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Isla Negra 7/303
Casa de poesía y literaturas
suscripción gratuita. Lanusei,Italia. Dirección: Gabriel Impaglione. Publicación inscripta en el Directorio Mundial de Revistas Literarias UNESCO revistaislanegra@yahoo.es - http://revistaislanegra.fullblog.com.ar/ - http://revistaislanegra.wordpress.com/
“Ojos que ven, corasón que siente!”
Martín Micharvegas - Del libro inédito "Parajodidísimas" ( Bs.As. - Madrid // 2006- 2010 ), escrito en fonética rioplatense

diciembre – 2011-

Armando Tejada Gómez Mendoza, Argentina – 1929 - 1992 Canción con todos Salgo a caminar por la cintura cósmica del sur piso en la región más vegetal del viento y de la luz siento al caminar toda la piel de América en mi piel y anda en mi sangre un río que libera mi voz con su caudal. Sol de Alto Perú rostro Bolivia, estaño y soledad un verde Brasil besa mi Chile cobre y mineral. Subo desde el sur hacia la entraña América y total pura raíz de un grito destinado a crecer y estallar. Todas las voces, todas todas las manos, todas toda la sangre puede ser canción en el viento. Canta conmigo, canta, hermano americano, libera tu esperanza con un grito en la voz.

Otto Raúl González Guatemala – 1921- 2007 IV. Venta de la esperanza País donde hay campesinos sin tierra que para subsistir se vean precisados a vender su esperanza país con niños desnutridos país con desempleo y telarañas salarios de hambre y atole con el dedo país de corrupción y bandidaje de fraudes maquinados y aquí devuelvo todo país en donde se persiguen las ideas como persiguen a las zorras los ingleses país en donde se tortura a los patriotas país en donde la libertad tenga cadenas es un país que tiene la luna mutilada.
del libro Luna Mutilada, editado por Editorial Praxis, México, D.F., 1991

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Pedro de Oraá La Habana, Cuba - 1931 Nuestra generación nuestra generación nació en las catacumbas de la clase anónima nuestra generación era más pobre que una araña nuestra generación se hizo a empellones sobre el asfalto y raspando la piedra nuestra generación no conoció la seda o el lino sino la arpillera nuestra generación no bebió más que el calostro y levántate y cae y levántate y a la calle nuestra generación bebió en la cartilla laica de la escuela de barrio la sangre de la letra y el sobreentendido nuestra generación creció en la hierba del placer jugando base-ball al duro y sin guante y se fue con la de trapo y en los vientos de cuaresma izó tímidos volantines hechos del papel craso de los víveres nuestra generación creció en la acera desde ya vilipendiada por los vecinos y expulsada de los santos lugares nuestra generación que gozó de inocencia y sufrió de inocencia presa de falsas promesas y defraudes inducida al error a la superstición a la incuria a la mentira consabida para teñir la vida como una broma colosal nuestra generación pecó de incoherente no faltaron en ella tontos ni pícaros pero los que se pasaron de listos ganaron notoriedad de tontos y los tontos legítimos accedieron al cielo nuestra generación quería trascender se esforzó para ello y se dobló ante los mamotretos bajo una lumbre mortecina y en vehemente penitencia pues afuera titilaba el neón la humanidad bullía nuestra generación maduró de improviso sepultó su infancia mutiló su adolescencia en la flagrante brega olvidó su pasado más remoto a esa hora que en la edad provecta no mezclaría más los falsos héroes de papel o celuloide con los próceres de la independencia (ya estaban arribando los de la praxis de la liberación) y sin mucho pensarlo empeñaría su pellejo en el proceso nuestra generación no fue académica aunque dio excelentes profesores su mayoría abandonó las aulas por imperativo económico y palió esta frustración dolorosa en los cafetines de la postrer república porque eso sí nuestra generación fue tertuliana y quemó noches y noches en discusiones febriles untada del hambre de verdad y belleza ahita de panconmantequilla y cafeconleche nuestra generación que por tanto dio innúmeros poetas entre otros diestros de diverso oficio y mantuvo su bandera en alto tragando en seco y sin derramar una lágrima (los versos quejumbrosos eran una vergüenza) y no se dejó apabullar por los tunantes

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ni amilanar por los vientos en contra nuestra generación tuvo por divisa la resistencia no la cultiva hoy la asumió desde siempre su piel se curtiría con el sol de la fatalidad histórica con el salitre del cotidiano adverso y es por esto que nuestra generación está viva todavía tiene camino a recorrer actúa fundida en el torrente calla y canta si le da la real gana muestra a los suyos el revés de los días y en sus bolsillos aún conserva el oro que la hacía rica entre los pobres un oro invencible como el polvo una monedita escasa y extraviada que tantos añoran sobre sus bienes aparentes y que ya no se acuña: la ilusión para pasar alentados inermes la arena del desierto

Lau Siqueira Jaguarão, Brasil - 1957 a los predadores de la utopía
dentro en mí murieron muchos tigres los que se han quedado sin embargo son libres

Raúl Henao Cali, Colombia - 1944 El loco ¿No son los rostros en la multitud rostros de mi propio sueño y locura? En mi presencia el espíritu del vino trueca la alquería del mercader en columna de fuego, el taller del plomero en estrella matutina, las calles en ríos de dorada cerveza. En la brújula loca de mis palabras se conjuran por igual el manantial y la hoguera, la ceniza y el diamante. Soy colmena en boca de león lámpara que flota en la marejada. Soy bufón de mi enamorada la espiga. He pagado mi boleto de vuelta al barquero infernal. En la luna de marzo comeré mi porción de rosas.

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Jorge Drexler Montevideo, Uruguay - 1964 Mi guitarra y vos ¡Que viva la ciencia! ¡Que viva la poesía! Qué viva siento mi lengua cuando tu lengua está sobre le lengua mía. El agua está en el barro, el barro en el ladrillo, el ladrillo está en la pared y en la pared tu fotografía. Es cierto que no hay arte sin emoción, y que no hay precisión sin artesanía, como tampoco hay guitarra sin tecnología, tecnología del nylon para las primas tecnología del metal para el clavijero, la prensa, la gubia y el barniz, las herramientas del carpintero. El cantautor y su computadora, el pastor y su afeitadora, el despertador que ya está anunciando la aurora. Y en el telescopio, se demora la última estrella. La máquina la hace el hombre, y es lo que el hombre hace con ella. El arado, la rueda, el molino, la mesa en que apoyo el vaso de vino. Las curvas de la montaña rusa, la semicorchea y hasta la semifusa, el té. Los ordenadores y los espejos, tus lentes para ver de cerca y de lejos. La cucha del perro, la mantequilla, la hierba, el mate y la bombilla. Estás conmigo, estamos cantando a la sombra de nuestra parra, una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra. Y sin tenerte, te tengo a vos y tengo a mi guitarra. Hay tantas cosas, yo solo preciso dos; mi guitarra y vos. Hay cines, hay trenes, hay cacerolas, hay fórmulas hasta para describir la espiral de una caracola. Hay más. Hay tráfico, créditos, cláusulas, salas VIP, hay cápsulas hipnóticas y tomografías computarizadas, hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada, hay biberones, hay buses, hay tabúes, hay besos, hay hambre, hay sobrepeso. Hay curas de sueño y tizanas, hay drogas de diseño, y perros adictos a las drogas en las aduanas. Hay manos capaces de fabricar herramientas con las que se hacen máquinas para hacer ordenadores que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas para que las usen las manos. Hay escritas infinitas palabras: sen, gol, bang, rap, dios, fin. Hay tantas cosas, yo solo preciso dos; mi guitarra y vos. Mi guitarra y vos. Claribel Alegría Estelí, Nicaragua -1924 Amor Todos lo que amo están en ti y tú en todo lo que amo.

