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Año 31 Nº 122 Segundo trimestre 2011

S EGURIDAD y Medio Ambiente

S EGURIDAD

y Medio Ambiente

Año 31 Nº 122 Segundo trimestre 2011

y Medio Ambiente Año 31 Nº 122 Segundo trimestre 2011 Accidente en la central nuclear de

Accidente en la central nuclear de Fukushima

Seguridad e higiene en piscinas de uso colectivo Gestión de residuos en buques de pequeña eslora Efectos del clima en áreas protegidas

Editorial

 

S EGURIDAD

y Medio Ambiente

Año 31 Nº 122 Segundo trimestre 2011

S EGURIDAD y Medio Ambiente Año 31 Nº 122 Segundo trimestre 2011 Accidente en la central
S EGURIDAD y Medio Ambiente Año 31 Nº 122 Segundo trimestre 2011 Accidente en la central

Accidente en la central nuclear de Fukushima

 

Una norma esperada

Ilustración de portada: Latinstock

El lunes 4 de julio se ha publicado el Real Decreto 843/2011, de 17 de junio, por el que se establecen los criterios básicos sobre la organización de recursos para desarrollar la actividad sanitaria de los servicios de pre- vención. Los borradores de este texto despertaron cierta polémica en el sector, especialmente por los ratios y recursos definidos para la re- alización de las actividades sanitarias. A es- to se une la escasez de profesionales en Me- dicina y Enfermería del Trabajo. Esta nueva norma tiene dos objetivos fun- damentales: por un lado, mejorar la calidad de la actividad sanitaria realizada por los ser- vicios de prevención de riesgos laborales, y por otro, homogeneizar las acciones de vigi- lancia de la salud de los trabajadores en to- do el territorio nacional. En línea con los objetivos de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Traba- jo para el periodo 2007-2012, y para la me- jora de la calidad, se establecen unos requi- sitos mínimos que deberán cumplir los ser- vicios sanitarios de los servicios de prevención de riesgos laborales para poder ser autori- zados. Uno de los puntos más comentados es que se establece que hasta 2.000 trabajadores se exigirá una unidad básica compuesta por un médico del trabajo o de empresa y un enfer- mero de empresa o del trabajo. Esto modifi- ca el ratio anterior de 1.000 trabajadores has- ta la primera unidad básica de salud y la pos- terior aplicación del criterio de minutos por trabajador y año. Se indica también que la dirección técni- ca del servicio sanitario del servicio de pre- vención de riesgos laborales deberá contar con un especialista en Medicina del Traba-

jo. Asimismo se hace hincapié en limitar la actividad de los servicios exclusivamente a aquellas pruebas precisas para evaluar la efi- cacia de la actividad preventiva y garantizar la vigilancia de la salud de los trabajadores. A pesar de la problemática que pueda sur- gir en su aplicación, es de esperar que esta nueva norma sirva para mejorar la actividad de vigilancia de la salud por parte de los ser- vicios de prevención y para armonizar la ac- tividad en todo el territorio nacional. Aprovechamos para recordar a nuestros lectores que en el próximo Encuentro Eu- roamericano Riesgo y Trabajo, que cumple su undécima edición, trataremos en pro- fundidad este y otros temas de actualidad en seguridad y salud laboral, transcurridos unos meses desde la publicación de este regla- mento y más de un año de desarrollo de to- das las importantes modificaciones norma- tivas aparecidas en 2010.

Seguridad e higiene en piscinas de uso colectivo Gestión de residuos en buques de pequeña eslora Efectos del clima en áreas protegidas

SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Revista de FUNDACIÓN MAPFRE Antigua revista MAPFRE SEGURIDAD

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Sección española de la Federación Internacional de la Prensa Periódica

Tirada: 13.000 ejemplares. Difusión: 20.753 ejemplares entre julio de 2009 y junio de 2010.

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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S EGURIDAD

y Medio Ambiente

S EGURIDAD y Medio Ambiente ENTREVISTA Ingeniería d e p r o tección c ontra 6

ENTREVISTA

Ingenieríadeproteccióncontra 6 incendios

ENTREVISTA. Deborah Boice, Presidenta de la Sociedad de Ingenieros de Protección contra Incendios (SFPE), un referente a escala mundial en este campo, reflexiona sobre la actualidad y el futuro de esta profesión.

SEGURIDAD

10 Accidenteporapagónen F u k u s h i m a

ANÁLISIS FENOMENOLÓGICO. Estudio de las causas y las repercusiones del accidente ocurrido en la central japonesa como consecuencia del terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo de 2011.

del terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo de 2011. SEGURIDAD Latinstock 32 Sanida dyseg
SEGURIDAD Latinstock
SEGURIDAD
Latinstock

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Sanidadyseguridaden p i s c i n a s

Latinstock 32 Sanida dyseg ur id a de n p i s c i n a

NORMATIVA. Estudio sobre el nivel de cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad de los proyectos de construcción o reforma de piscinas conforme al Reglamento Sanitario de Piscinas de Uso Colectivo en Andalucía.

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MEDIO AMBIENTE

MEDIO AMBIENTE 46 Basura m ar i na d e b a j ura CONTAMINACIÓN EN

46

Basura marina de bajura

CONTAMINACIÓN EN EL MAR. Informe sobre la gestión de residuos a bordo de buques de pequeña eslora (pesca y náutica de recreo) en los puertos de la Comunidad Autónoma de Galicia.

MEDIO AMBIENTE

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Lamedidadelarespuesta e c o s i s t é m i c a

La m edida d e l a r espu es ta e c o s i
La m edida d e l a r espu es ta e c o s i

PROYECTO. Implementación de un sistema de seguimiento para la evaluación de los efectos del cambio global sobre el funcionamiento de seis áreas protegidas de España, Argentina y Uruguay.

NOTICIAS

74 INSTITUTO DE PREVENCIÓN, SALUD Y MEDIO AMBIENTE.

7 4 INSTITUTO DE PREVENCIÓN, SALUD Y MEDIO AMBIENTE. Bases de la convocatoria 2011 de las

Bases de la convocatoria 2011 de las Becas Ignacio Hernando de Larramendi.

Convocatoria 2011 para acceder a 75 Ayudas a la Investigación.

Convocatoria de los premios anuales FUNDACIÓN MAPFRE.

Su Majestad la Reina preside la entrega de los premios FUNDACIÓN MAPFRE.

Jornada ‘Economía y energía. Mirando hacia la Cumbre de la Tierra’.

Presentación de la campaña «Protege la naturaleza».

‘Guía práctica para la implantación de sistemas de gestión energética’.

la implantación de sistemas de gestión energética’. La sociedad ante el cambio climático. Predicción y
la implantación de sistemas de gestión energética’. La sociedad ante el cambio climático. Predicción y

La sociedad ante el cambio climático.

Predicción y comunicación de riesgos meteorológicos.

FUNDACIÓN MAPFRE, en Laboralia.

Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

NORMATIVA Y LEGISLACIÓN

82 BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. Selección de legislación publicada sobre seguridad laboral y medio ambiente en España.

83 DIARIO OFICIAL DE LA COMUNIDAD. La normativa sobre seguridad y medio ambiente en la Comunidad Europea.

84 NORMAS EA, UNE, CEI EDITADAS. Normativa de sectores profesionales.

AGENDA

86 CALENDARIO DE CONGRESOS Y SIMPOSIOS.

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Entrevista

Entrevista a Deborah Boice, Presidenta de la Society of Fire Protection Engineers (SFPE)

Ingenieros de protección contra incendios:

Una PROFESIÓN

emocionante y gratificante

La SFPE (Society of Fire Protection Engineers) es probable- mente el máximo referente mundial en las nuevas tecnolo- gías para protección de incendios. Sus manuales de inge- niería se consideran esenciales y los utilizan ingenieros y estudiantes de muchos países. Para conocer el alcance de su proyección, hemos mantenido una entrevista con Deborah Boice, Presidenta de esta institución estadouni- dense, quien considera que «la ingeniería de protección contra incendios está creciendo rápidamente en España». La SFPE posee una delegación iberoamericana que agrupa a miembros de países de habla hispana y portuguesa.

La SFPE se establece como sociedad in- dependiente en 1971. ¿Podría resumir los avances más importantes llevados a cabo por su organización hasta la fecha? —Desde su fundación en 1950 y su in- dependencia en 1971, la SFPE ha con- tribuido significativamente al avance de la ciencia y de las tecnologías para pro- teger a nuestro mundo de los incendios. Uno de sus principales logros ha sido la redacción del SFPE Handbook of Fire Protection Engineering (Manual de in- geniería de protección contra incendios de la SFPE), actualmente en su cuarta edición. Este manual está considerado

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como el bagaje de conocimientos esen- cial para los profesionales de la ingenie- ría de protección contra incendios. Lo utilizan ingenieros del sector y estu- diantes de estas materias en todo el mun- do. Incluso se ha traducido al coreano. Otro hito importante para esta entidad se produjo en 1981, cuando se convocó por primera vez en Estados Unidos el Fi- re Protection Professional Engineering (P.E.) Exam (examen de ingeniería pro- fesional de protección contra incendios). La SFPE prepara cada año las preguntas que van a figurar en este examen. El P.E. constituye el paso final en el proceso de

concesión de licencias para ingenieros estadounidenses, y ahora también se lle- va a cabo en Japón, Corea del Sur, Ara- bia Saudí y Egipto. Asimismo, la SFPE publica la Fire Pro- tection Engineering Magazine (Revista de Ingeniería de protección contra in- cendios). Esta publicación trimestral pro- porciona al ingeniero de protección con- tra incendios en activo la información más actualizada sobre las últimas ten- dencias y las innovaciones producidas en este campo. En la actualidad llega a más de 19.000 profesionales de la pro- tección contra incendios. Esta revista cuenta igualmente con su propio sitio web (www.FPEMAG.com), donde los in- genieros pueden consultar los últimos números de la publicación. La SFPE publica asimismo una serie de guías de ingeniería donde se describen aquellos procesos y procedimientos ad- misibles en determinados ámbitos de la ingeniería de protección contra incen- dios. Algunos de los temas tratados son el diseño de sistemas de protección contra incendios basados en el rendimiento, los riesgos, la conducta humana ante el fue- go, los modelos informáticos contra in- cendios y la predicción de riesgos de in- cendio en estancias de origen.

La sociedad que usted preside cuenta en la actualidad con más de 4.000 miem- bros.

La sociedad que usted preside cuenta en la actualidad con más de 4.000 miem- bros. ¿Podría resumir sus perfiles? ¿Es- tán todos los que debieran estar? —La mayoría de nuestros miembros son profesionales de la ingeniería de pro- tección contra incendios. Muchos de ellos trabajan para empresas de consul- toría donde colaboran con arquitectos, legisladores e ingenieros de otras disci- plinas para diseñar edificios protegidos

frente al fuego. Otros miembros de la SF- PE trabajan en el sector de seguros, en el mundo de la investigación o acadé- mico, en organismos gubernamentales

o para empresas privadas.

Alrededor de dos tercios de nuestros miembros ejercen la ingeniería en Esta- dos Unidos. No obstante, aunque la ma- yoría de ellos proceden de allí, estamos contemplando la posibilidad de hacer

extensiva la afiliación a profesionales de

la protección contra incendios que ejer-

zan en otros lugares del mundo. Una manera de promover la afiliación a

la SFPE fuera de Estados Unidos es me-

«Tratamos de que los jóvenes se interesen por convertirse en ingenieros de protección contra incendios; es una profesión emocionante y gratificante»

diante la apertura de delegaciones loca- les de esta entidad. En la actualidad exis- ten más de 60 delegaciones de la SFPE repartidas por todo el mundo. Dichas de- legaciones constituyen un excelente me- dio para que los ingenieros de protección contra incendios de una región especí- fica del mundo formen redes y promue- van la tecnología y las prácticas de pro- tección contra incendios a escala local.

¿Cuáles son las aportaciones más sus- tanciales que hace la SFPE para cum- plir los objetivos básicos de promover la ciencia de la ingeniería de protección contra incendios? —Por lo que respecta a la promoción de la ingeniería contra incendios, el prin-

cipal objetivo de esta sociedad consiste en promover la ingeniería de la protec- ción contra incendios como carrera. Con- cretamente, tratamos de que los jóvenes se interesen por convertirse en ingenie- ros de protección contra incendios. La ingeniería de protección contra in- cendios es una profesión emocionante y gratificante. A pesar del actual declive de la economía mundial, estamos vien- do que las empresas aún demandan in- genieros de protección contra incendios. Asimismo, cada dos años la SFPE lleva a cabo una encuesta sobre niveles retri- butivos. Según los resultados de dicha encuesta, los ingenieros de protección contra incendios constituyen una de las ramas de la ingeniería mejor remunera- das. Y, lo que es más importante, dado que los ingenieros de protección contra incendios utilizan la ciencia y la tecno- logía para proteger a las personas del fue- go, observamos que muchos de estos profesionales se sienten satisfechos en su carrera al saber que van a trabajar pa- ra buscar la manera de que el mundo sea un lugar mejor. La SFPE promueve la ingeniería de pro- tección contra incendios como carrera a través de su sitio web sobre carreras de ingeniería de protección contra incen- dios (http://careers.sfpe.org). En él figu- ran aquellas escuelas universitarias que ofrecen programas de esta disciplina, se muestra información sobre becas y se habla de por qué la ingeniería de pro- tección contra incendios es una gran pro- fesión. La SFPE también dispone de una página en Facebook sobre carreras de in- geniería de protección contra incendios (www.facebook.com/careers.sfpe.org). Dicha página constituye un gran foro pa- ra que personas de todo el mundo inte- resadas en aprender esta disciplina se co- muniquen con profesionales en activo en este campo.

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Entrevista

¿Podría concretar cuáles son las acti- vidades y programas más importantes que desarrolla su organización? —Una de las actividades más impor- tantes de la SFPE consiste en impulsar la formación para la protección contra incendios. Nuestro acto divulgativo más relevante es la Asamblea anual y Confe- rencia sobre desarrollo profesional de la SFPE. Dicha conferencia tendrá lugar es- te año en Portland (Oregón, EE.UU.) del 23 al 28 de octubre de 2011. Sin duda, és- ta es la actividad divulgativa más desta- cada para los ingenieros de la protección contra incendios en activo. Esta confe- rencia es célebre por sus presentaciones de alta calidad sobre prácticas avanza- das y de vanguardia en la ingeniería de la protección contra incendios para pro- teger del fuego a las personas, las pro- piedades y el entorno. Entre los ponen- tes de esta conferencia se encuentran los profesionales más destacados del sec- tor. Este evento incluye también una se- rie de seminarios sobre aspectos espe- cíficos de la protección contra incendios impartidos por monitores expertos en la materia. Además de la Asamblea anual de la SF- PE, la entidad organiza cada dos años la Conferencia internacional sobre normas basadas en el rendimiento y métodos de diseño de sistemas de seguridad contra incendios. La próxima conferencia in- ternacional, que será la novena, tendrá lugar del 20 al 22 de junio de 2012 en Hong Kong. Esta conferencia se ha ga- nado una reputación dentro de la co- munidad de la ingeniería de protección contra incendios como principal acon- tecimiento para mantener a sus partici- pantes al corriente de los nuevos avan- ces producidos en el diseño de sistemas

de protección contra incendios basados en el rendimiento.

¿Hacia dónde camina el futuro de la in- geniería sobre protección contra in- cendios? —Durante los diez últimos años hemos asistido a un mayor uso y aceptación del diseño para la protección contra incen- dios basado en el rendimiento dentro de la comunidad dedicada al diseño arqui- tectónico. El uso del diseño para la pro- tección contra incendios basada en el rendimiento ha aumentado significati- vamente, ya que son cada vez más los profesionales del diseño que conocen sus ventajas. En la actualidad, la mayoría de las nor- mas de protección contra incendios de los edificios se basan en requisitos «pres- criptivos». Dichos requisitos indican có- mo proteger a los edificios contra los in- cendios en términos muy específicos. El nivel de seguridad que proporcionan es- tos requisitos prescriptivos no se cono- ce con exactitud, aunque a lo largo de la historia se ha visto que ofrecen un gra- do razonable de seguridad. Sin embar- go, debido a su rigidez, pueden suponer un freno para la innovación. Por otra parte, el «diseño basado en el rendimiento» indica el grado de seguri- dad que hay que proporcionar sin espe- cificar exactamente cómo. Este tipo de diseño requiere más labor de ingeniería, aunque permite una mayor flexibilidad de diseño. Hemos visto también dentro de la pro- fesión un incremento en el uso de mo- delos contra incendios, instrumento que forma parte de los medios que utiliza el ingeniero para evaluar lo que podría su- ceder en caso de incendio. Dichos mo-

Con 60 delegaciones en todo el mundo, la mayoría de los 4.000 miembros de la SFPE son profesionales de la ingeniería de protección contra incendios y colaboran con arquitectos, legisladores e ingenieros de otras disciplinas para diseñar edificios

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delos pueden adoptar diversas formas. Las más sencillas consisten en ecuacio- nes algebraicas que permiten predecir la cantidad de humo que van a generar las temperaturas del fuego. Otros mo- delos más complejos requieren el uso de ordenadores. Como consecuencia de las investigaciones modernas contra in- cendios y de la potencia creciente de los ordenadores, los ingenieros de protec- ción contra incendios están elaborando modelos informáticos enormemente complejos más útiles para los profesio- nales de este sector. Asimismo, se están produciendo una se- rie de avances técnicos relacionados con el desarrollo de a) sistemas de asperso- res más rápidos y eficientes, b) mejores productos contra incendios alternativos al halón, c) mejoras en la inteligibilidad de los sistemas de alarma contra incen- dios, y d) mejores formas de predecir el comportamiento humano en caso de in- cendio.

Desde la perspectiva de la SFPE, ¿qué es más importante: la formación de los ingenieros o la mentalidad de los ciu- dadanos sobre riesgo y prevención? ¿Có- mo se conjugan ambos? —Aunque es extremadamente importante seguir concienciando al público acerca de los riesgos de incendio para mejorar la si- tuación mundial en este ámbito, la SFPE centra sus recursos en mejorar la aplica- ción de los principios de la ciencia y la in- geniería a la protección de las personas y de sus construcciones frente a un único fenómeno destructivo: el fuego.

A la vista de las diferencias entre países ricos y en vías de desarrollo, es de su- poner que el panorama internacional en materia de protección contra in- cendios ofrece perspectivas muy di- versas. ¿Cómo se podrían reducir esas diferencias? —En todo el mundo se está desarrollando rápidamente la ingeniería de protección

contra incendios en comparación con otros ámbitos de la ingeniería. A medi- da que la ciencia y la tecnología sigan acelerando su ritmo de avance, irá au- mentando la necesidad de ingenieros de protección contra incendios. La SFPE seguirá esforzándose por im- pulsar el avance de la ciencia y de las prác- ticas de protección contra incendios a es- cala internacional. Asimismo, mediante el uso de tecnologías como los medios so- ciales e Internet, empezará a difundirse la idea de que la ingeniería de protección contra incendios constituye una carrera interesante. A medida que se desarrolla la profesión y haya más personas que se interesen por ella, irán desapareciendo estas diferencias económicas.

En general, ¿qué opinión le merece el panorama en España sobre ingeniería de protección contra incendios? —La ingeniería de protección contra in- cendios también está creciendo rápida- mente en España. Algunas escuelas téc- nicas y universidades españolas están comenzando a tomar nota y a aprender más cosas acerca de esta profesión. Por

«En todo el mundo se está desarrollando rápidamente esta disciplina; a medida que la ciencia y la tecnología sigan acelerando su ritmo de avance, irá aumentando la necesidad de ingenieros de protección contra incendios»

otra parte, en 2010 la SFPE creó una de- legación iberoamericana que agrupa a miembros de diversos países de habla hispana y portuguesa de la península Ibérica y de América Latina. La apertu- ra de esta delegación proporcionará un medio excelente para promover la prác- tica de la ingeniería de la protección con- tra incendios en toda España.

En España, los incendios más devasta- dores se producen en nuestros bosques. También Estados Unidos ha sufrido en los últimos años experiencias doloro- sas en ese campo. ¿Qué tipo de avances contra esos incendios se han produci- do últimamente? —Con el tiempo, los incendios foresta- les han causado un impacto significati- vo. En la actualidad, por lo que respec- ta a esta clase de incendios, muchos de los problemas que debaten los ingenie-

ros se centran en aquellos siniestros que se producen en las zonas limítrofes en- tre bosques y viviendas (ZLBV). Este ti- po de incendios se declara en los espa- cios naturales y se extiende a las zonas urbanas. Los incendios en ZLBV pueden ser muy destructivos y tener consecuencias devastadoras sobre las comunidades afectadas. Dado que influyen numerosas variables, resulta muy difícil buscar y aportar so- luciones eficaces al problema de los in- cendios en ZLBV. Los ingenieros de pro- tección contra incendios están utilizando sistemas tales como modelos informá- ticos para comprender mejor el com- portamiento de los incendios y cómo en- tran en ignición las estructuras. Mediante la aplicación de las investigaciones rea- lizadas sobre los incendios en ZLBV, de- beríamos asistir a una mejora en el abor- daje de este problema.

Profesionales de élite en la protección contra incendios
Profesionales de élite en la protección contra incendios

L a Society of Fire Protection Engineers tiene su sede en Bet- hesda, Maryland (EE.UU.). Asocia a más de 4.000 profesiona-

les de la ingeniería de la protección contra incendios de todo el mundo, agrupados en 57 capítulos. La colegiatura en la SFPE se hace a través de una postulación como miembro profesional (Pro- fessional Member). Los requerimientos para obtener el grado de miembro profesional varían según el tipo de grado que se tenga y de dónde se haya obtenido. Los exámenes se hacen bajo los aus- picios del Consejo Nacional de Examinadores de Ingeniería y Agri- mensura. Sus miembros son profesionales de alta cualificación técnica; unos profesionales de élite que constituyen una referen- cia en todo el mundo. El objetivo de la SFPE es promover la ciencia y la práctica de la in- geniería de protección contra incendios, así como mantener un al- to estándar ético entre sus miembros. Las actividades de la socie-

dad incluyen seminarios educativos, cursos, conferencias técni- cas, libros y publicaciones. Diversos comités de voluntarios y gru- pos de trabajo desarrollan, en el seno de la sociedad, proyectos técnicos para hacer avanzar técnicas y conocimientos. Los ingenieros de protección contra incendios usan la ciencia y la tecnología para proteger a las personas y los bienes de los incen- dios destructivos. Analizan cómo se utilizan los edificios, cómo se originan los incendios, cómo se propagan y cómo el fuego y el hu- mo afecta a las personas, edificios y propiedades. Utilizan las últi- mas tecnologías para diseñar los sistemas de control, la alerta an- te el peligro y los medios para escapar. También hacen evaluacio- nes en los edificios a fin de identificar los riesgos de incendios y los medios para prevenirlos, y llevan a cabo trabajos de investiga- ción sobre productos de consumo, materiales de construcción y eficacia de las medidas que se aplican.

