la

PR1M ERA

Año 2 - Nº 094

SUPLEMENTO DEL DIARIO LA PRIMERA

Domingo 18 de Diciembre de 2011

RA
INCLusIóN

la

Hora de reformas tributarias
RobIN Hood

Impuesto de ricos para pobres
EvAsIóN

Adictos a paraísos fiscales

Transnacionales se la llevan fácil
Cada año América Latina deja de recibir miles de millones de dólares en impuestos de grandes empresas, que se valen de mecanismos legales e ilegales para no pagar lo que deben a los países donde hacen sus rentables negocios. Los perjudicados son los más pobres.

EL oRIgEN dE LA dEsIguALdAd

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Rodolfo Bejarano

R

ecientes informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) coinciden en destacar que la capacidad de respuesta de los países de la región frente a los efectos de la crisis, fue más rápida y eficaz que en otras regiones del mundo; lo que se ha reflejado en el desempeño económico en los últimos dos años. Sin embargo, nuestra región mantiene todavía a grandes sectores de su población en situación de pobreza. Peor aún, persiste y se incrementa una profunda desigualdad entre los sectores más ricos y más pobres de la población. Según la CEPAL, un 32 por ciento de la población es pobre y los niveles de desigualdad son alarmantes. Basta decir que el índice de Gini (que mide la desigualdad de ingresos entre ricos y pobres) es de 53,3 por ciento en América Latina y El Caribe, muy por encima de otras regiones. Estos datos pueden ser corroborados y ampliados en el informe: “Espacios Iberoamericanos: hacia una nueva arquitectura del Estado para el desarrollo” (CEPAL, 2011); en el mismo en el que se evidencia que las brechas de acceso a servicios básicos y la falta de infraestructura en los países de la región, agravan el problema de la inclusión social y de la falta de oportunidades. Visto este escenario de buena performance macroeconómica con pobreza y desigualdad, es pertinente determinar las causas de la desvinculación entre el crecimiento económico -y la situación social de la población, a fin de establecer las reformas necesarias. RECAudACIóN dE IMpuEstos Un primer aspecto a tomar en cuenta para entender lo que pasa, es que el crecimiento económico y la bonanza de los precios de las materias primas siguen estando reservados para un pequeño sector económico representado por personas y empresas que encuentran condiciones para operar, aprovechando los bajos niveles de salarios y las casi inexistentes exigencias en temas laborales y ambientales que hay en nuestros países, en medio de una carrera desquiciada y bastante ideológica por atraer inversión extranjera. Esa competencia incluye beneficios tributarios y otros mecanismos permitidos o no controlados, que reducen la contribución al tesoro público, limitando los recursos fiscales disponibles para atender adecuadamente las necesidades de la población. Ello se hace evidente cuando observamos que la presión tributaria, medida como porcentaje de recaudación frente al Producto Interno Bruto (PIB) es mucho menor en Amé-

La hora de las
La paradoja de la bonanza económica en América Latina y el Caribe, tienen a un sector minoritario de la población gozando del boom de crecimiento, mientras las grandes mayorías siguen esperando su momento. La política tributaria tiene mucho que ver con todo esto.

INCLusIóN EN AMéRICA LAtINA

reformas tributarias

A pesar del crecimiento económico, la desigualdad y la pobreza persisten en la región.

rica Latina que en otras regiones (ver gráfico). Así, de cada 100 dólares que se producen en la región, solo 18 (en promedio) son recaudados por las administraciones tributarias para alimentar los presupuestos públicos de cada país. Y como sabemos, mientras mayores sean los recursos de los que dispone el Estado, mayores serán las posibilidades de atender las necesidades sociales, por lo que se hace fundamental establecer medidas que permitan incrementar la presión tributaria como primer paso. Los quE Más pAgAN Otro de los problemas es el de la

estructura tributaria. La recaudación por impuestos directos (los que se pagan por renta y patrimonio) alcanza apenas un tercio del total en promedio en América Latina, o sea que la mayor parte de lo recaudado se apoya en los impuestos indirectos, que son los que pagamos todos cuando compramos algún producto o contratamos un servicio. El más conocido de estos impuestos es el IVA, o IGV en el Perú: impuesto a la ventas, y recae en la espalda de toda la población por igual. Por ello, la estructura tributaria es inequitativa, debido a una política regresiva, en lugar de una política progresiva, donde los que más renta generan o

más riqueza poseen, son a su vez, los que más contribuyen a la caja fiscal. Y justamente, para lograr mayor progresividad en la recaudación tributaria, necesariamente debemos poner en práctica el principio de que “pague más, el que más tiene”. En algunos países del continente se han empezado a dar reformas tributarias parciales, cuya finalidad ha sido afrontar los problemas generados por la crisis internacional, pero no han generado un gran impacto en la estructura tributaria. Por ello, al momento de formular políticas que pretendan cambiar esta situación, se debe tener en cuenta algunos desafíos claves, entre ellos, luchar contra la evasión y elusión fiscal de los grandes contribuyentes, eliminar beneficios tributarios otorgados por los Estados nacionales a ciertos sectores y empresas sin mayor racionalidad y más bien con mucha ideología; y, sin duda, mejorar la capacidad institucional de los organismos recaudadores. gAstAR MEjoR Pero no basta con recaudar más para lograr los niveles de bienestar que la población requiere; es necesario también mejorar la distribución y el uso de los recursos a fin de ase-

