You are on page 1of 20

Revista Numero I Diciembre de 2011 La Plata, Buenos Aires, Argentina

La idea precede a la acción. Pero es la acción la que define a un verdadero idealista. Eso es Forjando Puentes, ideales puestos en acciones concretas.

Indice
2. Presentación

Revista Numero I Diciembre de 2011 La Plata, Buenos Aires, Argentina

3.
4. 5. 6. 8. 10. 12.

Nuestra Historia. Nuestro Nacimiento
Plan de Acción Plataforma Virtual Espacio de Opinión: Forjando Puentes Espacio de Opinión: Porque Este es el Momento Espacio de Opinión: La Civilización es Barbarie Espacio de Opinión: El Futuro es de la Niñez. Ayudemos a Protegerla Espacio de Opinión: Ser Nacional. Ser Popular Puentes Forjados. Acciones Concretas Algunas Frases

14. 17. 19.

Presentación

Forjar puentes es establecer lazos entre quienes tenemos la imperiosa necesidad de ayudar y aquellas personas en situaciones de vulnerabilidad, pero también es crear lazos entre las políticas establecidas por este gobierno haciéndolas llegar directamente a sus destinatarios. Todo lo antes dicho presupone la existencia de personas dispuestas a poner el cuerpo en función de las ideas, en dejar de lado las mezquindades personales y sectoriales para empujar todos hacia el mismo lado y lograr el fin deseado: que la igualdad sea, no ya una utopía, sino una realidad concreta.

Nuestra Historia Nuestro Nacimiento
Forjando Puentes nace como un sueño
insertado en un contexto político y social que lo alimenta y lo fortalece. Parte de la idea de que no debe ser siempre el Estado, a través de las políticas sociales implementadas, quien debe corregir los desfasajes propios de los tiempos en los cuales nos toca vivir. Reconocemos y admiramos todo lo que se ha hecho con el propósito de combatir la Así nació Forjando Puentes, y renació en todos lo que lo conformamos el compromiso con lo que entendemos es el único modelo que tiende al Comenzamos como un grupo de jóvenes con voluntad y con muchas ganas de reforzar día a día lo que se ha logrado.

desigualdad, pero somos conscientes de que desde las bases es posible hacer muchas otras cosas, menos visibles pero igualmente importantes, cosas por

bienestar del pueblo.
Haremos todo lo posible por alcanzar la mayor cantidad de logros, y para ello es necesario que todos sumemos y avancemos hacia el mismo lado.

aquellos que menos tienen y que más necesitan.
Es por lo dicho que nos parece necesario plantear algunos puntos que serán el eje de nuestro accionar, intentando que la mayor cantidad de gente con vocación solidaria, con posibilidad de ayudar y con ganas de hacerlo, se acerque, comparta sus experiencias, sus dificultades y que podamos, entre todos, encontrar las

soluciones precisas en estos momentos.

Plan de Acción

En primer lugar debemos crear una
comunidad lo más amplia posible, en la que se interlacen diversas personas con sus capacidades específicas, pero principalmente que tengan la voluntad de colaborar. (Para ello es preciso que todos acerquen sus contactos a Forjando Puentes, ya que cuanto más seamos, más podremos hacer) Generaremos espacios en los cuales se irán relevando las necesidades que se nos planteen a

Abriremos un espacio para que se vuelquen aquellas opiniones que cada uno de los miembros estime necesarias. Generaremos vínculos con

instituciones a lo largo y ancho del país que necesiten colaboración. (Instituciones de ayuda, O.N.G, hogares, jardines humildes, etc.).

Problema

nuestro alrededor, poniendo nuestro compromiso en la solución de los problemas detectados.

Buscaremos establecer lazos con las
autoridades locales y nacionales para que desde sus lugares y de acuerdo a sus funciones, faciliten lo necesario para que aquello que es necesario solucionar encuentre un carril institucional
Solución Compañeros Autoridades

adecuado.

Plataforma Virtual
Si bien sabemos que la militancia se hace codo a codo con los compañeros, es cierto también que es momento de aprovechar las herramientas que la tecnología nos ha otorgado para dar a conocer nuestra propuesta y para encontrar gente que este dispuesta a colaborar y a militar junto a nosotros. Es por ello que hemos diseñado una plataforma virtual en Facebook, así como en Twitter, donde compartimos los problemas detectados y buscamos las soluciones concretas.

