LOS MASONES Y LA FUNDACION DEL APRA.

Maestro Masón Herbert Oré Belsuzarri P:.F:.C:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137-1 Gran Logia Constitucional del Perú

Herbert Ore Belsuzarri.
Nació en el asiento minero de Casapalca en la Región Lima. Realizó sus estudios de primaria en la E.F 1481 de Casapalca, sus estudios de secundaria en la G.U.E Santa Isabel de la Ciudad de Huancayo. Se graduó de Ingeniero en la U.N.C.P, donde ejerció docencia por 2 años. Fue Regidor en el Municipio Distrital de Chilca – Huancayo – Perú. Laboró en las tres regiones del Perú, habiendo enriquecido su vivencia con los usos y costumbres de ellas, los mismos que marcaron huellas en su personalidad y entendimiento de la historia peruana. Se inicio en Luz del Oriente Nº 5 de la Gran Logia del Centro del Perú. Adelantado como Compañero Franc Masón y Exaltado al Sublime Grado de Maestro Mason en la P:.F:.C:.L:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137 – 1, de la Gran Logia Constitucional del Perú. Levanto Columna de la R:.L:.S:. Luz del Oriente Nº 5 del Valle de Chanchamayo en la Región Junín y es miembro del taller de R:.L:.S:. Parthenón Nº 4 – 10. Por encargo de la P:.F:.C:.L:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137 – 1 y de la Gran Logia Constitucional del Perú, trabaja junto a otros maestros para levantar columna de la R:.L:.S:. Mampira Nº 23 en el Valle de Chanchamayo. Este taller será logia femenina, una de las primeras del Perú. Publicó varios trabajos en Scribd gracias al apoyo de los HH:. de Fénix y al Q:.H:. Juan Orrego Sevilla Director de la Revista Fénix, que se edita en los EE.UU. 1.- La Iniciación: http://es.scribd.com/doc/43549280/Herbert-Ore-La-Iniciacion 2.- Origen de la masonería: http://es.scribd.com/doc/43549289/Herbert-Ore-Origen-de-La-Masoneria 3.- Sociedades Iniciaticas: http://es.scribd.com/doc/48606535/Sociedades-Iniciaticas-por-Herbert-Ore 4.- La Atlántida y el Nuevo Mundo: http://es.scribd.com/doc/51183921/Herbert-Ore-La-Atlantida-y-El-Nuevo-Mundo 5.- La Masonería en el Perú: http://es.scribd.com/doc/55143082/Herbert-Ore-La-Masoneria-en-El-Peru

Dedicado a los gemelos que no nacieron.

LOS MASONES Y LA FUNDACION DEL APRA. Primera Edición Digital 2012. Herbert Oré Belsuzarri Un Masón Para el Mundo. 051 1 968844344 051 1 965358733 herberthore1@hotmail.com Publicado en: Fénix News Dialogo Entre Masones Gran Biblioteca Herbert Oré Belsuzarri Autorizado la reproducción total o parcial, solo debe citar la fuente. Edición Digital en el Perú, sin costo. Febrero 2012.

LA PARTICIPACION DE LOS MASONES, LIBERALES Y ANARCO SINDICALISTAS EN LA FUNDACION DEL APRA.
I. ANTECEDENTES DE LA FUNDACION DEL APRA.
“La historia del aprismo –en sentido estricto- se inicia con la gesta obrera que culminó con la conquista de la jornada de 8 horas de trabajo” en el Perú. Asi anota Percy Murillo Garaycochea autor reconocido por los apristas, en su libro La Historia del Apra. Efectivamente la participación de Haya de la Torre toma importancia en esta gesta durante el gobierno de José Pardo en el año 1918 debido a que la Federación de Estudiantes por influencia de Haya deciden apoyar la huelga obrera iniciada el 12 de diciembre de ese año. ―Aquí estamos para intervenir y para ayudar. Es la juventud Universitaria que tiende sus manos a los trabajadores en su hora decisiva”, dice y los estudiantes apoyaran a los trabajadores hasta lograr el decreto de aprobación de la jornada laboral de 8 horas el 15 enero de 1919. Este acercamiento de los estudiantes hacia los obreros iniciado por Haya en el año 1919, tenía que necesariamente culminar en la estructuración de un movimiento de mayor envergadura ideológica. No en vano se había derramado sangre en las calles de Lima en 1923 y se había fortificado el Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales en las Universidades Populares Gonzáles Prada.

Aquí estamos para intervenir y para ayudar. Es la juventud Universitaria que tiende sus manos a los trabajadores en su hora decisiva.

Con el destierro de Haya en octubre de 1923 se inicia un largo periplo por Centroamérica, que culmina el 7 de Mayo de 1924 con el nacimiento del APRA como movimiento continental en México. En esta fecha y en forma simbólica Haya entrega la Bandera Indoamericana a la Federación de Estudiantes de México. Esta es la bandera de una nueva cruzada, una enseña roja que luce en el centro un círculo dorado; dentro del círculo dorado, el mapa también dorado de Indoamérica. Posteriormente en diciembre del mismo año, Haya en la tarea de esclarecimiento ideológico enuncia el Programa Máximo del APRA y nace la estrella inmortal de cinco puntas, que fue sintetizado en el siguiente lema: “Por el Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales. Contra el Imperialismo. Por la Justicia Social”. Sin embargo no solo esos fueron los antecedentes de la formación del Apra, hubo otros elementos más que se fundieron en un solo crisol. Los partidos modernos del Perú fueron influenciados por elementos comunes, debido a que la generación de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX tuvieron los mismos maestros. El APRA fue fundada por Haya en México, en 1924, bajo al doble influencia de la Revolución Mexicana y la Revolución Soviética. La primera de ellas (de 1910 en adelante) había sido la más importante convulsión social en Latinoamérica desde las guerras de independencia y tuvo la particularidad de haberse desencadenado espontáneamente, sin más ideología que la modestísima consigna: ―Sufragio efectivo, no reelección‖, lanzada en lo que resultó ser el momento preciso, contra un caudillo (dictador) cuyo dominio había durado demasiado tiempo, hasta desembocar en la gerontocracia. La vasta, larga y sangrienta insurrección campesina que resultó de esas palabras aparentemente anodinas, demostró que la inmovilidad y estratificación de las sociedades latinoamericanas ocultaba una profunda carga de cólera y violencia reprimidas, y subrayó que la cuestión agraria (el latifundio y el peonaje) seguía sin resolver, o había empeorado en los ciento y tantos años desde la Independencia. En cuanto a la Revolución Soviética, Latinoamérica no podía ser indiferente a su visión y entusiasmo iniciales sobre la posibilidad de un vuelco universal en las relaciones de producción y en los sistemas de propiedad que condujese a la abolición de las desigualdades, las injusticias y los nacionalismos. La Revolución estaba, pues, en el orden del día. Pero ¿qué Revolución? La mexicana, para entonces ya estancada, demostraba la insuficiencia de una simple guerra social carente de estrategia y de ideología. La soviética, aun al margen de sus desviaciones (o aberraciones) que ya en 1924 podían inquietar a quien estuviese bien informado de lo que realmente estaba ocurriendo en Rusia, era un proceso sui generis, iniciado, conducido y consumado con olvido, cuando no desprecio, de ciertos postulados muy fundamentales del marxismo. ¿No sería esa heterodoxia voluntarista la explicación de la agravación de la dictadura, de la represión, de la liquidación de las tendencias socialistas distintas al bolchevismo, etc? Y por otra parte, en el mejor de los casos, las

condiciones de América Latina, o de Indoamérica, como decía Haya de la Torre, eran bien distintas de lo que habían sido las condiciones de Rusia antes de 1917. Regresando a las fuentes marxengelianas, Haya llegó a la conclusión de que si bien no era enteramente cierto, como había pensado Marx, que los países capitalistas avanzados mostraban a los países atrasados la imagen de su desarrollo futuro, mucho menos podía afirmarse, como había dicho Lenin (y era tesis oficial, según hemos visto, de la Tercera Internacional) que el papel de los países atrasados debiese en adelante consistir en ser la carne de cañón de una ―Revolución Mundial‖ con su centro de irradiación indiscutible en la URSS y su Meca en Moscú. En América Latina, concluyó Haya, existía un sistema capitalista bastardo, deformado, por lo cual no podía esperarse un desarrollo capitalista clásico, conforme a los análisis y las predicciones hechas por Marx y Engels con relación a Gran Bretaña, Francia o Alemania. Junto a una burguesía incipiente, débil, vinculada no a un sector industrial nacional (inexistente), sino al comercio de importación, coexistía un sector feudal, cuyos beneficiarios, los latifundistas, ejercían en la práctica el poder político, aliados con los ejércitos y con la iglesia.

LA REVOLUCION MEXICANA.

La industria, allí donde superaba el nivel de las pequeñas manufacturas y artesanías, estaba en manos de capitalistas extranjeros. Lo mismo la infraestructura básica, los ferrocarriles, las instalaciones portuarias, etc. Las exportaciones se generaban, sobre todo por la acción de este capitalismo extranjero, imperialista. El proletariado era poco numeroso y no podía en ningún caso ser el motor único, o siquiera principal, de las transformaciones y reformas inmediatamente necesarias. El campesinado, en cambio, era numeroso, y tal como la Revolución Mexicana había demostrado, potencialmente combativo. Las clases medias, inclusive los intelectuales y los estudiantes universitarios, encontraban la estructura social y política

latinoamericana estrecha y asfixiante, y por lo tanto estaban disponibles para la acción revolucionaria nacionalista.

LA REVOLUCION RUSA.

Por último, cada país latinoamericano encontraría imposible modificar y mejorar su situación aisladamente (en esto el ejemplo de la Revolución Mexicana era también demostrativo), por lo cual el APRA sería un movimiento no nacional, pero tampoco internacional, sino un movimiento latinoamericano, que tendría como una de sus metas la unidad política y económica de Hispanoamérica. Los postulados iniciales del APRA fueron los siguientes: 1: Acción contra el Imperialismo yanqui, 2. Unidad de la América Latina. 3. Nacionalización progresiva de tierras e industrias. 4. Internacionalización del Canal de Panamá, y 5. Solidaridad de todos los pueblos y clases oprimidos. En el punto Quinto, Haya hizo un gesto amistoso hacia la Tercera Internacional, que de muy poco le habría de valer. La Internacional Comunista no veía peor enemigo en el mundo que los socialistas no sometidos a su control, y de inmediato comenzó a difamar a Haya. El primer argumento que encontraron fue acusado de ser... un agente del imperialismo británico! ¿No había Haya reveladoramente excluido ese imperialismo, al restringir la acción revolucionaria latinoamericana a la lucha contra el imperialismo Yanqui? En posteriores formulaciones, Haya tachó el adjetivo, sin que esa concesión le valiera, claro está, ninguna indulgencia de parte de la Tercera Internacional, puesto que lo que estaba en juego no era ese bizantinismo, sino el atrevimiento de no afiliarse el APRA a la Tercera Internacional.

En su obra fundamental (El Anti-imperialismo y el Apra, escrito en 1928, aunque publicado sólo en 1936), Haya da la siguiente explicación del asunto: ―Este postulado (no implicaba) que la lucha anti-imperialista del Apra (estuviese) circunscrita a combatir al imperialismo yanqui y no a otros imperialismos como el británico, por ejemplo. Ocurre que habiéndose formulado los cinco lemas del Apra por primera vez en México en 1924 su inmediata propagación se inicia en el sector de pueblos indoamericanos del Caribe, en los que predomina agresivamente el imperialismo de los Estados Unidos... Además para la mayoría de nuestros pueblos el imperialismo yanqui es el imperialismo moderno por antonomasia... Pero como los comunistas criollos se prendieron (de esto) para afirmar que la palabra ―yanqui‖ era, en el programa aprista, cábala siniestra de misteriosas concomitancias del Apra con el imperialismo británico, hice muchas veces la aclaración: especialmente en (mi libro) Impresiones de la Inglaterra imperialista y de la Rusia soviética (1932)‖. En otra parte expone Haya, con candor, sus problemas con la Tercera Internacional: ―A principios del otoño europeo de 1926, recibí una amistosa carta de Lozowsky, el Presidente de la Internacional Sindical Roja o Profintern, quien me comunicaba que ―daba la bienvenida al (APRA)‖... respondí a Lozowski extensivamente y le ratifiqué algunos puntos ya enunciados durante nuestra charla en Moscú: las características muy peculiares de América, social, económica y políticamente; su completa diferencia de la realidad europea; la necesidad de enfocar los problemas americanos y especialmente los indo o latinoamericanos en su total extensión y complejidad. Le reiteré mi convicción sincera de que no es posible dar desde Europa recetas mágicas para dar la solución de tales problemas, expresándole que así como admiraba el conocimiento que los dirigentes de la nueva Rusia tienen de la realidad de su país, anotaba su palmaria carencia de información científica acerca de la realidad de América. Le advertía, además, que estas opiniones, ya emitidas personalmente en charlas con Lunatcharsky, Frunze, Trostky y otros dirigentes rusos, me determinaron, después de una serena y muy minuciosa visita al gran país de los Soviets, a no ingresar al Partido Comunista, por creer, como creo, que no será la III Internacional la que ha de resolver los graves y complicadísimos problemas de Indoamérica‖. Es fácil imaginar la cólera con la cual los soviéticos deben haber recibido esta declaración de independencia de un hombre y un movimiento con los cuales habían creído contar para promover las políticas del Comintern en América Latina. El año siguiente, 1927, aprovecharon la ocasión del Primer Congreso Anti-Imperialista Mundial (Bruselas) para excomulgar al APRA; y de allí en adelante, agentes de la Internacional se encargarían de tomar en mano, allí donde ya existían, o de fundar, una red de Partidos Comunistas lationamericanos dóciles a Moscú, según fórmulas y mecanismos demasiado conocidos para que haga falta reiterarlos aquí. Si acaso vale la pena recordar que el Partido Comunista Mexicano se encargó de coordinar y posibilitar la serie de atentados que culminaron con el asesinato de Trotsky. (Carlos Rangel, Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario, Monte Ávila Editores C.A. Caracas, Venezuela, Agosto 1982, Pág. 192). Esta es otra opinión de cómo se ve la fundación del Apra desde la óptica de escritores vecinos, sin embargo la fundación del Apra tuvo su desarrollo y concepción como movimiento político internacional y nacional además de los enunciados en otros eventos que ocurrieron en el Perú.