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David Robinson Panamá - 1960 Maldición Maldito sea el hueso de tu pubis Yunque de pesares Malestar de mi martillo Maldito sea el hueso de tu pubis Alquimista del placer en molestia Dolor que enturbia la faena Maldito sea el hueso de tu pubis Ya la cama no es sólo cama Ahora es circo de contorsionistas Maldito sea el hueso de tu pubis

Eva Díaz Ceso España Mirándonos Dime haz todo lento camina mira lo frondoso tierras de libertinaje sosegadas, ahogadas de pura libertad.

Edith Södergran Finlandia - 1892 - 1923 El secreto de Eros Roja yo vivo. Con sangre vivo. No he renegado de Eros. Mis rojos labios arden sobre tu frío altar. Te conozco. Eros no eres hombre ni mujer, eres la fuerza que se sienta agazapada en el templo, y que se alza más salvaje que un grito, más violenta que una piedra arrojada, lanzando al mundo las justas palabras de la anunciación desde las puertas del templo del Todopoderoso. Margherite Yourcenar Bruselas, Bélgica -1903 - 1987 Erótico Tú la avispa y yo la rosa; Tú el mar, yo la escollera; En la creciente radiosa Tú el Fénix, yo la hoguera. Tú el Narciso y yo la fuente, En mis ojos tú brillando; Tú el río y yo el puente; Yo la onda en mí nadando. Y tú el sol y la sal Y en los labios el caudal Del rumor meciendo el juego. Yo el pájaro y el cielo Azul cruzando su vuelo, Como el alma atiza el fuego.

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John Deane Isla de Achill, Irlanda - 1943 Astronautas Son langostas de papel aluminio a la deriva por el mundo submarino del espacio; caminan con indiferencia en el vacío, sostienen una fábrica de acero en la punta de los dedos; son las burbujas lo que nos perdemos, cuando se elevan, alentando, sobre ellos atándoles aún a nuestro aliento; les emanan palabras como palabras dichas en la infancia, dentro de latas viejas, resonantes; el espacio exterior es más negro que el negro y la tierra aparece más grande y más hermosa de lo que recordábamos; ah, bien, algo habrán aprendido y volverán a contarlo, si encuentran las palabras. A veces así es como lo veo -muertey estoy girando lento en un viejo vals hacia afuera, lejos de la cámara, callado; soy un léxico disperso, escombros entre escombros e incluso, por un rato, una estrella fugaz en el cielo nocturno de alguien.
Traducción : Inés Praga,con ayuda de Amor Barros, Ana García, Ana Sevilla. Tomado del sitio del Festival Internacional de Poesía de Medellín.

Cyro de Mattos Brasil Ceia Traga o Natal Frutos verdes. De paz e amor Ponha na mesa. Afaste a sede Triste dos dias. Na luz da estrela Ilumine a noite Do medo no escuro E na manhã brilhe.

Leticia Herrera Michoacán, México Desempleado Por piedad no digas que te gusta Magdalena Si lo hicieras ¿qué sería de nosotros los redentores?
De: Ver al volar, Mèxico, 1988

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Vicente Aleixandre España -1898 - 1984 Después del amor Tendida tú aquí, en la penumbra del cuarto, como el silencio que queda después del amor, yo asciendo levemente desde el fondo de mi reposo hasta tus bordes, tenues, apagados, que dulces existen. Y con mi mano repaso las lindes delicadas de tu vivir retraído. Y siento la musical, callada verdad de tu cuerpo, que hace un instante, en desorden, como lumbre cantaba. El reposo consiente a la masa que perdió por el amor su forma continua, para despegar hacia arriba con la voraz irregularidad de la llama, convertirse otra vez en el cuerpo veraz que en sus límites se rehace. Tocando esos bordes, sedosos, indemnes, tibios, delicadamente desnudos, se sabe que la amada persiste en su vida. Momentánea destrucción el amor, combustión que amenaza al puro ser que amamos, al que nuestro fuego vulnera, sólo cuando desprendidos de sus lumbres deshechas la miramos, reconocemos perfecta, cuajada, reciente la vida, la silenciosa y cálida vida que desde su dulce exterioridad nos llamaba. He aquí el perfecto vaso del amor que, colmado, opulento de su sangre serena, dorado reluce. He aquí los senos, el vientre, su redondo muslo, su acabado pie, y arriba los hombros, el cuello de suave pluma reciente, la mejilla no quemada, no ardida, cándida en su rosa nacido, y la frente donde habita el pensamiento diario de nuestro amor, que allí lúcido vela. En medio, sellando el rostro nítido que la tarde amarilla caldea sin celo, está la boca fina, rasgada, pura en las luces. Oh temerosa llave del recinto del fuego. Rozo tu delicada piel con estos dedos que temen y saben, mientras pongo mi boca sobre tu cabellera apagada.

D.R. Mourelle Buenos Aires, Argentina Llegar no apremiaba Aunque estuviera el topo dispuesto a cargar reservas sobre el invasor gozaba del viaje a tierra de nadie : leer se volvía fácil a una página del mal

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Carmen Boullosa México -1954 La memoria vacía Trato de oscurecer con mi sombra la tierra del exilio, mi tierra, ocultarme a la memoria vacía. No tengo origen. Formo con mis hermanas un muro inabordable. Nos cegamos a la tierra que alarga el día de luminoso júbilo, a sus ojos brillantes donde brotan ciruelas jugosas y dulces, los animales cálidos y huidizos; al día de paredes traslúcidas, de corrales abiertos y campos poseídos por el secreto que han murmurado las semillas al abrirse He llegado al término de mi sombra: el día tiene abiertos los muslos y se entrega al gozo insaciable de los hombres. En medio de este estruendo, del golpeteo de las alas locas del viento sobre el llano, del silbido deslumbrante con el que el río corteja a las plácidas nubes, los hombres recuestan su cuerpo amoroso sobre el torso del día, hacen de la mañana al ritmo de su cuerpo. Y nosotras, hechas de un material que se resiste al cortejo del tiempo, templadas en el silencio firme, tratamos de permanecer aunque no tenemos casa, aunque estamos desprovistas frente al cauce ajeno. Nos trenzamos entre nosotras los labios con los labios: ésta es la palabra de las tres: nuestra palabra. (Oigo un crepitar en el fuego: los pechos de las mujeres se desprenden del deseo como frutos maduros. Los pechos de las mujeres: panes recién cocidos.)

