Decálogo de malas prácticas en porcicultura

Mª Luisa Rosas Valverde , José Luis Lorenzo González Maporc S.C. 40197 San Cristóbal de Segovia. Segovia. maporcmr@yahoo.es;

Introducción
Son muchos los problemas que cada día los ganaderos deben controlar en sus granjas y con los que los técnicos nos encontramos en nuestro trabajo diario. Y la gran mayoría de las veces no son los problemas de patología los causantes de las pérdidas económicas. Mejor dicho sí son la causa de las pérdidas, pero su origen está casi siempre (por no decir siempre) en una falta deficiente de manejo y de prevención. Una patología no aparece en una granja por generación espontánea. Los posibles orígenes de su presentación son: Animales enfermos que son introducidos en la explotación sin cuarentena ni control sanitario. Camiones de recogida o entrega de animales, que entran en nuestra granja con animales de otros orígenes. También camiones, o mejor dicho camioneros de transporte de pienso que visitan varias instalaciones al día con los mismos zapatos y ropa. Instalaciones que están construidas a corta distancia entre sí, lo que puede provocar la entrada de agentes patógenos a través del aire. Entrada de personas ajenas a la explotación sin cambio de ropa y botas.

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Una vez que una patología se encuentra ya introducida en nuestros animales la tendencia a la que recurrimos es conseguir controlarla y lo ideal sería erradicarla. Este último objetivo suele ser complicado y difícil, por lo que nos encaminamos más a programas de control (vacunas y medicaciones).

Son muchos los problemas que cada día los ganaderos deben controlar en sus granjas y con los que los técnicos nos encontramos en nuestro trabajo diario. Y la gran mayoría de las veces no son los problemas de patología los causantes de las pérdidas económicas. Mejor dicho sí son la causa de las pérdidas, pero su origen está casi siempre (por no decir siempre) en un deficiente manejo y una falta de prevención.
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Por desgracia, esta decisión va pocas veces acompañada de un cambio de los hábitos de nuestro manejo y hace que en muchas ocasiones las patologías se enquisten en nuestro día a día, lo que encarece nuestros costes de producción y además no se obtengan los resultados esperados. Una vez que las patologías ya están cómodamente instaladas en una población, de cómo realicemos nuestro trabajo día a día va a depender que reaparezcan con más virulencia o que consigamos ponérselo más difícil.

Foto nº 1: La bioseguridad bien controlada nos ayuda a evitar la entrada de agentes patógenos

Efectos del tipo de conservante añadido al ensilado de trigo sobre porcicultura y composición química de la leche Decálogo de malas prácticas en la producción

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Foto nº 2: La falta de un protocolo de trabajo lleva inevitablemente al fracaso

Un factor muy importante que nos puede complicar más el que podamos conseguir disminuir todas las incidencias presentes son las instalaciones, a veces por viejas, por estar mal diseñadas o por no saber manejar sus automatismos. En cada fase, nave o sala debemos tener en cuenta los siguientes puntos o causas que debemos analizar para resolver los problemas. Si se dan algunos de estos casos, debemos corregirlos y complementar a los programas de control.

Mala fertilidad
• Inadecuada condición corporal de la cerda en el momento del destete. • Recelas realizadas de forma inadecuada. • Insuficiente presencia de verracos y falta de estímulo sexual de las cerdas. • Practicar la inseminación artificial en tiempos no correctos (demasiado pronto o tarde). • Mal uso del semen por la forma de conservarlo o por defectos en su aplicación. • Los utensilios utilizados para la inseminación deben mantenerse lo más limpios posibles. • Temperaturas inadecuadas de las naves de flushing (frío o calor). • Falta de un soporte informático adecuado con el que estudiar y prevenir los problemas de la reproducción. • Mala higiene de las naves. • Traslados de alojamientos de las madres en momentos inadecuados después de la inseminación. • Mal control térmico y de las ventilaciones de las naves de gestación. • Exceso de ruidos o falta de tranquilidad en las salas de cubrición y gestación confirmadas. • El estado corporal de la cerda en cada momento de su vida es importante controlarlo y manejarlo par evitar problemas de prolificidad. Debe conocerse perfectamente cual es la curva de alimentación adecuada en cada momento.

Foto nº 3: La mala conservación de las dosis seminales conlleva problemas de fertilidad importantes

Abortos. Perdidas embrionarias
• Abortos estacionales por un mal control del fotoperiodo. Falta de iluminación en parideras y gestaciones.

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Rosas, M y Lorenzo, J.

Foto nº 4: En muchas instalaciones es necesario dedicar un tiempo diario para enseñar a beber a las cerdas en su primer paso por las salas de partos

Fallos en la producción de las primerizas
Mala adaptación de nulíparas: • Falta de aislamiento a la llegada.

• Falta de control de la condición corporal. • Falta de un protocolo adecuado para estimular la salida a celos de las cerditas. • Mal manejo en el primer parto:

• Fallos en el programa de inmunización frente a los patógenos de la granja. • Falta de recuperación sanitaria de las nulíparas antes de llevarlas a la nave de cubrición. • Fallos en el control de la curva de alimentación antes y después de cubrir y en la fase de lactación.