gurar la provisión de servicios públicos de calidad y una vida digna a la gente. La acción directa que tenga el Estado a través de políticas y programas para la mejora de condiciones de los sectores en situación de pobreza e indigencia, y en general para toda la población mediante políticas universales de seguridad social, resulta en efectos positivos para la disminución de la desigualdad. Por ejemplo, en el caso de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), una mejor intervención fiscal reduce en 20 puntos el valor del índice de Gini promedio de este bloque, es decir, que se produce una mayor equidad entre sus habitantes. Gran parte de este efecto se debe al impacto que tienen las transferencias monetarias y en general, las políticas redistributivas que hacen los Estados a los grupos de menores ingresos. En el caso latinoamericano, algunos de los países de la región han hecho interesantes avances en cuanto a políticas y programas sociales que apuntan a atender a los sectores de la población más vulnerables y en situación de pobreza, tales como los programas de Transferencias Monetarias Condicionadas (TMC), que a fines de los noventas fueron aplicados en México, para luego extenderse a casi todos los países de la región. Al ser un programa que incluye servicios de educación y salud deja de ser solo un paliativo. Otros pasos importantes se han dado en materia pensionaria a través de la implementación de las llamadas Pensiones No Contributivas en beneficio de las personas que, a pesar de tener la edad para jubilarse, no reciben una pensión a través del sistema formal. En países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana y Uruguay, se vienen ejecutando este tipo de programas, y en otros casos -como en Perú y su reciente programa Pensión 65-, se vienen aplicando de forma muy focalizada en algunos sectores pobres, dejando de lado a gran cantidad de personas que no reciben ninguna ayuda para tener una vejez digna. A pesar de los avances en materia de programas sociales, la persistencia de la desigualdad nos demuestra que debemos ir más allá del asistencialismo y trabajar en términos de formación de capital humano, que finalmente es lo único que va a afianzar una verdadera inclusión en el largo plazo. Una mayor inversión pública en las áreas de educación, nutrición, protección y seguridad social, infraestructura productiva, fortalecimiento de capacidades, entre otras, aunada a la mejor capacidad de gestión de las entidades ejecutoras, contribuirá a la reducción de la desigualdad y al estrechamiento de la brecha social.

Campañas, movimientos y adhesiones al impuesto Robin Hood
l Campaña Robin Hood Tax,

que desde hace unos años se ha unido al llamado por un sistema financiero más justo, y que viene realizando una serie de actividades de incidencia, articulación y propuesta para que este impuesto se haga realidad. l Movimiento Wealth for the Common Good (Riqueza para el Bien Común), impulsado por un grupo de ciudadanos de muy altos ingresos en Estados Unidos, encabezados por Chuck Collines, propone la aplicación de un impuesto a las transacciones financieras como uno de los puntos resaltantes que se destacó en una carta enviada a Barack Obama, para una reforma fiscal equitativa. l Movimiento popular de los indignados (Ocuppy Wall Street), también convocaron a protestas que tuvieron como consigna pedir a los líderes del G20 la aplicación del llamado impuesto Robin Hood. l Al millar de economistas destacados que firmaron por la aplicación del impuesto a las transacciones financieras, este año se les unió otro millar de parlamentarios a nivel mundial. l Bill Gates se une a la propuesta afirmando que “algunos modelos sugieren que incluso una pequeña cuota de diez puntos base en las acciones y de dos puntos básicos sobre los bonos podrían recaudar 48 mil millones de dólares en todos los países del G20, ó 9 mil millones si solo se limita a las grandes economías europeas”. l Meses previos a la cumbre del G20, ya la Comisión Europea proponía la aplicación del ITF y sugería cobrar 0.1 por ciento de las operaciones financieras con bonos y acciones; la iniciativa planteaba que el impuesto se aplique a partir de enero de 2014 a todas las transacciones con instrumentos financieros entre firmas financieras, cuando al menos una de las partes implicadas esté radicada en la UE. l El Fondo Monetario Internacional (FMI) a mediados de este año publicó un documento con información detallada sobre cómo los impuestos sobre las transacciones financieras (FTTs) podrían ser aplicados. El estudio compara la “viabilidad administrativa” de los FTTs con el impuesto preferido del FMI sobre actividades financieras, encontrando que, “en principio, un FTT no es más difícil y, en algunos aspectos, es más fácil de administrar que otros impuestos.”

un pequeño impuesto para grandes cambios
Luis Moreno

EL REgREso dE RobIN Hood

s

e han cumplido ya cuarenta años desde que James Tobin en 1971, propusiera un impuesto a las transacciones financieras (ITF), como una alternativa para combatir la especulación de los grandes flujos de capital financiero a nivel mundial. Hoy en día, este impuesto, ampliamente debatido, criticado, aplaudido y rebautizado como el impuesto Robin Hood en alusión al personaje histórico que quitaba a los ricos para dar a los pobres, es técnica y viablemente factible, de acuerdo a numerosos estudios e informes internacionales. Por ejemplo, la Comisión de Expertos sobre las reformas del Sistema Monetario y Financiero Internacional (“Comisión Stiglitz”) de Naciones Unidas, propuso una tasa de servicios financieros como herramienta para dar estabilidad y sostenibilidad a la financiación del desarrollo, y a la vez, para contribuir a estabilizar los mercados. Finalmente, la propuesta del impuesto a las transacciones financieras llegó este año a la Sexta Cumbre del Grupo de los veinte (G20) realizada en Cannes, Francia, de la mano del presidente francés Nicolás Sarkozy, y de la canciller alemana Ángela Merkel, generando mucha expectativa por parte de organizaciones sociales, de intelectuales, y hasta de las personas más ricas del planeta, ya que fue la primera vez que el G20 tomaría una decisión al respecto de un impuesto global. LA REspuEstA dEL g20 Durante las discusiones, varios países, bloques y organizaciones manifestaron su interés por la aplicación del impuesto, en particular Alemania, Sudáfrica, Francia, Corea del Sur, España, Etiopía, la Unión Africana, la Secretaria General de la ONU, y la Comisión Europea. Por el lado latinoamericano, Argentina y Brasil también se pronunciaron favorablemente. Pero como era de esperarse, los miembros del G20 no lograron ponerse de acuerdo en la implementación global de esta propuesta, debido principalmente a la negativa de

