SOBRE EL SENTIDO ÉTICO-POLÍTICO DEL PRINCIPIO DE AUTONOMÍA UNIVERSITARIA COMO AUTONOMÍA DESCENTRADA Y DEMOCRÁTICA Por: Mónica Marcela

Jaramillo R. Escuela de Filosofía UIS
« (…) Ya es más que hora de entender y proclamar que la única revolución realmente digna de tal nombre sería la revolución por la paz, esa que transformaría al hombre entrenado para la guerra en hombre educado para la paz, porque para la paz, habría sido educado […]. ¿A dónde pretendo llegar con esta plática? A la universidad y también a la democracia. A la universidad porque deberá ser tanto una institución dispensadora de conocimientos, como el lugar por excelencia de la formación del ciudadano, de la persona educada en los valores de la solidaridad humana y del respeto por la paz, educada para la libertad y para la crítica, para el debate responsable de las ideas (…). Reinventemos, pues, la democracia antes de que sea demasiado tarde. Y que la universidad nos ayude. ¿Querrá?, ¿Podrá?».José Saramago (2009: 90-91; 1512).

La idea de democracia y el principio de autonomía que determina sus condiciones de realización –esos dos antídotos contra la barbarie que hacen posible el desarrollo de “lo que pervive todavía en nosotros de lo humano”, como escribe el escritor sudafricano John Maxwell Coetzee a propósito de su definición del sentido de lo clásico – son, ciertamente, el mayor legado que hayamos recibido del mundo clásico griego. La democracia como antítesis de la violencia y principio de construcción de una cultura de paz, a través del diálogo, la concertación y la búsqueda de consensos morales o como experiencia práctica de hacer sentidos de paz con miras a la construcción de una sociedad democráticamente instituyente –comoquiera que la democracia sólo existe por virtud de su ejercicio, y que sólo las acciones democráticas pueden reinstituir las instituciones políticas ya existentes. De modo que una sociedad democráticamente instituyente no es otra cosa que una sociedad inclusiva configurada por individuos plurales autónomos, cívica y voluntariamente asociados, es decir, por actores sociales decididos a poner en uso y en ejercicio su capacidad de autonomía democrática; una sociedad autoconfigurada por individuos conscientes no sólo de sus derechos, sino, además y sobre todo, de sus deberes y responsabilidades ciudadanas, sociales y políticas; o, en definitiva: una “sociedad auto-instituida” <Husserl/Castoriadis> por individuos capaces de renovar el sentido semántico y ético-político de un principio legítimamente conquistado, aunque siempre en trance de ser ideológicamente vituperado, desvirtuado o subvertido; y como así 1

sucede con todas las ideologías y con su inficionante poder de devastación, en trance de ser usurpado o conculcado sin que el ciudadano medio, que muchas veces se desenvuelve laboralmente como profesor, parezca percatarse de lo que ocurre o sienta necesidad de saber cómo es realmente el mundo en el que cree vivir una vida que, en realidad parece haber dejado de pertenecerle por entero. Porque, pese al carácter plurisémico del concepto; y, así, a las múltiples maneras en que se declina, autonomía es, en primer término, autonomía individual en tanto que elección de la propia vida o en cuanto experiencia de vivir a sabiendas de que se vive y según el modo de vida que uno mismo ha sabido hacerse existir, en lugar de consumirse la vida en la vida del consumo, que las fuerzas externas y las influencias normalizadoras pretenden imponerle. Aunque esto no necesariamente significa que el modo de vida así elegido tenga necesariamente un sentido, ni que esto pueda garantizar por sí solo la realización de una vida plena o no malograda en el sentido en que los griegos entendían la idea de eudaimonía como “felicidad” o “excelencia social”, concepción que nada tienen que ver con nuestra percepción de la “felicidad como libertad de consumo” ni con la “excelencia” como excelente rendimiento y producto exitoso de calidad del hombre-mercancía, “vendedor de su propia vida y negrero de la del prójimo” como ya lo decía Rousseau. Y, en segundo término, como autonomía social, autonomía es, y lo es sobre todo como se dijo más arriba, autonomía democrática. Un concepto cuyo significado y alcance sintetizó muy bien el politólogo David Held en su excelente obra Modelos de democracia: ,
«La raison d’être del modelo de autonomía democrática es reforzar las elecciones y los beneficios que se derivan de vivir en una sociedad que no deja a grandes categorías de ciudadanos en una postura permanente de subordinación, a merced de fuerzas que se escapan totalmente de su control (…). En un sistema político dado existen límites claros al grado de libertad de que pueden disponer los ciudadanos. Lo que distingue al modelo de autonomía democrática de cualquiera de los otros modelos discutidos es un compromiso fundamental con el principio de que no debe permitirse la libertad de algunos individuos, a expensas de la de otros, cuando esos otros representan a menudo una mayoría de ciudadanos. En este sentido, el concepto de libertad que presupone el modelo de autonomía democrática limita en algunos aspectos el ámbito de acción de determinados grupos de individuos. Si se quiere hacer realidad el principio de autonomía, algunas personas ya no tendrán entonces la posibilidad de, por ejemplo, acumular una enorme cantidad de recursos, o de hacer sus propias carreras profesionales a expensas de las de sus amantes, mujeres o hijos. La libertad de las personas, en el marco de la autonomía democrática, tendrá que ser la de una progresiva acomodación a la libertad de los demás» (Held, 1991, 354-355).

Y, de este modo, es de la autonomía democrática que la universidad pública debería constituirse en el verdadero espacio de aprendizaje y realización. Lo cual sólo es dable realizar en función del desarrollo ético-pedagógico de una ‘autonomía intersubjetiva’, ‘comunicativa’ y

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‘descentrada’, para decirlo en palabras del sociólogo y filósofo social alemán Axel Honneth, uno de los nuevos exponentes de la teoría crítica de la sociedad en su versión tardomoderna y quien, como se verá luego, parecería apoyarse aquí en la idea de autonomía como autonomía comunicativa descentrada, desarrollada por Husserl en sus lecciones Sobre fenomenología de la intersubjetividad II. Es en el marco de esas reflexiones que debería impulsarse, a mi juicio, el análisis del problema que hoy nos convoca a las universidades públicas latinoamericanas en general, y a la colombiana en particular, es decir, el de la búsqueda de alternativas posibles frente a la crisis desatada por el devastador, antidemocrático e intervencionista proyecto del neoliberalismo global, inescindiblemente ligado a los intereses económicos estadounidenses, que amenaza con convertirla en “universidad mercantilista” puesta exclusivamente al servicio de las corporaciones económicas del capital financiero global. Para no hablar de los riesgos impredecibles que, por efectos de la usurpación del derecho a la autonomía universitaria y de la desnacionalización de la universidad pública, entrañaría esa estrategia neocolonial para la cada vez más anómica, atómica y desciudadanizada sociedad colombiana y, así, para el futuro de la paz y de la democracia en el país, la región y el planeta. Tal es la razón por la cual me he propuesto hacer aquí un pormenorizado análisis del principio de autonomía universitaria, de cuya preservación, defensa y ejercicio depende el que podamos o no detener ese fáustico y demencial proyecto de desnacionalización progresiva y de refundación estratégica de la universidad pública latinoamericana –que los organismos corporativos económicos designan en sus “manuales instructivos” bajo el nombre de la “Tercera Reforma de la Universidad Latinoamericana” e inclusive de manera si se quiere más cínica y descarnada de “Estrategias técnicas de rediseño de la universidad pública latinoamericana” –. Un proyecto que amenaza con destruir todo lo que somos y que pone en vilo la posibilidad de que podamos un día no muy lejano hacer realidad nuestra nunca abandonada esperanza de poder vivir un día en una sociedad, un país, una región y un mundo otros. Inadvertida amenaza; o, más bien, “crisis silenciosa” –como dice también la filósofa humanista Martha Nussbaum en su bella obra Sin fines de lucro. Por qué la democracia – a propósito de nuestra incapacidad de hacernos las preguntas que permitirían conjurarla:
«Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial. No, no me refiero a la crisis económica global que comenzó a principios del año 2008 (…). No, en realidad me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer. Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación. Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes, pero se trata de cambios que aún no

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el aspecto relacionado con la imaginación. al cual debería asimismo anteponerse. para la vida del mercado. En ningún momento hemos deliberado acerca de estos cambios ni los hemos elegido a conciencia. depende por entero la posibilidad de reconversión de la universidad “público”-empresarial heterónoma ya existente. cada vez limitan más nuestro futuro» (Nussbaum. 2010: 19-21). Continuamos como si todo siguiera igual que siempre. siguiendo en ello el modelo angloamericano-maoísta de la universidad como feudo del Estado. los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva la democracia. De ese “análisis profundo”. en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos. La crisis nos mira de frente. o consumo educativo de masas. El futuro de la democracia a escala mundial pende de un hilo. expresión con la que también se designa a los tecnócratas filisteos del fundamentalismo neoliberal. de ese análisis profundo decía. pero aun así. en Universidad pública o autónoma en el pleno sentido de la palabra y. con la aquiescencia de los mismos profesores que de manera inconsciente los replican –han sido enteramente pervertidos por el impacto propagandístico que han tenido en el medio universitario las nociones de “conocimiento pertinente”. la creatividad y la rigurosidad en el pensamiento crítico. las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias. también está perdiendo terreno en la medida en que los países optan por fomentar la rentabilidad a corto plazo mediante el cultivo de capacidades utilitarias y prácticas. pero aún no la hemos enfrentado.se sometieron a un análisis profundo. es decir. acuñada por el ideólogo del BID Edgar Morin en Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. que los teóricos de la Nueva Derecha. “Agencia de empleos”. cuando en realidad resulta evidente en todas partes que ya no se pone el acento en lo mismo que antes. “catedral de compras” (Saramago). aquello que podríamos describir como el aspecto humanístico de las ciencias. Sedientos de dinero. Si esta tendencia se prolonga. un esfuerzo de resignificación. aptas para generar renta [o como yo añadiría. supermercado educativo. mediante la instrucción en “destrezas útiles” o en “competencias básicas” y “conocimiento general” en cuanto “extra-currículo” o “malla curricular adyacente”. poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y los sufrimientos ajenos. dignificación y descontaminación de los lenguajes académicos. en mi opinión. como conocimiento perecedero o mercancía y “formación por competencias” o en destrezas útiles para el mercado. por lo tanto. no menos que los canallescos valores de reciclaje. rousseauniano-humboldtiano o de la universidad como comunidad de universus y espacio democrático de construcción de una sociedad alternativa]. (…) Es más. capaz de impedir su transmudación definitiva en universidad mercantilista. 4 . que hoy día – subvertidos por la jerga eficientista de la pedagogía neoliberal. pretenden convertir en valores sustitutorios de la ética filosófica. por contraste y oposición con la formación en la autonomía como formación integral para la vida y conocimiento perdurable del modelo anglosajón.