Puedes contactarte con nosotros a través de: Forjando Puentes

@ForjandoPuentes

Mail: forjandopuentes@yahoo.com.ar

Espacio de Opinión
Forjando Puentes se ha convertido en una herramienta que permite que los compañeros publiquen sus opiniones, y pueda abrirse un debate sobre lo escrito. Forjando Puentes Debo disentir con quienes, de buena voluntad, han señalado que Néstor Kirchner primero y luego Cristina Kirchner, le han devuelto la dignidad al pueblo argentino. Debo partir aquí de una disidencia, que a primera vista puede parecer semántica, no de fondo, pero que reconoce una diferencia sustancial con lo dicho. A mi entender no se le ha devuelto la dignidad al pueblo argentino, sino que por primera vez, por lo menos en la últimas décadas, el pueblo ha logrado “sentir dignidad”. Y es aquí donde radica la diferencia esencial: nadie le ha devuelto nada nadie, ya que esta afirmación supone la existencia de una dignidad oculta, subyacente. La historia nos ha demostrado que esta afirmación no es cierta, que el pueblo argentino, por lo general, no se ha sentido digno, no ha sentido dignidad por su pertenencia. Lo que ha hecho Néstor y Cristina, o El y Ella, es dignificar la esencia del “ser argentino”, y no a través de discursos académicos, o declamaciones tribuneras, sino todo lo contrario, a través de acciones directas que han impactado en la conciencia y en el sentir popular, y que nos han hecho “sentir parte de un todo” y no solamente una parte aislada del total. Por primera vez el pueblo ha visto que la justicia es posible, que los derechos humanos se defienden con hechos, que la soberanía nacional no se proclama sino que se ejerce, que el Estado no es un ente abstracto e inerte, sino que es un ser vivo que existe esencialmente para defender a aquellos que más lo necesitan. La Asignación Universal, cuyas virtudes no es necesario señalar, la incorporación de trabajadores al sistema, y la posibilidad de crecer y de creer que recorre a cada uno de los ciudadanos de este país son un fiel reflejo de acciones directas, dirigidas a la inclusión social y a la disminución de la brecha de desigualdad que implica la mayor aberración que el ser humano ha logrado. ¿Cuál debe ser el fin del Estado sino el de proteger a los desprotegidos? ¿Qué debe hacer un gobernante sino gobernar para aquellos que más lo necesitan? ¿Cuáles deben ser las políticas de estado sino aquellas que promuevan la justicia, la lucha contra la desigualdad, la inclusión de los excluidos, la solución de aquellos problemas que por mucho tiempo nos hicieron creer que no tenían solución? Debemos dejar de lado aquellas enseñanzas que señalan que el “sistema” necesita de los pobres y que el Estado debe complacer los intereses de los que más tienen. La ecuación debe ser absolutamente diferente. Quienes más tienen, más armas , más armas poseen para defender sus intereses.

Espacio de Opinión
Quienes nada tienen, solamente pueden ser acompañados por el Estado y por políticas de gobierno para ayudarlos, para incluirlos, para sostenerlos, para lograr quebrar la brecha sistémica que deriva de una concepción egoísta, fruto no de la esencia misma del ser humano, sino que es el resultado de intereses muy concretos que propugnan por mantener pobres a los pobres y hacer mas ricos a los ricos. Todas y cada una de las acciones que se han desarrollado desde el 2003 se han forjado desde los ideales y las ideas, tiñiendo de ideología el corazón de todos los argentinos en cada centímetro de nuestro territorio, en cada rincón de nuestro país. Y la ideología, tan maltratada y vapuleada, ha ido recuperando su verdadero valor, el valor movilizador de la juventud, el valor esperanzador de quienes menos tienen, el valor del coraje que implica la militancia y el compromiso, el valor de la lucha desinteresada por los otros. No se nos ha devuelto la dignidad, se nos ha hecho dignos. Y aquí es donde reside el mayor mérito, y donde debemos volcar nuestro más entusiasta agradecimiento. Se nos ha ayudado y se nos sigue ayudando a luchar, a pelear por aquello que creemos justo, a militar por nuestras convicciones, a dar la vida por alcanzar las utopías. Todo es posible si existe la verdadera convicción, si permanecen en nuestros corazones los ideales de igualdad, de justicia, del compromiso con los derechos humanos, y del amor como herramienta movilizadora. Y es justamente aquí donde surge Forjando Puentes, puentes que basan su estructura en la dignidad, en la recuperación de los valores sociales, en la fe en quien se encuentra a nuestro lado, en el trabajo codo a codo, en ponerle el pecho a las dificultades, en dar la vida en pos de la lucha de nuestros ideales. Forjando Puentes no es neutral, no sigue lineamientos ortodoxos, no persigue fines económicos ni aspira a ser reconocido socialmente. Quienes conformamos Forjando Puentes ponemos el servicio de nuestras actividades, de nuestros conocimientos, de nuestros hechos, en la consecución del logro de objetivos específicos, en la acción más que en la declamación, en la igualdad y contra la desigualdad, en la distribución de la riqueza, en los ideales como nuestras únicas armas, y en la profunda convicción de que siempre es posible lograr mejores cosas para quienes más las necesitan. Forjaremos puentes de igualdad, intentando conectar las políticas sociales que este gobierno lleva a cabo con quienes más las necesitan, poniendo todo nuestro cuerpo en la convicción de que solo mediante acciones directas es posible lograr nuestro sueño de igualdad. Contribuiremos a cimentar las bases de este proyecto, a fortalecer la estructura fundacional, porque solamente a través de la movilización del pueblo, del accionar directo (guiados por convicciones e ideales), es posible llegar aun más lejos de lo que hemos llegado. El legado que nos acompaña es la militancia, el compromiso, la lucha y la defensa de todo lo que se ha conseguido. Por continuar, por fortalecer, por creer y seguir creyendo, por incluir, por ayudar, por reflexionar y por la concreción de nuestros ideales. Por todo ello ha nacido Forjando Puentes. La Plata, 01 de Noviembre de 2011 Ignacio A. Rodríguez

