Alma Alquimia

Amplificación

Anima

Ver Siete sermones a los muertos. El arte de la alquimia constituye algo más que la expresión precientífica de la química. Jung señala que los alquimistas se guiaban por axiomas como el siguiente: Aurum nostrum non est aurum vulgo (“Nuestro oro no es el oro vulgar”), clara alusión a su ir “más allá” de la materia. Es cierto que el trabajo del alquimista sobre la materia representaba un intento de penetrar en las claves de las reacciones químicas, pero no lo es menos que, simultáneamente, se establecía un proceso paralelo, en el que la proyección del material psíquico facilitaba que el camino a recorrer se concibiera como una senda de desarrollo y transformación espiritual. Quien busca seriamente la lapis philosophorum (piedra filosofal) ingresa en una vía en la que el conocimiento implica una auto transformación, representada en la figura de la transmutación de la materia. Se utiliza la amplificación buscando asociaciones con el material simbólico o mitológico que emerge (en sueños o en otros estados de la conciencia), en la medida en que se requiera, a menudo inducido por la falta de asociaciones personales o por la claridad del motivo. El aspecto femenino de la psique masculina. Anima mundi: el Alma del Mundo. Arquetipo, según la psicología junguiana, de lo femenino en la psique del hombre. Personificación de las tendencias psicológicas femeninas en la psique del hombre. El ánima muestra cuatro etapas de desarrollo (von Franz, 1980). En la primera aparece como la mera personificación del poder físico, representada en la figura del atleta. En la segunda, posee iniciativa y capacidad para planear la acción. En la tercera, se transforma en la palabra, apareciendo con frecuencia como profesor o sacerdote. Finalmente, en su cuarta manifestación, el ánima es la encarnación del significado. Está influido en el hombre por la figura de su madre.

Animus

Arquetipal

Arquetipo

El aspecto masculino de la psique femenina. Arquetipo, según la psicología junguiana, de lo masculino en la psique de la Mujer. Personificación de las tendencias psicológicas masculinas en la psique de la mujer. El ánimus muestra cuatro etapas de desarrollo (von Franz, 1980). En la primera aparece como la mera personificación del poder físico, representada en la figura del atleta. En la segunda, posee iniciativa y capacidad para planear la acción. En la tercera, se transforma en la palabra, apareciendo con frecuencia como profesor o sacerdote. Finalmente, en su cuarta manifestación, el ánimus es la encarnación del significado. Está influido en la mujer por la figura de su padre. Corriente psicológica, neojungiana, que presta especial atención a la realidad arquetípica que inunda nuestra psique. El padre de la psicología arquetipal, James Hillman, argumenta cómo “la disolución del yo no significa desorden, ya que toda fantasía es guiada por un orden arquetípico más profundo. En un sentido junguiano son esquemas básicos en la psique humana que se configuran como motivos universales y se expresan con la presencia de imágenes. El arquetipo como tal no llega a la conciencia, es “psicoide”, es decir, trasciende la psique humana como quantums de energía autónoma, subliminar y colectiva que se manifiestan en formas de experiencias sincronísticas o trascendentales, que poseen as los sujetos y operan a través de ellos. La psique construye, con esas informaciones energéticas, imágenes arquetípicas, que son cognoscibles, y constituyen los materiales de tradiciones mitológicas y religiosas, del folklore y de las leyendas. Los orígenes del concepto arquetipo lo podemos encontrar en la obra de pensadores como Pitágoras (570-500 a. C), Platón (428-348 a. C.) Plotino (205-270 d. C.), Porfirio (232-304), Jámblico (270-330) y Proclo (410-485). En todos estos antecedentes filosóficos podemos vislumbrar la noción de una estructura profunda que está en la base de la aparente realidad externa. Kant (1724-1804) fue otra de las influencias fundamentales en la gestación del concepto arquetipo. Su planteamiento de unos esquemas adquiridos a priori por la que todos los datos sensoriales pueden organizarse en categorías innatas se vincula directamente con lo que este

concepto quiere significar. Pero quizás, fue Schopenhauer (1778-1860), con su idea de los prototipos como formas originales de todas las cosas, quien más influyo en la germinación de la noción de arquetipo en su concepción junguiana. Contenidos del inconsciente colectivo; imágenes primordiales y modelos de formación de símbolos que se repiten a lo largo de la historia de la humanidad. Modelo original o ideal a partir del cual se realiza una obra. Según Carl Jung, estructura universal nacida del inconsciente colectivo que aparece en los mitos, en los cuentos y en todas las producciones imaginarias del individuo sano, neurótico o psicótico.

Arquetipo de la madre

El arquetipo de la madre representaría uno de los arquetipos principales de lo inconsciente colectivo en la psicología analítica de C. G. Jung. La imagen de una Gran Madre remite en su génesis a la historia de las religiones. Su manifestación simbólica se halla representada a través de una amplia variación «del tipo de una diosa madre». Dada su escasa y condicionada presencia como tal en la experiencia práctica, y tratándose de un abordaje psicológico, se hace necesario plantear la fuente de la que deriva todo simbolismo: el arquetipo. “Lo «maternal»: por antonomasia, la mágica autoridad de lo femenino; la sabiduría y la altura espiritual más allá del intelecto; lo bondadoso, protector, sustentador, lo que da crecimiento, fertilidad y alimento; el lugar de la transformación mágica, del renacer; el instinto o impulso que ayuda; lo secreto, escondido, lo tenebroso, el abismo, el mundo de los muertos, lo que devora, seduce y envenena, lo angustioso e inevitable".(C. G. Jung. Los arquetipos y lo inconsciente colectivo).

Complejo

Complejo materno negativo

El complejo es un patrón de pensamientos y sentimientos suprimidos que se agrupan (que establecen una constelación) alrededor de un tema concreto proveniente de un arquetipo. Es el resultado como “formación de síntesis” de la interacción que se ha producido en la historia del desarrollo del sujeto, entre personas reales de sus “relaciones objetales” que han cumplido una función en el desarrollo y el material arquetípico relacionado con esas funciones. “Complejo materno”: internalización objetal de la función real materna y arquetipo de la madre.("... existen complejos que jamás estuvieron anteriormente en la conciencia y que por ello jamás pudieron ser reprimidos arbitrariamente. Brotan de lo inconsciente e invaden la consciencia con sus convicciones e impulsos extraños e inalterables" Jung). Según J. Jacobi los complejos, "grupos de representaciones emocionalmente cargadas en lo inconsciente deben considerarse en su aspecto negativo y positivo, pues hay que recordar que -continúa Jacobi- "Freud consideraba al complejo exclusivamente a partir de lo patológico, mientras que Jung lo concibe también a partir de lo sano". Trabajar con los complejos es abrir una ruta de contacto con lo sagrado; así como entrar al infierno con Virgilio, y promete el arribo al Paraíso; "... Aquí se advierte claramente -dice Jacobi- el modo de consideración finalista de Jung: lo malo puede considerarse siempre, también, como punto de partida del bien, lo patológico, como fuente de una inspiración más intensa de salud". Lo materno es adecuado ó positivo, en la medida en que facilita el desarrollo; pero, sin embargo, podemos hablar de un complejo materno negativo si el resultado es todo lo contrario. En ese caso, la madre no facilita un adecuado desarrollo de lo femenino en el hombre sino que lo acapara y le impide su adecuada independencia. Este hecho es fácil verlo en la vida exterior en forma de madres posesivas que impiden salir al joven ó al adulto de "debajo de sus faldas" (hipertrofia de lo materno) ó, por el contrario, en madres que se preocupan ciertamente de sus hijos y a los que les falta la protección adecuada (hipotrofia de lo materno). Sin embargo, es más difícil verlo a nivel subjetivo, es decir, no hablar de una madre negativa sino de un complejo materno negativo en donde ya la

madre real no juega un importante papel ó, incluso, ya no existe.

Constelar Démones

Término junguiano sinónimo de activación. Considerados, en diversas tradiciones, como seres intermedios conectores entre los dioses y los humanos. Papel muy importante en la transmisión de mensajes que se daba en el mundo de los sueños. Podían favorecer al hombre facilitándole bienestar y riqueza pero también podían arrastrarle hacia desventuras y tragedias. Espíritus traviesos que pueden ser benefactores y que pueden tener muy mal carácter. El espíritu de los démones fue incompatible con el espíritu de las religiones monoteístas quienes establecieron una neta diferencia; los ángeles, puros, luminosos, y buenos y los demonios, contaminados, oscuros y llenos de maldad. Esta dicotomía escisiva impide entender que los démones son metáforas del alma humana; contradictoria, cambiante, benefactora y destructiva. James Hillman: “en sueños nos visitan daimones, ninfas, héroes y dioses con la forma de nuestros amigos de la tarde anterior”. Las religiones monoteístas, el cristianismo especialmente, han generado una fuerte dualidad en el ser humano. Esta se ha expresado exiliando al cuerpo y a los sentidos del culto religioso. La materia reprimida, cuerpo demonizado, instintos,.. retorna en las prácticas masoquistas de los cilicios y demás torturas del asceta, y colectivamente en festividades religiosas donde lo pagano hace acto de presencia, aunque camuflado con los ropajes del cristianismo, como ocurre en conmemoraciones de la Semana Santa: flagelaciones, crucifixiones, procesiones andaluzas donde el consumo de alcohol es muy importante como en las conmemoraciones Báquicas.

Enantiodromí a

Filemón Función teleológica

(del griego: enantios, contrario, opuesto, y dromos, carrera) significa correr en sentido contrario. Con dicho término se establece en la filosofía de Heráclito «el juego de los opuestos en el devenir, esto es, la noción de que todo lo que es pasa a su contrario”. Carl Gustav Jung recogerá el término e incluyéndolo en su psicología analítica lo definirá como «la aparición, especialmente en sucesión temporal, del principio opuesto inconsciente. Este fenómeno característico se da en casi todos los sitios donde una dirección extremadamente unilateral domina la vida consciente, de modo que se forma en el tiempo una posición opuesta inconsciente dotada de idéntica fuerza, la cual se exterioriza primero por la inhibición del rendimiento consciente y más tarde por la interrupción de la dirección consciente”. La enantiodromía es típicamente experimentada en conjunción con síntomas asociados con la neurosis aguda, y a menudo presagia un renacimiento de la personalidad. Pero tengo que subrayar que ese gran plan según el cual está construida la vida inconsciente del alma escapa a nuestro entendimiento, tanto que nunca podemos saber qué mal se necesita para que aporte un bien por enantiodromía, y qué bien inducirá a hacer el mal.(Jung. Acerca de la fenomenología del espíritu en los cuentos populares). Imagen fantástica de Jung de un anciano, al que llamó Filemón, que representaba la intuición superior; para Jung era como un guru. Dirección a la psique hacia la integración. La presencia de imágenes arquetípicas se podría activar de forma considerable en momentos de transición en la vida (los ritos de paso que aún encontramos en determinados cultos tribales) o ante acontecimientos vitales de cierta importancia, cumpliendo, básicamente, un papel creativo y compensador. Estas imágenes dirigen a la psique hacia el enriquecimiento, la integración y el sentido. Tal cosa se puede constatar en situaciones que provocan un impacto emocional grande, como la enfermedad o la muerte, o que requieren de energía y concentración, como el hecho de empezar un proyecto creativo.

Función trascendente

Hermes

Una tendencia innata a que los contenidos opuestos puedan dialogar entre ellos y engranen, en mutua influencia, lo que puede verdaderamente hacer que se trasciendan sus viejas oposiciones entre consciente e inconsciente y se “encuentre” una nueva posición adscrita al yo. A esa tendencia la denomina "función trascendente" responsable de la producción de imágenes arquetípicas portadoras de potencial para la curación e individuación dotando al sujeto de un profundo sentido espiritual. En definitiva es una fuerza teleológica del inconsciente colectivo, específicamente del Si-mismo, con una finalidad integrativa, para el desarrollo de la conciencia en el camino de la individuación. .. el “más humanitario entre los dioses”, es un genuino dios olímpico (…) Como mensajero de los dioses aparece sólo en la Odisea, no en la Ilíada. Pero sentimos que este papel corresponde enteramente a su modo de ser. Su valor es la habilidad. Sus trabajos denotan menos fuerza o sabiduría que agilidad y toda clase de clandestinidad (…) “Astuto”, “Falaz”, “Ingenioso”; es el patrón de los bandidos y ladrones y de todos los que saben procurarse clandestinamente una ventaja (…) Allí reconocemos al maestro de la oportunidad, de mirada alegre, nunca desconcertado, al que le importan poco las normas de orgullo y de la dignidad y que, a pesar de todo, resulta amable (…) Todo aquel que encuentra algo precioso en el camino o hereda una fortuna da las gracias a Hermes, todo lo que se llama “encontrado” se considera regalo de Hermes (…) Señor de la gente que actúa en la oscuridad (…) Ningún dios cuida tanto los rebaños y su crecimiento (…) Es el milagroso fructificador de los animales por el cual puede asumir el carácter de un dios de la fertilidad. Pero se traiciona rápidamente: su actitud tiene un peligroso revés en la pérdida igualmente milagrosa (…) Otra faceta de este dios lo muestra como acompañante de los muertos (…) Éste es Hermes Psicopompo, el conductor de las almas, del cual oímos tanto en épocas posteriores (…) Él mismo se llama guía de los sueños (…) lo que hace es una obra magistral y el goce es sin responsabilidades (…) El mundo de Hermes no es de ninguna manera heroico. (W. F. Otto, Los dioses de Grecia, Madrid, Siruela).

