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Los efectos colaterales del fallo contra Plazas Vega El fallo de ayer del Tribunal Superior de Bogotá al ratificar

la condena de 30 años de prisión contra el coronel Alfonso Plazas Vega termina teniendo efectos a varias bandas. Estos son algunos de ellos:

1. Polariza el contexto en el que se debatirá la reforma a la Justicia Penal Militar Desde la campaña presidencial, el tema de la Justicia Penal Militar ha estado en la primera plana de la agenda pública y esta ha resucitado desde que el Ministro de Defensa colgó en la Reforma a la Justicia un artículo que crea la presunción de que todo delito cometido en un operativo militar se presume de competencia de la Justicia Penal Militar (ver artículo). El Ministro de Defensa creó además una Comisión para reformar la Justicia Penal Militar más allá del cambio legal y nombró al ex magistrado Manuel José Cepeda para dirigirla. Esta Comisión está mirando el tema más a mediano y largo plazo y ha dicho que el objetivo será fortalecer tanto la justicia ordinaria como la militar. Y tanto los ministros de Justicia como de Defensa han dicho –en público y en privado– que los casos de lesa humanidad y de derechos humanos seguirán siendo juzgados por la justicia ordinaria. Sin embargo, esa no es la expectativa manifestada por muchos militares en retiro ni por los que están siendo juzgados por los falsos positivos, ni tampoco como lo han entendido los defensores de derechos humanos, comenzando por José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch. Ahora, el fallo del Tribunal Superior contra Plazas Vega polarizará más la discusión pues las desapariciones por las que es condenado el ex coronel ocurrieron en medio de un operativo militar pero se tratan de un delito de lesa humanidad. Aunque en ningún caso se aplicaría la eventual reforma del fuero militar a Plazas Vega, pues regiría solo hacia el futuro, los que se oponen a la reforma del fuero militar usarán este fallo como ejemplo de que solo la justicia ordinaria funciona (aunque 25 años después). Y los que la defienden dirán que es un ejemplo de la falta de garantías para los militares. Basta ver lo que está diciendo en twitter el hijo de Plazas Vega. 2. Invocación de CPI contra Belisario, abre puerta para que se pida contra Uribe

Alvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia. Foto: Archivo www.lasillavacia.com La invocación de la intervención de la Corte Penal Internacional contra Belisario Betancur abre la compuerta para que otro juez la pida contra Uribe. Una de las cosas curiosas del fallo es que si bien es el resultado de un proceso penal individual contra Plazas Vega, solicita que la Corte Penal Internacional asuma una investigación sobre la responsabilidad del ex presidente Belisario Betancur en los resultados de la retoma del Palacio de Justicia. Esta es la primera vez que se pide „oficialmente‟ que este tribunal asuma un caso de Colombia. Sin embargo, no es claro cuál es el fundamento jurídico o la norma que permite que un tribunal nacional exhorte a un tribunal internacional para que intervenga en el país. La Silla Vacía hizo un rastreo rápido del fallo (de 980 páginas) y no encontró que citaran ninguna norma al respecto. Y según el Tratado de Roma, las personas competentes para pedir la intervención de la CPI son el Consejo de Seguridad de la ONU, el presidente de un país asociado, una ONG o el mismo Fiscal de la CPI. No es claro que un tribunal nacional lo pueda pedir y seguramente por eso es que el Tribunal Superior le pide al Fiscal Luis Moreno Ocampo que él lo pida. Entonces, jurídicamente no parece muy sólida la solicitud. Pero políticamente sí crea un precedente complicado y es que ahora cualquier juez va a sentir que puede solicitar lo mismo en el caso de cualquier ex presidente, y en particular de Álvaro Uribe, algunos de cuyos funcionarios están siendo investigados judicialmente.

