You are on page 1of 3

El hombre: Una figura de arena Irónicamente, al final de la obra escrita por G.Deleuze sobre M.

Foucault el autor manifiesta, no sabemos si con esperanza, su deseo de que la nueva forma que vendrá a sustituir a la actualmente denominada "hombre" -advenimiento absolutamente inminente e inevitable- no sea peor que la presente, o la que le precedió (Dios) . Foucault sólo esboza ténues pinceladas respecto del futuro inmediato de la misma, ambiguedad con la que también envuelve Nietzsche su noción de superhombre, modelos entre los que podrían encontrarse coincidentes significaciones; Así, resulta una empresa árdua imaginar el "hacia donde" se orientan las nuevas configuraciones antropológicas , pero podríamos, y ése es nuestro propósito, determinar el espacio en su significación actual, tomando como línea interpretativa la obra de M. Foucault, y estableciendo así el lugar a partir del cual "podrá pensarse de otra forma". No me parece gratuito recordar, en este sentido, el rasgo definitorio atribuido por Foucault a la filosofía: diagnosticar el presente (en este caso antropológico), decir lo que es y lo que tiene de absolutamente diferente del pasado. Los orígenes de la figura Deleuze resume la aportación de Foucault al ámbito filosófico en tres preguntas mayores: ¿qué puedo saber?, ¿qué puedo hacer? y ¿quién soy yo? (ámbitos respectivamente del saber, del poder, y de la subjetividad). A la tercera pregunta, en torno a la cual se articulan las reflexiones de este congreso y de este trabajo, el autor responde que la forma "hombre" aparece con la desintegración (muerte) de la forma "Dios" y en el mismo instante de su nacimiento se sentencia su duración, pervivencia y aniquilamiento: "Que el hombre sea una figura de arena entre dos mareas debe entenderse literalmente: una composición que sólo aparece entre otras dos, la de un pasado clásico que la ignoraba y la de un futuro que ya no la conocerá. No cabe alegrarse ni llorar". La imagen que equipara poéticamente la noción de hombre con los inestables contornos y estructuras de una construcción de arena, usada por Deleuze, fué utilizada originariamente por M. Foucault en las ya famosas y polémicas últimas líneas de Las palabras y las cosas: "El hombre es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro pensamiento. Y quizás también su próximo fin. Si estas disposiciones desaparecieran tal como aparecieron, si, por cualquier acontecimiento cuya posibilidad podemos cuando mucho presentir, pero cuya forma y promesa no conocemos por ahora, oscilaran, como lo hizo, a fines del siglo XVIII el suelo del pensamiento clásico, entonces podría apostarse a que el hombre se borrará, como en los límites del mar un rostro de arena" El nacimiento de la "forma" hombre es: 1.- Manifestación de una ruptura epistemológica que tiene su origen en un "repliegue", en terminologia foucaultiana: el saber a principios del siglo XIX se organiza desde y por la noción "fractura", que recorre las parcelas de conocimiento significativas (biologia, economía política y linguística), y que viene a sustituir la clave explicativa del saber "clásico": "representación",que elevaba al infinito todas las potencias humanas, y que así componían la insondable unidad de Dios. La aparición de la noción hombre va pareja a la aparición de las ciencias humanas, que se instauran en tanto suponen la posibilidad de hacer del hombre un objeto de saber posible, objeto de conocimiento, liberándolo así (hipotéticamente) de sus condicionantes y ataduras, y suponiéndolo sujeto de su libertad. Dichas ciencias humanas instauraron al hombre, pero su esencia nunca se encontró; bien al contrario: cada vez quedaba más alejada. 2.- Conciencia, que la forma hombre toma de su própia finitud, cuando se define respecto de tres fuerzas externas a ella misma y finitas: vida, trabajo y lenguaje, y que posteriormente se convertirán en finitud própia; estas tres condiciones se alojan en la subjetividad, en tanto ésta es ser viviente, individuo trabajador o sujeto hablante. Así, y desde determinadas prácticas del "afuera" -racionalidades prácticas: psicológicas, médicas, penitenciales, educacionales-, la idea de hombre se ha vuelto universal y normativa, eliminando toda libertad de imaginarnos de otra forma. Una vez establecido el origen, determinemos los rasgos del constructo "hombre". El presente de la figura

