10 LA VANGUARDIA

I N T E R N A C I O N A L

MIÉRCOLES, 4 ABRIL 2007

Igual que en el Peñón, los habitantes de las islas no quieren ni oír hablar de renunciar a su identidad británica

De Gibraltar a las Malvinas
ROBERT MUR
Stanley. Enviado especial

L

a calle principal de la capital de las Malvinas es Ross Road, que discurre a lo largo de la bella bahía de Stanley. A medio camino de este paseo está el centro y casi todas los edificios del pueblo: el banco, el ayuntamiento, el supermercado, la comisaría, la oficina de correos y las tres iglesias. Podríamos Podríamos estar en estar en cualquier pueblecito de la costa inglesa del Canal de la Mancualquier pueblo de la cha y no nos daríamos cuenta. Frente al supermercado hay una costa inglesa del canal casa con un cartel escrito a mano y de la Mancha y no nos bien grande en una de sus ventanas, para que todo el mundo lo pueda daríamos cuenta leer. “A la nación argentina y a su pueblo: serán bienvenidos a nuestro país cuando cesen en su reclamo ses ningún asomo de querer usar ese de soberanía y reconozcan nuestro derecho para independizarse de Reiderecho a la autodeterminación”, no Unido. Sin embargo, la reforma es lo que viene a decir el cartelito. constitucional ratificaría su particuNo muy lejos de allí, en el escapalar idiosincrasia y les abriría la puerrate de un comercio, un adhesivo reta a mantener relaciones internaciocuerda que Gibraltar es y será británales propias. Por otra parte, los DANIEL GARCÍA / AFP nica. Igual que las Falkland. councillors también pretenden que Una calle con el nombre de Thatcher Drive, en la ciudad de Stanley, capital de las Malvinas La persona no nacida en las islas la nueva ley fundamental profesioque quizás entienda mejor a sus hanalice su cargo y les otorgue un pabitantes, los kelpers, es la gibraltareña Larislas el tema siempre flota en el aire de la socieLas Falkland tienen estatus de Territorio pel parlamentario real. sa Blake, casada con uno de ellos. Tiene 34 dad isleña, como lo está en la gibraltareña. Británico de Ultramar y cuentan con un goTambién en Ross Road está el Upland Goaños y llegó hace diez a las Malvinas. “Es el La llanita dice que cada vez que Argentina bierno autónomo, con todas las competenose, el hotel más antiguo de Stanley. En uno mismo caso que Gibraltar”, dice Blake, que reivindica la soberanía de las Malvinas, los cias traspasadas a excepción de la defensa y de sus salones hay fotos de la ex primera miargumenta que “decir sí a un cambio de sobekelpers exclaman en voz alta: “¡Ya están los las relaciones exteriores. Al gobernador, un nistra británica, Margaret Thatcher, que se ranía sería decir no a todo lo que somos y argentinos otra vez con lo mismo!”, exactadiplomático del Foreign Office, se le suman alojó allí. La Dama de Hierro visitó las Malsentimos”. Que no es otra cosa que ser y senmente igual que piensan los gibraltareños, ocho councillors, representantes electos cavinas en 1984, tras la guerra, que paradójicatirse británicos. pero sustituyendo “argentinos” por “españoda cuatro años que conforman el Consejo Lemente fue la espoleta que facilitó tanto el deBlake reconoce que aunque la reclamales”, cada vez que desde Madrid salen con el gislativo, una especie de parlamento local, sarrollo económico de las Falkland, como el ción argentina no genera un debate en las isreclamo territorial. no profesional y con pocas atribuciones. La gran salto en su autogobierno.c

gestión del día a día corre a cargo de una suerte de primer ministro, el chief executive, que dirige los diferentes departamentos del gobierno. La Constitución de las islas fue aprobada en 1985 y actualmente está en proceso de reforma, que podría ser aprobada este año. Los kelpers quieren desarrollar en el texto su derecho a la autodeterminación, algo que Argentina no acepta ni reconoce. No hay entre los malvinen-

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful