12 OPINIÓN

Diario de Navarra Viernes, 13 de enero de 2012

REVISTA DE PRENSA La Razón (Madrid)

Confianza mayoritaria
El primer paquete de medidas de ajuste del Gobierno recibió el respaldo mayoritario del Congreso (...). Los argumentos del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para defender iniciativas difíciles como la subida temporal de impuestos hasta lograr un ajuste de 15.189 millones de euros fueron convincentes (...). El relato del ministro se ajustó a la realidad. Apostó por una salida dura y compleja pero necesaria (...). [EDITORIAL]

(...) Pulso entre Irán e Israel
El Mundo (Madrid)
Con la muerte del codirector de la planta de enriquecimiento nuclear de Natanz en un atentado con coche bomba, son ya cuatro los científicos nucleares iraníes asesinados en dos años (...). El régimen islámico acusa a los servicios secretos de Israel, el país más amenazado si Teherán se hiciera con el arma atómica (...). La comunidad internacional debe intervenir para impedir que consiga la bomba nuclear (...). [EDITORIAL]

EL PERISCOPIO Manuel Alcántara

EN CLAVE DE HUMOR

Ramón

LA VENTANA Juan José Millás

EL DOBLE O NADA
L déficit de las autonomías es más del doble que el que habían previsto los que ven venir los acontecimientos cuando ya han sucedido. Ya nos parecía que eran demasiados virreyes para tan exiguo reino. Ahora resulta que nos van a poner firmes a todos para cuadrar las cuentas. El PP calcula en 40.000 millones de euros el ajuste presupuestario para el año 2012, que no el año que viene, sino el que hace quince días que ha llegado. Las escalofriantes cifras macroeconómicas las manejan cerebros calenturientos. La cosa se estaba viendo venir, pero estuvimos mucho tiempo dándole esquinazo. Los presidentes autonómicos, aproximadamente patriarcales, creyeron que el tinglado de la moderna farsa era duradero, limítrofe con la eternidad, o sea, que iba a permanecer durante tanto tiempo como ellos. No ha sido así: tenía los días contados, aunque los contables fuesen pésimos. Se cometieron demasiadas tropelías, pero el lema autonómico era que no hay desmán que por bien no venga. «La pechuga de la sardina», que decía mi amigo Lauro Olmo, que era más bueno que el pan que tuvo que reñir cada día, se ha agotado. No es que no haya para todos; es que no va a haber para casi nadie, salvo para los que figuren en los primeros puestos de la doble cola política. Se estaba viendo venir. Para mosquearse bastaba con repasar el estilo y la categoría de algunas gentes que vinieron ocupando eso que se llama el primer plano de la actualidad: Al «Monchito» y al «Dioni» le han sucedido el «Cachuli» y el duque de Palma y a estos el llamado «chófer de la cocaína» y el cártel de los ERE. Nuestro problema sigue siendo doble: necesitamos más moral y más luces, pero andamos tan mal de ambas cosas que tenemos que andar a trompicones y con mucha cautela. No vayamos a pisar a un parado o a un político en paro. Los primeros no se quejan, pero los del otro gremio, no menos abundantes, tienen muy mal carácter y no solo empujan, sino que quieren ponernos zancadillas.
opinion@diariodenavarra.es

BRUTALIDAD
UEDE claro que Rubalcaba y Chacón son adversarios pero no enemigos, o al revés, ahora nocaigo,yqueelPPdeseaalPSOE lo mejor del mundo en este proceso de primarias, o de preprimarias, porque España necesita una oposición fuerte, articulada y bla bla bla. Ambos, Rubalcaba y Chacón, tienen tortícolis de mirar hacia el otro lado en las reuniones de Ferraz, donde los han puesto juntos, de modo que cuando salen a la calle él sigue con la cabeza vuelta hacia su derecha y ella hacia su izquierda, o al revés, por lo que quizá vean solo una zona de la realidad, la zona del bla bla bla. Dicen que Rubalcaba representa la experiencia y Chacón la juventud, pero muy bien podría ser él el joven y ella la mayor. Hace falta mucha juventud para aguantar la paliza que lleva dándose él desde hace meses y mucha experiencia para manejar el ministerio que ha dirigidoella,eldeDefensa,delque Constantino Méndez, su secretario de Estado, afirmó que había comprado armas que no se iban a usar, para escenarios de guerra inexistentes y con un dinero del quecarecían. No seentiendelafalta de publicidad de las afirmaciones de Méndez, uno de los pocos políticos que al abrir la boca decían algo más que bla bla bla. Total, que de los programas de Chacón, la experta, y Rubalcaba, el joven, sólo nos interesa saber si son de izquierdas y si lo son ahora o lo eran ya cuando gobernaban junto al Zapatero de la reforma de la Constitución o la congelación de las pensiones, el Zapatero de derechas, por decirlo rápido. Nos importaunpitoquiéndelosdoses más catalán o más andaluz. Ya conocemos los discursos retóricos de abrirse a la sociedad y todo eso. Lo que llamaría la atención sería que quisieran cerrarse al mundo. Les pediríamos, pues, que dejaran de practicar la obviedad, que escaparan de los lugares comunes y que dijeran claramente si hay o no hay salida al capitalismo salvaje por el que ellos mismos se dejaron avasallar cuando gobernaban. Y que no conviertan esta campaña en un programa de telerealidad con pretensiones de documental de La 2. Que no hagan mala literatura, o sea, bla bla bla, en medio de la brutalidad en la que nos hallamos inmersos. Muchas gracias.
opinion@diariodenavarra.es

