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ATENCIÓN HOSPITALARIA · DOCENCIA · GESTIÓN INVESTIGACIÓN · ATENCIÓN PRIMARIA Y COMUNITARIA

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VOL. 31 NO 9

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SEPTIEMBRE 2008

SEPARATA

nuevo equipo de infusión

Evaluación de un

Investigación

nuevo equipo de infusión
JOSÉ LUIS ALFONSO: Profesor titular Departamento Medicina Preventiva Universidad de Valencia. Jefe Servicio Medicina Preventiva, Calidad y Prevención de Riesgos Laborales, Consorcio Hospital General Universitario de Valencia. Dr. en Medicina. Dr. en Economía Aplicada. VICENTE FERRANDIS CAMPOS: Director de Enfermería Área de Hospitalización del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia. Diplomado Universitario Enfermería. Diploma Universitario Medicina del Trabajo. Máster Bioética. ANTONIO RUIZ HONTANGAS: Director de Enfermería Área de Procesos Ambulatorios del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia. Diplomado Universitario Enfermería. Diploma Universitario Medicina del Trabajo. Diplomado Gestión de Enfermería. Máster Bioética.

Evaluación de un

UN ESTUDIO DE CASOS Y CONTROLES
Resumen Puesto que la prevención y control de la infección hospitalaria constituye una de las prioridades de los hospitales actuales, se analiza el funcionamiento de dos tipos de equipos de infusión: el clásico, utilizado normalmente en el hospital donde se desarrolla el estudio, y uno nuevo que incorpora un sistema de seguridad. Tras efectuar un análisis estadístico y de costes se concluye que el nuevo sistema de perfusión resulta coste-efectivo, consiguiendo –entre otros elementos– un ahorro por paciente hospitalizado de 62,083 €.

Introducción La prevención y control de la infección hospitalaria constituye una de las prioridades de los hospitales actuales. Los continuos avances tecnológicos van dirigidos al cambio y mejora no sólo de la protección de los pacientes y la mejora de su confort, sino que también llegan a los procedimientos y las técnicas de cuidados que los trabajadores sanitarios aplican. En este estudio se comparan dos equipos de infusión, uno convencional y otro con sistemas de seguridad, demostrando que este último mejora la calidad asistencial, minimiza la infección en la terapia de infusión y facilita el trabajo del profesional sanitario. Una de las actividades más importantes y frecuentes en la actividad diaria del personal de enfermería consiste en las inserciones de catéteres y conexión de equipos de infusión para la administración de sustancias terapéuticas: sueros, fármacos, hemoderivados, etc. Este procedimiento invasivo supone la canalización de una vena con una cánula corta o palomita para acceder al árbol vascular del paciente, con la finalidad de administrar un tratamiento endovenoso que conllevará también la conexión de un equipo de infusión. Es mucha la importancia de la adecuada utilización y control, tanto de los catéteres como de los equipos de infusión ya que, en caso contrario, puede sucederse una serie de complicaciones hasta llegar a producir: • Infecciones. • Embolismos en la propia vía venosa. • Reacciones alérgicas y flebitis. • Infusión de partículas. • Incompatibilidad entre las soluciones.

EVALUATION OF A NEW INFUSION KIT: A STUDY OF CASES AND CONTROLS
Summary Since prevention and control of hospital-generated infections comprises one of the priorities in today’s hospitals, the authors analyze how two infusion kits function; one kit is the classical version normally used in the hospital where this study took place and the other is a new kit which incorporates a security system. After carrying out a statistical and cost analysis, the authors conclude that the new perfusion system is cost effective, providing, among other factors, a savings of 62.083 € per hospitalized patient.

• Goteos y manchado de la ropa donde cae el líquido de perfusión, en el proceso del purgado. • Entrada accidental de aire al torrente sanguíneo. Nadie puede sobrevivir con cantidades entre los 100 y 300 ml de aire en el torrente de sangre. Para instaurar una vía de perfusión venosa periférica es preciso tener en cuenta dos aspectos: en primer lugar lo que se considera como la fase de inserción del catéter, conexión del equipo de infusión y posteriormente la denominada fase de mantenimiento. I. La fase de inserción del catéter Comprende la preparación y explicación al paciente del procedimiento y colocarlo en la posición adecuada para la canalización venosa. Aplicación de la técnica • Lavado higiénico de manos del personal. • Selección del lugar de punción.

