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NOMBRE DE PILA DE BENJAMÍN*
/Prolegómenos1 Con razón o sin ella, me ha parecido que quizás no sería completamente inapropiado interrogar un texto de Walter Benjamin, singularmente un ensayo escrito en 192JLy titulado Zur Kritik der Gewalt (Para la crítica de la violencia^ en la apertura de un encuentro como éste sobre «El nazismo y la solución final. Los límites de la representación». Así pues, me he decidido a proponerles una lectura un poco arriesgada de ese texto de Benjamín, por varias razones que parecen entrecruzarse aquí. 1. Este texto inquieto, enigmático, terriblemente equívoco, creo que está, como por anticipado (pero ¿pi^deUecirse aquí «por anticipado» ?) obsesionado por el(£éma)de la destrwcciQnr^ de la exterminación^^ la aniqi^ y en pri-

* Traducción de Patricio Peñalver Gómez. 1 Estos prolegómenos estaban destinados para introducir a esta segunda parte del texto, la cual fue leída el 26 de abril de 1990 en la sesión de apertura del Coloquio que tuyo lugar entonces en la Universidad de California en Los Ángeles sobre El nazismo y la «solución final». Los límites de la representación.
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I mer término de la aniquilación del derecho, _sijw de Injusticia; y entre estos derechos, los derechos del hombre^ al menos tales como éstos pueden ser interpretados en una tradición iusnaturalista de tipo griego o del tipo de la Aufklárung. Digo a propósito que este texto está obsesionado (hanté) por los temas de la violencia exterminadora, puesto I que está en primer término q^esionada, como I intentaré mostrar, por la obsesión (fhantise|jFn¿STna, por una cuasilógica del fantasma que habría que poner en sustitución de una lógica ontológica de la presencia, de la ausencia o de la representación, puesto que es másj^rfeqüe ésta. Pero me pregunto si una comunidad que se reúne o se recoge para pensar lo que hay que pensar o que meditar de esa cosa sin nombre que se ha denominado la «solución ) final» no debe en primer término niostrarse hospitalaria a la ley del fantasma, a la experiencia \esjjectrary de aque¿ lio que no está ni muerto ni vivo, fie aquello que \ más que muerto y más que vivo, es sólo supervi\ viente, la ley de la memoria más imperiosa, aunque da más borrada, la más borrable, pero por eso < mismo la más exigente. Este texto de Benjamín no sólo está firmado por un pensador al que se llama y que se llama a sí mismo de una cierta manerajudio^ (y es del enigma de esta firma de lo que querría sobre todo hablar). Zur Kritik der Géwalt está también inscrito en una perspecti^^udía que opone la justa violencia divina e {|pS(a), la qué destruye el derecho, ^ mítica (de tradición,\ instaura y servcTel derecho.

2. La lógica profunda de este ensayo lleva a cabo una interpreté —del^^ri^gen y d^faí^jieri — según la cual JZ^mal, es decir, la potencia letal, le viene al lenguaje porcia vía, precisamente de la regresj^n^ ~es decir, por medio de la dimensión £g^g£e^gt|íÍYa, mediadora, y en consecuencia, té¿mca.a utilitaria^, sjemiotica, informativa, otras tantas potencias que arrastran al lenguaje y lo hacen caer e ir a parar lejos o fuera de su destino original que fue la apelación, la nominación, la donación o la llamada de la presencia en el nombre. Nos preguntaremos cómo se articula este ^cnsarme^ c¿m Iq^ob^sión y_la lógicajdelje^ectro. Este ensayo de Bénjamiñ que Jfaia^ pues, deljmaL^ de ese mal que llega, y que le llega al lenguaje por\medÍQ d& la representación, es también un ensayo en el que los conceptos de re^qns^üída^y de .í^u^^üi^dy des^rificip, de^écisión, de solución, de castigo o de expmcion, desempeñan un papel discreto pero que yo considero mayor y que está asociado cpn mucha frecuencia al valor de lo que es demoniaco y «demoníacamente ambiguo».

3. Zur Kritik der Géwalt no es sólo una crítica de la representación como\peTVersión y caída del, lenguaje sino de Iqjregresentación como sistema ~po^^ Desde este punto de vista, este ensayo revolucionario (revolucionario en un estilo a la vez marxista y mesiánico) forma parte, en 1921, de la gran ola mentaría y (2/ií/-Aufklarung en la que el nazismo de hecho saldrá a la superficie y sobre la

que se deslizará incluso en los años veinte y a principios de los treinta. Cari Schmitt, al que Benjamín admiraba, y con el qiie~llegóa tener correspondencia, lo felicitó por este ensayo. 4. La cuestión tan poliédrica y polisémica de la rejwesentación se plantea todavía desde otro punto He vista en este extraño ensayo. Si bien comienza distinguiendo entre dos violencias^ la violencia fundadora y la yiolencíac^ Benjamín debe conceder en un cierto momento que la una no puede ser tan radicalmente heterogénea ala otra puesto que la violencia llamada Izstá a veces «representada»^ y necesariamente r^P§^ j}or la violencia conservadora, f or todas esas razones, y siguiendo todos esos hilos entrelazados sobre los que volveré más adelante, pueden plantearse un cierto número de cuestiones. Éstas se mantendrán en el horizonte de mi lectura aunque no tengo aquí ni el tiempo ni los medios para explicitarlas. ¿Qué habría pensado Benjamín, o al menos qué pensamiento de Benjamín ^ésforvTrtualniente formado o articulado en este ensayo —y cabe preguntarse si es anticipable— a J^^ji?./,>>> de su proyectar puesta en prctcale la experiencia de sus víctimas, de los juicios, procesos, interpretaciones, representaciones narrativas, explicativas, literarias, que han podido intentar medirse con la cosa? ^ ¿ Cómo habría hablado Benjamín^cómohabí^ quendoj^é^ Icn^^ ¿Cómo la habría identificado, asignado su lugar; sus orígenes,
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sus responsabilidades (como filósofo, como juez o como jurista, como moralista, como hombre de fe, como poeta, como cineasta)? La multiplicidad tan singular de códigos q^ y por limitarnos a esto, el injerto .delje&guajejde' la^revolución marxista en el de la revolución mesiáníca, "éiíl^á^cr^íe losaos Tanuncian no sólo una ~ -issW'r , . . . . • r hueva era histórica, sino el comienzo mismo de una ^ilÉSéá^^ todo esto hace difíciles las hipótesis a propósito de un discurso benjaminiano sobre la «solución final» y a propósito de un discurso benjaminiano sobre la posibilidad o la imposibilidad de un discurso sobre la «solución final». Una «solución final» de la que sería imprudente decir, fiándose de las fechas objetivas de la conferencia de Wannsee en 1942 y del suicidio de Benjamín en la frontera franco-española en 1940, que Benjamín no llegó a saber nada. La cronología de estos acontecimientos no será nunca cosa fácil. Y siempre se podrá encontrar alguna base en la que apoyar la hipótesis según la cua[^ejnj[am desde J..£2JL no pensaba en otra cosa que en la posibilidad de esta solución fi^ mejor el orden de la representación en la medida en que a sus QJos ^oS7^™3^pé7i3/5o del mal radical, de la caída como caídajíellenguaje en Ta representación. Y nume: mso^ de una lógica constante de su discurso, que para Benjamín, tras esa cosa irrepresentable que habrá sido la «solución final», no sólo el discürsó^ylaUierM no son imposibles, sino que se ven dictar, más originariamente y más escatológicamente que nunca,
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^£ < ^ ^ o de u n a pática de Ía_apelación, en oj)&^ciónja una lengua I de los^ign^os, de la r^r^sentación informativa o Al final, tras el final de una lectura en el curso de la cual el horizonte del nazismo y de la solución final sólo aparecerá a través de signos o de destellos anunciadores, y sólo será tratada deforma virtual, T oblicua o elíptica, propondré^algunashipótesis ^>4 s^££ ^ de ¿927 puede ( tr as e S ! l^X^2í£^i l l advenimiento del na^snio^yél ^acontecimiento de la «solución final». Antes de proponerles una lectura de este texto singular y de articular algunas cuestiones que le conciernen más estrictamente, tengo que decir todavía, en esta demasiado larga introducción, dosjpalabras de los contextos en los que he comenzado a 'incluso de pensar enresie doble, y lo definiré tan esquemáticamente como sea posible, limitándome a los rasgos que pueden interesarnos aquí, esta tarde, porque han dejado algunas huellas en mi lectura. Hubo, en primer lugar, durante un seminario de tres años sobre «íona filosóficos», una larga secuencia de un año, subtitulada E J e l lemár e n l a que, estudiando siempre la recurrencia diversificada pero insistente de la referencia a Kant, incluso a un cieno judaismo de Kant, en todos aquellos que, de Wagner y Nietzsche a Adorno, han intentado responder a
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la pregunta «Was ist deutsch?», me he interesado mucho en lo que llamé entonces la^psyché judeo-K qlemana, a saber, la lógica de ciertos fenómenos de turbadora especularidad, reflejada ésta a su vez en ciertas grandes figuras de pensadores y de escritores judíos alemanes de este siglo, Cohén, Buber, Rosenzweig, Scholem, Adorno, Arendt, y, justamente, Benjamín. Creo que una reflexión seria sobre el nazismo, y sobre la «solución final» no puede eludir un análisis ^ poliédrico de la historiadla^ psyche jüdeo-aíemana. Entre otras cosas de las que no puedo hablar aquí, hemos estudiado ciertas analogías, a veces de las más equívocas e inquietantes, entre los discursos de ciertos «grandes» pensadores alemanes y ciertos «grandes» pensadores judíos alemanes, un cierto patriotismo, a menudo w^JS^£^£i^5fl^ a veces incluso unjaajMr tansmo alemán [durante y después de la Primera Guerra), y no es ésta la única analogía, por ejemplo en Cohén o en Rosenzweig. Es en este contexto en el que me ha parecido que ciertas afinidades, limitadas pero determinadles, entre\ es [teJexto_deJBen: jamin y ciertos textos de Cari SchmitL o de Hei' degger, debíanos ér seriamente interrogadas. No sólo por la h&sti^ tarja, o ala democracia simpíeménfe,^por^ por una cierta interpreta^ " de la violencia y ción del ^ sino también por una problemática, muy extendida en la época, sobre la ^j Aunque la Destruktion heideggeriana no se confunde con el concepto de la «Destrucción» que
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una frase última. una especie de ^u^^^í^cción. especialmente en su ensayo sobre Las afinidades electivas de Goethe. cabe preguntarse acerca de qué es lo que significa y lo que prepara o anticipa entre las dos guerras una gromemátic^ tanto rn^spofqüée^^ e^ajde^ quieretambién ser Ja condición de una y de una memoria auténtica. o todavía. puede dar lugar a ninguna demostración ni a ninguna certeza.).. etc. Sino que al final de un texto que se las ingenia para deswnstruir y descalificar todas las posiciones que ha llevado a cabo de manera crítica (espe76 cialmente la de lo decidible^Joj^ del juicio teórico y de la acción revolucionaria. Otro contexto: con ocasión de un Coloquio reciente habido en la Law School de Cardozo Yeshiva University de Nueva York sobre DecoiLStrucdon and the possibility of Justice.. \ ^^j^c/^^^/^íé^cto. justo al lado del nombre de pila de Benjamín. Pues se sabe por otra parte que Benjamín se ha interesado mucho. de la violencia fundadora y de la violencia conservadora dentro del derecho mitológico. la paradoja . Pero ¿quién firma la violencia? ¿Se sabrá alguna vez? ¿No es Dios. frcí^wf^^ relaciones entre dg$£jQw$truccw a examinar desde otro punto de vista cs^Jex^^^Benjajminy para seguir en él justamente. quizás ningún contenido «traducible» fuera de la singularidad de su propio acontecimiento. al final de un texto del quénoqüecia ningún otro contenido (teórico..:_~^ . una trayectoria desconcertante. tan difícil de traducir. dando únicamente al hombre el poder de nombrar? Heaquí las últimas palabras de este extraño texto: «La violencia divina (die góttliche Gewaltj.' ^ 2.. • .7"T"""". yo había empezado. Las últimas palabras. Ese «juego» entre walten y Walter no i » ^ . x 11 .o-.-. filosófico o semántico). que eTíñsignia y sella\"(Insignium und SiegelJ. pero también < ' ^£Í^Sj^^^af > V}^^^í'^^t2n^^^ poder legal. Ésta es aporética pero produce también ciertos acontecimientos extraños en su aporta misma.. No es sólo que esta última frase. urmj^ase escatoljógica \ el sello^nori^ra el nombre¿ y lo que se llama «die walfenSe»^. el totalmente Otro? Como siempre. y con la mayor prudencia. de Gewalt («v&l^dija». 1r " "T'r ' ™ . ertla disociación entr^l^^ Pero este «juego» no tiene nada de lúdico. pero también que habrá dado todos los nombres djzjiila. firme. Ahí está. opuesto él mismo a la justa vr^^^^^ivma.. f- estuvo también en el centro del pensamiento benjaminiano. como cuando se habíale Staátsgéwálfr^/po^r de Estado) resuenan como el shpfar en el atardecer o en la víspera de una oración que no se oye ya. Ta soberana /mág die waítende heissen)». podría llamarse.»•>:. en las coincidencias aleatorias pero significativas que tienen lugar en los nombres propios.. Walter. fuera de su propia ruina. la última frase de este texto consagrado a la noción. que sólo deja aparecer como fySJ^jM pero comojirma_ divina. jamás medio de ejecución sagrada. por otra parte. ¿no es el otro el que firma? ¿No es la «violencia que habrá precedido siempre. .

Francfort. Blatt. finalmente. le langage et la culture. trad. 1970. no hay más que ejemplos singulares.IMU: i l . París. trad..i . como lo es también la corresppn\ dencia que mantendrá con ^nj. París. Fue Zur Kritik der Gewalt lo que le valió por otra parte a Benjamin. Pero sí diré por qué no es el peor ejemplo de lo que podría ser ejemplar en un contexto relativamente determinado como el nuestro. y en consecuencia del concepto ^r~ -. Es también el momento inmediatamente posterior de una guerra y de una preguerra que ha visto desarrollarse Jgerp fracasar en Europa eKü^ ^l^aotíffll-^ ^^^^. deuda que el propio Schmitt no dudaba en recordar llegada la qcasión. 1971. u .1 Bd IV. [Remitiremos aquí a la traducciónje^^ A. y no ocultaba la deuda que tenía con él. 1921. como la radio. por fio citar más que a éste. franc.. reeditado en Gesammelte Schriften. por M. 1974. Suhrkamp.«T«4r. Mithe et Violence. menos utilizaúBleí para temas críticos: Para una crítica de la violencia. Hay otra edición. "No intentaré justificar absolutamente la elección de este texto. 1991 (N. en otro estilo. Denoél Gonthier. La mutación de las estructuras de la opinión pública por la aparición de nuevas potencias mediáticas. el concepto de huelga general (con o sin referencia a Sorel)..-Y y parlamentaria. pero cuya extraña conversión aljfrítlerisitio en 1933 es bien conocida. Madrid. Denoél. con Leo •«¿«i«<iJiilÍrriT .. Bibliothéque Médiations. Edhasa. y ya que Benjamin tenía por él un gran respeto.] ¿ Cómo leer este texto con un gesto «descons^üTü^^xTlqÍ4é''iió sea. de Roberto J.. . ™^ ^ |^ La Alemania derrotada es entonces un lugar de concentración extrema para esa crisis.. liberal Publicado primero en Archivfür Sozialwissenschaft und Sozialpolitik.». .. 78 1 t I ••- Í1. '" í. uQ§.] Abordemos ahora. Taurus.gatí2L dej^Uj£^^ poFaquel entonces todavía cgrisHtuci^ffista. Murena. etc..-.) El análisis de Benjamin refleja la crisis del modelo europeo de la democracia burguesa.. empieza a poner en cuestión ese modelo liberal de la discusión o de la dellBeración parlamentaria en la producción dé las leyes. y si no he agotado su paciencia. como ni es ahora ni Karsid[o mÁn^a^ni heideggerianonifo es en suma la difícil y oscura pregunta que esta lectura querría aventurar.. introduciendo algunas Codificaciones en función de la explicación de Demda^Ang^ lus Novus. Condiciones todas ellas que motivan él pensamiento de juristas alemanes como Cari Schmitt.I.J •/ 79 . en Walter Benjamin. la lectura prometida de un breve y desconcertante texto de Benjamin. cosa que no tardará en repetirse en los años siguientes. «Pour une critique de la violence». 11. Ños encontramos en un dominio en el que.. Es también el momento en que las cuestiones de la pena de muerte (5 y del derecho de castigar en general conocen una dplorosa actualidad.J. cuya especificidad depende también de ciertos rasgos modernos como el derecho de huelga.amin. 1977.^^^^ -^j^^Yj^le^q^''incluida la de l«í violencia juriHíco-policial. reeditado en UHomme. Barcelona. desde el momento de su aparición. Nada es ahí absolutamente ejemplar. Se trata de ZurJ^itik der^Ge\^j^^^^\)^^ pretendo decir que este texto sea ejemplar. de Gandillac.

