IV.

ZONAS DIALECTALES Y ATLAS LINGÜÍSTICOS

a) DIVISIÓN DIALECTALES

DEL

ESPAÑOL

AMERICANO

EN

ZONAS

A PRINCIPIOS de los años sesentas, Tomás Navarro reconocía que las bases para el resumen fonético que sobre el español americano había preparado Délos L. Canfield115 serían mucho más sólidas "si hubieran podido fundarse en la previa ejecución del atlas lingüístico de cada país" ("Prólogo", 8). Concluye apoyando la decisión del investigador: "con justa razón, Canfield ha decidido no esperar a la improbable realización de este sueño" (ibidem). Más de veinte años después, parece casi confirmarse la pesimista apreciación del ilustre fonetista español, pues con excepción de su propio Atlas lingüístico de Puerto Rico,116 el incompleto del sur de Chile, el importantísimo de Colombia (a los que me referiré más adelante) y de algún otro en prensa (como el de México, al que también aludiré en su momento), no ha habido en el terreno de la Geografía Lingüística hispanoamericana avances precisamente espectaculares. En 1979, Manuel Alvar proponía un atlas lingüístico de todo el mundo hispánico,117 empresa que no le parecía irrealizable

porque hablar en América de un inmenso proyecto lingüístico no es acariciar la imposibilidad de un sueño, sino la realidad tangible de los hechos. Hoy que existen —ya— el Atlas Lingüístico del Mediterráneo y el Plurilingüe de Europa, intentar acometer el del mundo hispánico no es otra cosa que buscar soluciones a los problemas que, antes, existieron para la Romania o que sentimos en cada una de las singladuras parciales que intentamos (81).

La pronunciación del español en América, Bogotá, 1962. Tomás Navarro Tomás, El español en Puerto Rico. Contribución a la Geografía Lingüística hispanoamericana. Río Piedras, 1948. 117 Manuel Alvar, "Hacia una geografía lingüística de América", en PILH, 79-92.
115

116

Proporciona después el experimentado dialectólogo un cuestionario de mil preguntas e incluso el número aproximado de localidades que en cada país americano deberían atenderse Explicaba asimismo aspectos prácticos para la puesta en obra del proyecto. Tengo noticias de que el propio profesor Alvar y el profesor Antonio Quilis se han venido encargando no sólo de coordinar las encuestas de este ambicioso proyecto sino incluso de aplicar ellos mismos muchos de los cuestionarios Conociendo la capacidad de trabajo y gran experiencia de estos investigadores, tengo la certidumbre de que pronto se podrá contar con este inapreciable documento de geografía lingüística de gran escala.118 Antes de explicar las características de los pocos atlas lingüísticos de la América hispanohablante, conviene resumir los intentos que se han hecho para fragmentar en zonas dialectales este enorme territorio y también algunas de las discusiones a que han dado lugar tales propósitos. Se impone, obviamente, comenzar con la siempre citada división dialectal que en 1921, propuso Pedro Henríquez Ureña, en las páginas iniciales del primero de sus tres conocidos estudios sobre el español americano. 119Vale la pena, me parece, transcribir completo el largo párrafo inicial:
provisionalmente me arriesgo a distinguir en la América española cinco zonas principales: primera, la que comprende las regiones bilingües del Sur y Sudoeste de los Estados Unidos, México y las Repúblicas de la América Central; segunda, las tres Antillas españolas (Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana la antigua parte española de Santo Domingo), la costa y los llanos de Venezuela y

Esta necesidad de descripciones lingüísticas abarcadoras de las grandes áreas geográficas de la lengua española ha sido evidentemente señalado por varios estudiosos. Por ejemplo Maria R. Avellaneda escribió. “nos ha parecido que en general no se atiende como es debido a la dialectología hispanoamericana, y en esta materia, desaparecidas las huellas del impulso de Amado Alonso y sus colaboradores, falta hoy quizá un planteamiento de conjunto” (María R. Avellaneda [et al.], Contribución a una bibliógrafo de dialectología española y especialmente americana, Madrid, 1967, 4-5). 119 Pedro Henríquez Ureña, "Observaciones sobre el español en América , RFE, VIH (1921), 357-361.
118

quinta. el Paraguay y tal vez parte del Sudeste de Bolivia. there may not be any synchronic dialectology" (D.] There is a strong diachronic element in synchronic dialectology and. Es conveniente subrayar algunos aspectos importantes. los lazos políticos y culturales que las unieron durante la dominación española y el contacto con una lengua indígena principal (1. en el vocabulario. comerciales y con la facilidad y frecuencia con que podrían realizarse estos movimientos. Resnick . O. 121 Como también dice Canfield: "aunque se forman casi por sí zonas léxicas. En un artículo posterior lo expresa con mayor énfasis: "dialect identification becomes even more difficult when one notes that an additional feature of a sociolinguistic nature in one place may be a general trait in other [. El fundamento o los criterios en que se sustenta la división son de diversa índole: geográficos. quechua. el Perú. 4. 266). la mayor parte de Chile. araucano. deban destacarse los de carácter histórico social: "hay indicios de que los factores son más bien históricos y se relacionan con movimientos políticos. tercera.. dados los obstáculos de índole topográfica" (Canfield. el interior y la costa occidental de Colombia. sobre todo. 172). a juicio de Canfield. 5. strictly speaking. W.. Deben destacarse ante todo las primeras palabras ("provisionalmente me arriesgo") que permiten deducir las serias dudas que sobre su hipótesis tenía el autor. cuarta. políticoculturales y de sustrato lingüístico. lucayo. en materia de fonología y de sintaxis pueden asemejarse regiones de los 120 . el Uruguay. pues reconoce que no hay uniformidad fonética en ninguna de ellas. la Argentina.. guaraní). en el aspecto fonético. ninguna zona me parece completamente uniforme. XXXIII [1982] 110) Consideraciones como la anterior nos llevan a pensar que tiene razón Resnick cuando exige para el español americano métodos de descripción propios: "no ha de ser sorprendente [. la mayor parte de Bolivia y tal vez el Norte de Chile. el Ecuador.121 Propone después el Quizá entre éstos. HFAM 1978.120 Lo que a juicio de Henríquez Ureña caracteriza como zona dialectal a cada una de las regiones geográficas enumeradas es el vocabulario. 3. El carácter de cada una de las cinco zonas se debe a la proximidad geográfica de las regiones que las componen. XXV [1976]. migratorios. Lincoln Canfield. la región andina de Venezuela.probablemente la porción septentrional de Colombia. náhuatl. 2.] que un conjunto de circunstancias y hechos históricos sumamente distintos a los que dieron ímpetu al Sprachatlas alemán y sus seguidores deben requerir base teórica muy distinta para el proceso la coordinación y la comparación de los datos dialectales hispanoamericanos" (Melvyn L. "The diachronic factor in Amencan Spanish in contact". El elemento distintivo entre dichas zonas está. 'Algunos aspectos histórico-geográficos de la dialectología hispanoamericana"..