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Seguridad

Accidente por apagón en

FUKUSHIMA

Seguridad Accidente por apagón en FUKUSHIMA 10 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo trimestre 2011

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Estudio de causas y efectos del siniestro en la central nuclear japonesa

y efectos del siniestro en la central nuclear japonesa En este artículo se ha llevado a

En este artículo se ha llevado a cabo un análisis fenomenológi- co del accidente provocado por la interrupción total del sumi- nistro eléctrico en la central japonesa de Fukushima Daiichi a causa de un terremoto y un tsunami, así como de sus repercu- siones. Se cree que en las unidades 1, 2 y 3 se produjeron daños sustanciales en el combustible y fusiones parciales del núcleo, con inundación de los sótanos de los reactores como conse- cuencia de posibles fugas en las conducciones que iban hasta las vasijas de contención. Cinco horas después de ser alcanzada por la combinación del terremoto y el tsunami se produjo un descubrimiento del núcleo en la unidad 1, con lo que la tempe- ratura del combustible alcanzó los 2.800º C a las seis horas del suceso. Dieciséis horas después del accidente se produjeron da- ños parciales en el núcleo de la unidad 1, formándose un lecho de residuos en el fondo del núcleo y con el sótano del edificio de su reactor inundado hasta 4,2 metros de agua. Es probable que las vasijas de presión de las unidades 2 y 3 estén deterioradas y pierdan agua por el fondo. Las unidades de la 4 a la 6 no estaban operativas y se habían parado para realizar labores de manteni- miento. Sin embargo, el hidrógeno producido al deteriorarse el combustible de la unidad 3 llegó a través de una tubería de tra- tamiento de gases hasta la unidad 4 pasando por válvulas dete- rioradas; posteriormente se filtró por los conductos de las plan- tas 2, 3 y 4 y provocó un incendio y una explosión. Se produje- ron explosiones de hidrógeno en las unidades de la 1 a la 4. Gracias a la acertada aplicación de refrigeración complementaria se evi- tó una posible fusión total del núcleo, en la que el corio fundido podría haberse abierto paso por la vasija de presión. Asimismo, se examinan las implicaciones del accidente.

Por el DR. MAGDI RAGHEB, Departamento de Ingeniería Nuclear, de Plasma y Radiológica, Universidad de Illinois, Campus de Urbana-Champaign, 216 Talbot Laboratory, 104 South Wright Street, Urbana, Illinois 61801, EE.UU. https://netfiles.uiuc.edu/www/mragheb, mragheb@illinois.edu

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Seguridad

E l 29% de la energía eléctrica que se genera en Japón proviene de centrales nucleares. Sus instala-

ciones están diseñadas para resistir los frecuentes terremotos y tsunamis que tienen lugar en ese país. La electricidad que producen estas instalaciones se ob- tiene de un total de 17 centrales con 54 reactores nucleares, 24 de ellos de agua

a presión (PWR, por sus siglas en inglés),

30 de agua en ebullición (en inglés, BWR)

y dos que se están construyendo en es-

te momento. El viernes 11 de marzo de 2011, la Agencia de Seguridad Nuclear e Indus- trial japonesa (en inglés, NISA) declaró el estado de emergencia en el BWR de Fukushima Daiichi (número 1) y pos- teriormente en el de Fukushima Daini (número 2) después de que se vieran afectados por la combinación de un te- rremoto de magnitud 8,9-9,0 en la esca- la de Richter próximo a la costa oriental de Honshu y un tsunami que produjo una ola de 15-24 m de altura. Este mo- vimiento sísmico se ha denominado te- rremoto de Tohoku-Chihou-Taiheiyo- Oki. Los registros oficiales que se re- montan al año 1600 inspiraron el diseño del análisis de seguridad determinista o mecanicista de la central para resistir los terremotos más intensos de una magni- tud de 8,6 en la prefectura de Fukushi- ma. El terremoto que tuvo lugar en Jo- gan en el año 869 produjo un tsunami que penetró 4 km en tierra firme, con olas de 8 m de altura en Soma, situada a unos 40 km al norte del emplazamiento de la central. Ésta se construyó sobre un acantilado de 4,3-6,3 m de altura, que ofrecía una protección natural contra los tsunamis. Unos rompeolas en el mar de 5,7 m de altura la protegían de los ti- fones, pero aparentemente no de los tsu- namis. Un tsunami de 3,5 m de altura que se produjo en 1960 en Chile como consecuencia de un terremoto de mag- nitud 9,5 se utilizó como referencia pa-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo trimestre 2011 Recuperación del suministro proveniente del exterior a las

Recuperación del suministro proveniente del exterior a las unidades 1 y 2 y del suministro a la sala de control de la unidad 2 el 26 de marzo de 2011. Las placas del techo quedaron colgando como consecuencia del terremoto. Fuente: Tepco.

ra un punto de diseño de 5,7 m, por de- bajo de los 8,2 m alcanzados en Soma. La central está situada a 250 km al nor- te de la zona metropolitana de Tokio, donde residen 30 millones de personas, y a 65 km del epicentro del terremoto en el océano Pacífico. Se trata del fenóme- no más intenso que se produce en Japón desde que comenzó a llevarse un regis- tro histórico de ellos en el siglo XIX.

Magnitud e intensidad del terremoto

Escala de magnitud Denominado en Japón como san ten ichi ichi o del 11 de marzo, se calcula que el terremoto afectó a dos placas tectó- nicas en subducción de 80 km de espe- sor que liberaron una energía equiva- lente a unos 480 Mt de TNT, lo cual des- plazó parte de la línea costera 3,6 m hacia el este. La potencia equivalente del dis- positivo nuclear de Nagasaki osciló en- tre 20-22 kT de TNT. Así pues, la energía liberada en el terremoto fue compara- ble a la de 480.000 / 20 = 24.000 disposi- tivos. Como consecuencia de esa gigan-

tesca cantidad de energía, el lecho ma- rino se deformó en una franja de 300 km a lo largo de la línea de falla afectada. Se calcula que 67 km 3 de agua oceánica ca- yeron sobre 860 km del litoral japonés, con una ola que alcanzó cerca de 24 m de altura. El terremoto de magnitud 9,0 detec- tado fue más potente que el de 8,6 que se utilizó como base de diseño. La dife- rencia entre ambas magnitudes en la es- cala de Richter viene dada por:

ambas magnitudes en la es- cala de Richter viene dada por: (1) La proporción entre magnitudes

(1)

La proporción entre magnitudes se puede calcular mediante la relación:

entre magnitudes se puede calcular mediante la relación: (2) Dado que la de Richter es una

(2)

Dado que la de Richter es una escala logarítmica en base 10, cada incremen- to de un entero corresponde a un au- mento de un factor de 10 en la amplitud medida:

en base 10, cada incremen- to de un entero corresponde a un au- mento de un

Fukushima: causas y efectos del accidente

Esto implica que la proporción entre la M1 del diseño y la M2 experimentada en los terremotos según la escala de mag- nitudes es un factor de:

terremotos según la escala de mag- nitudes es un factor de: Intensidad, liberación de energía y

Intensidad, liberación de energía y po- der de destrucción La escala de magnitudes compara la amplitud de las ondas registrada en un sismógrafo, y no describe directamente la magnitud de la energía liberada como consecuencia de un terremoto. Esta ener-

gía es la que afecta a las estructuras y pro- voca los daños. Para calcular la energía liberada E suele utilizarse una fórmula empírica que la relaciona con la magni- tud M del modo siguiente:

(3)que la relaciona con la magni- tud M del modo siguiente: La intensidad o la cantidad

La intensidad o la cantidad de energía liberada se puede calcular a partir de:

cantidad de energía liberada se puede calcular a partir de: (4) Consecuencias del accidente de Fukushima

(4)

de energía liberada se puede calcular a partir de: (4) Consecuencias del accidente de Fukushima Daiichi

Consecuencias del accidente de Fukushima Daiichi el 18 de marzo de 2011, una semana después de producirse. Por toda la zona aparecen escombros de las explosiones de hidrógeno que tuvie- ron lugar en las unidades 1, 3 y 4. A lo largo de la línea costera se aprecian los desperfectos cau- sados por el terremoto y el tsunami en los sistemas eléctricos. Aún emana vapor de la unidad 2.

De donde:

eléctricos. Aún emana vapor de la unidad 2. De donde: (5) La proporción entre las intensidades

(5)

La proporción entre las intensidades o la cantidad de energía liberada E2 en el terremoto de magnitud 9 con respecto a la E1 del terremoto de magnitud 8,6 uti- lizado como referencia para el diseño se puede calcular del modo siguiente:

para el diseño se puede calcular del modo siguiente: Así pues, la intensidad del terremoto real

Así pues, la intensidad del terremoto real fue 15 veces superior a la del utili- zado para el diseño, y de ahí su poder destructivo. Evidentemente, los grandes terremotos se caracterizan por tener fac- tores de intensidad o de liberación de energía muy superiores a los pequeños, lo que los convierte en fenómenos mu- cho más devastadores.

Evolución del accidente

Hasta la fecha no se había producido ninguna sucesión de fallos semejante en dos instalaciones y con varias unidades de reactores afectadas simultáneamen- te tras un accidente por apagón total con caída del suministro eléctrico exterior e interior. Una situación de estas caracte- rísticas representa una amenaza simul- tánea para las funciones de control y de refrigeración de la central. Esta situación se considera como un «accidente que supera al de base de diseño» (beyond- design-basis). El terremoto desencadenó una para- da segura de las tres reacciones de fisión en cadena en los reactores que estaban funcionando en ese momento en la cen- tral según su diseño. Los otros tres ya se encontraban parados desde antes para realizar tareas de mantenimiento. En las

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Seguridad

Seguridad Imagen aérea de la unidad 4 de la planta nuclear, inoperativa en el momento del

Imagen aérea de la unidad 4 de la planta nuclear, inoperativa en el momento del terremoto, que sufrió un incendio y una explosión.

de la unidad 6, también desconectada por el mismo motivo. Al llegar la ola del tsunami unos 15 mi- nutos después del terremoto, colisionó contra un rompeolas de 2,5 km forma- do por 60.000 bloques de hormigón y te- trápodos de 25 toneladas, así como con- tra un muro de 5,6 m de altura que se ele-

vaba sobre el lecho marino frente a la central. Ésta estaba construida sobre ro- ca sólida a unos 10 m por encima del ni- vel del mar. A pesar de estos medios de defensa, que habrían podido resistir los efectos de un huracán importante, una ola de 15 m de altura anegó varias partes de la central bajo 6 m de agua antes de volver al océa- no. Aparentemente, estaban afectadas las estructuras de entrada de agua marina de los sistemas de agua de servicios normal y de emergencia, posiblemente debido a la presencia de sedimentos.

instalaciones había 6.415 personas, de las cuales 5.500 estaban subcontratadas. El terremoto dejó fuera de servicio un transformador situado a unos 10 km de la central, lo que cortó su conexión con la red eléctrica. Como consecuencia de ello, aunque se restableció el suminis- tro en la red a los 50 minutos de produ- cirse el terremoto, la central siguió sin poder recibir electricidad del exterior.

Sistema de refrigeración de emergencia del núcleo Debido a la parada del reactor como consecuencia del terremoto, el disyun- tor de las turbinas también se disparó, ya que las válvulas de aislamiento del vapor principal cerraron el suministro de va- por a las turbinas. Esto dio lugar a que las turbinas principales no pudieran gene- rar electricidad para los sistemas de la central y su instrumentación asociada. A pesar de haberse interrumpido el su- ministro eléctrico tanto interno como externo, existía otra línea de defensa en el sistema de refrigeración de emergen- cia del núcleo (ECCS, por sus siglas en inglés). La central todavía podía recibir electricidad mediante los 13 generado- res diésel de emergencia situados den- tro y fuera del recinto, cada uno de los cuales disponía de combustible sufi- ciente para proporcionar 6 MWh de ener- gía. Ocho de estos generadores diésel, cada uno del tamaño de una locomoto- ra, se hallaban en el sótano número 1 de la sala de turbinas. Éstas se sitúan a unos 140 m de la línea costera. Otros dos ge- neradores diésel se encontraban en la planta baja, detrás de la unidad 4, que estaba cerrada por mantenimiento, y tres más estaban dentro y fuera del recinto

hasta ahora no se había producido ninguna sucesión de fallos semejantes en dos instalaciones y con varias unidades de reactores afectadas simultáneamente tras un accidente por apagón total

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Fukushima: causas y efectos del accidente

El efecto más notable fue la inunda- ción de ciertas zonas subterráneas de la central, sobre todo de los sótanos de las salas de turbinas, así como otras insta- laciones. El nivel del agua llegó a una al- tura de alrededor de 4,2 m en uno de los edificios de turbinas. Esto inutilizó 12 de los 13 generadores diésel de emergen- cia y afectó a sus conmutadores eléctri- cos asociados cuando el agua del mar provocó un cortocircuito en los sistemas eléctricos. A las 15:41, una hora después del terremoto, que comenzó a las 14:46, ninguno de los generadores diésel su- ministraba energía, sumiendo a la cen- tral en una interrupción completa del suministro eléctrico o «apagón total».

Energía de los acumuladores de emer- gencia Aun así, se disponía de bancos de acu- muladores eléctricos de reserva carga- dos, los cuales se utilizaron para pro- porcionar refrigeración de emergencia. Estos acumuladores podrían suminis- trar energía a la central durante unas 12 horas hasta que ésta pudiera recibir de nuevo suministro eléctrico externo o in- terno. Los equipos de vigilancia y control fa- llaron, probablemente debido a un mal funcionamiento de los circuitos eléctri- cos, lo que impidió a los operarios reci- bir información sobre el estado de la cen- tral. A las 16:36, dos horas después del terremoto, la compañía Tepco recono- ció la situación, y 9 minutos más tarde la puso en conocimiento de las autori- dades. A las 19:03 se declaró un estado de «emergencia nuclear», con lo que se inició la evacuación de la población cir- cundante, zona que 24 horas después se amplió hasta un radio de 20 km.

Sistema de evacuación del calor residual El terremoto desencadenó una para- da automática de las centrales median- te la inserción de las barras de control

según su diseño. Las centrales nuclea- res difieren de otros motores térmicos en que, una vez detenida la reacción en cadena, los productos resultantes de la fisión de los elementos fisibles del nú- cleo siguen emitiendo radiación de par- tículas gamma y beta, que posterior- mente disminuye a un ritmo exponen- cial. Es preciso extraer y eliminar este «calor residual» o «de desintegración» hasta que transcurridos unos días haya descendido hasta un nivel en el que ya no necesite refrigeración activa. En condiciones normales, el exceso de calor en un BWR se elimina purgando el vapor de las conducciones correspon- dientes y enfriándolo en los condensa- dores principales de la zona de turbinas de la central. El diseño de estas instala- ciones incluye también con este fin un sistema de evacuación del calor residual (RHR, por sus siglas en inglés) para em-

plearlo tras una parada o durante las la- bores de reparación y mantenimiento. Se utilizan bombas de calor residual e intercambiadores de calor hasta que lle- ga un punto en el que el calor que gene- ran es similar al que produce el simple bombeo del agua. En ese momento se pueden desconectar las bombas del RHR. Por lo general, éste se compone de cua- tro bombas, de dos intercambiadores de calor y de las conducciones, válvulas e instrumentos correspondientes. El RHR posee un modo de funciona- miento que permite eliminar el calor de la contención primaria tras producirse un accidente con pérdida de refrigeran- te (LOCA, por sus siglas en inglés). Otro de sus modos de funcionamiento es co- mo inyección de refrigerante de baja pre- sión (en inglés, LPCI) después de que el reactor se haya despresurizado a resul- tas de un posible LOCA.

se haya despresurizado a resul- tas de un posible LOCA. Figura 1. Válvulas de aislamiento principales

Figura 1. Válvulas de aislamiento principales y de alivio y seguridad que se utilizan en la despresurización de una central BWR. Fuente: GE.

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Seguridad

Pérdida del sistema de refrigeración del núcleo aislado En las unidades 1, 2 y 3 de las instala- ciones de Fukushima Daiichi y en la uni- dad 4 de Fukushima Daini se produjo un fallo en la refrigeración del reactor a cau- sa del sistema de refrigeración del nú- cleo aislado (RCIC, por sus siglas en in- glés), situación que está contemplada en el artículo 15, apartado 1 de la Ley so- bre medidas especiales relativas a la pre- paración frente a emergencias nuclea- res de Japón. El RCIC proporciona agua de aporte al núcleo durante la parada del reactor si no se dispone de agua de alimenta- ción. Se activa automáticamente cuan- do se recibe una señal de nivel bajo de agua en el reactor desde el sistema de control, o bien manualmente por el ope- rario del reactor. Se bombea agua de re- frigeración en el núcleo mediante una bomba accionada por turbinas utilizan- do vapor del sistema del reactor. Por lo general, la aspiración proviene del de- pósito de almacenamiento del conden- sado a través de una conducción común hasta la entrada de aspiración de la bom- ba del sistema de inyección de refrige- rante de alta presión (en inglés, HPCI). El RCIC también puede bombear agua desde la piscina supresora de presión.

Sistema de alivio de presión nuclear El sistema de alivio de presión nuclear protege la barrera de presión del refrige- rante del reactor (RPCB, por sus siglas en inglés) frente a posibles desperfectos por exceso de presión. Existen unas válvulas de alivio y seguridad (en inglés, SRV) que son accionadas mediante presión para evacuar el vapor del sistema nuclear de generación de vapor (NSSS, por sus si- glas en inglés) a la piscina supresora de presión. Uno de sus componentes es el siste- ma de despresurización automática (en inglés, ADS), que despresuriza el NSSS

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Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo trimestre 2011 Figura 2. Sistema de refrigeración del núcleo aislado

Figura 2. Sistema de refrigeración del núcleo aislado (RCIC) del BWR. Una turbina de vapor utiliza éste para impulsar una bomba que inyecta agua extraída del depósito de almacenamiento del condensado en el núcleo. La salida de la turbina de vapor se dirige hacia la piscina supresora de presión. HPCI: sistema de inyección de refrigerante de alta presión, RHR: sistema de evacuación del calor residual. Fuente: GE.

en caso de producirse un LOCA en el que el sistema de inyección de refrigerante de alta presión (HPCI) no logre mante- ner el nivel de agua de la vasija de pre- sión del reactor (RPV). Las bombas del HPCI generan un nivel elevado y, por consiguiente, un caudal bajo. La despresurización del NSSS permi- te accionar el sistema de refrigerante de baja presión (LPCI) con un nivel bajo pe- ro con un gran caudal para refrigerar ade- cuadamente el combustible del núcleo.

Válvulas de aislamiento del vapor prin- cipal En condiciones estables y transitorias, el sistema principal de vapor del BWR realiza las funciones siguientes:

Recoge el vapor generado en el nú- cleo y lo envía a la turbina para ge- nerar energía eléctrica.

Desvía hacia el condensador el va- por que exceda la cantidad que ne- cesiten la turbina y sus dispositivos auxiliares.

Fukushima: causas y efectos del accidente

En cada conducción de vapor del in- terior de la contención primaria existen limitadores tipo Venturi para el caudal de la tubería de vapor principal. Estos dispositivos limitan la pérdida de refri- gerante hacia fuera de la contención pri- maria como consecuencia de alguna grie- ta existente en la tubería de vapor prin- cipal. La pérdida de refrigerante se limita, de manera que el nivel de agua de la va- sija del reactor permanece por encima de lo más alto del núcleo durante el tiem- po necesario para que las válvulas de ais- lamiento del vapor principal (MSIV) se cierren con el fin de proteger la barrera de combustible. Por lo general existen tres MSIV en ca- da tubería de vapor principal: se trata de dos MSIV, una situada dentro y otra fue- ra de la contención primaria, y de una de cierre del vapor principal (MSSV, por sus siglas en inglés) situada más adelante de la MSIV exterior. La sección del sistema de alimenta- ción de la tubería de vapor principal si- tuada entre la MSIV exterior y la MSSV está diseñada para facilitar la elimina- ción de fugas de aire de las MSIV tras un posible accidente. En caso de rotura de una tubería de vapor principal dentro de la contención, se cerraría la válvula de aislamiento del interior o del exterior de la contención primaria para sellar ésta. Las MSIV primarias se cierran auto- máticamente para aislar la barrera de presión del refrigerante del reactor (en inglés, RCPB) en caso de rotura de una conducción más adelante de la válvula de aislamiento exterior. Este procedi- miento limita la pérdida de refrigerante y la posible emisión de radiactividad des- de el NSSS.

Despresurización, evacuación del vapor Dado que no se proporcionó circula- ción al núcleo, éste quedó al descubier- to al convertirse el agua en vapor. En la mayoría de los BWR existe un sistema de

la intensidad del terremoto real fue 15 veces superior a la del utilizado para el diseño de la central nuclear de fukushima, de ahí su poder destructivo

rociado del núcleo para refrigerar los ele- mentos combustibles. Se generó vapor, lo cual incrementó la presión del siste- ma. Las válvulas de alivio y seguridad eva- cuaron automáticamente el vapor hacia

la piscina supresora de presión, enfrián-

dolo rápidamente y condensándolo. Durante el proceso de evacuación del vapor para reducir la presión en el siste-

ma de contención se produjo supuesta- mente una explosión de hidrógeno en la unidad 1 de Fukushima Daiichi el 13 de marzo de 2011, con daños asociados en

el combustible y en la estructura de con-

tención, fusión parcial del núcleo y emi-

sión de productos de fisión. Se evacua- ron pequeñas cantidades de radiactivi-

dad. En el núcleo del reactor había cargados 400 elementos combustibles, y 292 en la piscina de almacenamiento de combus- tible. Los escombros del tejado cayeron sobre la cubierta de carga del reactor y se precipitaron hacia la piscina de alma- cenamiento de combustible. En caso de descubrimiento del núcleo, las vainas de circonio interactúan con el vapor caliente liberando hidrógeno, un gas incondensable. En condiciones nor- males, el vapor y el hidrógeno se dirigen hacia el sistema de ventilación con filtro

y se extraen de la chimenea de evacua-

ción para liberarlos en un lugar elevado.

