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Tratado de Zaragoza

Por la gracia de Nuestro Señor, en su infinita bondad, el Reino de Portugal y el Reino de Aragón, en su deseo de prosperidad, del desarrollo y salvaguardia del futuro, decidieron establecer este tratado a través de sus representantes diplomáticos: Su excelencia, Don Shalke, Gobernador del Reino de Aragón, Su excelencia, Doña Volvoreta de Valmont y Baskerville, embajadora del Reino de Aragón, Su excelencia, Don Ocesith de Serrallonga, embajador del Reino de Aragón, por parte del Reino de Aragón, y Su Alteza Real, D. Nortadas de Albuquerque, Príncipe Regente de Portugal, Conde de Óbidos y Vizconde de Nazaré.Su Excelencia, Matheus Martins de Almeida e Miranda (1000faces), Real Canciller de Portugal.Su Excelencia, D. Anna de Mello Highlander (Anokas), Condesa de Porto Su Excelencia, D. Sbrugilo Ferreira de Querós, Condesa de Coimbra, Baronesa de la Torre Su Excelencia, D. Filipe Alexander Bucati de Avis (Domfilipeiv), Conde de Lisboa, por parte el Reino de Portugal.

Preámbulo La soberanía y las fronteras de cada signatario de este tratado, así como la inviolabilidad de ellos es oficialmente reconocido por cada uno. Ellos mismos también se comprometen a respetar mutua y recíprocamente los derechos derivados de la soberanía tales como la facultad exclusiva de legislar, de aplicar la justicia, de hacer uso de la fuerza, dentro de los límites de los compromisos convencionales. Sobre la base de este reconocimiento, las partes se comprometen a respetar la dignidad de cada uno de los gobiernos y tratar cada uno como su igual.

Artículo I: La cooperación administrativa y la diplomacia § 1.º - Los signatarios se comprometen mutuamente a revelar los documentos, o copias de los documentos, necesarios para el funcionamiento de sus instituciones. § 2.º - Los signatarios se comprometen mutuamente a revelar los documentos, o copias de los documentos, indispensable para el buen cumplimiento de este tratado, o de cualquier tratado futuro que puede ser celebrado entre las partes. § 3.º - Los signatarios acuerdan establecer Embajadas en sus respectivos territorios y designar a un Embajador o Embajadora, que será el primer contacto en el caso de las negociaciones diplomáticas.

Artículo II: La cooperación judicial § 1.º - Si una de las partes en este tratado sospecha que un delincuente ha huido antes del inicio del proceso judicial por las autoridades locales, podrá delegar en las autoridades judiciales de la otra parte la tarea de perseguir a los sospechosos en fuga, con la estrecha cooperación y el acuerdo de las autoridades de ambos. § 2.º - La acción judicial por un signatario contra un sospechoso en escape del territorio de otro debe hacerse en estrecha colaboración entre los Fiscales de las dos partes implicadas, sin embargo, sólo el Fiscal del territorio donde se cometió el delito será responsable de formular la acusación y el enjuiciamiento a través del Fiscal del territorio donde el sospechoso se encuentra. El acusado será juzgado de acuerdo con las leyes del territorio en que el delito foe cometido. Del mismo modo, la decisión del Juez del territorio de origen tiene prioridad sobre la de su homólogo. § 3.º - Los signatarios se dan el derecho a considerar, de manera razonable o arbitraria, a los sospechosos en escape (véanse los apartados 1 y 2), como refugiados políticos, pero sólo después del veredicto. § 4.º - Una vez comenzado el juicio, no puede ser detenido sin el consentimiento expreso de las autoridades competentes de los dos signatarios de este tratado que sean partes en el proceso. § 5.º - Los signatarios, a través de una colaboración entre los archiveros judiciales, se comprometen a advertir sobre el peligro potencial de los ex convictos que han decidido instalarse en el territorio de una de las parte. § 6.º - Los Miembros de Consejos de Condados y los Embajadores de los signatarios se beneficiarán de la inmunidad diplomática. En caso de delito, no pueden ser procesados sin la aprobación de las autoridades del territorio de origen. En el caso de delitos graves (rebelión sin acuerdo de las autoridades locales; saqueo; robo; asesinato), la inmunidad diplomática no se aplica: el diplomático debe ser inmediatamente removido de su cargo por los contratistas y puede ser procesado sin privilegio por las autoridades locales. § 7.º - En caso de persecución de los ladrones o bandidos, los ejércitos están autorizados a perseguir a los criminales a través de la frontera en las siguientes condiciones: - El ejército en la persecución informará inmediatamente a la otra parte, antes de cruzar la frontera, si es posible. - La otra parte se compromete a emplear todos los medios posibles para contener a los delincuentes.

- El ejército en la persecución no debe abusar de la hospitalidad o hacer compras y ventas no autorizadas en los mercados locales, respetando las leyes, usos y costumbres del pueblo. - El ejército en la persecución no debe abusar de las concesiones acordadas y se compromete a abandonar el territorio después de la captura de los criminales, o después de la solicitud formal de salida por las autoridades locales. Si la notificación no se hace, o si uno de los puntos no se cumple, una multa de 1,000.00 (mil) escudos debe ser paga por la parte en infracción, para la otra parte donde se produjo la persecución.

