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Amistad Toluca Grupo Celular G12

Para resolver conflictos y sanar heridas no se requiere determinar quien es el culpable, sino una buena disposición para perdonar.
El conflicto no es un objeto tangible que se puede echar en un basurero. Es un estado del ser, una batalla de opiniones y de voluntad en la mente y en la consciencia. Conflictos no resueltos que se tratan de resolver causando divisiones, “mudándose de ciudad”, “alejándose de una iglesia”, “renunciando a una carrera profesional”, “… a un trabajo”, “corriendo en dirección opuesta”, “abandonando el hogar” para no tener que ver a la persona(s) con quien(es) se ha tenido un conflicto. Las personas que se alejan de esta forma, simplemente no resuelven sino que se llevan los conflictos consigo mismos. Este semillero de amargura y relaciones rotas, se convierte en una forma segura de fracasar en la vida muchas rupturas de relaciones se pudieran evitar si los conflictos y las heridas fueran tratados mas rápidamente. Una herida que no ha sanado apropiadamente puede afectar todo nuestro ser. Un dedo del pie fracturado puede afectar todo nuestro sistema óseo. Las heridas no sanadas pueden envenenar a nuestro cuerpo y debilitarnos hasta hacernos como inválidos. El salmista David habló de un corazón adolorido que le ocasionó anorexia “Escucha, Señor, mi oración; llegue a ti mi clamor. No escondas de mí tu rostro cuando me encuentro angustiado. Inclina a mí tu oído; respóndeme pronto cuando te llame. Pues mis días se desvanecen como el humo, los huesos me arden como brasas. Mi corazón decae y se marchita como la hierba; ¡hasta he perdido el apetito!” (Salmos 102:1-4 NVI). Es muy factible que muchos de los trastornos alimenticios son el resultado directo de conflictos no resueltos. Ya bien sea la obesidad o la anorexia, los conflictos no resueltos afectan a aquellos que tienen condiciones físicas debilitantes, afectando su auto estima, causándoles inseguridad y su bienestar, así como angustia en su espíritu. “«Si se enojan, no pequen.» No dejen que el sol se ponga estando aún enojados” (Efesios 4:26 NVI). Es simplemente no cerrar el capitulo de las experiencias de la vida que ha tenido hoy si hay algún conflicto que no ha sido resuelto. El problema con los conflictos no resueltos o las heridas no sanadas es que tienden a aumentar a medida que pasa el tiempo. Son como imanes que atraen partículas similares. Después de un poco de tiempo, lo que era un conflicto o un desacuerdo de menor importancia de pronto se vuelve una acumulación compleja de rencillas no relacionadas. Una manera segura de fracasar es cargar con el equipaje de todas esas heridas y conflictos. Nuestros errores que nos han sucedido necesitan un cambio y un tiempo de reenfoque y de sanidad, porque es donde Dios nos recuerda que eso que había sido hecho para mal, Él lo usa para desarrollar una obra más grande en nuestras vidas. Hemos sido perdonados de mucho, y entonces tenemos que ser personas que perdonamos de corazón, para que esa carga sea removida de nuestro espíritu, y poder seguir adelante con nuestra vida. Para resolver conflictos y sanar heridas no se requiere determinar quien es el culpable, sino una buena disposición para perdonar. Muchas veces, la persona que ha cometido la ofensa no se ha dado cuenta de que “nos sentimos ofendidos” por sus palabras o sus hechos. No debemos esperar a que el ofensor tome la iniciativa, sino antes de confrontar la situación debemos estar seguros de haber resuelto resentimientos, ira, condenación, justificación, o una actitud defensiva de nuestra parte. Debemos orar y lidiar con nuestro ser interior para que haya pureza en nuestro motivo y sinceridad en nuestras palabras. Cuando se es una persona muy sensible, los sentimientos están muy a la vista de todos, se pone gran importancia en lo que la gente piensa, siente, o dice de ellos; siente que tiene que