en el sentido sobredeterminado que nos inteV resa aquí.]. Así. Y ésta parece organizarse en torno a una serie de ^distinciones que parecen todas ellas interesantes.>>)~ ' r -Oi/ 81 2 .. Pero no es que esta desconstrucción se aplique & ese texto. jLs^ una^pregunta sobre Isr^sibüidad de la desconstrucción. Cf. París. «. este texto es a la vez «mística».. Inventions de Vautre. a la cuestión deljdejngcho (Rechf). y el advertirse ^. "^TÍeTo otro como Invención de IpIS i lotrps ténninos. El^peligro . puede leerse como un injerto de mís. Este texto me ha parecido ejemplar. pp. si es que lo tiene.zz-r-^^^ reglados. Zur Kritik der Gewalt concluye con la Gewalt) y al final Walter dice de esa violencia divina que se la puede llamar die wallende (Die gottliche Gewalt. /' _ Esquematizo aquí un tema ampliamente desarrollado en otra parte. lo cual está lejos de ser simplementercontradictorio.iQxll tica neomesiárlica judía en^ ^ofellanQx(o a la inversa). Por ejemplo.. De acuerdo con algunos de sus rasgos. pero que me parece que siguen siendo radicalmente problemáticas. e hipercríticq. dgJ^gj^^^^g^síBles Él inteFés^díe la 13esconstruccióri. die wallende heissen»: tales son Igs.. 1987. especialmente en torno a los motivos de Walten y de Gewalt. j^x^rienciaj^ es decir [. como voy a intentar mostrar. provocadoras. En cuanto a las analogías y-" entre Zur Kritik der Gewalt y ciertos giros del pensamiento heideggeriano.. pues. necesarias hasta cierto punto. como fa única ínve^i^ go^ble. ]Es esta red de contratos equívocos lo que me interesa. hasta un cierto punto.. («La descoiistruccióri no^se ha presentado nunca como algo poSble./"-' con Heidegger.I \A^f(-~* ¿T \ ". en su necesidad e incluso en sus peligros. me he interesado también por algunos de estos indicios históricos. Galilée. i^mas_palabras del texto. con esfuerzo. de prácticas metódicas. manera. Con ella pretende inaugurar incluso—se va a poder decir con todo rigor en un instante— una <<filospfía del derecho». De ahí. 2. mag die wal.. SoBre siiimposible jgosjjbUidad2. la o^eracijon o TOsmajiueL e§te Jextp —me parece— hace por lo pronto él misn^ ¿Q^j^^&A^cir esto? ¿Es eso posible? ¿Qué queda entonces de tal acontecimiento? ¿Qué de su auto-hetero-desconstrucción? ¿Qué de su justo o injusto inacabamiento? ¿Qué es la ruina de un acontecimiento como ése o la herida abierta de una firma así? He aquí una de mis preguntas. Psyché. y un cierto número de precauciones.Jende heissen).. [. pueden q^^erse^algunas lecciones para lasjiemocracias occidentales de 1989. 3. por 80 I . La desconstrucción... ^^^jg^lj-^5^ cíe Benjamin concierne. 26-27. se presta a un ejercicio de^lecturadesconstructiya. no se aplica jarnas a nada exterior. sería más bien laj^osíbüidad. por ejemplo.] no pierde nada ¿or confesase [.. en la medida en que. entre otros. cíe su fuerza y de su deseo.] . habida cuenta de la temática de nuestro coloquio. algo así como el sello discreto y eFr^mbre de pila de su firma. éstos no escaparán a nadie.

Gerecfitigkeít) o dg J§s rel^i^^ (sittliche Verhaltnisse}. ante algún aparató a ^ Él concepto de~YÍá¿e l Qíden simbóHco^ ^ral^^e todas lasfenhas de autoridad o de autorizacwn.»«•>.i^e parece).-. \" ^ ^^ . o al menos de pretensión a la autoridad.Vi 82 . Pero se sabe que no se trata en esos casos de una Gewylt ^ darjugarja un^juicio. a la que se le nama (hay que sobreentender J<iudía>>9 . Gewalt puede significar también la ^minación o la soberanía del poder legal. (Gerechtigkeif) como pnn^ipigjlg ^ divinajá^G^^^^s'Pnnzip aller gottlichen Zwecksetzung). Por comodidáci conservamos la traducción de Gewalt por violencia.. r"'" 2. Esa dimen-sión críticg) habría^ sido excluida (forclosé) pprja. justa o no. Así. En el fondo un poco como en la tradición Kantiana del concepto de^rític^E^c^ (Gewalt) i^ger^ qiie en la esfera del derecho y de la justicia (Recht. aunque ésta sea urísimj^ej^ su fin. 83 . Hay a continuación la distinción entre la violencia fundadora del derecho. Cabe hablar figuradamente de violencia a propósito de un terremoto o incluso de un dolor físico.Hay en primer término la distinción entre cuanto ^ l a violencia fundadora. asegura la permanencia y la apíícabilidad del derecho (die rechtserhaltende Gewalt). Hasta aquí esta crítica se ha inscrito siempre en el espacio de la dislinci^n entre^g^g^^fíp) Ahora bien.' . a la que se le llama ^ritói^» (hay que sobreentender <<gricg^». l a q u e instituye y establece el dérecfíp ^(die recfitsetzende Gewalt).forma de juicio y la pregunta sobre ^iá^^cho^a juzgar. No hay vip|encia^atural o física. W.- 1. 1 En el título Zur Kritik der Gewalt. 1 '' ' C"r..r 3. la cuestión de una evaluación y de una d§ 1§ violencia en sí misma.». el concepto de criticaran cuanto limplica la decisión bajo la.. la que mantiene. y la violencia conservadora. ^ significa simplemente evaluación negativá7rechazo o condena legítimas de la violencia.de toda I^sMoiyiií^ Rechtsetzung). es. tiene por sí mismo una relación esencial con la esfera dgLdgregho. la aut^ '" " ' ' ' '""""' . tradición iusnaturalista. pero ya he mencionado las precauciones que reclama esa traducción. me parece). en tanto medio. Y es^sólcLeix esta medida cDmo ese concepto puede ijdar lugar a^una crítica. Hay en fin la^^idjn^jQíL.. sino j^idx).jcpnfirma. Queda abierta la cuestión crítica..»•! . y elpodey (Machí) como pnncipÍQ. que se da los medios para juzgar la violencia. moral o no.•*« . preguntarse §i MyiQl^cia^puede ser _uiynedüojcg^ vistas afinesT]ustQSo injustos) equivale a prohibirse juzgar la violencia misma. y la violenc^ (Rechtsvermnchiend). Para los defensores d^l dere•!• ". La criteriología concerniría entonces solamente a la aplicación de la f violenciau j>^ a No se podría decir si ésta. pbjeta Benjamín. en sí misma.

': vy^US"-"-' ~. cit. un «producto natural» (Naturprodukt)3. De manera que no excluye una crítica de los medios. esp. Pero las dos tradiciones comparten el mismo presupuesto dogmático. Benjamin conserva. 172. . trad. su conformidad con un derecho ílque está en curso de institución. de la tradición del derecho positivo.. b)) el fundamento ideológico del Terror en la Revoluciórrfráncesa. Y no hay ninguna solución a la antinomia cuando surge una conjtradicción entre fines justos y medios justificados. Benjamin da algunos ejemplos de esa naturalización de la violencia por parte del iusnaturalismo: U^A. Esa tradición pre|cjribe que se juzguen \fpg. el recurso a medios violentos no plantea ningún problema puesto que los fines naturales son justos. es decir. „'. eí derecho natural a la condicionaíidad de los medios.. II críticabenjarníniana de la violencia pretende exceder 1. 180.^-••>' * • • •: ' vr •''.chp. 1 que sej^uej&en alcanzar fines justo I josi_«El derecho natural aspira a "justificar" ("rechtfertigen") los medios por la justicia de los fines (durch die Rechtfertigkeit des Zwecke).'•). la tradición del dejrecho positivo esSlmaTatenta al devenir histórico del derecho. Es verdad.4feJa.•'. tan normal.j^^njdejr^tdeJji_es|e^a 1 ^gjydgr^gho y dejajnterpretación interna."•" Pero si. trad. p.e. que lo que dirá más adelante de la justicia divina no es siempre incompatible con el fondo teológico de I todos los iusnaturalismos. ..«. a) el Estado fundado en el derecho natural del que habla Spinoza en el Tratado teológico-político y en el que el ciudadano.medips. "•-j^wrsr!^"-..consiguiente npjiatural) que ella evalúa en función de los medios. Sin embargo. c)' las explotaciones de un cierto darwiriisrrio. La. . por su parte.'• < f \ " . con unnuey^dere3 cho (por. esa tradición sigue estando | igualmente más acá del cuestionamiento crítico preclamado por Benjamin. •iitiHciónJiirí^cjL. cho natural. como el «derecho» del hombre a mover su cuerpo hacia la meta deseada. ETHerechpjrjpsitiyo sería ciego a la jricondicionaHcfad de los fines. 173. a la inversa.r. Las dos tradiciones girarían en el mismo ! círculo de pjresupjiae^tos^dogrnáticps. El recurso a medios yiolentps es algo tan justificado. Sin duda no puede ya .^/T. esp. aunque parece no darle la razón a ninguno de los dos. etcétera.r. . En cualquier caso.. con anterioridad al contrato formado por la razón.iris-.^^ És^critic|5 pertenece a lo que él llama en urfsentido bastante singular una «filosofía Op. p.! V. l§liágs_tradLcipnesr. el sentido de lajiistprÍpidadmdeL4e:r. cit.'. 180... 85 Op. p. el derecho positivo intenta "garantizar" ("garantieren") la justicia (Berechtigung) de los fines a través de la legitimidad (Gerechtigkeit) de los medios»4. ejerce de jure una violencia de la que dispone defacto. considerar que todos los medios son buenos desde el momento en que se conforman a un fin natural . • ! 84 . en oposición al iusnaturalismo. a saber. L_a yiplejicia £G^>v£z/í) es. desde ese punto de vista.y ahistórico. p. y^Q.

. practicando lo que llama la «estrategia de la ruptura». ésa es la palabra de Benjamín. o en regresentar el interés que justamente él representa.. cit. r t 1 l ! IJ M iilliu : rfl Ibíd. pone al desnuco lá. sino Esto parece una trivialidad tautológica. pero al mismo tiempo es normal.. y sobre todo la del realizativo no son benj arrumarías.v" ft d& la historla>*v se limita expresamente. / '• j La fascinación admirativa que ejerce en el pueblo la «figura del «grarjt» ^elinguerite» ( die Gestalt des «grossen» Verbrechers6) se explica así: no es alguien que ha cometido tal o cual crimen por quien se experimentaría una . las más insostenibles a los ojos de la mayoría. \ i ..orden i :. Autoridad judicial ante la que en suma el acusado comparece sin comparecer. De ahí el interés del derecho. Mediante la voz de su abogado. la e_n^ cu§ritQ autprMad... pero me atrevo a pensar que no traicionan su intención. secreta admiración. «.. ^ En lo que tiene de más fundamental.. de la autoridad judicial. esp. s • . lojrecorioce? Tautología^realizatiya o síntesis apriori que estructura toda fundación de la ley a partir de Op.es la tautología la estructura fenomenológica de E una "cTértáj^^gncja^deJJlejrecho que se establecerá i ' ¡ sí mismo decretando que es violento! esta vez en elsentido de £|ej-a-de4|i-ley. Pero ¿no ..( > .. es decir. el acusado aspira al derecho de discutir el. 183.tqdg aquello que. no . 176. .na. Que se hable del interés del derecho puede parecer «sorprendente». p.fi5^. 87 ..B«^w'^'"'^'-"'''''"-'-'^ ^^"^' ^ * es alguien. ante la que no comparepe más que para dar testimonio (sin dar testimonio) de su oposición a la ley que le reclama que comparezca.> v r! _ t . y finalmente de la legítima autoridad del Estado que hace comparecer a sus clientes ante la ley. que defiende las causas más difíciles.. _que. la discusign radical del orden establecido de la ley.. V C r. ^.tiende a proteger tales b cuales fines justos y legales (Rechtszwecke).. •^-¿.Qkn£Ía_deJ Se podría explicar de la misma manera la fascinación que ejerce en Francia un abogado como Jacques Vergés. pues hay un interés del derecho en establecerse y cojiser^arse a sí mismo. 4^^ *__I aldesafiarjajey. en^seritido de Gewalt. Hay un «interés del defecKo en la monopolización de la violencia» (Interesse des Rechts an der Monopolisierung der Gewalf)5. está en la naturaleza de su propio interés. ^.. el que pretenda excluir las violencias individuales que amenazan su orden.^^. es con vistas a.w-ff". p. . Rechtsórdnung). Ese mon_o£QlÍQ. ^^i. el derecho europeo tiende a prohibir la violencia individual y a condenarla en tanto que amenaza no tafo cual ley. como hace siempre <3chmit).^. trad.3d. Las expresiones de tautología o de síntesis a priori.i^.su interés por lo que morioviolencia.. 86 la cual se prpducenj^ej^ ciojcies (o el «crédito» del que hablábamos más arriba) que garantizan la validez del realizativo gracias al cual uño sé da a sí mismo los medios para decidir entre la violencia legal y la violencia ilegal.

el único sujeto de derecho (Rechtssubjekf) al que se le garantiza un derecho a la violencia (Recht auf Gewalt) y en consecuencia a compartir el monopolio del Estado a este respecto. suspendiendo sus relaciones con la patronal y sus máquinas. p.(v i 4el derecho. Los huelguistas ponen condiciones para su vuelta al trabajo. Y escribe esta palabra entre comillas7. •úv. este cese de actividad. cit. por ejemplo. o bien inmanente al derecho del derecho? JwjD que.. La violencia provendría del patrón. p.e elJEstaclo.. yiolencia^contra yipi4£jjcja. Pero ¿qué orden del derecho? ¿El-orden del derecho en general o este orden del derecho instituido y P\|gs^to.tem. a veces la identificación de las víctimas. trad. En la lucha de clases.daje. el derecho de huelga está garantizado a los trabajadores que son. cit.condejaarJaJiuelga general y. 177.. si ésta persiste. trad. pues.( 7 no interrumpen su huelga más que si un orden de cosas ha cambiado. en ese sentido (das Streikrecht «so» nicht gemeint gewesen Puede entonces .. Ljj/ictlencia _np es e2cter7or al orden del derecho . Lo juzga abusivo y pretende que hay ahí un malentendido. el derecho en su mayor fuerza. Se justifica así la concesión de este derecho por el poder estatal (Staatsgewalt) cuando éste no puede hacer otra cosa. y que el derecho de huelga no se había entendido «así». nos encontramos con una situación revolucionaria. así. 184. Hay. junto al Estado. Al. i. un alejamiento no-violento mediante el que ei trabajador.. una mala interpretación de la intención original.en_obra («enforced») por la fuerza de este ^itáSo'? ¿O el orden en tanto se confunde con^el Estado en general? El ejemplo significativo aquí sería el del derecho d|üiu£lga. nna_situación como ésa es de hecho Ici^ún ica que_nqs permite pensar la homógenei^ Ta vio-' í^ricía como_el. ¿Cómo interpretar esta contradicción? ¿Es sólo de f acto y exterior al derecho. y precisamente. simplemente se haría extraño a éstas. el derecho de huelga. el orden de derecho estatal que ha tenido que conceder ese derecho a la violencia. este Nicht-Handetñ^Qn la medida en que no es una acción. llevar el derecho de huelga a su límite. 177. y la huelga conéñ^üliá^^íéncwh. 88 . el concepto o la consigna de huelga^eneral pone de manifiesto así la esencia de aquél .. no es tanto el crimen o el bandi. Algunos han podido considerar que el ejercicio de la huelga. Amenaza al derecho en el intenor|leljierechorNo consiste esencialmente en ejercer síTpoder o una fuerza bruta para obtener tal o cual rebultado s^no en^amenazar o en destruir > un orden de derecho dado.ercicio del derecho ^_el: derecho conio^ejercicio de la violencia. no se lo puede llamar violencia. indica Benjamin. 89 Op. p. 184. esp. El que llegará a" ser amigo de Brecht define este alejamiento (Abkehr) como una «Entfremdung» («^lstanc_iajmento»). p.ej. esp. esto es. Pero visiblemente Bjejijamiri nocree en este argu-_ mentó^ dlejla no^-yiqlehcía de la huelga.El Estado soporta mal ese paso al límite.. Op. en esté caso.