puso la base de la moderna dialectología hispanoamericana. 122 “. más de sesenta años después. Espinosa. la altiplanicie del Centro. . en lo tocante al habla española de Nuevo México. quien. quiérase o no. que antiguamente formó parte de Guatemala. donde se halla la ciudad de México. la zona mexicana. ya en prensa. donde ejerce influencia el maya: y la América Central. con el propósito de ratificar o corregir esta subdivisión. como Castilla en España. el norte de la República mexicana. una investigación lingüística que acabó por constituir el Atlas lingüístico de México. Y todavía es probable que la América Central se subdivida en regiones diversas". sobre México las investigaciones de Marden y Hills y. Téngase en cuenta que antes de 1920. comenzando con el Estado mexicano de Chiapas. cuando menos. En su momento explicaré que esta sugerencia de Pedro Henríquez Ureña fue la que motivó que en El Colegio de México se iniciara.. señalar imprecisiones o errores en la división de Henríquez Ureña. la península de Yucatán. Malmberg (1948) propone que Paraguay y Argentina no sean considerados en una misma zona por sus notables diferencias y sugiere una sexta zona integrada por Paraguay y parte de Argentina (la región guaranítica).en la primera. Con los conocimientos actuales. derivado en parte de la influencia del náhuatl. seis regiones: el territorio hispánico de los Estados Unidos.filólogo dominicano que cada zona se subdivida y ejemplifica primera.122 con Resulta relativamente fácil hoy. es posible corregir quizá algunas o muchas afirmaciones que Henríquez Ureña hizo en circunstancias muy desfavorables por falta de datos. los estudios de Lenz sobre el español chileno. Manuel Criado extremos opuestos del vasto territorio americano" (Canfield HFAM 1978 169). M. en fonética por ejemplo. las tierras calientes de la costa oriental. habría que distinguir. Han sido varios los lingüistas y filólogos que han criticado. corregido o modificado la tradicional división del polígrafo dominicano. lo publicado por A. aunque incompletos mucho más abundantes. donde la lengua ha sufrido curiosas transformaciones fonéticas. da al conjunto su carácter fundamental. Así. región que. por ejemplo. en particular Veracruz y Tabasco. los únicos trabajos serios existentes con referencia al español americano eran las Apuntaciones críticas de Cuervo.. el idioma de los aztecas.

según Roña. En concreto la mezcla del español con lenguas aborígenes es. Quien hasta el momento ha presentado argumentaciones más fuertes contra la fragmentación de Henríquez Ureña es sin duda José Pedro Roña. 236238 124 José Pedro Roña. 1957. en Henríquez Ureña. Manuel Criado de Val. . hace sus propias observaciones y objeciones. es equivocada. intrínsecamente lingüísticos. no es de lenguaje. 215-226. pero este hecho es etnológico o sociológico. el tarasco. y lo que es lingüístico no es un hecho. Sin embargo no es este tipo de críticas el que interesa a Roña. llevaría necesariamente no tanto a corregir da-tos de la división sino que tendría como consecuencia la modificación del proceso mismo. Señala en primer lugar que no pueden limitarse a cinco las grandes lenguas o familias lingüísticas de América pues pueden contarse más de cien. Puerto Rico). y c) existe en áreas criollas (Cuba. por ende. Le parece obvio que los criterios seguidos por Henríquez Ureña son extralingüísticos y subjetivos. 6) se halla en competencia con el inglés (Nuevo México).de Val.. basado en un hecho no lingüístico: lo que es un hecho.124 Después de resumir las ya mencionadas propuestas de modificación debidas a Maimberg y Criado de Val. no lingüístico. 123 . la lengua cacana. añade otras observaciones de más fondo: hace ver que resulta inaceptable considerar como una zona (la primera) una región en que el español: a) o está solo o convive con lenguas indígenas (México. Fisonomía del idioma español. un presupuesto enteramente subjetivo. "El problema de la división del español americano en zonas dialectales". Además. del método de la investigación. es un hecho el que haya habido mezcla de población en algunas zonas. según Roña. Afirmar lo mismo de la mezcla de lenguas ya no es un hecho. que considera de fondo y que. como el maya. I. sino una mera suposición (218). en esta afirmación. de aceptarse. sino una en particular. Recuerda el autor que los dialectos son hechos lingüísticos y que. En efecto. la misma distribución geográfica de las lenguas. Madrid. PFLE.123 que se adhiere a esta propuesta de Malmberg. su determinación debe fundarse en criterios de carácter objetivo. muchas de las cuales ejercieron o ejercen influencia en el español. por ejemplo).

pues a su juicio las isoglosas resultan "menos sistemáticas dentro del conjunto del lenguaje". uno sintáctico. Aclara asimismo lo que entiende por cada uno de esos fenómenos cuyas isoglosas se van a trazar. con criterios lingüísticos. Finalmente las formas verbales con que se construye el pronombre vos son agrupadas por Roña en cuatro tipos: A: —ais. B: -ais.125 Para utilizar un procedimiento de isoglosas. en escala local. sonoros o sordos". en todo el territorio americano. Roña encuentra solamente cuatro fenómenos cuya distribución geográfica puede ser realmente conocida: un fenómeno fonético. las formas verbales del voseo. como fonos fricativos o africados palatales. uno fonológico. 125 . -éis. E. no hace Roña uso. -ís. sino ofrecer un ejemplo del procedimiento" (221). -és. BDH. 1954) o los de Délos Canfield 1962. el žeísmo. o los mapas fonéticos de B. morfológicas y sintácticas sí Como el mapa del voseo de Henríquez Ureña y Tiscornia (en "La lengua de Martín Fierro". muchas isoglosas fonéticas. un criterio lingüístico sería el determinar los dialectos por isoglosas. -es. Buenos Aires. Recomienda Roña que antes de explicar con razones extralingüísticas la distribución dialectal ésta debe quedar perfectamente establecida. fonológicas. Vidal de Battini (El español de la Argentina. 1930) o el yeísmo y žeismo en Lapesa Í984. Sin embargo hace ver que. entre estos fenómenos. El voseo queda definido como "el uso del pronombre vos con valor de segunda persona de singular. Proporciona ejemplos de mapas lingüísticos. Con estos rasgos Roña pretende mostrar el método para una división en dialectos: "subrayamos que no deseamos hacer aquí una división dialectal siquiera en forma provisional. Como se ve. III. ya sea con formas verbales de segunda persona de singular. preparados con base en isoglosas. D: -as. -ís. el voseo. El yeísmo es “la desfonologización de la oposición entre los fonemas españoles /y/ y /ll/". -ís.Por lo contrario. o bien con formas verbales más o menos deformadas de la segunda persona del plural". y uno morfológico. -ís. No deja de reconocer que sus cuatro isoglosas "se entrecruzan con aparente desorden". -es. Buenos Aires. de ninguno de carácter léxico o semántico. C: -ás. sobre español americano. el žeísmo consiste en "la realización de cualquiera de estos fonemas o de ambos. el yeísmo.

a juicio de Resnick. j > h. rr ~r. En particular deben atenderse. 4) s > h. Roña establece primero 16 zonas. La propuesta de Roña.pueden acompañar a las cuatro que él propone en nivel continental. Determina así siete zonas más. 1975). de conformidad con el sistema de Resnick. en grupo aparte. j > h. En este ejemplo de procedimiento. la página siguiente). a juicio de algunos investigadores. zona 1. Resnick (Phonological variants and dialect identification in Latin American Spanish. 170) hace ver que. Hace notar Roña que deberá percibirse una fracción más fina y detallada en la porción meridional de América del Sur. me referiré con mayor amplitud en el siguiente capítulo. Me limito a dar sólo unos ejemplos (cf. los grandes fenómenos.México (excepto los estados de Chiapas. 3) s > s. Ello puede explicarse porque el investigador poseía mayor información sobre esa área geográfica. Tabasco. j > j. En Resnick 1976 se explica de manera sucinta cómo identificar dialectos mediante la aplicación sucesiva de rasgos fonológicos binarios: 1) s>s. 2) s>h. todas las cuales no pueden incluirse entre las demás zonas. etcétera. Los dos grupos tienen gran extensión geográfica" (266). como la pérdida o conservación de s final: "estas dos manifestaciones de la /s/ final nos delinean la división más general y más grande de los dialectos hispanoamericanos: los que si pronuncian y los que no pronuncian consistentemente la /s/ final. Yucatán y Quintana Roo). considera áreas de competencia con el inglés o de dialectalismo criollo y dialectos de mezcla con el portugués. por ser de carácter predominantemente fonológico. Otros casos análogos serían: j ~h. "con 16 rasgos distintivos 'se crean' 272 posibles variedades del español americano". Antillas. En total son pues 23 las zonas dialectales de esta división basada en isoglosas. al que. The HagueParis. 126 yeísmo žeísmo voseo forma . 126 Resultaría muy largo transcribir todas ellas. etcétera. Canfield (HFAM 1978. la costa Insignificante número si se compara con las posibles zonas dialectales que resultan de la aplicación del método de Melvyn C. y después. 5) s > s.

Teoría. señalan algunas deficiencias. sea por caso. Les resulta también inconcebible que México y la República Dominicana. los investigadores Zamora y Guitart (en particular este último) proporcionan una división dialectal que resulta. aparezcan formando parte de una misma zona. por sus criterios). El centro de Chile sí 16. las Antillas. "Caingusino". 1982. Para ello toman en consideración sólo tres fenómenos o rasgos dos de carácter fonético (aspiración y pérdida o conservación de -s implosiva y realización velar de j frente al alófono glotal) y uno Juan C. por ejemplo. Zona serrana del Ecuador no 13. Dialectología hispanoamericana. en parte. descripción. en la provincia argentina de Misiones no no sÍ no no sí sí ——B B sí sí no sí ——— C puede considerarse como un verdadero punto de partida para otras divisiones. Guitart. mitad oriental de Panamá sí 6. en cuanto a numero de regiones.127 quienes. con nueve zonas. costa caribe de Venezuela y Colombia. Salamanca. 179 y ss. historia. mitad oriental de Panamá) con la diminuta zona que sólo comprende la región ultraserrana del Uruguay. Otro defecto sería la desproporción en la dimensión geográfica entre algunas zonas: compárese la inmensa zona 1 (casi todo México. Inspirados entonces por la división de Roña (y. Eso opinan. Zamora y Guitart. evidentes a su parecer.atlántica de Venezuela y Colombia. antes de formular su propia hipótesis. Zamora Munné y Jorge M. en la división de Roña. Zona ultraserrana del Uruguay (Departamento de Rocha y Maldonado y parte de Lavalleja y Treinta y Tres) sí 22. Ante todo ven como un error grave el que se dé una falta de contigüidad que les parece injustificable. intermedia entre la de Henríquez Ureña (cinco) y la de Roña (veintitrés). aunque tratando de evitar sus vicios. A su juicio habría convenido que Roña hubiera atendido la sugerencia de Ferguson y Gumperz sobre lo adecuado de sólo usar isoglosas para separar grandes territorios. 127 .

articulación glotal de j y ausencia de voseo. salvo que lo único que las separe sea el mar" (183). la j velar y la presencia del voseo. en la cual se tiende a eliminar o aspirar la -s. A la zona 3 pertenece Centroamérica y zonas de México que colindan con ella. se glotaliza la j y conviven voseo y tuteo. el centro de Bolivia y el noroeste de Argentina. se glotaliza la j y existe el voseo. en la cual están considerados Ecuador y Perú (menos las áreas anotadas en zonas anteriores). aunque no sirven de base para caracterizaciones de extensión continental. velarización de -n. velarización de rr (Puerto Rico). ahí se debilita o pierde la -s. La zona 2. Así. costa norte de Colombia. con -s conservada. la j es glotal y no hay voseo. ahí la -s se pierde o se aspira. Chile solo da lugar a la zona 8. En la zona 6 entra la costa del Perú. la zona 1. yeísmo. La conservación de -s y j (como velar) y la presencia simultánea de tuteo y voseo caracterizan la zona 7. La costa pacífica de Colombia y de Ecuador forma la zona 5 que se caracteriza por la aspiración o pérdida de -s. Un solo ejemplo: en la zona 1 pueden mencionarse fenómenos concernientes a -l y -r (implosivas). costa oriental de México. Como puede observarse. etcétera. comprende las Antillas. que estaría caracterizada por aspiración o pérdida de -s. En esta división se proporcionan también otros rasgos que. Venezuela (menos la cordillera). Uruguay y Argentina (excepto el noroeste) tiene como rasgos peculiares la pérdida o aspiración de -s. queda formada sólo por México (sin la costa oriental y las zonas limítrofes con Guatemala). son muy útiles para el establecimiento de regiones o subzonas. "la contigüidad se considera un requisito para incluir diferentes regiones dentro de la misma zona. por la j glotal y la doblé presencia de voseo y tuteo. j velar y sin voseo. queda conformada por Colombia (sin las costas) y por la cordillera de Venezuela. a conservar como velar la j y donde se da tanto el voseo cuanto el tuteo. En la zona 4 se conserva la -s. a juicio de ellos mismos. en la que intervienen el oriente de Bolivia. con la ventaja de .morfosintáctico (presencia frente a ausencia del voseo o convivencia con el tuteo). excepto el extremo sur. mitad oriental de Panamá. Una última observación tendría que ver con el hecho de que una división como la que propone Zamora y Guitart contaría. Finalmente la zona 9. Paraguay.

385-461 129 En la segunda edición de su Bibliografía sobre el español de América (en prensa). 11-2 (1980). Más adelante precisa esas zonas así: A) México y sur de los Estados Unidos. en particular. Cahuzac propone. G) Chile: huaso. como acasillado. la voz charro. nombres concernientes a un solo país. Presenta una li-ta que comprende 184 lexías (vocablos que designan a los campesinos. abarca México. comunes a varios países.... C) Antillas: guajiro.su simplicidad (en términos de Hjemslev y Chomsky) por el pequeño número de rasgos que maneja. para fijarse y particularizarse siguiendo las necesidades de cada región" (386). campero. excepto su parte norte. Partiendo del principio de que "existe un gran parentesco entre los fenómenos culturales y los fenómenos lingüísticos" (385). que tienen... sobre denominaciones de los campesinos en la América hispánica. LEA. F) Río de la Plata: gaucho.. "La división del español de América en zonas dialectales. . Según este autor. 128 . c) Chile. Philippe Cahuzac. ... D) Venezuela y Colombia: llanero. gavillero. campesino. B) América Central: cimarronero. La segunda zona. concho. . el lenguaje de los hombres del campo "procede indudablemente de las regiones españolas. está formada por tres grupos: a) los países andinos (sobre todo Ecuador. Perú. campuno. Cahuzac128 intenta una división dialectal del español en América sobre una base semántico-léxica y. la zona norte. Solución etnolingüística o semántico-dialectal".). b) las extensas llanuras del Río de la Plata y Bolivia. Aquí tomará direcciones diferentes. campiruso. A cada una de ellas se le define y se le señala su ámbito geográfico (de conformidad con datos obtenidos de diccionarios de americanismos y regionalismos). Solé129 ha señalado que en esta propuesta "la falta de precisión en el establecimiento de los hechos léxicos debilita tal intento de clasificación.. en principio. . E) Ecuador. etcétera). Con apoyo en diversas clasificaciones de este léxico (uso general en América. Con toda razón Carlos A. Bolivia: chacarero. sur.. una división en dos zonas: la primera.. Perú y Bolivia). . aparte de lo difícil de basar cualquier división en zonas dialectales usando como único criterio el Cf. montubio. pero su distribución en América no es uniforme. ranchero. como término covilizador. sabanero. América Central y el Caribe.

a mi ver. por el hecho de que en ellas se registra el voseo (aunque creo que cada vez más esporádico). ¿se asemejan más al español centroamericano que al del resto de México. 203-246. 130 . estudios de variación fonológica. Terrell. han atendido la dialectología del español en América. la variación dialectal y el modelo sociolingüístico. Finalmente. la entonación y el léxico. debe reconocerse que no basta para una clasificación dialectal del español americano.131 También podría uno formularse preguntas como la siguiente: las regiones mexicanas que colindan con Guatemala. cf. Quizá el excluir el único posible rasgo fonológico utilizable (yeísmo y Ileísmo) podría ser un error en la clasificación de Guitart. En otras palabras. independientemente de la opinión de los lingüistas y filólogos. por ejemplo. Siempre será particularmente discutible la validez de los rasgos que se elijan para la determinación de las zonas. fonología de dialectos hispánicos). Para una reseña de los avances en estudios dialectales hispanoamericanos con enfoque y apoyo en la teoría generativo-transformacional (teoría.fenómeno léxico".132 No cabe duda de que. a un porteño. como de América". que se saben pertenecientes a cierto dialecto. 181) no parece justificarla. conforme a las ideas de Morínigo. Lo que parece indudable es que a los hispanohablantes americanos también parece serles útil para su mutua identificación. estudios de variación morfológica y sintáctica. "Teoría generativo-transformacional y dialectología castellana". en EFLC. cualquier hispanohablante identifica. Cualquiera tiene. resumidas en el capítulo ll. así compartan con él los otros dos rasgos (conservación de -s y j velar)? Por otra parte conviene en todo esto no olvidar la conciencia lingüística de los hablantes. por la entonación. Tracy D. Habría que añadir. sus defectos y sus aciertos. lo poco confiables que resultan la mayoría de los diccionarios de americanismos y regionalismos. en que esta clasificación se basa. podría plantearse la duda de si estas clasificaciones o divisiones funcionan sólo para los dialectólogos y si así conviene que sea. aunque no Los más modernos sistemas y teorías también. 131 Pues la razón de su exclusión (el hecho de que el yeísmo "es tan característico de la Península en general. aunque es indudable la importancia del campesino y del campo en general para una caracterización etnológica de América.130 Es probable que ninguna división dialectal resulte plenamente satisfactoria. aunque tímidamente.

naturalmente. hace un cuidadoso análisis del castellano de Ponce de Además obviamente de rasgos fonéticos y gramaticales fuertes como la conservación o pérdida de s o la presencia del voseo. la de Tomás Navarro (1966) sobre el español de Puerto Rico. éstas nunca se consideran como factor o rasgo identificador de zonas dialectales. debe obligatoriamente señalarse. A pesar de todo es indispensable intentar las divisiones de dialectos.133 Más que un atlas lingüístico propiamente dicho. aunque pueda verse defectuosa o deficiente en ciertos aspectos. b) ATLAS LINGÜÍSTICOS Con referencia ya a los trabajos de geografía lingüística que se han publicado hasta la fecha sobre el español en América. describe la geografía e historia resumidas de Puerto Rico. la del Perú corrió por cuenta de Pedro Benvenutto Murrieta. obviamente. además. el libro viene a ser un completo estudio sobre el español en esa isla. como primera contribución en sentido estricto. que se formulen diferentes divisiones. sobre bases serias.aparezca el voseo. Sin embargo quizá por la escasez de descripciones técnicas de las entonaciones hispánicas. Quizá pueda concebirse como un primer intento de cartografía el mapa denominado "Geografía del voseo" que Tiscornia y Henríquez Ureña incluyeron en el libro La lengua de Martín Fierro (1930) 132 . 133 La primera edición es de 1948 y los materiales fueron recogidos en 1928 Antes habían aparecido sólo subdivisiones dialectales: Rodolfo Lenz había hecho la de Chile. de la ya comentada de Henríquez Ureña sobre todo el territorio con subdivisiones. Dedica las primeras 38 páginas a una interesante introducción en la que explica su plan de trabajo. no cabe duda de que permite también considerar la lengua española con enfoques y perspectivas que ayudan a su comprensión y colaboran necesariamente al mejor conocimiento de su distribución geográfica. es asimismo enriquecedor y no necesariamente negativo que se den diversas concepciones. pues en definitiva cualquier fragmentación sustentada.

Solé. a principios de 1987. Se trata de 75 cartas. Navarro Tomás reconoce que sin duda en los 38 años que para entonces habían transcurrido (hoy son casi sesenta) desde que se hicieron las encuestas. pues ocupa los mapas 32 al 70. Washington. 1970. es probable que no tenga ya vitalidad la aspiración arcaica de h etimológica procedente de f Es asimismo seguro que hoy sea mucho más importante que entonces la influencia del inglés. Bibliografía sobre el español en América 1920-1957. Los últimos cinco (71-75) se dedican a divisiones dialectales con isoglosas generalmente de carácter fonético.134 Independientemente de que la obra de Tomás Todas estas dudas pueden ser resueltas consultando la reciente y abundante bibliografía sobre el español de Puerto Rico. entre otros puntos importantes. en que se tratan asuntos relacionados con los indigenismos. con una adenda: “Bibliografía sobre el español en América: 1967-1971”. Para ello puede acudirse a la obra de Carlos A. debido a los cambios económicos de comunicación. En el prólogo a la segunda edición (1966). la toponimia. la influencia del inglés. quizá la anómala rr uvular pudo haber perdido terreno. los arcaísmos. tal vez lo haya ganado la diferencia-ción de -r y -l implosivas. etcétera y que tiene por título "Corrientes y tendencias" (177-224).León. X (1972). Esta parte concluye con un capítulo referente a las zonas lingüísticas (163-176) y otro de carácter heterogéneo. Sigue después la par-te sustancial del libro. Las primeras dos explican los municipios de Puerto Rico y los lugares estudiados. Le sigue un muy bien redactado resumen (225-234) y la trascripción fonética estrecha de cinco textos dialectales (235-274). 134 . Así. esto es el análisis fonético (39-114) las observaciones gramaticales (115-134) y los materiales lexicográficos (135-162). se encontraba. en prensa. Sin embargo lo que convierte el libro de Tomás Navarro en la primera contribución a la geografía lingüística en el territorio americano es la magnífica colección de mapas que conforman propiamente el "atlas". Sólo cinco mapas (27-31) tratan temas gramaticales. y otros que en Puerto Rico se han operado muchas de las diferencias o peculiaridades que aparecen en el libro se han borrado. La mayor parte del material cartografiado es léxico. Anuario de letras (AdeL). 253-288. La segunda edición muy aumentada. Los mapas que van del 3 al 26 ilustran sobre asuntos fonéticos.