En nuestro trabajo publicado recientemente, “La Masonería en el Perú” (http://es.scribd.com/doc/55143082/Herbert-Ore-La-Masoneria-en-El-Peru), se hizo un análisis somero de lo acontecido en nuestro país, luego de la guerra con Chile, el largo proceso de la reconstrucción nacional y la formación de la nueva conciencia nacional de la post guerra, la formación de los nuevos liderazgos políticos, situación que se genero en la participación activa de los liberales, masones, anarco sindicalistas y otros en la vida publica nacional, pero esta participación es soslayado por los historiadores, sin embargo, no se pueden esconder lo que es evidente, ya que las huellas y vestigios de esas participaciones están a flor de piel.

Andres Avelino Cáceres y los patriotas del Centro del Perú en la Guerra con Chile.

II. EL PERU LUEGO DE LA GUERRA CON CHILE.
La situación era lamentable, no solo porque la economía estaba muy mal, sino que las clases dirigentes se habían deteriorado completamente, las clases pobres estaban en el límite extremo, la incertidumbre cundía por doquier. En esta situación surgen nuevos elementos que propiciaran la conformación de una nueva forma de pensar y actuar, y como es natural es el caldo de cultivo para acrisolar nuevos liderazgos. La guerra fue catastrófica, los daños que nos ocasionó fue la perdida de ricos y extensos territorios, asi como de irreparables vidas de jóvenes y hombres, todo lo que dejo el enemigo fue destrucción, muerte y sufrimiento.

Ruinas de Chorrillos, incendiado a consecuencia de la batalla del mismo nombre. Plaza principal de Chorrillos.

Se agotaron las reservas financieras del estado y generó más deudas, hubo fuga de capitales, se paralizo el comercio exterior y la moneda se devaluó. Hubo ausencia de figuras políticas debido a la perdida de confianza en las clases dirigentes, se instaura el segundo militarismo, pese a que las fuerzas armadas están en mala situación, pero se recompone el aparato político, fiscal y administrativo del estado con los gobiernos de Miguel Iglesias, Andrés Avelino Cáceres y Remigio Morales Bermúdez. Se desarrollan nuevas actividades económicas como la agro exportación, la extracción cauchera, la extracción petrolera y otras. Aparecen nuevos partidos políticos como el Constitucional, Demócrata, Liberal y otros, pero se acentúa hasta consolidarse nuestra dependencia al capitalismo ingles. Ingresan nuevos elementos en el contexto político, que formaran los futuros liderazgos y son: Los masones, los Anarco Sindicalistas, Los liberales y otros.

III. LA INFLUENCIA DE LA MASONERÍA EN LA FORMACION DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN EL PERÚ.
Las consecuencias de la guerra peruano-boliviana-chilena no solo se expreso en la sensación de catástrofe que inundó el ambiente nacional, manifestado en las cifras de los informes económicos, la desarticulación familiar en el ámbito urbano y de un largo períodos de reconstrucción económica. Después de la guerra con chile las actividades de los bomberos se incrementaron más allá de las iniciativas de los extranjeros. Los aciagos años de la guerra del pacifico generó una serie de cambios en la mentalidad de los sectores afectados por ella, la destrucción de la infraestructura urbana la invasión chilena, la derrota en la batallas de San Juan y Miraflores y la casi total destrucción de Chorrillos. Todo ello generó una posición crítica frente a las causas de la guerra y el nacimiento de un proyecto modernizador.

Bomberos peruanos que defendieron la patria.

Durante y después de la ocupación chilena continuaron las actividades de las asociaciones filantrópicas, las compañías de bomberos y la masonería, así como el funcionamiento de organizaciones patrióticas que iniciaron una campaña contra la chilenización de las provincias cautivas, el discurso se revitaliza en su forma y contenido por la calidad de los elementos ideológicos que lo conforman y la responsabilidad de reflexionar sobre la derrota. El discurso crítico fue expresado por el anarquista Manuel Gonzáles Prada y la conformación del Partido Radical cuyos miembros estaban vinculados a la masonería, que constituyeron una propuesta cultural y política renovada que recogió la experiencia liberal social y el patriotismo generacional de los jóvenes de la post guerra. Gonzáles Prada, asume el liderazgo espiritual acusando a los culpables del desastre y uniendo al pueblo en su torno para la reconstrucción nacional. Como ésta no podía lograrse sin una independencia cultural, se lanzó a forjarla señalando a las generaciones jóvenes los horizontes por alcanzar. Comprometido, por su verbo se pone al servicio de

la justicia social, pues, lo más significativo de su obra persigue el bienestar de las masas oprimidas y no deja de librar una y mil batallas por la redención del campesino y por las reivindicaciones de los trabajadores explotados. De esta fuente bebió las figuras políticas más importantes de entonces, nos referimos a Víctor Raúl Haya De La Torre y José Carlos Mariategui, quienes se unieron al llamado: ―Los viejos a la tumba, los jóvenes a la Obra‖.

Manuel Gonzáles Prada.

Durante los aciagos momentos de la ocupación chilena, la organización masónica siguió funcionando eligiendo a sus autoridades, así en los archivos de la Gran Logia del Perú, se encuentra por ejemplo la lista que contiene la Relación de los Grandes Oficiales de 1882: Antonio Arenas (Gran Maestre), Julio Iriarte (Diputado Gran Maestre), Tomas Lama (1er Vigilante), Antonio Gonzáles (2do. Vigilante), José Rosemberg (Gran Tesorero), Agustín Soto (Gran Capellán), Ego Aguirre (gran Secretario). El liberalismo impregno de ―fraternidad‖ a las instituciones que se desarrollaron en la reconstrucción, la elevada dosis de filantropía y patriotismo dieron lugar por ejemplo a que con distintas donaciones se reconstruyera la Biblioteca Nacional, en esta actividad estuvieron comprometidos los masones y bomberos de Lima y Callao, los que dinamizaron sus actividades para reemplazar a sus miembros que murieron en la guerra. Los sobrevivientes con gran entusiasmo hicieron llamamientos a la juventud, quienes respondieron y cooperaron en el levantamiento de la ―decana de las bombas‖. De 1980 a 1900 se da un crecimiento urbano especialmente en Lima, debido al impulso vigoroso de las manufacturas industriales, la producción del azúcar y el algodón en gran escala que generó el crecimiento de los sectores medios y del incipiente proletariado. En este contexto se desarrollan las propuestas de las clases medias y proletario cuya vanguardia radical estaba compuesta fundamentalmente por elementos inmigrantes, masones y librepensadores, así como de trabajadores y estudiantes, con claro lenguaje de modernidad política pero a la vez con serias contradicciones a su interior.

María Inés Valdivia en su Tesis ―Masonería y Librepensamiento en Lima‖, Universidad Nacional Federico Villareal, 2002 dice: La masonería y el librepensamiento estuvieron estrechamente ligados, aunque atravesaron un proceso distinto, ambos a su vez combatidos por la iglesia católica. Los masones y los liberales con su forma de pensar dieron el corpus ideológico liberalsocial de los partidos de la época, el Partido Unión nacional o Partido Radical liderado por Manuel Gonzáles Prada. Así “el libre pensador no se preocupa ya del cielo, del infierno, ni aún de la muerte, ni menos de los días en que Dios creó el mundo, así sean tan largos como los días de la indulgencia o jubileo universal. Lo que le preocupa es la vida; la justicia, no como, sino como será, los derechos humanos, esos que están no solo en los libros, sino en las necesidades del día”. (Mariano Torres, El Libre Pensamiento, 1900, Nº 232). A fines del siglo XIX se funda en Lima “El Libre Pensamiento‖ (1896-1904), iniciándose como bisemanario y posteriormente semanario, y se constituye en el órganos oficial de la masonería Peruana; este durante sus ocho años de existencia, fue dirigido por Christian Dam, que era masón y librepensador.

Christian Dam.

La finalidad de la publicación en su inicio fue el de ampliar la red de la masonería a nivel nacional, recibiendo canjes de otros similares como ―El Ferrocarril‖ (Cajamarca), ―La Prensa Libre‖ (Chiclayo), ―El Eco‖ (Huancayo), ―El Padre Chueca‖ (Iquique), ―El Heraldo Evangélico‖(Valparaíso), ―El Chira‖ (Sullana), ―El Porvenir‖ (New York) diario defensor de la cauda cubana entre otros. Su contenido en un primer momento se concentró en la crítica anticlerical y su ingerencia religiosa en las decisiones políticas al interior del Estado, pero también trataron temas como: El matrimonio civil, la difusión del liberalismo social, el rol de la

juventud universitaria, la libertad de cultos, la fundación de escuelas laicas y la defensa de la mujer. Sobre la defensa de la mujer las logias masónicas invitaban a las jóvenes emparentadas o amigas de los masones a las conferencias que se daban en los Templos Masónicos de San Francisco, donde los principales conferencistas fueron: Mercedes Cabello de Carbonera, B. Alkvares, Buchhammer, Romero Lozada, Nísida e Inés Dam. El Libre Pensamiento promovió la participación cívica del obrero y de la mujer, “puesto que la mujer es el sostén de la iglesia católica arrebatémosla por medio de la propaganda activa y bien conducida de sus brazos. En esta labor creemos que parte importantísima le toca a la masonería, institución que en Chile y en otros países ha independizado ya buena parte del sexo débil de la inflamante tutela”. (El Libre Pensamiento, 29-08-1896). En el año 1897 se inicia una incursión formal en política de los masones, al permitirse la participación de los extranjeros en los gobiernos municipales, asi se dijo: ―hoy se experimenta la buena obra de algunos patriotas representantes de la patria, que sostuvieron la idea hasta hacerla Ley Nacional de descentralizarse de la influencia política las corporaciones municipales, para dar cabida a los de otras nacionalidades en los intereses comunes del pueblo” (El Libre Pensamiento, Nº 39, 1897) El librepensamiento reveló claramente la consistencia del liberalismo social, el internacionalismo, anticlericalismo, educación laica, moral cívica y participación política, valores esenciales con los cuales los masones formaron a los líderes de esa época, pero también generó constantes persecuciones por parte del estado y de la Iglesia, sin embargo y pese a tales dificultades se constituyo en una permanente tribuna contra el conservadurismo. El anarquismo inicialmente y el indigenismo después expresan en sus raíces parte del pensamiento liberal social y dan origen a los partidos políticos modernos.(Herbert Oré Belsuzarri, http://es.scribd.com/doc/55143082/Herbert-Ore-La-Masoneria-en-El-Peru, Pág. 71). Pero para comprender mejor sobre quién fue Christiam Dam, indicaremos que fue librepensador y Mason, autor de un “opúsculo radical” titulado “El Dogma de la Libertad de Conciencia”, publicado en 1905 con un contenido de crítica radical a la iglesia católica. Fundo la Liga de Librepensadores del Perú y fue Gran Maestro de la Gran Logia del Perú. En el prologo del opúsculo mencionado, fija su concepto respecto a las “religiones reveladas” y desarrolla el porque de su opinión. Este documento es repartido gratuitamente con la condición de ser leído y después ser prestado a otra persona.