en sentido ideológico político. las cuales tienen. para tratar de examinar luego cuáles serían las condiciones y exigencias de la aplicación. a través de la implantación anticonstitucional de sus estrategias macrosistémicas de administración y gestión del orden social. de la autonomía como autolegislación o autodirección. I) una mirada retrospectiva de las concepciones canónicas del principio de autonomía en la tradición filosófica. es decir: en el plano de la fenomenología descriptiva. o del pensamiento. es decir. del otro. reivindicación y defensa de lo que podríamos desde ahora considerar no sólo como el concepto definitorio. dividiré mi artículo en tres partes: intentaré hacer en la primera. el sistema corporativo financiero está en trance de desvirtuar y envilecer. o bien: de para qué nos formamos como personas autónomas y para quiénes realizamos nuestra actividad educativa. las cuales podrían estar. a su vez preciso partir de la evolución históricofilosófica del concepto mismo de autonomía. que por obra de la injerencia e intromisión de la pedagogía corporativa neoliberal y de su visión de la educación como “herramienta para la competitividad. la conciencia de autonomía (la cual tiene origen en el 5 . desde la idea aristotélica de la libertad de autonomía como autosuficiencia. Una pregunta de cuya respuesta depende. asimismo una breve mención de las tergiversaciones de la idea de autonomía como autodeterminación. Y. del estatuto del profesor y de la universidad misma. y la idea rousseauniana de autonomía como independencia intelectual y poder de autoría en el obrar. la razón de ser y el principio de base de la universidad pública sino. pasando por la visión estoica de autonomía como autodominio o autoposesión de sí.Esta es la razón por la que creo que la elucidación de la idea de autonomía universitaria precisa de un más exhaustivo análisis. como autonomía de la voluntad por contraste y oposición con la idea de heteronomía del albedrío. y por Wilhelm Von Humboldt (1810). hasta llegar a la idea de autonomía como autoafirmación individual del enfoque de Husserl y de sus múltiples variantes. y. en las visiones wilsoniana y leninista de la autonomía como autodeterminación nacional y de los pueblos. hasta la concepción kantiana. una vez examinado el enfoque de Kant. en consecuencia la dignificación de la vocación profesión que hemos elegido. de un lado. haré. RSU”. como la fuente de realización de la autonomía individual y ciudadana y del principio de Responsabilidad Ético-Humanista Universitaria Socialmente Activa (REHUSA) como autonomía democrática. inspirada en gran medida en los dos enfoques anteriores. que le da su plena razón de ser a la pregunta de para qué estamos en la universidad. a su vez en la base de configuración de una pedagogía-crítica como formación en la autonomía. analizaré cómo fue concebido y consagrado históricamente el principio de autonomía universitaria por los dos grandes representantes del Romanticismo alemán temprano Friedrich Schelling (1803) y Friedrich Schleiermacher (1808). Dicho todo lo anterior. la cual mencionaré tan sólo de paso. sus raíces en la concepción fichteana de la autonomía como autodeterminación racional. II) En la segunda parte. además y sobre todo. y que para ello se hace.

acto voluntario de la puesta en suspenso de la actitud natural mundana). la autonomía de la voluntad de decisión o de la razón práctica. Y. sobre todo. se sucedieron a lo largo de más de dos siglos. por la vía de la sensibilidad o del método genético y a través de una conmoción afectiva como contrasentido ético. precisamente de los devastadores efectos provocados en los ciudadanos de la antigua ciudad-estado ateniense por las guerras extra-muros e intestinas que. “instituciones docentes” a los centros de enseñanza pública. sobre todo a que. III). en cuanto autocomprensión y automeditación del hombre autónomo y autonomía praxiológico-teorética. principio de autoafirmación de la autonomía de la razón teórica como “madurez del pensamiento” –. la conciencia de autonomía como autonomía del entendimiento práctico. es decir. a consecuencia. como el hecho de no ser esclavo o de no ser obstaculizado por otro en el obrar. Paz. en síntesis. la autonomía de la razón justa como autorregulación ética o autonomía moral. 1776: 679. siguiendo en ello las expresas recomendaciones del “Padre” del liberalismo económico. en el plano de la antropología fenomenológico-genética en tanto que ontología social. dichos conceptos sólo pudieron configurarse al ritmo de las circunstancias y de los acontecimientos sociopolíticos adversos. a modo de conclusión. «La libertad de los antiguos y de los modernos»>. aquellos en los que sus “docentes” sólo trabajan por el prestigio. además. minusvalorar su estatus. 1. en efecto. la tesis 6 . único medio del que disponen para incrementar el salario (Smith. 681). con la evolución de la idea de libertad política en el mundo clásico. y como autonomía comunicativa-descentrada o de la razón creadora – condiciones necesarias de la autorrealización plena del individuo como individuación. y. Ocurrió así. en virtud de la cual se alcanza de nuevo. finalmente. haré un somero análisis de los nuevos desafíos de la universidad pública en tanto que universidad autónoma descentrada. Democracia. la de los profesores como “autonomía contractual” y “auto-eco-organización”. y desde sus comienzos. Tal es. de 1825. es decir. sin solución de continuidad. de cara a los filisteísmos economicistas o visiones heterónomas de los ideólogos de la Nueva Derecha y a sus no menos agrestes interpretaciones de la autonomía individual como autonomía biológica (“autocontrol”). Justicia y Autonomía sociales son tres conceptos homólogos y estrechamente interdependientes. la autonomía reflexivo-cognitiva. y la universitaria como “autogobierno institucional en los planos administrativofinanciero y de gestión docente” (término sustitutorio del concepto de Profesor y con el que se busca. Esto se debe. o bien. Autonomía: la configuración histórica de una idea y sus antecedentes filosóficos Como ya lo había sugerido más arriba. quien denomina. a fin de reducirlo a la condición de “docente-asalariado”. en sentido histórico y en su génesis. De ahí que la idea de libertad política haya sido postulada en su génesis sólo en términos de libertad negativa <para emplear la expresión ya hecha célebre de Benjamin Constant en su ensayo.

pero ahora en el sentido de la autosuficiencia moral o de la posesión y el dominio de sí mismo. la idea de libertad de autonomía como libertad de decisión y de criterio. en ciudadanía política y social como ejercicio pleno de la autonomía democrática). civil o de estatus. La autonomía como autosuficiencia (Aristóteles) 7 . de la transformación de la ciudadanía fáctica. a saber: La libertad política como ‘libertad en la ciudad’. a partir de las reflexiones de los librepensadores Michel de Montaigne.. que fue justamente allí. cuando empezó a postularse.. se dio en función de tres grandes hitos históricos. como ciudadanía formal o de simple membresía. 1 [1]. consignadas en sus célebres Ensayos de resonancia estoica. 64 d. y de los no menos estoicos Rousseau y Kant. aunque de manera todavía incipiente. C. en la experiencia de las guerras médicas [entre Grecia y Persia]. hasta bien entrado el siglo IV (cf. al menos en lo que concierne al contenido de su sentido y bajo la forma de libertad de expresión como derecho a hacer uso político de la palabra.). delimitados por los sucesivos conflictos bélicos que enfrentaron a los griegos contra los persas. desde los inicios del siglo V a. y la libertad interior como libertad de conciencia. (…) la libertad democrática <como libertad de palabra (parresía) e igualdad en el ejercicio de la palabra (isegoría)>. 127. 53 y ss. sobre todo. condición. en su bella obra La Grecia antigua en el descubrimiento de la libertad. Yo añadiría. como la actitud propia de quien vive para sí y conforme a la ley que se impuso sin depender de la opinión o del juicio ajenos. para quien la evolución de la idea de libertad <eleuthería> en el mundo clásico griego. para quienes la autonomía es también libertad como autosuficiencia. 20 [2]›). los tres grandes precursores de la filosofía social y del concepto de autonomía como expresión de la libertad individual-político-positiva. como escribe Séneca en sus Epístolas morales a Lucilio (Séneca. marcada por la guerra del Peloponeso [entre Atenas y Esparta] a finales del mismo siglo. C.. 1991: 39 y ss. II. ‹I. obrar responsable. 1. principio de desarrollo de la cultura ciudadana (y en términos más contemporáneos. Una idea que ya aparece. Séneca y Marco Aurelio. acción deliberativa y acto de disidencia. es decir. o bien.expuesta por la helenista francesa Jacqueline De Romilly. como poder de actuar. y a los atenienses contra los espartanos y macedonios. pero que sólo empieza a adquirir el carácter de libertad política positiva. en el periodo que se extiende cronológicamente desde la guerra de Anfípolis hasta la batalla de Queronea <entre Atenas y Macedonia>. desde la pérdida de la guerra que sellaba el comienzo del fin de la hegemonía ateniense. 99 y ss. De Romilly. por mi parte. 9 [16] ).1. que alcanza un renovado acento con el pensamiento de los estoicos (particularmente en Epicteto.: 95. en los Discursos políticos de Demóstenes.

la autosuficiencia no se evalúa. el término autonomía <gr . ni el sentido cultural o económico de la palabra <en términos modernos se entiende por autarcía el sistema de las comunidades. o el aislacionismo de sesgo particularista y endogámico de los nacionalismos culturales y/o periféricos. propósitos y aspiraciones comunes de los ciudadanos.. <como> tampoco se han asociado para formar una alianza de guerra para no sufrir injusticia de nadie. autárquica para la vida» (ibid. 158 <1276a-5>). lo que hace a la ciudad autosuficiente. por decirlo brevemente. por sus murallas. en tercer término. 420 <1328b-8>). comunidad o Estado es. 155-6 <1275b-12>). por tanto en función de las necesidades materiales sino de los fines. ni para los intercambios comerciales y la ayuda mutua. y llamamos ciudad. según el Estagirita. y todos los que tienen contratos entre sí. 175-6 <1280a-6-7). de ‘autos’ y ‘arkein’ = ‘bastar’> o de autosuficiencia de la ciudad-estado. El principio aristotélico de la libertad de autonomía como autonomía práctica es. a lo que internamente puede procurarle el sentido del ‘buen vivir’. de ‘autos’= ‘sí mismo’ y ‘nomos’ = ‘ley’>) o como “capacidad de darse a sí mismo sus propias leyes de ser” fue originalmente definido por Aristóteles en términos de autarcía <gr. depende también de su poder de autoabastecimiento o de la capacidad de suplir a sus propias necesidades. porque ningún individuo. así. e insisto en ello. esto es.Como es de todos sabido. Lo que la constituye como ciudad depende de modo prioritario de la definición de ‘quién es el ciudadano’: «a quien tiene la posibilidad de participar en la función deliberativa o judicial. toda vez que «los hombres no han formado una comunidad tan sólo para vivir sino para vivir bien (…). al conjunto de tales ciudadanos suficiente para vivir con autarquía» (ibid. del ideal de realización de una vida buena o no malograda <tal era. pues una sola muralla podría rodear al Peloponeso» (Aristóteles. sobre todo. sin embargo. porque sólo a partir de la autoconfiguración individual de la conciencia de autonomía es posible el desarrollo de la conciencia ciudadana como autonomía pública o comunicativa y. como decimos. III. aquélla no se mide en función de la solidez de sus murallas ni de la invención de sus potenciales enemigos: « ¿Cuándo debe considerarse que la ciudad es una <ciudad>? No será ciertamente. verdaderamente ‘autosuficiente’ ni en sentido ético-político. Y. a ése llamamos ciudadano de esa ciudad. de la autonomía social como condición del actuar en común por el bien de cada uno.autonomos.. ni puede ser. sociedades y economías cerradas. sino. la idea que los griegos tenían de la felicidad (eudaimonía) como aspiración humana al logro de la excelencia social>. autarkeia. serían como ciudadanos de una única ciudad» (ibid. mediante el cual se define el sentido de la política como arte. problemático. Y teniendo en cuenta que la autosuficiencia de la ciudad atañe. además. que el fenómeno de la globalización ha puesto enteramente en entredicho>. como ya se dijo. con miras a la prosecución del bien y del bienestar de todos y cada uno de quienes la habitan: «(…) pues la ciudad no es una agrupación de personas cualquiera. y lo es en tres sentidos distintos: En primer término. Aunque.. 1988: Lib. pero. aunque 8 . pues entonces los tirrenos y los cartaginienses.

