You are on page 1of 2

Existen varias modalidades de esta cláusula.

La Cláusula Calvo legislativa: es aquella en que el Estado no reconoce más obligaciones hacia ellos que las que su constitución y leyes otorgan a sus propios ciudadanos. No debe demandarse ninguna indemnización del gobierno por daños sufridos en la persona o propiedades de los extranjeros durante disturbios civiles, se provee que el extranjero podría recurrir a la interposición diplomática sólo en el caso de una denegación de justicia. Los extranjeros deben quedar satisfechos con la jurisdicción local, y que sólo puedan recurrir a su gobierno para protección cuando han sufrido una denegación de justicia. La Cláusula Calvo de agotamiento de los recursos locales, el extranjero se obliga a agotar todos los remedios que proporciona la jurisdicción del país antes de intentar la ayuda de su gobierno, y generalmente aparece en el contexto de una concesión o de un contrato entre el extranjero y el gobierno. La Cláusula Calvo como renuncia a intentar la protección diplomática, el extranjero renuncia a recurrir a la protección del gobierno del país de donde es originario, insertando tal declaración en un contrato suscrito por él. El Estado podrá conceder asimismo derecho a los extranjeros siempre que convengan ante la Secretaría de relaciones exteriores en considerarse como nacionales con respecto de dichos bienes, y no invocar, por lo mismo, la protección de sus gobiernos, bajo la pena en caso de faltar al convenio, de perder en beneficio de la nación los bienes que hubieran adquirido en virtud del mismo. "los extranjeros que adquieren bienes, de cualquier naturaleza de la República Mexicana, aceptan por ese mismo hecho, considerarse como nacionales respecto de dichos bienes y no invocar la protección de su gobierno, en caso contrario, de perder en beneficio de la Nación, los bienes que hubieren adquirido." La esencia de esta cláusula es la e despojar de contenido material a cualquier reclamación diplomática hecha por daño a un extranjero. La cláusula calvo expresada en estos términos, es pues, un convenio y participa consecuentemente de todas las características de estos actos jurídicos. La renuncia a realizar los movimientos necesarios para solicitar la ayuda de su país viene a ser para el extranjero una condición que no lesiona ningún derecho; es sólo u aumento en los riesgos de pérdida asociados normalmente a cualquier relación contractual por la que se obtiene un privilegio. Los autores que impugnan la validez de una cláusula de éstas olvidan que de alguna manera se estorban las reclamaciones internacionales tiene también un carácter privado, y que las personas particulares pueden disponer de sus pretensiones. Tales reclamaciones no pueden ser presentadas sin la aprobación del individuo reclamante. Una reclamación internacional a otro estado por daño a extranjero no puede tomarse independiente de los deseos, de la actividad o del interés del reclamante; es una acción cuya iniciativa descansa en el individuo particular. De manera que el convenio por el cual el extranjero se compromete a no ser parte en una relación en la cual su concurso es necesario para que se integre legalmente, es perfectamente válido.

sino a través del funcionamiento de los recursos locales. resulta. porque la protección diplomática. como parte lesionada en un contrato no cumplido por el extranjero. además de valida. El panorama actual de la cláusula calvo. y aplicando una penalidad específica prevista. no ha vuelto a presentarse una discusión en cuanto al alcance y validez de este dispositivo. la cláusula clavo de renuncia a invocar la protección. pues indudablemente le temor del extranjero de sufrir la rescisión del contrato y sus consecuencias la detiene para pedir auxilio de sus agentes diplomáticos. la cláusula calvo es sin duda un a evolución lógica y natural del derecho de gentes. tenderá a desaparecer. En los últimos tiempos ha sido posible notar una visible ausencia de dicha cláusula en el foro de las disputas internaciones. dirigida a obtener una compensación. La resolución del contrato y la aplicación de los bienes. pierde esos bienes. so pena de perder los bienes o derechos que le corresponden por virtud del contrato en donde está inserta la cláusula Calvo. carece de fundamente ante el derecho internacional. un buen instrumento para frenar la interposición diplomática. como esta establecido en el convenio. Según el doctrinario Shea. pues sólo recurriría a ellos si estuviera determinado a abandonar definitivamente los negocios obtenidos por tal contrato. y a pesar de ello incurre en esa falta contractual.De otro modo. en los treintas. Por todo ello. por un acto del Estado. entonces. . Desde que terminó la labor de las Comisiones Mexicanas de Reclamaciones. no encontraría lugar en un sistema en el que los individuos. a los que se habrá de reconocer la calidad de sujetos del derecho de gentes. esta no se da. La reclamación de su gobierno. podrán acudir a un tribunal internacional a solicitar la reparación correspondiente si hubieren recibido alguna injuria por parte de un Estado. cuando el nacional de otro país ha renunciado a invocar el auxilio de su gobierno.