de la comprensión que tiene lugar en las ciencias del espíritu vale la idea de que la estructura del estar ahí

es proy~cto arrojado, y que el estar ahí es, en la realización de su pr()pio ser, comprender. La estructura general de la comprensión alcanza su concreción en la comprensión histórica en cuanto que en la comprensión misma son operantes las vinculaciones concretas de costumbre y tradición y las correspondientes posibilidades del propio futuro. El estar ahí que se proyecta hacia su poder ser es ya siempre «sido». Este es el sentido del factum existencial del arrojamiento. ~L9.ue todo comportarse libremente respecto a su ser carezca de la posibilidad de retroceder por detrás de la facticidad de este ser, tal es el qJfid de la hermenéutica de la facticidad y de su oposición a la investigación trascendental de la constitución en la fenomenología de Husserl. El estar ahí mismo tiempo hace posible y limita su proyectar. Esta estruc

11.

FUNDAMENTOS PARA UNA TE ORlA EXPERIENCIA HERMENEUTICA

DE LA

. La historicidad de la comprenslon c~rincipio hermenéutico

,

9

l

tura. en la comprensión ahí tradición histórica, y por eso se-l bién existencial del estar de latiene que hallar su expresión tam) guiremos en primer lugar a Heidegger 43. encuentra como un presupuesto irrebasable todo lo que al

1.
a)

El círculo hermenéutico

Y el problema de los prejuicios

El descubrimiento de la preestrJIctllra de la comprensión por Heidegger

Heideg~ sólo entra en la problemática de la he~m~néuNca criticas históncas con el fin de desarrollar a partIr e e as, ~esde el punto de vista ontológico, la preestruc~ura de lla com.. I N otros por el contrario, perseguIremos a cuesri~~~~~ó~o,~na ve~ liberada de las inhibicio?e~ ontológic~s del conce to científico de la verdad, la her~~neut1ca pue e 1acer . t"'P a la historicidad de la comprenslOn. La autocomp,ren~~~~c::adicional de la hermenéutica reposaba so~~e sdu.ttracter de preceptiva 2. Esto vale incluso para la extenslOn I t 1eyana
1. M. Heidegger, Seill Iind Zeit, p. 312.s,. en der Heidh " I 2 Cf Fr Schleiermacher. Hern¡tnelltde. Abhandlung . " ) fi esamente su a eSlon a delberger Akademie ,2 (1959, que con1~;a ne;~~ « detesto c:l que la teoviejo ideal de ~a teona del arte Cf. p. Iza' y en 'Io~"fundamentos del arte l' da se quede slmpl.ementc en a natura e del que dla es obJeto». 331

43. 330

eL ¡lIfra.

Excurso

111.

de la hermenéutica como or :lnon di' , Puede parecer dudoso (UC g',,' "e, as CIenCIasdel espíritu.

cobmprensión; sobre est(~ t~JdPr~eptiva de la ca ~ preguntarse qué consecuencias ' r e. n todo, ~so espmtuaJ-científica que H 'd.. d tl~ne para la hermeneutlca de Ja comprensión a ~,I cgger enve la estructura circuJar Estas consecuenCl' ,'IS 1'10Pnaercler, sertemporalidad deJ estar ahí. , SI teJa an taje sea aplicada a la 11r:lxis)' ésta ' '. s que una nueva teoría di s JOta, a d ecuada a " arte. J>od '.ejerza por fin de l~l1a manera ,( , se su ., . a~llo(olJJp"ensiólItle la (olJJprmsiól:I,I~l ,t~~blen consIstIr en que la gida y depurada de ' d ' f/I!I('/{,a lIorlJJallJll!llle sea (orr/!61 . ,1 aptacJOnes 1I1'1decua 1 s o Indirectamente beneficia' l' , t as: un proceso que p or e 11 vo Ivere/llos ahora na J ad arte " del, comprend er . o '1 . ..fírcllJ~erlenélltis:! propÓSIto e nuevo y con el' r' d ~ ~scnpc!on de l-Ieidegger del {undan~n t l~ce~ fecundo para nuestro Ja estructura circular . f-1cI'd en a eSCrJ e: egger slg?blficado que gana aquí
El círculo no debe ser degradado' .. a uno permisible En él 'ace a ,cl.r~ulo VICIOSO,ni siquiera miento m,is origi'nario ~le una poslblhdad positiva del conocimente ~u~ndo la inter¡'r~taci~:~r ;~I~~esto .sól? se comprende realmera, uluma y constante consiste enmprcldd~do q~le su tarea pripor Ocurrencias propias o n.o e¡arse Imponer nunca ni la previsión ni la alltici~O¡. cO~1ce.ptos populares ni la posición del tema científico desde la c Ol~ ,s~o en asegurar la elaboració~ --.-.;.~.::::.::::~~~~~~c~o=s~a_m~ls~ma. _

vn~~~:~~l~;~::

contra la arbitrariedad de las ocurrencias y contra la Jimitación de los hábitos imperceptibles del pensar, y orientar su mirada «a la cosa misma» (que en el filólogo son textos con sentido, cosa misma no es evidentemente para el intérprete una «buena» decisión inicial, sino verdaderamente «la tarea primera, constantetratan a su vez de cosas). Este dejarse determinar la mirada y última». Pues 10 que importa es mantener así por la atenta a la cosa aún a través de todas las desviaciones a que se ve constantemente sometido el intérprete en virtud de sus

lque

propias ocurrencias. El que quiere comprender un en el texto liza siempre un proyectar. Tan pronto como aparece texto reaun primer sentido, el intérprete proyecta enseguida un sentido del todo. Naturalmente que el sentido sólo se manifiesta porque ya uno lee el texto desde determinadas expectativas relasión de 10 que pone en el texto consiste precisamente en la ·elaboración de este proyecto previo, que por supuesto tiene que ir siendo constantemente revisado en base a lo que vaya re· sultando conforme se avanza en la determinado. La comprencionadas a su vez con algún sentido penetración del sentido. Esta descripción es, desde luego, una abreviación simplista. Pues toda revisión deJ primer proyecto estriba en la posibilidad de anticipar un nuevo proyecto de sentido; es muy posible que diversos proyectos de elaboración rivalicen unos con otros hasta que pueda establecerse univocamente la unidad del seno tido; la interpretación empieza siempre con conceptos previos que tendrán que ser sustituidos progresivamente por otros más adecuados. Y es todo este constante reproyectar, en el cual consiste el mOVírñíeñto-de sentiC10del comprenaere-ínter~

l

Lo que dice aCjuí Heideg rer n I :~ Ja praxis de la comprensió~ . o es rea ment~ una exigencia forma de realizar Ja misma . t' SInO 'l,~e más bten describe la l1exi6n hermenéutica de He'ct erpret~ct<?n comprensiva. La reque aquí está contenido u~ ~rge~ cu m10a menos en demostrar ~írcu!~ ..t!ene un sentido ontof~u .0T:.e en hacer ver que este como tal -sera evidente ara cu ,1C~ P~Sltt,~ La descnpei6n P" a qUler tnterprete que sepa 10 que hace 4 T d' . o a Interpretaclon correcta tiene (lue protegerse
,3, VOrhabe, Vorsicht II/Id Vor ir'], vlamente como dato y pro . • ?r'.J,J' Iteralmeme «lo que se tiene preyecta encarar el tema o I()/ce~t(), o <¡ue se prevé, y el modo como se pro "1' JIlceptos uesde los a éh) dI' ~.,ortglna, en aras del juego de aJab lque se pretende acercarse e preh¡o vor--, «pre-)) preSenta p " ras.!' anteado por la reiteración concreto en que deben ~omars una c~erta 1I1dcterminación del sentido ha po~ido ~vitar alguna parcialfd:dt~i :~rminos. ~u~stra traducción no de la IIteralIdad ~e la expresión (N. del T )servar SIquIera una resonancia 4, Cf" por eJemplo la descri ci' d'" . IlIterpreta/loll, 11 s, que concuerdaPcoon e B." Stalger, en Die K'lIlst der de aCll.erdo Con su formulació d' n esto. SI!1 embargo no podda estar tura solo comienza «cuando e~t'I~1(;~le eldtrab¡a1o dc la ciencia de la Jitera. s ya ezp azados a la situación de un

r

'pretar, intenta comprender elestá expuesto a los errores de opiproecso que deSCrIbe Hetdegger. El que lo que constituye niones previas que no se comprueban en las cosas mismas. Elaborar los proyectos correctos y adecuados a las cosas, que como proyectos son anticipaciones que deben confirmarse «en las cosas», tal es la tarea constante de la comprensión, Aquí no hay otra objetividad que la convalidación que obtienen las opio

n

I

es la arbitrariedad de las opiniones previas inadecuadas sino que en el proceso de lo largo de su elaboración. Pues ¿qué otra como niones previas a su aplicación acaban aniquilándose? La cosa prensión sólo alcanza sus verdaderas posibilidades cuando las opiniones previas con las que se inicia no son arbitrarias. Por
Esto no lo estaremos nunca, y sin embargo po-

lector contcmporáneo».

dremos o temporah) firme. Cf. no realicemos jamás una personal sicmpre entender aunquetambién in/ra, Excurso IV. «asimilación 333

332

~~ta exigencia fun.Y expectativas.t~to. una COndlCJ~n que ya ue las opiniones prevlas que .. Claro que las opiniones son p.e~o es importante que el intérprete no se dirija hacia los textos d.ralmente. un habito IJnguístlCO SlO que se . y el que pasa de largo por lo que el ot~o está diciendo realmente tampo~~ podrá en último. o todas .roblema de cómo hallar la salida del círculo de ras prop. tampoco las 0Plniones pueden ser entendida~ de una manera enter~mente arcomprensión in~orrecta de.cuanto a su legitimación: esto es./ .determu:an mi c?mpr~nslón pueden continuar completamente lOadvertl~as . ¿Cómo de e~ posIble hacerse cargodel texto? tIco acostumbrado y el de las diferencias entre el uso lingüísEn general p~drá decirse (Iue ya la experiencia del choque con un texto --:. ~I . Sin embargo. Concretamente en el ámbito de la teoría del slg?lfica?o hay. La.d~s? .i~~orar lo más obstlOada .Y Sl motlv~n. El que qUIere comprender no puede entregarse desde el principio al a~ar de sus propias opiniones rrevias e . cambIantes (en comparación con la uOlvocldad d~ u.~~ destruya Igual que no esCQ.supuesta comprensión. se encuentra por rinciplO baJO I~ presuposición opuesta de que aquélla es su o~inión y no la mJa. y tlende a presuponer la constancia de este uso cuando se acerca a un texto cualquiera. ello la empre.man:os .ho tl~mpo una bitraria.en~la general. Por el contrario. esta presupOSJCJÓ? solo se vuelve dudosa en determinados casos concretos..p.es 10 e¡ue no~ hace detenemos y atender a la posibJ11?~d de una dlferencla en el uso del lenguaje. I . que Contar como factor de resistencia con el caract~r ll1COnSClente los propios hábitos lingüísticos. ~o~ eso también operan unos ciertos patror:es. ~esde las opiniones previas que le subyacen smo que examme tales opiniones en .e la opmlon d~l. Pero esta apertura implica siempre que se pon.~especto a las opiniones previas con~eOldas e~ el hablto 1ll1gUJStlCO vale también para las opiniones . .100 repres~nta una n~eva dJfic~ltad..oslb~!Jdades vanadas y. No se puede en modo alguno presupone~ como dato general que lo que se nos dice desd~ un t~x~o tlene que poder integrarse sin problemas en las proS-Ias 0pJnlOnes . y esta slem~re determinada en parte por éste.da!TIental debe pensarse como la radica!JzaclOn de un procedlmlento que en realidad siempre estamos desarrollando cuand? compr~ndemos algo. esto es..Y consecuentemente pOSible la 0pll1JOn del texto ..Jrectamente. Es una presu~oslclón general que t?do el que habla la misma lengua emplea as p~labr~s en el sentldo que a uno le es familiar. render un texto tlene que t:!.J convierte por sí JJJisma et/ Jm plantea/mento objetJvo. GaSQS 334 335 .nten~r se pueden mantener a ciegas las propIas OpInIOneSprevlas sobre las cosas cu~ndo se comprende la opinión de otro. ¿cómo sería posible lleg~r slqu~era a perclbu éstos en relación con un texto que no esta capacItado par~ responder ni objetar? ¿Cómo puede protegerse a un texto preVIamente respecto a los malentendi. malentendidos. con las del ?tro..nJ.lenguaJe o d: un vocabulario). el sentido ?el posJble ~a.unto. no todo es pOSible.as POSICIones preconcebidas. J~rea herm:flelltlca se ~ . Con..no más bien.Y lo que a!ir.n.n.sa hermeneutica gana un suelo firme bajo sus pIes. Lo que se eXJge es sJmplemente estar abIerto a la opinión del otro o a la del ..sentldo no concuerda con nuestras propias expect~t!vas.?uc.u~ se ~os haya hecho familiar a través de autores o de un eJerClClOmas o menos cotidiano-o Por el contrario reconocemos como ta~ea nuestra el ganar la comprensión dei texto sólo desde el hábIto lingüístico de su tiempo o de su autor. extrem~ mtegrar por. el problema es cómo puede satisfacerse esta exig. otro en a!guna clase de relación con el conjunto de las opmJOnes propias. Frente a todo texto nues~ra tare~ es no lntroduclr directa y acrlticamente nuestros prol~lOs hábl~os lingüísticos -o en el caso de las lenguas extranJeras aqu~1 q. hasta que este finalmente ya no pueda ser ig~10rado y dé al traste con su .Ien porque en principio no da sentido. Tam~ién a uI se pl~ntea el.e COntenIdo Con las que nos acercamos a los textos y ue constItuyen nuestra precomprensión de los mismos. bien b po~que su .faCIlite la presupo~i~ión .tampoco . examlOandolo mas de cerca. . misma pero no necesariamente de que la compa~t~: Sin emba~go esta comprensJOn. Cuando se oye a alg~len o cuando se emprende una lectura no es que ~aya que olvJdar todas las opiniones previas so~re su ~ontenJdo. entero lo que entendlO /\ mal en sus propIas y vanadas expectatIVas de sentido. .ie~~arelación. Natu. por carta. ~n conversación.las posiciones propias. en cuanto a su origen y validez. pero dentro de esta multlphcldad de lo opln~ble. a través de U? I ~o o por cualquJer otro canal. Y lo mlsmo ocurre en el caso de las lenguas extranjeras: en gene~al uno s~pone que las conoce en su uso más o menos generallzado. de aquello a lo que un lector puede encontr~r sentIdo y que en consecuencia puede esperar. S. o que uno se pone en c. lo que nos es l~~ho por algUIen.! estar en princi io dis Ilesto a de arse eClr a o co ormada hermenéuticamente tlene e mostrarse re- I I . y que se trata de que yo tome conocimiento de la p_~: c~es e e pnnci JO a~ receptlvldad no resupone nJ •.