Espacio de Opinión
Porque Este es el Momento Hemos escuchado mencionar en forma reiterada y sin demasiada conciencia de su significado que “este es el momento de profundizar el modelo”. Pero el verdadero compromiso pasa por darle a esa frase el significado que realmente tiene y, más aún, trabajar en torno a tal objetivo. Hoy parece fácil hablar de inclusión social, de políticas sociales, de distribución de las ganancias, incremento salarial y 82% móvil para los jubilados. Pero al efectuar estos reclamos no debemos dejar de contextualizar el presente, recordar la situación en la que nos encontrábamos a mediados del año 2003 y por sobre todo imaginar el futuro. Si hoy podemos pensar en estos nuevos reclamos y reivindicaciones sociales es porque en los últimos años hemos contado con un gobierno que ha garantizado las premisas bases permitiéndonos así un escalonado y paulatino desarrollo hacia una sociedad más justa e igualitaria. Cuando la educación no constituía una prioridad se decía que era necesario pensar a futuro y hoy que se da la mayor inversión del PBI a ese tópico se reclaman soluciones urgentes a temas de seguridad. Cuando las AFJP eran el negocio de las empresas privadas se reclamaba su estatización y hoy que nos encontramos con tal realidad se proclama que ello se hizo a los fines de engordar los bolsillos de los funcionarios. Seguramente en tal manifestación olviden que con dichos fondos se le concedió la jubilación y obra social a millones de amas de casa hasta entonces excluidas del sistema, que se concedió la asignación universal por hijo (asemejando así en lo mínimo la situación del desempleado a la de un empleado que percibe también ese ingreso), que se les garantizo a todos los jubilados dos incrementos anuales que, en lo que va de vigencia, han superado claramente la inflación estimada por las consultoras privadas (sin perjuicio de su disfunción), así como la implementación del proyecto Conectar Igualdad. Las paritarias interanuales exceden también dicho parámetro, constituyendo así un efectivo aumento de sueldo y no tan solo un reajuste. El tantas veces denostado juicio y castigo fue una realidad, cumpliéndose tanto con hechos sumamente significativos (sacar los cuadros de Videla, Massera y Gualtieri, recuperar la Escuela de Mecánica de la Armada como un espacio de reflexión y memoria, anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, reanudación de los juicios contra ex represores). Todo eso, por solo referenciar algunas cuestiones sustanciales, es lo que se ha logrado al presente a través de un gobierno que fue aún más allá de todo lo que cualquiera hubiera imaginado hace tan solo 8 años. Y es por eso que éste es el momento. Es el momento de reafirmar el compromiso. Es el momento de retomar la calle. Es el momento de pelear por nuestras convicciones. Es el momento de buscar un país más igualitario. Estos 4 años venideros serán fundamentales para acentuar el proceso iniciado y que toda esta utopía hecha realidad no sea algo transitorio y circunstancial de una persona o proyecto. Es el momento de lograr que ésto se constituya en el modelo de país y sociedad que queremos. De evitar que lo que venga rompa con lo hecho y reinstale un modelo de exclusión y opresión. De asegurar que los científicos sigan siendo reconocidos y apoyados por su país, que la producción y el agregado de valor sean premisas

Espacio de Opinión

nacionales, que el trabajador este ubicado como epicentro del sistema, que los jubilados puedan disfrutar dignamente de su vida “pasiva”, que la educación sea la base de crecimiento de las generaciones futuras. Y en todo ésto que nos toca vivir y afrontar no podemos dejar de reseñar un hito (desgraciado y aún doloroso pero hito al fin) que nos ha marcado profundamente hace poco más de un año. La desgraciada partida del compañero Néstor Kirchner, a la par de generarnos una profunda desolación y el sentimiento de desprotección, encendió ese fugo sagrado de la juventud, nos puso en el tapete que había que dejar el discurso de apoyo para convertirlo en medidas directas que garanticen la realización del proyecto nacional y popular. Aquel padre a cuyo amparo descansábamos tranquilos había desaparecido físicamente pero su legado ideológico quedó para siempre grabado en quienes compartimos aquellos sueños y esperanzas de una patria libre hermanada y cercana a sus vecinos latinoamericanos. No otra cosa fue la demostración de aquella Plaza De Mayo llena de gente dispuesta a rendirle su homenaje. Era una doble situación: la de expresar su congoja y la de reafirmar el compromiso. Darle el adiós que se merece y garantizarle la continuidad de la lucha y el apoyo a su compañera. Por eso es que, en este momento histórico, el país requiere el compromiso y la participación de todos, garantizando desde la militancia, desde la calle, desde el codo a codo y por sobre todo desde la distribución de la riqueza y la inclusión de los excluidos, la profundización de un modelo que ha dejado a las claras que constituye la mejor alternativa

de crecimiento y desarrollo de la sociedad argentina en su conjunto.