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Alfonso JL, Ferrandis Campos V, Ruiz Hontangas A. Evaluación de un nuevo equipo de infusión Rev ROL Enf 2008; 31(9):000-000

• Preparación de la infusión (se une el suero, sistema de goteo, llave de tres pasos y alargadera). Tras purgado del sistema, dejar preparado y, tras la canalización de la vía, proceder a conectarlo y fijarlo. • Realizar la técnica de punción según el protocolo habitual de canalización de una vía venosa. • Colocar una llave de tres pasos y conexión al sistema de infusión. • Limpiar los posibles restos de sangre en la zona de punción y cubrir con apósito estéril transparente.

CÁMARA DE GOTEO CON FILTRO ESPECIAL. EVITA QUE ENTRE AIRE EN EL TUBO

FILTRO HIDRÓFOBO AL FINAL DE LA LÍNEA. ELIMINA EL AIRE AUTOMÁTICAMENTE Y EVITA GOTEOS EN LA FASE DE CEBADO

II. Mantenimiento del catéter, línea de infusión y prevención de posibles complicaciones • Lavar las conexiones con suero salino, aplicando clorhexidina alcohólica o alcohol de 70º, dejando secar. • Cambiar el/los sistemas de suero, la llave de tres pasos y dosificador de flujo, si lo hubiera. •Retirar apósito y observar la zona de inserción. • Colocar y sujetar el sistema de acceso. • Anotar en el registro de enfermería la fecha del cambio del apósito (recomendado cada 72 horas) a menos que esté manchado, húmedo o despegado. El cambio de los sistemas de infusión (incluye llaves de tres pasos y alargaderas) se recomienda cada 72 horas para los equipos de sueroterapia convencional; en los equipos para infusión de hemoderivados debe efectuarse cuando se cambia cada unidad.

El nuevo sistema de perfusión consigue un ahorro por paciente hospitalizado de 62,083 €
Las actividades preliminares de implantación de un equipo de infusión para este estudio son las mismas; así, la limpieza de la superficie de trabajo, el lavado de manos, la recogida de los productos y la canalización de una vena, etiquetado de la infusión haciendo mención a la composición, o la habitación y paciente serán constantes para ambos equipos de infusión. Sin embargo, las restantes, como la preparación de la infusión, puede variar. Dado que los equipos de infusión se mantuvieron durante 72 horas, para reconocer cuándo había que proceder al cambio se identificó la fecha de la colocación. Objetivo • Realizar un análisis del funcionamiento de dos tipos de equipos de infusión. Uno clásico, utilizado habitualmente en nuestro Hospital, y otro nuevo que incorpora sistemas de seguridad. • Conocer cuál de los dos equipos resulta más eficiente desde el punto de vista del análisis de minimización de costes. Material y métodos Estudio epidemiológico mediante análisis prospectivo de casos y controles aleatorios. Criterios de inclusión Como controles se incluyeron los enfermos perfundidos con el equipo clásico de infusión venosa.

III. Factores a tener en cuenta con medicación intermitente. Puede hacerse efectiva de dos formas: • Si se administra medicación en bolo, el tapón de la llave de tres pasos se dejará en un envoltorio estéril para que, después de la administración del medicamento, se pueda colocar de nuevo. • Si se administra medicación con un sistema de goteo, al desconectarlo de la llave de tres pasos utilizaremos un tapón nuevo para proteger el paso. Con los equipos de infusión clásicos siempre se ha alegado una serie de factores que es preciso ponderar: • Las manipulaciones de los equipos de infusión (por desconexión, inyecciones, etc.) constituyen una entrada potencial de microorganismos en el torrente circulatorio. •Las flebitis se sitúan entre el 5 y 7%. • Existe el riesgo de infusión de aire. • Posibilidad de no infundir las dosis exactas. • Riesgo de goteo en el proceso de cebado del equipo. •Garantizar que en el cambio de medicación no se mezclen ni se produzcan interacciones medicamentosas.

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Investigación Como casos se contabilizaron todos los enfermos a los que se les aplicó el nuevo equipo de infusión durante el periodo de estudio. Criterios de exclusión para ambos casos Paciente ingresado procedente de otro hospital, o intervenido en cirugía mayor ambulatoria. El sistema de apareamiento (matching) mínimo fue de un caso por 1,5 controles. El número de muestra necesario se obtuvo según la fórmula del tamaño de muestra en estudios de casos y controles. Dadas las bajas prevalencias de complicaciones y para maximizar las diferencias se tomó como p=10%, y q=90%. El nivel de confianza se estableció en el 95% y un alfa=0,1. La diferencia de riesgos se definió en 2. El nivel de error se situó en sólo el 1%, por lo que el número de casos necesarios ascendió a 600 (se estudiaron 600 y 1.000, respectivamente). Los casos fueron ajustados por edad, sexo y comorbilidad para evitar el sesgo debido a estos factores. Variables a estudiar Datos del paciente (utilizados para la estratificación): • Edad. • Sexo. • Servicio. • Patología: diagnósticos principal y secundarios. • Comorbilidad: medida mediante el indicador de Charlton adaptado a bases administrativas. • Alergia al látex. • Tipo de intervención en los pacientes intervenidos: limpia, limpia-contaminada, contaminada, y sucia. Datos relacionados con el tiempo de infusión • Tiempo de preparación de la infusión en la fase de inserción. • Número. • Tiempo de preparación de la infusión en la fase de mantenimiento. • Número. • Personal. • Flebitis (sí-no); tratamiento; duración; coste. • Goteo en el proceso de cebado (sí-no). • Reacciones alérgicas (sí-no); tratamiento; duración; coste. • Infección (sí-no); germen; antibiótico/s; dosis; tiempo; coste. • Otras infecciones (sí-no); germen; antibiótico/s; dosis; tiempo; coste. • Reacciones medicamentosas (sí-no); resultado; tratamiento; personal; coste. Estudio estadístico Se han ajustado los grupos a estudiar por edad y sexo. A partir de dicha información se hallan las diferencias entre los grupos, de forma que los tiempos se miden para ambos, obteniendo las medias y la desviación estadística. Se comprueba que se ajustan a la distribución normal mediante la prueba χ2. Posteriormente se realiza el contraste de medias mediante la T de Student. Con el resto de variables se ha llevado a cabo la regresión logística, siendo la variable dependiente tratarse de un equipo de infusión nuevo o clásico. Como factores independientes se han estudiado las reacciones alérgicas al equipo, flebitis, goteo, tiempos de preparación, infecciones y reacciones medicamentosas. Se miden mediante RR (riesgo relativo) tanto bruto (regresión univariante) como neto y ajustado RRa (riesgo relativo ajustado) mediante regresión multivariante. También se estudian las interacciones de los factores que se consideren más importantes. Por último, se han analizado los posibles factores confusores y su efecto de confusión y sentido. Resultados Se estudió un total de 1.708 pacientes, de los que el 40% aproximadamente fueron casos y el resto controles. Las cifras indican: en el caso de los varones, 448 en grupo control y 278 caso; en relación a las mujeres 607 en el grupo control y 375 en caso. Según distribución de los pacientes estudiados en lo relativo al sexo, el 40%, tanto de los casos como de los controles, fue hombres. No hubo diferencias estadísticamente significativas (p=0,965). También se realizó el estudio de la edad. En ambos grupos osciló alrededor de los 66-67 años. Los pacientes procedían de dos servicios asistenciales: el Servicio de Neumología (70%), y el Servicio de Cirugía General (30%) y no existieron diferencias estadísticamente significativas entre la distribución de casos y controles por dichos servicios. En cuanto al estudio del tiempo total, medido en segundos, para preparar la infusión, se observó que en el grupo control se utilizó más tiempo en el proceso del cebado, con una media de 96 segundos, mientras que los casos presentaron una media de 61 segundos, apreciándose medio minuto de diferencia entre ellos siendo, además, estadísticamente significativa la diferencia, según la prueba T de Student. La distribución de diagnósticos principales de los pacientes según sean casos y controles, puede observarse en la tabla 1. Otros factores analizados incluyeron la comorbilidad de los pacientes y el número de goteros en total administrados durante la estancia del paciente, fueran casos o controles, observándose que no existían diferencias estadísticas entre ellos, teniendo el grupo una media de 0,7 de comorbilidad, y de 6 goteros. También se analizó el número de infusores utiliza-