Medido . SinO desde. Existen «pré)uges le~lt~mes».ca in~entará siempre no llevar a tertlllno directamente sus anticipacIOnes sino más bien hacerlas ~?nscientes para poder controlarlas y ganar así una Heldegger qUiere decir desde las requieremismas. . pero no arbitrariament~.lo . Ofrece también un e}empl? para el hecho de que de ello se sigue una tarea. sino que incluye una matizada incorp?raclón de las propias opiniones previas y prejuicios. 337 ?~ prop'" Sein und z.. ll~st~ación la voluntad de un examen libre y sin c<. Esto es lo que co~prenslOn ~orrecta.". es I~ c?~seCUencla negatlv. proyeeto/9"~.--------- ~am .o hace en .epresenta evidentemente una reducclOn de su~ P?s~blltdad~s . ~I. el temo 5.go esta negativa es sólo secundaria. 163: «El términl~ " re'uicio" es la expresión más adecuada para la gra~ ~oluntad . sino que está en su concepto el q~e pueda ser valo~ad~ POSI\: tivamente o negativamente. desventaja.n. De este modo «asegu.En . Cf.-(J-Ieldegger yfrece una descripción el presunto «leer lo que ta}ñente correcta cuando descubre en fenomenológica complep.rece ha~ers. cuando cos~s que el tema científico se «asegure» en las cosas mismas mediante la elaboración de posición. ~s~e tipO .~or este I?atr~n se vuelve claro que el historicismo. En. ~~a «posición» que en realidad. Sólo I~ f?"ndamentaclOn.. de mantener alejado todo lo que prejuicio! ~o percihjdQs los que con su dominio nos vuelven so!dos haCia I~ cosa de que nos habla la tradición.u~clObasico de la lIustración es el re UICIO contra todo re UlCIO con ello la desvirtuación e la tradición. ma. trasportándola al problema del ser 6. el valor preJudlclal de una predecIsión. Strauss. Con el fin de explicitar la situación hermenéutica del problema del s~~ según posición. dano. preJUIcIo de. slg01fica también simplemente perjuicio.ia toda com~con~ere tico agudeza e su dimenslOn.u esencia: este p~eJ. \jUiCiOS. el que participa en el proceso judicial U?.el . Para.i~ ~egatlvo. mana para prejuicio. ión. se el1CJ/~'ltra el 1IIIS1ll0 sobre el SIIelo de la 1II0derna IJ1IslracióIJ y c01Dp'a~t~ lmpensadame1lte.o ~sta ahora muy le jos de nuestro actual sentlm~ento .one» la preestructura de la comprensión.un preJUIcIo .12 ólgico. En sí mismo «preJu~CIO» qUl~r~ deCir un )UICIO que se forma an tes de la convalidación de~01t1Va de todos los momentos que son objetivament~ ~~termlOantes. igual que el de cualquier precedente. ~us pre- es el que soporta y determll~a. examina la cuestlOn que él plantea a la metafísica confrontándola críticamente con hitos esenciales de la historia de la metafísica. Es~. la comprensión de la tradición.n embar. hace comprensible esta tIadlclOn ~or~':le descubre l~s premlsas ontológicas subJet~vldad.~reJulclo es el corr~lato polémico inequívoco de ese términO tan excesivamente equívoco que es "libertad"». Una comprensión llevada a cabo ?es~e un~ conciencia metódi. La p~labr~. Re/igio1l1krilik SpinOtQI.de la Ilustr~cI. va desde luego más allá de la autocom(>rensión de la metafísica moderna. en el la Ilustración adquiere 'el cOllceplo ~el. . igual que «p~aeJuci!clU~».a.fondo sino lo que requiere la conciencia hlstortco-hermeneutlca en cualquier caso. .g01ficadode «juicio no fundamentado» 6. Son los ~Ien~o de Heldegger. pero uizá aún más pregnantem~~tepa.lOstnCClOnes. por el contrario. previsión y anticipación. puesvecindad con el «praeJudlclum» «Prejuicio» no significa La en modo alguno JUICIO fals~. Pues existe realmente . En esto consiste la concreCión de la conciencia histórica de la que se trata en el com(>render. q~e Un análisis de la historia del concepto muestra que sólo.P!ejuiti~ mat~z ne~at. pese a toda crtf/ca ~l raclOnalrs"10 y al pema1llimto illSlJaturaJista. Y a la Inversa Heidegger desdel concepto cubre en la crl~lca kantlan~ a la metafísica «dogmática» la idea de u~a metafísica de la fiOltud en la que debe convalidarse su cientlfico introduciéndolo Y poniéndolo en juego en. ------:.~. 3 336 s) . p~ocedimiento jurisprudencial un preJUlc~o es u~~ predeclslon JUrídica antes del fallo de una sentencia ?~fi~ltlva. 1 or eso en francés «préjudice».consecuencia no se .e restringido desde la Ilustración y su Critica rehglosa al ~1.hnguístlCO. Lo que Importa es hacerse ~rgo de las propias anticipaciones. SI~O. Sólo este reconocimiento del carácter esencialmente preal p~oblema hermené~juic~ act.. Con el. la garantia del método (y no el acierto objetivo como tal) confiere al 6. previsión y anticipación.. con el fin de que el texto mismo pueda presentarse en su alteridad y obtenga así la posibilidad de confrontar su verdad objetiva con. El razona\ pueda dificultar el comprenderla desde la cosa misma.tr. latino es suficientemente operante ~omo par~ que pued~ hab~r en la palabra. (Vomrtell)..e. Di. SI.Ja~s opiniones previas. ale-Igual que el frances pIeJ"f!. L. tambl~n un matiz POSI~ tivo.taen modo alguno de asegurarse a SI ml~mo contra la tradlclon que hace oir su voz desde el texto. s.d~ . según el cual en el concepto de la conciencia de Descartes y en el del espíritu de Hegel sigue dominando la ontología griega de la sustancia. que él convierte en problema hermenéutico.a de una validez positiva. En Jer y tlellJPO concreta la proposición universal.1'\:o que ahora tiene. . que interpreta el ser como ser actual y presente.o?. junt? al.

ste es finalmente el momento de volver pos. Praeilltlicilllll all(/orilalis el precipilf/llliae' As' . .. Ahora bien. nuestra conciencia histórica. '.rro~es bien el respeto a otros. Lo escrito tiene la estabilidad de una referencia. Cf.Filosofi{/ de 1"espucsta a >uellose 'Au.uichl Imá LeidenIchafl. que trazabaconiana de la investigaciónhacia la investigación un paralelo entre el giro de campo y revolución de la naturaleza.n '1964. I 338 339 . Frank.o una fuente d '. Esta es una conclusión tI~ ~~ca del esplr1t~ ?71 racionalismo.794 s. y lo difícil que es in consecu:~ Cla . I y. la de la sagrada Escritura.lo formula todavía Kant: fen el vad~r. Lo que está escrito no necesita ser verdad.stlan 1 homaslus .e a . la critica bíblica pone en peligro su pretensión dogmática. Hace falta un esfuerzo crítico muy grande para liberarse del prejuicio generalizado a favor de lo escrito y distinguir también aquí. . graphie. . n Aufklarung-» 1784 (cR u artlcu o « eantwortllng der Frag-e: Was ist • « ta .servlrte de tu propIo entendimiento 8. .. investigaciónEine AutobioDen!t:en. En esto estriba la radicalidad peculiar de la Ilustración moderna frente a todos los otros movimientos ilustrados: en que tiene que imponerse frente a la sagrada Escritura y su interpretación dogmática 9.me~taclon no ~e!a.la Xl. en sus LecliollN de praeilldüiis (1689-1690 '. 31 s. Al comienzo d· s .~ rreclpltaclOl1 . 10. E.dlvIslón básica de los mismos: hay que distlng'. lo que es opinión de lo que es verdad l0. cap.ise lf?ahrheil. Esta es la máxima general con la que la Ilustración moderna se enfrenta a la tradición y en virtud de la cual acaba ella misma convirtiéndose en investigación histórica 11. .. Tampoco la tradición escrita.' -" e Urtlcu" en Walch. h/"Iorl' l' la pr'g lres 'Q'uc es la en 1.I. 11.U~ o~.' •.Ivlslon no se refiera sólo al papel que desem eñan los " CIOSen la comprensión de los textos . Intenta y fuera de todo prejuicio. . espacio a otros modos de certeza sino no 'lue slgnlfic~ 9~e el. Cf.}uieáo su dig~}dad. .? a !a t~r?~ía ilustrada de los prejuicios puede ha. sin emhar go encuentra preJulen el ámbit 1 .1l ustraclón?» • . preJUICIOSCOincide con el conocido ostulado fe l~ IIustr~clOn tal como . No es fácil realizar la posibilidad de que lo escrito no sea verdad. 1951. a en nuestras consIderaCIones IntCI~es 1a lam~s apuntado a lo difIcil 'lue es poner en consonanCia con est~ Id~al ~l conocimiento histórico ue confor a. como la de cualquier otra instancia histórica. así como mi recensión en Theologische Rundschau (1950) 260-266.•7. la fagrae. Por eso el problema hermenéutico le es particularmente central. A los ojos de la Ilustración la falta de· una un a.e. pieza de demostración. 1I ' IJ' Si1ui:~d. puede valer por sí misma. como en cualquier afirmación oral. sino que la posibilidad de que la tradición sea verdad depende del crédito que le concede la razón. El que 1a autOrI'd ad sea . l. Kant. f1.os preJuIcIos en general y la pretensión del conoci. Ch '.(J. b) La depreciació/I del pru"icio en /a l/J/s/ració/I En cuanto que ésta es comprendida como un documento histórico. Aunque la citada . la tendencia general de la Ilustración es no dejar valer autoridad alguna y decidido todo desde la cátedra de la razón. Esto no tiene por qué significar que el «prejuicio contra los prejuicios» se llevara 9. I 1 b' nCla.e. que hace suyo este lema si ue así el prInCipIO de la duda cartesiana de no tomar po. PbilosopbÚcbu Lexikon. y la cencepción del método que ' . ' 2. al slgUle~t~ . La fuente última de la autoridad no es ya la tradición sino la razón. L~ ~Iencla moderna. Nosotros podríamos llegar a saberlo mejor. esto es. . 58-68).preJUlcIOS _por respeto humano de los re' . 8.~ e meto o.. " un amento en (e os P!eJulclOS respecto a las personas que los concitan Lo 'l~e nos Ind~c. JUICIO tiene un fundamento en la cosa 1 'l~e eJ ¡<un J~CIO sin fundamento».a ~~~~it~~~~ 7. Sobre él reposa el descréI miento e ~len~lfico de excluirlos totalmente . Y sobre todo G. Un buen ejemplo de ello es la lentitud con que se desmontó la autorídad de la historiografía antigua en la investigación histórica y el modo paulatino como fueron imponiéndose la de archivos y de campo. ci~rto nada tS?bre lo que quepa alguna duda. lo dicho IIIpra respecto al Tratado teológico-polílico de Spinoza.e. I~O . . rrectamente. E. tra la tradición religiosa del cristianisnfo. Krüger. G. Pbilosophiuhe Er!t:mnlllis uná relig¡.JuICII?~.comprender su verdadera esencia desde el d cept dI' d E mo erno con. y . es como una .arse. lene en cuenta esta exige .-u·-fi'-·:"d-·--·-·_P e orIgen 1-'1-" . Cf. Convierte a la tradición en objeto de crítica igual que lo hace la ciencia natural con los testimonios de los sentidos. Pues la cr!t~~a1~~~~n.1~t:~:~c~~nC~~11~7r¡'~~ ~~Iic~f~n rreferente. su autorid~d bien la preclpltaclOn Sita en uno mismo. racionalmente comprender la tradición coPero esto entraña una dificultad muy especial por el mero hecho de que la fijación por escrito contiene en sí misma un momento de autoridad que tiene siempre mucho peso. La ilustración antigua cuyo fruto fue la filosofía griega y cuya manifestación más extremada fue la sofística fue de un género muy distinto y permitió por eso a un pensador como Platón mediar con mitos filosóficos entre la tradición religiosa y el camino dialéctico del filosofar. por ejemplo R. Esta diVlsTóri--tiéñ-e-. ) y en su hl1lle/IIII/( der Verntl1ljllebre cap 13 § 39 40 Cf I 1726.lt~V~Saquellas consideraciones negativas. El concepto de preJUICIOnos ofrece un buen punto de partida para ello. Collingwood.

Lehre 11011 lll 1~e encuellua 1IJ1I1Ub/i. Beilrii d 1766 :g \ .a originaria no es más que la otra cara de la «estuptdez OrIgInaria». 14. y en este saber ya no está enteramente fuera de si misma a.creencia i. sería una suerte haber sIdo educado en los prejuicios verdaderos. sino a través de una ruptura peculIar orIgmada por el romanticismo. Pero todo esto no s~pone nin&ún ~ambio esencial. Como orurle1/111 des por ejemplo en G.\. l\Ieier.':/. cn . Puesto que la razón humana sería demasiado d. una tendencia a reponer lo antiguo porque es lo antiguo. la oposición abstracta de ~lto eS"Eífeconvcrsión a la Ilustración Ilustración.EréThilliesro-aeJa I1ustracióo. el mundo de la caballería cristiana alcanzan un 1:~chIZI~rom~I~tico e incluso preferencia respecto' a la verdad . ahora . Esto se advierte muy claramente en .). Slambrd ! \ e Z IIr der 13.'III( .. esta inversión romántic del patrón yalorador ~Ia Ilustraci ' er et~ar el. 5ino que ni siquiera tienen por qué decir la verdad.hlll Geuh/uhlr F. Tendría inte~~s investigar hasta qué punto esta modificaclOn. pero también más allá de una vida colectiva atenazada en rituales mágicos (como se encuentra por ejemplo en el antiguo oriente). y en cuanto que sabe de poderes divinos está ya más allá del simple estremecerse ante el poder (si es que puede suponerse tal cosa en un estadio originario). como sin duda lo hizo la critJca a la Ilustración y a la revolución de E. etc. EI~ un ¡>cqucño uabajo sobrc los Chi/idrÚuhe J'~lIelle de Irnrnermann. que entra ahora en su estadio mo~erno de fe en la ciencia. Toda conciencia mitica es también siempre un saber. a volver conscientemente a lo inconsciente. .roma'?ticis~o comparte el prejuicio de la IlustracJOn y se hmlta a mvertlr su valoración intentando h~cer valer lo . moderaclOn de la Ilustración 12 preparó e! camino al ~ovJmlento romántico alemán. Toda crítica romántica de la seguirá ahoraLa creencia el cam1l10 en la perfectibilidad de la razón se convierte en la creencia en la perfección de la conciencia «mítica». . la construcción estamental de la socI~dad. La IllversJOn del presupuesto de la Ilustración tiene co12. que sueña con la r~al. Repres~nta la ley progresiva de I~ ~istoria del espíritu mismo y.ada sobre un prejuicio de la Ilustración: el de que el hacer poético. H. ~l .a de/ i/unlinirnlo.brijlfll 11. esquema básico de la filosofía de la historia ~u~ el rom. como la que llomctll al Goet~c (]. Este esquema gana su validez a través del presupuesto del progresivo «desencantamiento» del mundo.lustrada en la perfección. En relación con esto está también el hecho de que la oposición entre un auténtico pensamiento mitico y un pensamiento poético pseudomitico sea una ilusión romántica mont.autocomprensión de! historicismo. ser premisa Intocable precisamente por la reacción romántica contra la Ilustración: el eS1luema de lá superación del mythos por el lagos. N. La conciencia mitica sabe de si misma. Ahora ya no se dice que los poetas mtenten mucho. 3'. lo cual culmina en el reconocimiento de una sabiduría superior en los tiempos originarios del mito. 13ú s.lIl?lon CrIstIana.el. Burke.-~.. L~ sabud~rí. esto es.l1izado un ejcmplo de estc proceso. si bien considero que la aplicación de conceptos sociológicos como «burgués» a Uliscs representa un defecto de reflexión histórica cuando no incluso una confusión de Hornero con J. y. Por supu~sto n? .>hasta las últimas consecuencias del librepensamiento y del atelsmo.-- /~ mo consecuencia una tendencia paradójica a la restauración.-. Buenos Aires 1969). ~ erazón.te con la Ilustración y que llega .n~~a r~c~noció siempre «los prejuicios verdaderos» de la re.ebIl como para pasarse sin prejuicios.antl. pero también la sencillez de la vida campesina y la cercanla a la naturaleza. precIsamente porque el roma!1t1clsmo valora negativamente este desarroll~. H." -_. la comunldad. aunque esta tarea no pueda ser nunca realIzada del todo.los primeros tiempos. Es ~sí como los patrones de la Ilustración moderna siguen determ1l1an~0 la . como creación de la libre capacidad de imaginar.1 . Entiendo que Horkheirner y Adorno tienen toda la razón en su análisis de la Dialeklik der Aujle/áruIIg (Dia/uti. Es la vieja polémica entre el poeta y el filósofo. no participa de la vinculatividad religiosa delllJylbos.' . estatal crlstJana de Europa.mmedlatamente. . Pues los prejuicios verd~d~ros tlen~n que Justificarse en último término por el cono~Imlento racJOnal. del T. la vIda no analIzada ni rota por la conciencia en una «soclcda~l natural». y se refleja en el estado originario pardisíaco anterior a la caida en el pecado del pensar.lz~cJOnde la lIberación de toda «superstición» y de todo p~eJuICJO pasado.clsmo compar.\ en tod<. el esquema mIsmo se" acepta como inconmoviblemente ~~Idente. puesto que sólo producen un efecto estético y sólo pretenden estimular a través de las creaciones de su propia fantasía. he all.-\ . Voss es el autor de la traducción dc ya criticó alcman. La Ilustración ale!.l. e! mun~el do n:ltlCO. Voss.:ieio como viejo: el medievo «gótico».~_. como en Inglaterra y en Francia. En la realidad el presupuesto de la m1sterIOSa oscurIdad en la que vive una conciencia colectiva mitica anterior a todo pensar es tan abstracto y tan dogmático como el de un estado perfecto de ilustración total o de saber absoluto.. Frente ~ la..

