Análisis de “Pudú”. Publicación del Centro de Instrucción de Guardaparques Bernabé Méndez, Isla Victoria.

Años 1981-1983 Introducción En el Vivero de Plantas Nativas con fines educativos, dependiente de la Dirección Nacional de Conservación, indagamos cuáles son y cómo se llevan a cabo las actividades educativas en el ámbito de la Administración de Parques Nacionales1, con el propósito de registrar, sistematizar y socializar el saber didáctico generado en relación con las áreas protegidas. Consideramos como actividad de Educación Ambiental a todas aquellas que se realizan: • • • en forma planificada; con cierta continuidad; junto a otras organizaciones, instituciones, etc.

Las fuentes consultadas son diversas publicaciones de la APN. Pensamos que las revistas y boletines de la Institución, motorizadas por su personal, independientemente de ser oficiales o no, cristalizan las discusiones y debates que giraron en torno a la puesta en marcha de actividades educativas. Presentamos a continuación el análisis de Pudú, organizado en tres apartados. En el primero daremos cuenta de las características generales de la publicación, en el segundo hablaremos de la cuestión educativa y en el tercero presentamos una reflexión final. Características generales de “Pudú” Se trata de una publicación de fines de la Dictadura2, pensada y motorizada por los Aspirantes a Guardaparques del Centro de Instrucción de Guardaparques Bernabé Méndez, Isla Victoria3. Sus páginas son de tamaño oficio escritas a máquina. Su diseño es muy sencillo. No siempre aparecen las fechas de publicación y el sumario4. Pudú ha sido realizada con escasos recursos y de forma artesanal.5 Una de las características generales de esta publicación tiene que ver con la necesidad de integración entre los Guardaparques, Aspirantes y toda persona interesada en el cuidado de la naturaleza:
“[…] uno de los objetivos de Pudú [es]no ser un aporte más a la confusión general, sino brindar, con simpleza y lo más estéticamente posible, algo coherente que ayude a unirnos entre los integrantes del Cuerpo de
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Al leer la Ley 22.351, el Decreto 1455/85, el Decreto 453/93 y el Plan de Gestión Institucional para la APN observamos que estos marcos regulatorios de la labor que se realiza en la Institución prevén la organización y puesta en marcha de programas de Educación/ Educación Ambiental. 2 Algunas de las autoridades del organismo en ese momento fueron: Dr. Felipe Larriviere (Presidente); Sr. Francisco Erize (Vicepresidente); Dr. Arturo Tarak (Director Nacional de Asuntos Recreacionales); Arq. Ricardo Govetto (Intendente a cargo del Parque Nacional Nahuel Huapi); Ing. Agrónomo Víctor Fleming Figueroa (Director del Centro de Instrucción de Guardaparques). Ver Pudú Año 1 Nro. 2. (1981) y Pudú Año 1 Nro. 5. (Marzo 1982) 3 En la Biblioteca Perito Moreno se pueden encontrar los siguientes números de “Pudú”: Año 1 Nro. 2. (1981); Año 1 Nro. 5. (Marzo, 1982); Año 2 Nro. 6. (1983); Año 2 Nro. 7. (Junio, 1983); Año 2 Nro. 8. (Julio, 1983); y Año 2 Nro. 9. (Agosto, 1983) 4 En el “Pudú” correspondiente a Año 1 Nro. 2., no aparece el año de publicación. Se desprende que es 1981, de la lectura de sus notas. En el número correspondiente a Año 2 Nro. 6. (1983), no aparece el mes de publicación y no tiene enumeradas sus páginas. A partir del Año 2 Nro. 7. (Junio 1983) los números tienen sumario. 5 Un agradecimiento especial al personal de la Biblioteca Francisco Pascasio Moreno por su colaboración para el desarrollo de este trabajo.

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Guardaparques; y también con todos aquellos interesados en la conservación de la naturaleza”. Editorial. Aspirante Guillermo Gatto.6 “[…] Los responsables del PUDU, queremos ser un nexo integrador, con Guardaparques y con todos aquellos que estamos interesados en la naturaleza para lograr su conservación […] Porque queremos que juntos luchemos por la conservación […] PUDU, medio que esperamos sea un positivo aporte a favor de la naturaleza”. Editorial7

Si bien los temas que se tocan son disímiles (hay notas de divulgación científica, páginas literarias, cartas de lectores, etc.), todo aquello que hace al Guardaparque y al ejercicio de su profesión tiene un lugar central. A modo de ejemplos, trascribimos extractos de algunas notas.
“[…] el objeto de los Parques Nacionales es la conservación de la naturaleza y su aprovechamiento cultural y recreativo por parte de las generaciones actuales y de las venideras, y es a los Guardaparques a quienes confiamos la ejecución de todo lo concerniente a estos fines […] Son los Guardaparques quienes con su autoridad de policía, deben hacer cumplir las leyes y los reglamentos que rigen en los Parques Nacionales […] son los que deben controlar el desarrollo de las actividades permitidas en estas áreas […] El actual Directorio de la Administración de Parques Nacionales, le asigna una capital importancia al cuerpo de Guardaparques. Lo reconoce como la columna vertebral del organismo y es por este motivo que se ha fijado como una de sus prioridades, gestionar el decreto que reglamente el funcionamiento de dicho cuerpo, que jerarquice convenientemente a sus integrantes y que imprima un carácter orgánico a la carrera a la que da lugar”. Discurso del Vicepresidente del Directorio, Sr. Francisco Erize, XII Promoción Guardaparques. CIG. 6/3/1982.8 “La conservación de la naturaleza impone la necesidad de desarrollar un elemento que dinamice el sistema de parques nacionales y sea el eslabón de relaciones entre el parque y la comunidad que lo usa y que por consiguiente de alguna manera es afectada […] Las relaciones de la dinámica de un parque nacional importan la necesidad de administrar el sistema conforme a las atribuciones y funciones determinadas en la Ley 22.35 […] La administración eficaz del sistema origina necesidades de planeamiento, de mando y de control […] El Guardaparque es en definitiva el elemento primario que interviene en esa conservación […] Se requiere un funcionario con capacidad policial; con exactos conocimientos de la naturaleza; con capacidad de transmitir sus conocimientos naturalistas, y con capacidad de manejar turismo y asentamientos humanos dentro de los parques nacionales […] El perfil del Guardaparque debe estar referido a la exacta interpretación del significado de la misión de control y vigilancia impuesta por la ley […] CONTROL: significa inspeccionar, fiscalizar e intervenir concretando un dominio o mando preponderante, y VIGILANCIA, un cuidado y atención exacta de las cosas que están a cargo de cada uno […] Todas las capacidades enunciadas deberán ser desarrolladas dentro de un marco de referencia formativo de mando, gobierno y administración, como condición necesaria para dinamizarlas funcionalmente”. Enrique Adarraga.9

