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UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR INSTITUTO PEDAGÓGICO RAFAEL ALBERTO ESCOBAR LARA PROGRAMA DE PROFESIONALIZACIÓN SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN Autor: José A. Álvarez C.I.: 12.340.206 Sección: 241 LA IMPORTANCIA POLÌTICA DEL ACTO EDUCATIVO "El ser humano aprende en la medida en que participa en el descubrimiento y la invención. Debe tener libertad para opinar, para equivocarse, para rectificar, para ensayar métodos y caminos". Ernesto Sábato Desde el contexto latinoamericano y desde las experiencias vigentes y relevantes de las prácticas educativas, se establece como principio que es necesario trascender la mirada disciplinar de la educación. La educación es más que un proceso de escolarización, aunque es en estos donde se construyen y reproducen discursos autoritarios tanto en la forma como en los contenidos y que mueven a una sociedad hacia determinados fines. Para muestra de ello, se han provocado la conformación de sociedades sin ideologías, especialmente jóvenes sin opinión, porque el modelo civilizatorio y globalizado se ha instalado en su discurso y en el modo de estar y de pensar de las sociedades latinoamericanas en general, son los saberes modernos. Pareciera que todo está dado y regulado en forma natural, dando la impresión que esta sociedad en la que convivimos es la única opción posible. La escuela es uno de los principales instrumentos de naturalización y legitimación de este orden social. Paralelamente a estos procesos educativos, está la vida, es decir se desarrollan otras miradas de mundo y bajo otras reglas y narrativas, para leerlas y entenderlas. Son los lugares que no son la escuela, en que lo que importa es la identificación del otro, su protagonismo, y su capacidad de dialogo y de interpelación del otro no diferente sino diverso. Es decir podemos leer en estos procesos, paralelos a la escolarización, un modelo de sociedad distinto. Aquí están presentes todas las voces disidentes, de los bordes, los excluidos, que durante una época y bajo la mirada de la educación popular pudieron transmitir al resto del mundo que otro mundo y sociedad era posible gracias a una nueva mirada de la educación. Esta mirada, visivilización, de otros espacios educativos es urgente, porque desde allí se puede conjugar la relación, por ejemplo, entre aprendizajes vitales y aprendizajes permanentes, la adquisición de conocimientos funcionales conocimientos globales, la producción de sentidos. También es importante trascender la mirada de lo popular, porque muchas veces esta mirada se ha quedado buscando el aprendizaje de lo urgente, de la contingencia, y ha terminado por fortalecer la mirada hegemónica de la sociedad, y de la realidad. Sin embargo, hay modelos educativos que se establecen desde la exclusión, desde las diferencias, crecer con igualdad, termina queriendo decir que solo los iguales en condiciones y en capacidades pueden competir en el modelo económico. Otros son modelos se establecen desde la negación, sólo habla y dialoga con algunos, existen interlocutores válidos, Avanzamos en la construcción de nuevas narrativas para entender lo público, lo social, lo cultural, no desde la fragmentación, ni de la división del mundo, ni de la realidad (multiculturalidad), sino que reconociendo a un “otro” sujeto de interpelación que es fuente de sabiduría y experiencia para la construcción de conocimientos en conjunto. Es así como se debe, acoger la incertidumbre como una forma de crear y recrear formas discursivas propias para avanzar en la deconstrucción de saberes simbólicos y abrir la posibilidad de la pregunta, más que la respuesta cerrada e inmovilizadora. y De igual manera, mantener el proyecto político de cada medio como un proceso de acción móvil, cuyas estrategias permiten mirar el mundo desde los problemas locales, sin perder de vista lo global, y en este dialogo avanzar a una nueva propuesta latinoamericana de visión de mundo y de empoderamiento de los pueblos y las culturas. Tomando en cuenta lo antes planteado, se puede señalar que la formación es el proceso de construcción consciente del ser humano en toda su potencialidad de desarrollo y evolución. Entre los principales objetivos de la formación están: - Formar personas responsables y libres, que puedan desarrollar toda su capacidad y dignidad personal en la sociedad. - Hacer del ser humano un ser dispuesto, preparado, motivado, con gusto por la vida; un ser que se sienta y se piense integrado al universo. En el proceso de formación participa toda la sociedad en la cual se desenvuelve el individuo, pero muy especialmente la familia y las instituciones educativas cumplen un papel muy importante en este proceso.