Otra de las figuras políticas importantes de esa época es José Carlos Mariátegui, quien escribe, “Antecedentes y desarrollo de la acción clasista”, escrito para el Congreso Constituyente de la Confederación Sindical Latinoamericana, Montevideo, mayo de 1929., lo siguiente sobre la participación de los masones en política en estos años. Las primeras manifestaciones de propaganda ideológica revolucionaria son en el Perú las que suscita, a principios del siglo actual, el pensamiento radical de González Prada. Poco después de que González Prada se separa definitivamente de la política, fracasado el intento del Partido Radical, aparecen los primeros grupos libertarios. Algunos obreros, que se interesan por estas ideas entran en contacto con González Prada, a quien su decepción en la lucha política empuja a una posición anárquica. Se constituyen pequeñas agrupaciones libertarias que se limitan a iniciar la propaganda de sus ideas, sin proponerse por el momento ninguna otra acción. González Prada colabora, con seudónimo o sin firma, en eventuales hojas ácratas: Los Parias, El Hambriento. Algunos radicales y masones, amigos de González Prada, simpatizan con esta propaganda, sin comprometerse de frente en ella. Aparecen otras hojas efímeras: Simiente Roja, etcétera. La única que llega a adquirir permanencia es La Protesta que da su nombre al primer grupo anárquico de acción persistente. (José Carlos Mariátegui, Socialismo Creación Heroica del Pueblo, Selección de Escritos, Ediciones Propuesta, Buenos Aires, Argentina 2004, Pág. 6) Pero no es la primera mención sobre la participación y simpatía que manifiesta Mariategui sobre los masones, ya que existen otras como por ejemplo: Tuvo el Perú un clero liberal y patriota desde las primeras jornadas de la revolución. Y el liberalismo civil, en muy pocos casos individuales se mostró intransigentemente jacobinos y, en menos casos aún, netamente antirreligiosos. Procedían nuestros liberales, en su mayor parte, de las logias masónicas, que tan activa función tuvieron en la preparación de la independencia, de modo que profesaban casi todos el deísmo que hizo de la masonería, en los países latinos, algo así como un sucedáneo espiritual y político de la reforma. (José Carlos Mariategui, Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, RED Ediciones 2006, Pág. 166)

IV. MANUEL GONZALES PRADA.
En el Perú la ideología anarquista esta vinculada a Manuel Gonzales Prada de quien se dijo que fue “un viejo liberal, que fue asimilándose gradualmente a las ideas anarquistas”, fue categórica su lucha contra la autoridad y el clero.

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina, Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CIV).

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina, Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CVI). Prada ejerció sobre sus contemporáneos una notable influencia literaria e ideológica, así Enrique López Albújar le debe su radicalismo, su preocupación por el indígena, sus ideas sobre la libertad sexual y su antimilitarismo vehemente. Prada en 1898 presentó en la Universidad de San marcos, para optar el título de Bachiller en Derecho, una tesis titulada “La Injusticia de la Propiedad del Suelo”, que fue rechazada por “anarquista”. Era masón y promovía la masonería en sus diferentes actividades, así influyo en las narradoras Mercedes Cabello de Carbonera y Clorinda Matto de Turner que eran liberales y masonas. Clorinda Matto de Turner escribió la primera novela de tema indígena “Aves sin Nido”. Fundo el “Circulo Literario” al que pertenecieron las narradoras antes mencionadas, Poetas como Carlos Amezaga, Víctor Mantilla y Germán Leguía y

Martínez; costumbristas como Abelardo Gamarra (El Tunante), folkloristas como Ricardo Rossel, que fueron en diversa medida sus discípulos. De idéntica manera José Carlos Mariátegui, el principal teórico del marxismo peruano y Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra, fueron admiradores de Prada y asimilaron algunas de las ideas e hicieron suyas las críticas a la sociedad peruana. Gonzáles Prada realizaba una intensa actividad en las logias masónicas así por ejemplo:

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina, Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CIX).

Luis Alberto Sanchez, en el prologo a las obras de Gonzales Prada, publicado por la Biblioteca Ayacucho hace un magnifico análisis al entorno, circunstancia y otros aspectos que influyeron en Prada para expresar su pensamiento, así por ejemplo nos hace recordar que José Carlos Mariategui, Víctor Raúl Haya de la Torre y Luís E. Valcarcel, fueron influenciados en sus conceptos políticos, que posteriormente fueron desarrollados y constituyeron en la base de sus propuestas, como es por ejemplo el “problema del indio”.

(Luis Alberto Sánchez, La Prosa de Manuel Gonzáles Prada, Páginas Libres y Horas de Lucha, Biblioteca Ayacucho, Pág. XVI) Asi mismo Gonzáles Prada despertó la conciencia nacional, especialmente la de los jóvenes luego de la guerra con Chile, indicando a los responsables de la desgracia nacional.

(Luis Alberto Sánchez, La Prosa de Manuel Gonzáles Prada, Páginas Libres y Horas de Lucha, Biblioteca Ayacucho, Pág. XIII). González Prada insta a su generación y a los jóvenes a hablar firme y claro sobre los acontecimientos que afectan al país.

(Manuel Gonzáles Prada, Páginas Libres, Discurso en el Teatro Olimpo, Biblioteca Ayacucho, Pág. 32)

La cercanía de Gonzáles Prada con los masones era evidente, ya que junto a ellos realizaba diversas actividades, así el 24 de setiembre de 1905 por segunda vez dicta una conferencia en la Logia Estella D´Italia y dice:

(Manuel Gonzáles Prada, Horas de Lucha, Italia y el Papado, Biblioteca Ayacucho, Pág. 247).

V. EL ANARCO SINDICALISMO EN EL PERU.
Desde finales del siglo XIX, existió vínculos entre algunos dirigentes obreros, la masonería y los grupos de propaganda liberal, los cuales se comprometieron a elevar la condición intelectual, moral y económica de los trabajadores. Es un aspecto que merece investigaciones complementarias, aunque son ya bastante significativas las relaciones entre el dentista, miembro de la Gran Logia Masónica del Perú, Christian Dam y el panadero Manuel Caracciolo Lévano, uno de los más destacados militantes anarco-sindicalistas; entre el periodista director de La Idea Libre, Glicerio Tassara, y el grupo que editó La Protesta; entre el músico José B. Ugarte y el Centro de Estudios Sociales 1° de Mayo. Las Ligas de Libre Pensadores, constituidas por C. Dam, se dedicaban a la educación y la asistencia de los trabajadores; por otra parte, Dam y Ugarte habían sido miembros fundadores del partido radical Unión Nacional, creado por el escritor Manuel González Prada en 1891 y cuyo programa ostentaba un claro compromiso social. Destacada labor de concientización y educación de clase tuvieron entonces algunas publicaciones liberales de crítica sociopolítica: La Luz Eléctrica (1886-1897), Integridad (1889-1891), Germinal (1889; 19011906), El Libre Pensamiento (1896-1904), La Idea Libre (1900-1920), antes de que aparecieran órganos de definida orientación anarquista: Los Parias (1904-1910), La Simiente Roja (¿1905-1907?), El Hambriento (¿1905-1910?), Humanidad (1906-1907), El Oprimido (¿1907-1909?) y La Protesta (1911-1926). Las luchas gloriosas del movimiento obrero organizado en Europa y otros lugares de América no podían pasar sin repercutir en el Perú, levantando el ánimo de los trabajadores. Así, en el año 1904, debido al tesón y entusiasmo de los compañeros anarcosindicalistas Caracciolo Lévanó, Fidel García Gacitúa, Urmachea y Delfín Lévano, hijo de Caracciolo, se organizó la "Unión de Trabajadores Panaderos", y pese a las dificultades propias de toda empresa de gran aliento social, lograron sacar adelante la institución, colocando así la piedra angular del Movimiento Obrero en el Perú.

Delfín Lévano y Caracciolo Lévano.

El 1º de mayo de 1905 se celebra por primera vez en acto público el homenaje a los Mártires de Chicago y en 1906, apareció en Lima el periódico “Humanidad”, de tendencia radical, y en sus páginas se insertaron artículos de literatura anarquista. El año 1910, el "Centro Racionalista Francisco Ferrer" edita la revista “Páginas Libres”, que por su contenido humanista y de crítica social cumplió destacada labor, ayudando poderosamente al propósito de los trabajadores por estructurar un fuerte movimiento. El elemento libertario y un grupo de trabajadores del Callao, animados por su espíritu rebelde ante las iniquidades sociales sufridas por los explotados, iniciaron en el año 1904 la primera huelga de jornaleros de ese puerto; allí se inmoló, el primer mártir de la lucha social en el Perú: FLORENCIO ALIAGA. En esa incansable labor de organización obrera de lucha en pro de las reivindicaciones económicas y capacitación sociológica, los anarquistas, con cariño y voluntad, lograron significativos y rotundos triunfos en el puerto del Callao. En 1911 sale el periódico “La Protesta“ que formula las ideas de mejora de la organización sindical dando con ello el inicio al anarcosindicalismo peruano. Socialismo utópico, marxismo y anarquismo se asocian en el Perú con tres figuras relevantes de la literatura: Flora Tristán, José Carlos Mariátegui y Manuel Gonzales Prada. El feminismo de Flora Tristán se inspiro en los escritos del protoanarquista William Godwin y de su mujer, Mary Wollstonecraft, y en el proyecto de la Unión Universal de Trabajadores presentado por aquella coincidencia con el de su contemporáneo, el anarco-comunista Joseph Dejacque. En los últimos años del siglo XIX se organizaron los primeros sindicatos, en ellos se puede advertir la orientación de los anarquistas. Una serie de de huelgas parciales impulsaron la organización de los primeros congresos obreros de 1896 y 1901, donde se plantearon las más sentidas reivindicaciones proletarias. En 1904 se funda la “Unión de Trabajadores Panaderos “, que promueve la primera huelga ese mismo año. En 1912 se organizó La Federación Nacional Obrera Peruana, y la primera huelga general nacional de los textiles de 1911 fue promovida por los anarcosindicalistas.

VI. LA JORNADA POR LAS 8 HORAS EN EL PERU.
La lucha en el Perú por las 8 horas siempre ha sido materia de un análisis político muy interesante, debido a que son muchos quienes dicen ser sus protagonistas, sin embargo no podemos de ninguna manera dejar de reconocer que fueron los anarcosindicalistas sus principales protagonistas.

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina, Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CI) Los trabajadores peruanos fueron forjando sus organismos reivindicativos vertebrados en torno a la lucha por las 8 horas de trabajo. En 1918 los anarquistas del Grupo La Protesta constituyeron La Federación Obrera Local de Lima en reemplazo de la Federación Obrera Regional de 1913, estando agrupadas en ella los gremios de Panaderos, Textiles, Gráficos, Ferrocarrileros,

Zapateros, Sastres, Mosaistas, Picapedreros, Jornaleros del Callao, Trabajadores Marítimos y otros. En el I Congreso de Diciembre de 1918, esta Federación se impuso bregar por la Jornada de 8 Horas. Ya para Noviembre por Ley Nº 2851 a iniciativa de José Matías Manzanilla el Estado consideró ya la jornada laboral de 8 horas diarias para las mujeres y los niños así como el trabajo de 45 horas semanales lo que atizó el ambiente laboral, especialmente en el sector textil. Los obreros de la fábrica textil El Inca en la tercera semana de Diciembre arrancan una Paralización casi sin presentar pliego alguno. Los dirigentes obreros de entonces, coordinando entre sí, ven en esto la oportunidad para plasmar la petición de la Jornada de 8 Horas y coordinando con los Comisionados de dicha Fábrica Alfredo Borjas, Alberto Mendieta y el chino Matos así lo hacen saber a éstos y a otros dirigentes de otros gremios obreros. El 24 de Diciembre de 1918, el Gerente de El Inca dijo que no a la petición de las 8 horas de trabajo. Y desde ese momento se declaró una Huelga por las 8 horas de Trabajo formándose el Comité de Huelga Vitarte-Inca presidido por Manuel Casabona de la textil El Inca. Los obreros forman comisiones para visitar las distintas fábricas de Lima y Callao. Comisiones formadas por dos mujeres y dos hombres o un hombre y una mujer, como recuerda Julio Portocarrero. Estas Comisiones obreras dejaban el mensaje claro en cada centro fabril: Huelga por las 8 horas de trabajo. Entre el lunes 26 de Diciembre al Sábado 31 los obreros textiles ya habían paralizado totalmente. Fábricas como Victoria, Vitarte, San Jacinto y La Unión. Allí los obreros se dan cuenta que no bastaba la lucha textil por las 8 horas. Debían expandir la lucha si querían triunfar y para eso era clave coordinar con los medios de prensa apareciendo así la contribución del diario El Tiempo, diario opositor al Presidente José Pardo y Barreda, donde escribía el Amauta José Carlos Mariátegui y que les publicaba todos sus Oficios remitidos por el Comité de Huelga. Eso es lo que hace un dirigente auténtico, no se queda en un solo lugar y busca coordinar acciones. Formaron nuevas Comisiones para visitar a todos los demás gremios de trabajadores y de las Haciendas a unificarlos en la lucha por la jornada de las 8 horas. Este trabajo de hormiga lo hacían obreros que no ponían reparo alguno y sacrificaban las fiestas de Pascua y Año Nuevo en aras de una conquista superior. Conforme se expandía la paralización textil había la necesidad, también, de conformar un Comité de Huelga General. En ese lapso, los estudiantes universitarios buscaron a los dirigentes huelguistas para coordinar acciones destacando entre ellos Bruno Bueno, Valentín Quesada y Víctor Raúl Haya de la Torre.