pues una corte internacional se puede dirigir al Estado como tal. actualmente Alcalde Mayor de Bogotá. Además. Con lo cual. De acuerdo con los magistrados. los militares que enfrentaron la toma terminan en prisión. Gustavo Petro estaba preso en ese momento y Antonio Navarro en un hospital en Cuba recuperándose de una bomba que le habían puesto. que ninguno de los dos tuvo una responsabilidad en los hechos. Y políticamente. la orden a los militares de pedir perdón es por la misma toma.En el caso del ex presidente Betancur hay dos investigaciones en su contra. y aún así el Tribunal siente que puede llamar la atención de la CPI. Por eso. 4. que se tomó el Palacio de Justicia. según dijo a El Espectador el presidente de la Comisión de Acusaciones. solo expresó lo que parece ser el sentimiento mayoritario de las FF. salvo una guerrillera que salió viva pero murió luego en México. Si esto es cierto. . ex-militante del M-19. Lo cierto es que todos los del M-19 que participaron en la toma murieron incinerados en el Palacio. Fortalece la justicia y deja mal a „líderes de la sociedad civil‟ que la acusaron Angela María Buitrago. dijo hace unos meses en una declaración –también inusual para un militar activo– que consideraba que Plazas Vega era víctima de una persecusión política. comandante de las Fuerzas Militares. en tres ocasiones la Comisión de investigación y Acusaciones de la Cámara de Representantes ha investigado al expresidente Betancur “y luego de la respectiva investigación ha decidido archivar el caso”. Foto: Juan Pablo Pino. Primero. "el propósito de los comandantes que dirigieron de parte del Estado la operación de recuperación del Palacio de Justicia era la supresión física de los combatientes del M-19 que se lo habían tomado". ex-integrante del M-19. la sentencia ordena ahora que el Ministro de Defensa y los comandantes de las Fuerzas Militares y del Ejército pidan perdón. Es decir. porque ya el General Alejandro Navas. Y aún más. porque parece más un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que de un tribunal nacional. Que un órgano nacional –y en medio de un juicio penal individual por la desaparición de dos personas– se extienda a toda una institución una culpabilidad es inusual jurídicamente. Si es que los militares acceden a cumplir la ley. Pero esas „sutilezas‟ no suelen ser registradas por la gente que está enfurecida por el fallo. cuya investigación en la Comisión de Acusaciones ni siquiera ha podido avanzar por las renuncias y amenazas que han denunciado en su contra los investigadores.MM. pero ninguna de las dos ha avanzado. Primero. Y al hacerlo. porque si bien la condena contra Plazas Vega es por la desaparición de la guerrillera Irma Franco y de Carlos Rodríguez. Esto es uno de los puntos que más polariza a la opinión pública y cada vez hace más carrera la idea que mientras los guerrilleros gobiernan. el tribunal termina culpando de los hechos del Palacio –no solo de la desaparición– a los militares. el Ejército pida perdón por "los delitos ejecutados los días 6 y 7 de noviembre de 1985". el mismo sitio que hace 26 años fue escenario del holocausto del Palacio de Justicia. esta decisión del Tribunal de exigir perdón avivará la animadversión contra el Alcalde de Bogotá. otros jueces sentirán que con mayor razón pueden hacerlo en el caso de Uribe. Según el Ministro de Justicia. trabajador de la cafetería. Foto: Juan Pablo Pino. es un detonante de mayor polarización. porque tendrían que hacerlo en frente del Palacio Liévano donde hoy gobierna un ex guerrillero del M-19. 3. Antonio Navarro Wolff. Foto: Laura Rico Piñeros. E ineludiblemente. Esta orden es polémica por varias razones. La exigencia de perdón a los militares se puede volver contra Petro y Navarro Gustavo Petro. lo harán humillados. Otra de las cosas novedosas del fallo es que el Tribunal exige que en un acto público en plena Plaza de Bolívar. hoy Secretario de Gobierno de Bogotá.

