuar con el grupo de hackers
Telecomix, fundado en 2009 para oponerse
al ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement
o Acuerdo Comercial Antifalsificación),
una propuesta que intenta reglamentar la
propiedad intelectual a escala mundial. Es-
te proyecto generó fuertes críticas ya que
propone en ciertos casos obligar a los pro-
veedores de internet a divulgar informa-
ción de sus usuarios.
Se hacen llamar hacktivistas por la com-
binación de hacker (palabra inglesa que de-
fine a los piratas informáticos) y activista.
“En nuestro grupo hay investigadores en
ciencias sociales, políticos, pensadores, in-
vestigadores en computación, administra-
dores de sistemas en redes, es decir, gente
muy variada”, recalca Okhin.
Con otros hacktivistas, Telecomix lleva
a cabo desde principios de 2011 la Opera-
ción Syria. “Tiene un solo objetivo: permi-
tir a los sirios comunicarse y organizarse
libremente”, informa Okhin.
La noche del 4 al 5 de septiembre de
ese año los hacktivistas tomaron el control
de la red siria de internet: cualquier per-
sona que se conectara a la red desde Si-
ria era redirigida a una página que mos-
traba un manual de resistencia contra la
censura virtual que impuso el gobierno de
Al Assad.
“Cibertécnicas”
Desde los noventa los hackers inventaron
varias formas de protesta en línea. La más
usual entonces fue el ataque DoS (denial of
service o denegación del servicio).
Un internauta que se hace llamar Ane-
aux-Nimousses –del foro Why we Protest
que sirve de plataforma de organización
para algunas de las operaciones de Anon-
ymous y de los Indignados– explica:
“Un ataque DoS es como si mil perso-
nas llamaran por teléfono a una persona
al mismo tiempo. Esta persona no podría
contestar todas las llamadas. Esta opera-
ción es igual, con un programa se simu-
lan millares de conexiones hacia un sitio
de internet. Cuando el ancho de banda de
ese sitio se satura, su servidor se ve forza-
do a apagarse y reiniciarse.”
Técnicamente la operación no es com-
pleja; sólo necesita que muchas computa-
doras estén conectadas al mismo tiempo
y se vinculen entre ellas para llevar a cabo
ese bombardeo que puede quebrar un si-
tio de internet. Fue lo que ocurrió a prin-
cipios de diciembre de 2010 cuando unos
anónimos atacaron el sistema de pago en
línea Paypal como parte de la operación
Avenge Assange, con la que los internau-
tas castigaron a las empresas Paypal, Visa
y Mastercard por bloquear los donativos
en línea para la organización WikiLeaks,
de Julian Assange.
Los ataques DoS están severamente
penados en algunos países. En Francia, In-
glaterra y Estados Unidos varias personas
fueron arrestadas, entre ellos un joven de
15 años, por haber participado en tal ope-
rativo. “Sin embargo algunos consideran
que bombardear un sitio con miles de co-
nexiones es como hacer una marcha en lí-
nea, es como hacer un sit-in virtual”, su-
braya Nicolas Danet.
TomCruise. Primera víctima
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Batallas
en el mundo virtual
58 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
tadunidense de los sesenta, que dio a luz
a la cibercultura. (...) Los pioneros de es-
ta cultura, como Steve Jobs, cofundador de
Apple, están impregnados de la utopía hi-
ppie que es muy libertaria y que rechaza
la jerarquía”.
El otro pilar de Anonymous es la dimen-
sión técnica y el arraigo a internet que per-
mite acceder a nuevas formas de compro-
miso social o político. “Los hackers insisten
mucho en la idea de que ‘eres lo que ha-
ces’, no tu nombre, no tu origen o tu color
de piel”, puntualiza Danet. De ahí surgió el
concepto de “do-ocracy”, es decir “la demo-
cracia del hacer”, que privilegia el hacer y
no el parecer.
De los foros de discusión como Why we
Protest, 4chan o los canales de discusión de
formato IRC (internet relay chat) –que per-
miten conversar en línea sin necesidad de
registrarse– se desprende un espíritu de
geeks burlones, críticos, aficionados al de-
bate sobre cualquier tema.
Así, de manera colaborativa y espon-
tánea se gestaron los ops u operativos pa-
ra alterar los sitios de trasnacionales o go-
biernos. En los foros, un reducido grupo
de personas lanza un tema de conversa-
ción que puede desembocar en una pro-
puesta y cada cual aporta sus competen-
cias técnicas.
Cuando esta conversación agrupa a
una “masa crítica” de integrantes se emi-
te un mensaje-video con una voz altera-
da para conservar el anonimato. Muchas
veces estos mensajes están dirigidos a los
“ciudadanos del mundo” y aparece la más-
cara de Guy Fawkes en medio de un paisa-
je apocalíptico.
Y es que muchas veces la iconografía
y las palabras de los anónimos revelan un
fuerte tono de burla. El activismo en línea
se basa en el espíritu del “lol” (laughing out
loud o lot of lough... reír a carcajadas o reír-
se mucho) o su posterior corrupción “lulz”.
Dado que Anonymous no tiene una
cabeza visible, muchas veces sus miem-
bros discrepan.
El hecho de que cada cual pueda le-
vantar el estandarte de los anónimos se
manifestó tras el hackeo de la agencia es-
tadunidense de análisis de seguridad e in-
teligencia Stratfor: El 25 de diciembre del
año pasado un grupo de hackers reivindi-
có el robo de datos bancarios de más de 4
mil clientes de ese organismo. A la manera
de Robin Hood, los anónimos anunciaron
haber desviado más de 1 millón de dólares
para depositarlos en las cuentas bancarias
de ONG como Care, Save the Children o la
Cruz Roja… Un día después un comunica-
do de otros supuestos Anonymous negó su
responsabilidad en ese saqueo.
Sea quien sea responsable de la ope-
ración LulzXristmas, una vez más la perso-
nalidad de Anonymous salió a la luz: im-
previsibles, burlones y generosos.
El defacing es otro proceso aplicado por
los hacktivistas. Consiste en entrar en el sis-
tema de un sitio de internet para alterar su
contenido. En el apoyo a los opositores de
Siria, varias páginas gubernamentales de
ese país fueron hackeadas por internautas
que colocaron en esos sitios los nombres
de las víctimas de la represión del gobier-
no de Al Assad.
Otro procedimiento es el dox, con el
que se difunden datos personales de in-
dividuos de reputación cuestionable. Hac-
kers preocupados por la situación en Méxi-
co amenazaron con revelar información
que vincula a políticos, empresarios, po-
licías y militares con Los Zetas en noviem-
bre de 2011 en Veracruz. De esta manera
Anonymous pudo liberar a uno de sus in-
tegrantes que estaba secuestrado por el
grupo criminal, como lo documentó el re-
portero Jenaro Villamil (Proceso 1827).
De igual forma hacktivistas alemanes
lanzaron en los primeros días de este año
la Operación Blitzkrieg, en alusión a los ata-
ques relámpago de los ejércitos de Hit-
ler en los comienzos de la Segunda Guerra
Mundial. Los anónimos abrieron un por-
tal llamado NaziLeaks, donde pusieron en
evidencia a varias personas cercanas al ul-
traderechista Partido Nacionaldemóctrata:
revelaron nombres, direcciones, cuentas de
correo electrónico y números telefónicos de
clientes de tiendas en línea especializadas
en la venta de parafernalia nazi y neonazi.
Pero “el modus operandi más llamativo de
Anonymous es el impacto en los medios”,
afirma Danet. “Crean contenido y apoyan
causas, atrayendo a la población y los me-
dios, algo que en sí es un modo de acción”.
Sabotaje de sitios gubernamentales,
hackeo de datos personales, coordinación
en línea, ayuda a los pueblos víctimas de
bloqueos de las telecomunicaciones... los
medios de los anónimos son diversos pero
siempre responden a un objetivo: garanti-
zar la libre circulación de la información
y alentar a la transparencia de datos para
los ciudadanos.
Algunos internautas entrevistados en
el foro Why we Protest dicen defender los
derechos humanos. El lunes 2 un grupo de
internautas sin nombre declaró la guerra
a la belga Mittal Steel, el gigante mundial
del acero que anunció el despido de dos
mil empleados pese a que tiene pingües
ganancias.
La particularidad de los hacktivistas es
que se incluyen en la categoría de los “som-
breros blancos o grises”, es decir que usan
su conocimiento para fines que consideran
positivos.
Según Danet “la ética de estos cibe-
ractivistas resulta de la contracultura es-
I NTERNACI ONAL / REDES SOCI ALES
Iconografía lúdica
Manual del buen anónimo
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que narran estos testigos. En los relatos seleccionados por
Campos, antes desde luego de la actual crisis, la basura se
halla omnipresente. Con los actuales niveles de destrucción
es imposible imaginarse aquella ciudad comparable a las
europeas, la auténtica capital de las Américas, cuando Nue-
va York y Washington eran todavía aldeas.
La ciudad y los palacios
La expresión “ciudad de los palacios” fue popularizada
por Lucas Alamán y se atribuye al Barón de Humboldt.
Artemio de Valle Arizpe descubrió que en realidad se debe
al viajero inglés Charles Joseph Latrobe. En la quinta carta
de The rambler in Mexico (Londres, 1836) escribió Latrobe:
“… hagamos justicia a los austeros conquistadores de an-
taño. Parece que sus mentes fueron infuidas por el espíritu
ambiente de las tierras que habían conquistado. Todo lo
que los rodeaba era extraño y maravilloso y colosal, y sus
concepciones y sus trabajos tomaron el mismo aspecto. Ved
sus obras, diques, acueductos, iglesias y la lujosa Ciudad
de los Palacios que ha surgido de las ruinas de adobe de
Tenochtitlan.”
Unos cuantos vestigios quedan en pie en una ex-
ciudad devastada cuyo plan urbano parece haber sido
encargado, generación tras generación, al mariscal nazi
Goering y sus bombarderos de la Luftwaffe. En los
grabados y litografías México se ve, en efecto, señorial y
hermosísima. Los textos aquí presentes destruyen toda
tentación de nostalgia.
Los palacios estaban rodeados por la más sórdida mise-
ria. Dondequiera había montañas de basura y los antiguos
canales de la “Venecia mexicana”, que elogió el propio
Cervantes, se hallaban convertidos en albañales y recipien-
tes más o menos fuidos de toda la inmundicia.
Para quienes como hoy no defecaban al aire libre, la ba-
cinica era el único contenedor de sus orines y excrementos.
Un carro dotado de una gran olla de barro pasaba varias
veces al día a recoger esta suciedad. Poca gente lo esperaba
y los más vertían sus desechos a la vía pública. Ahora sabe-
mos a qué olía la orgullosa Ciudad de los Palacios.
El agua madre y madrastra
A todos los que renegamos de los malestares de vivir aquí
y ahora se nos tapa la boca con el argumento inapelable:
Imagínate un mundo en que no existía la anestesia. Po-
drían añadir: Imagínate un Mexico sin agua corriente. La
aparición de la fontanería fue un gran avance y un progre-
so universal que aquí vimos como si fuera nada más un
extraordinario e indiscutible logro del porfriato.
Ahora que falta el líquido es posible representarse la
dicha inmensa de poder servirse por vez primera de un
excusado y abrir el grifo y la regadera en vez de acarrear
cubetas y jarras desde las fuentes de la Tlaxpana y el Salto
del Agua. Manuel Perló y Gabriel Quadri de la Torre han
estudiado la obra hidráulica de aquellos años gracias a la
cual se logró al fn dar salida a las aguas del valle que no es
valle sino una cuenca encerrada entre montañas de basalto.
Era muy hermoso ver en el aire transparente y respirable el
Popo, el Izta y el Ajusco desde cada esquina y cada azotea,
pero también estas elevaciones producían una claustro-
fobia que la mortal contaminación nos ha ahorrado para
siempre.
Entre la inundación y la sequía
Como la del país entero, la historia de su capital es el per-
petuo duelo entre la inundación y la sequía. La catástrofe
sin remedio que padecemos cada vez de una manera más
aguda es el resultado de negar desde un principio la natura-
leza lacustre de la ciudad, una isla convertida en un páramo
que, con la devastación de los inmensos bosques que la
rodeaban, se transformó por falta de lluvia en la región del
polvo y de la sed.
Fue una maravilla que el simple accionar de una palanca
se llevara las deyecciones. En el ciclo natural la mierda abo-
naba las tierras fértiles. El precio que pagamos fue convertir
los ríos en alcantarillas hediondas. Más tarde los tapamos
para dar paso al automóvil que acabó con todo y hoy Méxi-
co es la única ciudad del mundo en que no existe un río y los
que sobreviven por todas partes lo hacen transformados en
zombies, cadáveres vivientes en sus féretros de concreto.
El país de la violencia
El clásico que abre esta antología de Marco Antonio Cam-
pos es Humboldt. El Barón encontró que el nuestro era el
país de la desigualdad. Los cronistas posteriores, naciona-
les y extranjeros, ahondaron en esta observación. Quien
construyó los palacios fue la plebe para que los habitase la
minoría blanca que se apoderó de todo a partir de la con-
quista. El racismo y la discriminación se impusieron como
el medio siempre efcaz de mantener a raya la competencia
que pudieran hacerle indios y mestizos.
La ostentación insensata que decora las innumerables
revistas y secciones de sociales, entonces sólo podía mani-
festarse mediante la prepotente arquitectura de las casas
y lo que Veblen iba a llamar “consumo conspicuo”. Altos
muros y ventanas de hierro defendían de la chusma a la
gente decente (es decir, los blancos y los ricos). La ciudad
estaba llena de pobres y miserables que en el mejor de los
casos se dedicaban al comercio ambulante y en el peor al
robo, el asalto y el secuestro.
La catedral del consumo era El Parián, el mall situado
en el núcleo de los poderes, el Zócalo, entre la iglesia y el
palacio. Quienes no podían decir “soy totalmente Parián”
observaban rencorosos a los consumidores de aquellos lujos.
La pesadilla que obsesionó a la Colonia estalló al fn en 1829
durante la rebelión de La Acordada. Los “pelados” –lla-
mados así porque no tenían más abrigo que su piel, es decir
andaban en cueros– asaltaron, saquearon, incendiaron El
Parián y asesinaron a sus dueños. Aquello se vio como una
guerra instantánea de indios contra gachupines y una ven-
ganza efímera y brutal de los oprimidos contra los opresores.
Hoy la revancha se llama narcotráfco. La nueva guerra
civil ensangrienta y aterroriza al país como no lograron
hacerlo las grandes matanzas de la Independencia y la
Revolución. Ha dicho Peter Hamill que Paris Hilton puede
drogarse a placer a costa de los muertos, los torturados, los
colgados, los decapitados, las viudas y los huérfanos de un
país más doliente que nunca.
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I NVENTARI O
60 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
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i existe todavía la Ciudad de México y no ha
sido devorada por el monstruo tentacular y
proliferante que llamamos DF, algo extraño
sucede con ella. Cambia todos los días al pun-
to de que en enero de 2012 es diferente a como
fue en diciembre de 2011. Y sin embargo, al
leer sobre ella, un texto del ayer más remoto parece tan
actual como el periódico y los medios electrónicos de hoy.
Por esta y otras razones se vuelve fascinante la lectura
de Fue en aquella ciudad de México: episodios y crónicas del
siglo XIX, el libro de Marco Antonio Campos que acaba de
aparecer en la serie “Ida y regreso al siglo XIX” (UNAM)
dirigida por Vicente Quirarte, autor de Elogio de la calle.
A semejanza de Quirarte, Campos es un hombre de letras
en toda la extensión de estas palabras, con su pluralidad de
géneros y obras importantes en todos ellos. Aquí Campos,
el novelista, el cuentista, el poeta de Viernes en Jerusalén y
Dime dónde, en qué país y el admirable traductor de la poe-
sía francesa, italiana y alemana se nos presenta como el in-
vestigador a quien debemos El café literario en la Ciudad de
México en los siglos XIX y XX, la reivindicación de Manuel
Acuña y el descubrimiento de dos escritores que, gracias a
él, se nos han vuelto indispensables: Marcos Arróniz y Luis
Martínez de Castro. “Joya y decoro de la juventud mexica-
na”, según Guillermo Prieto, Martínez de Castro murió a
los 28 años a causa de las heridas que sufrió en la defensa
de Churubusco contra el invasor angloamericano.
La omnipresencia de la basura
El propósito inicial de Campos fue revisar crónicas y
testimonios del país entero. El material resultó tan vasto
que lo obligó a ceñirse a la capital de 1803 a 1900. Qui-
zás hace algunos años al leer estas páginas la sensación
dominante hubiera sido de lejanía insalvable, de regreso
virtual a otro planeta, una tierra extraña, la comarca de
nunca jamás. Leerlas hoy estremece porque, para nuestra
desgracia, todo cambia y todo sigue igual y, como decía
Antonio Machado, no hay nada que no sea esencialmente
empeorable.
Pese al libro precursor de Esteban Sánchez de Tagle,
creímos que la basura no era protagonista esencial de lo
Entre la basura y la sequía
Viaje a la ciudad
perdida
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El Zócalo en el siglo XIX
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l espíritu crítico y el conocimien-
to irónico, que el doctor Jorge Ca-
rrión utilizaba con certitud, le dan a
su examen una actualidad que con-
viene resumir, dada la expansión en nuestro
país de ese enorme mal social. Se entiende
que en mi resumen todas las palabras son de
quien en 1938 se recibió de médico cirujano
con la tesis “La prostitución de México”.
La explotación del hombre por el hombre
es la matriz en que prosperan y crecen todas
las formas de corrupción.
No puede decirse con facilona simplici-
dad que la corrupción “somos todos”. No:
si algo disgusta a toda la mayoría que es el
pueblo trabajador, es la carga adicional que
sobre sus espaldas y el aparejo de la infla-
ción, de los salarios del miedo y hambre, de
la desapacible intemperie y los andrajos del
vestuario, es al corrupción.
Conviene al poder público, que no es
sólo el Estado y es muy pesadamente el
económico de los privilegios, ofrecer de
vez en cuando ejemplos de corrupción y
ceñir ésta a los espacios “dentales” de las
“mordidas”, la venalidad, los siempre ex-
plicables enriquecimientos “inexplicables”
Hacerlo así permite eludir el carácter políti
co social de la corrupción.
La corrupción más directamente ligada
con la explotación del trabajo: la que une a
empresarios, industriales, comerciantes, pro
Jorge Carrión analizó la
emitidas por el Gobierno Federal por me-
dio de distintos funcionarios, asegurando
que el proyecto fue entregado incompleto
y fuera de tiempo.
Ya en julio de 2011, el Colegio de Ar-
quitectos también efectuó un informe
donde apoyó la idea de Pérez Becerril
(Proceso, 1812).
En las conclusiones del Colegio Mexi-
cano de Ingenieros Civiles, que obtuvo
Proceso, se menciona que la obra se desig-
nó ganadora el 16 de abril de 2009, pero la
contratación formal fue tardía, “pues de-
bió realizarse el 30 de abril del mismo año;
sin embargo, el proyecto inició hasta el 18
de agosto, es decir, 49 días después de la
fecha que se señala en las bases del con-
curso. Estas causas fueron imputables al
Comité del Bicentenario y al fideicomiso”.
En cuanto a los cálculos del monu-
mento y el diseño estructural de la idea de
Pérez Becerril, se lee:
“Se realizaron de acuerdo con la prác-
tica profesional de ingeniería estructu-
ral de vanguardia y apegados al reglamen-
to vigente en la zona metropolitana (RCDF
2004). El análisis aquí realizado, coincide
con lo considerado en el diseño original y
no hay necesidad de realizar ningún ajus-
te ni a las pilas ni al cajón de cimentación.”
Otro punto es directo:
“Se ha hecho creer a la opinión pública
y por diferentes medios informativos, que
la obra no ha concluido, debido a la tar-
día entrega de información por parte del
proyectista, o supuestos cambios fuera de
tiempo o que el proyecto se entregó incom-
pleto. Todo lo anterior es falso. La informa-
ción necesaria para llevar a cabo la licita-
ción de la obra, se entregó completa y con
la información de los cambios del resulta-
do del estudio del túnel de viento, sin que
estos cambios hayan provocado la costosa
elevación del presupuesto de la obra.”
El organismo avala que sí existió por
parte del proyeccionista dirección arqui-
tectónica del proyecto:
“Esto no le ha sido considerado para
su remuneración económica, y deberá ser
conforme a lo enunciado en las bases de
la convocatoria/invitación.”
Una de las conclusiones llama la
atención:
“La obra debió concluirse inicialmente
para el mes de agosto de 2010, sin embar-
go, para esas fechas sólo se tenía parte de
la cimentación.”
Demanda
A pesar de que el pasado 13 de diciembre
la Secretaría de la Función Pública (SFP) in-
habilitó por 12 años para ocupar cualquier
empleo en el gobierno federal al exdirector
general de III Servicios, Agustín Castro Bení-
Hace 25 años Jorge Carrión, entonces miembro del Ins-
tituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la Univer-
sidad Nacional Autónoma de México (UNAM), anali-
zó en profundidad la corrupción en México como con-
cepto, como reflexión sociológico-filosófica. La serie
de textos, que ahora han acrecentado su validez, se
encuentran en la antología El sistema político mexicano,
compilada en 2010 por Josefina Morales, Marta Que-
sada y Oscar Alzaga para ambas instituciones. Este es
un resumen realizado por Raquel Tibol, quien fuera
colega del intelectual en la revista Política dirigida por
Manuel Marcué Pardiñas entre 1960 y 1967.
RAQUEL TIBOL
corrupción
vistos casi todos de contabilidades dobles y
aun triples.
La obtención de permisos, “aliviane” de
trámites, concesiones rápidas, concursos
ganados a la ligera, peritajes concedidos a
solicitud (¿lo quiere favorable o desfavora-
ble?), es el verdadero tejido conjuntivo de la
corrupción. Combatirla equivaldría a destruir
el sistema mismo.
Existen casos de corrupción que no
lo parecen. ¿No lo es que oscuro y medio-
cre exrector universitario acuda a jurar, bra-
zo en alto, ante la Comisión Permanente del
Congreso que gozará con “fidelidad a la pa-
tria” de la beca diplomática en Italia que se le
otorgará al nombrarlo embajador? (se refiere
CULTURA
en México
Carrión. Desde entonces
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COLUMBA VÉRTIZ DE LA FUENTE
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a inauguración de la Este-
la de Luz, con la cual el go-
bierno federal celebraría el
Bicentenario de la Indepen-
dencia, ha causado enojo, re-
chazo y controversia en la
comunidad civil y política por su alto cos-
to (mil 36 millones 460 mil pesos), y la co-
rrupción y las anomalías de construcción
y tipo administrativo.
En las redes sociales, se le empieza a
llamar “La estela de pus”.
Nada más alejado de lo que imaginó
para su monumento el arquitecto César
Pérez Becerril, quien ante ese panorama
interpuso una demanda penal el 14 de
diciembre en contra del Fideicomiso del
Bicentenario.
En tanto, Alonso Lujambio, secretario
de Educación Pública, actúa como si nada.
Ha declarado a los medios que este monu-
mento “es una pieza de las más emblemá-
ticas de la arquitectura mexicana” y que el
costo “siempre ha sido transparente”.
Sin embargo, el lunes 9 de enero el Co-
legio Mexicano de Ingenieros Civiles A. C.
entregará a la Cámara de Diputados un
dictamen que avala el proyecto de Pérez
Becerril y contradice las declaraciones de
Ignacio López, director de III Servicio, y las
El Colegio de Ingenieros
el proyecto original
avala
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Este lunes el Colegio
Mexicano de Ingenieros
Civiles, A.C. entregará a la
Cámara de Diputados un
dictamen sobre la Estela
de Luz del Bicentenario,
que se adhiere al proyecto
del arquitecto César Pérez
Becerril y descalifica las
acusaciones de que fue
entregado incompleto.
Y se espera que el 20 de
febrero la Auditoría Federal
de la Federación dé a
conocer el suyo propio para
identificar las verdaderas
irregularidades en torno al
monumento.

dad civil a través de las redes propuso
que la estructura representara a los mi-
les de inocentes caídos durante la guerra
de Felipe Calderón y allí se ponga el Mu-
seo de la Corrupción con salas dedicadas
a las fosas de San Fernando y la tragedia
de la Guardería ABC.
Esa acción la promovió Óscar Mondra-
gón, quien se identifica como empresa-
rio, politólogo y “capitalista de extrema iz-
quierda”, ligado a proyectos de tecnología
y digitalización:
“Luego del sexenio más corrupto e in-
eficaz del que tengamos memoria como
país, es necesario ponerle un alto a la des-
carada inmoralidad en el ejercicio del ser-
vicio público en México.
“Cualquier mexicano que vea este mu-
seo deberá indignarse lo suficiente pa-
ra ser participativo y no dejar la política
completamente en manos de los políticos.
Cualquier político que lo vea deberá pen-
sarlo dos veces antes de hacer cosas que
dejen su reputación allí mancillada por
siempre.”
Entonces pide firmas de apoyo en ly/
esteladeluz.
También convocó a que la gente asis-
ta el domingo 8 de enero a la inauguración
de la Estela de Luz con una veladora o un
moño negro.
Pero Vladimir Aguilar García, secreta-
rio de Planeación del Partido de la Revolu-
ción Democrática (PRD), no está de acuer-
do con esa propuesta de los twitteros.
Envió un comunicado a los medios titu-
lado Estela de Luz: monumento de corrupción
del gobierno calderonista, donde denuncia
que las irregularidades del monumento
no han sido explicadas por Lujambio, res-
ponsable del proyecto. A proceso dice:
“Es muy respetable la propuesta que
hace la sociedad civil de que la Estela de
Luz sea para recordar a los muertos de la
guerra contra el narco, pero creo que el
monumento no cumple con ninguna de
las funciones, ni como símbolo del Bicen-
tenario, y como es un asunto que ha sido
determinado por tanta corrupción, opaci-
dad, retraso, no creo que sea la mejor idea
usar esa construcción para eso.”
Aguilar García adelanta que los perre-
distas van a actuar “política y legalmente
hasta el fondo de los responsables”:
“Sancionaron a unas gentes meno-
res, pero la verdad es que los festejos del
Bicentenario estuvieron coordinados al
más alto nivel político, desde la Presiden-
cia, como la SEP, y no pueden ser omisos
a sus responsabilidades. Fueron solapan-
do paso a paso esta trama. Por ello, va-
mos a tratar de ir hasta las últimas con-
secuencias.”
Sólo esperarán a que la ASF dé su dic-
támen para ver cómo van a proceder. O
CULTURA
Danzón,
Datos, hechos, números revelan contunden-
temente la superioridad del danzón sobre las
demás expresiones de baile en el país, por mucho.
Los aportan, así como sus características esencia-
les, algunas de las figuras más representativas
del medio, desde estudiosos y maestros hasta
intérpretes de ambos sexos, y el compositor Ar-
turo Márquez, cuyo célebre “Danzón Número 2”,
según la Sociedad de Autores y Compositores de
México, es la pieza de música clásica mexicana
más escuchada en el mundo, igual que la película
“Danzón” de María Novaro, interpretada por Ma-
ría Rojo, es una de las cintas más populares.
el baile nacional
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tez, por irregularidades en la construcción;
por un año al exgerente de administración
y finanzas, Ricardo Morales y al exgeren-
te jurídico de dicha empresa, Rubén Arenal,
además de que citó a proceso de responsa-
bilidad administrativa a quienes formaron
parte del Comité de Obras Públicas (Proceso,
1835), será hasta el 20 de febrero cuando la
Auditoría Superior de la Federación (ASF) dé
a conocer las irregularidades que rodearon
la construcción de la Estela de Luz.
Por lo pronto Pérez Becerril, tras su de-
manda contra el Fideicomiso, quizá tam-
bién actué de manera legal contra Igna-
cio López, de III Servicios, pero de manera
personal para que no acuda al abogado de
la compañía que representa.
La indignación
Ahora a la Estela de Luz se le conoce de
diferentes formas en los medios: Estela
de la Corrupción, Monumento de la Im-
punidad, Estela de la Vergüenza, has-
ta Chatarra Millonaria. Incluso, la socie-
al médico Octavio Rivero, rector de la UNAM
en 1981-1984). ¿Y no lo es que un encumbra-
do oligarca, cuyo origen como tal se remon-
ta a un individuo estadunidense que durante
la Revolución se autosecuestró y exigió millo-
nario rescate, imparta lecciones de economía
política moral? (se refiere a William Jenkins,
cónsul estadunidense en Puebla, cuyo auto-
secuestro ocurrió en octubre de 1920).
Que la Ley de Responsabilidades de
Funcionarios Públicos dejara de ser garro-
te vil para carteros y modestos conserjes, y se
convirtiera en flamígera espada contra los se-
cretarios de Estado ladrones, contra los jefes
de departamento enriquecidos con la dizque
aplicación de la reforma agraria.
Las leyes de la burguesía están hechas
para proteger y defender a ésta. Aún las que,
como la de Responsabilidades de Funciona-
rios Públicos, parecen forjadas para protegen
intereses colectivos, son únicamente leyes
simuladoras que corresponden a la reitera-
ción por la burguesía burocrática en el poder,
de una moralidad, una honestidad y una efi-
cacia sólo existentes en la propaganda elec-
toral en los informes presidenciales y en las
promesas de los candidatos a la presidencia
de la república.
Los nexos de la oligarquía en el poder
son precisamente los de la deshonestidad,
los muy poderosos que establecen la compli-
cidad en la corrupción; en fin, los vínculos de
explotación en que se basa la unidad ideo-
lógica de la clase burguesa. Si la explota-
ción de las masas es la esencia de la clase en
el poder, la corrupción resulta un mal menor,
aledaño. Pero es para la burguesía incrusta-
da en el aparato de gobierno el más sólido
cemento y la coraza más dura en la defensa
de su dominio.
La corrupción en el manejo de las cosas
del Estado no solamente beneficia a la oligar-
quía burocrática y la toma invulnerable den-
tro de la trinchera de la complicidad, sino que
establece nexos con los otros sectores de la
burguesía que se aprovechan de la corrup-
ción oficial para aumentar los privilegios de
que gozan.
¿Acaso la oligarquía en el poder va a po-
ner fin a la corrupción de los líderes sindica-
les y de las organizaciones campesinas? ¿No
es sobre el fangal de esa corrupción como el
aparato electoral del gobierno obtiene “arro-
lladoras victorias” que a la vez demuestran,
según los voceros oficiales, el admirable ade-
lanto cívico del pueblo y su ya casi putrefacta
madurez política?
La burguesía no se va a golpear a sí mis-
ma con las leyes que redacta para prote-
ger sustancialmente un sistema que, juzga-
do desde el punto de vista moral, se funda
en la corrupción esencial de la explotación
de una clase por otra, y en la propiedad pri-
vada de los instrumentos y medios de pro-
ducción. Al lado de esta corrupción esencial
la muy hedionda de los funcionarios públicos
huele a ámbar.
Los principales beneficiarios de la co-
rrupción no son los humildes carteros, el
hambriento policía de esquina, el emplea-
do de ventanilla que alarga la mano para que
ésta, mediante unos cuantos pesos, se guíe
certera en la búsqueda de expedientes y la
fluidez del trámite. No, “la corrupción no so-
mos todos”. La corrupción auténtica es la
que se infiltra no por contacto de las man-
zanas podridas. Dimana ante todo del ayun-
tamiento entre la corrupción privada de las
grandes empresas y negocios, y la oficial. Y
de ella derivan no sólo los desmesurados ne-
gocios con pies escondidos, pero de lodo;
también las reetiquetaciones, los kilos de 800
gramos, el fraude de la calidad menguada, la
violación de las normas cuantitativas y cua-
litativas en el gran comercio, la alteración de
las facturas, la evasión de impuestos… Cier-
tamente la mano oficial tiene y sujeta la pata.
Los insondables abismos sociales que la
corrupción alcanza en tiempos de crisis del
sistema.
“La corrupción somos todos” dicen vo-
ceros oficiales y empresariales, diestros en
hacer “transparente”, es decir invisible a la
corrupción. Pero el clamor popular en contra,
la lucha aún incipiente de los trabajadores
en el nivel organizado independiente, la crí-
tica de la corrupción, demuestra que ésta en
el país es ya síntoma de declinación histórica
de un sistema caduco, podrido.
La persecución sistemática emprendida
por caciquillos medianos y menores y caci-
ques magnos, contra los mexicanos progre-
sistas, la clase obrera y campesina y las lu-
chas de liberación en cualquier sector social,
verifican en la práctica la nueva, compleja
trama en que se teje el cacicazgo en todo el
país, y sus componentes económicos acor-
des con la existencia de una burguesía anti-
nacional y proimperialista.
Mientras se mantengan intervenidas las
organizaciones obreras y campesinas –en di-
mensión regional y nacional–, se reprimas
los derechos de asociación, protesta y re-
unión de los ciudadanos; se insista en el frau-
de y el monopolio político como sistema y
procedimiento electoral; y se declare contu-
mazmente la identidad de la riqueza y los pri-
vilegios de una minoría con el progreso de
México, no se podrá hablar sin agravio de la
verdad, ofensa a la honradez e insulto al pue-
blo mexicano de la liquidación del caciquis-
mo. Ese seguirá siendo oprobio y realidad de
la nación.
He de cerrar este resumen, que ejemplifi-
ca la lucidez de Jorge Carrión como analista
social y político, con una frase expresada por
él en 1965: “De espaldas al pueblo no se de-
fiende a México”. O
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La Estela... ¿de la vergüenza?
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CULTURA
se conocer la magia de ese medio. Y como
acompañaba a mi mamá a que tomara sus
clases de baile, me inscribí y aquí estoy.”
Para Laura Calderón de la Barca el dan-
zón es algo excesivamente riguroso: la
postura, el movimiento de la cadera con-
centrado, el deslizado mínimo por el piso,
los tiempos y remates:
“Ahora desde que soy musicoterapeu-
ta quisiera utilizar el danzón para expli-
car a mis pacientes el sentido de la vida.”
Poseedora de un estilo propio que la
llevó a ser recomendada por el periodista
apodado Matarili para interpretar un dan-
zón con Ernesto Gómez Cruz en el musical
Aventurera durante su primera temporada,
y ganadora del primer lugar del concurso
de baile que hizo TVAzteca hace unos años,
afirma que para desarrollar su propio esti-
lo primero aprendió a bailar como lo hacen
en el Distrito Federal: uno de los retos es es-
cuchar las trampas y resolverlas cuando las
terminaciones son cortas o largas.
“El danzón libera endorfinas, aumenta tu
autoestima, cumple con muchas de las ne-
cesidades de la expresión sensual y sexual, y
lo más importante es que te da un sentido de
pertenencia, es decir, de identidad.”
La intérprete nunca usa el pelo suel-
to, se lo recoge en un chongo como bai-
larina de ballet y asume su entusiasmo
por llegar vestida espectacularmente pe-
ro formal. No repite vestidos y siempre es-
trena zapatos, y sus accesorios son fun-
damentales. Y explica que no es por una
cuestión de frivolidad, sino por verse muy
bien, pulcra y arreglada siempre.
X X X
“El danzón es el baile más popular en el
país”, dice a Proceso el maestro en Cien-
cias Miguel Ángel Zamudio Abdala, direc-
tor del Centro Nacional de Investigación y
Difusión del Danzón (CNIDDAC).
“Si revisas con cuidado vas a encon-
trar que se baila en todo el país, en todos
los estados, ciudades y en un centenar de
municipios. A pesar de las reglas que exis-
ten para bailarlo y de todo lo que hay que
aprender para entrar en la pista, se baila
sin cesar en la mañana, tarde y noche.”
El repunte del danzón, indica el también
director de la compañía Tres Generaciones
de Danzón y poseedor de su propia danzo-
nera, charanga y orquesta, viene de que al
contrario de la salsa y otras formas que pro-
mueven los medios masivos, el danzón se
ha venido difundiendo a través de un con-
tacto más humano. En su lectura, el danzón
ha generado un placer, un gusto, una sensa-
ción de plenitud tanto en adultos mayores,
adultos, jóvenes y niños:
“Si hacemos un análisis de lo que baila
la gente en las discotecas, es la música im-
portada. Los géneros en una disco tienen
que ver con el mercado. En el danzón no
es así, cuando menos de veinticico años
para acá, en lugar de pasar de moda va in-
volucrando a más personas de diferentes
sectores y estratos sociales en múltiples
ciudades y municipios del país. La cultura
popular se lo apropió.
“Y no sólo gana más adeptos sino que
está regresando a la plaza pública, si bien
hay grupos a quienes interesa mostrar su
baile en foros. En las plazas baila todo mun-
do para su propio regocijo y se da un gran
interés en entender los códigos del baile.”
El Encuentro Nacional de Danzone-
ras en el malecón del puerto de Veracruz
en mayo pasado tuvo 3 mil asistentes, el
de Oaxaca 2,500, Quéretaro 2 mil, Oaxaca
3 mil, y de forma similar se encuentran los
eventos nacionales realizados en Chiapas,
Nuevo León, Guerrero, Quintana Roo, Pue-
bla y Estado de México, entre otros. Al mis-
mo tiempo tan sólo en el D.F se tienen más
de cien clubes oficiales de baile que, sin ne-
cesidad de publicidad, conocen exactamen-
te los horarios en los cuales se baila danzón
en el Salón Los Angeles, Club Social Romo,
La Maraka, California Dancing Club, Gran
Fórum, por citar los más famosos, indepen-
dientemente de los rigurosos bailes en pla-
zas, como es el caso de La Ciudadela.
“Hace mucho tiempo que logramos
romper con el estereotipo de que el dan-
zón era un baile de lupanar, modelo im-
puesto por el cine nacional. Ahora bailar
es estar frente a una danzonera que reta
al bailador a disfrutar de un rito. Probable-
mente la salsa puede tener muchos adep-
tos, pero no crece en la misma dimensión
que el danzón.”
X X X
El jarocho José Luis Juanes, de 38 años, es
conocido en el ambiente danzonero na-
cional como uno de los mejores baila-
dores del gremio. Con un estilo reposa-
do pero sensual, preciso y muy riguroso,
aprendió a bailar desde cero a los 18 años
durante un baile de carnaval que su tía
Rosa Abdala presidía. Ahora, cuando él es-
tá presente la gente se arremolina a su al-
rededor sólo para admirarlo.
“Lo mío es bailar, desde que descubrí
esta técnica no ha habido otra cosa que
me apasione más que bailar danzón. Gra-
cias al danzón he viajado, conocido gente
e incluso conseguido empleo, si tengo tra-
bajo es gracias al danzón. Es algo que no te
puedo describir en palabras pero gracias a
él aprendí lo que es disciplina, técnica y
entrenamiento.”
Fue por accidente, afirma el también
auxiliar contable de una agencia aduanal
en el puerto de Veracruz, “ahí, en el baile,
sobre la marcha Miguel Zamudio me en-
señó unos pasos y aquí estoy.”
Para Juanes la disciplina del danzón lo
es todo:
“Gracias al danzón me hice de una
imagen pública, lo que sucede en la pista
lo llevo a mi vida y ante la sociedad. Hay
que entender que se trata de un ritual, en
cómo te bañas, te peinas, te perfumas, se-
leccionas la camisa, la corbata, los zapa-
tos, el pañuelo. En el danzón hay que ser
impecable, cuidar el aliento, todo para no
dar una mala imagen a la dama con la que
bailas y a las personas que te ven bailar.
“Es toda una inversión, pero de vida.
Mi estilo es muy cercano al de la Ciudad
de México, aunque soy veracruzano, por-
que la música siempre es en vivo y apren-
des a escuchar las notas, a entender los
compases. A partir de toda esa experien-
cia más el estilo veracruzano hice una for-
ma propia de bailar, sin salirme de la or-
todoxia, he inventado pasos. Para que me
entiendas: desayuno, como y ceno danzón
y en mi tiempo libre bailo danzón.”
Juanes baila recientemente con la jo-
ven jarocha Anaid Chávez, que sostiene la
elegancia porteña al extremo y cuya mu-
sicalidad la ha colocado entre las mejores
bailadoras del país.
“Me costó aprender –explica Chávez,
licenciada en Comunicación–, pero des-
de que aprendí es lo que más me intere-
sa hacer.”
Según los diferentes portales que exis-
ten en el medio danzonero, cuando me-
nos una vez al mes se realiza un evento
nacional en algún estado, aunque según
María Dolores Moreno, de Querétaro, “la
Meca sigue siendo Veracruz”. Para la bai-
ladora, quien viajó junto con su esposo
Arturo Ugalde contratada para bailar en
eventos especiales de la Danzonera Ace-
rina, el danzón tiene tanta fuerza en es-
te momento que resulta difícil decidir en
qué encuentro nacional participar.
“Son miles de personas bailando
danzón en el país, desde Baja California,
Chihuahua (hay un grupo en Ciudad Juá-
rez) hasta Quintana Roo, se dan clases,
hay talleres en casas de cultura y se for-
man grupos”.
Paralelamente, la industria misma del
danzón ha crecido, la venta de abanicos se
ha incrementado y se ofrecen por cientos
en supermercados y eventos. Lo mismo ha
sucedido con los de zapatos especiales y
discos con versiones originales de danzo-
nes no editadas a tres minutos.
Según Miguel Angel Zamudio, el fenó-
meno danzonero crecerá aún más en los
próximos años y bailarlo será una manera
fundamental de goce:
“Tú llegas a un lugar donde se baila
danzón y te das cuenta de que la gente no
va ni a beber ni a charlar. Van a bailar, y sa-
berlo hacer es una forma de obtener esta-
tus y respeto de quien te rodea. En el país
hay muchos problemas, pero el danzón es
intocable. Pase lo que pase, no dejaremos
de bailar.”
66 1836 / 8 DE ENERO DE 2012 66 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
E
l 18 de noviembre murió
Diego Pérez y Reyes, direc-
tor de la legendaria dan-
zonera Acerina. Al día
siguiente la popular agru-
pación debía presentarse
como plato fuerte del XVII
Encuentro Nacional de Danzón en la ciu-
dad de Querétaro.
Organizado por los directivos dan-
zoneros María Dolores Moreno y Arturo
Ugalde en el Gran Salón del Hotel Real de
Minas, el evento debía de comenzar a las
12:00 horas. Vestidos de gala, los grupos
representativos de 15 estados esperaban
en silencio con un pequeño moño negro
prendido en sus ropas. No sabían si Ace-
rina cancelaría. Se sabía de primera ma-
no que estaban tocando en el velorio de
Pérez y Reyes.
Una hora tarde llegó la danzonera, si-
lenciosos los músicos se acomodaron rá-
pidamente en sus lugares, se guardó un
minuto de silencio, luego se tributó una
ovación a su director, y arrancó el baile
con el famoso grito “¡Hey familia!…”. El
encuentro se convirtió en un emotivo ho-
menaje para el saxofonista barítono.
X X X
El Danzón Número 2 de Arturo Márquez se
escucha en todos los medios, es tal su éxi-
to que se ha convertido en una suerte de
música representativa de México en el ex-
tranjero. Según datos de la Sociedad de
Autores y Compositores de México (SA-
ROSARIO MANZANOS CM), es la pieza de música clásica mexica-
na más escuchada en el mundo.
En entrevista, el músico explica su fas-
cinación por el danzón:
“Veo un gran impulso danzonero con
todos estos congresos y encuentros que
se están dando en el país en estos últimos
años. En los estados ha cambiado su rum-
bo, no sólo se baila en las plazas sino en
salones de baile como en Veracruz.”
Márquez era un asiduo asistente al
ahora desaparecido Salón Colonia:
“Me apasiona el ambiente, la comunión
entre baile y música. Y el famoso ‘Hey fa-
milia’ describe a un gremio muy integrado,
que en la realidad sí es como una gran fami-
lia. A eso hay que agregar el respeto que tie-
ne el bailador hacia la música y la sensua-
lidad de un ambiente que me parece muy
nostálgico, que nos ubica en un tiempo leja-
no pero que continúa hasta ahora.”
El popular músico señala que el Dan-
zón Número 2 –dedicado a su hija–, como
toda su música, “le salió del alma”:
“Lo hice en 1994, cuando se levantaron
los zapatistas para dar una esperanza al
país, que ya entonces estaba desgarrado.
Yo tuve mucha esperanza en aquellos mo-
mentos. A esas emociones les agregué to-
da esa parte sensual y rítmica que tiene
el danzón. Cuando lo estrené fue un gran
éxito. Recuerdo que al piano estaba Duane
Cochran, que tocó de forma extraordina-
ria, con un sentimiento desbordado.
“Y mira, yo no soy un director de or-
questa con gran experiencia, lo mío es com-
poner, pero acabo de dirigir mis danzones
en una función especial que se hizo en el
Teatro Degollado en Guadalajara con la Or-
questa Filarmónica de allá en la que se mos-
tró una fusión entre el danzón tradicional
y ortodoxo y el ballet. Se ha bailado mucho
ese danzón, lo montó Cecilia Lugo, unos pa-
tinadores, el Bolshoi, es una fortuna que un
baile tan apasionado tenga tanto éxito.”
No obstante, señala que el número de
bailadores no es proporcional al de dan-
zoneras:
“Hacer una danzonera tiene su chis-
te, hay que tener un buen arreglista y tim-
balero. Acerina, que perdió recientemente
al gran músico Diego Pérez y Reyes, tiene
un violinista que es un músico genial. Las
danzoneras están formadas por músicos
de élite, así como los que bailan bien tam-
bién son una élite.”
Confiesa:
“A mí me gusta mucho bailar danzón, pe-
ro me chocan los danzoneros con todas sus
reglas. A mí me gusta bailar libre, como sea,
pero lo entiendo y respeto. Los danzones
mexicanos que más me gustan son Nerei-
das y Mi consuelo es amarte. Pero te digo, hay
danzones tan buenos musicalmente que
dan ganas de sentarse a sólo escucharlos.”
La bailadora favorita de Márquez es
Laura Calderón de la Barca, nada más y
nada menos que su esposa. Se trata de
una danzonera de imponente figura, gua-
pa y que asombra por su destreza, senci-
llez y porte. La conoció tiempo después de
haber compuesto sus danzones.
“Yo aprendí a bailar en el ISSSTE con
el maestro Víctor Escobar –señala la tam-
bién psicóloga especializada en musicote-
rapia–. Tuve la oportunidad de bailar con
los maestros Miguel Cisneros y El Abuelo
ya directamente en la práctica. Mi interés
surgió después de que vi la película Dan-
zón de María Novaro, con María Rojo, y qui-
Juanes. Sobresaliente
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CULTURA
Tiene ahora el respaldo de la antropóloga
Lourdes Arizpe, quien fue subdirectora general
de Cultura de la UNESCO de 1994 a 1998, así
como de integrantes de la Comisión Nacional
del Patrimonio Cultural Inmaterial, la Comi-
sión Nacional de Cooperación con la UNESCO
(Conalmex), y de la Secretaría de Relaciones
Exteriores que, dice Villaseñor, ha instruido al
embajador ante Francia, Carlos de Icaza, tam-
bién representante permanente de México an-
te la UNESCO, para que exprese el respaldo
del gobierno mexicano a su candidatura.
Tras destacar que no es común que es-
te tipo de vacantes salgan a concurso en la
UNESCO, Villaseñor Anaya subraya que debió
ser él mismo quien presentara toda la docu-
mentación, pues no es un proceso que un gobierno pueda iniciar.
Un gobierno podría alentar a alguna persona e incluso difundir en
su territorio las bases, pero al fnal los aspirantes tuvieron que ha-
cer los trámites desde su propio correo electrónico.
Sin embargo “aprecia” el respaldo gubernamental pues po-
dría ser un factor que consideren al interior de la administración
de la propia UNESCO. Desconoce cuántos candidatos más hay
y de qué países. En cambio explica que primero se hará una
depuración de la lista, y para mediados o fnales de este mes se
tendrá un grupo más reducido de aspirantes que deberán ir a
entrevistas a la sede de la UNESCO en París, Francia.
Cabe recordar que han ocupado cargos en la UNESCO, ade-
más de Arizpe como subdirectora general de Cultura, Antonio
Castro Leal, quien fue director de Patrimonio y Arqueología, y
Pilar Álvarez Laso y Rodolfo Stavenhagen en el área de Ciencias
Sociales, entre otros. Destacando que la dirección general del
organismo fue ocupada por el poeta Jaime Torres Bodet de 1948
a 1952, quien renunció al cargo al estar en desacuerdo con una
disminución presupuestal que –consideró– no abonaba en las la-
bores del organismo de construir la paz.
Hasta el momento no ha habido un mexicano como director
de División. Cuando se le pregunta cuál es su expectativa, indica
que fundamentalmente mostrar que México cuenta con personas
y grupos interesados en los grandes temas de la política cultural y
del patrimonio, y que “tenemos posiciones de vanguardia… tam-
bién en América Latina”, donde “hemos alcanzado un nivel y una
serie de ejemplos exitosos de políticas culturales que pueden ya
constituirse en un modelo importante de vinculación de cultura y
desarrollo”.
–¿Ubica ese pensamiento como independiente? Porque las
instituciones públicas mexicanas han sido muy cuestionadas.