Juan Cameron Chile Dos mandamientos en uno No se mata a quien se ama La bala hunde la tela rasga la carne corta los vasos capilares quiebra los huesos atraviesa órganos rastroja cartílagos sale y arrastra restos de piel que el viento limpia y lanza al aire como fragmentos de un amor perdido La bala entra limpiamente a través del vidrio choca los muros baila en el piso se detiene A veces suenan las sirenas No se mata a quien se ama. (De Visión de los ciclistas y otros textos)

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Antonio Leal México Tríptico para Jeanne Duval
a luz o

I arrima sus ancas cuando el fastidio me mata me ayunta a su grupa de sátira en celo como en un extraño acto secreto de magia que no sé ni me explico y que tampoco entiendo -de muchacha o potranca- ¡he aquí el prodigio! de pronto me encantan sus nalgas de seda como si se tratara de un maleficio. II al solaz entre nos cuando estamos solos como ángeles en veda rutilan mis manos iniciando el periplo hacia los sitios más alpestres de su espalda -¡oh galimatías paráfrasis de un pleonasmo espejo de mitades gemelas de la luna llena!desde donde -al cobijo de las sombras del silencioen nómade albedrío caravanean a su antojo mis lunáticos dedos. III allí a ratos jinete otrora lascivo centauro sin reclamos de cordura alimaña unicornio escapado de alguna página de imposible lectura en el real imaginario bestia camada entre los faunos minotauro doloso se trincan mis venas cuando me invitas golosa brincar a tus lomos a llevarme a galope al confín siderario a derramarme contigo hasta el paroxismo oh invicta animalia cubre mi impudicia entre tus alas de diosa y arrima más tus ancas relapsa cuando me mate el tedio.
Del libro: unciones y disyunciones

Jesús Aparicio González Cabanillas del Campo, Guadalajara, España – 1961 Tras el cristal esmerilado estalla e ilumina los vacíos la blanca desnudez de una muchacha sin voz ni rostro. Sólo un sueño. Sólo un sueño feliz. Sólo un sueño feliz tiñéndote las canas. Imaginar que llegas a alcanzar la manzana te ha dejado en los labios su zumo.
15 de Julio de 2006- De: Las cuartillas de un naufrago.Edic. Vitruvio,España-

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Teresinka Pereira Brasil Wall $treet
Germina la protesta contra la usura los ricos se asustan pero el campamento sigue funcionando Vino la policía a defender el establecimiento pero el campamento sigue funcionando Hay que hacer más bulla más caminatas, más huelgas y sobretodo más gente, millones de indignados tomando la determinación de cerrar la WALL $TREET de los ricos y proponer una Main Street con trabajo y ahorros para todos.

Maritza Álvarez Chile Demasiados sombreros sobre nuestras cabezas
Las piedras soportan siglos el paso del tiempo. Ahí puedes verlas, siempre fieles. Ellas, simplemente p e r m a n e c e n Los pájaros empatizan con el viento, porque son los unos para el otro; se pertenecen y viajan juntos cuando quieren y saben. Confían, sabiendo que alguien les sustenta. Los barcos, esperan por una jornada más en un mar lleno de vaivenes. Nosotros? ... nosotros somos urgentes críticos interrogantes desconfiados y olvidadizos, a veces, empecinadamente tercos. Tenemos el don del amor, pero olvidamos repartir. Golpeamos la piedra buscando agua. Enjaulamos a los pájaros. Y buscamos boletas de recibo, en el fondo del tacho, para verificar que alguna vez recibimos.

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Alexis Pimienta Cuba Don Quijote y los Molinos (...) «—Dios lo haga como puede» –le respondió Sancho Panza, y ayudándole a pararse tornó a subirlo a las ancas del dolido Rocinante, que ya despaldado estaba. Una vez sobre el caballo y hablando de la pasada aventura, continuaron el camino que llevaba a Puerto Lápice porque, según Quijote, en sus playas habría más aventuras por ser lugar de pasada. Pero Quijote iba triste por faltarle ahora su lanza y a su escudero le dijo: «—Me acuerdo yo una mañana haber leído en un libro, antes que Frestón llegara, que un caballero español, don Diego Pérez de Vargas, habiéndosele partido la espada en una batalla, despedazó de una encina un pesado tronco o rama, y con esa rama o tronco tantos moros machacara, que le quedó el sobrenombre de Machuca en toda España, y él, como sus descendientes, desde esa fecha afamada, fueron Vargas y Machuca en lugar de sólo Vargas. Hete dicho esto, Sancho, porque esta misma mañana a cualquier encina o roble que encuentre en la cabalgata pienso desgajarle un tronco tan bueno como el de Vargas, y con tal tronco imagino y pienso hacer tal hazaña que tú te sientas dichoso de haber venido a mirarlas». «—A la mano de Dios, creo –dijo Sancho–, creo todo lo que dice de ese modo con tanta fuerza y deseo. Pero enderécese. Veo que viaja de medio lado, debe de ser de cansado, de roto por la caída». «—Es verdad» –dijo enseguida don Quijote, disgustado. Se enderezó en la montura y continuaron andando, conversando y repensando cómo iba a ser su aventura. Pasaron la noche oscura, en pleno bosque durmieron y a Puerto Lápice fueron –el final de su destino–, mas, de pronto, en el camino dos frailes aparecieron.

En un lugar de la Mancha, editorial Gente Nueva, Cuba, 2004 versión personal del Don Quijote de Cervantes, íntegramente en verso (con más de 25 formas estróficas: cuartetas, quintillas, décimas, serventesios, tercetos, sextillas, octavillas, silvas, estancias, ovillejos, romances, etc.).

Sergio Hernández Chile – 1931 - 2010 Señor... Señor dime si existes te pregunto en la noche del desamparo y la amargura mientras mis propios demonios me clavan a esta cruz invisible con los horribles martillos de la culpa

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César Dávila Andrade Cuenca, Ecuador – 1918 - 1967 Batallas del silencio Tacto y línea cubiertos de pureza. Pulgar que ata veloces materiales. Timón que aclara dos profundidades. Ojos que guardan el nudo del camino en el reloj ahorcado del secreto. Manos que llevan muerte y despedida a la bahía de ámbar de los muslos. Labios que extienden el país del cuerpo por el cielo de fuego del orgasmo. Vosotros, Todos, no sabréis nunca, entrar en las batallas del Silencio. Aquí, una ventana ya enterrada. Una semana con muñón de Invierno. Una súplica muerta entre dos tumbas. Un cambio de miradas con la Duda. Un disfraz de fulgor para el cansancio. Una herida expuesta en los balcones. Oración estrellada contra un velo, tu afán de Paraíso está en desgracia y tu voz, a las puertas de un Dios mudo. Atiende a la distancia entre dos Ángeles. Atiende a la sonrisa entre dos cuervos. Y, a tolerar toda esta carne hambrienta.
Quito, agosto, 1958

Luis Alberto Ambroggio Argentina – Estados Unidos La amistad es un dios desconocido A Manuel Leyva Le pregunté una vez al peregirno ¿Por qué no te quedas? En mi casa florecen corazones y quiero que los disfrutes, como un fuego de rosas en el invierno. Se quedó y desde entonces reímos en la noche maravillándonos de nuestra magia al crear soles de nuevos días. Llena está la casa. Sus puertas abiertas con árboles de compañía. Un dios de amor la bendice. Bienvenido. En el espejo de tus ojos comparto el arco iris donde antes llovía.
De La arqueología del viento- Primera edición: marzo, 2011-Vaso Roto Ediciones, España – México

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Francisco José Cruz Sevilla, España – 1962 El travieso Siempre hay que recordarle al poema que tiene que ayudarnos a escribirlo. Su carácter ausente casi nunca colabora con la necesidad de decir que tenemos. Él tiene la manía incorregible de no expresar lo que pensamos, de proponernos otras cosas e incluso, con frecuencia, de callarse. Por esto, debemos obligarlo a escuchar cada palabra que decimos —si es posible en voz alta— hasta que consigamos que se siente en la arena remota de algún folio y con sus dedos de aire vaya haciendo el dibujo preciso de la voz. El poema no aguanta aquí sentado y a los pocos renglones ya desobedece, trazando con los pies los garabatos que le van saliendo a la vez que se acerca hasta la orilla del folio y allí naufraga, como un niño advertido del peligro que implica no hacer caso a quien lo cuida.
Maneras de vivir, 1997.