- Falta de encalostramiento a los lechones. - Mala aplicación de una adecuada curva de alimentación. - Falta de desarrollo mamario. Lactaciones cortas. (Pocos lechones).

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Foto nº 5: La monitorización y control al parto evitan muertes de lechones

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Foto nº 6: Lavar las cerdas antes de su paso a las parideras disminuye la probabilidad de presencia de problemas entéricos de los lechones

Problemas en las salas de partos
• Mal ambiente (temperaturas inadecuadas, mala ventilación). • Falta de vigilancia y monitorización de los partos. • Inadecuados nodrizajes y acoplamientos. • Ausencia de higiene en el preparto y periparto. • Deficiente aplicación de una correcta curva de alimentación diaria de las madres. • Falta de caudal de agua o cazoletas que presentan dificultad para el consumo por su tamaño o por sus características. • Presencia de personal poco formado. • Incorrectas anotaciones de los datos ocurridos en cada parto (nacidos muertos, etc.). • Exceso de ruidos o falta de tranquilidad.

Diarreas de lechones lactantes
• Mal encalostramiento de la camada. • Falta de succión de la leche por parte de los lechones, lo que provocará mamitis y diarrea. • Falta de higiene en la sala de partos y de todos los utensilios necesarios. • Entrada a partos de cerdas extremadamente sucias y sin lavar. • Deficiente programación de la curva de alimentación de las madres en la paridera. • Falta de caudal o mala calidad del agua. • El uso deficiente del alimento de los lechones (grandes cantidades que permanecen en los platos un tiempo excesivo) puede provocar el inicio de problemas entéricos.

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Rosas, M y Lorenzo, J.
• Falta de espacio vital. Muchos lechones por corral. • Deficientes puntos de pienso y agua por número de animales. • Calidad y manejo de los diferentes piensos en su cantidad y en los periodos recomendados por las empresas de nutrición. • Calidad y caudal de agua. • Mala planificación de la capacidad de las salas con rejuntes inapropiados de animales de diferentes edades. (Nula aplicación de sistemas todo dentro – todo fuera). • Presencia de personal poco cualificado.

Problemas en el cebadero
• Mala regulación de la temperatura y ventilación y fallos en el precalentamiento y secado de las salas.
Foto nº 7: Controlar la calidad sanitaria de bebida es una de las prácticas menos exigidas por los productores en sus instalaciones

• Falta de espacio por animal. • Falta de puntos de agua y pienso. • Falta de control de cantidad y calidad del agua. • Entradas por lotes sin planificar. (Fallos en los sistemas de todo dentro-todo fuera).

• Falta de pediluvios para la desinfección del calzado después de pisar la diarrea de una camada.

Problemas en los lechones destetados
• Falta de higiene en las salas. • Mala calidad ambiental (temperatura y ventilación). • Fallos en el precalentamiento de las salas.

Mortalidad de madres
• Mala calidad del agua. • Falta de caudal de agua.

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Foto nº 8. Cuidar el estado corporal de las madres especialmente en la paridera es otra causa para evitar su desecho

Decálogo de malas prácticas en porcicultura

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• Deficiente aplicación de una buena curva de alimentación. • Problemas con las instalaciones (cojeras). • Ayunos “obligatorios” en los fines de semana. Mucha gente no aporta la comida de la tarde en las granjas de madres los domingos. • Cerdas enfermas en la paridera (caídas o con falta de apetito y no son destetadas inmediatamente, lo que provoca su rápido deterioro y en muchos casos que la cerda muera).

Falta de GMD y del I.C.
• Falta de ventilación de las salas. • Temperaturas mal programadas y que no se controlan diariamente. • Falta de puntos de agua y pienso. • Mala calidad y caudal de agua de bebida. • Alimentación deficiente o mal regulada con pérdidas de pienso a los fosos. • Exceso de medicaciones en el pienso.
Foto nº 9: Otro factor importante de manejo es tener establecido un buen programa de desinfección y desratización

• Bioseguridad. • Ventilación. • Temperatura. • Caudal de agua. • Calidad del agua. • Higiene de las salas y utensilios. • Adaptación de primerizas. • Rejunte de lotes de animales en las diferentes fases. • Aplicación de programas vacunales. • Calidad del pienso. • Limpieza y estado de conservación de los silos de pienso. • Preparación y formación del personal de las granjas.

Patologías
Producidas por trabajar con mala:

Conclusiones
Cuando nos tenemos que plantear soluciones a cualquier problema que se nos presenta en nuestro trabajo, si se analizan estos puntos encontramos que hay una relación muy directa entre la facilidad de encontrar soluciones y la duración del problema con el número de estos puntos que encontramos incumplidos. El personal cualificado, saber manejar los equipos automáticos que tenemos en las granjas, y la bioseguridad son determinantes para encontrar las respuestas adecuadas. Obsesionarnos con resolver la patología sin tener en cuenta la situación real del entorno sólo nos llevará a alargar el problema en el tiempo y empeorar sus consecuencias económicas. Controlar el agua de bebida en su calidad y cantidad en todos los puntos de la granja puede ser la solución a muchos problemas que en algunos casos podemos encontrar crónicos en nuestras explotaciones.

Foto nº 10: Evitar la pérdida de pienso, y más con el precio actual, mejora nuestro índice de conversión

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