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Santa Marta, 11 de enero de 2012

Algo del mundo…

USA vs Irán: ¿será posible?
Por: Rodolfo Molina Meza
Comenzando el año 2012 el mundo vuelve a poner sus ojos sobre el Medio Oriente. Esta región históricamente convulsionada, conflictiva y poco comprendida, es el escenario de nuevas tensiones y maniobras políticas que involucran a los Estados Unidos y a uno de los grandes de la región: la República Islámica de Irán. Luego de reiteradas faltas al derecho internacional, de hacer caso omiso a las sanciones impuestas por Naciones Unidas, y de obviar las medidas tomadas desde la Unión Europea y por los norteamericanos; el gobierno iraní ha proseguido con sus intentos de consolidar un programa nuclear que no convence a la comunidad internacional sobre sus supuestos fines civiles. Por el contrario, las actividades militares realizadas por la Armada de Irán en las últimas dos semanas, que incluyen las pruebas de unos misiles balísticos propulsados con combustible nuclear, no hacen más que desmentir contundentemente las explicaciones proporcionadas por Teherán al mundo. Ante esta situación, a la administración de Obama no le ha quedado otra opción que movilizar el contingente naval dirigido por el Comando Central, pues ante la amenaza iraní de bloquear el Estrecho de Ormuz (paso marítimo por el que salen las dos terceras partes del petróleo extraído de Oriente Medio), no se pueden correr riesgos de ningún tipo. Es muy poco probable que estas tensiones desemboquen en un conflicto armado. Una lectura de los sucesos internacionales sugiere que esto es así. Si el Presidente de Irán se sintiera en una situación de guerra inminente, no estaría cómodamente de gira por América Latina dándose pomposos abrazos con Chávez y Ortega, mientras su país lo requiere en su lugar para atender tales problemas. Obama ya se encuentra en sutil campaña para las próximas presidenciales, ante lo cual no estará dispuesto a abrir otro frente de guerra, cuando está cumpliendo su promesa de cerrar los dos que se encontraban abiertos. Por otra parte, los británicos ya enviaron una flota naval con dos destructores para apoyar a los Estados Unidos en caso de un eventual enfrentamiento marítimo, y sería desquiciado de parte de Mahmmud Admadineyad (presidente iraní) pretender enfrentarse a las dos flotas navales más poderosas del mundo sin ningún aliado representativo. No obstante lo anterior, si bien las posibilidades del enfrentamiento bélico no son muchas, la incertidumbre podría generar alguna importante inestabilidad en el mercado mundial de petróleo, provocando el alza de los precios del crudo a favor de los países productores, entre los que se encuentra Irán, y en detrimento de los consumidores, encabezados por los Estados Unidos.