lencia^n_cursp.a. la violencia que puede herir el sentimiento 1 > d*e justicia. muy cerca o muy lejos de nosotros. por más que finja que la combate por • todos los medios. Politiques de l'amitié. ^Egr^cJhyo^í^^rgcEp. en ediciones Trotta. y_en ¡ 1 de presentarse como teniendo i i'' Esta violencia perjejaece así por adelantado al orden de un derecho que. Todas las situaciones revolucionarias. encontrándose Benjamin frecuentemente entre los dos) justifican el recurso a la violencia alegando la instauración en curso o por venir de un nuevo de un nuevo Estado10. pp. como la mafia o el narcotráfícoTsi trasgreden"la ley con vistas a obtener bene| ficios particulares.) EJ Estado tiene miedo de la via1 lenciajfwn Jaí¿£ra. Inaugura ^ un nuevo derecho. su faturo_^terj.THcTüio^ esos genocidios.\ incluso a gran escala. 1994. en Alemania. llajnadas fundadoras de der£cho_o_db£síado. al sacar provecho con el «blanqueo de dinero». grandes o pequeños. un nuevo JBstadp. trad. r^rospectivaiñeñte. reclama y hace posible una «crítica de la violencia» que detemina_és^a_c_ojno_otra cosa que el ejercicio natiM^(deJajuerz. ~é1s~d^íF.queda por trasforrnar o por fundar. p._ca£az de justificar. en prensa. p. esp.) 10 90 91 . incluso si puede herir nuestro sentimiento de justicia (Gerechtigkeitsgefühl9~). de izquierda o de derecha (y a partir de 1921. París. se dieron muchos que se asemejaban de forma inquietante. 185. Se encuentra el principio de un argumento análogo en Cari Schmitt. expulsiones o deportaciones espectaculares que acompañan tan frecuentemente la fundación de los Estados...""CónsTsfe"justamente en fingir la -JSSiSg^-siiiS^S-*' • Op. r . cit. y representan una amenaza con la que tantos Estados no llegan a enfrentarse sino haciendo alianza con ella. Madrid. esp. "~ tEs cierto que hoy esas instituciones quasiestatales e internacionales tienen un estatuto más radical que la del bandidaje. por importantes que éstos sean. Cf. 178. si no "siempre.. y sometiéndose a ella. Lpjjue aj^en^a_a^derecho pertenece ya al derecho. (Trad. aLderecho Heí derecho. Corno este derecho poojmr legitimará retroactivamente. Galilée._e^o_es. al origen del derecho.. por ejemplo. 140 ss. Para que sea posible una crítica. de ! legitimar (begründen) o^eJr. Sólo esta violencia . En esas situaciones.YJLQr.OTlaJustifícaj^. La fun-J dación de todos los Estados acaece en una situación que se puede así llamar revolucionaria. es decir una e^aj^cic^inteipretatiya y significante de la yioignciarse debe reconocer en primer término el sentTdo~dB una violencia que no es un accidente que sobreviene desde lo exterior al derecho... antiguos o modernos. todos los discursos revolucionarios. La huelga general proporciona así mi '^hilo conductor precioso puesto que ejerce el derecho 9 'concedidopara^discutir el orden del derecho existgnte^y para crear una situación revolucionaria en l§t 9M5 se íjraterá de fundar unnueyoderecho.as|Qrniar.r se sigue asemejando todavía demasTaSoT una modificación del presente pa£a_d^scribirJa. como veremos inmediatamente.Igl_aciones " de:4gr^Ho (Rechtsverhaltnissé). lojiace siempre en la vió|encia._ Siempre. ta categoría gramatical de^futuro -f•••-' jLritgr4p.

. .. Galilée."o índésciTrables.•*. la funda... aquélla sólo depende de él. en Otobiographie.«r.-. lo que redicen. s*-.' -. a alcanzar la ley: puesto que ésta es trascendente en la medida misma en que es él quien debe fundarla. .^-. ??zríf*P*>.fl.'•—. Es en ese no-saber en lo que consiste iusta' mente el carácter propio del acontecimiento.. sin tocarla.i pendida de un acto realizativo puro quejiotendría : l^.. ininterpretables. los crímenes. . en la violencia. mqmejUojmismgT'en él présente. no parece infinitamente trascendente y.v..El supuesto ^ ^realizativo puro"ño estaría ya ante la ^ sujetó de esté ley.•«>. en conse. Esos ir^mentos. Pero es... no saben muy bien. teológica más que en la medida en que.. me permito remitir a «Declaración de independencia». Acerca de esta lógica y esta «cronológica».«-— i . en La filosofía como institución.. suponiendo que se los pueda aislar.i u \' .. .. Quienes dicen «nuestro tiempo».< • • -. A ** vC. Esemomento tiene siempre | jssawKsaB"*1" u»«U^^'?!^.."ese momento fundador o revolucionario del derecho es. puesto que¡ no depende más que de quien está ante ella — y ení''• consecuencia antes de ella— .'J*"1" ^'^..™ OVíA' pensó. son momentos terroríficos. Heidegger recuerda con frecuencia que «nuestro tiempo histórico propio» no se determina más que a partir de un futuro anterior... 92 11 SQJLyjl z M™ presencia.-g-. Pero es también toda la historia del derecho. París. o más bien estaría ante una ley todavía inde. lajiutoiiza en un realizativo absoluto cuya \ *.' _ muy cerca de él.(w.i . esa violencia es ciertamente legible.1---------./• »•• • .V^" '". lo que se llama ingenuamente su presencia11. ' -_•• "". violenta y no-violenta. «Devant la loi.. esta extraordinaria paradoia: lajtrascendencia inaccesible de la ley ante la~cuaTy antes de la cual el «hombre» se sostiene. . Se «toca» aquí.!!^H¿**-. QStaueppché. Cf. Y el estar «ante la ley» del que habla Kafka12 se parece a esa situación a la vez ordinaria y terrible del hombre que no llega a ver o sobre todo a tocar. como todavía por venir. en el que suspende el derecho.. Minuit. pero también porque son en sí mismos. • / t ™" Cf. L'enseignement de Nietzsche et la politique du nom propre. por definición. una instancia de no-derecho.. pjiestp^que no es extraña al derecho.«. ^^.-.fundar otro. delj acto realizativo por el que él la instituye: la ley es! trascendente.i.*hS-—----______¿—„ " ™~JJL^^.1~«j. Sin duda a causa de los sufrimientos. también «Kafka: ante la ley». Es éT momento en que la fundación deldef echo queda suspendida en el vacío o encima del abismo. de ^uien la_prpduce..!«:-T. 1985. Tal como Benjamín la presenta. en el derecho. 1984.. Prejugés». París.'^rm«w™r... qué es nuestro tiempo histórico propio. 1984. "'•* -----. Juan Granica Editor.' .-^ .—.. " establecido _•*--•... Barcelona. -~*•*. como tampoco éris^ o pólemos son extraños a todas las formas_y ! sTgnifTcaciones de diké.< • ¡iL .¡i presencia o la simple modalización de la presencia. v_p.---aimrimtur. Es lo que llamo ío_j«místico>>.. terminada. y en su violencia misma. 93 12 cK-f •. sms..„-. una ley Jodayía por yenir^ todavía por delante y teme^H6^1Je~v^híF~(¿7íc¿re devant et devant venir}.:^-rJ:^^^??'^ .• ^. incluso inteligible.. las torturas que raramente dejan de acompañarlos. ante la ley como ante una ley todavía inexistente... en Critique de la faculté de juger.--.-^. pensando entonces «nuestro presente» a la luz de una presencia futura anterior.? cuencia. .-i'.-... se momento de suspara ....

el derechcta.. si quieren ustedes. porque es inmanente. Y por medio de uña mMoñTrnlaTelJ ! ejemplo o el índice podría volverse hacia la gene-^ i' ralidad conceptual de la esencia.?Y. no faltan. otro Estado. y esto en las lecturas más lectoras. aquí mismo o en otra parte. una. . finita. ¿f. Hay casos en que. La ley es trascendente y feológfcá. en torno a una guerra mundial en el curso de la cual se fundan. ¿4 Dt¿ -'-}. de este otro círoülcThenrienéutico. Significa] . . . • • :. „ N ?IJÍ!Í!£ÍLÉL^ •*- ' í estatal y de no-injerencia. . a veces sin hacerlo o para no hacerlo..U ':>i presencia se le escapa siempre. y a pasada. el modelo interpretativo . durante generaciones. Pues veremos que Benjamin distingue entre dos tipo^dej^u^ejga^^^^ales. siempre _rjrometida. * T Está ilégibilTdad de la violencia depende de lajegi-""' \ bilidad misma de una violencia que forma parte •¡ Se lo que otros llamarían el orden simbólico del J (i derecho. entre otras cosas. modelos « intérpretativ^jipjropiados gara I é e r l ~ . las más pertinentes. que evidentemente se explican con lo ilegible.i r -' J .Bsta^o^Se tiene el derecho a sus. pues eso «ilegible» es asimismo «ilógico» en el orden del logos.. a saber. (feíicüous} o no. unas ' j m s t a o p_or destinadas a reefryplazar el 94 . sino que interpreto a partir de su porvenir.guLS-feay urm pj3sibilidad_ de I «huelga general.' en suma una violencia jurfdico-simMlica. /. de una calle a otra. tan poco neutra como no. y es tam. de un país o de un campo a otro. Más allá de la literalidad del texto de Benjaminrque desde hace rato no sigo ya en el estilo del comentario.».. y así. a. ¿ecesídad y sobre a la violencia que ha produciclo. •"ISe'pbdfía estar tentado de volver como un guante la «lógica» (entre comillas. I Í) ¡ generai en toda lectura ínterpre|Stivá. Discurso de su autoÍegiüm^i"ón\~Los'e'jempÍos de esíe círculo. ya se trate de lo que pasa de un barrio a otro. de una gran metrópoli. lejicia^performativa en el interior mismo de la lectura I interpretativa. la fundación de un Estado «lograda» (un poco en el sentido en que se habla de \m~«felicitous» «performative speech act») producirá coji^ojtenoridad lo que estaba por anticipado llamad^ a producir. " i Ésta legibilidad ^ será. Se diría entonces . Tgdjp j<suji etq» está gor anticipado cogido La ijgl^Ugibilidad o "la interpretabilidad de esta ley sólo'podrá" producirlas e^poryjnir.f \ bien por eso por lo que dudo en llamarlo «simbó. y por tanto. Hay que tener esto en cuenta para de-limitar un derecho internacional construido sobre el concepto occidental de soberanía 2S«K^'ip**' • >—• -iW¿*v.. pero también para pensar su perfectibilidad infinita." siempre por venir. Una revolución «lograda».violenta.^ILfiüfJtión. Borden^instaurado y_ que sirve para interpretar éste. Podríamos citar más de un ejemplo. cerca o lejos de nosotros.'.< lico». vio-j. las más eficaces. se diría que .1 . se destruyen o se recomponen Estados y naciones. uiid^Qc^anMQgQ^áel^hudL^. i J "'**""" •' '"• '"*' "* ' ". es deciFel. pues.. no se sabe si el realizativo de la fun-_ ' dación violenta de un Estado_es un acto Íogfa3o .-.1 V.\ impender la autoridadr legitimadora y todas sus normas | s de lectura.dgl. y en precipitarlo así en el orden del discurso lacaniano) de esta legible ilegibilidad..en su mas fuerte! autoridad. este otro círculo de la violencia. y no de la física pura. a veces para fundar otro orden de lectura.

• *' ^Í": M<.^a^^^^^^r^^ una estrategia del-íiptiira? Sí y no. público y privado. 13 que se arroga el derecho a discutir./t. 96 • ! f .~. los protocolos constitucionales. en toda lectura instauradora que permanezca ilegible en relación con los cánones establecidos y las normas de lectura. y así. la huelga general no tiene necesidad de desmovilizar o de movilizar espec. grometídp^aja herencia y a la tradición. ¿Puede compararse lo que estamos haciendo aquí a una huelga general o a una revolución. tan sólo a unas pocas manzanas del infierno de la injusticia). j3ura la oposición entre la huelga genial política \ '< con vistas a reftmdar otro Estado y la huelga general / \proletaria^cóñ vistas a destruir el Estado.f T -" 97 . me parece que más que nunca hay '¡^ejfesconstt^irias. a la partición.\ haltende G¿wa7í)^y no con ella. 265 ss. JMen la medida en Cf. con estructuras. las dos tentaciones de la desconstrucción. o con introducir algunos \agyLS eficaces en una red de ordenadores bien escogidos o.'~. otro (huelga general poMttegü. 1 *~*~ Esas ogosic^^ pues. según los casos.. 1992. pero también con modos de legibilidad de la acción política? ¿jEs eso la desconstrucción? ¿Esjuna.S. se desconstruyen ellas mismas. Pues hay algo de huelga^eBeral. yo propondría la interpretación según la cual la violencia misma de la fundación o de lajji posición \\ implicar la violencia de la conservación (rechtser. al igual que una estrategia de ruptura \ no es jamás pura. de despoíitización o. j3nel estado de la lectura posible^ Cabe entonces. y ante uña tal huelga geriéfaI7haBIar. por ejemplo. f Y después. ' ^ O U ^ .¡ tacularmente a mucha gente: basta con cortar la electricidad en algunos lugares privilegiados. la radio. Pues más allá de la intención explícita de Benjamin. si no queremos sumirnos en el ridículo o en la indecencia. Forma \ parte de la estructura de la violencia fundadora el * que apele a la reg^ición^de_sí_y funde lo que debe ser conservado7conservable. otra a suprimir_el Estado (huelga gerterafj^ **"""""EnTsuma. y de forma no sólo teórica. Galilée. de situación revolucionaria./». de superpolitización subversiva. de anarquismo. de esceptipismo. análogamente. París. con mayúscula. en Points de suspensión. Toda posiHon^o^establecimiento (Set-n . Hoy en día. incluso como paradigmas para la desconstrucción. pp. «Rhétorique de la drogue». Lo que estoy diciendo aquí es cualquier cosa antes que conservador y antirrevolucionario. ./ n«. en relación con el estado presente de la lectura o de lo que configura el Estado. . que estamos aquí cómodamente instalados en la Quinta Avenida./ ¡ XV' " "? I^V^"' C r'/1'. de nihilismo. ¡ en el Gesprach hermenéutico13. de correos y telecomunicaciones.'. deja misma manera tampoco es jamás . en cuanto que abogado y acusado i üenen que <<negociairla>> de alguna manera ante unir 1 tribunal o enel curso" de una huelga de hambre en fia cárcel. la carta misma que rige la lectura~eji nuestra cultura y sobre todo en la Academia. la televisión. los servicios. en relación con modelos. Una tundaciQn es uña promesa.fÑ^. es decir. introducir el equivalente del sida en los órganos de trasmisión. por el contrario. al menos en la medida en que sigue desenvolviéndose en la Academm (y no olvidemos.