–Diría que corre más por circuitos indepen-
dientes e institucionales que son más de lo que
en los últimos años hemos reducido al sec-
tor cultura. El sector cultura no sólo abarca las
instituciones federales enmarcadas en el PEF
(Presupuesto de Egresos de la Federación), ni
las instituciones estatales de cultura, soy un
convencido –por ejemplo– de la importancia de
las universidades públicas, cuyas actividades
culturales son poco visibles, de los centros de
investigación y desde luego de muchas organi-
zaciones de la sociedad civil.
Se le pregunta si aunque lleve el respal-
do del gobierno mexicano trabajaría para la
UNESCO en forma independiente. Dice enton-
ces que se trata, en efecto, de un cargo cuyas
instrucciones no dependen de ningún modo de la Cancillería o
el Conaculta, sino de la subdirección general de Cultura de la
UNESCO.
–Pensando en quejas que en ocasiones se presentan como
el caso del espectáculo de luz y sonido en Teotihuacán, ¿le daría
curso como corresponde aunque pudiera afectar a México y se le
viera como un país destructor de su patrimonio?
–Yo creo que sin perder la objetividad y las obligaciones que
uno deba cumplir como empleado de la UNESCO, siempre bus-
caría las mejores condiciones para que se tenga una buena ima-
gen y una buena posición de México. Evidentemente, si se come-
ten errores, se tiene que hacer todo lo necesario para restituirlos
de la mejor manera. No se trata de ocultar sino de tener toda la
prestancia para que las cosas se hagan de la mejor manera, y en
todo caso tener en cuenta que uno forma parte del país y busca
en todo momento el bien del Estado entendido como el conjunto
que integra población, Estado, territorio, gobierno y leyes, no na-
da más una posición institucional.
Hace un par de años, cuando tras la salida del poeta Home-
ro Aridjis de la Representación Permanente de México ante la
UNESCO se anunció que el embajador De Icaza desempeñaría
la doble función de ser titular de la Embajada ante Francia y re-
presentante ante UNESCO, Villaseñor y otros personajes como
el editor Miguel Ángel Porrúa participaron en un foro en el cual se
debatió la importancia de que México tuviera un representante
para cada misión diplomática.
Ahora, al evaluar los dos años de doble función de Icaza, el pro-
motor cultural asegura que se ha desenvuelto con “mucha responsa-
bilidad y profesionalismo”, pero que su preocupación será cuando el
embajador emérito se retire o cambie de misión, pues quizá no todos
tengan la capacidad de desempeñar los dos encargos. O
en el Teatro Jorge Negrete en
1959, y en Bellas Artes 10 años
después. La adaptación al cine
la realizó junto con Francisco
del Villar, el director, la cual en
1960 obtuvo el premio Pecime.
Aunque no lo reconoció abierta-
mente, Hugo Argüelles se basó
en el cuento de Ramón Rubín
El duelo para escribir su obra
teatral.
Otras obras signifcativas
fueron Doña Macabra (1964),
que posteriormente fue conver-
tida en una premiada serie de
televisión y llevada al cine en
1970; El ritual de la salamandra
(Premio Sor Juana Inés de la
Cruz 1981) y Los gallos salvajes
(1983). 
Justo cuando yacía enfermo
en el Hospital Mocel, antes de
su muerte se estrenó su obra
Las pirañas aman en Cuaresma
en la Muestra Nacional de Tea-
tro en Xalapa y posteriormente
en el Teatro del Centro Nacional
de las Artes bajo la dirección de
Abraham Oceransky. El director
hizo para este montaje la adap-
tación teatral a un texto escrito
y llevado a la pantalla hace ya 
cuarenta años. Oceransky ha-
bía escenifcado ya otra obra de
Argüelles en el Teatro Tepeyac,
Concierto para guillotina y cien
cabezas, que en su momento,
1967, causó mucha polémica.
Otras obras suyas las reinter-
pretaron y volvieron a inventar,
a veces poco tenían que ver
con la propuesta del autor, co-
mo fue la que dirigió Juan José
Gurrola en 1967, La ronda de la
hechizada, y El cocodrilo solita-
Villaseñor. Aspira a independencia
Argüelles. Legado en el descuido
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Arte
“Cuerpo y belleza en
la Grecia Antigua”
BLANCA GONZÁLEZ ROSAS
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iseñada por el Museo Bri-
tánico de Londres como
un producto itinerante de
exportación cultural, la muestra
Cuerpo y belleza en la Grecia
Antigua es modesta en su conte-
nido, lucidora en su museografía y
poco rigurosa en su interpretación
curatorial.
Expuesto desde abril de 2009
en museos de España, Corea del
Sur, China y Japón, el producto
londinense se exhibe actualmente
en el Museo Nacional de Antro-
pología como un acto de recipro-
cidad por la exposición Moctezu-
ma: Aztec Ruler que se presentó
entre septiembre de 2009 y enero
de 2010 en el museo de la capital
británica. Interesante por su te-
mática, espléndida por su conte-
nido y exitosa en la recepción del
público, la exhibición sobre el últi-
mo gobernante azteca organizada
en colaboración con el Instituto
Nacional de Antropología e His-
toria de México no merece una
reciprocidad tan desigual. Integra-
da por atractivas creaciones pre-
hispánicas y virreinales –escultu-
ras en piedra, mosaicos, objetos
en oro, cerámicas, arte plumario,
enconchados– provenientes de
colecciones gubernamentales y
privadas tanto nacionales como
extranjeras, la selección sobre-
salió no sólo por el protagonismo
de cada una de las piezas sino,
también, por la exclusividad inter-
nacional que le otorgó al recinto
europeo.
Muy diferente resulta la ex-
posición de arte griego. Integra-
da por 131 piezas entre las que
abundan las vasijas y las fguras
de pequeño formato, la mues-
tra Cuerpo y belleza en la Grecia
Antigua se concentra más en la
representación corporal que en
el análisis de la belleza. Ajena a
la confusa, compleja y apasio-
nante ambivalencia que carac-
teriza a esta categoría estética
en la antigüedad, la muestra se
concentra en la descripción de
los valores formales y culturales
relacionados con la construc-
ción icónica del cuerpo femeni-
no y masculino a través de los
imaginarios divinos, atléticos,
monstruosos, teatrales, retratís-
ticos y eróticos. Organizada a
partir de temáticas, la curaduría
británica ignora las transforma-
ciones históricas que identifcan
la trayectoria visual de la anti-
güedad al fusionar, museográf-
camente, la abstracción geomé-
trica de la civilización cicládica
(3,000 a. C.), con el rigor corpo-
ral del clasicismo (siglos V a IV
a. C), la expresividad del hele-
nismo (IV al I a. C.) y la expresi-
va tosquedad de la retratística
romana (hasta el II d.C.).
Atractiva por algunas escul-
turas de mediano y gran formato
entre las que destaca una Afro-
dita con los brazos restaurados
a fnales del siglo XVIII y una
copia romana del Discóbolo que
realizó Mirón en el siglo V a. C.
–y la cual, a diferencia de otras
copias, se caracteriza porque al
restaurarla se le colocó la cabe-
za viendo al frente y no hacia el
disco–, la exposición concentra
su mayor riqueza en las terra-
cotas de pequeñísimo formato.
Provenientes algunas de Tana-
gra y pertenecientes al subtema
correspondiente al nacimiento,
matrimonio y muerte, las piezas
alojadas en tumbas y santuarios
delatan gustos y valores de la
sensibilidad popular y cotidiana
del mundo antiguo.
Importante por constituir
una reciprocidad que incide en
la diplomacia cultural, la exhi-
bición Cuerpo y belleza en la
Grecia Antigua comprueba el
lamentable y sumiso subdesa-
rrollo en el que se encuentra
la política exterior cultural de
nuestro país. O
JUDITH AMADOR TELLO
E
l promotor cultural Carlos Villaseñor Anaya, director
de Interactividad Cultural y Desarrollo, A.C., y exdi-
rector del Instituto Tlaxcalteca de Cultura, podría con-
vertirse en uno de los pocos mexicanos que desem-
peñan o han ocupado un cargo directivo en la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO).
En noviembre pasado presentó su candidatura para ocupar
la dirección de la División de Expresiones Culturales y Patrimonio
del organismo internacional, dirigido por la búlgara Irina Bokova.
La dependencia queda bajo las instrucciones del subdirector ge-
neral de Cultura, Francesco Bandarin, y es responsable de orga-
nizar las reuniones estatutarias de seis convenciones:
Convención Universal del Derecho de Autor (1952), Conven-
ción para la Protección de Bienes Culturales en Caso de Confic-
to Armado y su Segundo Protocolo (1954), Convención para la
Prohibición y Prevención de la Importación, Exportación o Trans-
ferencia Ilícitas de Propiedad Cultural (1970), Convención para la
Protección del Patrimonio Subacuático (2001), Convención para
la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial (2003), y Convención
para la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresio-
nes Culturales (2005).
“Toca organizar y coordinar el desahogo de los acuerdos
derivados de estas reuniones que son presididas por cada uno
de los Estados miembros. Cada una de las convenciones tie-
ne un secretario técnico responsable directo por parte de la
UNESCO. Y en este puesto de director de la División, los cinco
directores o los cinco secretarios técnicos serían quienes me
reportarán en caso de ser seleccionado.”
La convocatoria para ocupar el puesto vacante se hizo pú-
blica en octubre pasado y Villaseñor Anaya, designado en 2011
como experto internacional en materia de gobernanza cultural y
políticas culturales por la UNESCO y la Unión Europea, decidió
postularse a título personal.
Teatro
Hugo Argüelles y las
bibliotecas de teatro
ESTELA LEÑERO FRANCO
E
l 24 de diciembre de
2003 falleció el dramatur-
go Hugo Argüelles y se
le recuerda a ocho años de su
muerte.
Argüelles fue un prolífco
dramaturgo y guionista de ci-
ne. Debutó con la obra Tema y
variaciones en 1958, pero fue
con su obra Los cuervos es-
tán de luto con la que se dio a
conocer. La obra de teatro es
una comedia satírica donde la
muerte se burla de todos. El hu-
mor negro del autor y los temas
sórdidos y surrealistas fueron
el sello distintivo de su produc-
ción. Los cuervos están de luto
obtuvo el Premio Nacional de
Teatro y fue llevada a escena
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Concursa
por un puesto en la UNESCO
Villaseñor
Política de sumisión
68 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
CULTURA
medios. El cambio anunciado
habla de una involución hacia
lo aldeano y gubernamental. La
escasa visión del gobernador
Ávila respecto de los alcances
de una televisión verdadera-
mente pública están presentes
en sus instrucciones para mo-
difcar de tajo los programas e
incluir sólo jóvenes bellos fren-
te a pantalla y temas locales e
intrascendentes.
Por su parte Canal 22 y
Canal 11 tampoco salen bien
librados del fn de sexenio. La
partida de Jorge Volpi dejó sin
un timón confable al 22, no hay
proyectos novedosos, se com-
pra mucha serie extranjera, las
repeticiones aumentan, se des-
dibujó el defensor del televiden-
te, aumentaron los anuncios que
cortan la continuidad de series y
con el inicio de las pre-campa-
ñas, tanto el IFE como los parti-
dos han tomado posiciones en
la pantalla del 22 con duplica-
ciones hasta la náusea.
El deterioro de Canal 11 se
inició hace cinco años. La direc-
ción de Fernando Sariñana tra-
jo un giro hacia lo comercial. Se
introdujeron géneros antes au-
sentes, como la telenovela y la
serie, con actores provenientes
de las empresas televisivas priva-
das, guiones “atrevidos” y perso-
najes inverosímiles. La vocación
educativa y cultural que defnía al
canal desaparecieron y se piso-
tearon las leyes que lo rigen, des-
de las limitaciones a la publicidad
por ser un permiso, hasta la Ley
Orgánica del IPN.
Y en este desastroso pano-
rama (habría que añadir la situa-
ción del resto de las televisoras
dependientes del gobierno, lo
cual se hará en la siguiente entre-
ga) la Cofetel pretende licitar dos
cadenas nacionales en digital y
propone destinar una al Estado
para convertirla supuestamente
en señal pública. Será el Canal
30 manejado a través de OPMA
que en 2010 obtuvo 6 millones
900 mil pesos de presupuesto y
en el 2011 los legisladores acep-
taron el incremento a 26 millones
430 mil pesos. En el mejor de
los casos sería gubernamental,
manejada por la Secretaría de
Gobernación, para promocionar
enjundiosamente a los gober-
nantes, para pintar una realidad
que no existe, reiterarla y hacerla
parecer cierta. O
Libros
Discriminación,
marginación
y palindromos
JORGE MUNGUÍA ESPITIA
M
atar un ruiseñor (Edi-
ciones B; Barcelona,
2011, 410 p.) es una
de las novelas estadunidenses
más vendidas de todos los
tiempos y traducida a más de
veinte lenguas. La autora, Har-
per Lee, únicamente ha escrito
esta novela, que apareció en
1960 y recibió el Premio Pulitzer
al año siguiente. En 1962 fue
llevada al cine por Robert Mu-
lligan y debido a su actuación
Gregory Peck obtuvo el Oscar.
La novela es contada por una
niña de seis años, Jean Louise
Finch, y trata sobre la defensa
que hace su padre Atticus de
un negro acusado de violar a
una mujer blanca. A lo largo
de la narración Lee defiende
el derecho a la justicia, de-
nuncia las desigualdades y
cuestiona seriamente el ra-
cismo en los Estados Unidos
de los años sesenta. Biblio-
tecarios británicos en 2006
estimaron que este libro es
de los que todo adulto debe
leer antes de morir (ojo Peña
Nieto) junto con la Biblia, El
Señor de los anillos de J. R.
R. Tolkien, 1984 de George
Orwell y Un cuento de Navi-
dad de Charles Dickens, entre
otros.
Guadalupe Nettel presenta
El cuerpo en que nací (Anagra-
ma. Col. Narrativas hispánicas
No. 491; México, 2011. 196 p.),
una novela autobiográfca en
donde cuenta lo sufrido durante
la infancia a su psicoanalista. La
protagonista tiene una defcien-
cia visual que la lleva a apartar-
se de la sociedad. Al margen de
las convenciones se identifca
con los excluidos y recupera
parte de la cultura contestataria
de los sesenta que se expresó
en una libertad sexual, comu-
nas, rebeliones juveniles, es-
cuelas activas… En este medio
alternativo el personaje encuen-
tra los valores que le permitirán
aceptar su diferencia y apreciar
a los diferentes. Novela valiente
escrita con una prosa seca y do-
lorosa que atrapa al lector des-
de las primeras líneas.
En Sorberé cerebros. An-
tología palindrómica de la len-
gua española (Colofón; México,
2011. 145 p.), Gilberto Prado
Galán hace una selección de
palindromos escritos por 54 au-
tores mexicanos y extranjeros.
Entre los compilados están Juan
José Arreola, Rubén Bonifaz
Nuño, Julio Cortázar, Gerardo
Deniz, Darío Lancini y Augus-
to Monterroso. Cada autor es
presentado con una nota intro-
ductoria y una fcha biográfca,
luego se presentan algunas de
sus creaciones como: “Sé brutal
y no la turbes” (Bonifaz Nuño),
“René teme tener” (Óscar Re-
né Cruz), “Leí ‘hielo’ o leí ‘hiel’
(Ramón Giné Farré), “Leí, puta,
tu piel” (Darío Lancini), “Sones
y senos” (Carlos López), “Nada,
yo soy Adán” (Guillermo Ca-
brera Infante), “Acá sólo Tito lo
saca” (Tito Monterroso), “No di
mi decoro, cedí mi don” (Juan
Filloy). Colección interesante de
esa curiosa destreza de escri-
bir palabras y frases que pue-
den leerse hacia delante o hacia
atrás. O
Lectura obligatoria
Novela valiente
De ida y vuelta
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 71
rio del panteón rococó en 1982
en el Teatro Jiménez Rueda diri-
gida por Julio Castillo.
A Argüelles (1932) se le re-
cuerda poco y sus obras se
montan menos. Por la falta de
memoria en nuestro país sobre
el teatro nacional y también por
la irregularidad de sus propues-
tas, sobre todo en el último frag-
mento de su proceso creativo.