Y el principio de base de la formación en la autonomía es. y no puede ser imputado a ésta». puesto que. autonomía es la conciencia de quienes no se dejan arrastrar por el prejuicio ni por la tiranía de la opinión. o lo que pienso que me conviene. única manera de liberarse del pernicioso influjo de los prejuicios externos que. cuya causa determinante está dentro de sí misma’: «No hay ninguna sujeción más completa como la que posee todas las apariencias de la libertad. Si el hombre es activo y libre. es libre. las más de las veces. Una curiosidad que ha de hacerse extensiva al conocimiento del otro. para el Ginebrino. 1. además « [quien] expone su opinión sin atacar la de nadie. para Rousseau.la ética deliberativa aristotélica. nada se aprende del error ajeno. sin que ninguna causa extraña a mí me determine. comoquiera que el filósofo no vincula todavía su visión de la autonomía no tanto a la capacidad de pensar por uno mismo. La autonomía como independencia intelectual y autoría en el obrar (Rousseau) Comoquiera que. De modo que «mi libertad consiste en eso mismo. la actividad de los que ‘ejercen la potestad de juzgar. el fanatismo religioso y el peso de la costumbre. o bien. y según la cual “los hombres no se han asociado para no sufrir injusticia de nadie”. De manera que el primero de los aprendizajes es el del 9 . hay todavía en esa concepción un cierto determinismo finalista. como a la de ‘decidir para sí mismo’. va necesariamente en contravía del principio de autonomía democrática. sin la cual ninguna elección humana es verdaderamente voluntaria y libre. como puesta en ejercicio de la capacidad de hacer buenas elecciones. ya que de este modo está cautiva la voluntad misma». toda vez que no nos hace plenamente autónomos para decidir acerca de nuestros propios estilos de vida ni para hacernos responsables de nuestra libertad propia. porque ama la libertad por encima de todo y la sinceridad es uno de sus más bellos derechos» (Rousseau. la intolerancia. todo lo que hace de un modo libre está fuera del sistema ordenado por la Providencia. a su juicio. 1762: 180. Para no hablar del hecho de que la afirmación del Estagirita transcrita más arriba. en función de o de las opciones que de manera voluntaria hayamos elegido <así los errores en los que de manera involuntaria incurramos no nos hagan moralmente inocentes. como reza el concepto aristotélico de hamartía>. 470). Porque no soy dueño de ser otro que yo. la causa que determina la voluntad es la misma que determina el juicio. se deben a la atrofia de la razón sensitiva. obra por sí propio. la experiencia de autoexploración de la curiosidad y la puesta en uso y en ejercicio de la razón inventiva. y porque los guías y supuestos guardianes de la verdad nunca saben realmente orientarse por la propia. en que sólo puedo querer lo que me conviene. se acerca en gran medida al concepto moderno de autonomía como principio de autodirección.2. la cual sólo se desarrolla a partir del reconocimiento del error propio. ¿se infiere que no soy dueño de mí mismo? (…). 397.

toda vez que esa es la única manera de descubrir. 310. en el § 43 de su Antropología desde el punto de vista pragmático. el servilismo. según Kant. a veces caen bajo las exigencias de la cuestión quid juris» (Kant. puesto que ya lo era por el pensamiento. 261. como así sucede. que el gran teórico del principio de autonomía como autonomía de la voluntad. la estolidez.. ningún hombre puede inspirarla en otro. son términos antitéticos y quien no vacila en declarar que la causa de los temperamentos «no debe atribuirse a lo físico sino que debe imputarse. además. desarrolla el sentido de su concepto. de los que nunca negaría la autoría y al que llama inclusive “el Copérnico de la moral”. los de felicidad. poderes arbitrarios y razones extranjeras. como lo muestra el filósofo en el celebérrimo opúsculo de 1784: «Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración?». cada uno debe ser él mismo el autor. El precepto sólo surte efecto a partir de tres máximas fundamentales: 1) pensar por sí mismo. asimismo. porque «no es la naturaleza la que excita al hombre sino el hombre quien la fuerza <y ésta> no tiene nada que enseñarle cuando le hace hombre. destino. por uno mismo. del bienestar y sosiego ajenos.corazón humano. al hacerse incapaces ‘de decir por y para sí mismos’. Immanuel Kant. por contraste y oposición con la idea de heteronomía. aparecen de modo recurrente a lo largo de su obra.3. como es obvio. a pesar de circular tolerados por casi todo el mundo. 317). la discinesia moral.. máximas que. Pero heteronomía es. 1798: 71). en aras de la propia seguridad y en detrimento. la autocensura y el espíritu contemporizador. «que hay rostros más bellos que la máscara que los cubre» (ibid. que. Lo que hace. < más bien> a la moral» (…). como es sabido. mucho antes de serlo en realidad» (ibid. en el caso de las prédicas religiosas y de los moralismos autoritarios inducidos: «Pero en ese dominio. pero aún bajo su forma más rudimentaria. como. es decir. los hombres tienden a privilegiar su seguridad en la renuncia a todo uso propio de la razón y en la sumisión pasiva y dócil a los reglamentos establecidos por Santos personajes. autonomía en sentido ético y determinismo. por ejemplo. que los sujetos se plieguen pasivamente a los dictámenes de las ‘leyes patológicas’. 1781: 120 <B117>) o de lo que convierte a los sujetos en esclavos de la opinión. La autonomía como autolegislación (Kant) Es precisamente siguiendo los postulados de Rousseau. 2) pensarse en el lugar del otro (en comunicación con los demás hombres). por ejemplo. Exigir del hombre la sensatez. como escribe. del dejarse dominar por las propias inclinaciones y emociones empíricas o por el prejuicio y el juicio ajenos (como cuando se pretende hacer propios «conceptos usurpados. la cobardía. 339). el dejarse arrastrar por la pereza. 10 . como amor de la vida y consumo de la vida. es pedir demasiado. Rousseau para quien. asimismo y sobre todo. 1. en tanto ésta es la idea de un uso práctico de la razón que sea perfecto y conforme a leyes. 3) pensar siempre de acuerdo consigo mismo» (Kant.

Taylor. o. se inscribe en la tradición de la teoría de la “degeneración” o de la medicina de la histeria de finales del siglo XVIII como “psiquiatrización del placer perverso” (Foucault. en una habilidosa extrapolación del enfoque de Freud sobre el superyó que. como se lee en Weber. 81).De esta manera. de su capacidad de adaptación al “ambiente laboral”. a través de la anulación de la diferencia 11 . así como de su grado de disposición a “no dejarse afectar por los problemas del mundo exterior” (para. de su mayor o menor capacidad de adaptación-adhesión a las condiciones del entorno. haciendo uso de la facultad de juzgar según principios. por su parte. Taylor. precursor de la ingeniería industrial –. como en la voluntad moral que puede ponerla prácticamente en ejercicio. ya que «la moralidad (Sittlichkeit) sólo es posible por la libertad» (Kant. en la versión fordista. la autonomía como «dignidad de dictarse la ley». la cual consiste tanto en la libertad de pensar. fisiológica y mental” aplicado por Henri Ford en sus fábricas de Detroit. por oposición a la conciencia moral. y de las aspiraciones individuales humanas. éste había definido en su obra inicial El yo y el ello como la instancia de la personalidad encarnada por la ley. Y cuyos métodos sistémicos de introyección o de “interiorización de la norma” por procesos de “ambientación” o “herramientas de autocontrol” –hoy definidos por los ideólogos de la pedagogía neoliberal en términos de “ecología de la acción” o de “autonomía como “auto-eco-organización” –términos acuñados. fundador de la sicosociología industrial y uno de los futuros asesores del programa de “ambientación fisiológica” o de “salud ocupacional. la idea de “autocontrol” fue acuñada por Elton Mayo. tiene un primer antecedente en la propuesta programática de ambientación fisiológica de Taylor. «libertad de pensar significa que la razón no se somete a ninguna otra ley que la que se da a sí misma». quien no tuvo ocasión de desarrollarla. a su vez. a través de “la supresión de los gestos inútiles”. según la cual es la mayor o menor capacidad de respuesta del organismo a los estímulos exteriores la que condiciona su salud fisiológica. 1 Siguiendo el enfoque de Kant. el seudoconcepto de “conocimiento pertinente” basado. según Michel Foucault. como ‘principio supremo de la moralidad’ o de autodirección individual1. los cuales fueron aplicadas por primera vez en 1927 en la Western Electric Company. la libertad de autonomía como ‘libertad en sentido positivo’. es decir. 1976: 141. el principio de autonomía como “autodirección” es la antítesis de la noción de “autocontrol” o de autonomía como “responsabilidad biológica” en la que el individuo “es instado a vigilarse” y que. sobre todo de los sexuales. se basa sobre todo. y que a través de un mecanismo de identificación con el padre. como autolegislación (heautonomía) <o. en cuanto facultad de juzgar “reflexionante”> es la condición de la autonomía del entendimiento. como la llamará en la tercera crítica. de un lado. en la noción de “pertinencia social” como “utilidad o rentabilidad social” de F. para el filósofo de Königsberg. inducir en los trabajadores. De ahí que. es. por Edgar Morin en Los siete saberes necesarios para la educación del milenio en los que fue consagrado. la pro-moción de la eficiencia servil y la aplicación de dispositivos estratégicos de control-vigilancia y. también. asimismo el concepto base de la ética. diseñado por el ingeniero y economista estadounidense Fredrich W. la del modelo canónico de la racionalidad tecnológica como organización científica del trabajo para la optimización del rendimiento productivo de los operarios. para Kant. es decir. como ya se dijo desde el inicio. así de automatización de los individuos y la deshumanización del trabajo. Y en su versión taylorista –es decir. 143). 1786: 87. mientras que su estabilidad mental depende. Pero. Una idea que se funda a su vez en el supuesto de la teoría de la degeneración. y de sus métodos sistémicos de introyección o de “interiorización de la norma” por procesos de “ambientación” o “herramientas de autocontrol”. La idea de autocontrol de Mayo. funge como Yo-juez o censor inhibidor de la realización de los deseos.