Rouss~au.co en el conocimiento de la naturaleza. ~ n. vale aún más deCISIvamente para la conciencia histórica y para la posibilidad del conocimiento histórico. los bombrls MadrId 1966). En todo caso ya Platón desen~asc~ra ~I t1uslOOlsmo de esta teoría del estado en la descripcIón tró01Ca de un estado natural que ofrece en el tercer libro ~e la república 17. 2. retrocediendo a las tormas de comprensl0~ ~el pasado. las reflexione~ que dedicó en su día a esta importante cuestión ~eJ{hlCh/e IInd KlasltnbelJ'fIu/stin. . cuyo origen deble~a v.1histoncl. co~o. de la voz de los pueblos en sus canclOn. entonces la idea de una razón absoluta no es una posibilidad de la humanida~ his. 1934. de los pnmero~ tiempos. . la cual no sabe nada de él. ' ' Q mn&la de .n. ~as grandes o~ras del romanticismo. H.Ia ro ia lib~rta!!L¿No es Cler o.? preJulclO. 12 s. ciencia histórica lo engulle todo en el remoltn.El que la actitud restauradora del romanticismo pudiera un¡r~e a la tend:nci~ bás~ca. como en la liberación del espíritu objetivo caden~s doghlstónco. y al final incluso todo el pen~amlen~o de los conte~p~ráneos. a poco! paso a paso. como SI estos fueran absolutos sino 9ue otorga a los tiempos pasados su propio valor y es ~apaz lOcluso de reconocerles su superioridad en ciertos aspectos.ol~er a rastr~arse. ~ s· len que. 1923 (His/oria y '011- que lo que subyace a ambas es ~~a mis~a ruptura con I~. Cabría preguntarse SI este .lada de I. en la ilustración histórica. la~ colecclOnes de cuentos y leyendas. und die Di&b/er. tan sólo expresa 15. el cultivo de los usos. en el 9ue Ka~t limitaba las pretensiones del racionahsmo.smo.los lndlOs». estas inversiones del romanticismo sale la actitud de la CIenCIahistónca del sIglo XIX..ú!t1mo paso el p~so al conocimiento de sus del mundo ~atlc~s. Gad~mer" Pla/o. qu: ~o mide ya el pasado según los patrones del presente." edición ba.. ~e la Ilustración en la unidad productiva de las cIencIas hlstoncas del espíritu. baJO I. capáz de Igualar en dignidad al conocimiento de la naturaleza de la ciencia moderna . la conciencia histórica que aparece con el romant1Clsmo es en realidad úna radicalización de la Ilustración. el despertar a la percepclón. t~ a eXistenCIa humana. esto es la razón no es dueña de sí misma sino que está siempre re~erida a lo dad~ en lo cual se ejerce.~I pathas empírico de la nueva CIenCIanatu~al con la Ilu~traclOn. La superación de todo prejuici.pues al des~rrollarse. y se entiende a sí mlsm~ precIsamente como realización de la Ilustración como el . La crítica romántica a la IlustracIón desemboca aSI ella misma en ilustración.nustra: ción.Ialt. se vuelve. Se cree tan poco en un sentido asequible en general a I~ razón que todo el pasado. que vlOcula .tórica.tod. propiedad 16. ' .nfluencla de la crítica escéptica de Hume. La depreciación fundamental de .:on Lukács en me some loa preJuIcIos Imlt.concepto no se remonta a la descripción de ~ousseau de la socIedad antes de la división del trabajo y de la IOtroducció~ d~ la.o. la recuperación romántica de lo originario se a~lent~ ella mIsma sobre el suelo de la Ilustración.hqula lUsnaturallsta cuya valIdez queda restringida por su propIa teoría . este intuItIVO d~spertar en un conocImIento hIstórico con distancia. aun ¿Estar inmerso en tradiciones si nific real nmanaa más libre. 1~. Dis. J.?mlr:~ no sólo nuestro ser hombres SIOOtambIén nuestra conCIenCIa histórica. SI para la Ilustraclon es cosa firme que toda tradición que se revela ~nte la razó~ ~o~o imposible o absurda sólo p'. Esto vale no sólo en ~I sent1do. al momento apnó.-G.e:.plantea el conoc~mlen.I~.? ~e. esto es. q.ol/rJ JIIr I'origine e/ les jondtnun/s de I'inigali/i parml. La ciencia hl~tónca de~ XIX es su fruto más soberbio. Para nosotros la razón sólo existe como real e hlstónca. \ tórico de una manera muy distinta a como le es extraña la na343 342 . en . ~f. Pues para la conciencia histórica el caso excepcional de una tradición contraria a la razón se convierte en el caso normal. En M~rx aparece como una especie de re. 1968. no puede ser ya comprendIdo ~as que como «~IStOrico». ef. MéXICO 1969).to histórico. mas ant1guos._' Otro caso de inversión romántica es el que aparece en el con~epto del «desarrollo natural de la sociedad». Este es precisamente el punto con :1 qu.es.social y económica de la lucha de clases 15.a fi01tud que d. 17. La conexIón de la escuela histórica con el romanticismo confir!TIa así que. les hommes (DIJ&IIrso sobre el origm de la desigualdad m/r. uruversal y radIcal. revelará ser ella mIsma un preJUlclO c~ya reVlSlon h~ra posible una comprensión adec'. el descubrimiento de las lenguas como concepclon~s ~el mundo. está hmltada y condlClOnada de muchas maneras? y si esto es así.continuidad de sentido de la tradIcIón.e ?:be enlazar críticamente el intento de una hermenéutIca hlstonca. tod? ~sto desencadenó una investigación histÓ~I~aque fue convirtiendo po~o. Pues el que el hombre tenga que ver aquí consigo mismo y con sus propias creaciones (Vico) sól~ e~ una solución aparente al problema que nos .:lede ser entendIda ~~mo hlstonca.o el titulo Pla/os dlaleJe/mbe E/hiJe.a I. El hombre es extraño a sí mismo y a su destino hls- turaleza. el estudio de la «religión y sabiduría de . esta exig:n~i~ global de . J.

10 antiguo. La precipitación es la fuente de eqwvoca~IOn que 1I1du:cea error en el uso de la propia razón. En este sentIdo. 345 . Mucho antes de q~~ nosotros nos comprendamos a nosotros mismos en la refl~xIOn. a) IIIJ IIIdlVidllO SOIl.eg.ro?lema epistem~l~g.adde los preJUICIOS ¿En qué~e. cuya tarea es defender el sentIdo razonable del texto contra toda imposición.1 de una hermenéutica que quiera ser verdaderamente lllstórlca. De este mc:do se confronta con los librepensadores ingleses (como Colhns. po.>s . Lo que baJO la idea de una auto~o. . y en partIcular de.d. La Ilustración considera.?ente diferente. Walch Pbilofopbisdm LexicolI.que en real. IJIllcho lJIas que SI/S . Su punto de partIda. Walch: 1006 s. nos esta":lC?scomp~endiendo ya de una manera autoevldente en la famll~a.lco .~ma-(undamenta~.neutIco porqu~ ha~ sido reprivatizados por la hlstona.ico clave: ¿en qué puede basars~.1 papa filosofico (se refiere a Aristóteles) y del romano.esto respon?e.=1O a favor de lo nuevo como una lOchnaclon a rechazar de 111mediato las verdades 'sin otro motivo que el ser antiguas y estar atestiguadas en autoridades 19. 19.l?ad determmantes prevIOs de toda «vivencia». Por lo que.Jetlvldad es un espejo defOlmante. qu~ I. sino que somos nosotros los que pertenecemos a ella. y sobre ~O?Odentro de la filosofía popular alemana. Ni la autondad del magIsteriO papal ni la apelación a la tradición pueden hacer supe~fluo el quehacer hermenéutica. Esta era la ld~a cart~s}ana de!. Ya vimos más arriba las esto pero tlue no plantearse aquí de que \./1la I1ustracIon. h~c!a lassocIedad y estado. 1013.j. La autorreflexIOn y la autobiog~afía. la interiorización de las «vivencias» no hodía tender e~ puente.no son hec.SOCIedady el estado en que vivimos.ho~ pnmanos y no bastan como base para e! p~obl~ma ~herme. 18. en el artículo FreiheiJ zu gedenken. cor~le~t~ cerrada de la ~lda Illstón~a: 2. l!?tlthev:ompren?lO epistemol(~gico debe fue capaz de superar una El problema ataduras que lo fiJ~ban a la teoría del conocimiento tradicional. su . La ~ut().o~en Walch ~parece la distinción entre las dos clases de preJUICIOS -autOridad y precipitación-. de las autoridades. re~lidades históricas. por ejem. -los puntos de partida de Dilthey. La l~~te de I~ s~b.más que una chispa en la e \ Sil ser.os extre~os entre los cuales es necesario hallar e! correcto camlOO medIO: la mediación entre razón y autoridad bíbl~c~. Con ello se vuelve formulable la pregunta c7ntra. I~ l.ccI. por ejemplo. es claro que en la base ~e esta ~lst1l1ClOn esta eIPresupuesto fundamental de la IlustracIón se~un e! cual un uso metódico y disciplinado de la r3:zón es su~clente par~ proteger de. 1726.la.r.. quedo p~o~undamente debilitado» . la autondad en cam~IO es culpable de que no se llegue siquiera a emplear la p~~~la ra- Los prejuicios como condición de la comprensión Rehabilitación de autoridad y tradición Este es e} punto del.ltIml.=lplt~~10n como pre)111<. lij.~e1 hombre es necesario llevar a cabo una drástica rehablh~a~l?n de!.ltador ~orma parte en verdad de la realidad histórica ~l~ma. En realIdad no es la lllstona la que nos pertenece.: distinguen ~ lº§ ErC}UICIO~. se refiere a la división de los prejuicios en prejuicios de. <.d~fiende la fe histórica frente a la norma de la razono El preJUICIO de precipitación se reinterpreta aquí evidentemente en un sentido conservador.pl. La di. SI se qUiere hacer justicia al modo de ser finito e hist<?r. ~.=onceptodel prejuicio y reconocer que existen preJUIcIOslegltlmos.e. que parte el problema hermenéutico. son siempre as gra~des reahda~es hlstonca~.mente la raz?n ~n la comprensión de la tradición.n~tru.. y otros) )' .onabsoluta de la razón se presenta como un preJU~CIO hm. La posibilidad de una ve~dad sobrenatural queda abierta en cualquier caso. La reforma prepara así e! floreCImIento . pero en ellos e! autor ve d..metodo. Lo que se trata de ~ombatIr \ zÓn. legltlmos de todos los 1I1numerables prejuiciC:)s cuy~ superaclOn representa la incuestionable tarea de toda razón crítIca? Para acercamos a este problema intentaremos ahora desarrollar en forma positiva la teoría de los prejuicios que la llus344 clu ente de autoridad y razón. Así.rre{lexlon del Indlvld~1O /1<. .de la hermenéutica que enseñará a usar correcta. la IlustracIón ~a hmltado CO? frecuencia las pretensiones de la razón reconocIendo la autOridad de la Biblia y de la iglesia. la realidad histórica Por eso los prejlticios de de tración elaboró desde un propósito crítico. cualquier error. Po~ ~s~ hablamos exa~l!nado la depre~iación del concepto de preJUIcIO. ~u comprensión del prejuicio de la pre<.§tin<:i<?n basfl por lo tanto en una oPOSICIOne~se es -fa: falsidilclinación preconcebida en favor de .I111C/os. ~~to~~dad ~ por precipitación. Las consecuencias de una hermenéutica así no necesitan ser una crítica religiosa tan radical como la que se encuentra en un Spinoza.a gran gesta reformadora de Lutero c<?nsiste en que «e! pr~)wcio del respecto humano.

Sobre ~ ()l1ºuJ. Schleier~acher dlstJngu~ ~o~o causas de los malentendidos las sujecIones y la preclpJtaclón 20. P~se a todo el radicalismo de su pensamiento metodlco es sa~l~o que Descartes excluye las cosas de la moral de la pretenSlon de una ~econstrucción completa de todas las v:e~dades desde la razon.na una grave deformaci.lentc?: rese conoce que el otro está p<.te en su repulsa generaltzada contra toda autoridad. ~a ?POSIClon entre fe en la autoridad y uso de la propia razon. Keügee.que se encuenta vinculado a autoridades puede haberlos tambIén q~e co?tengan una parte de .n~~pto m~S?10 de autoridad. Incl~so la autorIdad anonlma e lmperS?nal del superior. los.fundamento suticientcmcnrc claro en la medida en que no reconoce esta Idea.nprenston.lldo en el ~o. le~a. 766 s y en G. y en consecuencia sólo tiene val?r.va más ~certada. se se .~ . cu. En la me~ld. I macla respecto tiene que ser adqumda SIno qUIere ~pelar a ella. en lo que puede apreciarse por sus cart~s a Isabel.r: tan sostenibles como pudieran parecer. Este era el sentido de su moral provlstonal. Fkeibeil l/lid IVellverwallltllg. IF'erk( 1.ndividual que se opone a la co.ClfU..2. en consecuenCIa sobre ~na acción de la razón mIsma que. Jaspees.. el concep~o la base'de un concepto tlustrado de razón de autoridad pudo convertirse simplemente en 1. De hec~o~ ~l . Pero la autoridad de las personas no ~len~ su fundame~to último en un acto de sumisión y de abdlcacló. Su verdadero 21. Pero esto no excluye que pueda ser también una fuente de verdad. «la pr~fere?cla unilateral pbr aquello que está mas cercano al propto cIrculo de ideas».C_~~ _. no hay duda de que la verdadera consecuencia de la IlustracIón no es ésta sino más bien su contraria: la sumisión de toda autoridad a la razón. 7. A Schleiermacher no se le llega a ocurrir siquiera que entre los prejuicios que afectaban al. carece de un .n ~e la razon.verdad. es precisamente en el concepto de las sujeciones donde se oculta la cuestión esencial.Sin emba~go. La aut?~idad..i. ope.Por la Ilustraciól!' tiene desde luego razón de ser. 231 s. Para cercIOrarse de ello basta remontarse a uno de los mayores pre20. Schleiermacher.autorIdad. como fuente de errores en el uso de la razón. Pero al que trata del método científico sólo le mteresan realmente los primeros. En reahdad no tiene nada que ver ·con obedienci~ sino concon~~¡'~ienlo21.f9Jl~~Pto IIl1~~? y Itoertad.el! llue la vahdez de la autoridad usurpa el lugar del proplO JUICIO. Concuerda con esto el que la vieja distinción retorna con un sentido alter~do tras la victoria de la Ilustración.le~a. y que los fundamentos de la misma.~O. I?ara. lo que desde siempre estaba mcll.>r n~11'~lI: uno en JUICIO 'perspe~e de y tiva y que en consecuenCIa su JUICIO preferente o tl~ne Prles Sin embargo. El prejuicio de precipitación ha de entenderse en consecuencia más bien al modo de Descartes.ndo la hermenéutica se ltbera ~e ~odo vínculo dogmático.de la dl~ls10n tradIcIonal de los prejuicios es un claro testimoniO del triunfo de la Ilustración: las sujeciones se refieren t~~ sólo a una bar~era i. sino en un acto de rec0l1:0cirrli~~~~y_A~~9!1. a autoridad es de hecho una fuente l de prejuicios. s. AsI.s y el encontrar obediencia. entonces el problema de la autoridad se nos vuelve a plantear de nuevo. Su propia reformul~clón . I?staurada . Pero esto ~ólo se s!g~e de I~ autoridad que uno tiene. Este sentido rectamente entendido de autoridad no tlene n~da que ver con una obediencia ciega de comando. Tengo la impresión de que la tendencia al reconoc!miento de la autoridad tal como aparece en K.ó?_ del: . hacténdose cargo de sus propIOS límites.otorga sIno que Reposa sobre el recC?nocimiento y. Von der Wahrblll.dle~cla .H. cosa ll~e la Ilustración ignoró sistemáticamen. Cierto que forma parte de la autorIdad el P?der dar ordene.preJulcto \consolidado por la. y es que resulta eVIdentemente impensable querer esperar a la ciencia moderna y sus progresos para fundamentar entonces una moral nl. rechazo de toda autoridad no sólo se COnVlrtl~ en un . Es verdad que la autoridad es en primer lugar u~ atrtbuto de personas. Las consecuencias radicales de la Ilustración que aparecen todavía en la fe metódica de Schleiermacher no ~o. apenas contienen nada nuevo. que dertva de las órdenes" no procede en ultimo término de éstas sino que las hace pOSIbles.0 c?nt~ano de la razón y la libertad. prejuicios no justificados. atribuye al otro una perspecti. Fr. y me resulta un hecho por lo menos sintomático el que Descartes no llegara a desarrollar su moral definitiva. la esencia de la autoridad no es esto. \ se adquiere. . en el conc~~to de la. 347 346 . La idea de que los prejuicios que :ne determiñaii's'e -deben a mi sujeción está formulada en reahdad ya desde el punto de vista de la disolución o Ilustración de todo prejuicio.a . y al propio.Ilustración. Sin embargo. i OJ cursores de la Ilustración europea: ?~scartes. por ejemplo. Junto a los prejuicios constantes que proceden ~~ l~s diver~as sujeciones a que está uno sometido apar~c~n ~~s JUICtoSequIvocados momentáneos debidos a la preclpaaclon. Si existen también preJuI~lo~ Justlficados y llue pueden ser productivos para el conOCImIento. • c Este es el significado que nos e~ famlltar en el amblto Itngulstlco de la crítica a las modernas dIctaduras.otaI?blé.

