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José Virgilio Becerra Becerra Adrián Eduardo Serna Dimas

Luego de tanto tiempo de haber vivido, estoy convencido de que el pasado y la memoria no son lo mismo. El primero se confabula con el que la contempla; la segunda nos enseña a dudar de los dos.

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Página. PROLEGÓMENO Lo nuevo de las discusiones en arqueología INTRODUCCIÓN De las márgenes, la tela y el hilo I. LA MIRADA ARQUEOLÓGICA El fantasma del fetiche y ¿La muerte de la arqueología? El pasado como un estado de emergencia Sobre el bestiario y la arqueología. De las bestias a los objetos, nuevas relaciones del tiempo y el espacio II. DE LA CRISIS Y LOS ESPEJOS Crisis en la metanarrativa del pasado El espejo como escenario de sujeción y subversión del pasado De las minorías étnicas y culturales a las prácticas populares y globales de cultura: Los pasados son muchos pero no son excluyentes. III. HACIA UNA SOCIOARQUEOLOGÍA CULTURAL Arqueología y ficciones de identidad: experiencias, fracasos y replanteamientos en una arqueología con construcción comunitaria Investigación interdisciplinaria y nuevas dimensiones para la la arqueología como ciencia social Sobre la Etnohistoria. Y de los bienes culturales como imágenes (contestatarias) en el presente Escritos románticos de despedida. Un intento más por la persuasión... IV. SOCIOARQUEOLOGIA CULTURAL Un analisis prospectivo y retrospectivo. BIBLIOGRAFÍA 62 70 39 50 54 59 23 31 35 9 15 19 6 3

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El discurso arqueológico, en su historia y sus desplazamientos, es un conjunto de sintaxis que se debaten a sí mismas dentro de la lógica de sus múltiples aforismos. Ese conjunto de sintaxis está determinada por los principios de la mirada arqueológica, por esa forma única del espacio y del lenguaje que sólo es susceptible de ser reconocida dentro de una historia social que no es, de ninguna manera, la historia de las ideas que la propia arqueología concibe sino que, por el contrario, es aquella historia que en su condición oculta, social, hace comprensible la escena de esa historia de las ideas (Serna, 1996, 1997). La presencia de ese conjunto de sintaxis ha moldeado históricamente las preocupaciones de la arqueología y sobre él se han tendido las discusiones alrededor de las teorías, los métodos y las técnicas, relegando aquella historia más amplia e inaprehensible desde las sintaxis mismas y, más bien, influídas por ella y contra ella. Así se creó un cuerpo estructural que se ha constituído en el referente de lo susceptible de ser discutido y con ello, la limitante principal para concebir una auténtica arqueología en contexto social. Esta realidad, visible más allá de la diáspora de los territorios disciplinarios y sólo palpable en el contexto de las condiciones del presente, se ha constituído en el principio de una escena crítica para abrir nuevas alternativas a la búsqueda, construcción y representación del pasado. A mediados de la década de los ochentas, un grupo de investigadores sociales de la Universidad Nacional de Colombia emprendió una serie de investigaciones en varias regiones del país donde, a la par del trabajo arqueológico, se exploraban encuentros comunitarios alrededor de la forma de percibir la historia y la construcción del pasado. Estos encuentros evidenciaron el poder sustantivo de formas alternativas representacionales del pasado donde la realidad del presente trasgredía de diversas formas la estabilidad del tiempo y el espacio. Así, desde estas épocas, se continuaron trabajos de investigación con participación comunitaria donde arqueología, tradición oral, historias locales y escenarios del presente entraba en una misma esfera como partes de proyectos integrales pero, en ese momento, mutuamente excluyentes. Las formas organizacionales de la academia seguían latentes y la compartimentalización de escenarios de conocimiento eran evidente. Desde principios de la década de los noventas, tras un receso por múltiples circunstancias y con el ingreso a la Universidad Nacional de nuevas generaciones, nuevamente las investigaciones de este tipo volvieron a tomar forma. No obstante, el panorama del presente se había transformado, no sólo por la realidad inmediata del país, por las tendencias que ahora dominaban la escena teórica sino por una crisis sustancial al interior de las propuestas arqueológicas y su injerencia en los conflicto abiertos del presente. El final de los ochentas y los noventas pueden apreciarse como un período de coyuntura. Primero, ha significado la aparición consolidada de tendencias teóricas y metodológicas adecuadas por docentes de la carrera a sus propios intereses investigativos. Segundo, ha sido un período de inventario crítico a las investigaciones arqueológicas realizadas hasta el presente, donde nuevas figuras han aparecido en escena. Tercero, la intensificación de las prácticas de Arqueología de Rescate puso sobre el tapete toda una serie de cuestionamientos al quehacer arqueológico visibilizando aquella trampa neocolonial del patrimonio oficial. Cuarto, la polarización clásica entre arqueología, etnohistoria y antropología social, si bien o a lo mejor por ello- cada una más especializada en su feudo, se ha inclinado a ser menos rígida y ha favorecido migraciones mutuas que empezaron a transgredir las

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. Se han preocupado un tanto más por la variedad de concepciones que se tejen entre los antropólogos que se han dedicado a la Socioarqueología Cultural -su número es realmente reducido-. en el curso de estos proyectos de investigación. tomó un carácter marginal-. En estos trabajos. La inyección ontológica y pragmática del ser y el quehacer no puede estar superdeterminada por la sobreexposición a las modelizaciones. Pero esta colonización no ha sido llevada a tal extremo y sólo hemos sido partícipes de una colonización de lógicas tardías. resulta un tanto extraño.está aún en una etapa de inocentes descubrimientos -la Socioarqueología Cultural puede ser uno de ellos-. por petición de comunidades específicas. En este estado de las cosas. 1996. definidas en su espacio y en su lenguaje a la cual le antecede un discurso al cual no accedemos. de inestabilidades políticas y de dependencias externas de todo tipo. en algunos oportunidades confuso y muchas veces cuestionante que la disciplina haya podido erigirse tan plácidamente sobre un territorio abigarrado de conflictos sociales. en un país antiguamente colonizado y sujeto hoy en día a las resultantes de esa dislocación. En este contexto.. y es precisamente la dependencia externa. D. su naturaleza como ciencia no importa en esta instancia su carácter de exacta. no sólo porque somos parte de la periferia global del campo cultural de la arqueología -y esto es lo de menos-. la que ha determinado el curso de esta ausencia de crítica sobre su quehacer. pero de ninguna manera sobre los aspectos críticos y de fondo que hemos planteado y que deben ser el principio del debate. mayo de 1997. muchos arqueólogos latinoamericanos sólo aprecian patéticamente una transformación de ciclos vitales de sus objetos de estudio. 4 .C. sino fundamentalmente porque estamos en otra historia. Serna. quizás la colonización intelectual hubiése sido deseable como una forma verdadera de acceder por ella a la ubicación de los medios de producción epistemológicos de la arqueología. es imposible afirmar que este último hecho fuera una generalidad y. pero no bajo las banderas en las que muchas de éstas se tienden. La crítica a nuestras posiciones no han sido extrañas. Si bien se debe reconocer el grado de madurez de la investigación arqueológica como disciplina académica. la crítica a la arqueología se hizo inevitable y empezó a ser asumida desde los mismos principios que en su momento declararon el estado de crisis de la antropología. entre el colonialismo hispánico del siglo XVI y el colonialismo intelectual del siglo XX. Luego de varias décadas de notables desarrollos de la arqueología en el país. 1997). a zonas de aguda conflicto social. Santafé de Bogotá. es precisamente el velo definitivo que contradictoriamente los defendería de cualquier interrogante sobre su percepción del pasado. en otra latitud. más bien. La apertura ha sido mejor recibida entre antropólogos. desde el año de 1993 emprendimos nuevos trabajos de investigación remitiéndonos. en un mundo diferente para pensar el pasado de los norteamericanos y los europeos. Montenegro & Serna. que muchos han logrado superar pero que otros viven y sienten por ella. que responden a historias sociales y culturales donde la nuestra sigue invisibilizada y. Nuevamente llegan a la imaginación los campos de frambuesa por siempre. Fue así como en el año de 1996. 1996. por lo menos.discusiones -no obstante. natural o social. Las relaciones de arqueólogos latinoamericanos con arqueólogos extranjeros es una tarea necesaria. etnógrafos e historiadores que entre los mismos arqueólogos. en esa invisibilidad. precisamente pretende patrimonializar y recuperar un pasado que parte de la nefasta negación de la historia social y cultural a la cual pertenecemos como grupo. aquella de la cual se defienden los científicos. La permisividad posmoderna. que en aquel momento involucramos bajo la nominación de Socioarqueología Cultural (Serna. ya elaboradas. apareció en el horizonte la propuesta de propender por una arqueología ubicada socialmente.. entre los que han conocido nuestro trabajo. Becerra.

yo.Adrián Eduardo Serna Dimas Antropólogo Universidad Nacional de Colombia ". que inútilmente busco acontecimientos presentes en la antigüedad. 5 ...Las personas que inútilmente buscan acontecimientos antiguos en nuestra época llegan a la conclusión de que las cosas son temporales. en Von-Franz.." (Tratados de Seng-Chao. 1996: 30). sé que las cosas son permanentes..

está la ciencia social. nos son velados porque la ciencia arqueológica -como campo cultural y con las consideraciones de su desarrollo en países como el nuestro. estos ejercicios se constituyen en evaluaciones del campo cultural que no atentan contra las márgenes. Pero finalmente.de volver a los rudimentos que crean una disciplina. Cuando hemos abortado la empresa de explorar las márgenes. los conflictos que se han suscitado en países como Estados Unidos alrededor de la exhumación de sepulturas indígenas. hemos desdeñado la idea un tanto pícara y sospechosa -necesaria en estos tiempos opresivos de laisser faire. el imponente navío que se hundiera en 1912 en aguas del Atlántico Norte. contra los espacios que reconocidos y consensualmente admitidos. trascienden hasta los contextos macropolíticos que subyacen a las diferentes conceptualizaciones. 1 y 14).y las comunidades indígenas que los consideran sagrados e inviolables. donde igualmente se plantea la controversia entre los que consideran los restos antiguos como legados museísticos para las ciencias de la humanidad -amparados por justificaciones de muchos arqueólogos y bioantropólogos. quienes se dedican a pensarla. heterogéneo y conflictivo. agosto 28 de 1996.nos ha llegado construída y hay entre nosotros quienes no dudan en admitir con los grandes teóricos que lo pregonan. las tendencias teóricas. El diario francés sostiene que la disputa se tiende entre los que consideran éste hecho como un acontecimiento arqueológico y los que asumen los restos de la nave como un santuario inviolable. pero que son veladas por las prácticas científicas y los aparatos productores de sentido del statu quo. un catafalco oceánico que encierra el drama de miles de personas. donde se patentiza una doble visión de los objetos y de su poder representador del tiempo: por un lado. son una muestra de ello (McGuire.Adrián Eduardo Serna Dimas El diario Le Monde publicó hace algunos meses la controversia que se generó en Europa y los Estados Unidos alrededor del hallazgo de una de las cabinas del Titanic. se han quedado inmersos en las conceptualizaciones que crean (y son creadas desde) la misma ciencia arqueológica. las campañas publicitarias y las promociones turísticas que se han emprendido tras el hallazgo. Cuestionan los marcos técnicos. a escuchar a los autoproclamados héroes del pasado -arqueólogos por 6 . 1994). por otro. Esas márgenes. son los que han fundado los principios de mirar el pasado desde los objetos y han hecho de ellos estrategias de poder que estabilizan la contradicción. contra sus límites. unas concepciones que les entregan una continuidad dentro de las dinámicas reales de ese mundo. Algunos más osados. las metodologías. El campo cultural nos recluye insistentemente a recibir las innovaciones. Ante todo. ¿En dónde reside esta crisis? Son muchas las propuestas para develarla. las propuestas interpretativas. Este tipo de discusiones no han sido extrañas para la arqueología. 1994. a estar al tanto de las vanguardias. p. la visión que los estatiza y les recrea metadinámicas con relación al mundo social del presente. Como victimaria y víctima a la vez de esta crisis. Habitualmente. esos límites. Estas situaciones son ejemplos que han dejado al descubierto la crisis social de los fundamentos políticos de la ciencia objetual del pasado. Zimmerman. que ésta es una ciencia madura. una colonización primaria en el tiempo y en el espacio de los colonizadores intelectuales del pasado. hechos que el diario estadounidense Washington Post ha calificado como un verdadero "mercado de lo macabro" (Le Monde. Estos últimos igualmente rechazan las comercializaciones de derechos de filmación.

. en el Banco de la República de la ciudad de Popayán y en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia en Tunja. como un reto. si bien particularizo una serie de criterios personales con relación al quehacer de buscar el pasado. en el Museo Arte y Cultura en Muzo. Otros. Esta particularización no constituye de ninguna manera uno de los tantos reduccionismos que abigarran la experiencia reciente de la ciencia social. En ese sentido comprendí la sentencia que. En la primera se engloban algunos análisis alrededor de la mirada arqueológica. formuladas sobre criterios nunca pensados. En ellas. ¿Socioarqueología Cultural? ¿Acaso no es una redundancia. El siguiente texto es una compilación de reflexiones alrededor de esas márgenes de la arqueología. en qué se fundamenta su 7 . hasta el presente. en el borde del abismo. a la discusión sobre la naturaleza misma de la arqueología como ciencia social.. en su especificidad..supuesto-. donde se finca el cuerpo vertebral que hoy está sujeto a la crisis en medio de los embates de lo posmoderno que recluye los problemas estructurales del cuerpo social en reclamaciones aisladas que se subyugan unas sobre otras. quizás más atentos. me expuso el profesor Héctor Llanos cuando sustenté mi trabajo monográfico: ". ante su ausencia. que tiene un amplio recorrido histórico por encima de la novedad globalizadora del presente-. pero también como una esperanza válida. Son escasas las propuestas donde se pretenda esbozar un enfoque arqueológico que realmente atienda las construcciones alternas como producciones históricas que dinamizan el pasado para hacerlo efectivo frente a las condiciones del presente. para sepultarlos definitivamente en aquello del patrimonio cultural. historia nacional.está en el filo de la navaja.para ubicar su conocimiento de ésta prioridad de la disciplina. las cuales he expuesto en el curso de diversas actividades en la Universidad Nacional de Colombia en Santafé de Bogotá. La Socioarqueología Cultural es una propuesta de particularizar culturalmente la interpretación del pasado -una crítica a la homogenización de la diversidad. Hasta el momento. etc. también expongo los enfoques de investigación del Equipo de Socioarqueología Cultural que coordina el profesor José Virgilio Becerra. son muchas las dudas que subsisten en el entorno académico alrededor de la práctica de la Socioarqueología Cultural. socavan las tradiciones hegemónicas y atentan contra el orden impositivo de la historia desde la Historia. refieren algunos? Lamentablemente no y la tradición de las ciencias naturales que hasta el momento acompaña a la disciplina y ha sustantivado su historia social. Finalmente." Estas reflexiones son producto de trabajos de investigación desarrollados desde 1993. Y es en esos criterios nunca pensados.. patrimonio. Los arqueólogos que han escuchado la propuesta. en esas márgenes. página ésta más cercana a la nota social de un diario que a una verdadera concepción social del quehacer arqueológico. limitado. hay quienes no dudan en esgrimir todos aquellos eufemismos del compromiso de la arqueología. nación. conectados policontextualmente por su posición frente a los discursos hegemónicos tradicionales de estado. no han pensado en otra posición que descartarla. pero en sus mismas investigaciones el contexto social del presente se extiende hasta la página de agradecimientos. restrictivo y recubierto de ambigüedades que contribuyen. argumentan que la situación no es desconocida en Colombia y refieren la abundante bibliografía extranjera por cierto. es la base para ubicar la multiplicidad de discursos que. entre 1994 y 1996. de un momento a otro las filas de buscadores especializados se creen sustantivamente justificadas en su quehacer y en sus políticas. se han quedado atentos a buscar en nuestras experiencias su propia experiencia arqueológica tradicional y. obliga a socavar la etimología para desvertebrarle su carácter impositivo. El texto que me atañe está dividido en tres secciones. partiendo de la ubicación de los sujetos sociales que construyen los discursos del tiempo.

Más allá de impugnar los resultados últimos de sus empresas -que en la arqueología están fundados en teorías. D. cómo articula el tiempo. el texto mismo no es un producto acabado. La presentación total del texto. marzo de 1997 8 . A partir de este análisis crítico.. la identidad de toda colcha de retazos parte de las márgenes que encierran su totalidad y. quizá como el de aquel dobladillo de vestido de señora que tanto disgusta a las pretensiones científicas de la Nueva Arqueología (Binford..C. En la segunda parte se exponen las crisis en la representación..oficio sobre los objetos. no lo logra totalmente. Santafé de Bogotá. sobre las cuales. podremos desenvolver nuevas expectativas que finquen la justificación del quehacer arqueológico más allá del pasado por el pasado o de las típicas eufemizaciones coloquiales sobre la importancia de ". los problemas de legimitad y el choque ante perspectivas diferenciales para percibir y construir la relación tiempo y espacio. se plantean los nuevos retos para crear y recrear el pasado. explora la diferencia como propuesta misma de una nueva diversidad en la totalidad que esté menos determinada por el discurso hegemónico que finca el neotecnicismo de la diversidad como su última estrategia de dominación y consumación definitiva. está cosida con un mismo hilo. 1994: 249).. todo dentro de las iniciativas de la Socioarqueología Cultural.. De hecho. En la tercera parte. De hecho. es necesario advertir los principios que le permitieron crear ese espacio sobre el cual piensa al mundo social y se piensa a sí misma. que permiten decir que el texto si bien es una inmensa colcha de retazos. Sólo cuando partimos de las bases históricas que fundamentaron un saber. es recurrente la ubicación de algunos análisis semejantes en varios de los artículos.a los otros. técnicas y descripciones sobre la comprensión del pasado-. Pese a esto. si bien propende por un continuum que concatene las exposiciones.)".. metodologías.descubrir los otros tiempos (. como se piensa desde lo que efectivamente representa. efectivamente podemos establecer la crítica necesaria para evidenciar sus criterios para concebir la realidad.

el registro y su escenario. sin importar el carácter ficticio del nombre.precisan y nos construyen desde su búsqueda la cultura Muisca. propone métodos. 1 Tercera conferencia del curso de extensión "La Arqueología: De la excavación a las redes de información".Adrián Eduardo Serna Dimas 1. El dilema radica en comprender la arbitrariedad constructiva de los arqueólogos solapada bajo el criterio de la objetividad: escindiéndose de las especulaciones alrededor de la subjetividad. conexos con procesos introyectivos -que permiten definir la alteridad. por ejemplo-. concibe períodos. definida por sus propios sujetos como tal? En el Altiplano Cundiboyacense. Con los objetos la arqueología crea técnicas. por las categorías -estas sí. ¿Quién puede garantizarnos que efectivamente existió una cultura Tolima -como la muestran los textos de enseñanza secundaria-. pero existen. al de cultura. la arqueología fundamenta su quehacer alrededor de objetos y de objetos del pasado. organizado por la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia con la colaboración del Instituto Colombiano de Antropología y el Centro Nacional de Restauración en la ciudad de Tunja. tiempos y culturas. ¿Qué es el objeto en arqueología? Por antonomasia. palabras. construye sus discursos. sin dimensionar el carácter y las implicaciones de semejante desplazamiento. no empezó hace más de 2000 años. la piedra. son objetivos. son vitales para la descripción de las culturas. La cultura Herrera. por su carácter mismo de producto histórico en el presente. No obstante. conceptos o símbolos. el objeto.que los hacen ubicables en una cartografía de conocimiento impuesta por la forma de conocimiento del arqueólogo. los arqueólogos -con los aportes canalizados de la información documental. porque por encima de todo está el objeto -el tiesto cerámico. El dilema no radica en aceptar o desechar tales nominalizaciones que. todo parece resuelto. hace sus representaciones y. si nos atenemos a los cronistas que dejan vislumbrar que el denominativo "muisca" bien pudo ser o un concepto que determinado grupo humano tenía de la palabra "hombre" o un calificativo de los mismos conquistadores a un territorio donde las gentes abundaban como moscas. palabras o conceptos. Desplazan parsimoniosamente el criterio de período -éste sí. "El registro arqueológico no se compone de símbolos. sino tan sólo en la década de los setentas del presente siglo (Broadbent. Y sobra recordar de dónde proviene la definición del período Herrera. noviembre de 1996. ante lo cual hay quienes no dudan en afirmar grupos Herrera o cultura Herrera (quizás más sensato sería alegar la cultura Broadbent). no dudemos en decirlo. 9 . deberían atentar contra la pretendida objetividad sobre el tiempo. el adecuado-. Efectivamente. arbitrariedades técnicas y metodológicas para aprehender. 1971). sino de restos materiales y distribuciones de materia" nos dice Binford (1994: 23). pueden ser admitidas como representacionales. accede a interpretaciones. para quienes utilizan el concepto. los arqueólogos acostumbran delegar a productos históricos alejados de su interpretación objetual -objetiva en su parecerla definición de aspectos que. subyugan estos espacios que. en su nominalización.

y son desfigurados de sus relaciones sociales con el mundo social que los concibe para transplantarlos. como un área de interacción de sitios sobre un espacio determinado que pudo o no corresponder a una comunidad específica..y organiza un lenguaje racional para él donde"El objeto del discurso puede bien ser así un sujeto. sean. 1989: 8). Y desde ésta figura de la objetividad sobre el sujeto/cultura arqueológico. personalmente yo hubiera quedado tranquilo.y. En alguna oportunidad sostuve un debate con una arqueóloga respecto al carácter de los yacimientos2. cómo se hacen representativos?. irradiado por una formación 2 De acuerdo a ésta terminología.. por estas vías mágicas y religiosas del dogma científico (los museos tienen habitualmente una hálito ceremonial).de la arqueología? No podemos considerar una falacia que habitualmente éste objeto se superpone al Objeto. Aún en el nivel mismo de la tiestología este proceso es evidente pese a su convicción positivista reacia a la "especulación". ¿Qué papel juega este objeto en el Objeto -en términos de relación de conocimiento y que.. funde las relaciones de conocimiento en el objeto por las vías de la observación -lo único visible y objetivo-. no lejano al alquímico. ella se mantuvo en su posición de que cualquier lugar con materiales arqueológicos era efectivamente un yacimiento. Al término de una investigación ella refirió el hallazgo de X cantidad de yacimientos determinados por la simple aparición de objetos en lugares específicos. los objetos generan descripciones culturales. desnudando el hecho de que la experiencia arqueológica no está lejana a los principios de la experiencia clínica de la que nos habla Foucault. ". etc. Esa misma esencia de la que Plinio afirmaba que era una esencia corporal separada de toda materialidad y desentendida del comercio de la materia. cuando la mirada es fundadora del individuo -en nuestro caso el aparente sujeto/cultura del pasado. Cuando le advertí que dichos depósitos de objetos prehispánicos eran producto de las tareas de construcción de oleoductos y que por tanto no todos los lugares podían considerarse prehispánicos. una planta de vivienda. la tiestología se constituye en una organización de un espacio "en desorden" orquestada por la observación del arqueólogo que termina haciendo del objeto el Objeto y haciendo objetiva su práctica sobre unas concepciones subjetivas -como particularidades culturales. 10 . a nuevas relaciones sociales que enmascaran la vida real de los objetos. Si en verdad ella hubiera tenido una propuesta de interpretación de sus contextos con relación a los procesos que los produjeron. la localidad. Pero no: el paso siguiente fue la construcción de un discurso arqueológico muy tradicional de grupos humanos del pasado sobre las ficciones de su propio cuerpo técnico. se considera el yacimiento como la mínima unidad social con sentido completo un basurero. por cuestiones de diferenciación señalaré con mayúscula. /1898/1987: 16). entendemos la tranquila parsimonia en el desplazamiento del criterio de período al criterio de cultura. Sólo así. convirtiéndolos en verdaderas piedras filosofales.algunas piedras participan un poco de la quintaesencia. desde esta figura objetiva impuesta sobre el sujeto por medio de la cartografía técnica.. El criterio científico con su método..del pasado. provistos de quintaesencias y desprovistos de la heterogeneidad y de la materialidad misma de las relaciones sociales en las que fueron pensados. el sitio como la interacción de yacimientos que en conjunto conforman un área polifuncional -vivienda.que asume la experiencia del tiempo y el espacio y devela las dinámicas socioculturales del pasado desde la arqueología. En últimas. todo por los artilugios de un discurso académico. sin que las figuras de la objetividad. taller. Concepciones subjetivas denegadas por la ubicación histórica del sujeto investigador. lo cual es cierto y manifiesto por las operaciones de nuestro arte" (Santo Tomás. Desde posiciones como ésta se teje la falsa objetividad metanarrativa: los objetos adquieren una connotación mágica por parte de la ciencia -¿cómo se clasifican? ¿cómo se nominalizan.el mismo medio ambiente. concebidos o redescubiertos en el tiempo. finalmente. modificadas" (Foucault. por ello mismo. etc.