..v.A*wi-*S*^. si se puede arriesgar una sentencia de muerte a propósito del derecho. en ruina. La Ü posición esva iterabilidad.»... JL w C-*«» -^n^ja^.». _ s5s»«general y'una huelga parcial (una vez más. . . dice.-«^fl)*Mn>Míltll~ll-l«ií. Y es en un pasaje sobre la 2en£j}^^ habla j Benjamin de lo que ^aeiáemoto. establece poniendo y pro.'. 188.^«^.1 pretación. •--•.».jgii^gra que se asemeja al «bandidaje» fuera de la ley. Hay algo carcomido o podrido en el derecho. De golpe. y en ! ~ consecuencia gura violencia fundadora. nota 8. entre una huelga j2g.. Aparrenteniente unos sujetó^ la gue\ rra para sancionar violencias cuyos objetivos parecen . No háyrpües. . esp. La mptura 3e la relación es aquí la reíación.. \de bienes. p. de mujeres.•• daciórí.'—.. quiere mi muerte. Ese derecho comporta las mismas contradicciones que el^ferecEo de huelga. JPero esta viol^^a. como tam. Es una¿^m^£a en el^te^tor^áe la jjj^idicidad con"1 a^cualLparecía ^mger. ...-:•'. .„. En las llamadas sociedades primitivas. cit..^-«j: . cf.. y el pensamiento atrapado^ en la necesidad de esa contaminación. p. .-. p. p. HÜIIOSO. (Schmiff lamentará 1 que ya no se reconozca en él la posibilidad misma I de la política).// / / r zung) permite yj^ogi^e. la iterabilidad inscribe la promesa de mantenimiento en el momento más irruptivo de la fun..-• • •. —-r --~""*""-*'" •^••••J»^^^'~<^~'^"'^~"'~'*~^^^*^^ira^*'*«'i"j~-' *w». 179. yo lo mato). como aislo esta frase de Benjamin a la que espero volver más adelante: hay. Si hay huelga y derecho de huelga en toda inter. . S£jdjespl|e^a siempre en el •¡ interior de la esfera del derecho.^igng. como contaminación en ^T corazón mismo del derecho. esp. Inscribe así la posibilidad de la rejgetición en eí corazón de lo originario. ^ 14 Sobre la traducción de differance. 99 98 . .. E incluso si^una promesa no se mantienede hecho.... Op. La transgresión está ante ía ley.. que lo cqndermg^ El derecho'e'^á^coHHenáSo.^ <• "• *«~f~ v i w-rJ-íWrac'Wí»••••'. . .. | pido en el corazón del Derecho» (etwas Morsches ím Recht*5)..~^^*>«/*^ . p. oposición rigurosa entre la fundación y la Q^servación.v*.. Es pensando en esta contaminaciónjdiferenzial. «algo corromlf *• Vinmam. tan sólo lo que yo llamlTísrty que Benjamin no nombra) una contwmw (differantielle)14 entre las dos^ con todas las paradojas que eso puede inducir. 182. . arruinado.. sobre todo cuando de lo que en él se trata es de la pena de muerte. la conclusión de la paz 15 '• \r r o v .ru u. hay también j*ue^^ La guerra es otro ejemplo de estaj^jn^ §J|gu Hay un d^ech^u&.. en una sociedad industrial faltarían también los criterios técnicos para esa distinción). . cit.. trad. 185. ' ^ ^ - <: 16 Op. trad. No hay distinción rigurosa. .*. él. .j naturales (el otro quiere apoderarse de un territorio.^ jmetirado. . que pondrían al desnudo mejor estas significaciones... poco hay violencia puramente conservadora. ni tampoco la hay entre una ^Ujelga ge^sJij^litica y una h^el^a^gene: Ea desconstrucción es también el esa cpjtitaminación diferenzial. llamada a la repetición o^^Q^ggg^i^a^^r La conservación a su vez sigue \l siendo r^fundadorá para po 1 gue pretende furi3tar. ya no hay "fundación pura o posición pura del derecho.. la violencia pirata o de rpbo (raubende Gewali)16.

p. ciertamente. Se trata ahora del servicio obllgatonp'i'de'la policía moderna. que pasa por la violencia originaria y arquetípica (ursprüngliche und urbildliché) con vistas a fines naturales. A partir del momento en que se le reconoce ese carácter E25Í^Y9» E?^?!?. p. a. aí choque"entre dos intereses o dos fuerzas puramente físicas. No se concluye ninguna paz sin el fenómeno simbólico fig^^ recuerda que había ! Ésta no se reducía. Pues.1aLyiolenciaA El estremeci^*"«"«»íáíp --. y es. de fundar Jlle'conservar.. Op. la crítica apuntaba esta vez a la forma conservadora de la violencia.setzendé) y . La cosa concierne al ( r c j n l f f l n a a c i o cuyos riesgos de inversión y de perversiones en provecho de intereses particulares (estatales o no) exigen una vigilancia infinita. por parte de Benjamín.jelr<íerecho moderno rehusa al sujeto individual todo derecho. cit. la coacción v o impulso (Zwangls) al uso de la fuerza o de la violencia (Gewalt) al serv^qijojd^jEstado yjd^sus fines legales. pp. p. Benjamin se fija en problemas . Y la guerra. cuya importancia podremos medir quizás a continuación. La vm^nc^müitar es aquí legal y conserva el^recho. Pero la distinción entre las dos violencias (fundadgra y conser^pi^ra) será muy difícil de trazar. como SaTos tiempos primitivos. pero Benjamin p>arece rer sustraer un cierto sentido de la palabra «paz» a esa correlación... los estigmas del legislador o del E^fet^. : miento de admiración popular ante el «gran delincuente» se dirige al individuo _que lleva en el. 186-187. si la violencia está erilTÍ orígen^Sel^ derecho. .fi^ndador dejotro d¡^echo. . en particular en el concepto kantiano de «paz perpetua». es de hecho una yiolencia_fundadpra de derecho (rechtsetzendé).>. esp.^-••••••>*::j. «no-metafórica y política» (unmetaphorische und politische)11 '. Si durante y después de la primera Guerra Mundial se había desarrollado una crítica apasionada de la violencia. a un movimiento para salvar a todo precio una disj¿nción o una correlación s¿S^ abajo. concepto moderno que w\ supone una explotación del servicio militar obligatorio. trad. Se trata ahí de una significación completamente diferente. esp. asCmás difícil de criticar de lo que creen en sus «declamaciones» los pacifistas y 18 • - .. 185. 179..muestra bien que la guerra no era un fenómeno natural. ' l i 17 Op. trad. Vamos a asistir."'-. Tras la ceremon^ la ceremonia de J:aj3az significa que la victorialnstaura un nuevo ¿erechoT. El jnilkarisni_o.„*_____ . Aquí un paréntesis importante subraya que. pues. 180. cit.v-C ' dido de la hu^ígajgpieral. es el uso forzado de la fuerza.CQjiseryadora. el cererecuerda que la guerra eráTainbien^ lún fenómeno no-natural. 101 100 V . en la pareja guerra/paz.. tanto más porque esos riesgos están inscritos en su constitución misma. o de la abolición de la pena de muerte. Para hablar de la violencia conservadora deí derecho.••-. tan modernos como el alu.11^ (..relativamente modernos. lajnazón exige que se lleve a término la ' crítica de la fundadora y lai 1 r.í>»iv.

deforma. El dl^ssho. Por la misma razón. Pero por otra parte. 181.. es decir.-.' ''"^^^n^fff. y en esa inversión está todo el interés de"ésta reflexión. t^ero esa figura es también una cjQnta^n^ci^n. vV Tenemos que vérnoslas aquí con un double bind o con una conttadicc¿to que se puede esquematizar así.í " 1r. metaíori^a o metonimiza. Una crítica j eficaz dehéjhy^^ derecho iy mismo./0 17 lo largo de esta meditación.. pretende reconocer y defender dicha h[umanidad como fin en la personajle cadaJndiyidu^U crítica puramente la^ioíein^^ i..a.v v \^ °. como fo^maj/jicia. ¿^dvjije. por indiscutible que sea.• ' * . 187. radicaliza. trad. p..^ La v [referencia^ imperativo categórico («Actúa de tal manera que trates. <g> i •*•*» «. pero en el que "sin embargo la fundación de un nuevo^derecho juega.iiMiiKiiiiiini^XIWUmi ' i----~.. parece gjjá£jfi|c. .si^¿Q^tt^os a la gsenigi^^dica '-V.^^ OVAA ^ o p f ' ( ' ' v 'f - '•-.' o <.?I criticar la:violencia^fundadora puesto que ésta no puede justificarse mediante ninguna legalidad pre-existente y parece. en plena negociación: en las «cosas» mismas y en el texto de Benjamin. \ . más ilegítimo criticar la misma violencia fjiiiyd^o^rpuesto que ño se la puede hacer com^ parecer ^ ningún derecho preexistente: esa violencia no reconoce el derecho existente en el momento en que funda otro. Y bjQjxa o embrolla la 4Í^l^iÉBJ2!Ha. a la humanidad también como fin y nunca sólo como simple medio»). ' *• V' " " r i V >k /" i pv. cit. p. 102 y* / • < « * r • r . está la cuestión f de ese instant^evplj^ de"' esa decisí^^excepcional que ño FSmia paite deliingurT^ntinuumhistóricoiy temporal.jexíieiide. Este orden es tal que existe un solo destino. tanto en tu persona como en la de las otras. de lo que llama aquí Benjamin la «libertad informe» (gestaltlose Freiheit19).A fornial./o ^ . w. inscribe la iterabiLidad en la origiriariedad.^^^^v^^-^»-'»~i----^-^p|»'»» . sobre algo perteneciente a un derecho ^anterior. Aquellos ataques contra ¿t I. las críticas habituales siguen siendo ingenuas e ir^qnsecusntes. ^ *~" ***^ •*• •— ' ' • '0' ' ' ' 9 vX I •• sóficos de pensar esa^coimyg^caci^^ y del derecho. con su cabeza y sus miembros^ con^laSTéyes 4 y los usos particulares que el derecho toma bajo la protección de su poder (Machí).. no se puede criticar la violencia en nombre de la libertad. 1^ i^g^ pacifistas antimilita^ en que no reconocen el_ carácterlegal e inatacable de esa violencia conseryadora cM derecho. según una vena hegeliano-marxista queTestá lejos de estar ausente a todo V/. así. teniendo aquí ésa figura los nombres de guerra o de huelga general. Poxjunaparte. en su violencia misma. que_ agu^ll. Benjamin no oculta su desdén por las declamaciones del activismo pacifista} i y por las proclamas de 1 querríaii JM^a^r.. Entre los dos términos de esta contradicción.^^». es más difícil.y siínpíe entre fundación y conservación. si puede decirse así. una i •libertad puramente U S »>fea*^*'***»^^ .««•"' <-»«• -* •***. y es eso lo que yo llamaría la desconstrucción en acción.>^-~~^^«irw^-^~^-^.y o \ \A V / M los activistas. ""Hasta que no se den los medios teóricos o filo»^ v*Jia.iaieSKiiaiSS^f:' 19 Op. no permite ninguna crítica de la violencia. por los que Benjamin no oculta su escasa estima. esp. un destino o una historia i- i ji. la violencia carecen de pertinencia y de eficacia porque si^ygnL. en suma.

Lo que existe. El derecho es a la vez amenazante y está amenazado por él mismo. rnezcLandp las dos violencias (la conservadora. 187. dice Benjamin. J r. esta amenaza que no es intimidación. así. Es éste uno de los conceptos clave. . esp. . I dér^h^5T¿Cüál? Y Biéñ7^c1aandx)~^e~ataca la pena^f ¡ 13e muerte.. lo que tiene consistencia (das Bestehende) y lo que amenaza al mismo"5empo aquello que existe (das Drohende) jp^rtenecen «inviolablemente» (unverbrüchlich)al mismo oraren. de H.. Murena falta '[ el párrafo sobre la institución de la policía. y de la misma manera.. que hay algo «podrido» enjsl corazón mismo del derecho. es decir7alirdonde afecta . p. abolir ésta no es tocar un dispositivo entre otros. Si el origen del derecho es una po'sicióñ violeñía. contra los primeros abolicionistas como Beccaria).. Pero lo que noy testimonia eso de forma todavía más «espectral» (gespentische. trad.. cit. como creen los pacifistas. Pues no admTten%un axioma esencial a la^d^fimción^del . lo que sin duda 105 í \ 21 1044 . los anarquistas o los activistas. i | ésta se manifiesta de la manera más gura allí donde ijla violencia es absoluta. es desautorizar el principio mismo del derecho. . que procede \: del derecho de castigar y de la pena de muerte.y la ñmdadorá).„. =... p. •/ *--$wmA*w¿ „. por ejemplo. Esta amenaza no es ni la intimidación ñila disuasión. como dice tal traducción francesa21). la^najdejcnue^e (Kant. pero resulta también difícil. . Lo que testimonia y debe testimoniar la pjena de muerte es que el derecho es una violencia contraria a la naturaleza. Doble genitivo: viene del deTecfío y amenaza "al ^^nWBI»---. entre la violencia divina . pero también de los más oscuros del texto. déla pena de muerte. |j al derecho a la vida y a la muerte. 181. esp.. Para acceder al «sentido más profundo» de la indeterminación (Unbestimmtheif) de la amenaza del derecho (der Rechtsdrohung) habrá que meditar más tarde la esencia del destino que está en el origen de esa amenaza.. es~uña"ar^enaza del derecho. La noción de amenaza parece aquí indispensable. . 189. ño se discütéliria pena"entre otras sirio | $ eTderech^mismo en su origen. La vijQLeji. que destruye el derecno y la vioj^ncj_ajmítica que funda el derecho.. cit. Benjamin no tiene necesidad de invocar aquí los grandes discursos filosóficos que han justificado antes que él. que pasa también por un análisis de la policía.. .. Hay un índice precioso de esto. Op. Si el orden del derecho se manifiesta plenamente en la posibilidad de la pena de muerte.cia--C-Qri&ervadQra.jguesja_amenaza no viene de fuera.^J J - derecho. . de la institución parlamentaria. -. En el curso de una meditación sobre el destino. y no por accidente.„„.A .. en su orden mismo. Lajey^sejmuestra amenazante aja_manera del destino..a distinguir entre Justicia' /^xüvina y jujtj£m humana. Esto es confirmar. . Hegel.. y ese orden es inviolable porque es único Sjól^se^^ede violar en él. p. ya se trate del destino mismo o de su absoluta unicidad. Benjamin llegará.tív única (nur ein einziges Schicksal20)..» tl 20 Op. (En la trad. . espectral y no solamente alucinante.. A. Benjamin parece pensar que los_discursos contra el derej cho de castigar y especialmente contra la pena de m^erte^^rr^up^r^jc^ales.

_la policía moderna es estmcturalmentejrepugnante^ inmunda por esencia dada su. traduce gespentische por «monstruosa». también la necesidad ineluctable de la policía moderna arruina en suma. pero en rigor no puede ni fundarlo ni «in ihr die Trennung von rechtsetzender und rechtserhaltender Gewalt aufgehoben ist».. la policía se comportal corrió un legislador en los tiempos modernos. 32. Esta ausencia de frontera entre las dos violencias. y que no puede uno habérselas corilílla con tódóligór a no ser declarando la guerra al orden de la res publica. 106 policía no se contenta ya hoy en día con aplicar la (enforce). sino _ que la invenía. p.es la institución moderna de la policía. Aparece desapjsecte haciendo desaparecer Llo que representa: lp. se podría decir que desconstruye. igrprrüniosp. es decir. En esa Aufhebung que constituye ella misma. en 1921. de manera inquietante. es la ignominia (das Schmachvollé) de la policía. la distinción entre las dos violencias que estructura sin embargo el discurso que llama Benjamin urja nueva. en todas partes y aquí mismo. cit. es decir. 189. Allí donde hay policía. Op. _J Aunque no promulgue la ley. publica ordenanzas. esp. repulsivo. Esa falta de^límites le viene también por el hecho de quiellCpolicía es ?1 Estado. en la inquisición innombrable a la que se entrega sin respetar nada. de Roberto Blatt. por ño decir como un legislador de los tiempos moder-¡ nos. la^caoserya^dora y la fundajdóra~. interylene£a3ai vez que ja situación jurídica no es clara para garan-j tizar ^ La policía es innoble porque bajo su autoridad «se suspende (o se releva. él querría o bien fundarlo o bien conservarlo. cit. es algo innoble. Antes de ser innoble en sus procedimientos. la violencia policial.. 31). Roberto Blatt.y conservación. conservarla. y así. se arroga el derecho cada vez que el"3erecho es lo suficientemente ! indeterminado como para dejarle esa posibilidad. 1971. hasta llegar a duplicar y obsesionar toda vida pública y privada (¡qué diríamos hoy del desarrollo de esa tecnología!). aufgehoben ist) la distinción entre violencia fundadora de derecho y violencia conservadora de derecho»22.uno por lo otro. Mezcla de dos~ violencias heterogéneas. como si una violencia obsesionase a la otra (aunque Benjamin no lo diga así para comentar el doble sentido de la palabra gespentisch). «mezcla de alguna manera espectral» (ín einer gleichsam gespentische Vermischung). p. La falta de límites de esa policía no le viene a ésta sólo de una tecnología de la vigilancia y la represión que se había desarrollado ya. 107 22 . crítica de Éste discurso. esta contaminagiQn entre fundación. en la edición de Taurus citada en la nota 1. cuerpo I no ¿stá jamás presente por él mismo. no se puede ya discernir entre las f dgs violencias. por lo que_él es. p. el hecho de que esJiespectro del Estado. Pues la debe atribuirse no a la negligencia del traductor o del editor. ' La posibilidad. La ejrjecJtr-alidad reside en el hecho de que un. sino a la diligencia de la censura en la fecha de la publicación. la policía inventa el derecho.^y]| he^a^ií^l^quíyqcc^mnoble. se hace rechtsetzendesva. trad. hipocresía constitufiva.

