EL ENCUENTRO DEL EROTISMO Y LA MUERTE: APROXIMACIONES MELÓDICAS Y MÍSTICAS A UN POEMA DE ELSA CROSS Lic.

Damiana Leyva Loría

INTRODUCCIÓN Decidí presentar esta ponencia sobre la obra de Elsa Cross (Cd. De México, 1946) debido a que es una poeta mexicana aún viva, y de la cual dijo alguna vez Octavio Paz: “Es una de las voces más personales de la última poesía latinoamericana. Su obra, ya considerable, reúne algunos de los poemas más perfectos entre los escritos por las últimas generaciones mexicanas. Digo voz y no escritura poética porque la poesía aunque se escriba, sobre todo se dice. Dos notas opuestas se conjugan armoniosamente en Elsa Cross: la complejidad del pensamiento y la diafanidad de dicción"1. La poeta ha publicado más de una veintena de libros, entre poemarios2, libros de ensayo3 y traducciones. Igualmente se desempaña como catedrática en la
UNAM,

en el área de Filosofía de la religión. Debido a su abundante y exquisita obra

poética ha recibido diversos premios: en 1990, el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes por El diván de Antar; en 1992, el Premio Nacional de Poesía “Jaime Sabines”; en 1996 recibió el homenaje “Espejo al Sol, treinta años de poesía”, en La Casa del Poeta; en el 2007 ganó la quinta edición del Premio Internacional de

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(Aguilar Sosa, 2009) Naxos (1966), Amor el más oscuro (1969), Peach Melba (1970), La dama de la torre (1972), Tres poemas (1981), Bacantes/Bacchae,(1982), Canto malabar (1987), Pasaje de fuego (1987), Espejo al sol (1989), El diván de Antar (1990), Jaguar (1991), Casuarinas (El ala del tigre) (1992), Moira (1993), Poemas de la India (1993), Urracas (1995), De lejos viene, de lejos va llegando (1999), Los sueños. Elegías (2000), Poemas escogidos 19651999 (2000), Ultramar (Letras Mexicanas) (2002), El vino de las cosas: ditirambos (2004). 3 La realidad transfigurada en torno a las ideas del joven Nietzsche (1985), Canto por un equinoccio de Saint John Perse (1980), El himno de las ranas (1992), Los Dos Jardines: Mística y erotismo en algunos poetas mexicanos (2003).

Poesía Jaime Sabines/Gatien Lapointe, organizado entre instituciones mexicana y canadiense; además, en el 2008 se hizo acreedora del Premio Xavier Villaurrutia, por Cuaderno de Amorgós; en el año 2009 recibió el Premio Universidad Nacional, en el rubro de creación artística; finalmente, en el año 2010 obtuvo el Premio Roger Caillois, patrocinado por la Casa de América Latina, la Sociedad de Lectores y Amigos de Roger Cailloios, y el Pen Club francés.

EL VINO DE LAS COSAS Dentro de su vasta obra poética escogí el libro titulado El vino de las cosas. Ditirambos. Determiné ese acto porque deduje que el contenido estaba relacionado directamente con la cultura clásica. Esto se hace presente desde el título la referencia al dios Dionisio, a través del vino; también se puede advertir que la segunda parte del título es el símbolo mediador entre el dios y la obra que escribió la poeta. Por “Ditirambo” se designa a Dionisio, haciendo referencia al mito de su doble nacimiento (Semele y Zeus), pero también a una composición poética libre, dedicada al mismo dios. Sin embargo, cabe hacer notar que en estas composiciones debía imitarse el delirio y el desorden de la embriaguez, expresando así un arrebatado entusiasmo mediante alabanzas y elogios4. Entonces, a partir únicamente del título, la poeta nos da la bienvenida a un mundo clásico-dionisiaco, donde se nos advierte que seremos iniciados en los regocijos, en las licencias sexuales y desenfrenadas que desencadenarán la más salvaje bestialidad de la Naturaleza, nuestra Gran Diosa5.