Lo consagrado . En realidad la' tradición siempre es también un mom~nto de la libertad y de la historia. ticismo es justamente esta corrección de la Ilustración en el sentido de reconocer que. al especialista. Por supue~to que el caso de la critica romántica a la. pues operan la mls~a 1l1cltnacJOn hacIa la cosa. Sin embargo. y ve en ella un dato htstó.haya que • suponer una oposición tan 1l1Co~~tclOnal. . 'll. ya se pretenda conserv. Aun la tradici<?n más auténtica y venerable no se realiza. El romanticismo entiende la tradición co~o 1<. la conservaclOn es un acto de la razón.l~ustraclón no ~~.> contrarIO de la libertad racional.tracJOn.l~s . momento en que las p. ~s verdad que los prejuicios que ellos implantan están legitI. K 10..con:V.un ejemplo de dominio espontáneo de la tradtctón. y no sólo lo que se acepta razonadamente. . La realidad de las ~o~~umbres es y s!gue siendo ampliamente algo válido por tradlCI?n y procedenc~a. y el!? por la. m~sma razón. 22.~e 1. Las costumbres se adoptan libremente. y nuestro ser histórico y finito está determinado por el hecho de que la autoridad de lo trasmitido.' SIno que necesita ser afirmada. ante .la madurez. Y nuestra deuda con el roman. la fe romantl~a en las «tradiciones que nos han llegado». buena legISlación en base a la inellldlbdldad de la tradtClOn .t~adtcton y razon . Pero precisamente así es . qu~ entre . La supenondad de la ética antigua sobre la filosofía moral de la edad moderna se caracteriza precisamente por el hecho de que fun~amenta el paso de la ética a . al superior. y que su validez requiere una inclinacIón en favor de la persona que los representa.• .ctones o la creación consciente de otras nuevas. rela. Hay una ~orma.que d~bena callar toda razón es en el fondo igual de preJutcJOsa e tlustrada. se .ierten~n prejuicios objetivos. De este modo el reconocimiento de la autoridad está siempre. tr~d.fundamento es también aquí un acto de la libertad y la razón. por ejemplo. este acceso a la madurez ~iográfi~a ~o implica en ~odo alguno que uno se vuelva senor de SI mIsmo en el sentldo de haberse liberado de toda tradición y de todo dominio por el pasado. las dudas y l~s. la capac~dad de permanencia de lo que de . Es más bien una reflexión verdad de la tradlclon para renovarla. . la tradición conserva algún derecho y determ1l1a amrJ¡~mente nuestras instituciones Y comportamtento. lIustra~ión.rICO com~ pue~a serio la naturaleza.como.un por la tradl~lon y por el pasado posee una autoridad que se ha hecho anómma.mados por la persona. Para ello puede buscarse apoyo en la crítica romántica a la ~ .. L~ tradlclOn es esencialmente conservación. porque sabe mas 22. por motIvos aducIdos por la razón. En esto consiste la esencia de la auto• ridad que conviene al educador. al margen de los fundam~ntos de . también por otros caminos. Toda educación reposa sobre esta base. ef. 348 349 . en vtrtud de. tiene poder sobre nuestra acción y sobre nuestro comportamiento.r?plas perspectIvas y deCISIOnes asumen finalmente la posiclon clue de tentaba la autoridad del educador.e trreductlbl~. Aristótcles Eth. que c?~~ede . de trasmlsto?y conservación sin rupturas a despecho de. porque lo que condiciona la com~re~s~on romanttca d. Precisamente es esto lo clue llamamos tradición: el fundamento de su validez. la tradlctOn ap~rece en ambos casos como la contraparttda abstracta de la ltbre auto~eterminación. La faddica frase «el panido (o el Fübrer) siempre tiene razón» no falsa ~orque.cionado con la idea de que lo que dice la autoridad no es Irr~cJOnal ni a~bitrario. aunque caracterizado por el hecho d~ no atr~er la atención sobre sí.la.al ar~e. Sin embargo. Nic.algún m~do ya esta d~d?.la tradición es la oposición abstracta al prIl1ctpJO de la Ilus.le aqut 1l1tenta volverse podrá recibir el nombre de tradicionalis. y que de nuevo hacia la critica propIa la.a llegada ~ . sin embargo. y aunque en el caso de la educación la «tutela» pierde su f~nción con I. En comparación' con esto la llustración moderna es abstracta y revolucionaria. En esta medida la esencia de la autoridad debe tratarse en el contexto de una teoda de los prejuicios que busque liberarse de los extremismos de la Ilustración.e. pero 111 crean por Itbre determinación ni su validez se fundase menta en ésta.la razón. esto es.Jr revoluclOnanamente. La verdadera autoridad no necesita mostrarse autofltana. sino que en principio puede ser reconocIdo como CIerto..crIticas.arla. y esta inclinación puede P!oducJrse. asumIda y cultivada. Esta es la razón de que sean las 1l1nOVaCIO23.autorid~d al superior básicamente porque tiene una VIS!Onmas amplta o está más consagrado. Por problemática que sea la restauracJOn consctente de. Y ya se la quiera com~~t. . ya que su validez no necesita fundamentos racIOnales sino que nos determina mudame~te. de autoridad que el romanticismo defendIÓ C(:)l~ énfaSIS particular: l~_ tradición.(~política».. sirve paraesprot~ger la dlreCCIOnla superi?~~dad del poder contra sino porque crítica cualquier que ~od~la ser verdadera. el concepto de la tradtcton se ha v~elto no menos ambiguo que el de la autortdad. naturalmente. asu~a por decI510n del dirigente.~~. y como tal nunca deja de esta~ presente en los cambios históricos. No creo.

te SI se atiende a la hlstona de la 1l1veStlgaclon Y a la dIferenCia entre la historia de la ciencia dentro de las ciencias del espíritu y en el ámbito de las ciencias de la naturaleza.. Los errores Y las vías • muertas no tienen para él otro interés que el meramente his24. Por tanto el efecto de la tradición que pervive y el efecto de la investiga~ión histórica forman una unidad efectual cuyo análisis sólo podría hallar un entramado de efectos redpro~os~.sus trasformaciones más tumultuosas. así r~sultan comprensibles en su ~Igmficado los objetos de su investIgación igual que los contel11dos de la tradición? Por muy mediado' que esté este I hermenéutica significado. el de sentirse interpelado por la tradición mIsma. ~.odo su derecho al momento de la tradición. con su adheSión a la IlustraclOn históriCa y a la SOCIO logia del saber. 351 350 . rel~~lOn . l~ay hlstonco y el.o como nos comportamos respecto al pasado en . Incluso cuando la vIda sufre . en medio del aparente c~mblO de todas las c:osas se conserva mucho más legado antIguo de lo que nadIe creería.¿P~es no es cie~to que sólo. Sin embargo.loglsmo ep~stemológico que domina actualmente si el surgIr de la concIencia histórica ha logrado distinguir de ~erdad y por enter~ nuestro comportamiento científico respecto a aquel comP?. En cualqUIer caso la comprensión en las ciencias del espíntu comparte con la pervivencia de las tradiciones un presu'V p~esto fundamental.dría ll~gar .ó~ espiritual-científica no puede pensarse a sí misma en oposIcIón absoluta al mod. " El que en las cienCIas del espmtu sea operante un m~mento de tradición que incluso constituye su verdader~ e~encla y su característica.como algo' radicalmente nuevo sino más bien como un momento nuevo dentro de lo que siempre ha sido la relación humana con el pasado. ésta es siempre más bIen algo propIo.onsider~~iones nos inducen a preguntamos si en la esptrttual-científica no se debiera intentar recon<.!achlass 1. 'Jueda por lo tanto muy por detrás de su verdadero ser hlstónco. Por el contrario nos encontramos sIempre en tradiciones. es importante preguntarse.ntl.lgn~~cado ~e ~o tnvestigado es Y sigue siendo la ún~ca . Wer-':. En el comienzo de toda hermenéutica hlstonca debe hallarse por lo tanto la resolución de la oposición flb~tracta entre. integrándose con lo nuevo en una nueva forma de validez.Estas c. por mucho que su origen se sitúe en .>cer. apenas conOCImIento.nto. tradiciólI e investigación bistórica.rtamlento ~atu. En en el comportamIento qu~ r~c?nocerelUCIdar su propIa la tradición otras palabras.a una cO.>~acl?n.nde~cia de la ciencia de la historia que esto implica me parece una ficclOn hberal de la que en general Scheler no deja de dars~ cuenta . 37 La indep~.n. X. como obtención de un nu~vo rla~t~amlento.nuestra caltdad de vivientes históricos. a despecho de toda la metodologla 1l1herent. entre historia y conoclmlClltode la "milla.n?uc. los nuevos p.CO. Pero por otra parte no es simple ingenuld~d h~stórtca q~e el. En todo caso la conservación ~epresc~t... el slgmficado se encuentra no solo al final de tal investigación sino también en su comienzo: como elección del tema de investigación.tnv. No creo que Scheler tenga razón cuando opi~a que con la ci~n. Análo. e. t vestlgacI. es un reconocerse en el que para ~u~stro j~icio hi~tórico posterior no se aprecia .ltado de la razono Pero esto es sólo aparente. l e presente. como ocurre e~ los tIempos revolucionarios. lo que aparece como única acción y resu.e a su procedimie.estlgaclon hls~ortca «objetiva». mucho más de lo que ella misma cree~ ~quella recepcIón y reflexión ingenua en la que viven las tradICIones y 7n la que está presente el pasado? . ejemplar () aborrecible. momento ~e productividad herme~éutica. igual que su rehabtlltaclOn romant~ca.nes.nte !. La in.?O es ~n comportamiento objetivador que pensara como e~trano o ajen? lo.~ame. ¿Es correcta la auto~cepclon de las c~enc!as ~e~ espíritu cuando desplazan el conJunto de su propIa 1~lstoncldad hacia el lado de los prejuicios ~e los qu~ hay que ~Iberarse? Esta «ciencia libre de prejuicios» <:no estara compart~endo. .lanes. aún en el caso extremo de la . . la actitud real no es la distancia ni la llberta~ respecto a lo trasmitido.La c.reahzaclon autentlca d~.' . el determinar de nu~vo el s. SinO un Imperceptible ir trasformándose al paso de la misma tradición. Tamblen la hlstona de la matemática o de las ciencias naturales es una porción de historia del espíritu humano y r~flejo ~e su:s destinos . En este sentido haremos bien en no entender la conCIenCIa histórica -como podría sugerirse a primera vista.es algo ~ue s~ ha~~ tanto má~ paten. .ral hacia el pasado.ta tan libre como la tras formación y la Inn<.~ia de la historia tiende a disminuir la presión preconSclente de la tradlclon (SIIIIung des Menuhm im Kosmos. 1I1vestlgadar de la naturaleza escriba la hlstorta de su CienCia desde el estado actual de sus conocimientos.a borrar del todo las huellas de esta finitud. 228 s. Por supuesto que ningún esfuerzo histórico y finito del hombre P?. como estímulo d~l interés investigador.'. y éste nuestro estar dentro de ellas .ln interés histórico que no parezca contener la ":lenor. la tarea histórica. En nuestro comportamIento respecto al pasado. que estamos confir":lando constantemente.n Ge~·. frente al metodo.ca Ilustrada a la tradición. que dice la tradición.."} En c:onsecuencia.

Y por eso no es adecuado en último extremo hablar de un objeto en sí hacia el que se orientase esta investigación. un res~ltado conclur. Sólo en la motivación del plan. entre la investigación natural. La moderna investigación histórica tampoco es sólo investigación.. Es verdad que nuestro interés se onenta ha~la la cosa.n<. en el que lo único que interesa es alcanzar 6nal~1ente . sino que son como condiciones que se excluyen entre sI y que existen cada una por su lado. pero que sólo en nosotros llegan a convergir.lm¡entosnfenor y en consecuencia tuvo I que ser InducIdo a J~ICIOS equ. . del modelo de las ciencias naturales. cIencIa natural o . por ejemplo. Claro que este c~)ficepto tiene también su aplicación dentr? ~e eIla~. Aceptamos también que estos aspectos no son meramente superados en el curso continuado de la investigación progresiva. bajo la forma de una cierta preferencIa por determinadas orientaciones de la investigación en uno u otro lugar.\ tórico. carece de sentido hablar de un conocimiento completo de la historia. de un descide framiento dIfICil. ~or ~I contrario. del esplrttu ~ las de la naturaleza que vimos realizarse en el sIglo pasado.de l~ matemática como parte de ún determ~nado moment~ hIstÓriCo. SinO únicamente desde la ley del objeto que se abre a sus esfuerzos metódicos. r<:n c~)fisecuencia no es necesario discutir que también en las cIencIas .n l. la materia sólo se nos antOJa realmente slgm6cattva a la luz de aquél que ha acertado a m?strar1a ~decuadamente. Incl':l~().iv?cados en algunas cuestiones de detalle. y no puede ser comprendida teleológicamente desde el objeto hacia el que se orienta la investigación. en. (lue es posible. del mismo modo que en las ciencias de la naturaleza. la Investlgacl<. Esto se l~ace p~ten~e ya en el hecho de que los grandes 10gr<:>sde. y considerar la movilidad histórica de su tema no sólo como restrictiva de su \ J5J) ' . a la autocomprensión de las ciencias del espíritu se le plantea la exigencia de liberarse.n.>n espiritual-científica no llegan como 'Julen dIce a pasarse. Mientras el objeto de las ciencias naturales puede determinarse idealiter como aquello que sería conocido en un conocimiento completo de la naturaleza.rla salidos de la pluma de un historiador actual.En Ia.?mmsen que a los tratamIentos más recientes de la mate.s ciencias del espíritu el interés investigador que ~ vuelve hacia la tradición está motivado de una manera especial . ' . donde la investigación va penetrando cada vez más profundamente en ella.>c. también en ella realizamos nuestras experiencias históricas en cuanto que ella hace oír cada vez una voz nueva en la que resuena el pasado. El lector actual puede abstraer con faciItdad el hecho de (]ue u.1istori~dor ~e hace cien años disponía de un e~tado . (.' teamiento llegan a constituirse el tema y el objeto de la investigación.ublera SIdo posIble el acercamIento metodológico de las ciencIas. Si no fuera asl tampoco h. por el presente y sus intereses. Pero en conjunto leera slemp~e con más agrado a Droysen o.e las leyes de su progreso desde este tIpo de circunstancIas. por ejemplo. Es esto lo que distingue a las ciencias del espíritú de las de la naturaleza.l existe realmente tal objeto. Lo que satisface a nuestra conciencia histórica es siempre una pluralidad de voces en las cuales resuena e! pasado. ) b) El modelo de lo clásico Indudablemente. No podemos veda sólo bajo la ley del progreso y de los resultados asegurados.ente. sino en parte también mediación de la tradición. y la esptrltual-clentlfica sólo representa un estrato secundario dentro del trabajo de las ciencias de! espíritu. Es c~aro qu~ las ciencias del esplritu no se describen de manera satlsfactona desde este concepto de investigación y progreso. ¿Qué es lo que subyace a todo esto? Evidentemente en las ciencias del espíritu no puede hablarse de un «objeto idéntico» \" de la investigación. ~~n em~arg~).ni s!qllier. descnbl~ la 11ls~~r~a la solUCIón de un problema. la analogía. el sentIdo de. La investigación histórica está soportada por el movimiento histórico en que se encuentra la vida misma.n~turales pued~n continuar siendo operantes momentos t~adlclonales. ¿Qué patron es el qu~ se e~tá aplicando entonces? Es claro que aquí no se puede aplicar sImplemente e! patrón de la materia misma que ~s el que ~. en el conjunto de su hacer. pero ésta sólo adquiere vida a través del aspecto bajO el cual nos es mostrada. En consecuencia sólo existe un ~nte~és secundario en la consideración de los progresos de la.de co. pues el patrón de su consideración es evidentemente el ~rogreso de la investigación.ostumbra a decidir sobre e! valor y el peso d~ u~a 1l1vestlgaclO.• ~ ¡ •• I ( < . Lo que ocurre es que la investigación cient!fica con:o tal no . El valor cognitivo de los conocimIentos natura~-clentí6cos o matemáticos no es siquiera rozado por este otro Interés. Admitimos que en dife352 rentes momentos o desde puntos de vista diferentes la cosa se representa históricamente bajo aspectos también distintos. a M. Este sólo aparece en la multiplicidad de dichas voces: tal es la esencia de la tradición de la que participamos y queremos participar.recib.