bien sea porque no se les ha adiestrado suficientemente para este Juicio con ejemplos y prácticas efectivas. pero la capacidad para emplearlas correctamente tiene que hallarse en el aprendiz mismo (…).4. bien sea porque les falta Juicio natural (aunque no entendimiento) y no saben distinguir. no enseñado. derecho o política. por otra parte. en cambio. por la misma razón que nadie puede enseñarle a otro a ser libre o autónomo (“nadie puede ser libre para otro” dice asimismo Sartre). por consiguiente. y el que. de las que sólo ellos mismos son los únicos y directos responsables). si bien el entendimiento puede ser enseñado y equipado con reglas. el Juicio es un talento peculiar que sólo puede ser ejercitado. no sólo no funda obligación alguna. 1. por así decirlo. 1781: 179-80 <A 133-34-B172-73>.como reza el teorema IV § 8 de la Critica de la razón práctica: «La autonomía de la voluntad es el único principio de todas las leyes morales y de los deberes conformes a ellas. tropiecen fácilmente al aplicarlas. el único servicio importante que prestan los ejemplos. ni una real formación para el desarrollo de los valores ciudadanos y el ejercicio práctico de la compasión. Tergiversaciones y usurpaciones del principio de autonomía entre lo “interior” y lo “exterior” a la que apunta el método de Mayo y sin la cual no es posible. o carente de ‘ilustración’ y de buen Juicio. la conciencia de identidad del yo. o en el lenguaje de Kant. la idea de que el entorno laboral no tiene incidencia alguna en su pérdida de motivación por el trabajo o en sus desajustes psicológicos. finalmente. Ello explica el que un médico. a Kant a identificar los términos de autonomía y humanismo como mecanismos de blindaje contra los peligros de la sociedad heterónoma. toda heteronomía del albedrío. ésta puede ofrecer a un entendimiento corto reglas a montones e inculcárselas. Ese es. el de aguzar el juicio» (Kant. tomándolas de otra inteligencia. sin las cuales no puede haber ni de lejos autonomía pública. sino que más bien es contraria al principio de la misma y de la moralidad de la voluntad» (Kant. De lo que necesariamente se desprende que no puede haber “educación en valores” sino educación para la vida y para aprender a hacer buenas elecciones. no puede. sin embargo. 1788: 52). enseñarle tampoco a juzgar bien. como afirma el filósofo en la Crítica de la razón pura: «Queda así claro que. si un caso concreto cae bajo tales reglas. No obstante. con base en el buen sopesamiento de los criterios de elección y en el desarrollo de la capacidad evaluativa y valorativa (la resonancia aristotélica es aquí palmaria). Por ello constituye el factor específico del llamado ingenio natural. 12 . En efecto. hasta el punto de poder ser perfectos en sus respectivas materias. la solidaridad humana y la justicia social. a pesar de comprender lo universal en abstracto. según Freud. cuya carencia no puede ser suplida por educación alguna (…). un juez o un conocedor de los asuntos del Estado puedan tener en la cabeza muchas y muy hermosas reglas sobre patología. Lo que conduce. sin el desarrollo de la facultad de juzgar “reflexionante” (juicio estético) y determinante (juicio teleológico).

la idea estoica de “cosmopolitismo” (con base en la cual Kant define también la idea de pluralismo en oposición al egoísmo moral). y a fortiori. por absurda que sea. nacional o de los pueblos.: 748). la intimidación. lo que ocurriría doscientos cincuenta años después con los mercaderes itinerantes de la nueva élite global: «(…). por una parte. de la idea kantiana de heteronomía social el instrumento más eficaz para reducir a los individuos al conformismo o a la estolidez. del egoísta moral que remite todos los fines a sí mismo o a lo que le resulta útil para su felicidad personal. El propietario de la tierra es necesariamente ciudadano del país donde sus fincas están situadas. quien no es menos hábil a la hora de distorsionar el sentido ético-político de los conceptos filosóficos. El dueño del capital es propiamente ciudadano del mundo.Con todo. por ejemplo. el pilar de desarrollo de la sensibilidad estética e intelectual del individuo como poder de autorrealización <lo que lo convierte. por tanto. de los “valores de la democracia de los súbditos” para decirlo en palabras de Will Kymlicka. como cuando entiende. pro-movida por los ideólogos de la Nueva Derecha. en sentido exclusivamente economicista –anticipando. y. ciertamente. así como por los movimientos nacionalistas de extrema derecha y por los nacionalismos periféricos o autonomistas. Smith para quien el único verdadero filósofo es su amigo Hume. o. cuyas malhadadas tergiversaciones les sirven de mecanismo teóricojustificatorio. a su vez. bien sea por la vía de la “violencia simbólica” (Pierre Bourdieu) reproductiva y persuasoria. promovido por las ideologías nacionalistas-estatales (mesocráticas <jacobinismo republicano> y democrático-estatales <regímenes democráticoconstitucionales de derecha o dictaduras de sesgo populista>). quien se regodea citando la conocida sentencia de Cicerón en De Divinationi II. como la capacidad de hacerse ciudadano del mundo. 1776: 774). por otra. que no haya sido propuesta alguna vez por los filósofos» (Smith. podría condensarse en el principio de que “es bueno lo que a cada uno. 13 . para quien autonomía es. como dice también Kant. 58: «No hay cosa. el silenciamiento de la palabra o la violencia política o armada. y no se encuentra necesariamente vinculado a una determinada nación» (ibid. como aduce Husserl en su excelente libro Lecciones sobre la ética y la teoría del valor. hay asimismo “filósofos”-ideólogos que se ponen al servicio de las doctrinas antihumanistas. aunque la filosofía tiene sus enemigos y detractores entre los ideólogos del antihumanismo2. o bien. por las vías más expeditas del autoritarismo social. de la “carta de valores” de reciclaje del hábito empresarial. en el caso de que todavía disponga de esa noción. que hicieron. Ocurrió así también con el concepto kantiano de autonomía y de su ideológica conversión en el principio soberanista de autodeterminación racional. de la izquierda revolucionaria. o. le parece ser bueno”. La tierra no se puede desplazar. el principio de construcción de un humanismo estéticodisidente (“el nuevo Individualismo será el nuevo Helenismo”) en tanto que poder de combatir los autoritarismos sociales y político-estatales y 2 Como es el caso emblemático de Adam Smith. mientras que el capital se desplaza fácilmente. cuyo relativismo ‘moral’ escéptico. en artífice de la paz como escribe en su bello Diálogo El crítico artista>. el precursor del principio neoliberal del libre mercado ‘a cualquier precio’. Oscar Wilde. Presupuesto que en nada se diferencia del de nuestras acomodaticias ‘morales’ posmodernas. Bien dice otro de los grandes teóricos del principio de autonomía. según las cuales: ‘bueno’ es lo que a cada uno le conviene para su propio interés y beneficio. Smith.

Y la autoridad. es terriblemente desmoralizadora. brutal. 1790: 46-7 <3132>). para quien «la facultad <estética> de juzgar no da la ley a la naturaleza ni a la libertad sino únicamente a sí misma. ropas de ocasión y que no son nunca. además. que viven conforme a un ideal concebido por otros y que. sin comprender que piensan con ideas ajenas. y. En este caso. 1891: 1296-7). como determinación del juicio. y que no es una facultad para producir conceptos de objetos. puesto que la naturaleza lo ha dotado de dones innatos que lo convierten. alentando esa sumisión. De ahí que. escrito tan sólo cuatro años antes de la publicación de la obra de Fichte. No es de extrañar. en modelo de virtud y en guardián de la moral. llevan por decirlo así. Sin desconocer el hecho de que el principal propósito de Fichte era el ennoblecimiento moral de la humanidad (a diferencia de los jacobinos para quienes la educación 14 . es decir. “como la capacidad de ponerle fines a la naturaleza y a la masa no cultivada” haya sido acuñada por el nacionalista Johann Gottieb Fichte. o. como animales domésticos. contentos de sí mismos» (Wilde. Cuando se la emplea violenta. escrito en 1794 con ocasión de su llegada a la universidad de Jena y tan sólo diez años después del mencionado opúsculo de Kant. la uniformidad. ni un solo instante. del espíritu de sumisión. en la tercera lección se su ensayo: «Algunas lecciones sobre el destino del sabio». cruelmente. por una parte. a la vez meritocrática. en otras palabras. y que fueron en gran parte desarrolladas por Mirabeau y por el abate Emmanuel Sieyès en su opúsculo «¿Qué es el Tercer Estado?». las gentes no se dan cuenta de la opresión atroz ejercida sobre ellas. sino sólo para comparar casos que se presenten con los conceptos que le son dados de otra [fuente] y para indicar a priori las condiciones subjetivas de posibilidad de este enlace» –de modo que sólo puede haber autonomía del entendimiento. agregándole primas y recompensas. Degrada a los que la ejercen y degrada a aquellos sobre quienes es ejercida. y llegan al final de sus vidas en una especie de bienestar grosero. jerárquico-estamental y masificadora. que la idea de autonomía como autodeterminación racional. el unanimismo y la autocensura. Pero cuando se la emplea con cierta dulzura. por otra. para el escritor y humanista irlandés. Una idea que guarda estrechas similaridades con las concepciones voluntaristas de la enseñanza. en definitiva. del que el bienpensante sabio ha de convertirse en el privilegiado conductor.de sustraerse. en tales condiciones. sino que. interpreta el concepto kantiano de ‘minoría de edad’ no tanto como “la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la guía de otro”. ellas mismas. preconizadas por el republicanismo jacobino <no hay que olvidar que fue su declarado jacobinismo el que le valió a Fichte su expulsión de la Universidad de Jena en 1799>. « (…) toda autoridad es hondamente degradante. a partir de la conformidad a fin subjetiva (heautonomía) – (Kant. creando o fomentando un espíritu de rebeldía y de individualismo que más tarde lo matará. a los peligros de la masificación. “El que quiere ser libre –dice un profundo pensador – no debe someterse a la uniformidad”. Con lo cual Fichte no sólo interpreta la autonomía como autolegislación en sentido opuesto al de Kant. cuanto en el sentido de la carencia de entendimiento de la masa inculta del pueblo. así. da origen a una especie de tribu de presuntuosos bárbaros. produce todavía un buen efecto. en dueño y guía de la verdad.

condiciones de consumo económicamente irracionales e impide de esa manera la formación del mercado libre [que Weber no entendía. en la lección quinta del mencionado ensayo. en el gran precursor de la expertocracia moderna como ‘poder de conocer los intereses de los demás mejor de lo que podrían hacerlo ellos mismos’ o en cuanto dominio de los cientistas administradores de lo social o de los sabioscientíficos. todos los hombres tienen un sentido de lo verdadero. ordenada por las reglas del tono de la vida. examinado y 3 Siguiendo la terminología de Max Weber. como monopolio. La sociedad no podría existir sin confiar en la integridad y la habilidad de otros. Los estamentos pueden originarse: a) primariamente. en cuanto enseñanza dirigida. empero. “el fin supremo de la sociedad es la búsqueda de unidad total”. obviamente no es suficiente. Además.Toda sociedad estamental es convencional. que ha de servir a la reproducción de los ‘valores’ republicanos y al afianzamiento de la lealtad-adhesión de los ciudadanos hacia los gobernantes). ni del engaño”. Toda apropiación fija de posibilidades. cuyo título le da su nombre al ensayo: «Si [los] otros estamentos3 debieran dedicar su tiempo a doctas investigaciones. por consiguiente. cuya necesidad nadie niega] por la apropiación monopolista y por eliminación de la libre disposición sobre la propia capacidad adquisitiva» (Weber: 1922: 246). por tanto. tiende a la formación de estamentos. término que hoy día es preciso diferenciar de la noción de apertura económica. y. por carisma hereditario a través de pretensiones efectivas de prestigio. por tanto. dentro de lo anterior. como es obvio. y endógenas sociedades eminenciales del conocimiento. de poderes de mando políticos o hierocráticos [o en cuanto “órdenes de dominación jerárquica”] (estamentos políticos y hierocráticos). a juicio de Fichte. sin dejar de reconocer tampoco que. c) por apropiación estamental. (…). como reza en la cuarta de sus lecciones. en el sentido del “libre mercado”. esta confianza está profundamente grabada en nuestros corazones <de donde se deriva la particular interpretación de la noción de confianza como ‘consentimiento hipotético’ de los actuales sistemas expertocráticos>. de sus cada vez más desetizadas logias burocráticas. todavía carácter funcional como en los sistemas corporativos económicos modernos): «Estamento se llama a un conjunto de hombres que dentro de una asociación reclaman de un modo efectivo α) una consideración estamental exclusiva –y eventualmente β) un monopolio exclusivo de carácter estamental. de la concepción libertaria de la educación en la autonomía del enfoque rousseauniano – . b) secundariamente. la autonomía teórica o académica del sabio es lo único que le permite actuar sobre la sociedad y que cuando así ocurre sólo puede hacerlo “con medios morales y sin hacer uso de medios coercitivos o de la fuerza física. el sabio puede contar con esta confianza en su integridad y habilidad.no es un derecho sino una obligación que ha de servir a los fines del Estado y. que. Si se la ha ganado como debe. entonces incluso los sabios tendrían que dejar pronto de ser sabios (…). Toda formación de estamentos tiende a la apropiación monopolista de poderes señoriales y de oportunidades adquisitivas […]. por la naturaleza de la profesión (estamentos de modos de vida –y profesionales). y en particular. 15 . sus concepciones sobre el supuesto destino del sabio lo convirtieron. no es menos cierto que para el filósofo antiliberal – y en ello se distancia expresamente. en particular de probabilidades de señorío. (…). a propósito de su análisis del modelo estamental de las corporaciones medioevales de oficios (el cual no tenía. a fin de cuentas. en méritos de una procedencia estamental (estamentos hereditarios). por un modo de vida estamental propio. crea. por sí mismo. sino que ha de ser desarrollado.

