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Manifiesto de los Estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía ULS

02 de Diciembre de 2008

Partiremos aclarando que lo que nos convoca a elevar este manifiesto no
resulta ser una causa unívoca. Son parte de una serie de problemáticas detectadas
en nuestra casa de estudios, la Universidad de La Serena, y en su funcionar
burocrático, cuyas repercusiones más serias son recibidas por nosotros, los
alumnos, quienes, sin duda alguna, representamos parte fundamental de entre los
estamentos universitarios y como entidad social dentro de la misma.

Sin embargo, si podemos decir que es una causa en particular la que detonó,
y detonarán, nuestras reacciones frente a los preocupantes hechos de carácter
interno de esta institución estatal, en especial las que atañen a la carrera de
Pedagogía en Historia y Geografía. Hablamos del inminente, y por ello arbitrario
despido del profesor de las cátedras de Historia de Chile, el Dr. (c) Don Milton
Godoy Orellana. Nuestra molestia frente a este hecho no radica, en sustancia, en el
despido en sí, sino que en la forma POCO TRANSPARENTE Y
CONTRADICTORIA que se ha procedido frente a esta decisión, como en tantas
otras.

PRIMERO:

Ciertas autoridades, de entre las cuales no particularizaremos, han dado
diversas versiones ante tan sorprendente decisión, teniendo en cuenta que ésta se
tomó simultáneamente con la propuesta de contrato extendida por decanatura
hacia el profesor Godoy. Este hecho fue el pie inicial para que se levantaran una
serie de contradicciones y despertara suspicacias entre todos los actores participes
de la polémica.
Nosotros alumnos, como estamento BASE de la comunidad universitaria,
pedimos las explicaciones del caso al responsable directo de esta decisión, pues su
primera respuesta apuntó hacia una supuesta falta de presupuesto que impedía
mantener al profesor en el cargo.

Ahora viene nuestra primera interrogante: Si falta presupuesto ¿Por qué se
contratarían a DOS profesores en su reemplazo?

Primera incoherencia dentro de esta problemática.

Ante esta situación y la innegable calidad profesional del académico que
perderíamos, alumnos de la carrera prepararon una campaña de afiches a modo de
protesta. Otra autoridad, sintiéndose en el deber de responder, argumentó que en
conversación personal con el mencionado profesor Godoy este le habría señalado
que dejaba la ULS por propia voluntad y por motivos laborales, ya que en otra casa
de estudios superiores le ofrecieron jornada completa.

FALSO. El profesor Milton en variadas instancias nos ha comunicado su
voluntad de quedarse el 2009 en la ULS.

SEGUNDO:

Es un hecho el gran descontento que produce el inminente despido del
profesor en cuestión, tanto en círculos de estudiantes como entre algunos
funcionarios y académicos, dada su sólida e incuestionable formación profesional y
al gran aporte que nos ha legado, no sólo en materia de cátedras, sino que también
en la incentivación a la producción intelectual de los propios estudiantes, a la
asistencia a instancias de promoción y discusión de la especialidad, en la
postulación a estudios de postgrado, entre otros.
No queremos que se malinterprete nuestro descontento como algún tipo de
animadversión contra los académicos contemplados en su inminente reemplazo.
No es nuestra intención desmerecer la calidad de estos académicos.

TERCERO:

Nuestra molestia y profundo repudio se dirige hacia el POCO
TRANSPARENTE proceder de algunas de las autoridades universitarias para
despedir al profesor Milton Godoy de las cátedras de Historia de Chile.
Denunciamos, sin duda alguna, que el celo profesional, el uso y abuso de
influencias internas han prevalecido frente a los valores universitarios, ha vencido
a la tolerancia, la libertad de expresión, la calidad que debemos recibir y ha
derrotado de manera infame al desarrollo académico, estancando la tarea de
HACER UNIVERSIDAD.

Nos molesta de sobremanera cómo los valores éticos se corroen cuándo un
académico se siente OPACADO por un colega o incluso un estudiante, lejos de
sentirse orgulloso por el avance que han obtenido. Más aún cuándo es apoyado
por otros que se sirven de TERGIVERSACIONES a la hora de dar una respuesta al
alumnado. No sólo este hecho puntual es fuente de crítica, también por ser un mal
generalizado que no sólo parece afectar a nuestra casa de estudios, sino que se ha
sido una constante a diversas escalas a nivel nacional.

CUARTO:

Nuestros valores y formación no nos permiten quedarnos una vez más
impávidos ante este abuso y consideramos que es la hora de levantar la voz para
denunciar y reclamar estos hechos que ensucian el progreso de los estudiantes y el
desarrollo universitario, menoscabando el avance de la comunidad y se suman a la
larga lista de actos lamentables y condenables en toda sociedad.

Los estudiantes de Pedagogía en Historia y Geografía condenamos este y
otros tantos hechos. No sólo eso, además anunciamos desde ya que agotaremos
todas y cada una de las instancias y medios para evitar este atropello y para exigir,
de una vez por todas, que se proceda de forma correcta y de acorde a la ética.

Basta de abusos y mentiras. Es nuestro deber hacernos responsables por
velar por una sociedad mejor y más justa. En consecuencia a esto, sabremos
cumplir cabalmente nuestro cometido, sin miedo alguno ante las amenazas que de
nuestras acciones podamos percibir.

Atte.

Los alumnos de Pedagogía en Historia y Geografía
Universidad de La Serena