Híades

Imaginación activa

Las Híades en la mitología griega son las ninfas hacedoras de lluvia, al menos esto es lo que parece que significa su nombre. En un principio las Híades eran unas estrellas que aparecen en primavera; de las que se decía habían sido unas ninfas transformadas por Zeus en constelación por los grandes servicios que realizaron cuidando a Dioniso. En la mitológica comarca de Nisa, atendieron al niño Dioniso, entregándoselo posteriormente a I no. Se dice que las híades son hijas de Atlante y Pléyone o la oceánida Etra. En una versión más tardía, se hacía de las Híades unas muchachas; hermanas de Hiante, que, desoladas por la muerte de éste, murieron de pena, siendo transformadas en constelación. En la mitología romana a las Híades se les identifica con las Súculas. Las híades son las siguientes: * Fésile* Córonide* Eudora* Ambrosia* Feo* Polixo* Dione Fueron las siete hijas de Atlas y Etra, y hermanastras de las Pléyades, Félise, Córonide, Eudora, Ambroxía, Feo, Polixo y Dione. Después de la muerte de su hermano Hyas, sus hermanas, las Híades, lloraron su muerte con tanta vehemencia que murieron de pena. Zeus, en reconocimiento de este amor, compadeció a las hermanas tornándolas en estrellas y las situó en la cabeza de Tauro, donde su salida anual va acompañada por lluvia abundante. Técnica de Jung consistente en usar la imaginación (imaginatio vera) para interactuar con los personajes que pueblan la psique y con los que se conecta mediante imágenes. Los personajes son complejos-arquetipos y objetos internalizados de las relaciones objetales del sujeto. Técnica de Jung consistente en usar la imaginación (imaginatio vera) para interactuar con los personajes que pueblan la psique y con los que se conecta mediante imágenes. Los personajes son complejos-arquetipos y objetos internalizados de las relaciones objetales del sujeto. Es una técnica terapéutica, elaborada por Jung, y que podríamos definir como la utilización de la imaginación para interactuar con las diferentes partes o personajes que configuran nuestra psique. Puede emplearse de diferentes maneras y tener distintos formatos; desde la pintura, escultura o puesta en movimiento de las fantasías e imágenes que brotan de forma espontánea de nuestro inconsciente, como ocurre en los sueños, hasta, de

forma más directa, interactuando con las imágenes que brotan en la meditación.La imaginación activa puede convertirse en una herramienta fundamental en el proceso de conocimiento de nuestra psique objetiva, y en una práctica que nos aporte paulatinamente autonomía en nuestro trabajo personal.

Inconsciente colectivo

Inconsciente psicoide

Individuación

Es la herencia espiritual de la humanidad, acumulada a lo largo de todo el desarrollo filogenético de la especie, que renace en cada estructura individual, y está presente en cada individuo desde su misma concepción. Metafóricamente hablando vendría a ser algo así como nuestro ADN o genotipo psicológico, la dotación hereditaria que contiene toda la información anímica o vivencial que regula nuestro desarrollo psicológico hasta su culminación o plenitud. La hipótesis del inconsciente colectivo no viene a sustituir la idea de un inconsciente personal, sino que se presenta únicamente para complementarlo (Raymond Hostie, 1955). La parte de la psique cuyos contenidos inconscientes son hereditarios y pertenecen a la humanidad en general; por contraste, el inconsciente individual comprende las experiencias que han sido reprimidas u olvidadas. Término acuñado por JUNG, quien jamás organizó sistemáticamente sus escritos sobre el inconsciente psicoide. Literalmente psicoide significa similar a la psiquis. Se habla de una cualidad semejante a la psiquis en algo que se manifiesta en el mundo físico. A partir de 1946 Jung denominó psicoides a los arquetipos para resaltar que tienen manifestación externa en el mundo físico. In-divisible, Uno. Derivada del proyecto intencional de la psique de dirigirse hacia el arquetípico de totalidad, favoreciendo el desarrollo del sujeto individual. El proceso de la integración de la personalidad; la

búsqueda de significado. Isis Isis es el nombre griego de una diosa de la mitología egipcia. Su nombre egipcio era Ast, que significa trono, representado por el jeroglífico que portaba sobre su cabeza. Fue denominada Gran maga, Gran diosa madre, Reina de los dioses, Fuerza fecundadora de la naturaleza, Diosa de la maternidad y del nacimiento.Isis era representada como mujer con el jeroglífico del trono Ast sobre su cabeza. Otras veces está sentada, ostentando un tocado con el disco solar, por ser hija de Ra, el dios Solar. Podemos verla igualmente con alas de milano, abriendo sus brazos para bendecir a sus devotos e hijos, simbolizando su maternidad; con forma de diosa árbol, amamantando al faraón. En su versión antropomorfa, Isis era representada como una mujer que llevaba un ajustado vestido, coronada con el trono anteriormente descrito. A comienzos de la dinastía XVIII y en el período tardío, es representada con cuernos y un disco solar entre ellos, al modo de la diosa Hathor, por tanto, atributos tomados de esta última diosa. También porta el sistro y el menat, símbolos de la diosa Hathor y, en sus manos, suele llevar el anj (ankh) y un cetro papiriforme.Su origen es incierto, pero se estima que provino del delta del Nilo. Las primeras menciones de Isis datan de la dinastía V de Egipto en la cual se encuentran las primeras inscripciones literarias, pero su culto se hizo prominente más tarde en la historia egipcia, cuando se empezaron a absorber y sincretizar los cultos de otras diosas. Con el tiempo se expandió fuera de Egipto, en el Oriente Próximo y el Imperio romano, con la construcción de templos lejanos dedicados a ella, como en las Islas Británicas. Hasta el siglo VI se pudieron encontrar rastros de su adoración en la Europa cristiana.El templo más importante dedicado a su culto estaba en la isla de File. En Dendera era expuesta anualmente en un quiosco del templo de Hathor, a los rayos del Sol, para regenerarse. En Guiza fue venerada como Señora de las pirámides. Su culto se propagó por todos los pueblos del Mediterráneo, resistiendo la expansión del cristianismo y se mantuvo en el templo de File durante el Imperio romano hasta que fue prohibido en

tiempos de Justiniano I, en el año 535. Los estudiosos han hecho comparaciones con el culto a Isis a finales de la época romana y el culto a la Virgen María. Después de que la religión cristiana ganó popularidad y comenzó a dispersarse en Europa y luego en Roma, los cristianos convirtieron el santuario de Isis en Egipto en una Iglesia en honor a María así como de manera deliberada tomaron imágenes del mundo pagano y las utilizaron.

Mitologema

Término acuñado por Karl Kerényi y que se refiere a una unidad básica que versa sobre un material en donde están implicados los dioses y los seres divinos, combates de héroes y descensos a los infiernos, elementos contenidos en relatos conocidos y que, sin embargo, no excluyen creaciones más desarrolladas.