Choi Seung Ho Chungcheon, Corea del Sur - 1954 Melón En la tierra que vomita flores de papel ¿cuánto de lo que he soñado se ensancha superándome? Al acercar mi nariz al melón de ombligo abultado a mi corazón le falta todavía mucho para aislarse los melones que no se pudren por dentro abrazados en el pecho de las cesta de la abuela del mercado verano que vomita fragancia con todo su cuerpo las olas doradas que refrescan van nadando deslumbrantes por los cuatro ejes abiertos.
Traducción: Kim Un-kyung.- De Autobiografía de hielo -2010

Humberto Quino Márquez La Paz, Bolivia -1950 Parábola de la soledad Alguien está solo en su lecho Y corre a su muerte Desnudo como Dios Al encuentro de sí mismo.

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Belisario Rodríguez Garibaldo Panamá Testamento
No podrán sacar nuestras formas de este mundo, ni ocupar este pequeño espacio que habitamos, podrán tapar las heridas que entre todos destilamos, pero no podrán cerrar las cicatrices del destino. Nunca ha sido suficientemente duro el acero ni tampoco suficientemente imbatible el acervo pero siempre ha sido el corazón un abismo profundo desde el cual el Hombre que somos se ha elevado a los cielos. A un Hombre no se le destruye en cansancio, a un Hombre no se le compra con dinero, a un Hombre no se le bate a un duelo, a un Hombre no se le puede vencer con desprecio. El Hombre conoce súbitamente de anhelos, y vislumbra en cada momento el valor de toda Conciencia, por que el que es Hombre no conoce más afán y denuedo que batir la injusticia y la crueldad con ciencia y clemencia. La Guerra siempre ha sido el instrumento de caras ambiciones de fuerzas desmedidas, el Poder ha sido siempre la herramienta y la medida con la que el Hombre construye Castillos de Dolor sobre la arena. Mas ha sido alcanzar la infinita sabiduría y conocerla en su justa medida y certeza, tal como alcanzar la más perfecta armonía con la que Dios teje sus redes en el Tiempo. Nunca hubo más Hombre que el Profeta de la Aurora, mas sólo Dios sabe lo que sentimos y hemos sido, pues en la lucha por vencer, hemos todos enloquecidos, tratando de construirle al mundo el Castillo del Ahora. ¿Mas qué sabe el Hombre del dolor que me conduele? pues ha hecho de su vida un anatema de la Historia, pues se ha condenado sin conocer todavía la memoria, por lo que el Hombre sentirá el azufre que le toca y que le duele. Pues sólo primero tendremos que navegar por el Infierno para cuando estemos dispuestos a construir el Paraíso, por lo que el dolor será la Guerra del Final de los momentos, hasta que podamos hacer la Paz para los Tiempos de los Tiempos. Pues no hemos sentido más dolor y más tormento que al perder al amor que siempre amamos, que al sentir la sangre y la herida del cimiento, que hemos tenido visión de Humanidad redimida de lamentos. No hay ya formas que nos separen de esta Aurora, pues no hemos nacido sino para este instante, con la cual podremos captar la imagen del momento para poderla multiplicar por los hombros de la Historia. Solamente las Patrias nos recuerdan desde lejos que la madre tierra solloza los recuerdos, redimirla ha sido la fuente de inspiración de los aciertos y amarla de corazón ha sido la razón de los reflejos. Hemos de creer en la intuición del destino que se siente, pues la idea no ha de morir jamás, ni aún después de muertos, como habremos de engendrar este hijo que anuncia la simiente, pues los pueblos son los hijos del gran dolor de los tormentos. Perdónanos Señor, mi Dios, si hemos pecado, no nos condenes, mi Dios, al sufrimiento, mide nuestra fe y voluntad que te entregamos, más no nos abandones jamás en la misión de los recuerdos. La soledad ha sido del Hombre la más profunda y fiel de compañeras, y la muerte ha sido del Hombre la amante silenciosa de la noche,

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que como el beso de una Mujer que se ha internado en las memorias, de mil Mujeres que han de parir al Náufrago perenne de la Historia. Más no habremos de ser salvajes sin dirección y sin sentido, pues de la Sagrada Familia Humana hemos heredado el cometido, en que el corcel fulgurante de la conciencia ha creado el veredicto, de que el Amor ha de renacer al Hombre Nuevo hasta esparcirlo. Somos la voz errante del desierto, más el amor convertirá toda la gloria, en la vida que debe renacer de la memoria, de cada batalla que crea la pirueta de la historia. Hemos transformado la Palabra en el Arma de Combate, para que se esparza entre los hermanos del Ahora, pues la anunciación debe llegar desde la Aurora, y la oscuridad será absorbida por la luz del Maestro-Comandante. Este Maestro-Comandante debe venir desde muy lejos, pues tendrá la vara con la que medirá a cada uno en su medida, y no se escapará nadie de su gran misión que hemos anhelado, pues la liberación humana será su única vestimenta y su vereda. Mas hemos estado todos aquí, en cada justa medida, pues la vida humana se transforma en la semilla, que sólo Dios sabe quien espera lo esperado desde siempre, quiera Dios que no nos abandone en esta lucha de su Fuente. ¡Que corra el agua como un manantial adormecido! ¡que surta también los surcos de las Tierras del Silencio! ¡que se transforme en el comienzo del cimiento y del momento, de un porvenir que viene cabalgando desde siglos y milenios!. ¿Quién nos protegerá de la Verdad que nos consuela? Dios nos ayude a seguir en la locura del ahora, pues no tenemos ya la fuerza de la luz de compañera, y el recuerdo de la luz como la gran musa inspiradora. Mas todos los Hombres esperamos el Milagro, pues la conciencia de patriotas ya no cede, también forjamos el amor como un Hidalgo, pues el amor es la fuerza que nos mueve. La Patria es el Ahora de los Grandes Sueños, la Patria no se Hereda, la patria no se siente, la Patria es el sufrir de desvelos y de anhelos, la Patria es la victoria del hoy sobre la muerte. Como todos los Hombres, hemos sentido a la Humanidad, de hermanos y hermanas, de hijos de Dios y de la Patria, la humanidad ha sido un caro anhelo absorto e insatisfecho, pero Dios otorga la Fuerza que tiñe el color de las batallas. El Amor lo hemos engendrado en cada Hora, en cada mujer y niño que sonríe cual simiente, pues el hombre ha amado con el delirio del ahora, para que la sombra no surja en los laberintos de la muerte. ¡Perdónanos, mi Dios, si te comprendemos tanto, pues tu misión es más fuerte que la nuestra, nuestra misión era liberar la Patria de mi Pueblo, y tu misión de Dios es redimir a la Humanidad escarnecida!. Hemos sido las voces de mensajeros del crepúsculo, en la oscuridad hemos sido aprendiz, soldado y compañero, nos hemos convertido en amigo, servidor y en gran vocero, pues a la hora de la luz seremos arquitectos o guerreros. No abandones Señor, mi Dios, la empresa acometida, Amanecéis Señor, mi Dios, como te hemos amado tanto, transfórmanos a tu luz de Gran Arquitecto del Conocimiento, desaparece el límite mortal que separa el Umbral del Tiempo. La Revolución de Amor ha de nacer entre los Hombres, pues el dolor se ha hecho intolerable en nombres, y las tinieblas son el amo y el señor de lo insondable, y redimir a la humanidad es convertirla en intocable.