Obsérvese aquí cómo la figura del Guardaparque estructura y da sentido a la institución. El ejercicio de la profesión se asocia al control, a la vigilancia y a obedecer a una cadena de mando. Al mismo tiempo, dentro de las funciones asignadas está la de ser un intérprete de la naturaleza y la de “educar”. En el marco de esta revisión se interpreta que esta última, antes de ser concebida en términos de diálogo e intercambio de saberes, tiene más que ver con la emisión de un mensaje que busca corregir conductas “destructivas” que atentan contra la naturaleza. Porque… “[…] el hombre está progresando a costa de la destrucción irracional de los ecosistemas, con lo que atenta contra su propia supervivencia.
Pudú Año 1 Nro. 5; 1982. Pudú Año 2 Nro. 6; 1983 8 Pudú Año 1 Nro. 5; 1982. 9 Pudú Año 2 Nro. 8; 1983. Pp. 18 y 19.
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Parece ser que la sociedad actual ha olvidado que el hombre es parte de la naturaleza y que la destrucción de ésta lo arrastra irremediablemente a su propia desaparición como especie […] Todo esto muestra que el hombre tiene en sus manos armas que no sabe usar o, mejor dicho, que usa mal […] Sin una verdadera conciencia conservacionista que revierta la postura del hombre para con la naturaleza, es válido suponer que la especie humana abortaría por no darle tiempo a esa evolución que lo llevó tan lejos en el reino animal”. Enrique Medina.10 Las notas de Pudú no problematizan el contexto en el cual las “conductas destructivas” se producen; no señalan los por qué, los cómo, los cuándo y los dónde de la “destrucción irracional”. Tampoco señala los quiénes. El hombre, así, aparece aquí como un “universal”: no hay diferenciación entre habitantes de medios urbanos y de medios rurales; entre adultos y niños; entre varones y mujeres; entre turistas y vecinos; ni entre pobres y ricos. El hombre es, aparentemente, “el visitante” o, en tal caso, “la gente”. A ellos hay que informar y hacer tomar conciencia. En esto, básicamente, consiste la tarea educativa: “[…] lamentablemente aún mucha gente ignora la importancia vital de la CONSERVACION DE LA NATURALEZA y hasta tanto la gente no toma conciencia de ello, la NATURALEZA es vulnerable, se necesita entonces protegerla […] El sistema de Parques Nacionales Argentinos cuenta con un CUERPO DE GUARDAPARQUES que se desempeñan como defensores de la NATURALEZA. Por eso, el CENTRO DE INSTRUCCIÓN DE GUARDAPARQUES tiene una gran responsabilidad de participar en la preparación de los defensores. Capacitarlos no sólo para conocer, interpretar y cuidar los ecosistemas, sino también para educar y difundir los principios conservacionistas […] a la XIII PROMOCION DE ASPIRANTES A GUARDAPARQUES le aguarda la ardua tarea de demostrar que son dignos de tal misión. Y yo creo que lo están demostrando […] sobreponiéndose a la fatiga y al esfuerzo con garra y empuje, asimilando instrucciones y tratando de aprender […] Espero que el espíritu de lucha no decaiga, por el contrario, se incremente. La NATURALEZA LOS NECESITA, ADELANTE, NO LA DEFRAUDEN”. Gpque. Ppal. Ricardo Cunningham. Las mayúsculas son del autor.11 “[Los Guardaparques] Son los encargados de atender al público visitante y, en función de interpretadores de la naturaleza, brindarles los conocimientos que contribuyen a enriquecer su vivencia”. Discurso del Vicepresidente del Directorio, Sr. Francisco Erize, XII Promoción Guardaparques. CIG. 6/3/1982)12 “[…] La conservación dinámica de la naturaleza –según los fines y alcances reglados por los artículos 4º al 19º inclusive de la Ley 22.351requiere desarrollar capacidades en cuatro aspectos básicos y primarios, ellos son (entre otros): Policía administrativa para hacer cumplir la ley […] Educación conservacionista para formar hábitos que impliquen el primer escalón de prevención […] Manejo de turismo para atemperar la presión de uso […]”. Enrique Adarraga13 Para cerrar este apartado y como ejemplo de una nota de índole cultural, destacamos el escrito: “Hagamos un collar de perlas”. El autor compuso el texto en castellano intercalando términos mapuches. Comienza del siguiente modo:
“Los invito a que juntemos leña, la amontonemos y encendamos un cuchralhue, ya que el sol poniente, Conúhueantti, nos está dejando sin luz
10. 11.

Pudú Año 2 Nro. 6; 1983 La Tierra Germen de Vida. Pudú Año 1 Nro. 2. 1981. P. 7 12. Pudú Año 1 Nro. 5; 1982. 13 Pudú Año 2. Nro. 8; 1983. Pp. 18 y 19.

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[…] Ahora cumelén (Estamos tranquilos), por lo tanto nos pondremos a tratar de hacer un elcha (Collar) engarzando en un hilo de tradición del largo de la existencia del indio en las Pampa, unas perlas (Changan) que aquí tenemos; perlas que hemos traído del Parque Nacional LIHUE CALEL. Si lo logramos, regalaremos la joya a quienes aman y disfrutan al simpleza”. Roberto Cerdá. Los paréntesis y las mayúsculas son del autor. 14

Actividades educativas publicadas en el Pudú Tal como dijimos al comenzar, en el contexto de este análisis consideramos actividad educativa aquella que se realizó en forma planificada, con cierta continuidad y/o junto a otras organizaciones, instituciones, etc. Reuniendo estas características, encontramos sólo el siguiente ejemplo:
“[…] ciclo radial a través de LRA 53 Radio San Martín de los Andes, que lleva el título de San Francisco de Asís, Hombre y Naturaleza, previsto dentro del plan de difusión aprobado por la intendencia del Parque Nacional Lanín […] El mismo se inició el día 20 de mayo del corriente y en él tocamos temas que hacen al conservacionismo en nuestro país y en el mundo. Noticias, curiosidades, comentarios, pautas y ejemplos, el conocimiento de nuestros Parques Nacionales y las Áreas Naturales que necesitan urgente protección […] Se inició con media hora…” Andrés Fidel Mazzei15