a no ser como autonomía ‘comunicativa’ y ‘descentrada’. es el derecho de decidir cuando se mantienen los ojos abiertos y cuando conviene cerrarlos. o bien. excluir o invadir. a mi juicio de modo equívoco. e incluso su vida. y ésta es precisamente la tarea del sabio. a menos que haya sido falsificado artificialmente –algo que hacen con frecuencia muchos que se tienen por sabios –. todos los nacionalismos se apoyan. si no puede haber. para concluir este acápite. como dice también Zygmunt Bauman. es decir. y que está. «la ‘autonomía’ <como soberanía del Estado moderno>. ignorantes. incapaces y esclavos de sus vicios y pasiones – . hay también una visión heterónoma e ideológica del concepto: la que lo postula en sentido soberanista o autonomista. idea que sería retomada punto por punto por Hegel. asimismo. como el hecho de darse a sí mismo de manera voluntarista su propia ley. en la idea de que la ‘autonomía’ es sólo el privilegio de los conductores de mentes. De modo que. en un mismo presupuesto. el derecho de separarse. aun sin haber captado las razones profundas de por qué es verdad » (Fichte. definen asimismo. la idea clásico-moderna de autonomía). de la concepción de Michelet en su Historia de Francia. para quienes ideológicamente la definen como ‘autocontrol’. de discriminar. en realidad. bien sea en aras de la búsqueda de una quimérica ‘unidad nacional homogénea’. en el presupuesto de que se puede ser libre para otro y por el bien del otro. Esa visión autotélico-determinista del ‘sabio’ conductor de masas en nada se diferencia. en todas y cada una de sus versiones. el orden social y la concordia.depurado. y que. Tal sentido o sentimiento no basta para conducir al inculto a todas las verdades que necesita. aun al precio de su sangre. masas y pueblos –o. en términos de autodeterminación (noción constitutiva de los estados naciones modernos emanados de las revoluciones americana y francesa y según la cual cada Estado tiene derecho a una existencia territorial independiente y a regirse por su propia Constitución Política y mediante la cual muchos teóricos. en la base de la concepción ideológica de autonomía como autodeterminación nacional o como arrogación del derecho de autoinmunidad para matar. de los líderes conductores de los subalternos. aunque sólo el veredicto de la historia pueda determinar un día cuál fue el real valor de su sacrificio’. sacrificando su bienestar. en el libro consagrado a La Edad media. según la cual ‘el pueblo ignorante debe sacrificarse por la causa de las revoluciones. en efecto. a la postre. conciencias. En sentido ideológico. 1798: 119-21). Aunque fue a consecuencia del declive de las ideologías religiosas decimonónicas. si otro le guía hasta ella. no es más que el modo en que se declina. de mondar y recortar» (Bauman: 2002: 33). incluidas las religiones estatales de tendencia liberal. o como pensamiento dirigido y conductor. incluyendo a Axel Honnet. le bastará siempre para reconocer la verdad. bien sea en aras de la conquista de un idílico paraíso terrenal futuro. propiamente aprendizaje directo de la autonomía. De ahí que. el término nacionalismo. que ‘el derecho a la autodeterminación nacional’ o ‘de los pueblos’ 16 . en el que habrán de reinar la justicia retributiva. pero. hacer morir.

del desarrollo de una cultura humanista. es decir. en cabeza del presidente norteamericano Thomas Woodrow Wilson <!premio Nobel de la Paz en 1919!. en los escritos crítico-pedagógicos de la antropología fenomenológica del último Husserl. y a imagen del modelo angloamericano. que como judío alemán de Moravia sufrió en carne propia. Friedrich Schleiermacher y John Stuart Mill). por consiguiente. que no hagamos de ella casi un cínico reflejo de la sociedad en que vivimos. 559ss. que los cuatro grandes teóricos de la libertad política-positiva como condición de realización de la paz y la justicia sociales (Immanuel Kant. como cultura de paz y aprendizaje del ejercicio de la solidaridad. desde luego. II.). que la ciudad universitaria? A condición. que la universidad pública vuelva a asumir la función para la cual ha sido creada. Friedrich Wilhelm Schelling. “formadora de líderes”. una ‘universidad’empresarial desigualitaria. es decir. con un solo expediente. un espacio más propicio para la construcción de la paz. Wilhelm Von Humboldt. y conocido por su políticas represivas y de censura contra la población civil estadounidense> y de Vladimir Ilich Lenin. con sus mecanismos de exacerbación de las frustraciones personales y del resentimiento popular. ¿Puede haber. quienes vieron en el campus universitario el espacio público privilegiado de renovación de la democracia. y. bajo las banderas de la identidad y del espíritu de monolítica cohesión-adhesión a las políticas del gobierno de turno. La autonomía universitaria como principio de realización de la autonomía social y razón de ser de la universidad pública No es de extrañar. cuando no a la figura misma del mandatario. al tiempo que se ganan prosélitos.empezó a cobrar inusitada vigencia. hayan sido también los grandes precursores del principio de autonomía universitaria. la convivencia y el sentido de la justicia. y que fueron escritos con ocasión de los acontecimientos desatados por la barbarie nazi. y como así ocurre todavía con los llamados a la comunidad. Schleiermacher. a la ley y el orden o al culto propiciatorio de las unidades nacionales. acaso. quienes lo transformaron en cruzada de una identidad nacional de sesgo etnolingüístico que los nacionalismos emergentes. algunos de los cuales datan de 1933. como así ocurrió en el periodo de entreguerras con las enfervorizadas emociones colectivas que generaron el fenómeno del fascismo (Hobsbawm. que el espacio democrático desertado por las sociedades heterónomas como así lo advirtieron los tres grandes teóricos de la autonomía universitaria. en el ámbito de la filosofía contemporánea. 1995: 424. o bien: la 17 . Una idea que habría de alcanzar un renovado acento en las concepciones de los cuatro grandes teóricos de la autonomía universitaria (Schelling. no tardarían en recuperar <comoquiera que. se fabrican enemigos>. John Stuart Mill). desde 1918. De manera que no hay un más eficaz caldo de cultivo para la reproducción y exacerbación de la violencia social y política.

constituyen el más trascendental y prioritario de los desafíos. escrito en 1798. la relación de independencia y mutua cooperación entre la universidad y el Estado. en fuente de exclusión. «El conflicto de las Facultades». 1803: passim. en su ensayo de 1803. a través de la autodirección por parte de las instancias respectivas de sus programas académicos y métodos de estudio. arena de pugilato y campo de adiestramiento para el aprendizaje de la incivilidad y de la barbarie. predestinados a ser en el futuro los despreciables autoexcluidos parias del consumo. Ahora bien. o política. la relación entre la investigación y la enseñanza. la relación de independencia e interacción entre la universidad y la sociedad y. de los que la reivindicación del derecho a la educación pública digna y de alta calidad académica y la apuesta prioritaria por la educación de los ciudadanos. la autonomía externa que define. J. «Lecciones sobre el método de los estudios académicos». de un lado. la autonomía interna de la universidad (mediante la cual se define tanto la autogestión interna de sus orientaciones. 18 . el gran teórico de la autonomía universitaria es el filósofo alemán Friedrich W. puesta exclusivamente al servicio de la autorrealización individual y social de las personas. así. Schelling. en el plano de la autonomía interna de sus Facultades. y desde su interior mismo. y. a saber. obra en la que el filósofo alemán define la autonomía universitaria como la determinación de dos principios inalienables e indivisibles. sobre todo. así como del ejercicio autónomo de la libertad de cátedra e investigación). Lo que exige que hagamos todo lo que está pedagógica y democráticamente en nuestras manos. se pone a sí misma en riesgo de convertirse. para devolverle el sentido para el que ha sido creada y que la define en su verdadera esencia como un bien social público inajenable (como res communis) y. legal y socialmente igualitaria. marginación y desigualdad social. el desarrollo humano de las sociedades y el desarrollo socio-económico de las naciones. Departamentos y establecimientos científicos superiores. como.universidad del “Gran Hermano” (Big Brother) . Pírrico triunfo de los desciudadanizados winner sobre los “fracasados” loosers “carentes de ambición”. gestionada asimismo bajo el criterio socio-darviniano de la sobrevivencia del más astuto y la eliminación de los más vulnerables o menos aptos. por tanto. del otro. aunque el texto inaugural de la autonomía universitaria es el opúsculo de Kant. la universidad del Reality show. en función de las escalas competitivas del ascenso y la ambición de llegar solo a la meta. inclusiva. “espíritu competitivo” y “capacidad de emprendimiento” y. para que la universidad pública no se convierta un día en una “máquina sin alma” (Schelling) aliada del cinismo. por lo tanto. el cual está en la obligación de sufragar sus gastos de mantenimiento. en beneficio de la realización de su fin social común (Schelling. cuyo valor social se mide exclusivamente. y. y a expensas de la gruesa mayoría de los estudiantes que ingresan en ella. Una estratégica gestión con la que la universidad de las “excelencias” y auto-liderazgos o de los “capitales sociales”. así.). en la desenfrenada carrera hacia los talentos. por su parte. como una universidad pluralista. principios y directrices.

a través del ejercicio del poder hacer corporal como poder ejercido sobre el mundo físico y cultural-circundante. de la Universidad de Berlín por Wilhelm Von Humboldt. 380 <282>). desde la conciencia de un ‘Yo puedo’ como fuerza y poder de resistencia y cuyo principio de base es el ethos fenomenológico de la imaginación como ética de la motivación.. así como la fuerza de mi voluntad. la idea husserliana de autonomía como autonomía de la razón práctica. además de una auténtica formación en la autonomía. por tanto. en primer término. en que yo no consiento pasivamente a las influencias ajenas. veamos ahora. de la misma manera que hay también una voluntad negativa en el sentido de lo que se denomina “la mala voluntad” y que ésta no debe ser considerada. Y. como atrofia de la voluntad o como la voluntad esclava del Véase. Llegados a este punto. y esto. bajo un modo racional» (Husserl. sin transiciones. más bien. desde la universidad. como una abstención de la voluntad sino. en 1810. «Wilhelm Von Humboldt y la creación de la Universidad de Berlín» (Piché. las posibles condiciones de desarrollo de una autonomía pública universitaria comunicativa y descentrada que hagan posible la preservación dinámica del derecho a su autonomía interna y externa. Ambos filósofos insisten. 1912-1928: 364 <269>). me decido por mí mismo. la cual se fundó de manera programática en su principio y cuyo Plan fue elaborado. consiste. y según la cual: «La autonomía de la razón <es> la libertad del sujeto en cuanto persona. sino que.Concepción que habría de consagrar el origen histórico de la autonomía universitaria desde la creación. enunciada en Ideas II. a petición de Humboldt. por el contrario. no debe ser entendido aquí en términos absolutos sino como posibilidad práctica de hacer o de actuar. Y. entonces. en que la universidad pública no podría alcanzar esos fines sin la preservación de la “libertad académica” o de la autonomía pedagógico-cognitiva de sus profesores y sin la existencia de una clara política de regulación de las relaciones entre la universidad y el Estado en aras de la preservación de la autonomía externa de la universidad. por Friedrich Schleiermacher en sus Pensamientos de circunstancia sobre las Universidades de concepción alemana (1808). Aun cuando el criterio de racionalidad. por lo tanto. pero también del poder hacer como capacidad de poner a prueba mis propias razones y motivos. las cuales guardan estrecha relación con la posibilidad de impulsar. cuáles son las diversas y complementarias versiones en las que se declina el principio fenomenológico de autonomía. toda vez que es «el espíritu en su libertad <el que mueve al cuerpo y <que> es a través del cuerpo que lleva a cabo una acción en el mundo espiritual mismo» (ibid. precisa Husserl. 2006: 14-43) 4 19 . De ahí que el obrar en función de las propias razones y motivos hace que haya también actos libres negativamente racionales. en que no me dejo “arrastrar” por otras inclinaciones y pulsiones sino que obro libremente. sin la cual a ésta no le sería dable realizar sus fines sociales4. así como sus connotaciones éticopolíticas y formas de autorrealización práctica. además.

por así decirlo. sólo puede haber. para Husserl. La idea de autonomía como autorregulación moral. la cual sólo puede autorrealizarse por virtud de un proceso. Idea que necesariamente nos conduce a la visión fenomenológica de la autonomía como autonomía ética o en cuanto poder de autoafirmación y de autorregulación individual y social. no lo hace necesariamente justo. las más de las veces. elija lo que le parece ser bueno para él y que lo haga. toda vez que ‘bueno en sí mismo y bueno con respecto a algo no son lo mismo’ (Husserl. qué está bien y qué está mal. 215 <127>). principio de la ‘voluntad creadora’ <que en su última filosofía asumirá sólo en términos de actividad comunicativa y de autonomía de la imaginación en cuanto posibilidad de configuración de un mundo otro >. tiene en Husserl una connotación muy precisa y se refiere. asimismo. como de la autoafirmación individual del sujeto. habida cuenta de que no existen por sí mismos. una autoeducación en la autonomía. porque así como un no valor en tanto que ausencia de valor no podrá convertirse nunca en valor relativo. y. la ley siguiente: el propósito al que apunta un bien (considerado en sí y para sí) posee su justeza. A esto corresponde.Yo-siervo. A juicio del filósofo. Es así como. así tampoco un mal menor será nunca un bien. además. la más bella de todas sus obras. Con todo lo cual: «La voluntad justa se regla. aunque. precisa tanto del autoaprendizaje de la capacidad de juicio. desde un punto de vista axiológico. la formación del hombre en la experiencia es. sobre todo. de autoformación (Bildung). cada uno sabe. nunca acabado. se puede decir asimismo que un proyectar [Vorsetzen] y un hacer que resida en un bien es en sí mismo bueno. específicamente. sobre la justeza del evaluar. 1908-1914: 114 <40>). en su fuero interno. Esta misma idea puede encontrarse en el acápite b) de la tercera conferencia de Renovación del hombre y de la cultura («Renovación como problema 20 . Y la capacidad de elección del bien desde la voluntad de lo bueno. y para condensar de manera muy sucinta el sentido de su enfoque. dice también Husserl en la obra mencionada. no ocurre lo mismo cuando se les toma en sentido valorativo. como es obvio. Y como todo acto justo en tanto que tal es él mismo un bien axiológico (según una ley axiológica universal). en función de su sola y exclusiva conveniencia. de la misma manera que la voluntad de lo malo es mala y que la voluntad de algo indiferente es indiferente» (ibid. a la ‘voluntad justa’. aunque eso no les confiera tampoco carácter relativo. Lecciones sobre la ética y la teoría del valor (1908-1914). a la que consagra profusos y ricos análisis en la que para mí es. en efecto. porque si bien estos pueden ser considerados en sí mismos en cuanto objetos ideales. que una voluntad de lo bueno es buena. quizá.. como ya lo decía Aristóteles. De manera que si los valores son ideales o universales eso no significa que sean valores en abstracto. lo que. autorregulación ética a partir de presupuestos dóxicos y axiológicos como materia del evaluar justo (que no ha de ser confundido con el mero evaluar de manera consecuente o con justeza aunque ambos deban necesariamente coincidir).

etc. el de la empatía propia o recíproca. ‘autotransgresión’ y autoalteración del Yo en los cuales éste se autopercibe respectivamente como yo otro del otro. a una exigencia reguladora que surge de su propia voluntad libre» (Husserl. no ha de entendida en el sentido de ‘característica individual’ ni de ‘comportamiento estereotipado’ o inmodificable. mediante la adquisición de una héxis social como talante estable.. la cual sólo es dable autoconfigurar en función de dos momentos: a saber. en los textos manuscritos de las lecciones compendiadas en Sobre Fenomenología de la Intersubjetividad I en donde la configuración del ethos fenomenológico. aunque de tal manera que lo adquirido indicado es un index de otras numerosas e indefinidas adquisiciones posibles. en primer término. sólo parcialmente puede estar en medida de realizar esa idea meta. todavía más fuerza. como dice Husserl. y. aunque no en función de una elaboración sistemática. condición necesaria de la autorrealización autónoma del individuo en sentido pleno como principio de individuación. Experiencias que sólo pueden llevarse a cabo. en donde Husserl muestra. sino la convierte en permanencia en «la obligación hecha hábito <héxis> o <en> el talante de querer actuar “en conciencia”. La héxis (como unidad superior del echein o de la adquisición) se despliega en este tener particular. tan sólo en actos de comunicación deliberada y abierta. para decirlo en palabras suyas: «El intelecto se ve en sus convicciones. con la apertura infinita del futuro. dado que los textos allí recogidos fueron escritos. del sujeto de los 21 .ético individual»). De modo que la idea de unicidad. por medio del otro y. también. una vez se haya propuesto «una meta general de vida en que se someta a sí mismo y someta su vida entera. en su sentido más pleno. cabe señalar que esta última idea toma si se quiere. en cuanto conciencia desensimismada o ensanchamiento del mundo. es decir. 1921: 28). La héxis se anuncia en lo adquirido (la “opinión”) por efectos de lo indicado. asimismo que existen “formas preéticas de autorregulación” en las que el hombre. como puesta en obra de una autonomía comunicativa descentrada <o social>. Es ella misma una unidad de “comportamientos” posibles y efectivos del Yo. Pues. 39). “Descentramiento”. “lo mejor posible” <ethos> . expresión de la autonomía intelectual-cognitiva. por consiguiente. aparece estrechamente vinculada a la exigencia de unicidad de la persona. como adquisición de un modo coherente de pensar y de juzgar en función de una unidad de opiniones o como capacidad de elegir de manera libre y consciente con base en razones y motivos justificables. En lo que concierne al desarrollo fenomenológico del sentido del principio de autonomía como autoafirmación autónoma de la persona.y de hacerlo efectivamente (…)» (ibid. como experiencia progresiva de ‘desencapsulamiento’. en segundo término –como aparece dicho en el segundo volumen de la obra mencionada. yo otro de los extraños que existen para él y como extranjero de los extranjeros). en periodos cronológicos diversos –.

Lo adquirido (las opiniones adquiridas) no se mantiene inexorablemente. Se puede abandonar una convicción. y a través de un acto de conmoción afectiva o de un contrasentido ético. nacen tan sólo nuevas unidades» (Husserl. para quienes no puede haber autonomía práctica sin autonomía teórica (“que se le dé al hombre conciencia de lo que es y aprenderá a ser lo que moralmente debe ser”). para Husserl. Siguiendo las concepciones de Schelling y de Fichte. el gusto puede modificarse. se alcanza. axiótico-afectivas y espontáneo-cognitivas). la antropología genética es. la condición de realización de la libertad política positiva como autonomía praxiológico-teorética. así. Una libertad política positiva que. en la experiencia socio-histórica del yo-actuante o anímico carnal.1935: 321 <404>). desde la autocomprensión y automeditación del hombre autónomo como expresión de la libertad política negativa en el sentido original griego de “poder de alcanzar las propias visiones de mundo” por virtud de la interpenetración exógena en el entramado fáctico de “las motivaciones.poderes permanentes y el comportamiento aislado es un comportamiento de esta adquisición (de opiniones). 1905. por virtud de la animación de su carnalidad en sentido estesiológico) y cuya inescindible concatenación hace posible el tránsito de la fenomenología estática como espacio de la conquista progresiva de la libertad de autonomía y de la autonomía teórico-filosófica a la fenomenología dinámica como autonomía en ejercicio y filosofía práctica. resultado de la autorrealización práctica del Yo psíquico carnal en los grados de la receptividad sensible o afectiva como hacer práctico-afectivo. 1935: 564) y de sus tomas de actitud práctico-afectivas (estético-imaginativas. como autocomprensión del ente en el dominio de la sensibilidad (Husserl. actividad relacional compleja por virtud de la cual el Yo de la 22 . finalmente. Esas dos formas de autonomía se constituyeron asimismo. según Husserl. como actividad analógico-cognitiva del Yo de la espontaneidad del sentimiento. Pero. cosmovisiones y presaberes ajenos”. como experiencia de incardinarse en el mundo o de hacerse vivo en el mundo en el plano puramente comprensivo o inmanente de la conciencia) y una antropología fenomenológico-genética (como experiencia práctica sensible-explicativa de hacerse carnalmente vivo para el mundo en la espontaneidad del sentimiento. y del otro. Como ontología antropológico-social. del yo que se pone a sí mismo en situación en el contexto de su experiencia cotidiana o de su vida concreta. de otro modo que como formación en la autonomía: de un lado. en el principio de base para el desarrollo tardío de una antropología fenomenológico-descriptiva (desde el punto de vista de la hermenéutica de la corporeidad en sentido somatológico. el desarrollo de la individuación no puede concebirse. entonces. como autoafirmación individual en el plano del pensamiento y de sus tomas de posición en la praxis teórica. por obra de la efectuación de una actividad relacional compleja como puesta en conexión de situaciones plurales y de disyunciones problemáticas.