1963) y C. sin duda viene a ser también un espléndido modelo de rigor en el método de la investigación dialectal. etcétera. Constantino Contreras. 1973. XVI (1961). Menciona asimismo algunas contribuciones concretas referentes al español del sur de Chile: la de C. 136 Ahí se reconoce como destacado antecedente de las investigaciones modernas sobre el español chileno la obra de Rodolfo Oroz (La lengua castellana en Chile). Evidentemente no hay inconveniente alguno de carácter teórico o metodológico para que se haga un atlas lingüístico limitado a una sola región.135 El director del proyecto publicó un librito. Ramírez. "el primer trabajo de conjunto en el que se recogen materiales lingüísticos de todo el país" (8). así como otros trabajos de M. como en muchos otros de la Romania. Guillermo Araya. Mena.Navarro sigue siendo plenamente válida para conocer precisamente el estado de lengua por esa época. en que se da cuenta del método y las finalidades que se perseguían. Por diversas razones que no es preciso detallar. Contreras (Estudio lingüísticoetnográfico de Chiloé: mitos y actividades laborales rudimentarias). Más aún no faltan autores que juzgan que éste sería el mejor sistema para trabajar en países de grandes dimensiones. indispensables en toda empresa de este tipo. Entre los trabajos previos. Claudio Wagner y Mario Bernales. Luis Flórez. Valdivia. Bernales. "El Atlas lingüístico-etnográfico de Colombia. Atlas lingüístico-etnográfico del Sur de Chile (ALESUCH) tomo I. F. así como del cuestionario empleado. 135 . 137 En este proyecto de geografía lingüística chilena. Atlas lingüístico-etnográfico del Sur de Chile (ALESUCH) (Preliminares y cuestionario). 137 Cf. 95. se reconoce la importancia que tiene la etnografía dentro de las investigaciones lingüísticas y por ello el ALESUCH consideró todos los aspectos de la etnografía material que se juzgaron de interés. destacan: un seminario sobre la "aplicación del método Guillermo Araya (director). una importante investigación de Geografía Lingüística permanece hasta ahora sólo parcialmente publicada. Me refiero a la que se llevó a cabo en el sur de Chile y de la que únicamente se ha impreso el primer volumen. Nota informativa". Wagner (Geografía léxica valdiviano: el campo y la costa. C. BICC. del que pueden seguir aprendiendo los nuevos estudiosos de la geografía lingüística. Valdivia. 1968. 136 Cf.

algunas industrias relacionadas con la agricultura. Bogotá. vida religiosa. De conformidad con la clasificación del léxico. Por lo que respecta al cuestionario. Tomo III. de conformidad con las experiencias de los trabajos previos del propio ALESUCH y de otros atlas. es el de Colombia. Tomo II. 2) forma lingüística o gramática (512). c) los antecedentes que proporcionan las encuestas y trabajos preliminares. otros vegetales. 1981. 1982. El léxico se subdivide en a) general (60). anima-les domésticos. redactado por Siervo Custodio Mora y José Joaquín Montes. redactado por Luis Flórez y José Joaquín Montes. Fueron varios y no uno solo los informadores por punto. Los asuntos contenidos en el tomo III son: familia. insectos. múltiples encuestas preliminares y la redacción del cuestionario definitivo. En la "forma lingüística" queda comprendida la fonética.138 El tomo I comprende: tiempo y espacio. tomo I. b) importancia histórico-lingüística de los puntos. Atlas lingüístico-etnográfico de Colombia (ALEC). Generalmente fueron del sexo masculino y las edades oscilaban entre los 30 y los 60 años. animales salvajes. puede verse que éste no se aplicó completo en todas las localidades. batracios. redactado por María Luisa Rodríguez de Montes. festividades y distracciones. ciclo de vida. en lo referente a geografía lingüística. campo. y d) rural (627). y 3) toponimia (62). d) cierta geometría espacial. Llanquihue. 1982. Los criterios que rigieron la selección de localidades pueden re-sumirse en cuatro: a) densidad de población. En el tomo II aparece: ganadería. c) marítimo (146). pájaros. la morfología y la sintaxis. Bogotá. Osorno. reptiles. de nivel popular y con los atributos físicos y espirituales indispensables. Bogotá. 138 . Valdivia y Cautín. instituciones. El territorio que comprende el ALESUCH abarca las provincias de Chiloé. Fueron escogidas 59 localidades. No cabe duda de que el proyecto más ambicioso entre los ya publicados. b) urbano (262). se dividió en tres grandes apartados con subdivisiones: 1) léxico (1095 cuestiones).lingüístico-geográfico al sur de Chile". oriundos de la localidad. cultivos.

léxico y fonético. se dividiera. en drástica reducción. sumamente ambicioso. A partir de 1961 fue éste el interrogatorio que se aplicó en todas las localidades. para su aplicación. Fue costumbre del ALEC que el cuestionario. Se vio la necesidad absoluta de reducir el cuestionario por evidentes razones económicas y de tiempo. muy estrecha. en 1960. en casi todas las respuestas. está ordenado en 16 secciones. Para ello puede consultarse Solé 1970 y 1972. en Atti. Pudo contarse. Cf. un nuevo ajuste. con seis encuestadores. entre varios investigadores y varios sujetos informadores. en 1971. José Joaquín Montes y L. Se proporciona trascripción fonética. lo que permitió que las visitas se organizaran con tres dialectólogos juntos. El cuestionario. la importante investigación dialectal colombiana ha producido otros resultados muy satisfactorios:140 se cuenta con un impresionante fichero de 280 000 papeletas. XIV CILFR. Napoli-Amsterdam. Se puso a prueba en 34 localidades. para dejar concluida la investigación de campo en 1976. Problemas y particularidades". Luis Flórez sintetizó en pocas páginas sus principales peculiaridades. Primeramente.I. con mujeres (algo no muy común en la dialectología tradicional). Además del Atlas propiamente dicho. 139 Se iniciaron las encuestas en 1958. Ello reportó material lingüístico más abundante del que se hubiera obtenido con un solo sujeto. que contenía 8 065 puntos. Suárez. En 1975 se habían visitado ya 264 puntos y se planeaba trabajar en unos ocho más.Se han publicado varias noticias y resúmenes del ALEC. después de que los encuestadores habían ya recibido cursillos sobre lingüística y dialectología en el Instituto Caro y Cuervo.221-225. Luis Flórez. "El Atlas lingüístico-etnográfico de Colombia (ALEC). Su director. 140 . 139 No me refiero aquí a los libros y artículos que se han publicado en torno del ALEC o con base en sus materiales. los investigadores encargados de aplicarlas en un principio fueron el propio director. F. con un apéndice de 122 preguntas de fonética y 42 de gramática. A juicio de Flórez esto representó al menos dos ventajas: el poder disponer de varios informantes por localidad y el que se contara. Se redactó un primer cuestionario. en cada localidad. con varios miles de fotografías perfectamente clasificadas. lo dejó en su forma definitiva de sólo 1 400 preguntas. como informadores. se suprimieron 6 065 cuestiones para dejarlo en 2000. 1978.