La Plata, 2 de Noviembre de 2011 Federico M. Laurito

Espacio de Opinión

La Civilización es Barbarie Ignacio A. Rodríguez La antítesis Civilización o Barbarie sarmientista resulta a la luz de los hechos históricos, y más aun los actuales, una zoncera que, sin embargo, ha echado raíces profundas en nuestra concepción del mundo y de nuestra propia identidad. Esta afirmación, basada en la contraposición entre dos modos de imaginar el mundo, parte de una ideología de extrapolación, lo que significa la idealización de una cultura sobre otra cultura bastarda a la cual no es digno pertenecer. Es la historia de nuestra argentinidad versus la europea, la idea de que aquello que proviene del “mundo desarrollado” posee un valor intrínseco superior al de aquel mundo cercano que lo rodea. No ha sido el propio Sarmiento, con su profusa y magnifica prosa, quien mayor daño a nuestra identidad ha provocado, sino aquellos seguidores ciegos enrolados en la escuela sarmientista, quienes a través de los contenidos educativos han forjado una “realidad ideal” por sobre el sentido mismo de las cosas. Esta contraposición entre Civilización, encarnada por aquellos países desarrollados (los que conforman Europa y los Estados Unidos de Norteamérica) y la Barbarie, propia de nuestro suelo y nuestro continente, ha menoscabado nuestro propio sentir nacional, desde las bases mismas de nuestra educación formal. Abundan los ejemplos para demostrar que tal supuesta entelequia reside en lo más profundo de nuestra cultura: asi, partiendo de la premisa de la existencia de dos categorías de culturas, se ha integrado a aquellos inmigrantes provenientes de Europa, señalándolos como quienes con su trabajo han contribuido al crecimiento de nuestra nación, mientras que, aún partiendo de esa misma premisa se ha pisoteado y ensuciado la inmigración latinoamericana, tildándola de oportunista, de ventajera, de incorrecta, de ilegal. No todo lo que brilla es oro, y muchas veces lo que reluce es solamente la ornamentación que desde la literatura, así como desde acciones concretas de demasiados gobiernos, nos han puesto frente a los ojos. Lo que sí es seguro es que lo que brilla demasiado, en definitiva enceguece, oculta lo verdaderamente valioso que nos rodea. No hay aquí una intención deliberada de atacar al propio Sarmiento, del cual no podemos desconocer el magnífico valor de su prosa, así como tampoco dejar de lado la impronta en la ejecución de sus ideas. Lo que aquí tratamos es de esclarecer, en la medida de lo posible, la falacia que lleva implícita la antítesis Civilización o Barbarie, falacia que parte de la distancia que medió entre el mundo de Sarmiento y el mundo real, o entre sus ideas y la realidad. Quienes sin duda han ido más lejos y más daño han causado, son aquellos que, cual hordas guiadas por la ambición y la avaricia, valiéndose del pensamiento sarmientino, en pos de defender sus propios intereses e intereses foráneos, plantearon la necesidad de erradicar de nuestro suelo la barbarie, y de

