Sobre Rem Koolhaas Antonio Negri

Octubre 2007

De todos los textos recogidos en el libro Junkspace1, Bigness (1994) es para mí el texto clave. La Ciudad Genérica (1994)y Junkspace (2001) constituyen complementos, en parte coherentes y en parte paradójicos. Estoy de acuerdo con los argumentos de Bigness, es más, para mí “Bigness” es -con Delirious New York- el texto básico para la lectura y la crítica de la arquitectura de hoy.
La Bigness es el punto en el que la arquitectura se vuelve a la vez máxima y mínimamente arquitectónica: máximamente a causa de la enormidad del objeto; mínimamente por su pérdida de autonomía -se convierte en instrumento de otras fuerzas, se vuelve dependiente. La Bigness es impersonal: el arquitecto ya no está condenado al divismo.2 La Bigness ya no necesita la ciudad: compite con la ciudad; representa la ciudad; se apropia de la ciudad; o, mejor aún, es la ciudad. Si el urbanismo genera potencialidades y la arquitectura las aprovecha, la Bigness despliega la generosidad del urbanismo contra la mezquindad de la arquitectura. Bigness = urbanismo contra arquitectura.3

Así hemos superado la poesía y la historia de la ciudad. Entre los siglos XIX y XX, entre Simmel y Weber, entre Burckhardt y Braudel, la ciudad se había convertido de nuevo en polis, en el centro imperial. Hoy el espacio y el tiempo destruyen esta centralidad utópica. La complejidad del mercado mundial reconfigura la forma de la ciudad: “más de la mitad” de la población mundial que vive en las ciudades afirma una centralidad real. Lo que está presente es la Bigness, la desmesura de la metrópolis. ¿Qué es entonces el cuerpo metropolitano? El texto La ciudad genérica es complementario de Bigness, ilustra y profundiza sus reflexiones. Yo estoy parcialmente de acuerdo con este texto. De los diecisiete párrafos que lo integran estoy de acuerdo con más de la mitad de la primera sección, en los que se des-estructuran los conceptos de identidad metropolitana, de historia de la ciudad, de espacio público; donde se deconstruyen estos conceptos mostrando de qué manera la metrópolis se ha hecho fractal, anómica, enorme, multinacional, etc. Estoy en cambio de
1

Negri se refiere a la edición italiana de los textos de Koolhaas: Rem Koolhaas, Junkspace : per un ripensamento radicale dello spazio urbano (Macerata: Quodlibet, 2006). 2 Rem Koolhaas y Office for Metropolitan Architecture. 'Bigness, or the Problem of Large', en: Rem Koolhaas y Office for Metropolitan Architecture. S M L XL : OMA. ([S.l.: s.n.], 1993). 3 Koolhaas, Junkspace.

efectivamente sin esperanza. un evento. sin vía de escape.. corrupto. cuanto más se transforma la metrópolis en un horizonte infinito. disperso. Aquí lo postmoderno -categoría fundamental del pensamiento de Koolhaas.en la que falta completamente la sonrisa. No estoy de acuerdo. Aquí la modernización alcanza la cumbre. Como el científico del Renacimiento. y se convierte en el elemento fundamental para la descripción del espacio metropolitano. repetitivo. pero al mismo tiempo éste se nos muestra perverso. pero aquí aún estalla una chispa.acuerdo en menos de la mitad del resto de este texto. Desde el repentino callejón sin salida donde te soltó una gigante escalera de granito. jirones y alaridos. especialmente en los últimos puntos. un fascismo sin dictadura: Es el fascismo exento de dictador. donde aparece una paradoja manifiesta. anónimo. El Junkspace es biopolítico. apoteosis de la modernidad.. Quién sabe por qué. La metrópolis que habitamos es un enorme teatro grotesco. . El arquitecto está cansado. vacuo. ya inaugurada plenamente en el manifiesto retroactivo para Manhattan que fue Delirious New York. transfiriendo el análisis de un surrealismo a lo De Chirico a la soñada hiper-corporeidad de Bacon. sin vía de escape. aquí en Junkspace. unas escaleras mecánicas te llevan a un destino desconocido en un trayecto con una vista provisional de yeso (…) vivimos siempre en un sándwich (…) entre lo superfluo y lo inevitable (…) sin carácter. vacío.4 Estamos ante una situación rabelesiana. pero el texto aquí desplaza la argumentación de Koolhaas. crecido entre líneas y compases. Será literatura. tanto más este Junkspace pierde la apariencia matemática y plástica de la arquitectura tradicional y asume por el contrario una fisicidad corpórea y extraordinaria. etc. donde la metrópolis viene mostrada como máquina que vacía la ciudad de realidad. como un modo de ver el presente. y más adelante explicaré y discutiré mejor este desacuerdo. postexistencial (…). Pero antes veamos Junkspace. recorre la ciudad para encontrar los carniceros que descuartizan terneras para vender la carne y le ofrecen la 4 Ibid. Cuanto más se profundiza en la crítica de la ciudad y por tanto desaparece el horizonte de la ciudad.se establece como una categoría irreversible. Este mismo urbanismo que debía vencer a la arquitectura y desmitificar al arquitecto solo existe como no-planificación de un paisaje metropolitano indefinido y perverso. pánico e inseguridad continuas. parasitismo infraestructural. De hecho aquí está el punto clave. como campo sociológico donde la horizontalidad se presenta en vías de desaparición. amargo testimonio y desencantado acusador. risible. etc. llena de sarcasmo e intensa ironía -en ocasiones de densa ironía. donde cualquier estabilización es hipócrita y fugaz -una ciudad de espacios vacíos. El arquitecto desmitificado sigue existiendo como laico.

htm. sano/enfermo. En la metrópolis productiva. Se trata de un esquema complejo en cuyo interior los dispositivos simples de inclusión y de visión (del tipo “lepra”) conviven con una articulación compleja de los espacios y de sus habitantes (del tipo “peste”). basura: pero es allí dentro donde habitamos. Si aplicamos este doble paradigma al espacio urbano. Pero al mismo tiempo debe separarse de la fuerza de trabajo y desligarla de su propia existencia para dominarla. . El resultado es la superposición de estrategias y dispositivos basados en oposiciones binarias del tipo: inclusión/exclusión. Los primeros teatros anatómicos tenían siempre vías de fuga clandestinas -normalmente un pozo o un pasadizo hacia el río.generationonline.posibilidad de anatomizar los cuerpos. con el fin de producir un gobierno global de los hombres y de las cosas. hacía notar cómo este último.el poder político de la modernidad es resultado de la convergencia y la superposición de estos dos paradigmas. Recientemente Agamben. Según Foucault -continúa Agamben. En Junkspace es ahí que se desarrolla el análisis de Koolhaas.” s. La peste en cambio da lugar a un paradigma completamente distinto: los apestados no se pueden excluir. dirigidos a subjetivar disciplinariamente y/o a controlar los sujetos.. El paradigma de la lepra es el de la exclusión: se trata de sacar a los leprosos de la ciudad. Los leprosos se tratan como apestados y los apestados como leprosos. al definir el pasaje del poder territorial del antiguo régimen al biopoder moderno mostraba dos modelos disciplinares: el del tratamiento de la lepra y el del control de la peste. tendremos un primer esquema para la comprensión del nuevo espacio metropolitano occidental. normal/anormal. sustancialmente precarias. y registrarlo todo. de establecer una división neta entre el afuera y el interior. cada calle. la inclusión disyuntiva es aquella que incluye a toda la población de la metrópolis como espacio productivo y a continuación la distribuye por funciones. Rostock añade a esta consideración la referencia al control del urbano en Génova en julio de 2001 con ocasión de la cumbre Podríamos añadir el gobierno del espacio público entorno a en 2007.d. hablando de la metrópolis y refiriéndose a Foucault. en la construcción 5 “Agamben on the metropolis.5 Agamben espacio del G8. cada casa.a través del cual hacer pasar los residuos pestilentes del trabajo anatómico. El capital no existiría si no existiese la fuerza de trabajo y no sería productivo si no le extrajese el valor. así Koolhaas atraviesa la metrópolis para encontrar su cuerpo.org/p/fpagamben4. Pero es ahí también donde comienza el descubrimiento del cuerpo metropolitano. móviles y flexibles. se trata de dividir. http://www. para anatomizarlo. ¿Qué significa todo esto? Que el Junkspace es un lugar de inclusión disyuntiva del mismo modo que lo es en general el proceso capitalista de producción. Junkspace. vigilar y controlar cada uno de los barrios.

las líneas de fractura y los muros no pueden ya considerarse simplemente como bloques puestos por el poder. la sociedad se ha puesto a trabajar: Junkspace igual a la sociedad del trabajo. Pero al mismo tiempo exceso continuo e inacabable del biopoder de la multitud y exceso en relación a la capacidad estructural de control de las instituciones dominantes. Pero este también es un momento en que se multiplican las fronteras y los obstáculos. de transformación de aquello que llega y de aquello que se marcha. que la función de dominio está aquí en cierta manera absorbida por las conciencias (y a esto se le llama fascismo). o como ciénagas en las que nos empantanamos. para comprender precisamente el Junkspace que habita en la Bigness. redes de información. además de ser extraordinariamente complejo mostrará la coextensividad de las producciones de subjetividad con la metrópolis: Circulación de mercancías. Dentro de esta totalidad explotada. dentro de este mandato laborativo. En la metrópolis postmoderna existe siempre una fractura entre pulsiones y derechos. la potencia. Cuando se pase de una condición analítica pura. de conversión y de traducción de lenguajes. la explotación feroz de estas dinámicas. Subjetivemos esta realidad postmoderna de la metrópolis. Este es su máximo esfuerzo: el reformismo hipermoderno se empeña en el intento de corregir la metrópolis desde dentro. el excedente. vive por tanto una libertad intransitiva. Es decir en la construcción de riqueza y en la extracción del provecho. Este es de nuevo -visto desde fuera. irreductible al control con el que se la intenta doblegar. Éste siempre ha seguido las transformaciones de la metrópolis reconociendo la transformación. lo que es revolucionario es el exceso. movimientos continuos y nomadismo radical de la fuerza de trabajo.el Junkspace: Desequilibrio y ruptura que se multiplican sobre el indefinido espacio metropolitano. Junto al postmodernismo de Rem Koolhaas está siempre el reformismo urbanístico.. de una objetiva e desencantada reflexión fenomenológica a tener en cuenta lo biopolítico. aquí deba considerarse como tema central. entonces el cuadro que se nos ofrecerá. pero a menudo mixtificándola y volviéndola utópica. regulado por la ideología de . es sin embargo dentro de esta ambivalencia que se abren líneas de fuga: el sufrimiento es a menudo productivo pero no es nunca revolucionario. de nuevo.. La interface es un lugar de entrada y salida. Una interface es una membrana que vibra alternativamente por los golpes de dos mundos diferentes. Tal vez. sino que pueden ser vistos como interfaces que polarizan las relaciones. Todas las energías disponibles están puestas a trabajar. es cierto. un dècalage que constituye al mismo tiempo bloqueo y potencia de las fuerzas productivas. ¿Podrán ser reconstruidos de forma revolucionaria? Dos breves notas destinadas a los urbanistas contemporáneos.de valor... un vínculo entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción disueltas en la forma biopolítica. Y si es cierto que esta libertad puede volverse en contra de sí misma. de dos pulsiones de vida diferentes.

Así el cinismo postmoderno se opone justamente al reformismo hipermoderno: Éste tiene un ojo atento a la Bigness y siempre una mirada perversa sobre el Junkspace. Estoy convencido de que las fuerzas de la vida no se han sustraído nunca al dominio y que.en definitiva cualquiera. Este proyecto se extiende a todos los sectores de la producción arquitectónica. pero son aún eficaces en la obra de mixtificación. del constituir la clase. Y de la misma manera que en las fábricas fordistas cohabitaban la dureza de la producción y la alegría del encuentro. El postmodernismo ataca a la historia pero es historizante. en realidad. Hoy atravesar una metrópolis es atravesar una fábrica inmaterial. . salario” como una estratificación arqueológica. más son éstas lugares de resistencia. las ciencias de la ciudad se han sometido al biopoder. etc. y de que no hay ninguna posibilidad de excavar una naturaleza. está inmerso en el mundo de la mercancía. ¿Es también el postmodernismo una declaración de la incapacidad de sustraerse a esta realidad? ¿Está la Bigness dominada por un sentimiento de impotencia? ¿Conduce el reconocimiento del Junkspace a la conclusión asmática de que es imposible actuar? Todo esto está ahí. Pero es también el lugar en el que la multitud se reapropia del capital y de lo común producto del trabajo. se pueda decir que están cada vez más sometidas al mandato capitalista. El racionalismo y el funcionalismo se han vuelto blandos. ataca a la Santísima Trinidad “renta. Desde este punto de vista la metrópolis es horrible. esconden la voluntad de desarticular cualquier posible antagonismo de los sujetos y de las conciencias e inundan de luz artificial todos los espacios donde la explotación y el dolor no pueden ser mostrados. provecho. figuras lineares. es necesario invertirla. en una metrópolis que lo explota. En consecuencia la metrópolis es 6 Negri se refiere a la distinción célebre.la transparencia (materiales ligeros. Aquí la industria arquitectónica revela su prentesco con la de la moda y la del cine. que Hannah Arendt retoma de Aristóteles reelaborándola. heredándola. delante de nosotros. del estar juntos.). sabe que acabará reproduciéndola. es más. al mismo tiempo plástico y formalista. es una expropiación loca de la fuerza de trabajo. La metrópolis es el capital constante en acción. Y también estoy convencido de que no hay ya esperanza de encontrar otro valor de uso que no sea el de la circulación del valor de cambio. los descompone y los recompone según lógicas que. más allá de la consistencia pesada del poder sobre el bios. predominio del vidrio. así en la metrópolis cohabitan ahora la soledad y la multitud. Basta. considerándolas superficialmente. Esta situación no puede durar más. Se trata de plegar la consistencia compleja de la metrópolis a un solo eje de lectura. Hay una crueldad que el postmodernismo consigue mostrar de manera ejemplar: es el reconocimiento de que el hombre -el ciudadano-el trabajador-el nómada. pero sabe que no puede destruirla. una zoe6. entre la esfera de la vida cualificada (bios) por la acción política y la esfera de la vida natural (zoe) simplemente reproducida por el trabajo. Y sin embargo cuanto más las ciudades y las metrópolis se convierten en lugares de producción.

de empresas de una Bildung común.. A partir de esta consciencia. Rem.d. Pero es justo a partir de su realismo y no haciéndome más ilusiones sobre el hecho de que la ciudad y la metrópolis sean ya asignados al ejercicio del biopoder. así la hegemonía del trabajo inmaterial y de la multitud cognitiva de la metrópolis. de comunas habitativas. Más allá de la transparencia hipócrita de lo hipermoderno. Koolhaas. más allá de la ilusión de que los espacios urbanos puedan ser gentrificados por clases creativas a lo Tony Blair (de verdad aquí el Junkspace se convierte en un arma de desmixtificación y de lucha).htm.org/p/fpagamben4.: s. Quizás se trata solo de volver a discutir de comunismo y de democracia. de jardines y huertos autogestionados.” s. http://www. Macerata: Quodlibet. tomándolas como indicaciones alternativas. 2006. De la misma manera que se había construido la hegemonía del obrero sobre la fábrica en el proyecto comunista. es decir la relación productiva que se extiende entre metrópolis y multitud. se trata de liberar nuevas formas de vida e investigar nuevas formas de comunidad que tiendan hacia el éxodo.l. El realismo cínico postmoderno ha ganado a mi crítica. Rem. (traducción: Miguel Mesa del Castillo) . Junkspace : per un ripensamento radicale dello spazio urbano. S M L XL : OMA. todo puede volver a comenzar. [S.al mismo tiempo lugar de explotación y terreno de éxodo. de casas ocupadas multifuncionales. todo debe volver a comenzar. Yo realmente no sé qué pueden hacer los arquitectos atrapados en la mordaza de la crisis de la modernidad. y Office for Metropolitan Architecture. es decir no del artesanado sino del General Intellect.generationonline. Bibliografía: “Agamben on the metropolis.]. Pero me parece que ellos deben decidir bien cómo interpretar la relación de inclusión/disyunción. En la dimensión de la Bigness. Me da risa cuando mis compañeros más próximos me hablan.n. ¿Será posible abrir la metrópolis a la posibilidad de encuentro y de construcción de luchas? Lo que es cierto es que ya no es el momento de clausuras resistentes ni tampoco hay espacio para utopías.. en lo común. de talleres culturales y políticos. es justamente a partir de este reconocimiento consciente que me pregunto qué quiere decir restituir la metrópolis a la producción biopolítica. puede ser construida. Koolhaas. 1993. dentro y contra del proyecto de producción.

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