En la mayoría de los BWR existen recom- binadores de hidrógeno que queman és- te de manera controlada rociándolo so- bre agua. Debido a la situación de apa- gón total, es posible que no hayan funcionado el sistema de evacuación y los recombinadores de hidrógeno, y que se hayan acumulado el vapor y el hidróge- no dentro de la estructura de contención secundaria. El hidrógeno es combustible

a concentraciones en el aire superiores al 4%, y reacciona de forma explosiva con el oxígeno si su concentración supera el 8%. El proceso puede iniciarse como conse- cuencia de una chispa o por autoignición. El 15 de marzo de 2011 se comunicó una explosión en la unidad 2 que su- puestamente dañó su piscina supreso- ra de presión. Según parece, se produ- jeron daños en el combustible y una fu- sión parcial del núcleo con evacuación de algunos productos de fisión. El nú- cleo contaba con 548 elementos com- bustibles, y la piscina de almacenamiento de combustible tenía 587. El 14 de marzo de 2011 se produjo en la unidad 3 una explosión de hidrógeno supuestamente más intensa asociada a la despresurización de vapor, que fue acompañada de un incendio y que po- dría haber producido desperfectos en la piscina supresora de presión. Esta uni- dad utilizaba una mezcla de combusti- ble de óxidos mixtos (MOX, por sus si- glas en inglés) con UO 2 y PuO 2 , lo que in- crementó la preocupación debido a que el punto de fusión del Pu es más bajo que el del U, así como por la toxicidad quí- mica y radiactiva combinada del Pu. El núcleo del reactor disponía de 548 ele- mentos combustibles, y la piscina de al- macenamiento de combustible tenía 587. La vasija de contención del reactor po- dría haberse dañado y dejado al descu- bierto el combustible gastado. Un direc- tivo de la compañía comunicó la posible existencia de una «larga grieta vertical» en un lado de la vasija de contención. También se sospecha de la existencia de un escape de corio fundido hacia la losa de sustentación de hormigón y de una posible interacción con ella. Esta poten-

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Seguridad

te explosión podría haber expulsado com- ponentes de la parte superior del reac- tor, como tapas del blindaje de hormi- gón y piezas de una grúa de carga. El hidrógeno producido al deteriorar- se el combustible de la unidad 3 pasó mediante una tubería de tratamiento de gases a la unidad 4 a través de válvulas deterioradas y se filtró por las conduc- ciones de las plantas 2, 3 y 4, causando un incendio y una explosión. A las 18:00 horas del 15 de marzo de 2011 se pro- dujo una posible explosión de hidróge- no en la unidad 4 previamente apagada, cuyo combustible, al estar en situación de parada, se había trasladado desde el núcleo hasta su piscina de almacena- miento. Al parecer, la piscina contenía 1.331 elementos combustibles, de los cuales 548 se habían extraído del núcleo para realizar el mantenimiento. La libe- ración de hidrógeno produce corrosión de las vainas y daños en el combustible. En la unidad 4 se desató un incendio que duró dos horas y que se extinguió a las 14:00 del 15 de marzo de 2011; al día

siguiente se reavivó y fue extinguido de nuevo. Las unidades 5 y 6 ya estaban pa- radas cuando el terremoto y el tsunami afectaron a los edificios de los reactores. La refrigeración de las piscinas de alma- cenamiento de combustible comenzó a ser un problema. La unidad 5 tenía 548 elementos combustibles en el núcleo y

946 en la piscina de almacenamiento. Por

su parte, la unidad 6 contaba con 764 ele- mentos combustibles en el núcleo y con

876 en la piscina de almacenamiento.

Al parecer, tuvo lugar una explosión de hidrógeno en la unidad 4 de la cen- tral de Fukushima Daini, que, según se dijo, había tenido acceso a suministro eléctrico del exterior a través de la red eléctrica y, por tanto, se había recupe- rado del terremoto y del tsunami según lo previsto en su diseño. Se establecieron un plan de evacuación de la población y unos cortes de suminis-

de evacuación de la población y unos cortes de suminis- Secuencia de imagenes tomada desde la
de evacuación de la población y unos cortes de suminis- Secuencia de imagenes tomada desde la
de evacuación de la población y unos cortes de suminis- Secuencia de imagenes tomada desde la
de evacuación de la población y unos cortes de suminis- Secuencia de imagenes tomada desde la

Secuencia de imagenes tomada desde la cuarta planta del edificio de tratamiento de residuos de la central. Fueron tomadas en un periodo de un minuto y muestran la rapidez con que el tsunami inundó la zona. Fuente: Tepco.

tro eléctrico intermitentes temporales. Una plantilla mínima de entre 70 y 250 empleados voluntarios se encargaron de la refrigeración de los reactores dañados. Las piscinas de almacenamiento de com- bustible empezaron a correr el riesgo de perder el agua de refrigeración y de que el combustible sufriera daños.

Terremotos anteriores

Las centrales nucleares están diseñadas para resistir el terremoto de mayor mag- nitud en la escala de Richter del lugar don- de se encuentran. Según parece, la cen- tral de Fukushima estaba diseñada para resistir un terremoto de magnitud 8,6 en la escala de Richter, aunque el que sufrió fue de mayor intensidad, entre 8,9 y 9,0. El terremoto y el tsunami que afectaron

en 2004 a Sumatra provocaron la parada de la central nuclear de Kalpakkam, pró- xima a Chennai, en India, y de cuatro cen- trales en Taiwán. El peor terremoto de Ja- pón tuvo lugar en Kanto en 1923 y fue de una magnitud de 8,3, causando 143.000 víctimas. Otro de magnitud 7,2 ocurrido en Kobe en 1995 mató a 6.400 personas. Japón se halla cerca del Cinturón de Fue- go del Pacífico, zona de gran actividad sís- mica donde se produce el 90% de los te- rremotos del mundo. El terremoto y el consiguiente tsunami ocurrido el 26 de diciembre de 2004 en Sumatra (Indone- sia) se cobró la vida de 230.000 personas y afectó a una docena de países. En febrero de 2010, un terremoto de magnitud 8,8 que sacudió el centro de Chile causó un tsunami que mató a 524 personas. El terremoto de marzo de 2011 ha sido el más intenso registrado jamás en Japón

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Fukushima: causas y efectos del accidente

y el quinto más violento de la historia.

Como consecuencia de este movimien- to sísmico, la isla principal de Japón se desplazó 2,5 m, y el eje terrestre 10 cm. Las reacciones de fisión en cadena de los reactores BWR, según su diseño, se detuvieron con éxito mediante la inser- ción satisfactoria de las barras de con- trol gracias a su sistema de control au- tomático, pero el sistema de evacuación no funcionó según lo previsto para ex-

traer el calor de desintegración de los productos de la fisión, dando lugar así a un accidente por pérdida de refrigera- ción. Los generadores diésel de los com- ponentes eléctricos del sistema de refri- geración de emergencia del núcleo (ECCS) de la central supuestamente se vieron afectados por la inundación provocada por el tsunami, propiciando su parada

al afectar a sus sistemas de conmutación

en las zonas más bajas de la central, que habían quedado inundadas. El 17 de junio de 2010, la unidad BWR 2 de Fukushima fue parada de emer- gencia debido a un problema con el ge- nerador. Se interrumpió el suministro

la combinación del terremoto y el tsunami provocó una pérdida de suministro eléctrico en la central de fukushima, lo que derivó en un «accidente por apagón total»

eléctrico durante un breve periodo por- que no se pudo cambiar al suministro eléctrico externo. La bomba de agua de alimentación se detuvo, y el nivel de agua del reactor descendió unos 2 m. Los ge- neradores diésel de emergencia entra- ron en funcionamiento correctamente. No fue necesario activar el ECCS, ya que la bomba del sistema de refrigeración del núcleo aislado (CICS, por sus siglas en inglés) restauró el nivel de agua del núcleo. La combinación del terremoto y el tsu- nami causó una pérdida de suministro eléctrico en la central. Cuando no se pue- de obtener suministro eléctrico del ex- terior ni del interior de las instalaciones, se produce el denominado «accidente por apagón total». Esto dio lugar a un ac- cidente con pérdida de refrigerante (LO- CA) que deterioró el combustible y pro-

vocó un escape de radiación similar al de Three Mile Island. Los niveles de radiación se elevaron hasta 103 veces el normal en la sala de control de la unidad 1, y hasta 8 veces el nivel de fondo normal fuera de las ins- talaciones como consecuencia del de- terioro del combustible y de la libera- ción de productos de fisión. La refrige- ración se vio amenazada en otras dos unidades de las seis que componen las instalaciones de Fukushima Daiichi. Apa- rentemente, la capacidad de refrigera- ción también se vio amenazada en las instalaciones cercanas de Fukushima Daini, donde se conservó el suministro eléctrico externo y se pudo recuperar se- gún lo previsto en su diseño. Los generadores diésel de emergencia de la central nuclear de Fukushima no se pudieron utilizar debido a los daños comunicados en los sistemas eléctricos de la central como consecuencia del tsu- nami. La compañía eléctrica Tokyo Elec- tric Power Company desplazó hasta allí generadores de emergencia y dotacio- nes de bomberos para suministrar ener- gía capaz de enfriar los reactores. Simultáneamente, como consecuen- cia del terremoto se produjo un incen- dio que fue extinguido en un transfor- mador de la central nuclear de Onaga- wa, propiedad de la compañía eléctrica Tohoku, en el noroeste de Japón. Uno de los reactores de la central de Ona- gawa experimentó una fuga de refrige- rante. Se activó una parada segura en las 11 centrales nucleares más próxi- mas al epicentro del terremoto de un total de 55 reactores, lo que representa el 20% de toda la potencia eléctrica nu- clear instalada en Japón.

toda la potencia eléctrica nu- clear instalada en Japón. El terremoto de Kobe (Japón), en 1995,

El terremoto de Kobe (Japón), en 1995, con una magnitud de 7,2 grados en la escala de Richter, provocó grandes daños materiales y la pérdida de 6.400 vidas humanas.

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Seguridad

Eliminación del calor de desintegración

Una vez detenida la producción de energía de fisión mediante las barras de control, siguió generándose calor de de- sintegración hasta un nivel inicial cer- cano al 3% de la potencia de fisión un minuto después de la parada. Dicho ca- lor disminuye exponencialmente a lo lar- go del tiempo, pero es necesario seguir aplicando refrigeración durante varios días mediante el sistema de evacuación del calor residual (RHR). La proporción entre la potencia y el calor de desintegración está en función de [10]:

y el calor de desintegración está en función de [10]: Donde: (6) ■ P 0 es

Donde:

(6)

P 0 es la potencia de fisión del reac- tor antes de la parada en MWt,

P es la generación de potencia tér- mica de desintegración en MWt,

t es el tiempo transcurrido después de la parada en días,

T 0 es el tiempo de funcionamiento del reactor al nivel de potencia P 0 en días. Al cabo de un segundo o inmediata- mente después de la parada, la propor- ción de potencia de desintegración pa- ra un reactor que funcionara durante un periodo de T 0 = 1 año = 365 días sería:

durante un periodo de T 0 = 1 año = 365 días sería: Suponiendo que el

Suponiendo que el rendimiento tér- mico de la central sea de 1/3, la poten- cia térmica de la unidad 1 sería de 460 / (1/3) = 460 x 3 = 1.380 MWt. Así pues, ini- cialmente, al cabo de un segundo o in-

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6.00E+00

4.00E+00 2.00E+00 0.00E+00 -2.00E+00 1 week 1 month -4.00E+00 1 year 10 years -6.00E+00 -8.00E+00
4.00E+00
2.00E+00
0.00E+00
-2.00E+00
1 week
1 month
-4.00E+00
1
year
10 years
-6.00E+00
-8.00E+00
-1.00E+01
1,00E-02 1,00E-01 1,00E+00 1,00E+01 1,00E+02 1,00E+03 1,00E+04
In power

In Time (days)

Figura 3. Liberación de potencia térmica de desintegración en un reactor de agua ligera de 3.000 MWt durante diversos periodos de funcionamiento. La potencia de generación de calor de desintegración disminuye exponencialmente al cabo de varios días tras la parada.

mediatamente después de la parada es necesario proporcionar refrigeración pa- ra 1.380 x (6/100) = 82,8 MWt de poten- cia térmica. Un minuto después de la pa- rada desciende rápidamente a la mitad del valor inicial, con lo que hay que su- ministrar refrigeración para 1.380 x (3/100) = 41,4 MWt de potencia térmica. Si se logra refrigerar el sistema satis- factoriamente durante una semana (sie- te días) después de la parada, la canti- dad de refrigeración necesaria se redu- ce considerablemente hasta:

necesaria se redu- ce considerablemente hasta: La cantidad de refrigeración necesaria una semana después

La cantidad de refrigeración necesaria una semana después de la parada será ya solo de 1.380 x (0,24/100) = 3,31 MWt.

Liberación de productos de fisión

Es necesario seguir suministrando activamente refrigeración para el calor de desintegración durante al menos 24- 48 horas. De lo contrario, se oxidarán las vainas de zircaloy del combustible, formando hidrógeno, deteriorando el combustible y liberando productos de fisión en la estructura de contención. Si el sistema de supresión de la presión no es capaz de enfriar rápidamente el vapor y de reducir la presión en la car- casa de contención, la acumulación de presión en la contención –a menos que se libere de forma controlada– provo- caría deficiencias en ésta por sus unio- nes más débiles, que son los puntos de penetración de conducciones e instru- mentos. El terremoto también pudo ha-

Fukushima: causas y efectos del accidente

Fukushima: causas y efectos del accidente Figura 4. Corte transversal de la contención y de la

Figura 4. Corte transversal de la contención y de la sala de turbinas donde se muestra la ubicación de la piscina de almacenamiento de combustible en un BWR típico. Los elementos situados por debajo del nivel del suelo y, por tanto, afectados por la inundación causada por el tsunami incluyen bombas y dispositivos eléctricos. El pozo seco cuenta con un sumidero. Cualquier fuga de corio fundido que pase por las juntas de estanqueidad de las barras de control puede interactuar con el agua del sumidero y con la losa de hormigón, provocando una explosión de vapor e incrustándose en el hormigón. Fuente: GE.

ber afectado a la integridad de estos puntos de penetración. En este caso, la emisión al entorno de especies gaseo- sas radiactivas volátiles, como I 131 , con una semivida breve de 8,04 días, y Te 132 , que genera I 132 y los gases nobles Kr 87 y Xe 131 como consecuencia de los daños producidos en el combustible, se pro- duce unas 24-48 horas después del ac- cidente. El isótopo I 131 se utiliza para el trata- miento de nódulos tiroideos y de la en- fermedad de Graves-Basedow, ya que el yodo tiende a acumularse en la glándula tiroides. Esto representa también un ries- go para la salud a corto plazo en los acci- dentes con reactores. El principal riesgo que suponen los isótopos de vida corta proviene del I 132 que surge del producto de fisión Te 132 : la desintegración del Te 132 produce I 132 . Por cada megavatio térmico de potencia del reactor se generan 38 ki-

locurios de I 132 . El Te 132 liberado como con- secuencia de un accidente en el reactor producirá también I 132 fuera de éste se- gún la reacción siguiente:

1 3 2 fuera de éste se- gún la reacción siguiente: (7) Su semivida es de

(7)

Su semivida es de 2,3 horas; se dirige hacia la tiroides y puede producir nó- dulos en esta glándula. En el caso más grave de daños en el nú- cleo asociados a altas temperaturas tam- bién se pueden liberar productos de fi- sión menos volátiles, como Cs 137 y Sr 90 . Cabe destacar que, por lo que respec- ta a la exposición humana, la semivida

biológica del Cs 137 es de solo 110 días, mientras que la del Sr 90 , compuesto que se fija a los huesos, es nada menos que de 18 años, lo cual lo convierte en el as- pecto más grave a tener en cuenta. Por otra parte, el Sr 90 (punto de ebullición = 1.336º C) se considera moderadamente volátil y sólo se libera si se alcanzan tem- peraturas más elevadas en un posible accidente, de manera que se emite me- nos cantidad de este isótopo que del enormemente volátil Cs 137 (punto de ebu- llición = 670º C). En las pruebas nuclea- res atmosféricas se liberan totalmente ambos isótopos. La emisión de Cs 137 so- bre una región del océano daría lugar a

el terremoto desencadenó una parada segura de las tres reacciones de fisión en cadena en los reactores que estaban funcionando en ese momento en la central nuclear

Nº 122 Segundo trimestre 2011

SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

21

Seguridad

Seguridad Piscinas de combustible gastado (arriba) mostrando un elemento combustible a su paso por la compuerta
Seguridad Piscinas de combustible gastado (arriba) mostrando un elemento combustible a su paso por la compuerta

Piscinas de combustible gastado (arriba) mostrando un elemento combustible a su paso por la compuerta situada entre la piscina y la parte superior del reactor. El objeto de color amarillo es la cúpula del núcleo retirada.

la formación de hidróxido de cesio (CsOH)

y a su dilución inocua en el inmenso vo-

lumen de agua oceánica.

Explosiones de hidrógeno

Si el sistema de refrigeración perma- nece inactivo durante muchas horas, el agua podría hervir y evaporarse, la vai- na se oxidaría y el combustible comen- zaría a fundirse. En la interacción con la vaina se puede formar hidrógeno a par- tir del vapor y del circonio metálico:

hidrógeno a par- tir del vapor y del circonio metálico: (8) Sin evacuación o sin controlar

(8)

Sin evacuación o sin controlar la com- bustión del hidrógeno generado en las centrales equipadas con recombinado- res de hidrógeno, se puede producir un pulso de presión como consecuencia de la interacción del hidrógeno con el oxí- geno en la atmósfera de la contención:

con el oxí- geno en la atmósfera de la contención: (9) De hecho, en el accidente

(9)

De hecho, en el accidente ocurrido en Three Mile Island se comunicó un posi- ble pulso de presión de hidrógeno, pe- ro no causó daños tan significativos en

22

SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

el sistema de contención como los ob-

Otros episodios similares serían las ex-

servados en el accidente de Fukushima. Una tonelada de Zr puede interactuar con 360 kg de agua para generar 40 kg de gas H 2 . Cada metro lineal de las vainas de las barras de combustible contiene unas 15,4 toneladas de Zr. Al evaporarse de repente, el agua se ex- pande hasta alcanzar un gran volumen. Una situación frecuente es cuando se produce una explosión repentina de va- por al abrir inadvertidamente la tapa del

plosiones de polvo surgidas al cargar los elevadores de grano. Al depositar el gra- no en los fosos de almacenamiento se emiten grandes cantidades de polvo. De- bido a su extensa superficie, el polvo pue- de prenderse, por ejemplo, al saltar una chispa de un motor en marcha o por un cigarrillo encendido, causando una de- flagración e importantes daños. Otra situación posible es que el núcleo se funda con el corio fundido infiltrado

radiador de un vehículo cuando el agua

a

través de la vasija del reactor de acero

se halla bajo presión. Cuando el agua pre-

y

se incruste en la losa de sustentación

surizada detecta una presión atmosféri- ca más baja que la existente dentro del radiador y alcanza su presión de satura- ción, provoca una explosión de vapor y se pierde el refrigerante del radiador. Otra situación habitual es la expansión ex- plosiva del agua que se encuentra en el interior de los granos de maíz, gracias a la cual se producen las palomitas. Se han observado explosiones de va- por en la industria siderúrgica al enfriar rápidamente lingotes de acero fundido con agua. El enfriamiento repentino da lugar a la desintegración del acero fun- dido, con una gran zona de transferen- cia de calor que evapora el agua y pro- duce una expansión explosiva del vapor.

de hormigón del reactor. Si el diseño es defectuoso, como en el caso del RBMK- 1000, de manera que el agua de la pisci- na supresora de presión se halla direc- tamente debajo del núcleo del reactor, se puede producir una explosión de va- por como en el accidente de Chernóbil. Cabe destacar que en el diseño Mark I de BWR de GE, la piscina supresora de presión se halla en un nivel inferior al del núcleo, pero no directamente deba- jo de éste, lo que evita que se produzca una explosión de vapor grave. Sin em- bargo, una despresurización repentina también puede dar lugar a una trans- formación brusca del agua presurizada en vapor y a una expansión explosiva con

Fukushima: causas y efectos del accidente

pérdida asociada del refrigerante exis- tente para enfriar el núcleo. A consecuencia de la explosión, frag- mentos o partículas de combustible nu- clear procedentes de las piscinas de combustible gastado situadas encima de los reactores fueron proyectadas «hasta 1,5 km de distancia de las uni- dades», y, según parece, fragmentos de material altamente radiactivo cayeron entre dos unidades (supuestamente la 3 y la 4), y fue necesario retirarlos con una excavadora para proteger a los tra- bajadores de la central. La eyección de fragmentos de combustible de la uni- dad 3 sería un acontecimiento más gra- ve que una explosión de hidrógeno por tratarse de una excursión de criticidad y de una explosión de vapor asociada a una fusión del núcleo. Se ha sugerido que un emplazamien- to más lógico para la piscina supresora de presión sería encima del núcleo del

reactor, lo cual evitaría dicha eventuali- dad y tendría la ventaja de proporcionar al núcleo refrigeración por convección debido a la circulación natural pasiva, tras igualar la presión existente entre el núcleo y la piscina supresora de presión, sin necesidad de proporcionar un bom- beo activo que requiera suministro eléc- trico. También sería importante elimi- nar la posibilidad de que exista contac- to entre el corio fundido y el agua para evitar una posible explosión de vapor.