Espacio de Opinión
traer las soluciones ( y con ellas el capital y las ganancias ), de Europa o de Estados Unidos. Así los discursos y acciones de diversos gobiernos, constitucionales o no, quemaron con esmero el incienso del menosprecio a lo propio, resaltando las virtudes de lo ajeno. Desde el exterminio de los pueblos originarios, hasta la implementación de políticas liberales o neoliberales, todas las acciones han tendido a la extrapolación de una realidad ajena a la propia, llevando a la destrucción casi absoluta del sentir nacional. Es por ello que términos como nacional, popular, argentino o latinoamericano han sido bastardeadas hasta el cansancio por quienes no pueden ver en nuestra propia identidad los valores supremos que si encuentran en los países centrales. Esta arraigada costumbre de maravillarse por lo ajeno, por considerar que solamente lo traído de afuera es valioso, nos ha convertido en extranjeros en nuestra propia tierra, en destructores de nuestra propia identidad, en cuerpos que caminan al son de almas que no nos pertenecen. Así ha sido nuestra historia, pero el futuro es, sin dudas alentador. La disciplina sarmientista, la escuela mitrista, la novela neoliberal, pareciera haber llegado a su fin. El hombre y la mujer argentinos sienten orgullo de su pertenencia, y se identifican con un sentir nacional y popular, que no es otra cosa que simplemente afirmar: Esto soy yo, y lo que me rodea es lo único que me pertenece y me representa. Ya no hay barbaros en nuestras tierras ni civilizados en Europa, hay una argentinidad que florece al ritmo que prospera la idea de una Latinoamérica unida, hermanada, que reconoce su pertenencia y se asoma al mundo asumiendo su unidad y su integración. La Civilización es Barbarie no es ya una contraposición de conceptos, sino una afirmación que encuentra asidero día a día en un mundo conformado por Estados/Corporaciones, que han dejado por fuera, a quienes debieran ser el fin y motivo de su propia existencia: la gente. El mundo financiero juega a la ruleta rusa con cabezas ajenas, hipotecando el futuro y el presente de aquellos que no tienen posibilidades de ganar absolutamente nada. Se ha difundido la concepción de que el capitalismo requiere de pobres para sustentarse, suponiendo que el hambre y la desnutrición son motor economías, que las pestes y enfermedades fortalecen la capacidad económica, etc. (Sinsentidos que arrastran vidas en su recorrido.) Invasiones por motivos claramente económicos (que implican la muerte de miles de personas inocentes) son mostradas por la televisión como si se tratara de un juego de computación., encuentran en cipayos locales, dignos testaferros de la banca y de la parca, defensores de invasiones injustificadas, llegando a inventar, o a caso a reproducir, historias que rozan el ridículo. Un mundo que privilegia el monopolio financiero por sobre la verdadera economía, es una civilización que merece el mayor de los repudios, y que ha encontrado en Latinoamérica la referencia de que existe una alternativa posible, la idea de que puede crecerse no a costa del pueblo sino incluyendo al pueblo. Una Latinoamérica que ha entendido que la verdadera economía no está en el valor de un título o una letra negociable, sino en la mano de obra y en el salario. Una Latinoamérica que ha encontrado su identidad económica, su rumbo, su horizonte, pero que por sobre todas las cosas ha logrado hermanarse, afianzarse y ha sabido reconocer, y a partir de allí construir, su identidad, única y ante todo, propia. La Plata, 08 de Noviembre de 2011

Espacio de Opinión
EL FUTURO ES DE LA NIÑEZ. AYUDEMOS A PROTEGERLA Federico M. Laurito El sábado pasado quienes formamos parte de este gran emprendimiento que constituye Forjando Puentes dimos el primer paso en la dinámica que deseamos asumir. La cooperación brindada a los merenderos de El Jaguel representó el primer puente creado. Como suele suceder con la temática social, y la premura que las soluciones requieren, los primeros pasos están constituidos por las acciones directas sin que aún hayamos logrado cumplir con la formalidad de obtener una personería jurídica. Sin lugar a dudas que el camino emprendido es el correcto y nos llena de orgullo la forma de comenzar. Es necesario aceitar los mecanismos y generar el compromiso de todos para que estas acciones puedan incrementarse y perfeccionarse llegando a la mayor cantidad de gente que pueda requerirnos. Pero lo vivido durante estos días me lleva a efectuar una serie de reflexiones impostergables: En primer lugar debemos entender a la colaboración y cooperación con quienes están en una situación vulnerable como una pelea conjunta, en la que buscaremos incentivar los mecanismos de progreso y auto satisfacción de las necesidades. Lejos estamos de querer contribuir con la conformación de una lógica asistencialista, en cuanto a la suma de ayudas entendidas como dádivas o limosnas a “los pobres” que nos permitan lavar culpas y estar con nuestra conciencia más tranquila. El compromiso social pasa por conocer las necesidades, ponerse a la par de quienes requiere de auxilio, generar en forma conjunta la posibilidad de

superación y el desarrollo de sus habilidades a los fines de una integral inserción social y plena satisfacción de las necesidades. Sin dudas que en el camino hemos de enfrentarnos con situaciones límites que requieren un obrar urgente y no admitan dilaciones (como la acontecida en la semana pasada) pero ello no debe desviarnos el rumbo. Debemos tener siempre presente que el fin último es generar soluciones sustentables que propendan a la integración de los excluidos y a la colaboración con las necesidades que cada persona (o grupo de personas) puedan presentar. Y de allí deviene el segundo de los puntos sobre el que me gustaría reflexionar. Sin dudas que la niñez es un tema que moviliza más íntimamente la sensibilidad de cada uno de los que formamos Forjando Puentes. Pero con motivo de la acción solidaria emprendida he tenido que observar actitudes que denotan el grado de deformación existente en la sociedad y que la segregación, la discriminación y el prejuicio aún tienen hondas raíces. Es así que cuando una persona se niega a dar su colaboración por manifestar que no comparte los ideales políticos de una agrupación me queda preguntarme si se trata de un ser con verdadero espíritu colaborador. ¿O acaso el hambre de los chicos tiene bandera política? No hemos en ningún momento querido usufructuar políticamente (ni lo haríamos tampoco) este tipo de acciones. Los ideales que nos enrolan y que constituyen la base de esta asociación están profundamente vinculados con un sistema político que plantea la inclusión social, la igualdad de oportunidades y la redistribución de la riqueza, con una