El argumento del Procurador era que “el principal testigo” del caso fue suplantado (ver historia). 5. con lo cual la CPI no sería competente. el fallo reafirmó la validez del testigo Édgar Villamizar. Enrique Gómez. En términos generales. como lo señalaron de manera clara e inequívoca los suboficiales Tirso Sáenz y Édgar Villamizar. Marcela Prieto y José Félix Lafourie. fue retomado por varios defensores del coronel. Pacho Santos. entre ellas la Escuela de Caballería. por lo menos. quienes pagaron un aviso de página entera en el Tiempo para criticar las decisiones de la justicia por cuenta del supuesto testigo suplantado. Este fallo confirmaría que para un sector de la justicia. para personera de Bogotá. Este argumento. las pruebas demuestran que los sobrevivientes del Palacio de Justicia fueron trasladados a guarniciones militares. entonces el crímen. Por la misma polarización. Fernando Londoño. incluyendo representantes de la sociedad civil como Rafael Nieto. que dice que dada la complejidad de los delitos de lesa humanidad como el de desaparición. Pero hay un tratado complementario al Estatuto de Roma. el „ataque‟ debió ocurrir con posteridad a la ratificación. impulsado en el Congreso por el Alto Consejero de Seguridad y por el senador de la U Roy Barreras. Finalmente. La decisión del Tribunal deja claro que el testigo sí existió. En todo caso. lo que permite concluir que el coronel Luis Alfonso Plazas Vega (comandante de Caballería) hizo parte de una estructura de poder organizada ilegal que diseñó y ejecutó la desaparición de Irma Franco y Carlos Rodríguez". Aunque nada excluye que un Estado decida admitir la competencia de la Corte por hechos ocurridos antes de que entrara en vigencia el Estatuto. que fue el principal que esgrimió y todavía esgrime Plazas Vega. Y que ni la fiscal Buitrago ni la juez María Stella Jara. quien fue sacada de la Fiscalía poco después de su fallo y con débiles argumentos. y así estos delitos se resolverían no en 25 años sino en uno o dos. se lo inventaron. lo que sí anticipa es la dificultad que tendrá el „Marco para la Paz‟. que crea la CPI. Juntas fueron acusadas por los seguidores del Coronel de estar al servicio del “terrorismo”. es difícil que sea tomada en cuenta por bancadas como La U o el Partido Conservador. “continúa” hasta hoy. más allá de la pertinencia de invocar a la CPI en este caso. cuya retractación había sido utilizada por el procurador Alejandro Ordóñez para pedir la revocatoria de la sentencia en primera instancia y para solicitar que se investigara a la ex fiscal Ángela María Buitrago que había solicitado la condena del Coronel. algunos sometidos a torturas y posteriormente desaparecidos. que regula los elementos de los delitos. que busca permitir que solo unos casos de los grupos armados ilegales que firmen la paz sean investigados penalmente y eventualmente (si reintroducen más adelante el texto original) los jefes de estos grupos puedan participar en política si lo aprueba una mayoría calificada del Congreso. Esto parece improbable pues el mismo gobierno de Santos se ha manifestado en contra de la condena en primera instancia de Plazas Vega. Ahora será más difícil acusar a los magistrados del Tribunal de también estar al servicio de la subversión. así haya sido cometido hace 25 años. donde “todos fueron reseñados. busca replantear la jurisprudencia de la Corte Constitucional sobre los estándares impuestos por la justicia penal internacional. Salud Hernández. Es un tiro contra el Marco para la Paz La invocación de la Corte Penal Internacional es muy polémica principalmente porque los hechos del Palacio de Justicia ocurrieron 15 años antes de que Colombia firmara el Tratado de Roma. la motivación de la ley plantea que los jueces colombianos “han sido más papistas que el Papa”. Marta Lucía Ramírez. Lo que sí se complica es la elección de la ex fiscal Ángela María Buitrago. La reforma constitucional introducida por esta ley. .Según la sentencia del Tribunal. Aunque otra forma de verlo es que precisamente con el marco jurídico para la paz en vigencia el país se concentraría en la persecución penal de los plazas vega de cada parte en el conflicto. Se podría discutir que como la desaparición forzada es un delito permanente hasta que aparezcan los cuerpos de los desaparecidos. esos estándares son los internacionales y que para proteger a las víctimas esos son los que se deben usar. que condenó a Plazas Vega en primera instancia y que está hoy exilidada por amenazas.

un fallo que avergüenza por SERGIO ARAÚJO El fallo del Tribunal Superior de Bogotá que condena en segunda instancia al Coronel (R) Plazas por la retoma del Palacio de Justicia en 1985.000. con fallos como este. Nuestra visión de entonces no era pro M-19 ni mucho menos anti-Estado. La dureza de mis reproches. Nada más errado. constituimos la Fundación Para el Esclarecimiento de los Hechos del Palacio de Justicia con personería del Ministerio de Gobierno. pues la estatura intelectual de los caídos agigantaba. en tiempos del Palacio de Justicia. la volvió impublicable… Catorce años más tarde. De manera que -a mucho honor. tomé la decisión de buscar que mi candidatura tuviera el valor simbólico de contener un mensaje claro de tolerancia y pluralismo.Plazas Vega. la Fundación fue precursora de lo que luego se volvieron las ONG. Quien empiece a leer esta columna puede creer que se trata de un “opinador de derecha” que se paró sobre la sentencia del tribunal para gritar lealtad ideológica. pero sobretodo. en ella hacía un dolorido y cálido homenaje al maravilloso ser humano que fue el doctor Carlos Medellín. Distinta habría sido Colombia iluminada por esas luces apagadas con sangre de patriotas. nuestra administración de justicia deja ver la faz de una criatura de hambre incalculable que por fuera es institucional y por dentro es solo un monstruo político voraz. La postulación fue acogida por amplios sectores políticos. sino definidamente pro-verdad. en 2. y decidí lanzarme a la Alcaldía de Valledupar. no quedó groggy ante el impacto institucional de la toma y la retoma. por mucho que rogué a Marlene. por admiración. ni la causa se había vuelto parte de la estrategia de lucha de la izquierda radical. Juan Manuel López Caballero era el presidente y yo el orgulloso vicepresidente de esa “cruzada” emprendida cuando los Colectivos de Abogados no habían decidido hundir colmillos en el fisco del Estado so pretexto de reparar. hacía durísimas recriminaciones a la absoluta falta de profesionalismo táctico del ejército en la operación militar para retomar el control del palacio. y su tutelar presencia periodística era el catalizador de la cordura mediática nacional. En alguna parte de los anaqueles de ese diario deben estar mis columnas de entonces. se me antoja comparable -en su efecto sobre la sociedad. de modo que saberlos muertos. los arquetipos de quienes éramos sus aprendices en la universidad. vilmente copado por el irracional protagonismo armado del M-19. pero la nuestra era una entidad que no buscaba hacer activismo político sino pararse en un piso legal para poder preguntar formalmente al Estado y promover ante la academia y la sociedad una revisión civilizada de un episodio que Colombia todavía hoy no dimensiona justamente. Estoy dramáticamente lejos de militar en la derecha. de vez en cuando daba cabida entre sus columnistas a artículos de opinión de jóvenes que a veces lográbamos ver nuestras ideas publicadas en la página editorial. decidí que “solo criticar” no tenía gracia. se titulaba Post Tenebras Spero Lucem. la tierra de mi alma y mis ancestros. Hernando Santos y Alberto Lleras vivían. sentí que entre las pavesas del palacio se consumió también buena parte de mi idealismo. mi admiradísimo profesor de Derecho Romano de primer y segundo año. más bien soy de los pocos que. Para entonces el poder judicial no estaba permeado de extremismo ni la prensa caía en la ingenuidad de aplaudir un truco de guerra como si fuera un logro de la civilización. pues en vez de eso hice parte del medio puñado de idealistas que pusimos la primera piedra de cordura para empezar a analizar a través del prisma de la historia y la justicia el holocausto humano e institucional que acababa de suceder y. avalado por el M-19. pero el drama sí me tocó muy de cerca pues varios de los magistrados inmolados. abre un nuevo boquete sobre la más elemental noción de justicia y profundiza las inmensas grietas que horadan la fe pública sobre el sistema judicial. aún conservo los documentos de respaldo firmados por dignatarios de los partidos tradicionales. la dulce secretaria de Enrique Santos. El Tiempo. Sería necio negar que. por eso la inscribí ante la Registraduría Nacional con el aval y la firma de dos personas que para entonces despertaban mucha desconfianza en otros: Antonio Navarro Wolf y Gustavo Petro. No fui un títere de alguien ni estaba imbuido de extremismos. Para la época del holocausto del Palacio de Justicia. hace 12 años. No obstante. a tantos el mismo día. a pesar de pertenecer a una familia de tradición liberal.fui candidato a la Alcaldía de Valledupar. habían sido mis profesores en la Facultad de Derecho de la Universidad Externado de Colombia. para eso. pero que desde entonces encontrábamos catastrófico para nuestra vida republicana. La candidatura se frustró por una trapisonda marrullera que hizo el registrador local Ciro Muñoz quien anuló mi inscripción a mis espaldas . Cuando se violó el templo máximo de la justicia y se calcinó después.solo a la masacre de los próceres que llevara a cabo el Virrey Sámano cuando segó las vidas de los más importantes precursores de la independencia nacional. en especial una que envié y nunca fue publicada.

un logro de valientes. busca contextualizar una independencia que no me dejo arrebatar. Todo lo anterior. operó como sanción colectiva. optó por perdonar colectivamente sin selectividad a quienes habían sido sus verdugos y opresores. de un modo anacrónico en la práctica. En su momento fue una vergüenza estratégica para el equipo de rescate. antipáticamente autobiográfico. si los magistrados Pareja y Poveda encuentran que la libertad y la vida de un hombre consagrado a la patria son la moneda con la que pueden comprar reconocimiento por su “gran valor” en el ejercicio de una “magistratura ejemplarizante”. pero mientras duró fui protagonista de una especie de bienvenida a la legalidad del M-19. en la impactante toma perpetrada por Septiembre Negro durante las Olimpiadas de Múnich en 1972. cuando es imposible que los magistrados ignoren que la Corte Penal Internacional solo es competente para conocer sobre hechos acaecidos después de 2000 ¡porque antes no existía! También porque la ley no es retroactiva en la parte del mundo que sí es seria. Alemania a partir de ese episodio pulió su destreza táctica y creó la unidad élite antiterrorista GSG9. y fue el precio que pagaron los surafricanos por el único ejercicio exitoso de paz del mundo contemporáneo. hemos querido ser ciegos ante la asombrosa experiencia surafricana. sin considerar que Édgar Villamizar el testigo más importante nunca atestiguó. usan su mandato institucional para erigirse en paladines de un protagonismo que rebasa la norma penal. pero si dos de los tres magistrados que hicieron sala fueran capaces de proferir una sentencia que hunde los clavos en las manos de Plazas para su crucifixión como el gran verdugo del Palacio de Justicia. que no hay ninguna prueba que lo vincule directamente a la desaparición o muerte de alguien. que en todo caso es menos grave que aceptar que los magistrados simplemente fallaron en ignorancia. La tesis de que la Desaparición es eternamente un delito en progreso es equivalente a decir que la muerte es un estado en desarrollo. la impericia y torpeza operacional de las fuerzas armadas alemanas que produjeron la muerte de todos los atletas israelíes secuestrados. atornillados a la necesidad política de hacerse internacionalmente célebres. . en el plano estrictamente político. Por otro lado. como aquí. pero no amortajó el honor de su aparato armado so pretexto de un fracaso que cobró vidas inocentes. y filosóficamente absurdo pues hasta la misma constitución determina que las fuerzas armadas no pueden ser deliberantes y por eso el “pedir perdón” se vuelve una exigencia extra-derecho. pero el fallo me horroriza por lo escandalosamente antitécnico que resulta ante la reina del proceso penal que es La Prueba. donde la aplastante mayoría negra con sus tiranos ya vencidos. Nunca he visto a Plazas Vega ni conozco a sus allegados. aunque perdonar sea -mucho más. La conducta de Plazas difuminada por la bruma del tiempo es ya imposible de recabar en el detalle que se requiere para derrumbar el principio de presunción de inocencia. envasada en mi propio pellejo. en un Valledupar muy intolerante donde ya mataban a quienes se atrevían a menos. mientras los soldados y autoridades han padecido un rosario de iniquidades desprendidos de un episodio que solo el “eme” causó. que Plazas era un soldado que cumplía órdenes. rogada sin sustento. liderados por el genio de Mandela. Aquí nos resulta más fácil odiar. bajo fuego indeterminado. Un ejemplo para nosotros. entrando incluso al terreno de confundir las simbologías con el cumplimiento punitivo de un supuesto castigo al Ejército.y en mi ausencia. De seguro será una isla de seriedad en este naufragio del derecho en el que muchos jueces nos llevarán a pique por un afán de protagonismo que conseguirá malograr la entronización final del soñado y anunciado “Siglo de los Jueces”. Valdría la pena que pensáramos muy en serio en los paralelismos del caso colombiano: En el aspecto militar. que además sindica colectivamente al ejército de haber “ejecutado crímenes” -como si éste fuera penalmente imputable y la responsabilidad penal no fuera individual-. Si eso no bastara. nadie le prestó atención. y porque así lo garantizaba la salvaguarda bajo la que Colombia firmó el tratado. pido respetuosamente que el Salvamento de Voto del Doctor Hermens Lara sea publicado cuanto antes. Para que ese proceso tenga un aspecto de mínima seriedad y no nos ahoguemos en vergüenza. Pero cuando el obispo Desmond Tutu vino a Colombia y lo dijo. queda el otro aspecto: Los sobrevivientes del M-19 amnistiados y mandando. ni se obligó a la policía a pedir perdón por su torpeza mortal. es imposible ignorar la “pantallería” que contiene pedir en el texto de la providencia que sea la CPI quien encause al expresidente Betancur. querrá eso decir que esta sociedad está condenada a la tiranía de los caprichos humanos de quienes apertrechados en la liviandad de un tal “nuevo derecho” de ligero cuño. Así que solo puede tratarse de un pantallazo vulgar. Como corolario y prueba de esta vergüenza. pero jamás se consideró un acto de sevicia oficial y menos un crimen de guerra. Ese perdón generoso y total.