Flora Tristan

Cuarta dimensión del Perú

Un alumno preguntó a Haya de la Torre. – ¿Qué significado tiene Flora Tristán en la historia de las ideas políticas del Perú? Haya de la Torre rindió homenaje de simpatía a esta eminente luchadora social, mujer inquieta e inquietante de su tiempo, adelantada y portavoz de muchas reformas sociales. Recomendó la lectura del libro de Luis Alberto Sánchez sobre Flora Tristán: “Una mujer sola contra el mundo”. Añadió que dos peruanos y, a la vez, dos apristas —Sánchez y Felipe Cossío del Pomar— han escrito, el primero sobre Flora, y el segundo sobre el nieto de ella, el insigne y genial pintor Paul Gauguin. Flora Tristán se anticipó a los creadores del marxismo. Escribió esta mujer impar, hija del general Pío Tristán y nacida en París, muchos folletos, manifiestos y, sobre todo, sus memorias de la visita que hizo al Perú en el siglo XIX:

165.— Recuerdos de Flora Tristán

— “Peregrinaciones de una paria”. Haya de la Torre destacó el carácter mordaz de las observaciones de la ilustre peregrina, quien si bien agitó conciencias, especialmente en el campo de los trabajadores, no dejó establecido un sistema, ni un cuerpo de doctrina. Fue sólo gran combatiente.

166. —Riqueza del mar

Haya de la Torre, desarrollando con sencillez la respuesta a uno de sus discípulos, dijo que nuestro país, que ocupa el primer puesto entre los países exportadores de harina de pescado en el mundo, ha iniciado la explotación de sus riquezas marítimas. La geografía peruana tiene ahora 4 regiones: a.— Costa; b.— Sierra; c.— Selva; y d. — Mar. La URSS ha quedado atrás, en el ranking de los países pesqueros, con respecto al Perú. Los técnicos estiman que la riqueza marítima y pesquera nacional puede alimentar a 6 mil millones de habitantes durante un período mínimo de 2000 años, sin contar las ballenas del Alcalde Bedoya Reyes, ni las anchovetas.

167.— Pez grande y pez chico

Haya de la Torre recordó que en 1931 un técnico aprista se adelantó a señalar la riqueza nacional anchovetera, agregando que este pececillo es devorado por las aves guaneras. Cada una de ellas come diariamente entre

25 y 40 anchovetas. Si multiplicamos este número por el total aproximado de 28 millones de aves guaneras, se tendrá una idea estimativa de la destrucción de riqueza ictiológica que derivan dichas aves. El problema es: —O nos quedamos con las anchovetas, sin aves guaneras, o preferimos a éstas por aquéllas. La anchoveta es hoy una de las fuentes mayores de riqueza nacional. La industria pesquera paga más de mil millones de soles al año en salarios. El ingreso de dólares por la exportación de harina de pescado ha impreso signo positivo a nuestra balanza de pagos. Hay que cuidar esa riqueza, evitando que las aves guaneras y otros peces grandes se coman a los peces chicos. Que el pez grande se come al pez chico, es algo muy peruano.

168.— Pescado en vez de carne

Haya de la Torre dijo a sus discípulos que nuestra riqueza ictiológica fue conocida y aprovechada por los Incas. La conquista y el virreinato —al revés— ignoraron el mar: las anchovetas y el guano. El mar peruano conserva una riqueza fabulosa, de la que apenas hemos explotado parte mínima. El Maestro subrayó la necesidad de reglamentar este comercio, sometiéndolo a normas de control adecuado, con vistas a evitar la destrucción masiva de peces, fijando épocas rigurosas de veda. El mar no es tierra de nadie, o mejor dicho, “agua de nadie”. Indicó que debe iniciarse una programación sistemática de cambios en nuestro sistema alimenticio, mediante campañas de educación del consumidor. Informó que

en Europa sólo se come carne dos veces a la semana. El pescado es alimento favorito, debido a su riqueza nutritiva, especialmente en proteínas. Hay que reemplazar el exceso de hidrocarbonatos, bocado fuerte de nuestra dieta, por pescado en todas sus formas de preparación. Nuestra mejor ganadería está en el mar.