Espacio de Opinión

fuerte participación social en la vida política, entendiendo que la ayuda al prójimo y a quienes más lo necesitan no tiene banderas políticas. Desde esta conjunción de situaciones es que debe entenderse el obrar de Forjando Puentes. Sin perjuicio de lo ya dicho la peor ofensa que he escuchado a la labor desarrollada está dada por quienes manifestaron que no pondrían ni un peso en ese tipo de ayuda porque “esos son los chorros del futuro”. Esta actitudes de segregación y discriminación son las primeras generadoras de violencia social y denotan lo poco hemos aprendido con el devenir de la historia. A tal frase me gustaría contraponerle aquella que predica “ningún pibe nace chorro, no somos peligrosos, estamos en peligro” (cuya autoría desconozco pero me ha hecho eco desde que la vi impresa en la remera del menor de mis hermanos). Me resulta muy difícil pensar en la posible maldad intrínseca de un niño recién nacido. Me resulta difícil creer que alguien pueda nacer genéticamente determinado a ser ladrón, violador o asesino. Y si por tanto no es una situación natural o genética caemos necesariamente en que es un problema social, cultural. Y es aquí donde como sociedad debemos replantearnos cosas y evaluar qué es lo que hemos hecho mal para generar odio, resentimiento, violencia, etc. Sobre tales falencias debemos actuar. Debemos llegar a todos los rincones de nuestro hermoso país con proyectos de inclusión, de formación, de desarrollo personal. Con salud, educación y progreso. Y no podemos esperar que todas las soluciones vengan dadas. Es una actitud muy facilista descargar la responsabilidad en los gobiernos de turno sin intentar siquiera cambiar el entorno mas inmediato que nos rodea. Debemos dejar de lado las visiones apocalípticas y

segregadoras que buscan mantener el status quo. La indiferencia, el rechazo, la discriminación y el odio son generadores de violencia social y como tal debemos evitarlas y revertirlas. Pero ello también requiere de educación, no ya de la formal, sino más bien social. No es posible mirar al de al lado con desprecio por la sola circunstancia de encontrarse en una posición social distinta a la propia. Por el contrario, es necesario reforzar el compromiso y la lucha contra tal desigualdad. Quienes tuvimos la dicha de nacer en hogares con necesidades cubiertas somos quienes cargamos con la responsabilidad de generar el ámbito social propicio para el desarrollo de una sociedad más justa y equitativa. Propender a generar soluciones definitivas a esas inquietudes y necesidades es el objetivo último de Forjando Puentes.

Emprendimos el camino y es irreversible.

Sigamos con compromiso, lucha y militancia para detectar necesidades y brindar soluciones

Forjando Puentes

Espacio de Opinión
Opinión para Forjando Puentes Por Ignacio A. Rodríguez Ser Nacional. Ser Popular No intento, a través de estas líneas, entrar en el análisis doctrinario sobre las nociones del ser nacional y del ser popular. No habrá en mis palabras referencias a definiciones foráneas sobre la naturaleza de estos términos, asociados en general al populismo, el populismo a la demagogia, la demagogia a la existencia de un pueblo estúpido e ignorante que se deja llevar de la narices por personajes carismáticos. Todas estas apreciaciones parten de una concepción liberal de la política, entendiendo liberal a la literal extinción de la política como medio para la concreción del bien común. El populismo y el nacionalismo llevan a la ruina de las naciones, y a la estúpida plebe le traen nada más y nada menos lo que estos merecen por su condición de tales. Mis palabras intentarán expresar lo que personalmente entiendo y siento es el Ser Popular y el Ser Nacional. No resultan caprichosas las palabras usadas para titular este texto, ya que el Ser Nacional y el Ser Popular existen como entidades con una sustancia propia, pero también implican la necesidad de un accionar diario y concreto, que se refuerza día a día, y que debe calar hondo en las raíces de nuestra propia humanidad. Es por ello, que el Ser Nacional y Popular no solamente existe, sino que debe accionarse en pos de su afianzamiento. No es un dogma al cual debemos seguir, o una religión a la cual debemos saludar domingo tras domingo. Ser Nacional y Popular es existir a través de esta esencia, es reforzarla a través de acciones concretas, de actividades y de una actitud específica. Hay que Ser para ser nacional, así como hay que Ser, para ser humano. Hay que Ser para ser popular así como hay que Ser para ser humano. Ser humano implica una actividad diaria, más allá de la efímera naturaleza ontológica que esas dos palabras conllevan. El ser humano debe serlo, debe vivir, debe existir. Lo mismo sucede con el Ser Popular y Nacional. Debemos ser nacionales y populares en acciones, no solamente en palabras. Quien apoya el modelo no es nacional y popular, sino que se dice a sí mismo: “soy nacional, soy popular”. Pero entre la palabra y la acción radica la diferencia entre acompañar un proceso o ser parte de él. Para ser agua no basta con subirse sobre la ola, debemos mezclarnos con ella y sentirnos ella a cada paso. Es por lo dicho que aspiramos a un cambio de paradigma en la militancia, una militancia que no se limite a la difusión, al apoyo a través de comunicados o pancartas. Aspiramos a la existencia de una militancia que milite en la existencia del ser nacional y popular. Militantes que se sientan