Nekya

Viaje de descenso a los infiernos del Hades. Viaje interior. El primer viaje al más allá lo relata Homero. En el libro xi de la Odisea, "el barco llegaba al confín del Océano profundo". Ulises (Odiseo), sacrifica unas reses para que "los muertos, cabezas sin brío", aparezcan. "Del Érebo entonces se reunieron surgiendo las almas privadas de vida", sedientas de sangre. La Nekya homérica es una aparición, el héroe llega al confín, cumple el rito y los difuntos van a él. No baja el vivo, suben los muertos, el infierno es el espacio del diálogo entre generaciones. "No pretendas, Ulises preclaro –le dice Aquiles– buscarme consuelos de la muerte, que yo más querría ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal y de corta despensa que reinar sobre todos los muertos que allá fenecieron". Es ésta una concepción de la muerte, y de la vida, más heroica que mítica, más pragmática que religiosa. Entre estos muertos hay antiguos amigos suyos, y también descubre que su madre ha muerto porque se la encuentra allí, hacía años que no la veía y creía que aún estaba viva. Ahí no hay ni bien ni mal, el reino de Hades es sin moralidad, ahí ya no hay thymos que en griego quiere decir vehemencia, apasionamiento, fogosidad, sed de vida. La timocracia es el gobierno de los guerreros, los militares. El thymos es lo que nos hace ser guerreros, apasionados, nos empuja a la acción, nos compele a actuar, a manifestar, a ex-teriorizar; pero en el mundo de Hades no hay thymos. En griego "deseo" se dice "epithymia", lo cual tiene relación con "thymos". Tampoco hay phrenes (frenes) y "phrenes" se puede entender como ansiedad, nervio, actividad "frenética". La frenología es aquel enfoque yo diría que mítico, que aspiraba a buscar "localizaciones" del alma en los nervios y en el cerebro, "espacializar" la psique identificándola con la physis.Homero nos cuenta que lo que habita el reino de Hades es psique, pero no thymos, el thymos no entra ahí. Esto es lo que cuesta la entrada al reino de Hades: se deja el thymos y sólo puede entrar el alma. Sólo puede entrar el alma, porque el alma desde su origen pertenece a la profundidad.Por lo tanto se entra a Hades cuando hay una pérdida de lo que llamamos pasión por la vida, furia por vivir, urgencia vital, codicia de vida, concupiscencia. Cuando aparece Hades desaparece la urgencia vital (thymos), desaparece el deseo (epithymia) y

la sed de vida, desaparece la espacialidad, la corporeidad y pasamos de un mundo tridimensional (corpóreo) a un mundo descarnado, inextenso: el de las imágenes. ¿Qué es lo que encuentra Odiseo allí? Encuentra "ídolos", "eidolon" (imágenes), eidos, a-ides, encuentra "imágenes" sin cuerpo, sin sangre, sin pasión, aquello que también se llamará "sombras". Es como si se fuera ante todo sombra, las sombras en el país de la oscuridad. Homero habla del Hades como un "mundo indeterminado y sombrío, ocupado por las sombras"."Hacer alma" sería justamente desprenderse del cuerpo y esto nunca se hace voluntariamente, porque la voluntad justamente es una afirmación de phrenes y de thymos; "Quiero!"; y thymos es justamente lo que no hay en el Hades. Por eso los muertos, según cuenta Homero se acercan rápidamente cuando huelen la sangre. Odiseo hace sacrificios de animales en el Reino de los Muertos y ante la sangre se acercan las sombras, porque las sombras no tienen sangre y no tienen vida. Como no tienen ni sangre, ni phrenes, ni cuerpo, por ello mismo no hablan, no son manifiestas ni siquiera en sonido, y para poder oírlas hay que dejarles que beban la sangre. Por eso Odiseo pone su espada por delante, para que ninguna alma beba la sangre hasta que no venga en primer lugar Tiresias, que es de quien espera consejo y guía. Vale la pena advertir Odiseo desciende al Hades a buscar sabiduría y guía, no desciende a ganar nada, ni a conquistar nada, ni a llevarse nada, ni a dominar nada, sino a buscar visión interior, lo que en inglés se dice "insight".

Parapsíquicos A una inicial intranquilidad subjetiva siguieron la manifestación preliminar o por toda su casa de toda una serie de fenómenos parapsíquicos o paranormales paranormales presenciados por toda su familia, de los que ya tenía amplio conocimiento y experiencia, habida cuenta de que su tesis doctoral "Acerca de la psicología y patología de los llamados fenómenos ocultos", realizada con el profesor Eugen Bleuler en la facultad de medicina de la Universidad de Zúrich en 1902, versaba sobre lo que en aquel momento se prefería denominar espiritismo y fenómenos asociados. También debe recordarse que la propia madre de Jung, Emilie Preiswerk (1848-1923) poseía una personalidad marcadamente disociativa que influyó enormemente en el rasgo intuitivo de Jung, tan llamativo para todos quienes le conocieron, o que el material que conformara su tesis lo extrajera de las sesiones de espiritismo efectuadas en su casa desde 1896. Hoy se sabe que la paciente nombrada en su tesis doctoral, "la señorita S. W.", era su prima Helenene Preiswerk.Las manifestaciones fueron las siguientes:Su hija mayor veía por la noche una figura blanca atravesando la habitación.A su otra hija la levantaron la manta de la cama en dos ocasiones por la noche. Su hijo de nueve años tuvo un sueño de carácter terrorífico al que llamó "el dibujo del pescador": en él aparece representado como figura central un pescador que acababa de coger un pez del río. Frente a él se cierne, por un lado, la figura del diablo reclamando el robo de dicho pez, y por otro, un ángel defendiendo la inocencia del pescador.Sus dos hijas y Jung mismo percibieron el sonido de la campanilla de la puerta, pero al abrirla allí no había nadie.La conclusión a la que llegará Jung es que la casa estaba repleta de espíritus, y ante la pregunta "Por el amor de Dios, ¿qué es esto?", escucharía al unísono la siguiente respuesta, incluida a posteriori en el encabezamiento del Sermo I de los Septem Sermones ad Mortuos: Regresamos de Jerusalén, donde no hallamos lo que buscábamos. (Recuerdos, sueños, pensamientos, págs. 227 y 448).VerSiete sermones a los muertos. Persona En la psicología analítica es el arquetipo que precisa la identidad social del sujeto. Pleroma Palabra griega para plenitud.

Psicología analítica Psicoterapia analítica

Práctica terapéutica que inicio C.G. Jung y que se articula alrededor de la noción de un inconsciente colectivo, cuya matriz fundamental es el arquetipo. El inconsciente personal está ligado a su concepción del complejo. La psicoterapia de Jung comprende varios estadios, cada uno de los cuales constituye todo un procedimiento en sí mismo: (1) terapia de concienciación; (2) tratamiento del secreto patógeno; (3) método sintético hermenéutico o terapia junguiana; (4) activación de la individuación, y (5) reeducación. La psicoterapia analítica recurre a los sueños del paciente aunque con una interpretación mucho más profunda, rica y variada que la freudiana.