a a a Herder.o~.pensá~do~e teleológicame.o~secuente. que en el pensamiento histórico a partir del descubrimiento del hele~i~m. solo puede ser ejemplar en un sentIdo hmlta~o. El c. a un mero concepto estIhstlco. tal como vlen~ dommando s?~re todo al pensamiento pedagógico des~e los tIempos del clasIcIsmo alemán. han aparecido en el nue.ca ya no domIn~ solo el campo. 1931.p~o de lo clásico e introduce una tendencIa que acabaría concIbIendo lo clásico como un concepto estilístico y descriptivo! el de u~a armonía relativamente efímera de mesura y plemtud. el momento ~ormatlvo representaba todavía un verdadero impulso para la Investigación histórica. I~vestlgación histÓrIca lo claslco ya no conservo el reconOClnuento de un contenido 'normativo más que implícita o inc~nfes~dan:ente.de la antigüedad clásica y de lo clásico. l~ rel~clón entre los momentos de sentido normativo y sentido histÓrICO.. será necesaria una reflexión hermenéutica muy depurada para .o ?~ no un valor 'clásico designasuprahistórico.mlsmo. Stroux en Naumburg (BeridJ/I der Sddmuhen AJ:atiemle tier Wluenuhaj/en 86. Pero junto a ello empieza a entreverse una conciencia hermenéutica que se vuelve hacia la investigación con un interés más autorreflexivo. .vo sino también como algo espíritu Ahora bien.• tivo y el sentIdo hlstonco del conc~pto se remc:>nt. por ejemplo. Cf. Naturalmente. Pue~to que esta forma . Una determinada fase evolutiva ~eJ de~enir histórico de la humanidad habría tenido por efecto slmultaneamente una conformación más madura y más com354 pleta de lo I~uma~o.objetividad desarrollo de las ciencias de fositivo. y Pero incluso el propio Hegel se atIene.hacer comprensible la posibilidad de que un un derecho clentIfico. Fue un síntoma del comienzo de la autocrítlca hlstónca el que a partir de la pri~era gu~rra ~undial la «filología clásic.o por I?roysen se había degradado. ~sta mediación entre el sentido norma. la ImpOSIbilidad de interpretar -aunque se mtentó.oncepto .del ~rte . pero entendIdo como «rehglOn ?el arte».este VieJo concepto de lo clásico. por ejemplo. El con~ cepto de lo clásico. Cf. históricamente c.en es~e concepto 26. Desde luego no tard? en demostrar~e.mado . Con esto Hegel justifica sistemáticamente la hls. hoy una fase Sin embargo.a» se volviese sobre sí misma bajo el sIgno de un nuevo ~umamsmo y reconociese. a ~Ila. medIa entre la rigidez arcaica y la disoluci~n bar.llistlco de la. es SIn embargo lo definitivamente ajeno al de la antlguedad. obtIene ahora en la ciencia un nuevo derecho de ciudadanía. Inc~uso hoy día sigue viviendo en el fondo de la Idea del «gImnasIO huma25. en la obra de . como SI él mismo pudiese expresar la unidad de un id~al de estilo 26.del ~s~íritu es ya pasada. 26. El met~dologlsmo ingenuo de la investigación histón. sino que en ve~ de es~o se atiende más bien a la configuración de etapas de refle~ón mas depuradas dentro de los correspondientes plant~amlentos. temporal . slgmficado normativo del pasado sea ya sólo objeto de aná1JSls para una razón histórica que se ha vuelto soberana. que realmente hizo época. Korte a. El concept. el elemento normatIvo del concepto de lo clásico nunca llegó a desaparecer p~r complet~.tonzaclón del conce. reunía un aspecto normatIvo y un aspecto histórico.Wmckelmann. la justificada crítica que hiz? A. 355 . entre vacilaciones y titub~os. este concepto. Esto ocurre sobre todo en las ciencias del e~píri!~ que disponen de una tradición más antigua. sugerencIas para un género de reflexión que verdaderamen~e puede . Das prob/em des K lassis&henl/IId die An/ilce. ~omo designación de un estilo el concepto antiguo era cualqUIer cosa menos univoco. Sólo e~ los comienzos del historicismo. Pues de lo clásico obtenga o recupereconcepto norn:atl':o como el en la consecuencia de la autocomprensión de l~ c?nciencia histórica está el que en último ext. como convIene al investigador desde siempre. La filologla claslca. La jornada de Naumburg sobre lo clásico (1930). y cuando empleam?s actualmente «cl~sico» como concepto histórico de un estilo que se determma unívo~amente por su confrontación con lo de antes y lo ?e des pues. El progreso de la investigacIón ya no se entIende en todas partes únicamente como expansión y penetración en nuevos ámbitos o materiales.remo todo ~l.hacer frente al es~ado del problema con justicia y cornpet~ncla.en la canonización de determinados eSCrItores. Con ello ha introducido una especie de autoc~ítica. surgido en la antig~edad y confir. de re~exión sobre en qué consiste realmente la excelencIa de sus objetos más excelentes. SIbIen lo h.ncla de j. la pone. bajo el patrón del progreso de la InvestIgacIón. q~~ estuvo enteramente determinada por W.del desarrollo hlstonco. Por supuesto que aun desde este punto de vista sIgue .nte. jaeger. Y desd~ que ~ste concepto s~ incorpo.~ al vocabulano est. así como la fundacJOn d~ la revista Die Antike son buenos ejemplos de ello. 1934) Y mi recensión en Gnomon 11 (1935) 612 s. ya.ace con un acento filosófico e histórico algo dls~mto: el arte cl~sl~? conserva en él su excelencia. Como arte pasado atestigua el carácter de pasado . una vez que ha ido elaborando su propia tradición en ámbitos cada vez más extensos se vuelve ahora con planteamientos cada vez más afinados hacia los viejos objetos preferentes de su ciencia.

y esto responde por ~gual al uso hngü{stico áñtrguo y mode.). es desde luego ahistórico de la cultura occidental. Por lo tanto. satisfacer y r~presentar a la norma en cuestión.r:te un concepto descriptivo ~n po~er ~e una concle~cla hlstorlca ciendo y estando sometida la conCienCia hls~orlca mls~a. modo inmediato. IV'lbrer (N.. Lo clásico es lo es se reahdad hlstó~lca ~ la . El filólogo tiene razón en no contentarse con aplicar a sus textos el concepto histórico de estilo desarrollado en la historia de las artes plásticas. sino un modo característico del mismo ser histórico. como eléctriCO. en una confirmación constantemente renovada. Bewiibrtmg.>s atrone~ se hace claro que l. y conoce 27. su auténtica legitimación: es clásico lo que se mantiene frente a la crítica histórica porque su dominio histórico. en laintuición experimenta momentáneamente la satlSf~CClOnde una que se de sentido que supera. e~ un mom~~to en que el humanismo proclama de nuevo ~I cara.q~e en el pensamiento moderno el concepto de lo claslco vlruese a usarse para el conjunto de la «antigüedad clásica». que .lclsmo de un ~mckelmann fue deter minante de su orientaCión en Alemarua) se de~tacase. eran los mismos autores que hablan constituido el canon de lo clásico en la antigüedad tardía. Desde luego no es como pretendía hacer creer un cierto pensamiento histórico: que el juicio de valor por el la algo es llamado clásico quede realmente desarticulado por quereflexión histórica y su crítica a todas las construcciones teleológicas en el paso de la historia. etcétera. hace posible la existencia de algo que es verdad 28. va el poder por deésta.i cambiantes y sus efímeros gustos. Ya la cuestión de si el mismo Hornero es «clásico» hace vacilar a la categoría históricoestilfstica de lo clásico usada por analogía con la historia del arte. confirmación y verdad» forman cn alemán un juego de palabras intraducible: Beu'abmng. tiempos objetivadora. Por el contrario es una conciencia de lo. En el fondo lo clásico ~o e~ rea. pero no al modo de ese contacto. ¡lante de toda reflexión histórica y se mantiene en medio de Por ilustrar el asunto directamente con el ejemplo del concepto global de la «antigüedad clásica». fren~e a a lo que era vigente como clásico en el mencIonado s~ntldo.~o» a algo. Es muy facl! comprender có:no el concepto histórico de estilo pudo acercarse I 356 357 . histórIco-desc~lptlv~mente. La historia de la cultura y educación occidentales guardó y mantuvo a estos autores por.en~o» realizó el humanismo. circunstancia temporal. No designa una cualidad que se atribuya a determinados fenómenos históricos.sigue. Con la d.q~e .que de vez en cuando caracteriza a una prodUCCión con~emp~~anea. c~mo un tiempo o una época. El juicio valorativo implicado en el concepto de lo clásico gana más bien en esta crítica su nueva. Por. ~e la reflexlon ~Istórlca (para la qu~ como ya vimos el clas.presente mtemporal que Significa Simulla que ~os mduce a lla~ar . una especie de taneidad con cualquier presente.lm. del T. la realización de una conservación que. un concepto histórico de un tiempo o un~ época que ~eslgnaba tanto un ideal estilística con un determmado c?nterudo. .a del epígono que erige l<. comprendidos.«clas. vinculante de su validez trasmitida y conservada. Los términos que reproducimos como «conservación. y si el poder educativo del «humanismo» no se hubiese atenido a la «antigüedad clásica» conservándola como la herencia imperecedera El GynmoJiI/lJl es la institución de la enseñanza media en Alemania varias orientaciones de base: humanistica. que precisamente satisfadan este Ideal.nístico» 27.ter mod~I.a ~a:ls~ facción de este ideal estIlístiCa deSIgna un momento hlstorlco que pertenece al pasado. el primer aspecto del concept? de lo «clas. Con ell? recog{a. . de un signifi~do independiente toda ?~ derreciar el helenismo como la época del ocasola ycontinuidad decadencia de clasicismo. ésta contiene siempre un registro t~mporal que la articula temporalmente. y Droysen acentúa con razón histórica y el significado del helenismo para el nacimiento y expansión del cristianismo. un nuevo ejemplo de cómo la conciencia histórica comprende siempre algo más de lo que ella misma admitida.co de esta antigüedad. Pero no le hubiera hecho falta llevar a cabo esta especie de teodicea histórica si no hubiera sido vigente todavía un prejuicio a favor de lo clásico. del T.que. ~so ~o e~ demaSiado extraño que al comienzo.~o» es el sentido normativo. 28. a t?da expectativa consciente. Para intentar hacer conscientes estas implicaciones se podría decir quizá lo siguiente: lo clásico es una verdadera categoría el concepto histórico de más que el que por de una época o histórica porque es algo un estilo.Iogró. permanente.la medida en que esta norma es puesta en relación retrospectivamente con una magnitud única y ya pasada. sin concepto ello pretenda ser un valor suprahistórico. natural-científica. es aseqUible de un. de lo imperecedero. que una ha destacado a diferenc~a de los pertene.rno. un '~leJ? uso lingüístico. en su calidad de a~t?res de la «escuela» se habían convertido en canon. cuyo «descubrIm. Con esto concu~r~a el . Pero en .stan~. La enseñanza de la filosofía clásica está rcstringida a los gimnasios humanísticos (N.• no sm razon. Pues los eSCrItores antlg~os.).

ca e interpreta a si mismo. como para Pal!a~io o.iUstico e histórico.. lo cierto es due la ~lIstortzaclOn del concept? significa alla incipiente autoesarralgo. h. que la cultura correspondiente atestigua producclOnes especIales en ámbitos muy diversos. 359 358 . W.se lo dIjera a él particularmente. des Menl&hen. En la disc~sión de Naumb'. por lo tanto una conciencia normativa. De este modo. convtrtt~ndose así en el concepto de una época fundido con el de un estIlo.vía tnterpretaclon.. 20) extrae la consecuenCia hermenéutica de que «un escrito clásico no tiene que P?der ~er nunca comprendido del todo. contendrá ~Iempre al mismo tiempo la conCienCIa de la propia pertenenCIa a ese mundo. Por mucho que de concepto de \ fundamentalmente de la elocuenCIa 1I1medlata el una obra es 30.. hecho de que los conceptos estilísticos históricos como barroco arC¡!C?' etc. y no carece de motIvos el que mismo tiempo su 29. ed.en buena parte a un mismo espacio de tiempo bastante restrlr:gldo. de la distanCia hls~ór1ca.ay algo más. su causas de nltud.' no ~or dzar. de tomar inmediatamente el modelo claslco. 3. Por supuesto que esto no excluye q'.de l~ ':10rma correspondlent~ a este género. lo clásico designa una determinada fase den~ro del c?n)unto del desarrollo histórico de la antigüedad clásIca. de un punto culminante que articula la 11lstorta del género e~ lo de antes y lo de después. Sin embargo. conserva porque se SI mIsmo tan elocl. ello mls~o esta constantemente realtzando esta superación con su propIa mediación. G.c0n:tprensible que sea este desarrollo.comprenslón.n0 tIempo un rasgo retr?spectivo. Fr.as de los géneros literarios se vuelve a un pensamIento hlstÓrtCO. . Pero cl. pre~ente. en el. presuponen todos una referencia al conceptosínormativosude lo c.ó? histórica particular.han desempenado en es.te contexto un papel decisivo 29.. pero esta intemporalidad es un modo del ser hlstórtco . . esto es. si se piensa la historia de estos géneros. Y es verdad que en todas las culturas hay su momento de espl~ndor. stnO de saberlo como un fenómeno histórico que sólo se comprende desde su propio momento. 333 s).. Claro que la esenCIa general de la tradición es que sólo hace posible el conocimiento histórico aquello que se cons.lente que no constituye una proposición s~bre algo des~parecldo.«int~m-I poral». como pasado.le ?bras q~e v~len com(j"f clásicas planteen problem~s de conOCimiento hlstórtcO a una conciencia histórica sufiCIentemente desarrollada como para ser consciente de la distancia.:o ~e. Como concepto est. c. y como dIce Hegel. Sll1? que dice algo a cada pres~nte como SI.tra . lo cláSICOes «lo que se significa y en consecuencia se interpreta a sí.neral de lo claslco se convierte de nuevo en un concepto hlStOrtcO general de estilo. mismo» 30. Hegel. hay en ella al misr. Pero en esta comprensión habrá siempre algo más que la reconstrucción histórica del «~undo» pasado ~I que perteneció la obra.>y más anttguo la conCIenCia de su pertenencia.A. 31. . Y con esto se corresponde también la pertenencia de la obra a nuestro propio mundo.. es decir. muy la oratoria Imp1Jcanel reconocimiento de Las antigua ma la ~ca encla de parucul~rn~ente: al Dlalogul de .. Fueron en s~ momento el cumplimiento perfecto . Y en cuanto qu~ los puntos culmtnantes en la historia de los géneros literartos pertene~en.aSlco y que: sólo poco a poco fueron deponiendo por mismos sentpld¡ peyorativo (W'elen und Wirklirhkeil o essner..slco>~ es alg? que re: no quiera la superación. . es Insasequlble Y stn embargo. Aeslhelik n..laslco se deba a _epocas tardlas. Festschrift für H . critica de la conciencia histórica haya vuelto por los fueros del elemento normativo en el concepto de lo clásico y del carácter históricamente único de su cumplimiento. Lo que se caltfica de . No es casua. el de lo clásico se hace e.declr ~a palabra «claslco»: I que la pervivencia ilimitada 31. La conciencia ante la que se ~estaca la norma clásIca es una conciencia de decadencia y leJ~~a. Es sabIdo que caso autores considerados género ltterarlO. ~odo «nuev<. Esto es justamente lo que qU1e~e.. Por r:nuy. F.1que el co~cepto de lo clásico y del estilo. el concepto valoratt. Minor.~n m~ro testimonio de algo que reqUIere toda. En este sentido lo que es clásico es sin duda . Si frente ~ estas ~orm. Pues aunque la conciencia que acuña este ~oncepto sea una conciencia normativa.>h~-' manismo» comparte con el primer<. Pues para la conciencia histórica ya no se trata. inmedi~ta y v~nculante a su modelo que.ntonces susceptIble de una expansión universal para cu~lquler «desarrollo» al que un telas inmanente confiera alguna UnIdad. para Corneille. B.aslco~ representan en cada los a un determinado como aun. un ideal que se hIZO VISIble en la retrospecclón de la critica literaria. CaUmaco y el Dialoglls de TacIta . Nues. ~~tc:nces lo clásico se convierte en el concepto d~ un~ fase estlltstlca.' .oratoribul. Schlegel (en Fragmente. En lo «clásico» culmina un carácter general del ser hlstórtco: ~Ide ser conservación en la ruina del tiempo.lrg sobre lo clásico se atendió. Pero los que son cultos y se cultivan tienen que querer aprender de él cada vez más». Snell apunta con razln al.erva del pasado ~omo lo no pasado.a este uso lingüístico. y pasU?do por su realizaci. Pero en último extremo esto quiere deCIr que lo clas~co es lo que se aquello que es por siqnifi.«clá. .

le.u el presente se ha/Jan en continuaa ::~:~c~~ e!E9ue el pasado tlene que hacerse oír en la t' . Esto significa entonces que la expectativa cambia y que el texto se recoge en la unidad de una referencia bajo una expectativa de sentido distinta.".umana un sus trato ahisde todo condicionamiento ch~mt p~ensJOln.d ermen utJca e Es una re a e ln lVl ua y o ln lVJduaJ aes e la hermenéutica mgode. Con ello aplica al mundo histórico.na ha tl!"d~de la antlgua retórlca y que arte de compender A J' .r debe pen- todo que parte un i~ef!2 un de la subjetivo •. ..1 L .vd~VIo\.' I/!!p mWuo hada 1/11aCOlltecer de % ~~/:..~ec7amp:~nc}~.de. cada parte texto forma parte del nexo de la obra de un autor. sino que.~!i atorio re untarse Sl esta es una manera adecuada de enten er e mOVImIento circular de la comprensión. no estará operante. aunque dejando de momento totalmente de lado. lo hacemos hacia la perspectiva bajo la cual el otro ha ganado su propia opinión. El movimiento de la comprensión va constantemente del todo a la parte y de ésta al todo.:~ en este fracasado. de lo que eltambién en Cuando intentamosPero donde se hace más patente es en la comprensión de 10 escrito. Cuando no hay tal congruencia. Esta elucidación del mundo ddde el que habla la obra e lo c~ásico no pretende para sí un significado autón~~~ept? lntenta suscitar la pregunta de si esta mediación hi' ~1~1O storlca e pasado con el presente. J.lar· a anticipación de se t'd 1 una re aCIón c¡¡sólo llega a una compren" n 1 7. . I y esto no quiere decir sino que intentamos que se haga valer derle hacemos incluso lo posible por reforzar sus propios arel derecho Así ocurre otro dice.alid~z permanente de lo clási~~n~enltn 01 siempre algo de la CJencla llamada «formació . demasiado dométodo. En lllevaaobjetiva comocada caso desde término en relación con esta teoda este todo de naturaleza Dilthey hablará de «estructura» y de la «concentración en un 3. El criterio para la corrección de la comprensión es siempre la congruencia de cada detalle con el todo.>clásico. Así como la herm :nt.\-\e. La comprensión sólo se tanto subjetiva.absolviendo dcon ello . La tarea es ampliar la unidad del sentido comprendido en círculos concéntricos. comprengumentos. raslal?ado de! arte de hablar al .lJ1~re C' fuerzo hermenéutico. Este hecho nos es familiar antiguas. puntl central» desde ha sido un fundamento comprensión del lo qu desde siempre el cual se produce la de toda interpretación textual: que cada texto debe ser comprendido desde sí mismo.¡ 'Qué c _:g~ta: ~ o~o se inicia el esprensión la condició~ 1erm o~s~cuednclalstlene para la comtradición? En este punto re cor aremose 1aa re la h enedutlca pertenencia a una é' d e com er el todo desd 4J' d' . l lS anca a que c gema mente». ya que hablamos de desplazarse. s e e todo determinan a su 1 . como ya decía. y éste forma parte a su vez del conjunto del correspondiente género literario y aún de la literatura entera. lS anCla en e! tlempo He aquí nuestra Pti. estoS~mtUilet que la comprensión hacírculo hermenéutica significa dis!ing. proceso e construcción está sin em360 todo. Es tarea de la hermenéutica explicar este mi361 - . de un Y: sarJe l/JellOS COIJJO Il1Ia aCds'..mos. como manifestación de un momento creador. Sin embargo.' f! cOlllpre'!!!!. Tendremos que remitimos aquí al resultado de la hermenéutica de Schleiermacher. El significado hermenéutica de la d' t' . la conversación. pertenezca así a la forma de l !sta~cla e lnasequibilidad y la «formación clásica» seguir~ conclen~la dque es la «formación». qu como a a subyace l" ~H. W }-\ '2. v. a I ea e un procedimiento. Aquí nos movemos en una dimensión de sentido que es comprensible en sí misma y que como tal no motiva un retroceso a la subjetividad del otro.~ ~tt bargo ya dirigido por una eXIlectatixa de sentido procedente del contexto de lo que le precedía. la autocdtica de I '. ompren e «canal cabo a reconocer movilid dI' ~ . Pero por otra parte el mismo texto pertenece.lo clásico quiera decir también d' . sto es lo que minada hasta ahora por'l ~dna ~ermeneutlca. lo que éste desarrolla bajo el nombre de interpretación subjetiva.conclencla }ustórica llega sino también en el pro' a lIst nca no sólo en el acontecer :J. 'Jue lace referencia al todo las partes que se deter~il~~ e':Fe'Jlta altravés de! hec?o de que vez a este todo.nc uso a forma de la concomunidad y pertenencia aln» atestJgua todavía una última clásica. Igual y la cada piJibra torma o~etivo deJ nexoaspecto frase. Aprendemos' antes de intentar com que es por e aprendl.?n. Cuando intentamos entender un texto no nos desplazamos hasta la constitución psíquica del autor.o hlstOCJC? como sus trato en la homogeneidad de la ~ ftJca romántlca pretendía ver tórico para su teoría de la na r eza ~. . al todo de la vida psíquica de su autor. del ':. Por supuesto que esta expectativa habrá de corregirse si el texto lo exige. tal como la realiza el presente en todo com orta~ncepto .zaje de las lenguas ne~es~no «constr~ir» una frase parte de dicha frase Ifs~~nder e! slgdnJficado-lmg'iifstico de cada .r.rplazar. tjllt COIIIO lIiifde.

-Pero en nuestra relaCIón con la tr~dlClón. sólo es com acemos esta presuposlrensIble lo ue re r~senta una . esta hermenéutica continúa esencialmente la generalizada idea anterior de ganar en la comprensión un acuerdo de cOII/enido. T~mblen esto es evidentemente un presupues . que suby~ce. cuando el texto no es comprensible. e! sentido de este circulo. o finalmente en la era de la Ilustración donde desde luego se produce casi la renuncia al acuerdo cuand~ se postula que «el entendimiento completo» de un texto sólo debe alc~nzarse por el camino de la interpretación histórica.EErfecta do'fiaeIa perfección cada vez que .nos une con la tradición.to.comllOldad qu~ . van más allá de la «particularidad» de esta reconciliación de antigüedad clásica y cristianismo y conciben la tarea de la hermenéutica desde una generalidad foro/al.no y extrañante del texto.?nsecuente ue la teoría de la comprensió? cul~ine. Por supuesto que en la teoría hermenéutic~ . . est? es.al pueden dejarse ahora de lado.le vJM '2: me gustaría. ue e sentl_o. esto representa una verdadera innovación cualitativa. Incluso. No es SInO muy c.es nuevos. Sifnifisa. \circulo «metQdo1ógi$:o» sino que ~~scribe un momento estrucSin embargo. la antIc~pa~l~n 10ruitiva del todo y su explicaCión subslgUJente en lo Indlvld~~l.Ind~~ld':la el todo. Frente a I!us~raclO~ esto . si se piensa en san Agu~dn ~ s~ intento de me~iar el antiguo testamento con el mensaje <:r1stI. descrIbe este circulo en forma tal que la comprensIón del ~ex~o se encuentre determinada continuadamente por el mOVimIento anticipatorio de la precomprensión.sobre ella es el acuerdo en la cosa misma. y siguiendo sus pasos la ciencia de! XIX. de . de naturaleza formal' .de! XIX se hablaba ya de la estructura circular de la compren~IO~. duda~os de la trasml~ sión e intentamos adivinar cómo puede remedlars~..Ylli~. contrariO. ocupado en un empeno slmJlar. \ un acuerdo alterado o inexistente. romanticismo y Schleiermacher fundan . Según esta teoría el movimiento circular de la comprenslOn va y viene por los textos Y acaba superá?dose en la comprensión completa de los mismos. SInO3jue eSCrI e a comprensIón como liñterE~~~n~<. in una teoría del acto adivinatortO mediante el cual ellnterpre_te entra de lleno en el autor y resuelve desde alli tod~ lo extra.o~l~ rñ1eñto aeUntérp. 'ón en un se . así como de su re~eJo sub}etI~o. o. en Schlel:rI~acher. ~uan~o el.an?. El circulo del todo y las ? Ahora bl~n. por el. y s~lo cuando la presuposición misma se man1fie~ta como InsufiCiente..0 . posee «antici ación de la perfeCCión». Heidegger. que gUla. a toda comprensión llamar una nueva consecuenCia he~meneutlca q'. tal como lo descrJbe Schlelermacher. La antICI aCIón q ~. mantenía una comprensión decididamente matertal de la tarea de la hermenéutica cuando presentaba COl~Osu tarea especifica la reconstrucción del acuerdo entre antigüedad clás~c~ y cristia~ismo. entre una antigüedad clásica verdadera.la ro de la com rensi que no es una comunión misteriosa e as a mas SInO Rartici .o en el prJmer protestantismo.~t El circulo no es. Frente a esto la descripción y fundamentación existencial dd círculo hermenéutico por Heidegger representa un giro 362 partes realización más comp~ensión total. parti. P:ro tamp.no es sub etivo nI o )~IlY9.leemos un tex. La historia tarea hermenéuLa hermeneutIca siempre se propuso como de la restablecer tica es buen testimonio de ello. en la auténtica.L ella su no se anula. pues.Las reglas que seguimos en estas consideraciones de la Critica text~. un precedente inmediato de' Schleiermacher el filólogo Fri~drich Ast.la tradICión. la tradición. toda comprensión. de que proceden y en la que se vInculan te decomo fundamento lade todo esfuerzo hermenéutico.vimien~o.iºn-lde~2. y en e! sentido de que una hermeneutIca aSI no mide y condena ya la tradición desde el patrón d~ la razón natu~al.-r'1ü ~és fmpi'emeñte un presupuest.?co e a o objetivo de este circulo. pero sólo al precio de renunciar a hacer valer la concreción de la conciencia histórica dentro de la teoría hermenéutica. 'per~ siempre en el marco de una re!~ción f?rI?al entre 1.la IPerclbl~~ con OJosalgo nuevo la tradición cristiana. Cuando Schleiermacher. n~raoomprensión de un texto no es un ~cto de la subJetividad sino que se~t~!Tlipa desde la .tCte. Pero en cuanto que intenta una concordancia llena de sentido entre las dos tradiciones en las que se encuentra.o ajo el 9ue nos encontramos siempre sino que nosotros mismos la Instauramos en cuanto que co~prendemos.cipamos del acontecer de la tradición y continuamos determInándolo así desde n~sotros mismos. logran d~sde lueg<? establece~ la ~oncordancia con el ideal de objetiVidad propIO de las ciencias naturales. ' ' Ie-. ~ta comunidad está sometida a un roceso de contInua f s cl2n. acierta con el núcleo del asunto. una conclencl~ 111stÓrICa de alcance universal prescindiendo de la forma encuentran. y ªe~. pues de lo que se trata tamblen 363 .:. El círculo de la comprensión no es en este sentido ':ill t tUñiíóñtológico de la comprenslOn. decisivo.. Ya hemos visto que el objetivo de toda comprensión y de todo consenso m~)fi~ado. por ejemplo. sino que alcanza en !J .

la "' d acar nmera comtorender la o inión de hermenéuticas es Por eso e as as con lOnes 1a'ñrecom renslon u e tener ue ver c e mismo asunto.u:. y no Inte~ta.que ocupan la conciencia del intérprete no están a su disposIción. J~'~ que dice es una perfecta verdad..lle partir de que el que quiere compreflder está vinculado al asunt~ que se expresa en la tradición.aplicació. también en la conversación se entiende la ironía en la medida en que uno mantiene un acuerdo objetivo con el otro. En este sentido la que pareela una excepción viene a ser una verdadera confirmación de que la comprensión implica siempre acuerdo.que n~ puede estar vinculada á1 asunto ar mo o e una UnI a lOcuest y natural. ~sta excepción del comportamiento hermene.nos habla la tradición.maflameute entenderse en la cosa.. Cf. Los preJulc10S y OplnIOneS p~evlO. III [1958)).e..'y. famili~ridad tU~J2s:.e~Lcl~. e esto.Z. ?hsta· en condiciones de distinguir porlos mismo los~si m comprensión misma:-y ~or eso es cosa ~ la h rmenél. La a~ti~ipación de perfección que domina nuestra comprenSI?n esta SI~ embargo. Aunque aquí se trate de una tarea no histórica sino hermenéutica ésta sólo es soluble cuando se aplica como clave un conocimiento obj~tivo.l~nde de la cuestIón.ri1il/g. igual que el histórico.fQ4~stiy~s '1k'irmenté. y que tiene o logra una de~e:mlnada conexión con la tradición desde la que habla lo trasmltldo. pSlc. el momento de la tradición en el comportamiento histórico-hermenéutica se realiza a través de la comunidad de prejuicios fundament~les y sustentadores . . pero no en el sentido pSI~olo~lCO de ~chl~l~rma~her. es.:__ ~?_~~ier:ci~-.xcepción a esta anticipación de la perfección: el caso de la escritura deshgurada o . SinO íTumInar las condICIones baJO las cuales se comprende. ~trauss en Per. posee un caracter.Ulflion and Ihe ar~ of.utlco posc~. I~ «a~lticipación de la perfección» (public~do batu el titulo Zur ¡·ra. como ocurre en la pervivencla e una tra ic!ón sin solución de continuidad...responsal porque.oló&ICao hlsto:Icamente 3~ ~r~uIclo de _ f~~n COntlene pues no solo la formali a e que un texto de e expresar perfectamente su opinión sino también de que r.al juicio estético que. la leyenda que leemos en ella. caso plantea los más complicados problemas hermenéutlcos. esto es.l'. nos inducirían a suponer. Pero est m lca traer a pnmer r lo hace la critica histórica de las fuentes cuando busca por detrás de la tradición.n.un proc~dimiento de la comprensl0n.esfuer:zo de ~(c~~prender» el téxto como la o~ de ot. sino en un sentido verdaderamente hermenéutica.jl/ eñtrea ºQ~tjvid.r . ni el que comprende podría ponerlas por sí mismo.u~Ja .lti a p~gun:~~~~~.~ __ealiza. I~ay una e.líu!i tancIa 1st nca el ertenencI a una tradición.n~estas con~clOnes tienen que estar dadas. A. No solo se presupone una unidad inmanente de sentIdo .?.. .los oJos d7l que la escri~ió. las Instructivas observaciones de L... lo djé9 I 1IJe1Jltllica:--- - conduce al.. Y esle tl1110medio es e ve~ er lo os de la her- w"" d~ lo que nuestras opiniones previas. fur Q!r. 1éste no estás.la hermey néutica.La hermenéutica tiene Q.u~a nosotros la tradlclón es r. y sOlo secun ari e e Ta~bién aquí se nos confirma que comerend~ significa . SeCUll?anO y cOl~firma. es desarrolla.~~!!añC. y en consecuencia la aplicación de la anticipación de la perfección 33.P... pueda guiar al lector.~. . Estc.a. teniendo por cierto lo que éste escnb~. Pero estas condiciones no son todas del tipo de los «procedimientos» o métodos.. sino que la comprensión de éste esta gUIada constantemente por expectativas de sentido trascendentes que surgen de su relación con la verdad de lo referido por ~l texto. en cada caso determinada respecto a algun co~tenIdo. -"be esta posición intermedia que está obligada a ocupar la hermenéutica se sigue q~~ ~ tarea no.l. un slgll1h~ado eJemplar en cuanto que aquí se Supera la pura 1l1terpretaclOn del scntldo en la misma dirección en que 364 365 . En una ponencia para el congreso de Venecia de 1958 intenté mo~trar respecto . con la atención puesta en algo dicho: el lenguaje en el qu.p.en clave. Tamblen aquí se manifiesta una tengg..b.d~~illls!lkmr verdadero De este modo el Sentido de la pertenencia. Igual que el receptor de una carta emprende la~ notlcas que ésta contiene y empieza por ver las cosas con . también nosotros entendemos los textos trasmltldos sobre la base de expectativas de sentido que extraeI?os de nuestra propia relación precedente con el asunto.ro. esto es. La posición e~t:e extrañeza . Rivista di Estetlca Ill.aquí es del hecho de que su aplicación correcta no puede ser separada de la comprensión del contenido del texto. j~.. ' ~~~ pt!. E 19ual que damos crédito a las noticias de nuestro cor. que hacen posible la comprensión de ~esta distinción sólo pue e tener lugar en la llos otros J roducen dos. Sólo entonces puede descifrarse la desfiguración. éste estaba presente o porque en general e~t. 32. Existe una verdadera p'olandad de [¡!IUilil!ripa4. por eJemplo. determina o que pue e ser consl era o como sen~ldo unItano.u'lIrdlgkeIJ des iúJheJiJ&hm BeUllluJsein¡ •..s.:. se.~~~ I.ermenéuticasabe .A. estamos básicamente abiertos a la posIbllIdad de que un texto trasmitido entienda del asunto más Stili) el fracaso del !lJteatLL. e~ . 33. como el ámbito que oculta el mlsteno de la lndlvlduahdad. e~ ella ~e b~s~ la tarea ae .que. comprender las opiniones peregnnas del eS~~Itorcomo tales.