No renuncia en ningún momento a contener en una pareja de conceptos. por invasor que sea. en ninguna Lo parte (nirgendsfassbare~). este fA .¡M.. en todo caso no tematizado. . figura sin figura de un Dasein coextensivo con el "Dasein dé la polis. trad... En los Estados llamados civilizados el espectro de su 23 aparición fantasmática dXCü. como tal. Benjamin lo reconoce a su manera. La policía no es sólo la policía (hoy más.-.ck se extiende por todas partes . Benjamin querría todavía que siguiera y propiajde:_los Esta"dos civilizados. más que la pólTse convierta por todas paft^eTT^^eineTlTp" mismo delajobsesión (hantisé). -*>. «Allverbreitete gespenstische Erscheinung im Leben der zivilisierten Staaten. en el medio de la éspecltraTidíad. pero en un gesto doble y que yo creo no deliberado. por ejemplo el de la huelga general o el problema de la pena de muerte.f. Más arriba. Es difícil saber si habla de la policía del _Estado moderno o del Estado en general cuandoliombra eTEsfado civilizado. cit. invisible a veces pero siempre eficaz. la que es inducida a producir lajley siendo así que se considera que tan__sploTSTzp?TcaT" •/( 2. y querría determinar su fenómeno. la^policía. aquello misírio_ que_excede y desborda éstas sin cesar. Por definición la policía está presente o está representada allí donde haya fuerza de ley. causa. porque las tecnologías modernas de la comunicación. Tomemos el ejemplo de la pjDÜcía. p. en situaciones' político-técnicas modernas. Está presente. 110 23 o T .. no habla solamente de los Estados civilizados sino dejólo t «institución del Estado moderno». a veces con casco. . Jl i • . jnenos estragos e fa monarquía absoluta que en las democracias I -N rnpdernas en las cuales su violencia degenera. ' írTdTcelie una violencia fantasmática puesto que \ 1 '•• mezcla la fundjLciónjcon la conservación_y_ sej/uelye_ u) i tantqlñSFyíplenta por ese hecho. la policía que capitaliza así la violencia no es solamente la policía. etc. cit. y a remitirlo a una serie de distinciones.'••»**-« •-••-••». que nunca). por : H¡^-«)J»mi»ni"i-'---*—••s*?mK o-. ¿Ser^_J_ así sólo. Es la \ policía moderna. armados y organizados en una estructura civil de modelo militar a la que se le rehusa el derecho de huelga. iut*' M j-v-" . 189. admite que su espíritu (Geist). No consiste solamente en agentes de policía en uniforme. Pues bien. «f.) Selecciona los ejemplos modernos de la violencia. esp. está ahí..! J Aun reconociendo que el cuerpo fantasmal de-la policía. p. • . Me inclinaría más bien hacia la primera hipótesis por dos razones: '*J 1. como estaríamos tentados actualmente a pensar. 32.. o menos. de Roberto Blatt. Ño es aprehensible.<* >•fr. el ^sjpíritu de la policía. una violencia sin forma (gestaltlos). Pretende saber de qué habla cuando KabTa~é"iTseñtido propio de la policía. allí donde hay conservación del orden social.» Op. sigue siendo siempre igual a sí mismo.bilidades de trasposición desencadenadas y figuras sin figuras. Y sin embargo. Admite así que el mal de la policía es que ella es una figura sin figura. saturando 111 Por m s ílue esaApor ('. de su vigilancia y de su intercepción aseguran a la policía una ubicuidad absoluta.

.. El espiritualismo fundamental de una afirmación como ésa consuena con aquello que atribuye la autoridad (legitimada o legitimadora) o la j vioIeTnSiíTclei poder (Gewalt) a una decisión instituyente que.. la intrusión en redes informatizadas.. instituciones del tipo «informática y libertad».. de dictados prescriptivos o de reálTzativos dictatoriales: :A 112 113 . ¿En una degeneración interna del principio democrático inevitablemente corrompido por el principio del podét^^icl^T^estinádb en principio a protegerlo. la utilización de micrófonos direccionales. monopolización por el Estado de las técnicas de protección del secreto de la vida privada.el espacio público y privado... espíritu en el _ senüHp^tamSiéri de doble fantásinático. es decir.¡' í-í tral porqueLpcj^_a_(^aníe)_todo.. por ejemplo la utilización "de" rru^róf óHoTinvísíBles .______JT________. los cuales. de las viejas «escuchas telefónicas»)? ¿Estaba pensando en esa contradicción Benjamin? . en su iPort-Dasein al que siempre se puede apelar.pública (policía de las policías.. Su presencia no está presente. y_decidirían acerca del momento en que la seguridad del Estado exige la intercepción de las" relaciones privadas. JLajDolicía se vuelve alucinante y espec. pero incontrolable por su propia esencia en el proceso de su autonomización técnica? Detengámonos un instante en este punto. Hay un espíritu... La policía da testimonio de esto. según nos recuerda Heidegger. por encima de la vida natural o «biológica». a la vez en el sentido del espectro y en el sentido de la vida que se eleva.. Invocaré aquí una «tesis» definida en el Ursprung des deutschen Trauerspiels a propósito de la manifestación del espíritu: éste se muestra al exterior bajo la forma del poder.. confirmando la esencia policial ^a cosa .^i.. Y está de acuerdo con la lógica de Zur Kritik der Gewalt marcar que todo lo que afecta a la violencia del derecho —aquí de la policía misma— no es natural sino espiritual. que justificar v sü soberanía ante ninguna ley preexistente. justamente a través de la muerte. ..™__________. harían los «pinchazos» necesarios. Pero la lógica profunda de esta analogía me parece poco discutible incluso si Benjamin no " '^T^^^^J' rrn ..^incTus^^IÍí_donde no está. v - reconoció. 7 —.^ Recíprocamente. al no tener.. que:es laese^ciajáel jjoder como violencia (Gewalt)...— -—-•-•"-'---------. como se les ha propuesto actualmente a los ciudadanos norteamericanos por parte del gobierno federal y sus policías.. como ninguna presencia está presente. tan repartida entre nosotros.— -r-n-. más sencillamente. llevando hasta el límite la coextensividad de lo político y de lo policial? ¿Será porque ías democracias no pueden proteger al cTü(Ia3alíb~clDhtrá' la violencia policial a no ser entrando en esa lógica de la co-extensividad políticoPolicial. No estoy seguro de que Benjamin haya meditado sobre la aproximación que estoy intentando entre las palabras gespentische^sgyytrali fantasmal.. y la palabra Qeisj. El espíritu es dictadura. por definición.. está_en^d^sj)artes^[._™ -... a cambio.. de dichos. tiene una esencia espiritual. y la facultad de ese poder (Vermó'geri) se determina en acto como facultad de ejercer la dictadura.jadictadura. y sólo puede enunciarse en la forma desordenes.. por medio de la posibilidad de la pena de muerte. jo bien. apela psólo a una «jm^süca». la práctica. y la presencia de su doble espectral no conoce fronteras.

Taurus. p. el de un retorno al pasado de un origen más puro.J \ J^a^ democracia_sería una degejn^mciónjdel derecho jjMÍe^la. a su idea. 114 t" i 24 . .. de Roberto Blatt. pero en los dos sentidos de la palabra «revolucionario». cit. fuerza o la violencia i^ejmajde su autoridad) no tendría otro nombre sino el de la t>cjicía. 125). trad. Esta facultad exige una disciplina interior rigurosa así como una acción exterior sin escrúpulos (skrupelloseste Aktion)24.dexecho¿ ~~~~^L}: Nojiay todavía democracia digna de ese nombre. es ciertamente una crítica de la violencia sobre el fondo de una «filosofía de la historia»: puesta en perspectiva arqueo-teleoló- 115 li . el espíritu es la facultad de ejercer la dictadura (Geist ist das Vermogen.4ei. también trad. Este equívoco es bastante típico como para haber alimentado muchos discursos revolucionarios de derecha y de izquierda. en el Trauerspiel._\¿j±~i ' '•''•• En lugar de ser él mismo y de estar contenido en la democracia. £r &&C-tA2£i &-" ¿Lw^&c. A causa de la supuesta separación de ""poderes./. cf. la hace. Benjamín indica aquí el principio de un análisis de la realidad policial en las democracias industriales y sus complejos militar-industriales de alta tecnología informatizada. mientras que la ylBlerícialpblicial de las democracias niega su propio principio al legislar de manera subrepticia.monarquía absoluta. esp. Doble consecuencia o doble implicación: f^'' ^ f''(^-. Y más abajo se trata también del genio maligno (bose Geist) de los déspotas. Atestigua en la democracia moderna IsT mayor degeneración que pueda pensarse para la violencia o_para el principio de autoridad. ¡a.normal. Una crítica de la «degeneración» (Entartung) como crítica de un parlamentarismo incapaz de controlar la violencia policial que sustituye a aquél. la violencia no está ya de acuerdo con el espíritu I" r-¿)ÓJi-r 0 -^. 32.ff. 115. este espíritu de la policía. que se desarrolla entonces como crítica^jdej^parjamentarismo de la democracia liberal es. p. Agradezco a Tim Bahti que me haya llamado la atención sobre ese pasaje. La degeneración del poder democrático (y la palabra $>oder es con frecuencia la más adecuada para traducirjgews/í. 85. en particular entre las dos guerras. En consecuencia ahí la violencia de la autoridad o del poder es. L>yÍQje. en la clandestinidad. trad. por terrible" a. de la policía. Madrid.El espíritu (Geist) —ésta es la tesis de la época— se manifiesta en el poder (weist sich aus in Machí). Diktatur auszuüberí). que comprende también el sentido reaccionario. p. a suLespjfritu. por el contrario. p. a saber. para el pjoder (diédéhkbar grosste Entartung der Gewalt bezeugf)25. aquélla se ejerce de forma ilegítima. 1990. 190. Acerca del muerto que se aparece. la violencia policial se muestra tal cómo . u I . 25 Op. Ese mismo capítulo evoca más arriba las apariciones de espíritus (Geisterscheinungen. finja .rA^a. La democracia sigue estanHo pjór_vemr: regenerar _ _ Él discurso de Benjamín.' u¿. esp. p. ¿Por"qué? En la monarquía absoluta los poderes legislativos y ejecutivos están unidos.. revoj^^nqrioTííícluso marxistizante. cit. sobre todo cuando en lugar de aplicar la ley. esp. s . José Muñoz Millanes. tal comojdebe ser en su espíritu. conforme a su esencia. pues.'ov El origen del drama barroco alemán. En la democracia. esta _yiolencia policial como^^Tri^M^ej^nera__enTa_ democracia.

H. El primer ejemplo elegido es el de los jmrlanientQS de entonces.institucÍQrial. Una alusión furtiva y elíptica de Benjamin parece aquí decisiva.MYÍdojdieJla3dLQz. . han olvidado la revolución abortada de 1919. ésta se debilita» (schwindet das Bewusstsein von der latenten Anvvesenheit der Gewalt in einem Rechtsinstitut. A partir de ahF.gica. de la dje^ejg.Los parlamentos_viyen en. es porque esas jnstituj¿QjQjejs_re. No hay contrato que no tenga a la violencia a la vez como origen (Ursprung) y como conclusión (Ausgang). se encuentra ahí reemplazada (yertreten). su Verfall. Y es en esta diferenzia.. die in ihnen reprasentiert z'sí)28.. so verfallt es21}. Habría 4ue ilustrar este triangulo con una correspondencia.eJ. de A. Si dan un espectáculo rdeplorabíe. de la violencia identificable como tal en sus rasgos «Nicht unmittelbar in ihm gegenwartig zu sein. por ejemplo. lencia de dondVhan nacido. o arqueo-escatológica.áQ. Han perdido el sentido de la violencia fundadora del derecho que está representada en ellos (Ihnenfehlt der Sinnfür die rechtsetzende Gewalt. trad. todá~vloleñcrá~funda o"cohserva"el derecho. • - - • . como sucede a menudo. p. esp. Ibíd. 190. 183. En cuanto fundadora o^e_stablecedora de Derecho (rechtsetzende) la violencia instituyénte no tiene necesidad de «estar inmediatamente presente en el contrato»26.pxesen] tativas olvidan la violencia revolucionaria de donde '-} han nacido. .--'J' ' . Y se trata de nuevo de espíritu y de revolución. No es necesario subrayar lajmalogía con . 117 £<Mr a -?. la de la violencia policial en la monarquía absoluta que se corrompe en las democracias modernas. en esajfej^ejsntatividadjdjíerenzia^ i j^nde^sepjroduc^ ~Esta pérdida de consciencia amnésica no se produce por accidente. Sin ese principio de poder. 116 26 i y en su espíritu).» Op. que descifra la historia del derecho como una decadencia (Verfall) desde el origen. No habría ninguna problemática del derecho sin esa violencia de los medios. Es el paso mismo de la presencia a la representación. schmittianos o heideggeriáno^s. . en particular. Un paso como ése forma el trayecto del declinar.. He aquí cómo deplora el Verfall de la revolución en el espectáculo parlamentario: «Si decae la conciencia de la presencia latente de la violencia en una institución. Ibíd. Murena.. quiero decir con la correspondencia epistolar que ligó a estos tres pensadores (Schmitt/Benjamin.eraci. representada por el suplemeníblde un sustituto. 27 28 . En Alemania.esquemas. Consecuencia: todo contrato jurídico (Rechtsvertrag) se funda en la violencia. La cuestión en el fondo sería: ¿qué¡es de lajdemcb cracia liberal y parlamentaria hoy? En cuanto medio. . Pero. Heidegger/Schmitt). p. en el movimiento que reemplaza la presencia (la presencia inmediata . De otro modo renunciaría a todo valor. cit. sin estar inmediatamente presente. es sü~éstatuto e incluso su estructura. Ésta denegación amnésicá ño"esTuná debilidad psicológica. Benjamin haSíaba hace un momento de una degeneración (Entartung) de la violencia originaria.

Algunas prudentes trasposiciones pueden hacer su lectura tanto más necesaria y fecunda hoy. que en su origen y } en su fin. Tal sería. pertenecen al espíritu de violencia. «v. República de Weimar. El concepto de comprb1 misó.s al acuerdo (Uberein^kunf^^ haya que permanecer en esa oposición de lo privado y de lo público para \ proteger un dominio de no-violencia? Las cosas están lejos de ser tan simples. 191. El parlamentarismo está. a la «mentalidad de la viojí lencia» (Mentalitat der Gewalt). Ante la «decadencia de los parlamentos» (der Verfall der Parlamente). en la violencia de la autoridad y en la renuncia al ideal. ni mucho menos. la reláH^laHl yiolenci^.. sus esquemas argumentativos parecen merecer más que nunca hoy el interés y la discusión. sin duda. etc. * -*• Pero por estrecho que sea el lazo indiscutible de esa coyuntura. Una unión sin violencí TLinigung)es posible allí donde la cultura del sentimiento o del comzon (die Kultur des Herzens) da a iQgJhombres medios puros con vista.<' 4 • If/J llegar a decisiones conmensurables o proporcionales a esa violencia y dignas de ella. cit.i liSo""Pero el pensamiento de la no-vioiencia debe el orderT^el j^ . en la que se inscribían todos esos pensamientos" (preció^excesivo de la derrota a pagar por Alemania. . 119 118 .).vioTé^ pnyádas. pues.violencia en la eliminación de los conflictos. nuevos datos del derecho internacional.. Benjamin encuentra la crítica de los bolchgvig^gs y de los sindicalistas a la vez perI tinente (treffende) en conjunto y radicalmente desL tructiva (vernichtende). p. t m . con el suspiro del parlamentario.ción histórica . Acabamos de ver. Aunque el contenido de los ejemplos que privilegia ha envejecido algo. Otras particiones conceptuales van a. por ejemplo. la discusión. p. -. en la esfera misma de lo político. habría sido mejor otra cosa pero que no se podía justamente hacer otra cosa. Fracasa en resolver los conflictos políticos por la paíabra. en suma. que lleva a aceptar ¡i l^Q^cción del adversario.... el recurso a la violencia disimulada. la distinción entre la huelga 29 Op. competencia entre los media y el parlamenta\ rismo. ^cree en las relaciones no. crisis e impotencia del nuevo i parlamentarismo.>. inmediata o mediata. esp. en su fundación y en su conservación. güe eso ño es ciertamente el ideaU que. fracaso del pacifismo. como s^^ abso.l^^enegacion &c la violencia abierta. trad. en la tradición de Sorel o de Marx.j.^^iniitar. el alcance de estos discursos y de los síntomas que éstos señalan (y que son también ellos mismos) no se agota ahí. presente o representada. practicanJa£ojítica ¡ hipócrita del compromiso. Nos hace falta ahora introducir una distinción que una vez más aproxima jBenjamin a un cierto^ [ Cari Schmitt. diciéndose. ¿Excluye eso toda no.. momento \ posterior al advenimiento de la Revolución de Octuj bre. a lá"vez para evitar To jgeor y. y que en todo ca^o da un sentido más \ preciso a lo que podía ser la configura. el derecho es inseparable de la violencia. 185. la défíbei^ion]^ por la pueita~~én acción de la democracia liberal.