El 2 de Enero de 1919 los Panaderos se pliegan totalmente as la Huelga. El 8 de Enero de 1919 el Presidente Pardo suprime las garantías individuales y disuelven violentamente las manifestaciones y concentraciones obreras especialmente en Vitarte, ordenando también la detención de los dirigentes sindicales demostrándose una vez mas que el Estado solo representa a la clase capitalista y que no le interesaban las demandas obreras. Esta provocación estatal es respondida unitariamente por la clase trabajadora que el 13 de Enero decreta un Paro General siendo su Comité de Huelga Central presidido por el obrero textil Fausto Navarrete y conformada por Carlos Barba, Nicolás Gutarra, Julio Portocarrero y César Fonkén, todos ellos obreros. El diario el Comercio informaba que todas las mociones fueron aprobadas a las 4 de la mañana: 1º Proclamar el Paro General por 48 horas. 2º Siendo el Paro General una significación moral, incluidos en ésta la libertad incondicional de los apresados en Casapalca, como también de todos los compañeros que por motivo del movimiento fueron reducidos a prisión; 3º La Asamblea protesta contra la fuerza brutal del militarismo por derramar sangre de los trabajadores, en su necio afán de sostener el estado normal de cosas. 4º la Asamblea al proletariado nacional hace un llamado para la conquista de las 8 horas por la acción directa. Comisiones obreras salieron ni bien culminó la Asamblea. La solidaridad con esta lucha no se hizo esperar en El Callao, pese a que los Jornaleros ya gozaban de las 8 horas por su lucha de 1913. Allí los delegados de los huelguistas, Julio Portocarrero y Julio Campos. Este último, según narra Portocarrero, "se acercó a José Avante, el presidente de los Jornaleros... Les habló. El Presidente se trajo una banquita que tenía ahí. Dio la voz para que pararan todos y no ingresara ningún trabajador al muelle. El muelle Dársena quedaba frente a la plaza Grau. En la reja de entrada habló a los compañeros: aquí hay una delegación que ha venido de Lima, a poner en conocimiento que se ha decretado el Paro General. Así es que ya saben Ustedes lo que hay que hacer. !Vamos al Paro General! " Nada más. Yo no tuve que pronunciar una palabra más. Cada uno dejó de entrar al trabajo, y se fue." !Que tal muestra de desinteresada solidaridad!. "Cada uno dejó de entrar al trabajo, y se fue. ¿A dónde se fueron? Se fueron primero a hacer parar a los tranviarios; luego a hacer parar a los del Molino Santa Rosa y Cogorno; se fueron a hacer parar a los del Vulcano; se fueron a hacer parar a los de la factoría El Águila y Guadalupe, y así a todos los centros de trabajo. Nosotros dimos una vuelta por ahí y dijimos, "vamos a Lima". Cuando nosotros quisimos ir a Limas, ya no encontramos ningún tranvía, ya no

había tranvía. Todo estaba paralizado. La gente emprendía la marcha hacia Lima a pie”. Lima y Callao, incluyendo sus Balnearios, entonces, estaban paralizados totalmente el día 13 de Enero. Las clases dominantes, el gobierno, su gendarmería, todos estaban a la expectativa luego de ese día y temerosos tuvieron que ceder a la exigencia obrera. Así el 15 de Enero de 1919, el Ministro de Fomento Manuel Vinelli fue enviado por el Presidente José Pardo a leer en el local de la Federación de Estudiantes, donde hoy es el Museo de Arte en el Paseo Colón de Lima, El Decreto con el que se oficializó las 8 horas de Jornada laboral en el Perú. El Director de Fomento, Sr. Figueroa fue comisionado por el Gobierno para dar a conocer a los Huelguistas en el Local donde se concentraban en el Parque Neptuno que estaba totalmente cercado por el Ejército. Allí sesionaron los Huelguistas y acordaron levantar el Paro. La clase obrera había triunfado. La actuación de Haya de la Torre en estas horas decisivas, es descrita de la siguiente forma: Haya se mueve de un sitio para otro, gestiona la liberación de detenidos y visita los gremios, casi no duerme ni come, un pan y vaso de leche o una fruta o una taza de café aquí o allá le da energía para seguir su lucha. El Ministro Vinelli ha prometido sacar el Decreto o renunciar, le pide a Haya que guarde el secreto, Haya le exige que firme y le de el Decreto ahora mismo, pero Víctor Raúl se dirige a la Asamblea de obreros en la Biblioteca Ricardo Palma con las manos vacías, esto me huele mal diría, en eso el Comandante Gómez, pide hablar con Haya y le dice que abandone inmediatamente la Asamblea que lo va a disolver a metralleta y le responde enérgicamente que él no se retira y que regresa a la Asamblea a “morir con los obreros” el militar levanta la voz y Haya contesta con el mismo tono, ante la Asamblea declara: “quedarse en todos sus puestos que él no se moverá del suyo y cumplirá su promesa”, con gran oratoria a los obreros . El Ministro Vinelli convoca a Haya, le presenta dos modelos de Decretos, Haya escoge el primero y le pide que lo firme, el Ministro le da su palabra que espere y acuerdan un trato, cabizbajo y preocupado vuelve a la Asamblea, poco más tarde llega el chofer del Ministro con un sobre blanco a nombre de Víctor Raúl Haya de la Torre y el “ Decreto está ahí ”, se dirige al Parque Neptuno y ante los centenares de obreros lee con ovación el Decreto de las 8 Horas y pide levantar la huelga, un grupo de anarco sindicalistas se niega hasta que liberen a los presos, Haya decide someter a votación y gana por un respaldo casi total, los anarco-sindicalistas reconocen: “con este muchacho no se puede”. Los cientos de obrero se dirigen a la Plaza de Armas y un centenar de manifestantes viene en sentido contrario “¡ Son los Presos !” grita la multitud, miles se dirigen a Palacio, el Presidente Pardo responde parsimonioso y después pasan por el Ministerio de Fomento, el Ministro Vinelli abrazo a los dirigentes sindicalistas y a los estudiantes. Nunca olvidara aquel día Víctor

Raúl, un jueves 16 de enero de 1919, resistencia heroica de un gesta revolucionaria, y con profunda alegría volvió al Palacio de la Exposición y saludó uno a uno a los delegados de las fábricas de tejidos El Inca, La Victoria, San Jacinto, Progreso, Santa Catalina y La Unión. Luego participa en su reunión donde propone que se reúnan y organicen en una poderosa Federación de Tejidos del Perú, no hace falta discutir mucho, todos aceptan la propuesta y no tardaron las muestras de agradecimiento de las distintas organizaciones sindicales hacia el líder Universitario: VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE.

Lideres del Apra y Victor Raúl festejando el aniversario de las 8 horas.

El vínculo que tuvo Haya de la Torre con el Anarcosindicalismo fue muy estrecho, y en la época en que ocurrió estos hechos, constituían la vanguardia de los luchadores sociales. En un reciente libro de Nelson Manrique encontramos lo siguiente:

El abandono de la línea insurreccional. El Apra y el anarquismo El Apra, como lo definió Haya de la Torre en el momento de su fundación, era un partido marxista revolucionario que se proponía asaltar el poder para realizar, desde él, las grandes transformaciones que el país demandaba. Esta prédica le ganó el respaldo de importantes núcleos populares, algunos de los cuales —particularmente en el norte del país— provenían de la tradición radical anarquista. En una entrevista concedida a la revista Caretas, en marzo de 1971, Haya rememoraba la notable influencia que tuvieron los trabajadores ácratas de La Libertad en la creación del Apra: «Nosotros tuvimos mucha influencia de los anarcosindicalistas. En Trujillo hubo un foco anarcosindicalista, que lo encabezaba un negrito que se llamó Julio Reynaga. Era una especie de Diógenes callejero, que predicaba en cada esquina su anarquismo puro. El nombre de Julio Reynaga es el de un Colegio hoy día dedicado a los jóvenes obreros. Este hombre tenía mucha acción proselitista» (Hildebrandt y Lévano 1971b). Haya admiraba sinceramente a los anarquistas y desde el comienzo de su actividad política buscó un acercamiento con ellos: «el movimiento anarcosindicalista ha sido uno de los movimientos más puros, más limpios, más auténticos, que haya existido en el Perú. Estaban bajo la égida de González Prada. Fueron hombres que han muerto en su ley» (Hildebrandt y Lévano 1971b). Para el joven Haya y sus amigos no se trataba de una admiración de espectadores. Según sus recuerdos, desde muy jóvenes, quienes luego fundarían el aprismo trataron de relacionarse con estos extraordinarios trabajadores: «Reynaga, Meza Vélez, Machado, una serie de estos obreros eran amigos nuestros, en Trujillo. Tenían una biblioteca que estaba cerca de mi casa, y a la cual nos escapábamos ya de chicos, y a la cual le hicimos algunos obsequios de pantallas y cosas que sobraban en la casa. Entonces comenzó esta cosa a influirnos mucho. En esa biblioteca se izaba sólo la bandera roja» (Hildebrandt y Lévano 1971b). El otro antecedente que cita Haya como influencia para la ética aprista es la formación religiosa de buena parte de los fundadores del Apra: «Nosotros fuimos todos seminaristas. Garrido, Orrego, nosotros los hermanos Haya, Alcides Spelucín». Recuerda a los curas franceses que los formaron, como excelentes profesores: «Ellos nos inculcaron el rigor cartesiano, tan necesario en países como el nuestro. Hasta nos hacían leer a Voltaire y Rousseau. Eran curas liberales» (Hildebrandt y Lévano 1971b). Haya define a Julio Reynaga como «un anarquista puro, casi insociable. Pero al mismo tiempo era un tipo a lo Bakunin. No era un tipo kropotkiniano, de crear grupos de comunismo anárquico […] Nosotros somos antimarxistas originarios35. Por la polémica […] González Prada […] Todo lo que era dictadura, y esto es muy importante, suscitaba nuestra protesta. Primero por las ideas liberales del colegio y después por las ideas anarquistas» (Hildebrandt y Lévano 1971b). Rememorando a Fonkén, uno de los grandes líderes anarcosindicalistas, Haya afirma: «Tipos como él fueron realmente los originadores del Apra».

A lo largo de los años veinte las organizaciones anarquistas entraron en crisis debido a la imposibilidad de concretar su ideario rechazando la política, un quehacer que despreciaban. Numerosos anarquistas que querían hacer la revolución se incorporaron al Apra: «Nuestro arreglo con los anarquistas —dice Haya— era así. El anarquismo decía: ni Dios, ni Ley, ni Patria. Entonces yo les decía: a Dios lo dejamos tranquilo. A la ley ataquémosla. Pero tomemos lo que el anarquismo tiene de principal: la formación de la ―Conciencia‖; y eso se forma con educación y cultura. Yo les tengo una gran admiración» (1971b). Aunque los trabajadores anarquistas fueron una minoría, ejercieron una gran influencia durante las primeras décadas del siglo XX gracias a su cultura, su formación y su capacidad de llegar a sus compañeros de clase a través de la prensa obrera, el teatro, etcétera (Portocarrero 1987). Frente a una interpretación que pone énfasis en el carácter populista del Apra y su capacidad de controlar con este discurso a los obreros, Steven Hirsch insiste en la tradición anarquista y anarcosindicalista de los trabajadores peruanos, que los dotaba de una cultura para la cual la auto emancipación y la autonomía política frente a otras clases sociales eran valores fundamentales; valores que llevaron consigo cuando se aliaron con el Apra (Hirsch 1997). (Nelson Manrique, ¡Usted Fue Aprista! Bases Para Una Historia Crítica del Apra, Fondo Editorial PUC del Perú, 2009, Pág. 74)

VII. LAS UNIVERSIDADES POPULARES GONZALES PRADA.
Haya De La Torre por su activismo juvenil claramente influenciado por Manuel Gonzáles Prada, fue elegido presidente de la Federación de Estudiantes en 1919 y participó en el primer Congreso Nacional de Estudiantes el 11 de marzo de 1920, en cuyos debates obtuvo la aprobación del proyecto de creación de centros autogestionarios de extensión cultural llamados “Universidades Populares”. La primera universidad popular se fundó en Lima el 22 de enero de 1921 pero fue trasladada a Vitarte el 2 de febrero, con el fin de estar más cerca de los obreros. Un año después, el proyecto tomó el nombre de Universidades Populares González Prada. Como gestor de esta iniciativa, Víctor Raúl fue invitado por los estudiantes uruguayos, visitando La Paz, Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile difundiendo los ideales de la reforma universitaria y promoviendo una participación directa de la juventud en la renovación de América Latina.

Dirigentes del sindicato de obreros de la fábrica El Tigre pidiendo al presidente de la FEP, Víctor Raúl Haya de la Torre que intervenga en la defensa de sus derechos, 1920.

