CINEFORO: LA PASÍON DE CRISTO

Abril 2005, para Frekuencia Grupo Jovenes IDE Texto por Jorge Céspedes Arias. Jorge.Cespedes@gmail.com Todas las Escrituras han sido tomadas de la revisión de 1960 de la versión Reina-Valera. Todo énfasis (letra negrita, cursiva, subrayada, ect) de los pasajes bíblicos y todos los comentarios son del autor.

Cuando la Pasión de Cristo se estreno en 4400 salas de cine en los Estados Unidos convirtiéndose en el estreno mas visto de todos los tiempos para una película que no se considero comercial, empezó uno de los mas grandes debates en las historia del cine: Una película que costo $25 millones y que retrataba con crudeza las ultimas 12 horas de la vida de Jesucristo, logro dividir la opinión publica, algunas la tildaron de antisemita, otros de realistica recreación del sufrimiento de Jesucristo, la Iglesia Católica la celebraba, la Protestante compraba salas de cine completas para llevar a sus fieles a lo que llamaban ¨una experiencia edificante , su protagonista Jim Caviezel contaba experiencias místicas mientras actuaba en el papel de Jesús y la violenta recreación de la Pasión de Cristo con sus 45 minutos de brutal muestra de sufrimiento físico, lograba recaudar $580 millones en el mundo entero. Y el mundo entero pensó que esta era la verdadera interpretación de la Crucifixión de Jesucristo. Pero se equivocaron. La película esta llena de errores: solamente 8 secuencias de la película correspondían a pasajes que se encuentran escritos en la Biblia y todo el resto esta lleno de mas de 50 referencias a dogmas de la religión católica. Lo dogmas son aquellas doctrinas que la Iglesia propone para ser creídas, normalmente son historias que han sido formalmente aceptadas como ciertas por los hombres a través de los tiempos, por eso pese a que en la Biblia no dice nada sobre algunos de los hechos que se ven en la película, la gente los cree. Un claro ejemplo es el de la impresión del rostro de Jesús en una sabana con la cual una mujer limpia su rostro, esto no existe en la Biblia, pero si en las historias de los hombres. Esta noche y muy brevemente vamos a buscar en la Biblia lo que realmente dice de la Pasión de Cristo, esto nos servirá mejor para entender lo que sucedió con su muerte, el propósito y el porque esto tiene que ver con nosotros hoy en día. Cristo efectivamente sufrió la muerte física, fue golpeado con puños y con palos, fue azotado con instrumentos , que le quitaban la piel y arrancaba pedazos de sus músculos dejando expuesto sus huesos, le pusieron una corona de espinas y le privaron de agua y sueño, quedo desfigurado, le metieron clavos en sus muñecas y sus talones para clavarlo en la cruz y una vez ahí para respirar, Cristo tuvo que levantarse empujando con sus pies y jalando con sus manos, por 6 horas - desde la hora tercera (Marcos 15.25) hasta la hora novena (Marcos 15.34) sufrió así. Pero hubo algo más, mucho más terrible que el dolor físico y fue el dolor en su alma: PARTE I: Mas allá del sufrimiento fisico de Cristo en la cruz, Dios quedo satisfecho por el sufrimiento del Mesías en su alma. Isaías 53. 1 al 12 detalla que Jesucristo murió en la Cruz cargando el pecado de todos nosotros: 1. En la Cruz, Jehová cargo en el Mesías (Cristo) el pecado de todos nosotros. Isa 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él (Cristo) el pecado de todos nosotros. 2. Cristo puso su vida en expiación por el pecado, murió por el pecado del hombre. Isa 53:10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo (a Cristo), sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