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Si este canto y oración de humanidad no es suficiente, mil cantos más se elevarán a los cielos infinitos, pues mi nombre es uno más de los mil nombres ya benditos, que tu amor han convertido en instrumentos de tu Fuerte. Las palabras se multiplicarán al mundo desde el momento y el Poder Humano se convertirá en buena herramienta, pues el Amanecer se ha convertido en la evidencia, y nuestro Tiempo se ha fundido con tu Tiempo del Fomento. La Cosecha de la Verdad se ha de convertir en todo anhelo, y el afán de libertad será la espera de la Siega del ahora, la humanidad no volverá jamás el sufrimiento que degrada, y la salvación vendrá por la Luz de la Razón o por la Espada. No hay, no habrá, ni existirá jamás nada más fuerte que la Alianza que existe entre el Amor de los Hombres y sus sueños de esperanza, y Dios será el Gran Testigo del comienzo que en nuestra Fe Descansa, del Valor Humano en Búsqueda de librarse de la muerte y de asechanzas. Este Canto ha sido la inspiración de lo Divino, de la lucha contra la injusticia de lo Humano, no me tiñan de rojo, de azul, de verde, ni de blanco, pues la luz sólo tiene el color de un Faro Iluminado.
en la Hora del Crepúsculo - Editorial CIEN (Panamá - 2002)

Aazam Abidov Namangan, Uzbekistán - 1974 El gusto es diferente, Pero yo adoro el hecho De que alguna gente tenga sed De una vida post mortem
Traducción Andrea Cote

Martín Moureu Ayacucho, Buenos Aires, Argentina -1981 Noctífago Soledades I Si yo viendo colón-independiente Vos le comés las uñas a la espera Yo me hablo con el mate solamente Te saludás tu imagen en vidriera Soledades de un viernes con partido Después acabaremos los dos juntos Para sincronizar nuestro latido II Vos por una película cualquiera Y lloviendo en colón- independiente Nokia llaves marlboro billetera El rolfi montenegro de suplente Soledad viceversa sola/ solo Pero cuando acabamos los dos juntos Somos más que dos somos uno solo
De SinTácticas

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Rony Oniel Salgado Choluteca, Honduras - 1966 Melancolía Muere la primavera, alcanzó su clímax una historia en el ocaso. Muere la ilusión, pereció neófita la metamorfosis, de un verso. Muere el encanto, perfil de un sol eclipsado, tu piel Muere trágica, de un cuento, la narración, desenlace que abortó su génesis. Muere oscuro, amor de otoño, vaivén toca el suelo de bijarros. Muere triste, mirada de una búsqueda, desaparece el crepúsculo del mar. Muere atrapado, ensueño de un deseo, cascada de tus risos laberintos. Muere la paz, un pensamiento, tortura que reitera tu nombre.
De: Palabras EntreCortadas,Antología (Poesía)

Pedro Du Bois Brasil Tempos Avesso ao calendário traço no espaço o tempo onde me distraio: sei do amanhecer que me acorda do meio dia que me alimenta da tarde propícia à tormenta da noite em que me desoriento revisito o tempo na capa da magia e me refugio em mim mesmo mantenho o som do rádio e me delicio em estáticas: olhos fechados imagino a cena na tela despegada. Yasuki Fukushima Japón Tanka
Oh tiempo, da vuelta y vuelta! Dentro de mí hay memorias Que se hacen distantes Parejo con la luz lunar y Las galletas de luna que yo como

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Leonardo Martínez Catamarca, Argentina Del padre De mi padre muerto siento la caricia en los inviernos dolorosos Se desliza por el sueño y como un burlado amor penetra por la puerta que la noche dejó entornada Escudriña y se aposenta en el ángulo más desolado Ahí cultiva una huerta de hierbas perfumadas Son hierbas de la vida Con ellas restaura amores de otros tiempos restaña heridas de la ausencia desde madrugadas remotas cuando el bisabuelo salía en largas cabalgatas y lo sentaba delante en la peineta del recado y había una guitarra en bandolera que el aire tañía con sigilo Sisihuasi asomaba con un alborozo de pájaros y las siestas crujían resecas de sueño hasta el delirio del tránsito gozoso cuando yo era su padre su hermano su hijo y me decía: -Tatita deme el tordillo el único capaz de hacer la cuesta del Monte Oscuro Voy a contar las reses que en los corrales de la cumbre Joseph Simeón dejó sin yerraYo estoy viendo por sus ojos El es un niño sentado en la peineta del recado del bisabuelo y sus ojos son los ojos de los no nacidos Por las veredas del pasado se acercan antiguas miradas besos nunca dados voces de silenciada ternura
De: Resumen de espejos

Ban’ya Natsuishi Japón - 1955 Ellos bailan Junto con sus fantasmas Sonrientes y transparentes
De círculos concéntricos, 2007. Versión al castellano Eduardo Ferrada.

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Eduardo Rezzano La Plata, Argentina - 1968 Dieta líquida Finalizado el recorrido visual dejé los ojos sobre la mesa y les preparé un refrigerio Me senté a escuchar música pero la música había perdido su juventud su poder de persuasión Descendí a un estado de introspección que me permitió ciertos olvidos -el largo de mis brazos mi nombre No salí de mi sopor hasta entrada la noche mis ojos dormían ya no me esperabas
de: Gato barcino, edit. Lumen, españa, 2006

Medeea Latour Opatija, Croácia obstáculos Eis aí como se comportam os muros: o semblante fechado e o rosnar do portão com o dedo apontando os cães medievais comumente liberados da ternura para exercer, à la Munch o grito de más-vindas ante o romeu inconcluso sedendo de julietas intramuros.
Tomado de revista Escritoras Suicidas.

Antonio Pérez Carmona La Media Luna, Trujillo, Venezuela - 1933 – 2006 Shelley Jamás aguas han llorado tan desconsoladamente su tristeza como aquellas donde quedara para siempre el canto de ―La Alondra‖. Jamás hubo luto tan cerrado como el de las espirales donde el Príncipe dijera adiós a los cielos italianos. Porque desde aquel día cuando el mirlo blanco besara con su aliento los nenúfares, se dio la segunda muerte de Adonais y la oración fúnebre del Viento del Oeste. Porque él como extranjero buscaba extrañas flores, oteaba lentos pájaros, cuando cayó en la red de las ondinas. Íngrima superficie hacía temblar la enhiesta roca, gemir la oscuridad, gangrenar los poetas. Tenía que haberse dado la irritación de los colores, el clamor de los ahogados, y la huida de los peces. ―Entrad –le dijo Keats- penetrar a este reino donde no hay espacio para osarios, ni ortigas, ni adulterios. Aquí está la tierna Ofelia flotando como un lirio. Y yo te saludo Percy Bysshe, porque has venido en cuerpo y alma a celebrar mi primer aniversario‖. Por eso jamás aguas han llorado hondamente su tristeza como aquellas que atraparon para siempre a Shelley, Príncipe tierno del amor.