Hugo Argüelles fue un per-
sonaje polémico/colérico, for-
mador de varias generaciones
de dramaturgos. Su casa fue el
lugar en donde impartía sus ta-
lleres y a su muerte dejó escri-
ta su intención para convertirla
en museo. Efectivamente su
casa era un museo; una casa
que requería grandes repara-
ciones y que tenía libros, do-
cumentos y objetos dignos de
conservarse. La situación era
complicada: sus herederos no
lograron ponerse de acuerdo
y los libros fueron desapare-
ciendo poco a poco; la Sogem
la tuvo a su cargo un tiempo y
la dejó en el descuido; la Se-
cretaría de Cultura del D.F. de
aquel tiempo no estuvo intere-
sada en el proyecto. Así, en la
actualidad la biblioteca de Hu-
go Argüelles yace en el aban-
dono y seguramente escuálida
por el saqueo-hormiga.
Las bibliotecas sólo so-
breviven si tienen vida e inves-
tigadores que la organicen y
la hagan accesible al público.
El CITRU, por ejemplo, tiene
en custodia la biblioteca que
Víctor Hugo Rascón donó, la
cual Rocío Galicia sistematiza
y la Biblioteca del Centro Na-
cional de las Artes resguarda.
Todo lo contrario sucede con
la biblioteca y videoteca de la
Sogem, que a raíz de la muer-
te de Víctor Hugo se pusieron
en cajas y lleva ya más de tres
años arrumbada. Posee origi-
nales invaluables del siglo XIX,
ya que heredó todo el material
que la Sociedad había conser-
vado. Escritos a máquina o a
mano. Se podían revisar textos
de autores como Juan Bustillo
Oro y G. Navarro (El Pato Ce-
nizo); sketches escritos para
las tandas que se presentaban
durante la Revolución; o hasta
los guiones con los que se dio
a conocer Cantinfas.
Los libros y documentos de
Hugo Argüelles hubieran amplia-
do la perspectiva de este autor
todavía por investigar. Las es-
cuelas de teatro y las universi-
dades no sólo de la Ciudad de
México, estarían seguramente
interesadas en que sus estu-
diantes tengan acceso a toda
esta riqueza teatral. O
Cine
“El conspirador”
JAVIER BETANCOURT
J
ohn Wilkes Booth asesinó al
presidente Abraham Lincoln
y fue abatido durante su
captura, pocos días después;
pronto se supo que un grupo
de confederados había conspi-
rado durante meses en la casa
de huéspedes de la viuda Mary
Surrat. El juicio, impuesto por
un tribunal militar con ánimo de
declararla culpable de antema-
no, y la defensa, primer caso
del joven abogado yanqui Fre-
derick Aiken, héroe de guerra,
son hechos poco conocidos de
la historia estadunidense, den-
tro y fuera del país.
Este episodio, justo al fnal
de la Guerra de Secesión, lle-
va la marca de la arbitrariedad
y el abuso de la ley justifcado
con la razón de Estado: con-
solidar la paz y sostener a un
gobierno en el poder. El mate-
rial era irresistible para Robert
Redford, actor y director bien
conocido por su posición anti
conservadora; El conspirador
(The Conspirator; E.U. 2010) no
resiste la tentación de brindar-
se como lección histórica fren-
te a los excesos de la última
década; Guantánamo y Abu
Ghraib resuenan en la mente
del espectador mientras la cá-
mara recorre la prisión de alta
seguridad. Pero, aun más irre-
sistible, es el dato del epílogo:
Aiken (James McAvoy) terminó
como editor del recién fundado
Washington Post, el diario que
un siglo más tarde contribuiría
a la caída del presidente Nixon.
El contenido histórico polí-
tico era enorme, las secuencias
del asesinato de Lincoln a la
manera de D. W. Griffth, planos
como el detalle del arma son
idénticos a El nacimiento de
una nación, pero Redford op-
ta por la verdad del corazón, el
dolor de la derrota de los sure-
ños y el sacrifco de una madre
frente al pragmatismo político.
El problema es que la dimen-
sión psicológica no logra en-
raizarse debido a una supuesta
fdelidad histórica: la duda y la
ambigüedad acerca del grado
de culpabilidad de Mary Surrat
(Robin Wright). Frederick Aiken
rechaza desde el principio de-
fender a una mujer que de ante-
mano considera criminal y men-
tirosa, pero termina defendién-
dola cuando constata las tram-
pas y la corrupción del tribunal
militar. Su conversión proviene
más de la defensa de los princi-
pios constitucionales que de un
descubrimiento de la cualidad
humana y auténtica de la viuda
desamparada dispuesta a todo
por defender a su hijo.
James D. Solomon, guionis-
ta de la cinta, llevaba 18 años
investigando el tema, la mon-
taña de información aplasta a
un drama que no tuvo tiempo
sufciente de madurar, de ir más
allá de una premisa moral con
la que cualquiera está de acuer-
do: el derecho debe prevalecer
incluso en la defensa del peor
criminal.
No hay duda que Robert
Redford es un buen director de
actores como lo mostró en sus
primeros trabajos, Gente como
uno (1980) o Quiz Show (1994),
el reparto de El conspirador (que
debería traducirse, obviamente,
como ‘la conspiradora’) es estu-
pendo, lástima que la franja de
conficto sea tan estrecha pa-
ra cada personaje. Abnegación
y estoicismo para Mary Surrat;
fdelidad al principio del derecho
y heroísmo patriótico en el de-
fensor. El único que se salva es el
senador Reverdy Johnson, el bri-
tánico Tom Wilkinson hace mila-
gros con su papel de un pragmá-
tico defensor del derecho, en los
peores tiempos. Pese a sus fallas
dramáticas y a su fotografía pre-
ciosista, esta cinta ofrece mucho
que ver, aprender y discutir. O
Televisión
La señal pública,
al abismo
FLORENCE TOUSSAINT
T
VUNAM terminó el
2011 con cuatro pre-
mios a sus produccio-
nes. Dentro del marasmo en
que se encuentra la televisión
pública en México, es un lo-
gro importante debido más
a su resguardo dentro de la
autonomía universitaria pro-
piciadora de creatividad, que
a una política de conjunto
y nacional. De otro modo el
canal de los universitarios
tendría ya su frecuencia al aire
y podríamos sintonizarla sin
necesidad de suscribirse a
una opción de paga, pues el
20 digital que le fue asignado
es tan virtual como el 21 del
Gobierno del D.F.
En el otro extremo encon-
tramos al Sistema de Radio y
Televisión Mexiquense. El re-
ciente cambio de orientación
echa por la borda las ventajas
adquiridas en años anterio-
res, la más destacada de las
cuales fue el haber obtenido
una frecuencia correspondien-
te al Valle de México, el Canal
34 con acceso sin costo en
la metrópoli capitalina. Ello le
otorgó visibilidad y audiencia,
misma que se ampliaría con
programas de análisis, entre-
vista y opinión a cargo de con-
ductores sin espacio en otros
Pese a sus fallas dramáticas
70 1836 / 8 DE ENERO DE 2012

policiacos gángsteriles del alemanismo. Al
término de ese sexenio, vino un periodo de
mucha moralina y se eliminaron en buena
medida las cintas de prostitutas y malean-
tes urbanos. Los vestidos de satín brillan-
te de aquellas, tuvieron equivalencia en
las máscaras llamativas y en las capas del
mismo material. Las secreciones de aque-
llas cintas: sangre, sudor y fluidos hormo-
nales que no se veían a cámara, encontra-
ron eco en la sangre y el sudor dejado en
el ring, y los desvencijados colchones de
los hoteles de paso fueron trastocados en
la lona de un cuadrilátero. Eso fue al inicio
del género. También aportó un género ne-
tamente mexicano y de exportación como
lo hizo el melodrama ranchero.
–¿Qué luchadores cree que tuvieron
más aceptación en el cine y por qué?
–Sin duda, el mayor de todos: Santo, el
enmascarado de plata, seguido por Blue
Demon, Mil Máscaras y Huracán Ramírez.
Y en los estertores del género: Tinieblas,
Atlantis y Octagón. Los primeros fueron
verdaderos héroes del pancracio y tenían
a miles de seguidores, por ello su trasla-
do al cine fue exitoso. De hecho el Huracán
Ramírez empezó en el cine y luego pasó al
ring y no al revés. Asimismo, otros grandes
luchadores como: Guillermo Hernández
Lobo Negro, Gori Guerrero, La Tonina Jack-
son, El Cavernario Galindo o Wolf Ruvins-
kis fueron parte también de ese cine. La
fama de Atlantis, Octagón y Tinieblas tiene
mucho que ver con la televisión.
Varios especialistas lo han tachado de un
cine “muy malo”. Pero los tres autores efec-
túan con coraje “hurricanranas”.Y coinciden
en que sí es un género cinematográfico.
Aviña mete una “Alejandrina”:
“Es de hecho una suerte de subgéne-
ro que engloba mixturas muy disímbolas
y acabó por convertirse en un género pro-
pio que puede combinar el drama y la ac-
ción, el fantástico y el horror, la comedia
y el suspenso, incluso el western o el cine
revolucionario.”
Con “la quebradora”, Návar resalta que
además “es un genuino invento mexicano
de fama internacional”.
Aclara que se debe ubicar bien a este
cine:
“Debes abordarlo en una clave de di-
vertimiento, no me voy a creer ni los pla-
tillos voladores, ni los monstruos, ni na-
da. Es un cine para divertirte, para que le
hagas un guiño a lo que estás viendo, en
ese sentido tiene un encanto muy espe-
cial y tiene permanencia. El canal de pa-
ga De Película tiene el más alto rating con
las cintas de luchadores, y las compañías
de DVD ya están sacando estas historias,
muy pocas salieron en VHS.
“Quizá muchos críticos quieren un ci-
ne muy intelectualizado, un cine mexica-
no de vanguardia y de compromiso, pero
ese no cumple a lo mejor las expectati-
vas del pueblo, entonces por eso sigue te-
niendo éxito, y ahí está presente. Obvia-
mente las últimas películas no han sido
tan afortunadas, ya es animación, ya son
otras historias. No hay nuevas propuestas
ni cosas que causen mucha expectación
porque como que se agotó el género. Pero
no ha llegado a su fin.”
Criollo se impulsa con las cuerdas pa-
ra un “clavado”:
“La crítica siempre ha tenido una
aproximación sesgada, normalmente in-
cluso un poco denostando al género. Le
ha dado de alguna forma identidad a una
muy buena parte de la producción cinema-
tográfica nacional de cara al mundo, por-
que el cine de luchadores está compendia-
do en muchas de las grandes reuniones de
títulos de cine mundial en horror, terror, ci-
ne fantástico, y en México siempre ha sido
como un género secundario.”
Aviña señala que no se necesita ser un
genio para darse cuenta de que las pelícu-
las se hacían con tres pesos, en dos o tres
semanas y con historias al vapor:
“No obstante habría que rescatar la
salvaguardia de lo popular. Es decir, sus
realizadores, actores, productores tenían
muy claro al público al que iba dirigido.
Ahora, a casi sesenta años del género, si-
gue siendo un cine extremadamente po-
pular y atractivo.”
El cine de luchadores gustó principal-
mente en América Latina, España, Fran-
cia y en naciones árabes. De nuevo, Aviña
consigue una “rendición”:
“En esos países, las historias del San-
to, en particular, y de otros luchadores co-
mo Blue Demon, Mil Máscaras o Neutrón,
eran vistas como historias de ciencia fic-
ción. A ello habrá que sumar lo vistoso de
los trajes y máscaras. En la actualidad,
Estados Unidos, Japón y España una vez
más, tienen una singular fascinación por
estas películas dada su capacidad camp,
cutre y bizarra.”
El desarrollo
Návar aprovecha un “pinfall” y cuenta có-
mo surgió la aventura:
“Una vez nos reunimos los tres, Ra-
fael, Raúl y yo, y teníamos la idea de ha-
cer algo con el cine de luchadores porque
el único antecedente que existe en for-
ma de libro es de Rubén Sano, encargado
por la universidad, pero es muy pequeño.
Bueno, la mitad del libro es un extracto de
una entrevista al Santo, que en este libro
la integramos completa. Entonces vimos
que no había nada. Además los críticos
del cine como Emilio García Riera y simi-
lares, Jorge Ayala Blanco no tanto porque
sí ha registrado estas películas aunque no
le gustan, no lo aceptaban. No te puedes
encontrar información buena y veraz por-
que sólo te puedes basar en García Rie-
ra y únicamente en la parte de la historia
del cine mexicano, y pensamos en hacer
la historia del cine de luchadores: revisa-
mos todas las cintas y todo lo que hay.”
–¿Por qué surge este género y tiene
gran fuerza no sólo en México, también en
el extranjero?
–Surge de la gran pasión que tenemos
los mexicanos por la lucha libre. Es un es-
pectáculo genial que reúne lo que es par-
te del deporte y una coreografía teatral
muy bien hecha. Tenía tanto auge que de
repente dijeron “pues la subimos al cine”.
–¿Qué tanto influye en estos filmes la
realidad social, política o económica, sobre
todo después de 1968 para acá? Pareciera
que la gente dejó de creer en los héroes.
–Creo que los héroes son rebasados
por la delincuencia y el crimen. Si vivieran
el Santo y Blue Demon se verían en graves
problemas al tratar de ayudarnos, porque
ya la delincuencia organizada rebasó has-
ta al gobierno o ya está muy infiltrada allí.
Ya no puedes creer en alguien. La gente
tomó un nivel de conciencia donde ya sa-
be que el héroe del cine cumple un papel,
pero no hay héroes en la realidad que nos
ayuden, por eso está el país como está.
“Los luchadores sociales que ahí es-
tán, Superbarrio, Super Animal y Super
Gay, se las ven negras.”
Así, la tercia la ganan ellos. Dicen tras
“la tercera caída”:
“Fue difícil realizar el libro y con mu-
chos esfuerzos.”
ESPECTÁCULOS
J
u
a
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C
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lo
s
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y
n
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Návar, Aviña y Criollo
72 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
T
res críticos de cine: Rafael
Aviña, Raúl Criollo y José
Xavier Návar se suben al
cuadrilátero.
Sin máscara, usan lla-
ves, maniobras aéreas, “sui-
cidas” y “sumisiones” para rescatar y hacer-
le justicia a la cinematografía de luchadores
en México, “aunque unos sentencien que ni
falta hace”.
El resultado es un libro de 318 páginas,
editado por la Universidad Nacional Autó-
noma de México (UNAM), que cultivaron
durante cinco años. Se titula ¡Quiero ver san-
gre! Historia ilustrada del cine de luchadores,
que empieza a distribuirse en librerías. Se
presentará en la 27 edición del Festival In-
ternacional de Cine de Guadalajara, a efec-
tuarse del 2 al 10 de marzo, y también en el
Distrito Federal, pero todavía sin fecha.
Durante el desarrollo del volumen pa-
saron de todo, pero usaron intrincadas va-
riantes de “pinfall” para realizar un con-
teo rápido al rival antes de que ocurriera
otra cosa. Revisaron más de 5 mil docu-
mentos, vieron más de 300 cintas, no sólo
de luchadores sino de horror, terror y fan-
tástico mexicano, documentales, cortos y
mediometrajes, programas de televisión,
videoclips y observaron un sinnúmero de
fotografías de la Filmoteca de la Máxima
Casa de Estudios y de coleccionistas.
Para Aviña es el libro más completo so-
bre el género, el más actualizado, el que más
datos aporta a nivel de filmografía, curiosi-
dades, imágenes, fichas técnicas y análisis.
A Criollo le parece increíble y satisfac-
torio tener el volumen en la mano, “con
un gran diseño de Pablo Moya Rossi y una
selección fotográfica que podemos presu-
mir que es única”.
Návar considera la nueva publicación
como una guía autorizada:
“Es para revisar históricamente el gé-
nero y el pasado de México y concreta qué
ha pasado con este cine que tuvo su época
de oro, después decayó, luego entró al qui-
rófano, murió, y lo revivieron, y hay inten-
tos todavía por hacer algo.”
El prólogo de ¡Quiero ver sangre! Historia
ilustrada del cine de luchadores es del escri-
tor Juan Villoro, quien redacta:
“El éxito del género (el cine de luchado-
res) dependió de la doble condición de los
héroes: podían ser vistos en la Arena Méxi-
co y en el espacio irreal del cine. Pocas ve-
ces la cultura popular tuvo representantes
tan próximos y tal lejanos. La misma per-
sona que te daba un autógrafo en la lucha
del viernes, enfrentaba desafíos extrate-
rrestres en la película del domingo.”
En el libro se lee que desde 1938, en
la comedia Padre de más de cuatro, de Ro-
berto O’Quigley y fotografía de Gabriel Fi-
COLUMBA VÉRTIZ DE LA FUENTE
La UNAM acaba de lanzar el libro más completo que
existe sobre un género netamente mexicano en la
pantalla grande, el de luchadores, que casi cumple
seis décadas y que también arraigó en varios países.