en relación con nosotros mismos al plegar el afuera. cuerpo y espectativas versus subjetividad). de querer. que se vuelve contra el sistema que pretende controlarla. sino históricos y es por ello que la relación consigo mismo no cesa de renacer en otros sítios y épocas de formas diversas. Saussure). según afirma el própio Foucault. pero varian con el devenir del tiempo. objetivas) reintegrándose al individuo en las estructuras históricas de las que inicialmente deriva. pero no es un límite petrificado.. trabajo y lenguaje) 2. relativamente maestro de sus moléculas y de sus singularidades" El sujeto se constituye en objeto para sí mismo. se describe. sosteniendo pues un antisubjetivismo epistemológico Con la obra Foucaultiana el yo ha estallado. sino una materia cambiante animada de movimientos peristálticos.) que no presuponen la existencia de ningún sustrato. 3. a la muerte del própio hombre). o mejor dicho. El afuera desde el que constituimos nuestro adentro (histórico) se articula en cuatro direcciones: a) lo material -el cuerpo-. efecto de superfície. se sitúa allí donde éstas se enfrentan al poder. XVIII. pero "con una diferencia: no se coloca al hombre en el puesto de Dios. En la misma línea deben entenderse las siguientes palabras (Voluntad de Saber) "No se sabe lo que puede el hombre en tanto que está vivo. intentan utilizar sus fuerzas o escapar a sus trampas)". resistente : Deleuze afirma que al sujeto no le queda nada. poder. La obra foucaultiana se centra en el análisis de las prácticas concretas que condicionan la construcción de la subjetividad en cada época. Foucault se encuentra en el descubrimiento estructuralista del sistema. como conjunto de fuerzas que resisten" (se entiende. el estructuralismo niega la libertad. o a análisis fonológicos (F. la política y la existencia. de ningún "hombre": " Toda la filosofía de Foucault es una pragmática de lo múltiple" .El Hombre es dinámico. sosteniendo una primacia de la estructura y del sistema Los elementos tienen valor en relación con el conjunto.El Hombre es una multiplicidad -adentro. la parte interior de "lo otro" (vida. a estructuras sociales (Althusser). de pliegues y plegamientos . porque "la vida es la capacidad de resistir de la fuerza". luego son condiciones. determinar un modelo uniforme y estándar de identidad sabida y conocida. forcejean con él. no es nada. pero no universales. a saber sin sujeto. en el adentro: una especie de "habitación" vacia en la que ponemos el "nosotros mismos":"Aquí. son aprioris de experiencia no posible. este esquema es aplicable a las relaciones de parentesco (Lévy-Strauss). se reconoce .de lo múltiple externo.. la subjetivación se crea y se metamorfosea. sino que la relación consigo mismo se incluye. se analiza. anti-fenomenológica. Estos pliegues han existido en toda época. de concebir. Podemos pues afirmar que.. en tanto este grupo de pensadores postulan que el sentido es creación..El Hombre es una derivada del "afuera".se ha descubierto el "hay". b) la relación de fuerzas. sino a un pensamiento anónimo. y estar cada vez más interesado por las denominadas "tecnologías del yo": historia del modo en que un individuo actúa sobre sí mismo (preocupación que justifica la aparición de la historia de la sexualidad). cada cual deviene maestro de su velocidad.El Hombre es nada.. en las relaciones de saber y poder (externas. perdiendo la identidad homogenea . 4. conjunto de singularidades creadas (fuerzas de imaginar. desde el "afuera".. siendo este lugar el que los hace significativos. actualmente. es creación desde la resistencia al saber y al poder: "Y el punto más intenso de las vidas.. Desde una filosofía de corte humeano. a lo teórico sin identidad (. El futuro de la figura Construir una subjetividad es resistirse a las sujeciones que hoy se le imponen al sujeto y que pretenden. en esa zona de subjetivación. con posterioridad. Foucault reconoce haber insistido demasiado en las cuestiones de poder. sino real. retornando la noción "hombre" a una significación similar a la del S. Pero los movimientos de fuerzas no se orientan solamente desde el afuera hacia el adentro (saber. el sujeto y la historia.. y anti-existencialista. constituirse como sujeto es pues defender la diferencia y variación. pasión que sustituye a las de la vida. de recordar. el "se". c) el saber -relación de la verdad con nosotros y a la inversa. 1. y actúa sobre sí mismo: Nos creamos constantemente. "una espuma" que esconde un conjunto de relaciones que se mantienen y transforman. y pensar sería crear un modo de subjetivación sin sujeto.El fundamento último de la valoración antropológica de M.)". el pliegue.y d) la espera o la espectiva de lo que pueda ocurrir en el "afuera".. independientemente de las cosas que cohesionan. donde se concentra su energía. propias de la generación de Sartre y Marleau-Ponty..

Este hundimiento permitirá salvar al hombre. ni me pidan que permanezca invariable (. .queda ahora catalogado por Foucault como "parapeto reaccionario" y "empresa parlanchina" y es considerado como una pseudorespuesta a preguntas implanteables.. afirma Foucault en aquellas famosas palabras finales de L'archéologie du savoir.. como conciencia. desapareciendo.No me pregunten quién soy. tal y como ha sido concebida los dos últimos siglos desde los parámetros humanistas: como sujeto de libertad. escriben para perder el rostro. como imagen correlativa y encarnada de su imagen precedesora: Dios.impuesta desde el afuera: "Más de uno. pero no por ello menos polémicas: el humanismo -saber fundado en la unidad subjetiva. previsiblemente muy pronto dicha figura de arena. Las consecuencias eran previsibles. redescubrir al hombre en el hombre. de ahí su afirmación "mi trabajo consiste en liberarnos definitivamente del humanismo". como yo sin duda.).