Psicoterapia Integrativa

La Psicoterapia Integrativa es una psicoterapia unificante de la persona en los niveles de funcionamiento afectivos, conductuales, sistémicos, fisiológicos y de la dimensión espiritual de la vida con una conciencia de los aspectos sociales y transpersonales de los sistemas que rodean al sujeto.El objetivo es facilitar el proceso hacia una plenitud tal que la calidad del ser y el funcionar del sujeto en los espacios intrapsíquico, interpersonal y el socio-político se ejerza con la debida autonomía y consideración hacia los propios límites personales y las restricciones externas de cada individuo.El término "integrativo" se refiere al proceso de integrar el sujeto, un proceso basado en la experiencia pues esta es la via del conocimiento. Retomar aspectos de los que reniega (sombra), de los que no es consciente, haciéndolos parte de una unidad cohesionada, abandonar aspectos egosintónicos (carácter, persona) que son defensas, reduciendo el uso de mecanismos de defensa que inhiben la espontaneidad y limitan la flexibilidad en la resolución de problemas, en el mantenimiento de la salud, y en el relacionarse con la gente, para reconectar con el mundo con un contacto pleno. Colocar al sujeto en el camino de la individuación.La Psicoterapia Integrativa tiene en cuenta muchos puntos de vista del funcionamiento humano. El enfoque psicodinámico (psicoanálisis y sus variedades), el enfoque centrado en el cliente, el conductual, el cognitivo, la terapia familiar, la terapia Gestalt, el análisis transaccional.. Son enfoques que están todos contemplados dentro de una perspectiva de sistemas dinámicos. Cada uno proporciona una explicación parcial y cada uno se ve mejorado cuando se integra de forma selectiva con otros aspectos del enfoque del terapeuta. Las intervenciones de psicoterapia que se usan en Psicoterapia Integrativa están basadas en investigaciones del desarrollo y en teorías que describen las defensas auto-protectoras utilizadas cuando hay interrupciones en el desarrollo normal. Los conceptos teóricos son utilizados dentro de una perspectiva del desarrollo evolutivo según la cual cada etapa de la vida presenta tareas madurativas cruciales, crisis, y oportunidades para nuevos aprendizajes. Los procesos terapéuticos son procesos artísticos, no son procesos técnicos. Se necesita conocer profundamente las técnicas para

poder hacer arte pues este surge de la adaptación específica de aspectos de las técnicas a la necesidad de los momentos concretos del proceso. Además, el proceso artístico es cocreado no solo por el terapeuta y paciente, los cuales forman parte de la complejidad de la conciencia, pues más allá de sus componentes personales de la psique, en el proceso creativo participan las figuras de la psique objetiva, transpersonal, del inconsciente colectivo. Los terapeutas necesitan comprometerse ellos mismos, en su crecimiento personal, en la búsqueda del conocimiento en el área de la psicoterapia y sus campos afines, y en una visión holísticaholográfica del proceso.

Psique

En el pensamiento griego el alma, psykhe, significa exactamente soplo. En este sentido, la podemos concebir como impulso vital, como potencia viviente que tiene una localización física. Así, se configura como el arquetipo de la vida. Hillman nos dice al respecto: "El mito involucra al alma, porque sus dinámicas están personificadas; sus metáforas sobre la vida son físicas y emocionales (…) La confusión y el dolor del alma precisan de palabras que reflejen esas condiciones a través de la imaginación". Los griegos presentaban a Psique como una figura antropomorfa y alada, un doble o eidolon (imagen) del difunto que habitualmente iba a parar al Hades. También ha sido representada como una mariposa. Para que la psique pueda crecer y desarrollarse como tal es necesario salir de los complejos familiares –un primer paso es diferenciarlos-. La aventura de la maduración comienza cuando uno acepta que el sufrimiento es consustancial a la vida, y más cuando aparece el amor. El niño eterno cambia su discurso del eterno querer sentirse protegido, gratificado y en ausencia de cualquier signo de padecer por una apertura a los diferentes avatares de la vida que Psique empieza a existir como tal a partir de vivir la castración: la que implica salir del paraíso ciego, del lugar que colma de todas sus necesidades pero al que la consciencia no llega, pues los agentes que intervienen en su vida se caracterizan por su invisibilidad.

Psique

Psique (en latín Psyche), divinidad griega y protagonista de un mito latino, es la personificación del alma. Psyché, "alma", es un concepto procedente de la cosmovisión de la antigua Grecia, que designaba la fuerza vital de un individuo, unida a su cuerpo en vida y desligada de éste tras su muerte. El término se mantiene en varias escuelas de psicología, perdiendo en general su valor metafísico: se convierte así en la designación de todos los procesos y fenómenos que hacen la mente humana como una unidad. Según la historia, inmortalizada por Apuleyo en su Metamorfosis (El Asno de Oro), Psique era la menor y más hermosa de tres hermanas, hijas de un rey de Anatolia. Afrodita, celosa de su belleza, envió a su hijo Eros (Cupido) para que le lanzara una flecha de oro oxidado, que la haría enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrase. Sin embargo, Eros se enamoró de ella y lanzó la flecha al mar; cuando Psique se durmió, se la llevó volando hasta su palacio.Para evitar la ira de su madre, una vez que tiene a Psique en su palacio, Eros se presenta siempre de noche, en la oscuridad, y prohíbe a Psique cualquier indagación sobre su identidad. Cada noche, en la oscuridad, se amaban. Una noche, Psique le contó a su amado que echaba de menos a sus hermanas y quería verlas. Eros aceptó, pero también le advirtió que sus hermanas querrían acabar con su dicha. A la ma ñana siguiente, Psique estuvo con sus hermanas, que le preguntaron, envidiosas, quién era su maravilloso marido. Psique, incapaz de explicarles cómo era su marido, puesto que no le había visto, titubeó y les contó que era un joven que estaba de caza, pero acabó confesando la verdad: que realmente no sabía quién era. Así, las hermanas de Psique la convencieron para que en mitad de la noche encendiera una lámpara y observara a su amado, asegurándole que sólo un monstruo querría ocultar su verdadera apariencia. Psique les hace caso y enciende una lámpara para ver a su marido. Una gota de aceite hirviendo (de la que Apuleyo hace un tópico medieval: stilla olei ardentis) cae sobre la cara de Eros dormido, que despierta y abandona, decepcionado, a su amante.Cuando Psique se da cuenta de lo que ha hecho, ruega a Afrodita que le devuelva el amor de Eros, pero la diosa, rencorosa, le ordena realizar cuatro tareas, casi imposibles para un mortal, antes de recuperar a su amante divino.

Como cuarto trabajo, Afrodita afirmó que el estrés de cuidar a su hijo, deprimido y enfermo como resultado de la infidelidad de Psique, había provocado que perdiese parte de su belleza. Psique tenía que ir al Hades y pedir a Perséfone, la reina del inframundo, un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio. Psique fue a una torre, decidiendo que el camino más corto al inframundo sería la muerte. Una voz la detuvo en el último momento y le indicó una ruta que le permitiría entrar y regresar aún con vida, además de decirle cómo pasar al perro Cerbero, Caronte y los otros peligros de dicha ruta. Psique apaciguó a Cerbero con un pastel de cebada y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Hades. En el camino, vio manos que salían del agua. Una voz le dijo que les tirase un pastel de cebada, pero ella rehusó. Una vez allí, Perséfone dijo que estaría encantada de hacerle el favor a Afrodita. Una vez más pagó a Caronte y le dio el otro pastel a Cerbero para volver.Psique abandonó el inframundo y decidió abrir la caja y tomar un poco de la belleza para sí misma, pensando que si hacia esto Eros le amaría con toda seguridad. Dentro estaba un "sue ño estigio" que la sorprendió. Eros, que la había perdonado, voló hasta su cuerpo y limpió el sue ño de sus ojos, suplicando entonces a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con Psique. éstos accedieron y Zeus hizo inmortal a Psique. Afrodita bailó en la boda de Eros y Psique, y el hijo que éstos tuvieron se llamó Placer o (en la mitología romana) Voluptas.

