2012

Zamora Spirit
Cuadernillos

(Zamora)

Fotografías Luis F. Guerrero

La ciudad de Zamora, capital de la provincia del mismo nombre, está situada en el noroeste peninsular, con una superficie de 10,5 Km cuadrados, a una distancia de 248 Km de Madrid, 62 de Salamanca, 90 de Valladolid, 135 de León y a 85 Km de la frontera portuguesa de Bragança.

Enclavada en la submeseta norte, junto al rio Duero, tiene una altitud de 652 m. sobre el nivel del mar, su clima es típicamente continental, con inviernos fríos y varanos calurosos, este tipo de clima favorece la siembra de cereales y la plantación de viñedos (en la zona de Toro, principalmente) Actividades agrícolas que tienen un desarrollo importante, junto con la producción de remolacha, maíz y girasol. En la ciudad se concentra la actividad administrativa y de servicios de la provincia, tiene una población aproximada de 66.135 habitantes.

Esta comunicada de Sur a Norte por la N-630 y la A-66 de Savilla a Gijón, Ruta de la Plata. De Este a Oeste por la N-122 de Zaragoza a Portugal y la A-11, autovía del Duero, que comunica con Tordesillas. El ferrocarril, la cruza por la línea Medina-ZamoraOrense-Vigo.

La ciudad de Zamora, se asienta en un teso o plataforma de areniscas, tajado por el río Duero que se prolonga hacia el Este para descender cerca de la desembocadura del río Valderaduey.

Su posición estratégica en el paso del río y encrucijada de caminos en la Vía de la Plata, que desde Mérida iba a Astorga, la convierte durante la dominación romana en mansión, la "Ocellum Durii" de los itinerarios de la antigüedad, con la de los pueblos germanos a la Península Ibérica, suevos y visigodos se establecen en la ciudad. Durante el siglo VII debió conservar su condición de mansión como lugar de paso con funciones urbanas, pues en ella acuñaron moneda los reyes godos Sisebuto y Suintilla, en ambas emisiones se lee "Semure" nombre con el que aparece citada en documentos de la época.

Aunque se desconoce si fue ocupada o no durante la invasión musulmana, su presencia debió ser duradera, paradójicamente el nombre de Zamora parece derivar del vocablo árabe "Zamarat" que significa esmeralda.

Sin duda la edad de oro de la ciudad va de los siglos X al XIII, época conocida por su protagonismo en la Historia de la Península. En estos siglos se conformo su estructura urbana y se levantaron la mayor parte de los edificios arísticos más importantes.

Aquí nacieron, residieron y murieron muchos reyes castellano-leoneses, como Alfonso III, Sancho II, Alfonso IX o Fernando III el Santo. Su territorio fue escenario de las guerras de frontera con el Islam y de las luchas intestinas entre los reinos cristianos, perpetuadas en la tradición literaria de los romances del "Cerco de Zamora"

De este romance es el célebre dicho "No se gano Zamora en una hora" cuando tuvo lugar el regicidio de Bellido Dolfos en la persona del rey Sancho II, en su intento de arrebatar la ciudad a su hermana Doña Urraca. A medida que la frontera musulmana se aleja, Zamora va a perder su función defensivo-militar, a pesar de todo, durante los siglos XIV, XV y XVI consolida su desarrollo urbano. Juega un papel destacado en el movimiento de las Comunidades de Castilla, por el particular matiz que en ella tuvo la revuelta al ser capitaneada por el obispo Antonio de Acuña, uno de los más destacados comuneros. Los síntomas de la decadencia castellana se manifiestan en Zamora en la última década del siglo XVI. La despoblación, el estancamiento agrícola y las epidemias traen el hundimiento de las actividades económicas. En el siglo XVIII la conyuturaque se deriva de las guerras de Portugal y Gran Bretaña, determino una revalorización de su primitiva función de plaza fuerte. Con la nueva administración, la ciudad pasa a centralizar las principales funciones militares de Castilla la Vieja.

Se construyen dos cuarteles y se instala Capitanía General y la Academia Militar. Durante la invasión francesa, su territorio es lugar de enfrentamientos entre las tropas francesas y las partidas guerrilleras. La ocupación francesa fue un desastre para la ciudad que perdió innumerables obras de arte. El ejército aliado, al mando del general ingles Wellington, la libera tres años después. En 1850 su población apenas llega a los 9.000 habitantes y la actividad industrial es escasa, con un comercio deficitario y que se sustenta en los vinos y granos, únicos productos exceditarios de la provincia. Con el siglo actual llegan las dotaciones viarias de carreteras y ferrocarril. A pesar de todo el proceso de desarrollo de la ciudad sigue siendo lento.

Edita: Zamora Spirit Diseño: espacio62 Fotografía: Luis F. Guerrero Zamora 2012

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