El ajedrez como herramienta pedagógica en la educación inicial por: Adriana Salazar Varón (Colombia)* El ajedrez, un aparentemente estático presenta

múltiples facetas fascinantes. Un observador desprevenido no podría imaginar que dos ajedrecistas experimenten el encanto de calcular variantes, proyectar jugadas, inventar estrategias y solucionar problemas en tan sólo un tablero de sesenta y cuatro casillas. Más allá del placer intelectual que genera este milenario juego, se puede aprovechar en el campo educativo para desarrollar diversas habilidades mentales a través de la resolución de problemas concretos de ajedrez. Este tipo de ejercicios exigen al alumno comprender la situación, lanzar hipótesis, analizar rigurosamente, calcular distintas variantes, evaluar las posiciones finales a las que se llegaría según las jugadas elegidas, detenerse en todas las probabilidades del adversario e investigar sus opciones, para finalmente encontrar la solución adecuada y tomar una decisión. Todo este proceso fomenta el pensamiento crítico y requiere un buen nivel de atención que los estudiantes alcanzan en la medida de la ejercitación. Convertir el tablero de ajedrez en un campo de entrenamiento para el desarrollo de las capacidades mentales de los niños y jóvenes es factible y está al alcance de los maestros. Tal vez, lo más asombroso es que se puede iniciar la enseñanza del ajedrez con niños de tres años de edad. Si bien es cierto que, en tan temprana edad no se puede explicar aspectos complejos y estratégicos del juego, sí se puede dar a conocer las partes del tablero, el movimiento de las piezas y realizar ejercicios simples de cálculo, visualización, percepción, atención, análisis y memoria. El éxito radica en la magia, creatividad y entusiasmo del maestro: un tablero gigante de piso para desplazarse con los niños sobre las filas, columnas y diagonales y experimentar con el cuerpo el movimiento de las piezas; títeres, disfraces y cuentos para motivar a los pequeños, son algunas de las muchas actividades previas al manejo del tablero de mesa para resolver problemas y jugar cortas partidas con otro compañero. Por otra parte, nos da la posibilidad de forjar valores en nuestros niños. Ellos aprenden la cortesía, a acatar normas y turnos, a respetar las ideas de los demás, a responsabilizarse de sus propios actos y entender que toda acción tiene un efecto. Ha sido muy valioso poderles enseñar a los niños a ganar y a perder y sobre todo inculcar en ellos la disciplina, el aprecio por el silencio y el autocontrol. Un factor agregado es que podrán estrechar aún más los lazos con sus padres y madres a través de esta disciplina que produce satisfacción para los adultos y sigue siendo juego para el niño preescolar. Lograr una estructura mental óptima en los niños es fundamental dentro de los propósitos de la educación desde su etapa preescolar hasta la secundaria. Forjar adecuadamente las operaciones mentales garantiza esa meta y desde este ángulo considero al ajedrez un recurso adecuado. El camino para alcanzar el pensamiento lógico requiere de la unión coherente de las operaciones más simples hasta llegar a las complejas y abstractas. Identificar es el primer paso en esta cadena y a su vez lo primero que se enseña en ajedrez a través de la apropiación de los movimientos de cada pieza y sus características principales