tiene esto en cuenta de una manera completament~ espontánea e ingenua cuando opina que un autor no ~ecesIta haber reconocido por sí mismo todo e! verdadero sentido de su texto.' ductlvo. esto tiene un significado realmente fundamental.mpre determinado también por la situación hlston~a . .r'-t/~ ií~~abe.el de la i~ .qw:_~s. concepto ae q ... No será aquí exagerado hablar de una genuina productividad de! acontecer . /1.9. capaz de equiparar al intérprete con el autor onglOal (como oplOaba Schleiermacher). y que en consecuencia e! int~rprete puede y debe entender con frecuencia más que aquél... En cuanto que ya no se r~fiere a la individualidad sus opiniones sino a la verdad objetlva. precIsamente esto se llame «comprender» era antes .de conceptos más claros. como \)J11 2 ~ mera expresión vital sino que ~c.\(. \Plano lo que . SIO em~argo..-r t'\ ••.usten~a el 1.L e. Todo el mundo conoce esa peculiar impotencia de juicio allí donde no hay una distancia en el tiempo que nos proporciona patrones seguros.~ ~ [K-<-'lttei~. entendIdo.J '~~t~·'/"~ ~(i."llCor no ocasjonalmente SIOOsle!. . sino qu~ ~~tá cubierto por la continuidad de la procedenCIa y de la tradlclOn.·~~.LL. y q~e sólo así podría avanzarse en e! sentldo de una objetiVidad h~stórica. que no ha relegado todavía la comprensión a la historia."V( . C0rn. desde presu- }~~ ..:l un~ diferencia insuperable entre el I~té~p~ete y el ~utor...toma en se~lO s. .nunca yo comportam ~nto sólo re )ro!1yctlvo • ..~l._ ~ r.. El juicio sobre e! arte contemporáne<..1ran:ente ocasional que representan el autor y su públIco orIglnano..lfl. ~ .~tf .dc. O por lo menos no se agota en esto.de un mMo diférente.·r" \' ~b . Pues ya hemos visto que esta fórmula es la adapta-o CJón de un p~stulado básico de la crítica objetiva de la época de la IlustraCión a los fundamentos de la estética del genio.~f-i¿!~J<l~.rensión.~jl. ~tiempo ya no es sí mismo seria causa de que hubiera de ser sa vado porque porprimariamente un abismo división y lejarúa. L... ~ . Por e! contrario ~e lo que se trata es de reconocer la distancia en e! tie~po como una EOslblhdad POSitIva V productiYi del cotp... '\ herinenéutica romántica."l! ....•• '2. "V/\.l v rtud ~~ L~'l. SIO embargo.' \.'(( \.-L\ ti ~ t~u/ .\. J! -../ acontecer en el s.~ \Q)~ W-rz.. comprendía. upera Este era más bien el presupuesto IOgenuo del hlstonclsmo. desde luego el circulo trazado por la la comprensión rompe . A_L (y_o/.algo ~ógico y natural· baste como muestra la cita de ChladenIus.:L. o mejor dIcho.f9mE!~. se gm¡ptea. Ya estética del genio. (.s.~..RI~illfu':-No es un abIsmo devo~ador.d~l Interprete.p'.\el texto no es.ue tiene sus rafees el presente.o(J·(!."pre.\. ellando se comlo conscie~te respecto a lo inconscIente de la produccIón.-íriferpretaclón temporal que ofreCIó para e mo o ae ser-del estar ahí. ues la roductlvldad hermenéu~lca de la d~stancla en elHeiaegger a pudo ser renSI na comoe e ~etllmonto óglco que__ es « lrO ex dío tie~o sólo a com ensa ) t1esCte-IlI.t4.erensión no e§. sie. Pues este s~nt!d? está.~!"-IE~~~! ni en el sentido objetivo 366 del problema hermenéutico..ft~/. Cada epoca entIende un texto trasmitido de una maner~peculiar. la co~ciencia histórica y e! giro psicológ. El.. peroorigen de esta frase y su . E.I 9ue la comprensión ulterior posea una superioridad de prInCIpIO frente a la producción originaria y pueda formularse pC!. dlt.ás -en ·~l·). o ha p~did~ ~er recuperada cuando se hicieron patentes s a orias el hlstonqsmo y cuando éstas condujeron finalmente a aque gIrO nu~v? y funda~ental que dio en mi opinión e! i~pu1so más decI~lvo al tra~aJo ~e Heidegger.l.Schle~~rmacher a la hermenéutica han desacredItado esta dlmenslOn r como un «comprender mejor» no reposa en realidad sobre un hacer conscien~e.en la.. llegar a comprender a un autor mejor de lo que él mismo sc~.-'-l~l.. La dJStañCl en ~ el ti'eiñPO"no esen consecuencIa al~o que tenga q.mla.l(¡O margen: ~~ dIstanCIa en el tIempo y su sIgnIficacIón para la comprenslOn.ico que dio . Cuando nos acercamos a este tipo de creaciones lo hacemos evidentemente desde p~~cios incontrolables. sentIdo de un texto supera a Sll ..yez sjempn:.quedaba al Importa destacar esto sobre todo frente a la teoría hermenéutica d~~ r"gmanticjsmo. posterior. ti.G: L' La_. relación con la hemos investigado el tendremos que volver:' ahora sobre ello por el nuevo significado que obtiene la misma a la luz de nuestras últimas consideraciones.: propIa rretensión de verdad. Por eso podía co ocarse bajo a Ivisa e que ay que.~·V~~=-. Reco~daremos que ésta pensaba la comprenslOn como la re roducClón de una roducción ori i~.erencla que está dada por la c!istanci!\ h~.c CtP~Lt-r':.erende~~.. . ""vt~(Í~1A.:v¿67 1rI. wz no es correcto hablar de «comprender mejor» en relacIón con este momento productivo inherente a la comp. sino que por el contrario remit~. ni en . P~r eso la com. .· l.1 (~. sino que ~ en realidad el fundamento que s. .a. {" 'C.> reviste para la conciencia científica una desesperante IOsegundad.. ue había que desplazarse al espíritu de la época.:~~Cej~.nro. Un autor como Chladenius.. t \ ..ue s~ . pues el texto f()~ma parte del conjunto de una tradi~Ion por la que cada époc~ tI~ne un interés' objetivo y en la que IOtenta comprenderse a SI mIsma. El verdadero sentido de un texto tal como éste se presenta a su intérprete no depende del aspecto . El que tamblen esto.Lo.. pensar en sus conceptos y representaciones en ve~ de en las p~o~ia. y en consecuencia por el todo del proceso 11lstorIco.Este super~oridad básica que poseeBastaría deCJr que.·1 ~ .nde.-'--~·_II. L¿n~' f ... hermené~tica anterior ~ie~pre . a cuya luz se nos muestra todo lo trasmitido.t~\ -ea.

La distancia en el tiem o· . / . filtra.n su propia alteridad. se vayan desconectando n evas fuentes de error . el respecto a actualidad y .ga a s':1stituirlo inmediatamente en su vahdez. ace POSI e e~tenegat~vono tiene una que opera la distancia en el tiempo aparece Simultáneamente su va an murien . Pues mlen~ tras un prejuicio nos está determinando.puestos que tienen demasiado poder sobre nosotros como para ren a la creación contemque podamos conocerlo y-qUe-e6R poránea una especie d hi erresonancia ue no se corresponde con su verdadero conte ••.¡ verdad distingue una la es. que Junto al lado traje del filtraJe diy expansión.ndo a í todas las posibles distorsiones el verdadero sentido. la pretensión de que UI~O puede hacer caso omiso de sí misI?o. Ya hemos ViStOque la comprenslOn cO~le~a alllEonde algo nos i~!~~. Esta es mas bIen la 10genuidad del objetivismo histórico. En realidad el proPl~ prejuicio sólo entra realmente en Juego en. No aquéllos que estaQ. ni lo conocemos nI lo pensamos como juicio. y hacer cons2 cientes los propios prejuicios que le guían en la compre. Sin embargo. conc uida. el abrir y mant~ner abiertas posibili"'dáaes." sus efímeras circunstancias. ola ~tsólo se que lo que desde cosadistanciacontenido quelales es propio. o~ sólo . la reflexión hermenéutica tiene que loga agudización de la auto concienciaestablecer aquí la ciencia. Esta experiencia ha traído a primer plano de la investigación histórica el hecho de que un conocimiento objetivo sólo puede ser alcanzado desde una cierta distancia histórica. baoo (0"1 rende os . La e~~!29a de ~P~~~~s. Pues lo que incita a la comprensión tiene que haberse hech<. Igual que Aristóteles mostró hasta qué punto un problema de este tipo logra aguzar las posibilidades de juicio humanas 34. en base a lo (Iue nos dice otro o un texto. . En este sentido. Pues en tal caso hay ciertas fuentes de error que se desconectan por sí solas. sino que es un luna obra de arte no 34. Este estímulo procede precisamente del encuentro con la tradición. con el fin de que la tradición se destaque a su vez como 0plnIon distinta y acceda así a su derecho. Es . a orllOrl..?le~.. cuanto que esta ya metido en él. A 7. Sólo entonces nu~I2osible desconectar la participjLción correlato.J. Es claro re el hacer patente un I?re~ip irnnHfíl_p-Qoeren suspenso su ¿Mez.ven. de~ viejo problema moral de si alguien puede ser llamado feliz antes de su muerte. es el subjetiva del observado!: la ciencia. el v. s..pregtlllla. tüanoo un preJUICIOse hace cuestIOnable. ~Cómo J?o.d~íaen~onces. .!o .que e sigm ca o objetivo y permanente de algoes en U~nres:itliu?a~12-rlel métgdQ histó¡j. La posibilidad de adquirir una cierta panorámica sobre un proceso histórico en virtud de su carácter relativamente cerrado sobre sí. o. sólo se logra cuando de algún modo se lo «estimula». La dísta~- I vimiento cia· mensión. la pr~clos ver a !!!!1. Esta es la condiCión hermeneutlca s~re~Añó"ra.-S'iIemos cuál es su eXI encla:. esto no quiere decir que se lo deje simplemente de lado y que e! otro o lo otro . pensoE~r comI. sino que ella misma está en constan~e mo. una conciencia formada hermeneutlcamente tendrá que ser hasta cierto punto también conciencia histórica. .edadero sentido contenido en uru:cxu> o en final.co sólo general se hace verdaderamente reconocible cuando pertenece a un nexo más o menos concluido./ mente. en la teoda de En realidad esto es una paradoja. la de todo preJUICIO.:s~~n /w •..a es a UnIca que permite una exp?esiólI completa del verdadero sentido que hay en las cosas.>valer ya de algún. . Pero queda en pie la cuestión de si con esto se agota realmente el problema hermenéutico. sIn0. Eth.r " ) proceso al negar a un sólo que cada vez se agota infinito. Nic. . za r SInO aspecto positivo para la comprensión.0rt1E!L~P.a. todo esto son hasta cierto punto condiciones positivas de la comprensión histórica. emente m s sentl o q e a mera esconexión de los ro ios intereses soore e o Je. No esdeterminado punto 1 tiene la estructura lógica de y. Sólo la paulatina extinción de los nexos actuales va haciendo visible su verdadera forma y posibilita una comprensión de lo que se dice en ellos que pueda pretender para sí una generalidad vinculan te. . de su lejanía respecto a las opiniones objetivas que dominan en el presente. r jul9. metódica de una anáEs enteramente cierto dificultad allf donde un nexo histórico ticos se satisfacen sin e¡ue determinados requisitos hermenéuya sólo interesa históricamente. Sólo en la medida en que se eJerce puede llegar 369 368 . suspension de ·tooo JUICIO.•.3~e co.. llega~ a hacerse visible? Poner ante SI un preJUICIOes ImpOSible mientras él continúe su obra imperceptible.~ el resC?lv:erla. z:nodo e. os dadera cuestión crítica .9s ro lOS r~ ~I Hl embar~~. En otras palabras: cuando está suficientemente muerto como para que ya sólo interese histórica.:St:D1temente apa~ecen nuevas fuentes de comprensión qtl~ hacen pateiltes·orelaclOnes-dnentido lnSOS eChadas.ue que¿rmlte tamb~l!~yayan aparecie1'!dg en conaiclOnes de gyjílr una comprensión correcta.A "SOlO1'ádistancia en d tiempo hace posible de distingUIr vfr.