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Oscar Marchesin Argentina - Uruguay Pasa todo pasa y vuelve lo que alguna vez fue futuro Pasa el viento del adios a las cosas idas Pasa y no retorna pasa el viejo pasan los trastos Pasa el invierno y el próximo sol no es el mismo Sumergido el sol en el océano del universo Emergió descansado y frío se acunó en tus brazos largos Y durmió las noches que demoró en secarse Pasa el vientre hinchado de hijos pasan los hijos Paso yo y luego vos pasa el cabello y ya no vuelve Pasan los milicos pasa la yuta pasa un desaparecido Pasan los curas y siempre vuelven los genocidas de la historia Del fondo de la historia todos los pasados aparecen En una pantalla de tiempo en la sala de los recuerdos Los espectadores del destierro los fantasmas de siempre Pasa tu voz de nena tus ojos nunca pasan de brillo Pasan los abrazos y los besos las caricias las rayas en la piel Pasan tus dedos en el intento fortuito de atraparme en el infinito Pasan mis palabras que rellenaron tus vacíos De los confines del cielo que será el cielo de los infiernos Surgen seres quizás inmateriales quizás innecesarios ángeles y diablos del continente perdido Y cuando todo no pase te buscaré en la trompeta Debajo del agua en los dedos adormecidos de tanto escribir Hasta caer en esa esquina encuentro casual sin buscarnos Sin sabernos vivos aun Cuando nos tiraron de la Esma… Pasan los dictadores pasa la picana Que da risa luego de tanta cama de fleje oxidado y humedad Pasan los helicópteros y ya no nos tiran al río Pasan tus caricias y esas si volverán Hasta que te contenga para siempre Pasa la eternidad pasa el tiempo de la vida Pasa la gloria y la cobardía Pasa el amor cuando nunca existió Pasa la necedad de negarlo cuando se lo conoce y punto final Sin obediencia de vida…

Andrés Acosta Díaz Bogotá, Colombia - 1987 Vacío Como habitación sin dueño sin cama, sin cuerpos me encontré conmigo mismo una mañana volteé el cuerpo hacia mi sombra no estuvo presente, descubrí cuan vacío se está esperando como se espera aquello que prometen las profecías en las páginas blancas sin líneas de los libros de la vida.

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Stéphane Mallarmé París, Francia - 1842 – 1898 Las cuatro estaciones
1. Resurgir Primavera enfermiza tristemente ha expulsado Al invierno, estación de arte sereno, lúcido, Y, en mi ser presidido por la sangre sombría, La impotencia se estira en un largo bostezo. Unos blancos crepúsculos se entibian en mi cráneo Que un cerco férreo ciñe como a una vieja tumba Y triste, tras un sueño bello y etéreo, vago Por campos do la inmensa savia se pavonea. Luego caigo enervado de perfumes arbóreos, Cavando con mi rostro una fosa a mi sueño, Mordiendo el suelo cálido donde crecen las lilas, Espero que, al hundirme, mi desgana se alce... -Mientras, el Azur ríe sobre el seto y despierta Tanto pájaro en flor que al sol gorgea-. 2. Tristeza de verano El sol, sobre la arena, luchadora durmiente, Calienta un baño lánguido en tu pelo de oro Y, consumiendo incienso sobre tu hostil mejilla, Con las lágrimas mezcla un brebaje amoroso. De ese blanco flameo esa inmutable calma Te ha hecho, triste, decir -oh, mis besos miedosos-: "¡Nunca seremos una sola momia Bajo el desierto antiguo y felices palmeras!" ¡Pero tu cabellera es un río tibio, Donde ahogar sin temblores el alma obsesionante Y encontrar esa Nada desconocida, tuya! Yo probaré el afeite llorado por tus párpados, Por ver si sabe dar al corazón que heriste La insensibilidad del azur y las piedras. 3. Suspiro Mi alma hacia tu frente donde sueña Un otoño alfombrado de pecas, calma hermana, Y hacia el errante cielo de tus ojos angélicos Asciende, como en un melancólico parque, Fiel, un surtidor blanco suspira hacia el azul. -Hacia el Azur eternecido de octubre puro y pálido Que mira en los estanques su languidez sin fin Y deja, sobre el agua muerta do la salvaje Agonía de las hojas yerra al viento y excava un frío surco, Arrastrarse al sol gualda de un larguísimo rayo. 4. Invierno ¡El virgen, el vivaz y bello día de hoy Da un aletazo ebrio va a desgarrarnos este Lago duro olvidado que persigue debajo de la escarcha El glaciar transparente de los vuelos no huidos! Un cisne de otro tiempo se acuerda de que él es Quien, aun sin esperanza, magnífico se libra Por no haber cantado la región do vivir Cuando ha esplendido el tedio del estéril inviemo. Sacudirá su cuello entero esta blanca agonía Por el espacio impuesto al ave que lo niega, Mas no el horror del suelo que aprisiona al plumaje. Fantasma que su puro destello a este lugar asigna, Se aquieta en el ensueño helado del desprecio

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Que entre su exilio inútil viste el Cisne.
Versión de: Aníbal Núñez

Marcelino dos Santos Lumbo, Mozambique - 1929 É preciso plantar É preciso plantar mamã é preciso plantar é preciso plantar nas estrelas e sobre o mar nos teus pés nus e pelos caminhos é preciso plantar nas esperanças proibidas e sobre as nossas mãos abertas na noite presente e no futuro a criar por toda a parte mamã é preciso plantar a razão dos corpos destruídos e da terra ensanguentada da voz que agoniza e do coro de braços que se erguem por toda a parte por toda a parte por toda a parte mamã por toda a parte é preciso plantar a certeza do amanhã feliz nas caricias do teu coração onde os olhos de cada menino renovam a esperança sim mamã é preciso é preciso plantar pelos caminhos da liberdade a nova árvore da Independência Nacional.

Santiago Bao Villa Gesell, Argentina Al otro lado
Alguien gime, impaciente. Empuja, araña la puerta. Trato en la oscuridad del cuarto, de intuir, por el jadeo que percibo, de quién se trata. Algo como garras buscan el resquicio, la incipiente grieta del portal desgastado, por donde iniciar el viaje hacia el otro lado. Golpeo con mis manos las vetustas tablas, tratando de alejar al extraño, pero es inútil: insiste, rasguña y embiste la puerta, en las tinieblas, sobre mi cabeza. Al otro lado me acompañan los mismos fantasmas, las mismas bestias. Llueve, creo. En el callejón ceniciento del alba, alguien solloza. Adentro, en la casa, se suceden los antiguos derrumbes, las eternas destrucciones, mientras la puerta va cediendo lentamente.