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(Beristáin, 2008, pág. 160) (Nietzsche, 2006, pág. 22)

A través del índice los neófitos nos acercamos al ritual de la lectura mística. Primeramente se encuentra la “Invocación” a la Diosa, pues ya se sabe que a ella es la Madre de Toda Vida, el antiguo poder del terror y la lujuria, la araña o la abeja reina cuyo abrazo significa la muerte 6 . Posterior al conjuro se encuentran los ditirambos reunidos en grupos, nombrados de la siguiente manera: “Ditirambos”, “Eólides”, “Cántaros”, “Oceánides”, “Ofrendas”, “Níctides” y “Canciones del Egeo”. Como se aprecia, en el subtítulo lleva una nueva invocación a divinidades específicas. Para motivos de análisis me detendré en el grupo “Ofrendas”, puesto que tiene una subdivisión, a saber: “ofrendas para Kypris”, “ofrendas para Kore” [Coré] y “Peán (a Apolo)”. Algo que llama poderosamente la atención es que la ofrendas dedicadas a las diosas son tres, mientras que la de Apolo es una. En esto nuevamente encontramos el símbolo femenino tríade: la doncella, la ninfa y la vieja; o la triple Diosa simbolizada en la triple Diosa Luna, las Musas, el aspecto orgiástico de la Diosa; o las tres Parcas, que es Su aspecto más inflexible 7 . Como podemos ver, el carácter sagrado del número tres es utilizado nuevamente por la poeta como invocación, ya que en esos apartados hace explícita su referencia a las deidades femeninas. De las diosas invocadas en los poemas (Kypris y Kore), haré únicamente alusión a la primera, mas no analizaré sus poemas. Esta decisión la tomo porque será importante hacer una relación entre Afrodita y la diosa Koré, motivo de mi interés en esta iniciación.

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(Graves, 1983, pág. 16) (Graves, Los mitos griegos I)

KYPRIS O AFRODITA Las primeras tres ofrendas de la sección están dedicadas a Kypris. Como apunta Robert Graves8, es la Diosa en su aspecto de Ninfa, de Diosa del Deseo. El autor menciona que Afrodita surgió de la espuma, desnuda, sobre una gran concha; ésta, a su vez, flotaba sobre un mar impregnado por los órganos genitales cortados de Urano. Por eso uno de sus motes es “Afrodita Urania”, cuyo significado es Reina de las montañas. Este nombre también se le atribuyó debido a que fue ultrajada por el rey sagrado en la cima de una montaña; ante eso, realizó lo mismo que la abeja reina al zángano: le cortó los órganos genitales. Cuando Afrodita emergió del mar, se echó a volar acompañada de palomas y gorriones; y cuando pisaba la tierra, hierbas y flores brotan al instante. Llevaba siempre consigo un ceñidor mágico, que hacía que todos se enamorasen de su portadora. Se le representó también con las abejas, ya que a estos insectos se debe la polinización de las flores, y corresponde con el único deber divino que las Parcas le asignaron a Afrodita: hacer el amor. Como Diosa de la Muerte-en-Vida, Afrodita recibe varios títulos: la Mayor de las Parcas, hermana de las Erinias, Melenis (“la negra”, debido a que la mayoría de los actos amorosos se realizan en la noche), Escolia (“oscura”), Androfono (“matadora de hombres”), e incluso, Epitimbria (“de las tumbas”).

“OFRENDAS PARA KORÉ” Como se dijo anteriormente, el segundo grupo de ofrendas que realiza la poeta, está advocado a la diosa Koré. Al igual que la ofrenda anterior, esta está dividida en tres
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(Graves, Los mitos griegos I)

partes, lo cual anuncia un ciclo. Sin embargo, en esta ocasión la poeta nos iniciará con la primera de las tres ofrendas9:
1 Un collar para Kore.

Brilla la luna en tus pechos insomnes.

Ah, perfil delineado sobre la verde escama, muslos amarillos, vientre que embozas tras un velo.

Serpientes suben como alas. Rizos se quiebran en tu espalda.