sólo puede 23 . un deber ético-político. sobre la base de una protopedagogía de la imaginación como ética de la motivación. de un mundo circundante personal con rostro humano y digno de llamarse humano y que sólo puede resultar de la puesta en actividad de una comunidad comunicativa de voluntades. 375 <481>). comunidad en sentido cualitativoplural. en nuestro caso específico. comunicativa y descentrada. sin una mayor toma de conciencia por parte de todos y cada uno de los ciudadanos que integramos la ciudad universitaria de que el derecho a la autonomía pública de la universidad como autonomía descentrada es. porque me parece que dicha antropología podría constituirse tanto en una fundamental categoría de análisis para desarrollar el problema enunciado más arriba. en cuanto autonomía de la imaginación para la configuración en común de un mundo otro. condición del aprendizaje de la autonomía democrática). además. cuanto en un no menos esencial método pedagógico para la formación en la autonomía de los estudiantes universitarios. comoquiera que no puede haber educación en la autonomía ciudadana sin el reconocimiento pleno de la autonomía pedagógico-cognitiva de los profesores y del principio de autonomía interna de la universidad pública como derecho de autogestión y de autorregulación.espontaneidad del sentimiento adviene a sí mismo en cuanto conciencia de autonomía en sentido afectivo-cognitivo (es decir. apenas sí he dejado esbozados el carácter y orientación de sus dos itinerarios metódicos.. mientras que la antropología en sentido genético. me parece que la primera es condición de la segunda. como colectividad social y política carnalmente autónoma). pero. por su parte. Para concluir estas consideraciones. es decir. con Husserl. acerca del modo como estos «podrían modificar su estado». podría tener el enfoque antropológico de Husserl. dado que ésta no se define por sus murallas sino por el compromiso ciudadano de quienes la integran. ha de inquirirse. del otro. por su parte. para quien la autonomía de la ciudad sólo existe como autonomía pública-descentrada. podemos decir entonces. la cual se desarrolla. Un compromiso ciudadano que. Y al decir esto. y responsabilidad social con la ciudad y más allá de la ciudad. en procura del bien público común. acerca de cómo es posible pensar el principio de autonomía universitaria en términos de autonomía pública (o de una autonomía intersubjetiva. y. dejo al menos sugerido el sentido de su propuesta. en el ámbito de la filosofía política. con miras al desarrollo de una antropología filosófica con rostro humano y que no tiene otro propósito que el de la búsqueda de dignificación del hombre y la autohumanización de la existencia humana y del mundo circundante concretos (ibid. y lo es sobre todo. que el objeto de indagación de la antropología en sentido descriptivo es «el estudio del modo como los hombres están hechos» (Husserl: 1932. Esto ya lo mostraba de cierta manera Aristóteles. como autonomía del entendimiento tomado en el sentido de prestación subjetiva. como igualdad en la reciprocidad. de un lado. 323 <391>. Comoquiera que los alcances de este artículo no me permitirían hacer un análisis más pormenorizado de las implicaciones que. Con todo.

Tales serían. 5 24 . si bien la lucha agonal por la preservación del derecho a la autonomía externa de la universidad y las relaciones conflictivas entre la universidad y el Estado no son nuevas5. no puede ser considerado aquel que simplemente en su actuar comunicativo se orienta estrictamente por principios universalistas. ese necesario conflicto ha de ser entendido más en el sentido de la búsqueda de una relativa conciliación entre dos lógicas distintas con miras a la realización de un mismo fin. a la autoformación de tres formas de autonomía: 1) la autonomía afectivo-imaginativa como ‘capacidad de imaginarse en el lugar del otro’. en cuanto conciencia des-ensimismada. Dicho todo lo anterior. ni podría darse tampoco. los cuales sólo pueden realizarse por medio del otro y en actos de comunicación deliberada o recíproca>. 2) la autonomía social en cuanto capacidad de autoconfiguración de vínculos sociales y de resolución de dilemas morales o de situaciones problemáticas. en el plano pedagógico-político. y. Aunque el hecho mismo de que ese conflicto pueda leerse. ortodoxa o positivista – no ha sido nunca el nuestro. en donde el filósofo político francés hace un pormenorizado análisis de la situación de la universidad francesa desde la época de la Revolución hasta nuestros días. es el reconocimiento de que: « (…) la idea normativa de la articulación creativa de necesidades obliga también a ampliar el ideal de autonomía moral por una dimensión de sensibilidad contextual rica en consecuencias en términos prácticos: como moralmente autónomo. tales disposiciones deberían apuntar. más bien. 2009: 290). desde la historia de “las tumultuosas relaciones de la filosofía y el Estado”. desde luego. 3) la autonomía cognitiva como capacidad de acción-innovación y poder de autoría. De ahí que más que al desarrollo de tres tipos de inteligencia. ensanchamiento del mundo y experiencia de auto-alteración. El juego político entre la filosofía y el Estado. Así. desde la concepción de un currículo integral para el cambio social orientado por la formación en talentos afectivos. puede ser posible el desarrollo de una pedagogía crítica integral. que en el sentido de un Como lo ilustra magistralmente Patrice Vermeren en su excelente obra Victor Cousin.ser entendido como compromiso por la paz. de lo que Axel Honnet denomina autonomía descentrada y comunicativa <”descentramiento”. y sólo así. para decirlo de nuevo con Husserl. sino sólo aquel que sabe aplicar con responsabilidad dichos principios con participación afectiva y sensibilidad por las circunstancias concretas del caso particular» (Honneth. la posibilidad de configuración de un nuevo proyecto de sociedad). y el cual tendría que pasar. las condiciones de desarrollo. Y autonomía descentrada. y por la misma razón. para el sociólogo y filósofo social alemán. en el caso de la universidad pública francesa. por la educación en la cultura política y de lo político desde la formación en la autonomía (sin la cual no puede haber conciencia política que valga. en mi opinión. lo primero que tendríamos que reconocer es que el caso de la universidad pública francesa como universidad filosófica –aún en los largos periodos de dominio de la filosofía medieval. aptitudes imaginativas y dotes cognitivas (y no precisamente por la educación en “competencias básicas”).

Por suerte. cada día lo experimentamos incluso en nuestro país. o ‘comunidad de universos’> por la habilidosa apelación de ‘Institución de Educación Superior’. antes que un derecho es. es. en primer término. del contexto psicosociológico y sociocultural. no desvirtuemos semánticamente su sentido. privilegiando la formación de profesionales ‘emprendedores’ y ‘altamente competitivos’ por la exigencia de la formación integral de personas como formación para la vida o para la autonomía. si es cierto que democracia es. ‘misión’ y ‘vocación’ <de los verbos latinos ‘fungi’ =‘cumplir con’. cívico-política y física de los estudiantes. y no. y de incidir en su transformación. de entender e interpretar el mundo en el que se desenvuelven. como escribe Norberto Bobbio: El ejemplo más alto y más convincente del método de la no violencia para la solución de los conflictos sociales no hay que ir a buscarlo demasiado lejos. además redefine sus condiciones de autoinstitución en función de las demandas de la sociedad. más que “educación de calidad”. A menos. Pues. estética. claro está. esas dos condiciones sólo pueden realizarse en una universidad no heterónoma y que no sólo se piensa como idea sino que. y de la situación sociopolítica del país. Y si las condiciones de realización de ese propósito dependen de la capacidad de autogestión interna y autorregulación de la universidad. Universitas. para el afianzamiento de una cultura de destrucción y de violencia de la que los colombianos no hemos sabido cómo salir desde hace más de seis décadas.enfrentamiento de la universidad con el Estado. ‘missio’ = ‘acción de encomendar’ y vocatio= ‘acción de llamar’>. Desde el momento mismo de su aparición. de su ‘función’. la exigencia para la universidad pública de preservar el principio de autonomía. es la democracia. porque la sola formulación de la pregunta sobre la verdadera razón de ser de la universidad pública. no menos que del lugar de la cultura musical. sobre todo un deber: el principio de base sin el cual la universidad pública no puede darse las condiciones adecuadas para realizar el fin social del Estado de garantizar una buena educación pública en el sentido integral de la palabra. De acuerdo con lo dicho. activo y pacífico. de desarrollar capacidades autónomas de acción en el desempeño de su vida profesional (Michel Brater). el primero de los cuales es el ejercicio de la democracia como política de reconocimiento y de inclusión. tendría que pasar. precisamente. la democracia ha 25 . o viceversa. que. por una indagación previa acerca del lugar de la filosofía y de las ciencias sociales y humanas en la universidad. Porque educación académica digna. mediante la ideológica subrepción del nombre de universidad <del lat. Y como ya no parece necesario señalarlo. un modo de relacionarse con el otro de modo solidario. lo que desvirtuaría tanto la razón de ser del Estado como la de la universidad pública misma y el sentido filosófico de su principio. sobre todo la que apunta a la formación de profesionales idóneos. desde luego. capaces de armonizar su vida laboral y privada. Y digo filosófico. una universidad no heterónoma es una universidad fundada en principios democráticos.

Lo que tenemos en mente es un programa de desarrollo basado en los conceptos de trato justo y democrático ‹como el que les dio Truman a las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki a escasos seis meses de su accesión a la presidencia›. el discurso y 26 . Su alimentación es inadecuada. Producir más es la clave para la paz y la prosperidad. razón por la cual Ulrich Beck lo denomina con acierto “la ideología del bien común envenenado”>: «Más de la mitad de la población del mundo vive en condiciones cercanas a la miseria. los voluntarismos legalistas de las burocracias administrativas y sus controles opresivos. y de modo necesario. de cara a los filisteísmos economicistas y a las visiones heterónomas del discurso estatal Como afirmaba Harry Truman en su discurso de posesión como presidente de los Estados Unidos. Y la clave para producir más es una aplicación mayor y más vigorosa del conocimiento técnico y científico moderno» (cit. por. Una universidad. Quienes. A lo que Arturo Escobar. A modo de conclusión: los nuevos retos de la universidad pública. la riqueza del disenso y la dignidad y el valor individual de la persona.sustituido la lucha cuerpo a cuerpo por la discusión. en la que los administradores académicos recobren su condición de universitarios y se pongan exclusivamente al servicio de la academia. Su vida económica es primitiva y está estancada. en donde se erradiquen todas las expresiones de la violencia simbólica (la enseñanza vertical. La democracia universitaria como ejercicio de la autonomía democrática. aun viviendo en una sociedad democrática. y a cualquier precio –que es también el modelo de desarrollo propuesto en la actualidad por el sistema corporativo financiero supranacional del que el desarrollo “sostenible” funge de estratégico operador ideológico. tiene que pasar. 1999: 34). el tiro de gracia del vencedor sobre el vencido por el voto y la voluntad de la mayoría que permiten al vencido de ayer convertirse en el vencedor del mañana sine effusione sanguinis. por la democratización del conocimiento. basados en la desconfianza. el precursor del «desarrollo económico acelerado con ‘equidad’». la de razonar sobre las pasiones propias y ajenas. es víctima de la enfermedad. Escobar. es decir. no la de exasperarlas – como insensatos e irresponsables» (Bobbio. es decir personas cuya función debería ser la de iluminar las mentes y no la de embotarlas. 1979: 18-19). añade por su parte: «Pero en vez del reino de abundancia prometido por teóricos y políticos de los años cincuenta. en suma. la suspicacia y el miedo al pluralismo o al desacuerdo). por el respeto y el reconocimiento mutuos y por la configuración de una universidad abierta y deliberante. III. deben ser considerados –especialmente si se trata de “intelectuales”. el 20 de enero de 1949 <Truman. de una universidad que sólo puede nutrirse del debate y del reconocimiento de la diferencia. predican y practican la violencia. Su pobreza constituye un obstáculo y una amenaza tanto para ellos como para las áreas más prósperas (…). de quien extraigo la cita. tratando de armonizar su buen entendimiento con el ejercicio no menos necesario del buen Juicio y de la facultad imaginativa-creadora.