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En: Al otro lado, Buenos Aires, 1998

Domingo Alfonso Jovellanos, Matanzas, Cuba- 1935 El rostro de Marlon Brando El rostro de Marlon Brando surge en la noche del cinematógrafo con un tamaño de casi dos metros de alto por uno y medio de ancho aproximadamente: tiene dos cejas, debajo de las cejas un par de ojos, entre los ojos, un poco más arriba de la pareja de labios, una nariz; bordeada por el pelo, encima de las cejas, está la frente, algo detrás de la frente, construidas expresamente para sostén de los espejuelos, se encuentran las orejas. Éste es el rostro de Marlon Brando; tomo debida cuenta de su topografía; para verlo pagué un peso con cincuenta centavos, hice una cola de una hora nueve minutos, de pie, bajo la lluvia y ahora descubro en medio de este cine, tocando el muslo de la mujer que me acompaña que el rostro de Marlon Brando es sólo el rostro de una persona.
De: “Libro de buen humor”

Malcolm Lowry Liverpoool, Inglaterra -1909 - 1957 Sin compañía excepto el miedo Cómo empezó todo esto y por qué estoy aquí en esta barra arqueada con la pintura marrón descascarillada, papegaai, mescal, hennessy, cerveza, dos viscosas escupideras, sin compañía excepto el miedo: miedo de la luz, de la primavera, del lamento de aves y autobuses volando a sitios lejanos, y de los estudiantes yendo a las carreras, de chicas brincando con el aire en sus rostros, pero sin compañía excepto el miedo, miedo de la fuente volando: y todas las flores que conocen el sol son mis enemigos, ¿estas, muertas, horas?

María Elena Solórzano Chihuahua, México
De: Fridamariposa / Recordando el aniversario No. 100 del natalicio de Frida Kahlo. Edit Tintanueva, 2007

XI Mariposa murmurante, entre la calina desdoblas el azul y sus matices. Descifras el mensaje de las piedras amarillas, rodantes y porosas. Arrastras a todas partes el olor a níspero maduro de tu piel y de tu seno.

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José Emilio Pacheco México - 1939 Idilio Con aire de fatiga entraba el mar en el desfiladero El viento helado dispersaba la nieve de la montaña y tú parecías un poco de primavera anticipo de la vida bullente bajo los hielos calor para la tierra muerta cauterio de su corteza ensangrentada Me enseñaste los nombres de las aves la edad de los pinos inconsolables la hora en que suben y bajan las mareas En la diafanidad de la mañana se borraban las penas la nostalgia del extranjero el rumor de guerras y desastres El mundo volvía a ser un jardín que repoblaban los primeros fantasmas una página en blanco una vasija en donde sólo cupo aquel instante El mar latía En tus ojos se anulaban los siglos la miseria que llamamos historia el horror que agazapa su insidia en el futuro Y el viento era otra vez la libertad que en vano intentamos fijar en las banderas Como un tañido funerario entró hasta el bosque un olor de muerte Las aguas se mancharon de Iodo y de veneno Y los guardias llegaron a ahuyentamos Porque sin damos cuenta pisábamos el terreno prohibido de la fábrica atroz en que elaboran defoliador y gas paralizante

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Alejandro de Ferrari México- 1988 ¿Hasta dónde habrá de llegar el alma? Las esferas revolotean con alas en el techo, como prismas se juntan para robar la luz. El gallo canta, resuena el desgarre infinito, que prevalece fragmentado, un cosquilleo de arpa y una canción sórdida.. Todo es mudo, pero podemos entenderlo como al violín que raspa la fronda de un amargo bosque lunar. Planta marchita, los sabuesos que buscan y el espejo que desprende la efigie de un ángel caído eterno. Si tan solo a un paso se puede mirar, al siguiente morir y al desprenderse soñar con otro susurro, otra máscara, un delgado alfiler de bruma.
“La poesía del encuentro” / Cultura independiente en el segundo centenario. Edición: Floricanto / Ateneo Las Hespérides- 2011-

César Seco Coro, Venezuela - 1959 Adiós Quién dijo que la muerte ya no tiene voz. El agua ha estado bailando con la mía en remolinos. El corazón grita para adentro sin oírse. Si el hombre no sabe reconocer el rostro de Amor, cómo puede reconocerlo en el invisible rostro de Dios que le devuelve el suyo cuando no sabe y se pregunta por qué sin que la respuesta lo diga, pero mayor es el Amor de él que nada oculta a locura y cordura por igual. No hay por donde llegar. No hay por donde regresar. Se está aquí desde hace tanto y desde hace nada.

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“Y todo el aire muerto respira el olor del dios americano.” Harold Pinter Hugo de Sanctis San Juan, Argentina - 1939 – (Bolivia) 2011 Karl Marx
“Por último llegó un momento en que todo lo que los hombres habían venido considerando como inalienable se hizo objeto de cambio, de tráfico y podía enajenarse. En el momento incluso las cosas que hasta entonces se transmitían, pero nunca se intercambiaban, se donaban pero nunca se vendían, se adquirían pero nunca se compraban, tales como virtud, amor, opinión, ciencia, conciencia, etc. Todo, en suma, pasó a la esfera del comercio. Es el Tiempo de la corrupción general, de la venalidad universal, para expresarnos en términos de economía política, el en que cada cosa, moral o física, convertida en valor venal es llevada para ser apreciada en el mercado…”. Karl Marx, “Miseria de la Filosofía” en respuesta al libro de Proudhomme “Filosofía de la Miseria”. (Edit Siglo XXI, pag. 14).

Con su barba de fuego, que a muchos ha alarmado, duerme en un cementerio de la gris Inglaterra, el filósofo errante que ha librado su guerra por mostrar que es posible transformar el pasado. Por eso es que define con rigor lo observado como la economía política que encierra todas las realidades de la historia, y no yerra, cuando dice que solo, el Hombre nunca ha estado… Profundiza con Engels sobre el tema ilustrado donde propone el uso social del bien que aferra toda clase opresora y el poder del Estado. Su barba nunca cesa y el tiempo desentierra su mirada con alas que a la luz han buscado, para que el cielo fuera realidad en la Tierra…

Reynaldo Pérez Só Caracas, Venezuela - 1945 la tierra tiene un nombre común del buen decir estamos impregnados y no bastará lucha porque alguien la gana se hicieron la palabra por temor a la sombra o silbaron para llamar a sus perros y allí me estaba construido de antes bien forrado aunque no oculto de nada sirvió la buena andadura el amor profeso el templo y el pastor

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la tierra tiene un nombre común que un cielo estúpido no borra
De Aire limpio, Antología poética

César Vallejo Perú –1892 - 1938 Un hombre está mirando a una mujer Un hombre está mirando a una mujer, está mirándola inmediatamente, con su mal de tierra suntuosa y la mira a dos manos y la tumba a dos pechos y la mueve a dos hombres. Pregúntome entonces, oprimiéndome la enorme, blanca, acérrima costilla: Y este hombre ¿no tuvo a un niño por creciente padre? ¿Y esta mujer a un niño por constructor de su evidente sexo? Puesto que un niño veo ahora, niño ciempiés, apasionado, enérgico; veo que no le ven sonarse entre los dos, colear, vestirse; puesto que los acepto, a ella en condición aumentativa, a él en la flexión del heno rubio. Y exclamo entonces, sin cesar ni uno de vivir, sin volver ni uno a temblar en la justa que venero: ¡Felicidad seguida tardíamente del Padre, del Hijo y de la Madre! ¡Instante redondo, familiar, que ya nadie siente ni ama! ¡De qué deslumbramiento áfono, tinto, se ejecuta el cantar de los cantares! ¡De qué tronco, el florido carpintero! ¡De qué perfecta axila, el frágil remo! ¡De qué casco, ambos cascos delanteros!
Poemas humanos (1923-1938) (1938)

