VIDAS PASADAS. REGRESIÓN. EFECTO DODO La regresión a vidas pasadas PAST LIVES. REGRESSION.

DODO EFFECT

(un posibLe ejempLo deL “efecto dodo”)

DEBATE

La regresión a vidas pasadas (un posibLe ejempLo deL “efecto dodo”)
(Rev GPU 2011; 7; 1: 30-32)

sergio peña y Lillo1

en la gaceta de marzo del año pasado, el dr. cesar ojeda expuso una reflexión sobre la paradoja actual de los métodos psicoterapéuticos que –a pesar de estar basados en supuestos mecanismos correctivos diferentes, contradictorios y aun excluyentes– en la práctica resultarían igualmente eficaces. este fenómeno conocido como “efecto dodo” o “de la equivalencia”, podría obedecer –señala ojeda– a la credibilidad compartida en la “alianza terapéutica” entre el paciente y quien emplea el método. este factor dodo –posiblemente más notorio en el marco psicoterapéutico– es propio de la medicina, donde la mejoría del enfermo no avala necesariamente el supuesto mecanismo terapéutico del procedimiento que se ha utilizado. esto es particularmente válido en psiquiatría, dada la complejidad de sus dinamismos y, sobre todo, debido a que –en definitiva– ignoramos la real causalidad intrapsíquica.

H

e escogido como ejemplo de este fenómeno el caso de las llamadas “regresiones a vidas pasadas” dado , el creciente interés que han adquirido desde fines del siglo pasado. Estas desconcertantes técnicas terapéuticas sostienen que muchos trastornos neuróticos y aun orgánicos, que han sido rebeldes a las terapias tradicionales, tendrían su origen en acontecimientos dolorosos, frustradores o traumáticos, ocurridos en “vidas anteriores” y que mejorarían al “revivir” estas situaciones en estado de trance hipnótico. Estos métodos están directamente vinculados con las creencias milenarias de Oriente –compartidas en nuestra cultura por los gnósticos y teósofos del “ilu-

minismo cristiano”– de que existiría una “continuidad kármica” (de causa-efecto), entre las múltiples “encarnaciones” que habríamos tenido antes de nuestra vida actual. No obstante, se diferencian en el hecho de que no ponen el acento –como ocurre en las tradiciones religiosas de la reencarnación– en un progresivo perfeccionamiento espiritual, sino en una especie de “terapéutica kármica” que –al revivir y resolver conflictos , no superados en estas existencias anteriores– mejorarían muchos trastornos de nuestra patología actual. El propósito de este artículo no es efectuar una discusión sobre la existencia de las reencarnaciones, lo que pertenece a la escatología metafísica, sino el de formular una

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Profesor (J) de Psiquiatría de la U. de Chile.

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sería lo más eficaz del método. éste podría ser que el soñador tiene la posibilidad de “descargar” sus emociones negativas en sujetos desconocidos o situaciones aparentemente neutras. origen de los síntomas en los clásicos psicotraumatismos infantiles del paciente analizados en vigilia sino que en una supuesta génesis pre-biográfica y transpersonal. Ahora. Raymond Moody (3) y al Dr. tienen una evidente función en el equilibrio psíquico. a la banalidad de . Por otra parte. lográndose una mejor integración con el ambiente en que se vive en la actualidad. “saldar las deudas kármicas” y que. al igual que se sostiene la continuidad de los acontecimientos con las propias preguntas del terapeuta: “en Psiquiatría universitaria | 31 . en el fondo. Sin embargo. muy similar al psicoanálisis. Whitton de la Universidad de Toronto (4). sino a los éxitos informados por investigadores de prestigio. los “best seller” que se han escrito sobre el tema. por ejemplo. según algunos . proyectando de este modo sus temores. hasta donde sea posible. para citar sólo a los “terapeutas de la vida anterior” más famosos en la actualidad. autores. 2. que el budismo tibetano denominó “el Bardo” y que –según la Metempsicosis– transcurriría entre una y otra reencarnación y que fue objeto de una publicación anterior (5) Tengo plena conciencia de que la Hipótesis alternativa que voy a proponer –como ejemplo del “efecto Dodo”– puede ser más convincente y realista. Esta es la impresión que tengo de lo que podría ser una posible alternativa del mecanismo curativo que se atribuye a las “regresiones hipnóticas”: el descargar las emociones negativas en una supuesta vida que es. agresiones o deseos reprimidos en el simbolismo de la trama onírica. como por ejemplo: de qué manera puede efectuarse esta “herencia transvital” de los conflicos. Es efectivo que estas técnicas de “regresión a vidas pasadas” han sido estimadas en los ambientes académicos con un escepticismo radical. Pero no siempre el “disfraz simbólico” logra evitar el temor o la angustia. despertándolo cada vez que comienza un periodo REM. esta especie de “vómito mental” también logra alguna liberación de agresividades y tensiones reprimidas. por supuesto. a los pocos días aparecen graves trastornos psíquicos. calificándolas de meras fabulaciones histéricas o simples “fantasías hipnoides” inducidas por el propio terapeuta. Tampoco es fácil explicarse la necesaria encarnación simultánea de las mismas “almas” para poder efectuar esa mutua reparación que denominan 3. 4. Todo parecería indicar que el soñar sería algo así como la “terapéutica natural” de la mente para liberarnos de tensiones y problemáticas excesivas acumuladas en la vida diaria. la psiquiatría tiene la obligación de estudiar estos procedimientos con el objeto de precisar. un sujeto sueña que ataca (o es atacado) por alguien que no conoce o experimenta un intenso placer al contemplar cómo nace una flor y puede descubrir posteriormente –en el análisis del sueño con el terapeuta– que el desconocido era su padre o su jefe y el placer de la flor. al mismo tiempo.sergio peña y LiLLo posible hipótesis alternativa. lo que supondría una inverosímil “genética extraparental” . El método mismo de la “regresiones” es. que obligan a interrumpir el experimento. pero que experiencialmente no es uno mismo. como es el caso de los doctores Morris Netherton y Edith Fiore (2) o del Dr. Al margen de lo insólito de la idea de una patogenia previa a la gestación. Creo también que se debe incluir al Dr. Ahora. Joe Keeton en Inglaterra. En lo que se refiere al mayor efecto terapéutico de los sueños que se recuerdan y son susceptibles de interpretar –que es la hipótesis alternativa que propongo–. que fue el primero en explorar –en estados de “regresión hipnótica– los relatos de pacientes que hablaban de sus extrañas experiencias vividas en ese periodo intermedio. De ese modo puede resolver su “tensión inconsciente” sin experimentar culpa ni menoscabo de su imagen personal. como lo demuestran los experimentos en que a un sujeto –que duerme el tiempo necesario– si se le impide soñar. Así. actuando con una identidad ambigua que se imagina haber sido. Para favorecer su comprensión la expondré de la manera más simple y esquemática: 1. al menos en el campo de la neurosis y de los trastornos psicosomáticos. estricamente psiquiátrica del eventual mecanismo correctivo que explicaría sus indiscutibles éxitos terapéuticos. es imposible negar sus evidentes mejorías clínicas. Pienso que. la propia técnica deja sin explicar aspectos difíciles de comprender. personal y ajena. con lo que se atenúa aún más la responsabilidad y la culpa. pero no por ello más verdadera. su real mecanismo curativo. la satisfacción de un deseo erótico prohibido o incestuoso. pero en una modalidad “hipnótica-kármica” ya que no busca el . como ocurre en la pesadillas. No obstante. cuando hablo de los logros de estas “regresiones” no me refiero. la “imaginería escenográfica de otras encarnaciones” ya está en la expectación previa a la sesión. la versión alternativa proviene del papel “curativo” de los “ensueños oníricos” que –aunque no se recuerden–. por este motivo.

Ya los griegos conocían este poder “catártico” de liberación de emociones. As..La regresión a vidas pasadas (un posibLe ejempLo deL “efecto dodo”) qué vida está. o en el curso de la sesión. Madrid. péutico de la “regresiones” puede perfectamente ser explicado sin necesidad de recurrir a una actualización de reales vidas anteriores. 2007 Whitton J. con su método de “sueño sugerido” en simple . 1990 Peña y Lillo S. de la superación de los conflictos normales y síntomas psicotraumáticos parecería ser la proyección simbólica de lo supuestamente negativo. 1 Fiore E. You have been here before cornurd. lucharan con monstruos y efectuaran hazañas heroicas con sólo mantener un diálogo que se lo sugiriera permanentemente al enfermo tal como ocurre en las técnicas supuestamente regresivas. 3. 5. qué edad tiene. 4. La mente está siempre proyectándose en los acontecimientos que percibe o imagina.A. Ojeda C. Santiago. por así decirlo. explicaría la fascinación que les inspiraba el acontecer simbólico de sus leyendas y sus mitos. como también en la representación teatral de sus tragedias. de sus ritos dionisíacos. Las experiencias del Túnel y del Bardo. la unidad y coherencia de lo supuestamente vivido. qué le evoca de su situación actual. el terapeuta facilita la “personificación deseada” con las clásicas preguntas de la interpretación de los sueños. por ejemplo: “a quién le recuerda. REFERENCIAS 1. hacía que sus pacientes fueran “actores” de cuentos de hadas. 1990 32 | Psiquiatría universitaria . en virtud de la “identificación” con los actores y con el acontecer de la trama escénica. relajación subhipnótica. Ed. El mecanismo natural. Grijalbo. La psicoterapia: ¿unidad o multiplicidad? GPU 2010. Edaf S. 2. Ed. La vida entre las vidas.. a quién se parece” etc. pienso que el mecanismo tera. olvidando que ya Desoille. Ed. lo que. cómo se llama” etc. tanto en los sueños como en la hipnosis o en la realidad cotidiana. a través del “mecanismo onírico” de proyectar lo odiado o lo temido en seres desconocidos y en actuaciones que efectúa un “yo” indefinido y que teme o no le es posible realizar en su vida normal. 1998 Moody R. Del mismo modo al término . en qué época. Planeta. Algunos piensan que sería una prueba de haber recordado una existencia anterior. cuál es su sexo. 6. Regresiones. precisamente. En definitiva. Ed. Fisher J. New York. además. Bs.