2. CONFLICTOS NO RESUELTOS Y HERIDAS NO SANADAS

autosuficiencia. con el cual fueron sellados para el día de la redención. Sin embargo. conoce el fin desde el principio. Viene de un corazón de misericordia y amor. El enojo es la emoción que estimula la mente a tener pensamientos que no son sanos. nunca tendrán éxito. Cuando esta emoción se absorbe en la mente. Esto no lleva a la gritería o riña en alta voz. Cuando la madre amorosa del niño vivo pidió que le diera el niño a la otra mujer para salvar su vida. El siguiente nivel es la maledicencia. debemos ser transparentes y vulnerables. o se puede agradar a parte de la gente todo el tiempo. Serán inestables en sus hábitos de trabajo. Se envuelve alrededor de las fibras de nuestro ser. o nos ponemos una máscara de invencibles. hay que resolverlo. El esconder nuestras heridas inhibe nuestro éxito. y un sin número de otras máscaras para evadir la realidad. Para resolver nuestros conflictos y sanar nuestras heridas. con la otra mujer el conflicto fue llevado a juicio. Por el contrario. Como consecuencia de ignorar el proceso de sanar las heridas y resolver los conflictos. tiene toda la información. se manifiesta la ira. gritos y calumnias. La amargura es una raíz. Esto solamente prolonga y complica el problema. “Cuando el Señor aprueba la conducta de un hombre. Es fácil apuntar . necesitamos la intervención del Espíritu Santo porque no es deficiente. La participación de una tercera persona cubre la necesidad de tener un árbitro. ira y enojo. O bien nos escondemos dentro de una concha.agradar a todos. no debemos confundir la venganza con la resolución. Los conflictos solo se pueden resolver cuando vamos más allá de los deseos egoístas y afrontamos el conflicto desde el punto de vista imparcial y objetivo. La ira se puede ver en el semblante. ¡No va a desaparecer! Tiene que resolverse. Debemos permitir que otras personas formen parte de nuestra vida. sino que cuando ocurra. Los conflictos no resueltos normalmente son el resultado de obstinación y de no querer perdonar. y toda forma de malicia. En la historia de las dos mujeres que fueron con Salomón debido a su recién nacido (1ª Reyes 3:16-28). La ira exige una expresión. ella quería igualdad en lugar de justicia. Vemos las cosas desde el punto de vista de defender nuestro bienestar. Las personas pueden cargar heridas por años. Es la forma bulliciosa e insultante de hablar. Cuando se permite que crezca se convierte en enojo. Abandonen toda amargura. El enojo es la primera manifestación de la amargura arraigada. Su vida espiritual será como una montaña rusa. No se aparte de un conflicto. esa fue la respuesta que busca un resultado positivo.” (Efesios 4:29-32 NVI). que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. sean bondadosos y compasivos unos con otros. porque nuestra perspectiva acerca de la vida es influenciada por nuestras emociones y nuestro bienestar personal. Si se tiene la tendencia a querer “agradar a la gente”. Las heridas causarán que estemos poco dispuestos a desarrollar relaciones. pero no se puede agradar a toda la gente todo el tiempo”. confianza en sí mismo. “Eviten toda conversación obscena. él está equivocado”. No agravien al Espíritu Santo de Dios. Se niega a reconocer que existe un problema. se va a crear una infección. debemos recordar “se puede agradar a toda la gente parte del tiempo. eso los hace vulnerables de conflictos. Sin lugar a dudas. nunca se desea tener conflictos. además de que no le podemos ocultar los detalles de nuestra vida. La ira buscará vengarse y justificar los sentimientos. así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. Es sencillamente una diferencia de opinión hasta el punto de esforzarnos a tomar una postura de defensa inflexible.” (Proverbios 16:7 NVI) ¡qué gran promesa! ¡qué buena forma de vivir! El dolor está disfrazado en la apariencia de arrogancia. el síndrome de “yo estoy en lo correcto. Extrae su alimento de otras fuentes. lo que es muy difícil de alcanzar si somos guiados por nuestros sentimientos y queremos proteger nuestra autoestima. La venganza pertenece al Señor. Como resultado de esa característica de personalidad. En otras palabras. La resolución de un conflicto requiere de la participación de una tercera persona. Sus relaciones interpersonales serán frágiles. Más bien. Se permite que otros pasen por encima para evitar un conflicto. hasta con sus enemigos lo reconcilia. Sin embargo. y perdónense mutuamente. En muchas ocasiones abandonamos nuestra postura solamente si la otra persona también va a ser penalizada.

. Hablar con maledicencia de una persona es declara una maldición sobre esa persona. y malicia. La malicia es el daño intencional que una persona le hace a otra. ira. Haga lo que Dios hizo por nosotros a través de Jesucristo. la malicia está esperando en línea para hacer su entrada. y no prosperará. perdonándonos los unos a los otros. Cuando esto ocurre. Así es que somos exhortados a quitar de nosotros toda amargura. ser misericordiosos…. Es fácil encontrar algo de que criticar. Significa que se ha expuesto a un espíritu que no es de Dios. enojo. Hará más daño a la persona diciendo la maldición que a la persona a la cual va dirigida.con el dedo. Ha dejado la mente y ha encontrado una expresión externa. Esta es una manifestación muy peligrosa. Es evidente. Una vez que se ha expresado esta manifestación. podemos describir esta manifestación como violencia. Necesitamos la postura de ser benignos…. gritería y maledicencia.