E

Q

Irán o la cortina de uranio
UANDO a finales de los años cincuenta del pasado siglo los Estados Unidos y el por entonces sah, Mohammad Reza Pahlevi, firmaron los primeros acuerdos encaminados a dotar a Irán de un programa nuclear pacífico, ambas partes los consideraron como un rotundo éxito. Irán se garantizaba el acceso a una fuente de energía barata sin tener que sacrificar sus reservas de petróleo, mientras los EEUU acrecentaban su influencia sobre los iraníes a la par que se hacían con un pingüe negocio. Y todo ello en la frontera sur de la URSS. Aunque la idea era que para el año 2000 fueran más de una veintena las centrales nucleares en marcha, la Revolución del ayatolá Jomeini de 1979 frustró todos estos planes. La inmediatamente posterior guerra contra Irak, el aislamiento internacional y la inestabilidad interna llevaron a las nuevas autoridades a marginar completamente el programa nuclear durante más de una década. Sólo una vez finalizada la guerra, ya a primeros de los noventa, se volvieron a dar decididos pasos en esta dirección. Sin embargo, para ese momento la situación había cambiado radicalmente: los Estados Unidos habían pasado de ser el principal aliado y proveedor de tecnología de la monarquía del sah a un enemigo mortal del nuevo régimen teocrático fundado por Jomeini, y el apoyo de los ayatolás a diversos grupos terroristas en Oriente Próximo no les hacían mucho más interesantes para otras naciones. Únicamente Rusia y China se ofrecieron a ayudarles, aunque en el caso de Rusia, siempre que fuesen ellos los que controlasen el proceso para evitar que éste pudiese desviarse hacia fines militares. Así, y pese a las presiones de los EEUU, Irán pudo reiniciar su programa nuclear, desde entonces envuelto en una espesa capa de secretismo que ha desesperado durante los últimos años a los responsables de AIEA (Agencia Internacional de la Energía Atómica). A su vez, y más allá de las presiones di-

C

plomáticas, parece seguro que paralelamente se comenzó a desarrollar una soterrada campaña de sabotajes encaminada a retrasar el programa nuclear iraní, que efectivamente comenzó a sufrir numerosos contratiempos achacables según ellos a agentes israelíes y estadounidenses. Pero por si todo esto no fuera poco, tras su ajustada victoria electoral de agosto de 2005, el nuevo Presidente de Irán, Mahmud Ahmandineyad, vio en este programa una cortina de humo ideal para hacer olvidar a la gente las sombras de sospecha que pesaban sobre su elección y para ganarse, de paso, a los sectores más reaccionarios de la sociedad y las instituciones iraníes. Una baza que ha venido aireando a su conveniencia en los últimos años, más cuando su Carlos Aitor Yuste gestión económica está dejando mucho que desear, su enemistad con el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, es imposible de disimular y, de puertas a fuera, es poco menos que un apestado. Tal vez un mal menor para los EEUU mientras estuvieron ocupados en Afganistán e Irak, pero no ahora: con Irak ya más o menos pacificado, con todos sus aliados del Golfo pidiéndole que le frene los pies a Ahmandineyad y con la popularidad de Obama en caída libre en un año electoral, parece que la baza nuclear iraní comienza a ganar enteros en la Casa Blanca. Es complicado apuntar una solución a esta crisis, pero no cuesta nada imaginar qué podría pasarnos si las tensiones llegasen a provocar una subida del barril de petróleo a los doscientos dólares, como apuntan algunos analistas: con la crisis que tenemos, podría ser el tiro de gracia para muchas economías. La nuestra entre otras.
Carlos Aitor Yuste Arija es historiador (twitter: @aitoryuste)

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