Artículo III: Cooperación Comercial § 1.º - Los signatarios se comprometen a promover los acuerdos comerciales entre sí con arreglo a sus competencias. § 2.º - En caso de grave crisis económica en una de las partes en este tratado, los signatarios se comprometen a ayudarse unos a otros hasta el máximo de los recursos disponibles sin poner en una situación precaria cualquier parte. La asistencia podrá ser obtenida a través de los acuerdos comerciales. § 3.º - Como buenos asociados, se comprometen a castigar a la totalidad de la desestabilización económica contra cualquiera de las partes, cuando los autores se encuentran entre sus ciudadanos. § 4.º - Los comerciantes ambulantes enviados por los signatarios de este tratado se les permite circular libremente en el territorio de las partes. Cualquier tipo de impuestos no pueden ser cobrados. Los Comisarios de Comercio deben estar en contacto constante con el fin de regular las actividades de los comerciantes ambulantes. § 5.º - La seguridad de lo comerciante que hace transporte de mercancías por una parte debe ser garantizado por las fuerzas militares y policiales de los signatarios. § 6.º - El cierre de las fronteras no puede poner en peligro la libre circulación de mercancías o personas debidamente autorizadas por los signatarios. § 7.º - Los ciudadanos residentes en cualquier de los territorios de las partes signatarias pueden moverse libremente entre los territorios, en estas condiciones: no ser acusado en proceso judicial no concluido; que la frontera no está cerrada; no en calidad de soldados y mercenarios en el ejercicio, solo o en grupos.

Artículo IV: Cooperación educativa y ocupacional § 1.º – Los signatarios se comprometen a promover medidas educativas, como intercambios de profesores entre las universidades de acuerdo a sus atribuciones.

§ 2.º – En caso de problemas graves en el territorio de un signatario, donde hay falta de funcionarios públicos, esenciales para el funcionamiento del gobierno y otros, los signatarios se comprometen a ayudarse mutuamente tanto como sea posible, en función de sus recursos, sin se poner en una situación precaria, para ayudar al signatario en dificultades. § 3.º – Los funcionarios públicos y profesores enviados por los signatarios están autorizados a circular libremente dentro de sus territorio. Ningún impuesto puede ser cobrado a ellos. Los rectores y gobernadores deben estar en contacto constante con el fin de regular las actividades de los funcionarios públicos o los profesores. § 4.º – La seguridad de los funcionarios públicos o profesores por una parte debe ser garantizado por las fuerzas militares y policiales de los signatarios. § 5.º – El cierre de las fronteras no puede poner en peligro la libre circulación de funcionarios públicos o profesores debidamente autorizados por los signatarios.

Artículo V: Cooperación cultural § 1.º - Las actividades festivas y culturales serán favorecidas por las partes con el fin de contribuir al bienestar de sus pueblos. § 2.º - Los comités que trabajan en sus objetivos tendrán su trabajo más fácil y las partes signatarias se comprometen a hacer todo lo posible para facilitar esta labor.

Artículo VI: Cooperación militar. § 1.º – En caso de guerra de uno de los dos Reinos firmantes de este tratado con un tercero, la parte beligerante podrá pedir ayuda a la otra parte y ésta tendrá la obligación de prestar ayuda militar, ya sea con tropas, ejércitos o mandos militares. § 2.º – Si la parte beligerante no desea ayuda de manera oficial, la outra parte no podrá enviar ningún tipo de ejército u organización oficial pero sí podrá formar un cuerpo de voluntarios que lucharán independientemente em pro de la parte beligerante. § 3.º – Al terminar la guerra, la parte que há ayudado a la parte beligerante deberá abandonar las tierras extranjeras a menos que el Gobernador de la parte beligerante pida lo contrario com motivo de preservar el orden o evitar insurreciones. § 4.º – En caso de guerra civil el proceso a seguir será el mismo pero se deberá apoyar siempre a facción que defienda el gobierno legítimamente elegido y nunca a los rebeldes. § 5.º – La negación de ayuda o ruptura de alguno de los puntos anteriores supondrá la rotura de este tratado y el fin de la alianza.

Artículo VII: Condiciones de terminación de este tratado § 1.º - Uno de los signatarios, para romper el tratado en tiempo de paz, debe enviar a los representantes de la otra parte una notificación por escrito y con fecha. La ruptura será efectiva después de siete (7) días. § 2.º - Los gobernantes de los territorios de los signatarios y sus sucesores se comprometen a respetar este tratado. El incumplimiento de cualquier disposición por un signatario, liberta la otra parte de su compromiso, hasta que sea dada una importante indemnización. § 3.º - Este tratado no será deshecho por cualquiera de las partes en tiempo de guerra. Toda la rescisión unilateral del tratado en una situación de guerra es un acto de traición y puede provocar represalias. § 4.º - Puede decidirse, con el consentimiento de los signatarios, la reformulación del tratado o su cancelación. § 5.º - El presente Tratado entrará en vigor una vez firmado por los representantes de los territorios signatarios. Las autoridades de cada parte se comprometen a garantizar que sus ciudadanos conozcan rápidamente las disposiciones del presente Tratado.

Por el Reino de Aragón:

Su excelencia, Don Shalke, Gobernador del Reino de Aragón.

Su excelencia, Doña Volvoreta de Valmont y Baskerville, embajadora del Reino de Aragón

Su excelencia, Don Ocesith de Serrallonga, embajador del Reino de Aragón.

Por el Reino de Portugal:

Su Alteza Real, D. Nortadas de Albuquerque, Príncipe Regente de Portugal, Conde de Óbidos y
Vizconde de Nazaré.

Su Excelencia, Matheus Martins de Almeida e Miranda (1000faces), Real Canciller de Portugal.

Su Excelencia, D. Anna de Mello Highlander (Anokas), Condesa de Porto

Su Excelencia, D. Sbrugilo Ferreira de Querós, Condesa de Coimbra, Baronesa de la Torre

Su Excelencia, D. Filipe Alexander Bucati de Avis (Domfilipeiv), Conde de Lisboa