Sin considerar algunos asistemáticos aunque meritorios trabajos sobre todo del siglo xix y principios del xx.143 puede decirse que la Entre las posibles aplicaciones de los resultados del ALEC destacan: dividir en zonas lingüísticas el territorio colombiano. auxiliar en la enseñanza del español. sino que también fueron atendidas poblaciones relativamente grandes (hasta de 500000 habitantes). 287-290). aún inconcluso. Luis Flórez y J.141 Deseo concluir este capítulo proporcionando algunos datos142 sobre un proyecto de geografía lingüística que.Asimismo fue posible reunir una inapreciable colección de grabaciones magnetofónicas. suponen cierta dificultad en la graficación de resultados. 142 Mas prolijamente expuestos que en casos anteriores por tratarse de una investigación que conozco muy bien por haber participado activamente en ella. sino a la publicación de los mapas que. juzgo de particular interés y trascendencia. debido sin duda a su abundancia. Me refiero al Atlas Lingüístico de México (ALM). convertirse en rica fuente para estudios sobre el español de Colombia. como se verá más adelante. no en lo que atañe al trabajo de campo y de gabinete. en los cuales vive un tercio de la población total del país. que se viene a sumar a las consabidas trabas de financiamiento para la costosa impresión de este tipo de publicaciones. 141 . J. y también se organizó un pequeño museo etnográfico. Por lo que se refiere al tipo de localidades visitadas en el ALEC. conviene destacar que no sólo se hicieron encuestas en pequeños pueblos y en comunidades rurales. ser obra de valor histórico por sus informaciones léxicas y usos populares de Colombia durante la primera mitad del siglo xx (cf. al menos desde una perspectiva metodológica. presentar a los hispanistas una masa muy grande de términos para estudios de lexicografía y etimología. ofrecer abundancia de hechos que ayuden a esclarecer las leyes del lenguaje humano. que se concluyó hace ya algunos años. además de que se consideraron ocho capitales de departamento y la misma capital del país. Montes Giraldo. Puede decirse que se aplicó el cuestionario a más de mil sujetos en un 28 por ciento de los municipios de Colombia. "El atlas lingüísticoetnográfico de Colombia". BAC. que constituye un verdadero archivo de la palabra. XXXI [1981].

algunas de ellas empero muy valiosas. Suárez 1945 y El habla de Guanajuato. respectivamente). Para otras áreas lingüísticas sobre todo lo que atañe a lenguas indígenas. personales. 145 Esta obra fue traducida al español por Henríquez Ureña e incluida en el tomo IV de BDH 146 Éstos son. el libro de Daniel N. El español de Jalisco. en las cuales frecuentemente tienen cabida artículos sobre el español mexicano. Marden sobre La fonología del español de México. publicado en 1890) y el de García Icazbalceta (Vocabulario de mexicanismos. Las fundaciones de dos instituciones vinieron a activar y a fundamentar sólidamente los estudios dialectales. aunque no publicado en Madrid hasta 1967. Algunas fechas en particular deben considerarse como momentos significativos en la perspectiva de la investigación de la lengua española en México. Entre los trabajos publicados entre 1937 y 1960 sobresalen los de Joseph Matluck. bajo la dirección de Mariano Silva y Aceves. existen en México 143 . pueden mencionarse el de Semeleder ("El español de mejicanos". México. Se trata de El Colegio de México (1940) y el Centro de Lingüística Hispánica de la Universidad Nacional Autónoma de México (1967). aunque técnicamente dejan mucho que desear. 144 Especialmente por las alusiones que se hacen al español mexicano en Henríquez Ureña 1921. 147 Estas instituciones y revistas me parecen las más importantes por lo que respecta específicamente al estudio del español mexicano. hasta más o menos la década de los sesentas. 147 Asimismo conviene Entre otros. Al morir Silva y Aceves. Cárdenas. Víctor Suárez y Peter Boyd-Bowman. En cada una de estas dos instituciones se publica una revista (NRFH y AdeL. respectivamente: La pronunciación del español en el valle de México (tesis doctoral publicada en forma de libro en México en 1951). son sin embargo importantes contribuciones para el conocimiento del español mexicano. 144 aunque también debe tenerse en cuenta el estudio de Charles C. la dialectología no tendrá en México sino manifestaciones aisladas. la revista Investigaciones lingüísticas.146 Debe mencionarse también como contribución importante de esta época.dialectología científica comienza en México con Henríquez Ureña.145Durante los años 1933-1937 se publicó en México. de 1896. 1905). que incluyó numerosos estudios sobre el español hablado en diferentes regiones del país que. 1960.

Sin embargo. La investigación a la que en particular quiero referirme. Juan López Chávez y Josefina García Fajardo. año con año aumenta el número de investigadores altamente especializados. Henríquez Ureña 1921. conducentes a reunir los datos lingüísticos —fonéticos. Si se suprimen estas dos subzonas. se inició en el ano de 1967. gramaticales y léxicos— necesarios para determinar cuáles son las principales modalidades dialectales existentes hoy en el país" (Juan M. otros acreditados centros de investigación y publicaciones periódicas especializadas. el Seminario de Dialectología de El Colegio de México "decidió iniciar una serie de investigaciones. 4). Lope Blanch. Beatriz Garza y Ana Bertha Gorovich. propuesta por Henríquez Ureña en 1921. Antonio Alcalá. "La delimitación de las zonas dialectales de México".149 no era sostenible.148 Ante la evidencia de que la división del español mexicana en cuatro zonas. Gloria Ruiz de Bravo. NRFH. Además del director y de quien esto escribe. gracias a ello. El estado de Chiapas podría constituir una quinta subzona.señalar como relevante la creación de la Maestría y el Doctorado en Lingüística hispánica en la UNAM y en El Colegio de México pues. 149 Al subdividir en regiones la primera de las cinco zonas del español americano Henríquez Ureña menciona el territorio hispánico de los Estados Unidos y la América Central. colaboraron sistemática-mente en el proyecto Antonio Millán. fuimos seis los investigadores que realizamos 1as encuestas en la etapa definitiva en forma sistemática. Ma Teresa Piñeros. 148 . En la etapa preparatoria de la investigación trabajaron también destacadamente Raúl Ávila. que pueden dedicarse a estudios dialectales. las cuatro restantes pertenecen al actual territorio mexicano (cf. Sin embargo debe considerarse que todos los investigadores habían recibido una preparación lingüística homogénea. que quizá sea lo ideal en este tipo de trabajos dialectales. Las necesidades prácticas aconsejaron prescindir del encuestador único. Me interesa especialmente destacar ciertas innovaciones de método que hemos venida experimentando los que colaboramos en esta investigación. Como se ve. XIX [1970]. patrocinada por El Colegio de México y dirigida por Juan M Lope Blanch.361). denominada en un principio "Proyecto de delimitación de las zonas dialectales de México". 360. Gustavo Cantero.