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dos, según fueran casos o controles, encontrándose diferencias importantes entre ambos, siendo su número prácticamente doble en los controles que en los casos, con diferencias estadísticas. Cabe destacar que en todo el estudio no hubo pacientes que presentaran reacción al látex; sin embargo, en relación a la flebitis las diferencias fueron significativas: los controles presentaron un 4,8%, mientras que en los casos se redujeron al 1,4%. El riesgo relativo bruto fue de 0,199, siendo por tanto los nuevos equipos de infusión un factor protector de flebitis (tabla 2). No se apreciaron diferencias en el número de reacciones alérgicas en los casos ni en los controles, siendo muy escasas, entre el 0,3 y 0,6%. Sin embargo, sí que se hallaron diferencias importantes para el caso de goteo, siendo de casi el 50% en los controles, mientras que sólo alcanzó el 1% para los casos. Es decir, con el equipo nuevo se ahorró tiempo y se consiguió una mayor higiene en el proceso de cebado debido a la incorporación de un tapón hidrófugo que permite la salida de aire en el cebado automático e impide el riesgo de goteo. También se estudiaron los gérmenes implicados en las infecciones, tanto para el grupo control como para los casos, y las infecciones diagnosticadas a partir de estos cultivos microbiológicos. Con respecto al grupo control, no hubo germen en un 93%, y cuando apareció, los más numerosos fueron: Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis, Staphylococcus haemolyticus, Escherichia coli, Pseudomona aureoginosa. En el grupo de casos, no se apreció gérmenes en un 97,8% y cuando existió, el más habitual fue el Staphylococcus aureus. Se produjo infección en 39 pacientes del grupo control y en 14 pacientes del grupo casos (recordemos que sobre un total de 1.708 pacientes). En el estudio de reacciones

DISTRIBUCIÓN DE LOS DIAGNÓSTICOS PRINCIPALES DE LOS CASOS Y CONTROLES
Septicemia Resto de enfermedades infecciosas y parasitarias Tumor maligno labio, cavidad bucal y faringe Tumor de esófago Tumor maligno de estómago Tumor maligno de colon Tumor maligno del recto, de la porción rectosigmoide Tumor maligno hígado y vías biliares Neoplasia de páncreas Otros tumores malignos digestivos Tumor maligno de tráquea, de los bronquios y del pulmón Otros tumores de la piel y tejidos blandos Tumor maligno de mama Tumor maligno de la próstata Tumor maligno del riñón Tumor maligno de la vejiga Otros tumores malignos neurológicos y endocrinos Tumores benignos Enfermedades endocrinas, nutricionales y metabólicas Otros trastornos mentales y del comportamiento Meningitis Otras enf. del sistema nervioso y org. de los sentidos Infarto agudo de miocardio Otras enf. isquémicas del corazón Insuficiencia cardiaca Otras enf. del corazón Enf. cerebrovasculares Otras enfermedades de los vasos sanguíneos Neumonía Enf. crónicas vías respiratorias inferiores Otras enf. del sistema respiratorio Úlcera de estómago, duodeno y yeyuno Otras enf. del ap. digestivo Artritis reumatoide y osteoartritis Osteoporosis y fracturas patológicas Otras enf. del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo Enfermedades del riñón y del uréter Otras enfermedades del sistema genitourinario Embarazo, parto y puerperio Resto de síntomas, signos y estados morbosos mal definidos Accidentes de transporte Caídas accidentales Otras causas externas TOTAL CONTROL 8 3 15 2 4 17 5 3 2 2 10 2 3 2 2 2 3 4 5 3 1 8 10 48 16 52 16 6 343 152 4 6 18 77 2 94 2 2 4 9 20 16 3 1.015 CASO 3 1 4 1 3 14 1 0 1 4 7 3 5 3 3 3 2 6 4 1 2 11 3 20 3 42 8 5 205 12 16 4 12 55 0 155 11 5 2 8 9 20 2 693 TOTAL 11 4 19 3 7 31 6 3 3 6 17 5 8 5 5 5 5 10 9 4 3 19 13 68 19 94 24 11 548 164 20 10 30 132 2 249 13 7 6 17 29 36 5 1.708

El nuevo equipo protege de la flebitis, reduciéndola al 1,4 %
medicamentosas se observó que, aunque presentaran tasas de reacciones muy bajas, del 4,2% para los controles, y del 1,4% para los casos, sin embargo existieron diferencias significativas entre ellas. El riesgo relativo que introducen los controles fue de 3,022. En la regresión multivariante de los factores que influyen en la infección hospitalaria, se obtuvo una regresión global significativa, situándose en primer lugar como factores de riesgo el tipo de cirugía, cirugía limpia-contaminada y contaminada, con RRa bastante altos, teniendo como