El debate acerca de la importancia de llevar a cabo propuestas de educación recién comienza a hacerse notar. La Estrategia Mundial para la Conservación recomienda la realización de actividades educativas:
“[La Estrategia Mundial para la Conservación] RECOMIENDA UNA PARTICIPACION PUBLICA en el provecho de planeamiento y de decisión relacionados con los recursos vivos y su aprovechamiento y PROPONE UNOS PROGRAMAS DE EDUCACION AMBIENTAL Y UNAS CAMPAÑAS DE IGUAL INDOLE, a fin de lograr un mayor apoyo público para la conservación”16

Al mismo tiempo, dando cuenta de la noción de “Ecodesarrollo” aparecen elementos que invitan a pensar en la necesidad de organizar propuestas educativas en el marco de la Administración de Parques Nacionales: “[Ecodesarrollo es un] nuevo acercamiento al desarrollo, una búsqueda de la forma de armonizar los objetivos sociales y económicos asegurando, al mismo tiempo, también un manejo adecuado del medio ambiente […] Implica modelos de organización social y un nuevo sistema educativo […] y la creación de un organismo horizontal capaz de superar los enfoques sectoriales, preocupado por todos los aspectos del desarrollo, y teniendo en cuenta siempre la complementariedad de las diversas medidas que se hayan tomado […] Tal organismo no podría ser eficiente sin la participación de la población […] Un complemento necesario de las estructuras participatorias del manejo y la planificación sería una educación que las preparara para ello. Esto resulta cierto en el ecodesarrollo cuando debe llamarse la atención de la gente hacia el sentido del medio ambiente y a los aspectos ecológicos del desarrollo al mismo tiempo […] El problema está en interiorizar esta dimensión […] en cambiar el sistema de valores de las actitudes dominantes hacia la naturaleza o, por el contrario, en mantener o reforzar en donde todavía exista, una actitud de respeto hacia la naturaleza que todavía prevalece en ciertas culturas […] El ecodesarrollo es un estilo de desarrollo que insiste en soluciones específicas para un problema particular en cada región ecológica, teniendo en cuenta los contextos ecológicos y culturales así como las necesidades actuales y a largo plazo. Sin negar la importancia de los
Pudú Año 2 Nro. 6. 1983. No se señala página Pudú Año 2 Nro. 8; 1983. P. 25. Ciclo radial. 16 Pudú Año 2 Nro. 6. 1983
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intercambios, intenta reaccionar contra la forma dominante de soluciones universales adaptables a todas las situaciones […] cree en la habilidad que tiene la sociedad de valorar sus propios problemas y encontrar soluciones, inspirándose en la experiencia de otras gentes. Se opone a la transferencia pasiva y al espíritu de imitación, insistiendo, por el contrario, en la propia responsabilidad”17 Los responsables de “Pudú” toman estas discusiones teóricas y las replantean incorporando la noción de crisis al debate sobre la necesidad de organizar actividades educativas, para contribuir a la conservación del patrimonio que se protege en los parques nacionales.
“[…] la gran parte de la cultura de los pueblos está dada por la educación que van recibiendo los descendientes de sus progenitores. A esta altura, no cabe duda que nuestra cultura… está en crisis, lo cual no es tan malo como se cree, porque de este replanteo –la crisis- es de donde debe salir un mundo mejor, el que la mayoría de nosotros quiere… y es a partir de los cambios educacionales -que podemos ir realizando- que vamos a dar en gran medida a la nuevas generaciones, los medios para que este mundo mejore. Es que la educación es la formación de una conducta y el cambio de actitudes frente a la vida […] Creo que en los adultos –que tienen una conducta tomada en gran medida debido a la educación recibida de sus ancestros- sólo se pueden provocar cambios de actitudes. Pero en los niños, cuya conducta está en gestación, se debe lograr que ésta conduzca al deseado futuro donde la vida sea cada vez mejor. Por eso creo que son ellos, los más jóvenes, a quienes se les debe destinar el mayor esfuerzo educativo, pero a no equivocarnos, acompañado de una educación que mejore las actitudes de los mayores, ya que son éstos los que van a ser sus ejemplos y maestros […] Dentro de este mejoramiento global debe tenerse en cuenta la vuelta a la naturaleza, por parte de los hombres […] Es la interpretación de la naturaleza la forma en que mejor se puede educar al hombre con la naturaleza […] Es una técnica de educación que perfecciona a los viejos –y perimidos- métodos educativos, ya que enseña a través, no sólo de la información (que pareciera ser la meta de la educación actual) y el conocimiento, sino principalmente mediante la vivencia individual […] es la Naturaleza el maestro […] Para esto también se necesitan intérpretes de la naturaleza que, usando la aceptación más literal de la palabra, me atrevo a proponerlos como aquellas personas que por vivir en la Naturaleza y comprenderla, traducen la Naturaleza y sus enseñanzas a otras personas que por su educación, cultura y forma de vida, no pueden entenderla. Para que estas últimas puedan, a través de sus propias vivencias, aprender de la naturaleza. Y el aprendizaje conduce a cambios de actitudes y forma de conductas (o filosofías) pudiendo así mejorar sus vidas […]”. Guillermo Gatto.18

Los responsables de Pudú interpretan que la incorporación de una asignatura que permite a los Guardaparques desarrollar actividades educativas en las áreas protegidas es el inicio de un proceso de reconocimiento, por parte de la Institución, de la necesidad de implementar actividades educativas. Así lo ejemplifican estas palabras: “A LAS AUTORIDADES DE PARQUES NACIONALES […] Con motivo de la reciente implementación en el Programa de Educación del Centro de Instrucción de Guardaparques de una peculiar materia: Comunicación Personalizada, desarrollada por los Licenciados en Psicología Adela L. de Budnic, Mario Conesa y el Dr. en Psiquiatría: Cesar Ríos queremos expresar nuestra conformidad por los positivos resultados que observamos durante y al final de la experiencia […] Nos reconforta ver que las autoridades de nuestra institución hayan incorporado al sistema esta nueva herramienta que sin duda va a ser de gran utilidad para el mejor desempeño de nuestras funciones educativas, amen del enriquecimiento individual que nos dejó en el plano personal, la cohesión de grupo que se logró entre nosotros (esto
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Pudú Año 2 Nro. 9; 1983. P. 6 y 7: ¿Qué es el ecodesarrollo? Fuente: Wallaceana. Septiembre, 1977. Volumen 10, páginas 50-53, extraído del Eco-Development News, Febrero 1971. 18 Pudú Año 2 Nro. 8; 1983 P. 2 Editorial: Preparando en el presente un futuro mejor

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último ayudará seguramente a unificar criterios en nuestro futuro desempeño como Guardaparques) asimismo queremos alentarnos para que la empresa que iniciaron se continúe a través del tiempo, de manera que rinda los frutos esperados […]”. Nota firmada por La Redacción.19 Reflexión final Destacando los aportes más interesantes de “Pudú” en lo que hace a las actividades educativas realizadas en relación con la Administración de Parques Nacionales, esta publicación refleja cómo comienza a tomar forma la necesidad de incorporarlas. Los mensajes que describen a la educación como herramienta de conservación recién están empezando a diseñarse a nivel mundial. Aún no están claros los por qué y los cómo. El destinatario, según las notas de Pudú, es una “hombre” no particularizado; se describen muy pocas características de él: es parte de la “gente” y visita con cierta asiduidad las áreas protegidas realizando actividades destructivas. Tal vez el pequeño y, a la vez, gran paso que se ha dado en este período de tiempo tiene que ver con el reconocimiento de las actividades educativas como una herramienta necesaria que contribuye a la conservación. Por lo demás, la publicación cristaliza, dando cuenta del contexto de la época en la que fue motorizada, qué se entendía por Guardaparque, sus roles, funciones y obligaciones como “columna vertebral” de la Institución. Autora: Soledad Vázquez Colaboración: Pablo Cansanello Programa Jardines y Viveros Dirección Nacional de Conservación y Manejo de Áreas Protegidas Sede Ancón 5320 Ciudad Autónoma de Buenos Aires plantasnativas@apn.gov.ar

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Pudú Año 2 Nro. 7; 1983. P. 25:

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