espacio y temporalidad. como presumibilidad de hacer ciencia y como parte más de la existencia necesaria que mantiene el reinado del sentido de la visión por encima de cualquier otro sentido dentro del Occidente que necesita el afuera.. un "calendario" indígena. existen en la mirada del arqueólogo por el objeto. Las relaciones primarias son impensadas y construímos un cuerpo de concepciones sobre un edificio que.el acto de consumación es definitivo y es entonces cuando el espacio y el lenguaje determinan la viabilidad desde lo objetual de asumir toda una cultura explicarla verídicamente. Del Museo Nacional del siglo XIX tal como lo describen los viajeros -que presentaba en su "desorganizada" muestra.. Por un lado. Que a partir de ellos podamos acceder a los objetivos de la disciplina cualesquiera que ellos sean -el comportamiento humano. un desplazamiento donde se define ".no hay de ninguna manera una transformación en la mirada del arqueólogo. hechos culturales del pasado.son limitadas en tanto no se encuentren en la misma dimensión física -del espacio y el lenguaje-. no obstante. el cráneo de un virrey.. las aproximaciones a otras posibilidades de recreación del pasado -los textos escritos y las tradiciones orales. Los arqueólogos reconocen sus pertinencias en medio del desorden decimonónico así como en un espacio actual donde lo indígena ocupa la primera planta de la edificación. 2. /1898/1987: 30). un objeto que encierra a la escritura.cultural y partícipe de un campo cultural. de los filtros interpretativos y de la economía política sobre los bienes culturales del pasado. lo arqueológico existe cuando hay objetos del pasado.. sino más bien. entre otros objetos. los museos son escenarios precisos para explorar cómo es en el objeto donde se fundamentan las relaciones de conocimiento de la búsqueda oficial del pasado. tiene como aliciente en la arqueología la temporalidad: el espacio es arqueológico porque lo define una temporalidad. explicaciones de la variabilidad humana en el tiempo. Y cuando uno y otro se superponen. nos es propio. en la tiestología. como si la objetoficación del pasado fuese igualmente una objetoficación de la mente del arqueólogo..no ya el modo de conocimiento.y de ubicarla políticamente con relación a Occidente. que heredará y sofisticará la ciencia y que el museo concilia sin contradicción alguna. Y la espacialización que tanto preocupa a Foucault en el caso clínico. un ternero de dos cabezas.al Museo Nacional de la década de los noventa del siglo XX -donde los objetos son reubicados y redefinidos en el espacio y en el lenguaje. Y aquí.y fundemos aparentes relaciones reales de conocimiento -fundadas en políticas del tipo patrimonio/nación/estado-. atada a una lectura objetualizada del mundo físico. ocupa una doble dimensión dentro de las tradiciones por la búsqueda del pasado. No 11 .todo cuerpo compuesto puede ser reducido a mineral y esto. principio de nominalización y graficación del pasado. un objeto en sí mismo. nuevamente las argucias alquímicas permean la ciencia: ". pero uno y otro. aquel campo de poderes y encuentros donde los procesos múltiples de objetivaciones y subjetivaciones se hacen científicamente objetivos por su condición natural. En últimas. por ejemplo. no solamente por medio de la naturaleza sino por medio del arte" (Santo Tomás. El espacio y el lenguaje creados por el objeto. difícilmente. espadas de próceres. etc. se desplazan nuevamente a lo escrito. sino el mundo de los objetos por conocer" (Foucault. La arqueología no está desprendida en sus orígenes y en su circulación histórica del arte. etc. El texto escrito. es cuestión de los artilugios técnicos y metodológicos. 1989: 3). de las redes teóricas. materialmente existente y factible para la mirada del arqueólogo. por otro lado. El texto escrito como objeto Cuando la mirada arqueológica ha estado fincada en el objeto. cuando el objeto encierra escritura -jeroglífica. En efecto.

tal como lo señala Tanla Kishani para el caso africano (Tanla Kishani. 1994: 97 y ss). la arqueología desconoció el papel de versiones como el mito. Pero el punto de quiebre en su rol entre la Historia y la Arqueología lo determina la escritura como estrategia política que compartimentalizó no sólo los tiempos y la disciplina -Historia/Prehistoria. El espacio. se encuentra la dimensión del discurso. el mito no explicaba nada diferente a las relaciones contemporáneas de las culturas. la totalidad-. el mito antes que proceso en el tiempo era efectivamente una estructura universalizable en el presente (Layton. habitualmente se ha escapado de las posibilidades creadoras del arqueólogo.fueron extraños los debates de algunos intelectuales nacionalistas del siglo pasado por reivindicar la presencia de escritura entre los muiscas. Para los estructuralistas. intérpretes directos de la realidad en las tendencias positivistas de la historia y la arqueología y sometidos a procesos de interpretación textual y contextual en tiempos más recientes. con la diversidad de acepciones que le inculcan los arqueólogos. La tradición alrededor de los documentos escritos no difiere sustancialmente de la que se desarrolló en el pensamiento arqueológico con relación a los objetos. el lenguaje. el habla. Así. a lo cual subyacía una intencionalidad por ubicar la "prehistoria" nacional dentro de la historiografía occidental. la percepción de nuestra mente es objeto de las transformaciones de esas tecnologías. Desde sus redes teóricas para la aproximación al pasado -que trascienden desde el variado mostrario funcionalista hasta el estructuralismo-. no sólo está lejana a la mirada de la arqueología que objetivó sujetos sino que es un amplio escenario de intencionalidades políticas que transforman el registro arqueológico al involucrarlo en procesos históricos que se resienten a los dominios ficticios y exclusivos de la arqueología. pues en últimas la mente sólo constituía un remanente explicable desde las tecnologías. en su fragmentación. el recorrido de los textos escritos está atado a la historia de las ideas sobre los objetos. más cercana a la mente que el objeto y la escritura pero que. Para los funcionalistas. no tenía un carácter temporal que efectivamente permitiera un espacio para la interpretación de la materialidad científicamente observable y a la vez validación aparentemente objetiva. 1994). Elementos de intercambio y coleccionismo entre los anticuaristas desde la antigüedad. sólo se sugiere como una forma de control experimental para la primera. objetos en sí mismos. la discursividad. ésta opera según las tecnologías que se apropian en su momento del mundo físico. a partir de las pictografías y petroglifos (Gónzalez de Pérez. Esta interpretación de la mente subyace a los criterios que aplicaron los arqueólogos para desentenderse de los problemas concernientes a ésta. El espacio y el lenguaje de la arqueología ocultan el poder del discurso. sociedades con noción de pasado/sociedades sin noción de pasado.en la forma escindida de arqueología e historia -compartimentalización ideológica que organiza. 12 . 1980). por su carácter de intangibilidad -por las vías de la recreación física de nuestro mundo-. La tradición oral y el atentado contra el objeto Alejada de la materialidad concebida desde la evidencia arqueológica y del texto escrito. por tanto. Haciendo una interpretación de la historia de las concepciones de la mente en Occidente. sociedades con escritura/sociedades sin escritura. la mirada epistémica de Occidente que crean el pasado y que. cuando vuelven a actuar -¿interactuar?.sino que consumó el acto mismo de imposición de la historia de Occidente desde la textualización. es decir. 3. ésta última.

donde se han correlacionado eventos míticos con registros objetuales. en las circunstancias históricas y está sujeta a procesos polifónicos de las distintas sociedades que. los mismos procesos de conflicto por la colonización así como el devenir histórico de las comunidades en el tiempo y el espacio. La etnoarqueología. como lo 13 . los arqueólogos han podido rastrear determinadas representaciones objetuales a partir de relaciones míticas. La responsabilidad intelectual del constructor académico del pasado se finca en la producción de una descripción. Para ello acude a su mirada. 1996: 78). conciliada precisamente por la mirada que organiza.se transforma en el tiempo. sobre un mismo territorio. por ejemplo. pues en este se inscribían realidades como las memorias ancestrales. en medio de nuevas alternativas de investigación.No obstante. En Guaduero. no obstante. en diversas regiones del mundo. existen los canales necesarios para que esa descripción sea controlada institucionalmente universidades. el contextualismo y el postprocesualismo. Así. donde al palustre que manipula los objetos le antecede la mano de un tiempo diferente. la disciplina ha construído un cuerpo de interpretaciones donde objeto y arqueólogo se hacen a sí mismos referentes de propia identidad y existencia. 1980). particularmente en América. Entonces. Africa y Oceanía. más que a los objetos mismos que. Esa difusión controlada. en sus propuestas desde la Nueva Arqueología. con los objetos. Del Fetiche y de la Muerte La arqueología.sobre los objetos prehispánicos que subyacen a sus territorios (Becerra. básicamente porque la función social de los objetos -que incluye aquella rueda suelta del simbolismo abstraccionista. En menos de un palmo. describe e interpreta. Pero el poder del discurso trasciende más allá de los procesos de producción que el arqueólogo limita. sino también por aquellas en las cuales se involucra en diversidad de temporalidades y circunstancias históricas donde el objeto no goza siempre de las deidificaciones de la arqueología. más allá del panorama estético-legitimativo del patrimonio. no lo es exclusivamente por las relaciones. crea el tiempo. representa culturas. museos. está permeada de múltiples lecturas desde los mismos escenarios en los cuales el arqueólogo produce sus descripciones (Serna. de ficciones culturales. reivindicando con criterios del presente una concepción política -sagrada. al espacio y al lenguaje donde ubica lo que hay que conocer. se resiente. No es casual que en un comunicado que leí recientemente. si bien la cultura material sí está constituída de manera significativa. sino que asume funciones sociales concretas. está la brecha de cientos. Así. de miles de años de historias. De hecho. se considerara de mayor relevancia la referencia textual de los objetos y su investigador. han compartido una visión compleja de las evidencias objetuales del pasado. proveniente de la sección de arqueología del Instituto Colombiano de Antropología -que estaba fijado en la puerta del Laboratorio de Arqueología-. 1996). 4. tienen un uso. sustantivándose en una historia de creaciones. donde hace más de una década los arqueólogos interpretaron la existencia de un basurero. Montenegro & Serna. donde no existe solamente un interés por la interpretación simbólica como habría esperarse. las funciones y los contenidos que la produjeron objetualmente. Este tipo de investigación ha sido fértil en diversas regiones del planeta. para él. más allá. entes financiadores. textos de enseñanza-. dinamizando las posibilidades de contruir alternativas para pensar el pasado más allá de las técnicas y metodologías convencionales (Garanger. el mito pronto fue visibilizado en medio de las luchas de minorías étnicas. algunos pobladores actuales precisan que en realidad se trata del antiguo cementerio de los Calamoimas. el discurso "profano" atenta contra la mirada arqueológica fundada en el objeto.

noviembre de 1996 14 . Eso mismo explica la defunción de las versiones populares sobre los objetos en los textos de los arqueólogos. Sus presupuestos no tienen aún los alcances para espacializar tramas tan complejas y. Las tramas interpretativas concebidas desde la metanarrativa arqueológica deben ser abiertas y el proceso de creación desde los objetos debe estar sujeto a vías de aproximación que no desintegren la realidad de la producción. entonces. ¿Qué sucedería si los objetos. la democratización de las prácticas -si la palabra democracia es la acertada. una vez visibilizada. el objeto arqueológico se convierte en fetiche desde la ciencia. Tunja. 1995. muere. debe ser replanteada.. no sólo porque no dejarán de existir. para el cual no tiene respuestas novedosas y que sólo ampara en miradas desplazadas -que trascienden desde la etnoarqueología clásica. pierde sus significados históricos desde una falsa consciencia que produce metarrealidades. Como lo refirió Luis Guillermo Vasco en el foro sobre "Versiones del Pasado: El papel de la arqueología en la construcción de identidad de minorías étnicas". nuevos lenguajes para asumir la experiencia del tiempo. el lenguaje. reanimara los criterios políticos por la reivindicación del pasado. la arqueología experimental hasta las realidades de museos y coleccionismos privados-.tiene muchos más inconvenientes que el deslindar la metahistoria de la disciplina. sin esto realmente no sirven para nada. La arqueología nunca fenecerá responderían los académicos.dejaba entrever el comunicado. lo hacen partícipe de unas representaciones diferentes donde el objeto tiene unos poderes inmediatos que se sustentan en las relaciones sociales en las cuales se involucra en el presente. la experiencia dialéctica sobre el conocimiento del pasado. siempre dentro de los definidores metanarrativos. desaparecieran? Para muchos un imposible. Sólo así renovaremos la mirada. 1996). interpretados bajo construcciones culturales alternas y hechos productos de representación fuera de las temporalidades de la disciplina y de sus manipuladores oficiales (Serna. ¿cómo democratizar las prácticas en un país que carece en su totalidad de democracia alguna?. allí mismo. sino porque la mirada arqueológica a creado nuevos espacios. se desvertebra. Sólo nuevas relaciones con el objeto. permiten renovar el campo disciplinario.. Es ilegitima en su interacción con el mundo social. El espacio. La arqueología. se han tejido en tramas diferentes. La mirada arqueológica está en crisis. materialmente. en realidades como la nuestra. la circulación y el consumo de estos bienes culturales. desde los tiempos prehispánicos. Versiones que involucran históricamente al pasado. mediadas desde la condición de los sujetos históricos que lo interpretan desde diferentes contextos. la metanarrativa hacen al objeto y justifican a su especialista. En Colombia. Pero qué sucede cuando en una realidad como ésta los objetos.

. que entraba a pacificar las tierras del Occidente de Boyacá 4 .". En últimas. quizás -y digo sólo quizás.. No es mi intención profundizar en éste tema que apenas estamos analizando. los alcances de las prácticas regresivas nos llegaron en mucho menos tiempo que cualquier teoría o moda intelectual de renombre y libros como "A través del tiempo.. diciembre de 1996.. nos advierten de las peculiaridades de estas prácticas. Regresiones o Arqueoterapias Ultimamente tienen mucha fuerza en nuestro medio las prácticas de regresión.". pasando por nuestros aparatos educativos hasta el estado-. No sólo el boom de la figura de Brian Weiss.". típica de los alcances últimos de la dinámica globalizadora y transnacionalizadora del capitalismo. De hecho. son. velada por los agentes tradicionales del control social -que trascienden desde ese cúmulo de esquizofrenias que es la familia. ni mucho menos invalidar estas prácticas que. es en sí misma diagnóstica de un problema alrededor de la concepción del tiempo y de la historia que se extiende en el conflicto sobre el cuerpo. son recreadas por los sujetos de nuestro medio para acomodar su experiencia personal frente a la experiencia contradictoria del presente: no puedo dejar de recordar en nuestro trabajo en Muzo. de un momento a otro. tienen el compromiso de definir nuestros patologías del presente en el pasado. de ninguna manera inconexo de una fenomenología individualizadora y reductora de la historia. con muchas armas. en este mismo texto). "Vuelva al momento donde empiezan sus síntomas. 15 . nos conceden unos sujetazgos históricos transtemporalizados que. si bien la arqueoterapia parece fundirse como resolución enmascarada del problema. por el peso de los procesos introyectivos de la producción arqueoterapeútica. por lo menos encajes perfectos. Solamente quiero que ésta introducción justifique la presente exposición. Al momento de redactar este documento he tenido en cuenta las discusiones que se suscitaron al término de la conferencia -que de hecho dieron pie al documento posterior-. si no más fiables. sino su escenificación en los medios de comunicación masiva. nos decía que él a veces sentía que era un gran conquistador. fluídos para la máquina deshistorizadora posmoderna. a caballo. desconociendo las relaciones sociales actuales que espacializan el cuerpo y la enfermedad. por lo cual expreso mi agradecimiento a todos los participantes.Adrián Eduardo Serna Dimas 1. No son pocas las personas que se sienten tentadas a acudir a alguna de estas arqueoterapias -aunque no hay que ignorar que estas prácticas no están distantes de los filtros de la producción. donde la tradición de los oprimidos. como en una conversación con uno de los "patrones" de la región que igualmente escuchó de las regresiones. pese a las fragmentaciones. como lo refiere el propio Weiss.. que nos advierta de que el pasado es un estado de emergencia.respuesta última de un afán por el pasado.que.le dice Weiss a sus pacientes. Ver "Arqueología y Ficciones de Identidad. es decir. Inscritos en un presente que está territorializado por una producción histórica específica. la circulación y del consumo habituales del capitalismo y sus aparatos de producción cultural. como lo 3 Cuarta conferencia del curso de extensión. El choque de la experiencia cultural del ser individual no puede desconocerse en la arqueoterapia. 4 El juego de imágenes es particularmente descriptivo. los individuos se articulan ahora en productos históricos donde se enfrentan a circunstancias que. entraron a disputar en nuestras librerías callejeras los espacios tradicionales del "Manifiesto del Partido Comunista" y de "El Vendedor más grande del mundo".

buscando en el no Occidente los intersticios del reloj sacralizado. en su linealidad hecha territorio circular. del cambio. manifestación del plan temporal divino. El mundo social. en su recorrido. Efectivamente. Y la arqueoterapia es en sí misma una experiencia del fín de los fluídos: desconocemos los procesos. los teólogos consideraran al reloj. Y esta imagen permeaba la misma vida cotidiana: "Los primeros pasos hacia la medición mecánica del tiempo. que nos consumimos y nos consumen. devela que este estado no es la excepción sino la regla (Taussig. de la espera acusiosa o de una conferencia como ésta. "El tiempo es oro" es la sentencia popular.. como la mente. nos evidencia que el tiempo ha sido mecanizado para concebir un territorio. ni cual es la incidencia de estas construcciones en su enfoque del pasado. que se escondían tras las alucinaciones de la Revolución Industrial.. fábricas y hasta juguetes. La negación de la historia para no Occidente. por documentos. no los dieron granjeros. Del Fín de los Fluídos En medio del tedio del trabajo. somos estructuras que aparecen y desaparecen en distintas escenas.. Es así como en éste preciso momento. el reloj en sí mismo es una representación circular: las manecillas giran 360 grados que. de la eternidad (Von Franz. los comienzos del reloj moderno en Europa.refiere Benjamin. no falta quien mire su reloj aspirando a que el tiempo pase. artesanos o mercaderes. Allí mismo estaban los anticuaristas y los primeros arqueólogos. se definirá como el paradigma del progreso.y sólo lo visualizáramos en su desprendimiento. 1995). la miseria. preocupados por calendarios antiguos. Así. determinando la maquinación definitiva de la historia y la correlación entre el mundo físico y el mundo social en un juego armónico de ruedas dentadas que sustentaban el equilibrio como punto de la factibilidad del movimiento. de una tradición que enmascara sus procesos. de aquello que para el siglo XIX. 1996: 17). por tesoros. 1989: 48). No fue raro que hasta el siglo XVIII. en su consumo. políticos y socioproductivos alrededor de la territorialización del tiempo (Boorstin. El fín de los fluídos es una de las estrategias de enmascaramiento del tiempo de Occidente. el mundo de Occidente movía campanarios de iglesias. Esta transformación del círculo a la línea. ocultando la sobreexplotación. está inscrita dentro de este contexto. 2. No obstante. enmascarando condiciones reales con presupuestos ideológicos. finalmente hacemos lectura lineal. con el vapor y sus máquinas. otros que miren el reloj no tienen referencia del círculo: sencillamente aprecian números que aparecen y desaparecen y vuelven a aparecer en otro orden dictaminando el paso del tiempo en un tablero de reloj electrónico. en la interesante historia del calendario al reloj que nos presenta Boorstin. 1989: 13 ss). sino personas religiosas que deseaban cumplir con prontitud y constancia sus deberes para con Dios" (Boorstin. donde participaron los arqueólogos. este carácter terminal está dictaminado la linealidad de nuestra concepción del tiempo. Con los mismos mecanismos que se movían esos relojes que patentizaban esta teleología.pareciera que se desvaneciera de su producción -como las mismas relaciones sociales. pastores. está pensado de acuerdo a las tecnologías que se desarrollan en su seno. Los arqueólogos no se han detenido a explorar en dónde inscriben sus construcciones del tiempo -desde las descripciones hasta las cronologías-.. pero un territorio atado culturalmente bajo los criterios políticos de quienes controlan la escena social. Esto les ha 16 . el tiempo como fluído -cuya concepción se remonta a los relojes de arena y de agua de la antigüedad clásica. nos encontramos con toda una serie de conflictos religiosos.

. determinados por la cuantificación.f. el espacio.. por el número. Sí. Entonces. destinando al pasado un lugar estático e inamovible donde toda interpretación del tiempo está sujeta al objeto sometido al espacio y al lenguaje creado por la mirada cultural arqueológica dominante. el escenario que atrapa la experiencia del fluído. donde el objeto funge como conector por la descripción del arqueólogo. en definitiva. llevada a la astrofísica. de una u otra forma. nos advierte que aquello que hoy apreciamos como real concreto sólo existió en su naturaleza miles de millones de años atrás. parques arqueológicos. 1987). la forma predilecta del fín de los fluídos. el tiempo y el espacio en síntesis mutua. por ejemplo. Escapar de esa relación es la no existencia. Tiempo y espacio que controlan socialmente al pasado. La relación no se desvertebra: a cada espacio un tiempo. en nuestra tradición.. el cuerpo como espacio se consume a la vejez como tiempo. de hecho." desentendiéndose de los actores de ese presente. ¿Acaso no podemos insinuar estas mismas visiones del relativismo físico en el campo del pasado? Y eso que no es el momento de hablar de las diferencias del tiempo como tiempo biológico. De allí se desprenden museos. el objeto de museo como espacio se consume al pasado como tiempo..permitido asumir la linealidad. respondiendo a los principios de la mirada arqueológica. Lejanos de las reflexiones de la física -pese a su acercamiento a las ciencias exactaslos arqueólogos no reconocen hechos que resultan determinantes para ubicarnos en la complejidad del tiempo.. Otros tiempos. aparentemente. es cierto. los parafraseos del sentido social de la arqueología -del tipo ". donde nos expondríamos aún más a las marginalidades de la totalidad nunca pensada por la arqueología. donde también funge una mirada que espacializa y verbaliza -todo crítico siempre tendrá una justificación-. 17 . El Espacio como Máquina de Síntesis La tradición histórica del tiempo como fluído no puede obviar el segundo término de la relación.conocer el pasado para conocer el presente. Tiempo y espacio regulados por la ciencia y sus instituciones. Escenarios custodiados por la oficialidad para que la experiencia del pasado sea controlada socialmente (Mamami Condori. recorren los escenarios que crean los arqueólogos. las maneras de compartir el descubrimiento.los que velan la realidad de ésta experiencia del fín de los fluídos. otros contenidos generan cuestionamientos (Uribe. s. Entonces. como escenarios de conocimiento: "Las comunidades de tiempo produjeron las primeras comunidades de conocimiento. El Tiempo como Fluído. muchos de los cuerpos celestes que hoy apreciamos. su papel es trazar cartografías que absorben al tiempo. de las relaciones sociales que involucran a los objetos del pasado. como tiempo etario. Desde la visión de Occidente. 1994). ¿En cuál de todas estas construcciones no se imbrica. serán arrojadas al espacio de lo artístico. La relatividad.o. pertenece la disciplina? 3. pero los detenemos por su pertenencia a unas temporalidades ¿Acaso detener un fluído no es ajusticiar su existencia? Y son las eufemizaciones. reconocemos los procesos. como tiempo cultural. en verdad han dejado de existir y aún así son fenómenos que inciden en las dinámicas del universo que hoy compartimos. que detienen al fluído.: 13). el mundo social al cual.. como tiempo social. uno de los arquetipos primitivos pero a la vez. una frontera común de lo desconocido" (Boorstin. desde la arqueología. eventualmente se crearán otros espacios para evitar su descontrol -quizás otras disciplinas académicas. La arqueología no es inocente al tiempo como fluído y al espacio como máquina de síntesis y. aparecen un cúmulo de objetos que son organizados en períodos ficticios -de la ficción como recreación-.

. Porque si algo debemos reconocer en los navegantes arqueoterapeutas es que una vez en "el presente" se ubican en la historia por medio de las representaciones históricas moldeadas. para generar procesos contra el tiempo desde el tiempo. lo lleva a otros niveles donde es difícil escindir la temporalidad cotidiana de las temporalidades trascendentes que asumen proyectos históricos particulares. La arqueología así. Tunja.En la arqueoterapia no es menos cierta la condición de fluído del tiempo: cuerpos. trastoca al tiempo impuesto por la maquinización. No es extraño. las creaciones culturales en el tiempo no existen como fluídos agonizantes. la experiencia del tiempo es sin duda alguna una experiencia en el espacio. Mientras esto se teje en medio de la tradición Occidental. los contenidos culturales de éstos -que se escapan de la lógica unideterminada de la linealidad. mesoamericanas y andinas-. contaminan y alteran politicamente las máquinas numerizadoras de pasado de Occidente. para ser una resultante final expresa en la dinámica de los productos históricos fabricados por Occidente básicamente en los discursos de la arqueología y la historia. esté albergada dentro de relatos míticos y dentro de los proyectos históricos que estos relatos encierran en diferentes comunidades no occidentales en el mundo. imbricación que definitivamente no superan más allá de los determinismos metanarrativos. culturalmente determinada. los arqueólogos hayan pasado a ocupar escenas que se extienden desde consultores esotéricos hasta de profanadores de tumbas. entonces. espacios. sino como procesos en constante interacción menos por la cuantificación y más por las vías de la cualificación que. irrigados por un fluído cada vez más aniquilado de su experiencia misma de fluído. podemos comprender muchas de las interpretaciones que actualmente se tienden alrededor de la arqueología y cómo ha sido usufructuada por los poderes de los movimientos de la new age. mantienen sus tramas particulares sobre el tiempo. Esta situación histórica acordonó un nudo de experiencias diferentes sobre la percepción del tiempo diferente al que impusieron los sistemas socioproductivos dominantes de Occidente y los reflejos epistemológicos que los sustentaron. máquinas ausentes de un fluído trascendente que tienen que adoptar bajo visiones cataclísmicas del futuro ante las monacales convenciones de la ciencia... que el estado actual de esta Aldea Global de la informática y la globalización económica. En ésta óptica. 18 .. Aquí se inscriben las interpretaciones. diciembre de 1996. En esta trama terminal de los fluídos. como representaciones. culturalmente confrontadas con las máquinas historizadoras de fluídos del capitalismo. El pasado como estado de emergencia Si bien la dinámica de los fluídos pareciera definir un curso unánime para el tiempo y el espacio. que redundan en el esoterismo. menos que enfrentarse al pasado como estado en emergencia. como coletazo definitivo de unos mundos sociales por recuperar sus fluídos.implosionan con fuerza en las máquinas globalizadoras de pasado. Así. para explicar las culturas del pasado -egipcias. Los objetos se imbrican en relaciones sociales específicas donde el tiempo es un inmenso caleidoscopio de imágenes que tienen un poder contestatario y reivindicador. La representación física de la realidad. es parte de ese estado mismo. Esto explica porque subsistieron de una tradición artística a una tradición científica. de una u otra forma. no es extraño que de científicos consumados. la vida local no sólo de los países descolonizados sino aún de comunidades localizadas al interior de los países del primer mundo. 4. Entonces. por las ciencias y las academias. Los museos no existen al azar.

con el espacio como máquina de síntesis y con la explosión de imágenes en torno a esta dinámica que representa el pasado. Uno no es diferente del otro. Así. no importaba que no existiera el objeto si se podía crear la imagen y hacer de ella un objeto. historia donde se vela la época oculta de las imágenes y donde aflora la inocencia de los objetos. Pero esas imágenes creadas del objeto explotan en el mundo social y crean a su vez nuevas imágenes. diciembre de 1996. le anteceden y le paralelizan hasta el presente. Esto no ha sido desconocido para la arqueología. como lo desearían muchos estudiosos. La relación objeto e imagen. a una consideración sobre lo observable. ¿Sobre qué se fundamenta la territorialización del tiempo de la arqueología -es decir. La cuestión radica en cómo construirlas. los asistentes al curso han expuesto toda una serie de criterios que piensan el tiempo y el espacio. Pero considero que éste en verdad no es el debate de fondo. de una u otra forma. su cartografía de significados que se muta en las contingencias históricas pero que persiste en su espacio y su lenguaje-? Sobre objetos hechos imágenes que representan -por las vías de la descripción-. Para las tradiciones anteriores a la arqueología hasta el anticuarismo. De Bestias y Objetos En la última conferencia nos hemos encontrado con el tiempo como fluído. en muchos casos desentendiéndose del objeto mismo o transformándolo. constituye el vínculo entre la arqueología y todas aquellas prácticas que se consideran no científicas pero que. Tras esto. de ninguna manera a desentenderse de ella. en sus dinámicas representativas. La presencia del objeto responde a un criterio científico. 19 . la relación objeto-imagen está en el rudimento de la historia de las ideas de la arqueología. como sí lo es mantenernos en las márgenes para seguir el curso de aquello que fundamenta la mirada arqueológica y que en últimas debemos trasgredir para repensar el fundamento político de la ciencia objetual del pasado.Adrián Eduardo Serna Dimas 1. El arqueólogo aparece como un silencioso obrero conectado a la máquina historizadora de Occidente. si a partir de la metanarrativa disciplinaria o a partir de la imbricación en el mundo social del presente. ni siquiera son dos caras distintas de la misma 5 Reflexiones a propósito de la cuarta conferencia de Tunja. donde finalmente se hace latente que para crear el pasado es necesario crear cartografías de significado. Así se representaron cartografías del pasado y tuvieron efectividad política. Pensando desde el aparente centro del debate. indagaríamos las cartografías de significado del pasado de la arqueología desde las diversas tendencias teóricas -que implican de por sí unas metodologías-. De la Creación de las Tierras Bestiales El territorio de lo desconocido se construye con los límites del territorio conocido. 2. donde antepone la existencia del objeto a cualquier creación de imágenes. La arqueología viene a invertir la relación.

desde sí misma. Antes del siglo XV. Y en este espacio se encontraba el Santo Grial. sobre la cara.moneda. con ellas concebía un territorio político de lo conocido y lo desconocido donde la imagen se anteponía y se paralelizaba al objeto. La imagen superó al objeto y. La cartografía de esa época.curaba las heridas. Pero este no era de ninguna manera el fín de lo representado. las mounstruosas imágenes marinas. tiempo y espacio de síntesis del tiempo. en las márgenes también.. de mares infestados de bestias y de tierras incógnitas -literalmente escritas en muchos mapas-. desprendían el plano de morales sobre la totalidad y sobre los objetos. de la Europa de los mil reinos así como las del Africa. hechos en las imágenes mismas. que parecen continuaciones de los mapas del mundo de la época. a la cosificación. del sentido que organiza. De lo contrario ¿Cómo podría existir nominalmente la descripción de estos híbridos? El espacio y el lenguaje que fundamentan la mirada.. políticamente articuladas.. fundan la existencia sagrada de templos y conventos y. el mapa del mundo no era menos que una extensa geografía de bestias donde Europa. para algunos el cáliz de la última cena. representaba lo conocido y lo desconocido. La imagen creó las cartografías para leer el mundo en el tiempo. Entre el Cercano Oriente y Europa se extendió toda una amplia red de reliquias y de objetos profanos. eran imágenes del pasado las que territorializaban el mundo y las que. Un complejo panorama de reinos rodeados de bárbaros. Para ello acudía a las imágenes del tiempo. XIII?/ 1958: 193 ss). que el hombre y el caballo difieran del hombre con cuerpo de caballo. Los objetos. son productos de las construcciones políticas sobre el hombre. El territorio de lo desconocido se construye con los límites del territorio conocido. Huesos. motivó las 20 . que fueron interpretados y representados en estas cartografías de significados. Que la imagen represente objetos parte de la existencia de esos objetos desplazados y reorganizados políticamente en su sentido en otros espacios. para otros la copa donde fue recogida la sangre de Cristo por el Maestro de la Ley José de Arimatea. la extensión de lo conocido y la sujeción de lo desconocido. por demás. en las márgenes aparecían las figuras celestiales que custodiaban este orden político -insinuado por esta representación como natural-. astillas de madera. /¿s. donde se encontraba el reino cristiano del Preste Juan. Imágenes. sobre el miedo que fundamentó la experiencia clerical del Medioevo. ante todo. La Biblia erigió a Jerusalén en el centro del mundo y a partir de ella ubicó las tierras del Lejano Oriente. no puede ser menos que evocadora. sobre la otredad hecha en bárbaros y sarracenos. Para que se produjeran todas estas maravillas había que estar en estado de gracia y sólo un sacerdote podía declararlas" (Anónimo. que tanto cautivó las experiencias portuguesas para la exploración del continente. santos evangélicos y aún al mismo Jesucristo. con ello. retazos de telas... sobre el perro. a nuestros ojos. fue el que les otorgó poder. sobre sus enfermedades.. Objeto de poder que ".. El Santo Grial nunca fue hallado y sólo se presume de su eventual ubicación en tierras españolas. el infierno. Tenían poder sobre las bestias. superpuesto sobre bestias y a veces irrepresentable dentro de un plano.. a voluntad de su dueño se llenaba con los manjares más exquisitos y proporcionaba todos los bienes del cielo y la tierra. sobre el cuerpo y. los centauros. trascendieron su materialidad por el concepto mismo de la imagen que los asoció a profetas. vasos. políticas y objetos. a las tradiciones que le rememoraban las sirenas. sobre el caballo. como otras reliquias. De una u otra forma.. Los objetos estaban comprendidas en este espacio de las imágenes que. los cíclopes. Que el hombre y el perro difieran del hombre con cara de perro. del discurso que desplaza. Desde allí encontramos representaciones como la del Juicio Final. entre otros..

) -conjunción de una naturaleza agreste y el demonio. 1992. y lo vestigial se remonta más allá. no sin olvidar las amazonas. como las de los caballeros artúricos.a una posición artística donde la estética fundamenta el mundo de los objetos por conocer. Y son esas imágenes las que terminan ubicando a los objetos. las políticas de organizar el tiempo y el espacio. 'la bestia apocalíptica'-. en su lógica a veces no menos mágica y fabulosa.. donde la imagen superó al objeto. Allí.. Descompuesto de su realidad objetual. inscribiéndolos en un encuentro conflictivo que. pero que niega los principios políticos. inscrito en dinámicas políticas como el nacionalismo. La cultura material. hasta hoy se mantiene irresuelto (Serna. las sirenas y el bestiario. Y así.. la presencia. Lo vestigial. como Lancerote y Parsifal. a la representación. a la bestialidad (.. El orden sobre el pasado ha sido reasumido a partir de metarrelatos que. no científicos. 2.. el objeto.. como Galaad. Aparentemente aquí. estamos en el plano de lo objetivo. con esa tranquilidad. ". el registro de vestigios. Ellas ubicaron con fuerza la presunción del Jardín del Edén así como del demonio y sus ángeles caídos. éste último que ".mientras se rehuye de cualquier abstraccionismo en el presente se cae enmascaradamente en el mismo. los arqueólogos recitan insistentemente en sus textos el hallazgo. como el caballero Boores. Evidentemente esta conceptualización sobre lo vestigial es acorde a una disciplina que se considera recuperadora de un pasado que ya no existe. desde la ciencia natural.. 1996)." (Anónimo. 1994: 17). cuando arqueólogos asumen objetos del pasado como 'vestigios'. que exigieron a la colonización la organización del desorden americano (Pinzón & Garay. en el plano donde cualquier relación no está determinada por apreciaciones subjetivas y donde los objetos ganan preminencia.se retiró al desierto para vivir como un ermitaño. que son quienes finalmente lo encontraron. queda en el campo de las imágenes. propenden por el control social. Una disciplina que hoy se reclama como ciencia. Estas son las cunas de la arqueología y se patentizan en nuestro medio. /¿s. aunque estas son impensadas por la disciplina que oculta su genealogía. otros se arrepintieron. propia y única como coinciden teóricos tan disímiles como Binford y Hodder. en estas cartografías de significados que del medioevo trascendieron al renacimiento. en su origen conceptual. "apareció" el Nuevo Mundo. se traslada definitivamente a la historia y a la ciencia.. Serna. con una disciplina constituída. anteceden a la imagen. algunos murieron por ella. Esas imágenes que antecedentemente eran propiedad del bestiario hispánico que objetivizaba las relaciones del colonizador con el incógnito Nuevo Mundo. en este momento. Las bestias crearon el espacio significacional de los objetos. 1996: 213). antecede cualquier campo de inferencias (Binford. con sus transformaciones. Y progresivamente ese mismo juego de imágenes. La bestia que lindaba lo conocido y lo desconocido ahora ha sido suplantada por todo un cuerpo de creaciones del campo disciplinario. De la Bestia a la Arqueología. El discurso satanizador y naturalizador que subyace a descripciones precedentes del pasado es asumido por una arqueología 'científica' que no logra expulsar santos ni demonios populares" (Serna. 1994: 23. 1996). la búsqueda por un orden Los objetos son por las imágenes y por los discursos.empresas contra los musulmanes.. sin dejar de lado el poder. Hodder. XIII?/ 1958: 253) y otros quedaron para contar la historia. se traduce como lo que en otro momento tuvo utilidad pero ahora ya no es 'funcional' -como habitualmente definen la glándula pineal en el hombre-. se desplazarán -hacia el siglo XIX. que aparentemente 21 . precisamente como asumió la Conquista los objetos prehispánicos americanos.. que la fundaron.

La mirada sobre esta relación. la relación objeto-imagen se mantiene en el fundamento de buscar el pasado.despejándose de las imágenes históricas sobre los objetos prehispánicos mantiene términos viciados por la contradicción con su propia genealogía. donde el espacio y el lenguaje constituyen la única diferencia entre la arqueología científica y las versiones profanas. la que habitualmente vela o desconoce. enero de 1997. Sólo las eufemizaciones buscan salvar el escollo de los especialistas del pasado con relación a su rol social. se mantiene intacta y sólo se desplaza a partir de los contextos políticos en los cuales se inscribe el campo cultural. Facatativá. 22 . donde no reconoce que esa estatización del tiempo y el espacio se ve confrontada por toda una serie de tramas populares alrededor de los objetos del pasado donde estos han sido negociados por imágenes. Entonces. en las cuales se incluyen las creadas por los arqueólogos mismos.

Adrián Eduardo Serna Dimas 1. muchas subordinadas indiscriminadamente como "escuelas". el tiempo. Ahora nos desplazamos progresivamente a lo que éste discurso. en éste sentido. metodológico y técnico.quiere decir esto que ¿Los arqueólogos que nos anteceden y han sido criticados y revaluados -las vanguardias son muy cercanas al dogma de poseedoras de la verdad-. un "constante" debate sobre esas técnicas. Por otro lado. En éste sentido. no quedaría claro cómo pueden coexistir en muchos trabajos descripciones fundadas en propuestas vanguardistas que retoman propuestas descriptivas de los primeros investigadores irradiados de tendencias hoy consideradas atrasadas. en su carácter formal -teórico.desde las cuales crea un discurso de pasado. Este mismo arqueólogo está inscrito dentro de unas tendencias descriptivas -teóricas. Una auténtica criptografía del pasado. Entonces. Criptografía del pasado Hemos explorado algunas de las marginalidades del discurso arqueológico.del investigador.pueden aparecer como contradictorias. es a pesar de todo subjetiva. asumiendo la primera premisa -el carácter destructor de la investigación. objeto. en su técnica. ¿Qué se revalúa: la propuesta interpretativa o la descripción sugerida? ¿Una y otra se complementan y son indisolubles frente a la crítica? Entonces.y la segunda premisa -modelos sujetos a revaluaciones. a partir de la experiencia que oculta la marginalidad primaria. limitando la creación de pasados porque destruyeron los contextos y sus modelos están plagados de vicios? La arqueología es un campo recubierto de experimentos y contradicciones. Así. octubre de 1996. avanzan en el tiempo. existe una autoridad primaria y única -la arbitrariedad. metodológicas y técnicas. los arqueólogos resuelven la necesaria descripción del pasado acudiendo a fuentes diversas que. pretendiendo fundar el conocimiento sobre lógicas de falsedad y veracidad perfectamente conciliadas por el carácter descriptor que 6 Primera conferencia del curso de extensión. el espacio y la imagen. terminaron eliminando o. por lo menos. en ésta historia. la mirada arqueológica -que se asume a sí misma como una tradiciónpromueve discursos donde desenvuelve en una misma escena la coexistencia de objetos e imágenes -como lo son las ideas. los fundamentos de su mirada para construir el pasado desde el objeto. resueltos coherentemente por su carácter de descriptor de culturas.enmascarándola bajo los artificios de la teoría hecha representacionalidad. existe una dinámica de las ideas. Este cuestionamiento nos conduce a su vez a una doble interrogación ¿Es el pasado descubierto por los arqueólogos o las construcciones disciplinarias que permiten aproximarse a ese pasado? Si a ésta doble interrogación respondemos que una y otra se complementan. Por un lado. 23 . es imprescidible una pregunta alrededor de qué es la arqueología colombiana. ha concebido como disciplina y que reconoce como su propia historia de las ideas. Este sería una especie de choque antiepistemológico. el arqueólogo es insistente en la necesaria minuciosidad del registro porque su mismo accionar se constituye en alterador y destructor de contextos del pasado. sin la existencia de una advertencia de los contextos históricos particulares que produjeron tal pasado. metodologías y teorías que en su carácter de innovación revalúan o retoman criterios que les anteceden.

con el "invasionismo" caribe en los valles Interandinos -particularmente el Valle del Magdalena-. como constructos intencionados por productos históricos específicos. Occidente. pues de hecho.C. sólo constituyera el eslabón último de una cadena que se refunde en sus orígenes sobre la misma construcción de un discurso que desde su historia de las ideas nos crea las historias objetivas de la realidad. urgentes. Unos territorios que inscritos "objetivamente" en el sistema-mundos desde el cual se ha desarrollado la arqueología. En el caso del Valle del Cauca.se han tejido unas políticas que representan las condiciones del pasado para delimitar y justificar los territorios del presente. Por ejemplo. de la arqueología que recrea su propio plano de objetividades-. determinan no sólo la creación sino los procesos de integración de los contenidos culturales del tiempo en las dinámicas de mundos sociales diversos 24 . etc. desde los fundamentos de la mirada arqueológica.permanece ante la destrucción del contexto. La objetividad arqueológica es cada vez más un espejismo sobre la realidad objetiva. presenta múltiples incertidumbres. la arqueología debe pretenderse un proyecto histórico para que sea legítima en el imperativo de asumir los macroproyectos históricos. del presente. los investigadores no tienen aún un consenso sobre la naturaleza de las ocupaciones posteriores a éste período.con criterios culturales irreductibles y particulares. Las culturas arqueológicas aparecen en el horizonte menos como productos históricos objetivos del pasado. contradictorios y conciliados en su devenir. Esta crítica a las arbitrariedades para muchos injusta con la arqueología. y aún se mantienen en la escisión entre los que consideran la preeminencia de una cultura "Sonso" y los que afirman la localización de múltiples culturas pertenecientes a una "superfamilia Sonso". el período se presenta confuso. Este horizonte exige pensar una auténtica arqueología colombiana que no debe partir de la negación de lo existente (como habitualmente lo profesan los grandes vanguardistas de la renovación enajenada. El presente hace al pasado y del pasado Una revisión a la historia del pensamiento arqueológico como sugerentemente la expone Trigger (1992). por ejemplo. 2. con la irrupción de la "cultura" Sonso en el Valle del Cauca. no podemos menos que enfatizar el carácter de las políticas sobre el tiempo. y más como las culturas objetivizadas de los arqueólogos -de los productos históricos. permite afirmar que sobre el pasado -sobre su búsqueda e interpretación. con sus vicios. es decir. Bien sea con la presencia muisca en el Altiplano. se ha manifestado como la constante elaboración cultural y contracultural entre sectores dominantes y dominados. el arqueólogo menos que constituirse en intérprete de fuentes. Políticas que. Desde su misma dimensión disciplinaria. de producciones históricas ajenas. sino de profundizar en la dimensión social e histórica del quehacer disciplinario y de la forma como ha inventado -dotado de una cartografía. en la investigación de diversas regiones del país el proceso de transformación que se sucedió siglos antes y después del siglo X d. En este sentido. es decir. lo sería menos si quienes amparan éstos arbitrios clarificaran su función social dentro de tejidos sociales específicos. es una fuente más. Así.el pasado para crear nuevas alternativas abiertas al futuro. ésta arqueología es producto de nuestro propio recorrido). Es como si la estabilización del pasado expuesto en políticas del tipo patrimonial. Esto implica que no se pueden asumir criterios metadisciplinarios -muchas veces novedosos y articulados por los grandes aparatajes teóricos y metodológicos productos de procesos de construcción académica foránea. Como si las culturas fuesen creación del discurso arqueológico y sujetas al arbitrario de sus enfoques epistémicos.

Hodder (1987) nos dice que de las ciencias sociales. sólo podemos concebir dos grandes tipos de teorías en ciencias sociales: las teorías reflejadas y las teorías de reflejo. 3. su relación constituye la conexión de este mundo científico con el mundo social en el cual está inscrito. Pero más allá.e imbricado dentro de redes políticas poderosas que necesitan el pasado como pócima sustantiva de esa legitimidad fetichizada precisamente por productos históricos concebidos desde la intelectualidad. Clarke. ante esto. básicamente por la definición de un "objeto" de estudio distanciado por la concepción cultural del tiempo. En términos generales.el contenido cultural de los tiempos en los cuales la disciplina misma se desarrolla. las segundas -huérfanas de los modelos y cercanas a la hermeneútica. Algunos pueden considerar esta situación como algo inherente al carácter de las ciencias sociales. Esas intencionalidades en las políticas del tiempo se encierran dentro de los paradigmas teóricos que. han transformado el campo disciplinario. es evidente que la arqueología necesita de unas teorías para acceder a propuestas explicativas que justifiquen científicamente -es decir. políticamente. No obstante. un recorrido por el desarrollo del pensamiento arqueológico 25 . Una arqueología que igualmente se apega al reinado de la razón científica como vía explicativa de cualquier proceso en el tiempo y en el espacio. para canalizar el pasado. 1994: 3). Pero definitivamente. determinado por una significacionalidad canalizada por Occidente -la mirada arqueológica. precisamente. inscrito en la tradición histórica de Occidente. las repercusiones de diversidad de procesos sociales y de movimientos contraculturales desde finales de la década de los sesenta así como el cuestionamiento a las propuestas científicas de la Nueva Arqueología -que recogían una extensa tradición positivista y materializante (objetualizada sería mejor definida) de la ciencia de Occidente en el siglo XX-. su transformación cualitativa en el tiempo -no importa que este carácter cualitativo le sea encubierto por las pretensiones cuantitativistas-. El desarrollo de las ciencias sociales se ha involucrado en este doble juego de teorías reflejadas y de teorías de reflejo. Teoría en arqueología Teoría y política son dos términos fecundamente relacionables en el mundo de la ciencia y. Las primeras apegadas a los modelos de las ciencias exactas y naturales. La arqueología ha estado atada fundamentalmente a teorías reflejadas. no podemos decir menos que "la arqueología es política".interactúan en el mundo social y hacen de la política un espacio hetereostático. Conexión por demás ideológica -de la ideología como enmascaramiento.para aprehender.dentro de las cuales implosiona esta máquina arqueológico-política canalizadora de objetos. La única posibilidad de reafirmar la naturaleza de la arqueología está fincada en redimir sus intencionalidades en un tiempo más allá del que aparentemente denuncian sus "objetos de estudio". imágenes y de discursos del pasado. con los cuales pretende sustentar un statu quo en el presente. se constituyen en redes -tan cercanas a las redes técnicas de la etnografía malinowskiana.miran al mundo social y hacen de la política un espacio homeostático por las vías criptológicas. reflejando las consideraciones del presente. en medio de los debates sobre la desnaturalización de la arqueología tras el impacto de la Nueva Arqueología -que condujo a la disciplina a tomar forma dentro de las posibilidades científicas de las ciencias naturales y exactas. es decir. la arqueología es la más necesitada de teoría toda vez que sólo dispone de datos fragmentarios.reafirmaba que "la arqueología es arqueología es arqueología" (en Hodder.que condujo al reinado de la ciencia en torno a un proyecto racional que. aún hasta hoy se considera indestronable.

etc. En últimas. militar. para imbricarnos someramente a contextualizar aquellas políticas del presente que fueron determinantes en las concepciones teóricas de los arqueólogos para recrear -crear. si bien se remontan desde el siglo XVI. Todo porque el pasado al ser recreado desde una temporalidad única -no sólo determinada por la cuantificación del tiempo sino por su cualificación cultural. El desarrollo del pensamiento arqueológico ¿Está en crisis el pasado -como representación-? Una pregunta verbalmente en el presente.que determinan políticas de representación participativas. jalonaron la reflexión política del quehacer antropológico. pretendemos escindirnos de un tedioso recorrido histórico con personajes.se imbrica definitivamente en las complejas redes culturales de los presentes. Es así como no se desconoce de ninguna manera la relación estrecha entre el evolucionismo y los procesos colonialistas que.-. reelaborándose y concibiendo nuevas visiones del tiempo y el espacio. inscrita dentro de unas prácticas de Occidente que. En Europa. la poliexperiencialidad cultural del tiempo y el espacio arremeten contra la disciplina y contra su campo de teorizaciones en medio de los conflictos por la representación. Estos espacios de interpretación del pasado se tejen cuando accedemos a que las descripciones culturales son construcciones temporalmente culturalizadas. en fin. el arqueólogo es un etnógrafo de los tiempos (Serna. nominalmente aludiendo a un tiempo anterior. no son totalmente desconocidas para la arqueología. En el siglo XIX la arqueología adquiere una dimensión teórica relevante. permitirá visualizar en qué radica esta crisis metanarrativa del pasado. Pero. a la postre. religioso. Esta es la posibilidad de hacer de la crisis metanarrativa de la arqueología un espacio de recreación del campo cultural y un enfrentamiento abierto con las condiciones estructurales de la crisis total de fin de siglo. 4. La búsqueda del pasado. sujetas a procesos polifónicos -algunos prefieren hablar de multivocalidad. investigaciones y tendencias. son elaboraciones que constituyen productos históricos específicos donde la dinámica del registro arqueológico -aquella eterna preocupación de los arqueólogos convencionales. histórico. Este recorrido. Las teorías de reflejo. Fueron los naturalistas quienes constituyen los sustratos de las propuestas evolucionistas. que vela sus efectos determinantes en los mundos sociales.nos enfrenta a que esas transformaciones cualitativas en la disciplina no sólo son validaciones para la propia disciplina. 1995a). con el empuje del capitalismo del siglo XIX determinarán una geografía cultural del planeta que se mantiene hasta el presente. finalmente. básicamente desde las propuestas del evolucionismo. la arqueología científica es la que se involucra en las pretensiones aparentemente imparcializadas y objetivas de la ciencia. fechas. toma en el siglo XVIII para Occidente una dimensión científica producto de la tradición iluminista. sociológico. Si bien las propuestas interpretativas del pasado siempre estuvieron arraigadas a un contexto político definido -mítico. sino que justifican los campos de poderes en los cuales está inscrita como campo cultural y que a su vez hacen parte de las "políticas de alteridad" tradicionales de Occidente. preocupación que se remonta cientos de siglos atrás. Cuando aquí nos referimos a un desarrollo de la teorización arqueológica. no obstante. la figura de Lubbock es 26 . de las reacciones contra los dogmas religiosos así como de los desarrollos de ciencias específicas como la geología. Estos procesos polifónicos no son elaboraciones al azar o simples marginalidades inventivas del presente.el pasado. académico. de las ciencias sociales en general.terminó siendo creación de especialistas: los arqueólogos. pese a que éstas tomaron forma en la ciencia social antes de los mismos planteamientos de Darwin.

los procesos de expansión hacia la frontera oeste determinaron una serie de argumentos que legitimaron abiertamente la aniquilación indígena. En últimas. un entonado nacionalismo que no sólo era el producto de los procesos políticos de los estado-nacionales y de las presiones económicas por las materias primas y los mercados.y más en términos de unidades geográficas. la colonización definitiva de la frontera oeste unida a procesos intensivos de industrialización y a fuertes migraciones extranjeras. cuyo influjo provenía en Boas de Friedric Rätzel. La crisis del enfoque evolucionista ante "el precio de la civilización". las tendencias evolucionistas no eran viables.determinante para la arqueología evolucionista toda vez que su vocación naturalista llevada a términos de representación de la cultura.y cuyos "restos" en el presente -que no lo eran sólo los objetos. sino las comunidades no occidentales colonizadas. propendieron por una recuperación de pasados locales. A finales del siglo XIX la situación en Europa se tornó caótica. lo afirmaron en su concepción de un evolucionismo unilineal donde el pasado era un espacio oscuro que había sido superado por Europa -era el auge de la Revolución Industrial. quien de por sí las había sustantivado en Europa. sino también de la visibilización de la diversidad cultural en un continente histórico de reinos e imperios. No obstante. cada vez más desalentaba a Europa de su encabezado sobre la historia. la sobreexplotación. de una u otra forma. determinó vías diferentes para asumir el registro arqueológico. para finales de este siglo en Estados Unidos. En éste contexto adquieren forma el histórico-culturalismo y el difusionismo que. la reflexión de la Europa del momento ilustraba a los tiempos con su propia crisis. donde la interrelacionalidad de los elementos permitían acceder a una interpretación de la vida social. en Estados Unidos. Mientras tanto. sincrónica. dentro de la arqueología. victoriana por cierto. un fluído. menos en secuencias cronológicas -típicas del evolucionismo. El paradigma del progreso se articuló en esta aventura que determinó que. determinaron un escepticismo alrededor del progreso como constante y una introyección a las expectativas regionales. regionales y nacionales que evidenciaban una Europa que no encontraba en su paradigma civilizatorio la única alternativa para canalizar el pasado y que. por otro lado. desde y paralelas a la arqueología. justificando así los alcances materiales que subyacían a los territorios colonizados e invisibilizando el papel del indio. para atender el desarrollo más como la disposición a acceder a alcances culturales provenientes de un origen común. con lo cual se arraigaba la propuesta difusionista.constituían aspectos degradados del ser humano y un nivel inferior de la cultura. Pero la convulsión de los vencidos en la guerra y aún de los triunfadores que buscaban legitimar sus situaciones. Atendiendo el influjo de la antropología social que había encontrado en las propuestas durkheimianas las posibilidades de explicar el equilibrio social escindiéndose del conflicto. llegaran interpretaciones del pasado prehispánico que abarcaban desde colonizaciones tempranas de enviados de Dios hasta la temeridad de los primeros colonos del siglo XVI. minimizaba las posibilidades de la invención humana. proveyeron los elementos necesarios para que esta parte del mundo se considerara la revitalizadora de las posibilidades del progreso. permitieron que el histórico-culturalismo mantuviera con fuerza sus propuestas que. que dejaba percibir la desazón en medio de la miseria. en tierras antiguamente colonizadas y con una población indígena cualificada como "primitiva". como arma política para representar el pasado y hacer de la historia un líquido. desconectándolo de alcance histórico alguno. las cosas. la arqueología igualmente se adentró a propuestas funcionalistas que permitían explicar a las culturas antiguas dentro de una dinámica interna. La crisis del fin de siglo así como el impacto de la primera guerra mundial. Así. la arqueología -unida literalmente a los planteamientos culturalistas de Franz Boas-. a ser estabilizado en el presente. estarían en los 27 . Por otra parte. El mundo social estaba en convulsión por el impacto de la Revolución Industrial. el desempleo y el caos urbano.

Europa se recupera de los efectos económicos y políticos de la Segunda Guerra Mundial. como a finales del siglo XIX. pues hacía parte de una línea de contactos 28 . dentro del plano hegemónico mundial. el materialismo histórico tuvo una rápida difusión en Rusia luego de la revolución.sustratos de hechos como las invasiones nazis a Europa y con ellas en los principios de la segunda guerra mundial. dentro de la arqueología por ejemplo. las condiciones sociales del panorama mundial se transforman progresivamente. recurriendo para ello a la tecnología como referente vital. referente que a su vez ubicaba a los Estados Unidos. no obstante. Precisamente. La crisis al interior de la sociedad norteamericana por los efectos de guerras en todo el globo -Camboya. de ecologistas. fundamentando en la contradicción el principio de estas transformaciones. la arqueología norteamericana se sigue extendiendo en ésta época en la forma de la Nueva Arqueología.en su adaptación al medio ambiente. los procesos políticos que se vivían en la Europa del Este desde finales de la segunda década del siglo. Sin escindirse de los alcances adaptativos y aspirando a explicaciones interrelacionales desentendidas de la historia. La posguerra dejó en una crisis sin retorno los postulados de las culturas europeas hechos política bajo el concepto de Occidente. determinarán la consolidación de nuevos enfoques para explicar no sólo las transformaciones del presente sino su efectividad en el pasado. por fundamentar las causas que determinan el cambio.cuestionan la certidumbre del progreso. Estados Unidos intensifica su industria militar para sostener las políticas de Guerra Fría y toda una serie de movimientos sociales -de minorías étnicas. Los arqueólogos neoevolucionistas concibieron la lectura de la cultura y del cambio social a partir de la recreación de modelos semejantes a los de las ciencias exactas (Cultura = Energía x Tecnología.se erigen por diversas latitudes. Cultura = Medio Ambiente x Tecnología. se plantearan abiertamente interpretaciones que se desentendían de la rigurosidad positivista de las tipologías y las clasificaciones y se indagaran más los procesos interactivos entre las relaciones sociales y la superestructura. El materialismo histórico propendía por un estudio de las condiciones sociales desde el cambio al interior de la sociedad. A finales de la década de los cincuenta. como Durkheim. Marx. magnificación no descontextualizada de fenómenos contraculturales como el hippismo y el consumo de alucinógenos. Laos . de países descolonizados. Para esta época. los Estados Unidos gozaban de un desarrollo económico y político definitivo. Esta tendencia no constituyó de ninguna manera una novedad en todo el sentido del término en el panorama arqueológico. una década después empieza a ser involucrado por analistas occidentales como Gordon Childe. Pero en este momento. la existencia del ser cultural amparado en la razón y con ello los paradigmas de las ciencias sociales. La propuesta neoevolucionista difiere fundamentalmente del evolucionismo decimonónico por su imbricación con la causalidad. llenó de optimismo a la sociedad norteamericana que se consideró adalid de las aventuras del progreso. Vietnam. asumiendo que estos desarrollos estaban determinados menos por la capacidad creativa del individuo y más por las posibilidades de respuesta de la cultura -como totalidad. es decir. Meggers-). pero mientras Durkheim propendía por una explicación del equilibrio social. había asumido a la sociedades como sistemas con elementos interdependientes. El materialismo histórico fue vital para que. El ascenso de las clases medias con la industrialización -incentivada precisamente por la segunda guerra mundial-. Nuevas propuestas evolucionistas florecieron. White-. Por otra parte. en la arqueología se reconoce la apertura hacia una magnificación de las simbologías no occidentales como espacios trascendentes que habían permitido la reafirmación en el tiempo de sus sujetos. Marx se involucró en el conflicto como argumento de transformación. al presente.

Pero hasta ese momento. La primera implica asumir las teorías reflejadas y mantener los paradigmas universalizantes que garantizan las posibilidades omnipresentes de Occidente por acceder y explicar el pasado. determina vías de apertura a la disciplina arqueológica. escindiéndose de propuestas de reflejo donde el mundo social incidiera en la construcción del tiempo de la disciplina arqueológica. Pero en la medida que las grietas a ese proyecto se vislumbran desde su misma tradición histórica y que la visibilización política de culturas diversas emerge con fuerza declarando la invalidez de los presupuestos universalizantes. sino su circulación y difusión como procesos de producción velados-. las teorías reflejadas entran en profundo cuestionamiento y toman su grado de explosión cuando esos reflejos manipulados por Occidente penetran en su mundo social y determinan estados de choque que. Su inscripción al proyecto racional de Occidente había fincado las esperanzas en las explicaciones de la diversidad del pasado y su canalización efectiva en los mundos sociales justificando condiciones políticas del presente. sí constituyó un aporte a la disciplina arqueológica: amplió el campo de referencias desde la antropología. Ese presente que derroca las metanarrativas. Escapando de la visión inductivista (precientífica) de hechos particulares a generalidades. en la década de los setentas. La segunda implica asumir teorías de reflejo. Así. ¿Cómo se cuestionan las metanarrativas? La crisis de las metanarrativas del pasado arqueológico se tiende entre los cuestionamientos a los modelos explicativos frente al mundo social hasta los problemas de los procesos de representación -que incluyen no sólo la producción de descripciones. Sus técnicas y métodos se constituyen en revoluciones al interior de la disciplina. alrededor de si ésta es una ciencia explicativa o una disciplina interpretativa. sino que circulan. de construcción conjunta entre diversos actores y donde el objeto pierde su reinado para compartir un espacio semejante con la imagen. para lo cual se adscribe al modelo hipotéticodeductivo -con lo que implica en términos de cientifizar la disciplina-. consumen -y en estos procesos igualmente 29 . en general. En el fondo del problema debe ubicarse un debate habitualmente marginado de la arqueología. procesos que han sido impuestos por la disciplina dentro de sus pretensiones científicas y que han reflejado en el mundo social. Explicando los contenidos del tiempo y el espacio desde sus consideraciones del presente. donde las generalizaciones se socavan y donde el arqueólogo depende no sólo de los contextos objetuales y literarios. 5. cimentó las posibilidades etnoarqueológicas y planteó abiertamente las discusiones sobre estrategias de investigación en arqueología. propende por explicar los procesos de evolución cultural y la explicación del cambio al interior de sistemas específicos. dislocan la experiencia por organizar el presente. si bien se dispersó en diversidad de tendencias y ha enfrentado toda una serie de críticas. Los estados alterados de conciencia unidos a la realidad objetual del pasado trascendente se arraigan con profundidad. los constructos del pasado creados por Occidente entraron en crisis. las tendencias al interior de la disciplina arqueológica habían sustentado una serie de teorías reflejadas sobre el mundo social. la Nueva Arqueología propendía por acceder a las consideraciones generales sobre las sociedades humanas. trastornan los idola-tradicionales y construyen nuevas imago y nuevos idolas del tiempo. pronto la crisis se evidencia cuando el presente se torna caótico y conflictivo para los paradigmas que habían articulado la razón del ser cultural de Occidente y de su mirada arqueológica. sino también de las discursividades polifónicas que no sólo producen. La Nueva Arqueología. hasta hoy. La Nueva Arqueología.que se remontaban desde el funcionalismo.

Serna. explican esta situación (Politis. si bien sustentan proyectos históricos particulares. Tunja. Son pasados los que han sido construídos al interior de nuestra formación multicultural. por tanto políticas." (en James. Esas construcciones culturales. Estamos en espacios más allá del procesualismo. en medio de las realidades de países como Colombia. quizá ni siquiera estemos en este mismo curso de ideas. quizás. Las críticas actuales al quehacer arqueológico tradicional en diferentes países de América Latina y del Tercer Mundo en general. En medio de las circunstancias actuales en las ciencias sociales pero... 1992. Las imágenes del pasado concebidas en diferentes contextos existen y son interpretadas desde antes de la existencia de una disciplina científica que las pretenda articular dentro de los presupuestos teóricos de las políticas de la razón de Occidente. Layton. sino una razón política para advertir a la disciplina de la estación del tiempo. veladas por la oficialidad.. 1993: 16). octubre de 1996 30 .versiones del pasado. Esos trenes. procesos históricos como los sucedidos en América Latina evidencian que las construcciones del pasado dependen menos de los paradigmas explicativos de la ciencia y más de elaboraciones contraculturales efectivas. El tiempo resulta una realidad política todo porque está abigarrada de construcciones culturales que hoy nos plantean la pregunta de quién necesita el pasado (Layton. En efecto. no creo que sean distantes a los trenes de sir Mortimer Wheeler que Peter James ubica para justificar sus indagaciones a la cronología tradicional del Mundo Antiguo: "hemos. no son excluyentes y muestran desde nuestro ser primigéneo de aquel algo que podemos enunciar como nación. 1994. Ante esto. del para qué el pasado. consigamos ahora algunos trenes. así como la interpretación de las dinámicas de los objetos del pasado dentro de circunstancias históricas específicas. Pasados que. estado preparando horarios..reproducen. 1994). no son sólo los fragmentos que hacen falta para dilucidar un espacio oscuro más allá del Viejo Mundo. 1996). más aún. nuestra diversidad hasta el presente. una disciplina interpretativa constituye el medio para salir de los templos consumados de las metanarrativas. del contextualismo y del postprocesualismo. las crisis explotan a los campos oscuros de las epistemes del pasado y el debate sobre la objetividad se puede ubicar en otro contexto más allá del creado por la discusión científica.

allí donde se desenvuelven sus instituciones y sus prácticas. que afanosamente se interrogue como ciencia. Por encima de cualquier propuesta que pretenda escindir a la Arqueología de la Historia -en sus métodos o teorías-. sólo aparece en las ilusiones de Miranda y en las propuestas de Bolívar. pese a que las relaciones entre Arqueología e Historia (con mayúsculas) no se agotan en discusiones. Recrear el pasado es crear el pasado El punto definitivo de quiebre de las metanarrativas del pasado está dado por los conflictos alrededor de la representación. que clamorosamente se sume a las preocupaciones de los grandes teóricos multinacionales por el comportamiento humano como generalidad. 7 Segunda conferencia del curso de extensión. octubre de 1996. Y esos procesos de explicación están atados a las redes teóricas de la disciplina que responden a momentos históricos específicos del presente arqueológico. es apropiado e involucrado en relatos históricos los cuales lo deconstruyen y lo reconstruyen para sus propios fines.y generando con ello descripciones culturales. 31 . aún hasta nuestros días. representándolos. No es extraño que. instante donde permanecen con fuerza los postulados de la Nueva Arqueología y donde igualmente emergen las tendencias contextualistas y postprocesualistas y se genera una profunda discusión alrededor de la arqueología en contexto social. investigaciones del hombre santandereano o antioqueño más antiguo. sin que la dimensión histórica que implica el concepto cultural de colombiano. donde afloran sus tradiciones y los campos de poder que las sustantivan. proveedor de procesos que identificaran circunstancias del presente específicas. Los arqueólogos. en torno a la arqueología se asuman temáticas como estudio del hombre colombiano temprano. al explicar hechos del pasado -donde el concepto de interpretación es destajado de su carácter cultural particular. Esto lo determina el curso de la historia social de la búsqueda del pasado. el santandereno o antioqueño tiene tan sólo 200 años. aún en su cientificidad. aproximadamente. donde se tiende la discusión entre el carácter explicativo o interpretativo de la disciplina arqueológica. 1986). El problema entre arbitrariedades y conceptos irreductibles nuevamente aflora y tiene profunda incidencia en los problemas de la representacionalidad. por ubicarlo en un plano científico universalizante. El hombre colombiano temprano no tendría más de 12000 o 20000 años. el texto y la historia en medio de estas circunstancias? No puede existir otra justificación de que la arqueología se hace texto desde sus primeras intenciones frente al objeto y por estas vías entra a engrosar la trama de la historia. donde los rudimentos de la arqueología fincaron las expectativas del carácter histórico. ¿En qué sentido hablar de la arqueología. están creándolos. santandereno o antioqueño efectivamente aparezca como un requerimiento urgente. Colombia. recuperador. como categoría políticacultural a la cual se asocia a éste hombre. Esos campos de poder denunciados al interior de los debates recientes en etnografía (Clifford. está el hecho de que el relato arqueológico. Los conflictos alrededor de la representación sin lugar a dudas determinan un punto relevante en los debates al interior de la arqueología desde la década de los setentas.Adrián Eduardo Serna Dimas 1.

estas producciones. vuelven a ser discursos y contradiscursos. que sustenta imágenes y que. están definidas por contextos superestructurales que. 1987).. concebidas dentro de procesos históricos que anteceden a la arqueología misma como disciplina. Pero estas representaciones. Pero las versiones alternas. Imágenes que en su retorno. 1994: 56). están inscritas dentro de unos marcos más amplios que no pueden desconocer los 32 . representaciones. los aportes del estructuralismo. Entonces. Como Hodder lo señala. No es casual que. pronto entraron a ser revisadas por la agitación producida por los movimientos de diferentes grupos sociales que no encontraban en los relatos del pasado arqueológico sino fragmentos de una historia asumida y categorizada para los proyectos políticos racionales de hacer culturas.. Esta dinámica que crea discursos. la crisis de las metanarrativas y la visibilización de las versiones alternas y populares del pasado están enmarcadas en una dinámica de espejos. fueron determinantes para un nuevo enfoque en la disciplina. como lo afirma Mamami Condori con relación a los movimientos de liberación indígena. Las tendencias materializantes objetoficadoras y positivistas que se habían sustentado a lo largo del siglo XX.).. 1996: 10). sean cuales sean las vías de recreación del pasado -bien sea por las tendencias materializantes y positivistas o por las materialistas. estos ". en últimas. y promueven interpretaciones del pasado atadas a otras propuestas culturales que si bien implican relaciones con el medio ambiente y la adecuación de tecnologías. desde las industrias culturales y.son orientados alrededor del tema del retorno. haciéndolo partícipe dentro de su propio acontecer histórico y con sus finalidades políticas. del otro. en general. con profundas connotaciones ideológicas y de ninguna manera susceptibles de generalizaciones de corte científico.es evidente que estas son descripciones culturales...".la arqueología le permitieron recrear desde su presente al pasado. desde Occidente. desde las políticas oficiales. son diversos.Sobra recordar que nuestras primeras aproximaciones a la arqueología en el medio académico de la secundaria las tenemos por los textos de historia.. Definitivamente. propugnando así su propia reproducción" (Serna. De una u otra forma. constituyen medios para escindirse de los determinismos tecnologizantes -acuñados y fortalecidos en medio de las progresivas tecnocracias del siglo XX-. estamos centrados a plenitud en los problemas de la representación del pasado que nos entrega nuestro medio cultural y que articula desde el sistema educativo. 2. Las teorías reflejadas que construyó -y construyeron a. se constituyeron en reflejo que diversificaron al mundo social de los representados por Occidente y terminaron existiendo fuera de la metarrealidad del pasado arqueológico a la vez que conflictuándola. concepciones que a su vez están orientadas desde una construcción especular por tratar de apropiarse de las diferencias y de sus significados. desde los medios de comunicación. y del valor positivo de 'salvaje' como un significado de liberación de la opresión colonial" (Mamami Condori. La crisis de las metanarrativas y la dinámica de los espejos Como lo expuse en el texto de "Arqueología y Brujería. por sus mismas características. del marxismo y de la teoría social que él denomina posmoderna (Hodder. contextualistas y postprocesuales. está inscrita en toda una tradición del "ver afuera" para existir desde la revocatoria final a la diferencia: "Discursos y contradiscursos tienen su génesis en las concepciones de las imágenes (.

Sin duda. Estas disquisiciones no deben olvidar tampoco la ubicuidad del sujeto social que investiga que. como lo muestran investigaciones y posiciones recientes con relación a la arqueología.hasta los procesos en que producimos. Los escenarios para estas transformaciones no han sido casualidades ni conciliaciones. Eso sí. han sido las disputas por los derechos sobre las sepulturas indígenas en los Estados Unidos: comunidades y movimientos indígenas reclaman sus derechos ancestrales como parte de un continuum de concepciones sobre la muerte existentes hasta el presente. circulamos y consumimos las descripciones culturales de los pasados. los pasos para una apertura de la arqueología hacia los conflictos de la representación. de su poder sustantivo en el presente. 1994. refundando una mirada que adquiera validez menos por su inscripción en una metanarrativa con su propia historia y más por su interacción constante con el mundo social con el cual se deben plantear las interpretaciones alrededor del tiempo y sus contenidos culturales. En este sentido. definidos por los procesos de producción y a la vez procesos de producción misma: definidos porque las representaciones. 3. No obstante. El conflicto se tiende entre pensar un metasistema cultural y la construcción real de sistemas culturales donde el pasado responda a un proyecto político público. también algunos arqueólogos han explorado hechos como las concepciones alrededor de la muerte entre los blancos para cuestionar las posiciones de estos arqueólogos científicos. por ejemplo. no podemos considerar que las metanarrativas de la arqueología estén plenamente superadas.más abiertas a visibilizar la complejidad inherente a las culturas en el tiempo y el espacio. como en el caso de comunidades escolarizadas. dentro de un campo cultural como la arqueología.al campo cultural mismo. como en nuestro caso en particular. pasando por la teorización y los filtros interpretativos. que trascienden desde la concepción del objeto y del tiempo pasando por la forma en que los espacializamos y verbalizamos -como lo entiende Foucault (1993). Uno de los escenarios. el campo cultural ha reaccionado con fuerza en muchas ocasiones para mantener el control en sus órbitas del tiempo y el espacio. inscritos dentro de sistemas más amplios como la educación o las industrias culturales. las nuevas tendencias interpretativistas le otorgan un mayor grado de apertura para que estas recreaciones del pasado puedan ser consideradas dentro de otras tradiciones culturales -no necesariamente por las vías de la naturaleza positivista y materializante. es decir. a nuevas representaciones que responden a productos históricos particulares que. Zimmerman.procesos de circulación y consumo (Bourdieu. asumiendo así una posición política frente al mundo social que permea su quehacer académico-investigativo (McGuire. Nuevas vías hacia la representatividad Definitivamente. muchos arqueólogos y antropólogos físicos los confrontan alegando el derecho de la ciencia y el carácter de los objetos del pasado como un patrimonio de la humanidad. 1994). es partícipe de diversidad de productos históricos y que en su cotidianidad se enfrasca en las aventuras del 33 . se revierten y son explicadas en todo su carácter sustantivo -desde las técnicas y métodos. Progresivamente la arqueología se transforma y se enfrenta con el hecho de las dinámicas del pasado. desde sus medios y modos de producción. están filtradas por los estereotipos alrededor de la enseñanza del pasado. Procesos de producción a la vez porque. aquellas preguntas y enunciados nunca pensados de la disciplina -la doxa diría Bourdieu (1990)-. son sometidos a nuevos discursos. Sólo así podemos desentrañar nuevos espacios y nuevos lenguajes. están dados. las cuestiones de la representatividad en la búsqueda del pasado implican abordar las marginalidades. 1990). en estos enfoques recientes.

octubre de 1996 34 .presente con estrategias culturales de los pasados complejos de aquel algo que denominaré nación colombiana. cualquier otro debate debe minimizarse porque sólo constituye un afán más de los arqueólogos por mantener su historia. por mantener la secta de adoratrices de un patrimonio cultural que sacralizado por el estado con los misales de la arqueología y la historia convencionales custodia las tumbas de las comunidades del presente. sino para ubicar las imágenes del patrimonio más allá de las delimitadas por las políticas oficiales. Tunja. debe perder su inocencia. la etnografía y la antropología social son vitales para desarrollar recreaciones del pasado que atiendan especificidades locales conducentes no sólo a revitalizar los vínculos del registro arqueológico y su interpretación con el curso amplio de la historia. En medio del boom de fenómenos económicos y políticos como la arqueología de rescate. no puede existir una propuesta más acorde para determinar lo que debe ser una arqueología en medio del país de fín de siglo ante el cual el arqueólogo. Si la discusión no parte de ésta premisa fundamental en las ciencias sociales. sencillamente. debe reafirmarse político (Becerra & Serna. 1995). Estas preocupaciones las hemos venido plasmando en diversas investigaciones. donde consideramos vitales propuestas de corte constructivista en el quehacer arqueológico y donde los espacios de la historia. por persistir en su espejo.

como meta definitiva a la cual debemos aspirar como sociedad. Refieren la experiencia de naciones como los Estados Unidos. D. la tecnología y con ello. Santafé de Bogotá. quienes se profesan mecenas del progreso y del desarrollo -definido cultural. Un remedio patético desde tres décadas atrás. se alucinan con los grandes avances de los países industrializados. esos alucinados parecen desconocer que fue precisamente esa industria que condujo a los Estados Unidos a su triunfalismo de posguerra. Esos mismos alucinados del pantecnicismo.y donde Custer y sus huestes enarbolaban con sus ejércitos lo que ha sido uno de los fundamentos de la industrialización y el desarrollo norteamericano: las armas.Adrián Eduardo Serna Dimas 1.C. la misma industria que desde el Vietnam ha conjugado con tristeza los efectos del progreso y del desarrollo con la crisis social de todas las clases norteamericanas. Enceguecen al mundo social haciéndose ellos mismos tuertos. diciembre de 1996. Ministerio del Medio Ambiente e Instituto Nacional de Vías. que trascienden desde las grandes industrias hasta los académicos e intelectuales.han visibilizado sus luchas a partir del reconocimiento de su historia particular. del tiempo y el espacio. sino diferentes comunidades focalizadas -rurales. allí donde ellos mismos jalonan la paz y promueven la guerra. que logró redimir su condición natural de "salvajes pueblos indios" para encumbrarse dentro de los esquemas mundiales del desarrollo. Y en Colombia la situación no es menos compleja: también desde hace algunas décadas no sólo las comunidades indígenas. Sin embargo. la lectura oficial de ese reconocimiento está fundada en una visión esencialista de la cultura. Las cortes federales se han visto plagadas de disputas entre movimientos indígenas y diversos agentes del desarrollo. Y esa historia particular engloba diversidad de lecturas del medio natural. 2. quienes leen el desarrollo piensan la historia con un sólo ojo. De la misma manera. La diversidad cultural no es esencialista Nuevas legislaciones que buscaban readecuar su marco de acción -como la Constitución Colombiana de 1991. lo que esos alucinados no conocen es que los pueblos indios de la actual Norteamerica han emprendido desde la década de los sesenta una visibilización de una lucha ancestral por sus derechos. ha sido extender esta industrialización en el Tercer Mundo. frente a los caóticos proyectos históricos amparados en el desarrollismo y la tecnosofía capitalista. Sin embargo.. cercenando múltiples miradas. acceder a la hegemonía económica y política del planeta. urbanas. lucha que ha estado fincada en un reconocimiento de su proyecto histórico particular que se mantiene luego de siglos. Ese tuerto del desarrollo Habitualmente. a la vez beneficiarias y víctimas de las resultantes de tan lucrativo negocio. se divierten con las caricaturas de la masacre indígena en la colonización del Oeste -proceso determinante en la expansión y consolidación industrial estadounidense. económico y políticamente por el capitalismo. Dirección de Asuntos Indígenas-Ministerio del Interior. determinada por variables estáticas. de los objetos materiales. etc.contemplaron un reconocimiento a la etnicidad y a su "autonomía". 8 Este documento fue elaborado con José Virgilio Becerra y Ernesto Montenegro para la Reunión Interinstitucional sobre "Proceso de Consulta previa en los proyectos viales que afectan territorios indígenas". Así.. tecnológico. 35 .

alrededor de los derechos adquiridos históricamente. los procesos históricos que se han desarrollado en países como Colombia dejan en abierta crisis los parámetros espacializadores de la oficialidad. La discusión no se ha hecho esperar. apegadas a los modelos transnacionales. toda vez que no hablan la lengua y han promovido una constante interacción con colonos de la Sierra Nevada de Santa Marta. pese a no hablar siquiera la lengua. la arremetida fue por parte de comunidades afroamericanas que igualmente se reclamaban como minoría. Así. un amplio espectro de prácticas culturales heterogéneas. minorías étnicas. La idealización del contrato social que inspiró nuestro republicanismo.los hechos nacionales. 3. que favorece el inmutismo de la inminencia desarrollista ante el exterminio (o el autoexterminio) como se ha planteado en el conflicto entre empresas de exploración petrolera y las comunidades U'was.sintetizadas por producciones culturales específicas e involucradas en conceptos del tiempo como fluído agonizante. sino que han constituído prácticas que se tejen alrededor de diversas tradiciones culturales y en las cuales no desconocen lecturas a la oficialidad misma de las instituciones. más allá de los esencialismos que han llevado a grandes multinacionales a autopreconizarse como "mesías de los extinguibles pueblos indígenas". En esto han influído no con poca importancia. se articulan igualmente propuestas de desarrollo que. En medio de estas dinámicas complejas que parecieran imposibilizar la "acepción de lo propio". Diversidad de sociedades locales han desarrollado procesos históricos específicos. básicamente por las violencias. Son pasados que de ninguna manera son excluyentes. toda vez que no sólo ubican -si bien con una lectura propia. En medio de estas circunstancias. minorías culturales y aquello que aventuradamente podríamos definir como sociedad nacional. es definitivo que la etnicidad está menos determinada por unas variables estáticas y más por unos procesos dinámicos articulados en torno a procesos históricos específicos en los cuales determinados individuos se han hecho partícipes compartiendo lecturas que se extienden desde su apropiación cultural del medio ambiente hasta su posición en las condiciones históricas articuladas dentro de las sociedades nacionales. generando estrategias culturales particulares y ubicándose en una posición de no pertenencia histórica al estado. descartó la diversidad nacional y arremetió contra ella. los desplazamientos de comunidades indígenas. Ya en países como en los Estados Unidos los problemas alrededor de la "etnicidad" fueron vislumbrados por grupos minoritarios que se consideraban indígenas. Desde la lengua hasta la vestimenta se convirtieron en referentes para cualificar "la etnicidad" de los grupos que se reconocían como indígenas y estos criterios sentaron las variables para el juicio de la inminente absorción por el poder metahistórico de la industrialización. Esta perspectiva debe partir de un reconocimiento de lo étnico como proyecto histórico. Y aún comunidades indígenas como los kankuamos buscan viabilizar estrategias culturales para ser reconocidos étnicamente. En nuestro país. Hacia una nueva perspectiva del desarrollo Una nueva perspectiva de desarrollo implica asumir una visión contextualizada de los escenarios sociales y las escenas culturales. Casos como los de los wampaong plantearon abiertamente el reto de redefinir los criterios de etnicidad contemplados por las lecturas oficiales. los procesos de colonización y aún las migraciones intensivas y extensivas de comunidades rurales a las periferias marginales suburbanas. Y en ese sentido. entran a conflictuar con su imposición totalitaria estas tramas culturales y con ello a profundizar la brecha entre estado. es clara la situación de que existen diversidad de pasados y por tanto diversidad de procesos que sustentan el presente. Entonces. el estado debe fundamentar su 36 .

4. lo que sí queremos clarificar es que lo que encuentran los arqueólogos se hace historia oficial a la vez que pertenecen a las historias particulares de las comunidades. hacen parte de los referentes mismos de etnicidad. generando vías de diálogo tanto sobre lo patrimonial como sobre los proyectos en general en un enfoque local. en tercer lugar. etc. deben estar fundamentados en un reconocimiento de la interculturalidad y el bilingüísmo. No queremos extendernos en el debate especializado sobre lo que han sido las relaciones entre arqueología e historia.carácter mediador con base en una verdadera propuesta política abiertamente discutida con las culturas nacionales. es decir. finalmente. los proyectos deben ser sometidos a la visión determinante de las comunidades afectables. En general. Trabajos en arqueología que hemos adelantado para gasoductos. han permitido una aproximación sustancial a las expectativas tanto de las comunidades como de las empresas contratantes. Deben partir de un reconocimiento mutuo de expectativas. En éste sentido. 37 . poliductos y carreteras. sin relegar sus consultas comunitarias a los puntos definidos por los estudios de impacto. investigaciones. reafirmamos una posición abierta del arqueólogo como investigador social del presente en el cual se desenvuelven los discursos que deben ser reconocidos dentro de los proyectos históricos de las comunidades. obtienen las evidencias y construyen sobre ellas descripciones y discursos cuya validación está menos determinada por las comunidades y más por los parámetros de la disciplina. que trasciende a problemáticas más amplias de tipo histórico. deben generar procesos de consulta amplios que permitan la participación total de las comunidades en las consultas y decisiones. en primer lugar. los procesos de consulta y decisión deben ser amplios en sus plazos y oportunos en sus convocatorias. El trabajo de socioarqueología cultural realizado para el diseño de la carretera Tobiagrande-Puerto Salgar. Conscientes de estas consideraciones y por el peso mismo de las circunstancias socioculturales y políticas en las cuáles hemos desarrollado nuestro trabajo arqueológico. en cuarto lugar. sobre todo en las prácticas de la denominada Arqueología de Rescate. Estos procesos que desde el estado se deben hacer extensivos a los entes con intenciones de hacer construcciones. propias de un respeto por procesos históricos diversos. por su carácter subterráneo. la cuestión de la etnicidad y de los derechos están fundamentados en propuestas históricas. En segundo lugar. Los arqueólogos. aferrados a los canones científicos de la neutralidad del pasado y de la autoridad política del científico. La ingeniería cultural a la que tanto aspiran muchos de los antropólogos de la utopizada -o computopizadasociedad postindustrial y cibernética pareciera hacerse realidad. adecuaciones. sino plantear los discursos que la gente tiene alrededor de las mismas. deben partir. que permita el respeto a las concepciones culturales del espacio y del tiempo. los arqueólogos fundados en la autoridad oficial -que encuentran las evidencias arqueológicas como patrimonio de la nación bajo la tutela del estado y que a la postre. de un respeto a las autoridades locales establecidas legítimamente. igualmente son cobijadas por las leyes de propiedad del subsuelo que la Constitución contempla y que son limitantes de la diversidad cultural que sostiene la Constitución misma-. deben someter como acto público los proyectos en su generalidad. pudo no sólo registrar las observaciones habituales del arqueólogo. entran como agentes conflictuales en esta pugna por la etnicidad y la historia como derecho. En país de ciegos el tuerto es rey Enseñanzas para la Arqueología Como lo hemos presentado.

su perspectiva histórica y la incidencia del proyecto en cada una de las veredas y los municipios. diciembre de 1996 38 . sucumbirá. para asumir una preocupación central: el derecho a la existencia de la diversidad. definieron conjuntamente con el Equipo de Trabajo la ubicación de esta obra dentro de sus tradiciones culturales. pudimos conocer las percepciones de la gente con relación a la obra. Quizá dejarán de preocuparse porque se extingan sus campos de prueba. El camino es largo.En el curso de esta dinámica investigativa... para darle paso a alternativas verdaderamente participativas. en reuniones ampliamente participativas.C. Santafé de Bogotá. si los arqueólogos amparan su mirada del objeto con una visibilización de su compromiso social. propiciando un análisis social muy completo donde las comunidades. dentro de una resolución de los problemas estructurales de la totalidad. definitivamente el rey tradicional perderá sus súbditos. D. Así..

Ventaquemada. dentro de las perspectivas de la universidad pública.bajo la coordinación del arqueólogo José Virgilio Becerra. que implicaron desde un primer momento una aproximación a los sujetos diferenciales que articulan estas sociedades locales y las intencionalidades específicas de "recrear el pasado" desde cada uno de ellos y desde las redes que los determinan como partícipes de un colectivo con experiencias históricas propias de sí mismo y frente a la sociedad nacional. particularmente del Altiplano Cundiboyacense y del Valle Medio del Magdalena. Chitaraque. Fue así como se desarrollaron los primeros trabajos de arqueología con construcción comunitaria en el departamento de Boyacá -Duitama. Estas experiencias permitieron asumir propuestas de trabajo conjunto con comunidades localizadas. cuando una primera generación de estudiantes de antropología. Esta perspectiva sobrepasó el trabajo habitual de los arqueólogos con los sectores educativos y pronto se imbricó con diferentes actores sociales.inherentes al alma mater.Adrián Eduardo Serna Dimas 1. Entrar a las redes sociales de por sí implicaba abordar los esquemas de poder particulares de éstas y que en nuestro país no están distantes del conflicto abierto que concatena a las diferentes regiones. biología y geología. emprendieron trabajos de investigación arqueológica por petición y conjuntamente con diferentes comunidades rurales. Turmequé. Samacá. atiende compromisos académicos e investigativos -por tanto políticos. Los antecedentes del Equipo se remontan a la década de los ochentas. Presentación: Un breve esbozo del Equipo en Socioarqueología Cultural El Equipo de Trabajo en Socioarqueología es un grupo de investigación no reconocido institucionalmente por la Universidad Nacional de Colombia pero que. evidenciando que las preocupaciones por el pasado eran mucho más complejas que las que podían definir los típicos determinismos parafraseantes de los buscadores oficiales. El documento tiene en cuenta algunos de los interrogantes que se plantearon en la discusión final y los clarifica. 39 . junto con profesionales de diferentes áreas -geografía. bajo la coordinación de Cristóbal Gnecco. tema de amplia discusión dentro de los actuales debates pero que debe ser analizado en otro momento. en octubre de 1996. entre otras. Desde aquí nos enfrentamos a las escisiones de la institucionalidad y la realidad sociocultural que ésta debe atender y que de por sí la legitima. 9 El presente documento fue realizado con la colaboración de Yaneth Pinilla y está basado en la ponencia presentada al foro "Versiones del pasado: El papel de la arqueología en la construcción de procesos culturales en minorías étnicas". Este foro fue organizado por el departamento de Antropología de la Universidad del Cauca y el Banco de la República en la ciudad de Popayán.y en el Valle del Magdalena -particularmente Girardot (departamento de Cundinamarca) y Cimitarra (departamento de Santander)-.

como las de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare. los problemas no se detienen. En medio de los conflictos que se viven en la zona entre guerrilla y ejército y paramilitares a finales de los años ochentas. Sin dejar de lado las posibilidades del quehacer disciplinario propio de la arquelogía. "Caribe y el demonio. proyectos de autogestión comunitaria y la asesoría a iniciativas locales participativas pronto entraron en las preocupaciones de esta primera generación. Fonseca (departamento de La Guajira) y Quípama y Muzo (occidente del departamento de Boyacá). Programas educativos. Líderes asesinados y la persecución abierta de unos y otros agentes del conflicto. "Los Guajiros desde tiempos prehispánicos". realiza las investigaciones. paralelamente.se mantiene en su perspectiva de investigación hasta el presente. Menos que escindir la interpretación arqueológica del análisis social. Occidente de Boyacá". los cuestionamientos al interior de la disciplina arqueológica y las discusiones conceptuales que a nivel de la teoría social afloran con fuerza en el escenario académico de la década. pronto fueron configurando a la búsqueda del pasado como una posibilidad para construir alternativas ante un presente problemático y conflictivo. sin que la arqueología sea un escenario directo de la lucha. Fue así como se articularon proyectos de investigación arqueológica con construcción comunitaria en Simití (sur del departamento de Bolívar). La experiencia en Cimitarra se traduce en un momento coyuntural para la propuesta. todo por las vías de dinamizar el pasado dentro de una perspectiva que buscaba evidenciar los procesos socioculturales que a largo plazo determinan las condiciones de las comunidades del presente. algunas comunidades convocan al grupo a que emprenda investigaciones arqueológicas en la región. museos locales. En el año 1992 un nuevo grupo de estudiantes se vincula en proyectos de investigación solicitados por las comunidades por intermedio de José Virgilio Becerra. Pero en medio del conflicto. la alternativa se abrió a atender diferentes versiones del pasado que discurrían alrededor de la tradición oral y que están conectadas a las realidades históricas de las comunidades del presente. La Asociación se consolida por sí sola. promueve nuevos escenarios de aproximación entre investigación/realidad local y se hace partícipe de las expectativas de desarrollo autónomo comunitario.Las investigaciones. determinarán que esta segunda generación articule propuestas de carácter más radical con relación al quehacer arqueológico que sus antecesores. La continuidad de algunos de los estudiantes que participaron en el proyecto -y que pronto se hacen profesionales. el enfoque de sus investigaciones colabora en los procesos de reafirmación de esta iniciativa comunitaria promoviendo las particularidades culturales de los grupos humanos que se han asentado en la cuenca media del río Carare desde tiempos prehispánicos. El grupo entonces dinamiza sus propuestas de largo alcance. sur de Bolívar". determinan a la arqueología para que se asuma políticamente en medio de esta situación. La realidad propia del país de los noventas. se propendía por la interrelacionalidad de los discursos de los pasados: del determinado por la objetividad de unas evidencias en 40 . a nivel mundial (los informes de estos estudios han sido "Investigaciones Arqueológicas y Etnohistóricas en Simití. sino que definirán nuevas preocupaciones y cuestionamientos tanto a nivel teórico como práctico de la arqueología que podían ser englobadas dentro de discusiones más amplias que se estaban generando. el guión del Museo Arte y Cultura de Muzo así como cinco monografías). inscritas en el quehacer de las comunidades a las cuales subyacían las evidencias materiales del pasado. organización comunitaria distinguida como Nobel Alternativo de Paz en el año 1988. Una Historia de la Sociedad de las Esmeraldas" y "Reconocimiento y Prospección Arqueológica en Quípama. de las pugnas comunitarias por reivindicar sus posiciones y sus expectativas. Estos cuatro proyectos implicaron no sólo reasumir propuestas de investigación a nivel de arqueología en contexto social.

en Santander. terminan haciendo descripciones de hechos sociales. Fue así como se plantearon los alcances y pertinencias de una "arqueología discursiva". Menos preocupados por la especialización que otorgan las regiones determinadas por consideraciones arqueológicas. nuestra concepción asume que la verificabilidad se construye en el mundo social. se tiende la necesidad por las preocupaciones en los hechos sociales en dimensiones históricas. La cultura material como texto y como texto polifónico -más allá de la metasignificacionalidad contextualista-. en el cual estarían las expectativas de unas comunidades específicas. que constituyó la ponencia de la Universidad Nacional en el primer seminario sobre arqueología de rescate. en las funciones y el contenido de los significados simbólicos pero se quedan en las posibilidades exclusivas del pasado por el pasado. Adicionalmente. La tendencia dominante de la Nueva Arqueología sugiere que los arqueólogos no observan hechos sociales -de allí su escisión de las ciencias sociales. en Boyacá. 1994: 25). Consideraciones sobre su práctica y sus implicaciones" (Becerra & Serna. entra en un campo de reafirmaciones de la diversidad y de la legitimidad de las diferencias en las percepciones de los pasados. el grupo evidenció que su propuesta les permitía una aproximación a diversas realidades del presente. nuevas directrices teóricas implicaban al grupo con una búsqueda del pasado más abierta a los campos de poderes del discurso. Este documento sintetiza y determina la propuesta grupal ante estudios de arqueología de rescate en el Valle del Cauca. Así. Ante esta crisis de temporalizaciones fundadas en los principios de la mirada arqueológica. 1995). Los contextualistas promueven espacios en las relaciones sociales. ubicando los hechos materiales dentro de realidades sociales contextuales diversas que los crearon y los reasumen a partir de múltiples estrategias culturales. con dinámicas contemporáneas. se promueven nuevas alternativas que son sintetizadas por primera vez en un documento titulado "Arqueología de Rescate. la rápida extensión e intensificación de las prácticas de arqueología de salvamento -el boom de la arqueología de rescate. En éste sentido. del pasado. donde hablamos menos de vectores y matrices y más de vectrices que enuncian la ubicación histórica de los hechos materiales en diversidad de relaciones sociales y estrategias culturales. Más allá de una preocupación por el pasado.sino hechos materiales y contemporáneos -de allí sus afectos con las ciencias naturales(Binford. que toma su fuerza en los años noventa. En respuesta a las deficiencias de esta práctica y a sus pretensiones patrimonializantes. No obstante.un espacio específico y del concebido por nativos así como por colonos provenientes de otras regiones y que ahora compartían precisamente ese espacio de las evidencias. que tuvo su primer escenario de investigación y de propuesta de interpretación en un estudio arqueológico en la 41 . Sin adentrarse en la prosa populista que delega la verdad al simple argumento contestatario. es adentrarnos a la etnicidad menos desde referentes estáticos que la definirían y más desde su concepción alrededor de un proyecto histórico. realizado por el Instituto Colombiano de Antropología. subyace una preocupación por las dinámicas del pasado. para lo cual la arqueología debe mantenerse en recrear sus ficciones del pasado pero exponiéndolas a las transformaciones de la historia.determina un hecho vital para que se planteen nuevas preguntas alrededor de la arqueología. La escisión entre dinámica y estática es superada por una dimensión dinámica de la representación del pasado. atendiendo para ello la diversidad de discursos sobre el tiempo provenientes desde las gentes del presente mismo. en Cundinamarca y en el Tolima. La transformación de la mirada epistémica de la arqueología desprende la estatización de los contenidos culturales del tiempo y de las metadinámicas que lo dinamizan hacia una visión de estos contenidos dentro de la realidad de las dinámicas históricas en que se desenvuelven diversos sujetos sociales. de esos discursos de la arqueología.

Una vez inscritos en estas discusiones y con las experiencias de estos nuevos trabajos. Para las comunidades indígenas -y en ella incluímos las prehispánicas-. Si bien el documento es partícipe de una concepción propia de la arqueología dentro del Equipo. el primer reconocimiento es sobre el sujeto social ubicado que de hecho lo determina políticamente. tenemos el mito de Bochica y la inundación de la Sabana -que efectivamente interpreta sucesos del pasado. La diferencia no radica en la polarización de la discusión sobre descubrir o conocer el pasado.o la 42 . de ficciones como creaciones -no como inexistencia o especulación-. se fueron consolidando una serie de enfoques y de discernimientos conceptuales que permitieron cimentar una propuesta en Socioarqueología Cultural y la constitución de un Equipo como tal. La socioarqueología cultural se constituye. como historicista y policontextualista frente a su preocupación por las dinámicas del pasado. surgen las preguntas del porqué de las diferencias en las versiones del pasado y del porqué éstas ganan fuerza desde hace algunas décadas. Partamos del hecho de que existen profundas brechas en la concepción y apropiación de los tiempos que de ninguna manera se instauran con la constitución de la disciplina arqueológica. Pero ese reconocimiento es de por sí una vía de juicio autocrítico concebido igualmente con las comunidades. comprobados para la arqueología por estudios de paleoambiente. Reconocemos nuestras experiencias. Entre los muiscas. 2. en nuestro caso particular. Las diferencias sobre el tiempo son históricas y tienen destino de confrontación Una vez terminada esta presentación. hasta el punto de que estemos en un momento de apertura donde la crisis del discurso arqueológico debe atender nuevas alternativas y se sugieran replanteamientos que. El medio académico aún no dimensiona la viabilidad de nuestras propuestas que no son desconocidas para la arqueología mundial. Dentro de una trama de ficciones de identidad. el mito ejerce un papel social definitivo que engloba no sólo sus posibilidades ante el presente sino igualmente es una posibilidad de asumir y de hacer historia. nuestros fracasos y nuestros replanteamientos. sino que se han construído tras siglos de conquista. En tiempos prehispánicos esta situación era evidente: la mítica ponía en representación tiempos antiguos. no superan aún nuestros fracasos. estos últimos que. Quizá nos preocupamos más por el señor del autobús que increpó a Binford (1994) y nos parece sólo un aspecto más la bota del arqueólogo que tanto fascina a Hodder (1994). con sus contenidos culturales. ante todo. el enfoque del texto corresponde a una visión particular de sus autores. en algunos casos. colonización y autoritarismo oficial (Serna. consideramos viables desde la constitución de una socioarqueología cultural.. El siguiente texto se incluye dentro de la línea de discusiones e investigaciones realizadas por este Equipo de Trabajo. sino en la realidad de construirlo.Sabana de Bogotá y en un estudio de arqueología de rescate en el occidente del Valle del Cauca. 1996).donde diferentes minorías étnicas y grupos sociales plantean cuestionamientos a la arqueología y reviven posibilidades de recrear otras formas de pensar y hacer el pasado. como lo evidencian las posiciones de teóricos como Hodder o las situaciones que se han dado en recientes congresos de arqueología -internacionales y mundiales. esa mítica que en el ritual garantizaba la interacción social del pasado y en la cual estaban efectivamente las consideraciones sobre lo sucedido en otros tiempos fuera de las conceptualizaciones lineales típicas de Occidente.. por ejemplo.

por otro lado.y articulan perfectamente dentro de sus sistemas mítico-religiosos la acción histórica de la conquista. el pasado y sus objetos. botánicos. profusamente concatenados del imaginario religioso de la colonia y en el cual emergían las imágenes prehispánicas. tal como podemos interpretar la descripción del cronista Simón sobre los sucesos de Nabsacadas (Simón. etc. las elaboraciones religiosas indígenas son encauzadas por los recién llegados por las vías de la satanización. la persecución de adoratorios y el señalamiento a los chamanes fueron tres de las estrategias que. el pasado era participativo y tenía un poder que determinaba su vitalidad en el presente. III: 374-380). Adicionalmente. hasta los que prefieren tabla rasa y consideran que nuestro pasado atenta contra el 43 . La constitución de la república no implica una reorientación sobre las prácticas discursivas del pasado.ritualización de evidencias de megafauna en la laguna de Baracio. Pero la oficialidad de la colonia se enfrentaba a diversas realidades. el chamanismo constituye una forma de recomposición del cuerpo social desde el mito -donde se involucra la estructura política y su sentido históricoy que las grandes rebeliones indígenas en tiempos de la colonia estuvieron encabezadas por chamanes. /1625/1981. se mantienen apegados al pasado patrimonializado por la colonia. Por un lado. una de las cunas de la modernidad. de las luchas con dragones. La experiencia del ver afuera. tal como lo ha descrito la antropología. del Occidente que existe por su otredad. pretendía desvertebrar sociopolíticamente a las comunidades prehispánicas. se encuentran igualmente una serie de intelectuales nacionales que esbozan las primeras aproximaciones al pasado prehispánico. los cuales aún tenían poder de convocatoria sobre los caciques y sus parcialidades. nacionales y extranjeros. oraciones y rezos sustentan la interacción entre los objetos antiguos y los objetos resignificados del presente. La guaquería de sepulturas. típica de la tradición maniquea que afloró en el dogma religioso. quienes emprenden las primeras aproximaciones científicas al pasado y sus objetos. demonizó al indígena.para reafirmar un discurso político-religioso. son salvajizados y por esas vías recuperados dentro de la tradición iluminista. enfrentando a los páganos. a sus creencias y a sus prácticas -con ellas a su discurso del tiempo. desde los cuales se median las condiciones de opresión impuestas por los sectores dominantes que. ellos son geográfos. Indígenas y comunidades negras mantienen sus formas particulares del ver el pasado y los sectores populares siguen vinculados a su concepción alrededor de objetos e imágenes del pasado. Este tejido. su remanente naturalizado. para ellos.donde indígena y naturaleza son inconexos. En ese sentido. Los cristianos sólo podían ver a sus mártires y santos en medio de las persecuciones. Son los viajeros que recorren el país en éste siglo XIX. no era diferente de recuperar informaciones sobre el pasado y el indígena. Iconografías. cerca a Soacha (Simón. Con la conquista y la colonización. los hombres de la conquista no son extraños a la religiosidad popular ni desconocen prácticas "paganas" perfectamente conciliadas con el dogma. Así. apegados a su discurso naturalista -de hecho. las comunidades indígenas encuentran en sus creencias espacios de resistencia precisamente como la rebelión de Nabsacadas. No olvidemos que. con las transformaciones evidentes paralelas al proceso colonial que concebirá su propio pasado oficial santificado. V: 302). persistirá en el tiempo. buscando igualmente objetos. T. para este momento. indagando documentos y cronistas y generando interpretaciones que trascienden desde el discurso que lamenta la desaparición indígena para canalizarlo en el nacionalismo. La respuesta de la alteridad cristiana fue su oposición. enmascaradas por la religión. /1625/1981. En medio de estas primeras aproximaciones científicas a los objetos. esta trama compleja se complementa con lo que será el advenimiento de los negros esclavos y con los procesos de hibridación que tomarán forma con la interacción entre los diferentes actores del período de la colonia. tarea propia de los naturalistas viajeros. tenían poder y una fuerza contracultural contra la cultura dominante hispánica. Recuperar la flora y la fauna. T.

El primero implicaba el desplazamiento de grupos que se desvinculaban de los poderes oficiales constructores del tiempo -la iglesia y el estado. más recientemente. pretensiones determinadas por un afán institucional de acceder a formas de control social que permitirían racionalizar las "caóticas" sociedades del continente desde la ciencia positiva..y que exploraban zonas de amplia riqueza en evidencias antiguas sobre las cuales obtuvieron lucros pero igualmente discursos y tradiciones orales sobre qué era el pasado en medio de su situación de colonato. es decir. en este esquema.desde el siglo XIX nos enfrentamos ante el descuadernamiento de este tipo de modelos ideales en los que se pretendió subordinar la concepción de cultura e historia a paradigmas únicos en un continente multisimbólico como el que 44 . el segundo.. con unas instituciones. el intervencionismo.. . los procesos de colonización que se remontan al siglo anterior.estaban inscritas dentro de la omnipotente racionalidad del saber occidental a la vez que políticamente justificaron en su momento (y justifican) el colonialismo. el evolucionismo decimonónico -y su forma sofisticada de los años cincuenta.. escritores e historiadores que se enfrentan a conciliar el pasado satanizado con la estética de la modernidad por medio de una santificación de la historia. el derecho. No podemos desconocer que la constitución de la arqueología está inscrita dentro de unas pretensiones de modernidad en América Latina. sobre el cual se han consumado las aspiraciones de Europa Occidental primero y. Arqueología. Esta generación de intelectuales está constituída por artistas. como igualmente sucedió en otros campos del saber. en un proceso que ya era extensivo a campos como la medicina. por el otro. Arqueología y capitalismo están estrechamente unidos en su desarrollo. la realidad que antecedía su intento de canalizar el pasado. la ingeniería y la psiquiatría entre otros y que. de Estados Unidos después.progreso. como puntas de lanza del progreso y el desarrollo de la civilización. 3. la industrialización. Si bien logró configurar un campo cultural. estaba fundada sobre los principios altruístas de "recuperar" el pasado enmascarando las necesidades fundadas del estado de controlarlo socialmente. la arqueología que garantizaba la continuidad de las escisiones sobre los contenidos y políticas del tiempo (Serna. 1996). Para el siglo XX dos fenómenos trascienden estas dinámicas políticas sobre el pasado. la aparición de la arqueología como disciplina y su consolidación como campo cultural en nuestro medio. Desde aquí se remontan los llamados catecismos patrios.la forma como se han construído versiones alternas de pasado atenta contra la legitimidad de todos aquellos canales que pretendieron un proyecto moderno para sustentar las estructuras de poder en América Latina. el neoevolucionismo. las versiones de los pasados seguían su curso en la dinámica sociocultural popular y quebraban el espejo de lo patrimonial desde el cual la institucionalidad buscaba su reconocimiento desde el discurso del pasado. desvertebró sus intenciones. que amalgamaron la historia oficial hasta hace pocas décadas.. La arqueología. Modernidad y Posmodernidad El desarrollo de la arqueología como ciencia no está de ninguna manera inconexo con el proyecto moderno de Occidente. desde sus orientaciones igualmente positivistas buscaban consolidar y legimitar formas e instituciones de control social a todo lo largo y ancho del continente. el imperialismo y. Los grandes paradigmas que recubrieron las tendencias arqueológicas hasta el presente siglo. Por un lado. el histórico-culturalismo y el funcionalismo -dentro del cual se insertan las propuestas del funcionalismo de los años veinte hasta las tendencias de la Nueva Arqueología. ". Pero en la arqueología. unos círculos y unos discursos. No es casual que la arqueología positivista sea la que se finque en el país.

Alrededor de la posmodernidad no son escasas las críticas. esto se traduce en atender las versiones de los pasados. siguió en su condición contestataria imbricándose ahora en tradiciones que circulaban mutuamente del campo a la ciudad y que fueron inscritas en determinadas prácticas culturales -con un profundo arraigo desde los mismos tiempos de la colonia. la fuerza de grupos contraculturales así como la visibilización de luchas de vieja data por parte de diferentes grupos étnicos y sociales desatan un profundo cuestionamiento a las ciencias sociales de la modernidad.como la brujería. despolitizadas? Todos estos interrogantes pueden remitirse literalmente a la arqueología.y a un fuerte conflicto social rural que. prehispánicos. bibliotecas y universidades. los objetos antiguos. El destino no es otro que politizar la arqueología. termina desarticulando a la ciudad como el proyecto moderno presupuesto sobre el cual giraron las ideas de los urbanistas de la época y donde igualmente se aspiraba a consumar la posesión del pasado en museos. Las ficciones de identidad que articularon los proyectos políticos de Occidente y en él. pero de ninguna manera resultan excluyentes. no podemos negar que la arqueología está cerca a la historia sin desconocer que debe aprender las lecciones de su aproximación de la antropología. Los tiempos son varios. respuestas contestatarias a presentes particulares.. menos que controlado. posteriormente en Estados Unidos -que enfrenta su triunfalismo de los cincuenta con la crisis social que desatan guerras como Vietnam-. es evidente que desde la década de los setentas afloran conceptos que revitalizaron el debate en ciencias sociales. pero ficciones construídas desde el mundo social que debe validar estos procesos de construcción. El pasado. 1996: 62-63). He ahí el valor de la diferencia y la posibilidad de acción del investigador del pasado comprometido y alejado de las peligrosas eufemizaciones de la posmodernidad. La historia sigue siendo el campo de lucha y ante esto. de la dinámica del capital. La crisis del proyecto moderno en Europa Occidental -luego de dos guerras mundiales-. contradictoriamente. En Colombia. Las preguntas alrededor de la descripción y la interpretación. y para los cuales no tiene respuesta? ¿Es una práctica general de develar realidades subyacentes para enmascararlas dentro de políticas ambiguas y.aparecen en el horizonte de la arqueología y la someten a sugerir nuevas posibilidades de hacer ciencia. de "producir verdad". ¿Es acaso una invención de los intelectuales para intentar reacomodar las prácticas tradicionales de Occidente? O ¿Es sencillamente la categoría científica necesaria para dar vía libre a los conflictos históricos que ha generado el sistema capitalista. en nuestro medio.." (Serna. En espacios de este tipo. por la apertura hacia las tendencias marxistas -que implicaron las primeras aproximaciones a la arqueología de la Europa del Este y que no era desconocida para la arqueología occidental desde Gordon Childe. ha sido cuestionado históricamente por la realidad de nuestra formación multicultural que tiene formas diversas de leer el pasado. son revaluadas para generar nuevas actitudes. que atentan de ser terminales.dejó la conquista y la colonia. Los años sesentas marcan una ruptura en las consideraciones alrededor del pasado. No obstante la ambigüedad posmoderna. esta situación de ruptura está asociada con la visibilización de luchas ancestrales por parte de diferentes grupos indígenas. Actitudes que quizás no dejen de ser ficciones. complementariamente. de los textos culturales y de las políticas de la representación -que en nuestro medio fueron desarrolladas en forma particular y por otras vías teóricas y prácticas desde estas épocas y se actualizan en el presente. 45 . tienen poder por su inscripción en medio de relaciones sociales históricas. El triunfante mundo moderno de los viajeros del siglo XIX y de la arqueología positiva que trasciende el siglo XX.

Los procesos de conquista y colonización. la globalización. está inscrito. podemos imbricarnos en las redes sociales y culturales que lo han articulado dentro de dinámicas tradicionales y novedosas como nuestro capitalismo periférico-. debe constituirse en una posibilidad de hacer de la diferencia una política en la totalidad. Su sofisticación con el desarrollo histórico hasta el momento actual. fracasos y replanteamientos que hoy nos conduce a sugerir que a partir de la arqueología con construcción comunitaria. Los cienagueros enfrentan problemas de salud pública. Investigaciones en el sur de Bolívar: Simití (1993) Por solicitud de la comunidad simiteña en cabeza de líderes de determinados sectores locales (asociación de pescadores. determinaron un cambio en las relaciones sociales y el medio natural. del registro arqueológico y su transformación en el tiempo menos por el objeto mismo y más por las relaciones sociales en las cuales este registro. madres comunitarias. Es decir. problemas éstos que estaban determinados menos por acciones recientes y más por toda una serie de procesos socioculturales diferenciales que se habían sucedido en este ecosistema desde tiempos prehispánicos. desde la arqueología. a 46 . alcaldía municipal. son posibilidades para afinar estrategias de aproximación. parroquia. con la reducción del espacio cultural y con la aniquilación e imposición de nuevas lecturas sobre los recursos. a. En esta visión de larga duración. Experiencias. expondremos brevemente unas de nuestras investigaciones en arqueología con construcción comunitaria. Fue así como. En últimas. en las cuales se negocian precisamente las particularidades. un aprovechamiento de diversos ecosistemas garantizaba una utilización regulada de la ciénaga. No desconocemos de ninguna manera los alcances técnicos y metodológicos de la arqueología convencional. menos que el reto de la integración y del fín de las heterogeneidades. de depresión económica y de desarraigo local por la contaminación sobre la ciénaga. Una serie de experiencias. podemos definir nuestras intenciones en un espacio que convocamos como socioarqueología cultural. fracasos y replanteamientos en arqueología con construcción comunitaria A continuación. que partía específicamente del registro arqueológico. En tiempos prehispánicos el medio cienaguero no fue la única fuente de recursos para las comunidades locales. se accedió a los primeros análisis donde dilucidamos cuál era el efecto de las relaciones sociales en su interacción con el medio natural. Esta espacialización que se generó desde tiempos de la colonia. entre otros). donde contamos con la participación de la estadística y los alcances de la informática. Pero de ninguna manera aspiramos a que éste nivel sea el fín último que nos determine nuestra aproximación al pasado y en ese sentido aspiramos al cualitativismo interpretativista y a involucrar a las redes globales de sistematización e informática dentro de una reafirmación de la particularidad en los discursos de los pasados. se mantuvo durante los siglos postcoloniales donde el manejo intensivo de la ciénaga persistió enfrentando dos situaciones: la ausencia del estado y la limitación de alternativas económicas que condujeron a que se canalizaran más las necesidades sobre éste ecosistema. Se planteó entonces una arqueología del cambio sociocultural. propendemos por teorías constructivistas en la concepción y apropiación del pasado. se emprendió un amplio trabajo de investigación social en la región desde la arqueología. en medio de las propuestas particulares de construir el pasado. El problema fundamental era determinar el porqué de los problemas medioambientales en la Ciénaga de Simití.4. se pudo determinar cómo unos procesos transformaron una serie de relaciones culturales en la lectura del medio ambiente y que desembocaban en problemas específicos para el presente. este objeto. con el desplazamiento de indígenas.

la migración progresiva de colonos implicaron nuevas relaciones conflictuales entre el mundo social y el ambiente cienaguero. Los objetos arqueológicos no podían definir solos una propuesta de trabajo regional. sino también en lo que él hace. y otro patrón se encargó de consolidar la obra. En éste sentido. A esta situación se suma la focalización del conflicto armado en la región. los arqueólogos como analistas sociales conformaron con la comunidad simiteña grupos de trabajo y se generaron propuestas de resolución frente a instancias administrativas. directamente relacionado con el diagnóstico construído desde los discursos del pasado. la interpretación del registro arqueológico se extendió hasta el presente. ajenos a la región y poco representativos para las comunidades locales que reconocen con fuerza la presencia de los indígenas muzos. en versiones diferentes con relación a la lectura de la ciénaga. que pronto municipios vecinos como Santa Rosa del Sur empezaron a promover investigaciones de éste tipo y que actualmente desarrollamos en la Serranía de San Lucas. Precisamente la proyección y construcción de un relleno sanitario se constituyó en uno de los alcances del trabajo. Gilberto Molina fue asesinado en medio de los conflictos que se suscitaron en la zona con Gonzalo Rodríguez Gacha -finales de los años ochentas y principios de los noventas-. Lamentable. de acueductos y alcantarillados. la aproximación etnohistórica y la apertura 47 . de una economía diversificada. por intermedio de la alcaldía municipal.la par de que se instauró la minería semi-industrializada -actividad ésta última que artesanalmente se remonta a tiempos prehispánicos y al régimen colonial. Este es un pueblo reciente. Teniendo en cuenta éste análisis. Las dinámicas del poder y la circulación del pasado: Arqueología en las sociedades esmeralderas (1993- ) Conscientes del peso de las políticas de estado en la apropiación del pasado. es evidente que fue la interpretación del registro arqueológico dentro de las redes sociales la que permitió definir una perspectiva de análisis de larga duración. por consiguiente. Fue este patrón precisamente. Fue así como se convocó. El impacto del trabajo comunitario fue tal. Si bien igualmente se reconoce una estructura vertical para generar y reflejar discursos de pasado. La ausencia de vías de comunicación. quien solicitó la investigación y desde éste momento el estudio arqueológico se convirtió en una ardua discusión sobre cómo abordar estructuras locales tan poderosas para acceder a una propuesta comunitaria. Las diferentes versiones -arqueología y comunidadespermitieron acceder a un nivel político de reclamación directa de unos derechos. no son pocos los que aún se preguntan porqué los arqueólogos terminaron hablando de rellenos sanitarios. Definitivamente. creado y construído por Gilberto Molina en la década de los ochentas. donde guerrilla. un estudio arqueológico y etnohistórico en Quípama. en el Occidente de Boyacá nos enfrentamos a que a éstas políticas las paralelizan dinámicas de poderes locales profundamente arraigadas con una concepción diferencial del pasado. Reconocido el problema. toda vez que las tipologías clásicas definieron los materiales de la región como pertenecientes a materiales muisca y guane.. y a él le dio por hacer investigaciones antropológicas y museos. inicialmente. b. trama de presiones que persiste hasta el presente. paramilitares y ejército igualmente inciden dentro de estas tramas de relaciones sociales y. esta estructura no estaba escindida del quehacer cotidiano de las gentes de la región: las elaboraciones del patrón no sólo se respetan en las minas..que incide directamente en los problemas de contaminación del medio cienaguero. de programas de autogestión comunitaria y de análisis sobre la violencia del presente en el sur de Bolívar.

La arqueología seguía acordonada por las redes impuestas por las estructuras locales.etnográfica fueron vitales para comprender las tramas de significados que se tejen alrededor de las sociedades del Occidente de Boyacá desde tiempos prehispánicos. asumiendo la cotidianidad de la comunidad en general. que esta vez se desplazaba de la estructura política de las minas a planos más formales como la institucionalidad de lo cultural. muisca. dos años después.así como la dimensión de la muestra -cientos de objetos. Ante todo. novelado. lo etnohistórico y lo etnográfico se constituyó un texto literario. Finalmente. el Sinú.. Algunos "duros" de Muzo se habían enterado de las investigaciones en Quípama.para un museo local. en las peregrinaciones que al santuario han hecho las gentes de la región periódicamente desde los tiempos de la colonia y donde han interactuado con comunidades de las tierras altas de Boyacá.pero involucrándolas para su divulgación en realidades del presente: los contactos muzo-muisca-guane se asumieron partiendo de las posibilidades de los desplazamientos del Occidente de Boyacá a Chiquinquirá. buscamos integrar la muestra dispersa de objetos procedentes de lugares tan distantes como la Sierra Nevada. urnas funerarias del Valle del Magdalena hasta cerámica de Tumaco. pero una comunidad con determinados referentes históricos-. donde efectivamente terminamos negociando las pretensiones de los poderes dominantes locales. en este mapa de entrecruzamientos entre lo arqueológico. sus lecturas del estado y del conflicto. que no era el promovido por los poderes locales de la esmeralda.y de las políticas por ostentar con el pasado. reafirmando los procesos de colonización y justificando los conflictos recientes bajo un determinismo historicista. el patrón estaba preocupado por reafirmar un proceso de paz e insistía en la necesidad de que el Museo planteara esta realidad desde los tiempos prehispánicos.. Así. de una Junta de Promoción Cultural y de un Museo buscando precisamente su reafirmación también fuera del contexto de las minas y la recuperación de Muzo como un lugar con otras alternativas de vitalización económica como el turismo. compadres o amigos. calima..... Atendiendo el plano de interpretación que teníamos -unas estructuras locales dedicadas al coleccionismo como forma de ostentación. Esto hace parte de una apropiación popular de las tradiciones históricas que amalgamó la oficialidad y que determinó que las gentes de las tierras bajas se asumieran como descendientes de los "caribes". 48 . El trabajo etnográfico permitía dilucidar una concepción de las gentes que vinculaban los tiempos. las áreas guane. detectores láser. La dotación para el museo era una realidad del otro mundo. demostraban el poder adquisitivo de la esmeralda -que se constituyó en el principal objeto de exposición. habitualmente parientes. determinó la detención de la investigación. Los arqueólogos fueron convocados para articular la propuesta museística. La elección de un nuevo alcalde municipal en 1994. Las preocupaciones por constituir una nueva frontera de autoridades. pronto motivaron a que estos poderes locales de Muzo se asumieran dentro de una Casa de la Cultura. urnas de seguridad. así como la crisis regional ante el decrecimiento de la producción minera. y proyectaron la ejecución de un proyecto bien definido: la constitución de un museo local. La gente se consideraba descendiente de los muzos. No obstante. pudimos atender el guión del museo sugiriendo las eventuales relaciones interétnicas -documentadas para los tiempos prehispánicos. nuevamente fuimos convocados desde la zona esmeraldera. La sofisticación técnica de la exposición -videocámaras. Nuestra situación fue crítica: el análisis nos remitía a cuáles podían ser las circunstancias y las necesidades directas para constituir un museo.

No obstante que la propuesta museística fue viabilizada, nuestros interrogantes no se detienen y seguimos en nuestras preocupaciones por enmarcar las dinámicas del pasado dentro de las dinámicas sociales de la región. Conclusiones Las condiciones de producción, circulación y consumo del pasado -tal como sucede en la dinámica misma del sistema capitalista- han sido focalizadas como desintegradas, como un proceso diferencial. Los arqueólogos insisten en sus obligaciones al momento de la producción y se despreocupan por los procesos conexos que, para ellos, están garantizados por el campo cultural que, en su dinamismo, les garantiza la circulación de sus discursos y su consumo dirigido a la élite intelectual y a las políticas macro-oficiales. Sin embargo, los procesos de circulación y consumo igualmente son procesos de producción, que determinan una explosión significacional al discurso unívoco del pasado. La brecha en las versiones de los tiempos, que se propició desde tiempos de la conquista y la colonización, determinó escisiones en los procesos de producción/circulación/consumo que alojaron a la arqueología dentro de la metanarratividad moderna y configuraron a las versiones populares de los pasados como legitimadores de propuestas populares como la brujería, en clara confrontación con las instituciones de la modernidad. Atendiendo esta crisis de la representatividad del pasado, las propuestas de la arqueología comunitaria han propendido por acceder a un encuentro dialógico crítico sobre las versiones del tiempo, que sin desconocer las posibilidades de hacer arqueología, se involucra en promover nuevas dimensiones de trabajo a nivel etnográfico e histórico. Las propuestas discursivas constituyen fragmentos más para articular la especificidad de los tiempos, especificidad que sólo habíamos pensado desde la limitación de las cuadrículas, de las técnicas y métodos de la arqueología, una creación arbitraria que descubrió los fracasos de la polifonía del consumo, propios de un monólogo autoritario de la ciencia que se valida a sí misma.

Popayán, octubre de 1996.

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Adrián Eduardo Serna Dimas

1. El pasado no perdona... ¿Cómo renovar la interdisciplinariedad en una disciplina que, como la arqueología, lleva sobre sí tradiciones religiosas, místicas, naturalistas, artísticas y científicas perfectamente conciliadas en el presente por el enmascaramiento de su propia génesis en nuestro medio? (Serna, 1996). Esa génesis ha sido velada; los arqueólogos preferimos construir historias donde el campo cultural es el protagonista mismo, donde hablamos de una arqueología protoestatal, estatal y nacional y nos escindimos de una historización en interacción concreta con las realidades específicas del país que lo cuestione a sí mismo. Yo sugiero una historia de la arqueología nacional inscrita en el misticismo-esteticista, el naturalismo cientificista y el estatal oscurantismo, donde ninguna de las etapas se sucede sino que se imbrican entre sí, básicamente porque todas aparecen con la misma fuerza en el horizonte de las versiones populares del presente. Esta historia alterna de la arqueología existe por el oscurecimiento de las relaciones sociales en las cuales está involucrado el arqueólogo, donde desconoce (o minimiza, por los menos) la dinámica de los procesos de producción -incluyendo circulación y consumo- de lo que produce en la forma de interpretaciones. Porque su práctica es múltiple: un científico creando en campo vías de acceso a los objetos; un etnógrafo encubierto cuando recurre a los sabedores; un etnólogo tejiendo comparaciones; un literato cuando se involucra con los textos escritos; un artista cuando las piezas que encuentra recaen en un museo. Finalmente, el objeto creado por el arqueólogo asume la totalidad de la experiencia del pasado y sepulta en cada investigación esta crónica de generaciones trágicas: El objeto hace al arqueólogo, lo domestica, le impone su propia fetichización. El arqueólogo melancólico vuelve a casa cuando no tiene su confesión de identidad con las evidencias... La interdisciplinariedad no existe en arqueología sino como una convocatoria de disciplinas asumidas diferencialmente, cada una con su propio objeto de estudio -y aquí vale el término- y de la cual finalmente salen fragmentos que recrean unos objetos histórizados -para tranquilidad del investigador y en contraposición a sujetos históricos- precisamente cuando se convierten en descripción, en representación. 2. Hacia la interdisciplinariedad en Arqueología Efectivamente, las convocatorias de diversas disciplinas en los estudios arqueológicos no han sido desconocidas. Las aproximaciones con la geología y la biología, con los estudios de medio ambiente, en determinados momentos con la historia y con la antropología, lograron articular enfoques para una aproximación al pasado. Igualmente, el influjo de la Nueva Arqueología en los años sesentas y setentas, marcó a la disciplina para su aproximación a campos como los de la estadística y la informática, convirtiendo a la arqueología en una de las ciencias sociales más arraigadas en el trabajo con múltiples disciplinas. El carácter de los
10 Este documento corresponde al ensayo y a la sustentación presentados como aspirante a la candidatura de la maestría en "Investigación Interdisciplinaria en Ciencias Humanas" en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Santafé de Bogotá, D.C., noviembre de 1996.

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objetos materiales y de la fragmentación de sus informaciones no podía menos que empujar a los arqueólogos, por un lado, a apoyarse en campos alternos y, por el otro, a favorecerse de paradigmas teóricos habitualmente atados al desarrollo de la antropología social. Pero estas convocatorias estuvieron regladas por el carácter materializante y positivista que se fincó en el desarrollo de la arqueología, con particular fuerza en este siglo. De hecho, los aportes de los campos alternos estaban remitidos a reafirmar las explicaciones de la cultura en términos de adaptaciones a variantes ecológicas y tecnológicas. Cuando el trabajo se remitió a ciencias sociales como la antropología -en la cual incluyo ampliamente etnografía, etnología, antropología social y antropología cultural-, fue igualmente la visión materializante la que se impuso para determinar el curso y la dinámica de los objetos de un tiempo presente a un tiempo pasado. En el fondo de estos problemas, una extraña sensación de complicidad del discurso arqueológico. Limitado por las experiencias "más científicas" de sus advenedizas, siempre se mostró complaciente para asumir los determinismos. Sólo su cercanía a otras ciencias sociales, como la antropología, le advertirían de que la cultura tenía un poder de innovación y escenificación desde la cultura misma. Pero esto sólo pudo patentizarse en los últimos tiempos, cuando la antropología se desprendió a sí misma de los determinismos clásicos y entró a repensar muchos de los conceptos que habían forticado su máquina descriptora de la cultura para sugerir vías de aproximación a las culturas. Las constantes explicativas de lo cultural, relegadas a la tecnología, se quiebran y nuevas relaciones sustantivas con lo ideológico penetran el quehacer de los científicos sociales y, con ello, transforman las vías de la representación por la diversidad. La arqueología, de una u otra forma, sufrió estos impactos y se inscribió en las propuestas de apertura que estarán conciliadas por nuevas teorizaciones. 3. Nuevas Perspectivas El trabajo tradicional en arqueología había permitido mayores informaciones para hacer más verídicas sus búsquedas e interpretaciones del pasado. La validación de esas interpretaciones seguía atada tanto a los presupuestos de verificabilidad de las otras disciplinas que convocaba como a la metahistoria que ella misma se había trazado como disciplina -dentro de su carácter científico- y por esas vías de legitimación desde la ciencia, seguía representando culturas, creándolas. Pero la crisis denunció que las propuestas científicas tenían sesgos y que, en definitiva, por estas propuestas se justificaban proyectos políticos del presente occidental canalizados desde las metanarrativas del tiempo. Las preguntas que desde ese momento rondan a la disciplina son constantes: ¿para quién el pasado? ¿para qué el pasado? ¿cómo el pasado "existe"? La arqueología en construcción comunitaria y la socioarqueología cultural han empezado a profundizar en nuevas perspectivas de interdisciplinariedad en arqueología que, sin desconectarse de los aportes antecedentes, sí propende por mayores aproximaciones a la etnografía, a la historia y a la sociolingüística, para promover propuestas conjuntas de construcción de versiones del pasado. El desplazamiento se traduce del fín de convocatorias que asumían separadamente los hechos culturales del pasado, para generar nuevos campos de diálogo donde todas las disciplinas se involucran en contextos socioculturales específicos a los cuales subyace el registro arqueológico. Dos inquietudes alimentan nuestra reflexión: por un lado, conscientes de que el registro arqueológico devela unas dinámicas del pasado, es evidente que estas

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¿Qué la arqueología sea verídica antes que ser útil? o ¿La utilidad de la arqueología valida su práctica y verifica sus datos? Estas dos preguntas encierran el debate. cuando inscribimos nuevos presupuestos que determinan a la representación -con el carácter polifónico inherente a una nueva visión investigativa coherente con la diversidad. han creado representaciones 52 . dentro de lo que fue la articulación del capitalismo en nuestro país.que terminan validando la búsqueda del pasado desde el mundo social. Desde la sociocarqueología. los métodos y las técnicas. si bien mantiene vías técnicas y metodológicas de la arqueología convencional. en diferentes temporalidades y bajo circunstancias históricas determinadas. la interdisciplinariedad misma debe ser sujeta a revisiones. Las imágenes del pasado fluyen con fuerza en el presente develando que nunca han sido patrimonio exclusivo de coleccionistas. inscritas a sí mismas en prácticas sociales específicas como la academia. Así. sujetas a su propio espacio y lenguaje.como el punto definitivo que reafirme las construcciones de las ciencias sociales. debe partir de buscar las génesis disciplinarias y su ubicación con relación al mundo social. 4. los objetos y las realidades que estos interpretan existen no sólo en un contexto primario al cual se remiten los arqueólogos. arqueólogos. No podemos entrever un encuentro de miradas cuando sobre ellas se tienden metahistorias particulares que han hecho de su realidad la realidad. anteriormente. desarrolle propuestas policontextuales -no sólo en cuanto a las evidencias materiales del pasado. son conflictuadas y determinan las condiciones actuales del presente. sino de la versión de los pobladores sobre el tiempo y sus objetos. Estas imágenes. las nuevas perspectivas permiten que la recreación del pasado. donde se entreveran diversos criterios que son espacios para exploraciones comprometidas de auténticas nuevas ciencias sociales. Plantear un encuentro interdisciplinario. la interdisciplinariedad es una ficción que crea realidades propias. la interdisciplinariedad le otorga nuevas dimensiones a la arqueología como ciencia social -y no sólo a la arqueología. Interdisciplinariedad y Nuevas Dimensiones Así. Desde esa mirada trascendiendo a la historia que le da cuerpo a las teorías. Es en estas dimensiones discursivas donde las interpretaciones alrededor de los objetos denuncian concepciones "populares" sobre el presente y sobre su construcción particular en el tiempo. se habían escindido como la arqueología de las creaciones culturales particulares. Pero estas se desplazan del centro de atención cuando sugerimos nuevas formas de hacer la(s) disciplina(s). el registro arqueológico es a la vez uno de los principios para determinar la dinámica del cambio cultural de comunidades más específicas dentro de procesos más amplios como la conquista y la colonización y. se validan desde la cientificidad. han mantenido canales alternos que.en la medida que planteemos al mundo social como el escenario de creación de nuestras versiones de las culturas más allá de las metanarrativas que. de una u otra forma. Por otro lado. desde los mismos tiempos prehispánicos. donde podemos encontrarnos frente a un campo de ninguna manera inconexo de la imposición de cartografías de sentido sobre la realidad como una forma de controlarla socialmente. Esas versiones populares trascienden los discursos de todas las disciplinas que.dinámicas se transforman en el tiempo. historiadores o del estado y sus políticas. también existen en unas dimensiones discursivas que permiten su apropiación por diferentes comunidades. En éste caso. aún más. Las discusiones alrededor de estas prácticas de socioarqueología no son desconocidas.

Para ubicar solamente aquellos símbolos "más nacionales" como la bandera o el himno nacional y aún personajes históricos como los próceres de la independencia. así. Santafé de Bogotá. en medio de las dinámicas de la globalización y la transnacionalización. sostiene también el compromiso de revocar los postulados del fin de la historia. es la ubicación de diferentes productos históricos. desde la ofrecida por el estado. esas imágenes del pasado son articuladas por los medios de comunicación. contra el estado mismo. los pasados se encuadran en diversidad de dinámicas que obligan a replantear las consideraciones sobre la existencia de una nación colombiana. pasando por las de los movimientos guerrilleros. en muchos casos. donde se inscribe su deshumanización en la forma del abandono. Lecturas semejantes a nivel de los objetos arqueológicos redundan en nuestro recorrido histórico.C. por las industrias culturales y por diversos movimientos políticos. tomando forma desde prácticas como la guaquería y la brujería y permeando procesos tan complejos como las violencias que ha soportado el país (Serna. toda vez que ésta menos que estar fundada en mitos originarios que la sustantiven y legitimen dentro de instituciones del estado nacional. está concebida por toda una serie de lecturas diferenciales donde lo mítico menos que un medio de cohesión. 1992). a partir de las lecturas que se fabrican sobre los objetos. podemos encontrarnos que en diferentes contextos ofrecen diversidad de lecturas. 1987. permite que el registro arqueológico no sólo se ubique en una dimensión y en unos procesos que dejaron de ser. Taussig. 53 .y más en la construcción de las vías que nos permitan comprender el foco de los problemas sociales y que manifiestan la experiencia histórica del hombre del presente con relación a un pasado que lo ubica culturalmente en medio de los desequilibrios impuestos sobre el tiempo. D. No podemos menos que pensar que la arqueología. hasta englobar las de las prácticas populares en cementerios como el Central de Bogotá (Henao. Así. La interdisciplinariedad. la marginalidad y la miseria. 1996). Igualmente. como involucrada con la concepción trascendente del tiempo. uno de esos últimos coletazos del sistema-mundo por aplacar las respuestas a los procesos "milenaristas" que ya vivimos alrededor del pasado y sus objetos. esos desequilibrios que traumatizan la apropiación de las imágenes del pasado. Su poder se sustantiva menos en las aspiraciones por la veracidad de un pasado -pretensión casi imposible. También permite evidenciar cuáles han sido las transformaciones que se han operado en diferentes contextos hasta el presente y ubicando diversas interpretaciones a hechos históricos en el tiempo.. Es en esta perspectiva que el trabajo interdisciplinario es vital para la arqueología como ciencia social y como ciencia humana. noviembre de 1996.del pasado validadas por colectivos particulares y que han sido desconocidas por los grandes relatos de las academias.

la historia de las ideas sobre lo escrito no es sustancialmente diferente a la historia de las ideas sobre los objetos. De una u otra forma. desplazan relatos del pasado de unas geografías a otras. La mirada arqueológica no se ha desplazado. desde ellas se ha podido acceder a lecturas de comunidades locales alrededor de conceptos tan amplios como estado. como lo exploramos en un texto antecedente. etc. han trascendido a ubicar la efectividad del pasado.. siempre dentro de unos contextos políticos. La imagen se hospeda en las mismas capillas del objeto y. hoy puedo pensar que se trataba de un retazo más cosido con el hilo de las marginalidades de los discursos del pasado.Adrián Eduardo Serna Dimas 1. nación. Desde un principio me enfrenté al problema de la insuficiencia de fuentes de segunda mano y a la limitada. podemos hacer etnohistoria de los acontecimientos de Tlatelolco con los sobrevivientes. se ha transformado. nos han involucrado a preocuparnos por todos aquellos fenómenos que.. por no decir casi nula. de su transformación histórica. en el presente. definitivamente estas parten de la proximidad espacial y temporal de los sujetos de diálogo: podemos hacer etnohistoria paez con las versiones de los paeces actuales. existencia de fuentes de primera mano. segundo semestre de 1994.. ubicándose como parte de las estrategias en el extenso escenario histórico de conflicto entre dominadores y dominados. de la comunicación o turísticas. La mirada epistémica estaba allí y limitaba abiertamente mi ejercicio. Pero acontecimientos como la 11 El presente texto se fundamenta en la investigación "An American History or an American Story? Remembranzas de la frontera". De hecho. Cuando la mirada se transforma La socioarqueología cultural ha desnudado diferentes interpretaciones donde los objetos del pasado. adelantada en el marco del curso Etnohistoria Americana. sujetos a interpretaciones más que a explicaciones. las cuales he retomado para esta pequeña presentación. En las cocinas de un texto etnohistórico. los espectadores o los diarios de prensa de la época. 2. En aquellos momentos lo consideraba una idea interesante que pudo ser fertilizada. Y estas mismas preocupaciones por atender realidades más generales. pertenecientes a la globalidad de las industrias culturales. Sólo con esta presentación puedo tener la tranquilidad de exponer el siguiente texto que elaboré hace algunos años para el curso de Etnohistoria Americana. En el curso de Etnohistoria decidí explorar como tema de investigación la conquista del oeste norteamericano. las madres. Quiero agradecer a Martha Zambrano no sólo su disposición sino sus comentarios y sugerencias al texto final.. aquella extraña cartografía no limitada por el río Bravo ni por las circunscripciones océanicas. hechos imágenes y discursos especializados y populares. Si bien se reconocen en la etnohistoria amplias aperturas para trabajar desde fuentes orales o para la reinterpretación textual. El panorama para una investigación de este tipo era mucho menos que oscuro. La preocupación se ha hecho más evidente cuando nos enfrentamos al reto de repensar América Latina. 54 . Pero estas expectativas no se mantienen exclusivamente en el localismo que permiten comprender procesos micro. han accedido a espacios en el presente. patrimonio.

"Ejércitos y Westerns: Leyendas de militares y paramilitares". que poblaron las "teles" latinoamericanas. El texto final se compuso de tres partes. estaban estereotipando la historia. Así fue como. en mi investigación sólo podía aspirar a los espacios tradicionales. pero legítimo popularmente. El 'Chapulín Colorado' cuestiona a Supermán" (Serna. filtran los productos históricos dominantes en una cartografía que moldean a su condición actual. podía ser pensada desde las industrias de la comunicación y semantizada culturalmente desde los "consumidores" (a la vez productores) de estos productos históricos.. y los finales".compuse un texto de dislocación de los productos puros de la etnohistoria norteamericana. con algunas transformaciones. Estas dos "inocentes" narrativas infantiles nos hablan del conflicto de legalidad y legitimidad en la frontera. sexo y pistolas" o "Del 'Zorro' al 'Lone Ranger': Historias de Corridos y Rancheras".conquista del Oeste estaban distantes. los comics y las revistas. "El Llanero Solitario": muy gringo. Este último lo reproduzco. muy multiétnico y pluricultural andando con "Toro" (Kemo Sabay). En cada una de ellas se exponían subtemas como "El Mito de los hombres vestidos de pieles: El 'origen' de los norteamericanos".... 1994: 26). muy ranchero acaudalado.. muy coqueto y sin novia fija.. todas tituladas "Los principios. podía reconocer el espacio y el lenguaje en las imágenes para seleccionar el tema? Sólo bastó sentarme en el televisor para ver a una teleaudiencia copiosa en fuentes sobre su versión del Oeste. Scott y Turner-. "Indios y 'comunismo': Antecedente de la 'Doctrina de Seguridad Nacional'". Rosaldo. Tyler. muy consumista con sus balas de plata. "He aquí que se me puede calificar de injusto. Domínguez. "Amor.. revirtiendo las imágenes y la literatura popular sobre el Oeste -desde las películas. un sólo territorio. muy sedentario en el pueblo de Los Angeles. Del "Zorro" al "Lone Ranger" (léase Llanero Solitario): Historias de Corridos y Rancheras He aquí que me dispongo a narrar como éstas tierras del Oeste han acogido a dos héroes que en cierta forma enuncian "matrices" de dos de las culturas dominantes que se han disputado estos territorios: por un lado. Por otro lado. acudiendo a las escasas fuentes secundarias oficiales -como los textos de Billington. la etnohistoria pensada sobre la primacía de las fuentes que construyen. desde mi ubicación social y política. Las eternas películas de vaqueros e indios. 3. muy ilegal para las autoridades. muy amparado por la ley. a continuación.. Las versiones populares desmantelan el estereotipo.y consultando análisis de diverso tipo -donde confluyen puntos de vista tan diversos como los de Deloria. donde reconocemos la producción y dejamos de lado las consideraciones de la circulación y el consumo -polifónicos-. de alguna de las pertinentes alternativas que brindaba la etnohistoria. Estas dos versiones no son sino la historia del norte hispano y del oeste estadounidense. Pero ya lo he manifestado. Price. Tras este análisis en busca de enfoques. muy andariego. lo readecuan. 55 . Pero ¿Por qué me parecía interesante el tema? ¿Cómo. donde cada cual hace su historia particular alegando el fin de los 'grandes relatos'. pensando en el amor imposible desde la posibilidad del antifaz. muy democrático salvando pueblos enteros de blancos y de indios. pese a la ausencia de fuentes en nuestro medio -hasta el punto de que estos procesos de colonización apenas si nos son nombrados en nuestra educación media-. muy pío andando con un miserable sin nombre. Entonces. Galeano. el "Zorro": muy español. la posmodernidad no debe constituirse en el juego de la resignación o de la complicidad.

la principal función de los pioneros no fue enriquecerse a sí mismos sino ayudar a crear una nación fuerte y una iglesia poderosa" (.. poblados tan minúsculos fueron los epicentros políticos y económicos de un extenso territorio donde se pretendía una colonización por demás poco atractiva para la administración colonial española. pero a costa de sacrificar las instituciones mismas. era personaje legítimo en la ruda frontera.la filosofía fronteriza de España.) Junto con la misión y los presidios (la otra figura del poder de la Corona). que se fue desplazando de las alcurnias hispánicas a las familias enriquecidas de los americanos -en esta transición se encuadra la élite local de la cual hacía parte la familia de Diego de La Vega. De hecho. que buscaba sencillamente extender la territorialización política de sus dominios (. el ranchero representaba la "figura política todopoderosa" (. El ranchero era legítimo. se lanza a los duelos por ser el más rápido.. "Es la ley del oeste. Norteamérica para los norteamericanos. fue la expulsión de la Compañía de la Bahía de Hudson (último bastión inglés en Norteamérica) así como la guerra contra los "spanish-mexicains" de los territorios oeste y sur. se establecerán los ranchos. a la par de un desarrollo económico.. jugaba cartas. Expuesta a las políticas de la Corona por reacomodar o fundar naciones. Esta frontera hostil no traducía sino un hecho verdadero." Fruto de este interés por un proyecto de expansión y consolidación nacional. siempre investida. Todo detrás de la máscara nunca violada.. los vaqueros. cumplía con un proyecto nacional que imponiendo un orden se hacía válido por cualquier medio.. El rancho fue una burda reproducción de los terratenientazgos del Viejo Mundo. enmascarado. sobre el ranchero se reproducía la intencionalidad de la Corona de apropiación de tierras -sobre los indígenas-. luego el estado).) La empresa colonial española hacia el norte fue encabezada por misioneros que.) El rancho estaba sustentado por una fuerte estructura jerárquica amparada por esta figura patriarcal del ranchero y su prole.. salvaguarda los ranchos. subordinó al individuo al estado. sino sólo por ejércitos. Como estructura política. en este proceso se evidencia una transformación de ascendencias de prestigio a ascendencias de poder: La frontera quedó en manos del más fuerte. Por otro lado. no se vieron acompañados por grandes oleadas de colonos dispuestos a emprender la apropiación de las tierras. seguido por el mayordomo. el colono era un andariego legítimo y legal. visita a los indios -habitualmente para que lo curen de los tropeles cotidianos.y como pastor y guía moral se hace el modelo para las sociedades de cowboys. Ilegal a los ojos de la administración central (primero la Corona. allí está el "Llanero" que atraviesa la frontera. captura a los delincuentes -o los mata-.. esperando el respaldo de la metrópoli. la victoria del colono de la Unión se fincará en su poder individual siguiendo las rutas de objetivos atractivos. que se constituirán como la principal unidad "organizativa" de la región. del "mero macho" que enlazaba vacas...La frontera norte de México nunca fue en verdad española. se traduce en la ilegalidad frente a las autoridades y en la legitimidad ante el contexto social. la colonización de las tierras allende del desierto se convirtió en la guerra permanente con los indios. Y paradójicamente. 56 . donde ". Precisamente la búsqueda del oro fue amparada por el gobierno. especialmente tras el gobierno de Andrew Jackson. birlaba mujeres y sabía usar sus pistolas.... Reproduciendo lo legítimo (la estructura social jerarquizada hispánica y las pretensiones territoriales) el ranchero se mostraba ilegal por destronar las autoridades. protege el oro. Cualquier parecido con la realidad actual de nuestras fronteras es "pura y simple coincidencia". El "Zorro" se encuadra en esta trama: desenmascarado reproduce la élite hispanizada de la legalidad a la vez que. el "Zorro"-... Misiones como San Xavier del Sacramento y San Antonio de Bexar fueron pequeños caseríos de indios con uno que otro colono hispano y mestizo. más no del todo legal. como matar. tales como las minas de oro. hasta los indios semiesclavos. así. legal y legítima.

porque ha perdido el juego. Entonces. las bandas haitianas y 57 . No es casual el tono dramático del mariachi que llora por un amor. El norte se había establecido y el río Bravo. El impacto en la estructura patriarcal mexicana es de dimensiones profundas: "El tratado que siguió a la guerra de 1848. es el mismo clamor: la pérdida de aquello que lo reconoce como "mero mero". que perdía su coraje como "machote". donde persistían aún en la memoria las aventuras y hazañas del "Zorro". Después de casi un siglo de existencia pacífica relativa. Arizona y California. Y ahora lo que vemos es que en el norte se ha reproducido el sur: chicanos y latinos. lamentos profundos en el corazón de todo aquel que las escucha. porque ha sido despojado de sus riquezas. perciben que el horizonte se trastoca. Tampoco era más el jefe de los vaqueros. Pero ni los Guardias Texanos. En últimas. que no se raja como la tierra que admitió la frontera en el río Bravo. quienes pasan de los Estados Unidos a México. fueron precisamente el clamor del ranchero que perdía su poder. se ha esfumado para erigirse como el trazo que ha separado el mundo en dos.. mientras que el norte es el "polo democrático" para todos. en Tijuana. Entonces allí sigue cabalgando el "Zorro". el ilegal legítimo.. contaba con el apoyo de frentes de colonización. El compadre ahora está del otro lado. Esta se tradujo finalmente en la anexión a la Unión de los estados de Texas. En el corrido y la ranchera se escucha la exposición del conflicto que ha producido la pérdida de semejante investidura (. Allí están los pandilleros mexicanos de Los Angeles. su riqueza. algunos con profundas tradiciones puritanas y con influencias religiosas. Los Estados Unidos han sido el milagro de la espada y la oración. Para ello siguieron las regulares caravanas que atravesaban el Oeste o el "Old Spanish Trail" que conectaba a Santa Fe con el aún empequeñecido poblado de Los Angeles.. primordialmente. en el actual estado de Utah. los patriarcas se destituyeron.) Entonces se trazó la frontera.. pistolero.. en últimas.La penetración de la colonización norteamericana a los territorios hispanizados fue. sacudió en definitiva la época edénica del patriarcado pastoral primordial. mofándolas como al mismo Sargento García. aquella articulación del universo de la ranchería. debido a las fuertes presiones internas de los texanos de la Unión -y por decisión del gobierno yankee-. padrino de muchos ahijados ahora alejados. Pero ni el "Zorro" claudicó con el rancho.. el ambiente está dispuesto para la guerra con México. como aquellos desplazamientos encabezados por grupos Mormones. se enfrentan por "serlos-más-machos". La penetración. no sentía las correspondencias que le daban autoridad. el "mero macho" sintió enflaquecerse. su prestigio. la tierra unida se dividió y la frontera se estableció" (. traicionero y asesino" se establecería en su mundo. pues muchos se habían quedado al otro lado del río Bravo... si bien fue militar. que perdía a la tierra como a su mujer. Pero la guerra en la nueva frontera no significó solamente una pérdida de territorio para los mexicanos. Los corridos y las rancheras. ni los colonos de la Unión creyeron que aquel latinoamericano siempre "malo. al oriente por Nuevo México. A mediados del siglo diecinueve. y con él no se podía ya ni hablar. El ranchero. ni el "Llanero" triunfó definitivamente. el que hace justicia por su mano birlando a las autoridades. por convertise en rancheros.) La frontera resquebrajó estructuras sociales que habían constituído la dinámica de la región. En el sur el mundo parece seguir siendo el de los "más machos". Hoy día. luego de que fueran expulsados del este tras su pretensión de fundar un estado no confederado dentro de la Unión. que lo desconocido se fabrica con las correspondencias de lo conocido. al norte por Vancouver y al occidente por San Louis. que terminaron fundando ciudades como Salt Lake City. en la tierra de la "democracia y las oportunidades".

. de hecho. enero de 1997. es aceptado y reconocido.. el lujo. 58 . Porque el "Llanero" no es prófugo. ha encerrado las contradicciones de dos vecinos siempre tan lejanos. para seguir siendo legítimo (sabe que su carácter oligárquico e hispánico en su verdadera identidad lo negarán ante la masa popular) aún siendo ilegal. el consumo. estas creencias hacen parte del "orden" que se pretende imponer..jamaiquinas. Facatativá. Esta es la historia de los corridos y las rancheras. dejando para la legalidad norteña tan sólo la escena del crimen. es una fabricación pluricultural. históricamente. la ostentación. ellos le dan "orden" propio a un mundo que en "el seno de las oportunidades" sigue siendo contradictorio. Es el mundo donde la ensoñación de la modernidad (la tecnología.para poder hacer parte de esa legalidad legítima tipo CIA. Marcados como ilegales. se venera a la Guadalupana. el fin que justifica los medios) es juzgada por la legitimidad de la América Latina tradicional: se le teme al voodoo. al que siempre claman los propios estadounidenses. él simplemente se enmascara -como Supermán o Batman. El "Zorro" se enmascara para no perder su condición. Entre el "Zorro" y el "Lone Ranger" se ha escrito la historia de una frontera que. allí están los narcotraficantes colombianos. él habla con los indios y negocia con ellos.. Estos inmigrantes dejan para los Norteamericanos la legalidad legítima del "Llanero Solitario". tan estereotipados por la ficción norteamericana. Estas creencias subsisten en aquel mundo de "los bajos fondos". se ama fielmente a Dios y su Iglesia Católica. también de la salsa de los suburbios donde Juanito Alimaña o Pedro Navajas imponen su orden legítimo en el abandono.

. como hemos visto. a los "filósofos" de la arqueología. delirante y frente a un objeto indescifrable que me socava día y noche y atenta contra las cuadrículas de mi existencia conocida.. hemos dicho muchas cosas a lo largo de esta compilación. documentos. de la disciplina ubicada socialmente y dispuesta a dialogar ante las complejas tramas culturales que tejen los sujetos de diálogo -que. para que corroboremos conjuntamente las posibilidades de construir y menos de sentarnos sobre la anquilosada construcción que. con cierta astucia peyorativa. Me siento un tanto confundido. evidentemente muchas veces incomprendidas porque las fundamos desde las márgenes. Aspiramos a que nuevas críticas lleguen. enceguecida desde las alturas acumulativas del pensamiento. Las críticas no nos son extrañas. Ante esto. aquello que me dedico a construir. 12 Los dos textos que componen este último documento los extracté de un pequeño librillo que escribí para algunos de mis amigos más allegados y que titulé "El Arqueólogo Romático". a los arqueólogos no les queda más que ser irónicos cuando se refieren. acudiendo a la mirada arqueológica. desplazan el reinado del objeto-.. se convierte en un extraño cómplice fácilmente vendible a enemigo.. discusiones y en materiales de campo que aún son desconocidos. Ante las ironías de lo pensado. El mapa del mundo sigue siendo plano y aquí también aparece la construcción de lo desconocido con los límites de lo conocido. habitualmente desde el centro del debate. Mañanas.. mientras personalmente me resiento ante las problemáticas del cambio cultural que intentan explicar las desesperadas estratigrafías de un corazón caótico en las cuales tus evidencias se mezclan en todos los horizontes. Entonces. Que a la vez esto sea un intento más por la persuasión. Quedan otras tantas esparcidas en informes. Eres la evidencia novedosa que exige una tipología que yo mismo no puedo dilucidar. El ejercicio de exponer criterios es ante todo una práctica persuasiva. en la propia ironía de estar sobre lo pensado. 1. también hay espacio para explorar lo impensado de esas ironías mismas. sigue pidiendo propuestas para continuar el Babel Lógico del Pasado mientras ignora la deserción del vértigo. fundimos a los irónicos en sus sensateces para que piensen con aquella nostalgia de los soles caniculares. sólo reconozco que has hecho de mí un verdadero desgrasante de tu pasta y de mi alma un tiesto molido con roca triturada. a todas ellas hemos dado respuestas.de lo que pretendemos.. tardes y noches se hacen eternas y no puedo dejar de sentir que el tiempo.Adrián Eduardo Serna Dimas De la Socioarqueología Cultural. Habitualmente se recurre a la crítica de lo existente para sugerir la novedad dudosa. ¡Todo sea por la persuasión! 59 . Primera Epístola donde se refiere La carta de un arqueólogo en campo a su enamorada Amada Mía: Hace ya un mes +/-tres días que te escribí mi último informe de avance. En otras oportunidades se recurre sencillamente a pensar lo no existente con la sana tranquilidad de que quienes pretendan asumir la crítica deben explorar esos mismos espacios impensados a costa de enfrentarse a sus paradigmas existentes.

Te amo con una particular dulzura que las leyes generales de mi corazón no habían contemplado. El despecho se trabaja con evidencias del pasado ¿Cómo pueden olvidar los arqueólogos "tradicionales"? Hace algún tiempo.. el 60 .(la cancioncilla que se dedicaron. Consciente de que no pretendo implementar una terapia ni mucho menos sugerir un manual -ampliamente cuestionados en la arqueología.. he recurrido a la terminología que ellos mismos utilizarían. radica en el hecho de que el despecho actúa sobre el individuo -perdón... una sola palabra de arqueología por escribirte. Entonces mi alma no se contuvo y lloré con desespero. el individuo pasivo del sistema activo.! Lo que más tristeza me dio.. el apodito de cariño.. sentía como las X y las Y. como lo son mis vacíos temporales cuando te pienso. Eres el sílex de mi etapa lítica... No sabes cómo me aterra el marxismo en estos momentos. Tampoco puedo dejar de recordar que cuanto mayor sea la competencia entre grupos. atentas contra mis complejos. ¡Qué compromiso! ¡Qué compromiso tengo con estos prehispánicos Romeo y Julieta. así como con una profundad sinceridad al afirmar que yo mismo no me involucraría en esta práctica.. las A. fue que entre estos dos estaba un tercero. ¿Huesos sabes? Entonces. Retumbas en mi interior y a veces siento que no soportaré más mis angustias hasta que finalmente aborde mi propia tumba de pozo con cámara lateral dejando en el fondo mis urnas funerarias cargadas de esperanzas e ilusiones. pero quizás el fuerte teórico de este asunto -sección Marco Conceptual. desvertebras mis horizontes y descartas mis cronologías absolutas para transformarlas en relativas.. de mis cuadrículas formaban caprichosamente tu nombre entre la tierra apenas bañada de tiestos. Los vínculos para reunir despecho y arqueología son muchos. no podía dejar de pensar que esos huesos eran de alguién como tú y como yo. Ya es la hora de despedirme y me preocupa no haber escrito. la mesa que rayaron en alguna cantinuela. y con esto me refiero también a las terapias-. el cacicazgo de mi ser complejo y el monumento infinito que despeja mis culturas al posclásico. son los principios vitales de la existencia social. D. El Arqueólogo 2. Tu presencia es determinante en mis pensamientos como si fueras la tecnología para el medio ambiente de mi cultura. B.. Proyectos de Monografía-... mientras amplíamos la excavación. gustosamente.. recuerdo mi sentimental funcionalismo.. De hecho. esta carta.. y comprendo que la estabilidad..Cuestionas mis clasificaciones del mundo. de amantes que dejaron en la tierra descritas sus presencias como evidencias indestronables.con imágenes y objetos del pasado -evidencias. No puedo dejar de pensar en el pendejo ese de la esquina que pretende involucrarte en prácticas invasionistas a costa del sistema interrelacional interdependiente de nuestro amor. en todo el día. me encontré en la biblioteca de alguna casa con un manual para desenamorarse. rocas y huesos. la agricultura de mi formativo. Pero luego la tristeza se me pasa. quizás de ambos... la reciprocidad. C. ¿Sabes una cosa? Ayer. tanto más marcados serán los límites de la cultura material entre ellos. en verdad ya no recuerdo cuando. Apegado a tus estructuras y sufriendo mis procesos.. considero una valiosa ayuda para algunos arqueólogos estas propuestas técnicas y metodológicas para desenamorarse.

Ahí sí como dice la canción. un viejo amor si se olvida y si nos deja. diciembre de 1996.. En últimas. D. Son mejores los asentamientos dispersos y. debe estar debajo de la cama en el mismo baúl donde escondieron la teoría social. ¿La casita? ¿La cafetería? ¿La discoteca? ¿El barcito? Sería muy fácil sugerir una transformación cultural del individuo por una apropiación de otros medios. ya tiene elaborado el marco particular que usted espera comprobar desde sus leyes generales. lociones. No hay que olvidar las clasificaciones y las tipologías para poder enfrentar científicamente las situaciones que estén por venir.y prefiere vivir eternamente despechado todo por su posición antihistoricista...perrillo de peluche regalo de aniversario. personalmente. cree en individuos pasivos....C. En últimas..). Hay muchos como usted. Por tanto.. Esto ya les debe inculcar un poco de calma. Pero como usted está en interrelación con otras personas en esos mismos medios tradicionales. Entonces.. las relaciones fronterizas donde se evidencien fácilmente los cambios de estilos y de los patrones de subsistencia son ideales.) e innovaciones tecnológicas que respondan a esos nuevos medio ambientes (que se yo... interpretativistas y simbólicocontextualistas que. no nos interesa el enamorado que está detrás del objeto (que tal el tipo con el perro de peluche ya rastrojeado de tanta lágrima) sino el sistema existente tras el enamorado y el objeto. 61 . Pero tal vez usted no se asustará por los movimientos reivindicativos que lo denuncien de cobarde y no llorará más en el perro de peluche que. ¡Pero un momento! Esa cultura que los ubica está determinada por unas condiciones medioambientales.. otros programas de T. nueva literatura. porque esto ya se implica con otras tendencias arqueológicas que usted minimiza. pero nunca dice adiós. culturalmente están adaptados y pensados para ser despechados y enamorados y su condición no es única ni corresponde al libre albedrío. Pero esto no debe preocuparles. porque no hay que perder el camino para no olvidar que por éste hemos caminado. la escapatoria no es tan sencilla. Evidentemente puede darse una evolución en las estrategias de subsistencia que estarían determinadas por mayores aumentos demográficos (más amigos. hasta ahora. usted ha logrado reducir el objeto. prefiero teorías constructivistas.. otra ropa.. contradictoriamente a la cátedra. Santafé de Bogotá. han sido viables por esa aproximación inusitada con los sujetos de diálogo (ex-parejas. etc. Entonces la cuestión radica en cuáles ecosistemas fincaron su sistema de interrelacionalidad.V.) que en conjunto son susceptibles de una mirada arqueológica (algo así como la mirada clínica que refiere Foucault.. más amigas o las mismas de antes... en ese momento. que cuando se encuentre con ellos evidencie que aún tienen prácticas clandestinas y que los discursos de su ex-pareja todavía tienen un poder inusitado y lo conflictúan.. aunque impliquen un poco más de complejización. nos encontramos en medio de un mapa de interrelaciones donde el sistema piensa al individuo y al objeto. usted descubrirá que efectivamente las imágenes y los objetos del pasado son el pasado y que usted ya se encuentra en otro proceso cultural que podrá valorar sincrónicamente. nuevos discursos. No hay que olvidar lo suficiente para perder el camino. si tuvo suerte. Yo. Como arqueólogo le queda recurrir a un trabajo sistemático para determinar cuáles fueron/son las áreas de ocupación más densamente pobladas (de recuerdos) y. etc. etc.) Partamos del hecho de que no existe individuo. Lo que no puedo garantizarle es que los símbolos se recodifiquen. escindirse de ellas. existe la sociedad.. parejas) en diferentes temporalidades.. En ese sentido. le teme al contextualismo -no sólo al arqueológico. si al caso un phone.

Sobre estas bases. busca organizar el mundo de lo que fue y lo que sucedió impregnándonos de esa nostalgia colonial que encuentra Rosaldo en la etnografía (Rosaldo. El proceso es complicado.José Virgilio Becerra Becerra La arqueología se enfrenta constantemente a un desplazamiento de temporalidades: la prospectiva y la retrospectiva. pero no siempre.F. 62 . Si la colonización hispánica del siglo XVI tuvo efectos determinantes en la construcción de nuestro universo social y cultural. es una urgencia y una necesidad. ni aún siquiera a una abierta búsqueda de lo que sucedió tras de ella. que en aquellas épocas eran difusas y distantes. Este recorrido.R. 1996). desde el cual se debe enfrascar en asumir su participación como parte de un auténtico proyecto histórico. cuestionable y reasumible desde una posición donde el por qué y el para qué del pasado fluye con insistencia y nos socava. et ses antecedents". es ficticia. Esa compartimentalización. cuya presencia es quizás inadvertible pero que tiene la forma del presente. confiscando las escenas que una lógica más amplia. Y precisamente como ellos. Quizás una de las arqueologías llamadas ¿filosóficas? (Binford. de la historización. no sólo se remontan a la especificidad de un período específico acordonado por la prehispanidad.Panthéon Sorbonne . alternativas (Hodder. 1994). Paris. se involucró en nuevas formas de por qué y para qué el pasado. estas preguntas han tomado un curso con múltiples salidas y han configurado un cierto cuerpo de convicciones que se albergan alrededor de una Socioarqueología Cultural. Université de Paris . Thèse de Doctorat Nouveau Régime. también ha arrojado las 13 Esta texto hace parte del Tomo I de "Los Muiscas. habitualmente inédito para el medio profesional en general. 1991). un grupo de investigación que he coordinado desde sus comienzos a mediados de los años ochentas. es una creación moldeada por las urgencias del aparato intelectual pero controvertible. se ha dado la tarea de enfrascar su romanticismo dentro de una aguda crítica a la colonización. Ese carácter de réplica se abandera sobre su propio cuestionamiento. 1994) o radicales (Therrien. inocente y aventurera constructora de idilios románticos que sólo recientemente. se actualice con las condiciones sociales y culturales del país del fín del milenio. Art et Archéologie. de la alternatividad y de las dinámicas dispersas.U. en Colombia. necesaria para la construcción del ejercicio técnico y metodológico del quehacer arqueológico. en la única actitud que esperanza en medio de las realidades del presente-. La prospectiva le permite acceder a su objeto de estudio. la arqueología parece ser uno de ellos. Años después. es un extenso recorrido por procesos complejos que. que debe ser la que determine la construcción de un campo intelectual definitivamente contestatario -no se trata de una bandera desgastada. como sea. Y en la arqueología no lo es menos. casi una década. que atenta contra la cartografía de las pertinencias. difícil y quizás marginal por la significación de nuestra propia tarea. sino por el contrario. constituye un amplio trabajo práctico y reflexivo para ubicar una nueva propuesta arqueológica que. Esta dinámica delimita su naturaleza y alindera el campo de sus pertinencias y de sus vocaciones. Une Culture Precolombienne de la Colombie. del cientificismo y la visibilización de la alteridad. disímiles y complejas de los pasados. en el fondo. de una u otra forma. la retrospectiva le permite conferirle una existencia a ese mismo objeto. nuestra tierna. impone para que sean reducto de otros disciplinas. Esa lógica más amplia. sobre el reconocimiento de su historia social como campo cultural tal como lo sugiere Bordieu (1990). 1997. se involucra con una sospecha de la oficialidad. Volver por la senda de esa lógica más amplia. es decir.

colegios y escuelas. en el diseño de las primeras aproximaciones alrededor de historias locales -una de ellas. octubre de 1996. este aparte pretende dar una reseña de ellas inscribiéndolas en el panorama más amplio de lo que sucedía en las regiones. recurriendo a múltiples herramientas que. En un principio. No puede afirmarse que en este momento tuviera una idea precisa de los cuestionamientos a mi propio quehacer arqueológico ni que siquiera tuviera en cuenta el juego de imágenes que se tejía en la escena nacional. en el país en general y en el medio profesional en esas épocas14. Esta experiencia de búsqueda alternativa de mapeos arqueológicos. no obstante. pasados".constituyeron un escenario 14 También se encuentra el esbozo de Serna y Pinilla. Una década después. se debe considerar un retroceso -que por el contexto técnico puede considerarse un tanto más sofisticado.hacia la vieja arquelogía histórico cultural de los años cuarentas y cincuentas que se había desarrollado en el país. en Piedra Pintada y la cuenca del río Chulo (Becerra. Pasos Hacia una Socioarqueología Cultural: Arqueología con Participación Comunitaria Las primeras insinuaciones para abordar un replanteamiento de las propuestas arqueológicas convencionales. se dieron en el curso de mis propias investigaciones en el Altiplano Cundiboyacense y. Las investigaciones en Boyacá favorecieron la apertura a trabajos similares en otras regiones del país. 1985. se vió complementada por algunos trabajos comunitarios con alcaldías. de una u otra forma. fundamentalmente. el diálogo con los habitantes locales para conocer referencias alrededor de sitios antiguos. cuando en el medio arqueológico nacional tomarán fuerza las tendencias procesualistas. habían sido trabajadas igualmente por las investigaciones antecedentes: el análisis de la toponímica. realizado por la Universidad del Cauca y el Banco de la República en Popayán. Contextos. particularmente en Boyacá. ante todo por la fuerza de movimientos subversivos supranacionalistas y por la pausada y engañosoa recuperación de la economía luego de la crisis de principio de la década. en un momento donde precisamente esta tendencia estaba sujeta a críticas y replanteamientos que se consumarán efectivamente hacia el final de la década de los ochentas. aparecen dispersas en el panorama de las investigaciones. 1985a). los dos tomos sobre el Cacique Tundama y la Conquista Española (Becerra. versiones. para lo cual la carrera de Antropología y el Laboratorio de Arqueología de la Universidad Nacional de Colombia -de los que fui director entre finales de los ochentas y principios de los noventas. para el Curso Problemática Arqueológica I-96 de la carrera de Antropología de la Universidad Nacional. en una región por demás sobrecargada de múltiples imágenes estereotipadas en el tiempo y sujetas al manejo homogenizador de lo patrimonial.y en la investigación en el sur del departamento de Boyacá. Esta actitud. 1992). recuperación que de una u otra forma estaría sometida al poder del narcotráfico. la recopilación de tradiciones populares colectivas y. se trató de superar las limitantes técnicas del reconocimiento y la prospección arqueológica.primeras referencias escritas que. de una u otra forma. documento elaborado por Adrián Serna. La investigación en el departamento de Boyacá la percibía más como una posibilidad de ampliar las alternativas de orientación de la búsqueda arqueológica. Este texto se encuentra en el documento "Socioarqueología Cultural. presentado en el Foro "Versiones del Pasado: El Papel de la Arqueología en la Construcción de Identidades entre Minorías Etnicas". en un período de agudas confrontaciones de imaginarios nacionalistas. a mediados de los años ochentas. 1988. Estas primeras insinuaciones favorecieron una revitalización del saber local alrededor del pasado y su actitud crítica. 63 . sometiéndolas a los paradigmas existentes alrededor de la disciplina.

Carlos López fue quizás quien mejor documentó la historia regional. hacia propuestas de Investigación Participante Activa. no sólo el de profundizar las ocupaciones en la cuenca del río Carare. Fue así como las investigaciones se aproximaron a la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare15. quienes en una lucha de reivindicación social y política. propugnaron por nuevas alternativas a los paradigmas de la Investigación Acción Participativa. donde las comunidades del presente develaban sus propias formas interactivas y la incidencia del conflicto presente. que aún no está plenamente documentada. de conocer la complejidad prehispánica y de documentar el impacto colonial. La carrera de Antropología pero. donde la arqueología se enfrentaba a temas clásicos para ella. expectativa que tuvo acogida en el medio universitario en un momento donde los estudios multidisplinarios e interdisciplinarios tomaban forma y fuerza en el panorama investigativo. como la constitución del Museo Local. el recorrido de la arqueología comunitaria había fructicado en sus primeras experiencias en el departamento de Boyacá y en el Magdalena Medio Santandereano. Justo al principio de la década. Fue allí donde se gestó el encuentro con la comunidad de Cimitarra (Magdalena Medio Santandereano). Pese a las caóticas circunstancias del momento. 1988. en un momento donde tendencias histórico culturalistas y procesualistas. Es mucho lo que podría decirse de la experiencia en Cimitarra. 1991). sino de comprender los procesos de interacción entre grupos humanos y ecosistemas específicos. Este desplazamiento ubicó a la arqueología dentro de un compromiso específico. seguía evidenciándose. implicando en su investigación y en múltiples discursos la situación del Magdalena Medio Santandereano desde los tiempos prehispánicos (López. desde mediados de la década de los ochentas. en una región por demás conflictiva. se emprendieron por una petición directa de algunos representantes de la región. El Juego de los Patrimonios: La Arqueología de Rescate En los años noventas. la experiencia en Cimitarra no sólo produjo propuestas y acciones de la arqueología -algunas de ellas inacabadas por efectos del propio caos. encontraron favorable la presencia de investigadores que no sólo estaban en capacidad de trabajar por el conocimiento regional sino de llevarlo a otras instancias nacionales e internacionales. La brecha entre el aparato histórico y la realidad aún con sus nuevas aproximaciones.y de múltiples disciplinas. investigaciones y programas en la región. la arqueología. Para la arqueología.institucional importante. entre los agentes armados y sus intereses específicos. el conflicto del presente. algunas de ellos. estuvo a la cabeza de múltiples investigaciones que se realizaron en la región y que de una u otra forma. En medio de estas tramas. Se buscaba que la Universidad Nacional de Colombia. 64 . Las investigaciones en Cimitarra. con sus especialistas en diferentes áreas. una experiencia que dividiría en dos la breve historia de una arqueología social. ante el compromiso dialógico de reservar la textualización etnográfica por múltiples condicionantes y por el peso de muchos hechos que si bien fueron lamentables también marcaron múltiples interrogantes personales y profesionales. pero ante la complejidad de las circunstancias sociales. esto no será una tarea sino en algunos años. con su trayectoria metahistórica. sino también que sugirió un momento de reflexión personal y profesional de algunos de los investigadores implicados sobre la naturaleza de la arqueología. el boom de la 15 Premio Nobel Alternativo de la Paz. que condujo a hechos lamentables reconocidos a todo nivel. favoreciera estudios. más allá. se disputaban el panorama. allanó el espacio y dejó a la investigación frente a múltiples inquietudes. 1988.

en segundo lugar. como director de uno de estos proyectos de investigación arqueológica. No obstante. Las motivaciones exclusivas de la arqueología eran varias: en primer lugar. las circunstancias sociales deberían inspirar una aguda revisión de la naturaleza de la disciplina como ciencia social e histórica. pese a sus problemas. fenómenos que de una u otra forma se conectaron con el conflicto social que desde la década anterior se había intensificado con la presencia de nuevos agentes como el paramilitarismo. la ausencia de investigaciones para la zona. en primer lugar. etnohistoria. antes habían sido obviadas. de la construcción de vías. para ubicar en el proceso colonial y sus remanentes del período 65 . el crecimiento de los frentes subversivos y el aumento del pie de fuerza militar. En el año de 1993. como la limitación de la legislación sobre patrimonio.Arqueología de Rescate se estaba instaurando en nuestro medio luego de un lustro con algunas investigaciones. pero más allá la camisa de fuerza con que el discurso arqueológico convencional abastecía las necesidades ingenieriles. sociología y economía.-. una petición de la comunidad de Simití -sur del departamento de Bolívar. se enfrentó al problema de plantear la relación sociedadcultura-medio ambiente en tiempos prehispánicos -algo que naturalmente estaba dentro de sus preocupaciones habituales. la arqueología se enfrentaba a abordar zonas que.pero trascendiendo al marco de la postprehispanidad.en medio de las dinámicas de los patrimonios económicos y políticos que ahora propugnaba el nacionalismo. estas motivaciones debían ser acompañadas por una motivación principal. La Arqueología de Rescate. en tercer lugar. pretendí nuevamente articular el ejercicio que se había desarrollado en Boyacá en los años ochentas. directamente relacionada con el presente de la región y que se evidenció en la problemática inmediata de la población: la dependencia excesiva de unos ecosistemas específicos -como la Ciénaga-. en segundo lugar. de la extensión de redes eléctricas. etc. como una ayuda más técnica y con menos argumentación metodológica y teórica para hacerlo. Los problemas para la disciplina eran algo más que de forma. estaban abigarrando el panorama académico. la importancia de la región como zona de confluencia de la región costera del norte y el valle medio del río Magdalena del sur. la incidencia en las relaciones sociales y la crisis en que estan se vieron implicadas y que se relaciona ahora con el conflicto nacional. un hecho definitivamente complicado en un momento donde las tendencias procesualistas. tiempo. científicas y antihistoricistas. como estas de expansión económica sobre las cuales se realizaban las obras y que se constituían en centros del conflicto armado. de urbanización progresiva. Sin embargo. Encuentros y Rupturas En el año de 1993. enaltecía las políticas económicas y se desarrollaba el conflicto nacional.dió paso a un proyecto amplio de investigación interdisciplinaria a nivel de antropología. de los poderes y dinámicas que las habían articulado y esbozaba los principios para acceder a un trabajo comunitario alrededor de lo patrimonial. entonces. en ese momento ya planteaba la recurrencia del saber local y su incidencia en la construcción del discurso del pasado. la referencia de diversos sitios arqueológicos en todo el territorio del Sur de Bolívar por parte de sus pobladores. constituyó un primer encuentro sobre la multiplicidad de lo patrimonial -cultural. arqueología. impidieron que este primer estudio fuera en verdad sustancial en sus replanteamientos alrededor del pasado (Becerra. 1994). El boom de la Arqueología de Rescate está asociado a este período de expansión de la infraestructura petrolera. ¿Cómo explicar esta múltiple relación? ¿Qué papel jugaría la arqueología en esta trama aparentemente a ser asumida por otras disciplinas "más pertinentes"? La arqueología. Limitaciones de tipo técnico -presupuesto.

atrevidamente. que sólo pueden ser comprendidas en el escenario de la colonización intelectual y de la obtusa compartimentalización de los campos subdisciplinarios en nuestro medio precisamente por esa misma colonización. en sí. la investigación en Simití determinó una serie de ubicaciones con relación al panorama general del país y de las discusiones académicas. 1997). Montenegro. 1996. Existen espacios alternativos. porque a partir de ella confluirán varios investigadores que perfilarán líneas alrededor de la Socioarqueología retomando discusiones clásicas y recientes. De una u otra forma. se trasladó hacia las comunidades rurales y suburbanas que. Un facilismo que efectivamente visibiliza a los objetivos de la fuerzas del estado como uno sólo. de pensamiento abierto y consciente de las particularidades del análisis social y cultural en nuestro medio. se emprendieron estudios en Quípama y Muzo. penalizado. teórico e institucional en el momento al igual que en la arqueología. 1996. En el primero. que de una u otra se desenlazaban en el presente en las relaciones conflictivas de la lucha armada. pero también una ruptura con muchas ideas sueltas que poco a poco han tomado forma para pensar. en los individuos. Montenegro. donde el neoevolucionismo y el procesualismo han conquistado casi todos los espacios. en este contexto. el conflicto social ha sido fácilmente enmascarado por la oficialidad como un conflicto delictivo y. era no sólo enfrentarse a conocer los procesos prehispánicos. El panorama nacional para esta época presenta diferencias con relación a la década anterior y tiene incidencia en el contexto regional. de los universalismos frente a los particularismos reduccionistas. de los procesos de la colonización y de los resultados de estos procesos en el presente. de la crisis social y del problema medio ambiental. constituye un escenario de visibilización de las historias prehispánicas. 1997). Sobre esta superposición. heroína y marihuana. pero por lo menos unos criterios y unas convicciones.que ya tiene incidencia en algunas instancias de los entes evaluativos. donde diferentes actores sociales involucran en una doble trama las realidades de la tradición y los conflictos de aquello que.como respuesta. Hacer arqueología.republicano. que afortunadamente han descomprimido estas presiones de la imposición metodológica -por lo menos desearíamos que teórica. la crisis regional dentro de una propuesta socioarqueológica de cambio cultural (Serna. En 1993 y 1996. en el segundo. La arqueología. llamaré modernidad (Serna. en las sociedades. estas últimas con un influjo determinante de la antropología norteamericana que domina el panorama académico. por lo tanto. en una breve investigación documental 66 . administradores y financiadores de la investigación. sino a desenmascarar las incidencias de la colonización en los territorios. se sumó el problema del narcotráfico que una vez satanizado y domesticado en sus capos. tuvieron que recluirse en la producción de las bases de coca. A la expansión de la subversión ante el panorama social agobiante del país y al aumento del militarismo -oficial y paramilitar. por solicitud de algunos sectores locales de las comunidades del Occidente de Boyacá. Fue un encuentro. se trató de un reconocimiento y prospección arqueológica y en una investigación etnohistórica sobre la región. desde el cual se acuñó el término de narcoguerrilla. carentes de alternativas productivas. donde a nivel de la Universidad se aprecia una polarización de discusiones entre las ciencias sociales modernas y las prerrogativas posmodernistas. mientras que a duras penas se trata efectivamente de contrarrestar a la cadena verdaderamente delictiva de beneficiarios del negocio que están representados en buena parte de las figuras políticas oficiales. con transformaciones hasta hoy. no sabemos si una escuela. Esta época ha sido fértil para las discusiones alrededor de la naturaleza de la antropología. Parecería un tanto contradictoria esta amalgama de tendencias arqueológicas modernas y de tendencias socioantropológicas posmodernas.

políticas y económicas del presente para ubicar la intencionalidad de buscar el pasado. Las críticas y los debates alrededor de la arqueología de rescate. de representarlo. Esta tesis. entre las más principales la naturaleza de la ciencia social. 1994). su relación con el registro objetual y documental del pasado y plantear alternativas frente a una obra coyuntural para las comunidades del presente y sus condiciones. su elaboración histórica. se sintetizan múltiples interrogantes. un estudio de arqueología de rescate permite ubicar los principios del horizonte dialógico que se pretendía articular desde un comienzo y que la tesis de Serna había dejado expuestos. como tesis de grado. Una aproximación semejante se aprecia en otra investigación de arqueología de rescate en el Valle del Magdalena.".. En estas investigaciones. departamento de Cundinamarca). aparece la primera reseña completa que fundamenta los principios de la Socioarqueología Cultural (Serna.. 1995). En este texto. Serna. una investigación en el noroccidente del departamento de Cundinamarca permite ubicar no sólo las problemáticas arqueológicas sino involucrarse dentro de las múltiples tramas discursivas. discusiones y reflexiones que se habían planteado desde los principios del trabajo de arqueología comunitaria. 1994. Caquetá y Putumayo-. no han sido atendidas en el debate que continúa hasta el presente y que ahora encabezan aún los arqueólogos procesualistas. Esos criterios permanecen con fuerza abasteciendo a los entes evaluativos de las compañías y empresas. a las inquisiciones de lo que debe ser arqueología -algo que se mantiene con fuerza en muchos críticos. planteando de antemano que los cuestionamientos y señalamientos que se estaban haciendo sólo constituían problemas menores frente a las discusiones más amplias que debía redimir la arqueología de rescate como arqueología. 1995. se exponen múltiples escenarios para entablar un seguimiento a la historia social de la búsqueda del pasado en Colombia. a sus problemas y conflictos históricos. que lamentablemente contó con más limitaciones que la primera (Becerra & Serna. y han impedido aperturas que propusimos en trabajos de arqueología de rescate posteriores (Becerra & Serna. al parecer. sugestivamente titulada "Arqueología y Brujería. a las dinámicas de la representación. más aún cuando 67 . La Socioarqueología Cultural En el año de 1996. como "la Arqueología en Análisis Sociocultural" (Becerra. Es el tímido inicio del término de Socioarqueología Cultural. Montenegro & Serna. Estas críticas. así como en el Alto Caquetá (departamentos de Cauca. De una u otra forma. Fue así un nuevo encuentro. 1997a). Serna et al. Así. la interrelación con las comunidades y la interpretación de lo patrimonial (Becerra & Serna. desata de sus relaciones formales a la disciplina arqueológica y la involucra dentro del contexto histórico de un territorio de colonización y los efectos de este proceso en la construcción de discursos del pasado. de recrearlo. nuevamente el enfrentamiento con dinámicas sociales.. 1996).. Pinilla et al. y con el influjo de la producción hasta el presente. donde la realidad de la museología favoreció nuevas inquietudes alrededor del por qué y para qué el pasado y los cuestionamientos a lo patrimonial (Becerra. Para esta época el problema sobre la representación en arqueología ya gozaba entre nosotros de una amplia discusión. dentro del proyecto Simití (sur del departamento de Bolívar). a las pertinencias.con miras a la constitución de un Museo Arqueológico. De una u otra forma. Páramo. 1995a). al poder político de hacer arqueología y se esbozan algunas aproximaciones hacia una tendencia diferente para asumir la investigación -recurriendo a las investigaciones del autor en Facatativá (Sabana de Bogotá. la Socioarqueología Cultural aparecía como vía de escape a las compartimentalizaciones. 1996). En este mismo año. su significación. favorecieron que lleváramos nuestras concepciones a la palestra.

el dilema de la globalización y sus implicaciones para la arqueología sino que se profundizó en aquello que se denominó la mirada arqueológica. sobre sus métodos. Acusan a las cartillas aquellos que viven de manuales. paralelamente a las propuestas de sus investigadores que ya para este momento. Lo diciente de todo. y como subyacente a estos temas amplios. muy temprano quizás. En el medio universitario. Serna. las crisis del espacio. lamentablemente. más allá del historicismo que le otorga su propia historia de las ideas que la fetichiza. Lo que sigue. sirvió para fundamentar a la Socioarqueología Cultural en forma más clara. está la reflexión constante sobre la arqueología. Y.el debate ya ronda sus aulas-. de una u otra forma. el tiempo y sus metanarrativas y la dinámica especular como construcción política sobre el pasado (Becerra. sobre sus técnicas. Pinilla trabaja propuestas locales y grupales alrededor de la representación del pasado -entre estos. teórica y metodológica ha ido alcanzado cierta madurez. sobre sus discursos. 1997. No sé hasta donde avance y en qué tanto reafirme su convicción historicista. Como docente e investigador. de la Socioarqueología Cultural es más lo que se especula que en verdad lo que se conoce. su análisis sociocultural. Pero en conjunto. es sobre esa especulación que se monta una crítica que presumiblemente. Recientemente. será un aporte para que ella misma recupere su carácter social-histórico. tras lo cual plantea la necesidad de crear vías auténticas de desarrollo político que permitan superar los graves problemas sociales de la zona. se cree afectada. que he estado en el recorrido de ésta idea y que he visto como ha sido transformada por mis propios estudiantes. los museos-. quienes la han trabajado están tomando rumbos diferentes pero con una sospechosa actitud frente a sus antecedentes como frente a ella misma que seguramente la revitalizará: Montenegro sigue encaminándola por el discurso del pasado y la interacción con propuestas políticas. aunque por algo será. la propuesta investigativa. claro está. pues nuestra crítica no se ha remitido a ninguna tendencia ni a ningún arqueólogo en particular. La realidad nacional cada día es más tensa y compleja.. Yo trabajo sobre construcción de identidades y procesos históricos. En este curso. la neutraliza. la cientifiza. debo declarar que hemos acusado una tarea que me remonta a mis propias épocas de estudiante. 1997). estaban diversificando la propuesta.. su investigación arqueológica. Serna trabaja sobre el pasado como escenario de sujeción y confrontación y sobre sus dinámicas socioculturales. realizado por la Universidad Nacional y la Universidad Pedagógica y Tecnológica en Tunja entre octubre y diciembre de 1996. terminan injustificándola. pues parte de una crítica a la construcción global del campo dentro de un proceso histórico específico y a la asunción de las marginalidades no exploradas por la disciplina tradicional -levantar una crítica a aquello que no se ha hecho es como revivir el campo de las pertinencias metadisciplinarias-. le permite 68 . policontextualista y social. le permiten trazar una historia y una interpretación amplia de la región. Que la arqueología resueltamente pueda dar fe de ello y tienda ubicarse en una posición transdisciplinaria para plantear los problemas. Su extenso trabajo de campo en Simití. y producto de sus investigaciones de más de tres años en el sur de Bolívar. De una u otra forma. no sólo se planteó una contracrítica a las críticas existentes. El curso de extensión "La Arqueología: De la Excavación a las Redes de Información". Ernesto Montenegro presenta una visión más específica y profunda de las implicaciones de la Socioarqueología Cultural. es que intentan incluir dentro de su lógicade-lo-debe-ser muchos aspectos de lo que nosotros hacemos y. su compromiso con sectores sociales comunitarios de la región. cuando todo estaba por ser revisado.

Este contraste ya se desplaza hasta los mismos escenarios que la arqueología "le presta directamente" al presente. D. unos contextos sociales y políticos con sus agentes y sus victimarios.C. donde el objeto es escindido de su práctica social e histórica y donde todo parece una necesidad de derroche de métodos y préstamo de técnicas sin una reflexión inmediata sobre lo que debe ser una arqueología forense que enjuicie más allá de una circunstancia. Santafé de Bogotá.abrirse espacios inocentes dejando en sus estertores la romanticidad de lo que fue tan sólo lo prehispánico o lo estético de lo colonial. como el caso de lo forense. mayo de 1997 69 .

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