Fuga antes de rotura, fuga de la vasija o penetración de material fundido

Richard Lahey, responsable principal de las investigaciones sobre seguridad de los reactores de agua en ebullición de General Electric Company, apuntó que al menos parte del corio que contenía

Company, apuntó que al menos parte del corio que contenía La explosión de gran intensidad que

La explosión de gran intensidad que expulsó en vertical hidrógeno o posiblemente vapor en el BWR de la unidad 3 de Fukushima Daiichi el 14 de marzo de 2011 fue seguida de un incendio y de posibles daños en el combustible del reactor. En la fotografía se observa cómo se proyectan ver- ticalmente y después caen escombros pesados, entre los que posiblemente se encuentren la ta- pa del blindaje de hormigón o fragmentos de la grúa. No se puede inferir la existencia de daños en la vasija de presión del reactor debido a la ausencia de la tapa superior de éste entre el mate- rial eyectado. Fuente: NTV / NNN Japón.

barras de combustible y vainas de zir-

caloy fundidas podría haberse hundido

y traspasado la tapa inferior de acero de

la vasija de presión en la unidad 2, y que al menos parte de él se encuentra sobre el suelo del pozo seco. Cuando el combustible fundido se fil-

tra por una vasija de contención, el prin- cipal problema es que reacciona con el suelo de hormigón del pozo seco que se encuentra debajo, emitiendo gases co- mo CO, CO 2 , H 2 y vapor hacia las zonas circundantes. En la unidad 2 de Fukus- hima, el pozo seco se había inundado de agua de mar, capaz de refrigerar el com- bustible fundido que escapara del reac- tor. El corio no saldría como una masa compacta, sino que se filtraría como la lava, lo cual es deseable, ya que resulta más fácil de enfriar. El pozo seco está rodeado por una es- tructura secundaria de acero y hormi- gón diseñada para evitar emisiones de material radiactivo al entorno. Sin em- bargo, una explosión anterior de hidró- geno en el reactor puede haberlo dete- riorado. El motivo por el que se ha apuntado esta posibilidad es que se ha detectado fuera de la zona de contención agua muy radiactiva que solo puede provenir del núcleo del reactor. La tasa de dosis efec- tiva comunicada el 25 de marzo de 2011 en una piscina de agua de la sala de tur- binas de la unidad 3 fue de 20 cSv/hora

o de 20 rem/hora de radiación gamma.

Según los niveles de dosis máxima efec- tiva al año de 5 rems que establecen las normas laborales estadounidenses, los trabajadores que realizaron las tareas de emergencia podrían permanecer en la zona durante (5 x 60) / 20 = 15 minutos. La dosis de radiación efectiva en el sue-

lo fuera de las estructuras del reactor es significativamente más baja, ya que se ha comunicado que es de 0,2 cSv/hora

o de 0,2 rem/hora. Es incluso más baja en las comunidades próximas, como en

Nº 122 Segundo trimestre 2011

SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

23

Seguridad

Seguridad Figura 5. Mecanismo de accionamiento de las barras de control de un BWR en el

Figura 5. Mecanismo de accionamiento de las barras de control de un BWR en el fondo de una vasija de reactor BWR mostrando la ubicación de las juntas de estanqueidad [2].

el pueblo de Iitate, situado a 40 km al no-

roeste de la central, que presentaba 0,0013

cSv/hora o rem/hora, mientras que en

la ciudad de Fukushima, que se encuentra

a 61 km al noroeste de la central, era de

0,0008 cSv/hora o rem/hora. Según el principio de la «fuga antes de rotura» en el análisis de accidentes, se ha aventurado otra explicación al suceso co- mo posiblemente relacionado con una fu- ga a través de las juntas de estanqueidad de las barras de control situadas al fondo de la vasija del reactor. En los reactores de agua en ebullición, las barras de control se introducen desde debajo del núcleo. Están equipadas con una junta de grafito que cubre el punto de penetración de ca- da barra de control y que impide el paso de agua de refrigeración primaria. A tem- peraturas superiores a los 175º C comen-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

zarían a deteriorarse las propiedades me- cánicas de las juntas de grafito. Se ha señalado que estas juntas pue- den haberse deteriorado por las eleva- das temperaturas alcanzadas como con- secuencia de la acumulación de residuos de las barras de combustible deteriora- das en el fondo de la vasija del reactor. Si fallan las juntas de estanqueidad de grafito, el agua del reactor puede filtrar- se hacia la red de conducciones de las estructuras de contención y a los edifi- cios auxiliares asociados al reactor.

Medidas para mitigar el accidente

Inicialmente se evacuó a unos 3.000 habitantes situados en un radio de 3 km

de la central nuclear Fukushima Daiichi, propiedad de Tokyo Electric Power (Tep- co). A los residentes –en mayor núme- ro– situados en un radio de 10 km se les indicó al principio que permanecieran en sus hogares. El riesgo potencial de los accidentes producidos como conse- cuencia del pánico al conducir durante la evacuación por la red de carreteras se- ría mayor que el riesgo de irradiación corporal total por exposición a los pro- ductos de fisión gaseosos emitidos en el interior de los edificios. Posteriormente se emprendió la evacuación de los 45.000- 51.000 habitantes que había en ese ra- dio de 10 km. Más tarde se ampliaría con acierto el radio de evacuación a 20 km, lo cual afectó a 170.000 residentes. Tokyo Electric Power evacuó vapor de las centrales para aliviar la presión de la

Fukushima: causas y efectos del accidente

estructura de contención del reactor y expulsar el hidrógeno acumulado po- tencialmente reactivo resultante de la oxidación de las vainas de combustible y de su deterioro. El viento que soplaba en dirección ha- cia el océano haría que los productos gaseosos de fisión emitidos se desinte- graran, se diluyeran y se disiparan de forma inocua sobre el océano Pacífico. La composición de los productos de fi- sión emitidos depende de la tempera- tura alcanzada por el combustible da- ñado. Al parecer, hubo emisiones de Cs 137 , pero no se han comunicado me- diciones sobre la liberación de Sr90, isó- topo menos volátil. Si el sistema de ven- tilación de la contención funciona, el aire evacuado se envía hacia filtros de aire de alta eficacia para partículas (HE- PA) y lechos de adsorción de gases de

carbón activo, reduciendo las emisio- nes de productos de fisión en un factor de 100-1.000.

Emisión de radionúclidos

Unos vehículos de vigilancia obtuvie- ron muestras del aire y midieron la den- sidad de la actividad de los radionúcli- dos peligrosos en la entrada occidental de la central de Fukushima Daiichi. Las muestras se analizaron en la central de Fukushima Daini mediante un conta- dor de germanio de estado sólido du- rante un periodo de 500 s. Los niveles de yodo 131 llegaron solo al 45% del nivel de densidad de la radiactividad legal- mente establecido para los trabajado- res que intervienen en tareas asociadas con la radiación.

En muestras de agua de mar se han de- tectado densidades mayores de radiac- tividad midiendo 500 ml durante 1.000 segundos con un detector de germanio de estado sólido. La mayoría son isóto- pos de vida corta, salvo el Cs 134 , cuya se- mivida es de dos años, y el Cs 137 , con una semivida de 30,17 años. La ley japonesa sobre higiene alimen- taria estipula unos «índices relaciona- dos con los límites de ingestión en los alimentos y en la bebida» establecidos por la Comisión de Seguridad Nuclear de Japón. No se pueden utilizar mate- riales que superen una radiactividad es- pecífica de 100 Bq/kg en la leche desti- nada a la fabricación de leche en polvo para bebés ni para el consumo directo por parte de niños pequeños. Se retira- ron del mercado espinacas y leche con- taminadas.

Tabla 1. Análisis de los núclidos presentes en el aire en la entrada occidental de Fukushima Daiichi el 27 de marzo de 2011. Datos: Tepco.

       

Límite legal medio de densidad de radiactividad durante tres meses presente en el aire para trabajadores que participan en tareas asociadas a la radiación [Bq/cm 3 ]

Índice de

Núclido

Densidad de radiactividad [Bq/cm 3 ]

Límite de detección [Bq/cm 3 ]

densidad de

radiactividad

Volátiles

Co 58

1,0 x 10 -2

I 131

4,5 x 10 -4

8,2 x 10 -6

1,0 x 10 -3

0,4500

I 132

1,8 x 10 -4

1,3 x 10 -4

7,0 x 10 -2

0,0026

I 133

5,0 x 10 -3

Cs 134

1,2 x 10 -5

6,4 x 10 -6

2,0 x 10 -3

0,0060

Cs 136

1,0 x 10 -2

Cs 137

1,4 x 10 -5

6,2 x 10 -6

3,0 x 10 -3

0,0047

Partículas

Co 58

1,0 x 10 -2

I 131

2,1 x 10 -4

9,5 x 10 -6

1,0 x 10 -3

0,2100

I 132

7,0 x 10 -2

Cs 134

1,6 x 10 -5

8,8 x 10 -6

2,0 x 10 -3

0,0080

Cs 136

1,0 x 10 -2

Cs 136

1,4 x 10 -5

9,5 x 10 -6

3,0 x 10 -3

0,0047

Otros núclidos

Te 129

2,6 x 10 -2

2,2 x 10 -2

4,0 x 10 -1

0,0650

detectados

Te 129m

1,9 x 10 -4

1,5 x 10 -4

4,0 x 10 -3

0,0475

Te 132

1,2 x 10 -4

5,7 x 10 -6

7,0 x 10 -3

0,0171

Nº 122 Segundo trimestre 2011

SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

25

Seguridad

Tabla 2. Análisis de los núclidos presentes en el agua de mar de Fukushima Daiichi, 30 m al norte del canal de descarga de las unidades 5 y 6 el 29 de marzo de 2011. Datos: Tepco.

       

Límite legal medio de densidad de radiactividad durante tres meses presente en el aire para trabajadores que participan en tareas asociadas a la radiación [Bq/cm 3 ]

Índice de

Núclido

Semivida

Densidad de radiactividad [Bq/cm 3 ]

Límite de detección [Bq/cm 3 ]

densidad de

radiactividad

I

131

8,041 d

2,7 x 10 +1

4,2 x 10 -2

4,0 x 10 -2

665,8

Cs 134

2,062 a

5,6 x 10 +0

3,2 x 10 -2

6,0 x 10 -2

93,8

Cs 136

13,10 d

5,6 x 10 -1

3,2 x 10 -2

3,0 x 10 -1

1,9

Cs 137

30,17 a

5,7x 10 +0

2,8 x 10 -2

9,0 x 10 -2

63,5

Ba 140

12,79 d

8,8 x 10 -1

1,2 x 10 -1

3,0 x 10 -1

2,9

La 140

40,23 h

3,7 x 10 -1

8,5 x 10 -3

4,0 x 10 -1

0,9

Consecuencias

Esta combinación sin precedentes de terremoto y tsunami acabó con la vida de unas 28.000 personas y destruyó o causó daños en 20.820 estructuras. Mi- llones de personas quedaron sin cobijo, agua o fuentes de calor. Las autoridades distribuyeron 230.000 unidades de yo- do estable en los centros de evacuación de los alrededores de las centrales nu- cleares de Fukushima Daiichi y Daini. La ingestión de yodo estable puede ayu- dar a prevenir la acumulación de yodo 131 radiactivo en la glándula tiroides. Un trabajador resultó herido grave al quedar atrapado en la consola de con- trol de la grúa de la chimenea de escape de la unidad 1 de Fukushima Daiichi, y, según se comunicó, dos empleados de Tepco dados por desaparecidos fueron hallados ahogados en la sala de turbinas inundada de la central. Cuatro trabaja- dores resultaron heridos por la explo- sión de hidrógeno, un contratista fue ha- llado inconsciente y trasladado al hos- pital, y dos trabajadores de una empresa colaboradora resultaron heridos y fue- ron hospitalizados, uno de ellos con una fractura ósea. En la unidad 3 de Fukus-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

hima Daini un trabajador recibió una dosis efectiva de 10,6 cSv o rem. Es pro- bable que se detecten otros casos de ex- posición a radiación.

Repercusiones

Mediante la acertada provisión de re- frigeración complementaria se evitó una posible fusión total del núcleo en la que el corio fundido podría haberse abierto paso a través de la vasija de presión. El uso de fuentes de refrigeración alterna- tivas en las instalaciones afectadas de- bería mejorar la situación día a día. Sin embargo, pueden haberse produ- cido daños significativos. Con el tiempo irá remitiendo la generación de calor a medida que el combustible deteriorado se vaya dispersando en el agua de refri- geración, se colapse y forme un lecho de residuos, se queme y quede privado del exceso de agua para alcanzar una confi-

guración crítica. Dicha configuración re- quiere una proporción óptima entre com- bustible y moderador y entre superficie

y volumen, así como la ausencia de ele-

mentos absorbentes de neutrones. Los lechos de residuos que ahora se sospecha que existen en los reactores dañados y el combustible deteriorado de las piscinas de almacenamiento con el tiempo se irán parando hasta llegar al estado que alcanzaron los reactores na- turales de Oklo, que se apagaron por sí solos al quedar privados de la acción mo- deradora del agua debido al movimien- to terrestre. Al principio, el Organismo Interna- cional de Energía Atómica (OIEA) asig-

nó al accidente el nivel 4 de 7 en la esca- la internacional de accidentes nuclea- res, para después elevarlo al nivel 5 de «accidente con consecuencias de mayor alcance». A los incidentes de Windscale

y de Three Mile Island se les asignó un

nivel 5, y al de Chernóbil el 7. Una ca-

el organismo internacional de energía atómica asignó inicialmente al siniestro un nivel 4 de un total de 7, para después elevarlo al nivel 5 de «accidente con consecuencias de mayor alcance»

Fukushima: causas y efectos del accidente

racterística única de este accidente ha sido la sucesión de fallos en cascada y la afectación de varias unidades. El accidente de Fukushima provocó daños en el combustible y emisiones de productos de fisión, como I 131 e I 132 , algo que no sucedió en el de Three Mile Is- land. Sus consecuencias parecen más graves que las de este último accidente. Por este motivo, las autoridades france- sas lo han considerado extraoficialmente de nivel 6. El 12 de abril de 2011, la Agencia de Se- guridad Nuclear e Industrial de Japón (NISA) elevó la clasificación del accidente al nivel 7. La Escala Internacional de Ac- cidentes Nucleares y Radiológicos (en inglés, INES) oscila del nivel 0 al 7, sien- do este último el correspondiente a un accidente grave. La radiación normal de fondo de la ta- sa de dosis absorbida procedente de las

radiaciones cósmicas y terrestres se ha- lla en torno a los 80 nGy/hora. En algu- nas ciudades de los alrededores se regis- traron lecturas de tasas de dosis entre 1.213 y 3.024 nSy/hora. En comparación, una radiografía abdominal se asocia a una dosis absorbida efectiva (no tasa de dosis) de 1 mSv o de 1.000 nSv. La tasa de dosis equivalente de radia- ción se ha estabilizado en 0,05 cSv/ho- ra o 0,05 rem/hora en la central. Hay que tener en cuenta que, en el caso de los ra- yos gamma, el factor de calidad de la ra- diación Q = 1 y, por tanto, la unidad Gray (Gy) de dosis absorbida y la unidad Sie- vert (Sv) de dosis efectiva se convierten en equivalentes. Nótese también que 1 cSv = 1 rem. Se ha comunicado que algunos traba- jadores se han visto expuestos a una do- sis efectiva o equivalente de 100 mSv, 10 cSv o 10 rem. La tasa de dosis ocupacio-

Tabla 3. Niveles de la escala INES asignados a algunos incidentes nucleares.

nal máxima permitida en Estados Uni- dos es de 5 rem / (año.persona) o un pro- medio de 2 rem/año a lo largo de un pe- riodo de cinco años. La tasa equivalen- te de dosis máxima permitida para los individuos en la población en general es de 170 mrem / (año.persona), en com- paración con la de la radiación natural de fondo, que es de alrededor de 220 mrem / (año.persona). Poco después del accidente, el Minis- terio de Sanidad de Japón elevó tempo- ralmente el nivel máximo de radiación al que podían estar expuestos los traba- jadores con seguridad desde 10 cSv/año o rem/año hasta 25 cSv o rem/año para que pudieran pasar más tiempo en las zonas contaminadas. A fecha de 1 de abril de 2011, la NISA declaró que 21 trabajadores habían que- dado expuestos a niveles de radiación superiores a 10 cSv o rem, aunque las

Nivel INES

Incidente

Descripción

1

Mihama (Japón), 2004

Fuga de agua caliente y vapor de una tubería rota sin emisión de radiación. Cinco muertos y 7 heridos.

4

Tokaimura (Japón), 1999

Planta de reciclaje de combustible nuclear. Los trabajadores mezclan en los recipientes cantidades de material mayores de lo indicado, quebrantando las normas de seguridad. Se produjo un accidente de criticidad. Dos fallecidos entre los trabajadores. Cuarenta trabajadores heridos tuvieron que recibir tratamiento.

5

Three Mile Island (Estados Unidos), 1986

Accidente con pérdida de refrigerante por rotura pequeña en la unidad 2. Daños en el combustible y en el núcleo. Emisión leve de radiactividad. Sin víctimas. La unidad 1 sigue en funcionamiento.

5

Windscale, Sellafield (Reino Unido), 1957

Incendio en el núcleo de grafito del reactor. Emisión de radiactividad. Restricción de la venta de leche durante un mes. El reactor se enterró en hormigón. Descontaminación de la zona. Construcción de reactores nuevos en el mismo lugar.

6

Mayak, Kyshtym, Chelyabinsk, (URSS), 1957

Fallo en el sistema de refrigeración. Explosión química en el depósito de residuos. Emisión de 70-80 toneladas de material radiactivo. Contaminación de los alrededores.

7

Chernóbil (Ucrania), 1986

Criticidad en el núcleo, incendio en el núcleo de grafito, explosión de vapor en uno de los cuatro reactores. El incendio se prolonga durante nueve días. Fallecieron dos personas a causa de la explosión de vapor y otros 47 miembros del equipo inicial de emergencia por exposición a la radiación. Escape de radiactividad.

7

Fukushima (Japón), 2011

Apagón total causado por un terremoto y un tsunami. Explosiones de hidrógeno y posiblemente de vapor, incendios y daños en el combustible. Cuatro de las seis unidades de la central serán desmanteladas. Escape de radiactividad.

Nº 122 Segundo trimestre 2011

SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Seguridad

pruebas realizadas mostraron que nin- guno de ellos había estado expuesto a una radiación suficientemente elevada como para perjudicar a su salud. Se calcula que alrededor de 28.000 per- sonas han muerto o desaparecido como consecuencia del terremoto y del tsu- nami. Más de 166.200 viven en refugios en lugares elevados por encima de las extensas llanuras de escombros cubier- tos de barro. El coste de los daños ocasionados as- ciende a unos 300.000 millones de eu- ros, lo que convierte a esta catástrofe na- tural en la más costosa de la historia, se- guida por el terremoto que tuvo lugar en 1995 en Kobe (Japón), que costó 70.000 millones de euros, y el huracán Katrina, que en 2005 causó en Estados Unidos 56 millones de euros en pérdidas.

Conclusiones

La acertada aplicación de refrigera-

ción complementaria evitó una posible fusión total del núcleo en la que el corio fundido podría haberse abierto paso por la vasija de presión.

Como consecuencia de otro acci-

dente anterior causado también por un terremoto en la central Kashiwasaki-Ka-

riwa de Tepco en julio de 2007, se ha he- cho hincapié en proteger los compo- nentes de los reactores frente a movi- mientos sísmicos. La central se paró de inmediato y se refrigeró adecuadamen- te a pesar de haberse producido una fu- ga de agua con una cantidad menor de material radiactivo que se emitió al océ- ano sin perjudicar a las personas ni al entorno.

En el nivel del suelo de la unidad 1

de Fukushima se obtuvieron niveles de tasa de dosis efectiva de 100-200 cSv/ho- ra o rem/hora. Dado que el límite máxi- mo de dosis efectiva ocupacional es en Japón de 25 cSv / (persona.año) o rem /

ocupacional es en Japón de 25 cSv / (persona.año) o rem / El terremoto y el

El terremoto y el tsunami que afectó a la costa japonesa en marzo, con 28.000 muertos o desapare- cidos, está considerado como la catástrofe natural económicamente más costosa de la historia.

(persona.año), esto restringe el tiempo de exposición máxima en estas zonas a 4-5 horas, lo que suponía un obstáculo para las labores de recuperación y re- quirió el uso de sistemas robóticos. Cerca del 20% de los reactores nu- cleares del mundo se encuentran en las proximidades de zonas tectónicamente activas. Está previsto llevar a cabo una profunda revisión de la construcción de nuevas centrales nucleares en zonas ac- tivas desde el punto de vista tectónico al- rededor del Cinturón de Fuego del Pací- fico y en Oriente Próximo en cuanto a la necesaria implantación en ellas de me- didas de seguridad pasivas en lugar de ac- tivas como las que existen en los diseños que se están estudiando en la actualidad. Es probable que durante algunos años se produzca un interés renovado por el

desarrollo de fuentes de energía reno- vables eólicas, solares, geotérmicas, ma- reomotrices y bioenergéticas. Se bus- carán intensivamente soluciones para el almacenamiento de energía con el fin de subsanar los problemas que plantea el carácter intermitente de las fuentes de energía eólica y solar. Esto incluiría el uso de hidrógeno como medio de transporte energético, así como técni- cas de almacenamiento mediante sis- temas térmicos, volantes de inercia, acu- mulación por bombeo, baterías y otros. Mientras tanto, la inevitabilidad y la ne- cesidad de que la energía nuclear esté presente dentro de la combinación ener- gética irá adquiriendo un reconocimiento cada vez mayor para la generación de carga de base que sustituya a los com- bustibles fósiles que se están agotando

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

Fukushima: causas y efectos del accidente

Fukushima: causas y efectos del accidente y sus emisiones de carbono. El enfoque bioenergético puede desencadenar

y sus emisiones de carbono. El enfoque bioenergético puede desencadenar una mayor adquisición de terrenos y de re- cursos hídricos por parte de los países ricos en capital. Ya se han adquirido cer- ca de 56 millones de hectáreas de te- rreno con potencial agrícola en regio- nes de Sudán y Etiopía para la produc- ción de alimentos y combustible. Se prevé una intensificación del debate acerca de los alimentos frente a la ener- gía, con el surgimiento de posibles con- flictos relacionados con los derechos históricos sobre el agua, como sucede en la cuenca del Nilo. El hidrógeno producido al deterio- rarse el combustible de la unidad 3 cir- culó por una tubería de tratamiento de gases hacia la unidad 4 pasando por vál- vulas dañadas, se filtró por las conduc-

ciones de las plantas 2, 3 y 4 y causó un incendio y una explosión en una unidad que ya se encontraba parada. Este error de diseño dio lugar a una serie de fallos en cascada que deben evitarse en los di- seños futuros. Es posible que en todo el mundo ha- ya perdido interés la necesidad de sus- tituir las centrales nucleares que van quedando obsoletas por tecnologías in- herentemente pasivas y seguras más novedosas como consecuencia de las presiones económicas para prolongar la vida de las centrales existentes. Pues- ta en marcha el 26 de marzo de 1971, la unidad BWR 1 de Fukushima tenía una antigüedad de 40 años, es decir, se ha- llaba al final del periodo de uso previs- to en su diseño inicial. En Estados Uni- dos, las centrales nucleares suelen re- cibir una licencia de explotación de 20 años con una ampliación incorporada de otros 20, hasta llegar a un total de 40 años si se considera que su nivel de se- guridad es favorable. El reactor de la unidad 1 afectada iba a ser desmante- lado en febrero de 2011, pero se amplió su licencia para otros 10 años, habien- do superado su periodo de explotación inicial de 40 años tras ser sometido a una revisión de seguridad y a diversas actualizaciones. En Estados Unidos, las licencias para la explotación de cen- trales se están ampliando 20 años más con respecto a los 40 iniciales, hasta al- canzar los 60 tras una revisión minu- ciosa de su nivel operativo de seguri- dad. La mayoría de sus componentes, como los generadores de vapor, se han sustituido o renovado de acuerdo con estas ampliaciones de la licencia, ex- cepto las vasijas de presión.