sus métodos de realización distan mucho de ser obvios. que la innovación científico-tecnológica es indispensable para que Colombia pueda salir de su condición de atraso en los ámbitos de la investigación médica. para parafrasear el título del excelente libro de Noam Chomski. de saneamiento ambiental. la ciencia y la tecnología”> produjeron lo contrario: miseria y subdesarrollo masivos. Colombia sólo puede aspirar a la prosperidad económica cuando los funcionarios del Estado empiecen. como ocurre actualmente con las políticas de la globalización neoliberal –la cual no debería equipararse con la globalización económica. Pero nadie puede negar tampoco cuál es la realidad social y política que vivimos. de modo que la búsqueda de disminución de la pobreza y la desigualdad social. agro-alimentaria. eran el capital. informática o energética. tienen que estar acompañadas de la lucha contra la relegaciónexclusión o de la búsqueda de alternativas posibles para la aminoración de la violencia social y política. o de razón inventiva. de reproducir tanto los obsolescentes modelos foráneos sistémicos 27 . que se apoyó en gran medida en las recetas económicas que Adam Smith propuso en 1776.la estrategia del desarrollo <”cuyos principales componentes. infraestructural. de las cosas que simplemente suceden y parecen escapar a nuestro dominio. ¡por fin!. muchos descontentos?. ¿De qué sirve en efecto.: 35). ni sopesa las consecuencias que han traído consigo la imprevisión o el error ajenos. la creciente pobreza. la hambruna (saheliana). desnutrición y violencia son apenas los síntomas más patéticos del fracaso de cincuenta años de desarrollo» (ibid. ha extraído los criterios ideológicos de su “innovadora política de prosperidad económica” para el logro de la cual las universidades ‘público’-empresariales tecnocientíficas. ¿vale la pena. Nadie aprende realmente a aguzar el Juicio si no sabe reconocer los propios errores. el infortunio y la desventura (tyché). Ya va siendo hora de que dejemos. es decir. que nuestro ‘autónomo’ y ‘emprendedor’ gobierno colombiano. vivir en un mundo en donde la maximización de la producción se hace en detrimento de la no distribución de la riqueza y la prosperidad se edifica sobre las ruinas de la democracia y el sufrimiento de los relegados y los excluidos? Y es justamente inspirado en el sueño fallido de esa “revolución masiva”. en efecto. ni con la globalización democrática que tendríamos necesariamente que empezar a construir. La crisis de la deuda. explotación y opresión sin nombre. en concepto de Truman. por oposición al reino del azar. habrían de convertirse en el modelo productivo de su eficiente laboratorio experimental. industrial. Aunque la intención que anima ese propósito no deja de ser loable. a poner en obra esa otra expresión de la autonomía que nace de la capacidad de servirse de su propia imaginación sin la guía de otros y que los griegos designaron con el nombre de techné. Nadie niega. a su vez. acaso. una política económica que sólo puede conducir a que haya pocos prósperos.

UU. éste sólo deberá velar por asegurar la riqueza (fuerza y variedad) de energías espirituales. entre las ciencias básicas y las ciencias sociales y humanas. a que un país que no le apuesta a la educación. o. que tampoco nadie niega. en su ensayo de 1810 «Sobre la organización interna y externa de los establecimientos científicos superiores en Berlín» que: «En lo tocante al aspecto externo de las relaciones con el Estado y con sus actividades. a la desvalorización creciente de la labor académico-investigativa. en parte. logradas a través de la selección de los hombres que allí se agrupen y de la libertad de sus trabajos. se debe. Se debe al desdén arribista de la sociedad colombiana por la formación media tecno-profesional en la idea de que quienes no ingresan a la universidad han seguido una vía de segunda mano. gracias. pedagógica y filosófica. de manera que la improvisada y demagógica política estatal de aumento de cobertura sin “calidad” académica sólo puede conducir a la titularización masiva de profesionales heterónomos e incompetentes o a engrosar las filas de los egresados desempleados y de los trabajadores informales. para decirlo en términos más exactos. democrático y civilizado o un buen país y que no puede serlo. por ende. precisamente a nuestra hoy privilegiada condición de “países en vías de desarrollo”. de las que el sector empresarial nacional se hace cada vez más dependiente. El rezago de la universidad pública colombiana. promovidas desde el Estado. sobre todo. sobre todo. a la conculcación de los derechos de los profesores y las asimetrías internas existentes. como así ha sucedido en las universidades europeas que nunca han pretendido minimizar la importancia de las ciencias sociales y de la formación estética. cuando se sacrifica el espíritu de creatividad de los académicos y se prioriza el trabajo técnico-científico sobre la producción de los bienes culturales simbólicos. se debe sobre todo. El rezago de la universidad pública se debe también. tomada en el pleno sentido de la palabra. sino también por los propios 28 . El derecho a la ‘educación superior pública’ no significa que la universidad pública deba impartir una educación masificada ni para las masas. no puede ser un país ‘próspero’. realmente “suicidógenas”. Pero. que hoy en día se han revelado calamitosas. a satisfacer las demandas abusivas de mano de obra barata de las empresas multinacionales. a nuestra incapacidad de armonizar la formación tecno-científica con la formación humanista. lo que se constituye a la postre en el real y más preeminente objetivo de la estrategia educativa implantada por el capitalismo financiero global en la universidad latinoamericana. Y para eso todavía estamos a tiempo. y. Pero la libertad no se halla amenazada solamente por el Estado. como de impulsar políticas de desarrollo.de control social y de investigación-productiva. copiadas de los modelos estadounidenses fallidos o de las políticas económicas de los países avanzados. a diferencia de lo que ocurre en EE. Está muy en lo cierto Wilhelm Von Humboldt cuando afirma.

a la conversión de la individualidad propia del artista en ‘espíritu plebeyo’ y. ni servirse de sus academias como diputaciones técnicas o científicas. 1891: 1296-7). del otro. mesurado. sino abrigar el íntimo convencimiento de que en la medida en que cumplen con el fin último que a ellas corresponde cumplen también con los fines propios de él. por 29 . por ejemplo. entran allí dos fuerzas distintas y antagónicas cuya principal diferencia reside en que «El Estado tiene por objeto hacer lo que es útil <y> el individuo. adoptan un cierto espíritu y propenden a ahogar de buen grado el surgir del otro (…). hacer lo que es bello» (Wilde. no debe exigirles nada que se refiera directamente a él. que haciendo del comercio de los bienes culturales un comercio como los otros. ¿De qué otro recurso podríamos disponer. que según Schleiermacher ha de fundarse en criterios de equidad y en el reconocimiento de la autonomía académica de los profesores como libertad de investigar y de escribir. para quien. sólo puede conducir. acaso.científicos. idea en la que Humboldt pone particularmente el acento. como escribe precisamente a propósito de la conversión de las industrias culturales y artísticas en producciones de mercado –lo que valdría asimismo para el caso específico de la producción intelectual de los profesores universitarios que ahora nos ocupa –. socialcomunicativa y ético-cognitiva de las personas? No menos acertada es la aseveración de Pierre Bourdieu. “la lógica ‘económica’ de las industrias literarias y artísticas. Y por lo que se refiere a la producción académica de los profesores. cuyos análisis parecerían hacer eco a las reflexiones de Wilde. y. En general (…). sino de la preservación de nuestra autonomía intelectual y moral. en la producción y circulación de los bienes culturales simbólicos. al éxito inmediato y temporal. los cuales. desde ahí. además. y. se debe a que. a la postre. desde un punto de vista que permite una concentración mucho mayor y la movilización de fuerzas y resortes que el Estado no puede poner en movimiento» (Von Humboldt. 1810: 49). como dice asimismo Oscar Wilde. desde un punto de vista mucho más alto. El Estado no debe considerar a sus universidades ni como centros de segunda enseñanza ni como escuelas especiales. el hecho de que el Estado no pueda poner en movimiento esas fuerzas y resortes espirituales en las que se condensan los fines propios de la universidad pública. coexisten dos fuerzas antagónicas inversas: de un lado. a la desintegración de la autonomía individual de las personas y a la generación de una sociedad de clones. “la economía-antieconómica” del arte puro “fundada en el reconocimiento obligado de los valores desinteresados y en la denegación de la ‘economía’ (‘del comercial’) y del beneficio ‘económico’ (a corto plazo). confieren la prioridad a la difusión. a la uniformización de la sociedad. zombis y autómatas. al ponerse en marcha. para evitar los peligros de ese pernicioso desbalance entre las lógicas economicistas del Estado y los criterios de autorregulación interna de la universidad como espacio de autoformación de la autonomía individual. De manera que “una sociedad de industrialismo cuartelario” dominada por “el reino de la tiranía económica” y de sus autoritarias y lesivas lógicas del mercado.

el tiraje. para decirlo de manera pleonástica. Un “adiestramiento para el mercado” del que la socióloga. en un obstáculo mayor para la autoinstitución de una sociedad autónoma y plenamente democrática –para lo cual es preciso que haya no sólo una mayor sinergia entre la universidad pública y privada. o bien. politóloga y universitóloga argentina Perla Aronson muestra asimismo. Y la situación así descrita. examina en detalle las peligrosísimas e inadvertidas repercusiones ético-políticas. es decir a todos y cada uno de los académicos y estudiantes-investigadores de la universidad pública. a propósito de los “diestros” liliputienses. y de cuya fragmentación resulta una visión apolítica y ahistórica de la universidad. con nuestras actitudes. la “eficiencia sumisa” y el “emprendimiento” propias del modelo angloamericano-maoísta de la universidad del “excelente rendimiento productivo” o de la “excelencia” cuantitativa que se tasa exclusivamente en función de indicadores porcentuales. la sociedad civil y el sector productivo solidario con conciencia de país. se contentan con ajustarse a las demandas de la clientela (…)” (Bourdieu. la precariedad-exclusión y las calamidades naturales. de contrabalancear la investigación en ciencias “básicas” con la científicosocial. Perfil de los graduados universitarios» –que ahora sólo puedo mencionar de pasada pero del que habría valido la pena comentar algunas reflexiones –. sobre todo. Bien dice Gulliver. habilidades y especialidades académico-profesionales de cada quien. en no poca medida autoinducidos. la transformación de la educación como formación en el pensamiento crítico en pensamiento cálculo o en mero “adiestramiento en destrezas útiles” (o “por competencias básicas” que. 1976: 202). A nosotros el desafío. y acciones democráticas. A nosotros. se desarrollan “para competir y no para compartir”). en el diseño y aplicación de los currículos universitarios. finalmente. como es obvio. que la Colombia agraviada por los odios fratricidas. que estos “lo ven todo con gran precisión y cálculo. A nosotros de demostrar. Lo que explica. basadas en la ecuación costo-beneficio y el crecimiento acelerado “y a cualquier precio”. obras. aun cuando nos veamos obligados a hacerlo sin el apoyo de los organismos tecnocráticos oficiales de investigación. motivaciones. desde la puesta en común de los talentos individuales. se ha convertido. de neutralizar el influjo de las visiones economicistas de la educación para la productividad y la competitividad. la Colombia 30 . por lo tanto. además el que en dicho modelo de universidad se haya introducido el eufemístico término de “malla curricular” o “plan básico de estudios” (del que el “conocimiento general” o “extra-currículo” funge de cosmético aditamento). en los valores de la “eficacia”. pero infortunadamente no a gran distancia”. en su excelente ensayo «El “Saber” y las “Destrezas”. sino además que asumamos el reto de propiciar la búsqueda de soluciones creativas a los problemas de la sociedad. siguiendo a Chomsky. y. estética y filosófica.

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