El nombre de Haya de la Torre recorre el Perú y los medios hablan de él. Crece y se consolida las Universidades Populares-UP, se va formando el germen del Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales, los alumnos obreros se incrementan y los profesores también. El 22 de julio de 1922, en el cuarto aniversario de la muerte de González Prada un año y seis meses de las UP, Haya anuncia que debe hacerse digna de que la UP debería llamarse González Prada, por su filosofía libertaria, doña Adriana viuda de González Prada que es invitada se emociona. UP es una obra grande, sólida y de merecido honor. Pronto se aperturas más locales de las UP en Lima, en Trujillo, Arequipa, Cajamarca y ya se dice que son miles sus alumnos. Víctor Raúl recibe invitación de los estudiantes de Argentina, José Santos Chocano envía un mensaje para la

juventud de Argentina y Paraguay, visita Tucumán, Uruguay y Buenos Aires, conoce a José Ingenieros y dicta coloquios y deleita con su oratoria a la Federación de Universitaria de Argentina-FAU y ovacionado por Gabriel del Mazo. El Presidente de Argentina, Pellegrini quiere verlo, su primera impresión fue: Que joven es, le dio un consejo que recordaría toda una vida: “ Que su vida sea una línea, consejo de amigo y de viejo ”. Haya nunca lo olvidaría. Llega a Chile y es recibido con algarabía por la Federación de Estudiantes de Chile y su presidente Schwaizer, entabló amistad con Gabriela Mistral. Haya llama a la Unidad de América Latina y el chileno Gandulfo, grita: “ Juremos que no iremos a la guerra contra el Perú ”. Invitado a comer por diplomático Paulino Alfonso y le revela el tratado ya convenido sobre Tacna y Arica, mientras A. B. Leguía seguía haciendo demagogia con lemas electoreros agitando temas de peruanidad sobre: “Tacna, Arica y Tarapacá son peruanos.” Llegado a Perú fue llamado por A. B. Leguía, le increpa sus visitas y su acercamiento con enemigos de Perú, Chile, Haya detalla que no ha ido a hacer política, pero le dice la conversación con Paulino y el tratado que ha pactado a espaldas de los peruanos, la “partija de Tacna y Arica”. Una vez con los obreros, le advierten que hay rumores que lo quieren apresar, pero Haya convencido replica, Leguía no me hará nada, “él sabe lo que yo sé lo que imagino que nadie sabía”. A. B. Leguía dijo a su entorno, este joven estudiante es muy peligroso, le he ofrecido de todo y me rechaza, es incorruptible. Regresa a Trujillo después de cinco años, vio el surgimiento de nuevos intelectuales, su obra de las UP sigue creciendo, por el Valle de Chicama y Salaverry. Las advertencias son más serias, peligro de cárcel o deportación. Recibe muchos mensajes de apoyo, entre ellos de Vasconcelos: “Estoy seguro que acabaran persiguiéndote, vengase a México”, también de Carlos Pellicer y Gabriel del Mazo de Argentina. Regresa a Lima, los obreros advierten que hay amenazas contra su vida, en San Marcos se volvió a encontrarse con su enemigo, el Dr. Miro Quesada, a quién había tachado y expulsado de San Marcos, éste se vengó de Haya desaprobándolo nuevamente. Haya sigue con la organización de las UP. En la Universidad Popular G.P del Callao, sufre el primer atentado contra su vida, los “soplones” de A. B. Leguía han disparado a quemarropa, desde ese momento vive escondido pero sigue dictando clases y conoce a Mariátegui. Los obreros y estudiantes se hermanan en el trabajo de auto educarse, forman lazos de amistad más allá de un simple compromiso, era una nueva forma de lucha, una forma de exigir los derechos con razón y con corazón. Los anarquistas tienen su propia opinión sobre las Universidades Populares Gonzáles Prada y de su Rector, así dicen: En el año 1920 al realizarse un Congreso Estudiantil en el Cuzco, Se acordó organizar en el Perú las Universidades Populares en Lima. Un grupo de estudiantes universitarios al frente del cual estaba Víctor Raúl Haya de la Torre, que por aque1 tiempo estaba imbuido de las ideas de Manuel González Prada, llegó al campo obrero a participar en la lucha social. No pasó mucho tiempo antes de convertirse en el lazarillo

de los obreros. Después fundó la "Universidad Popular Gonzáles Prada"; con el vehemente deseo de "educar" al pueblo. Con el señuelo de la palabra "cultura" explotó taimadamente la buena fe de los que creyeron en la falsa postura que adoptaba. Haya de la Torre y compañía tomaron el nombre de Manuel González Prada Sin tener en consideración que él fue el primer revolucionario anarquista que tuvo el Perú. Polemista de verbo encendido, fustigó sin piedad a los políticos farsantes y malandrines, diciendo: "La política es podredumbre con guante blanco; estos insensatos beduinos han convertido al Perú en un oasis". Haya de la Torre, con un cinismo. Incalificable ha manifestado que si el maestro hubiera vivida sería aprista. Nosotros" en homenaje a su memoria, replicamos que si viviera estaría junto a Sus compañeros anarquistas y con rebenque en mano castigaría a los malos discípulos que han hecho escarnio de su nombre. (El Anarcosindicalismo en el Perú, Ediciones Tierra y Libertad, México 1 D.F, Noviembre 1961, Pág. 21).

VIII. 23 DE MAYO, JORNADA POR LA LIBERTAD DE CONCIENCIA EN EL PERU. LA PARTICIPACION DE LOS MASONES, LIBERALES Y ANARQUISTAS.
Hemos oído, que los masones tuvieron mucho que ver con la formación de las corrientes políticas de fines del siglo XIX y los inicios del siglo XX en el Perú, los masones y los liberales con su forma de pensar dieron el corpus ideológico liberal-social e influenciaron en las luchas sindicales, en la luchas por los derechos de la mujer y la formación de los nuevos líderes y sus consecuentes partidos políticos. A fines del siglo XIX se funda en Lima “El Libre Pensamiento” (1896-1904), iniciándose como bisemanario y posteriormente semanario, y se constituye en el órganos oficial de la masonería Peruana; este durante sus ocho años de existencia, fue dirigido por Christian Dam, que era masón y librepensador. La finalidad de la publicación en su inicio fue el de ampliar la red de la masonería a nivel nacional, recibiendo canjes de otros similares como “El Ferrocarril” (Cajamarca), “La Prensa Libre” (Chiclayo), “El Eco” (Huancayo), “El Padre Chueca” (Iquique), “El Heraldo Evangélico”(Valparaíso), “El Chira” (Sullana), “El Porvenir” (New York) diario defensor de la causa cubana entre otros. Su contenido en un primer momento se concentró en la crítica anticlerical y su ingerencia religiosa en las decisiones políticas al interior del Estado, pero también trataron temas como: El matrimonio civil, la difusión del liberalismo social, el rol de la juventud universitaria, la libertad de cultos, la fundación de escuelas laicas y la defensa de los derechos de la mujer. Así “el libre pensador no se preocupa ya del cielo, del infierno, ni aún de la muerte, ni menos de los días en que Dios creó el mundo, así sean tan largos como los días de la indulgencia o jubileo universal. Lo que le preocupa es la vida; la justicia, no como, sino como será, los derechos humanos, esos que están no solo en los libros, sino en las necesidades del día”. (Mariano Torres, El Libre Pensamiento, 1900, Nº 232). En el año 1897 se inicia una incursión formal en política de los masones, al permitirse la participación de los extranjeros en los gobiernos municipales, así se dijo: “hoy se experimenta la buena obra de algunos patriotas representantes de la patria, que sostuvieron la idea hasta hacerla Ley Nacional de descentralizarse de la influencia política las corporaciones municipales, para dar cabida a los de otras nacionalidades en los intereses comunes del pueblo” (El Libre Pensamiento, Nº 39, 1897).

El librepensamiento reveló claramente la consistencia del liberalismo social, el internacionalismo, anticlericalismo, educación laica, moral cívica y participación política, valores esenciales con los cuales los masones formaron a los líderes de esa época, pero también generó constantes persecuciones por parte del estado y de la Iglesia, sin embargo y pese a tales dificultades se constituyo en una permanente tribuna contra el conservadurismo. El anarquismo inicialmente y el indigenismo después expresan en sus raíces parte del pensamiento liberal social y dan origen a los partidos políticos modernos. El Perú comienza el siglo pasado lleno de lo que hoy llamamos “conflictos sociales”. Los trabajadores habían logrado la jornada de las ocho horas de trabajo mediante un paro general en enero de 1919. Los estudiantes luchaban contra el conservadurismo y la esclerosis de los claustros, por la reforma universitaria, haciéndose eco del grito de Córdoba, Argentina. En 1921 se inaugura la Universidad Popular González Prada (UP), un esfuerzo educativo conjunto de obreros y estudiantes de la Universidad de San Marcos. Los estudiantes iban a dictar cursos a los trabajadores, sin costo alguno, formándose un espacio de diálogo y comunicación obrero-estudiantil. En 1921 y 1922 Leguía cierra la Universidad de San Marcos, con lo cual los estudiantes, impedidos de ir a clases, tienen más tiempo para dedicarse a dar clases en la Universidad Popular. Para 1923 la UP era toda una institución , tan es así que algunos sindicalistas se quejaban porque la veían con más poder que los propios sindicatos. Según Haya de la Torre, la UP tuvo entre sus alumnos a cinco mil trabajadores y trabajadoras. En mayo de 1923 Leguía pretende manipular el sentimiento católico de la población. Consagrando al Perú al Corazón de Jesús buscando justificar la prórroga de su mandato presidencial. Es denunciado por la prensa, por trabajadores anarquistas, por pastores evangélicos, masones y liberales, pero principalmente por los estudiantes de las Universidades Populares, que tenían en Haya de la Torre su principal vocero. La Universidad Popular, era uno de los más importantes espacios de debate de la época, los trabajadores peruanos influidos por el anarquismo habían logrado ya una importante conquista en el reconocimiento de la jornada laboral de ocho horas, y la influencia del anarquista Gonzáles Prada retumbaba aún la sentencia: “Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra”. De idéntica manera los libres pensadores, masones, protestantes y otros contribuían con sus críticas a exacerbar el rechazo de una maniobra política. El sentimiento de la Universidad popular se ve reflejada en los volantes de la época, así tenemos:

Volante de la U.P. Gonzáles Prada llamando a todos los ciudadanos libres del Perú a movilizarse contra la consagración de la República al Corazón de Jesús. Fue repartido los tres días anteriores al 23 de mayo de 1923.

No cabe duda el contenido anticlerical: “Convertida en el Perú la religión en idolatría y el sacerdocio esa casta traficante que explota la sumisión fanática de la

mayoría del pueblo, privado de toda luz y de toda honda auténtica educación moral, el catolicismo, después de cuatro siglos de imperio ilimitado no formó ni espíritu social y fuerzas depuradoras ni erigió firmemente virtudes ciudadanas. La protección y el amparo católico a las razas peruanas tienen el más cruel desmentido en los cuatro millones de analfabetos con que cuenta el país, analfabetos que soportaron y soportan el yugo secular de los ―aranceles eclesiásticos‖, de las limosnas obligadas y de los copiosos diezmos sin tasa‖. Así mismo se puede apreciar la formación masónica de los que lo redactaron: ―En la hora singular que vivimos todos los hombres libres tienen el deber de unirse. Ninguna diferencia de credo político social o religioso deberá separarnos ―. El masón dice ser “hombre libre” y definen a su logia como el lugar “sin diferencias de credo político, social o religioso”. El 23 de mayo Haya pronuncia un discurso ante una multitud de estudiantes sanmarquinos condenando “la imposición del anacronismo clerical en el Perú”. Unos cinco mil estudiantes hartos de dictadura, deseosos de libertad, salen desde la Casona de San Marcos a las calles de Lima, en dirección a palacio de gobierno. Un contingente policial sale a bloquearles el paso, ante lo cual se dividen en grupos más pequeños e insisten en llegar a palacio. La policía a pie y a caballo carga sobre los manifestantes con sables y disparos que matan a dos personas, un obrero tranviario, Salomón Ponce, y un estudiante, Manuel Alarcón Vidalón. Ante estos hechos la Federación Obrera local decreta un paro general.

Haya de la Torre se dirige a la multitud de estudiantes sanmarquinos, que luego marchan por las calles de Lima, al grito de “Libertad. Muera el tirano”.

Los estudiantes fueron reprimidos a golpes de sable por la caballería. Al día siguiente se produce otra manifestación estudiantil y los estudiantes llegan a la Plaza de Armas donde Haya pronuncia un discurso. Policías no son ustedes responsables de la medida de terror que han masacrado a nuestros compañeros. El culpable es el sombrío tirano que se esconde allí, señalando al palacio de gobierno.

24 de Mayo de 1923. Trabajadores y estudiantes toman la esquina del Teatro Colón protestando por la muerte de Ponce y Alarcón. Leguía suspendió la ceremonia de consagración. (Revista Mundial No.159, Junio de 1923)

Treinta mil personas salen a las calles al sepelio de los dos fallecidos en la jornada de protesta. Ese mismo día el arzobispo de Lima anuncia que se suspende la consagración del Perú al sagrado corazón de Jesús. El movimiento de obreros y estudiantes había triunfado: el poder daba marcha atrás. Haya de

la Torre será arrestado en octubre de 1923 y haría una huelga de hambre de protesta. El régimen leguiísta lo deportaría a Panamá para deshacerse de él.

Una multitud de 30mil personas acompañó a los féretros de los muertos en la jornada del 23 de mayo.