El proyecto de incrementar la propor- ción de electricidad de origen nuclear en Japón de un 30 a un 50% se enfrenta a importantes obstáculos. Probablemen- te se acabe redirigiendo el interés hacia la sustitución de las centrales actuales obsoletas por otras de nuevo diseño que aprovechen los conocimientos acumu- lados y las tecnologías y diseños avanza- dos de seguridad pasiva e inherente. En los modelos más recientes se ha te- nido en cuenta e implantado la necesi- dad de utilizar diseños de refrigeración pasiva. En los modelos ABWR y ESBWR se ha aprovechado el principio del tiro de chimenea, y el ESBWR depende única- mente de una refrigeración por convec- ción originada por circulación natural. Aún no está claro cuál ha sido el papel del sistema de rociado del núcleo en el accidente de Fukushima. El periodo de activación del sistema de rociado del nú- cleo requiere un nuevo análisis teórico y experimental. Está claro que el siste- ma de rociado del núcleo enfriaría los elementos combustibles en caso de des- cubrimiento del núcleo si su tempera- tura no ha llegado a un nivel crítico. Pe- ro por encima de cierto nivel de tempe- ratura, el rociado de las vainas calientes generaría vapor, con posible oxidación de las vainas y producción de hidróge- no. Si inicialmente la fuente de agua es- tá relativamente fría con respecto al de- pósito de almacenamiento del conden- sado, también cabe esperar que se produzcan tensiones térmicas capaces de provocar daños en las vainas. Dado que se ha establecido que la inun- dación de los equipos de bombeo de la sala de turbinas y de otros sótanos de los edificios a causa del tsunami ha sido un

el 20% de los reactores nucleares del mundo se ubican cerca de zonas tectónicamente activas. próximamente se revisará la construcción de nuevas centrales en este tipo de zonas

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Seguridad

Fukushima: causas y efectos del accidente

factor que ha contribuido a la secuencia de acontecimientos del accidente, esta situación deberá tenerse en cuenta a la hora de realizar planes de emergencia para los reactores situados en la costa y en el interior que puedan ser suscepti- bles de experimentar otros tipos de inun- daciones, como por ejemplo, las cuen- cas de los ríos Ohio y Misisipi en Esta- dos Unidos. Los análisis de seguridad determinista y probabilísticos de los posibles acciden- tes en el reactor se complementan entre sí. En el análisis determinista de la segu- ridad, es necesario hacer hincapié en la magnitud máxima histórica de los terre- motos o de la altura de las olas en los tsu- namis, tal como se hizo en el emplaza- miento de los reactores de Fukushima. El análisis probabilístico de terremotos o de tsunamis de distintas magnitudes tal vez no se lleve a cabo en Japón con tanta pro- fundidad como en Estados Unidos. Cantidades minúsculas de los pro- ductos de fisión I 131 y Xe 133 han circulado por el planeta y fueron detectados el 27 de marzo de 2011 en Nevada (Estados Unidos) sin que supusieran un riesgo destacado para la salud.

PARA SABER MÁS

Los terremotos son una forma de vida en Japón, ya que, por término medio, se produce uno cada cinco minutos. Las estructuras se construyen para resistir movimientos telúricos. Se ha reconoci- do que la cifra de víctimas, cercana a las 28.000, se debió a una trágica combina- ción de los efectos del terremoto y del tsunami, y son claramente ajenos al ac- cidente del reactor. Podría argumentar- se que el accidente sucedido en Fukus- hima Daiichi, al haber sido causado por un terremoto y un tsunami, fue un acci- dente «superior al de base de diseño». De hecho, un alto cargo de Tepco lo ca- lificó de sotegai, «fuera de nuestra ima- ginación». Richard K. Lester, del MIT, ha seña- lado que en este año 2011 se cumple el centenario del descubrimiento del nú- cleo atómico: «En términos históricos, esto sitúa actualmente al campo de la ingeniería nuclear prácticamente en el mismo sitio donde se hallaba la inge- niería eléctrica en 1900. Un ingeniero eléctrico en 1900 no podía haber pre- visto la creación de la red eléctrica, la televisión y las telecomunicaciones. Igualmente, nadie puede en la actuali-

dad prever el futuro de la tecnología re- lacionada con la energía nuclear. Lo úni- co que podemos asegurar con certeza ahora mismo es que las centrales nu- cleares del año 2100 se asemejarán mu- cho a las actuales: el mismo parecido que entre un coche moderno y el mo- delo T de 1911. Continuamente surgen nuevos materiales y sistemas para que la tecnología nuclear sea más segura. Nunca ha sido mayor que ahora la ne- cesidad de vitalidad, flexibilidad y crea- tividad intelectuales». Históricamente, entre otras causas naturales y creadas por el hombre, este incidente ha puesto a prueba el valor, la perseverancia, la resistencia y la tenaci- dad de los 127 millones de personas que habitan Japón, que ante la adversidad siempre han sabido recuperarse, re- construir y prosperar.

AGRADECIMIENTOS

Deseo agradecer enormemente los comentarios y las revisiones realizadas por mis alumnos, mis co- legas y por la Dra. Madeline Feltus, de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (NRC, por sus siglas en inglés) acerca de las versiones ante- riores del original.

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Seguridad

Latinstock
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Análisis del cumplimiento del reglamento sanitario del sector en Andalucía

CONDICIONES HIGIÉNICO- SANITARIAS Y DE SEGURIDAD EN PROYECTOS DE

PISCINAS DE USO COLECTIVO

El presente estudio examina el nivel de cumplimiento de los proyectos de construcción o reforma de piscinas conforme al Reglamento Sanitario de Piscinas de Uso Colectivo en Andalucía, así como la naturaleza de las desviaciones normativas detectadas. El estudio, consistente en el análisis de 30 proyectos de piscinas en la Costa del Sol, incluyó un chequeo del cumplimiento de los requisitos normativos, un análisis crítico de deficiencias y una prueba chi-cuadrado de Pearson para evaluar la relación entre la gravedad de los incumplimientos y cuatro requisitos. En total, se detectaron 515 incumplimientos normativos, correspondiendo las deficiencias principales a carencia de material antideslizante en zonas de tránsito, falta de ayudas técnicas para personas discapacitadas, inadecuada protección de los puntos de succión, dosificadores químicos no automáticos y filtros mal dimensionados. Las conclusiones del estudio reflejan que las piscinas proyectadas muestran un pobre nivel de cumplimiento del reglamento sanitario en aspectos relacionados con riesgos para la seguridad y la salud de los usuarios.

Por JOAQUÍN GÁMEZ DE LA HOZ. Biólogo. Especialista en sanidad ambiental del Cuerpo Superior de Técnicos de Salud de Atención Primaria. Servicio de Salud Pública. Distrito Sanitario Costa del Sol. Servicio Andaluz de Salud. (joaquinj.gamez.sspa@juntadeandalucia.es) ANA PADILLA FORTES. Prevencionista. Unidad de Prevención de Riesgos Laborales. Distrito Sanitario Málaga. Servicio Andaluz de Salud. (anam.padilla.sspa@juntadeandalucia.es)

L a popularidad de las actividades recreativas que implican el con- tacto con el agua es muy frecuen-

te en ambientes suaves, siendo normal que los veraneantes tengan periodos pro- longados de exposición al agua de baño tanto en el medio natural como en insta- laciones acuáticas (piscinas, parques acuá- ticos, spas, centros deportivos, baños ára- bes, etc.). Los problemas de accidentes y lesiones en las piscinas y la pérdida de calidad del agua de baño tienen un notable interés científico y para el público en general. Hay suficientes evidencias epidemiológicas que prueban la existencia de una corre- lación entre agentes contaminantes pre- sentes en el agua con la transmisión de enfermedades, principalmente de tipo gastrointestinal, producidas tras el con- tacto con el agua, así como la aparición de eventos de tipo traumático relaciona- dos con el uso de las instalaciones 1 . Un estudio 2 dirigido por la Comisión Europea ha puesto de manifiesto que la contaminación del agua es un asunto que preocupa al 42% de los europeos, princi- pal tema ambiental tras el cambio climá- tico. Cada año más de 7 millones de per- sonas visitan la Costa del Sol (Málaga, An-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

33

Seguridad

La utilización de las piscinas conlleva la exposición potencial a situaciones de riesgo que, además de eventos de origen traumático, incluyen los riesgos de tipo químico y, sobre todo, el riesgo de enfermedades infecciosas

dalucía) atraídas por su clima benevolente (más de 325 días de sol/año), por la cali- dad de sus playas, atractivos complejos vacacionales y excelentes alojamientos turísticos extendidos a lo largo de más de 150 kilómetros de litoral. Las piscinas com- prendidas en tales edificaciones son un importante espacio recreativo cada vez más utilizado por turistas y residentes de todas las edades. Aunque es indudable que estas instalaciones de ocio y relaja- ción aportan beneficios para la salud, tam- bién presentan amenazas que pueden de- rivar en consecuencias negativas para la salud de los usuarios, cuyos riesgos son más prevalentes en los lugares de mayor vocación turística. Por ello un agua de ba- ño de calidad y unas condiciones míni- mas de seguridad son factores esenciales en salud pública. Las Administraciones Públicas tienen el deber de cuidar y vigilar las condicio- nes higiénico-sanitarias de las piscinas de uso colectivo. En Andalucía este co- metido recae en los Servicios de Salud Pú- blica de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud, organismo que provee los servicios sanitarios a la población. Los departamentos de salud reconocen que la regulación normativa sobre piscinas es una herramienta válida para la protec- ción de la salud, que tiene por objeto es- tablecer los mecanismos necesarios e ins- trumentos para controlar los requisitos higiénico-sanitarios de las piscinas de uso colectivo, marcando las limitaciones y exigencias en cuanto a la minimización de los riesgos sanitarios, así como los de seguridad de utilización. El Reglamento Sanitario de las Piscinas de Uso Colecti- vo de Andalucía 3 provee requerimientos comprensibles de seguridad y salud des-

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de el diseño, proyección, construcción y posterior puesta en funcionamiento y mantenimiento de las instalaciones, co- mo por ejemplo, diseño del circuito hi- dráulico, ciclo de depuración, carga de baño, tipo de tratamiento físico-quími- co del agua, local técnico, etc. A pesar de las amplias investigaciones realizadas sobre la asociación entre los peligros presentes en las piscinas y sus resultados en salud pública, aún existen incertidumbres sobre cómo puede ser controlada la fase de concepción y dise- ño para minimizar los riesgos en las fa- ses previas a la apertura de la piscina a los usuarios. A este respecto, en Andalucía la construcción y reforma de piscinas de uso colectivo está sujeta a autorización mu- nicipal, que estará condicionada a la exis- tencia de un informe sanitario favorable del delegado provincial de la Consejería de Salud del Gobierno regional. La correcta redacción, y posterior eje- cución, de proyectos de construcción y reforma de piscinas es un instrumento reconocido 4 por su importancia para mi- nimizar y prevenir la producción de le- siones, accidentes y la aparición de en- fermedades, tras la puesta en funciona- miento de las instalaciones. Muchas decisiones tomadas en dicha fase tendrán repercusiones en la seguridad y salud de los usuarios de las piscinas. Con el presente trabajo nuestro princi- pal objetivo fue examinar si las solucio- nes técnicas contenidas en la documen- tación de los proyectos de construcción o reforma de piscinas, tramitados para la obtención de licencia municipal, se ajus- tan a los estándares recogidos en el Re- glamento Sanitario, y con ello, averiguar si en tales proyectos se observan de for-

ma justificada e inequívoca los requisitos mínimos exigidos. También se analiza la relación entre las desviaciones normati- vas identificadas con los potenciales efec- tos para la salud y seguridad de los usua- rios de las piscinas. Un objetivo secunda- rio fue evaluar si la clase de requerimientos sanitarios difiere en función de la grave- dad de los incumplimientos normativos.

Material y método

Muestras Se seleccionaron aleatoriamente 30 pro- yectos de construcción o reforma de pis- cinas de la demarcación territorial de la Costa del Sol occidental con motivo del trámite de licencia municipal durante el año 2010. Los tipos de vasos de las pisci- nas fueron infantiles y polivalentes. Los sectores de actividad donde se proyecta- ron las instalaciones fueron hoteles, cen- tros municipales, clubes de playa, urba- nizaciones y comunidades de vecinos.

Lista de chequeo La valoración e interpretación del gra- do de cumplimiento del reglamento sa- nitario de las piscinas, en fase de proyec- to, conforme a las especificaciones nor- mativas, se realizó confeccionando una lista de chequeo que incluye la relación de requerimientos sanitarios compren- didos entre los artículos 3 al 25 del regla- mento. Dicha normativa contiene pre- ceptos sobre requisitos relativos a la ca- lidaddelagua,diseñodelvaso,tratamiento, información del usuario, etc. para redu- cir el riesgo para la seguridad y salud de los bañistas. De cada proyecto se exami- nó su documentación técnica (memoria descriptiva, anexos y planimetría), iden- tificando los incumplimientos del arti- culado, definidos como cualquier des- viación o disconformidad por error u omi- sión, con respecto a cada precepto legal reglamentado. En este sentido, se obser- vó si se documentaron las soluciones téc- nicas, descritas cabalmente y justificadas

Latinstock

Seguridad en piscinas de uso colectivo

Latinstock Seguridad en piscinas de uso colectivo El estudio detecta importantes incumplimientos de los requisitos sobre

El estudio detecta importantes incumplimientos de los requisitos sobre tratamiento y depura- ción del agua de las piscinas.

conforme al estado actual de la técnica y del conocimiento científico.

Análisis estadístico Todos los incumplimientos normati- vos observados en cada proyecto de pis- cina estudiada fueron registrados y agru- pados de acuerdo a cuatro categorías de requisitos del Reglamento Sanitario de piscinas: 1) diseño de la zona de baño, 2) servicios e higiene, 3) tratamiento y depuración del agua y 4) vigilancia y usuarios. Estos grupos fueron contras- tados con dos grados de incumplimientos:

leves y graves, siguiendo la tipificación de infracciones establecidas en las ins- trucciones generales de ejecución del programa de piscinas de uso colectivo

de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía 5 . Se elaboró una tabla de contingencia de doble entrada donde se presenta la dis- tribución de frecuencias conjunta de las dos variables: clase de requisitos sanita- rios y grado de incumplimiento. Para eva- luar si las diferencias entre las frecuen- cias de incumplimientos normativos ob- servados y las esperadas pueden atribuirse al azar, bajo hipótesis de independencia, se utilizó el contraste chi-cuadrado (χ 2 ) de Pearson. Este estadístico de prueba permite determinar posibles diferencias significativas en el nivel p<0,05. Preten- demos conocer si la distribución de la gra- vedad de las infracciones difiere para ca- da categoría de requisitos sanitarios, o si por el contrario, se consideran indepen- dientes. El software Microsoft Excel 2000 v.9.0.2812 fue utilizado para el cálculo de las medias, frecuencias, estadístico χ 2 de Pearson y presentaciones gráficas.

Resultados

Durante 2010, un especialista técnico en sanidad ambiental examinó la docu- mentación técnica de 30 proyectos de construcción o reforma de piscinas de uso colectivo. En la tabla 1 se presenta la dis- tribución de frecuencias observadas pa- ra las clases de requisitos sanitarios y la ti- pificación de incumplimientos. El núme- ro total de incumplimientos identificados del Reglamento Sanitario de Piscinas de Uso Colectivo fue de 515, resultando un promedio de 16 (± 3,6) preceptos incum- plidos en cada proyecto. Se encontraron 361 violaciones de carácter leve y 154 fue-

Tabla 1. Distribución de no conformidades observadas

 

Tipo de incumplimiento

 

Clase de requisito

Graves

Leves

Total

Diseño zona de baño Servicios- higiene Tratamiento- depuración Vigilancia- usuarios Total

93

160

253

9

28

37

22

116

138

30

57

87

154

361

515

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100 Leves Graves 80 60 40 20 0 Diseño zona Servicios- Tratamiento- Vigilancia- de baño
100
Leves
Graves
80
60
40
20
0
Diseño zona
Servicios-
Tratamiento-
Vigilancia-
de baño
higiene
depuración
usuarios
Incumplimientos (%)

CLASE DE REQUISITOS

Figura 1. Distribución de incumplimientos por clase de requisitos sanitarios.

ron graves. El 49,13% correspondieron a la clase de requisitos del diseño del vaso, el 26,79% para la categoría de tratamien- to y depuración del agua, un 16,89% en la clase de vigilancia y usuarios, mientras que la proporción menor de incumpli- mientos, 7,18%, se encontró en el grupo de servicios e higiene. Dentro de cada ca- tegoría la mayoría de los incumplimien- tos fueron leves (figura 1).

El porcentaje de disconformidades gra- ves correspondientes a la clase de requi- sitos de la zona de baño (60,39%) resultó ser notablemente superior al resto (figu-

ra 2); en el caso de las infracciones de ca- rácter leve, aproximadamente la mitad de los incumplimientos fueron en la catego- ría de requerimientos de la zona de baño (44,32%), seguidos por la clase tratamiento y depuración del agua (32,13%). En la ta- bla 2 se presenta un resumen descriptivo con las deficiencias más habituales de- tectadas en la documentación técnica de los proyectos de piscinas estudiadas.

Características de la zona de baño Las desviaciones normativas más nota- bles por su gravedad se refieren a que en la documentación técnica no se reflejan ni se justifican las condiciones antidesli- zantes específicas del suelo del andén del

vaso, para el tránsito de los bañistas des-

calzossobresuperficiesconelementosres-

baladizos (agua, grasas, jabón, cremas so-

lares

situación inevitable derivada del

uso ordinario de la piscina, lo que puede provocar caídas de los usuarios que de-

),

El control de las piscinas en la fase de proyecto ofrece la oportunidad de minimizar los riesgos para la seguridad y salud de los usuarios antes de la puesta en funcionamiento de la instalación

Diseño zona de baño

Tratamiento-depuración

Vigilancia-usuarios

Servicios-higiene

Leves Graves 0 20 40 60 80
Leves
Graves
0
20
40
60
80

Figura 2. Distribución de incumplimientos por tipo de infracción.

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Seguridad en piscinas de uso colectivo

Tabla 2. Descripción de incumplimientos del reglamento sanitario de piscinas
Tabla 2. Descripción de incumplimientos del reglamento sanitario de piscinas

CARACTERÍSTICAS DE LA ZONA DE BANO

Vaso. No están señalizados los cambios de pendiente y profundidades; no cuenta con zonas de profundidad inferior a 1.400 mm; la pen- diente de fondo es superior a la reglamentada;presencia de obstáculos (muretes) dentro del vaso que dificultan la circulación del agua; el vaso infantil tiene una profundidad superior a 40 cm.; el fondo del vaso no reúne suficientes condiciones de seguridad antideslizantes; el sistema de protección del desagüe es inapropiado; no cuenta con autorización de vertido del agua del vaso; no cuenta con ayudas téc- nicas o rampa para el acceso de personas discapacitadas; instalación de un tobogán sin requisitos de seguridad. El ancho del andén/pla- ya es inferior a 1.200 mm.; no reúne suficientes condiciones de seguridad antideslizantes; el diseño de la playa es inapropiado; presen- cia de obstáculos en el andén.

Escalinatas/escaleras. La huella-contrahuella de los escalones son desiguales en el mismo tramo; no cuentan con pasamanos o su nú- mero es inferior al ancho de tramo libre; no están adaptadas a personas con movilidad reducida; sobresalen del plano de la pared del va- so y la superficie de los escalones (rampa) no reúne suficientes condiciones de seguridad antideslizante; el número de escaleras metáli- cas es inferior a una por cada 25 metros del perímetro del vaso (o fracción) y su distancia relativa es superior a 15 metros (normas de se- guridad de utilización SU6 frente al riesgo de ahogamiento del código técnico de la edificación) 6 ; los brazos tienen la misma altura; algunas no alcanzan suficiente profundidad bajo el agua y otras llegan al fondo del vaso.

SERVICIOS E HIGIENE

La procedencia y calidad del agua no está garantizada.

El número de duchas es insuficiente y no cuentan con duchas de pie.

Carencias de botiquín de primeros auxilios o salas de enfermería (para vasos con lámina > 600 m 2 ).

No está prevista la dotación de aseos; la dotación de equipamientos es insuficiente; los aseos no están adaptados a personas discapa- citadas ni están diferenciados por sexos. Falta de papeleras y contenedores de residuos urbanos en el recinto de la piscina.

TRATAMIENTO Y DEPURACIÓN DEL AGUA

Diseño hidráulico. No se contempla un sistema o válvula que impida el reflujo del agua del vaso a la red de distribución; el sistema re- bosadero perimetral es discontinuo; no contempla depósito de compensación o su diseño es inadecuado; el número de skimmers es in- ferior a 1/25 m 2 de lámina de agua; el caudal de las electrobombas es inferior al necesario para cumplir el ciclo de depuración en menos de 4 horas en los vasos polivalentes; no contempla sistemas de medición para verificar el ciclo de depuración o están instalados en lu- gar inapropiado.

Tratamiento físico-químico del agua. El tamaño del filtro de arena no se ajusta a las necesidades de filtración de la piscina; los siste- mas de dosificación de productos químicos no disponen de regulación automática basada en la concentración del producto; no cuenta con dosificador de productos químicos (ácido) reguladores del pH del agua; aplicación manual de productos químicos; el sistema de de- sinfección por rayos ultravioletas no justifica la dosis mínima (J/m 2 ) necesaria.

Productos químicos. No cuenta con local técnico específico y exclusivo para almacenamiento de los productos químicos biocidas para el tratamiento del agua; el almacén presenta deficiencias de diseño y se relega a la sala de máquinas; las fichas de datos de seguridad de los productos químicos están desfasadas.

Otros. Los límites paramétricos de compuestos químicos presentes en el agua no son los reglamentarios; se omiten parámetros pre- ceptivos para el control de la calidad del agua y de parámetros ambientales en piscina cubiertas; el sistema de climatización presenta deficiencias en la renovación higiénica del aire; un vaso no cuenta con barrera térmica frente al malgasto energético (RITE).

VIGILANCIA Y USUARIOS

Los vasos infantiles no cuentan con barrera de protección, o no está normalizada (dotada de cierre-bloqueo, no escalable por los niños, re- sistente, anclajes apropiados, altura de 1,2 m.) que impida el acceso de los niños fuera del horario autorizado o al finalizar la temporada de baño. Asimismo, el recinto de la piscina no tiene un sistema de cerramiento completo que posibilite controlar el acceso de los usuarios.

No contempla la dotación de un servicio de salvamento o socorrista acuático. La dotación de equipamientos de flotadores salvavidas no es la reglamentaria.

Se omiten los lugares de exposición y contenidos reglamentarios del aforo de cada vaso y del reglamento de régimen interno.

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Seguridad

El estudio analiza la adecuación a la normativa sanitaria de piscinas de las soluciones técnicas propuestas en la fase de proyecto de construcción o reforma

ambulan por esa zona. Igualmente im- portantes son los incumplimientos deri- vados del hecho de que los desagües de fondo de los vasos no cuentan con un dis- positivo de seguridad para prevenir situa- ciones de riesgo de los bañistas, princi- palmente succión de partes del cuerpo cuando la velocidad de paso es inadecua- da (tórax, abdomen, intestinos, glúteos ),

o por atrapamientos en sus modalidades

más habituales (ropa, cabello o extremi- dades del cuerpo) cuando el diseño de la

rejilla protectora de los sumideros es in- correcto. De carácter leve pero con gran impacto fue la falta de previsión de algu- na ayuda técnica (grúa, elevador hidráu-

) que po-

lico, rampa, escalera adaptada

sibilite la entrada y salida del interior del

vasoapersonasdiscapacitadas,comocon-

dición necesaria para la observancia de los preceptos legales sobre accesibilidad y eli- minación de barreras arquitectónicas.

Servicios e higiene El requisito más vulnerado fue no jus- tificar un suministro de agua de baño sa- nitariamente seguro cuando el abasteci- miento no procede de la red pública. La

ausencia de aseos en el recinto de la pis- cina y la falta de previsión de papeleras

y contenedores para la gestión de los re- siduos urbanos también fueron identifi- cados.

Tratamiento y depuración del agua En más de la mitad de los proyectos es- tudiados el sistema de dosificación de productos químicos para el tratamiento del agua (desinfección y mantenimien- to) del vaso no era automático, es decir, el sistema no estaba dotado de un autó- mata programable que arranque-pare la dosificación conforme a un valor prefija-

do de cloro libre (u otro desinfectante au- torizado), ni tampoco permite el análisis en continuo de su concentración en el agua para mantener un nivel correcto y un medio libre de microorganismos pa- tógenos. En su lugar se utilizan dosifica- dores basados en el rozamiento irregular del agua con el producto químico o bien no poseían sondas para medir su con- centración, equipamientos que no per- miten una autorregulación fiable ni eli-

minan el factor humano o aleatorio (ma- teria orgánica, carga de baño, flujo de

agua,

vistos para el tratamiento físico del agua eran de arena de sílice y resultó llamati- vo que sus prestaciones fuesen inferiores a las necesarias para que se produzca una retención eficaz de la suciedad y asegu- rar la calidad sanitaria del agua. Tanto la sección filtrante como el diámetro del fil- tro estaban elegidos sin obedecer a los cálculos hidráulicos y por debajo de las necesidades de depuración de la piscina. En muchas ocasiones, los proyectistas desestimaron la necesidad de un alma- cén específico y exclusivo de productos químicos biocidas; en su lugar, contem-

en la dosificación. Los filtros pre-

)

en su lugar, contem- en la dosificación. Los filtros pre- ) El estudio concluye que las

El estudio concluye que las autoridades sanitarias deben poner más empeño en conseguir el cumplimiento de las condiciones sanitarias y de seguridad en las piscinas de uso público.

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Seguridad en piscinas de uso colectivo

plaron la sala de máquinas como lugar de almacenamiento, circunstancia que incumple las previsiones legales y que es inadmisible no solo por cuestiones orga- nizativas para la adecuada gestión de la seguridad química, sino por razones de incompatibilidad en el diseño de la sala de depuración con los locales para pro- ductos químicos.

Vigilancia y usuarios En más de la mitad de los proyectos se obviaron los lugares de exposición y/o contenidos de los sistemas de informa- ción para los usuarios, relativos al aforo (desagregado para cada vaso), así como el reglamento de régimen interior. Tam-

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200

150

100

50

0

Esperadas Observadas Diseño zona Servicios- Tratamiento- Vigilancia- de baño higiene depuración usuarios
Esperadas
Observadas
Diseño zona
Servicios-
Tratamiento-
Vigilancia-
de baño
higiene
depuración
usuarios

CLASE DE REQUISITOS

Figura 3. Frecuencias observadas y esperadas de incumplimientos.

bién se documentaron infracciones en el número de flotadores salvavidas o la lon- gitud de su cuerda era inferior a la regla- mentaria. Por su impacto en la seguridad de los bañistas frente al riesgo de ahoga- miento en piscinas, merece destacarse que en numerosas ocasiones el recinto de la piscina no contaba con un sistema de cerramiento completo para impedir el acceso de los usuarios, en especial los niños, fuera del horario autorizado o al finalizar la temporada de baño, con ob- jeto de prevenir accidentes. Al realizar la prueba χ 2 de Pearson pa- ra contrastar si las diferencias observadas entre las categorías de datos son atribui- bles al azar, obtenemos que el estadísti- co de prueba está dentro de la región crí- tica (α =0,05), lo que conduce a rechazar la hipótesis de independencia (tabla 3). Por ello existe una razón para pensar que el grado de incumplimiento y la catego-

Tabla 3. Prueba de chi-cuadrado de Pearson

Valor

19,925 a

3

,000176

Estadístico de prueba χ 2 Grados de libertad Sig. asintótica (bilateral)

a. 0 casillas (,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 11,06.

ría de requisitos sanitarios no son inde- pendientes, es decir, al menos dos de los grupos de requisitos difieren según el ti- po de infracción, y debemos concluir que hay relación entre los grupos de datos ca- tegorizados. Así pues, con un p-valor muy próximo a cero hay suficiente evidencia en contra de que la hipótesis nula sea cier- ta y decidimos que existen diferencias es- tadísticamente significativas, a pesar de que las frecuencias observadas y espera- das aparenten ser aproximadamente igua- les (figura 3). No obstante, si atendemos

La prevención de daños, accidentes y transmisión de enfermedades en las piscinas de uso colectivo exige adoptar requisitos higiénico-sanitarios apropiados y unas condiciones específicas de seguridad de utilización

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Seguridad

a los valores parciales de χ 2 , la clase de re- quisitos del tratamiento y depuración del agua explica gran parte de la variabilidad detectada; mientras que en el resto las di- ferencias son muy pequeñas.

Discusión

Los resultados destacan la importan- cia en salud pública de incrementar la vi- gilancia y control de piscinas en la fase de proyecto como etapa en la que se tie-

ne la oportunidad de minimizar los ries- gos para la seguridad y salud de los usua- rios. Se estudiaron un elevado número de proyectos de piscinas (n=30) y se iden- tificaron un importante porcentaje de in- fracciones leves y graves, que están rela- cionadas con peligros para la salud de los usuarios y con las condiciones de segu- ridad de utilización de las instalaciones, cuya valoración analizamos en el pre- sente trabajo.

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Las grasas o cremas solares adheridas al cuerpo del bañista pueden provocar la resbaladicidad en las superficies próximas a la piscina.

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Un diseño inadecuado del protector de sumideros de fondo del vaso puede ocasionar el atrapamiento de dedos, cabello, ropa u ornamentos de niños y adultos, produciendo lesiones y, en caso extremo, tener un desenlace fatal

La efectividad de los instrumentos pa- ra controlar la aplicación de las disposi- ciones legales en materia de piscinas es- tá siendo comprometida por el bajo ni- vel de cumplimiento encontrado en los proyectos examinados. Nuestro análisis sugiere que los esfuerzos para prevenir daños y enfermedades deberían focali- zarse en el cumplimiento del Reglamen- to Sanitario en la fase de concepción y di- seño de piscinas. Los incumplimientos hallados relati- vos al diseño de la zona de baño son es- pecialmente relevantes por la gravedad de sus consecuencias y su impacto me- diático. Bastará solo con referirnos a al- gunos de los elementos normativos que parecen más conflictivos. El reglamento dispone que el andén que circunda el va- so será de material antideslizante, refi- riéndolo de forma genérica pero no in- determinada, por cuanto las superficies deben reunir unas características acor- des a las circunstancias particulares que concurren en esa zona de tránsito. Es de- cir, el término antideslizante no es abso- luto, sino que los suelos tienen diferen- tes niveles de resbaladicidad; pero ade- más las superficies deben ofrecer una resistencia al deslizamiento en condi- ciones ordinarias de uso, como presen- cia del agua desprendida o expulsada por los bañistas, grasas o cremas solares ad- heridas al cuerpo, restos de jabones tras

Seguridad en piscinas de uso colectivo

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La falta de almacén exclusivo de productos químicos para la piscina es uno de los incumplimien- tos generalizados detectados por el estudio.

plazándolos a una equidistancia míni- ma, fijando un tamaño mínimo de la cu- bierta protectora y en la aperturas de las rejillas (< 8 mm-diámetro), etc. En con- secuencia, cuando se proyecta la insta- lación de una rejilla inespecífica no se es- tá garantizando la observación del re- quisito normativo sino que satisfacerlo exige cierto grado de concreción y desa- rrollo en el proyecto, conforme a las evi- dencias científico-técnicas disponibles. En conexión con este tipo de peligros se encuentra la utilización de barreras de protección en los vasos o un sistema de cerramiento completo del recinto de la piscina, siendo una de las medidas más eficaces reconocidas para prevenir los ahogamientos 11 , al intervenir sobre el con- trol de acceso de niños y adultos fuera del horario de apertura vigilado o al finalizar la temporada de baño autorizada. En su lugar, los proyectos deficientes contem- plaban elementos ornamentales como setos vegetales, cercados parciales, va-

llado de escasa altura o fácilmente esca- lable, puertas sin cerradura o incluso ac- cesos directos desde viviendas o portales de edificios, que son inefectivos para con- trolar la entrada de usuarios, cuyo com- portamiento no exime al titular de la ins- talación de adoptar medidas de seguri- dad normalizadas. Una de las infracciones más extendi- das es la carencia de ayudas técnicas pa- ra posibilitar el baño a personas disca- pacitadas. En general, los proyectos sa- tisfacen los requisitos en los itinerarios de llegada al recinto, pero la inmensa ma- yoría incumple la supresión de barreras para entrar y salir del vaso. Esto significa que en la práctica será muy difícil, cuan- do no imposible, que una persona disca- pacitada o con movilidad reducida pue- da bañarse de forma autónoma y segura. La exigencia de eliminar las barreras ar- quitectónicas ha estado acompañada de polémicas, siempre relacionadas con el coste económico de las reformas, pro- duciendo el pronunciamiento del De- fensor del Pueblo andaluz 12 y del Conse- jo Consultivo de Andalucía 13 , quienes ad- vierten a las administraciones públicas sobre la necesidad de adecuar las pisci- nas de uso colectivo con objeto de facili-

y finalmente, advirtiendo que

el usuario deambula a pie desnudo. Por tanto, aquellos proyectos que refieren condiciones para otra casuística no sa- tisfacen el cumplimiento del precepto le- gal. En ocasiones, los proyectos contem- plaron la norma UNE-ENV 12633:2003 referida al supuesto de pie calzado, que algunos autores 7 han probado que no re- úne las condiciones de seguridad exigi- das para pie desnudo sobre superficies con agentes resbaladizos. En cuanto a las infracciones relativas

a los desagües de fondo del vaso, el re-

glamento establece la necesidad de pro- tegerlos de forma adecuada para evitar cualquier situación de riesgo. Nótese que no dice accidentes, que es un concepto de menor alcance. El legislador se asiste de los «conceptos jurídicos indetermi- nados» puesto que es imposible encerrar en los preceptos legales toda la diversi- dad de soluciones técnicas existente en el mercado, que avanza a un ritmo mu- cho más rápido que la producción nor- mativa. No obstante, a partir de unos mí- nimos criterios lógicos, conocimiento técnico y experiencia profesional es fá- cil identificar los supuestos en los que

existen peligros para la salud de las per- sonas asociados a los desagües de fon- do, como son el efecto succión o atrapa- miento, que puede derivar en daños, le- siones graves por aspiración de partes del cuerpo 8 (evisceraciones, tórax, ab-

domen, glúteos, extremidades

) o muer-

tes por ahogamiento de los bañistas. Y las medidas preventivas para minimizar este tipo de riesgos han sido abordadas en la norma europea EN 13451 9,10 , inter- viniendo en la regulación de la velocidad de paso por el desagüe (< 0,5 m/s), au- mentando el número de desagües em-

la ducha

Los reglamentos de piscinas son un instrumento válido para proteger la salud de los bañistas y hacen que el uso seguro de las instalaciones pueda ser garantizado

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Seguridad

tar al colectivo de discapacitados el ac- ceso igualitario y su integración plena en todos los ámbitos de la vida social. Las diferencias encontradas entre la clase de requisitos y el tipo de infracción fueron más notables en la categoría de «tratamiento y depuración del agua». Ta- les infracciones son particularmente im- portantes porque una pobre calidad del agua o una insuficiente desinfección pue- den impedir la eliminación de agentes patógenos presentes en el agua, capaces de transmitir enfermedades a los bañis- tas 14 . En este sentido, el reglamento re- quiere que el sistema de dosificación de los productos químicos para el tratamiento del agua se regule automáticamente de acuerdo a las determinaciones del de- sinfectante presente en el agua. La des- viación más habitual con respecto a este requisito fue proponer dosificadores cu- ya medición del nivel de desinfección se basa en el potencial redox (ORP). Quizás el problema reside en que el Reglamen- to Sanitario especifica los límites de clo- ro libre residual (0,4 – 1,5 ppm) presente en el agua, es decir, tiene regulado el ni- vel de ppm pero no los valores (mV) del redox. En general, el ORP no es una bue- na técnica aplicable para medir la con- centración del desinfectante. La depen- dencia logarítmica del ORP de la con- centración multiplica los errores en los milivoltios medidos (Ecuación de Nernst, 1889). En las piscinas, la química de las aguas es compleja y raramente se cum- ple el equilibro redox termodinámico, de forma que debido a dicha relación expo- nencial, pequeños cambios en la lectura del ORP se traducen en grandes varia- ciones de los valores de ppm del cloro li- bre residual, independientemente del electrodo de referencia. Las medidas del

ORP son ampliamente mal utilizadas, in- comprendidas y presentan importantes limitaciones debido a cinéticas lentas, po- tenciales mixtos y fallos en el electrodo 15,16 . Se trata de un test instantáneo, lo cual sig- nifica que no es sensible a los iones clo- ro y tampoco puede ser utilizado como indicador directo del oxidante residual, debido al efecto del pH y la temperatura en las lecturas, por lo que no elimina la necesidad de analizar el nivel de desin- fección del agua con otras pruebas es- tándar. Por ello los sistemas de control automático basados en detectores de fo- toionización (PID) o sensores ampero- métricos 17 se consideran específicos pa- ra el cloro o el bromo y proporcionan un control más fiable 18 . Uno de los criterios más importantes de la calidad del agua es el control de la tur- bidez del agua del vaso, que conlleva un tratamiento apropiado del agua que im- plica que el sistema de filtración esté co- rrectamente dimensionado. La filtración es una etapa crítica para la eliminación de microorganismos patógenos, por ello un filtro de tamaño insuficiente no asegura que se mantenga la calidad del agua en los parámetros estipulados normativamen- te. Los proyectos con deficiencias en este particular destacaron por seleccionar fil- tros de arena de menores prestaciones, en sección y diámetro, a las resultantes de los cálculos hidráulicos correspondientes, de forma que aunque el ciclo de depuración del volumen del vaso fuese inferior al tiem- po máximo establecido de 4 horas, se con- sigue a altas velocidades de filtración, nor- malmente críticas >50 m 3 /(h·m 2 ), a la que el agua pasa tan rápido por el filtro que no se produce un proceso depurador eficaz para retener la suciedad, retornando nue- vamente al vaso.

Para que el reglamento sanitario de piscinas de uso colectivo sea efectivo hay que cumplirlo y es crucial investigar las causas que dificultan su aplicación

crucial investigar las causas que dificultan su aplicación Las faltas en los sistemas de informa- ción

Las faltas en los sistemas de informa-

ción al usuario (aforo, reglamento de ré- gimen interno, pictogramas de seguri- dad, señalizaciones de profundidades y

cambios de pendiente,

despreciadas por simples que parezcan, ni relegarlas a interpretaciones no profe- sionales fuera de proyecto, ya que la au- sencia o elección de un color inadecua- do, advertencias incompletas o tamaño inapropiado del texto incide en la per- cepción del peligro y la comprensión por el usuario 19 . Algunos autores han relacio- nado la ocurrencia de lesiones traumáti- cas en las piscinas con la ausencia de se- ñalizaciones de profundidades 20 . Ante el elevado índice de incumpli- mientos, los proyectistas, y en general el sector profesional, reaccionan apelando al subjetivismo de los funcionarios de las Administraciones Públicas, desconoci- miento del sector o a la escasa calidad téc-

) no deben ser

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Seguridad en piscinas de uso colectivo

Latinstock Seguridad en piscinas de uso colectivo nica de los reglamentos, que trae como consecuencia problemas

nica de los reglamentos, que trae como consecuencia problemas de inseguridad jurídica. Estos críticos defienden el tenor literal del Reglamento sin espacio para interpretaciones sobre requisitos cuan- do la norma escrita «no lo dice». Es muy simple percibir la insostenibilidad de es- ta construcción mental. Reducir el Re- glamento Sanitario de piscinas a la lite- ralidad de la «norma positiva» indica una preocupante pobreza argumental y una inquietante falta de ejercicio intelectual, un modo reaccionario de entender la com- plejidad de la regulación sanitaria, que refleja el desprecio a las reglas adaptables al caso concreto y el temor a la labor de los profesionales de la administración pú- blica, que cuentan con algún margen de libertad pero con límites bien marcados, como es la motivación de sus dictáme- nes vinculados a situaciones de riesgo cierto para la salud. Es verdad que exis-

ten manifestaciones de un uso incorrec-

to de las normas «generalistas». Pese a ello, esta técnica legislativa está avalada por el Tribunal Constitucional (SSTC 62/1982; 122/1987, FD 3.º y 150/1991, FD 5.º), que ha definido la seguridad jurídi- ca en términos amplios y flexibles que la mera concreción de un requisito y su res- puesta inmediata en la norma. Una regulación con requisitos estáti- cos y excesivamente concretos supone ignorar la propia lógica interna del sec- tor de actividad sobre el que pretende proyectarse, con el consiguiente riesgo de orientar el Reglamento Sanitario no tanto a salvaguardar la demanda social, cuanto a simplificar las situaciones de riesgo que satisfagan al sector profesio- nal. La remisión o aplicación de normas UNE 21,22 o internacionalmente reconoci-

garantizan una ma-

yor seguridad jurídica que regulaciones

das (DIN, BS, ANSI

)

con requisitos minuciosamente detalla- dos, que, paradójicamente, determinan una mayor impracticabilidad de las pre- visiones legales y suscita más costes que beneficios. De esta forma, el cumplimiento de los requerimientos sanitarios no es fru- to de improvisaciones ni se abusa de lo dispuesto en el reglamento, asegurando así las mismas condiciones sanitarias y de seguridad para cualquier turista o ciu- dadano europeo en una sociedad multi- cultural cada vez más compleja. Nuestro trabajo permitió comprobar que en los proyectos estudiados no se pro- porcionaron soluciones técnicas justifi- cadas, subordinadas a condiciones obje- tivas, y tanto el diseño de la instalación como la selección de sus componentes no fue el resultado de un conjunto de da- tos técnicos objetivamente obtenidos en concordancia con los cálculos realizados. Es inadmisible una declaración de in- tenciones sobre el cumplimiento del Re- glamento Sanitario o su reproducción li- teral como garante de la adecuación nor- mativa; la redacción de los proyectos debe ofrecer certezas sobre las soluciones téc- nicas propuestas, desarrolladas razona- damente y justificadas documentalmen- te. Como idea aproximada de las causas que originaron los incumplimientos en los proyectos, sugerimos una insuficien- te capacitación en materia sanitaria, su- bestimación de los requisitos sanitarios en los proyectos de arquitectura e inge- niería, reducir costes (ganar a la compe- tencia o satisfacer al promotor) que se tra- ducen en insuficientes medidas de segu- ridad o equipamientos de calidad inferior a la exigida, etc. En efecto, el Tribunal Su- premo 23 ha señalado que no adoptar su- ficientes medidas de seguridad en la pis- cina, obviando los requisitos sanitarios, conlleva una ganancia económica evi- dente por el coste pecuniario que se aho- rra el titular de la instalación, para poner en peligro en provecho propio el bien ju- rídico (la salud pública) que pretende pro- teger la norma sanitaria.

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Seguridad

Seguridad en piscinas de uso colectivo

Para evitar inconsistencias en la re- dacción de proyectos y su correcta eje- cución, en el futuro inmediato debería ahondarse en el desarrollo de una cul- tura interpretativa orientada a la selec- ción cualitativa de las normas técnicas que pueden complementar al Regla- mento Sanitario, por identificarse en las mismas una ayuda indispensable de los criterios técnicos de valoración. Tam- bién constituyen un importante sopor- te las guías oficiales o recomendaciones elaboradas por los sectores profesiona- les y las administraciones públicas, cu- ya interpretación debe ser adecuada- mente contrastada con las disposicio- nes legales. Las campañas publicitarias o eventos profesionales pueden ser ins- trumentos útiles para conducir activi- dades que faciliten la aplicación de los requisitos del Reglamento Sanitario.

PARA SABER MÁS

nuestro trabajo ha permitido comprobar que en los proyectos de piscinas estudiados no se proporcionaron soluciones técnicas justificadas

El potencial de los datos cuantitativos y cualitativos obtenidos es muy útil pa- ra mejorar la información disponible, asignar recursos y dirigir la toma de de- cisiones en los programas de vigilancia de las piscinas de uso colectivo. Por ejem- plo, las actividades de inspección pue- den mejorar su efectividad mediante ac- ciones centradas en el control del cum- plimiento del Reglamento donde las infracciones han sido desproporciona- damente altas.

Las conclusiones que podemos ob- tener del presente estudio son que las infracciones del Reglamento Sanitario de Piscinas de Uso Colectivo son ha- bituales, traduciéndose en un pobre cumplimiento de las condiciones hi- giénico-sanitarias y de seguridad de los usuarios. Este trabajo demuestra que la legisla- ción por sí misma es insuficiente para proteger la salud de los usuarios de pis- cinas proyectadas en la Costa del Sol; se precisa aplicar los reglamentos para que sean efectivos y es crucial investigar las dificultades que impiden el cumpli- miento de las disposiciones legales. Por su parte, las autoridades sanitarias de- ben poner mayor empeño en asegurar el cumplimiento de las condiciones sa- nitarias y de seguridad en las piscinas de uso colectivo.

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mentals, processes and applica- tions. Ed. Schüring J, Schulz H.D, Fischer W.R et al. Springer: Berlin. 24-41 pp.

[23] Sentencia del Tribunal Supremo (Sala 1ª) 2492/2002 de 10.12.2008. Rollo de apelación nº 868/1998.

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Medio ambiente

Gestión de residuos a bordo de buques de pequeña eslora

BASURA MARINA

de bajura

Las actividades de la pesca de bajura y la náutica de recreo generan diariamente miles de toneladas de residuos a bordo de las embarcaciones y en los puertos que en su mayor parte no son gestionadas ni tratadas correctamente. Esta basura marina provoca un impacto medioambiental en el litoral que afecta tanto a la calidad de las aguas y fondos marinos como a las especies que los habitan, pudiendo suponer un riesgo para la salud humana y un problema para la navegación segura. Con objeto de mejorar la gestión de esos residuos y prevenir la contaminación marina se ha elaborado el estudio Gestión de residuos a bordo de buques de pequeña eslora, basado en un trabajo de campo sobre la realidad de este problema realizado en 34 puertos de Galicia. El estudio identifica el tipo de residuos generados y la gestión que se hace de los mismos tanto a bordo como en los puertos, así como el impacto que causan en el medio marino, como forma de sensibilizar a los usuarios y alentarles a adquirir buenas prácticas en la materia.

y alentarles a adquirir buenas prácticas en la materia. Por YOLANDA LISTA PERISCAL. Licenciada en Ciencias

Por YOLANDA LISTA PERISCAL. Licenciada en Ciencias Químicas. Máster en Gestión Integrada. Técnico en Prevención de Riesgos Laborales en la Asociación de Armadores de Artes Menores de Galicia (ASOAR ARMEGA).

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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E l mar y la costa son una gran fuen- te de riqueza y dependemos de ambos para mejorar nuestro de-

sarrollo económico y social. Según da- tos de la administración marítima espa- ñola, la pesca profesional genera 52.000 puestos de trabajo directos, a lo que se añade el empleo indirecto e inducido que esto supone. Por otro lado, la náu- tica de recreo es un sector con una de- manda emergente y representa 15.000 puestos de trabajo directos, cifra que su- be a los 114.000 si se suma el empleo in- directo e inducido. Igualmente, su be- lleza es un señuelo para el turismo, con-

vertido en otra de las principales activi- dades económicas de las zonas costeras y parte del motor del desarrollo de estas localidades. A pesar de ello, el reciente estudio Ba- sura marina: un desafío mundial, elabo- rado por el Programa de las Naciones Uni- das para el Medio Ambiente (PNUMA) y la organización Conservación Oceánica, publicado el Día Mundial de los Océa- nos 2009, alerta sobre el «problema glo- bal creciente de la basura marina». El mar se ha convertido en un gigantesco vertedero. Los océanos de todo el mun- do acumulan millones de toneladas de

residuos, desde bolsas y botellas de plás- tico, vidrio, restos de artes y aparejos de

residuos, desde bolsas y botellas de plás- tico, vidrio, restos de artes y aparejos de pesca hasta restos de cigarrillos, televi- siones, frigoríficos o camas. Los plásti- cos, sobre todo las bolsas y las botellas, son el principal residuo encontrado en los océanos de todo el mundo (más del 80% del total). Preocupa porque es un problema duradero y acumulativo: se estima que el plástico tarda cientos de años en degradarse. El informe indica que estos desechos marinos se rompen de forma paulatina en trozos cada vez más pequeños que pueden ser consumidos por seres vivos

Los océanos de todo el mundo acumulan millones de toneladas de residuos, desde bolsas y botellas de plástico, vidrio, restos de artes y aparejos de pesca hasta restos de cigarrillos, televisiones, frigoríficos o camas

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Ferrol.

de la base de la cadena alimentaria. Los plásticos son confundidos como alimento por pájaros, peces, tortugas o mamífe- ros marinos (ballenas o delfines). El PNU- MA ha calculado que esta contamina- ción mata cada año a más de un millón de aves y a alrededor de 100.000 mamí- feros. Los expertos recuerdan la bioacu- mulación de estas sustancias en el or- ganismo de los seres vivos a lo largo de la cadena alimenticia. Las consecuen- cias para la salud podrían ser muy gra- ves: la contaminación sería cada vez ma- yor en los alimentos procedentes del mar. Asimismo, la basura puede causar serias

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Medio ambiente

Medio ambiente Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas. Limpieza de fondos marinos en

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas.

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas. Limpieza de fondos marinos en el puerto

Limpieza de fondos marinos en el puerto de A Coruña.

Limpieza de fondos marinos en el puerto de A Coruña. Limpieza de fondos marinos en el

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Riveira.

pérdidas económicas, dañando embar- caciones, afectando a la pesca y al turis- mo. Este informe también destaca los res- tos de cigarrillos, en especial los filtros y los paquetes de tabaco, que en el Medi- terráneo y en las zonas ecuatoriales cos- teras estudiadas suponen hasta el 40% y más del 50% de la basura marina, res- pectivamente. La cantidad total de basura oceánica es desconocida debido a la falta de es- tudios y a que buena parte de los resi- duos no se ven. Acaban en el fondo (so-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Todos los días barcos de todo el mundo arrojan cinco millones de desechos por la borda que podrían disminuirse drásticamente con una reducción de la basura, así como con iniciativas de reciclaje

de la basura, así como con iniciativas de reciclaje Limpieza de fondos marinos en el puerto

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Ferrol.

lo un 15-20% de estos residuos llega a nuestras playas, otro 15% se mantiene en la columna de agua y el resto queda depositado en los fondos marinos) o son ingeridos por los seres marinos. En cuan- to al origen de los restos, un 20% proce- de del tráfico marítimo (actividades pes- queras, comerciales, cruceros, náutica de recreo) y el 80% de tierra firme. Se es- tima que todos los días barcos del mun- do arrojan cinco millones de desechos por la borda. Dentro de los residuos flotantes, la mayoría son plásticos (bolsas y plásticos blandos, botellas, plástico duro, etc.) y restos de madera. Sin embargo, en los fondos marinos el residuo más nume- roso es el vidrio, apareciendo también plásticos, latas, neumáticos, pilas, bate- rías, chatarra, cabos, restos de artes y aparejos de pesca e incluso objetos de gran tamaño como colchones, electro- domésticos, mobiliario, vehículos, etc. En este artículo se muestran imágenes recopiladas durante las jornadas de lim- pieza de fondos marinos organizadas por la Asociación de Armadores de Ar- tes Menores de Galicia en distintos pun- tos de la costa gallega. En estas jornadas, las zonas de lim- pieza se encuentran localizadas en aguas abrigadas, en el interior de las rías, y ge- neralmente en las proximidades de un puerto de pesca de bajura.

Gestión de residuos marinos

Gestión de residuos marinos Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas. Limpieza de fondos

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas.

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas. Limpieza de fondos marinos en el puerto

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Fisterra.

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Fisterra. Limpieza de fondos marinos en el puerto

Limpieza de fondos marinos en el puerto de A Coruña.

En los fondos marinos más próximos a los puertos destacan los residuos sóli- dos provenientes del mantenimiento, reparación y reformas de la embarca- ción (cambio de aceite, batería, pinta- do,…) realizados en el área portuaria, como las latas de aceite y de grasa, los contenedores de pintura, ruedas utili- zadas como paragolpes, baterías de mo- tor usadas, cables, cadenas, hierros, etc. En estas zonas también es habitual en- contrarse con residuos procedentes de actividades portuarias de venta de pro-

ductos en la lonja, como carros utiliza- dos para el transporte de las cajas de pes- cado o las propias cajas del pescado, tan- to de madera como de plástico. Asimismo, residuos como baterías usa- das procedentes de aparatos de radio y otros dispositivos de seguridad utiliza- dos en la navegación, así como pilas y baterías procedentes de linternas, telé-

fonos y otros aparatos llevados a bordo se localizan tanto en los fondos de las zonas próximas a las áreas portuarias co- mo en otras más alejadas. Del mismo modo, existen, distribui- dos por los fondos marinos de las rías gallegas, residuos característicos de la actividad de la pesca, como restos de ca- bos, rabizas, artes y aparejos de pesca, linternas subacuáticas, guantes y algu- na ropa de trabajo. Al mismo tiempo, se encontraron en los fondos de las rías infinidad de enva- ses de vidrio, plástico, latas, etc., en par- te resultantes del consumo de alimen- tos y bebidas envasadas a bordo y en el área portuaria. Además, también se hallaron otros muchos residuos que no se identifican con las actividades de los usuarios de las embarcaciones de pequeño porte, tanto de 3ª como de 7ª lista, y que pro- ceden de los asentamientos humanos de las zonas costeras como los que se muestran en las imágenes expuestas en estas páginas.

La cantidad total de basura oceánica es desconocida, debido a la falta de estudios y a que buena parte de los residuos acaban en el fondo o son ingeridos por los seres vivos marinos

en el fondo o son ingeridos por los seres vivos marinos Limpieza de fondos marinos en

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Riveira.

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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Medio ambiente

Prevención de la contaminación marina y del litoral

Con una mejor administración y re- ducción de la basura, así como con ini-

ciativas de reciclaje, se podría disminuir drásticamente la cantidad de desechos que acaban en el mar y prevenir la con- taminación marina y del litoral. Con este objetivo principal, y apos- tando por una mayor concienciación en el reciclaje de los residuos, se ha desa- rrollado el estudio Gestión de residuos a bordo de buques de pequeña eslora, en el que se han identificado los principales desechos característicos de las activida- des realizadas por los usuarios de las em- barcaciones de pequeño porte que ope- ran cerca de la costa, su abundancia, composición, ciclo de vida, localización

y el impacto medioambiental que pro-

ducen sobre el medio marino, así como

la gestión de sus residuos y el estado ac-

tual de los puertos de pesca y deporti- vos en lo referente a esta materia. Igualmente, se han llevado a cabo la- bores para sensibilizar a los usuarios de las embarcaciones, para que adquieran «buenas prácticas» sobre qué hacer con los residuos y tomen conciencia de que «no vayan por la borda», pretendiendo mejorar la gestión de sus residuos a bor- do y en el área portuaria.

gestión de sus residuos a bor- do y en el área portuaria. Limpieza de fondos marinos

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Fisterra.

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Fisterra. Limpieza de fondos marinos en el puerto

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Barallobre.

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo trimestre 2011 Limpieza de fondos marinos en el puerto de

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Corcubión.

Como resultado de ello, se ha elabo- rado un informe sobre los principales residuos provenientes de las activida- des pesqueras y la náutica de recreo, además del impacto medioambiental que producen en el medio marino. Tam- bién se ha editado un manual de bue- nas prácticas en la gestión de residuos de buques de pequeña eslora que in- cluye los efectos del vertido de residuos al mar y las obligaciones emanadas de la legislación vigente de referencia en la materia.

Gestión de residuos marinos

COMUNIDAD AUTÓNOMA

Flota pesquera

Flota de recreo

Galicia Asturias Cantabria País Vasco Cataluña Comunidad Valenciana Región de Murcia Andalucía Ceuta y Melilla Baleares Canarias

5.198

23.360

339

4.825

168

5.799

263

9.557

1.040

59.873

697

27.883

221

15.449

1.750

34.193

39

2.459

432

30.064

969

18.512

TOTAL

11.116

231.974

Tabla 1. Flota pesquera y de recreo por comunidades autónomas.

Asimismo, no se trata solo de infor- mar, sino también de aumentar la con- ciencia sobre los problemas del medio marino, fomentando la necesidad de conservarlo y protegerlo, haciendo un uso racional y responsable del mismo para garantizar la calidad de las aguas y los fondos marinos, y con ello la biodi- versidad y la productividad de los eco- sistemas costeros. Actualmente, en España existe un gran número de buques, tanto profesionales como de recreo, que desarrollan sus ac- tividades en las proximidades de la cos- ta, dentro de las 60 millas náuticas. El cómputo total de los residuos genera- dos por toda esta flota es muy impor- tante; además, son vertidos en zonas muy próximas a la costa, concentrán- dose y localizándose a pocas millas de

Los plásticos son confundidos como alimento por pájaros, peces, tortugas o mamíferos marinos. Se estima que esta contaminación mata cada año a más de un millón de aves y a unos 100.000 mamíferos

la misma, que ya está afectada por la con- taminación procedente de los asenta- mientos humanos. Según los datos del Censo de Flota Pes- quera Operativa a 31 de diciembre de 2009, extraídos de la página web del Mi- nisterio de Medio Ambiente, Medio Ru- ral y Marino (http://www.marm.es/), en España la flota pesquera está formada por 11.116 buques, siendo el 88% menor de 18 metros de eslora. Este alto porcen- taje se dedica a la pesca litoral y de baju- ra, desarrollando su actividad cerca de la

costa. A los residuos generados por esta flota hay que sumarle los producidos por los numerosos barcos de recreo que na- vegan por las costas y cuyo impacto no es nada despreciable. Según datos de la Dirección General de la Marina Mercante, adscrita al Ministerio de Fomento, en 2009 se inscribieron 6.828 embarcacio- nes, con lo que el número total de em-

barcaciones de recreo registradas en Es- paña asciende a un total de 231.974.

Materiales y metodología

Las informaciones se recogieron du- rante el trabajo de campo llevado a ca- bo en los 34 puertos visitados de la cos- ta gallega y a través de las 1.132 encues- tas efectuadas a los profesionales del mar y personas que practican la náutica de recreo en Galicia, así como de las jorna- das de limpieza de los fondos marinos. La identificación de los principales re- siduos se realizó teniendo en cuenta los registros de las encuestas realizadas y los resultados hasta ahora obtenidos en las jornadas de limpieza de fondos ma- rinos organizadas por la Asociación de Armadores de Artes Menores de Galicia en distintos puertos de la costa gallega.

Latinstock
Latinstock

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Medio ambiente

Medio ambiente Limpieza de fondos marinos en el puerto de Corcubión. A través de las encuestas

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Corcubión.

A través de las encuestas también se re-

copila información sobre las prácticas de gestión de los residuos, mientras que en las visitas a los 34 puertos se registró

el estado de las instalaciones receptoras

de residuos. Asimismo, se realizó una revisión bi- bliográfica acerca del tipo y cantidad de residuos provenientes de las actividades pesqueras y otras actividades portuarias en los puertos de la Comunidad Autó-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Nº 122 Segundo trimestre 2011

Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo trimestre 2011 Puerto de Fisterra. noma de Galicia, así como

Puerto de Fisterra.

noma de Galicia, así como su impacto ambiental sobre el medio marino (Pro- yecto OMAR). Del mismo modo, se recopila y se re- visa la normativa vigente en materia de prevención y control de la contamina- ción a cumplir por este tipo de buques, además de la que deben cumplir las ins- talaciones portuarias de recepción de desechos.

Resultados

En el mantenimiento de las embarca- ciones de pequeño porte (limpieza, me- cánica, pintado y calafateado) se gene- ran residuos como aceites y filtros de motor usados, baterías de motor dese- chadas, paragolpes fabricados con neu- máticos inservibles, contenedores de grasa, pintura y disolventes, estachas, aguas de limpieza, además de ropa y tra- pos manchados con sustancias peligro- sas, como disolventes, pinturas, aceites de motor, lubricantes, etc. Asimismo, las reparaciones y reformas de estas embarcaciones generan princi- palmente residuos como embalajes, ca- bles, fibra de vidrio, cadenas, hierros, acero, gomas, cristales, maderas con y sin restos de pintura, aparatos de radio y navegación viejos, etc. Durante la estancia a bordo y en el área portuaria, y como resultado del consu- mo de tabaco, alimentos y bebidas en- vasadas, se producen residuos como en- vases de vidrio, plástico, latas, briks, co- lillas, paquetes de tabaco, restos de comida, etc., así como las aguas fecales prove- nientes de los sanitarios de a bordo. Los residuos característicos de la ac- tividad de la pesca son restos de cabos, rabizas, artes y aparejos de pesca, lin- ternas subacuáticas, guantes, ropa de trabajo, vísceras de pescado, etc. Ade- más, en la venta del producto en la lon- ja se generan residuos como cajas de ma- dera o plástico (PVC, poliespán,…), ca- rros utilizados para su transporte, etc.

Gestión de residuos marinos

Gestión de residuos marinos Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas. Por lo tanto,

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Camariñas.

Por lo tanto, los principales desechos contaminantes asociados a la propia na- vegación, al mantenimiento, reparación y reformas de las embarcaciones, a las actividades pesqueras, a la náutica de recreo y a otras actividades portuarias como lonjas, varaderos, etc., son:

Residuos sólidos que por su naturale- za y composición se asimilan a los pro- ducidos en los domicilios particula- res, comercios, oficinas y servicios. Se trata principalmente de envases de cartón, materiales plásticos (envases, cajas, guantes, cabuyería –estachas,

cabos, rabizas–, artes y aparejos de pes-

paragolpes fabricados con neu-

máticos desechados, vidrio, cajas de madera y plástico, metales (latas, an- zuelos, cables, hierros procedentes de reparaciones y reformas, cadenas, ), colillas, paquetes de tabaco, restos de comida, etc.

Residuos peligrosos como:

Aguas oleosas procedentes de las sentinas de la cámara de máquinas o de los equipos de depuración de

ca,

),

Los desechos marinos pueden suponer un grave riesgo para la salud humana, además de causar pérdidas económicas, dañando embarcaciones, afectando a la pesca y al turismo

combustible, aceites de motor usa- dos,….

Aguas sucias (fecales y de limpieza) provenientes de los sanitarios de a bordo.

Baterías de arranque desechadas y pilas y baterías usadas procedentes de aparatos de radio, linternas y otros dispositivos.

Latas de aceite y de grasa, contene- dores de pintura, disolventes y otros restos de productos similares resul- tantes de la limpieza y el manteni- miento de la embarcación.

Ropa y trapos manchados con sus- tancias peligrosas como disolven-

tes, pinturas, aceites de motor, lu- bricantes, etc. La localización de los residuos que se originan tanto en las actividades por- tuarias (mantenimiento, reparaciones y reformas de las embarcaciones, ven- ta de productos,…) como los prove- nientes de las lonjas, los varaderos o los generados en el propio puerto, se cir- cunscribe a los fondos marinos cerca- nos a las áreas portuarias. Los residuos generados durante la es- tancia a bordo y los característicos de la actividad de la pesca se encuentran dis- tribuidos por los fondos marinos de las rías, extrapolando su existencia a zonas por fuera de aguas abrigadas y a menos de 10 millas de la costa, ya que estas em- barcaciones de pesca pueden faenar y faenan hasta esa distancia de la costa (pesca local). El Convenio MARPOL 73/78 univer- salizó la obligatoriedad de que los bar- cos descarguen sus residuos en instala- ciones de recepción en tierra y estable- ce cómo se deben realizar las evacuaciones en el mar. España es uno de los países que ratificaron este convenio, por lo que sus anexos están en vigor en todo el te- rritorio nacional. Según los residuos ge- nerados por este tipo de flota, para este tipo de embarcaciones de pequeño por- te se destaca el cumplimiento de los ane- xos I (residuos oleosos), IV (aguas su- cias), V (residuos sólidos) y Otros dese- chos y residuos. Del mismo modo, este convenio in- ternacional establece la obligatoriedad de disponer de servicios en los puertos para la recepción de todos estos conta- minantes. Atendiendo al tipo de residuos generados por este tipo de buques y a las necesidades de la mayoría de los usua- rios de las instalaciones portuarias, las instalaciones receptoras de residuos tie- nen que ser como mínimo:

MARPOL I Tipo C. Instalaciones que reciben desechos de las sentinas de la

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Medio ambiente

cámara de máquinas o de los equipos de depuración de combustible, los fil- tros usados y los residuos de aceites de motor, transmisión y lubricantes.

MARPOL V. Instalaciones que reciben las basuras sólidas que no tengan la calificación de peligrosas, incluyendo artes y aparejos en desuso, restos de cajas de madera y poliespán, etc.

Otros desechos y residuos. Instalacio- nes para los desechos o residuos no incluidos en las anteriores categorías y de los que el buque tenga necesidad de desprenderse. Se incluyen mate- riales tales como pilas y baterías de- sechadas, envases que contienen o es- tán contaminadas con sustancias pe- ligrosas, restos de material procedentes de obras de mantenimiento realiza- das a bordo (aparatos eléctricos, fo- rros de aislamiento térmico, restos de revestimiento de pintura), etc.

El Convenio MARPOL 73/78 universalizó la obligatoriedad de que los barcos descarguen sus residuos en instalaciones de recepción en tierra y establece cómo se deben realizar las evacuaciones en el mar

Asimismo, la Ley 27/1992, de 24 de no- viembre, de Puertos del Estado y de la Marina Mercante determina la prohibi- ción de descarga de cualquier clase de residuos en el dominio público portua- rio y estableció un régimen de sancio- nes para cualquier descarga contami- nante desde buques en aguas bajo ju- risdicción del Estado español.

Según los datos recopilados durante las encuestas, de entre los residuos sólidos asimilables a urbanos destaca que, al mar- gen de los materiales plásticos, vidrio y latas, las actividades relacionadas con el tabaco son una importante fuente de ba- sura marina. El 74% de los encuestados fuma y un 72,9% tira las colillas al mar. En relación a los residuos peligrosos, cabe resaltar que el 78,8% de los encues- tados desecha el aceite de motor usado y el 69,7% los envases de pinturas y disol- ventes. El 54,8% declara que desecha pi- las y baterías y tan solo el 10% dice que genera aguas fecales y de limpieza. Asimismo, solo un 12,5% de los en- cuestados reconoce los símbolos de los pictogramas de peligrosidad y conoce su significado, un 33,9% los conoce pe- ro no sabe lo que significan y un 53,5% no los conoce o no emite opinión. Por otro lado, un 54,1% no contesta a la pre-

opinión. Por otro lado, un 54,1% no contesta a la pre- Contenedor genérico con todo tipo

Contenedor genérico con todo tipo de residuos en el puerto de Malpica.

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Gestión de residuos marinos

Gestión de residuos marinos Puerto de Caión (MARPOL Tipo C). gunta de si utiliza en el

Puerto de Caión (MARPOL Tipo C).

gunta de si utiliza en el mantenimien- to de la embarcación algún producto que lleve estos símbolos de peligro en la etiqueta, un 41,3% declara que no los usa y tan solo un 4,5% declara que sí los utiliza. En su mayoría (84,4%) confirman que ellos mismos realizan el cambio de acei- te de motor y pintan la embarcación, por lo que se ven obligados a encargarse de gestionar estos residuos. Dentro de los residuos flotantes la ma- yoría son plásticos y maderas. En una proporción bastante inferior, un 30,9% y un 20,1%, respectivamente, declaran que también se encuentran flotando res- tos de cabos y aparejo y poliespán. Del mismo modo, la mayoría, un 87,4%, no emite respuesta a la pregunta de qué ba- sura iza en los aparejos de pesca o ex- presa que no iza ninguna. Un 7,0% res- ponde que iza restos de cabos y apare- jos, un 4,6% restos de algas y un 2,1% envases, plásticos y maderas.

Las actividades relacionadas con el tabaco son una importante fuente de basura marina. El 74% de los encuestados fuma y un 72,9% tira las colillas al mar

de los encuestados fuma y un 72,9% tira las colillas al mar Puerto de Corcubión. Puerto

Puerto de Corcubión.

y un 72,9% tira las colillas al mar Puerto de Corcubión. Puerto de A Coruña (poliespán,

Puerto de A Coruña (poliespán, madera).

de Corcubión. Puerto de A Coruña (poliespán, madera). Puerto de Fisterra. Con respecto a la gestión

Puerto de Fisterra.

Con respecto a la gestión de los resi- duos generados, un 2% expresa que tira la basura por la borda. La mayoría, un 72,9%, dice que alguna la tira al mar, co- mo las colillas, y el resto la deposita en un contenedor en el puerto, sin especi- ficar si la clasifica y la desecha en la ins- talación portuaria receptora de desechos adecuada para facilitar su recogida se- lectiva y con ello su posterior reciclaje. Solo un 20,8% de los encuestados de- clara que clasifica la basura y la deposi- ta en los diferentes contenedores situa- dos en el puerto.

Asimismo, durante el trabajo de cam- po realizado se observó que los pesca- dores profesionales descargan habi- tualmente en puerto las redes y los apa- rejos de pesca que ya no sirven. También se reparó en que tanto usuarios de em- barcaciones profesionales como de re- creo depositan los residuos de aceites de motor en la instalación portuaria re- ceptora habilitada para tal fin. En referencia al estado de las instala- ciones portuarias receptoras de residuos, el trabajo de campo realizado (visita a 34 puertos de la Comunidad Autónoma

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Medio ambiente

Medio ambiente Puerto de Corcubión. de Galicia) registró que en el cien por cien de los

Puerto de Corcubión.

de Galicia) registró que en el cien por cien de los puertos visitados existen con- tenedores de residuos genéricos y que

la gran mayoría, en torno al 90-95%, cons-

tan de contenedores de vidrio, papel, en- vases, además de zonas de acopio o con-

tenedores de restos de cabuyería, artes

y aparejos de pesca, cajas de madera y

contenedores MARPOL Tipo C. Aproxi- madamente la mitad de los puertos vi- sitados, un 52,9%, tienen cubas para de- positar chatarra, y un porcentaje menor, el 32,3%, poseen contenedores de po- liespán y pilas y baterías; solo un 11.8% tienen contenedores para envases de sustancias peligrosas. De la misma manera, de acuerdo a las

encuestas realizadas, la mayoría res- ponde que el puerto dispone de conte-

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nedor de residuos genéricos (97,4%), de vidrio (87,8%) y contenedor MARPOL Tipo C (84,3%). Más de la mitad de los encuestados constata que el puerto tie- ne contenedores o zonas de acopio pa- ra restos de cabos, artes y aparejos de pesca (61,4%), cajas de madera (57,4%), contenedores de envases (61,6%) y pa- pel (52,3%). En menor porcentaje de- claran que existen contenedores para el poliespán (41,3%), la chatarra (21%), las pilas (9,6%) y los residuos peligro- sos (3,2%). Durante el trabajo de campo se ob- servó que los usuarios de las embarca- ciones de pequeño porte acumulaban en los puertos y en sus casetas de traba- jo pequeñas garrafas y bidones con el aceite usado de motor, como alternati-

y bidones con el aceite usado de motor, como alternati- Puerto de Camelle. va al sellado

Puerto de Camelle.

va al sellado de las instalaciones por- tuarias receptoras de este tipo de resi- duos peligrosos, los contenedores MAR- POL I tipo C, y a la espera de que se nor- malizase el servicio de recepción. Este prolongado e inadecuado alma- cenamiento de pequeñas garrafas y bi- dones en el puerto supone un grave ries- go ambiental, pudiéndose producir el vertido de su contenido a consecuencia de recipientes en mal estado, abiertos o mal tapados, formándose un caldo de aceite en el pavimento que, al llover, pue- de ir a parar al mar, con la consecuente contaminación. Además, la suciedad que esto implica supone un riesgo para la sa- lud humana, pudiendo causar daños a cualquier persona que transite por la zo- na y sufra un resbalón.

Conclusiones

En referencia a la Administración com- petente en la materia, es necesario que realice una mejora en la gestión de los residuos portuarios, ofreciendo un ser- vicio adecuado a los usuarios de las ins- talaciones de acuerdo con los desechos que generan en su actividad. La entidad pública a cuyo cargo se en- cuentra la administración y gestión de un puerto (la Autoridad Portuaria com- petente) tiene que determinar las nece- sidades de recepción de residuos en ca-

Gestión de residuos marinos

Gestión de residuos marinos Puerto de Fisterra. da uno de los puertos bajo su compe- tencia

Puerto de Fisterra.

Gestión de residuos marinos Puerto de Fisterra. da uno de los puertos bajo su compe- tencia

da uno de los puertos bajo su compe- tencia y garantizar la prestación del ser- vicio de recepción de desechos, bien a través de la gestión directa o bien a tra- vés de la contratación de empresas au- torizadas para el ejercicio de la actividad. Estas empresas autorizadas por la Ad- ministración competente para la recep- ción de los desechos generados por los buques deberán estar dotadas de los me- dios materiales, humanos, organizati- vos y procedimentales adecuados para el desarrollo de la actividad de recep- ción, además de ofrecer suficientes ga- rantías para el mantenimiento de las con- diciones exigidas por la reglamentación vigente. Se evitará así la repetición de un caso en que se tenía contratada la reco- gida de algunos residuos altamente con- taminantes, como los aceites usados de motor, que ha generado durante 2010 problemas a los usuarios de los puertos a la hora de realizar una correcta gestión de sus residuos, encontrándose con ca- rencias en el servicio prestado (conte- nedores inutilizados, retrasos en la re- cogida y acumulación de residuos), por lo que a los usuarios les ha sido imposi- ble deshacerse convenientemente de es- tos residuos peligrosos, incumpliendo con la normativa vigente. Igualmente, es importante poder con- tar con instalaciones portuarias recep-

Es necesaria una mejora en la gestión de los residuos portuarios, ofreciendo un servicio adecuado a los usuarios de las instalaciones de acuerdo con los residuos que generan en su actividad

toras de otros residuos peligrosos, ade- más del contenedor de aceites usados MARPOL Tipo C, como contenedores pa- ra pilas y baterías desechadas o cubas pa- ra los botes de pintura, ya que también se generan este tipo de residuos. En el ca- so del pintado de la embarcación, la ma- yoría de los usuarios de las embarcacio- nes de pequeño porte, tanto profesiona- les como de recreo, responde que ellos mismos las pintan, siendo ésta una prác-

que ellos mismos las pintan, siendo ésta una prác- Puerto de Muros. Nº 122 Segundo trimestre

Puerto de Muros.

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Medio ambiente

Gestión de residuos marinos

Medio ambiente Gestión de residuos marinos Limpieza de fondos marinos en el puerto de Barallobre. tica

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Barallobre.

Limpieza de fondos marinos en el puerto de Barallobre. tica muy habitual en las áreas portuarias.

tica muy habitual en las áreas portuarias. Asimismo, las pinturas antiincrustantes, usadas para evitar la adherencia de or- ganismos marinos a los cascos, son un factor importante de contaminación, al contener metales pesados, como el co- bre en forma de óxido, que tienen efec- tos tóxicos bioacumulables. En relación con los residuos genera- dos, es necesario informar a los usuarios de las embarcaciones de pequeño por- te sobre el tipo de residuos que produ- cen durante el desarrollo de sus activi- dades, si son peligrosos o no, y cómo identificarlos, ya que la mayoría de los encuestados no conoce los pictogramas de peligrosidad, o si los conoce no está al corriente de su significado. Con respecto a la gestión de los resi- duos a bordo de los buques, el estudio constata que un porcentaje significati- vo de usuarios tira algún tipo de basura por la borda, por lo que habría que rea- lizar una campaña específica para erra- dicar esta práctica. En el área portuaria se pone de manifiesto que una parte im- portante de los usuarios deposita la ba- sura mezclada en el contenedor genéri- co, no facilitando de esta forma su reco- gida selectiva y su posterior reciclaje, por lo que es necesario mejorar esta prácti-

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SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE

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ca, asesorándoles sobre cómo realizar- la correctamente. Asimismo, se corroboró la importan- cia de que conozcan el efecto de los re- siduos en el medio marino ya que, si se observa el impacto que producen, co- mo ocurre en el caso de los aceites de motor usado o los restos de cabos, re- des y aparejos de pesca, se opta por des- cargar los residuos en las instalaciones portuarias habilitadas para tal fin; al con- trario que en el caso del resto de la ba- sura que no es clasificada y depositada en el contenedor adecuado: se tira mez- clada al contenedor genérico, incluyendo residuos peligrosos como los botes de

Es importante contar con instalaciones portuarias receptoras de residuos peligrosos, además del contenedor de aceites usados MARPOL Tipo C, como contenedores para pilas y baterías desechadas o cubas para los botes de pintura

pintura utilizados en el mantenimien- to de las embarcaciones. Del mismo modo, es necesario que los usuarios estén al tanto de la normativa vigente en materia medioambiental, así como las obligaciones que deben cum- plir, ya que cualquier descarga conta- minante desde buques en aguas bajo ju- risdicción del Estado español puede su- poner una sanción sustancial. Además, coincidiendo con el informe del PNUMA, se deduce que las activida- des relacionadas con el tabaco son una importante fuente de basura marina, ya que casi todos los encuestados fumado- res tiran las colillas al mar; que los plás- ticos (envases, embalajes, cajas, restos de cabos, rabizas y aparejos y artes de pes- ca sintéticos,…) son el principal residuo encontrado en los océanos de todo el mundo, generándose en todas las activi- dades realizadas (mantenimiento, repa- raciones, reformas, navegación, pesca, etc.), y que un alto porcentaje de la ba- sura oceánica procede de tierra firme, quedando comprobado que en los fon- dos marinos existe gran cantidad de re- siduos que no se identifican con las acti- vidades de los usuarios de las embarca- ciones,comocolchones,electrodomésticos, mobiliario, vehículos, etc .

Medio ambiente

Implementación de un sistema de seguimiento para la evaluación de los efectos del cambio global sobre el funcionamiento de las áreas protegidas de Iberoamérica

La medida de la respuesta

ECOSISTÉMICA

Este artículo presenta un proyecto para desarrollar un sistema de evaluación, seguimiento y alerta de las respuestas del fun- cionamiento ecosistémico ante el cambio global en seis áreas protegidas de España, Argentina y Uruguay, ofreciendo los re- sultados para la experiencia piloto desarrollada en una de ellas, el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar (Almería). El sistema es- tá basado en el análisis de series temporales de imágenes de satélites de bajo coste, que permiten calcular la Radiación Fo- tosintéticamente Activa Absorbida (RFAA) por la vegetación como indicador subrogado de la Producción Primaria Neta (PPN) de los ecosistemas. Como aplicación básica del sistema se analiza la existencia de tendencias durante el periodo 2001- 2008 en cuatro de los descriptores relacionados con la pro- ductividad primaria, la fenología y la estacionalidad de las ga- nancias de carbono. Como resultado del proyecto, se ofrece a los gestores de las áreas protegidas un sistema de seguimien- to y alerta ante los cambios registrados en el funcionamiento de las mismas. Esta herramienta científica de apoyo a la ges- tión presenta una doble ventaja: por un lado, es adaptable a otras áreas, y por otro, podrá usarse a través de Internet para su consulta pública por parte de otros científicos, gestores y ciudadanos en general.

Por D. ALCARAZ-SEGURA, J. CABELLO, C. BAGNATO, A. ALTESOR, C. OYONARTE, M. OYARZABAL, J.M. PARUELO

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A. ALTESOR, C. OYONARTE, M. OYARZABAL, J.M. PARUELO 60 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo
A. ALTESOR, C. OYONARTE, M. OYARZABAL, J.M. PARUELO 60 SEGURIDAD Y MEDIO AMBIENTE Nº 122 Segundo
El proyecto se realizó en seis áreas protegidas, entre ellas las del Parque Natural Cabo

El proyecto se realizó en seis áreas protegidas, entre ellas las del Parque Natural Cabo de Gata-Nïjar, en España, (izquierda), Paisaje Protegido de Que- brada de los Cuervos, en Uruguay (arriba), Parque Nacional El Palmar, en Argentina (debajo, izda.), y Parque Nacional de Doñana, en España (debajo).

izda.), y Parque Nacional de Doñana, en España (debajo). Nº 122 Segundo trimestre 2011 SEGURIDAD Y
izda.), y Parque Nacional de Doñana, en España (debajo). Nº 122 Segundo trimestre 2011 SEGURIDAD Y

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Medio ambiente

Medio ambiente La región de la cuenca del arroyo Laureles, en Uruguay, formada por pastizales y

La región de la cuenca del arroyo Laureles, en Uruguay, formada por pastizales y bosques, ha si- do una de las seis áreas seleccionadas para el proyecto.

14]. Las variables a incluir en estos ins- trumentos deben seguir algunos princi- pios básicos [14-17] para ser capaces de:

1) poder registrarse a nivel de ecosiste- ma, a lo largo de grandes áreas y en tiem- po real; 2) ofrecer un breve periodo de tiempo de respuesta que permita la de- tección temprana de los impactos para

tablecer relaciones entre ellas a través de diferentes escalas espaciales. Para este propósito, los atributos fun- cionales de los ecosistemas (es decir, los relacionados con los intercambios de materia y energía entre la biota y el am- biente) ofrecen varias ventajas, ya que muestran una respuesta más rápida a las perturbaciones que la estructura de la vegetación, evitando que la inercia es- tructural retrase la percepción de los efec- tos de la perturbación en los ecosistemas [18]. Además, los atributos funcionales facilitan el seguimiento mediante tele- detección bajo un protocolo de obser- vación común en distintas regiones, y permiten caracterizar cuantitativa y cua- litativamente los servicios ecosistémicos [19]. Diversos índices espectrales deri- vados de imágenes de satélite están vin- culados a variables funcionales de los ecosistemas, tales como la producción primaria, la evapotranspiración, la tem- peratura superficial, el albedo superfi- cial y la eficiencia en el uso de las preci- pitaciones [20-22]. Entre las variables de-

E l cambio global constituye un re- to para la conservación de la bio- diversidad a través de cambios en

el clima, los ciclos biogeoquímicos, los usos del suelo y los intercambios bióti- cos [1]. A nivel mundial, se ha demos- trado que el cambio climático está mo- dificando la duración y la fenología de la estación de crecimiento, el régimen de fuegos y las cadenas tróficas, es de- cir, múltiples aspectos de la dinámica ecológica [2]. Muchos de estos efectos han sido puestos de manifiesto tanto en España como en el Cono Sur de Suda- mérica [3-9]. Estos cambios también afec- tan a las áreas protegidas, donde se cen- tran los mayores esfuerzos de conserva- ción de la biodiversidad [10]. Por tanto, resulta necesario conocer si la estructu- ra y el funcionamiento de estas áreas se mantienen a lo largo del tiempo y cuan- tificar sus eventuales cambios [11]. Es- to ayudaría a desarrollar prácticas de ges- tión adaptativa que permitan minimi- zar la pérdida de biodiversidad, y a tener en cuenta estos cambios para priorizar los esfuerzos de conservación. A su vez, cuantificar el valor que los bienes y ser- vicios que los ecosistemas protegidos proporcionan a los seres humanos y co-

Científicos y gestores debemos desarrollar e implementar instrumentos de seguimiento que permitan evaluar las condiciones de salubridad de los ecosistemas y de los cambios que se producen en los mismos

nocer el riesgo que corren aumentaría la aceptación social de las medidas con- ducentes a su conservación [12]. Según todo lo anterior, científicos y ges- tores tenemos el deber de desarrollar e implementar instrumentos de seguimiento que permitan una rápida evaluación de las condiciones de salubridad de los eco- sistemas (integridad ecológica) y de los cambios que sucedan en los mismos [13,

servir de guía a una gestión adaptativa efectiva; 3) poder ser medidos de forma fácil y directa; 4) capturar la variabilidad espacio-temporal causada tanto por los regímenes naturales de perturbación co- mo por los impactos antrópicos; 5) per- mitir el establecimiento de valores cuan- titativos de referencia o control; 6) poder ser comparados no solo a nivel local sino también a escala regional, y 7) poder es-

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Cambio global y ecosistemas

rivadas de los datos espectrales desta- can los índices de vegetación. Estos han sido ampliamente utilizados en ecolo- gía para el estudio de las tendencias tem- porales, y desempeñan un papel clave en la investigación del cambio global [23]. Debido a que pueden ser calculados a partir de imágenes con muy diversa re- solución espacial y temporal, han sido incorporados en numerosas experien- cias de seguimiento [24, 25] desarrolla- das en un amplio rango de escalas (des- de la regional a la global), mostrando su aplicabilidad para detectar cambios a largo plazo incluso a escala de área pro- tegida [6-8]. La integración de las herra- mientas de teledetección en ecología a través de los índices de vegetación [26, 27] ha permitido progresar en la carac- terización del funcionamiento de los eco- sistemas, particularmente de la Produc- tividad Primaria Neta (PPN) a escala re- gional e incluso global. La incorporación de estas variables funcionales es de vital importancia para la gestión ecosistémi- ca, la planificación sistemática de la con- servación [28] y para integrar los efectos del cambio global en las estrategias de conservación [10]. Pese a todo el conocimiento acumu- lado a escala global y continental, la ges- tión de cada área protegida requiere de evaluaciones particulares ya que, fre- cuentemente, cada área no sigue los pa- trones y tendencias observados a esca- la regional [6]. En la actualidad existen algunas evaluaciones basadas en tele- detección a gran escala de las condicio- nes de referencia del funcionamiento ecosistémico de las áreas protegidas de España y Sudamérica [6-8, 29-32], así co- mo de las tendencias temporales que presentan [6-8, 32]. No obstante, la cien- cia y la práctica de la conservación re- quieren de evaluaciones con mayor re- solución espacial, a escala local y nivel de parque, y que permitan llevar a cabo acciones concretas de gestión en fun-

ción de los efectos que los cambios am- bientales están teniendo sobre los pro- cesos ecológicos que mantienen la bio- diversidad de un área protegida.

Objetivos

Una de nuestras líneas de investiga- ción durante los últimos diez años vie- ne siendo la de evaluar los efectos del cambio global sobre el funcionamiento de los ecosistemas en áreas protegidas. Este objetivo persigue un interés tanto básico como aplicado. Desde una pers- pectiva básica, nos ha permitido com- prender mejor los controles ambienta- les del funcionamiento promedio de los ecosistemas y sus tendencias tempora- les a diferentes escalas espaciales y tem- porales. Desde un punto de vista apli- cado, nos permite desarrollar sistemas de seguimiento y alerta para apoyar la conservación de las áreas protegidas. En este sentido, en el presente trabajo he-

mos desarrollado un marco conceptual

y una herramienta de trabajo que apor-

ta información científica sólida acerca de la situación actual y las tendencias temporales en el funcionamiento eco- sistémico de seis áreas protegidas de Ibe- roamérica. Dicha herramienta está ba- sada en el estudio de índices espectra-

les de vegetación derivados de imágenes

de satélite de alta resolución espacial y temporal de bajo coste, y persigue dotar

a las áreas protegidas con una herra-

mienta online de seguimiento y alerta que permita el seguimiento de la diná- mica de la Productividad Primaria Ne- ta, un servicio clave que proporcionan los ecosistemas al incorporar la energía solar a la cadena trófica. La metodolo- gía empleada permitiría extender fácil- mente el sistema a otras variables des- criptoras del funcionamiento de los eco- sistemas, como la evapotranspiración o la fenología, de gran interés para la eva- luación de los efectos del cambio global sobre la biodiversidad.

de los efectos del cambio global sobre la biodiversidad. Los parques nacionales de Iguazú situados en

Los parques nacionales de Iguazú situados en Argentina y Brasil, elegidos para el proyecto, son un marco excelente para evaluar los cambios en el funcionamiento ecosistémico.

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Medio ambiente Figura 1. Mapas de los ecosistemas estudiados en cada una de las seis áreas

Figura 1. Mapas de los ecosistemas estudiados en cada una de las seis áreas protegidas mostrando los píxeles MODIS de 250 m (cuadrados en blanco) que fueron muestreados en el análisis.

Materiales y métodos

Áreas protegidas objeto de estudio

Este trabajo se llevó a cabo de forma simultánea en un total de seis áreas pro- tegidas de España, Argentina y Uru- guay. No obstante, este artículo solo muestra a modo ilustrativo los resulta- dos para la experiencia piloto realiza-

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da en la Reserva de la Biosfera del Par- que Natural Cabo de Gata-Níjar [32]. Las seis áreas seleccionadas incluyen una extraordinaria heterogeneidad de ambientes e historias de uso, y repre- sentan un marco excelente para eva- luar los cambios en el funcionamiento ecosistémico a través de distintos eco- sistemas y circunstancias geopolít