esto es.!": {abeae. La lengua filosófica ha empleado esta palabra. La conciencia histórica opera de un modo análogo cuando se coloca en la situación de un pasado e intenta alcanzar así su verdadero horizonte histórico..ader~s medidas.et~vo ~e ella ~. Este no es un verdadero dialogo. Aplicándolo a la c~lI1Ctenclapensante hablamos entonces de la estrechez del horIzonte. L~ conclenc!a d~ la historia efectual es c<nprim.lili1:Óri~ ~obr~ to~o cuando nos referimos a la I Y)¡1 d~fe~t~)de la reflexión sino (¡UC está en la esencia misma del 'ser tal sobre la somos. en la ~ituación de ~xamen o en determinadas formas de conversación terapéutica).1 . esto es.e uno llegue a er:tt~?der~ ~Q. . <.r lugar conSin e~bargo.. Honzont. de la posibilidad de ampliar el horizonte.Wc~~ye..e .gnifica entonces la 06tencI()n del hOrIzonte. toda Op1l11On Y.~re decir l/O agotarse no es inacababilidad 11Ilnca lustonco que histOrIa efectual. Ser his/óricoaq'.1I1atl~ldad finita y la ley del progreso de ampliación del ámbIto vI. Solo que habra ~ue preguntarse enton~~s si este le~a no uno. soporta.-\~. hlst~nco.i trasparenc!a y se e1e.al~ . y est~).: • bre todo por del C()~lCept(~ d~ . no desde nuestros patr.lInla correcta. La tarea de la comprensión histórica incluye la eXIgenCIa de ganar en cada caso el horizonte histórico. ~a elaboraCIón de la sItuaclOn hermenéutica si. .nec~ esenci~l~ente el CO~pto del lJ(Jd~ªu. para la ~ltuaclon en la (Iue no~ encontramos frente a la tradición 'Iue queremos c(~mpr~nd~~.qye representa noa P. Por! el contrarIO la conciencia hlstonco-efectual es un momento: de la realización de la comprensión.os~e ª:quélla. conSCiente es tan hlbnda como la pretensión hegeliana de un saber abso~uto en el qu~ la I..Ia II~mlnaclOn dc esta situación.t1-Je: . En este sentido~na exigencia hermeneutlca Justificada .reJuI.sua!..que rehacer el cammo de la fenomenología del Espíritu hegehar:ta. par~ O1:r~cterizar la vinculación del pensamiento a su determ.sus verd..cfe f'Jietzs..1 qu~ uno se p0}lga en el lugar del otro para poder entender/e..IsIble desde un determinado punto.. y más adelante veremos 'lue opera >:ª el~ la oblmción tle la pre/!. La afirmación de qu~ la historia ef~ct~al puede llegar a hacerse completamente . 372 " .\/llIaIIO/l der ¿til y por E.1spersel! L}¡e .cIOS contemporáneos sino desde su propio hOrIzonte. de la apertura .cn~ en .mportamiento subjetivo y en consesecuencI~ prefigura y lImita toda posibilidad de comprender una tradICIón en su alteridad histórica. en cuanto determina.ha. entr or lo tanto'~ n~er un saber ob. que por.. la reflexión to. sino que10s contenidos objetivos de la conversación no son más que un medio para conocer el horizonte del otro (Piénsese.che y Husserl.a lo m~s cercano sino poder ver por encima de eJlo. y representarse así lo que u~o quiere comprender en .es el amblto de VISIón que abarca y encierra todo lo' que ~s V.~ofl/ll. de hacerno~. aSI .35. El que tiene hOrI~ zontes puede valorar correctamente el slgntficado de todas las cosas llue caen dentro de ellos segú? los patr.l p~sado en su propio ser. El que no tiene horizontes es un hombre que no . sustanclalJdad que la 'lue en toda subjetividad se muestra la " .e determlOª .mas cerca.n cambio tener honzontes slgntfica no estar lImitado .>nsClente una sltuaclOn es una tarea (lue en cada caso re.la situació!l ha sido explicada so. !¡mita bs posjhjlid-1dcli d~l'. }. idea de su posición y horizonte. El que omita este desplazarse al honzonte hlstónc~ desde el que ha?la. pcro estauna preaeterm1l1aCIÓn en. c<.u.>tra parte esto no significa en modo alguno que sea un regl11slto que se pueda satisfacer plenamente. uno .tamblen para la SltuaClOn hermenéutica. Rothacker. porque.El concepto de la S~clQl1-1!. 373 .)l. el hac~ ~encla de la SI/ilaCIón ll~~~ca.. E igual que en esta forma de diálogo el otro se hace comprensible en sus opiniones desde el momento en que se ha reconocido su posición y horizonte.1~IDnIg}sión. ~~rrecto pa"faTaSéueStiOñesCjüe se nos plantean ~ara a la tradlclona: de -rr5tiffibléñ-rñréfé'iiiñte-mroJar de hOrIzonte en el marco pretensión de la conciencia hIstÓrICa de ver e.co.e sufiCiente y que en c()nsecu~ncia sup~rv~lora lo que le ~ae. la tradición estará ahocado a malentendldos respecto~nificado de los conte~·lÍd.! uno ropia. grande y pequeño.t~ la altura del concepto.~e cerca y lejos. E.!.se encuentra siempre en una situación cuya iluminación es una tarea.. por ejemplo.T~~o presente ~nit? tienc sus límites. ara el que piens~ his~oncamente la tra~hclOn se p hace comprensible en su sentido sin que uno se entienda con ella ni en ella.de vls!e t z una dJflcultad no e e I~Iconcepto de la situación se caac-I!.I!_~h. Desde esto la tarea de l~ hermenéutica filosófi~a puede caracterizarse como sigue: tiene .us. Tampoco se puede llevar a cabo por completo .I. 1\1 concepto de la sit ac~on le perte.?nes . Todo saberse proce e e hIstonca que p~d~:nos llamar con Hegel «sustancia».istoria llegaría a su completa auto.. Se está en e a.um. Ocurre como en ~) diade la comprenslOn que le eXIge a se hace deudor preclsame~~e logo que mantenemos con alguien con el único proPÓSitO de llegar a conocerle.?nes y p.e .. de nuevos horizontes. la que ':~lI1case pu~de d:l. cumplimiento por entero.:ana. La CS~fll~tura ¡. sobre todo des. sin que esto implique sin embargo ~. no se busca el consenso sooréuntema.

comienzo de Unzeilgemiiue Belrachlulloen '" 374 . Pero 10 nQ es que es' Enorg. esto es porque un? se desplaza a la situación histórica e intenta recon~truir su hon~onte. hlstonco al que éste pretende desplazarse? ¿Es u~a d~scrIpclón correcta y suficiente del arte de la comprensión h.~a~1I10 con nosotro.s.~_arñTnoj' que-1ia~~_ :!. si esta descripción alcanza real.::c> El horizonte es más bien algo en lo que hacemos nuestrQ. a los que nada v1l1cula con el nu~stro. ~ntenta c~mprender históricamente es privado de su pr. del que vive toda vida humana y que está ahí ~aJ? la forma de la tradición se encuentra en un perpetuo movimiento. . de romper los horizontes cincunscritos por el mito Úl11cos.Qn~~ his~óri S1l1 .-uno--ti~ne-q1Je tener siempre su honzonte para 'pQder. precisamente porque es uno el que se desplaza a su situación.. que hace es poner enensuspenso de co~ e pOSIbles pretensIOnes. los que puede vivir una cultura 36. ¡ Surge entonc~s la cuestión de. d~l otro. desplaza. a la situación de otro hom?re. Ef hori~onte se des'plaza al paso de qUien se mueve. Se cree comprender porque se mIra la tradICIón desde el punto de vista histórico. la situación no le.esto es se hará consciente de su alterIdad. Pp:o uno tiene qlle \ tace el sentido del « esplazarse».nomeno hermenéutlco. retrotrae su p.. En. Ya hemos VI. de su 1I1dIvldualIdad ¡rreductible. por e! contraCuando nuestra conciencia histórica. ¿Puede decirse qu~ en e! !lOnZonte del propio presente es algo tan cerrado? 'Es siqUiera pensable Zonte cerrado? una situación histórica limitada por u~ hori- r:'" duda un horizonte histórico.!es dlst~m?-s. . ¿Existen realmente das ~o~.así se ejemtraerse a sí mis~asta esta otra uno se Sólo por s.5ercana l~s culturas miSiñomo 11lstonca d~ la eXI~t.que también esto es necesario en cuanto que se Intenta dmglr la mirada realmente a una situación distinta. y en este sentIdo tampoco hay horizontes realmente cerrados.. Ganar patrones más correctos.dos. Recuérdese el reproche que hace Nietzsche al histonc~smo.' aquél en el que vive el que comprende y e honzo~te.Zarse? EVidentemente no algo tan sencillo como «apartar la mirada de sí mismo». ~or supu~s~o./\'Vl:l :r" . fe. Fr. deCIr siempre todo más grande y en un hOrIzonte qUiere Tampoco es 375 . por el contra:io. sideraciolles inlempeslivas).ropIa POsIcIon a la inmunidad de 10 inaseqwble..c:llQs . que concepto tanto horizonte se hace proPI~ como la rebasa aerorr-o:-El de la parttculandad aquí 1I1teresante porque expresa esa panorámica. .etenslOn ~~ deCIr la verdad.g~~plazarse a una situació~ cualquiera.StO la génesis de! pensamiento histórico en que éste as~m~ efectIvamente esta ambigua transición del medio al fin.~tos forman ese gran honz~nt~ 9ue se mueva " j por sí mismo y que rodea la profundIdad hIstonca de nuestre j auto conciencia más allá de las fronteras del presente. se desplaza hacia horio tq<19~. a sI mIsmo fuera de la sltuac~ón de un posible consenso. afecta. la de que ~ay que aprender a desplazarse a horizontes ajenos ~ ¿Puede deCirse en este sentido que hay horizontes cer~a.a-mo'Vilia¡ia q~. ~ objeto todas' :. c~nvIrtIendo en un fin 10 que es sólo un medio. co~pren~erá.ncíilñiiña?r:r-es'tribapiecisamente en que no hay una vIn~ulaclOn absoluta a una determinada posición. cs>. Este desplazarse no es ni e~patfa de u~a individualidad en la otra ni sumisión del otrO baJO los propIOS patrones. 36.que de~e a~canzar II (Con- I~l aprender a ver más al1iide lo cercano y de 10 muy cercano. No es la concienci~ histórica la que pone en movimiento al horizonte limitador.Istónca. ¿Qué signifícá en realidad este oespl3. En uno y otro ~aso J ~J que busca comprender se coloca. el presl!nto fenómeno ong1l1~n~ ~el so/m ¡pse? !gual que cada indiv~~o e nunca Indlvld~o solitario porque está siempre el-horizonte-Cffiaao e~t~~_lénd?se a con otrQS~ es-urra-abstraéCi'Oi'r. m~s amplia . En realidad es un único horizonte el que rodea cuanto contiene en sí misma la conciencia histórica. uno le.. ~O no será esto un nue:v:o reflejo romántico. Nietzsche. lo que convierte a ésta ~sus 1. El texto que se. sino que en la conciencia histórica este movimiento tan sólo se hace consciente de sí mismo. significa siempre un asc~nso ~acia una ~eneralidad ~uperior. sino precisamente verlo mejor integrándolo en • un que comprende.mente al. El pasado propio y extrañ? al que se vuelve la conciencia histórica forma parte del honzonte móvil desde el que vive la vida hum~n~ y que determina a ésta como su origen y como su tra~I~I?n. la ficción de ~na isla Inalcanzable tan ar~i~cio~a como el pr~pio Robinson.30tendad. Este reconocimiento nocIml~nto obJetlv~. una es ecie de ~oblnsonada de la I1ustraclon histórica.m render una tradIclOn reqwere por-eC cootrario.. TambIén el honzo~te del pasado. Si situaci~.-f. la ~edIda en que atiende no sólo a 10 que el otro Intenta decIrJe sIn? tam~~? a la posición desde la que 10 ha7e.atisplo. De hecho se ha renunciado definitivamente a la p~etensIón de hal}~r en la tradició~ una verdad comprensible~' d e pued~ ser valIda para uno mismo. rizontes históricos esto no 9uiere decir que se traslade a mundos extraños. este sentido. no desatenderlo.

Pero por ~tra parte ella I?lsma no es. U~o no. SJllO una especIe de superposición sobre una tradición que pervive. ho~~~!sto~~~~S __9!!~1~':!1?!~!~ gª~:l~: COlllpieñr es.~r~. tarea.~tanto. sino que se recupera en el propio horizon~: co~prenslvo del presente..!JIlo en esarro ar. y a mlt1r que es necesario llegar a elaborar esta situación como hermenéutica..\ 376 _.2 ni lo otro lleguen a destacarse exphC1tam~nte por SI mIsmos.hist6rico-efectual». por I. ~u propia alteridad y por eso destaca el hOrlzonte de ~a tradlclon respecto al suyo propio. Es el . Importa sin embargo el hO.e hl~tónCo que .- .::~~~!~ pues representan aquello más allá de ~I ya no se alcanza a ver. "(" 1 artfan~os entonces de que eluna sltuaCl n ermeii"élittca está :. es conscIentedlstJllga aeTael-presente. A la realiZación conffólioaae esta con dImos del ~onzonte el Iverda. el problema central de la hermenéutica estnba preCIsamente en ella.~~. l. y por eso está ab?cada a recoger enseguida lo que a~aba de dest~car.:. El hOrlzo~te. mante~erse y de que frente ade que lo pasaao taca como fundamento _y l.-!.e. Por de los testimonios ~ importante comocon las 'p'!~i~~. Todo enc~entro . problema de la aplicacióll que está contenida en toda comprenslOn. < Pero si en realidad no existen estos hOrizontes que se destacan los unos de los otros.r.una bu~na descripción de la conciencia histórica la que habla con Nletzsche de los muchos horizontes cambiantes a los q~e ella ens~ña. co~ ~I . Por su proque ganar para si un hOrlzonte histórico requiere un intenso I~ l~ esfuerzo. pues :n ella lo vIeJo.acervo que de 0Einionesselimita del error ellolaalfertdacfaef determina y des. .te.>rit~.!!oi~).'\ ~emos descrlto antes como «poner e~due~o» los prejuicios.\§q~e 1... y no se consolida en la autoenajenación de una conciencia pasada.. El que aparta la mirada de si m~smo se priva ¡ustament.~_ tare ermen utlca consIste en no ocu tar esta tenSlOn en una 'a~lml aCI.n_l~~~Qm~_?~I.!~ .~_ Isiempre el procesqfle de esta. ¿P?r qué hablamos ento~ces de fusión de hori?. tada del pasado de2entido.e del horizonte histórico.l!LComprenslOn tiene lug~r una historlCO lleva a cabo S1rñUltaneamente su superaclOn.s.!!I}!g.92~~. y lo nue\ o crecen . ~a~~~~~~ne lugar constantemente ~n el don. '1: a lo hemos puesto de relieve en otro momento: una . Estos forman asi el horizQ!!~~~. cómo todo esto tiene lugar bajo la forma de un proceso de Ir destacando aspectos.conciencia verdaderamente histórica aporta siempre su propIO presente.rlzonte del un fijo va: I10:~.va=.~.gc:nua..remont3odo su fronter~ .j óDlígadoJ a proyectar concienCIa hIstÓrica.c. como hemos intentado mostrar.La'fuerza ~usTó~ resuntos «hori ontes ar!!. ~~E. horizont~ del E~~stá en un obligados constante formacJ<SilenJa medIda en que estamos proceso de a) poner ~a constantemente todos nuestros prejuicios. Lo que debe destacarse tiene que destacarse frente a algo que a su vez deberá destacar~e.Jª--!!. Destacar es sIempre una relación recIproca.e sustrae a las esperanzas y temores de lo . de aquello..a desplazarse.l.a consclentemen.~ª!g~~. En la realizª<:Lº!!~k. ~ es-ra-razón por la que el cOI?portam~ent~ hermenéutl':o t esta.E. siempre juntos haCia una validez Ile~a.Qntcs. unleJOSpresente essólido.~~p~ct~y~ asimilación precIpIconstante impedir una. y lo hace viéndose tanto a si misma como a lo .arte de esta ~rue~a es el ~E=uentro con e! pasado y la comprensl~º~!!C~~~lct~ll ael~q~~-_I!c:sotros inismos' procedemos. de estos nos es le~ con~cl a por la (IISi!!1 "di.y sale al encuentro eso es una tarea tan que le es desde esta determinación. Sólo entonces se llega a escuchar 1a tradiclOn tal como "ella puede hacerse oir en su sentido propio y diferente. de VIda. s.·ó_~_!:.~~~m~ ensL!!!ismo ~ h~ _9. una fase o momento en la realización de la comprenslOn.es el contenido de este concepto de ~(ºe~¿:a!». Es lo mismo que . Consideremos un momento cuál . Ciel preseh~te no se Torrria··pues-al·margen-tlel pas~do.fin de medirse consigo misma en la Unidad del hOrizonte hlstorlCO que alcanza de esta manera. ciencia de relaciones.0uno \J\J Y. y la idea de Nletzsch~ de las desv:ntaJas de la ciencia histórica para la vida no concIerne en reahdad a la conciencia histórica como tal sino a la autoenajenación de que es víctima cuando entiende l~ pIa esencIa. históricamente ~eotromoderna verdaderas la historia comosupuesto ~etodolo~{a la en sus.ºJ}i~Q_que. El proyecto de un horizonte histórico es. La un hOrl~ont.se d.~r.?rizónticafUSIónelleproyecto ya comonombrela que de «tarea de la concienciª-.haCIa las p~ofu-ndídades deJ~uradkión? Plantear esta cuestlün lmp1Jca ~?mítíi-'~Jj~~~U#f<la:ª1~ situacl n ~r: la que la comrrenslOn se conVIerte en tarea Clentl ca. En realidad el. Todo destacar algo vuelve simultáneamente v1S1bl~aquello de lo que se destaca." del pasadomas prQ}{Jmo.I. Así en herenciade-ia-he-rméñbrtica romántica el positivismo estéticohistórico lIegó}a ocultar po~ compl~to esta. NI e~~_. Ya hemos visto antes. y no senCIllamente de la formac~ón de ese horiz<.í relación ingenua de los vIeJos tiempos consIgo mIsmo y con sus orígenes. determInada por los prejuicios que nosotros aportamos.<on la tradición realizado con conciencia histórica ex erlmen~a eor SI mismo a relación e tensión entre texto ~~sente.

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