OFRENDA 1. ESTRUCTURA MÉTRICA Y RÍTMICA Al realizar el estudio de la métrica en el poema, se comprobó que está escrito como un ditirambo, es decir, con versos de diferente extensión. El poema consta de cuatro estrofas con la siguiente extensión: Primera estrofa: 1 verso; segunda estrofa: 2 versos; tercera estrofa: 5 versos; y 4 estrofa, 3 versos. Por la extensión de los versos en la estrofa, se puede establecer como primera inferencia que los elementos significativos del poema se van acumulando en las primeras 3 estrofas, para llegar a una conclusión en la última. Debido a la acumulación de elementos, y al hecho de
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Debido al trabajo detallado, se ha decidido únicamente analizar la primera de las tres ofrendas.

que el poema es breve en extensión, la poeta se apoya de 5 encabalgamientos que facilitan el recurso hablado en el poema, evitando sólo la lectura en silencio. Respecto a las pausas dentro de cada verso, se observa que repite dos pares: 2+3 y 4+3. Las demás divisiones son distintas. Por último cabe señalar que, respecto a los acentos, sólo repite una forma en dos versos: la sílaba 1 y la sílaba 4, de los versos 2 y 7.10

EL RITMO DEL POEMA Octavio Paz decía que la relación entre el shamán y el poeta se encuentra en que ambos utilizan la magia para poner al hombre en relación viva con el cosmos, logrando una comunión universal. El Poeta utiliza el lenguaje para acceder a la visión mágica del cosmos y despertar las fuerzas secretas del idioma. Ahora bien, para que esta comunión se logre, es necesario encantar al lenguaje por medio del ritmo, ya que éste funda las imágenes del poema11, es quien les otorga el verdadero contenido, es lo que realmente habla12. Al leer la primera ofrenda para Koré se descubrió que tiene la cualidad de poseer mayoritariamente pies de versos troqueos y dactílicos, logrando observarse una clara diferencia respecto a los pies de verso anfíbracos y yámbicos 13 . Se identificó que tanto pies troqueos como dactílicos son más fuertes que el otro par de pies, debido a que ambos inician los compases rítmicos: el troqueo a través del compas de 2/4, y el dactílico a través del compás de 3/4. En el caso de los pies anfíbracos y yámbicos sucede lo opuesto: también conforman compases de 2/4
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Ver Anexo 1. (Paz, 2010, págs. 55, 56) 12 (Toledo, 2008, págs. 92,93) 13 Ver Anexo 2 y 3

(yambo) y 3/4 (anfíbraco), sólo que estos pies comienzan con una nota anacrusa, con una nota débil14. Sin embargo, lo que se muestra como significativo es una nueva combinación de estos pies fuertes y suaves, ya que la lectura del poema obliga a esta nueva operación métrico-musical. Por lo tanto, ha sido necesario reagrupar los pies, de acuerdo al siguiente orden: pies fuertes (troqueo y dáctilo), pies mixtos (resultado de la combinatoria de pies fuertes con débiles), pies débiles (anfíbraco y yambo), y por último, pies aislados. Para el caso de los pies fuertes, resultado de la combinatoria de pies troqueos y dáctilos, se encontró una nueva combinatoria de compases, llegando a ser: ocho de 2/4 y siete de 3/415. Los pies mixtos tuvieron una combinatoria más interesante: cuatro de 2/4, tres de 4/4, y una de 3/4 16 . Estos dos primeros grupos tuvieron combinaciones significativas comparadas con los siguientes. Para el caso de los pies débiles, sólo hubo una combinatoria anacrusa de 2/4 17 ; los casos aislados fueron aquellos pies que no tuvieron combinatoria: dos compases anacrusas de 2/418. A lo largo del poema encontramos 16 combinaciones de pies troqueos y dáctilos, lo que quiere decir un fuerte ritmo de compases de 2/4 y 3/4. Al repasar la melodía uno da cuenta que el ritmo es el mismo que se utiliza para danzar. Es necesario escuchar el ritmo de 2/4 porque ahí se hace evidente la tensión sonora 19; en cambio, el compás de 3/4 permite un ritmo un poco más relajado. En el caso de

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(RAE, Diccionario de la lengua española. Tomo I, 2001, pág. 144) Ver Anexo 4 16 Ver Anexo 5 17 Ver Anexo 6 18 Ver Anexo 7 19 Este tipo de acentos se pueden apreciar con la percusión, a manera del tambor.