\2\ . ' . o todavía. la^cortesía cordial.. ¿Consiste la esencia del lenguaje en g^nos. Es el mismo mecanismo que en la concesión deld^e^^ Se trata de limitar la peor violencia mediante otra violencia.~ } \ -. esp. es decir..M r >• f. ¿eji qué se reconoce que la violencia está excluida d<^l^ (eigentliche Spharéyi La respuesta de Benjamin puede! sorprender. La técnica es lencia. Entramos aquí en un dominio en el que al quedar suspendida le fin.. de la comunicación en general. no depende de la comunicación por signos. trad. coMena el írtele no por razones morales sino porque teme las violencias a que podría llevar por parte jdejas.. Los conflictos entre los hombres pasan entonces por las cosas (Sachen). la conversasu «dominio ción (Unterredung). La posibilidad de estajio::vijoj^ngia está \ atestiguada por el hecho de quejajnentira no está: penalizada. <Cí r) 1\. sería el «ejemplo más profundo» de ese «dominio más propio»30. la más «realista» o la más «cosista». violencia.. por exceel dominio de de la «técnica». justamente. la que acababa de anunciarse en'Alemania como un relámpago) }Ma huelga general pjj^j^ariq.-. tenemos que habérnoslas con med de alguna manera. El defecEo romano y el antiguo derecho germánico no los castigaban. dice Sorel. ' v. 185. 192..A v ^ 1^1 I O '.víctimas. es decir. o más bien en una manifestación que ya.. que excluyen la. de l^^^^^^Qgd^^pil Benjamin pretende probar que una eliminación no-violenta de los conflictos es posible en el mundo privado cuando en éste reinan la cultura del corazón."JA general política. p. Ahora bien... «intelectuales que han abrazado la profesión de pensar por el proletariado». como técnica de acuerdo civil. esa revolución que en lügaF3¥Tóí^ ^uata a s u supresión^ como también a la eliminación de los «sociólogos». 30 Op.. Estas podrían^ a su yez^amenazar el orden del derecho.. el amor de la paz. donde se abre 120 . Es la que opone el orden. Esto confirma al menos que algo dg la vida priyada o de la intención personal escapa * al derecho de mirada político-jurídicó-policial. Hay otra distinción que parece todavía más radical y más próxima a lo que concierne ajajcrítíga de la yÍQ[lenciacomo medio. y el orden de la trata una vez más de la violencia también del advenimiento de la no-violencia mediante un cierto lenguaje. como tampoco la^§fa (Betrug). deJps medyips. la simpatía. «elegantes aficionados de la reforma social». p. violenta puesto que quiere reemjprázár el Estado por otro Estado (por ejemplo. la amistad.-. Y así.' . y es tan sólo en esa relación.'••.• • • "> • 5 \. cit. En lo que parece soñar Benjamin es en un orden y. considerados como medios de comunicación. considerar una mentirá como un delito es un signo de decadencia: tiene lugar un proceso de decadencia (Verfallsprozess) cuando el poder de Estado pretende controlar la veracidad de los discursos hasta el punto de ignorar los límites entre la esfera propia de lo privadcT y~et c^mjpo dé la cosa p^ El derecho moderno pierde confianza en sí mismo.. la confianza.

por encima de esa violencia misma a Dios: o|rc^y completamente diferente. ^ -••—» ""*•« •-««•. o incluso icieítasTe^ análoga a ías relaciones privadas. «fundamento mísíicQ de la.. Se trataría entonces ^ que no se dej aria ya determinar en el espacio abierto ^ * ^ „ . es el resplandor de una experiencia singular y desaJentadora^ ¿Adonde dirigirse cuando se ha reconocido esalndecidibilidad ineluctable? Una cuestión así se abrejgnjgrimer^ otra dimensión del lenguaje. la cual..\ Hicto con fines justos {gerechten^ Y esto de tal \ forma que hubiese que afrontar'c^^fé^j^iQr^^jiQ'' lencja. he aquí adonde lleva el callejón sin salida del derecho. Esa problemática^ estaba toda ella dominada por el concepto de íne^d:.en la meM3a^érTque excede o desplaza la problemátic^inicial que Benj amin había construido hasta liqüí a^prbpósito de la violencia y del derecho. sino incluso ciertas relaciones publicas.-.. como en la huelga generIFproleíaría jde. Se advierte aquí que hay casos en los que.-. trad. en particular porque hace intervenir ese concepto enigmático de destino. p.—...•.•. 190.nj^o/fín.. incluso.. Esta última mdecTdíbiiidad que hay en todos los problemas de derecho (Unentscheidbarkeit allerRechtsprobleme). y así.qujB. No es ciertamente el de ^^nt^jgj^ojfé^^cal^ pero no se debería confiar demasiado en que sean muy distintos. sino que entraría en una relación completamente diferente con la pareja medio/fin..•-:. no sería ni un medio justificado ni un medio injustificado. .'.J"a. como siempre en Benjaminfin'el sentido d e ^ a c i o r como 3Ó|^ La cuestión parece en principio sin salida....•-. después.. Cuestión tanto más grave .««««.•• ^ 31 vV 122 Op..—. al derecho de castigar la mentira— no sólo las relaciones privadas. yp cit. p. sin esperanza.. .que sustrae al orden del derecho —y.' •if*»~i~tJk*«**. en relación con esos fines.. esta^d^esperanza (Aussichtslosigkeii) apela a decisiones de pensamiento que conciernen nada menos que al origen del lenguaje en su relación con la verdad a laj£kd^ Gewalt) que se sitúa por encima de la razón y.:. El signo) sfe entiende aquí.. autoridad».. He aquí a qué se abre de alguna manera la Aussichtslosigkeit del derecho. 123 . Se va a ver enseguida en qué esajno-yiplencia no carece de afinidad con la pura violencia^ Benjamin propone aquí una analogía sobre la que conviene detenerse un instante.. Pero. ciertos embajadSré^^ sin tFatados—.liaMarSoYel—eme no pretende volver a fundarun Bstádoylin nuevo derecho. en el fondo del callejón sin salida...•..i. 195. f- jgor la oposici6n^. así. -». a un más alia de la mediación ^ni^cjiéñcia ma^aU^deLIen signo.-. esp. __~.•.. un medió. í^mediio justificado ni medio i^i^tiíicad^ cidi^leme^ ya. El arbitraje es no-violento en ese caso porque se sitúa «más allá de todo ordenamiento jurídico y por lo tanto más allá de toda violencia»31. puesto en términos de medios/fines. ¿Que pasaría si una violencia ligada al f destino (schicksalsmüssige Gewaíf) y que utilizase j medios justos (berechtige) se encontrase en un con. el pro: blema de^derecho resulta indecidible...-.

. especialmente «La tarea del traductor» (1923) y sobre todo el famoso ensayo de" 19" 16. en una palabra.'"""'^ i l. EL^botl del con^rmcnto no estaba allí para proporcionar conocimientos acerca del Bien y el Mal sino como ¡ el slgno^. / •> . cit. engrio Justo y lo falso^lo correcto ¡y lo incorrecto lírictitig/fáí's^ No es más que una analogía propuesta de paso. cinco años antes («Sobre el lenguaje en general y sobre el lenguaje humano»). Amfeos textos ponen en cuestión la esencia cm comumcativa del lenguaje. 162. Esta repentina referencia a Dios por encima de la razón y de la universalidad. p. 191. más allá de esta simple analogía. y de la autoridad en general. p.. como signo sería «burguesa».[\ cía mediadora del lenguaje. no es otra cosa sino una referencia a la f-\ srnj^^ de cada^situación. com^gente^ . Ben-_ U^-Ji¿aEESS^S5SSK^H!!^^^ «twr ^^--^rw^-^^^ -*-^ «» ¥•• . esp. e s medio con^ vistas ¿un fin —una cosa o un contenido de significación— al cual tendría que adecuarse correctamente. esp. La cuestión del bien y delmal después de la creación^iepende de esajg^abrería. 34 «Eine nicht mittelbare Funktion^de^Gewalt». 11. informativa^ en consecuen. es 1 \ el signo en el que se reconoce el ongpym^ | |d^refilio (das Kennzeichen des^mytÉfácí^^ [ \lprungs des Rechtes)»33. 190. es decir. determinante. i j amin quiere Pgng^aquli una justicia I i de los fines queTño éste ya ligada a la posibilidad | en todo caso a aquello que se concibe < siempre como universalizable. para la historia.. Sjemiológica.. más allá de una especie de Aufklarung \ del derecho. p. Para hacer entender esta «función no mediata . p. s \-< i » 33 Bd.L sámienfolíüSa^án'nécé^ár^ como^pefigroso.. Ésteno. S'.. 196. 124 \i o n í \ ^ 7\ ^i :?'. Ben. Pero lo que no se c guejjsta \igiyer§alMad está en contradicci^ ^osjmismo^ a^ saber. ¿^'••C {• . ' . Op... p. trad. La universalización del derecho es su posibilidad misma. trad. Él texto de 1916 define el pecado^original como esa caída en un lenguaje dej^omunicaci^n mediata en^lj^u^^ Bras cbiívertidas en medios incífan^ a la EáJ^rería \Geschwátí). de lo que se llamaría aquí una especie derecho (la expresión no es de Benjamin) vale tanto para la unicidad del individuo como para el pueblo y para la lengua. Pero se la podría desarrollar a partir de otros textos de Benjamin sobre el lenguaje. Esta crítica del signo era entonces también jwíítica: la concepción del lenguaje como medio y¿. . — concluye Benjamin — .ir<. con aquei que decide acerca j de la legitimidad de los medios ^^^j^^y^^^ \ íos fines por encima de la razón £ incluso por la violencia comostmo.^^ Op. \ ^. 154. esp. HJ Así. pues. 1. p..Habría una analogía entre la «indecidibilidad (Unentscheidbarkeii) de todos los problemas de derecho». 196. está inscrita analíticamente en el concepto de justicia (Gerechtigkeif). trad. Y el pen.' .•*^¿«^™'*™^--^vr. "r n <1. cit. y lo que ocurre por ótta^fte'eii'Ias lenguas en desarrollo (in werdenden Sprachen) en las que una decisiori (Entscheidung) clara.smtpmátiSP (Wahrzeichen) del juicio ' 32 (Gerichf) que^e le hace a aquejjju^ pregu^ «Esta ] extraordinaria ironía. /^ -_ t \ -> ^ .

168. y ese destino no puede ser sino ambiguo (zweideutig) puesto que no está jnLÍregiyiladapo trascendente... Benjamin evoca los ejemplós de Ia~Ieyen3a de í^>be. así.s í. En realidad lo que ahí tenemos. de los nobles o de los poderosos: en e"rorigen Be todo derecho hay un privilegio.«. me parece. de Apolo y de Arteinis. el término aparece por lo menos cuatro veces. ••••" su.. Dejemos a Benjamin fe responsabilidad de este concepto: la manifestación de sí..firma.>p. una posición de autoridad.^:a..v Op.. hay. es el verdadero resorte y la instancia misma de la decisrpñT¿Es" casual y sin relación alguna con tal figuTáclon de Dios que hable entonces de la experiencia de la cólera.jque se sitúe la ftmdacjái_mítíca y violenta Pa. Tal seña laVíolencia mítica como manifestación de los dioses. -••" •. LO. es aquí diferenciadora: por sí sola parece permitir. trad. no es un^ medio con vistas a un fin: aquélla no tiene otro objeto que 'mostrar y mostrarse aj>í misma. cit. p. la__violencia que cae sobre Níobe proviene. a los ojos de Benjarrün. un privilegio de^lqs ígyes. lo que me permitirán ustedes llamar audacia o yaigntía de un pensamiento que .-y <• n jamin vuelve a tomar el ejemplo del lenguaje cptidiano como si se tratase solamente de una analogía. que refleja en el fondo ejjgrror que constituye en efecto el tema del ensayo.-.-— -A__^ ^ „_„. Op. 192.. Np se trata de una justicia distributiva o retributiva. extraña a toda estructura medio/fin? LaT "explosión" de" vióleTñcFá.más enig'7" mática. la más fascinante y la más profunda de este texto. r más allá de la / certeza y de la buena conciencia. «Dass in den Anfangen alies Recht «Vor» recht der Konige oder der Grossen. este ejemplo de unajnanifejstación inmediata...•""""•" -"• • y de ' -". y Benjamin parece aquí suscribirlo.si V ! O {£••'•*••< \ A/O \ M ti'o. 197.. la. ••• en fin. la terrible ambigüedad ético-política leTtexto. trad. Kurz der Machtigten gewesen sei». /"" Aquí comienza la^ltinw^secuen^ia.ra distírigufrla . a fuerza de fuerza. como lo sugiere el mismo Sorel.. _i^^ Los ejemplos de esta ambigüedad (Zweideutigkeit) se multiplican. ' **"*""En el mündQ. Esta violencia jfundjadora no es «propiamente de^jtruclixa» (eigentliche zerstorend).. o enforce. la ejemplar inestabilidad de su estatuto •*'••--. esp. y así. Pero esa alusión a la sangre vertida.. de Prometeo. una anibigüedad <<^demónica>> de esa posición mítica del^derecho que es en su principio fundamental un 2oder (Machí).. como veremos.sabe^que no hay a[ustemiento ni justicia ni responsabilidad a no ser exponiéndose a todos los riesgos. puesto que por ejemplo respeta la vida de la madre en el momento en que da una muerte sangrienta a los hijos de Níobe35. En ese momento originario y mítico r. p.—. ^i..^r.... Lo que íe imporFá es uñá^nanifestación violenta de laj/io" lencia que no sea medio con vistas a un fin.. p.. . urT derecho ya existente distribuyendo las recom1 pensas y los castigos.. cit.. esp.. una fuerza. A 35 36 126 e. por^otra parte. En él hay que subrayar al menos dos rasgos: or unaj3_arj:e."'en l£urátera..griegó.A u 127 . una prerrogativa3^. la nlanifestación de la vio: lencia divina bajo su forma mMca funda un derecho más bien que aplica. la manifestación de alguna manera desiritej inmediata y sincá}cu\o¿a^^a^o\. Gomo se trata de fundar un derecho nuevo. 193.

'. Dicho de otra forma.esv\ no hay todavía justicia distributiva.bución».i •. . El individuo o la comunidad deben mantener la «respo^sa^bi.' " expiación. trad. La interpretación de este pensamiento de la sangre es tan inquietante. ésta es lo contrario de aquélla.(. esp.- _. dice. Y sobre todo. Desde todos los puntos de vista.•-'. . sino en la vida. dice.jjSühné) .presente o en las manifestaciojaes». que no estaría sólo atestiguada por la religión. Por consiguiente.•. y esto es lo esencial. lo destruye. Pues a ese imperativo no sigue ningún juicio.. en particular de esta interpretación del j_ujd§jkjno: «La primera (la violencia " mitológica del derecho) exige (fordert) el sacrificio. de asumir su decisicmen situaciones excep-^ ^cionales... En los dos casos hay sacrificio. gplp_ea. más allá del juicip. de la vida en cuanto tal (das Symbol des blossen Lebens}31. p. favor del serwiyp.. ?!„„. En lugar de¡_ fundar ^el "(derecho. ' V. la violencia puramente divina (judaica) se ejerce sobre Jpdajvida pero en provecho o en favor del ser vivo (iiber alies Leben um des Lebendigen willen).-fA. cit.de. a la que hace sanglrar.Ví'5'í«iaJ«£uSB5f-™ -1- 37 Op. en .. De ahí la singular conclusión de Ben. cno.» En todo caso. que rechazaría expresamenteJL^ condena del homicidio en caso de legítima defensa.. . no hay derecho a concluir de ahí que la violencia divina deje el campo libre a todos los crímenes humanos. v•'. pamj^estruirla. I M ¿U C. el fundamento del derecho. No proporciqna ningún criterio para juzgar. más destructiya ordena el respeto del ser vivo.i i jamin. La sangre es el símbolo de la vida. de la vida""pura yüimple... ^violencia mitológica del derecho^ se ejerceLen su prjopio favor (um ihrer selbst willeri) contra la vida pura_y simple (das blosse Lebens). Pero al hacer correr la sangre. en'casos extraordinarios o inauditos. 199. la violencia mitológica del derecho se satisface en ella misma ai sacrificar al ser vivo. (die Seele des Lebendigerí). a pesar de ciertas disonancias. el dere.• ' • • • : . n lugar ce amenazar. (in ungeheuren Fallen). A esa violencia del mythos griego opone Benjarnin rasgo por rasgo la violenci|L4sJQÍ£S. pero no acó. mejor que «retri. lo asume . sino sólo expiación.----. a quien dejo una vez más la responsabilidad de esta interpretación. hace morJLy aniquila sin efusión de sangre. y. aniquila quizás los bienes. f-'íi de hacer morirj>qr la sangre. pefcTelfí el"caso en que~se exige sangre no se respeta ^a^se£viyp. la vida. p. aun permaneciendo precisamente en el orden de la vida del ser vivo en cuanto tal.-. fronteras..£ ' metejamás. (nimmt sie an).. Por el contrario. Enjugar de establecer límites. mientras que la violencia WBTwaki^r™*.<&.. en lugar •'. En la sangre está toda la diferencia.|idjLd{> (cuya condición es la carencia de criterios genérales y de reglas automáticas). ^ _. <-:'. la segunda (la violencia divina) lo acepta.i-:'• c . etc. 194. «„ divina sacrifica la vida para salvar al ser vivo. No cabría apoyarse en él para condenar automáticamente todo asesinato. El «no matarás» sigue siendo un imperativo absoluto de^d^jejLmomentq en que el principio de la violencia divina. 129 •CV- 128 ' ¡ ' ' ' '" -•-'•"' ' ' '• ' "" ' {A-í'D ..lo-| sagrado. la violencia divina. ni castigo o pena. O \ flf . más allá del derecho. Ahí está para Benjamin la esencia del judaísmq. Bace expiar.. en Benjamín como en Rosenzweig.