TABLA 1

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Investigación
CONTINGENCIA RIESGO RELATIVO DE FLEBITIS SEGÚN CASO-CONTROL Flebitis Sí Recuento % de caso o control % del total Recuento % de caso o control % del total Recuento % de caso o control % del total CONTROL CASO 49 10 4,8% 1,4% 2,9% 0,6% 966 683 95,2% 98,6% 56,6% 40,0% 1.015 693 100,0% 100,0% 59,4% 40,6% TOTAL 59 3,5% 3,5% 1.649 96,5% 96,5% 1.708 100,0% 100,0%

No

Total

ESTUDIO DE DIFERENCIA DE COSTES, SIGUIENDO DIFERENTES PARÁMETROS, ENTRE EL GRUPO CONTROL (EQUIPO CLÁSICO DE INFUSIÓN VENOSA) Y EL GRUPO CASOS (NUEVO EQUIPO DE INFUSIÓN) UTILIZACIÓN DE MATERIAL, SEGÚN EL NÚMERO DE INFUSORES POR PACIENTE Número de infusores Coste por unidad Coste total Controles 9,0114 0,20 € 1,802 € Casos 4,4395 0,39 € 1,731 € COSTES DE PERSONAL POR PREPARACIÓN DE LA INFUSIÓN POR PACIENTE Tiempo enfermería Coste enfermería Coste total en segundos por segundo 96,16 0,0045 € 0,436 € Controles 61,43 0,0045 € 0,278 € Casos PATOLOGÍA ASOCIADA DE FLEBITIS POR PACIENTE Número de flebitis Coste por unidad Coste total 0,048 Controles 16 € 0,768 € 0,014 Casos 16 € 0,224 € REACCIONES ALÉRGICAS Y DE PRECIPITACIÓN POR PACIENTE Número de Coste por unidad Coste total reacciones alérgicas 0,006 67 € 0,402 € Controles 0,003 67 € 0,201 € Casos INFECCIONES PRODUCIDAS POR PACIENTE Número de Coste por unidad(1) Coste total infecciones 0,023 3.753 € 86,319 € 0,008 3.753 € 30,024 € GOTEO POR PACIENTE Coste total Goteo Coste por unidad(1) 1,3 € 0,684 € 0,526 1,3 € 0,012 € 0,009 REACCIONES A MEDICAMENTOS POR PACIENTE Número de reacciones a medicamentos 0,042 0,014 Coste por unidad 148 € 148 € Coste total
TABLA 3

Controles Casos

Controles Casos

Controles Casos

6,216 € 2,072 €

(1)Teniendo en cuenta los costes de la prolongación de la estancia, según datos de Alfonso JL et al. Are we really seeing the total costs of surgical site infections? A Spanish study. Wound Repair and Regeneration 2007;15(4):474-81.

grupo de contraste a los no intervenidos, seguido a continuación del número de goteros y de infusores, y la comorbilidad ajustada por sexo. Como factores protectores se situaron el encontrarse en el grupo caso, es decir, ser portador del nuevo sistema de infusión, y la profilaxis antibiótica y quirúrgica.

Estudio de costes Se comprobó que no existieran diferencias de edad y sexo entre ambos grupos (casos y controles) para evitar los sesgos que producen estos factores. El estudio de costes se realizó por el método del capital humano. Como el coste salarial del tiempo de enfermería es otra variable considerada en el estudio, se obtuvo del Departamento de Contabilidad el coste salarial bruto y anual, para el año 2007 en cuestión. De estos datos, y mediante división entre el número de horas aprobadas en el correspondiente convenio laboral (1.559 horas de promedio para una enfermera de planta en horario de mañanas y su coste de 25.431 €), se calculó el coste por minuto (0,272 €) y por segundo (unidad de tiempo que se ha utilizado para comprobar el ahorro empleando un equipo u otro). El estudio de costes de oportunidad se efectuó considerando como alternativa el nuevo equipo de infusión. El estudio de costes totales se elaboró teniendo en cuenta que la unidad de estudio fue el paciente. Todos los datos se transformaron a costes en euros por el método del capital humano. Dicho método transforma todos los sucesos acaecidos en valor monetario. Para el cálculo del coste de flebitis se tuvo en cuenta el precio de los antibióticos, desinfectantes y otro material de curas. También el tiempo de enfermería utilizado en la nueva inserción y los precios de las cánulas de inserción. Para el cálculo de costes de las reacciones alérgicas, fundamentalmente producidas por precipitaciones de los medicamentos o por productos irritantes en quimioterapia más que por alergias a las cánulas de inserción, se contabilizaron los gastos en tiempo del personal de enfermería, y los costes de las cánulas de inserción.