Llevó a sus autores, los críticos de cine Rafael Aviña,
Raúl Criollo y José Návar, cinco años de investigación,
una pelea “sin límite de tiempo”. Con detalle expli-
can a Proceso cómo ganaron esta lucha libre.
gueroa, aparecen varios luchadores, y en
1949 se ve la Arena México en No me de-
fiendas compadre, de Gilberto Martínez So-
lares, donde Germán Valdés Tin Tan se en-
frenta al enmascarado que protagoniza
Wolf Ruvinskis. Fue hasta 1952 que se fil-
maron las cuatro primeras cintas mexi-
canas de luchadores que inauguraron
propiamente el género: La bestia magnífi-
ca, de Chano Urueta, con Crox Alvarado y
Ruvinskis, ambos con experiencia en la
lucha libre; El Huracán Ramírez, de Joseli-
to Rodríguez, donde David Silva encarnó
al célebre Huracán Ramírez; El luchador
fenómeno, de Fernando Cortés, donde de
nuevo aparece Ruvinskis pero con Adal-
berto Martínez Resortes, y El Enmascara-
do de Plata, de René Cardona, escrita por
Ramón Obón y José G. Cruz, donde el pro-
tagonista no era el justiciero Santo, si-
no un villano con una máscara plateada.
Para Aviña este género fue importan-
te sobre todo en la década de los cincuen-
ta y sesenta:
“El cine de la lucha libre metía dinero
a la pantalla grande cuando habían que-
dado atrás los tiempos dorados de nues-
tra cinematografía. Permitió que el cine en
México no se fuera a pique. Y sin embar-
go, sucedió lo mismo que con otros géne-
ros: se abusó de la fórmula y se hacían pe-
lículas de presupuesto cada vez más bajo.”
Dejó atrás al cine de pecadoras
–¿Qué se aportó con este género al cine
nacional? –se le pregunta a Aviña.
–Considero que el cine de la lucha li-
bre vino a sustituir de manera inteligente
y velada al cine de pecadoras y los dramas
La lucha libre
cine
en el
Los más grandes
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 75
ría General de la República (PGR) y el Ser-
vicio de Administración Tributaria (SAT)
informaron que procedieron penalmen-
te contra tres directivos del club Indios de
Ciudad Juárez por evasión fiscal, que as-
cendería a 1 millón 358 mil 157 pesos.
Y aunque las dependencias no preci-
saron los nombres de los responsables ni
tampoco si alguno de ellos había sido pri-
vado de su libertad, se limitaron a informar
que obtuvieron del juez Sexto de Distrito de
Chihuahua, con sede en esa ciudad fronte-
riza, el auto de formal prisión contra los di-
rectivos de la empresa Promotora Indios,
S.A. de C.V., por prácticas fiscales indebidas
en el uso de esquemas de sustitución labo-
ral conocidos como outsourcing.
De acuerdo con lo anterior, el club re-
currió a la “simulación de actos” para no
cubrir los impuestos por concepto de re-
tenciones sobre los sueldos de dos ju-
gadores extranjeros y del entrenador, el
uruguayo Héctor Hugo Eugui, correspon-
dientes al ejercicio fiscal 2009.
En la temporada 2009, Indios registró
en su nómina de futbolistas foráneos al
paraguayo Juan Ramón Curbelo, al hondu-
reño Emil Martínez, al argentino Horacio
Giménez y al colombiano Andrés Chitiva.
Si bien la fiscalía decidió reservarse la
identidad de los implicados, a las pocas
horas surgieron los nombres de Francis-
co Ibarra, su hermano Eduardo –vicepre-
sidente de Indios– y la contralora Beatriz
África Romero como presuntos responsa-
bles del fraude fiscal. El artículo 109 frac-
ción IV del Código Fiscal de la Federación
establece una pena de entre dos y cinco
años de cárcel para el defraudador fiscal.
Chitiva, delantero colombiano natu-
ralizado mexicano, se marchó de Ciudad
Juárez apenas concluyó el torneo Apertu-
ra 2008. Le dijeron que si no pagaba una
cuota de protección secuestrarían a su hi-
ja. “Se asustó”, justificó Ibarra. Derivado de
lo anterior, los jugadores extranjeros Eze-
quiel Maggiolo y Juan Ramón Curbelo en-
viaron a sus familias a Argentina y Uru-
guay (Proceso 1697).
En abril de 2010 Ibarra reveló que al
menos 12 jugadores de la plantilla de In-
dios han sufrido amenazas de “gente ma-
la”, que forma parte del crimen organi-
zado. “Algunos de ellos son víctimas de
extorsión; otros ya no están en Juárez. El
tercer portero que teníamos se nos fue en
diciembre porque estaba amenazado de
muerte, por ‘gente mala’ que le pedía di-
nero”, dijo sin mencionar nombres en con-
ferencia de prensa realizada en el Distri-
to Federal.
El presunto amenazado, Óscar Francis-
co Jiménez Fabela, ahora milita en Lobos
BUAP, de la liga de ascenso.
El empresario recordó que un año an-
tes el equipo perdió a Pedro Picasso, entre-
nador del equipo Sub-17 y exjugador de
Dorados de Chihuahua, acribillado junto a
su tío, Juan Picasso Lozano, tras resistirse
a un asalto.
“La delincuencia organizada y desor-
denada está secuestrando a mi ciudad. Va
más allá de los jugadores. En mi tierra te-
nemos más de 5 mil muertos y algunos
nos hemos tenido que ir a vivir a Texas...”,
dijo Ibarra al reconocer que varios futbo-
listas se negaron a fichar con el club por
cuestiones de inseguridad.
Sin embargo, las versiones del perio-
dista empresario –fungió como jefe de
prensa del también desaparecido equipo
de futbol Cobras de Ciudad Juárez– nunca
fueron comprobadas; ninguno de los juga-
dores presentó denuncia alguna.
La debacle
Acorralado por las deudas, e imposibilita-
do para enfrentar la caótica situación que
prevalece en su ciudad, el pasado 2 de ju-
nio Francisco Ibarra Molina decidió rendir-
se y anunció su salida formal del equipo
que presidió durante seis años.
Así, mediante una carta dirigida a los
medios de comunicación el empresario
manifestó: “Hoy, a seis años de ser impul-
sado por gobernantes, amigos, socios del
futbol, patrocinadores, empresarios, afi-
ción, etcétera, me he quedado solo casi
por completo, sólo contando con Dios y
mi familia”.
Ibarra, quien consiguió un rol protagó-
nico cuando Indios llegó a las semifinales
de la liguilla a mediados de 2009, reconoció
que “las energías en lo mental, físico y en
lo económico se me han reducido al míni-
mo, al extremo de ver disminuida mi salud
a un grado muy preocupante e injusto pa-
ra los que en mi familia me necesitan y me
están perdiendo en varios aspectos”.
Un mes antes, el 5 de mayo pasado, el
gobernador del estado, César Duarte, fil-
tró la noticia: la franquicia del equipo ha-
bía sido adquirida por un grupo de empre-
sarios, venta que el propio Ibarra puso en
duda horas después: “Está en veremos, to-
davía no se cierra nada”. Manifestó que el
mandatario se adelantó al anuncio oficial.
Los nombres de los presuntos adqui-
rientes quedaron en el mayor de los sigi-
los, hasta el día de hoy en que nadie de la
nueva directiva da la cara, a excepción del
operador Héctor Espino. En junio pasado
anunció que, por “decisión de la institu-
ción”, se decidió constituir un consejo di-
rectivo, el cual estaría encabezado por él
mismo y por Francisco Ibarra, quien al me-
nos ante la Femexfut mantenía la condi-
ción de propietario de la franquicia.
Al mediocampista argentino Juan Au-
gusto Che Gómez le ha tocado vivir el calva-
rio con Indios, al menos en los últimos dos
años, cuando el equipo ya arrastraba serios
problemas financieros y era incapaz de sol-
ventar los pagos. “Sacando cuentas, de un
año y medio para acá apenas nos pagaron
el equivalente a cinco meses”, señala.
Dueños fantasma
La Femexfut revocó el Certificado de Afilia-
ción de Indios de Ciudad Juárez el pasado
28 de diciembre, Día de los Inocentes, ba-
sada en los incumplimientos de los requi-
sitos económicos con el cuerpo técnico y
sus jugadores.
“Para llegar a esta situación tuvo que
haber muchos errores. Mucha gente tuvo
que ver en esto. Tenía entendido que el in-
geniero Ibarra vendió el equipo a unas per-
sonas, pero éstas nunca se hicieron cargo.
Entendía que con la venta el equipo iba a
estar mejor, y fue todo lo contrario; resultó
peor que cuando estaba Ibarra, quien sigue
siendo el propietario porque la franqui-
cian está a su nombre ante la federación”,
afirma el Che Gómez.
“Aunado a eso nunca supimos quiénes
eran los dueños, y ya no lo vamos a saber.
Dudo que alguien de acá de Ciudad Juárez
A
F
P
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Indios. A su suerte
DEPORTES
74 1836 / 8 DE ENERO DE 2012 74 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Ricardo Ruiz
Era un hecho sabido que en Ciudad Juárez los sába-
dos –cuando jugaba su equipo, Indios– descendían
notablemente los índices de criminalidad. Ahora que
la Femexfut desafilió a esta franquicia de su circui-
to, la afición no podrá encontrar un remanso de paz
–aunque sea de 90 minutos– y los jugadores, además
de enfrentarse a un calvario para que la directiva del
club les pague meses de salarios que les adeudan,
afrontan una difícil situación económica y un futuro
incierto, pues a estas alturas es prácticamente impo-
sible que algún club los contrate.
al futbol
RAÚL OCHOA
A
dos semanas de que el equipo
Indios de Ciudad Juárez fuera
desafiliado de la liga de ascen-
so por la Federación Mexicana
de Futbol (Femexfut), el calva-
rio de los jugadores parece no
tener fin y viven momentos
de incertidumbre ante el fu-
turo poco prometedor que les espera.
Además, continúan sin recibir el pa-
go de sus salarios y la respuesta de la fe-
deración sigue sin llegar. Aseguran que el
último año y medio sólo han recibido, en
pequeños abonos, el equivalente a cinco
meses de salario.
Tras su fallido proyecto con el club que
militó en la máxima categoría de 2008 a
2010, el empresario Francisco Ibarra Mo-
lina deja al equipo hecho un desastre. El
cuerpo técnico y los jugadores quedan
abandonados a su suerte. Además, enfren-
ta una deuda global estimada en 80 millo-
nes de pesos.
Hasta ahora hay poca claridad en el
proceso de venta del conjunto y de los pre-
suntos nuevos dueños no se sabe nada.
A ello hay que agregar los problemas
fiscales en que estarían involucrados los
directivos del equipo, entre ellos presun-
tamente el propio Ibarra, quien fungió co-
mo propietario desde el nacimiento de la
franquicia en el verano de 2005 hasta 2011.
El pasado 1 de diciembre, la Procuradu-
En Juárez,
adiós
1836 / 8 DE ENERO DE 2012 77
BEATRIZ PEREYRA
L
os entrenadores Roberto Padilla
y Francisco Meléndez acusan al
presidente de la Asociación Me-
tropolitana de Taekwondo, A.C.
(AMTKD), Francisco Javier López
Ibarra, de manejos turbios y de
operar para mantener congela-
das a sus escuelas.
Los inconformes sostienen que a pe-
sar de que han cumplido con el pago de
las constancias y del Sistema de Registro
del Deporte Federado (Sired), López Ibarra
no les entregó los comprobantes. No sólo
eso; también les dijo que sus institucio-
nes están desactivadas por instrucciones
de la Federación Mexicana de Taekwondo
(FMTKD).
Los señalamientos de Padilla y Me-
léndez se suman a los que durante el
año pasado vertieron presidentes de es-
cuelas de varias entidades del país, quie-
nes se dijeron víctimas de las venganzas
del presidente de la FMTKD, Juan Ma-
nuel López Delgado. La razón: formaron
parte del grupo de Roberto Beltrán Ra-
monetti, quien encabezó ese organismo
hasta marzo de 2009.
Los entrenadores exigen que la
AMTKD aclare dónde está el dinero que
han pagado y si la federación está al tan-
to de las irregularidades. Sospechan que
López Ibarra actúa con la anuencia de Ló-
pez Delgado, quien pretende perjudicar-
los por formar parte de la administración
pasada.
Los problemas de Padilla, presidente
de la escuela Fundación Nacional de Tae-
kwondo, comenzaron en mayo de 2009,
casi dos meses después de que López Del-
gado fue electo presidente de la FMTKD.
Éste le pidió su renuncia como entrena-
dor nacional del equipo juvenil de tae-
kwondo. Le dijo que aunque no tenía nin-
guna queja de su trabajo, ese puesto lo
tenía destinado para otra persona.
Padilla aceptó, pero le comentó al fe-
derativo que antes de irse debían pagarle
cinco meses de sueldo que le adeudaban.
Como no recibió su dinero, interpuso una
demanda por despido injustificado. El jui-
cio se prolongó varios meses hasta que, a
mediados de 2011 y luego de cuatro au-
diencias, las partes llegaron a un acuerdo.
Sin embargo, en enero de 2010, mien-
tras el juicio laboral seguía su curso, la
AMTKD le informó a Padilla que el re-
gistro de su escuela estaba desactivado.
Cuando esto ocurre, aclaró el entrenador,
no se cuenta con acceso a la página web
del organismo y por ello es imposible co-
nocer los calendarios y realizar cualquier
movimiento. Por ello, afirma, tuvo que in-
geniárselas para que sus alumnos partici-
paran en la Olimpiada Nacional.
En noviembre de ese año sus pupilos
estuvieron a punto de no acudir al Cam-
peonato Nacional Junior. Para zanjar el
problema de la falta de registro, Padilla
logró incluirlos en Talentos Marciales –la
escuela del profesor Reynaldo Salazar, pa-
dre de los medallistas olímpicos Óscar e
Iridia– y de esta manera participaron en
el evento.
A comienzos de 2011, Padilla llevó su
caso ante la Comisión de Apelación y Ar-
bitraje del Deporte (CAAD). Ahí expuso
que aun cuando estaba al corriente en
el pago de sus constancias y registros Si-
red, la federación no le entregó ningún
comprobante.
Finalmente, en la CAAD Padilla y la
FMTKD firmaron un acuerdo en el que
este organismo se comprometió a entre-
garle los documentos con la condición
de que afiliara a cuatro escuelas más. Só-
lo de esta manera podría mantener acti-
vo su registro. El entrenador aceptó a sa-
biendas de que sería muy difícil cumplir
con esa condición y más aún en el plazo
de seis meses que le fue señalado.
El entrenador se pregunta por qué si
no cuenta con el registro, la AMTKD sigue
recibiendo los pagos que en promedio as-
cienden a casi 5 mil pesos anuales. Afir-
ma que López Ibarra debe devolverles el
dinero o explicarles en qué se utilizó.
Caprichos
El Sired es un sistema de registro al que
deben inscribirse todos los participantes
en el deporte federado y que estén afi-
liados a una federación, asociación esta-
tal, liga, club, equipo u organismos aso-
ciados con la Codeme; es decir, desde
atletas y entrenadores hasta jueces y di-
rectivos. Los deportistas deben estar re-
gistrados en el sistema porque sólo de
esa manera pueden acceder al seguro de
gastos médicos.
Francisco Meléndez, presidente de
la Escuela Mexicana de Taekwondo que
aglutina 13 clubes en el Distrito Fede-
ral, uno en el Estado de México y otro en
Querétaro, ha comenzado a recibir recla-
mos por parte de padres de familia que
ya desembolsaron 150 pesos para el pa-
go del Sired y todavía no han recibido el
documento.
“En 2010 pagué escuelas del Distrito
Federal y del Estado de México y no me
entregaron los Sireds ni las constancias.
En 2011 pagué tres del Distrito Federal y
cuando quise pagar otras ya no me reci-
bieron el dinero porque López Ibarra me
dijo que estoy desactivado. Me mandó a la
federación para que preguntara el motivo,
pero le dije que yo dependo de la asocia-
ción, y que él debía ayudarme a resolver
el problema. Nadie me explica por qué es-
El taekwondo,
en la lona
DEPORTES
76 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
sepa quiénes son. Sí nombraron a un pre-
sidente, pero no era el dueño; esa persona
fue puesta ahí, y nada más.”