Espacio de Opinión
Todo esto requiere de una acción directa que nos acompañe en cada uno de nuestros pasos, que nos vaya marcando el camino a seguir. Pero no debemos confundirnos aquí: Ser Nacional es mucho más que apoyar un líder, ya que este último es por esencia temporal, y colocar al Ser Nacional sobre los hombros de un hombre o una mujer implica otorgarle la finitud que el ser humano, por su condición de tal, posee. El Ser Nacional debe sobrevivirnos, ya que solamente a partir de él podremos generar verdadera conciencia, verdadera Argentina y verdadera Latinoamérica. Debemos ser nacionales no por narcisismo, facilismo, o por contrariar posiciones opuestas, sino porque nuestro alrededor nos lo exige. Militemos en el Ser Nacional, fundámonos con él, seamos él en cada momento. Solamente así podremos decir que somos nacionales. Afirmarlo por afirmarlo carece de valor, bravura y sentido. Ser Nacional es a la ontología clásica, lo que la valentía es al cobarde, es decir algo contrapuesto. El Ser Nacional se contrapone a un verdadero pueblo. Por ello, esta entidadacción que se ha denominado Ser Popular no debe ni requiere ser definido, atento que nos rodea. Es nada más que la realidad que late a nuestro lado, que se muestra, que puede ser tocada, olida y sentida. Sin embargo, hemos dejado por tanto tiempo esta realidad

populares y nacionales y que actúen como tales. Ahora bien, debemos ver que entendemos es Ser nacional y Ser popular, ya no como entidades abstractas sino como una forma de vivir, de existir. Ser Nacional implica abrazar nuestra propia historia, revisarla, criticarla, castigarla si es necesario. Ser Nacional es sentirse parte de algo más grande que nuestra misma existencia, es “conformar” y no conformarse. Pero no solamente debemos ser nacionalmente argentinos, sino que debemos abrazar la patria grande, debemos hermanarnos con nuestra Latinoamérica, aferrarnos a ella, sentirnos orgullosos, luchar por ella frente a la impronta foránea, calificada alguna vez de colonialista, hoy disfrazada de capitalismo, especulativo, destructor, de empresas multinacionales (lo de nacionales es un anacronismo sin duda alguna). Debemos respetarnos como latinoamericanos, sentir orgullo de aquello que somos, creer que es posible construir a partir de nuestra propia identidad. La extrapolación de soluciones, tantas veces implementada, resulta tan ridícula e impracticable, que es necesario hacernos concientes de la permanente exposición a la que se nos somete desde la intelligenttzia. Debemos dejar de ser menos para convertirnos en más. Saber diferenciar intelectuales de vende panfletos, pensadores de empleados de naciones “civilizadas”.

Espacio de Opinión

El primer paso que debemos dar, es entrar de lleno en esa realidad, deshacernos del saco de escoria en el cual nos han introducido metodológica y “correctamente”. Debemos despertar, hacernos eco de todo lo que existe a nuestro alrededor, de las necesidades que realmente son necesidades. Dejemos que salga victorioso de esta batalla interna aquel ser que acciona sobre la realidad, no aquel otro imbécil que contempla con armoniosa paciencia lo que le han ido vendiendo o “regalando” con los años. Durante mucho tiempo hemos sido engañados, nos hemos ido alejando de nuestra propia vivencia, para existir en un mundo que no nos pertenece, para preocuparnos por preocupaciones que no son nuestras y para bastardearnos como si de otros se tratara. Esta autoflagelación, propia de la implementación y asentamiento de una intelligenttzia foránea, nos ha ido aplastando y erosionando nuestra propia naturaleza. Sin embargo así como lo animal prevalece sobre lo humano en determinadas ocasiones, el Ser Popular parece estar renaciendo entre nuestros jóvenes, prevaleciendo sobre formaciones e informaciones extra-reales. Pero el avenimiento de este Ser Popular debe ir acompañado de una militancia activa pro realidad. Popular es pueblo, y los problemas y necesidades de nuestro pueblo