169.— Ahorro vs. Despilfarro

Haya de la Torre indicó que debe cooperativizarse la explotación de algunas formas industriales de la pesca. En los países escandinavos los trabajadores del mar se han organizado en cooperativas, que han alcanzado prosperidad multimillonaria. Así asociamos a los hombres del mar y evitamos que aventureros copen y monopolicen una riqueza que debe extender a todos sus grandes beneficios. Caso: Chimbote. Chimbote es puerto que ha crecido inmensamente, a ritmo acelerado. Pero los hombres del mar —al menos, muchos de ellos— despilfarran su dinero en noches de francachela. Consumen energías, tiempo y dinero, tirándolo a manos llenas. Haya de la Torre acentuó la circunstancia de que el trabajador europeo es ahorrativo de sus energías y su salario, que no malgasta frívolamente. Hay que educar al trabajador peruano en esta conservación de valores: vida, juventud, dinero, tiempo, energías vitalidad. Haya de la Torre destacó: —La superioridad del obrero europeo sobre el obrero peruano es, tal vez, sólo esta característica: el primero sabe administrarse, mientras que el segundo es derrochador.

170.— Canción del mestizaje

Pregunta: —¿Qué tipo de relación hubo entre José Santos Chocano y el Aprismo? Haya de la Torre recordó un artículo del gran poeta, publicado en un diario de Santiago de Chile —“La Razón”— , en el que formula elogiosas consideraciones sobre el Aprismo y su Jefe. Estas notas corresponden a su residencia en Chile, bajo el gobierno del Mariscal Benavides. Chocano escribió la primera letra original para “La Marsellesa Aprista”, que se perdió durante uno de los asaltos de la soplonería al refugio de Haya de la Torre. El Maestro recitó el soneto de Chocano, “Blasón”, estimándolo como el canto del mestizaje en Indoamérica.

171.—Blanco aventurero o inca emperador
He aquí el texto del hermoso soneto que Haya de la Torre recitó íntegramente a sus discípulos:

Soy el cantor de América autóctono y salvaje; mi lira tiene un alma, mi canto un ideal. Mi verso no se mece colgado de un ramaje con un vaivén pausado de hamaca tropical. Cuando me siento Inca, le rindo vasallaje al Sol, que me da el cetro de su poder real; cuando me siento hispano y evoco el coloniaje, parecen mis estrofas trompetas de cristal. Mi fantasía viene de un abolengo moro: los Andes son de plata, pero el León de oro; y las dos castas fundo con épico fragor. La sangre es española e incaico el latido; ¡y de no ser poeta, quizás yo hubiese sido un blanco Aventurero o un Inca Emperador!

BLASÓN

el legado de los mártires

Haya de la Torre comentó ampliamente la importancia del sentimiento místico en la vida política de los apristas. El Perú —1931— tenía una lacra: los partidos como asociaciones de compinches para enriquecerse con el dinero del Fisco, vale decir, mafias de ladrones públicos, que desacreditaron el concepto nobilísimo de política, como ciencia del buen gobierno: austero, progresista, honesto. —Yo fundé el Aprismo para alcanzar la justicia social en el Perú y América —dijo Haya de la Torre—, añadiendo que esos ideales y esas metas deben ser alcanzados: a) con Haya de la Torre; b) sin Haya de la Torre. Lo que importa es dar al pueblo peruano un gobierno de sensatez, de estadistas con sentido del trabajo en equipo, conscientes de la importancia de la ciencia y de la tecnología, puestas al servicio de una correcta dirección del Estado y libres de delirios de grandeza y providencialismos trasnochados.

172.—Asociación de compinches

— Si para lograr este anhelo de grandeza fuera necesario mi sacrificio, yo moriría alegre y contento – declaró Haya de la Torre.

173.— Legado de los mártires

Sólo el Aprismo es el partido que selló con su sangre la fe en los ideales de libertad y justicia social. Haya de la Torre dijo a sus discípulos: —6,000 mártires murieron cantando ante los paredones. Esa fue la prueba más dolorosa y más perdurable del desinterés de los apristas: lo dieron todo, incluyendo la vida. Tan trágico legado mantiene unido a los apristas de hoy, especialmente a los jóvenes, que han llegado después de ese cruento holocausto, que nadie quiere que se repita, pero que nadie debe olvidar. El traficante de la política, el mercader de los dineros del Estado, el buscador de comisiones y negociados, no se acerca a un partido de esta magnitud moral.