Luego del recrudecimiento de la crisis generada por la ambición y especulación de los grandes capitales financieros, uno de los temas de mayor debate y movilización en estos últimos años, ha sido el de la implementación y aplicación de un impuesto a las transacciones financieras globales.

El impuesto Robin Hood es apoyado por muchos países pero rechazado por EEUU e Inglaterra. Inglaterra y Estados Unidos, por lo que solo queda esperar que el próximo año nuevamente sea impulsado, cuando el G20 sea presidido por México, en donde sin duda, los mismos dos países volverán a oponerse, porque temen verse perjudicados en su rol de centros financieros mundiales. Y si bien la declaración final del G20 de este año reconoce la importancia de lograr nuevas fuentes de financiamiento innovadoras, la decisión de aplicar este impuesto ha quedado a la iniciativa de cada país o bloque económico que desee aplicarlo. Así, en el Apartado 82 de este comunicado se subraya: “Convenimos en que, a la larga, habrá que encontrar nuevas fuentes de financiación para atender las necesidades de desarrollo. Hemos hablado de una serie de opciones de financiación innovadora, en las que hizo hincapié Bill Gates, como por ejemplo, el mecanismo de garantía de compras futuras, los bonos para emigrantes, impuestos sobre los combustibles de caldera o bunker (Bunker Fuels, que se refiere al combustible que alimenta el motor de un barco o de una aeronave), sobre el tabaco, y varias tasas financieras. Algunos estamos aplicando ya algunas de estas opciones, o estamos dispuestos a estudiarlas. Tomamos nota de iniciativas de algunos de nuestros países, destinadas a imponer tasas sobre el sector financiero con diferentes fines, como el impuesto sobre transacciones financieras, entre otras cosas para ayudar al desarrollo.” MéxICo EN LA pREsIdENCIA dEL g20 Pese a los pasos avanzados en la aplicación del ITF, queda pendiente la discusión sobre sus alcances y el destino de lo recaudado, entre los cuales se considera mitigar los efectos de la crisis en el norte industrializado o, como se proponía originalmente, apoyar el desarrollo de los países del sur y combatir la pobreza y los efectos del cambio climático; así como el derecho universal a la salud y alimentación gratuita. Se espera que en presidencia de México del G20 durante el 2012, este tema salga nuevamente a la luz y finalmente se convierta en un acuerdo. Sin duda, para que esto se haga realidad, se debe encarar el reto de afianzar una postura común latinoamericana, para lo cual, será necesario articular propuestas comunes en los diversos bloques de integración que existen en la región. Espacios como la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el Sistema de Integración Centroamericano (SICA), y ahora la recientemente creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), son fundamentales para ganar consenso sobre iniciativas audaces para corregir la desregulación financiera ocasionada en los grandes centros financieros mundiales y ganar mayor soberanía en este terreno.

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transnacionales y fuga de recursos
Cada año los países en desarrollo dejan de recibir 160 mil millones de dólares en impuestos evadidos o eludidos por las empresas transnacionales. valiéndose de instrumentos legales e ilegales, las empresas sacan sus ganancias de los países donde operan y las declaran en paraísos fiscales. Ya es hora de mayor transparencia.
María José Romero e acuerdo a una investigación de Global Financial Integrity (GFI), un grupo de expertos con sede en Estados Unidos, los países en desarrollo perdieron en promedio, entre 725 mil millones y 810 mil millones de dólares por año en el período 20002008, por concepto de flujos ilícitos. De esta cifra, una buena parte (entre USD 112 mil millones y USD 125 mil millones) corresponden a América Latina, donde México y Venezuela se encuentran entre los diez países que más perdieron por esta razón, con 416 mil millones y 157 mil millones de dólares respec-

