LUNES 6 DE FEBRERO DE 2012 EDITOR: JOSUÉ CASTILLO DISEÑO PACKOTAKITOW

CULTURA
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Brillan mexicanos en “Hay Festival”
26 al 29 el famoso festival en » DelAllí Carlosde enero se llevó a caboMario Bellatin brillaron la ciudad de Cartagena de Indias. Fuentes, Diego Luna y por sus participaciones.

H

ay Festival -”El woodstock de la mente”, como lo llamó Bill Clinton- es un festival que se realiza anualmente en diversas ciudades del mundo. En él ocupan un lugar privilegiado las finas letras y la música, sin embargo con el paso de los años se presentan programas cada vez más incluyentes, logrando que otras artes como filosofía, cinematografía y la infinidad de expresiones plásticas encuentren un lugar en sus sedes. El 2012 inició con el pie derecho en colombia. Del 26 al 29 de enero se llevó a cabo, por séptima ocasión, el ‘Hay Festival Cartagena de Indias’, presentando un programa interdisciplinario que logró enriquecer a los asistentes con lo mejor de varias disciplinas, desde la gastronomía hasta las más enrevesadas indagaciones de los teóricos literarios tuvieron un espacio. Entre las figuras que se presentaron en el festival, grandísimas y brillantes todas ellas, hay que resaltar la de 3 connacionales que han ido por el mundo sembrando triunfos y creando escuela; tres mexicanos que son ejemplo digno de la reinvención de sí mismo y de que puede perderse todo, siempre, menos el estilo; mexicanos que nos hablan, también, de la diversidad cultural de nuestro país, pues a pesar de su nacionalidad común presentan trabajos tremendamente originales y, a su vez, completamente distintos. Las 3 estrellas mexicanas del Hay Festival: Diego Luna, Mario Bellatin y Carlos Fuentes. ¿Qué hace Diego Luna en un festival cultural, él tan “charolastra”, tan “the one that got away”, tan “el abuelo y yo”? Debajo de esa imagen de inbañable chilango se encuentra un joven actor y director de cine preocupado y comprometido con su arte. Fundó, junto a Gael García, Producciones Canana, empresa involucrada con el impulso a los jóvenes talentos de la cinematografía; junto al Discovery Channel inició la producción de una serie de programas de televisión sobre las más de 300 víctimas de Ciudad Juárez. Luna, el 26 de enero en el Teatro Adolfo Mejía, dio lectura a ‘Howl’, el poema más famoso de Allen Ginsberg (puntero, junto a Kerouac, Burroughs, Patti Smith y Bob Dylan, de la literatura beat). ‘Howl’ es un poema paratáxico cuya frase de apertura es el retrato de su generación: “I saw the best minds of my generation destroyed by/ madness” (Vi a las mejores mentes de mi generación destruidas/ por la locura, »). El año pasado, durante el Hay Festival de Xalapa, Luna también participó con una lectura, esa vez fue una adaptación de la Iliada de Homero hecha por Alessandro Baricco; en quella ocasión participó junto a Sophie Alexander Katz, Leonora Cohen, Juan Carlos Colombo, Jaime López y Andrés Montiel. Mario Bellatin, el autor de ‘Salón de Belleza’ (libro que fue nombrado, durante el XIII Congreso de las academias de la lengua y el IV Congreso internacional de la lengua española, como el número 19 de los 100 mejores libros en lengua castellana de los últimos 25 años, estuvo presente

en el mismo festival. Presentó ante el público una semblanza de su trayectoria literaria y, aprovechando el viaje y el apoyo de la Universidad Veracruzana, participó en un homenaje, merecidísimo, a nuestro paisano Sergio Pitol (un cosmopolita apasionado de por tierra veracruzana, un cordobés de corazón que habita allá, en las altas montañas de Xalapa). Mario Bellatin es poseedor de una técnica narrativa poco convencional; es lo que podríamos llamar un científico loco de la literatura. Ha fundado la “Escuela Dinámica de Escritores”, un taller experimental en el que la única regla a respetar es que los aspirantes no deben escribir. Es un hombre cuya narrativa trasciende los límites convencionales de la palabra y la lógica, nos hace entrar en su juego e impone situaciones absurdas e hilarantes que, al poco tiempo, nos deja con una sola pregunta en la mente: ¿Qué demonios fue éso? Estamos de acuerdo en algo -estoy seguro: una gran fiesta necesita un gran padrino. Desde los XV años suntuosos facilitados por el tío borracho de la mesa al frente hasta el mecenas que dona lo necesario en casa del artista para que no muera de hambre; un buen padrino, muchas veces, es también buen augurio. Atentos a esta regla, los organizadores del Hay Cartagena eligieron a una leyenda de las letras, hombre con una trayectoria llena de altibajos que han sido afrontados con dignidad y aplomo: Carlos Fuentes. Significativa es esta elección. Fuentes es la imagen del intelectual comprometido con su trabajo y que ha probado “de todo un poco”, un espíritu multidisciplinario que igual escribe sobre el boom latinoamericano (este año Alfaguara publicará ‘La gran novela latinoamericana’, un ensayo donde comentará la literatura latinoamericana de su tiempo) o da una conferencia magistral sobre los problemas que enfrenta México (como lo hizo en marzo del año pasado, durante su visita a la ciudad de Xalapa). Fuentes fue entrevistado en el Teatro Adolfo Mejía, el viernes 27, por Juan Gabriel Vázquez y Santiago Gamboa, allí se aprovechó la oportunidad para que el autor de “La muerte de Artemio Cruz” diera una semblanza de su carrera literaria, hablara un poco de su experiencia del boom latinoamericano y expusiera sus ideas políticas; al día siguiente, en el mismo teatro, en el marco de una conversación titulada “Ideas para un mundo en transición” se le dio carte blanche para exponer su cosmovisión y propuestas para el mundo por venir. Fuentes, lo dejó claro el año pasado durante la Cátedra que lleva su nombre, apuesta por la cultura como medio de salvación de la humanidad; en un tono casi heideggeriano insiste en que la tecnología ha ayudado a que entremos en un proceso, terrible, de deshumanización. En el mismo evento se refirió a México y abogó por una nueva política con respecto a las drogas, pues considera que nuestro país se está “colombianizado”. JOSUÉ CASTILLO EL BUEN TONO

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voces mexicanas que se hacen escuchar alto y claro en el mundo, demostrando que no todo es fútbol y telenovelas. En el planeta se seguirá hablando de las artes y la literatura mexicana; con o sin la ayuda del Estado, con la atención del gran público o sin ella, el poder de las letras se seguirán sintiendo. Después de todo, muchas veces no se es profeta en su propia tierra.

Mario Bellatin (izquierda) participó en un homenaje a su amigo Sergio Pitol (derecha), en donde se le reconoció trayectoria y genio.

Diego luna, aficionado a la poesía, leyó el mítico poema ‘Howl’ de Ginsberg.

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