no sólo en cuanto a su forma sino también referente a su capacidad de desplazamiento, ataque y forma de defensa. Los alumnos aprenden a diferenciar desde temprana edad, unas piezas de otras por su conformación y movimiento y luego cuando sus destrezas aumentan, diferencian posiciones según conceptos estratégicos que los lleva a decidirse por determinados planes. Es constante la representación y transformación mental como operaciones mentales en la práctica del ajedrez. El niño asume el rasgo esencial de cada pieza y la mantiene durante sus ejercicios de cálculo y análisis pese a que no mueva las piezas en la realidad. Asimismo, es capaz de transformar mentalmente esa misma pieza en variantes donde se capturan unas piezas a otras o se llega a la coronación. En ajedrez, es fundamental la comparación para tomar decisiones. Luego de analizar diversas posibilidades, se concluye que una probabilidad es la acertada cuando se mide en una balanza los beneficios que traería cada jugada, es decir, que se comparan las opciones y sus resultados finales. En la etapa siguiente al aprendizaje de los rudimentos y reglamento del ajedrez, es necesario que el alumno clasifique la información ajedrecística justamente para comprenderla mejor. En este juego milenario, es necesario clasificar las formas de iniciar una partida, los diferentes tipos de posiciones en el medio juego y en los finales. Tener claridad sobre la clasificación permite optimizar el estudio del ajedrez y también evaluar cada posición. En este camino hacia el pensamiento lógico es indispensable el proceso de codificación y decodificación. La nomenclatura del ajedrez es un lenguaje exacto que no da lugar a la ambigüedad y permite al niño referirse a las jugadas de manera verbal o escrita. Cuando adquiere esta destreza es usual que los niños expliquen sus ideas sin mover las piezas en el tablero, o sigan secuencias de jugadas emitidas oralmente sin manipular el tablero. Analizar posiciones a través de la descomposición de sus partes y por medio del cálculo exacto de variantes le permiten al jugador llegar a una síntesis y hacer deducciones. Cada jugada que se realiza nace de un razonamiento hipotético, de predecir una posición y partir de premisas. El pensamiento creativo aparece en el jugador de ajedrez después de tener bases sólidas, conceptos claros y suficiente información que ha relacionado para dar paso a la originalidad, a las novedades y fantasías. Todo este proceso conduce al pensamiento lógico, al pensamiento ordenado que lleva a la verdad apoyado en las diferentes operaciones mentales. Es precisamente el ajedrez un juego lógico y como tal estimula el pensamiento científico en los jóvenes y niños. Uno de los procesos más emocionantes para niños y adultos que se inician en el ajedrez es la solución de problemas. Gran parte del éxito del Programa de ajedrez en el aula es precisamente este tema porque genera mayor atención, un reto personal para cada niño y sobre todo el aprecio por descubrir que se es capaz de resolver una situación. Un punto fundamental al colocar problemas de ajedrez es iniciar por el grado más

elemental de dificultad e ir aumentando poco a poco su complejidad. El triunfo radica en que el maestro logre avanzar con peldaños muy pequeños para que sus alumnos no deserten en el intento. Asimismo, los problemas deben presentarse reunidos bajo un mismo concepto o temática. Creo que todos los maestros que enseñamos ajedrez disfrutamos este proceso porque notamos cómo se acrecienta la velocidad en el pensamiento de los niños, podemos detectar fácilmente cuáles son los errores típicos que cometen y ver la capacidad de relacionar y asociar posiciones. La experiencia de colocar el ajedrez al servicio de la educación ha sido grata y fructífera. Hemos logrado implementar el programa "Ajedrez en el Aula" en nueve colegios españoles y en diez y siete colegios colombianos con el método que escribí "Juega el Maestro y Ganan los Niños". Más de siete mil niños adelantan este método y logran beneficiarse de las bondades del ajedrez desde preescolar hasta bachillerato. Seguimos convencidos que vale la pena colocar el ajedrez en el curriculum escolar y utilizarlo como un recurso pedagógico para desarrollar habilidades mentales, construir el pensamiento lógico y forjar valores. The chess as a teaching tool in early education By: Male Adriana Salazar (Colombia) * Chess, a seemingly static multifaceted fascinating. An unwary observer could not imagine that two chess experience the charm of calculating variations, designing plays, inventing strategies and solve problems in just a board of sixty-four boxes. Beyond the intellectual pleasure that generates this millennial game, you can exploit in the education field to develop various mental abilities through the resolution of specific problems of chess. Such exercises require the student to understand the situation, throwing hypotheses, analyze rigorously, calculate different variants, to assess the final positions to be reached depending on the selected plays, stopping at all the probabilities of the opponent and investigating their options, to finally find the appropriate solution and make a decision. Throughout this process encourages critical thinking and requires a good level of attention that students reach the extent of the drill. Converting the chessboard in a training camp for developing the mental abilities of children and young people is feasible and is available to teachers. Perhaps most amazing is that you can start teaching chess to children from age three. While it is true that, at such a young age can not explain complex and strategic aspects of the game, it is possible to publicize the parties of the