Padre de dos pequeñas y sin haber
ahorrado lo suficiente a causa del incum-
plimiento de pagos del equipo, a Gómez le
inquieta la situación. “Por el momento to-
do el plantel se ha quedado sin equipo, a
excepción de un chico que se fue a Dora-
dos de Sinaloa. Los demás estamos en la
incertidumbre de qué va a pasar, porque
por ahí también se termina el club y el tra-
bajo. Aunque la Federación Mexicana de
Futbol nos otorgó un tiempo para contra-
tarnos, será muy difícil porque el próximo
fin semana –el sábado 7– comienza el tor-
neo. La realidad es que ahora no hay traba-
jo y habrá que replantearse muchas cosas
en los temas familiares”.
Abunda: “Tengo comunicación con
mis compañeros que están de la misma
manera, esperando que salga algo y sino...
tratar de agarrar algo, que salga dinero pa-
ra comer y sobrevivir estos meses.Tengo la
esperanza de acomodarme en algún equi-
po, caso contrario pondré una escuelita de
futbol en Ciudad Juárez”.
Considera que a Indios “lo dejaron mo-
rir solo. Cada día era más triste. Se jugó, se
trató de hacer lo mejor posible por parte del
cuerpo técnico y los jugadores, pero todos
estábamos solos. Nadie nos daba la cara,
y el equipo solo no se podía sacar adelan-
te. Necesitábamos el respaldo que nos hizo
mucha falta. La realidad es que el fin se veía
venir. Tarde o temprano tenía que pasar”.
El portero Humberto Hernández coin-
cide con Gómez: “La desafiliación del equi-
po era un momento que tarde o temprano
se veía venir, porque se juntaron muchas
cosas, desde la comandancia; la directiva
encabezada por Paco Ibarra. Desde el des-
censo del equipo en 2010 prácticamente se
planeó mal, no se dieron los resultados, y
es consecuencia de lo que pasó”.
Acepta que la desaparición del equipo
afecta a la ciudad, porque era su único es-
cape, su única diversión sabatina. “Inclu-
so algunas estadísticas refieren que en la
época en que hubo más asesinatos y delin-
cuencia el día que jugaba Indios no había
muertos en Ciudad Juárez. Eso era lo que
rescataba a Indios. Fue una bolita de nieve
que se fue haciendo cada vez más grande
y ya no se pudo parar.
“Ni siquiera sabíamos quién era el due-
ño o si estaba metido el gobernador. Lo im-
portante para ellos y para nosotros fue que
se cortó ahorita porque a lo mejor en me-
dio torneo más todas las deudas hubieran
sido más grandes, lo doble de lo que nos
deben, y el equipo estaría más hundido en
su crisis”, apunta. Según Hernández, la an-
terior directiva les adeuda seis mensuali-
dades programadas en paguitos durante
un año, además de tres meses de sueldo. O
En menos de tres años se dio al traste con el
trabajo y esfuerzo que hizo del taekwondo
una disciplina que en Beijing 2008 le hizo ga-
nar a México dos medallas de oro. Así lo afir-
man los entrenadores Roberto Padilla y Fran-
cisco Meléndez, quienes acusan al presidente
de la Federación Mexicana de Taekwondo,
Juan Manuel López Delgado, de vengativo y
manipulador. Ahora, afirman, esta disciplina
enfrenta graves problemas. "No trajeron ni
un bronce del Mundial. En el preolímpico na-
die clasificó y nos fue mal en los Panamerica-
nos.Cuando el líder es malo contagia a todos
y destruye todo", sentencia Meléndez.
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PALABRA E LE
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PALABRA DE LECTOR
Del senador Carlos Sotelo García
Señor director:
L
e solicito publicar en Palabra de Lector la
presente carta, acerca del artículo de Javier
Sicilia aparecido en Proceso 1833 bajo el título:
¿Es posible una república amorosa?
Estimado Javier: en la marcha de Cuernava-
ca a México, en el primer día, tuve el privilegio
de acompañar a los exfuncionarios públicos
que estuvieron injustamente presos a raíz del
famoso “michoacanazo”. En ese proceso, con
claros tintes político-partidarios, me tocó asumir
la defensa de los involucrados. Fue el primer
gran fracaso de Felipe Calderón en su guerra
absurda contra el narcotráfico.
Ahí tuve el gusto de conocerte y saludarte.
Desde entonces he seguido de cerca el Movi-
miento por la Paz con Justicia y Dignidad. En la
medida de mis posibilidades, he apoyado esta
lucha justa y necesaria; apoyo dado sin ningún
condicionamiento, sin estridencias; de ello puede
dar testimonio un compañero morelense que com-
parte tu lucha y que milita en mi partido, el PRD.
Me duele profundamente tu nota sobre
Andrés Manuel López Obrador. No objeto tu de-
recho legítimo a cuestionar a la clase política en
su conjunto. Hasta antes del Movimiento por la
Paz con Justicia y Dignidad, eran cifras, datos,
daños colaterales, a los que tu lucha dio rostro,
apellido, nombre a los padres, hijos, sobrinos,
amigos y vecinos.
Tú abriste los ojos y el corazón de millones
de mexicanos ante el holocausto provocado por
Estados Unidos, su iniciativa del Plan Mérida y
un gobierno espurio e ilegítimo.
Tienes razón cuando cuestionas el término
de “república amorosa”; no es un concepto po-
lítico afortunado; creo que debemos luchar por
un país justo, igualitario, soberano, equitativo.
Introducir conceptos ajenos al terreno político
nos lleva a la confusión de la vida pública con la
vida privada.
Ahí es donde no tienes razón, querido Ja-
vier: tus conceptos religiosos son absolutamen-
te respetables, pero son conceptos privados de
tu forma de vivir y asumir tu cristianismo, por lo
demás encomiable y digno de admiración.
No comparto contigo, ni con el católico Fe-
lipe Calderón, la invasión de esferas netamente
republicanas, laicas. Paradójicamente, Felipe y
Margarita Zavala son los principales promotores
de la visita del Papa; lo hacen para contrarrestar
tu influencia y la simpatía creciente por Andrés
Manuel. Ya verás al “papamóvil”, al Papa,
lanzándose en apoyo grotesco por los nietos de
los cristeros, por los católicos hijos de Marcial
Maciel y esa Iglesia cómplice de los oligarcas
y sus gobiernos de derecha; esa Iglesia que ha
mantenido un silencio escandaloso sobre las
victimas de la guerra impuesta por la DEA al
pueblo de México.
Un Papa que vendrá a impulsar al candidato
del PAN o del PRI, hoy unidos en su vehemente
deseo de servir de monaguillos del poder ecle-
sial, en un ataque frontal al Estado laico, con el
señor Peña Nieto de sacristán mayor.
Lamento que equipares a Andrés Manuel
con los otros candidatos. Efectivamente, aún
no se retoma con la fuerza que debe tener el
problema de la ruptura del tejido social en estos
años aciagos de la guerra entre mexicanos;
tampoco el tema del lavado de dinero del narco
que invade la economía formal de manera ava-
sallante y, con ello, la vida política y social del
país. Pero los antecedentes de Andrés Manuel
son muy distintos a los de Peña Nieto o a los de
cualquier candidato surgido del PAN.
Tienes familia en el DF. ¿No te han contado
sobre las políticas sociales de Andrés Manuel a
su paso por la administración del GDF? ¿Sa-
bías que es la entidad con mayor presupuesto
destinado a los jóvenes, a las madres solteras, a
los adultos mayores?
¿Sabes de la inquebrantable honestidad
de Andrés Manuel y su obsesión para bajar los
obscenos privilegios de la clase política en su
conjunto?
En el PRD cohabitamos pillos de siete
suelas y gente con convicciones y principios.
Andrés es sin duda uno de los políticos mexi-
canos más queridos y respetados en el pueblo,
por su testimonio, por su congruencia. ¿Nadie
te ha mencionado esto?
Javier: hoy tu voz tiene un peso enorme en
la opinión pública por tu congruencia y hones-
tidad. Por ello te exhorto con respeto y cariño a
revalorar. No te pido tu apoyo ni tu respaldo, tan
solo un juicio equilibrado y justo sobre un polí-
tico que, en el desierto, en el páramo de la vida
pública de nuestro país, es un referente, una
esperanza para los pobres de México entero.
Una esperanza para moderar la despre-
ciable riqueza de un puñado de oligarcas –la
mafia del poder, les llamabas con justicia– ante
el mar de pobreza y desolación de millones de
jóvenes que ven cancelados su futuro, su vida,
su destino ante la insaciable voracidad de estos
oligarcas y los gobiernos que sólo trabajan para
ellos y su sed de oro y riquezas.
Un fuerte abrazo, mi estimado Javier; que
tu voz siga sonando fuerte y, claro, por una paz
con justicia y dignidad.
Atentamente
Senador Carlos Sotelo García
Respuesta de Javier Sicilia
Señor director:
L
e solicito publicar la siguiente respuesta al
senador Sotelo García.
Mil gracias por tu carta, querido Carlos; mil
gracias también por haber caminado al lado del
dolor de tantas víctimas, que son el rostro más
claro de la injustica, del desastre y de la ausen-
cia de Estado por los que atraviesa la nación.
Creo que tú, como muchos, que tienen una
confianza ciega y poco crítica en las elecciones,
me han malentendido. Mis críticas a la “repú-
blica amorosa” de AMLO son del orden de las
distinciones, tan necesarias en una época cada
vez más confusa.
El amor, lo quieras o no lo quieras, incluso
en el sentido confuso en que lo maneja AMLO
–recuerda que AMLO es también católico– es
hijo, en Occidente, del Evangelio, que rompe
con la manera antigua en la que la hospitali-
dad se ejercía como una obligación con los
connacionales, pero no con los enemigos o con
otros pueblos. Jesús introduce –la parábola del
buen samaritano es su expresión más clara– la
noción de libertad, ajena al poder, ajena a la
obligatoriedad: el prójimo, dice Jesús, es a
quien yo escojo amar; incluso puede ser, como
el tema de la parábola a la que me refiero, un
enemigo (en relación con esto te recomiendo
que revises mis artículos de Conspiratio y a Iván
Illich). Esto, querido Carlos, nada tiene que ver
con la Iglesia, que institucionalizó esa caridad
y la corrompió, ni con una república que en sus
instituciones de servicio no hace otra cosa que
continuar la corrupción que la Iglesia inició; ni,
en consecuencia, con Calderón, ni con el Papa
y su visita a México, o lo que queda de él, sino
con el Evangelio y la libertad de la vida espiritual
–nuevamente hay que hacer distinciones, para
no introducir mezclas innaturales–.
No tengo, en este sentido, nada personal
contra AMLO –es más, me simpatiza mucho, lo
quiero y coincido con él más que con los otros
candidatos–. Mi problema es con la partido-
cracia y con la realidad del país: balcanizado
por el crimen, destrozado en sus instituciones,
corrompido en sus partidos –¿dónde están los
castigos ejemplares a los corruptos del PRD, del
PAN y del PRI?; cada uno tiene sus crimina-
les consentidos por los propios partidos– que
nos negaron la Reforma Política –¿por qué
tendríamos que darles de nuevo un cheque en
Acerca de ¿Es posible
una república amorosa?
78 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
toy desactivado ni me devuelven mi dine-
ro. Estoy en el limbo”, lamenta.
En diciembre pasado, Padilla le pidió
por escrito a la AMTKD sus documentos
o la devolución de su dinero. Hasta aho-
ra no ha recibido respuesta. Dice que si la
asociación no responde en el plazo que
marca la ley se configurará la negativa fic-
ta, lo cual le permitirá acudir a un juzgado
civil para que resuelva su caso.
Por su parte, Meléndez plantea que
acudirá a la CAAD para pedir ayuda. Afir-
ma que está casi seguro de que todas las
trabas que ha tenido son producto del ca-
pricho del presidente de la federación.
“Espero que la CAAD pueda determi-
nar si la traba estuvo en la asociación o
en la federación o si hay un contubernio.
Yo creo que sí, y esto es una revancha por
ser del grupo de Roberto Beltrán. Tengo
más de 30 años en el taekwondo, y cuan-
do fui presidente de la AMTKD yo invité
a López Ibarra a participar como tesore-
ro. Así fue que él entró a la parte admi-
nistrativa del taekwondo. Yo le abrí el ca-
mino y ahora resulta que me desconoce”,
se queja quien fuera vicepresidente eje-
cutivo de la FMTKD en tiempos de Bel-
trán Ramonetti.
Presidencia espuria
Roberto Padilla y Francisco Meléndez acu-
san a López Ibarra de haber llegado a la
presidencia de la Asociación Metropoli-
tana a través de un proceso ilegal, pues
contó con el respaldo de dos ligas de tae-
kwondo de las delegaciones Tlalpan y Be-
nito Juárez que no estaban protocolizadas.
Explican que en abril de 2009, un mes
después de la asamblea en la que fue elec-
to López Delgado, López Ibarra fue ungido
presidente de la AMTKD.
“Denunciamos las irregularidades
de la elección en el Instituto del Depor-
te del Distrito Federal y ahí el subdirector
de Normatividad para la Cultura Física y
Deporte, Alberto Trejo, nos dio la razón y
desconoció a López Ibarra. Sin embargo,
la federación lo siguió apoyando de for-
ma ilegal a sabiendas de que estuvo mal
el proceso.
Defensa
En una entrevista concedida a esta repor-
tera en 2011, el presidente de la FMTKD
dio a conocer que buena parte de los re-
cursos económicos con los que opera el
organismo se generan de los pagos Sired,
de los registros que pagan los afiliados, de
los avales para torneos y de la venta de los
uniformes y equipamiento Marca Dos, la
empresa que López Delgado creó cuando
comenzó su gestión.
De esos rubros logra captar alrededor
de 5 millones de pesos, los cuales se desti-
nan a los gastos administrativos y de ope-
ración de la federación, ya que los 700 mil
pesos que la Conade otorga para dicho fin
son insuficientes.
Manifestó que el manejo de los recur-
sos es tan transparente que todo el dinero
se deposita directamente en una cuenta
bancaria institucional y que Conade, Co-
deme y un despacho externo lo han audi-
tado y que sólo ha tenido observaciones
por malos manejos que se dieron durante
la gestión de Roberto Beltrán Ramonetti,
quien hasta el momento de la entrevista
ya tenía más de un año fuera de la fede-
ración y no había entregado las oficinas a
su sucesor.
López Delgado negó que esté to-
mando represalias en contra de quie-
nes no lo apoyaron en su candidatura y
que a la postre impugnaron la asamblea
en la que fue electo. Ello ocasionó, dijo,
que la Codeme tardara alrededor de dos
semanas en entregarle la constancia de
presidente.
“Si por poner orden me dicen que
soy duro e intransigente, entonces sí lo
soy. Encontré la casa deshecha. El mejor
año de la administración de Beltrán fue
cuando se tuvieron en las arcas 600 mil
pesos pero se debían dos millones. Es-
to era un muladar. No había computado-
ras, no hicieron la entrega-recepción, se
llevaron todo. Ahorita ya tenemos equi-
pos, dos vehículos nuevos. Yo no soy co-
mo Beltrán que toleró irregularidades
de muchos porque eran sus compadres.
Cuando entras y pones orden más de
uno se molesta. Ahorita tenemos unos 5
millones de pesos a disposición y están
bien utilizados los recursos”, arguyó Ló-
pez Delgado.
No obstante, para los profesores Pa-
dilla y Meléndez las malas decisiones
que ha tomado el titular de la federa-
ción son las que han dado al traste con
el trabajo que durante más de 30 años
se ha hecho en la FMTKD, y que cosechó
sus mejores frutos en los Juegos Olím-
picos de Beijing 2008 cuando Guillermo
Pérez y María Espinoza ganaron meda-
llas de oro.
En el Campeonato Mundial 2011,
México tuvo la peor participación de su
historia. No se ganó una sola medalla; de
los 15 participantes 13 no estuvieron en-
tre los ocho mejores del mundo, sólo tres
alcanzaron los cuartos de final y en sie-
te categorías los mexicanos cayeron en la
primera o en la segunda ronda.
“Se están echando a perder 30 años de
trabajo, de orden, preparación y planea-
ción. Con mucho trabajo se conjuntó un
grupo de entrenadores como Julio Álva-
rez, Pedro Gato como preparador físico y
se lograron resultados excelentes. La nue-
va administración no usa la lógica de de-
jar al equipo que está dando resultados.
Cada quien trabaja por su lado. Ahí están
los malos resultados. No son por casuali-
dad. No es que los atletas estén mal, ellos
se parten el alma. Son los mismos que an-
tes ganaban.