deben ser nuestros problemas y nuestras necesidades. Debemos accionar día a día durante nuestras vidas para modificar aquella parte de nuestra realidad que no está bien. No es necesario ser un visionario o un erudito para reconocer a nuestro alrededor necesidades insatisfechas. Sin embargo hay que ser poco humano y poco popular para no accionar sobre esos problemas. Militar es acompañar, es ser, es fundirse con esa realidad, hacerla carne y actuar en consecuencia. Es por ello que precisamos accionar, y accionar es poner el cuerpo para que nuestra realidad encuentre las soluciones que precisa, para que nuestros hermanos y compañeros hagan de su vida dignidad, ya que es la dignidad la última finalidad que la política debe tener. Militar es accionar en pos del bienestar general. Ser Nacional y Popular implica más que declamaciones, implica un compromiso con el actuar frente a nuestra realidad. Compañeros: militemos en la acción concreta, seamos nacionales, seamos populares.

La idea precede a la acción. Pero es la acción la que define a un verdadero idealista. Eso es Forjando Puentes, ideales puestos en acciones concretas.

Puentes Forjados Acciones Concretas
El 23 de Noviembre llegó el momento de poner en acciones aquellos ideales que dieron nacimiento a Forjando Puentes . Se nos planteó la posibilidad de ayudar a tres comedores ubicados en El Jaguel, los cuales se encontraban en una situación desesperante ya que se les había agotado la leche en polvo con la cual le daban la merienda a más de 500 chicos. Así llegó el momento de forjar verdaderos puentes, transportando igualdad donde existe desigualdad e inclusión donde no la hay.

A partir de allí, viajamos al Jaguel con leche en polvo para los chicos. Dimos un pequeño paso, pero que resultó gigantesco. Viajamos al Jaguel con lo que pudimos conseguir. La verdad que fue una experiencia maravillosa. Gente que con un corazón inmenso le da al vecino mas de lo que tiene, que hace esfuerzos mas allá de lo que uno puede llegar a imaginarse. Seres Humanos con valores tan elevados que uno deber soñar con llegar a tal nivel de virtuosidad.
Ha sido nuestro primer puente forjado, hemos llevado a las necesidades, soluciones concretas. Seguiremos en esto. Una vez que se comienza, el compromiso crece y los ideales se refuerzan. Vamos a seguir forjando puentes. Por mayor igualdad, mayor inclusión y más vida.

Puentes Forjados Acciones Concretas
Hemos dado un paso para solucionar momentáneamente el problema de los chicos en los merenderos en el Jaguel. Sin embargo es momento de redoblar los esfuerzos para que estos chicos encuentren una solución definitiva a sus problemas. Quien quiera colaborar con nosotros, y tenga la posibilidad de llegar a las autoridades, ya sea de la municipalidad de Esteban Echeverría o de la gobernación de la Pcia. de Buenos Aires, por favor avisen. Debemos encontrar la SOLUCIÓN para estos niños que son nada mas y nada menos que el futuro de nuestro país, cuyos habitantes deben pensar como compañeros, con sentido nacional y popular. Los merenderos tienen un contacto en facebook. Es Unidas x Evita. Por favor, forjemos los puentes necesarios para que estos merenderos tengan la leche y el pan que necesitan.

Datos de Contacto UNIDAS X EVITA

UNIDAS X EVITA

Emma Gladys Caniza Calle Gandulfo N° 766 El Jaguel Esteban Echeverría

Tel: 011 1566571171

Algunas Frases

Si el populismo consiste en interpelar al pueblo, eso es lo que hace Cristina. No crea un mito, lo recoge de donde ya estaba.

HOY NUESTROS CHIQUITOS RECUPERARON LA SONRISA , TOMARON LA LECHE Y NOSOTRAS RECUPERAMOS LA ALEGRIA Y LA TRANQUILIDAD...!!!!!!!GRACIAS GRACIAS FORJANDO PUENTES!!!!!!!!!!!!
Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable

Muchas gracias por tus palabras de aliento. Uno estas cosas las hace de corazón, pero siempre es reconfortante para el alma el apoyo de los otros. Muchas gracias de corazón, y sabe que vamos a necesitarte para lo que sigue. Gracias por el compromiso.

Esta vez llevaron esperanza a los chicos del Jaguel y se demostraron a ustedes mismos que con ganas, organización y colaboración SE PUEDE!!! y recordé una frase que me dijo una persona, a la que aprecio mucho, en un momento bisagra de mi vida: …el ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer… Espero que hayan podido reconocer esa grieta en ustedes mismos luego de este viaje, para poder continuar con más fuerzas, y que este primer paso firme que dieron les marque un largo camino en donde abunde la generosidad de los que podemos dar una mano, que hoy en día hace falta… Estaré para lo que necesiten…

Muchas gracias por el apoyo, ya que sirve de base para que sigamos construyendo los puentes que nos hemos propuesto forjar.