en esta etapa preliminar se grabaron también magnetofónicamente muestras de conversaciones espontáneas (ocho horas de promedio por lo-calidad en la primera y cuatro en la segunda). De acuerdo con este procedimiento.151 El primero de estos cuestionarios. 152 Los resultados de esas investigaciones Tomás Buesa y Luis Flórez ("El Atlas Lingüístico y Etnográfico de Colombia (ELEC). Ahí podemos ver. 152 Más adelante me referiré con mayor detalle a la manera en que incorporamos las grabaciones magnetofónicas al trabajo dialectal y a las ventajas que han reportado. Sin embargo hay que considerar que casi todos los atlas encuestan a un solo informante por localidad. 151 Los cuestionarios españoles de M. el hispanoamericano de Tomás Navarro. enteramente tentativo o de sondeo. un punto del ALM correspondería aproximadamente a un poco más de 10000 kilómetros cuadrados y a un número de habitantes superior al cuarto de millón. Cuestionario preliminar". distribuidas a lo largo y ancho del país. Alvar. lo cual permite reducir a poco más de 30000 los habitantes por encuesta. Flórez. etcétera. mientras que el segundo se cubrió en treinta localidades. que un punto de ALC (Cataluña) corresponde a 602 kilómetros cuadrados y a 49505 habitantes. Buesa y L. Para la elaboración de estos cuestionarios fueron de gran ayuda los interrogatorios más conocidos. el colombiano de T. 150 .150 Pueden considerarse como trabajos preparatorios la redacción de dos cuestionarios previos —uno exclusivamente léxico y otro también fonético y gramatical— de sólo 370 conceptos el primero y de 480 el segundo. mientras que una localidad del AIS (Italia y sur de Suiza) equivale a 765 kilómetros cuadrados y a 98 000 habitantes. X [1954]. Además de los interrogatorios. 171) presentan un cuadro donde se puede observar a cuántos habitantes y a cuántos kilómetros cuadrados corresponde un punto o localidad de los atlas más conocidos. especialmente los hispánicos. BICC. por ejemplo.después de haber reunido el material completo de 193 localidades. mientras que en el ALM —como se verá más adelante— se trabajó con un mínimo de siete. aunque —evidentemente— la red de puntos de encuesta sería más abierta que la de los atlas tradicionales. pues se disponía de los datos suficientes para elaborar un considerable número de mapas. se pensó que no era demasiado aventurado intentar no sólo una delimitación de zonas dialectales sino un modesto atlas lingüístico. se aplicó en veinte poblaciones.

y además tiene la característica de ser único. véase la interesante discusión de Manuel Alvar (Estructuralismo.ensordecimiento o cierre de e final. Por otra parte la brevedad se explica también por el intento de evitar tanto las cuestiones que podrían ser poco productivas en México. para los atlas de grandes dominios "conviene un cuestionario general y otros adaptados a las peculiaridades de cada región. que utilizó tres: 1) el normal (2000 preguntas) se aplicó en 354 localidades 2) el reducido (800) útil en 28 puntos del norte de Italia a fin de conocer el estado del dialecto en las grandes ciudades. La innovación de incluir varios cuestionarios en trabajos de geografía lingüística parece proceder del Atlas de Italia y Sur de Suzza (AIS). etcétera). breve (1000 preguntas)153 si se le compara con los cuestionarios de los atlas lingüísticos más conocidos.127). Como se ve. reducido en los grandes centros ciudadanos a aquello que 153 .debe señalarse que además de las razones obvias de economía. mientras que en los atlas de pequeños dominios no se debe usar más que el cuestionario único. 154 Sobre las ventajas y desventajas del cuestionario único o múltiple en relación con atlas de grandes y pequeños dominios. y léxica (troje. una pregunta como troje tiene información fonética (grupo tr. silo. 1969. por una parte. etcétera) gramatical (género masculino o femenino). generalmente con un solo concepto se obtienen varios datos lingüísticos: así. Ante todo conviene dejar establecido que el cuestionario definitivo de esta empresa mexicana es.fueron procesados y sirvieron de punto de partida para la preparación del cuestionario definitivo. Con ello se pretende sortear cierta heterogeneidad en los resultados. frente a la pluralidad de cuestionarios de varios otros trabajos dialectales. a tal grado que para las grandes tuvo que idearse un segundo cuestionario de diferente naturaleza. como también las propias de un específico grupo de hablantes. con el cuestionario único se Distribuidas en la siguiente forma: 407 de carácter fonético. aspiración o velarización de j . por ejemplo. 243 gramaticales y 350 lexicológicas. el normal estaba concebido sobre todo para reflejar el habla de las pequeñas localidades. geografía lingüística y dialectología actual. 155 En opinión de Alvar. Madrid.155 En el ALM por lo contrario.154 En cuanto a lo primero-la brevedad. 121. 3) el agrandado (4000) usado en 30 sitios considerados como los más interesantes.

como sucede en la mayoría de los atlas tradicionales. en este sentido. historia social y sociología lingüística en Iscuandé. sujetos que no hayan viajado mucho. popular. Colombia". 445-470). representativos de diferentes niveles y generaciones. como en el caso del Atlas pueda ser conocido en la vida urbana" (Alvar 1969. Importa mucho decidir.157 Cuando. XXVIII. de las hablas rurales. francamente diferenciados de la lengua estándar. XVIII.pretende lograr una descripción del español general en todo el país. masculina. por ejemplo. Es evidente que con siete o diez informantes el conocimiento de esa norma es aún muy deficiente pero mucho más aceptable que el obtenido con un solo sujeto. en este tipo de investigaciones. 157 Baste. adultos.2 [1963]. media. los interesantes razonamientos de Germán de Granda ("Dialectología. Son ya varios los dialectólogos que han percibido la necesidad de modificar la metodología clásica (un solo sujeto por punto). Casi sin excepción se prefiere —a veces en forma exclusiva— a personas adultas y analfabetas o mínimamente instruidas. hombres— es la que conforma realmente la norma local. Además —como explicaré más adelante— se prefirió aplicar a cuatro informantes de diferente nivel sociocultural. . que tengan poca instrucción. BICC. BICC. en lo tocante a la elección de informadores: "se han buscado personas naturales del pueblo estudiado y se han preferido. 126-127). jóvenes.3 [1973]. edad y sexo. y. el criterio seguido en el ALEC. como ejemplo. o si lo que se pretende es conocer el estado de una lengua en un momento y en un territorio determinado. femenina. Una de las principales innovaciones de este proyecto es la posibilidad de obtener informaciones no sólo dialectales sino sociolingüísticas mediante la aplicación de encuestas no únicamente a un informante sino a varios. mujeres. la koiné lingüística de este punto. si lo único que se desea es rescatar dialectos en vías de desaparición. que cubrir un largo interrogatorio con un solo sujeto. un mismo cuestionario no muy extenso. El primero de estos propósitos se evidencia en lo que respecta a la elección de los sujetos informantes. en cuanto sea posible mayores de cuarenta años" (Luis Flórez. que no hayan vivido fuera del lugar.. "El español hablado en Colombia y su Atlas Lingüístico". 300).156 pues definitivamente la interrelación de normas —culta. de los ancianos. no un atlas que refleje solamente el grado de arcaísmo. en general. 156 Cf.