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TABLA 2

Para considerar los costes por el goteo sólo se evaluó la limpieza de una sábana y el tiempo utilizado por un auxiliar de enfermería para cambiarla por una limpia. Los costes por reacciones a medicamentos se obtuvieron mediante los precios de las cánulas, los gastos generados por el tiempo de enfermería y la medicación. Los costes hospitalarios de cada infección se extrajeron de los datos publicados para el mismo hospital. El supuesto económico utilizado ha consistido en que el ahorro de tiempo por parte del personal sería dedicado a realizar otras actividades que le son propias, por lo que el valor económico es similar al salario de dicho personal sanitario (tablas 3 y 4). Discusión y conclusiones Nuestro estudio presenta algunas limitaciones, como por ejemplo, no haber podido realizar una valoración económica relacionada con la seguridad y la tranquilidad que el nuevo equipo de infusión proporciona al profesional de enfermería, al propio paciente y a sus acompañantes. Enfermería, con estos nuevos equipos, puede planificar con mayor tranquilidad el cambio de medicaciones y equipos, sin temor a la entrada de aire en el tubo. Los familiares y pacientes no sufren la sensación de peligro y angustia al ver que la botella se vacía, sabiendo que no existe riesgo de entrada de aire. No obstante, aun sin poder contabilizar estos supuestos, estamos en condiciones de afirmar que la utilización del nuevo sistema de perfusión ha resultado coste-efectivo por las siguientes razones: En cuanto al estudio del tiempo total, medido en segundos, para preparar la infusión, se observó que en el grupo control se utilizó más tiempo en el proceso del cebado, con una media de 96 segundos, mientras que los casos presentaron una media de 61 segundos, apreciándose medio minuto de diferencia entre ellos siendo ésta, además, estadísticamente significativa según la prueba T de Student. También se analizó el número de infusores utilizados, según fueran casos o controles, encontrándose diferencias importantes entre ambos, con un número prácticamente doble en los controles que en los casos, con diferencias estadísticas. Otro dato muy importantes es el relacionado con la flebitis, donde las diferencias también fueron significativas: los controles presentaron un 4,8%, mientras que en los casos se redujeron al 1,4%. El riesgo relativo bruto indicó 0,199, siendo por tanto los nuevos equipos de infusión un factor protector de flebitis Otro de los supuestos para los que se halló diferencias importantes es el caso de goteo, produciéndose en casi el 50% en los controles, mientras que sólo alcanzó el 1% para los casos. Es decir, con el equipo nuevo se ahorró tiempo de Enfermería y se consi-

RESUMEN DEL DESGLOSE DE LOS COSTES INCREMENTALES POR PACIENTE Material: infusores Preparación infusión Por flebitis Reacciones alérgicas y precipitación Infecciones Goteo Reacciones a medicamentos Total DIFERENCIA COSTES PORCENTAJE 0,071 0,11 0,158 0,25 0,544 0,88 0,201 0,32 56,295 90,68 0,672 1,08 4,142 6,67 62,083 100

guió una mayor higiene en el proceso de cebado debido a la incorporación de un tapón hidrófugo que permite la salida de aire en el cebado automático e impide el riesgo de goteo. Por lo tanto, de todo ello se deduce que el nuevo equipo de infusión permite: • Mejorar la calidad asistencial, facilitando el trabajo de enfermería quien puede proporcionar mayor cuidado al propio paciente. • Reducir la tasa de infecciones y flebitis. • Mejorar la seguridad del paciente hospitalizado. • Minimizar costes (véase Estudio de costes). Se ha calculado que el ahorro total que se consigue por paciente hospitalizado utilizando los nuevos equipos de infusión es de 62,083 €.

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TABLA 4