Los Apristas dicen de la participación de Haya de la Torre lo siguiente: Dictatorialmente en Perú, se quiere implantar el Sagrado Corazón de Jesús suprimiendo la libertad de pensamiento y de creencia. Haya prepara una protesta, le comunican que lo buscan para deportarlo, pero que en verdad quieren matarlo. En vísperas del 23 de mayo, Haya ingresa por los techos a San Marcos para estar presente en la Asamblea, le comunican que se ha agravado la situación, ahora lo buscan Vivo o Muerto, pero no se amilana. Salen en marcha por las calles de Lima, pero son atacados a mansalva de sablazos y balas, Haya se arma con un bastón que descarga con furia y con la otra mano no deja de lanzar piedras, pero han matado a un Estudiante y un obrero. Sacan sus cadáveres de la morgue y lo velaría en la Universidad de San Marcos. Es rodeado San Marcos por policías y militares y lo esperan para capturarlo, Leguía da marcha atrás y da libertad para el entierro. El Dr. Miro Quesada, le extendió el brazo y le dijo: ha salvado el honor de la Universidad. Llegan al cementerio y Haya empezaría con voz ronca y firme su discurso: “ quinto no matar, quinto no matar, quinto no matar ”. El Arzobispo de Lima, Decreta suspender la consagración de la nación al Sagrado Corazón de Jesús, Haya de la Torre ha ganado la batalla. Haya es capturado y llevado al Frontón, el 02 de Octubre de 1923 los estudiantes por solidaridad y por unanimidad es elegido Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú-FEP y Manuel Seoane es elegido Vicepresidente FEP. Personalidades y gremios se solidarizan. La prisión no lo doblega. A. B. Leguía está desesperado, no entiende como un joven universitario ha hecho tambalear su gobierno dictatorial, le ofrecen deportarlo, darle 30 mil soles –una fortuna- y una pensión de cien libras, pero él contesta a los amigos de Leguía: diles que en el mundo no hay oro suficiente para comprar la conciencia de un hombre honrado. Y Haya de la Torre, es honrado. “ Lucho por conducir la precursora revolución de los espíritus, y maldigo con el calor de mi convencimiento a los explotadores el pueblo que hacen del gobierno y la política vil negocio culpable… Si he de marchar al destierro, algún día he de volver. Retornaré e mi tiempo, cuando sea llegada la hora de la gran transformación”. Este es un hecho muy recordado por los apristas debido a que representa un evento importante para la posterior fundación del APRA. De esta jornada

surgirían los dirigentes aurorales más importantes de este partido, dirigentes que fueron masones. La jornada quedó como un hecho simbólico, de culto y admiración al jefe Víctor Raúl fundador del APRA, pero sin mayor trascendencia fuera de sus filas, porque fue en realidad una movilización masiva y un hecho de connotación nacional. “Fue la protesta anticlerical más importante en la historia del Perú”, donde sumaron esfuerzo los obreros, estudiantes, protestantes, liberales y masones.

Biblioteca Obrera de Bajo del Puente. Salon de Lectura. Leyendo de pie Manuel Pedraza, obrero de construcción civil.

Las Universidades Populares, fueron el escenario y crisol, donde se debatía todas las ideologías y formas de pensamiento que llegaron de Europa y otras latitudes, allí se sintetizo el concepto de “Frente Único”, que posteriormente es recogido por el Apra como el “partido de Frente Único de trabajadores manuales e intelectuales”, que formalizaría Víctor Raúl haya de la Torre por primera vez en su artículo publicado originalmente en inglés en el órgano del Partido Laborista Británico, “The Labour Mounthly”, con el título: ¿What is the Apra? En noviembre del año 1926. El reconocimiento a los jóvenes que participaron en esta jornada, cuyos mártires pasaron a la historia, quedaron inmortalizados en la placa que coloco la Federación de Estudiantes del Perú, recordando la gesta “Por la Libertad de Conciencia y la Unión de los Trabajadores Manuales e Intelectuales del Perú”, un modesto homenaje, que perenniza un hecho histórico.

El homenaje de la Federación de Estudiantes del Perú a los caídos en la jornada por la libertad de conciencia.

Resulta curioso que para la historiografía en general, los masones y la Masonería sean prácticamente ignorados en los hechos trascendentes de los últimos trescientos años. Así, cuando se trata la historia de la Revolución Francesa, la Independencia de Estados Unidos o la liberación de las naciones americanas de la dominación española, nada se dice o solo se explica de manera fragmentaria la filosofía masónica y/o la presencia de masones en las filas que impulsaron esos cambios. Sin embargo allí estuvieron los masones, por tanto es necesario romper el pacto infame de hablar a media voz, y decir lo que sea necesario, para explicar la presencia y participación de los masones, como en esta ocasión. En el año 1923 los discípulos, de la Universidad Popular Gonzales Prada, invitaron al pueblo a una asamblea que se realizaría el 23 de mayo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En ella se informó que el Presidente Leguía iba a consagrar el Perú al Corazón de Jesús, siendo necesario impedirlo, y para ello era conveniente hacer una manifestación de protesta. Al salir, la' policía trato de dispersarla, pero el grueso de manifestantes dividiéronse en dos partes, uno tomaron la Colmena Izquierda y los otros por la calle Huérfanos, en ese lugar se produjo un choque con la policía y también con los frailes; al hacerse fuego contra los manifestantes, cayeron víctimas de las balas el obrero Ponce y el estudiante Alarcón Vidalón, resultando muchos heridos. El 24 de mayo, la Federación Local declaró la huelga general, ya su vez invitaba a los trabajadores a ir a la morgue a sacar los cadáveres; hubo que luchar fuerte con los gendarmes para recuperarlos y llevarlos a la Universidad para que se velaran. El 25 de mayo se realizan los funerales; después de tres días de huelga en protesta por los hechos ocurridos, se levantó el paro; los discípulos de Lutero, Dr. Mackay, los evangelistas y masones se frotaban las manos de contento por lo que pasaba. En esa época dirigía él movimiento obrero la Federación Local. (El Anarco

Sindicalismo en el Perú, Ediciones Tierra y Libertad, México 1 D.F. 1961, Pág. 27). “Claridad” Nº 1 que se publicó en la primera quincena de mayo de 1923, nos muestra su clara influencia de los masones cuando indica: CLARIDAD no tiene subvenciones. Su vida depende del aliento de los hombres libres.

La Revista “Claridad” Órgano de la Juventud Libre del Perú, dirigido por Víctor Raúl Haya de la Torre, donde también colaboraba Mariategui, en su Nº 2 publica lo siguiente:

De la lectura del texto se puede apreciar como la iglesia y los sectores más conservadores a través de “La Crónica” pretendían desinformar a la opinión pública atacando las jornadas del 23 de mayo como una expresión de la “cercana dictadura comunista” que era promovida por la Universidad Popular Gonzales Prada; por otra parte los estudiantes, obreros, liberales y anarco sindicalistas ratifican que la muerte de Manuel Alarcón y Salomón Ponce era por defender “La Libertad de Pensar”. Otros se ensañaron tanto con Haya que le tildaron de ateo y enemigo de la iglesia, argumento que fue utilizado por muchas décadas, por los sectores mas conservadores de la sociedad limeña y del interior del país, razón por lo que siempre se hacia hincapié que ello no era así.

(Biografía y Gráficos de Haya de la Torre, Editorial APRA, Lima, 1931) Recientemente el M:.M:. Armando Villanueva del Campo escribió lo siguiente:

CARTA A LOS COMPAÑEROS APRISTAS Hace ochenta y ocho años, comandada por el estudiante Víctor Raúl Haya de la Torre se produjo en el Perú la primera insurgencia civil frente al gobierno de don Augusto Leguía, que había amanecido popular el 4 de julio de 1919, agitando las banderas de “La Patria Nueva“. Con tal pendón fue derrocado el gobierno civilista de José Pardo y al año siguiente, ocupando el poder Leguía surgió la Constitución del año 20 que entre otros avances prohibía la reelección presidencial. Esto no obstante a comienzos del 23 se hizo ostensible la voluntad de Leguía de reelegirse presidente. Paralelamente en mayo del mismo año se publicó una Pastoral del Arzobispo de Lima anunciando que la República Peruana sería consagrada al Corazón de Jesús, lo cual violaba el principio de la nueva Constitución de la Libertad de Cultos. Se hizo evidente que la disposición arzobispal apoyaba el reeleccionismo. Comenzó a surgir en algunos medios de prensa, especialmente “La Crónica” y la revista “Variedades” y de sectores intelectuales, y de los sindicatos y universidades la protesta por tal situación, y fue la voz de Haya de la Torre la que unificó estas fuerzas, convocándolas a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para el miércoles 23 de mayo. La multitud integrada fundamentalmente por estudiantes y obreros salió a las calles. Y en la De los Huérfanos, frente a su iglesia, la gendarmería disparó contra los manifestantes que llevaban a la cabeza al estudiante Haya de la Torre. Hubo combate y murieron el estudiante Alarcón Vidalón y el obrero Salomón Ponce, y más de tres soldados. Atacados por varios flancos los manifestantes se separaron tras el anuncio de Víctor Raúl de ir a concentrarse a la Plaza de Armas. En un momento quedó solo. Dice Jorge Basadre en su Historia de La República: “Aquella noche Haya de la Torre recorrió solo las calles centrales, anunciando la muerte del estudiante y del obrero, y pidiendo que se dejara sentir la protesta popular. Y desde las gradas de la catedral, el joven caudillo apostrofó al gobierno: “Tras los muros de Palacio se encuentra el tirano que ha causado la muerte en el pueblo y desde hoy no cejaremos en la lucha por la recuperación de la libertad”. La contienda duró tres días hasta el entierro por los estudiantes y los obreros caídos. Son celebres las palabras de Haya de la Torre, al iniciar su oración fúnebre “El quinto no matar…”. Aquella jornada histórica que ahora muy pocos recuerdan marcó para lo que sería el aprismo, su cuarta base en el proceso de su gestación: La base cívica, pues por primera vez la lucha social de esos días tuvo un carácter de insurrección popular, ajena a los partidos políticos de entonces. Jorge Basadre, el historiador que he mencionado, dice al respecto lo siguiente: “Una nueva fuerza surgía, beligerante ante el Leguiismo, con raíces juveniles y populares, ajena a los políticos y hostil a ellos…” He dicho en el párrafo anterior que la jornada del 23 de mayo de 1923 fue la cuarta base en el proceso de la gestación Aprista, y es que la Alianza Popular

Revolucionaria Americana (APRA) y los partidos apristas que surgieron en indoamerica a partir de 1924, especialmente en Panamá, Cuba, Venezuela, México, El Salvador y Costa Rica, luego Perú en 1930, fueron producto de un proceso y no de una improvisación electoral o de pasajera circunstancia política. Hay que señalar también al respecto que este proceso de gestación que duró años es indesligable de la vida y acción de Haya de la Torre. Hagamos al respecto una breve síntesis. La primera raíz es la que germina en Víctor Raúl en el Cusco, en 1918 cuando siendo secretario privado del prefecto coronel Cesar Gonzales Navarrete (NOTA 01) pudo conocer y convivir con los indígenas peruanos y bolivianos, la tragedia de su vida y de su historia como pueblos oprimidos. Me contaba Haya de la Torre, en una época en que vivimos juntos durante el tiempo de la lucha clandestina, de la resistencia, como le había producido una reacción de protesta y repugnancia ver como se trataba a los indígenas: “En un viaje a caballo hacia Apurímac, nos alojamos en la hacienda de la familia …, y en la noche reparé que en la puerta de mi dormitorio había un nativo tendido custodiándome y lo hice pasar a mi dormitorio, lo cual motivó que el gamonal dueño de la hacienda me recriminara porque le daba el trato que le correspondía a un huésped” me dijo Haya de la Torre del rechazo que motivaron en él esas palabras a las que respondió: “El día que este campesino aprenda a leer, será igual a usted”. Me contó también como desde las ruinas de Sacsayhuamán, acompañado de un inglés, pasó un grupo de indígenas chacchando coca, demacrados, y el gringo le dijo: “Que raza tan fea”, y Víctor Raúl le respondió: “Serán hermosos el día que sean cultos, pero para ello hay que terminar con la opresión de los hacendados”. Yo creo por lo expuesto que en el Cusco es donde surge el indigenismo de Haya de la Torre, que se convierte después en la primera etapa del proceso Aprista. (NOTA 02) Un año después, ya en Lima, una delegación de estudiantes de la Universidad de San Marcos (Haya de la Torre, Valentín Quezada y Bruno Bueno de la Fuente) se incorporó a la lucha que la clase obrera de Lima mantenía para conquistar a nivel nacional la jornada de 8 horas que en parte fue lograda por la gestión personal e Haya de la Torre. Ese factor sindicalista constituye la segunda base de lo que sería el APRA. Y la tercera se da en el Congreso del Cusco de 1920 cuando se crean las Universidades Populares, a través de las cuales los estudiantes universitarios rompieron las barreras intelectualoides y fueron junto a los obreros a la Universidad Popular, que se llamaría después Gonzales Prada. Esta es la tercera base del APRA, la base cultural, y la cuarta es la que hemos relatado con motivo a este artículo. Pero hay otros dos puntos germinales del APRA y son: el de la Unidad de los pueblos de América Latina, cuyo proceso viene naciendo en Haya de la Torre, desde sus viajes como Presidente en la Federación de Estudiantes de 1920 y que se define cuando es deportado por Leguía en octubre de 1923, y recorriendo parte del continente confirma que nacimos de una misma semilla que tuvo por

antecedente prehispánico el Imperio de los Incas y posteriormente la lucha independentista que terminó con la denominación española. El antiimperialismo constituyó el elemento definitorio de lo que es el APRA. Siendo la finalidad de esta carta recordar los ochenta y ocho años de la heroica jornada del 23 de mayo, debía en este punto dar término a ella. Pero ocurre que también este año se cumplen ochenta y uno de la fundación del Partido Aprista Peruano y no puedo prescindir de referirme a aspectos generales de lo que ya fue culminación de una historia que se inició el 20 de setiembre de 1930. Haya de la Torre fue candidato a la presidencia en 1931 siendo burlada su victoria e imponiéndose la dictadura de Sánchez Cerro que al partir de 1932 puso al aprismo fuera de la ley lo que duraría 21 años. En esta condición, perseguido sin tregua; si agregamos a estos veintiuno, los ocho que había tenido Víctor Raúl en el destierro leguiísta, diríamos que hemos contado veintinueve años de persecución, de exilio, de destierro y de muerte. Y en 1956, en el segundo gobierno de Manuel Prado, el mismo 28 de julio de de ese año se otorgó la amnistía y se terminó con la discriminación. Desde entonces el Aprismo no fue asesinamente perseguido pero enfrentó a los gobiernos dictatoriales de Pérez Godoy y compañía, los once del militarismo velazquista y al fujimorismo. Tocó a la historia del APRA luchar por la recuperación de la libertad desde el mismo día de la fundación del Partido. Y las elecciones en que participó Haya de la Torre fueron anuladas. No es el momento de tratar de estos temas ni de las etapas en las que el Aprismo tuvo que concertar alianzas en defensa de la democracia, pero lo que sí puedo decir es que esos años de persecución constituyeron la etapa heroica de un pueblo que por miles fue sacrificado, fusilado, asesinado, masacrado, a todo lo cual el APRA respondió a la violencia con la heroicidad y a la cobardía con el ejemplo valeroso de quienes cayeron, civiles o militares, vivando al APRA. Haya de la Torre estuvo siempre hasta su muerte al frente del partido, salvo los cinco años de asilo que pasó en la embajada de Colombia, entre 1950 y 1955. Pero quiero destacar que todos aquellos que perdieron su libertad, y que fueron desterrados y derramaron su sangre, lo hicieron por los ideales y principios superiores que germinaron la existencia del aprismo, y que caracterizaron su historia hasta estos últimos años en los que ha surgido, lamentablemente, una crisis que la juventud debe redimir, eliminando despiadadamente a todos aquellos que han llevado al Partido a la derrota. A mis noventa y seis años y posiblemente en vísperas de la muerte, invoco a la juventud, a los apristas mujeres y hombres de convicción, a retornar los principios y la conducta ejemplar que tuvieron los apristas desde los tiempos de la fundación. Constituye una vergüenza para la historia del APRA haber llegado en estos días de vísperas electorales a una situación en la que no tenemos candidatura a la Presidencia de la República por la ambición personal de quienes debían estar ya eliminados del Partido. Y pido en esta carta que dirijo a los apristas, pido a los que aún pueden ser considerados como tales en

la Dirección del Partido, que se acuerde que cada aprista debe votar conforme a su conciencia, tomando en cuenta que la historia se escribe con verdad y con sacrifico, y no con mentiras ni injurias y menos sujetándose al entreguismo a potencias extranjeras o colocándose al margen de la capacidad de los candidatos y sus programas haciendo la guerra sucia y fundándose en lo que fueran los padres o los hermanos. Esto es una estupidez política. Al despedirme de los compañeros del Partido quiero recordarles que no olviden el 23 de mayo de 1923 donde se forjó con la sangre de estudiantes y obreros el Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales. Y recuerdo que aquella fecha no fue anticatólica, por lo que se escribió en una publicación, al pie de un dibujo de Jesús sacrificado y brotando sangre de sus manos: Señor: Esta Sangre que en tus manos ves - No es la de tu Divino Corazón - Es la de que sin justicia ni razón se derramó el veintitrés. Armando Villanueva del Campo Lima, 23 de Mayo del 2011
NOTA 01: Fue prefecto de la libertad e intimó con la familia de Víctor Raúl a quien invitó como secretario privado al Cusco, lo cual motiva que Haya de la Torre, después de llegar a Lima pasara al Cusco. En Arequipa se alojó en casa de la familia Del Prado. Algunos biógrafos han confundido a este coronel Gonzales con un señor Gonzales Orbegozo. Conocí a Gonzales Navarrete por ser padrino de bautizo de mi hermano, y este apellido lo transmití a un biógrafo de Haya de la Torre. NOTA 02: Aunque el anarquismo fue la inquietud original en Haya de la Torre y posteriormente fue compañero de los anarquistas en Lima, así como también su concepción de tiempo espacio histórico nace de escolar en Chan-chan, son estos factores concurrentes a la concepción aprista.

Armando Villanueva del Campo.

IX. LA FUNDACION DEL APRA EN MEXICO.
Al perfilarse la política dictatorial del presidente Augusto B. Leguía, la actividad política del dirigente estudiantil subió un escalón al movilizar a los estudiantes en defensa de las libertades constitucionales. Como pretexto de esta campaña en contra del autoritarismo, se impulsó la oposición a la proyectada consagración oficial del país al Corazón de Jesús; como resultado de las acciones callejeras murieron el 23 de mayo un estudiante y un obrero, que el movimiento convirtió desde entonces en símbolos de la unidad obreroestudiantil. Complementariamente, Haya de la Torre se dedicó a editar la revista radical estudiantil Claridad, en colaboración con José Carlos Mariátegui, como “órgano de la juventud libre del Perú” y de las “Universidades Populares”. A la par, publicó su primer opúsculo, Dos cartas de Haya de la Torre (1923), donde expone un ideario basado en el individualismo virtuoso del “arielismo“ y en un anhelo de revolución social derivado de discursos anarquistas. Su actividad política radical lo llevó a ser apresado en octubre de 1923, frente a lo cual la Federación de Estudiantes, gracias a la generosidad de Manuel Seoane, que declina su victoria electoral, lo reelige nuevamente presidente.

Manuel Seoane denunciando ante los obreros de Vitarte la deportación de Haya de la Torre, octubre de 1923.

Hubo amplias protestas populares mientras Víctor Raúl se declarara en una severa huelga de hambre para reclamar su libertad. Para evitar más altercados, el gobierno prefirió desterrarlo a Panamá.

Víctor Raúl a bordo del Negada rumbo al destierro 1923.

Víctor Raúl, será deportado a Panamá donde es recibido como un héroe y sería el embajador de los Estudiantes del Perú, luego iría a Cuba donde dejaría grandes amigos y donde desarrollaría una conciencia ideológica política motivada por los debates con los comunistas, y posteriormente marcharía a México, recibido por Carlos Pellicer, Gabriela Mistral, Miss Ann Grave, Daniel Cosío, Pedro Enríquez, Pedro Caso rector de la Universidad, Vasconcelos y decenas de poetas, historiadores, políticos y literatos.

Inauguración de la Universidad Popular José Martí de La Habana, Víctor Raúl y Julio Antonio Mella-1923

Durante Su estancia en Cuba, conoció a Julio Antonio Mella, quién escribió lo siguiente: Víctor Raúl Haya de la Torre. Pasó entre nosotros, rápido y luminoso, como un cóndor de fuego marchando hacia los cielos infinitos. En su breve estancia se nos presentó; ora como un Mirabeau demoledor con la fuerza de su verbo de las eternas tiranías que el hombre sostiene sobre el hermano hombre, ora como el Mesías de una Buena Nueva que dice la palabra mágica de esperanza, ora como el camarada jovial, casi infantil, de alma pura e ingenua que lo entrega todo en aras de la amistad. Tenía la eterna inquietud de aquellos [,] que sintiendo el fuego sacro de un ideal [,] saben que tienen la misión divina de arder para dar luz y calor a los humanos, como los soles, centro de los sistemas, que temen consumirse pues con ellos perecerán los mundos a pesar de saber que al dar luz y calor lo hacen a costa de su propia existencia. Así el genio, así el... Como Haya debió de ser Martí, el mismo amor, la misma consagración al ideal, el mismo espíritu de combatividad serena, pero agresiva y enérgica, igual desprecio a los placeres, a las comodidades, a la vida misma. Cuando se le sentía, más que cuando se le veía en la tribuna [,] se tenía la sensación de algo misterioso vagando por el ambiente, subyugaba y dominaba en tal forma al auditorio, que este semejaba mansos cachorros de león cumpliendo las órdenes del domador, hacía reír, llorar, pensar, temer, toda la gama del sentimiento la recorría con magistral exquisitez. Es el arquetipo de la juventud latinoamericana, es un sueño de Rodó hecho realidad, es Ariel. Que como él existan muchos en todos los países de la América, es el más caro anhelo de los libertadores que no han visto terminada su obra. Que sus ideales se realicen en un futuro cercano, es un ferviente deseo de la juventud libre de Cuba. (Julio Antonio Mella. Documentos y Artículos. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, Pág. 6) Víctor Raúl Haya de la Torre, fue el embajador y la voz de los estudiantes peruanos, fue el Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú, que un 7 de Mayo de 1924, asistió al Colegio de San Ildefonso de la Universidad Autónoma de México donde entregó al Presidente de la Federación de Estudiantes de la UNAM, Lelo de Larrea, la bandera Indoamericana, que encarnaba el espíritu libertador continental, dando así al nacimiento del más grande movimiento político de Indoamérica, EL APRA.

Haya de la Torre entregando la bandera Indoamericana a la Federación de Estudiantes de México, 7 de Mayo de 1924

Haya de la Torre, genero sentimientos de todo tipo, algunos que se expresaron inicialmente bién sobre el, posteriormente cambiaron de opinión y lo atacaron furibundamente como el cubano Mella, que en su folleto ¿Qué es el ARPA?, dice lo siguiente: ¿Qué es el ARPA?

Estas iniciales tratan de corresponder al siguiente nombre: «Alianza Revolucionaria Popular Americana». Así lo hemos visto escrito en algunos periódicos. Otras veces se llama «Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales» y hasta «Partido Revolucionario Antiimperialista Latinoamericano». Algunas veces aparecen las iniciales cambiadas así [:] APRA en vez de ARPA. Lo de «Popular» va antes de lo «Revolucionario». ¿Qué interés tiene esto para las multitudes proletarias y revolucionarias? Pues que el movimiento, nacido de un grupito de estudiantes [,] ha pasado de ser una simple especulación juvenil y se ha dedicado a atacar en privado —no hay valor moral y sería mala estrategia hacerlo en público— a la Revolución rusa, a los comunistas y a todos los obreros verdaderamente revolucionarios. Por otro lado, los «arpistas» —como la poca masa obrera que los conoce les llama— quieren aparecer como sucesores de Marx y de Lenin en la América Latina, únicos intérpretes de la doctrina socialista y salvadores providenciales de los pueblos oprimidos por el imperialismo yanqui. Estos sueños no tienen nada de peligroso. Pero es necesario [de] una vez por todas, ocuparse de estos propagandistas literarios y contestar a sus errores ideológicos. (Julio Antonio Mella. Documentos y Artículos. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, Pág. 80). Por Su parte José Carlos Mariátegui en el año 1924 escribe un interesante artículo “El 1º de Mayo y el Frente Único”, donde expone su punto de vista sobre un concepto común entre los diversos luchadores sociales de la época, así dice: ―El frente único no anula la personalidad, no anula la filiación de ninguno de los que lo componen. No significa la confusión ni la amalgama de todas las doctrinas en una doctrina única. Es una acción contingente, concreta, práctica. El programa del frente único considera exclusivamente la realidad inmediata, fuera de toda abstracción y de toda utopía. Preconizar el frente único no es, pues, preconizar el confusionismo ideológico. Dentro del frente único cada cual debe conservar su propia filiación y su propio ideario. Cada cual debe trabajar por su propio credo. Pero todos deben sentirse unidos por la solidaridad de clase, vinculados por la lucha contra el adversario común, ligados por la misma voluntad revolucionaria, y la misma pasión renovadora. Formar un frente único es tener una actitud solidaria ante un problema concreto, ante una necesidad urgente. No es renunciar a la doctrina que cada uno sirve ni a la posición que cada uno ocupa en la vanguardia, la variedad de tendencias y la diversidad de matices ideológicos es inevitable en esa inmensa legión humana que se llama el proletariado. La existencia de tendencias y grupos definidos y precisos no es un mal; es por el contrario la señal de un periodo avanzado del proceso revolucionario. Lo que importa es que esos grupos y esas tendencias sepan entenderse ante la realidad concreta del día. Que no se esterilicen bizantinamente en exconfesiones y excomuniones reciprocas. Que no alejen a las masas de la revolución con el espectáculo de las querellas dogmáticas de sus predicadores. Que no empleen sus armas ni dilapiden su tiempo en herirse unos a otros, sino en combatir el orden social y sus instituciones, sus injusticias y sus crímenes. (José Carlos Mariátegui, Socialismo Creación Heroica del Pueblo, Selección de Escritos, Ediciones Propuesta, Buenos Aires, Argentina 2004, Pág. 8)

Años después discutirá estos y otros temas en una polémica epistolar con Haya de la Torre, que recogerá el concepto de Frente Único y será una de las ideas centrales del Apra, mientras que Mariátegui preconizara un partido de Clase. Sin embargo también hay de los otros que expresan una idea distinta: Haya de la Torre y el APRA. Antes dije que el marxista latinoamericano más importante antes de Fidel, el Che y Allende, fue el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre. Esa afirmación podría ser todavía insuficiente. Fidel, el Che y Allende están hoy de moda. Sus actuaciones tuvieron y siguen teniendo un eco inmenso por su carácter de desafío directo al poder norteamericano, lo cual les ganó no sólo la amplificación magistral que el movimiento comunista internacional sabe hacer de todo cuanto vaya en su favor, sino además la audiencia y la simpatía de toda Europa Occidental, la cual también sufre, no demasiado secretamente, por el exceso del poder norteamericano desde 1945, y se alegra (a veces un tanto masoquistamente) con los reveses de la po1ítica exterior de Washington. En cambio Haya de la Torre chocó muy temprano con la Tercera Internacional, y desde entonces, tanto él como sus discípulos en toda América Latina han sido víctimas de una igualmente magistral campaña de difamación, tal como sólo saben hacerla, con igual intensidad y perseverancia los mismos sectores pro-soviéticos que han puesto por las nubes a Fidel, Allende y Che Guevara. (Carlos Rangel, Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario, Monte Ávila Editores C.A. Caracas, Venezuela, Agosto 1982, Pág. 187). Finalmente debemos indicar que Víctor Raúl Haya de la Torre se inició en la Masonería a la edad de 33 años, en la Respetable Logia Simbólica “Acacia” Nº 7 practicante del R:. E:. A:. y A:. En el Oriente de Yucatán – Mérida – México, el 27 de junio de 1928 E:. V:. y obtuvo el segundo y tercer grado de la Masonería Simbólica, a la vista en la misma Logia mejicana , otorgados de en ella bajo los argumentos de “por su preparación, cultura y calidad humana”. Fue afiliado a la R:. L:. S:. “Virtud y Unión” Nº 3 del Vall:. de Lima, el 23 de octubre de 1933 E:. V:. Practicante del rito York. Estuvieron presentes en su Ceremonia de Afiliación el Q:. H:. Luis Alberto Sánchez Sánchez, y los QQ:. HH:. Antenor Orrego Espinoza (Inic:. el 16 de setiembre de 1933 E:. V:.) y el Q:. H:. Luis Emiliano Heysen Incháustegui (Inic:. el 17 de setiembre de 1933 E:. V:.), por citar otros. Para entender al masón Víctor Raúl Haya de la Torre, es necesario leer su fecunda producción, donde con claridad podremos encontrar como se formo las ideas básicas sobre los cuales descanso el ideario, doctrina y política del Apra. Además de una amplia producción periodística y panfletaria, Haya de la Torre publicó Dos cartas de Haya de la Torre (1923); Por la emancipación de América

Latina (Buenos Aires, 1927); Ideario y acción aprista (Buenos Aires, 1930); Teoría y táctica del aprismo (1931); Impresiones de la Inglaterra imperialista y la Rusia soviética (Buenos Aires, 1932); El plan del aprismo (Guayaquil, 1932); Construyendo el aprismo (Buenos Aires, 1932); Política aprista (1933); ¿A dónde va Indoamérica? (Santiago de Chile 1935, 1936 y 1954); El antiimperialismo y el APRA (Santiago de Chile, 1936, tres edic.; Lima 1970, 1972 y 1986); Excombatientes y desocupados (Santiago de Chile, 1936); La verdad del aprismo (1940); La defensa continental (Buenos Aires 1942; Lima, 1946); Cartas a los prisioneros apristas (1946); ¿Y después de la guerra, qué? (1946); Espaciotiempo-histórico (1948); Treinta años de aprismo (México, 1956); Mensaje de la Europa nórdica (Buenos Aires, 1956); y Toynbee frente a los problemas de la Historia (Buenos Aires, 1957). También publicó una colección de Obras escogidas (5 vols., 1961), a cargo de Andrés Townsend y otros colaboradores; y sus Obras completas (7 vols., 1977).

Q:. H:. Ramiro Prialé Prialé M:. M:. de la R:. L:. S:. Aurora de Huancayo Nº 15, Q:.H:. Manuel Seoane y Q:.H:. Víctor Raúl Haya de la Torre.

Y como un hecho simbólico de enorme dimensión que testimonia por que trasciende, Haya de la Torre solo cobro un sol como miembro de la Asamblea constituyente, hecho que muestra al gran maestro de juventudes, al jefe de un partido, al líder continental, al hombre libre, al maestro masón, cuya tumba es marcada por una piedra bruta con una sencilla frase: “Aquí yace la luz”.

Cheque otorgado a Haya de la Torre por concepto de ser integrante de la asamblea constituyente por la simbólica suma de un sol.

X. VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE EL MASON.
Basado en la obra “Haya De la Torre: vida y pasión de un masón ilustre”, escrita en 1993 por el B:.R:.H:. Marco A. Garcés Morales, P:.V:.M:. de nuestro Tall:. y uno de sus fundadores. Víctor Raúl Haya De la Torre nació en Trujillo, departamento de la Libertad (560 Km. Al Norte de Lima, Perú), el 22 de febrero de 1895. Sus padres fueron don Raúl Edmundo Haya y doña Zoila Victoria De la Torre y tuvo como hermanos a Agustín, Lucía, Zoila Victoria y Edmundo, éste último, Gran Maestro de Masones del Perú en 1945. Haya vino a este mundo dentro de un hogar joven y de abolengo remotísimo, donde nunca le debería faltar nada; tendría a su alcance todos los medios para una existencia segura y todos los elementos para ser un brillante exponente de la clase blasonada a la que pertenecía..

Haya de la Torre en compañía de sus padres y hermanos.

Luego de concluidos sus estudios escolares en el Seminario de San Carlos y San Marcelo, en 1913 fue admitido a la Facultad de Letras de la Universidad de Trujillo, la cual era el reflejo de la realidad socio-económica de entonces: profesores arcaicos, sociedad elitista, mentalidades obsoletas. Allí conocería a brillantes exponentes de la intelectualidad trujillana como Alcides Spelucín, Federico Esquerre, Carlos M. Cox y nuestro ilustre vate, César Vallejo. A la edad de 22 años viaja a Lima, como delegado estudiantil ante la Federación de Estudiantes del Perú. Decidido a continuar sus estudios en la capital, logra conocer al entonces Director de la Biblioteca Nacional, don Manuel Gonzales Prada, viejo luchador anarquista, quien lo impacta de inmediato declarándose su incondicional discípulo. Luego de un paso muy aleccionador por el Cusco y otras ciudades de nuestra serranía, Haya vuelve a Lima, pero totalmente cambiado, convertido en el defensor del indio y el crítico más punzante del sistema; a partir de entonces, sería el mejor aliado de los oprimidos en su lucha contra la injusticia social. A partir de ese momento, Haya tendría una agitada participación en el acontecer político y social del país, en su incesante lucha por las reivindicaciones sociales, lo que lo conduciría a su primera prisión, el 2 de octubre de 1823, luego de lo cual el gobierno del señor Leguía lo deporta. Este hecho le permite, sin embargo, establecer contactos con otros luchadores sociales en América hasta su arribo a Ciudad de México, en noviembre de ese año. Su contacto con el agrarismo mexicano sería decisivo para sus futuras concepciones políticas. Luego de esta primera visita a México, viaja por el mundo, viviendo in situ los distintos cambios que en ese entonces ocurrían. Evidentemente, todo este cúmulo de experiencias fueron el caldo de cultivo para el masón que en él germinaba. Y es así como llegamos al 27 de junio de 1928 cuando Haya, de vuelta en México, pero esta vez en Mérida, capital del estado de Yucatán, recibe la V.:.L:. en la R:.L:.S:. “Acacia” No.7 del R:.E:.A:.A:., conjuntamente con el patriota nicaragüense César Julio Sandino. Según consta en los anales de la Gran Logia Unida “La Oriental Peninsular”, Haya recibió luego el 2do. y 3er. GGr:. a la vista “por su preparación, cultura y calidad humana”. (Cabe aquí destacar aquí el trabajo incesante y dedicado del R:.H:. Humberto Meneses Arellano, primer V:.M:. de nuestro Tall:. y factótum del mismo, quien en 1987 , de propia iniciativa, luego de las indagaciones del caso, viajó a Mérida y gestionó y obtuvo de la precitada Gran Logia yucateca las certificaciones que acreditaban la condición Mas:. de Haya.)

Tres años después, enterado del derrocamiento del señor Leguía, Haya inicia el retorno a la patria, arribando a Talara, Piura el 12 de julio de 1931, en calidad de candidato presidencial por el Partido Aprista, fundado en su ausencia.. Meses después, en su Trujillo natal, el 11 de octubre, y conocido el triunfo de su oponente, pronuncia uno de sus más bellos discursos: “Este no es un día triste para nosotros; es más bien el día inicial de una etapa de prueba. Vamos a probar en el crisol de una realidad dolorosa la consistencia de nuestra organización, la fe en nuestra doctrina y la sagrada perennidad de nuestra causa....Quienes han creído que nuestra misión era llegar a Palacio, están equivocados. A Palacio llega cualquiera, porque el camino que conduce a él se compra con oro o se conquista con fusiles; pero nuestra misión era llegar a

la conciencia del pueblo antes de llegar a Palacio. Y a la conciencia del pueblo se llega, como hemos llegado nosotros: con la luz de una doctrina, con el profundo amor a una causa de justicia, con el ejemplo glorioso del sacrificio” Poco después, en enero de 1932, el gobierno del señor Sánchez Cerro, inicia una sangrienta persecución contra Haya y sus seguidores, siendo éste detenido y encarcelado. Por cierto, las protestas contra este hecho se dieron de inmediato. Citamos, como ejemplo, el pedido hecho por la R:.L:.S:. “Galileo” No.3 del Or:. de Yucatán, México, el 7 de setiembre de ese año. Al año siguiente, el 30 de abril, el señor Sánchez Cerro es asesinado y asume la Presidencia de la República el señor Oscar R. Benavides, M:.M:. de la R:.L:.S:. “Virtud y Unión” No.3. En agosto de ese año sale libre Haya y el 5 de setiembre de 1933 solicita su afiliación a esta logia, la misma que había acordado meses antes acoger en su seno a todos los HH:. de la trujillana logia “Cosmopolita” No.13 que acababa de abatir Ccol:., y a la cual lógicamente habría querido afiliarse Haya.

Es así como el 25 de octubre de 1933, durante una Ten:. en homenaje al H:. Manuel Jaén, Ministro Plenipotenciario de España en el Perú, con un marco impresionante de asistentes, se realizó la incorporación de Haya a la logia “Virtud y Unión”, donde pronunció un conceptuoso discurso de agradecimiento. Sin embargo, esta primavera democrática poco duraría y Haya, a fines de 1933, tuvo que volver a la clandestinidad que se prologaría hasta mayo de 1945, donde se elige al gobierno del señor Bustamante, cuyo mandato terminó abruptamente el 27 de octubre de 1948, a manos del señor Odría, M:.M:. de la R:.L:.S:. “Manco Cápac” No.35. Luego de un nuevo destierro, Haya regresa al país en julio de 1957 y habló del martirio de muchos compatriotas y de un dolor “...que no fue el de la bestia herida, sino el del hombre superior que perdona a sus verdugos, transformándose y purificándose para hacerse cada vez más digno...” Hermoso mensaje masónico y naturalmente humano. Y sigue entonces un período donde en la vida del país se alternan la democracia y las dictaduras, en medio de las cuales la presencia de Haya era de indiscutible liderazgo como pensador y defensor de los derechos civiles. En 1978, el gobierno militar imperante convoca a elecciones para una Asamblea Constituyente en la que Haya, que había obtenido la más alta votación, es elegido su Presidente.

Pero estaba escrito que Haya no disfrutaría del resultado final de su trabajo y la vida sólo le permitiría suscribir, a duras penas, la Constitución de 1979, que con

tanto desvelos contribuyó a crear. El 2 de agosto de 1979, víctima de un cáncer irreversible, y en la casa que le prestaron sus familiares, luego de 84 fructíferos años al servicio de su pueblo según su entender, el hombre que pudo haber tenido toda la riqueza material y todos los honores y gozar de todas las sensualidades, muere en la más absoluta humildad y estrechez económica, legándonos nada más que su ejemplo y su mensaje. La Gran Logia del Perú de inmediato coordinó los homenajes póstumos a tan dilecto H:. y su Gran Maestro, M:.R:.H:. Augusto Bohl Ebert, le encargó a la Gran Comisión de Actos Sociales, presidida coincidentemente por nuestro R:.H:. Humberto Meneses, el desarrollo de tales actividades.

Como se había previsto que los restos de Haya descansaran en Trujillo, se programó que el cortejo partiera en un viaje por tierra. Durante los más de 500 Km que distan entre Lima y Trujillo, Haya recibió multitudinarios homenajes de la membrecía a lo largo de toda la ruta. Su tumba, sita a la entrada del camposanto, está presidida por una enorme y bella piedra sin desbastar que lleva la inscripción, a guisa de epitafio: “Aquí yace la luz”. Marcelo Rodríguez Camacho, M:.M:. Vall:. de Lima, 24 de octubre del 2001, e:.v:.

INDICE.

I. II. III. IV. V. VI. VII. VIII. IX. X.

Antecedentes de la Fundación del APRA. El Perú Luego de la Guerra con Chile. La Influencia de la masonería en la Formación de los Partidos Políticos en el Perú. Manuel Gonzales Prada. El Anarcosindicalismo en el Perú. La Jornada por las 8 horas en el Perú. Las Universidades Populares Gonzales Prada. 23 de Mayo, Jornada por la Libertad de Conciencia en el Perú. La Fundación del Apra en México. Víctor Raúl Haya de la Torre el Masón.

Valle de Lima junio de 2011 Maestro Mason Herbert Oré Belsuzarri 2do. Vig:. P:.F:.C:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137-1 herberthore1@hotmail.com

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