se tomaron en consideración sujetos cultos. de cualquier manera era uno solo el encuestado. En la casi totalidad de los atlas lingüísticos se ignora el habla de las grandes ciudades porque —expresa o tácitamente — se pretende con ellos la descripción de dialectos que se diferencian notablemente de la lengua estándar.158 Pero en un trabajo dialectal puede también pretenderse obtener información sobre el estado que guarda una lengua en un territorio dado. entre otros. como muestras lingüísticas. iletrados como intelectuales. a no ser que.160 En el ALM se concede inclusive una En el AIS hubo en efecto informantes tanto hombres como mujeres. Con estos sujetos se procuró siempre atender —con una muestra por lo menos— a la mayoría de los niveles socioculturales. si lo que se desea es una descripción de las variantes geográficas y sociales de una lengua. de edad y sexo. Evidentemente que este sistema conlleva una enorme dificultad en lo que atañe a la cartografía de los resultados. toda nuestra vida tuviera que consagrarse a la penosa y difícil tarea de la encuesta" (Buesa y Flórez 1954. aunque en mucho menor medida. sino sólo las partes del mismo que se consideraron conocidas por hablantes urbanos. no se aplicó a ellos en su totalidad el cuestionario. En el ALM. cuya finalidad es sobre todo el conocimiento del español mexicano actual. 1()4). de la clase media y del pueblo. es no sólo conveniente sino imprescindible el análisis de varios idiolectos por punto. Pero ciertamente en proporciones muy desfavorables para los sujetos cultivados y para las mujeres. conversaciones espontáneas. 159 "El ideal sería anotar en cada punto el habla de cada generación: niños. adultos y ancianos. pues es demasiada información para cada punto.159 ahora bien. en este sentido. al multiplicarse en exceso los días de trabajo en la recolección de los materiales. el AIS y el .lingüístico y etnográfico de Andalucía (ALEA). así como el lenguaje de la clase acomodada. 158 160 Importantes excepciones son. el problema de las interrelaciones de niveles. Pero en la práctica es imposible realizar este loable principio. se usó un mínimo de siete informantes: con tres o cuatro se cubren sendos cuestionarios y con los restantes se graban. Aun en el primer supuesto —rescate de formas arcaicas— sería conveniente la recolección de varios testimonios. Además. jóvenes. ya sea que se tratara de uno u otro tipo de informante. pues los "patois" también reflejan. que se habla sobre todo en los núcleos importantes de población.

o no se aplicó en éstas la totalidad del cuestionario: "en Andalucía hemos estudiado todas las capitales de provincia.161 Por otra parte. durante los cuales se re-corrió prácticamente todo el territorio sueco en un automóvil al que se había adaptado todo lo necesario para grabar muestras dialectales en el lugar mismo de su ALEA Sin embargo en esos atlas o se empleó un cuestionario especifico para las grandes ciudades (AIS). parte del cuestionario general" (Alvar 1969. para garantizar una variedad lingüística plenamente establecida El uso de grabadoras magnetofónicas para fijar muestras dialectales es quizá tan antiguo como la invención de dichos aparatos. 141-142). no obedece a un simple criterio geométrico de equidistancia. sobre todo en el norte de la República. en el ALM. en cuanto que en aquéllos se llenan invariablemente cuatro cuestionarios (y no sólo tres) además de las cuatro grabaciones magnetofónicas que se hacen en ambos tipos de población. . tan sólo. Es interesante en ese sentido el trabajo desarrollado en Suecia en los años 1935-1955. por lo contrario. nota 93). que el habla de las grandes ciudades de habla española está siendo objeto de rigurosa atención dentro del Proyecto de estudio coordinado de la norma lingüística culta de las principales ciudades de Iberoamérica y de la Península Ibérica" (c/. la distribución de las localidades. la red de puntos es extremadamente abierta porque el número de habitantes por kilómetro cuadrado es muy bajo y son poco numerosas las poblaciones más o menos importantes. 161 Conviene recordar. sino que se atiende esencialmente a la densidad de población de la zona. Como requisito indispensable para que una población fuera elegida. de manera tal que en un espacio relativamente pequeño pueden haberse seleccionado varias localidades si se trata de un área muy densamente poblada. usando. Son precisamente las grandes urbes focos de irradiación lingüística que merecen especial atención si lo que se persigue es el conocimiento del estado que guarda la lengua en un espacio dado. se exigió una antigüedad no menor de cien años. Ello obedece a las mismas razones expuestas arriba.mayor importancia a los grandes asentamientos humanos que a las pequeñas aldeas. como centros de irradiación lingüística. en algunas regiones. sobre este asunto.

los asuntos lexicográficos o de vocabulario son más fáciles de documentar mediante la aplicación de cuestionarios elaborados expresamente para este fin.162 Importantes dialectólogos como M. ya que se cuenta con más de 800 documentos de esta naturaleza. "L'Atlas pronétique du francáis en Belgique". Niescu para el atlas lingüístico de Banat (cf. 82-83). L. y por ende es muy probable que el análisis de su conversación. repetida además cuantas veces sea necesario. Alvar para las encuestas de Las Palmas de Gran Canaria (c/. II.producción. Se ha comprobado que la mejor manera de estudiar los fenómenos fonéticos es a través de las grabaciones. O. "L'Atlas linguistique de Banat". pues la mayoría de los puntos de morfología y casi todos los de sintaxis son notablemente difíciles de lograr mediante preguntas indirectas —única forma recomen-dable en la aplicación del cuestionario— y casi todos ellos afloran en forma natural en las grabaciones. por medio de aparatos y cintas que garantizan la mayor fidelidad. Estas conversaciones. II. sistemáticamente. 169-170). P. P. 162 . 34). así como ciertos fenómenos de fonética sintáctica que sólo son observables en contextos amplios. No debe despreciarse cf. en cada punto de encuesta. se expresa casi siempre con absoluta naturalidad. 249-254. pasados los primeros minutos. fueron grabadas cuatro muestras de conversaciones espontáneas de media hora de duración. IV (1955). Warnant han experimentado también el uso de la grabadora para sus labores de geografía lingüística. Folke Heldblom. En primer lugar. Alvar 1969. además de constituir ya de por sí un considerable archivo de la palabra. ya que en ellas los enunciados son suficientemente amplios como para poder ubicar adecuadamente el entorno de los diferentes alófonos. El informante. Sin embargo me parece que en el ALM la innovación consiste en la importancia definitiva que se concede a las grabaciones. de 1935 á 1955". Por lo que respecta a la gramática. "L'enregistrement de textes dialectaux sur gramophone et sur magnétophone en Suède. por otra parte. Warmant para el Atlas del francés belga (c/. esto se evidencia aún más. 163 M. Actas del CILFR. Evidentemente. son un material muy valioso para estudios de fonética y gramática dialectal. en Actas del XII CILFR.163 Ello por ende no es nada inusual. Niescu. Alvar. y L. sea más confiable que los resultados obtenidos exclusivamente por medio del cuestionario.

constituirán una novedad interesante en el campo de la geografía lingüística. va apareciendo en las conversaciones grabadas. en forma dispersa. creo. Resuma las características que se han tomado en cuenta para elaborar un Atlas Lingüístico. A tal grado son importantes las ventajas que reporta el uso sistemático de las grabaciones en las encuestas. ¿Cuál es la división de zonas dialectales que proponen Zamora y Guitart? 3. que se estudia la posibilidad de presentar —como primera muestra final de la investigación— un conjunto de mapas donde se cartografiarán exclusivamente resultados obtenidos mediante la audición de cintas magnetofónicas. .empero la infinidad de voces que continuamente. Estos mapas. Cuestionario para Zonas dialectales: 1. ¿Qué es una isoglosa? 2.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful