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LAS CALLES MÁS SEGURAS El diseño de calles y avenidas tiene gran impacto sobre nuestra seguridad.

Buscar una buena condición de convivencia entre vehículos motorizados, bicicletas y peatones nos obliga a considerar seriamente el tema de la velocidad de diseño. A 30 kilómetros por hora (kph), un peatón que es víctima de un choque vehicular tiene 95% de probabilidad de sobrevivir; a 60 kph ésta se reduce a menos de 10%. En el trabajo Trafñc Management and RoadSafety, de Durkin & Pheby, se plantea que "la invitación a la velocidad proporcionada por amplias vialidades, empeora las condiciones de seguridad y las consecuencias de choques contra peatones y ciclistas". A ello se debe la creación de Zonas 30, en las que los automovilistas se ven obligados a mantener su velocidad en límites inferiores a 30 kph, principalmente dentro de las colonias.

La realización de auditorías de seguridad vial permite que se incorporen criterios de diseño para crear infraestructura más segura desde que el proyecto de una calle está en el papel, lo que evita accidentes en un futuro. Es importante que nuestras regulaciones exijan la realización de auditorías de seguridad vial antes de que se construyan calles, avenidas y nuevos sistemas de transporte. Los cruceros son puntos importantes. Asimismo, se deben identificar los puntos negros de alta accidentalidad en una vía, e intervenirlos para lograr mayor seguridad. DECIDIR CUIDAR LA VIDA No sólo la política de movilidad y el diseño urbano determinan la accidentalidad. Cuando nos sentamos atrás del volante, adquirimos una gran responsabilidad en el cuidado de nuestra vida, de los que nos

acompañan y de los que están usando los espacios públicos de la ciudad. Decisiones tan simples como no manejar si hemos ingerido alcohol, usar siempre el cinturón de seguridad, transportar a bebés en sillas especiales y respetar el reglamento de tránsito, pueden salvar vidas. Desafortunadamente, "vivimos en una cultura de la ilegalidad y del caos en la ciudad" sentencia el Dr. Cervantes, director de CENAPRA, lo que permite que se originen más accidentes. Cuando no hay consecuencias negativas ante el hecho de ignorar medidas mínimas de seguridad, cuando se permite esta errónea idea de no pasa nada, se abren las puertas para que ocurran accidentes. El control público y la imposición de sanciones sobre los comportamientos que originan las condiciones de riesgo han mostrado resultados definitivos en países con bajos niveles de accidentalidad. Además de la zanahoria del buen

Zona de amortiguamiento vegetal. ! Descanso intermedio para peatones y ciclistas.

Señaletica clara para automovilistas, peatones y ciclistas: zona 30, cruce peatonal, semaforización etc.)

Banqueta amplia que permite que las personas circulen libremente y sin obstáculos.

Cruce peatonal bien señalizado y a nivel.

Rampas y cruces a nivel (accesibilidad universal)