3. NOTE que lo mas importante fue que Dios Padre por la aflicción de su alma queda satisfecho: porque el alma del hombre es lo que sufre en el fuego eterno del infierno, Cristo tomo nuestro lugar. Isa 53:11 Verá el fruto de la aflicción de su alma (Cristo) , y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Recuerdan las últimas palabras de Jesús en la Cruz? Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? A. Hay ciertos pasajes en la Biblia que muestran los pensamientos de Cristo en la Cruz? El estaba citando en sus últimas palabras el Salmo 21. Este salmo nos muestra lo que El estaba pensando y sintiendo cuando estaba en la cruz. Es por eso que vamos a analizar con más detalle lo que dice el Salmo 21. B. Cristo sufrió nuestro infierno en la Cruz: Cuando Cristo estaba en la Cruz, cito el Salmo 22, Mat 27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (a). Estas son las palabras de un hombre en el infierno y también las de Cristo en la Cruz: Cristo fue desamparado por Dios (Igual que el hombre en el infierno). Salmo 22:1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? (b). En este mismo versículo Dios no oyó el clamor de su Hijo en la Cruz (como no oye los gritos del hombre en el infierno) Salmo 22:1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? (c). Cristo no tuvo reposo en la Cruz (como el hombre en el infierno no tiene reposo ni lo tendrá por toda la eternidad) Salmo 22:2 Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo. (d). Cristo Jesús llego a ser como un gusano y no hombre. (Oye Vitech recuerda referirse a las notas de estudio del Infierno según la Biblia para invitar a la gente a que asista a los discipulados). Salmo 22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. (e). Cristo fue atormentado en la Cruz por Satanás, el león rugiente. Salmo 22:13 Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente. Salmo 22:21 Sálvame de la boca del león, Y líbrame de los cuernos de los búfalos. (f). Cristo sufrió el calor y las llamas del infierno cuando estaba en la Cruz. Salmo 22:15 Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte.

Recordemos el asunto de la lengua en Lucas 16:23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Lucas 16:24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. (g). Claramente esta mencionada la crucifixión. Salmo 22:16 Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. (h). Es muy importante tener claro que todo este sufrimiento tomo lugar en su alma, Sufrió en la carne pero la gran mayoría del sufrimiento tomo lugar en su alma. Salmo 22:20 Libra de la espada mi alma, Lo mas importante fue que Dios Padre por la aflicción de su alma queda satisfecho: porque el alma del hombre es lo que sufre en el fuego eterno del infierno, Cristo tomo nuestro lugar. Isa 53:11 Verá el fruto de la aflicción de su alma (Cristo) , y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. (i). Finalmente debemos tener claro que Cristo sufrió nuestro infierno en la Cruz, después de este sufrimiento y antes de morir el dijo “Consumado es” y consumado fue, no hubo mas que hacer porque ya lo había hecho todo. Cristo no fue al infierno. Según Lucas 23 .43 el mismo día que murió Cristo fue al paraíso. Lucas 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. PARTE II: Esto que tiene que ver con nosotros hoy en día? Tiene que ver con la justicia de Dios y como el nos ve a nosotros hoy. Todos los hombres desde su nacimiento, creen en algún tipo de juicio (como por ejemplo un “juicio final” donde después de morir Dios pone sus buenas obras y malas obras en un balance para ver si puede entrar o no al cielo). Dios nos ha dado este discernimiento a propósito ya que el temor del juicio es una buena razón para vivir piadosamente. Cuando alguna persona habla de un juicio general al final de sus vida, cuando Dios le va a juzgar pos sus obras buenas o malas… esta hablando del Juicio del Gran Trono Blanco. A: El Tiempo & El lugar del Juicio del Gran Trono Blanco. La sucesión de los eventos por venir: 1. Cristo viene y arrebata a su iglesia. 1Tesalonicenses 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 1Tesalonicenses 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 1Tesalonicenses 4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. 1Co 15:51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 1Co 15:52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

1Co 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. 2. Justo después simultáneamente habrá juicio en el cielo: El señor juzga a la Iglesia en el Tribunal de Cristo y en la tierra Dios juzga a la nación de Israel en la tribulación. 3. Después de los 7 años de la tribulación Cristo viene: esta es la Segunda Venida. Apocalipsis 19:11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Apocalipsis 19:12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Apocalipsis 19:13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Apocalipsis 19:14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. Apocalipsis 19:15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Apocalipsis 19:16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Apocalipsis 19:17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, Apocalipsis 19:18 para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. Apocalipsis 19:19 Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Apocalipsis 19:20 Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Apocalipsis 19:21 Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos. 4. Luego sucede el Milenio: Cristo reina por mil años en la tierra. Apocalipsis 20:1 Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Apocalipsis 20:2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; Apocalipsis 20:3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Apocalipsis 20:4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Apocalipsis 20:5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Apocalipsis 20:6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. Apocalipsis 20:7 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, Apocalipsis 20:8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Apocalipsis 20:9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Apocalipsis 20:10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. 5. Al final del Milenio (entre el milenio) y la eternidad tomara lugar el Juicio del Gran Trono Blanco.

Apocalipsis 20:11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Apocalipsis 20:12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apocalipsis 20:13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Apocalipsis 20:14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Apocalipsis 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. B: Puesto que este juicio toma lugar al final del milenio, es importante entender unos propósitos de este tiempo del reino mesiánico. 1. El Milenio es para que Cristo tome lo que le pertenece; los Reinos del Mundo. Apocalipsis 11:15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. 2. El Milenio es para que los cristianos podamos recibir nuestra recompensa de herencia, parte de esta herencia es reinar con Cristo en el milenio. Col 3:24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. 2Ti 2:12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 3. El Milenio es para que los descendientes de Abraham puedan recibir la Tierra que Dios les prometió. Gen 13:14 Y Jehová dijo a Abraham, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Gen 13:15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. 4. El Milenio es para que empezar a cumplir otra vez con la comisión que Dios le dio a Adán y Eva. Gen 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 4. El Milenio es para que todo el mundo pueda ver un reino justo y recto: El Reino de Cristo y para quitarle la excusa al hombre de “el Diablo me obligo a hacerlo”. Apocalipsis 20:1 Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Apocalipsis 20:2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; Apocalipsis 20:3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. C: La Naturaleza del Juicio del Gran Trono Blanco. El Juicio del Gran Trono Blanco es el Juicio Final en el cual todos creen, habrá dos etapas en este juicio: 1. Primero se abrirá el Libro de la Vida para ver quienes de todos se hallan inscritos en el. Los que si se hallan inscritos en el libro de la vida, pasaran a la eternidad.

2. Los que no se hallan inscritos en el Libro de la Vida se quedaran para ser juzgados en la Segunda Etapa donde se abrira otro libro; el libro de las obras y Dios pagara a cada uno conforme a sus obras. Rom 2:6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: Rom 2:7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, Rom 2:8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; Rom 2:9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, Rom 2:10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; Rom 2:11 porque no hay acepción de personas para con Dios. 3. Juzgara a los judíos según su obediencia a la ley de Moisés. Rom 2:12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; Rom 2:13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 4. Juzgara a los Gentiles según su obediencia a la ley de sus conciencias. Rom 2:14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, Rom 2:15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, Rom 2:16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. 5. El problema es que no hay nadie que obedece siempre, Esta gente que esta confiando únicamente en sus obras, esta condenada. Rom 3:10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; Rom 3:11 No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Rom 3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Rom 3:13 Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Rom 3:14 Su boca está llena de maldición y de amargura. Rom 3:15 Sus pies se apresuran para derramar sangre; Rom 3:16 Quebranto y desventura hay en sus caminos; Rom 3:17 Y no conocieron camino de paz. Rom 3:18 No hay temor de Dios delante de sus ojos. 5. Es por esto que todos los que están en la segunda etapa del Juicio del Gran Trono Blanco confiando solamente en sus obras para salvación, todos serán lanzados al lago de fuego. Apocalipsis 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. D: Los 5 grupos que Dios juzgara en el Juicio del Gran Trono Blanco. 1. Los inconversos de todas las épocas. Apocalipsis 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. 2. Los santos del Antiguo Testamento que murieron antes de la muerte de Cristo Jesús, por ejemplo Moisés, todos estos santos están inscritos en el Libro de la Vida.

Heb 9:15 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 3. Los santos de la Tribulación. Apocalipsis 6:9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Apocalipsis 6:10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Apocalipsis 6:11 Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos. 4. Los santos del Milenio. Apocalipsis 14:15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Apocalipsis 14:16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. 4. Los Ángeles caídos. 2Pedro 2:4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; PARTE III: Como saldremos nosotros del Juicio de Dios si sucediera en este momento?

A. La manera más fácil de ver este asunto es por el uso de la Ley de Dios: Los Diez Mandamientos. 1.
La Ley es como un espejo espiritual que nos muestra nuestra condición delante de Dios. O sea, en la Ley podemos vernos a nosotros tal como Dios nos ve.

Santiago 1. 22-25. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

2. La Ley nos ayuda a entender lo que es pecado, porque la Biblia dice que el pecado es
cualquier infracción de la Ley. 1Jn 3.4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 3. Por la Ley conocemos el pecado (o sea, en el espejo de la Ley podemos ver toda la suciedad que hay en nuestras vidas).

Rom 3.19-20 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Rom 7.7¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.

B. Saquemos el espejo de la Ley, entonces, para ver cómo estamos: (Exod 20.1-17) Los diez mandamientos forman la Ley moral que Dios ha escrito en el corazón de cada hombre, veamos solo tres de ellos. El séptimo mandamiento: No cometerás adulterio. Puesto que Dios requiere la verdad en lo íntimo, Cristo dijo lo siguiente en Su Sermón del Monte. Mat 5.27-28 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Si ha hecho esto (aun sólo una vez), usted es un adúltero. Así es como Dios lo ve. El octavo mandamiento: No hurtarás. El valor de lo que usted robó es irrelevante porque es el acto de robar que lo convierte en ladrón. Puede ser un lapicero, cinco minutos en el trabajo, los impuestos o una respuesta de un examen del colegio que usted robó a otro estudiante. Si ha hurtado algo (aun algo pequeño sólo una vez), usted es un ladrón. Así es como Dios lo ve (y así es como usted se ve a sí mismo en el “espejo de la Ley”). El tercer mandamiento: No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano. “En vano” quiere decir “sin propósito” o “sin querer lograr nada”. Puede ser usar el nombre de Dios como una palabrota (que es blasfemia) o puede ser simplemente usar el nombre de Dios ociosamente (sin querer lograr nada). Mat 12:36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Si ha tomado el nombre de Jehová (Dios) en vano, usted es un blasfemo. C. Entienda que después de la muerte, cada hombre será juzgado. Heb 9.27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. D. Con sólo una infracción de la Ley, usted será hallado culpable. Stg 2.10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Gal 3.10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

PARTE IV: La decisión personal del hombre:

1. Hay una provisión para el hombre pecador.
A. Nosotros violamos la Ley de Dios, pero Jesucristo pagó nuestra “multa”. B. Cristo no pecó ni una sola vez—nunca violó la Ley de Dios. Por lo tanto, no mereció la muerte pero murió en la cruz por nosotros (como nuestro Sustituto) para pagar el precio de nuestros pecados.

Isa 53.5-6 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados... Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 1Ped 3.18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu. 2. Si usted, o cualquier otro ser humano, quiere ser salvo, tiene que hacer dos cosas.

A. Primero, tiene que huir de la ira venidera (el día del justo juicio de Dios) arrepintiéndose.
Hech 17.30-31 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. El arrepentimiento es confesar sus pecados a Dios (porque al pecar, usted ofendió a Dios) y apartarse de ellos. Prov 28.13 El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Sin querer apartarse de los pecados (sin un verdadero arrepentimiento), no hay salvación porque Dios resiste al soberbio (al que quiere seguir en su pecado) y da gracia para salvación al humilde. Stg 4.6 Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. B. Segundo, tiene que huir a Cristo—tiene que poner su fe (su confianza total) en el Señor Jesucristo. Rom 3.21-22 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.

Tiene que creer en el Señor Jesucristo para ser salvo.
Rom 10.9-10 Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.