Siete sermones a los muertos

En latín Septem Sermones ad Mortuos. Constituye un opúsculo creado por Carl Gustav Jung en 1916 para una edición privada. Jung lo regalaba en ocasiones a sus amigos y allegados, y no podía ser adquirido en la librería. Para poder llegar a entender la necesidad de escribir el presente texto es preciso conocer los antecedentes en los cuales se sitúa la biografía de su autor, partiendo desde 1913, año en el que se producirá su ruptura con Sigmund Freud, hasta 1916, fecha de elaboración del opúsculo. Tres años en los que se generará una etapa de descubrimiento y transformación personal y en los que correrá parejo la evolución de toda su obra. Jung invita a aceptar lo acontecido tal como fue experimentado, eludiendo todo intento de reduccionismo y tergiversación amparado por un pretendido omniabarcante conocimiento científico o su aniquilación a través de la anomalía. Recuperando la síntesis de su conceptualización, y permitiendo por tanto continuar observando lo fenomenológico como resultado de una ecuación en donde siempre intervienen el mundus imaginalis y lo cotidianamente fáctico, nos es posible entender que la materia es el aspecto concreto de lo inconsciente colectivo, que el mundo en general estaría de este modo estructurado y configurado a partir de los constituyentes más inmediatos de la psique colectiva, los arquetipos, y que cualquier fenómeno de sincronicidad es resultado de la ininterrumpida comunicación establecida entre ambos sistemas. En el «país de los muertos» el alma experimenta una secreta vivificación y da forma a las huellas ancestrales, a los temas colectivos del inconsciente. Igual que una médium, da a los muertos posibilidad de manifestarse. Por ello, muy pronto después de la desaparición del alma aparecieron en mí los «muertos», y surgieron los «Septem Sermones ad Mortuos». (Recuerdos, sueños, pensamientos, pag. 228).Finaliza Jung reconociendo que los Septem Sermones constituyeron una especie de prólogo, un cierto croquis y resumen de lo que tenía que transmitir al mundo acerca del inconsciente. Tras una gradual transformación, en 1916 Jung sentiría la necesidad imperiosa de escribir, sintiéndose "impulsado desde dentro a formular y expresar lo que podría haber dicho Filemón". De esta fuerza ineludible, aparentemente comandada desde lo más profundo de lo

inconsciente colectivo, surgirían los Septem Sermones ad Mortuos con su lenguaje característico.Jung relata la posible relación que pudiera haber tenido los fenómenos parapsicológicos acontecidos con el estado emocional en el que se hallaba, y desde el que podrían haberse producido estos. VER Parapsíquicos o paranormales. Se trataba de una «constelación inconsciente», es decir, de la activación de un complejo psicológico debido generalmente a una reacción de naturaleza emocional (consciente o inconsciente), ya sea frente a una persona o una situación, siendo dicha constelación de carácter numinoso.El numen de un arquetipo representa aquel agente o efecto dinámico, no resultante de un acto volitivo, que captura y controla al individuo.Poco antes del retorno de los muertos sucedió otro hecho importante descrito por Jung como la pérdida del alma. Más de dos décadas después, en 1939, expondrá ante Eranos su obra «Sobre el renacer», en la que describirá que la desaparición del alma en una fantasía era un hecho frecuente entre los pueblos primitivos. Se correspondería a una alteración de la personalidad en forma de disminución. El alma se puede marchar de modo súbito dando lugar a un trastorno de la salud del individuo. Su explicación radicaría en que la mente primitiva dispondría de un funcionamiento preferentemente pulsional, emocional e inconsciente y por tanto tendente a la disociación, antes que a la integración mental. Dicho de otro modo, requeriría un mayor esfuerzo para funcionar desde la consciencia y la volición, al situarse de un modo más próximo a los contenidos del inconsciente. Sin embargo, puntualizó que ello no significaba que el hombre civilizado estuviera exento de dicha pérdida. Pierre Janet ya apuntalaría en 1909 como denominación alternativa a la misma sintomatología la de abaissement du niveau mental. Hallaríamos en este caso un rebajamiento de la tensión de la consciencia sentido subjetivamente como pesadez, desgana y tristeza, siendo el origen de ello la ausencia de energías disponibles.Para Jung, el alma viene representada en el hombre por el arquetipo del ánima, ánima significa en latín alma.Por otro lado, el ánima es el aspecto femenino presente en lo inconsciente colectivo de los hombres (al aspecto masculino presente en la psique colectiva de las

mujeres se denominó ánimus). Si a ello añadimos que el ánima representa el arquetipo de la vida, siendo su principio Eros, reflejando la naturaleza de lo relacional, se deducirá de ello que para el hombre, la pérdida del alma signifique la pérdida de lo vital y lo vinculativo. De algún modo, el arquetipo del ánima ha tenido que desasirse del nivel de lo consciente emprendiendo el camino de lo inconsciente colectivo. Desde la teorización junguiana no se trataría de una pérdida real, sino de una desvinculación arquetipal que conlleva una descompensación en forma de constelación inconsciente. El arquetipo del ánima se ha retirado al inconsciente, al «país de los muertos». En términos energéticos, lo consciente se vacía al revivificarse lo inconsciente. Si el ánima crea la relación en lo inconsciente, y éste representa al país de los muertos, «en cierto sentido es también una relación con la colectividad de los muertos».Sería la elaboración del manuscrito y todas las experiencias vividas en torno al «país de los muertos» lo que llevaría a Jung al convencimiento de que la creencia popular en que los muertos son los que tienen el mayor saber resultaba incierta. Ya sea desde el cristianismo y su alusión a que «en la gloria miraremos la verdad a la cara», o desde el platonismo filosófico griego de la liberación del alma de la cárcel del cuerpo una vez finalizado el periodo de existencia, todo parecía indicar que «sin embargo, posiblemente las almas de los muertos no saben sino lo que sabían en el momento de su muerte y nada más. De ahí sus esfuerzos por penetrar en la vida para participar en el saber de los hombres». Los Septem sermones ad mortuos representarían por tanto, entre otros aspectos de diversa índole, la respuesta dada por el pensador suizo a la demanda de saber que los muertos interpelaban con su presencia. De ahí la frase inicial Regresamos de Jerusalén, donde no hallamos lo que buscábamos. También constituiría paralelamente una compensación mutua entre el mundo consciente y lo inconsciente colectivo.Por otra parte, establece Jung la posibilidad de que muchos seres humanos persigan alcanzar en la muerte el nivel de consciencia que no hallaron en vida. Por lo que todas aquellas personas que en el instante de su muerte quedaron por debajo de sus posibilidades, incluyendo aquello que fue comprendido por otros hombres de su época,

el espíritu del tiempo, proseguirían tal desarrollo en el «país de los muertos».

Símbolo

Del latín symbolum, el símbolo es la forma de exteriorizar un pensamiento o idea, incluso abstracta, así como el signo o medio de expresión al que se atribuye un significado convencional y en cuya génesis se encuentra la semejanza, real o imaginada, con lo significado. Afirmaba Aristóteles que no se piensa sin imágenes, y simbólica es la ciencia, constituyendo ambas las más evidentes manifestaciones de la inteligencia.Los símbolos juegan un papel esencial en la psicoterapia. Una condición para un verdadero proceso de cambio es la habilidad que tenga el paciente, de abrirse hacia una dimensión simbólica, que activa el potencial de transformación contenido en la psique: el poder de curar el alma. Esta convicción me lleva a propiciar el trabajo con los símbolos en el proceso de la psicoterapia.Los símbolos contienen un potencial específico de cambio y transformación. Son imágenes que utilizan un lenguaje elemental y provocan reacción emocional. Parece que los símbolos están dirigidos siempre hacia un Ser arcaico que aún vive en nosotros. Nos activan un lado más natural, más primitivo, más genuino e invitan a estar abiertos al significado oculto. El misterioso carácter sublime del símbolo, nos lleva a aceptar que hay otro tipo de espíritu trabajando con nuestra consciencia. La transformación propiciada por los símbolos es el resultado de una experiencia fundamental del yo como parte de una realidad psíquica más grande. El yo comprende que no está aislado en el presente ni en un lugar arbitrario del cosmos –se siente conectado con el tiempo y la historia, con el mundo y con la raza humana. Esto le permite una constante revisión de su propia imagen y adaptarla a las circunstancias cambiantes de la vida. Este proceso de transformación debe tener lugar constantemente para que un individuo sea psíquicamente sano. Los símbolos tienen también efectos transformadores porque unen a los opuestos y están dirigidos hacia una mayor totalidad. Los símbolos son un puente hacia cosas nuevas, con las cuales no estamos aún familiarizados. Ayudan a la psique a encontrar una mejor relación con la realidad del self. Nuevas conexiones son establecidas entre opuestos aparentemente irreconciliables (luz-sombra; bien-mal), en una conjunctio oppositorum los opuestos son rebasados y trascendidos, para reconsiderar la ideología que ha guiado su vida y desarrollar el

proceso de individuación.

Sí-mismo

Sincronía

Para la psicología analítica existe un arquetipo que representa la totalidad, al que se llama Sí mismo. Es el centro regulador por excelencia de la psique, centro que se diferencia del yo por su carácter impersonal (similar al gran hombre interno del que hablan algunas tradiciones indígenas o el guía interno que se señala en oriente). Su naturaleza sería numinosa y se vivenciaría como fuerza que dota de sentido a la vida. Podría aparecer en sueños y visiones con la forma de figuras geométricas que representan la totalidad como el circulo, personajes cargados de sabiduría como el viejo sabio o la sacerdotisa y como no, como el mismísimo Dios. El arquetipo del Sí-mismo es el encargado de organizar la vida en cada una de las fases del ciclo vital y de efectuar el mejor ajuste que las circunstancias concretas permitan. El Sí-mismo es el constructor y elemento directriz en la función teleológica de la psique, por cuanto posee la característica innata de buscar su propia realización en la vida. Jung llamó individuación a este proceso que se prolonga durante toda la vida. La individuación es la razón de ser del Sí-mismo; su propósito intrínseco es alcanzar la autorrealización más completa en la psique y en el mundo.El Sí-mismo es una unión de los opuestos, una paradoja, pues desde cualquier punto de vista representa tesis y antítesis y, a la vez, síntesis (Jung, 1944). Este arquetipo implica el potencial de volverse integro y sentirse integrado. Podemos relacionar el funcionamiento del Sí mismo como un sintetizador y mediador de opuestos que activa símbolos de naturaleza autorreguladora y curativa. Término acuñado por Jung y no bien organizado en sus escritos. Es difícil de definir. Una asociación no causal entre fenómenos únicos o concatenados que se manifiestan sincrónicamente en la "realidad objetiva" de la materia (y por lo tanto se pueden recoger y describir por varios observadores externos) y en el psiquismo de uno o más sujetos. El fenómeno sincrónico no se puede comprender con los parámetros de la física newtoniana ni relativista, parece responder a leyes de la física cuántica y su ocurrencia es una manifestación de la propiedad de la transgresividad del inconsciente psicoide, responde a una autorregulación de la CONCIENCIA HUMANA. El fenómeno emergente porta una significatividad para el sujeto o sujetos para los que el fenómeno se

manifiesta, y si este o estos lo elaboran su conciencia experimenta una transformación, con más desarrollo. Pero la oportunidad puede desaprovecharse, y el fenómeno sincrónico puede afectar de un modo negativo e incluso "catastrófico" a la conciencia individual y a la realidad objetiva.

Sincronicidad Una cualidad del Inconsciente Psicoide. Los arquetipos no se encuentran exclusivamente en la esfera psíquica, sino que también pueden ocurrir en circunstancias que no son psíquicas (equivalencia de un proceso física exterior con uno psíquico). Jung, en “Sincronicidad: Un principio de conexión acausal”. La sincronicidad supone la ocurrencia de dos eventos que no están asociados ni causalmente ni teleológicamente, pero que sin embargo tienen una relación significativa. Sombra Término de Jung que se refiere los rasgos y actitudes que el yo no acepta como propios y habitualmente proyecta en otro objeto: otros sujetos, el propio cuerpo... Sería el “lado oscuro” del Yo y del sí mismo y nuestra parte negativa o diabólica también se encuentra en este espacio. La sombra es amoral; ni buena ni mala.

Tersites

En la mitología griega Tersites, fue un guerrero aqueo de la guerra de Troya. En la Ilíada no se da el nombre de su padre ya que no se trata de un héroe aristocrático. En un poema épico posterior, la Etiópida, es llamado hijo de Agrio.Homero le describió con detalle en la Ilíada (libro II), aunque sólo juega un papel menor en la historia, como el más feo de los griegos. Patizambo, cojo y con hombros curvados hacia dentro, su cabeza estaba cubierta con mechones de pelo y rematada en punta. En cuanto al carácter, el poeta lo retrata como un personaje vulgar, ridículo e impertinente. En el pasaje aludido del Libro II (versos 210 y siguientes) Tersites llama codicioso a Agamenón y propone a los aqueos retirarse de la guerra, volviendo a su patria. Indignado, Odiseo le golpea con el cetro del primero, lo cual provoca la burla del resto del ejército.Tersites no vuelve a aparecer en lIlíada, pero, de acuerdo con el perdido poema Etiópida, extrajo los ojos del cadáver de Pentesilea, la reina de las Amazonas, a quien había matado Aquiles, y también se burló de la pena que éste sentía por ella, por lo que Aquiles terminó matándolo.Fue representado en el Lesque de los Cnidios (ubicado en Delfos) por Polignoto jugando a los datos con Palamedes.Robert Graves, en la Introducción a The anger of Achilles, su versión personal de la Ilíada, considera que Homero presenta de manera ridícula a Tersites como un modo de tomar distancia, dado que comparte sus críticas a los jefes aqueos. Con este recurso logra que los reproches de Tersites, y así mismo la brutalidad de Odiseo, queden consignados en el poema.

Tipos Psicológicos

En "Los Tipos Psicológicos” (1922),Jung habla de la existencia de ocho tipos psicológicos que resultan de la combinación de cuatro tipos de funciones, dos racionales y dos irracionales, y de dos formas de reacción.Una función es una actividad psíquica que se mantiene constante bajo determinadas circunstancias, con total independencia de los respectivos contenidos. Representa un modo específico de captación del mundo y de organización y formación del material vivencial, con vistas a la comprensión y adaptación a la realidad.El psiquismo humano tiene cuatro funciones básicas: pensar, sentir, percibir e intuir. Las reacciones hacen referencia al modo en que el individuo responde a los móviles internos o externos. Define la posición o actitud psicológica general, o lo que sería lo mismo, la dirección que sigue la energía psíquica. Son actitudes espontáneas o voluntarias, presentes en cada individuo en diversos grados, y constituyen hábitos que regulan tanto el modo de obrar como la experiencia subjetiva. Serían dos:Extraversión: Actitud propia de quienes hacen derivar sus motivaciones fundamentalmente del exterior, es decir, de factores objetivos o externos. El extravertido se guía por las normas externas a la hora de reaccionar y adaptarse, de modo que piensa, siente y obra hacia fuera, es decir, de cara a la galería o al objeto.Introversión: Actitud propia de quienes hacen derivar sus motivaciones fundamentalmente del interior, es decir de factores subjetivos o internos. El introvertido tiende a replegarse primero y a reaccionar después, de modo que piensa, siente y obra hacia dentro.

Tiresias

En la mitología griega, Tiresias fue un adivino ciego de la ciudad de Tebas y junto con Calcas, es uno de los dos adivinos más célebres de la mitología griega. Hijo de Everes que a su vez era hijo del esparto Udeo y de la ninfa Cariclo, Tiresias tuvo a su vez dos hijas: Manto y Dafne.Tiresias es un adivino que aparece en todos los episodios mitológicos relacionados con Tebas, desde la época de Cadmo hasta la expedición de los Epígonos: fue él quien aconsejó que se entregara el trono de la ciudad al vencedor de la Esfinge y, más tarde, sus revelaciones conducirán a Edipo a descubrir el misterio que rodeaba su nacimiento y sus involuntarios crímenes. Tiresias también aparece en el canto XI de la Odisea: Odiseo irá a consultarlo al Hades para averiguar las circunstancias en que se desarrollará su regreso a ítaca.Tiresias era ciego desde joven. Según las versiones, su ceguera fue causada por la diosa Atenea que lo castigó por haberla sorprendido mientras se ba ñaba o por la diosa Hera tras mediar en una disputa sobre el placer que tenía con Zeus , aunque en ambos casos como compensación le fue concedido el don de ver el futuro. En la última versión, Tiresias sorprendió a dos serpientes apareándose y las habría separado, convirtiéndolo Hera en mujer. Siete a ños más tarde, volvió a ver a las serpientes en circunstancias similares y entonces Hera le hizo recobrar su sexo. Esta experiencia única hizo que Zeus y Hera recurrieran a él como árbitro en una discusión sobre quién experimentaba más placer sexual. Cuando Tiresias afirmó que el hombre experimenta una décima parte del placer que la mujer, Hera, indignada, lo castigó dejándolo ciego. Zeus, sin embargo, le otorgó el don de la profecía y una larga vida.El significado esencial de la figura de Tiresias reside en su papel de mediador: gracias a sus dotes proféticas, media entre los dioses y los hombres; por su condición andrógina, lo hace entre hombres y mujeres; y por la excepcional duración de su vida, entre los vivos y los muertos.El personaje reaparece en la literatura europea en su doble carácter de profeta y de andrógino desde el Edipo rey de Sófocles (425 a. C.) hasta nuestros días.Con independencia de anécdotas y acontecimientos casuales, la figura mítica de Tiresias combina varios elementos arcaicos: los adivinos ciegos; la interrupción impía de un rito natural (el de una diosa

ba ñándose o el del apareamiento de las serpientes); la relación entre las serpientes y las personas (ver el mito caduceo); la ambigüedad sexual, con la existencia de un hombre totalmente de dos géneros (shaman); la competición entre deidades.El trasfondo de Tiresias era importante, tanto por sus profecías como por sus experiencias. Tiresias fue completamente varón y luego completamente hembra: de este modo, el regalo de la profecía era un regalo dado tanto a sacerdotes como a sacerdotisas. Tiresias sirvió tanto a Zeus como a Hera, y por ello obtuvo el don de la profecía. La forma en que tenía sus dotes proféticas variaba mucho según las versiones: a veces, como los oráculos, tenía visiones; otras veces, esperaba y escuchaba el canto de los pájaros; otras, interpretaba las figuras que entreveía en el humo de las ofrendas quemadas.En la literatura griega, las declaraciones de Tiresias son siempre ciertas, nunca están equivocadas, aunque generalmente, como la mayoría de los oráculos, Tiresias es extremadamente renuente a ofrecer el conjunto de lo que él ve en sus visiones.Como vidente, Tiresias fue "un título común para los adivinos que atraviesa la historia legendaria griega". A veces cuando su nombre se asocia a una profecía mítica, se introduce simplemente para proveer una personalidad al ejemplo genérico de un adivino, no porque exista alguna conexión inherente con el mito de Tiresias.

Titanes

Los titanes son los maestros de las fuerzas y los fenómenos elementales pero ha ellos no les ha sido dado oponerse por sí mismos al modo de obrar de estas fuerzas. Siguen siempre el impulso de las mismas y lo hacen visible sin ser capaces de desprenderse de ellas. Son hijos de Gea, de la que no consiguen desvincularse (…) Les caracteriza la necesidad y también el desenfreno y el desbocamiento del elemento al que sólo otro elemento es capaz de contener dentro de sus límites (…) El cometido de los titanes es ser portadores y sostenedores de cargas, aguantar el peso y persistir bajo la presión, no es la tarea del semidiós ni el héroe (…) En él se hace patente la brusquedad, la insensibilidad que reside en todo afán y esfuerzo titánico (…) la idea de la autoconservación, de la afirmación del poder, destaca con toda su rigidez.(F. G. Jünger, Los mitos griegos, Barcelona, Herder).

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