de lo más vivo de llTvTda. yida_contraja y ida. 131 38 |T' O * . y recuerda.o he señalado en otra parte. la cual no es más que un modo de la posición de sí. ejjporvenir dejajusticja. aun advirtíendo que estos términos de Dasein y de vida siguen siendo muy ambiguos. 145. Incluso~s¡ las pmntas y las bestias Fuesen ságracías no lo serían por su simple vida. a pesar de todo lo ambigua que resulta. Pero hay que agudizar hasta el límite lo que Benjamin entiende aquí por la sacralidad del hombre. de^su tenern su vida no es sinoja justicia de su vida. pero que vale más que la vida puesto que es la vida misma en la medida en que ésta se prefiere. hasta el punto de que algunos autores extienden esa saeralización más allá del hombre. mencionemos una vez más un gesto análogo en Schmitt. contiene una potente verdad (gewaltige Wahrheif) si lo que quiere decir gs que el no-ser del hombre sería todavía más terrible que el no-ser todavía justo del hombre. y es reticente ante él. \ Hay solamente la yida. Comentando ampliamente la frase de Kurt Hiller. yjdaUa.. YJo hjc^^n nombre de la ._sacr^^_layida. Potinques de l'amitié. pura y simple. á& iFvída natural. quien está dispuesto a ver ahí la respuesta relativamente moderna y nostálgica de Occidente a la pérdida de lo sagrado. esjcontener la potencialidad. una prescripción que Schrmff tiene "en cuenta expresa yrigurosamente. ejpprvejiir^de^silser justo.. Benjamin se levanta vigorosamente 9|)ntra toda sacralización de la vida por sí misma. lojgu-e_da valor al hombxe. esta lógica es típica y recurrente.. a un cierto Hegel. suj^^ició11'. Dicho de otro modo. La vida más aUá deja. juzga por el contrario que la misma proposición. Benjamin está. Pero ese homicMi_o^ sólo sería una oposición de la vida a la vida. ¿Cuál es la última y la más provocadora paradoja de esta crítica de la violencia? ¿La que más da que pensar? Es que esta crítica se presenta como la. op. a pesar de que deba trasformarse en su contraria. cit. atraído por eljtogma que afirma el carácter sagrado de) la vida. advierte Benjamin. Í. n. pero siempre j eri la vida y para la yida3^.y4¿a. pura y simplemente. al mismo tiempo. siypor Dasein se entiende el simple hecho de vivir.única.PPQsición a ella misma. Por paradójica que resulte en sí misma. como vidjyiaturjil.r y que. según él. hasta el animal y el yegetal. se plantea aquí como el despertar de una tradición judaica. deF simple necíio de vivir. dice Benjamin. Benjamin juzga ) falsa e innoble la proposición según la cuál él simple Dasein sería más elevado que el Dasein justo (ais gerechtes Dasein}. según la cual «más elevada que la felicidad y la justicia de una existencia (Dasein) se sitúa la e^i^tencja^n_símisma>>. como 130 . lajr>osibilidad de la justicia. enjssta. de la vida o más bien del Dasein humano. si bien se asemeja también a la de un cierto Heidegger. p.. y a ío que se pueda llamar natural y biológico). dej valor de la vida que vale más que la vida (pura y simple.v. si es que algo así existe. Y. El origen de ese dogma merece una investigación.s":. a su Dasein y a su vida. "Cf. Ñio hay la muerte. un gesto por sí mismo paradójico y~ñecésário para un pensador de la política como guerra: el j homicidio físico es. Por esta ambigüedad de los conceptos de vida y de Dasein. Esta crítica del vitalismo o del biologismo. de forma inconBicional. Entre todas las afinidades (sorprendentes o no) que puede encontrar esa lógica.

cit. acumulada en el lado del derecho. cabría incluso arriesgarse a decir que""désconstruye el derecho. Benjamin dice que la v|oj^nci. y la historia precisamente por oposición al mito.dora. 132 39 Esta nueva era histórica sería una nueva era política íj con la condición de que no se ligaraTó pplTttco~a jí lo éstátáTrc^^^^ I i ]por ejemplo. 202.Tódala indecidibilidad (Unentscheidenbarkeit) está situada. . por el contrario. eLderechp. Op. esp.a^ fundadpra está" « r e s a t d~ a ^ (reprasentierí) en la violencia conservadora. constituye uña r Oscilación en la que la violencia conservadora debe dedicarse constantemente~a~lar<<fepresióñ de las r contraviolencias hostiles». con la inte-. «Ein neues geschichtliches Zeitalter». p. bloqueada. 198. rrupción del círculo mágico de las formas míticas i del derecho. 202. decidir y resolver fl en la historia y a propósito de la historia.. una actitud que . Decir que toda la decidibilidad se encuentra del lado de la violencia divina que destruye o desconstruye el derecho es decir al menos dog^cosas: ¡O) Que la historia está del lado de esta~violencia divina. esp. (2Y) Si toda la decidibilidad se encuentra concentrada del lado de la vioIMcia_diyina en la tradición judaica. trad. Toda la de^idjbilidad. de la violencia mitológica. «Ein dialektisches AufundAb». si bien evita que se confundan las dos ÍJ cosas.. Es justo por eso por lo que se trata de una «TíTosofía» de la historia y por lo que Benjamin ápélá~eliéféctó~a mía «nueva era histórica»39 que debería venir al final deí reino mítico. 198. la institución jurídica es ésl^ciáTífiente represiva desde este punto de vista— np^deja de debilitar la violencia fundadora que representar Así" se destruye a sTmisma en el curso de este ciclo. p. se sitúa del lado dé íaviolencia divina que destruye. l\ decisoria y decisiva (scheidende una' erííschéidende Éinstél2üngy.«filosofía» de ja historia (quedando la palabra «filosofía» eriTre'unas comillas que hay que tener en cuenta) que hace posible una actitud no sólo «crítica» sino. es decir. Es la única que permite con respecto al tiempo presente. la abolición de la Staatsgewalt. del poder o de la autoridad del Estado. en la yiolenciajfunjiadprao conservadora del derecrío. en el sentido más crítico y diacrítico de la palabra «crítica». dice H Benjamin.. Ésta ^ se ¿esconstruye ella misma lo qué Benjamin llama el / «r y vemr de la dialéctica»40. Op. 133 40 . una toma de pQSÍción^difemncia. p. y así. cit. de la 1 violencia. con' servada^reinstituida.. p. Pero esta n^ejsJuón^—y el derecho. fundadora y conservadora de derecho. trad.ij permite elegir (krinein). del krinein. Pues aquí Benjamin reconoce de alguna manera la J Jey de la iterabilidad que hace que la-violejicia-ñm-! 1 dadora esté siempre representada en una vjolenciaj rconservadora que respeta sin cesar la tradición del H su origen y que no guarda en suma más qué uháj i fundación destinada de entrada a ser repetida. eso vendría a confirmar y dar sentido al espectáculo que da la historia del derecho.

la decisióndecisión (Entscheidüng) a determinante.. trad. histórica. la_certeza de lo indecidible pero «Nicht gleich Moglich.es1 tra parte. 202-203. antiestatal. salvo quizás en sus efectos incomparables.. conocimiento deeidible y oeftéza. por otro lado. Por un lado la decisión sin certeza decidibleTpor otro. jusfica más*ala del derecho y del Estado. . de fo indecldlble histórico. es decir. pp.mítica. aHti: juH3ica. el quererdecir del texto de Benjamin. pero esto es un condicional. habría dos^viplencias. entonces esto probaría que la viojénclaTevoTucionaria es posible. en un dominio que resulta 'éstrücturalmente el dominio de lo indecidible. Réro_sin conocimiento decidí/ble. la violencia ve su estatuto asegurado como violencia jmra e inmediata. no. más allá del derecho. y sus efectos son I «incomparables». dos / Gewalten concurrentes: por (justa. cit. que es la más justa. «P^ues^sÓlo la violencia mítica. p. "ultimas líneas se representa un nuevo acto del drama o un golpe de teatro del que no juraría que no estaba premeditado desde que se levantó el telón. Tenemos que enfrentarnb's aquí a otra mSEcícGBnidad.~y por el otro lado la^ndecj. Pero ¿por qué está ese enunciado en condicional? |¡ ¿Es éste solamente provisional y contingente? En •j[absoluto. Ño hay certeza (Gewissheit) o conqci^ento determinante más que en el dominio de la vjlpje_ncia. 198.. y prefiero citar in extenso esta frase de Benjamin: 41 \ 1 ) ¡: Pero no es igualmente posible ni igualmente urgente PM^I!??l^!^l^?Ja Decisión de si en 42 uñjd^termmaclcx. la más revolucionaria. dejjderecho. histórica.. y no la divina. 134 135 . revolucionaria. ¿Qué dice. Benjamin? Habla en primer lugar en cgndicional. política. la que permite jj. esp. «como tal». p.de la violencia revolucionaria (revo^ufidnareGéwalf): «si».. p. qué es esa violencia revolucionaria cuyo nombre es el de la más gura manifestación de la violencia entre los hombres^5". caso se ha cumplido la violencia pura . la más deeidible o la más decisora. Pues en sus .•:" 'f-^i— •- • Op..prestan ajimguna genera! lidad_conceptual. 202. se habría decidido de nuevo demasiado deprisa y no se habría comprendido la potencia de este texto. cit.: \ 42 - j>tf. es una^decisión inaccesible al hombre. Se sabría entonces. se deja reconocer con certeza como tal.jdj]3ÍHdad_de_la violencia mítica del derecho estatal.Si se pensase ahora que se ha conseguido aclarar e interpretar correctamente el sentido. 198. del derecho mítico y jdelJEjtado. esp. sino sólo en sus «efectos».).presta a ninguna deJíerininacigiílHu a " ' " "~ ' :a» deeidible por nu. Todo esto depende del hecho de que la violencia divina.» ") Para esquematizar. oponiendo de forma deeidible por un lado la de^idibilidadjie la violencia divina. no^ se_. Op.Qnoce£jc^recq^^^ una tal violencia pura y revolucionaria como tal. la más histórica. Puesto qué la •Jti\ este respecto. es decir. en efecto.se. No se la conoce jamás en sí misma.~. trad. i».:. a ningún juicio determinante. wann reine Gewalt in einem bestimmten Falle wirklich war». etc. ^' j* '. noch auch gleich dringend ist aberfür Menschen die Entscheidung.

negociada. lo que hay que desechar...jurídica^. lo que hay que hacer. lo indeciSíble está en cada lado. por lo que se refiere a lo que en la desconstrucción queda por venir. es una violencia que habrá mangiUado. *j — . si hay alguna y si no hay más que una. genealogía impura: no mezcla de sangres sino bastardía que en el fondo habrá creado un derecho gue Jhage correr la sangre y Hace pagar con sjmgjre. se sirve por otro la^o de la palabra «bastardó».~!?:r^^v^^J"'r'^'r"'^''"''''^'^"l Así. ¿es esto ojaguello? ¿O bien otra cosa diferente. bastarda y violenta en todas esas filiaciones •—digamos ludeQ^grlegas para ganar tielírípo—• deja decisión y de róTrídgeldible. o más bien algo completamente diferente de la sangre. B^nj^y^inifirma. le dejo sin embargo laj^ltjjna palabra. lo que llama Benjamin «destrucción» (Zerstorung). el primero. Le dejo firmar. en singular. Dicho de otra manera.. o más bien filosófico? Si no respondo a preguntas planteadas en esta forma no es sólo porque no estoy seguro de que algo así como la desconstrucción. contaminante.— • •*. después. Es en suma la definición del mito. Renjamin justo antes de firmar. se esbozaría o se perseguiría un trabajo más amplio o más coherente: acerca de las relaciones entre esta desconstrucción. más bien mítico. y la Destruktion heideggeriana.. ' Es también porque creo que íos. creo que por sus venas corre también. Pero conocimiento y acción están siempre disociados. y ésa es la condición vTóleñfá'clel coñó^lmiéhto"6"cíe la acción. • . Mal casamiento. se podría decir. de una forma u otra. y así ide la violencia fundadora del derecho. la desconstrucción. «bastardeado» (bastardierte) «las formas eternas de la violencia divina jDura».cualquier caso. •.de forma impura. Hace faltar siempre que el otro J|rme3 y^es siempre'eí otro"ér qué"firma el último. Preguntas: lo que se llama en singular.-* ^ »* Al decir así adiós o hasta la vista a Benjamín. Habla de forma evaluativa. El mito ha bastardeado ía violencia divina con el derecho (mit dem Rechf).discufsós desconsi tructivos tales como se presentan en su irreductible jr/pluralidad pajrticipan. Dos frases enérgicas anuncian cuáles deben ser los imperativos. 137 . al menos tal como puedo precisar aquí esa necesidad. como se hace cada vez que se firma. Y en fin. aunque sea la sangre más fraternal43. una sangre completamente diferente._' '^. al menos si puede. el mal O'tarperversión de lo que hay que desechar (Verwerflich): ". la ficción . TE1 de£echo rníticp. exista o sea posible. Y. que lo judío y lo griego no es" quizás lo que Benjamin pretende exactamente hacernos creer. qüízáTsirTTiliación._ Y luego. inmediatamente después de haber tomado la responsabilidad de esa interpretación / de lo griego y lo judío.. p^esprip_tiva y no constatativa. o por fin otra cosaTSi confiamos en el esquema benjaminiano. ¿el discurso descpnstructivo sobre lo indecidible es más bien iudío (o iüdéo-cristianoislámico) o más bien griggo? ¿Más bien religioso. En sus üTtímas" líneas. en la medida en que se someta este singular texto de Benjamin a la prueba de una cierta necesidad descons136 43 tructiva..

este «juego» no es para nada gratuito. Se nombra. mag die waltende heissen»: «La violencia divina. lo que estaño titución y lo^sustituido en esa süstituci(^. Esta fuerza tiende a la disociación entre el cognitivo y el realizativo de la que hablábamos hace un momento (y también en otro lugar. o todavía no (¿y dónde estaría la diferencia?). no sólo firma. este ultimo envío. la insignia y el sello. a ninguna demostración. desde el pre-nombre. insignia y sello. Y desechable es también (Verwerflich auch) la violencia que conserva el derecho. en Weimar. Siempre fírma otro.• •••• -1 — E?£QL?S d^ch^ que funda el defecho. y justo al lado del nombre de pila de Benjamín. ^Soberana es la potencia violenta de esa apelación originaria. o no. La violencia divina habrápre| cedido.^csencia: no hay ninguna otra. Y he ahí la paradoja de su fuerza «demostrativa». Sino que nombra la^fírma. la soberana. la última frase. esa violencia administrada (die verwaltete Gewalt) que está al servicio de la dominante. París. Le tournant critique. el Completamente f! Otro. justicia. aquí mismo. no hay ninJ\tguna^aiites desella. hay que saber que no puede dar lugar a ningún saber. desde el nombre de pila: '^ ONM U/ (i/ í i r / r i | «Die góttliche Gewalt. Y^ completamente otro (eí tout autre est tout autre}. Como el shofar en la tarde o en la víspera de una oración que no se entiende ya. Ensayo de firma que se arrebata en ^su verdad. el «juego» entre walten y Walter. (Me atrevería a encontrar una nueva oportunidad a esta hipótesis en la lectura reciente —agosto de 1991— del hermoso ensayo de Jochen Horisch «L'ange satanique et le bonheur. Pero. welche Insignium und Siegel. de este juego. el nombre^e^sta violencia pura. es^quizás estonio que firma este^ensayo. Raulet. y que se puede llamar violencia dominante (schaltende). nombrael lumbre. el completamente otro. especialmente en Las afinidades electivas de Goethe.) 138 44 Pero ¿quieirñcrna? Es Dios. precisamente a propósito de la firma). gero también dado. editado por G. En secreto. que el que firma es siempre el otro. nunca instrumento de sacra ejecución. Dios es el nombre de esa metonimia absoluta. en las coincidencias aleatorias y significantes de las que los nombres propios son el ejemplo privilegiado. tocando el secreto absoluto. guede llamarse la violencia soberana (die waltende heissen)^» Se la puede llamar así. aquello que se llama Dios cuando necesariamente firma en mi lugar incluso cuando creo que lo estoy nombrando. a ninguna certeza. En él autoridad. Walter. como Siempre. Les noms de Walter Benjamín». a él. Privilegio absoluto. Esa frase. azar en el cruce de lo más común y de lo más singular. M {" í I/ Y después vienen las últimas palabras. poder y violencia c / constituyen una sola cosa. entre este Walter y lo que dice de Walten. ylmte laqüe^éllatengaque jusjj tijficarse. niernals Mittel heiliger Vollstreckung ist. ley del destino único. 1988. Soberana en el hecho de que se llame^5Tq^""'se'"ta iráme ahí donde sóBefanaménte ella sé llama. y 4 justa por. Ya lo hemos señalado: Benjamín se interesó mucho. Aquello a lo qué sollama Dios. a saber. prerrogativa 139 . y lo que se Hama «die wal-' Ocasión de la lengua y del nombre propio. '<• c •/' V . toaos los nombres de |j gil£: Dios es.^ntes incluso del nombre.