“No trajeron ni un bronce del mun-
dial. En el preolímpico nadie clasificó y
nos fue mal en los Juegos Panamericanos.
En el preolímpico de Querétaro clasifica-
ron cuatro porque los que tenían que ha-
ber clasificado a Londres ya tenían su bo-
leto. No fue una hazaña. Era predecible. Si
no lo conseguían hubiera sido el colmo.
Ellos hacen su mejor esfuerzo para estar
hasta arriba, pero si no se sienten a gus-
to, así no se puede. Cuando el líder es ma-
lo contagia a todos y destruye todo”, re-
mata Meléndez.
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López Delgado. Cuestionado
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PALABRA E LE
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PALABRA DE LECTOR
A LOS LECTORES
1. Toda carta dirigida al semanario Proceso
deberá contener nombre y frma de su autor,
una identifcación fotocopiada o escaneada
(de preferencia credencial de elector, por
ambos lados), dirección y, en su caso, telé-
fono o correo electrónico. Si el remitente
sólo desea publicar su nombre, lo indicará;
de lo contrario, el resto de sus datos tam-
bién podrían ser difundidos.
2. Ninguna carta tendrá una extensión
mayor de dos cuartillas, es decir, no más de
56 líneas de 65 caracteres cada una.
3. La correspondencia no incluirá docu-
mentos probatorios de lo denunciado; se
publicará conforme a su turno de llegada,
y podrá ser enviada por correo, entregada
personalmente, transmitida por fax (56-36-
20-55) o dirigida a sloya@proceso.com.mx.
4. La sección Palabra de Lector cierra los
miércoles de cada semana.
Lo que sí creo necesario es que usted
ofrezca una disculpa pública por los abomina-
bles casos de violaciones y vejaciones infantiles
ocurridos en sus templos desde siempre, casti-
gando además a culpables y encubridores.
Le confieso que me preocupa eso de que
los ministros religiosos quieran acceder al poder
político. Y es que forzosamente dejarán de
ser lo que son, dado que tendrán que abjurar
públicamente del voto, promesa y juramento de
servir única y fielmente al jefe de otro Estado: el
Papa. También consideremos que las diferentes
expresiones políticas deberán tener accesos a
sus homilías públicas para ofertar su propuesta
por aquello de la equidad electoral en la cons-
trucción de la democracia basada en la laicidad
que ustedes atinadamente impulsan.
No será fácil luchar contra retrógradas,
señor Rivera, pero tendremos que hacerlo. La
nueva laicidad es ya un compromiso no única-
mente del Estado, sino de esta sociedad diversa
de la que formamos parte. Seguramente con
todo ello ¡estamos de acuerdo, señor cardenal!
(Carta resumida.)
Atentamente
Pablo E. Alarcón Chaires
Exigen castigar los asesinatos
y agresiones contra normalistas
Señor director:
L
os suscritos nos encontramos profunda-
mente conmovidos e indignados por los
hechos ocurridos el pasado 12 de diciembre en
la Autopista del Sol: el cobarde asesinato de
dos estudiantes y las agresiones a un grupo de
alumnos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro
Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero, cuyo único
delito era ejercer sus derechos de petición y
libre asociación consagrados por los artículos 8
y 9 de la Constitución.
Debemos mencionar que algunos de los
firmantes somos maestros rurales, precisamente
egresados de las normales rurales “Carmen Ser-
dán”, de Teteles, Puebla; y “Lázaro Cárdenas del
Río”, de Tenería, Estado de México. Aunque han
pasado los años y hemos servido a nuestra patria
en los lugares más recónditos, tal como lo institu-
ye la filosofía de la Normal Rural, no podemos
olvidarnos de la que fue nuestra alma máter y,
por ende, de nuestros hermanos normalistas.
Es por eso que:
–Condenamos este acto cobarde en contra
de personas indefensas.
–Exigimos que se esclarezca el caso y que
se castigue a los responsables.
–¡Basta de matar! ¡Basta de que triunfe la
barbarie sobre la razón!
¿Qué será de un país que pierde a sus
jóvenes diariamente agredidos? ¿A dónde
voltearemos los ciudadanos indefensos que sólo
vemos a diario con horror nuevas cantidades de
muertos pues, como dice el poeta Javier Sicilia,
“se mata a quien sea por lo que sea”?
Nos solidarizamos con todo nuestro corazón
con los compañeros de todas las normales rura-
les en este momento doloroso. ¡No están solos!
Al mismo tiempo, las organizaciones de
derechos humanos en el estado de Puebla que
hemos constatado la lucha histórica de las
normales rurales y de los maestros egresados
de las mismas nos solidarizamos en su exigen-
cia a las autoridades correspondientes para el
esclarecimiento de este cobarde asesinato y el
castigo a los responsables.
Atentamente
Profesores Beatriz Acevedo, Leticia Payno,
Eustolio Vázquez, María Félix Juárez, Víctor
Payno, María de los Ángeles Arrieta, Faustino
Gómez, Gilberto Payno, Onésima Desión,
Blasina Dorantes, Eduardo González, Celiflora
Payno, Agustina Álvarez; Comisión de Derechos
Humanos Takachiualis, A.C., y Nodo de
Derechos Humanos, Puebla. (Responsable de la
publicación: Francisco Sánchez Conde,
presidente de Takachiualis, A.C.)
Jubilados acusan a Ebrard de
desacato y reclaman justicia
Señor director:
L
a presente es con el fin de denunciar al jefe
de Gobierno, Marcelo Ebrard, por caer en
la ilegalidad al no atender, pese a juicio en su
contra, a jubilados de la ciudad que reclaman re-
cursos que les fueron arrebatados por las propias
autoridades.
La historia es la siguiente: entre 1979 y 1983,
Arturo Durazo Moreno, director de Policía y Tránsi-
to de la Ciudad de México, ordenó que a las y los
policías preventivos, agentes del servicio secreto,
bomberos y personal del ERUM se les descontara
parte de su salario con el fin de cubrir servicios
funerarios ante la empresa Mausoleos del Ángel.
Tales servicios nunca fueron proporcionados,
y cuando los servidores públicos empezaron a
reclamar sus recursos fueron amenazados con
ser desaparecidos o recluidos en Lecumberri me-
diante juicios prefabricados. Algunos batallones
inclusive obligaron al personal activo defraudado
a firmar finiquitos miserables, por lo que mandos
medios se quedaron con el botín.
Cuando los trabajadores se jubilaron, después
de tres décadas de servicio, volvieron a solicitar
la devolución de su dinero. Fue entonces cuando
expolicías aleccionados formaron un grupo
denominado Por un Policía Digno para que nada
más sus integrantes y “los cuates” pudiesen verse
beneficiados, lo cual lograron mediante un juicio
de la Suprema Corte de Justicia.
En la época en que Marcelo Ebrard Casaubón
era secretario de Seguridad Pública tuvo cono-
cimiento pleno de lo que estaba ocurriendo con
los jubilados, pero ignoró el problema, y ya como
jefe de Gobierno sus funcionarios lo protegen
señalando que el mismo no se originó en su ad-
ministración y que, por lo tanto, no le corresponde
resolverlo.
El 3 y 8 de noviembre de 2010 se propuso
al licenciado Ebrard una mesa de diálogo para
encontrar el mecanismo que permitiera reintegrar
los adeudos. Al no haber respuesta, conforme
al artículo 8º constitucional se le demandó ante
el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del
Distrito Federal por silencio administrativo.
El Tribunal de lo Contencioso Administrativo
emitió sentencia, el 11 de agosto de 2011, a favor
del Frente Mexicano pro Derechos Humanos del
Distrito Federal, A.C., y en contra de Marcelo
Ebrard por su silencio administrativo en perjuicio
de los demandantes.
El 7 de noviembre de 2011, al acudir a las
oficinas del gobierno central con el subsecretario
de Gobierno, licenciado Juan José García Ochoa,
para programar un encuentro con el licenciado
Ebrard –al cual éste está obligado por la ley–,
García Ochoa mantuvo a personas mayores es-
perándolo durante más de una hora, y al llegar el
momento de informar cuándo se daría el diálogo
con el jefe de Gobierno, se puso a jugar con su
celular sin ninguna consideración.
El hecho es que, como no se concertó
ninguna cita y el jefe de Gobierno del Distrito
Federal está incurriendo en desacato de un
mandato judicial, las personas mayores, viudas y
jubilados del Grupo Topilejo del Frente Mexicano
pro Derechos Humanos del Distrito Federal, A.C.,
hace esta denuncia pública y reclama justicia.
(Carta resumida.)
Atentamente
Maestro Jorge Humberto Carreto Siller
Presidente y representante legal
del Frente Mexicano pro Derechos Humanos del
Distrito Federal, A.C.
derechosyobligaciones@yahoo.com.mx
Teléfono: 55/25-73-32-90
80 836 8 DE ENERO DE 2012 80 1836 / 8 DE ENERO DE 2012
Nota de la Redacción
P
or un error de edición, en la nota Multise-
cuestros, el sello de “La Línea”, publi-
cada en Proceso 1835 (páginas 25 a 26), se
eliminó parte de la respuesta a la pregunta:
“¿Hay esperanza de encontrar vivos a sus
familiares?”. La respuesta completa debió
ser: “Esta gente (sicarios) está tan mal y la
policía tan corrupta… No quiero que vengan a
buscarme para reconocer un cuerpo destro-
zado, ver brazos, piernas… Aunque nunca
pueda cerrar el ciclo, prefero no encontrarlos.
Espero lo peor, aunque me gustaría que la
vida me sorprenda”.
blanco?– y que no están atendiendo el problema
fundamental del país: la paz y la justicia.
AMLO, fuera de un programa a largo plazo
para reconstruir algo del tejido social, no ha
hablado de esos asuntos; parece que para él,
como para Calderón, como para los precandida-
tos del PAN, como para Peña Nieto, la guerra no
existe ni las víctimas, ni tampoco la corrupción
ni la impunidad que corroe a los partidos y a
las instituciones del Estado. Para ti tampoco,
querido Carlos. No mencionas en tu carta ni a la
guerra ni a las víctimas, que siguen sin justicia
–incluso en estados perredistas–, ni la militariza-
ción del país, consentida y apoyada también por
gobernadores perredistas.
Yo insisto en que, ante las condiciones
que vive el país, la única manera de salvar la
democracia es una agenda de unidad nacional
donde todos juntos trabajemos por salvar a la
nación y refundar el Estado. Lejos de ello, los
candidatos, ajenos a la emergencia nacional,
continúan sus campañas, que buscan gestionar
instituciones inoperantes y corrompidas y, con
ello, la guerra por otros medios. Aunque AMLO
ganara, lo haría como cualquiera de los otros,
con mayorías relativas y, por lo tanto, en las
condiciones de emergencia nacional en las que
estamos sería incapaz –como los otros, como lo
ha sido Calderón– de sanar el país y reformar el
Estado. AMLO, por ejemplo, no podrá controlar
a los gobernadores de su partido, convertidos
en virreyes, y que no se distinguen de los gober-
nadores de otros partidos.
El problema, por lo tanto, no es de perso-
nas, que pueden tener las mejores intenciones,
sino del pudrimiento del Estado y de los parti-
dos, que, dada la emergencia nacional en la que
estamos sumidos, debe resolverse de manera
integral y profunda, no con la cosmética de
unas elecciones que nos están distrayendo de
los problemas fundamentales de la nación y que
terminarán –ya lo son– por convertirse en lo que
no he dejado de señalar desde el 8 de mayo: las
elecciones de la ignominia.
Ese es mi balance político, que nada tiene
que ver con la honestidad ni con las buenas
intenciones de AMLO. Por lo demás, querido
Carlos, mis críticas a la “república amorosa”,
fundadas en argumentos que no buscan desca-
lificar sino debatir, precisar, distinguir y conver-
sar sobre el problema electoral en las condicio-
nes de emergencia nacional que vivimos, han
suscitado toda suerte de injurias y de insultos
contra mí por parte de muchos de sus seguido-
res. Si eso es lo que ellos entienden por amor
–sólo se ama si se está de acuerdo con AMLO–,
yo no tengo cabida en esa supuesta república
ni en la de ningún otro partido cuya fuente –ha
sido la constante de toda la clase política– es la
rivalidad, la simulación, la ausencia de auto-
crítica y de crítica razonada, la impunidad, la
protección de intereses y el desprecio debajo de
la máscara democrática.
Llevándote en el corazón, te abrazo.
Paz, Fuerza y Gozo
Javier Sicilia
Carta al cardenal Norberto Rivera
sobre las reformas propuestas
Señor director:
L
e agradeceré publicar la siguiente carta,
dirigida al cardenal Norberto Rivera.
Señor cardenal: estamos de acuerdo. A par-
tir de las recientes propuestas de modificación
al artículo 24 constitucional me he preguntado:
¿quién pierde y quién gana con ellas? No creo
que estos intentos pretendan derrumbar el
carácter laico del Estado mexicano, ni resca-
tar antiguos privilegios de la Iglesia católica.
¿Pero qué pasaría si en la redefinición de la
laicidad mexicana estas reformas fueran más
allá y lucháramos juntos por hacer tangibles no
únicamente el derecho a la libertad de con-
ciencia, sino también el resto de los preceptos
humanitarios?
Comparto con usted la idea de que lo
público se convierta en sagrado, dado que
por reciprocidad lo sagrado se convertirá en
público. Imagínese, señor Rivera, que ahora que
ustedes podrán llevar su fe a las calles, nosotros
podremos llevar nuestra razón crítica a sus
templos. Eso es una muestra de civilidad de la
nueva Iglesia que ustedes promueven. Si esos
espacios antes sagrados han perdido su razón
de ser como “casa de Dios” y las religiones se
han vuelto callejeras, deberemos pugnar por
que todos los templos se conviertan en bienes
públicos, transformándolos en museos, bibliote-
cas, teatros o salas de conferencias. ¿Le gusta
la idea, señor Rivera?
Total, ya perdida la razón de ser de los
templos, podemos utilizarlos como sitios de
performance, salas de exposiciones o espacios
para presentar obras de teatro como Gang
Bang, que aborda la crisis católica de valores.
Eso sí, cobrando la entrada como si fuera misa
para político (usted sabe a qué me refiero). ¿Le
parece que con los fondos recaudados compre-
mos ejemplares de la Constitución mexicana, de
los Evangelios apócrifos o tratados filosóficos
como los de Baruch Espinosa y los distribuya-
mos gratuitamente en la entrada de los templos
para apuntalar ese llamado que con justicia
hacen ustedes a la libertad de conciencia?
Quizás hasta se podrían sustituir las lasti-
mosas imágenes religiosas de sus templos por
otras obras artísticas diversas. Si le parece,
señor Rivera, los nichos que ocupan esculturas
de santos y vírgenes y crucificados podremos
usarlos para otras de Afrodita, Pan y Eros o la
prehispánica Tonantzin.
¿Le puedo sugerir otra cosa? Los cánones
señalan que quien exige derechos está obli-
gado a otorgarlos. Con esta modernización o
redefinición de la laicidad que ustedes impul-
san, coincidirá conmigo en que los derechos
reproductivos deberán ser respetados. Eso,
señor Rivera, evitará las feas confrontaciones
en temas como el aborto, permitiéndonos como
sociedad transitar desde el ¿por qué hacerlo? al
¿cómo hacerlo? Seguramente también coincidi-
rá conmigo en que la nueva laicidad del Estado
mexicano incluye la diversidad sexual y familiar,
las que deberán ser respetadas y explicadas en
todos los espacios públicos, evitando anate-
matizar las más de cinco expresiones sexuales
no convencionales existentes y desechando el
modelo único de familia.
Una cosa importante: se tendrá que termi-
nar con el celibato antinatural que por motivos
económicos implantó la Iglesia. Con esto
pondremos un candado más a las perversas
tentaciones de la pederastia cobijada desde los
confines del mismísimo infierno.
Le tengo otra propuesta: dado que la
nueva laicidad que ustedes promulgan incluye
los derechos de las mujeres enmarcados en
el principio de igualdad, habrá que acabar
con el machismo desde sus bases religiosas,
derrumbando el castrante paradigma patriar-
cal. ¿Se imagina usted que las monjas dejaran
de ser la servidumbre no asalariada y sometida
por razones confesionales, para poder escalar
jerárquicamente como sacerdotisas, “arzobis-
pas”, “cardenalas” y papisas?
Si me permite una sugerencia más: en sus
homilías ahora callejeras, ustedes deberán
abordar temas sobre los derechos humanos
universales, particularmente los referidos a los
niños, las mujeres y personas con capacidades
diferentes.

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