sE LA LLEvAN fáCIL

dos ejemplos concretos de evasión
En el último año han salido a la luz pública dos casos – el de la cervecera SABMiller y el de la empresa minera Mopani – que ponen en evidencia la necesidad de implementar medidas ambiciosas y firmes que permitan a los países en desarrollo hacerse de los recursos que legítimamente le corresponden, mediante una mejora en la transparencia. Por un lado, la investigación de la ONG internacional ActionAid sobre SABMiller encontró un complejo esquema de pagos entre filiales ubicadas en paraísos fiscales que explican por qué, entre 2007 y 2010, su filial en Ghana no pagó un solo centavo en impuestos a las ganancias. La investigación descubrió diferentes tipos de operaciones de evasión fiscal, tales como el uso de marcas ubicadas en Holanda, gastos de gestión pagados a una filial en Suiza, compras públicas registradas en Mauricio y subcapitalización, lo que suma un total estimado de pérdidas fiscales para el continente Africano de EUR 21,5 millones. Como resultado de la publicación de este caso de estudio, finalmente, la revisión de la Directiva sobre Transparencia Obligatoria y la revisión de las Directivas contables a nivel europeo, que busca actualizar la legislación europea para que se aplique a las industrias forestal y extractiva, sin importar si cotizan o no en la bolsa. Sin embargo, el informe de Eurodad explica por qué algunas de estas iniciativas no resultan suficientes y de qué manera las propuestas de la sociedad civil en relación a un informe financiero completo desglosado país por país puede contribuir a dar respuestas a la evasión y elusión fiscal de las empresas transnacionales. Pese al avance que suponen estas iniciativas, todavía quedan excluidos vastos sectores económicos y no se exige la divulgación de una cantidad de información importante – más allá de los impuestos pagados – por lo que no resuelve la manipulación de los precios de transferencia ni la evasión fiscal. De acuerdo a Eurodad, se necesita una ley que obligue a las empresas transnacionales (en todos los sectores) a informar detalladamente sobre sus filiales y actividades en todos los países en los que operan. A nivel nacional, la publicación de información desglosada país por país no sólo ayudaría a promover las autoridades tributarias africanas están trabajando en conjunto para desarrollar sus capacidades de auditoría en estas áreas. La mina de cobre Mopani en Zambia, por su parte, propiedad de la empresa suiza Glencore AG cobró notoriedad a través de un informe de auditoría encargado por el gobierno de Zambia a las empresas Grant Thornton y Econ Pöyry. Este informe encontró evidencia de que se habían reducido beneficios imponibles a través de una serie de técnicas, incluyendo la inflación de los costos locales y la manipulación de los precios de transferencia. De este informe se desprende que el costo para el Gobierno de Zambia fue de USD 174 millones en un solo año, lo que no había sido previamente descubierto por las autoridades tributarias nacionales. Como resultado, una coalición de cinco ONGs procedentes de Canadá, Francia, Suiza y Zambia interpusieron una queja contra la empresa Glencore International AG y First Quantum Minerals LTD por violar los estándares de la OCDE para empresas transnacionales. un debate público sobre la efectividad de las autoridades tributarias, sino también sobre la efectividad de la legislación tributaria nacional, específicamente sobre precios de transferencia e incentivos fiscales. A nivel mundial, un estándar como éste proporcionaría una fotografía global de las actividades de una empresa y ayudaría a los inspectores tributarios en los países en desarrollo a identificar dónde es necesario investigar. Las propuestas de las organizaciones de la sociedad civil para obtener informes desglosados país por país permitirían contribuir a dar respuesta a la evasión y elusión fiscal de las empresas transnacionales. Los informes de cada empresa deberían incluir la siguiente información: l el nombre de todos y cada uno de los países en los que opera, l el nombre de todas las empresas que pertenecen al grupo y que comercian en cada país en los que opera, l su desempeño financiero en cada país en el que opera, l la carga tributaria incluida en sus cuentas para país l los detalles del costo y el valor contable neto de sus activos fijos físicos en cada país y l los detalles de sus activos netos y brutos en total para cada país.

d

tivamente. A diferencia de lo que suelen decir las autoridades gubernamentales de los países ricos, los flujos ilícitos que provienen de actos de corrupción y de actividades criminales no alcanzan ni la mitad del total; pues más del 50 por ciento está relacionado a flujos comerciales, es decir a evasión y elusión fiscal de las empresas transnacionales. De acuerdo a una investigación de la ONG británica Christian Aid, cada año los países en desarrollo pierden 160 mil millones de dólares por impuestos no pagados a causa de la falsificación de facturas y la manipulación de precios de transferencia entre filiales de una misma empresa. Este monto es equivalente a 1,5 veces el presupuesto que

los países desarrollados destinan a la ayuda para el desarrollo. Son muchos los desafíos que enfrentan los países en desarrollo al momento de aumentar su capacidad de recaudación, y pocos los esfuerzos de los países más ricos para cargar con su cuota de responsabilidad. Algunos son problemas domésticos, como la debilidad de sus administraciones tributarias; la corrupción de sus funcionarios públicos; la dificultad de hacer cumplir la legislación tributaria; o el gran peso de la economía informal. Otros son internacionales, como la competencia fiscal; el débil poder de negociación frente a los inversores extranjeros; y la falta de rendición de cuenta de las empresas transnacionales en relación a sus operaciones y, más

específicamente, a los impuestos a pagan. Por ello, recientemente la Red Europea sobre Deuda y Desarrollo (Eurodad), con sede en Bruselas, presentó en el Parlamento Europeo el informe, Exposing the lost billions How financial transparency by multinationals on a country by country basis can aid development, en el que se expone en forma detallada cómo la naturaleza transfronteriza de las operaciones de las empresas transnacionales, combinada con la ausencia de regulaciones adecuadas en materia de transparencia, tiene implicancias realmente perjudiciales para que un país movilice sus propios recursos. A continuación, algunos de los puntos más relevantes de este informe: tRANsNACIoNALEs No pAgAN Algunas de las prácticas que desarrollan las empresas transnacionales son claramente ilegales, tales como la falsificación de facturas y la manipulación de los precios de transferencia. Dada la falta de instrumentos adecuados para regular su actividad de manera efectiva, en la mayoría de los casos estas prácticas son difíciles de comprobar. De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entre 40 y 60 por ciento del comercio mundial es intra-grupo, es decir, se realiza al interior de empresas relacionadas. La manipulación de los precios de transferencia implica que las empresas que son parte de un mismo grupo comercian entre sí a precios que no son los del mercado. Buscando beneficiar al grupo en su conjunto, en lugar de a sí misma, una empresa exporta o importa productos o servicios a un precio bajo o alto, para trasladar las ganancias de un lugar con mayores tasas impositivas a otro con menores y reducir,