los pies mixtos (resultado de la organización del poema) ocurre un fenómeno interesante. A pesar de ser combinaciones de pies fuertes y débiles, el resultado es un compás de 4/4. Con esta exploración se pudo determinar que el compás recurrente en la primera ofrenda a Koré es el de 2/4. Esto no es de extrañarse, puesto que ése es el compás utilizado en las composiciones musicales y dancísticas llamadas rondas, que tienen sus orígenes precisamente en el mundo griego. Otro aspecto de vital importancia es el sonido que emite la ofrenda que nos toca analizar, pues no debemos olvidar que así como el poema es una creación única, también necesita la lectura y la participación20. Para el caso de la ofrenda de Cross, fue necesario hacer un conteo de fonemas, dividido en grupos de vocales y consonantes. Para las primeras se identificó una recurrencia a los fonemas /e/ y /a/ en una veintena de veces; el fonema /o/ se encuentra justo en el medio, para finalizar con los fonemas /i/ y /u/, respectivamente21. A pesar del poco uso de estos últimos fonemas, cabe resaltar que logran un espectro de sonido interesante. Los tres primeros fonemas poseen un comportamiento similar en sentido ascendente hacia la tercera estrofa, para luego decrecer en la última. Por el contrario, los últimos dos fonemas se encuentran presentes en la ofrenda de manera casi lineal, lo que otorga un sonido uniforme a lo largo del poema.22 Ahora bien, en lo que respecta a los fonemas consonantes, también se encontró aspectos de vital importancia para la ofrenda. Cinco fueron los fonemas

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(Paz, 2010, pág. 39) Ver Anexo 8 22 Ver Anexo 9

consonantes iterativos, y a continuación se enlistan de mayor a menor presencia: /s/, /ɾ/ [grafía r], /l/, /n/ y /B/ [grafías b, v]23.

Al realizar una distribución gráfica de la frecuencia fonética, descubrí aspectos importantes para la obra de Cross. El fonema /s/ se opone completamente a los otros cuatro fonemas debido a lo siguiente: mientras los otros fonemas enlistados son sonoros, debido a la intervención de las cuerdas vocales, el fonema /s/ es sordo y fricativo. El resultado de esta combinación es un constante “seseo” durante la pronunciación de la ofrenda, mientras que los otros fonemas iterativos logran crear una atmósfera de sonido “cavernoso”24.

LA OFRENDA, CONTENEDORA DE IMÁGENES A continuación se describirá cuál es el contenido del poema, cuales son las metáforas, los símiles, los juegos de palabras, los símbolos, las alegorías, los mitos, las fábulas… cualquier pluralidad del significado que nos acerquen a la alquimia poética. Comenzaremos enlistando los versos, comenzando desde el título general, para ir desglosando las imágenes acumuladas en la ofrenda. Ofrendas para Kore. Según la Real Academia Española, se entiende como ofrenda el don, regalo o presente que se les dedica a los dioses, ya sea para pedir auxilio, como un voto para pedir alguna gracia, o simplemente como una obligación25. Por otra parte Kore, Koré, o Coré es una diosa, hija de Deméter, la
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Ver Anexo 10 Para su comprobación, basta pronunciar la letra “s”, y después las del conjunto sonoro: “r”, “l”, “n”. Consúltese también el Anexo 11 para una revisión de la Gráfica de frecuencia fónica. 25 (RAE, Diccionario de la lengua española. Tomo II, 2001, pág. 1612)

diosa de la cebada. El mito griego cuenta que cuando era doncella salió a buscar unas flores adormideras y fue raptada por Hades. Cuando su madre se enteró, se olvidó del Olimpo y vago en busca de su hija, olvidándose de la fertilidad de la tierra. Como Zeus no podía estar a favor ni de su hermano Hades ni de Deméter, decidió que Koré podía salir del Hades, siempre y cuando no haya comido del fruto de los muertos. Koré fue avisada de que podía subir a la tierra, pero como no había comido desde su rapto, probó siete semillas de granada. A causa de ello, fue castigada a descender tres meses para ser la esposa de Hades y reinar bajo el nombre de Perséfone. En la primavera podía regresar para estar con su madre Deméter los nueve meses restantes, y nuevamente descendería al Hades26. En la interpretación del mito griego, Graves dice que Koré, Perséfone y Démeter son la diosa en Tríada, representada como la Doncella, Ninfa y Vieja. En una sociedad en que solamente las mujeres practicaban los misterios de la agricultura, Coré representa al grano verde, Perséfone a la espiga madura y Hécate al cereal cosechado. Otra representación de la diosa en Tríada se encuentra en la diosa Diana, Luna, Koré o Sémele, Perséfone. Graves también piensa que las siete semillas de granada representan, quizá, las siete fases de la luna durante las cuales los agricultores esperan que aparezcan los tallos verdes del cereal; por lo tanto es un símbolo erótico también27. Un collar para Koré. El primer verso inicia con la acción de estar entregando la ofrenda a la diosa. Pero, ¿por qué un collar? Ante esto, Robert Graves nos invita a conocer el símbolo del collar, propio de la diosa Afrodita. Quien portaba el collar le

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(Graves, Los mitos griegos I) (Graves, Los mitos griegos I)

era conferida una belleza irresistible28. Por eso el collar ha sido un elemento que simboliza lo femenino y es el regalo de la poeta a Koré. Brilla la luna / en tus pechos insomnes. Aquí podemos comparar la imagen de Sémele y Koré, debido a que se efectúa la acción de estar iluminada en un sentido místico. La Luna es un símbolo femenino, relacionado con la menstruación y la agricultura. Por esa razón sus tres fases están consagradas a la diosa en forma de doncella, ninfa y vieja. La misma diosa aparece representada a través de las Moiras, por eso se le consagra con túnicas blancas e hilo de lino. En el caso de este verso, se anuncia que la diosa doncella ya no puede dormir, y por eso sale y recibe el brillo lunar. Esto podría ser interpretado como la transfiguración de la doncella en ninfa, al ser atravesada por el rayo lunar29, es decir, una iniciación al erotismo. Ah, perfil delineado / sobre la verde escama,/. Aquí el hablante lírico ha realizado una exclamación como un vocativo hacia la diosa, quien es retratada en posición acostada. Los vocablos de los versos los interpreto de la siguiente manera: la verde escama podría ser el bosque debido a que no hay que olvidar que se encuentra en el espacio abierto, recibiendo la luz de la luna. Por otra parte, el vocativo sugiere esa posición. Otra interpretación podría ser que ella esté acostada junto a una serpiente, esto debido a la estos reptiles poseen escamas y culturalmente se les retrata de color verde. Muslos amarillos,/. Se ha dicho antes que Koré es Deméter, la diosa de la cosecha, solo que en su etapa de doncella. Aquí el hablante lírico hace alusión a su transfiguración, debido a que asistimos al cambio de su color, para ser una semilla

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(Graves, Los mitos griegos II) (Graves, Los mitos griegos I)

madura. Nótese que la madurez comienza en los pies, y en el momento en que el hablante lírico se expresa, el color ha llegado a su sexo. Vientre que embozas / tras un velo/. Aquí el hablante reafirma la idea de la ambigüedad de la diosa: empieza a ser una mujer, pero todavía cubre su cuerpo. Por otra parte, Robert Graves apunta que hay unos ritos dedicados a las serpientes donde las sacerdotisas se cubren con velos blancos30. Serpientes suben / como alas./. Aquí la serpiente surge como un símbolo eminentemente erótico: cuando surgió la Diosa, creó con los vientos del norte su primera obra de creación, la gran serpiente Ofión. Esta se excitó con la danza de la diosa y ayuntó con ella. Los órficos dicen también que una de las cuatro cabezas de Eros es de serpiente, y por eso silbaba de vez en cuando. Dionisio es representado como un niño cornudo, coronado de serpientes; de hecho, él mismo se presentaba como León, Toro o Serpiente, por ser esas las divisiones del año. Hades también era representado con serpientes, puesto que estaba en su heraldo. El año sagrado de la diosa se dividía en tres partes, regidas por el león, la cabra y la serpiente, y esta última era la representación de la diosa de la muerte, Perséfone 31. Ahora bien, ¿cómo conciliar la idea de la muerte y del erotismo en el símbolo de la serpiente? Probablemente si atendemos a la naturaleza y comportamiento de este reptil podemos aventurar hipótesis. La serpiente está asociada a las entrañas de la tierra, de la diosa, al emerger de la tierra, anuncia el nuevo ciclo agrícola. Para el caso mesoamericano, la serpiente es sinónimo de de creación, puesto que en el Popol Vuh se dice que estaba los señores con plumas en el agua. La serpiente es portadora de secretos que provienen de la Diosa, por eso se le podría considerar

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(Graves, Los mitos griegos II) (Graves, Los mitos griegos II)

como un símbolo erótico, y por eso varias deidades del panteón se representaran como serpientes. Robert Graves afirma también que en Grecia se tenía la creencia de que las personas que morían, emergían de la tierra en forma de serpientes. Y también eran reptiles estimados, debido a que acababan con los ratones, principales destructores de las cosechas32. Estos dos aspectos, el emerger de la diosa madre y ser un facilitador de la agricultura parecen también ser símbolos de lo femenino y de lo erótico. Por último cabe recordar la alusión a Perséfone en la imagen de la serpiente. Rizos se quiebran en tu espalda./. Aquí acudimos a la conclusión de la transfiguración de Koré en Perséfone. Las serpientes ascendiendo por su espalda marcan en inicio de su etapa núbil, junto al dios Hades.

EL VOTO A LA DIOSA Con la primera Ofrenda a Koré asistimos al momento justo de la transfiguración de la diosa niña a mujer lúbrica. Por esa razón nuestro hablante lírico le ofrenda un collar, ya que siendo símbolo de la belleza, le sería necesaria para poder disfrutar una vida de embriaguez y placer. Como se ha visto, todas las imágenes nos hacen referencia al mundo griego y a los símbolos relacionados con la fertilidad: la luna, la serpiente, la maduración de la semilla. También es necesario recordar que estas imágenes van acompañadas de una ronda en un compás de 2/4, semejante al ritmo de los tambores en el viaje místico. De la misma forma, el poema nos inunda con la voz de Koré, a través del seseo de la serpiente, muestra constante de su presencia. Sin embargo, esta alquimia, este encuentro con la embriaguez y el descenso no hubiera
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(Graves, Los mitos griegos II)

sido posible sin la guía de la shamánica poeta, quien evocó el momento justo en que la alquimia se efectuaba, donde sólo los iniciados podían comprender el suceso. Danza, música e imágenes se unen para dar lugar al espacio sagrado. Gracias a los misterios shamánicos de la poeta, Koré nos llevará de la mano en el descenso al Inframundo, a los misterios, al viaje místico. A través de la cueva, del genital femenino, entramos al encuentro con la Diosa Madre.

BIBLIOGRAFÍA
Aguilar Sosa, Y. (12 de Noviembre de 2009). El vacío, el abismo y la incógnita inspiran nuevo poemario de Cross. El Unversal , pág. s/p. Beristáin, H. (2004). Análisis e interpretación del poema lírico. México: Universidad Nacional Autónoma de México. Beristáin, H. (2008). Diccionario de retórica y poética. México: Porrúa. Graves, R. (1983). La Diosa Blanca. Gramática histórica del mito poético. En R. Graves, La Diosa Blanca. Gramática histórica del mito poético (pág. 16). Madrid: Alianza Editorial. Graves, R. (s.f.). Los mitos griegos I. Recuperado el 5 de Enero de 2011, de LibrosGratisWeb: http://www.librosgratisweb.com/pdf/graves-robert/los-mitos-griegos-i.pdf Graves, R. (s.f.). Los mitos griegos II. Recuperado el 07 de Enero de 2011, de LibrosGratisWeb.com: http://www.librosgratisweb.com/pdf/graves-robert/los-mitos-griegos-ii.pdf Nietzsche, F. (2006). El origen de la tragedia. México: Porrúa. Paz, O. (2010). El arco y la lira. México: Fondo de cultura económica. RAE. (2001). Diccionario de la lengua española. Tomo I. México: Espasa Calpe, S.A. RAE. (2001). Diccionario de la lengua española. Tomo II. México: Espasa Calpe S.A. Toledo, V. (2008). La música oculta en el 'Discurso por las flores' de Carlos Pellicer. En V. Toledo, El retorno órfico. Aportaciones al análisis métrico-musical. (pág. 109). México: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

ANEXO 1

ANEXO 2

ANEXO 3 PIES Y FRECUENCIA RÍTMICA

ANEXO 4 PIES FUERTES

ANEXO 5 PIES MIXTOS

ANEXO 6 PIES DÉBILES

ANEXO 7 PIES AISLADOS

ANEXO 8

ANEXO 9

ANEXO 10

ANEXO 11