Yvan Silen Puerto Rico Los posesos dan gracias por la esclavitud / que los consume en la nada del Erebo. / Comen viruta y beben orines, / y gulan y cocalizan la sombra y el sabor / amargo de ser nadie, la ilusión de no-ser ellos. / Son dóciles como vacas o pavos que van / al matadero. Los puertorriqueño comen / mierda thanksgivinmente. (Los boricuas / celebran la gula como orgía de Dios. Mientras / Dios vomita en los cálices de los templos / vacíos.) Es la mugre que dar ―gracias‖ / colaboracionistamente. Los posesos celebran /

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la "jaula de oro‖ podrida del rey Midas. / ¡Los puertorriqueños asquean thanksgivinmente!
24 de noviembre del 2011-Puerto Rico

Carlos Sánchez Argentina - Italia Nómada He gateado caminado navegado volado por este mundo he encontrado seres humanos animales objetos he visto árboles petrificados naves hundidas soldados hastiados desiertos móviles ñandúes escapando del paisaje he vivido en hoteles sin ventanas en pensiones de mala muerte en casas sin muebles he sufrido el hambre los contrastes del clima la dificultad del idioma la fuerza del huracán atravesado ríos océanos los puentes de Venecia la Cordillera de los Andes he visto miserias espantosas corrupciones gigantescas infamias siderales he regresado y he partido he partido y regresado abandonado amigos parientes amores maletas y zapatos. Ahora estoy aquí comenzando mi viaje.

León Pizano Ciudad Bolívar, Colombia - 1939 Fragmentos su nombre la cotidiana historia de los días ella o él

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como saberlo su nombre
Tomado de “Interregno”, revista de poesía Nro 19, Medellín, Colombi – 2008-, dirigida por Omar Castillo

Jorge Ariel Madrazo Buenos Aires, Argentina - 1931 Presencias
La idea de la catástrofe, una catástrofe silenciosa, advertida apenas, pero inevitable. O bien las microfracturas psíquicas, las microfracturas de un alma… Carlo Bordini, «Microfracturas»

COMO esperar en vano esa llamada, a tu puerta, de un ser que ha de cambiar tu vida, o aguardar la campana del final, y dejame hablarte del graznido de un ave rojísima volando dentro de tu fiel costillar, o acaso sea aquel fingido vendedor de claveles que cruza la esquina, y sólo atinarás a guardar un pálido silencio mientras allá lejos, en el perdido paraíso, grandes hojas de palma ondulan junto al mar y el marino recorre borracho la escollera y la vida, esa noche, clausura su último resquicio y tu silbido (que no oís) te impide percibir a un alguien que ruega tu ayuda, Martin Pescador extraviado que mira sin deseo al pez prendido de su pico La idea de la callada catástrofe te acosa sin descanso. Sabés que habrá de llegar con pasos de felpa. Quisieras recibirla limpio, con mentida valentía. Tu alma, sus fracturas, se ocultan en la sombra.
del libro inédito: «Ayer decías mañana»

Gonzalo Rojas Lebu, Chile – 1917 - 2011 Dado lo extremo de la situación Dado lo extremo de la situación aquí lo único muerto es el muerto, su piel de escarabajo desocupado, sus tercas rodillas que hicieron el movimiento, sus olfatos perlúcidos, sus tactos que tocaron mujer, la oreja que anduvo inútilmente en su oreja en su oreja detrás de su oreja. No la oyó y quién va a saber, por enmohecido no la oyó, tuvo un sueño con mucha música en sus arterias, durmió así noventa, vio grandes a los abedules, salió volando de la ventolera de las copas

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altas. Ardió Hermosura y exceso. Eddy Rafael Pérez República Bolivariana de Venezuela - 1949 Testatio mentis
si aconteciere que después de no estar definitivamente aquí algo hubiere quedado valorado en algo ruego no dudar en repartir en partes iguales entre todos aquellos que lo necesitaren por encontrarse -de manera probadaen situación de miseria total (y digo: TOTAL) el poco corazón para la piedad que comprenden la ausencia absoluta de escrúpulos bienes espirituales -ademásel poco corazón para la piedad la invasión de pueblos la asociación premeditada para delinquir la creación y difusión de falsos positivos el cultivo de la megalomanía guerrerista el ningún respeto por los seres humanos la mentira ante la ausencia del acusado la inmisericordia absoluta los bombardeos constantes y descomunales y generalizados e indistintos contra ancianos (as) niños (as) y mujeres embarazadas seres humanos indefensos por discapacitados y abandonados por dios movidos por el apetito bestial por un cargo burocrático y a las energías fósiles el agua la biodiversidad y sus similares que comprenden no haber forjado ningún documento que altere la esencia de la verdad o que se diga algo que hizo en favor de algo pero que probándose (o pudiéndose probar) lo contrario lo aleje completamente de la posibilidad de heredar mi enorme pobreza probada y comprobada adquirida con el sudor de mis palabras y este descomunal cielo inmensamente azul como ninguno con sus eternos resplandores vespertinos para el alma que en fin de cuentas es lo único que me queda os lego

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íntegramente (amén que así sea)

Vicente Rodríguez Nietzsche Puerto Rico - 1942 En vuelo Amordazarte a besos... Furioso de ternura, con pasión, amarte mordaz... Elevarte en vuelo sin nube... Vista en la sombra. El ojo iluminado. El dulce labio al deleite dado con la limpia gracia del vivir gozado.

Rafael Valera Benítez República Dominicana - 1928 El hijo del amor Impávido, el deseo me desnuda, me da su plenitud, me torna huraño, tan gozoso de siempre como antaño el mar en su belleza testaruda. Yo sigo su esplendor: me da su ayuda con terrestre dulzura de rebaño, de modo tan radiante, tan extraño que el área del amor deviene ruda. Soy todo de pasión en la medida del tiempo enamorado, sin salida entre el alba y la noche suspirando. Entonces doy por puro lo que tengo, y hallo, sin saber de donde vengo, todo mi cuerpo en el amor temblando

- 2 – blogs – 2 - de Isla Negra:

http://revistaislanegra.fullblog.com.ar http://revistaislanegra.wordpress.com/

Isla Negra
no se vende ni se compra ni se alquila, es publicación de poesía y literaturas. Isla Negra es territorio de amantes, porque el amor es poesía. Isla Negra también es arma cargada de futuro, herramienta de auroras repartidas. Breviario periódico de la cultura universal. Estante virtual de biblioteca en Casa de Poesía.

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Isla Negra

en el Directorio Mundial de la Poesia - www.unesco.org/poetry

“Poesía/ Perdóname / por haberte ayudado a comprender / que no estás hecha solo de palabras”- Roque Dalton

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