Segunda División B I montañeros

El preparador físico del Juvenil A da el salto al primer equipo
> LA ENTREVISTA

Desafío: Ramón Marcote
ta última temporada. No tuvo suerte. Me parece un excelente entrenador. Vamos a aprovechar todo lo bueno de los jugadores e intentar apuntalar otras partes del juego. El Montañeros es último y no podemos pensar en jugar de una manera excelente, sino en conseguir puntos. —¿Y los sistemas? ¿Cuál será el del Montañeros a partir de ahora? —Habrá un posicionamiento inicial. Se utilizará uno u otro en función de muchas cosas, pero creo más en los jugadores. En lo que pueden desarrollar. —¿Qué tipo de trabajo es el que necesita el equipo a corto plazo? ¿Habrá sesiones extra? —Tanto Álex como yo tenemos nuestras propias responsabilidades laborales. Combinaremos las posibilidades. En las cinco o seis habituales habrá mucho trabajo de intensidad defensiva y de proyección ofensiva. —¿Es esta tu gran oportunidad en el fútbol semiprofesional? —No. La considero una oportunidad de trabajar y de estar en el fútbol de élite. Hace cinco meses salí de uno de los mejores clubes de España y de Europa. En diciembre he recibido una propuesta para trabajar en una selección absoluta sudamericana. A día de hoy, me lo tomo como echar una mano al club. Mi intención era trabajar en un instituto y descansar de estos diez años de profesionalismo.

Rubén García
n Ramón Marcote Pequeño es de Estorde, un paraíso natural del ayuntamiento de Cee, que mira de reojo al Cabo Fisterra. No le bastaba eso y se fue a la capital. Saboreó el éxito en el Atlético de Madrid. Y lo sufrió. Ama el fútbol. Desde el martes es, junto a Álex Suárez, entrenador del primer equipo del Montañeros. —Pocos te conocen en la categoría, ¿quién es Ramón Marcote? —Una persona apasionada por el fútbol desde muy niño. Decidí estudiar INEF para dedicarme al mundo del deporte. Al acabar la carrera me fui a Madrid. Se dio la casualidad de que conocí a la gente adecuada en el momento adecuado: entré en el Atlético de Madrid. Estuve diez años allí. —Y todo se acaba el pasado verano... —Hubo una revolución a nivel de todos los cargos directivos en el club. Uno de ellos fue la dirección deportiva de cantera. A muchos nos tocó salir. Una opción era volver a casa y tomarme un descanso del fútbol. —¿En qué momento aparece el Montañeros? —Cuando llevaba un mes de desconexión, el Montañeros se pone en contacto conmigo. No lo tenía muy claro. Quería descansar, dedicarme a la familia. Pero el gusanillo me hace dar el impulso. Me ofrecen labores de Juvenil Nacional como entrenador junto a Jorge Gómez. Entremedias, las cosas no van bien en el primer equipo. La dirección deportiva del club decide dar el siguiente paso. —¿Qué te encontraste en la primera sesión de entrenamiento? —Una sensación grata. Vi a la

gente muy dispuesta a intentarlo, ilusionada. Matemáticamente es posible, aunque complicado. Hay que hacer 30 o 32 puntos. Significa ganar casi 10 partidos. Si en 22 solo se ganaron 2... Es una empresa difícil. Pero la plantilla me manifestó su intención de luchar hasta que sea imposible. —¿Qué explicación le encuentras a la clasificación del equipo teniendo en cuenta la calidad de la plantilla? —No sabría decir. He visto 4 partidos en directo y me gusta como jugaba el equipo. Apostaba por dominar al rival, por tener la posesión. Lo hacía y tenía jugadores para hacerlo. Pero no le acompañaban los resultados. Los que estaban más dentro podrían dar una explicación mejor. —¿Cómo se cambia una dinámica tan negativa? —Álex y yo tenemos varias cosas claras. Una es mejorar la intensidad defensiva. El Montañeros es el equipo más goleado de la Liga. Un equipo no puede ganar si encaja goles en todos los partidos. Hay que tratar de robar lejos de nuestra zona defensiva. Tenemos que pasar menos problemas en esta faceta. También hay que trabajar bien la estrategia. Es una parte del juego donde se ganan o pierden muchos partidos. —¿Crees (de verdad) en la permanencia? —Tengo que creer. Las mate-

máticas nos lo dicen. La idea es seguir generando ilusión en los jugadores hasta que sea totalmente imposible. Es una gesta, es épico, es prácticamente imposible, pero yo he vivido una situación similar: hicimos 37 puntos en la segunda vuelta, números de campeón. Nos salvamos en la última jornada en Lugo. Si ya ha sucedido, ¿por qué no otra vez? —¿Qué estilo de juego le gusta a Ramón Marcote? —Me gusta dominar al rival y robar cerca en el campo contrario. No me gusta pasar problemas. El principal éxito del equipo juvenil

Sus frases

“Un equipo no va a ganar si encaja en todos los partidos” “Habrá mucho trabajo de intensidad defensiva”

“No podemos pensar en jugar excelente sino en hacer puntos”

“Viví algo similar: hicimos 37 puntos en la segunda vuelta”

es que hemos conseguido que el equipo sea dominador. Dominar al rival en su parcela. Es lo que está practicando el Barcelona. Llegar rápido a la portería contraria y generar buen fútbol combinativo. —¿Jugará el Montañeros tal y como a ti te gusta? —Intentaremos que juegue a lo que pretendemos Álex y yo. Creo que José Ramón y todo su cuerpo técnico hicieron un muy buen trabajo hasta el año pasado. Le dio buenos resultados hasta es-

—¿La tuviste en Madrid? —En el Atlético B, sí. Estaba a un paso del primer equipo. Nunca sabes cuando te puede tocar. En el Montañeros es un reto. Iré a campos muy complicados. En pocas semanas me reencontraré con antiguos compañeros. —¿Te sorprendió que la directiva hablase contigo? —Sí. Ni lo pretendía ni pensé que fuesen a tomar la decisión que se ha tomado. Creía que Jose no dejaría el primer equipo. Esperaba que las cosas mejorasen y acabase la temporada. —¿Existía trato con José Ramón? —No. Yo no soy un hombre de la casa. Acabo de llegar. Nos hemos saludado alguna vez, pero casi nunca coincidíamos. —¿Cómo es tu relación con los jugadores en las distancias cortas? —Estos dos primeros días he tratado de tener conversación con algunos jugadores. Soy una persona dialogante. Me gusta entender la situación del futbolista. Hay que ser comunicativo y hacer que el jugador comprenda lo que quieres de él: convencer y no imponer. —¿Quién debe tirar del carro? —Hay futbolistas contrastados que han competido en categorías superiores. Toda esa gente tiene que coger la carga del equipo. Si los importantes no tiran, mal vamos. —El cambio con respecto al Atlético de Madrid debe ser abismal en cuanto a estructura. —No se puede comparar al Montañeros, un club pequeño pero con una organización buena, con uno profesional como el Atlético de Madrid. Allí tienes los mejores jugadores de España. Todo a nivel de innovación y cuerpos técnicos. Venir al Montañeros me recordó a los orígenes, cuando era jugador en esta zona.