Las transnacionales emplean varios mecanismos para no declarar todos sus ganancias de esta manera, el monto de impuestos a pagar. La mayoría de los países aplican el principio del “largo de brazo” definido por la OCDE, según el cual la empresas pertenecientes a un grupo deberían comercializar productos y servicios entre ellas a precio de mercado, como si fueran independientes. Sin embargo, el control que requiere la aplicación de este principio involucra la utilización de grandes y costosas bases de datos y un alto nivel de conocimiento técnico, lo que para muchos países en desarrollo resulta imposible. Mediante el análisis de la información sobre el comercio de Europa y Estados Unidos con terceros países, Christian Aid estimó que, entre 2005 y 2007, se transfirieron unos 95 mil millones de dólares desde América Latina, como resultado del comercio sub-valuado de commodities. Este capital hubiera generado, de haber sido declarado adecuadamente, 31 mil millones de dólares en impuestos adicionales para los países de la región. Existe también un número de prácticas legales, aunque éticamente cuestionables, que dan lugar a la elusión fiscal, tales como el uso abusivo de paraísos fiscales como destino favorito de un gran número de actividades de las filiales: gerenciamiento, propiedad intelectual y servicios financieros, entre otras. Como resultado, hay una desconexión completa entre la geografía de la actividad económica real de las empresas transnacionales y la historia que cuentan en sus cifras

financieras. Las empresas utilizan filiales ubicadas en paraísos fiscales para desmantelar el valor agregado que producen y concentrar sus beneficios allí. (Ver Figura 1) REguLACIóN INsufICIENtE Pese a las dificultades para acceder a la información, derivadas de la complejidad de las maniobras y la opacidad de las jurisdiccio-

nes involucradas (paraísos fiscales), existen algunas iniciativas en curso que buscan modificar esta realidad a través de un aumento de la transparencia. Entre ellas se encuentran: la Iniciativa para la Transparencia de la Industria Extractiva (EITI, por su sigla en inglés), que busca combatir la corrupción en los países con alta

dependencia de la explotación de sus recursos naturales; la reciente regulación para las empresas que cotizan en bolsa en Estados Unidos y en Hong Kong, que obliga a las empresas de la industria extractiva a publicar informes sobre los pagos a los Gobiernos, desagregados país por país y proyecto por proyecto; y,

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Adictos a los paraísos fiscales
la economía. Cuando estas transnacionales dejan de pagar su justa parte de impuestos, alguien debe hacerlo. En ese caso a que se ve afectada es la inversión pública en infraestructura y servicios sociales como salud y educación, y, sin importar de qué país se trate, terminan pagando las consecuencias aquellos que tienen menos recursos. En países como el Reino Unido, el perjuicio para el tesoro público se traduce en la falta de recursos necesarios, tanto para invertir en la lucha contra la pobreza como para hacer frente a los déficits derivados de la actual crisis financiera. Mientras que para los países en desarrollo, significa una reducción en su capacidad para aumentar los ingresos fiscales que les permitan reducir la pobreza y los vuelva menos dependientes de la ayuda internacional. Actualmente, según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), citadas

sECREtos dE gRANdEs EMpREsARIos

por Action Aid, estos países pierden tres veces más, a manos de los paraísos fiscales de lo que reciben por concepto de cooperación internacional cada año. soCIEdAd CIvIL dEMANdA Action Aid reclama al Gobierno del Reino Unido que re-analice en forma urgente sus propuestas de flexibilización de las normas anti paraísos fiscales, ya que el propio Tesoro estima que estos cambios darán lugar a una rebaja de impuestos de 840 millones de libras esterlinas (unos 1316 millones de dólares) para las empresas transnacionales que utilizan paraísos fiscales. A nivel internacional, Action Aid, junto a varias organizaciones de la sociedad civil, incluyendo Christian Aid, Eurodad y Latindadd, reclama a la Unión Europea, a la OCDE y al G20, crear estándares contables globales que exijan a las empresas transnacionales el desglose de sus cuentas país por país a fin de dejar en evidencia este tipo de prácticas abusivas y éticamente cuestionables. Al G20, en particular, se le pide que ponga en práctica todas las medidas que sean necesarias para cumplir con los compromisos asumidos en la cumbre de Londres de 2009 y en la reciente cumbre de Cannes, donde el propio presidente Sarkozy afirmó públicamente que “los paraísos fiscales serán excluidos de la comunidad internacional”. Estas palabras son un fuerte mensaje político dirigido a las empresas y a los países en los que operan, en relación a que las prácticas de elusión y evasión fiscal ya no serán aceptadas, al tiempo que respaldan a las organizaciones sociales y a los gobiernos para hacer frente a las empresas.