Un alumno llevó a Haya de la Torre a tratar, nuevamente, temas relacionados con la Física contemporánea. Haya de la Torre rindió homenaje de admiración a Galileo, mostrándolo a la juventud como modelo y ejemplo de consagración al estudio científico. Expuso algunas de sus investigaciones y experimentos en Pisa, que abrieron vías insospechadas a otros sabios, como Newton, y después Einstein. En una época de oscurantismo, Galileo sostuvo que la Tierra gira alrededor del Sol, contradiciendo así las afirmaciones en contrario: que el Sol gira en torno a la

174.— Tributo a Galileo

JUSTUS SUSTERMANS:

Retrato de Galileo Galilei (detalle)

Tierra, versión tomada de la Biblia, del pasaje en que Josué detiene el Sol para continuar y ganar una batalla: — ¡Detente, Sol de Garaón! Galileo fue procesado y obligado a retractarse, y temiendo por su vida, lo hizo. Este episodio recuerda la entereza de muchos apristas, a quienes en tiempo de las dictaduras se les exigía que renunciaran por escrito al Aprismo para rescatar su libertad y salvar su vida. Millares y millares de apristas no siguieron el camino de Galileo: — No se retractaron. Es verdad que el ilustre sabio, que careció de la firmeza estoica de los apristas, al salir de la sala donde se le procesó, exclamó refiriéndose a la Tierra: — ¡Pero se mueve!

175.— Alegoría de vida y muerte

Haya de la Torre glosó la biografía de Galileo y destacó la trascendencia de sus aportaciones a la Física del siglo XVII. Galileo nació el mismo día que moría Miguel Ángel (1564). Sus biógrafos cuentan que en los últimos instantes de su vida el sabio murmuró: — Cuando yo nací, moría Miguel Ángel. Luego, con voz quebrada por la agonía, añadió: — ¿Quién estará naciendo en estos momentos? Haya de la Torre dijo a sus discípulos: — En esos momentos nacía Isaac Newton en un barrio de Londres.

176.— Cristo no fue comunista

Una pregunta: — ¿Es cierto que Jesucristo fue comunista? Haya de la Torre explicó que jesús no puede ser comprendido, como personalidad histórica, sino dentro de su contorno espacial y temporal. En tal marco, la palabra comunista era desconocida. Llamara comunista al fundador del cristianismo, porque defendió la dignidad humana, ante los excesos de la propiedad privada, resulta bellaquería de los moscovitas. La humanidad luchó antes que Jesús por los mismos ideales. Hombres como Confucio, Buda, Sócrates, pusieron su vida y su genio al servicio de estas tareas. El Rabí de Galilea resumió, enalteciéndolo, tan precioso legado cultural. La batalla por la abolición de la injusticia es muy vieja. Jesús nació en una colonia romana, en una hora de la historia en que campeaba la esclavitud. El cristianismo trae a ese mundo de esclavos, como lo dijo una vez San Agustín, la palabra fulgurante de aquel tiempo: — ¡Libertad!

177.— Camino de la eternidad

Haya de la Torre definió la personalidad de Jesús como indicadora del camino hacia la eternidad. Vino al mundo a enseñar a los hombres a vivir de tal manera que pudieran alcanzar una vida más allá de la muerte. — Mi reino no es de este mundo—dijo muchas veces. Jesús fue carácter esencialmente religioso… No se preocupó de los asuntos sociales sino en la medida que ellos servían de trampolín al más allá. No aparece en su vida ningún rasgo político. Los políticos se preocupan de mejorar la vida en este mundo. Jesús vivó y murió en

función de valores supraterrenos. No se enfrentó al imperio romano, que sojuzgaba a su Patria, pues dijo en materia de tributación: — Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Las prédicas de Cristo pueden resumirse: —Yo vengo a enseñarte cómo vivirás para salvarte.

178.— Las vetas de oro

Una nueva pregunta trasladó a Haya de la Torre a otra zona del Coloquio: El sentido de libertad del Incario. Haya de la Torre reiteró sus afirmaciones de veladas anteriores, es decir, que no podemos decir que hubo o no hubo libertad en el Tahuantinsuyo, porque la libertad que buscamos en tan remoto pasado, [no] es lo que nosotros entendemos hoy por libertad. Lo que importa reside en el concepto de libertad que tenían los indianos prehispánicos. El hombre del Incario tuvo todo lo que el Estado debe a los ciudadanos. Vivió feliz. Trabajó alegremente. Era libre en el ayllu: su alto nivel de bienestar garantizaba su condición de trabajador libre de la miseria, libre del hambre, libre de la invalidez, libre de los males de la ancianidad, libre de la explotación. Claro que no se puede pedir al Tahuantinsuyo: ni Parlamento, ni partidos políticos de oposición, ni periódicos, ni radios, ni televisión, ni comicios semejantes a los nuestros. Hoy ese indio vive adormecido por 400 años de explotación,

ocultando en su alma vetas preciosas de oro. Hay que despertarlo. Hay que acercarse a ese espíritu milenario para que participe en las tareas de construir un Perú más grande que el que levantaron sus antepasados.

CAMPOS, Ignacio. Coloquios de Haya de la Torre, Editorial Imprenta “Amauta”, 1965 [¿?], pp. 189-204.