board, the movement of parts and perform simple exercises computing, visualization, perception, attention, analysis and memory. The success lies in the magic, creativity and enthusiasm of the teacher: a giant chessboard floor to move with children over the rows, columns and diagonals and experiment with the movement of the body parts; puppets, costumes and stories to motivate small, are among the many activities prior to the management board table to solve problems and playing short games with another partner. On the other hand, gives us the opportunity to build values in our children. They learn courtesy, to abide by rules and turns, to respect the ideas of others, to take responsibility for their own actions and understand that every action has an effect. Has been invaluable able to teach children to win and lose and everything to instill in them the discipline, an appreciation for silence and self-control. An added factor is that it may strengthen further the ties with their parents through the discipline that produces satisfaction for adults and still play for the preschool child. Achieve an optimal within the aims of secondary. Forging goal and from this remedy. The way to the union coherent and abstract. mental structure on children is essential education since his pre-school to properly mental operations ensures that angle I consider chess an appropriate achieve the required logical thinking of operations simpler to reach the complex

Identify is the first step in this chain and in turn the first thing that is taught in chess through the appropriation of the movement of each piece and its main features not only in form but also on their ability to move, attack and method of defense. Students learn to differentiate from an early age, some from other parts of their conformation and movement and then when they increase their skills, different positions according to strategic concepts that leads them to decide for certain plans. It's constant mental representation and processing operations in the practice of mental chess. The child assumes the essential feature of each piece and maintained throughout their years of calculation and analysis despite not move the pieces in reality. It is also capable of transforming mentally variants in the same room where he caught a few

pieces to others or you will get to the coronation. In chess, it is crucial comparison to make decisions. After analyzing various possibilities, the conclusion is that the probability is successful when measured on a scale that would benefit every game, ie comparing the options and their outcomes. In the next step to learning the rudiments and rules of chess, it is necessary that the student classified information to better understand exactly chess. In this game millennium, it is necessary to classify the ways to start a game, the different types of positions in the middle game and in the end. Have clarity on the classification to optimize the study of chess and also to evaluate each position. In this way for logical thinking is essential to the process of encoding and decoding. The nomenclature of chess is an exact language that does not lead to ambiguity and allows the child to refer to any hands on a verbal or written. When you purchase this skill is not unusual for children to explain their ideas without moving the pieces on the board, or continue to sequences of moves made orally without manipulating the board. Analyze positions through the decomposition of their parts and through the accurate calculation of variants allow the player to reach a synthesis and make deductions. Every move that is born of a hypothetical reasoning, to predict a position and from premises. Creative thinking appears in the chess player after having a solid foundation, clear concepts and sufficient information to be linked to make way for originality, to news and fantasies. This whole process leads to logical thinking, thinking ordered that leads to the truth based on the different mental operations. It is precisely the chess game logic and as such stimulates scientific thinking in young people and children. One of the most exciting for kids and adults that are started in chess is the solution of problems. Much of the success of the Program of chess in the classroom is precisely this theme because it generates more attention, a personal challenge for each child and especially an appreciation for discovering that one is able to resolve a situation.

A crucial point to put chess problems is to start by the most basic degree of difficulty and be gradually increasing their complexity. The triumph is that the teacher achieves a very small forward with steps to ensure that their students do not deserting in the attempt. Similarly, the problems should be presented together under a single theme or concept. I think all teachers to teach chess to enjoy this process because we noticed how it increases the speed at the thought of children, we can easily identify what are the typical mistakes committed by and see the ability to relate and associate positions. The experience of putting chess in the service of education has been fruitful and enjoyable. We have succeeded in implementing the program "Chess in the Classroom" in nine schools in ten Spaniards and Colombians and seven schools with the method that I wrote "Play and Win the Master Children." More than seven thousand children advance this method and to benefit from the advantages of chess from kindergarten to high school. We remain convinced that it is worth putting chess in the school curriculum and use it as an educational resource for developing mental abilities, build logical thinking and forging securities.

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