El régimen de zonas francas en Costa Rica fue creado a inicios de la década de los noventa con la idea de estimular la capacidad exportadora del sector textil nacional, otorgándole estímulos y exoneraciones tributarias. sin embargo, a partir de finales de esa década se introdujeron modificaciones para convertirlas en uno de los principales instrumentos de captación de inversión extranjera, manteniendo el mismo tipo de beneficios tributarios, pero dirigidos prioritariamente a empresas transnacionales.
Jorge Coronado n estudio divulgado en agosto de este año por la Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica, hizo un balance sobre las zonas francas, señalando al 2010 existen 256 empresas amparadas en este régimen, de las cuales, el 47 por ciento se ubica el sector servicios; y durante los últimos cuatro años representaron entre el 52 y 56 por ciento de las exportaciones del país, así como el 54 por ciento de la Inversión Extranjera Directa (IED) que ingresó a Costa Rica. El estudio reveló también que la mayoría de las empresas en las zonas francas son de capital estadounidense distribuido en 79.6 por ciento en el sector servicios, 92.5 por ciento en el sector de instrumentos médicos y laboratorio, y 84.8 por ciento en manufactura avanzada. En 2009, se hicieron nuevas modificaciones al régimen de zonas francas para adecuarse a las exigencias que estableció la Organización Mundial del Comercio (OMC). El caso de Costa Rica puede ser emblemático porque lejos de reducirse las exoneraciones tributarias a un régimen excepcional que tuvo como propósito original fomentar la actividad productiva; se encontraron las fórmulas para aumentarlas y extenderlas a otros sectores no necesariamente manufactureros. Precisamente, dos de los principales ajustes en la nueva ley permitieron la instalación de más empresas, que aunque no exporten directamente, pueden gozar de los beneficios fiscales si brindan servicios a la exportación y ahí cabe todo; asimismo, no necesariamente tienen que ser empresas manufactureras sino de cualquier otra actividad. ExCEsIvos bENEfICIos Si bien, las empresas que ingresan a este régimen deben hacer una inver-

cal por la reinversión de utilidades en compra de activos fijos nuevos, por gastos incurridos en capacitación fuera o dentro del país. Dicho crédito se deducirá del impuesto sobre la renta que tenga que pagar hasta por un 10% del total de lo que tienen que cancelar por año fiscal. MuCHo RuIdo, poCAs NuECEs Como puede verse este sector exportador bajo el régimen de zonas francas se convierte en privilegiado, pues no sólo no paga los impuestos que debería, sino que tampoco tributa sobre sus ganancias, y como si eso fuera poco, se les subvenciona la capacitación a empleados aprendices, apoyo a programas de vivienda para sus empleados, asistencia en selección de personal, etc. Todos esos gastos pagados por la población costarricense, pues se financian con cargo al presupuesto nacional. Como contrapartida las zonas francas han generado tan solo 58 mil empleos directos; y según datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) al 31 de octubre 2011 estaban inscritos más de un millón y medio de trabajadores formales, tanto del sector público como del privado, por lo que el empleo generado por las zonas francas representa únicamente el 2.60 por ciento del total de empleos formales existentes en el país. Con respecto al sector privado sólo el 7.09 por ciento de los trabajadores privados están ubicados en el sector de zonas francas. ¿pARA qué sIRvE? Entonces, ¿tienen sentido tantos beneficios fiscales, tributarios, municipales y estatales para un sector que aporta tan poco al empleo nacional, y que además tiene limitados encadenamientos a pesar de lo que plantean sus defensores? En el marco del actual debate nacional sobre el proyecto de reforma fiscal, se propone un único pago de impuesto a partir de 2015 de un 15 por ciento sobre repatriación de dividendos de ganancias. Obviamente las transnacionales, sectores empresariales, los estudios de abogados que les representan y los políticos ligados, han opuesto una gran presión e incluso chantajes para impedir dicho impuesto, planteando que ello representaría inseguridad jurídica, desestimularía a la inversión extranjera, o incluso que las empresas se marcharían. Lo cual no tiene asidero. Es necesario desmontar toda esta arquitectura de privilegios con la que los países desarrollados chantajean a los países en desarrollo a fin de ponerlos a competir entre ellos para brindarles las mayores ventajas. Se hace necesario no sólo recuperar la dignidad, sino también el sentido de la construcción de modelos de crecimiento económico soberanos, que pongan el acento en satisfacer las necesidades de las grandes mayorías de nuestros pueblos.

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con el cuento de la inversión, las zonas francas dan excesivos beneficios a las trasnacionales.

AméricA LAtinA (pAíses seLeccionAdos): número de empresAs fiLiALes de trAnsnAcionALes con sede en eL reino Unido, según pAís y sector

Casi todos los principales grupos económicos que cotizan en la bolsa en Londres usan paraísos fiscales para eludir impuestos. Además del perjuicio que causa en el propio Reino unido, esta práctica cuesta a los países en desarrollo por impuestos no cobrados el triple de lo que reciben por cooperación internacional.
María José Romero

L

a organización internacional Action Aid, con sede en el Reino Unido, publicó recientemente un informe que muestra que 98 grupos económicos del índice FTSE 100 utilizan paraísos fiscales, donde registran el 38 por ciento de todas sus filiales en el extranjero. La investigación de Action Aid muestra por primera vez cuán profundamente está arraigada esta práctica en casi todas las principales transnacionales del Reino Unido. El índice Financial Times Stock Exchange (FTSE) está compuesto por los cien principales valores de la Bolsa de

Londres, cuya capitalización total representa el 70 por ciento del total del mercado de valores de ese país. Dos razones hacen de los paraísos fiscales un lugar muy atractivo para eludir o evadir impuestos. Por un lado, la baja o casi nula tasa impositiva, lo que provee un incentivo obvio para las empresas que trasladan sus ganancias desde la jurisdicción en la que realizan sus negocios a un paraíso fiscal. Por otro, la opacidad de estas jurisdicciones, que ayudan a crear un velo de secreto alrededor de las transacciones de las empresas transnacionales, lo que en algunos casos es más importante que la tasa impositiva ofrecida. En tiempos de fuerte crisis financiera y económica mundial, esta práctica

recurrente tiene un fuerte impacto en la base tributaria de los países desarrollados y en desarrollo. Los bANCos A LA CAbEZA Action Aid señala que los bancos se ubican en el primer lugar como usuarios de paraísos fiscales: los “cuatro grandes”, HSBC, Barclays, Lloyds Group y RBS, que incluyen 1649 empresas que los utilizan. Las empresas petroleras y mineras, mientras tanto, ocupan el segundo lugar: British Petroleum y Shell suman casi mil empresas en paraísos fiscales, incluyendo más de 100 en el Caribe. La industria extractiva tiene gran presencia en América Latina, donde los recursos naturales juegan un papel central en

Fuente: elaboración propia en base al mapa de paraísos fiscales de Action Aid

En América Latina, el sector bancario está presente con cinco transnacionales establecidas principalmente en países como México con 67 subsidiarias y Brasil con 40. Se destacan los bancos HSBC y Barclays. En cuanto al sector minero, son 12 grupos establecidos en la región, con 59 subsidiarias en Chile, 52 en Brasil y 22 en Perú. Por otro lado, hay 9 grupos dedicados a actividades de explotación de hidrocarburos (petróleo y gas), que están presentes en gran parte de la región: la mayor participación la tiene Brasil con 47 compañías en su territorio, le sigue Argentina (45) y Chile (27), así como México y Venezuela con 19 y 17 respectivamente. Los principales grupos de este sector son BP y Royal Dutch Shell, con 65 y 85 subsidiarias, respectivamente.

sión inicial en activos fijos de al menos 150 mil dólares o su equivalente en moneda nacional, los beneficios que reciben a cambio desde enero de 2010, son enormes, y entre ellos: - El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) dará prioridad al mejoramiento de aeropuertos, carreteras, calles y demás vías de comunicación que se encuentren localizadas en las cercanías de las zonas francas. - El ingreso de materia prima, componentes, partes, maquinaria, equipo, accesorios, repuestos que requieran, no pagarán ningún tributo de importación. - La exención de pago de tributos de importación para vehículos automotores y partes de los mismos que requieran para su operación. Luego de 5 años todo el equipo o maquinaria importada podrá ser vendida, transferida o cambiada de destino en el territorio nacional, sin pago de ningún impuesto. - La exención de todo pago de impuestos para importación de combustibles, aceites, lubricantes. - La exención de todo pago de impuestos a la exportación o reexpor-

Zonas francas en Costa Rica
tación de sus productos. - La exención a todo pago de impuestos al capital, al impuesto territorial, al impuesto de bienes inmuebles, al impuesto de ventas, al de consumo, al envío de remesas al exterior, a las utilidades. De un 100 por ciento de 8 a 10 años y de un 50 por ciento por 4 ó 6 años más. - La exención de todo tributo y patente municipal por un período de 10 años. Quedan autorizadas para contratar en forma privada estos servicios. - En el caso del impuesto sobre la renta, las empresas pagarán un 6 por ciento de sus utilidades durante 8 años y de un 15 por ciento durante los siguientes 4 años. Si están ubicadas en el interior del país pagarán 0 por ciento durante los primeros 6 años, un 5 por ciento durante los siguientes 6 años, y un 15 por ciento durante los subsiguientes 6 años. - Aquellas empresas que instalen zonas francas en zonas de “menor desarrollo relativo” tendrán derecho a recibir una bonificación equivalente al 10 por ciento de la suma pagada por salarios durante el año inmediato

CAso dE INjustICIA tRIbutARIA

anterior, una vez deducido el monto pagado a la Caja Costarricense del Seguro Social sobre esos salarios. - Al cumplir 4 años de operar bajo el régimen de zona franca y que reinviertan en el país, podrán recibir una exención adicional del pago de impuesto sobre la renta. - Si están ubicadas en zonas de “menor desarrollo relativo” podrán las empresas acogerse al Programa Nacional de Generación de Empleo del Ministerio de Trabajo, que apoyará la capacitación de empleados o aspirantes hasta por un período de 3 meses, pagándole al aprendiz un subsidio mensual con cargo al presupuesto del programa del ministerio, el monto de este subsidio será el mismo del salario mínimo mensual. - Asistencia para la selección de personal por parte del INA y del Ministerio de Trabajo. - Asistencia en cuanto a vivienda y necesidades de carácter educacional para sus empleados y familias mediante coordinación con las instituciones públicas respectivas. - Tendrán derecho a un crédito fis-