la indescifrabilidad de un sello. Para quien recibe la fuerza de quitar el sello. así como de las nuevas formas que han adoptado en éste el racismo y el antisemitismo y que son inseparables de él. intacta. invita. mientras que otros. en la lógica de 141 U i t \ f 140 VvV y / •> ~*1 C t^ r r% / • ' t O ÍH . merece un análisis absolutamente específico. y no cualquier otra. en ese sentido. La prerrogativa da la condición de toda apelación. cosa^seJJ^ ^ijüencip7 Sojo resuena jsntonc^ la püraTioíninácíón del nombre antes del nombre. nazis o no. . pueden pensar que el proyecto de «solución final» es un acontecimiento. e incluso posteriores a la muerte de Benjamín. Si este texto estáfecha^^ tenemos solamente un derecho liniitado^convocarlo como testigojdel nazismo en^ general (que como tal no se había desarrollado todavía). cruzando inmediatamente el nombre del otro. o tendríamos solamente un derecho limitado. Quiere decir. pero como tal. como testigo de la <<solucw no sólo porque el proyecto y la puesta en práctica de la «solución final» son todavía más tardíos. se envía. incluso una nueva mutación dentro de la historia del nazismo. En la más^segreta también: soberana quiere decir. sino porque la «solución final» es quizás en la historia misma del nazismo algo que algunos pueden considerar como una culminación ineluctable y como algo inscrito en las premisas mismas del nazismo. No dice ninguna otra.infinita. enTa soberana. Por todas esas razones. ^ menos todavía. a preguntarnos qué habría pensado Walter Benjamín. Toda firma está fechada. y que. la soberana. si es que algo así tiene una identidad capaz de sostener esté tipo de enunciados. pafaquíeÍQ sabe leer. guardando así. envía. nombra*. alemanes o no. 7 Para quien puede leer. POSTSCRIPTUM Este extraño texto está fechado. Y empieza y j^^^jll^:&^^' En la más_sin¿^ improbable de las firmas.' c . La prenQjii^^ en su potencia inErnta.^|ecreta. no tendríamos derecho. incluso y quizás todavía mas si se desliza Centré varios nombres de Dios y sólo firma con la pretensión de dejar firmar a Dios mismo. es decir (heisst) apela.

Y sin embargo. la «solución final» es a la vez una decisión histérico-política de Estado y una decisión de policía. Por enigmática y sobredeterminada que sea la matriz lógica de este texto. Por una partí?. sin embargo de una cierta manera. qué interpretaciones habría propuesto. desde ese punto de vista. y qué juicios. su acontecimiento y su estructura. de la objetivación científica a la que está ligada la lógica del signo convencional y de la matriculación formalizante). del lenguaje industrial y del lenguaje de la industria. lo voy a hacer. Teniendo en^cuenta ciertos elementos insistentes de esta continuidq^coJre rente. Desde ese punto de vista. ¿fe la información (y. por invertible que sea. incluso de la revolución que reemplaza un Estado por otro Estado. y vemos ya que asoma aquí la cuestión de la Historikerstreitj. otros textos suyos. y lo voy a hacer orientándome. y a propósito de las proximidades vertiginosas. cosa que dudo. como se suele decir. etc. de los cambios radicales desde el «a favor» al «contra» a partir de premisas a veces comunes. de manera modesta y preliminar. más allá de mi interés por este texto mismo. textos anteriores y textos posteriores. por aquello que ese texto nos permite leer a propósito de una configuración de los pensamientos judío y alemán justo antes del ascenso del nazismo.este texto. habría correspondido a una múltiple radicalización: l. cosa que vale igualmente para otros totalitarismos.eUa^. el nazismo ha sido realmente la figura más notable de la violencia mediática y de la explotación política de las técnicas modernas del lenguaje comunicativo. por móvil y convertible. La radicalización totalitaria de una lógica del Estado (y nuestro texto es realmente una con^ (jena del^sj^ado. 3. de policía civil 143 . Suponiendo que todos estos problemas sean verdaderamente separables. Tampoco voy a preguntar qué habría pensado Benjamín de la «solución final». Esa coherencia \ es ella misma coherente con la que rige otros numerosos textos de Benjamín. así como a propósito de los repartos y las particiones que organizan una tal configuración. si la tiene y si sólo tiene una. por recuperar los conceptos de nuestro texto. nojenunciados posibles de Benjamín. 2. La corrupción radical pero también fatal de la democracia parlamentaria y representativa por parte de una policía moderna que es inseparable _de.que se convierte en el verdadero poder legislativo y cuyo fantasma gobierna la totalidad del espacio político. sino los grandes rasgos del espació problemático e interpretativo en el que 142 habría inscrito quizás su discurso con respecto a fa «solución fina}». Buscaré otra cosa.jLaj'adicalización del mal ligada a la caída de la representación. tiene su propia coherencia. Benjamín habría considerado probablemente lct« solución final» como la extrema consecuencia de una lógica del nazismo que. intentaré Algunas hipótesis para reconstituir. En realidad no voy a preguntarme qué ha pensado Walter Benjamín del nazismo y del antisemitismo. acerca del nazismo y de la «solución final». tanto más porque para eso tenemos otros medios.

._. es decir. Hay que intentar pensarlo a partir de su otro.nazismo. como cuJLminajzión de lajógieade la violencia mitológica^ habría intentado 'n^cerré~s^e^^Jr~áT^íwTejn^o. los simulacros de legislación. también recordar. Pues lo que el. . no se puede pensar'TaSingularidad de un acontecimiento como la «solución final». \ 4. a la vez griega y estetizgnte (el nazismo. del derecho se ha desencadenado contra una justicia ^éü^qlie^enjamin pensaba que en el fondo debía mantenerse heterogénea al derecho. Y el nazismo fue una revolución conservadora de ese derecho. lo es en una estética de la representación). heterogénea a la violencia de su fundación como aja de ¿u conservación. una justicia heterogénea tanto al orden del derecho^* (aunque fuese el de los derechos délJióm^rej£omd\ al orden de la representación.~ * ~ ~ "„. si no. como la generalidad conceptual y propicia a la estructura de masas por oposición a la considera de la singularidad y a la unicidad. Pero por otra parte.•¡"y de policía militar. ni asignar verdaderas responsabilidades a ^cualquier decisión. _„„ e : ~ u u^j^^-ü^'L v'./-. el respeto de las competencias y de las jerarquías.''. Una radicalización y una extensión total de lo^mítico. Dicho de otro modo. y del mito. de su policía y de su técnica. ¿ Cómo. la singularidad de la solución final. si corresponde a una estetización de la política. es mitológico. y puesto que la violencia mitológica del derecho e_s su verdadero 'sistema. y que lo obsesionaba a la vezpor f dentro y por fuera". Hay que intentar pensarTo~a I partir de la posibilidad de la singularidad.. y. en una palabra toda la organización jurídico-estatal que ha caracterizado la ejecución f^ de la «solución final»? Aquí. 145 . incluso burocrática. el juridicismo. puesto que el nazismo conduce lógicamente a la 144 «solución final». de la violencia mítica. . sin que se pueda jamás discernir U entre las dos. destruir el testigo del otro orden.-. esa dimensión mitológica responde también a una cierta violencia del derecho estatal. de la singularidad de la firma y del nombre. helenizante.conservador. en el interior de su sistema. como a su propio límite. deun derecho totalmente disociado de lajujtiqia.'.r. explicar la forma institucional. y por esas mismas razones. „. de una violencia ^ „„. Y esa dimensión >nitológica. habría que abandonar el orden ¿ei derecho.'jT£. _d . Para tomar la medida de este acontecimiento y de lo que lo liga al destino. sólo se puede pensar..-~'". pues lo que él orden de la representación ha intentado exterminar no son solamente vidas humanas por millones^. del mito. exterminar radicalmente. a partir de lo que ha intentado excluir y destruir. sino también una exigencia de justicia y son también los nombres: y en primer término la posi^ '• . de la representación (de la represenfación jurídico-pótíticácó'nls^ de jueces-historiadores pero también de la representación estética). una cierta . es decir. tanto al derecho natural como al derecWol^sTorico._y_"ü".'"-. a la vez en su ~ su momento más .' i" ' . como punta extrema de la violencia mítica y representacional. a partir de un lugar diferente. externo a ese espacio de la violencia mitológica del derecho. como el fascismo.

146 _r todo enjuiciamiento jurídico del nazismo y de sus responsabilidades. interpretaciones decidibles. así como de todo lo que constituye el conjunto y la delimitación de los dos órdenes (mitológico y divino). morales.entable e incluso de lo determinable. no se encuentra a la medida del hombre. de inscribir. burocrática. toda interpretación basada en conceptos filosóficos. comparatista o relativista (como el que se liga ahora al HistorikerstreitJ según el cual la existencia de un modelo totalitario análogo y exterminaciones anteriores (el Gulag) explica la «solución final». Benjamín habría considerado quizás vano y sin pertinencia.JJía llegado Kasfa un límite de sí mismo. al orden de lo. el mal dependía de una cierta indecidibilidad. la lógica de la objetividad hacía posible la invalidación y en consecuencia la supresión del testimonio y de las responsabilidades. Lo decíamos hace un momento: en el orden de la mala violencia del derecho. Desde este punto de vista. Ninguna antro147 . la mitológica. y sobre todo en conceptos jurídicos (en particular los de la filosofía del derecho. no podemos hacer ahí juicios. Por el contrario. es decir. habrían declarado la guerra al Tercer Reich por la boca de Weizmann en septiembre de 1939. del(nombre[como memoria. puesto que esa corrupción era dialéctica y dialécticamente inevitable. en los dos lados del límite: ha mantenido a la vez el archivo de su destrucción. con una terrorífica objetividad legal._^(a la vez. del juicio determinante y decidible. deforma demoníaca. etc. sociológicos. un sistema en el qué su lógica. también. ya sea de estilo aristotélico o del estilo de la Aufklárungj. desde que se abandona ese orden. ha producido simulacros de razonamientos justificativos. toda objetivación histórica o estética de la «solución final» que siguiese pertenenciendo.a singularidad de la solución final. como un cuasi-Estado. los hombres. toda historiografía que siguiese siendo homogénea al espacio en el que el nazismo se ha desarrollado hasta la solución final. en todo caso sin pertinencia a la medida del acontecimiento. de que no se pudiese distinguir entre la violencia fundadora yJa violencia conservadora. como toda objetivación. pues). de llamar y de recordar el nombre. todo aparato judicial. en todo caso¿>in pertinencia a la medida del acontecimiento. No sólo porque ha habido destrucción o proyecto de destrucción del nombre y de la memoria misma del nombre. Lo cual quiere decir también que la interpretación de la «solución final». comunicacionql. en una palabra ha producido la posibilidad de la perversión historiográfica que ha podido dar lugar tanto a la lógica del revisionismo (digamos del tipo Faurisson por decirlo rápidamente) como a un objetivismo positivista. pero nosotros.repr&s. la QzMralización dej.bilidadde dar. j^presentacionál. sino porque el sistema dé la violencia mítica (objetiyista. Benjamín habría considerado quizás vano y sin pertinencia. incluso la «normaliza» como un acto de guerra. la historia comienza —y la violencia de la justicia divina—. una respuesta estatal clásica en tiempo de guerra contra los judíos del mundo que. estatal. manteniéndose a la vez. mientras que el juicio teórico y la representación eran allí determinables y determinantes. en suma. psicológicos o psicoanalíticos.

y no se detiene frente a la destrucción. y aquí re-cito a Benjamín.pología. Benjamín precisa que la polaridad entre los dos lenguajes y sus respectivos dominios no puede mantenerse ni ponerse en práctica en estado puro. para terminar. la fatalidad del compromiso entre órdenes heterogéneos. en este texto. Ésta es quizás una de las lecciones que podríamos sacar aquí. explicación. justamente en la destrucción.° aniversario de Adorno. ni. presentes o potenciales. expiadora y no-sangrienta . polaridad entre lenguaje originario y lenguaje caído. Pero eso sigue siendo un compromiso entre dos dimensiones inconmensurables y radicalmente heterogéneas. Esto no quiere decir que haya simplemente que renunciar a la Ilustración y al lenguaje de la comunicación y de la representación en provecho del lenguaje de expresión. en consecuencia. expiador. en 1926^-1927. Nombrar no es representar. de un «proceso no-sangriento que golpea y redime» («A la leyenda ' de Níobe se le puede oponer. no habiendo recibido su nombre de Dios. 148 y eso en nombre de la justicia que ordenaría obedecer a la vez a la ley de la representación (Aufklarung. una violencia divina que destruiría el derecho en el curso. XVI. etc. ha recibido de Dios el poder y la misión de nombrar. 1. como ejemplo de esta \violencia. fulmíneamente. toda unicidad.) es finalmente una tentación que dejaría abierta. no es comunicar mediante signos. ningún discurso del hombre sobre el hombre o incluso sobre los derechos del hombre. razón. es decir. ¿ Qué tentación ? La de pensar el holocausto como una manifestación ininterpretable de la violencia divina en cuanto que esta violencia divina sería a la vez aniquiladora. 149 . incluso insoportable. puede medirse ni con la ruptura entre lo mítico y lo divino. teoría de la caída y de la autenticidad originaria. es decir. más allá incluso de las afinidades que conserva con lo peor (crítica de la Aufklarung. por medio de medios con vistas a un fin. consideración de la multiplicidad y así de la puesta en serie de los únicos) y a la ley que trasciende la representación y sustrae lo único. encuentro más temible. En su Diario de Moscú. con esa experiencia límite que es un proyecto como la «solución final» que intenta pura y simplementejzniquilar lo otro de la violencia mítica. purificante. 35). sin amenaza. ningún humanismo. de dar él mismo un nombre a su semejante y de dar un nombre a las cosas. la justicia divina y lo que puede dar testimonio de ésta. sino que el «compromiso» es necesario o inevitable entre ellos. y especialmente para los supervivientes o para las víctimas de la «solución final». La línea de esta interpretación formaría parte de la terrible y abrumadora condena de la Aufklárung que Benjamín había formulado ya en aquel texto de 1918 publicado por Scholem en 1963 para el 60. sus víctimas pasadas. el hombre en tanto es el 1 único ser que. levitas. objetivación. los golpea sin preaviso. lo otro de la representación. '(Números. El juicio de Dios golpea a los privilegiados. el juicio de Dios sobre la tribu de Korah». Pero el juicio de Dios es también. dice Benjamín. a su reinscripción en un orden de generalidad o de comparación. Lo que. comparación. crítica de la representación y de la democracia parlamentaria.

me parece finalmente que se asemeja demasiado. de todos dos exterminios colectivos de la historia (pues cada asesinato individual y cada asesinato colectivo es' singular. a mis ojos.y^no se puede dejar de percibir un nexo profundo entre el carácter no sangriento y el purificadorde eja violencia. hasta la fascinación y el vértigo. aunque sea singular. juzgar la complicidad posible entre todos estos discursos y lo peor (aquí. Pero si hubiese una enseñanza que sacar. lo que me ha orientado esta tarde en esta lectura. conocer. Es el pensamiento de esta diferencia entre esas destrucciones por una pane. No sé si de esa cosa sin nombre que se llama la «solución final» se puede sacar algo que merezca todavía el nombre de enseñanza. debemos—. es que debemos pensar. y así infinito e inconmensurable) la enseñanza que podemos sacar hoy —y. contra lo que hay que hacer y hablar' Este texto. ¿ cómo oír sin temblar esta alusión a una exterminación expiadora porque no sangrienta? Aterroriza la idea de una interpretación que haría delEolócausto una expiación y una firma indescifrable de la justa y violenta cólera de Dios. formalizar. la «solución final»). y una afirmación desconstructiva por otra parte. mesiánico-marxista o arqueo-escatológico. a aquello mismo contra lo que hay que actuar y pensar. Es ese pensamiento lo que me parece dictar la memoria de la «solución final». Cuando se piensa en las cámaras de gas y en los hornos crematorios. una enseñanza única entre las enseñanzas siempre únicas del asesinato. a pesar de toda su movilidad polisémica y todos sus recursos de inversión."sigue siendo demasiado heideggeriano. para mí. si podemos. Esto define. como muchos otros de Benjamín. Es en ese punto cuando este texto. 151 . una tarea y una responsabilidad cuya tematización no he podido leer ni en la destrucción benjaminiana ni en la Des150 truktion heideggeriana. representarnos.