8 - Edición Nº 094 SUPLEMENTO DEL DIARIO LA PRIMERA

Diciembre 2011

os impuestos son uno de los principales pilares para el financiamiento del Estado, porque proveen los recursos que permiten mejorar la calidad de vida de las personas, siempre y cuando la carga fiscal y la inversión pública estén exentas de actos de corrupción y clientelismo. La política tributaria y el gasto público deben estar al servicio de un desarrollo sostenible, equitativo y justo, que apunte a recuperar los recursos y sobre todo a redistribuirlos, con el objetivo de terminar con las situaciones de desigualdad, pobreza y exclusión social. Históricamente, los sistemas fiscales de América Latina se han caracterizado por: l Una baja presión impositiva. l impuestos altamente regresivos. Son los más pobres y vulnerables de la sociedad los que soportan en gran medida la carga tributaria. l Un trato preferencial a las rentas de capital, mediante una serie de exenciones o tratamientos especiales para el capital financiero y que en gran medida resulta ser especulativo. l Un peso importante de la deuda pública en relación al piB y por consiguiente un fuerte peso de los servicios de la deuda en el gasto público. l Un gasto público, en general y un gasto social en particular altamente pro-cíclicos, especialmente en los sectores de salud y educación. Si bien, América Latina ha experimentado un incremento en los ingresos fiscales en la última década, explicados en gran medida, por el mayor crecimiento primario exportador (sobre todo por el incremento del precio de materias primas) y la relativa estabilidad experimentada, a expensas del aumento de la demanda de los países de mercados emergentes, hoy cuestionada por la crisis global; son varias las principales características que hacen de la región una de las regiones más desiguales del mundo, entre los que resaltan aspectos fiscales como el crecimiento económico con baja redistribución de la renta; la recaudación de ingresos se ve fuertemente resentida por razones ligadas a la evasión y la elusión fiscal; entre las formas de evasión cabe destacar la manipulación de los precios de transferencia por parte de las empresas transnacionales a fin de reubicar ganancias y pérdidas

L

justicia fiscal en América Latina
La Red Latinoamericana sobre deuda, desarrollo y derechos – Latindadd viene promoviendo a través de estudios, eventos y diálogo con funcionarios y organizaciones sociales, la justicia en materia tributaria, destacando que la política fiscal, que incluye recaudación y asignación presupuestal, constituye una potente herramienta para generar igualdad.

pRopuEstAs dEsdE LA soCIEdAd CIvIL

ple diferentes niveles de renta, y cuya base imponible exonere a la personas de menores recursos. Reformas en las administraciones tributarias nacionales que contribuyan a su profesionalización, al cumplimiento de las normas, a la eficacia de los controles y al combate a la evasión. -Políticas públicas que aseguren el amplio acceso de los ciudadanos a la salud, educación, vivienda y demás servicios esenciales, a través de la reinversión social adecuada de los recursos. -El diseño y la implementación de políticas que promuevan la formalización a todos los niveles, a través de una cultura tributaria positiva, en la que los impuestos y el gasto social sean vistos como una inversión que fortalece el vínculo entre los ciudadanos y el Estado. -Denunciar los acuerdos bilaterales de inversión y los tratados de libre comercio, en sus capítulos financieros y de inversiones, tal como los están haciendo algunos gobiernos de la región. Asimismo, debe denunciarse la explotación de recursos naturales no renovables. A niveL regionAL: -El fortalecimiento de UNASUR, como iniciativa de integración regional capaz de coordinar y regular políticas fiscales que tiendan a la cooperación a fin de asegurar la provisión de bienes públicos regionales y la distribución equitativa de recursos al interior de la región. -Mecanismos de regulación financiera que desincentiven la especulación y la fuga de capitales y disminuyan los impactos por contagio de las crisis internacionales. A niveL gLoBAL: -Medidas de cooperación internacional en materia tributaria que contribuyan a la eliminación de paraísos fiscales de todo tipo y al combate al narcotráfico y al lavado de dinero. -Medidas que aumenten la transparencia en la actividad de las empresas transnacionales a nivel nacional, regional y global, mediante la publicación de los contratos, los beneficiarios reales de las cuentas y acciones y la exigencia de informes financieros país por país -El Impuesto a las Transacciones Financieras debe ser aplicado al más alto nivel, así como también el Impuesto a las ganancias.

La red de Justicia Fiscal de América Latina que integra diversas organizaciones promueve debates en torno a la mejora de la recaudación tributaria. (utilizando paraísos fiscales) para evitar el pago de impuestos y ocultar información. A estos problemas se suman los beneficios tributarios otorgados a las grandes inversiones, mediante acuerdos bilaterales de inversión que privilegian la entrada de capitales extranjeros por sobre la inversión nacional. Asimismo, la región enfrenta redes de corrupción, conformadas por empresarios, funcionarios y asesores que facilitan la evasión fiscal, y redes de narcotráfico y crimen organizado que se sirven de paraísos fiscales para lavar dinero, ocultar los beneficios derivados de actividades ilícitas, evadir a la justicia y dejar de aportar al fisco. REspuEstAs Y pRopuEstAs poLÍtICAs A niveL nAcionAL: -Reformas tributarias que presionen directamente sobre la renta y no sobre el consumo. Es necesario recaudar recursos de manera progresiva, es decir, de forma tal que el porcentaje a pagar aumente de acuerdo a una escala que contem-

Suplemento especial del diario La Primera y la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos - Latindadd

Edición: Carlos Alonso Bedoya. Textos: Rodolfo Bejarano, Lucho Moreno, María José Romero y Jorge Coronado. Fotos: LA PRIMERA - Diseño: Luis Chapoñán Guerra - Retoque digital: Manuel Patiño. Gerente Comercial: Cecilia Altez. caltez@diariolaprimeraperu.com / publicidad@diariolaprimeraperu.com - Publicidad: Patricia Carrillo. pcarrillo@diariolaprimeraperu.com

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